Valenciano

3.4310344827207 (928)
Publicado por t800 18/03/2009 @ 05:09

Tags : valenciano, idiomas de españa, españa

últimas noticias
El presidente valenciano retrasa un día su declaración judicial - El País (España)
El presidente del Gobierno valenciano, Francisco Camps, recibió ayer el apoyo de sus más próximos en un acto institucional convocado en el Palau de la Generalitat valenciana -dos días antes de su declaración como imputado en un delito de cohecho ante...
El barrio valenciano de Benicalap espera un colegio desde hace 7 años - El País (España)
Sobre el mapa el colegio y el instituto de Benicalap Sur existen desde 2002, cuando el Ayuntamiento de Valencia aprobó la reparcelación del nuevo sector urbanizable de la zona. Siete años después, construidas las cerca de 1.400 viviendas previstas para...
Varios refritos con mucho celofán - El País (España)
Lo sugirió al término del acto -eso sí, de forma bastante elegante- Rafael Ferrando, presidente de la patronal autonómica Cierval, al señalar que el documento era "una derivación" del Pacto Valenciano por la Inmigración, un texto firmado en el mismo...
El PP obedece a su líder y arropa al dirigente valenciano - El Periódico de Catalunya
Mariano Rajoy marcó el jueves, a través de un comunicado oficial, la estrategia a seguir por el partido tras la imputación del presidente valenciano, Francisco Camps en el caso Gürtel. Y se puede resumir en un todos detrás de Camps....
El vicepresidente valenciano apunta hacia Zapatero por la ... - elplural.com
El vicepresidente tercero y conseller de Bienestar Social de la Generalitat Valenciana, Juan Cotino, ha subido la potencia al ventilador utilizado por el PP para defenderse de las acusaciones derivadas del caso Gürtel, culpando al presidente del...
Juan Martínez-Cué, premio del Instituto Valenciano de la Música - La Nueva España
El compositor asturiano Juan Martínez-Cué recibió ayer el último Premio Internacional de Composición del Seminario Permanente de Composición que organiza el Instituto Valenciano de la Música y el «Grup Instrumental» de Valencia....
El grupo francés Court-circuit actúa en el festival valenciano Ensems - ADN.es
El grupo instrumental francés Court-circuit, uno de los más importantes y activos "ensembles" de música contemporánea del panorama europeo, actuará mañana martes en Valencia en el festival Ensems. Fuentes de la Generalitat han explicado hoy en un...
Tres empresas valencianas del textil y el mueble se unen para ... - Europa Press
Tres empresas valencianas, Resuinsa, dedicada a la fabricación de lencería para hostelería; Carmela Martí, empresa de decoración textil; y Qualitat Mobles, fabricante y comercializadora de mobiliario se han unido para participar juntas en la Feria...
"Camps tiene borrachera y delirio de demasiado poder" - Público
Ha cambiado el socialismo valenciano y, sobre todo, su mensaje a los ciudadanos. Tenemos la decisión de volver a sintonizar con la sociedad para ser útiles a la gente y abrir un tiempo nuevo de prosperidad. ¿Qué fue de sus oponentes en el congreso,...
Los dependientes señalan a Camps como responsable del boicot a la ley - El País (España)
"Queremos invitarles a imaginar un país, el País Valenciano, que desplegara la misma eficacia en la gestión, inversión pública e infraestructuras que ha desplegado para acontecimientos internacionales como la Fórmula 1 o la Copa América", indicaron....

Valenciano

Mapa sobre el conocimiento del dialecto valenciano

Valenciano (valencià en valenciano) es la denominación histórica, tradicional y estatutaria que recibe en la Comunidad Valenciana la lengua que se denomina oficialmente catalán en Cataluña, Islas Baleares y Andorra. Constituye también una de las principales variantes dialectales de dicha lengua, junto con el catalán central y el balear, entre otras.

El valenciano es definido como la lengua propia de la Comunidad Valenciana, según su Estatuto, y tiene carácter oficial en ella junto con el castellano.

Anteriormente, existió un conflicto lingüístico valenciano sobre su denominación, así como sobre su catalogación como lengua o como dialecto dentro de la lengua catalana.; no obstante, dicho debate se considera zanjado desde un punto de vista lingüístico.

Por otra parte, el valenciano, dialectológicamente hablando, no puede considerarse un dialecto encuadrado dentro de las fronteras de la Comunidad Valenciana. El hecho de que los dialectos de la lengua catalana formen un continuum dialectal hace que muchas de las características que marcan el valenciano se encuentren en las tierras del Ebro catalanas y aragonesas (de habla catalana), incluso llegando a las comarcas del Baix Camp y al Bajo Cinca, pudiendo incluir las hablas de esta zona dentro del valenciano.

