Xinjiang

3.3773773773734 (999)
Publicado por t800 30/03/2009 @ 08:17

Tags : xinjiang, china, asia, internacional

últimas noticias
Ai Weiwei, un artista contra la autoridad - El País (España)
Los años de destierro en Xinjiang fueron tiempos duros, en los que el poeta fue obligado a limpiar letrinas públicas y le fue prohibido publicar. Años que marcaron profundamente al joven Weiwei, que permaneció en esta región remota hasta finalizar el...
Una plaga de orugas desconocida arrasa los pastos en noroeste del país - Pueblo en linea
Científicos chinos están intentando identificar una misteriosa especie de oruga que está destruyendo los pastos en la Región Autónoma Uygur de Xinjiang, en noroeste de China. Uno de estos especialistas, Gao Song, que llegó el pasado lunes a la zona...
China bajará precios mínimos de tierras de uso industrial para ... - Pueblo en linea
Los precios mínimos fijados por la cartera oscilaban entre 60 yuanes (8,77 dólares) por metro cuadrado en algunos distritos de la noroccidental región autónoma uygur de Xinjiang, y 840 yuanes por metro cuadrado en los suburbios de la oriental metrópoli...
China baja un 30 por ciento el precio mínimo del suelo industrial - Invertia (Venezuela)
Así, el precio mínimo varia según la provincia: entre los 60 yuanes por metro cuadrado (8,77 dólares, 6,47 euros) de la remota provincia noroccidental de Xinjiang hasta los 840 yuanes (123 dólares, 91 euros) de las zonas industriales en Shanghai....
Gran inversión en Xinjiang para la protección de las reliquias ... - Centro de Información por Internet de China
El pasado lunes 4 de mayo, una delegación del periódico en línea China.org visitó el Museo de la Región Autónoma Uygur de Xinjiang, el único museo provincial de tipo generalista existente en la Región Autónoma Uygur. La construcción del museo,...
Las similitudes entre Jiangsu y el estado de Nueva York Exclusiva - Centro de Información por Internet de China
Para la mayoría de los estadounidenses, las provincias más conocidas de China son las relacionadas a la gastronomía (Hunan y Sichuan), la inmigración (Fujian y Guangdong) y los disturbios (Tíbet y Xinjiang). Por eso, una provincia relativamente...
Alemania acogerá a los torturados de Guantánamo - La Vanguardia
En general los uigures mantienen relaciones tensas con el dominio chino de Xinjiang, su región. El Xinjiang es parte del llamado Turkestán, que en la época moderna estuvo dominado por los imperios ruso y chino. La parte actualmente china se sitúa en el...
Fiebre del jade en Hotan - ABC.es
A más de 4.000 kilómetros de Pekín en la remota región occidental de Xinjiang, esta ciudad china de 100.000 habitantes se enclava en plena Ruta de la Seda y es famosa por la calidad de su jade. Desde hace 5.000 años, los comerciantes chinos venían...
Pekín celebra su primera Feria de Sevilla para promocionar ... - ABC.es
El ambiente flamenco lo aportó una academia de baile de Pekín, así como un grupo de rumba procedente de Xinjiang, región del oeste de China. Cómo final de fiesta se efectuó un sorteo en el que el premio más importante fue la estancia de dos personas en...
Inaugurado Foro de Radio y Televisión China-países del sur de Asia - CCTV
... Pakistán y Sri Lanka, entre otros, así como representantes de Radio Internacional China,Radio Central del Pueblo y Televisión Central de China así como televisoras locales de Shanghai, Sichuan, Tíbet y Xinjiang estuvieron presentes en el evento....

Xinjiang

Mapa de Xinjiang indicando la nacionalidad principal en cada prefectura.

La Región Autónoma Uigur de Xinjiang (chino simplificado: 新疆维吾尔族自治区, chino tradicional: 新疆維吾爾族自治區, pinyin: Xīnjiāng Wéiwú’ěr Zú Zìzhì Qū, transcripción antigua: Sinkiang) es una subdivisión administativa de la República Popular China (las regiones autónomas tienen rango similar al provincial pero se caracterizan por estar asociadas a grupos étnicos minoritarios) cuya capital es Ürümqi. Se le concedió la categoría de región autónoma el 1 de octubre de 1955.

A comienzos de la dinastía Han (206 a. C. - 220 d. C.) la región dependía de los Xiongnu, un poderoso pueblo nómada radicado en la actual Mongolia. En el siglo segundo antes de Cristo llegó a la zona Zhang Qian, enviado de los Han, lo que sería el comienzo de varias décadas de enfrentamientos con los xiongnu por el dominio de la región que terminaron con la victoria de los Han. En el año 60 a. C. establecieron el Protectorado de las Regiones Occidentales (西域都護府) en Wulei (烏壘; cerca de la actual Luntai) para supervisar toda la región hasta Pamir.

Durante la usurpación de Wang Mang en China, los estados dependientes del Protectorado se rebelaron y volvieron bajo dominación xiongnu en el año 13 d. C. Durante el siguiente siglo, los Han enviaron varias expediciones a la región, reestableciendo el Protectorado durante los periodos 74-76 d. C., 91-107 d. C. y desde el 123 d. C. en adelante. Tras la caída de la dinastía Han (220 d. C.), el protectorado se mantuvo bajo la dinastía Wei y la dinastía Jin Occidental.

La dinastía Jin Occidental sucumbió ante las sucesivas oleadas invasoras de los nómadas del norte a comienzos del siglo IV. Los siguientes reinos que gobernaron el noroeste de China, Liang Anteriores, Qin Anteriores, Liang Posteriores y Liang Occidentales, intentaron mantener el Protectorado con distinto éxito. Tras la reunificación final del norte de China bajo la dinastía Wei del Norte, el Protectorado abarcaba el tercio suroriental de la actual Xinjiang. Estados locales como Shule, Yutian, Guizi y Qiemo controlaban la mitad occidental, mientras que la zona central en torno a Turpan estaba controlada por los Gaochang, descendientes de los Liang Norteños que un día gobernaran parte de lo que ahora es la provincia de Gansu.

A finales del siglo V los Tuyuhun y los Rouran empezaron a invadir la región y a hacer valer su poder en las zonas sur y norte de Xinjiang, respectivamente, y el Protectorado chino desapareció una vez más. En el siglo VI, los turcos comenzaron a aparecer en la región de Altai como vasallos de los Rouran, a los que un siglo después derrotarían, estableciendo un vasto imperio que se extendía por la mayor parte de Asia Central, más allá del Mar de Aral por el oeste y del Lago Baikal por el este. En 583 d. C. el Imperio Turco se dividió en dos mitades, la occidental y la oriental, quedando Xinjiang en la mitad occidental. En 609 d. C., bajo la dinastía Sui, China venció a los Tuyuhun, tomando el control de la zona suroriental de Xinjiang.

