Slobodan Milosevic

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Publicado por grag 19/03/2009 @ 19:11

Tags : slobodan milosevic, serbia, europa, internacional

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Serbia

Bandera de Serbia

1 También se habla húngaro, rumano, croata, ruteno y eslovaco en Vojvodina. 2Desde septiembre de 2007, aunque .yu coexistirá hasta septiembre de 2009.

La República de Serbia, (en serbio: Република Србија o Republika Srbija), escuchar ▶ (ayuda·info·en ventana), es un país de la Península Balcánica en el Sureste de Europa, uno de los seis resultantes del desmembramiento de la antigua Yugoslavia y el que a efectos de derecho internacional es considerado como su sucesor.

Su capital es Belgrado. Limita con Hungría, Rumanía, Bulgaria, Macedonia, Montenegro (país con el que hasta 2006 formó un estado confederado), Bosnia-Herzegovina y Croacia. Al suroeste del territorio serbio se halla Albania y Kosovo —a la que los serbios llaman Kósovo i Metohija—, cuya independencia proclamada de forma unilateral el 17 de febrero de 2008, no está reconocida por la mayoría de los países de la ONU ni por el Gobierno serbio, que consideran a Kosovo una provincia autónoma dentro de este país.

El Reino de Serbia fue establecido en el siglo XI y en el siglo XIII se convirtió en el Imperio Serbio. A partir de 1918 Serbia, como fundadora, formó parte de Yugoslavia en sus diversas formas. Desde 1992, tras la independencia de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, y la República de Macedonia, de la República Socialista Federal de Yugoslavia, y hasta febrero de 2003, Serbia y Montenegro integraron la República Federal de Yugoslavia. Entre 2003 y 2006, se formó la confederación de Serbia y Montenegro, finalmente disuelta el 3 de junio de 2006.

Hasta el año 44 a. C., Serbia perteneció a Iliria. Después este país fue conquistado por los romanos. Los godos atacaron la zona en el siglo III. En el año 395, al dividirse el Imperio Romano, Serbia pasó a formar parte del Imperio Bizantino.

Desde el siglo III entraron en Serbia pueblos eslavos procedentes de Ucrania. Los serbios entraron en su actual territorio a principios del siglo VII, instalándose en seis formaciones tribales distintas: Rascia/Raška, Bosnia, Neretva/Pagania, Zachumlie/Zahumlje, Trebounia/Travunija y Zeta.

En el siglo IX ya se había completado la conversión al cristianismo ortodoxo (ver mapa de Europa - siglo IX ). En aquella época los habitantes de la actual Serbia no tenían organización política y formaban parte del Imperio Bizantino, pero estaban ya divididos en dos territorios: Zeta (Montenegro) y Rascia (la actual Serbia).

El primer estado serbio surgió bajo Caslav Klonimirovic a mediados del siglo X en Rascia. La primera mitad del siglo XI vio alzarse a la familia Vojislavljevic en Zeta.

En 1217, tras proclamar la independencia del Imperio Bizantino, fue coronado rey Esteban I, de la dinastía Nemanjic. Los Nemanjic condujeron a Serbia a una edad de oro que produjo un estado poderoso con apogeo durante el gobierno del Zar Stefan Dusan, que fue rey de Serbia, Montenegro, Albania y Grecia a mediados del siglo XIV.

En 1389, los turcos, que estaban en expansión territorial, derrotaron a los serbios en la batalla de Kosovo. En 1499 Serbia pasó definitivamente a estar bajo dominio del Imperio Otomano, al conquistar los turcos Zeta, su último baluarte.

Serbia ganó su autonomía al Imperio Otomano en dos levantamientos en 1804 y 1815, aunque las tropas turcas siguieran en la guarnición militar de la capital, Belgrado, hasta 1867. En 1829 los turcos dieron a Serbia una autonomía, que la hizo semi-independiente.

Serbia fue un principado entre 1817 y 1882, y un reino entre 1882 y 1918, tiempo durante el cual la política interna giró, en gran parte, alrededor de la rivalidad dinástica de las familias Obrenović y Karađorđević.

El asesinato en la capital bosnia, Sarajevo, el 28 de junio de 1914, del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de los Habsburgo, por Gavrilo Princip, un joven serbo-bosnio, motivó un ultimátum de Viena demandando a Serbia que le permitiera una investigación austrohúngara del complot sobre el suelo serbio. A pesar de la aceptación de Serbia (el 25 de julio) de casi todas las demandas, el Imperio Austrohúngaro le declaró la guerra el 28 de julio. La movilización de Rusia en apoyo de Serbia, por su parte, provocó un ultimátum alemán demandando la retirada de sus fuerzas, y la declaración de guerra entre las grandes potencias durante la primera semana de agosto.

Después del final de la Primera Guerra Mundial, Serbia unió los Reinos de serbios, croatas y eslovenos, y el nuevo país cambió el nombre a Reino de Yugoslavia en 1929.

En 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas alemanas entraron en el país y lo separaron en Montenegro, el Estado Independiente de Croacia y la Serbia de Nedić.

En 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, se reunificó el país, dando lugar a la República Democrática Federal de Yugoslavia. En 1946 fue sustituida por la República Federal Popular de Yugoslavia, bajo el gobierno del Partido Comunista de Yugoslavia. En 1963 pasó a llamarse República Federal Socialista de Yugoslavia, que estuvo bajo el gobierno de Josip Broz Tito hasta 1980. En 1992, tras la separación de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y la Antigua República Yugoslava de Macedonia, se constituyó la República Federal de Yugoslavia, formada por Serbia y Montenegro. En 2003 pasó a llamarse Serbia y Montenegro.

Montenegro proclamó su independencia el 3 de junio de 2006, tras un referéndum en el que el 55,6% de los votantes montenegrinos aprobaron la salida de su país de la unión con Serbia. Dicha unión fue disuelta oficialmente dos días después del referéndum, el 5 de junio de 2006.

El 17 de febrero de 2008, el parlamento de la provincia autónoma de Kosovo declaró su independencia de forma unilateral, hecho que fue rechazado por los líderes serbios, que se negaron a reconocer la independencia de la que consideran es la cuna de su nación. El reconocimiento de Kosovo por parte de países como los Estados Unidos fue contestado con violentas manifestaciones por parte de un sector del nacionalismo serbio, mientras que el Gobierno serbio declaró que congelaría las relaciones con aquellos estados que reconocieran a Kosovo.

Serbia está ubicada en los Balcanes, una región histórica y geográfica del sureste de Europa. Comparte fronteras con Albania, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Hungría, Macedonia, Montenegro y Rumania. No tiene salida al mar. El río Danubio proporciona navegación al interior de Europa y al Mar Negro.

El terreno de Serbia se extiende por ricas y fértiles llanuras de la región norte de Vojvodina, zonas de piedra caliza y cuencas en el este, y en el sureste antiguas montañas y colinas. El río Danubio domina el norte. Un afluente, el río de Morava fluye por las regiones más montañosas del sur.

El clima serbio varía entre uno continental boreal con inviernos fríos y veranos calientes y húmedos, con precipitaciones bien distribuidas, y otro más Adriático en el sur, con veranos calientes y secos, y otoños e inviernos relativamente fríos con fuertes nevadas en el interior.

Serbia consta de tres regiones diferenciadas: la zona conocida como Serbia Central, que no es una división administrativa y, por tanto, no cuenta con gobierno propio, la provincia autónoma de Vojvodina, ubicada al norte del país, con capital en Novi Sad y la provincia disidente de Kosovo. Además, el conjunto del país está dividido en 29 distritos, siete de los cuales se encuentran en Vojvodina, cinco en Kosovo y una región adicional que abarca la ciudad de Belgrado.

Los distritos, por su parte, se dividen en municipalidades. En total son 192, de las que 108 están en Serbia Central, 54 en Voivodina y 30 en Kosovo.

El actual Presidente de Serbia es Boris Tadić, líder del Partido Demócrata (DS). Fue elegido con el 53% de los votos en la segunda ronda de elecciones presidenciales serbias de 2004, el 27 de junio de 2004, después de varias elecciones fracasadas desde 2002.

El actual Primer Ministro del Gobierno de Serbia, desde marzo de 2004, es el antiguo presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, que sustituyó a Slobodan Milosevic como presidente yugoslavo en octubre de 2000.