Catalán-valenciano-balear: esta triple denominación es la que usa Ethnologue, cuya clasificación de lenguas sigue la Wikipedia. Aunque la denominación científica más frecuente es la de catalán, esta denominación sincrética también está extendida en el ámbito académico. Milà i Fontanals, en sus Obres catalanes (Obras catalanas), es el primero en usar una solución equivalente: «Y si no·s vol dir catalana, no·s diga de cap manera Llemosina, sino catalano-valentino-baleàrica» («Y si no se quiere decir catalana, no se diga de ninguna manera Lemosina, sino catalano-valentino-baleárica»). Posteriormente Josep Calveras la usará en 1925, en su obra La reconstrucció del llenguatge literari català (La reconstrucción del lenguaje literario catalán): «Català-valencià-balear" seria el propi i a tothom acontentaria, si no fos que es massa llarg, i que de fet els filòlegs han pres el costum de dir-ne breument: llengua catalana.» («Catalán-valenciano-balear sería el propio y a todos contentaría, si no fuera porque es demasiado largo, y que de hecho los filólogos han adquirido la costumbre de nombrarlo: lengua catalana»). Un ejemplo conocido del uso de esta triple denominación lo tenemos en el Diccionari Català-Valencià-Balear (1926-1962), llamado así por el autor que inició la obra, Antoni Maria Alcover, para ganar aceptación popular en los principales territorios donde se habla la lengua. Pese a ello, en la introducción a dicho diccionario se dice que el nombre que designa más propiamente esta lengua es el adjetivo catalán: al decir lengua catalana queda denominado el conjunto de formas de hablar propias de todas las comarcas indicadas en el subtítulo.

Si hablamos de la lengua catalana en todas sus variantes la lengua es compartida en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, Andorra, el Rosellón, la Franja de Aragón, el Carche murciano y la ciudad de Alguer en Cerdeña.

En referencia a la variante valenciana, en la Comunidad Valenciana hay declarados oficialmente dos predominios lingüísticos territorialmente, el castellano y el valenciano. Esta división toma como unidad el municipio y se basa en la distribución lingüística del siglo XVII. Las áreas definidas por la Ley de uso y enseñanza del valenciano. La zona de predominio lingüístico valenciano son los municipios que, según la Ley de uso y enseñanza del valenciano, son históricamente de lengua valenciana, ubicados geográficamente en el norte, en la costa de la Comunidad Valenciana, y en el área montañosa de la provincia de Alicante, abarcando aproximadamente el 75% del territorio y en ella reside el 87% de la población.

Así, por tanto, su dominio lingüístico abarca históricamente las comarcas litorales, el llano central y las áreas montañosas del sur. Hoy en día, en las grandes capitales históricamente valencianohablantes (y en cualquier parte del territorio, si bien de forma no tan acusada), la presencia del valenciano está en decadencia, a causa del proceso de minorización de esta lengua en favor del castellano. No obstante, en términos generales, ha experimentado una notable recuperación, ya que ha pasado del 4% de valencianos alfabetizados en 1982 al 85% en 2001.

La isoglosa del valenciano puede situarse dejando para el valenciano de transición tortosí la mitad norte de la provincia de Castellón (aplicando como criterio las diferencias de conjugación cante/canto) o bien incorporar como parte del valenciano el tortosí (este/aquest) dejando el resto del catalán occidental.

El valenciano fue implantado en el antiguo Reino de Valencia por los repobladores de los condados de la Marca Hispánica que se establecieron en este territorio tras la conquista llevada a cabo por Jaime I el Conquistador. Estos colonos procedían de la zona occidental de la actual Cataluña (mayoritariamente del condado de Urgel). Aparte de algunas voces árabes o toponimia no parece decisiva la influencia de mozárabes o árabes en la configuración básica de la lengua en los territorios valencianos.

Uno de los tópicos más extendidos actualmente es que las comarcas de la costa, hoy en día consideradas valencianohablantes, fueron repobladas por catalanes, y las del interior, consideradas como castellanohablantes, fueron repobladas con aragoneses aragonohablantes, cuya lengua acabaría siendo absorbida por el castellano. Sin embargo el tema es un tanto más complejo.

Modernos estudios históricos, como el llevado a cabo por Enric Guinot, indican que el valenciano fue la lengua predominante en todo el Reino de Valencia excepto en tres comarcas con frontera con Aragón (Rincón de Ademuz, Alto Mijares, y Los Serranos), donde se repobló con aragoneses castellanohablantes del sur de Aragón, cuyo porcentaje de población alcanzaba cerca del 90%. El resto de las comarcas castellanohablantes actuales son producto de la repoblación con castellanos del siglo XVII, después de la expulsión de los moriscos, ya que estas comarcas eran de mayoría andalusí desde el siglo XIII hasta el XVII (o bien se trata de comarcas pertenecientes al reino de Castilla hasta la reorganización territorial de 1833). Así, por tanto, el Reino de Valencia no fue en la Edad Media un país con dualidad lingüística de valenciano/castellano, sino que las dos lenguas que se hablaban mayoritariamente eran el valenciano y el árabe, a excepción de las tres comarcas de habla castellana anteriormente citadas.