La dinastía Tang, establecida en 618, fue una de las más expasionistas de la historia china. A partir del año 620 envió una serie de expediciones contra los turcos, forzando la rendición de los turcos occidentales en 657. Xinjiang fue puesto bajo el Protectorado Anxi (安西都護府; "Protectorado Pacificador del Oeste"). El Protectorado no sobrevivió al declinar de la dinastía en el siglo VIII. Durante la devastadora Rebelión Anshi, Tíbet invadió la China Tang por un amplio frente que abarcaba desde Xinjiang a Yunnan, saqueando la capital en 763 y tomando control del Xinjiang Meridional al final de la centuria. Al mismo tiempo, el janato uigur tomó control del Xinjiang Septentrional, como también de una gran parte del Asia Central, incluyendo Mongolia.

Tanto el Tibet como el janato uigur declinaron a mediados del siglo IX, entrando la zona en una era de fragmentación. El janato Kara-Khanid controlaba el Xinjiang Occidental durante los siglos X y XI mientras que ramas de los uigures se establecieron en el Xinjiang central en esa misma época. En 1132, lo que quedaba del Imperio Khitan de Manchuria entró en Xinjiang huyendo de los violentos ataques de los Jurchen. Establecieron un régimen en el exilio, el janato Kara-Khitan, que unificó el actual Xinjiang durante un siglo.

El Imperio Mongol de Genghis Khan conquistó el Kara-Khitan en 1218. Tras la desintegración del Imperio, Xinjiang fue gobernado por el janato Chagatai, uno de los estados sucesores del Imperio. En el siglo XV el Janato Chagatai se desintegró en los estados de Gulja, Yarkand y Turfán. En el siglo XVII los dzungar (oiratos, calmucos) establecieron un imperio sobre gran parte de la región. Los calmucos controlaban una vasta región conocida en Occidente como Gran Tartaria del Imperio Calmuco, que se extendía desde la Gran Muralla hasta el río Don y desde el Himalaya hasta Siberia.

El Imperio Qing, establecido por los manchúes, tomó control sobre el Xinjiang Oriental tras la derrota de los dzungar en 1697. En 1755, el imperio manchú atacó Gulja y capturó al jan de los dzungar. En 1759, una rebelión al sur de las montañas Tian fue sofocada y cimentó el poder manchú sobre Xinjiang. Los manchúes establecieron el cuartel general de la zona en Gulja.

A mediados del siglo XIX, el Imperio Ruso comenzó a invadir la China Ching por su frontera norte. En 1864 la mayor parte del Xinjiang noroccidental, hasta el lago Baljash, fue cedida al Imperio Ruso por el Tratado de Tacheng. Esta zona constituye actualmente parte de Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán. Ese mismo año las rebeliones se sucedieron por todo Xinjiang, incluyendo Kucha, Khotan, Kasghar, Turpan y otras zonas. En la primavera de 1865, Yakub Beg, señor del vecino janato de Kokand, entró en Xinjiang vía Kashgar y conquistó casi toda la provincia durante los siguientes seis años. En 1871, Rusia se hizo con el valle del río Ili, incluyendo Gulja. Por entonces, China mantenía sólo unos pocos baluartes, incluyendo Tacheng.

El gobierno de Yaqub Beg duró hasta que el General Zuo Zongtang (también conocido como General Tso) reconquistó la región entre 1875 y 1877 para los Ching, que en 1881 recuperaron la región de Gulja. En 1884 se estableció Xinjiang ("Nueva Frontera") como provincia dentro del sistema político chino.

En 1912 la dinastía Ching fue reemplazada por la República de China. Yuan Dahua, el gobernador de Xinjiang, reconoció la República en marzo de ese mismo año. Tras la insurgencia contra el gobernador Yang Zengxin a comienzos de los años treinta, una rebelión en Kashgar llevó al establecimiento de la primera República del Turkestán Oriental en 1933. Xinjiang cayó bajo el control del señor de la guerra Sheng Shicai, que gobernó la provincia durante la siguiente década. Una Segunda República del Turkestán Oriental (también conocida como la Revolución de los Tres Distritos) existió entre 1944 y 1949 con el apoyo de la Unión Soviética en lo que ahora es la Prefectura Autónoma Kazaja en el norte de Xinjiang.

La Segunda República del Turkestán Oriental llegó a su fin cuando el Ejército de Liberación Popular (ELP) entró en Xinjiang en 1949. Según la interpretación habitual en la República Popular China, esta Segunda República era la Revolución de Xinjiang, parte de la Revolución Comunista; la República accedió a ello y dio la bienvenida al ELP, proceso que ahora se conoce como la Liberación Pacífica de Xinjiang. Sin embargo, los defensores de la independencia ven la Segunda República como un esfuerzo por establecer un estado independiente y la entrada del ELP como una invasión. La Región Autónoma se estableció el 11 de octubre de 1955, reemplazando a la Provincia. La primera prueba nuclear de la RPC tuvo lugar el 16 de octubre de 1964 en Lop Nor.

Las tensiones continúan en la región debido a las aspiraciones independentistas de los uigures y a lo que Amnistía Internacional y Human Rights Watch describen como represión de la cultura no Han. Por el contrario, muchos chinos Han perciben la política de autonomía étnica de la RPC como discriminatoria contra ellos. Los defensores de la independencia consideran que el gobierno chino sobre Xinjiang es imperialismo chino. Estas tensiones resultan ocasionalmente en graves incidentes y violentos choques, como el Éxodo de los Kazajos de Xinjiang (1962), durante el cual 60.000 refugiados huyeron a la Unión Soviética; los disturbios de la ciudad de Baren (5 de abril de 1990) en los que murieron cincuenta personas; el disturbio de Gulja (5 de febrero de 1997) que tuvo como resultado al menos 9 muertos o los autobuses bomba de Ürümqi (25 de febrero de 1997), con 9 muertos y 68 heridos. El 4 de agosto de 2008 murieron al menos 16 personas en Kashgar, supuestamente a manos de grupos separatistas islamistas, según la agencia oficial Xinhua.

Xinjiang está dividido en 2 Ciudades de Nivel de Prefectura, 7 Prefecturas y 5 Prefecturas Autónomas. Dos de las siete Prefecturas forman ahora parte de la Prefectura Autónoma de Ili. Por debajo de ellas hay 11 Sectores, 20 Ciudades de Nivel de Distrito, 62 Distritos y 6 Distritos Autónomos. Cuatro de las Ciudades de Nivel de Distrito no pertenecen a ninguna Prefectura y son administradas de facto por el Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang.

La región tiene frontera con Rusia, Mongolia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Pakistán y Afganistán. Limita también con las provincias de Gansu, Qinghai y con la región autónoma del Tíbet.

Tiene una extensión de 1.600.000 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en la mayor provincia de China, con un sexto del total de su superficie y un cuarto de sus fronteras. Está dividida en dos cuencas por las montañas Tian Shan: la cuenca dzungariana al norte y la del Tarim al sur. Esta cadena montañosa delimita también su frontera con Kirguistán y en ella se encuentra el Paso de Torugart (3752 m).