El 17 de agosto la Asamblea Nacional de Serbia adoptó Bože Pravde (Dios de justicia) como himno. También, el escudo real de Obrenović es el nuevo escudo de armas, que sustituye al Escudo de Armas de Serbia adoptado después de la Segunda Guerra Mundial. Fue inicialmente usado en el siglo XIX.

El 4 de febrero de 2003 el parlamento de la República Federal de Yugoslavia estuvo de acuerdo en instituir una forma más débil de cooperación entre Serbia y Montenegro dentro de una república llamada Serbia y Montenegro.

Después de la caída de Slobodan Milosevic, el 5 de octubre de 2000, el país fue gobernado por la Oposición Democrática de Serbia. Cuando Slobodan Milosevic fue detenido, el Partido Democrático (DSS) abandonó el gobierno de coalición. Sin embargo, en 2004 el DSS acumuló apoyo suficiente para formar el nuevo Gobierno de Serbia, junto con el G17 Plus, el SPO-NS, y el apoyo del Partido Socialista de Serbia. El Primer Ministro de Serbia es Vojislav Kostunica, líder del Partido Demócrata de Serbia.

El día 21 de mayo de 2006 en Montenegro se celebró un referéndum, en el que el 55,5% de los montenegrinos decidieron la disolución de la unión con Serbia, lo que implicó el final de Serbia y Montenegro como estado independiente. Así el 3 de junio de 2006 el Parlamento de Montenegro proclamó su independencia.

Los días 28 y 29 de octubre de 2006 fueron convocados a las urnas algo más 6,6 millones de electores en los 8.385 colegios electorales asignados, para votar el proyecto de nueva constitución, aprobada con anterioridad por el parlamento. En dicho documento se reivindicaba a Kosovo como parte inalienable de Serbia, aunque con una mayor grado de autonomía local. También se planteaba la posibilidad de entregar mayor autonomía a la provincia de Vojvodina. En definitiva, se trataba de un proyecto en busca de un acercamiento entre las relaciones de Belgrado y la Unión Europea, confirmado en el artículo uno, donde se asegura que Serbia es un estado basado en estándares y valores europeos, cuestión central de las elecciones presidenciales de 2008 entre los prorrusos contrarios a la independencia de Kosovo y los proeuropeos resignados a ella.

El 17 de febrero de 2008, el Parlamento de Kosovo aprobó la declaración de independencia unilateral respecto a Serbia, en un proceso apoyado por Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea, pero reprobado por Rusia, España y Venezuela entre otros.

Las Fuerzas Armadas de Serbia constituyen la fuerza armada que defiende la República de Serbia y lleva a cabo otras misiones en relación con la constitución y las leyes del país.

El Ejército de Tierra de Serbia es la mayor y más antigua rama de sus fuerzas armadas. Su organización, estructura, armamento y equipos se adaptan a las actividades realizadas fundamentalmente en el terreno en sus misiones y tareas asignadas. Su organización se basa en el sistema Brigada/Batallón. Las fuerzas terrestres están compuestas por cuatro brigadas de tierra, una brigada combinada de armas de artillería y una brigada especial que está bajo el mando del general jefe de personal del ejército serbio. También hay dos batallones de policía militar, un batallón NBQ, un batallón de referencia y la flotilla de ríos. Las brigadas de las fuerzas de tierra son las principales unidades de las fuerzas terrestres y su deber es defender las regiones del país. La organización de estas brigadas es muy similar, cada uno de ellas está compuesta por un batallón de comandos, dos batallones de infantería, un batallón de carros de combate M-84 (una variante yugoslava del T-72 soviético), dos batallones mecanizados, un batallón de artillería auto-propulsada, dotado de cañones M-87 100 mm, M-63 MRL Plamen, M-77 MRL Oganj, M-87 MRL Orkan y M-94 MRL Plamen-S; uno de artillería de cohetes de propulsión, un batallón de defensa antiaérea, que incluye piezas BOV-3, BOV-30 y M53 Praga; uno de ingenieros y un batallón logístico.

Las Fuerzas Aéreas de Serbia constituyen el cuerpo más joven y más avanzado de su ejército. Abarca las ramas y servicios cuya organización, estructura, armamento y equipo están diseñados para llevar a cabo actividades de combate sobre objetivos aéreos y sobre el terreno. Su personal se compone de cerca de 3000 soldados y 170 aviones en 2 bases principales, la 204ª Base Aérea de Batajnica y la 98ª Base Aérea de Lađevci-Niš. Aunque algo anticuada, la fuerza aérea se encuentra en período de modernización iniciado para su actualización. Esta fuerza se organiza en el sistema de bases aéreas/escuadrones, y consta de las dos bases aéreas, 7 unidades de tierra y 7 escuadrones: un escuadrón de combate, compuesto por cazas de fabricación soviética MiG-21 y MiG-29, un escuadrón de cazas de fabricación serbia J-22 Orao, un escuadrón de aeronaves de entrenamiento Utva 75 y Super Galeb, un escuadrón de helicópteros anti-tanque Gazelle, un escuadrón de helicópteros Mi-8 y Gazelle y un escuadrón de aviones de carga An-26 y helicópteros de transporte Mi-8. La defensa aérea está organizada, como las fuerzas de tierra en brigadas y batallones, y consiste en una brigada de defensa aérea. Los principales sistemas de defensa aérea son los misiles SA-6 y S-125, que serán modernizado en los próximos años. También hay un batallón de señales, un batallón de ingeniería y un centro de reconocimiento aéreo.

Los Comandos de Formación del Ejército de Serbia se constituyeron el 23 de abril de 2007, mediante la fusión de unidades del ejército de tierra y de la fuerza aérea, donde fueron reagrupados siete centros territoriales de formación básica y cinco centros de formación especializada. Además de los centros de formación, la formación de comandos también comprende campos de entrenamiento y tiro. Su misión es la formación de unidades de combate y de personal militar.

Serbia, y en particular el valle de Morava es a menudo descrito como "el cruce entre el este y el oeste", lo cual constituye uno de motivos primarios de su historia turbulenta. El valle es, con mucho, el camino más fácil de paso por tierra entre Europa continental y Grecia y Asia Menor, porque no es una región montañosa.

Las rutas europeas E65, E70, E75 y E80, así como E662, E761, E762, E763, E771 y E851 pasan por el país. La E70 occidental de Belgrado y la mayor parte de la E75 son modernas carreteras o, al menos, semicarreteras.

A través de Serbia fluye el río Danubio, el cual es utilizado como conexión de Europa central con el Mar Negro, fue en una época uno de los mayores sectores económicos y comerciales del mundo, principalmente en el Imperio Romano y el Otomano.

Tiene tres aeropuertos internacionales: el Belgrado-Nikola Tesla, el recientemente rehabilitado Niš-Constantino el Grande y el Aeropuerto de Pristina, aunque éste es gestionado por el autoproclamado Gobierno de Kosovo, no reconocido por toda la comunidad internacional.

La compañía aérea nacional es Jat Airways. Las compañías de ferrocarriles son Beovoz en Belgrado y ZTP en el resto del país.

Serbia está poblada mayoritariamente por serbios. Las minorías significativas incluyen a albaneses (mayoría en la provincia de Kosovo-Metohija), húngaros, bosnios, gitanos, croatas, eslovacos, búlgaros, rumanos, ucranianos, etc. Serbia estaba formada por tres territorios: la provincia de Kosovo y Metohija (autoproclamada independiente por la población albanesa), la provincia de Vojvodina y Serbia Central (en serbio, Централна Србија o Centralna Srbija). Las dos provincias son étnicamente muy heterogéneas, resultado de la división histórica del país entre el Imperio Otomano, musulmán, en el sur, y el Imperio Austrohúngaro, cristiano católico, en el norte.