La comarca de la Vega Baja, en cambio, sufrió un proceso de sustitución lingüística por el castellano que se inició a mediados del siglo XVII con la repoblación de murcianos, después de finalizar una epidemia de peste negra en 1648 que afectó a la población anterior mayoritariamente valencianohablante. A mediados del siglo XX aún había una mínima presencia de valencianohablantes en localidades como Orihuela o Almoradí, y actualmente el municipio de Guardamar del Segura está considerado oficialmente como valencianohablante.

Mención aparte, dentro de la actual Comunidad Valenciana, requieren la comarca de la Plana de Utiel que perteneció a Cuenca hasta 1851 y dos ciudades castellanohablantes del Alto Vinalopó (Villena y Sax) que pertenecieron a Albacete y Murcia respectivamente hasta 1836, y no son, por tanto, históricamente valencianohablantes al no haber pertenecido al Reino de Valencia. No obstante, según la estadísticas, cada vez es mayor el número de habitantes que comprenden la lengua, y, menor aunque creciendo, el de los que saben hablarla.

Entre los siglos XV y XVIII se realizan las primeras compilaciones y vocabularios del valenciano, entre ellos tenemos el "Liber Elegantiarum" de Joan Esteve editado en Venecia o el Diccionario Castellano-Valenciano de Gregorio Mayans y Siscar (1699-1781), el "Diccionario Castellano-Valenciano" de Anselm Dempere (1727-1799), el "Breve Diccionario Valenciano-Castellano" de 1739, y el "Diccionario Valenciano-Castellano" de 1764, ambos de Carles Ros.

En el año 1828 se publica "Ensayo de un Diccionario Valenciano-Castellano", de Lluís Lamarca i Morata, que se inspira en la ortografía del castellano. En 1867 Josep Escrig i Martínez publica su "Diccionario Valenciano-Castellano", también muy castellanizado, si bien en sucesivas ediciones, las aportaciones de Constantí Llombart lo modificaron sustancialmente, al que sigue el "Novísimo Diccionario General Valenciano-Castellano", de 1891, obra de Joaquim Martí Gadea, que sigue los pasos del de Escrig-Llombart.

En el año 1915 publicó Lluís Fullana i Mira una "Gramàtica elemental de la llengua valenciana", en el cual, como miembro de la Acadèmia de la Llengua Catalana, adoptó una posición convergente e intermedia de las normas ortográficas del Institut d'Estudis Catalans con soluciones ortográficas dialectales.

En 1930, finalmente, Josep Joan Badía empieza a publicar su enciclopédico "Diccionari Català, Valencià, Balear". Todas estas obras no conseguirían una mínima normalización lingüística, que no llegaría hasta las Normas de Castellón de 1932.

Desde finales del siglo XIX comienzan a consolidarse entre pequeños sectores de Valencia teorías sin soporte académico que reivindican un carácter autónomo para el valenciano, afirmando que tuvo su origen en el vernáculo hablado por los mozárabes que habitaban la actual Comunidad Valenciana, lo que dará lugar en la segunda mitad del siglo XX a la llamada Guerra de la Lengua, que obstaculizará el proceso de recuperación del valenciano.

El valenciano se convirtió en una de las dos lenguas oficiales de la Comunidad Valenciana, recogidas en su Estatuto de autonomía (1 de julio de 1982).

La Ley de uso y enseñanza del valenciano (Ley 4/1983 del 23 de noviembre de 1983) establece dos territorios de distinto predominio lingüístico, uno valenciano y otro castellano, si bien los ciudadanos tienen derecho a usar el idioma cooficial que deseen en toda la comunidad.

El valenciano cuenta actualmente con una entidad oficial encargada de procurar la normalización de la lengua, la Academia Valenciana de la Lengua (AVL), creada por la Generalidad Valenciana en 1998, que parten de las Normas de Castellón suscritas en 1932, también adoptadas por el Instituto de Estudios Catalanes. Ambas instituciones reconocen mutuamente la unidad lingüística.

En la misma línea, el certificado de conocimientos de valenciano expedidos por la Generalidad Valenciana es convalidable en Cataluña e Islas Baleares, mientras que el Tribunal Supremo de España falló el 1 de febrero de 2006 una sentencia (ver recurso de casación número 8075/1999) en la que se reponía en la Comunidad Valenciana la convalidación de los certificados de conocimientos de catalán expedidos por la Generalidad de Cataluña (Junta Permanent de Català) y el Gobierno Balear (Junta Avaluadora de la Llengua Catalana), equiparados con los de la Junta Qualificadora de Coneixements del Valencià. Sin embargo la Generalitat Valenciana sigue sin acatar las 13 sentencias en el sentido de que los títulos de catalán y valenciano son homologables en el ámbito de la Comunidad Valenciana .