El punto más bajo de la provincia, que también lo es de la RPC, se encuentra situado a 155 metros bajo el nivel del mar. El más elevado es el K2, con una altura de 8.611 metros y situado en la frontera con el Kasmir. También se encuentra aquí el punto del Planeta más lejano al mar (46º 16.8' N, 86º 40.2' E), en el Desierto de Dzoosoton Elisen, a 2648 kilómetros del mar. La carretera del Karakórum une Islamabad, Pakistán, con Kashgar a través del paso de Khunjerab.

Xinjiang es conocida por sus frutas, especialmente uvas y melones. También produce algodón, trigo, seda y nueces. Destaca la crianza de ganado bovino. Hay importantes depósitos de minerales y de petróleo.

El Producto Interior Bruto (PIB) fue aproximadamente de 187.000 millones de RMB en 2003, que se incrementaron hasta los 220.000 millones gracias a la política de desarrollo de China Occidental introducida por el Consejo de Estado. La renta per cápita en 2003 fue de 9.710 RMB.

La industria de extracción de petróleo y gas en Aksu y en Karamay experimentará un gran auge debido al proyecto de gasoducto y oleoducto hasta Shanghái.

En 2004, Xinjiang exportó por valor de 3,047 billones de dólares mientras que las importaciones ascendieron a 2,589 billones. La mayor parte del volumen de importaciones y exportaciones se dirige a y desde Kajazstán a través del Paso de Ala. La primera frontera de libre comercio de China fue establecida en la ciudad de Horgos (Zona de libre comercio de Horgos). Horgos es el mayor puerto terrestre de la China occidental y tiene fácil acceso a los mercados de Asia Central. En 2006, se abrirá un segundo paso hacia Kazajistán, la zona comercial de la frontera de Jeminay.

En Xinjiang hay varios grupos turcos musulmanes, como uigures y kazajos. Otros grupos minoritarios son los hui, kirguises, mongoles, rusos, xibe, tayikos, uzbekos, tártaros y manchúes.

El porcentaje de la etnia Han ha aumentado desde el 6% en 1949 hasta el actual 40%, según los datos oficiales. Este dato no incluye al personal militar ni a sus familias ni a los muchos trabajadores inmigrantes no registrados. Una gran parte de esta transformación puede ser atribuida al Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang, una organización semi-militar de colonos que ha construido granjas, pueblos y ciudades en diversas partes de la provincia. Esta transformación demográfica es vista por algunos como una amenaza para el mantenimiento de la cultura de los uigures y otras etnias distintas de la Han, de manera similar a lo que ocurre en el Tibet.

En general, los uigures son la etnia mayoritaria en la parte occidental de Xinjiang, incluyendo las Prefecturas de Kashgar y Khotan, la Prefectura Autónoma Kirguís de Kizilsu y Aksu, así como en la Prefectura de Turfán, en el Xinjiang oriental. Los Han son la etnia mayoritaria en el Xinjiang oriental y septentrional, incluyendo las ciudades de Ürümqi, Karamay, Shihezi y las Prefecturas de Changji, Börtala, Bayin'gholin, Ili (especialmente la ciudad de Kuitun) y Kumul. Los kazajos se concentran principalmente en la Prefectura de Ili, en el norte de Xinjiang.

Algunos estudiosos Uigures afirman descender de los uigures turcos y de los tocarios pre-turcos, cuyo lenguaje era indoeuropeo, y los ojos, pelo y piel relativamente claros, así como otros de los llamados rasgos físicos caucasoides, no son raros entre ellos. En general los uigures se parecen a los pueblos que viven a su alrededor en Afganistán, Kirguistán, Uzbekistán, Kazajistán y Pakistán.

En 2002, había 9,632,600 hombres (tasa de crecimiento del 1.0%) y 9,419,300 mujeres (tasa de crecimiento del 2.2%). La tasa de crecimiento total de la población era del 10.9‰, con un 6.3‰ de tasa de nacimientos y un 5.4‰ de tasa de mortalidad.

Al principio



República Popular China

Bandera de la República Popular China

El mandarín (pǔtōnghuà) es la forma estándar hablada del chino, excepto en Hong Kong y Macao, donde se utiliza también el cantonés en la expresión oral. El chino es cooficial con el inglés en Hong Kong y con el portugués en Macao. Las lenguas de las minorías étnicas, como el uigur, el mongol o el tibetano, son en cierta medida cooficiales en ámbitos locales. Los datos no incluyen Hong Kong ni Macao.

La República Popular China (chino simplificado: 中华人民共和国, chino tradicional: 中華人民共和國, pinyin: Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó) es un Estado situado en el este de Asia, el más poblado del mundo con más de 1.300 millones de habitantes, y el cuarto más grande en cuanto a extensión territorial, tras Rusia, Canadá y los Estados Unidos.

China es, junto con Rusia, el país con más fronteras terrestres del mundo, ya que tiene fronteras con 14 países: Afganistán, Bután, Birmania, India, Kazajistán, Kirguistán, Laos, Mongolia, Nepal, Corea del Norte, Pakistán, Rusia, Tayikistán y Vietnam.

Las ciudades más importantes son Pekín, Shanghái y Hong Kong.

El nombre español "China", similar en la mayoría de las lenguas europeas, parece haber llegado a Europa desde el sur de Asia y, aunque no hay evidencias concluyentes, podría proceder del nombre de la dinastía Qin, la primera dinastía imperial. En la antigüedad, se utilizó también el nombre Catay, que tiene su origen en el pueblo altaico kitán, que fundó la Dinastía Liao en el siglo X. Éste es el nombre con que se llamaba a China en los relatos medievales europeos, como los "Viajes de Marco Polo". El nombre "Catay", en ligeras variantes, pervive aún como nombre habitual de China en algunas lenguas como el ruso y el mongol. En el siglo XVII, el misionero jesuita portugués Bento de Goes demostraría que la "China" visitada por los misioneros europeos era el mismo país que el "Catay" de Marco Polo.

El territorio actual chino ha estado poblado desde tiempos muy antiguos. Destaca entre los pobladores remotos del país el hombre de Pekín, del cual se encontró un cráneo y que los arqueólogos consideran que vivió dentro del norte de la actual China hace unos 500.000 años. Además de épocas más recientes se han logrado múltiples hallazgos de restos de culturas prehistóricas. Una de las zonas con más vestigios de presencia humana antigua en China es el valle del Río Amarillo, donde apareció la primera cultura histórica china: La dinastía Shang (siglo XVII a. C. - siglo XI a. C.). A esta dinastía, conocida sobre todo por los descubrimientos arqueológicos del siglo XX, le seguirá la dinastía Zhou (siglo XI a. C. - 256 a. C.). Durante el periodo Zhou aparecen las escuelas de pensamiento chino antiguas, representadas por pensadores como Confucio, Mencio, Laozi o Zhuangzi.

En 221 a. C. Qin Shi Huang unifica el norte de China y se proclama a sí mismo "primer emperador". El emperador Qin adopta medidas de unificación política y cultural de repercusiones enormes para el futuro de China. Al poco después de su muerte se funda la dinastía Han (206 a. C. - 220), otra de las grandes dinastías chinas.