La provincia septentrional de Vojvodina es la parte más desarrollada del país en términos económicos. Junto con las antiguas repúblicas yugoslavas de Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina, Vojvodina estuvo bajo la administración del Imperio Austrohúngaro hasta la Primera Guerra Mundial. Vojvodina es étnicamente uno de los territorios más heterogéneos de Europa, con más de 25 comunidades nacionales diferentes. Según el último censo (2002), la provincia tiene una población de alrededor de dos millones de habitantes, de los cuales un 65% se declaran serbios, un 14,3% húngaros, un 2,79% eslovacos, un 2,78% croatas, un 2,45% yugoslavos, un 1,75% montenegrinos, un 1,50% rumanos, un 1,43% gitanos, un 0,97% bunjevci, un 0,77% rutenos, un 0,58% macedonios, un 0,50% se adscriben a afiliaciones regionales y un 0,23% ucranianos. El resto se reparte entre albaneses, eslovenos, alemanes, polacos, chinos, etc.

Serbia (total): 10.717.314 habitantes.

Según estimaciones, hay 1,6 millones de serbios en las antiguas republicas de Yugoslavia fuera de Serbia y más de 6 millоnes en otros países (incluyendo ciudadanos de origen serbio), principalmente en Alemania, Austria y Estados Unidos.

Éstas son las principales, y mayores ciudades de Serbia (aquéllas que superan los 100.000 habitantes), según datos del 2006. Para Metohija se trata de estimaciones hechas por la UNMIK.

Serbia es uno de los países con más diversidad cultural de Europa, merced a la existencia de fronteras entre grandes imperios, que pasaron por el territorio de la Serbia actual durante largos períodos históricos: entre el Imperio Romano de Occidente y el Imperio Romano de Oriente, primero, y entre el Imperio Otomano y el Imperio Austrohúngaro, después. Como resultado, mientras que el norte es culturalmente centroeuropeo, el sur es más bien oriental. Por supuesto, ambas regiones han recibido influencias mutuas, por lo que en cualquier caso la distinción entre el norte y el sur es puramente artificial.

La influencia del Imperio Bizantino en Serbia fue quizás la más importante. Los serbios son cristianos ortodoxos, no católicos romanos, y poseen su propia Iglesia nacional (la Iglesia Ortodoxa Serbia). Utilizan, asimismo, el alfabeto cirílico, si bien en el último siglo la utilización del alfabeto latino ha crecido considerablemente. Los monasterios de Serbia, construidos durante la Edad Media, son algunas de las pruebas más visibles de la asociación medieval de Serbia con Bizancio.

Uno de los logros culturales serbios importantes corresponde al año 2007 cuando resultó ganadora del Festival de Eurovisión que se celebró el 10 y 12 de mayo en Helsinki (Finlandia) con la balada étnica Molitva interpretada por la cantante Marija Serifovic. Logró 298 puntos en la semifinal y 268 en la final, y fue votada por la mayoría de países participantes. Este triunfo supuso una nueva era para el festival pues hacía nueve años que no ganaba una canción que no fuera interpretada en inglés y once que no lo hacía una balada. Además, Serbia será el primer país balcánico que albergue el festival después de la desaparición de Yugoslavia (anteriormente, se celebró en Zagreb el festival de 1990 por el triunfo el año anterior de Yugoslavia con el grupo Riva, de la región croata).

Al principio



Guerra Croata de Independencia

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La guerra croata de independencia (Croata: Domovinski rat (guerra de la patria), serbio: Рат у Хрватској or Rat u Hrvatskoj (Guerra en Croacia)), fue una guerra en Croacia desde 1991 a 1995. Inicialmente, la guerra fue entre Croacia y el Ejército Popular Yugoslavo (JNA). Más tarde, el conflicto derivó en una lucha entre las fuerzas armadas de la recién independizada Croacia y las fuerzas rebeldes de la minoría serbia, que proclamó la República Serbia de Krajina. Los serbios fueron apoyados por el Ejército Popular Yugoslavo. El bando croata apuntaba a establecer soberanía para la República de Croacia, anteriormente una república socialista en la República Federal Socialista de Yugoslavia, mientras que los serbios querían quedarse en Yugoslavia, buscando nuevos límites en partes de Croacia con una mayoría serbia o con una minoría serbia influyente. La guerra resultó particularmente impactante por su brutalidad en una sociedad relativamente desarrollada en Europa y en los tiempos modernos.

La guerra en Croacia fue el resultado del ascenso del nacionalismo en Yugoslavia durante la década de los 80, que lentamente condujo a la disolución del país. La crisis comenzó a desencadenarse en Yugoslavia tras el debilitamiento de los estados comunistas de Europa oriental, en la última fase de la Guerra Fría, todo simbolizado por la caída del Muro de Berlín en 1989. En Yugoslavia, el partido comunista nacional, oficialmente llamado Liga de los Comunistas de Yugoslavia había perdido ya gran parte de su preeminencia ideológica.

En los 80, la agitación secesionista de los movimientos albaneses en Kosovo condujo a la represión de la mayoría albanesa en esta provincia del sur de Serbia. Las más prósperas repúblicas de Eslovenia y Croacia quisieron dar pasos hacia la descentralización y la democracia. La república de Serbia, dirigida por Slobodan Milosevic, abogó por el centralismo y el sistema de partido único (el comunista) para toda Yugoslavia, terminando por derogar la autonomía de las regiones de Kosovo y Vojvodina. Al mismo tiempo, el Ejército Popular de Yugoslavia experimentó un proceso de transformación, convirtiéndose en una fuerza controlada por los serbios.

Dado el ascenso del nacionalismo basado en los intereses individuales de cada república, se fue haciendo previsible la desaparición de Yugoslavia y su pronto reemplazo por unos cuantos estados sucesores. Slobodan Milosevic, desde su ascenso al poder en Serbia, trató de favorecer la continuidad de todos los serbios en un único Estado. Las demandas eslovenas y croatas en pos de una mayor autonomía, incluyendo un status de tipo confederal e, incluso, una completa independencia hicieron asimismo crecer las ideas nacionalistas entre los altos cargos de la aún gobernante Liga de los Comunistas de Yugoslavia.

En marzo de 1989, la crisis en Yugoslavia se profundizó tras la adopción de algunas enmiendas a la constitución serbia. A través de ellas, el gobierno serbio pudo reafirmar sus efectivos poderes sobre las provincias autónomas de Kosovo y Vojvodina. Dado que estas entidades tenían asimismo derecho a voto a nivel de la presidencia fedecral de Yugoslavia (seis miembros de las repúblicas y dos de las provincias autónomas), Serbia, bajo su presidente Slobodan Milošević, obtuvo el control sobre tres votos de ocho en la elección de la presidencia federal. A través de apoyos adicionales de Montenegro y, ocasionalmente, Bosnia-Herzegovina, Serbia estaba en condiciones de ejercer una enorme influencia sobre el Gobierno federal. Esta situación ocasionó protestas en otras repúblicas y propuestas de reforma de la Federación Yugoslava.

El debilitamiento del régimen comunista permitió al nacionalismo extender su presencia política, incluso dentro de la propia Liga de los Comunistas de Yugoslavia. En el 14º Congreso Extraordinario del partido, el 20 de enero de 1990, las delegaciones de las repúblicas mostraron sus discrepancias sobre los temas principales de la federación yugoslava. La delegación croata demandó una federación menos centralizada, mientras que la delegación serbia, encabezada por Milosevic, se opuso a ello. En consecuencia, los delegados eslovenos y croatas abandonaron el Congreso. Esto es considerado por algunos como el comienzo del fin de Yugoslavia.

Las primeras elecciones libres fueron entonces convocadas en Croacia y Eslovenia para unos pocos meses más tarde. Las elecciones parlamentarias croatas tuvieron lugar en abril/mayo de 1990 (la primera ronda el 22 de abril y la segunda el 6 de mayo).

A lo largo de 1989 habían sido fundados varios partidos políticos, entre ellos la Unión Democrática Croata (HDZ - Hrvatska Demokratska Zajednica), liderada por el nacionalista croata Franjo Tudjman. El HDZ basó su campaña en la aspiración a la independencia y en una retórica general anti-yugoslava, alimentando en los croatas el sentimiento de que sólo el HDZ podía proteger a Croacia de las aspiraciones de los sectores serbios liderados por Slobodan Milosevic relativas a la conformación de la Gran Serbia. De este modo, logró encabezar los resultados de las elecciones (seguido por los comunistas reformistas de Ivica Racan, el Partido Socialdemócrata de Croacia) y formar un nuevoGobierno croata.