La primera referencia documental que se tiene de la utilización del término «valenciano» para referirse a la lengua propia de los valencianos se encuentra en la documentación referente a un proceso judicial que tuvo lugar en Menorca entre los años 1343 y 1346, donde se hace constar que la madre del acusado, llamada Sibila, hablaba "valencianesch" al ser de Orihuela. Dicha denominación, de la que se tenía constancia en el ambiente filológico balear desde el año 1984 cuando fue publicado por Gabriel Llompart un estudio en una revista científica mallorquina sobre temas históricos, sobre ese proceso judicial y otros temas menorquines, extrañamente no ha sido hasta el año 2005 cuando ha sido difundido ese hallazgo en la Comunidad Valenciana, desplazando así en el "honor" de ser considerada como la primera referencia a la que tradicionalmente se había creído como tal, como es la traducción del "Valerio Máximo" realizada por Antoni Canals en 1395, en la que dice: perque yo, a manament de vostra senyoria, el l'he tret de lati en nostra vulgada lengua materna valenciana aixi com he pogut, jatssessia que altres l'hagen tret en lengua cathalana .

Las siguientes manifestaciones de dicha denominación las encontramos en documentos notariales y legales, el acta notarial de 28 de junio de 1408, de un pleito entre la villa de Onda y la Orden de Montesa, ‘vulgar lengua valenciana’ y el acta de 6 de junio de 1412 de los diputados y notarios asistentes al Compromiso de Caspe, ‘in ydiomate valentino’.

En la Iglesia hay abundantes referencias; destacar la biblia de fray Bonifaci Ferrer del s. XIV escrita en lengua valenciana. Entre los documentos pontificios, encontramos uno correspondiente al pontificado del Papa valenciano Alejandro VI, de 1504, donde podemos leer ‘lingua vulgari valentini expeditarum’.

En el siglo XV el valenciano era la denominación usual de la lengua en el Reino de Valencia, y la denominación de romance había caído en desuso. Joanot Martorell, autor de la novela "Tirante el Blanco" ("Tirant lo Blanch"), afirma: «me atrevire expondre: no solament de lengua anglesa en portuguesa. Mas encara de portuguesa en vulgar valenciana: perço que la nació don yo soc natural sen puxa alegrar».

En la segunda mitad del siglo XV, en 1472, tenemos el primer diccionario, el "Liber Elegantiarum" de Joan Esteve que fue publicado en Venecia en Lengua Valenciana.

El valenciano era durante el siglo XIX la lengua usada mayoritariamente en el territorio declarado actualmente como de predominio lingüístico valenciano. Aunque ha ido sufriendo un proceso de minorización lingüística, sobre todo por motivos políticos y movimientos inmigratorios, que ha afectado principalmente en el conocimiento de la lengua escrita, y de forma más acusada en las grandes concentraciones urbanas.

No obstante, hoy en día el conocimiento del valenciano se ha incrementado notablemente desde 1982, cuando la Generalitat implanta tanto la enseñanza del valenciano, como también las líneas de escolarización en valenciano en su sistema educativo, que cubren actualmente un 25% de las plazas. Desde entonces, el porcentaje de alfabetizados ha pasado de un 4% en 1982 al 38% en 2001, según el censo. Así mismo, alrededor del 84% afirman entenderlo, cerca del 47% afirman saber hablarlo y, además, su dominio ha aumentado también en el territorio de predominio lingüístico castellano.

La Generalitat dispone de datos sociolingüísticos que ha ido realizando en diversos estudios y son sólo referentes al territorio de predominio lingüístico valenciano, exceptuando el conocimiento, que se analiza en toda la Comunidad Valenciana. No se conocen, por tanto, datos sociolingüísticos concisos sobre el uso social del valenciano en años anteriores a 1982, ni en el territorio de predominio lingüístico castellano, aunque se sabe que ha ido disminuyendo a lo largo de todo el siglo XX como consecuencia de los procesos de sustitución lingüística y por el saldo migratorio, positivo en todas las décadas, que atrajo a muchos habitantes de Castilla-La Mancha, Andalucía y la Región de Murcia hacia la Comunidad Valenciana.

Con respecto a los estudios existentes, el uso de las dos lenguas se mantuvo estable durante las décadas de los 80 y 90, pero en los últimos años ha aumentado ligeramente el porcentaje de castellanohablantes, así como el de bilingües y hablantes de otras lenguas, bajando significativamente el porcentaje de valencianohablantes. Esto puede deberse a la fuerte inmigración de los últimos años, procedente mayoritariamente de Hispanoamérica y del Magreb, la primera de las regiones de lengua castellana, por lo que la balanza tiende a inclinarse a favor de este idioma.

Además, por otra parte, se da la circunstancia de que el Partido Popular gobierna en la Comunidad Valenciana desde 1995, año del anterior sondeo al último de 2005, por lo que diversas entidades sindicales y culturales asocian el descenso del uso social a motivos políticos. Recientemente, en agosto del 2007, el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza del País Valenciano (STEPV) ha afirmado que el número de líneas en valenciano en la educación se ha quedado estancado desde 1997 a pesar del crecimiento vegetativo de la población experimentado en una década.