Tras la dinastía Han se sucederán periodos de unión y de desunión marcados por la caída y ascenso de nuevas dinastías. Entre las más importantes de éstas están la dinastía Tang (618 - 907), que en sus momentos iniciales marcó un momento de esplendor cultural, la dinastía Yuan (1206 - 1368), fundada por los mongoles tras invadir China, y las dos últimas dinastías, Ming (1368 - 1644) y Qing (1616 - 1911), esta última de origen manchú.

El levantamiento de Wuchang el 10 de octubre de 1911 desencadena el final de la China imperial. El revolucionario Sun Yat-sen, fundador del partido nacionalista Kuomintang, vuelve a China para proclamar la República de China, pero se verá obligado a ceder la presidencia a Yuan Shikai, quien depone definitivamente al último emperador. El periodo republicano se caracterizó por la debilidad del poder central, primero en Pekín, y después en Nanjing, donde el sucesor de Sun Yat-sen al frente del Kuomintang, Chiang Kai-shek, establece la capital de la República en 1927. Las invasiones japonesas, primero de Manchuria y después de gran parte del resto de China, mantendrán al país dividido hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Tras la derrota japonesa se reanudó el enfrentamiento entre el Gobierno del Kuomintang y el Partido Comunista de China, desatándose una guerra civil que acabaría en 1949 con la victoria de los comunistas en el continente. El 1 de octubre de ese año, el líder comunista Mao Zedong proclamó la República Popular China. El Gobierno de Chiang Kai-shek se tuvo que refugiar en la isla de Taiwán, única parte del país, junto a algunas islas pequeñas, que quedaría, hasta la actualidad, fuera del control del gobierno comunista.

Bajo la dirección de Mao, China, tras una breve etapa de recuperación, vivió momentos de grandes convulsiones sociales con campañas de masas de corte ideológico, como el Gran Salto Adelante o la Revolución Cultural.

Tras la muerte de Mao en 1976, el país estuvo dirigido brevemente por Hua Guofeng, político poco conocido y con escasos apoyos, que acabaría cediendo el poder a partir de 1978 a Deng Xiaoping, el nuevo líder máximo del país. La época de Deng estuvo marcada por las reformas estructurales que provocaron un intenso crecimiento económico que ha continuado hasta la actualidad. A Deng Xiaoping lo sucedieron en el poder sucesivamente Jiang Zemin y Hu Jintao, actual Presidente de la República Popular China.

La estructura de poder en la República Popular China se apoya en tres ámbitos fundamentales: el Partido, y, subordinados a éste, el Ejército y el Estado. La jefatura del Estado corresponde al presidente de la República Popular China, mientras que el líder del Partido es su secretario general y el líder del Ejército Popular de Liberación es el Presidente de la Comisión Militar Central. En la actualidad, estos tres cargos están ocupados por un mismo hombre, Hu Jintao, tal como había ocurrido con su antecesor Jiang Zemin. Esta tendencia a nombrar a una misma persona para los tres cargos pretende evitar las luchas por el poder que esta estructura tricéfala ha provocado en el pasado. De hecho, una de las luchas por el poder más intensas de la historia de la República Popular se produjo en los años 1960 cuando Mao Zedong, como líder del Partido, desplazó del poder al jefe de Estado Liu Shaoqi, lo cual dejaría vacante el puesto de presidente de la República Popular hasta los años 1980.

Bajo la autoridad del presidente, se encuentra el Consejo de Estado de la República Popular China, el órgano de Gobierno. A la cabeza de este Gobierno se encuentra el primer ministro, en la actualidad Wen Jiabao, que encabeza un gabinete con un número variable de viceprimeros ministros, cuatro en la actualidad, además de numerosos ministerios. Mientras que la Presidencia y el Consejo de Estado conforman el poder ejecutivo, el máximo órgano legislativo de la República Popular China es la Asamblea Popular Nacional, parlamento formado por más de tres mil delegados, que se reúne una vez al año.

En la República Popular China no existe un poder judicial independiente. Si bien desde finales de los años 1970 ha habido intentos de desarrollar un sistema legal eficaz basado en gran medida en el sistema de derecho continental europeo, el poder judicial permanece subordinado a la autoridad del Partido. La excepción a este sistema se encuentra en los territorios de Hong Kong y Macao, donde se mantienen los sistemas jurídicos de origen británico y portugués, respectivamente.

Junto al Partido Comunista de China, la República Popular permite las actividades de otros ocho partidos políticos. Sin embargo, estos partidos deben aceptar la autoridad del Partido Comunista y desempeñan un papel meramente consultivo y simbólico. A pesar de las presiones de grupos de activistas por el pluripartidismo en Hong Kong y en las comunidades chinas en el extranjero, los líderes del Partido Comunista siempre se han resistido a aceptar introducir elementos característicos de la democracia pluripartidista. Desde los años 1980, existen elecciones en ámbitos locales, en las que se elige a los jefes de las aldeas. Este tipo de elecciones ha sido extendido recientemente a barriadas urbanas, y hay también elecciones para las asambleas populares del Partido de los ámbitos locales de términos municipales y distritos. Con todo, el sistema de designación de candidatos, que por lo general depende del Partido, hace que sean muchas las voces críticas con este sistema electoral. En Hong Kong y Macao, por su parte, se celebran elecciones legislativas, pero sólo para elegir a un tercio de los miembros de los consejos legislativos de estas dos regiones administrativas especiales.

La República Popular China se subdivide en un primer nivel en 33 entidades administrativas locales: 22 provincias (23 si se incluye Taiwán), cinco regiones autónomas, cuatro municipalidades bajo administración directa del Gobierno central y dos regiones administrativas especiales.

La división administrativa más común es la provincia. Las cinco regiones autónomas están asociadas con las cinco minorías étnicas mayoritarias en el país: los tibetanos, los uigures, los mongoles, los hui y los zhuang. Las áreas metropolitanas de las cuatro ciudades de Pekín, Tianjin, Shanghai y Chongqing tienen un rango similar al provincial, constituyendo las llamadas municipalidades bajo administración directa del Gobierno central. Por último, las antiguas colonias europeas de Hong Kong y Macao mantienen una gran autonomía como regiones administrativas especiales, conservando su propio sistema económico y judicial, además de muchas características propias de estados independientes, como su propia moneda, dominio de Internet, prefijo telefónico, bandera, etc. La República Popular China considera también a Taiwán como una provincia más, aunque en la práctica la isla es independiente, y se encuentra bajo la soberanía del régimen de la República de China, Estado reconocido de manera oficial por sólo 23 países del mundo que no reconocen a la República Popular China (véase Estatus político de Taiwán).

A continuación se listan las provincias, regiones autónomas, municipalidades y regiones administrativas especiales de la República Popular China, junto a los nombres chinos en caracteres simplificados.