Un factor importante en la preservación de los límites fronterizos de Croacia fue la ayuda internacional recibida, a cargo de miembros de la diáspora croata. Muchos futuros dirigentes del HDZ, incluyendo a Tudjman, realizaron visitas internacionales durante los 80 y a principios de los 90 con vistas a obtener apoyo de los emigrantes hacia la causa nacional croata. Sin embargo, estos contactos fueron ya interpretados por algunos políticos comunistas conservadores (mayoritariamente serbios) como muestras de separatismo. Esta sensación fue, además, fuertemente reforzada por algunas controvertidas declaraciones de miembros del HDZ y por una retórica imprudente que era cualquier cosa menos pacífica. Sirva como ejemplo una recordada declaración pública de Tudjman en la que se congratulaba de que su mujer no fuera “ni serbia ni judía". Adicionalmente, el empleo de iconografía nacionalista, alguna de ella recuperada directamente del movimiento nacionalista croata que fue responsable, durante la Segunda Guerra Mundial, de la desaparición de probablemente más de 100.000 serbios, no contribuyó a rebajar las tensiones.

El 13 de mayo de 1990, tuvo lugar en Zagreb un partido de fútbol entre el Dínamo de Zagreb y el Estrella Roja de Belgrado. Los choques entre estos dos equipos yugoslavos, habitualmente rivales en los puestos altos de la liga del país, habían sido siempre de alto riesgo, pero esta vez el encuentro degeneró en violentos incidentes cuando los hinchas del Dinamo trataron de saltar las vallas hacia la zona del estadio donde se alojaban los del Estrella Roja. Rápidamente, estos comenzaron a lanzar asientos y trozos de valla sobre los fans del Dinamo, lo que desencadenó una intervención policial. La militia (policía de la época comunista) intervino inmediatamente, cargando contra los hinchas del Dinamo con un resultado de más de 60 heridos, incluyendo algunos por arma blanca, de bala o intoxicados por el gas lacrimógeno.

El 30 de mayo de 1990, el nuevo parlamento croata celebró su primera sesión, en la que el Presidente Tudjman anunció su intención de aprobar una nueva Constitución (que sería ratificada a finales de año) y propuso multitud de cambios políticos, económicos y sociales, algunos en relación a hasta qué punto los derechos de las minorías serbia y bosnia serían garantizados o no. Los dirigentes serbios locales se opusieron, temiendo que la población serbia en Croacia se viera amenazada. Su principal preocupación era que la nueva Constitución cambiara el estatus de los serbios en Croacia, pasando a ser una 'minoría national' en lugar de una 'nación constituyente'. Esto finalmente sucedió con la aprobación de la Constitución a finales de año.

En agosto de 1990, se celebró un referendum no oficial en regiones con una sustancial población serbia (que serían posteriormente conocidas como la República Serbia de Krajina (RSK)), situada en la frontera occidental de Bosnia - Herzegovina) sobre la cuestión de la autonomía y soberanía serbias en Croacia. Esto se hizo para tratar contrarrestar los cambios en la Constitución. El Gobierno croata trató de bloquear el referendum enviando fuerzas policiales a las comisarías de policía rebeldes en las zonas serbias para confiscar sus armas. Entre otros incidentes, civiles serbios del sur de croacia, la mayoría en torno a la ciudad de Knin, bloquearon las carreteras de acceso a los destinos turísticos de la costa de Dalmacia. Años después, durante el juicio a Milan Martic, Milan Babic afirmaría que fue engañado por Martic para organizar la revuelta, y que ésta – así como la guerra en Croacia en sí misma – fue responsabilidad de Martic, dentro de un plan orquestado por Belgrado. El Gobierno croata respondió al bloqueo de las carreteras mediante el envío de cuerpos policiales especiales transportados por helicópteros, pero éstos fueron interceptados por aviones de combate del Ejército Yugoslavo y obligados a regresar a Zagreb.

Los serbios de Croacia no trataron en un principio de conseguir la independencia. El 30 de septiembre de 1990, el Consejo Nacional Serbio declaró "la autonomía del pueblo serbio en los territorios históricos en los que vive, y que están dentro de las fronteras actuales de la República de Croacia como unidad federal de la República Socialista Federal de Yugoslavia".

Tras la elección de Tudjman y la percepción de amenaza nacida de la nueva Constitución, serbios nacionalistas de la región de Kninska Krajina comenzaron a realizar acciones armadas contra oficiales del Gobierno croata. Muchos fueron expulsados a la fuerza de la RSK. Las dependencias del Gobierno croata en la región comenzaron a ser controladas por autoridades locales serbias o el recientemente instituido "Consejo Nacional Serbio". Éste acabaría después por ser el Gobierno de la rebelde República Serbia de Krajina. Y estaba liderado por Milan Babic, el cual fue después condenado por crímenes de guerra y quien mostró abiertamente su arrepentimiento por sus actuaciones (además de testificar contra otros líderes serbios).

El 22 de diciembre de 1990, el Parlamento de Croacia ratificó la nueva Constitución, cambiando el estatus de los serbios de Croacia, ahora considerados 'minoría nacional' en lugar de 'nación constituyente'. El porcentaje de aquellos que se declaraban serbios, según el censo de 1991, era del 12% (78% de la población se declaraba croata). Esto se interpretó como la anulación de algunos de los derechos que la anterior Constitución (socialista) había concedido a los serbios de Croacia, alimentando así el extremismo entre ellos. Además, muchos serbios comenzaron a perder sus empleos en la Administración Pública croata, particularmente tras la ratificación de la Constitución. Esto no hizo sino aumentar aún más la tensión.

Asimismo, Eslovenia se encontraba en estos momentos inmersa en su propio proceso hacia la independencia. El 23 de diciembre de 1990 — un día después de la ratificación de la nueva Constitución croata — Eslovenia celebró un referendum de autodeterminación en el que los votos a favor de la independencia alcanzaron el 88%.

Inmediatamente después del referendum esloveno y la nueva Constitución croata, el Ejército Popular de Yugoslavia (JNA) anunció la adopción de una nueva doctrina de defensa para todo el país. La doctrina de la era Tito, según la cual cada república mantenía su propia fuerza de defensa territorial (Teritorijalna Obrana, o TO), sería reemplazada por un sistema centralizado de defensa. Las repúblicas perdían sus competencias en materia de defensa, y sus TO's serían desarmados y subordinados al cuartel general del ejército federal en Belgrado.

El Ejército Popular de Yugoslavia (JNA) se formó inicialmente durante la Segunda Guerra Mundial, en forma de guerrilla contra la ocupación alemana. El éxito del movimiento partisano yugoslavo llevó al JNA a basar gran parte de su estrategia operacional en las tácticas de guerrilla. Dada la peculiar posición política de Yugoslavia en Europa, los planificadores estratégicos del Ejército podían esperar tener que hacer frente a un ataque tanto de la OTAN como de las fuerzas del Pacto de Varsovia. Esperando ser, en ambos casos, claramente superado en potencial bélico, el JNA decidió ejercer una estrategia basada principalmente en la guerrilla, lo que se demostraría desastroso en la guerra que estaba por venir, ya que el JNA se encontró a sí mismo en un escenario bélico en el que debía desempeñar la posición de atacante sin apoyo de la población civil en el terreno – justo el tipo de papel que había definido y estudiado para un hipotético invasor de Yugoslavia.

Todavía, sobre el papel, el JNA parecía ser una fuerza poderosa, con 2.000 tanques y 300 aviones de combate (todos ellos de fabricación nacional o soviética). Sin embargo, para 1991 la mayoría de este equipamiento tenía más de 30 años: los modelos más extendidos, el tanque T-54/55 y el caza MiG-21, que constituían el 60% y el 40% de las fuerzas blindadas y la fuerza aérea, respectivamente. Por el contrario, los misiles anti-tanque (como el AT-5) y anti-aéreos (como los SA-14) eran más modernos y bastante abundantes, estando diseñados para destruir armamento mucho más avanzado. Además, el JNA era una fuerza multinacional: los conflictos políticos y la lucha civil iban a suponer la deserción de muchos hombres (especialmente entre los cuadros de oficiales, muchos de ellos procedentes de las áreas del norte de Yugoslavia, más desarrolladas), perjudicando así seriamente la efectividad del Ejército. Con la retirada de la fuerzas del JNA en 1992, unidades del mismo fueron reorganizadas como el Ejército Serbio de Krajina, el cual fue un heredero directo del JNA, con escasas mejoras organizativas. Durante 1991, fuerzas paramilitares como los Beli Orlovi, o los Srpski Četnički Pokret desempeñaron un importante papel en el asalto de las fuerzas Yugo/serbias.