Durante la transición democrática española, la autonomía o heteronomía del valenciano respecto al resto de la lengua catalana fue motivo de debate y polémica entre los valencianos, normalmente con un trasfondo político. Finalmente, la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), institución normativa oficial del valenciano, acordó por unanimidad un dictamen vinculante el 9 de febrero de 2005 concluyendo que "la lengua propia e histórica de los valencianos, desde el punto de vista de la filología, es también la que comparten las comunidades autónomas de Cataluña y de las Islas Baleares y el Principado de Andorra. Las diferentes hablas de todos estos territorios constituyen una lengua". Al dictamen de la AVL se le suma una sentencia en 1997 del Tribunal Constitucional en el que avalaba la denominación de catalán incluida en los estatutos de la Universidad de Valencia, y la antes citada sentencia del Tribunal Supremo en 2006 en la que obliga a la Generalidad Valenciana a la convalidación de los certificados administrativos de conocimiento del idioma autóctono aprobados por los gobiernos catalán y balear, consolidando jurídicamente la unidad de la lengua común.

No obstante, el mismo Dictamen antes citado reconoce la especificidad del valenciano dentro del sistema lingüístico compartido y compromete a la AVL a preservar y potenciar sus características propias. Esto se traduce en la falta de un estándar lingüístico común a Valencia y Cataluña y explica la existencia, en ocasiones, de versiones en "valenciano" y en "catalán" de un mismo texto o producto audiovisual.

Según un sondeo de la Generalidad Valenciana realizado en el 2005 en la zona de predominio lingüístico valenciano, el castellano es utilizado "siempre" como lengua vehicular doméstica por el 48,1% de los encuestados, mientras que al valenciano le corresponde el 32,6%, casi un 3% corresponde con otras lenguas y, por último, el porcentaje restante afirma utilizar ambas lenguas oficiales en diferentes grados. No hay datos oficiales sobre usos lingüísticos en la zona de predominio lingüístico castellano, en la que reside el 13% de la población de la Comunidad Valenciana, según censo del 2006.

Siguiendo datos oficiales sobre el uso en el ámbito doméstico, por zonas dentro del territorio de predominio valencianohablante, el valenciano tiene un uso minoritario en el área metropolitana de Valencia y de la zona en la mitad sur de la provincia de Alicante, donde se utiliza siempre por menos del 30%. En cambio, el uso continuado del valenciano en el hogar es mayoritario en el resto del predominio lingüístico valenciano, con porcentajes de alrededor del 64% de la zona en la provincia de Valencia y en la mitad norte de la de Alicante, y el 46,2% de la zona en la provincia de Castellón.

Estos datos revelan, por tanto, que en los grandes núcleos urbanos el uso del valenciano es minoritario, mientras que suele ser mayoritario en las zonas de concentración urbana media o baja del área, dentro de la zona valencianohablante. Por último, el 6,2% de los encuestados afirma usar indistintamente ambas lenguas en el hogar.

Una parte importante de las características del valenciano son comunes en todas las variedades del dialecto occidental catalán. Para más información véase el artículo sobre el idioma catalán, y algunos ejemplos de dialectos del catalán.

El valenciano se compone de varios dialectos sensiblemente diferentes entre sí: el valenciano de transición o tortosí, el castellonense o de la Plana, el central o apitxat, el meridional y el alicantino. Estas diferencias son principalmente fonéticas. Además, en dos localidades alicantinas, Tárbena y Vall de Gallinera, se da el rasgo dialectal conocido como parlar salat, debido a la repoblación de estas localidades por mallorquines tras la expulsión de los moriscos.

Este subdialecto puede considerarse como de transición entre los dialectos valencianos y el dialecto catalán noroccidental. Se habla en el Maestrazgo, Los Puertos de Morella (en la provincia de Castellón), Matarraña (en la provincia de Teruel) y Montsià, Bajo Ebro, Terra Alta y parte de la Ribera del Ebro, en la provincia de Tarragona.

Al principio



Nacionalismo valenciano

Bandera de la Comunidad Valenciana reivindicada por la mayoría del nacionalismo valenciano. Fue la bandera oficial de preautonomía valenciana, antes de la elección de la señera coronada valenciana.

El nacionalismo valenciano, o valencianismo, es una corriente de pensamiento político que aspira al máximo nivel de autogobierno de la actual Comunidad Valenciana, como consecuencia de su consideración como nación política, denominada País Valenciano, lo que en última instancia incluiría el derecho a la autodeterminación de dicho territorio. Su consideración sobre cuál es su "nación cultural", sin embargo, varía del momento histórico, pero generalmente se asume que la Comunidad Valenciana comparte gran parte de su condición cultural con Cataluña, Islas Baleares, y Aragón, sin que ello influya en su "marco político" definido, que es estrictamente la actual Comunidad Valenciana.

Se suelen distinguir tres tipos de valencianismo o nacionalismo valenciano: el fusterianista o pancatalanista, el secesionista y la tercera vía, complementados por el valencianismo regionalista. Aunque a niveles distintos, todos ellos tratan de aumentar el grado de autogobierno para el pueblo valenciano respecto del resto de España, a la que se refieren frecuentemente como Castilla.

En el extremo contrario, existe un movimiento de reacción contrario al valencianismo fusterianista conocido como blaverismo, regionalismo o anticatalanismo valenciano.