El país es el cuarto más grande del mundo en superficie total, y el tercero más grande en superficie terrestre. Dada su extensión, contiene como es natural una gran variedad de paisajes y zonas climáticas. En el este, a lo largo de la costa del mar Amarillo y del mar de China Oriental, hay llanuras aluviales densamente pobladas. La zona costera del mar de China Meridional es más montañosa y en el sur de China prevalece una orografía de colinas y pequeñas cordilleras. En la zona centro del este están los deltas de los dos mayores ríos: el Amarillo y el Yangzi. Otros ríos importantes son el Río de las Perlas, el Mekong, Brahmaputra, el Amur, el Huai He y el Xi Jiang.

Al oeste, predominan las grandes cordilleras, sobre todo el Himalaya, que alcanza su mayor altura en el Monte Everest, y altiplanicies que caracterizan la mayor parte de un paisaje árido con desiertos como el Takla-Makan y el Gobi. Debido a la sequía y a prácticas agrícolas perjudiciales, las tormentas de arena se han convertido en habituales en la primavera. La expansión del desierto del Gobi es la causa principal de estas tormentas que afectan al noreste chino así como a Corea y Japón.

Tras el final de la Guerra Civil China, el Gobierno de la nueva República Popular, bajo la dirección del Partido Comunista de China, comenzó a aplicar una serie de reformas económicas de carácter socialista, tales como la nacionalización de las empresas privadas y la colectivización de la agricultura. Los dirigentes chinos apostaron en un primer momento por el modelo soviético de desarrollo, apoyado en un pacto de cooperación económica con la Unión Soviética, que se reflejaría en el Primer Plan Quinquenal, de marcada influencia soviética, y que se desarrolló entre los años 1953 y 1957.

Tras el Primer Plan Quinquenal, el líder chino Mao Zedong decidió alejarse del modelo soviético y apostar por una movilización masiva de la población con el objetivo de elevar el desarrollo industrial de China hasta los niveles de los países más industrializados. Las medidas económicas alentadas por el presidente Mao en el marco de esta campaña, que sería conocida como el Gran Salto Adelante, resultarían un fracaso y en 1958 los dirigentes comunistas chinos empezaron a dar marcha atrás, paralizando y revirtiendo las políticas adoptadas en este periodo. Al mismo tiempo que las políticas económicas del Gran Salto eran abandonadas, las relaciones entre China y su aliado soviético derivaron en un conflicto abierto, que dejó al régimen chino aún más aislado en la esfera internacional. Las políticas económicas pasarían a un segundo plano debido al intenso conflicto ideológico en el seno del Partido, que se manifestaría en la Gran Revolución Cultural Proletaria, periodo durante el cual muchos líderes del Partido fueron apartados del poder.

Tras la muerte de Mao y el encarcelamiento de la Banda de los Cuatro, el grupo de seguidores de Mao a quienes se atribuyó toda la responsabilidad de los errores de la Revolución Cultural, el dirigente histórico del Partido Deng Xiaoping acabaría haciéndose con el poder e impulsando una serie de reformas económicas que supusieron el abandono de muchas de las políticas de nacionalización y colectivización que habían caracterizado la época maoísta. Aunque el Estado conservaba su función planificadora, bajo la dirección del Partido Comunista, se comenzó a fomentar la creación de empresas privadas, a la vez que se alentaba la entrada de capital extranjero, necesario para financiar el desarrollo de infraestructuras y de una base industrial que en ese momento, finales de los años 70, era aún muy pobre.

A partir de 1979 se aceleraron las reformas económicas de tipo capitalista, aunque manteniendo la retórica de estilo comunista. El sistema de comunas fue desmantelado progresivamente y los campesinos empezaron a tener más libertad para administrar las tierras que cultivaban y vender sus productos en los mercados. Al mismo tiempo, la economía china se abría al exterior.

Las reformas económicas contribuyeron a un crecimiento económico muy intenso a lo largo de los años 80. Tras la intervención del Ejército en las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989, las sanciones internacionales y la incertidumbre sobre la situación política del país frenaron de manera drástica el crecimiento económico. Sin embargo, a partir de 1992, Deng Xiaoping dio el respaldo definitivo a las reformas económicas, con su famosa inspección del sur, el viaje en el que visitó las zonas de mayor crecimiento económico del delta del Río de las Perlas y de Shanghai. Tras la confirmación de que la política económica mantenía la orientación reformista y de apertura de los mercados chinos al exterior, la economía alcanzó tasas de crecimiento económico sin precedentes. En ese año de 1992 el crecimiento del producto interior bruto alcanzó el 14,2% manteniéndose en torno al 10% durante los años siguientes, hasta la actualidad.

Las reformas en la política económica auspiciada desde el gobierno, para fomentar la inversión extranjera, determinó la creación de zonas económicas especiales en la zona costera, donde se concentró el desarrollo industrial proveyendo el Estado grandes inversiones en instalaciones, servicios públicos y creando centros habitacionales para trabajadores, convirtiendo a China en la mayor potencia manufacturera del mundo, sobre todo en el sector de la producción de electrodomésticos y textiles debido al bajo coste de la mano de obra, cuyo salario en las regiones industriales ronda los 70 euros mensuales. De hecho, se calcula que aproximadamente un 25% de todos los bienes manufacturados del mundo se produce en China.

Un factor determinante en el desarrollo ha sido el trato de nación más favorecida en los tratados comerciales entre China y Estados Unidos de América, los cuales permiten el ingreso de las manufacturas chinas a través de las aduanas como si estas fueran fabricadas en territorio norteamericano.

Desde 2004 la Unión Europea (UE) es el principal socio comercial de China, quien a su vez es segundo socio comercial de la organización europea (Ver: República Popular China y la UE).

El proceso de apertura iniciado en la costa ha permitido a las regiones costeras un despegue económico vertiginoso con tasas medias de crecimiento superiores al 10%. Las regiones interiores, no obstante, han experimentado un despegue económico más moderado, con tasas de crecimiento en torno al 7%. Este despegue a dos marchas ha abierto una brecha entre la costa y el interior.

En enero de 2006, el Departamento Nacional de Estadística revisó al alza el valor total del producto interior bruto del país, que habría sido subestimado en estadísticas anteriores. Debido a esa revisión estadística, la República Popular China (sin incluir a Hong Kong ni a Macao) adelantó a Italia en la clasificación de países por volumen de su producto interior bruto y, una vez contabilizado el propio crecimiento del año 2005 de un 10,1%, la economía china rebasó a las de Francia y el Reino Unido convirtiéndose en la cuarta del mundo con un producto interior bruto total de 2.228.862.000.000 dólares estadounidenses. En el segundo cuatrimestre de 2006 se anunció una tasa de crecimiento interanual del 11,3%, la más alta desde 1994.

Con una población de 1.300 millones habitantes (6 de enero de 2004), es el país más poblado de la Tierra.

La República Popular se considera a sí misma una nación multiétnica, con 56 grupos reconocidos. El 91% son de etnia han. Sin embargo, en una gran parte del territorio, en particular en el oeste, predominan otras etnias.