Por su parte, el Ejército Croata se encontraba aún en peor estado. En la primera fase de la guerra, la falta de unidades militares supuso que la policía croata debiera hacerse cargo de la mayor parte del esfuerzo bélico. Finalmente, estos cuerpos policiales terminarían por formar el núcleo de la fuerza militar en gestación, inicialmente denominada "Zbor Narodne Garde" (ZNG), más tarde "Hrvatska Vojska" (HV), que fue fundado en 1990, pero no realmente desarrollado hasta 1993. El armamento siempre fue escaso, y muchas unidades fueron formadas incluso desarmadas o provistas de rifles de la II Guerra Mundial. El Ejército croata disponía tan sólo de un puñado de tanques (provenientes de la II Guerra Mundial, como los T-34) y su fuerza aérea era aún más deficiente: unos pocos y viejos biplanos fumigadores Antonov An-2 fueron reconvertidos para arrojar bombas. El Ejército estaba, sin embargo, altamente motivado, y estructurado en unidades de combate locales – de modo que la gente de un pueblo defendería su propia tierra –lo que suponía que serían muy efectivas al luchar en su propio terreno. En agosto de 1991, el Ejército croata tenía menos de 20 brigadas, que se verían aumentadas a 60 hacia finales de ese año tras la movilización general ordenada en octubre. Tomando los cuarteles del JNA en la llamada Batalla de los Cuarteles conseguirían aliviar significativamente el problema de la escasez de equipamiento. Voluntarios locales y organizaciones como las HOS fueron rápidamente formadas para mitigar el problema de la falta de unidades, siendo posteriormente integradas en el ejército regular.

Hacia 1995, el Ejército Croata se convirtió en una fuerza de combate efectiva – probablemente la mejor de la región – fundamentada en las fuerzas de élite"Brigadas de Guardia" (ocho) y en los menos efectivos "Regimientos Nacionales de Defensa" y brigadas regulares. Esta organización suponía que, en posteriores campañas, el Ejército Croata perseguiría desarrollar una variante de blitzkrieg con las Brigadas de Guardia asumiendo el papel de abrir brechas en las líneas, mientras otras unidades se dedicaran a aguantar la línea y completar el cerco y aislamiento de las unidades enemigas.

El odio étnico iba en aumento, y varios incidentes alimentaron la maquinaria propagandística de ambos bandos, causando a su vez mayor odio. El conflicto pronto desembocó en incidentes armados en las áreas rebeldes. El incidente del lago de Plitvice a finales de marzo de 1991 fue uno de los más representativos.

En abril de 1991, los serbios de Croacia iniciaron serios movimientos hacia la secesión. Es materia de debate hasta qué punto este movimiento tuvo origen local o estuvo promovido desde Belgrado por el gobierno serbio encabezado por Milosevic. En cualquier caso, la República Serbia de Krajina fue auto proclamada, lo que fue visto por el Gobierno croata como una rebelión. Esto es usualmente visto como el comienzo de la Guerra Croata de Independencia, que por tanto comenzó en las áreas del país en las que existía un sustancial porcentaje de población étnicamente serbia.

El ministerio croata de interior comenzó, en consecuencia, a armar a las cada vez más numerosas fuerzas especiales de policía, convirtiendo a éstas, de facto, en un auténtico ejército. El 9 de abril de 1991, el Presidente croata Franjo Tudjman ordenó rebautizar a estos cuerpos como Zbor Narodne Garde ("Guardia Popular"), determinando así la creación de un ejército separado para Croacia.

Mientras tanto, el ejército federal (JNA) y las fuerzas locales de la Defensa Territorial permanecieron bajo el mando del gobierno federal liderado por Milosevic. Llegado el caso, el JNA se posicionó junto a las fuerzas serbo-croatas locales, interviniendo contra las unidades de policía croatas.

El 19 de mayo de 1991, las autoridades croatas celebraron un referendum de autodeterminación, ofreciendo entre las opciones el permanecer en Yugoslavia con una unión menos estrecha. Las autoridades serbias locales hicieron un llamamiento a favor del boicot de la consulta, siendo éste seguido ampliamente por los serbocroatas, con lo que el voto a favor de la independencia alcanzó el 94.17%. Croacia se declaró independiente y "razdruženje" (desmembrada) de Yugoslavia el 25 de junio de 1991, si bien la Comisión Europea conminó a las autoridades croatas a aplazar la decisión. Croacia acordó entonces congelar su independencia por tres meses, ayudando así a calmar un poco las tensiones.

Un mes después de la declaración de independencia, las fuerzas serbias controlaban aproximadamente un cuarto del país, básicamente las áreas con una población predominantemente serbia. Disponían de clara superioridad en armamento y equipamiento, y la posibilidad de desarrollar una estrategia ofensiva. Progresivamente, desde el comienzo de la guerra abierta. Las ciudades de Dubrovnik, Šibenik, Zadar, Karlovac, Sisak, Slavonski Brod, Osijek, Vinkovci y Vukovar fueron atacadas por fuerzas serbias.

La ONU impuso un embargo de armas, que afectó en mucha mayor medida al joven ejército croata que a las fuerzas serbias respaldadas por el JNA. Esto forzó a los croatas a comenzar el contrabando de armas a través de sus fronteras. Un gran número de ellas llegaron desde Hungría a través de un acuerdo secreto con el gobierno húngaro.

En junio/julio, la breve Guerra de los Diez Días en Eslovenia llegó a una veloz y clara solución pacífica, en parte gracias a la homogeneidad étnica de la población eslovena, y desembocó en la independencia de este país. Durante este conflicto, un gran número de soldados croatas y eslovenos se negaron a luchar y comenzaron a desertar del JNA.

En julio, en un intento de salvar lo que quedaba del país menos Eslovenia, las fuerzas del JNA se vieron envueltas en operaciones contra áreas de mayoría croata – como las zonas costeras de Dalmacia en la Batalla de Dalmacia. La guerra a gran escala estalló en agosto. Como había sucedido en Eslovenia, cuando los soldados croatas se negaron a luchar al comienzo de las operaciones militares en Croacia, militares pertenecientes a grupos étnicos como los albaneses, macedonios y bosnios comenzaron a desertar en masa del JNA. Tras esto, se estima que un 90% de los soldados del JNA eran serbios, quedando por tanto el ejército federal de yugoslavia, de facto, como un ejército serbio.

En agosto de 1991, la ciudad fronteriza de Vukovar fue sitiada, dando comienzo así la Batalla de Vukovar. Tropas serbias rodearon completamente la ciudad. La población croata de Vukovar, incluyendo la 204ª Brigada de Vukovar, se atrincheró en la ciudad y mantuvo sus posiciones contra un gran número de brigadas mecanizadas de élite del JNA, apoyadas por muchas unidades paramilitares serbias. Civiles étnicamente croatas se habían refugiado en la ciudad, mientras otros grupos de civiles huyeron en masa de las zonas en conflicto. En términos generales. Los croatas escaparon de las zonas fronterizas con Bosnia y Serbia, mientras los serbios se movían hacia ellas.

Hay evidencias de las extremas privaciones sufridas por la población en aquellos momentos. Algunas estimaciones cifran en 220.000 croatas y 300.000 serbios el número de personas internamente desplazadas a la fuerza durante la guerra en Croacia. En los peores momentos del conflicto, a finales de 1991, cerca de 550.000 personas se convirtieron temporalmente en refugiados en el lado croata. El censo de 1991 y el de 1993 muestran una diferencia, en la República Serbia de Krajina de cerca de 102.000 serbios y 135.000 croatas. En muchos lugares, grandes grupos de civiles fueron desalojados por los militares. Esto fue calificado de limpieza étnica, un término que comenzó entonces a emplearse y en el que podía entenderse desde el desalojo hasta el asesinato de los civiles pertenecientes a un determinado grupo étnico.