Denominado también nou valencianisme por Joan Fuster, por su ruptura con el valencianismo tradicional de preguerra, postula al pueblo valenciano y al "País Valenciano" como formantes de la nación catalana y de los "Países Catalanes", basándose en la unidad lingüística y la historia en común de los territorios de habla catalana. Por este motivo, los partidos que concurren en este pensamiento buscan fomentar y reforzar los lazos culturales y políticos con el resto de territorios de lengua catalana (es decir, Cataluña e Islas Baleares) y como fin último, la independencia de la Comunidad Valenciana respecto a España como parte de un estado político junto a los territorios anteriormente mencionados, denominado Países Catalanes. En este marco se sitúan actualmente partidos como Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV), federación de Esquerra Republicana de Cataluña, y el Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN).

Fue la corriente nacionalista valenciana mayoritaria durante las décadas de 1960 y 1970, representado por el Partit Socialista del País Valencià (PSPV), de izquierdas, y Unió Democràtica del País Valencià (UDPV), de centro-derecha. Sin embargo, no existe, ni tan sólo entonces, unanimidad sobre el modelo político, que va desde la libre confederación a la unión, ni siquiera sobre el ejercicio del derecho de autodeterminación con respecto a los Países Catalanes. A causa de estas importantes divergencias, aunque el nou valencianisme se mantuvo cohesionado por su oposición a la dictadura franquista, a los pocos años después de la aprobación del Estatuto de Autonomía valenciano se evidencia una importante crisis de credibilidad política reflejada en sus malos resultados electorales.

A consecuencia de ello, tiene lugar un profundo debate a partir de estas divergencias políticas, que acaba con la integración de dichos partidos nacionalistas en partidos de ámbito estatal, el PSPV en el PSOE y la UDPV en la UCD, con la pretensión de que ambos partidos asumieran parte de sus objetivos valencianistas. Sin embargo, no toda la militancia asumió esta decisión, y se crearon partidos como Partit Nacionalista del País Valencià (PNPV, de centro-derecha), Unitat del Poble Valencià (UPV, de izquierdas), Agrupament d'Esquerres del País Valencià (AEPV), etc. que, sin haber cesado el debate político e ideológico, con innumerables escisiones y fusiones, evolucionaría hacia posturas que van desde el valencianismo político estricto (tercera vía) al libre confederalismo con los Países de Lengua Catalana, todo ello siempre partiendo del derecho de autodeterminación del pueblo valenciano como sujeto político estricto. Un reflejo de esta evolución del pensamiento político y cultural del valencianismo pancatalanista se recoge en la obra De impura natione (crítica de la nació pura) (1985), de Joan Francesc Mira, que serviría de base para los postulados de la tercera vía a finales de la década de 1990.

La máxima de esta corriente es alcanzar las mayores cotas de independencia para la Nación Valenciana (nombre con el que se designaría el territorio contenido en la actual Comunidad Valenciana), también a nivel cultural y lingüístico, negando la unidad de la lengua catalana, y postulando que el valenciano es una lengua distinta (secesionismo lingüístico). A diferencia del regionalismo, sí reivindican el derecho de autodeterminación del pueblo valenciano, así como la independencia política, cuestiones no asumibles por el regionalismo blavero. Tiene una escasa implantación social pero, sin embargo, se reivindican a sí mismos como los herederos del valencianismo tradicional de preguerra, desde la fundación de Valencia Nova en 1904, a pesar de que el discurso político es diferente y a veces, incluso, contradictorio. Con frecuencia, los militantes de este movimiento se auto-denominan 'cuarta vía', siendo sus estandartes los partidos Opció Nacionalista Valenciana y Esquerra Nacionalista Valenciana, si bien el primero recientemente ha mostrado indicios de simpatía hacia el movimiento tercerviísta (descrito más abajo).

Pertenecen a este movimiento los partidos que aglutinan el ideario de las otras dos vertientes, mayoritariamente integrados en el Bloc Nacionalista Valencià. Los principales rasgos del 'tercerviísmo' son la creación de una constitución soberana de la Comunidad Valenciana, con la denominación nacionalista histórica de País Valenciano, que le permita organizarse en forma de 'República Valenciana', y la plena normalización del valenciano, el cual reconoce como perteneciente al mismo sistema lingüístico que el catalán, pero conservando sus rasgos diferenciales. El BNV reconoce como propias todas las banderas de todos los movimientos nacionalistas, destacando como referentes la Señera coronada valenciana y el Pendón de la Conquista.

El testimonial partido República Valenciana también se enmarca en esta corriente, ya que su fin máximo es la plena soberanía de los valencianos. Utilizan en su logotipo la bandera estrelada roja.

Un partido que se sitúa entre la tercera vía y el regionalismo es Opció Nacionalista Valenciana, en cuyos estatutos no se contempla como fin último la independencia, pero sí la transformación de España en un estado federal plurinacional donde se reconozca la nación valenciana, y se cita de forma explícita el deseo de dotar al valenciano de independencia normativa, a pesar de dejar libertad a sus militantes para que adopten la postura que deseen respecto a la entidad del idioma. Este partido, sin embargo, tiene un soporte testimonial por parte del electorado, no pasando del 0,05% de votos en las elecciones generales de 2008.