En un intento de limitar su población, ha adoptado una política que limita las familias urbanas a un sólo niño y las rurales a dos cuando el primero es niña. Debido a que los niños son considerados económicamente más útiles en las áreas rurales, existe un alto índice de abortos femeninos en busca de asegurar que el segundo niño sea varón. Esto da como resultado una proporción entre sexos de 119 niños nacidos por 100 niñas. Esto ha llevado a las autoridades a enfatizar la importancia de la mujer, y ha llegado a prohibir la utilización de métodos médicos para predecir el sexo del feto y penar severamente el aborto selectivo de niñas. Además, el Estado ha emprendido recientemente reformas en su política de planificación familiar suavizando el control de la natalidad e incentivando económicamente a las familias que tengan dos niñas.

La política de planificación familiar china ha recibido tanto críticas como bendiciones por parte de los organismos internacionales. La ONU estima en alrededor de 200 millones la desviación demográfica a la baja producida debido a esta política, lo que ha posibilitado el despegue económico del país.

Con un incremento de unos 10 millones de habitantes anuales, se estima que en el 2043 tendrá unos 1.550 millones de pobladores, y que la población se estancará en torno a esta cifra.

La gran extensión territorial de la República Popular China tiene como consecuencia la presencia en el Estado actual de una gran diversidad cultural. Tras la fundación de la República Popular en 1949, se adoptó una política oficial de reconocimiento de minorías culturales, basada fundamentalmente en el criterio lingüístico, de acuerdo con la cual en la actualidad se reconoce de manera oficial la existencia de 56 grupos étnicos en China.

Esta diversidad cultural se manifiesta de manera especial en las zonas periféricas del oeste de China. Así, en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang gran parte de la población profesa el islam y se hablan lenguas de raíz túrquica como el uigur, el kazajo y el kirguís. Al sur de Xinjiang, se encuentra la Región Autónoma del Tíbet, en la que se habla la lengua tibetana y se profesa el budismo en su forma lamaísta. La cultura tibetana se extiende más allá de la actual región autónoma, ocupando también la provincia de Qinghai y partes occidentales de las provincias de Sichuan y Yunnan. Al norte, en la Región Autónoma de Mongolia Interior, se habla el idioma mongol, y predomina también el budismo lamaísta en combinación con el chamanismo tradicional mongol. En el sur de China, existen numerosos grupos étnicos con reconocimiento oficial que hablan lenguas similares a otras del sudeste asiático como el birmano o el tai. Entre estos grupos destacan los hablantes del idioma zhuang, la minoría étnica más numerosa en China, que da nombre a la Región Autónoma Zhuang de Guangxi.

El principal grupo étnico y cultural del actual Estado chino lo constituyen los llamados "chinos han", el grupo humano generalmente designado como "chinos". Los chinos han representan más del 95% de la población actual del país y ocupan tradicionalmente toda la zona central y septentrional del territorio. En las últimas décadas, la emigración interna ha hecho también que los han se hayan convertido en mayoritarios en muchas de las zonas tradicionalmente no han, como Mongolia Interior, especialmente en los grandes núcleos urbanos.

La cultura han tiene como rasgo de identidad destacado la lengua china, que tiene sus raíces en las primeras inscripciones de la época de la dinastía Shang, en el II milenio a. de C. En la época de la dinastía Zhou, en el I milenio a. de C. se consolida la forma escrita de la lengua: el chino clásico, que será la base de la lengua culta o literaria hasta comienzos del siglo XX. La unidad de la lengua china a lo largo de un periodo tan extenso se debe precisamente al uso de una forma escrita única: la escritura china, basada en varios miles de signos gráficos o caracteres que representan las sílabas, por lo general palabras o morfemas, del idioma.

Precisamente en esa lengua clásica de la época Zhou se escribieron los grandes textos del pensamiento chino antiguo, como las Analectas de Confucio, el Libro de Mencio o el Libro de Zhuangzi. Estos y otros textos recogen las ideas morales y religiosas que han influido en el desarrollo de la sociedad china hasta la actualidad. El confucianismo ha sido, en este sentido, la doctrina ética hegemónica en la sociedad china hasta el siglo XX. Además del confucianismo, existieron otras corriente filosóficas, como el legismo, que dejarían su impronta en los modelos políticos y sociales adoptados por las sucesivas dinastías imperiales chinas. Junto a estas doctrinas de tipo social y ético, aunque no teológico, las creencias religiosas tradicionales chinas suelen agruparse bajo el nombre de taoísmo. La llegada posterior del budismo a China, de origen indio, añade nuevos elementos religiosos a la sociedad tadicional china. El budismo, como religión de origen extranjero, vivió épocas alternativas de respaldo oficial y de persecución a lo largo de los siglos. Sin embargo, en la actualidad las tradiciones budista y taoísta han acabado fusionándose y los chinos con creencias religiosas participan de ambas tradiciones.

En la época contemporánea, la moral tradicional confuciana fue criticada con dureza por el Partido Comunista de China, especialmente bajo el liderazgo de Mao Zedong y de manera particularmente intensa, durante la Revolución Cultural, entre 1966 y 1976. Esto se debía a la visión del confucianismo como un tipo de pensamiento feudal, incompatible con el comunismo. En las sociedades de Hong Kong y Macao, como en Taiwán, se mantuvo el papel predominante del confucianismo como modelo ético. A partir de las reformas de Deng Xiaoping, comenzó a resurgir el interés por la figura de Confucio y el pensamiento tradicional chino.

Los movimientos reformistas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que alcanzaron su punto máximo en el Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, supusieron cambios importantes en la cultura tradicional china, en especial en el ámbito de la lengua. Frente al uso del chino clásico como lengua culta, el movimiento reformista defendió la adopción de una norma culta basada en la lengua hablada. El gobierno de la República de China primero y el de la República Popular después promocionaron la forma pekinesa del chino mandarín como "lengua nacional" (guóyǔ, 國語), en la terminología nacionalista del gobierno republicano del Kuomintang, o "habla común" (pǔtōnghuà, 普通話), en la terminología comunista utilizada desde la proclamación de la República Popular. Además de la adopción del pǔtōnghuà, la República Popular China llevó a cabo otros dos grandes proyectos de reforma lingüística: la adopción del pinyin como sistema de transcripción y representación fonética oficial del chino y la simplificación de los caracteres chinos. Esta última reforma es una de las más controvertidas, dado el valor cultural y emocional asociado tradicionalmente al sistema de escritura. En Hong Kong y Macao, como en Taiwán, continúa usándose la forma tradicional de los caracteres chinos.