El Presidente Tudjman realizó una declaración el 5 de octubre de 1991 llamando a toda la población a movilizarse y defenderse contra lo que definía como el “imperialismo de la Gran Serbia”, llevado a cabo por el pro-serbio JNA, formaciones paramilitares serbias y fuerzas serbocroatas rebeldes. El 7 de octubre, una explosión tuvo lugar en el edificio del Gobierno en Zagreb mientras Tudjman, Mesić y Marković estaban presentes. La explosión destruyó muchas dependencias de Banski dvori, pero no consiguió matar a ninguno de los líderes. El Gobierno declaró que había sido un ataque aéreo a cargo de la aviación del JNA. Al parecer, el ejército croata había recibido informaciones del aeródromo de Bihac (perteneciente al JNA) el día antes sobre que una misión aérea ultra secreta se estaba preparando para el día siguiente, pero no fueron tenidas en cuenta dada la falta de detalles. El JNA denegó su responsabilidad en la explosión, acusando de ella al propio gobierno croata. Existen opiniones que sostienen que algunas de las pocas embajadas y consulados que había entonces en Zagreb habían retirado parte de su personal ese día—sugiriendo que existía información previa sobre un próximo ataque aéreo o bomba. En cualquier caso, al día siguiente el Parlamento croata cortó todos los lazos aún existentes con Yugoslavia. El 8 de octubre es, hoy en día, considerado el Día de la Independencia de Croacia.

El supuesto bombardeo del Gobierno en Zagreb y el Asedio de Dubrovnik, comenzado en octubre, fueron los factores determinantes en la decisión tomada en el seno de la Comunidad Europea en el sentido de imponer sanciones a Serbia.

La situación para los croatas en Vukovar hacia octubre y a comienzos de noviembre se hizo cada vez más desesperada. Hacia el final de la batalla, un número en aumento de civiles croatas en hospitales y refugios protegidos por la Cruz Roja fueron golpeados por fuerzas serbias. Desde 2006, tres antiguos oficiales del ejército yugoslavo están siendo juzgados por estas masacres en el Tribunal Internacional para Crímenes de Guerra en la Antigua Yugoslavia ICTY en La Haya. Veselin Šljivančanin, Mile Mrkšić, y Miroslav Radić niegan los cargos de asesinato, tortura y persecución. La fiscalía afirma que tras la captura de Vukovar, el ejército yugoslavo (JNA) entregó a muchos cientos de croatas a fuerzas serbias. De ellos, al menos 264 (incluyendo soldados heridos, mujeres, niños y ancianos) fueron asesinados y sepultados en fosas comunes en el barrio de Ovcara, a las afueras de Vukovar. El alcalde de la ciudad, Slavko Dokmanović, fue asimismo procesado por el Tribunal, si bien se suicidó en 1998 en su celda, antes de que el proceso comenzara.

El 18 de noviembre de 1991, Vukovar cayó en manos serbias tras un asedio de tres meses y la masacre de Vukovar tuvo lugar, siendo los supervivientes transportados a campos de prisioneros, la mayoría de ellos al campo prisión de Sremska Mitrovica. La ciudad de Vukovar fue destruida casi por completo. El persistente foco de atención en un asedio facilitó la concentración de la opinión pública internacional. Muchos periodistas internacionales siguieron la situación desde la propia Vukovar o en los alrededores, así como el mediador de la ONU, Cyrus Vance (antiguo Secretario de Estado del Presidente norteamericano Carter). Paradójicamente, este asedio, a pesar de su brutalidad, contribuyó con su impacto mediático al comienzo de la resolución del conflicto.

Supuestamente, según afirmaron las autoridades croatas del momento, la rendición de Vukovar fue un intento de prevenir mayores devastaciones en Dubrovnik y otras ciudades.

El 19 de diciembre de 1991, durante la fase más dura de la guerra, las Regiones Autónomas Serbias de Krajina y Eslavonia Occidental se autoproclamaron independientes como la República Serbia de Krajina.

A comienzos de noviembre de 1991 el ejército croata había comenzado un exitoso contraataque en Eslavonia Occidental, estableciendo un punto de inflexión en el desarrollo de la guerra. La Operación Otkos 10, desarrollada entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre de 1991, supuso para Croacia la recuperación de 300 km² en las áreas comprendidas entre los montes Bilogora y Papuk. Se realizaron posteriores avances en la segunda mitad de diciembre - Operación Orkan 91 – pero en ese punto estaba a punto de firmarse un alto el fuego duradero (en enero de 1992).

En seis meses, 10.000 personas habían muerto, cientos de miles habían huido, y decenas de miles de casas habían sido destruidas.

A finales de 1991, todos los partidos democráticos croatas acordaron unir sus fuerzas para formar un gobierno de unidad nacional y enfrentarse al ejército yugoslavo y los paramilitares serbios.

Se firmaron frecuentes acuerdos de alto el fuego, bajo la mediación de diplomáticos extranjeros, pero estos eran habitualmente rotos en poco tiempo. Esto fue incluso parte de la táctica de ambas partes. Los croatas perdieron mucho territorio, pero consiguieron expandir el ejército croata—desde las siete brigadas que tenía en el momento de la firma del primer cese de hostilidades hasta las 64 de las que disponía cuando se firmó el último alto el fuego.

El último acuerdo de alto el fuego promovido por la ONU, el 21º, se alcanzó en enero de 1992. Ya en diciembre de 1991, tras esta serie de treguas fracasadas, las Naciones Unidas desplegaron un destacamento de protección en la Croacia ocupada por fuerzas serbias. El United Nations Protection Force fue desplegado para supervisar y mantener el acuerdo. El 7 de enero de 1992, el piloto del JNA Emir Šišić derribó un helicóptero de la Comunidad Europea en Croacia, matando a cinco observadores de paz. Croacia fue oficialmente reconocida por la Comunidad Europea el 15 de enero de 1992. El JNA progresivamente se fue retirando de Croacia—incluso de Krajina—aunque grupos paramilitares serbios mantuvieron claramente el control de los territorios recién ocupados.

Las partes en conflicto mayoritariamente se desplazaron hacia otras zonas, a tomar posiciones, por ejemplo el JNA pronto se retiró de Croacia hacia Bosnia - Herzegovina, donde la guerra estaba a punto de estallar.

Croacia se convirtió en miembro de las Naciones Unidas el 22 de mayo de 1992. Esto se condicionó a la adopción de enmiendas a la Constitución croata que protegieran los derechos humanos de las minorías nacionales.

También, Slavonski Brod y Županja fueron a menudo bombardeadas desde partes de Bosnia ocupadas por fuerzas serbias.

El conflicto intermitente en Croacia continuó en 1993 a menor escala que en 1991 y 1992. Se desarrollaron más operaciones exitosas a cargo de fuerzas croatas, a fin de recuperar territorio y liberar ciudades croatas de los bombardeos serbios (por ejemplo, Zadar y Gospić), pero entre el alto el fuego de 1992 y las ofensivas croatas de 1995, la lucha fue muy limitada, y las acciones militares desarrolladas en ese periodo de tres años y medio ocuparon sólo, en total, unas dos semanas.

Mientras que la mayoría de estas operaciones fueron éxitos relativos pra el Gobierno croata, la fracasada Operación Medak en 1993 dañó la reputación internacional del país. Esto llevó al ejército croata a no realizar más acciones ofensivas durante los siguientes 12 meses. El Tribunal de La Haya investigó más tarde a los oficiales croatas Janko Bobetko, Rahim Ademi, Mirko Norac y otros por crímenes cometidos durante esta operación.

Se aprobaron diversas resoluciones en la ONU exigiendo a Croacia que se retirara a las posiciones que ocupaba previamente y que contuviera las operaciones militares. Algunos elementos croatas se sintieron agraviados, ya que ninguna resolución de la ONU había exigido a los serbios no atacar Croacia en los comienzos de la guerra (cuando los disturbios eran considerados internos, no asuntos internacionales). En octubre de 1993, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas afirmó por primera vez que las áreas bajo administración de la ONU, protegidas por la UNPROFOR, eran parte integral de la República de Croacia.

Las tropas de la UNPROFOR generalmente no hicieron nada más que observar durante el período 1992-1995. Sin embargo, sirvieron para fijar las fronteras delimitadas por la guerra. De ese modo, fracasaron en el intento de dar a los refugiados alguna posibilidad de regresar a sus casas. Se estima que el 98% de la población croata residente en la Krajina fue expulsada.