La Tercera Vía pretende mantener un equilibrio entre las dos aceras políticas del nacionalismo de posguerra, y en ocasiones puede parecer ambiguo; sin embargo, hoy por hoy tiene presencia en cerca de 122 municipios y cerca de 30.000 votos en las elecciones generales de 2008, a través del BLOC (considerando que todos los votos de la coalición Bloc-Iniciativa-Verds), mientras que Opció Nacionalista Valenciana tiene representación únicamente en Almácera y obtuvo poco más de 1400 votos en los mismos comicios. República Valenciana apenas pasó de los 600 votos.

El proyecto de estatuto conocido como Estatuto de Benicàssim (1977) puede ser considerado como la primera plasmación del espíritu tercerviísta; en él, valencianistas de un corte y de otro consensúaron una bandera, un nombre para el territorio y una descripción para la lengua.

El principal deseo del tercerviísmo ha sido siempre acabar con la división del nacionalismo que se abrió en 1979 durante la Batalla de Valencia entre pancatalanistas y blaveros y volver a alcanzar el consenso de la transición. Dicho consenso parece alcanzado, al menos en lo que a las preferencias de los electores nacionalistas valencianos se refiere. El BLOC el partido valencianista más votado y con más representación en los órganos de poder, en detrimento de las formaciones articuladas en base a las dos corrientes enfrentadas, que no llegaron a alcanzar el 1% de los sufragios en las pasadas elecciones.

El regionalismo es una doctrina política que defiende la distinción de una región dentro de un Estado, sin reclamar la completa independencia, como haría un partido nacionalista no independentista. En la Comunidad Valenciana, a la que se refieren habitualmente como Reino de Valencia, lo integran partidos como Unió Valenciana, Coalició Valenciana y tímidamente Opció Nacionalista Valenciana. Postulan el valenciano como lengua propia de los valencianos y diferenciada del catalán, el cual se estandarizaría según las Normas del Puig. Fue el primer tipo de nacionalismo o regionalismo valenciano que consiguió representación en las Cortes Valencianas con 6 escaños de Unió Valenciana (en 1987) y pudo acceder al gobierno pactando con el Partido Popular, haciéndose cargo de la Conselleria de agricultura. Este pacto, también denominado "pacto del pollo" porque se gestó en el despacho de un conocido empresario avícola valenciano, propició la absorción del electorado de Unió Valenciana por parte del Partido Popular, lo cual llevó al partido al declive electoral, quedando fuera de las cortes en 1999 con el 4'76% de los sufragios y empeorando sus resultados en comicios posteriores. Respecto a la bandera, defienden la real señera coronada, actualmente oficial.

Las primeras manifestaciones políticas en este sentido surgen a finales del siglo XIX, tras el episodio de cantonalismo que tuvo lugar en Alcoy y Valencia durante la Primera República Española y su violento enfrentamiento con el Estado. Durante la primera mitad del siglo XX, paralelamente a la tardía Renaixença valenciana, a partir de la Asamblea Regionalista de 1907, promovida por la entidad cívica Lo Rat Penat, tiene lugar una eclosión de movimientos cívicos, culturales, y políticos, que reivindican la identidad valenciana, y demandan el autogobierno propio. Faustí Barberà, con su discurso inaugural de 1902, fue quien sentó las bases de lo que sería el primer cuerpo teórico del nacionalismo valenciano. En 1918 se promulga también la Declaración Valencianista, que aboga por la existencia de una raza valenciana dentro del conglomerado cultural ibérico. Durante la Segunda República el principal partido valencianista, Esquerra Valenciana, obtiene una importante representación política, como la alcaldía de la ciudad de Valencia, o un diputado a las Cortes Generales.

La Guerra Civil y la consiguiente dictadura de Franco supuso, en la práctica, la desaparición y disolución del emergente nacionalismo valenciano, que no llegó a tener la misma fuerza que tuvo en Cataluña o en el País Vasco. Durante esos años, generalmente, sus principales personajes se apartaron de la vida política, y la mayoría se centraron en actividades académicas o literarias, en cuyo trasfondo se intentaba subyacer la identidad valenciana. La acumulación de dichos trabajos de académicos valencianistas como Manuel Sanchis i Guarner, Josep Maria Orts, de producciones literarias de Enric Valor, Vicent Andrés Estellés, o de los intelectuales Joan Fuster y Ernest Lluch, etc. tuvo como consecuencia en los años sesenta un cierto resurgimiento de la reivindicaciones del autogobierno de la Comunidad Valenciana.

No obstante, los planteamientos y símbolos del "nou valencianisme" de los años 60 han supuesto una ruptura con los del nacionalismo valenciano anterior a la dictadura, en gran parte debido a la apropiación y control del régimen franquista de las entidades cívicas y culturales que durante la Segunda República propugnaban el autogobierno valenciano, especialmente de Lo Rat Penat, que daban una imagen que el "nou valencianisme" consideraba "folclórico", y no ayudaba a la "dignidad nacional". Pero la ruptura también llegó al planteamiento político: sin entrar en considerar si la Comunidad Valenciana es una "nación política" o no, se pasó a propugnar los Países Catalanes, con una cierta confusión de si se trata de un concepto cultural, o también de un concepto político como afirmaba Joan Fuster en su ensayo "Nosaltres els valencians".