En el plano artístico, en China han tenido gran importancia histórica la pintura, en especial la representación de paisajes, la caligrafía, y la poesía como género literario. La edad de oro de la poesía china fue la época de la dinastía Tang, cuando vivieron los poetas principales de la tradición china, como Li Bai, Du Fu, Bai Juyi o Wang Wei. En las artes escénicas, que cobran importancia a partir de la dinastía Yuan, destacan las representaciones cantadas, como la Ópera de Pekín. Entre las novelas tradicionales chinas, destaca el Sueño del Pabellón Rojo, de Cao Xueqin, generalmente considerada la obra cumbre de la narrativa en chino. Durante el siglo XX, el movimiento reformista impulsó un cambio en el estilo del lenguaje empleado y en las propias formas narrativas empleadas. Los autores chinos más representativos de este periodo son Lu Xun, Ba Jin, Shen Congwen y Eileen Chang, entre otros.

Las religiones predominantes de China son el budismo, el taoísmo, el confucianismo y la religión tradicional china que, en muchos casos, son practicadas conjuntamente y en una forma de sincretismo religioso.

Según datos de TheDharma.com la cantidad de budistas en China puede varias del 60% al 80% (entre 600 y 1000 millones) pero es probable que se refiera a los que siguen el budismo de forma sincrética con otras religiones tradicionales así como aquellos que lo siguen más como una filosofía que como una religión. Aún siendo un estado comunista, y por ende ateo, el gobierno brinda cierto apoyo al budismo, como por ejemplo, el patrocinio del Foro Mundial Budista.

El budismo tibetano ó lamaísmo es practicado en Tíbet y Mongolia Interior, pero tiene un fuerte control estatal para impedir que haya sentimientos independentistas. El gobierno chino designó a un Panchen Lama (segundo jerarca del lamaísmo después del Dalái Lama) y continúa teniendo tensas relaciones con el Dalái Lama a quien consideran un líder subversivo.

Las tradiciones budistas chinas más practicadas son de tipo Mahayana, entre las cuales destaca el budismo zen y Tierra Pura.

Algunos recuentos calculan que el taoísmo tiene unos 400 millones de seguidores (Fuente), aunque el dato nunca ha sido exacto. En Adherents.com se establece que la religión tradicional china cuenta con unos 300 millones de seguidores, pero es difícil saber el número exacto de tradicionalistas chino principalmente porque muchos de estos se declaran como budistas. Tampoco hay datos sobre la cantidad de confucianos.

En términos generales, la mayoría de los chinos practican simultáneamente el budismo, el taoísmo, el confucianismo y la religión tradicional china, aunque también existen muchos que siguen el budismo exclusivamente, siendo ésta la religión “organizada” más grande de China y una de las pocas que goza de patrocinio estatal.

Según una encuesta realizada en 2007 por la East China Normal University, se declaran religiosos el 31,4% de los chinos mayores de 16 años: unos 300 millones de personas, de los cuales 40 millones son cristianos, y hay pruebas de que la cifra va en aumento. En 1949 la población católica en China era de 3 a 4 millones. Hoy, el Centro De Estudios Espíritu Santo de Hong Kong estima que es de 12 millones. El fervor por el cristianismo no implica una ruptura con la tradición. En China las religiones occidentales aceptan aspectos de la cultura local, incluida la veneración por los antepasados.

En el 2005, la Asociación Americana de Ayuda a China (CAA) estrenó su primer informe anual sobre la situación de las religiones en China para exponer la persecución a las iglesias en esa región. Bob Fu, presidente de CAA, dijo a La Gran Época que debido a estadísticas incompletas, en el 2007 los números representan solamente una pequeña parte de los cristianos perseguidos por el régimen chino.

Incluso con datos incompletos, las estadísticas indican una tendencia clara de la creciente persecución a las iglesias familiares.

De acuerdo con el informe de CAA, la persecución a los cristianos fue documentada en al menos 18 provincias y un municipio. Se registraron 60 casos en el 2007, que es un 30 por ciento más que en el 2006. El número de víctimas en 2007 aumentó a 788 personas, un 18 por ciento más. Además del número récord de 17 casos de abuso físico, el número de personas arrestadas ascendió a 693.

Además, al menos 84 misioneros extranjeros fueron arrestados, interrogados, deportados o recibieron otras formas de persecución. La grave persecución a la Iglesia ha crecido hasta un dramático 68,6 por ciento desde 2006.

De acuerdo con Fu, el régimen chino ejecutó su persecución hacia los cristianos de manera particular. Fu reveló que primero se concentran en los líderes de las iglesias, especialmente aquellos que son considerablemente estimados. En segundo lugar, la persecución a cristianos occidentales en China ha alcanzado el máximo punto, siendo la supresión más grande a partidarios religiosos chinos desde 1954.

La intensidad de la persecución ha repercutido en muchos países, incluyendo Estados Unidos, Corea del Sur, Israel, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, etc. Además, el régimen chino también incrementó la censura de publicaciones religiosas. Por ejemplo, Hong Zhou de Turkistán Oriental todavía está encarcelado ilegalmente por aceptar una copia de la Biblia.

Liao Tianqi, el editor del centro de información de China en Estados Unidos, dice que mientras la constitución de China estipula que las personas tienen libertad religiosa, en realidad, el régimen solamente permite que existan solo las organizaciones religiosas aprobadas por el estado.

De acuerdo con Liao, un profesor de derecho y cristiano devoto de Washington que fue a China con su esposa para hacer trabajo misionero, fue acosado y arrestado por ayudar a iglesias establecidas en diferentes hogares de la región. Según indicó Liao el hombre “fue condenado por la ‘Conducción de actividades religiosas ilegales’ y luego deportado”.

El Islam es la religión tradicional de diferentes pueblos y nacionalidades de China como los musulmanes uigures y los hui, aunque sólo representan el 1% de la población y fueron perseguidos durante la Revolución Cultural de Mao (destrucción y cierre de mezquitas, quemas del Corán, etc.). La región de Xinjiang tiene más de 15.000 mezquitas y centros de oración, uno por cada pueblo musulmán.

En la República Popular China la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, que cuenta con una importante población musulmana sufre un conflicto violento vinculado a las aspiraciones independentistas de los uigures. La región fue temporalmente independiente desde 1933 a 1945. A partir de 1949, año en el que triunfaba la Revolución China liderada por Mao Zedong, Xinjiang pasaría a estar incorporada al territorio de la República Popular y bajo gobierno comunista quedando restringida la práctica del Islam. A mediados de los años noventa con la transformación internacional del yihadismo hacia objetivos globales, se experimentó una intensificación del activismo terrorista por parte de uigures radicalizados que querían volver a los tiempos del Turkestán Oriental independiente. Iniciándose la perpetración de atentados en la región y en otros lugares de China, incluyendo un ataque bomba que estalló en Pekín en 1997 provocando 2 muertos. El conflicto empezó a conocerse internacionalmente tras hacerse un hueco en los medios de comunicación occidentales tras el 11 de septiembre. Si bien el conflicto se dio firmemente a conocer con la cadena de atentados que los yihadistas iugures cometieron durante los juegos olímpicos, aprovechado como era de prever, el alto impacto mediático. Los atentados son los siguientes: 3 policías asesinados el 12 de agosto; un policía asesinado, dos heridos y 10 asaltantes yihadistas muertos el 10 de agosto en el marco de un atentado suicida perpetrado con una moto contra una instalación policial en la ciudad de Kuqa y al que siguieron diversas escaramuzas; y 16 policías muertos el día 4 del mismo mes en un puesto aduanero de Kashgar, dentro de la provincia musulmana de Xinjiang, atestiguan este incremento en la visibilidad del terrorismo yihadista en China.