Durante 1992 y 1993, unos 225.000 croatas, incluyendo refugiados de Bosnia – Herzegovina y otros provenientes de Serbia, se establecieron en Croacia. Un notables número de bosnios huyeron, asimismo, hacia Croacia (que fue en un principio el principal destino de los refugiados de ese país). Voluntarios croatas y algunos soldados reclutados participaron en la Guerra en Bosnia. Algunos de los más cercanos colaboradores del Presidente Tudjman, como Gojko Šušak o Ivić Pašalić, provenían de la Herzegovina dominada por croatas, e intentaron ayudar a los croatas de Bosnia, financieramente y de otras maneras.

Durante el mismo periodo, Croacia también aceptó a 280.000 refugiados bosnios que huían de la guerra. El enorme número de refugiados fue significativamente desgastando la economía y la infraestructura croatas. El embajador de Estados Unidos en Croacia Peter Galbraith trató en una entrevista, el 8 de noviembre de 1993, de poner en perspectiva el número de refugiados bosnios en Croacia, diciendo que la situación sería equivalente a si Estados Unidos acogiese de golpe 30.000.000 de refugiados.

El 18 de febrero de 1993 las autoridades croatas firmaron el Acuerdo de Daruvar con los líderes serbios de Eslavonia Occidental. El acuerdo se mantuvo en secreto, y trataba de normalizar la vida de la población de la zona. Sin embargo, las autoridades de Knin tomaron nota del trato y arrestaron a los líderes serbios responsables del mismo, dado que parecía claro que estaban aceptando una reintegración pacífica en Croacia.

En 1993, los croatas y los bosnios se enfrentaron uno contra el otro, mientras al mismo tiempo ambos luchaban contra los serbobosnios. Franjo Tudjman participó en las conversaciones de paz entre los croatas de Bosnia y los bosnios, que cristalizaron en el Acuerdo de Washington de 1994, reduciendo el número de beligerantes en Bosnia a dos.

En marzo de 1994, las autoridades de Krajina firmaron un alto el fuego.

A finales de 1994, el ejército croata intervino numerosas veces en Bosnia: entre el 1 y el 3 de noviembre en la “Operación Cincar" cerca de Kupres, y entre el 29 de noviembre y el 24 de diciembre en la operación "Winter 94" cerca de Dinara y Livno. Estas operaciones se desarrollaron a fin de levantar el cerco a Bihać y para tomar posiciones al norte de la capital de la Krajina serbia, Knin, rodeándola así de hecho por tres lados.

Mientras, tenían lugar negociaciones entre Croacia y los gobernantes de la República Serbia de Krajina (RSK), con mediación de la ONU. Las disputas incluían reabrir al tráfico la zona de la autopista Zagreb-Slavonski Brod ocupada por los serbios, cerca de Okučani, así como el estatus de las zonas de mayoría serbia en Croacia. Los repetidos desacuerdos en estas dos materias servirían como desencadenante de las dos ofensivas croatas de 1995.

A principios de mayo de 1995, la violencia explotó de nuevo. La RSK perdió el apoyo de Belgrado, parcialmente a causa de la presión internacional. Al mismo tiempo, el ejército croata tomó de nuevo la totalidad de los territorios ocupados de Eslavonia Occidental durante la Operación Flash. Como represalia, fuerzas serbias atacaron Zagreb con cohetes, matando a 7 personas e hiriendo a 175.

En agosto de 1995, Croacia comenzó la Operación Tormenta y rápidamente ocupó la mayoría de la RSK, excepto una pequeña franja cerca de la frontera serbia. En unos cuatro días, cerca de 150-200.000 serbios huyeron, la mayoría hacia Serbia y Bosnia.

Fuentes de los rebeldes serbios (Kovačević, Sekulić, Vrcelj, documentos del cuartel general de la Protección Civil de la RSK, Consejo Supremo de Defensa) confirmaron que la evacuación había sido planeada y organizada previamente. Según Amnistía Internacional, la operación supuso la limpieza étnica de más de 200.000 serbocroatas.

La naturaleza de este éxodo es aún hoy discutida entre serbios y croatas: los primeros sostienen que la limpieza étnica fue planeada por el Gobierno croata, mientras que los segundos alegan que se respetó la promesa de Tudjman de no atacar a los civiles y atribuyen los casos de muertes a venganzas y acciones individuales de parte de grupos croatas descontrolados. Sin embargo, el número real de refugiados es difícil de establecer a causa de la poca fiabilidad de las fuentes (según algunas de ellas, el número de refugiados habría sido incluso mayor al de habitantes en la zona). En apoyo de esto, se apunta a entrevistas con el General norteamericano Robert Brown, el filósofo francés Alain Finkelkraut o el escritos estadounidense Roy Gutman, que defienden al Gobierno croata tratando de aclarar el alcance real de la situación, así como acreditando que cualquier crimen de guerra o limpieza étnica cometida lo habrían sido fuera del control del ejército croata. Sin embargo, posteriormente algunos oficiales croatas fueron procesados por crímenes de guerra cometidos durante estas operaciones.

El ejército croata procedió a luchar contra los serbios en Bosnia, del lado de los bosnios, pero la intervención diplomática de Estados Unidos les obligó a desistir de posteriores y mayores avances. Si el ejército croata hubiese ocupado la segunda ciudad de Bosnia, Banja Luka, cerca de la frontera croata, la crisis de refugiados habría llegado a ser intolerable. Probablemente decenas de miles de personas habrían tratado de escapar hacia el este a través del estrecho corredor de Posavin, hacia el este de Bosnia y hacia Serbia. En conjunto, el censo de 2001 muestra 380.032 serbios menos en Croacia, si lo comparamos con el de 1991. Algunas fuentes serbias dicen que estos datos son, incluso, minusvaloraciones.

Unos pocos meses después, la guerra acabó con la negociación de los Acuerdos de Dayton (en Dayton, Ohio), posteriormente firmados en Paris en diciembre de 1995.

La crisis emergió en Yugoslavia con el debilitamiento del comunismo en Europa del Este y el ascenso del nacionalismo, por lo que la actitud de la comunidad internacional fue, en un principio, un tanto expectante. Desde el comienzo, sin embargo, la prensa occidental estaba llena de advertencias en el sentido de impedir la tragedia en los Balcanes. Cuando la guerra estalló en Croacia, se multiplicaron las opiniones que veían este conflicto como el preludio de choques étnicos aún mucho más graves en Bosnia y Kosovo.

El papel de la comunidad internacional en la guerra es aún motivo de gran controversia. Muchas voces condenan, hoy en día, la falta de interés internacional por la guerra en Croacia durante su desarrollo. Eran quizá otras las preocupaciones más urgentes, como la Guerra del Golfo de 1991 tras la invasión de Kuwait por Iraq, que atraía la atención internacional por sus repercusiones en forma de aumento de los precios del petróleo y ralentización del crecimiento económico. Asimismo, preocupaba no fomentar la extensión de la influencia del nacionalismo y las ideas separatistas en los países occidentales. La falta de una atención y una respuesta adecuadas no afectaron sólo al caso de los Balcanes. Las naciones europeas rehusaron también, por ejemplo, intervenir en Ruanda durante la crisis de 1994. Al principio, en 1989-91, la comunidad internacional trató de negar que se tratara de un problema internacional, tendiendo a apoyar al Gobierno federal yugoslavo. El embargo de armas impuesto por la ONU a todas las repúblicas yugoslavas, por ejemplo, favorecía claramente al poder federal (controlado por fuerzas serbias), dado que disponía ya de un armamento al que las repúblicas secesionistas no podían tener acceso.

El reconocimiento oficial de los nuevos Estados de Eslovenia y Croacia supuso una materia muy controvertida para los gobiernos extranjeros en aquel momento.

A mediados de diciembre de 1991, otros países recién independizados, como Lituania, Letonia, y Ucrania, reconocieron la independencia de Croacia y Eslovenia. Mientras tanto, éstas se reconocieron una a la otra, sumándose a este proceso el Vaticano (Eslovenia y Croacia son naciones tradicionalmente católicas) o Islandia.