Al principio



Siglo de Oro Valenciano

El Siglo de Oro valenciano o Siglo de Oro de las Letras Valencianas, corresponde a un periodo histórico que abarca prácticamente todo el siglo XV.

Considerándose un gran movimiento cultural, abarca todas las ciencias de la época y aporta las mejores obras literarias en valenciano escritas en el reino de Valencia. La inmensa mayoría de grandes escritores de esta época son valencianos o escriben en valenciano. Este gran resurgir del Reino de Valencia se finalizará con el descubrimiento de América, la corona de Aragón junto con la corona de Castilla aplicará todos sus recursos en esa gran empresa. Otro importante factor será la inquisición, que produce la huida de gran número de intelectuales, así como de comerciantes, y orfebres.

Para comprender realmente este movimiento es fundamental comprender el entorno, ya que cualquier movimiento cultural si bien puede nacer de un cambio, necesita cierta estabilidad para su crecimiento.

Primero sería interesante saber que en estas tierras ya estaba sembrada la semilla, aunque ésta venía desde otra cultura, la árabe. Como Taifa Balansiya, se introdujo por primera vez en el mundo occidental el papel, así como multitud de ciencias. También se tradujeron multitud de textos, tanto de la lengua árabe, como de las lenguas romances, y del idioma hebreo.

Tras la muerte de Martín el Humano y la ausencia de un sucesor directo, siguen unos años de inestabilidad. Valencia hasta el momento había disfrutado de entidad propia y era administrada por autoridades públicas, jueces y tribunales, anteponiéndose estos al derecho de señores y nobles.

Las ambiciones de los nobles aragoneses y señores catalanes, que de nuevo se ven con posibilidades de extender sus señoríos y ampliar sus dominios personales, revocando los derechos conseguidos por el pueblo valenciano establecidos desde Jaime I. Con el Compromiso de Caspe (1412), se consiguen frenar esas ambiciones, ya que es elegido como sucesor Fernando I de Aragón, de la casa de Trastámara. Esta casa se distingue por su vinculación a la burguesía, limitando el poder de los nobles. Con el reinado de Alfonso el Magnánimo (1416-1458), la Corona de Aragón, y su cierta pacificación con Castilla, comienza una política exterior expansiva por el Mediterráneo.

Los conflictos en Cataluña hacen que la burguesía huya de las ciudades al campo o al Reino de Valencia, donde no se dan los estos problemas. Barcelona entraría en franca decadencia y por el contrario la ciudad de Valencia creció hasta alcanzar los 75.000 habitantes a mediados de siglo, por lo que era la segunda ciudad más grande de la península tras la Granada nazarí. La capital valenciana era el centro económico, político y social de la Corona de Aragón y de ahí el florecimiento intelectual que la convirtió en un foco literario de importancia. Hay que destacar que el Siglo de Oro es un fenómeno exclusivo de la capital del Turia ya que no tuvo paralelismo en las otras ciudades importantes del Reino de Valencia.

También cabría destacar la convivencia de diferentes culturas, creando corrientes humanísticas muy importantes. Muchas de las ideas humanistas se extendieron por Italia y Europa, al igual que los éxitos militares conseguidos por la Corona de Aragón.

El primer libro impreso en valenciano en España se realizó en Valencia, esto denota un gran impulso sobre las obras escritas. Esta obra se titula Obres o trobes en lahors de la Verge Maria impreso en el año 1474.

Este siglo, entre Edad Media y Renacimiento, es vivificado por sus relaciones estrechas con los italianos: Alfonso V el Magnánimo se instala en Nápoles donde mantiene una corte brillante, hasta su muerte en 1458. Su hijo Fernando II le sucede en Nápoles con el mismo brillo.

Al principio



Elena Valenciano

María Elena Valenciano Martínez-Orozco (Madrid, 18 de septiembre de 1960) es una política socialista española y diputada por Madrid.

Ha cursado estudios en Derecho y Ciencias Políticas, se incorporó con 17 años a las Juventudes Socialistas de España y un año más tarde al Partido Socialista Obrero Español.

Ha sido miembro del Comité Federal del PSOE entre 2000 y 2004 y formó parte de la Comisión gestora del PSOE que dirigió Manuel Chaves tras la dimisión de Joaquín Almunia.

Desde 1999 hasta 2007 ha sido miembro del Parlamento Europeo, ostentando diversas responsabilidades, en su última etapa como portavoz de la Delegación Socialista Española.

En 2007 accedió a la Secretaría de Relaciones Internacionales de la Comisión Ejecutiva Federal socialista; es diputada en el Congreso de los Diputados desde marzo de 2008 donde ha asumido la portavocía de la Comisión de Asuntos Exteriores. En julio del mismo año ocupó en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE el Área de Política Internacional y Cooperación.

Al principio



Source : Wikipedia