China recibió la visita en el pasado remoto de comunidades de judíos, zoroastrianos, maniqueos y cristianos nestorianos que han prácticamente desaparecido. Las prácticas chamanistas son seguidas por muchas de las nacionalidades (como los Yugur que, sin embargo, también practican en gran parte el budismo tibetano).

Una de las mayores polémicas religiosas en China es el Falun Gong, un nuevo movimiento religioso muy perseguido en China y que es ilegal. El gobierno aduce que se trata de una secta apocalíptica peligrosa, pero organizaciones de Derechos Humanos y los propios seguidores (llamados Falun Dafa) aseguran que se trata de una persecución religiosa.

China es una potencia en varios deportes, como el tenis de mesa, el bádminton y el voleibol. La capital china fue sede de los Juegos Olmpicos de Verano de 2008.

Al principio



Asia Central

Asia Central localizada como una región del mundo

El Asia Central es la región que engloba a las naciones que se encuentran en la parte central de Asia. No existe un acuerdo unánime sobre qué territorios forman esta región. Sin embargo existe un consenso general sobre algunas áreas geográficas definidas que sin duda pertenecen a esta zona; es el caso de las actuales repúblicas de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. En otros casos se incluye también a Mongolia y la Region Autónoma de Xinjiang en la República Popular China.

Suelen considerarse también como parte de la zona, por vínculos geográficos, históricos y culturales, la Región Autónoma de Mongolia Interior de la República Popular China, y entidades federales integrantes de la Federación Rusa: la República Kalmyk, la República de Tatarstán, la República de Bashkortostán, la República de Altái, la República de Tuva, la República de Buriatia, y parte de la República de Saja. Esta delimitación tiene sentido en la época actual, pero en términos históricos es habitual extender la denominación para comprender Afganistán, partes de Irán, Pakistán, Siberia, Cachemira y el Tíbet y las actuales repúblicas de Armenia, Azerbaiyán y Georgia, aunque estas tres últimas suelen incluirse también dentro del Cáucaso.

Geograficamente el limite meridional de Asia Central está señalado por una casi ininterrumpida línea de cadenas montañosas, de unos 6500km. de longitud y que llega desde la China hasta el mar Negro, dificultando el acceso hacia el interior dede Asia del Sureste, el subcontintnte indio y Oriente Medio. Esas cadenas montañosas son, de Este a Oeste, el Nan Chan, el Altyn Tahg, los karakorun, el Hundu Kush y el Paropamisus, el Elburz y el Cáucaso. Al sur de esta linea se hallan dos extensas planicies cuya historia ha estado estrechamente relacionada con la de la propia Asia Central; dichas planicies son la meseta del Tíbet, cerrada al sur por el Himalaya, y la meseta de Irán, flanqueada por el sureste por los montes Kirthar y Suleimán y al suroeste por los Zagros. Los limitesoriental y occidental de Asia Central són más difíciles de definir. En el este se puede trazar una líneaa lo largo de la Gran Muralla China que continúa después, en dirección norte, desde Jehol, siguiendo el final de la zona de Bosques de Manchuria; en el oeste, sin embargo, las praderas de Ucrania, que se extienden hasta Rumania y Hungría, contituyen una continuación geográfica e histórica de la zona de las estepas de Asia Central. A pesar de que predomina la estepa, Asia Central, que se encuentra situada aproximadamente entre los 35º y los 55º de latitud, ofrece una amplia variedad de rasgos físicos, ya que contiene algunas de la cadenas montañosas más altas del mundo junto con algunas de las depresiones más notables com son las existentes al noreste del Caspio y alrededor de Turfan, en Sinkiang; los mismos extremos muestran también las temperaturas.

La historia de Asia Central ha estado condicionada principalmente por el clima y la geografía de la zona. La aridez de la región dificulta la práctica de la agricultura y su distancia al mar la aísla en gran medida del comercio. En consecuencia sólo se han formado unas pocas ciudades de gran tamaño, y el área estuvo dominada durante milenios por los pueblos nómadas de la estepa.

Las relaciones entre los nómadas de la estepa y la población sedentaria de Asia Central fueron durante mucho tiempo conflictivas. El estilo de vida nómada se adaptaba muy bien a la práctica de la guerra y los jinetes de la estepa fueron uno de los pueblos del mundo con mayor potencial militar, aunque estaban limitados por la falta de unidad interna. En las ocasiones en las que muchas tribus quedaron bajo el mando de grandes líderes crearon ejércitos casi imparables, como en la invasión de Europa emprendida por los hunos, los ataques Wu Hu a China y sobre todo la conquista de buena parte de Eurasia por los mongoles.

El dominio de los nómadas terminó en el siglo XVI, cuando las armas de fuego permitieron a los pueblos sedentarios controlar la región. Desde entonces Rusia, China y otras potencias se expandieron por la región y llegaron a tomar control de la mayor parte de Asia Central a finales del siglo XIX. Tras la Revolución Rusa, la mayoría de regiones de Asia Central fueron incorporadas a la Unión Sovietica (URSS); sólo Mongolia permaneció independiente, aunque en la práctica era un estado satélite. Las zonas soviéticas de Asia Central se industrializaron y se construyó mucha infraestructura pero al mismo tiempo se suprimieron las culturas locales, y se produjeron cientos de miles de muertes en programas de colectivización fallidos.

Tras el colapso de la URSS, cinco países de Asia Central obtuvieron la independencia. En estos nuevos estados buena parte del poder está en manos de antiguos oficiales soviéticos. Ninguna de estas repúblicas puede considerarse una democracia. El resto de regiones de Asia Central forman parte de la República Popular China.

La región forma parte importante del Islam clásico.

Al principio



Tian Shan

Observaciones astronómicas en Tian Shan (1912).

La cordillera Tian Shan* (Chino: 天山; Pinyin: Tiān Shān celestiales montañas) se ubica en Asia Central, en la región fronteriza entre Kazajistán, Kirguistán y la Región Autónoma Uigur de Xinjiang en China occidental.

Tiene su altura máxima en el Pico Pobeda (Pico Victoria), a 7.439 metros sobre el nivel del mar, el punto más alto de Kirguistán, situado en la frontera con China. El segundo pico más elevado es el Khan Tengri ( en tártaro y mongol: "Señor de los espíritus"), a 7.010 metros sobre el nivel, situado en la frontera entre Kazajastán y Kirguistán.

Parte de la cordillera Tian Shan está habitada por tribus de pastores que hablan un idioma pertenciente al grupo de las lenguas túrquicas de la familia de las lenguas altaicas.

Nota*: Es también frecuente la grafía Tien Shan, aunque en chino la pronunciación clásica es "T'ian-shán".

Al principio



Source : Wikipedia