Entonces, entre el 19 y el 23 de diciembre, muchos otros países europeos, incluyendo Alemania, Suecia e Italia anunciaron su reconocimiento de la independencia croata y eslovena. La Comunidad Europea en pleno aceptó el reconocimiento de las dos nuevas repúblicas el 15 de enero de 1992.

Cada uno de los gobiernos de las diferenctes potencias actuó de forma diferente.

El Gobierno liderado por John Major insistió en una política estricta de no-intervención. Algunos historiadores interpretan hoy en día esta actitud como un claro apoyo al poder establecido.

Los países occidentales más cercanos fueron en general más receptivos a las demandas de los croatas, sobre todo Alemania. El Gobierno de Helmut Kohl fue favorable al reconocimiento, si bien sus propios problemas territoriales (reunificación alemana) y la cierta resistencia que encontró en otros países europeos le impidió adoptar medidas aún más afirmativas.

Los países de Europa oriental, como por ejemplo Rusia o Grecia, eran en general antiguos aliados de Serbia, por lo que se opusieron al reconocimiento de Croacia. Pese al gobierno moderado de Boris Yeltsin, los enormes cambios sufridos por Rusia en aquellos años fueron una de las razones que disuadieron a los países europeos a actuar, no queriendo emprender acciones militares que pudieran provocar un conflicto mucho más amplio, ya que en ese momento no era muy fácil predecir cual sería la respuesta de Rusia ante la situación.

Los Estados Unidos fueron los máximos defensores, junto al Reino Unido, de la política de no-intervención. La Administración estaba presidida por George Bush hasta finales de 1992. Las cosas cambiaron con Bill Clinton, quien adoptó una actitud más agresiva ante la situación y jugó un papel más intervencionista. En 1995 los Estados Unidos emplearon sus aviones espía para vigilar minuciosamente los movimientos del ejército croata en preparación de la Operación Storm, y los Secretarios de Estado Lawrence Eagleburger y Warren Christopher fueron muy críticos con los movimientos alemanes a favor de Croacia, argumentando que provocarían una escalada del conflicto.

Al principio



Guerra de Kosovo

Área residencial bombardeada.

Tanto los serbios como los albaneses han considerado a Kosovo como espacio históricamente propio. Para los serbios, fue el centro cultural, así como el lugar de la batalla de Kosovo, perdida contra los invasores otomanos en 1389 (se recuerda como el tributo serbio a la defensa de la cristiandad).

Las tensiones entre las dos comunidades han estado presentes durante todo el siglo XX y han producido frecuentes hechos de violencia, particularmente durante la primera guerra balcánica, la primera y la segunda guerra mundial. El gobierno comunista de Josip Broz Tito respondió con represión a todas las manifestaciones nacionalistas en toda Yugoslavia, ello con el propósito de mantener un balance entre las diferentes repúblicas y más particularmente, evitar la predominancia de Serbia sobre las otras. En 1945 la población de Kosovo era mayoritariamente de origen albanés, pero ya a finales del siglo, los asentamientos serbios habían pasado a ser mayoría en la región. Hacia finales de los años 1960, el incipiente nacionalismo albanés había empezado ya a tomar forma, a pesar del carácter represivo del régimen.

En 1974, se estableció un nuevo estatuto para Kosovo, dándole mayor autonomía, un puesto en el consejo de la presidencia y su propia Asamblea, fuerza policial y banca, siempre bajo el control del partido comunista de la región.

Tras la muerte de Tito, en 1980 crecieron las demandas de los albaneses para constituirse en la séptima república yugoslava, hecho inaceptable para serbios y macedonios. Algunos veían esto como un preludio a la creación de una gran república dominante dentro de la federación. La respuesta a estas demandas fue la represión y la purga de simpatizantes con el nacionalismo dentro del partido comunista de Kosovo.

Los conflictos entre la población aumentaron y con ellos el sentimiento en las comunidades de que el objetivo de cada una de ellas era el hacer desaparecer la presencia de la otra comunidad de Kosovo. Mientras que la población serbia se mantuvo numéricamente en Kosovo durante el gobierno de Tito, la población albanesa creció a un ritmo acelerado, llegando a ser más del 80% en 1991. El otro factor de presión en la región fue el empeoramiento de la situación económica y la ausencia de empleos.

El retroceso político ocurrido en Yugoslavia después del fallecimiento de Tito tuvo diferentes orígenes. Además de los conflictos étnicos hubo divisiones políticas, de orden constitucional y hasta personales entre los líderes del país. En Kosovo, sin embargo, todos estos problemas se tradujeron en crecientes niveles de tensión entre serbios y albaneses, creando un clima en el cual cualquier incidente era exacerbado.

Un informe producido por prominentes miembros de la Academia Serbia de Ciencias (conocido como informe SANU), daba cuenta, en 1986, del genocidio físico, político, legal y cultural sufrido por los serbios en Kosovo, comparando el estatuto de Kosovo a la derrota contra el imperio otomano o a la ocupación Nazi. En la conclusión del informe solicitaba la aplicación de remedios para recuperar la presencia serbia en Kosovo. El informe produjo rechazo en la población albanesa de Kosovo y en algunos medios intelectuales de Serbia.

En abril de 1987, Slobodan Milosevic, que ya en ese momento presidía el comité central de la liga comunista de Serbia, viajó a Kosovo y declaró su apoyo a las reivindicaciones de la población serbia, obteniendo instantáneamente el apoyo de la población serbia de toda Yugoslavia, allanando el camino hacia la presidencia de Serbia. Pero para acceder a la presidencia de Yugoslavia, Milosevic necesitaba el apoyo de la representación de Kosovo, de manera que en 1988, los líderes albaneses del partido comunista de Kosovo fueron arrestados y se lanzó la llamada revolución antiburocrática, eliminando la poca autonomía de Kosovo e imponiendo el estado de emergencia.

Los cambios en la Constitución fueron justificados como la única solución que permitía proteger la minoría serbia de los abusos de la mayoría albanesa de Kosovo.

Al abolir el estatuto autónomo de Kosovo (al igual que el de la provincia de Vojvodina), no se eliminaron sus puestos en el Consejo de la presidencia federada, dándole a Serbia tres de ocho votos, (más el apoyo casi permanente de Montenegro, cercana a Serbia). La única manera de establecer un contrapeso era con una frágil alianza entre Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Macedonia.

Los cambios introducidos fueron refrendados en una votación donde participaron sólo los habitantes de Serbia (mayoría) y Kosovo y significaron el cambio de 115.000 empleos de albaneses a serbios en Kosovo, la eliminación de periódicos, radio y televisión de habla albanesa y la expulsión de 800 profesores y 22.500 de los 23.000 estudiantes de la Universidad de Pristina, según fuentes albanas.

Bajo la dirección de Ibrahim Rugova, de la Liga democrática por Kosovo se organizó la resistencia pacifista, se llamó a la desobediencia civil y tributaria, al boicot de la presencia serbia y yugoslava en la provincia y a la no participación en elecciones, la creación de escuelas, clínicas y hospitales paralelos. El gobierno en la sombra así formado, organizó un referéndum sobre la independencia de Kosovo, que según los organizadores reunió cerca de un millón de votos aprobando la creación de la República independiente de Kosovo y más adelante eligiendo a Rugova como presidente. El gobierno declaró ilegales ambos referendos y anuló sus resultados.

La política de resistencia pacífica de Rugova tuvo por efecto el mantener a Kosovo en paz durante las cruentas guerras en Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina al principio de la década de 1990. Pero está política hizo crecer el sentimiento de frustración en la población de Kosovo. En los Acuerdos de Dayton del 1996 no se trató específicamente el caso de Kosovo, y las solicitudes de Rugova del envío de una fuerza de la ONU para el mantenimiento de la paz en Kosovo no fueron escuchadas. Milosevic, en ese momento, ya era presidente de lo que quedaba de Yugoslavia: Serbia y Montenegro.

Los cambios de política introducidos en Kosovo produjeron la radicalización de muchos albaneses, que adoptaron como solución la lucha armada. El 22 de abril del 1996, cuatro ataques simultáneos contra objetivos civiles en diferentes partes de Kosovo marcaron el inicio de las hostilidades. El Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) organización hasta ese momento desconocida, se atribuyó la responsabilidad. La estrategia de este grupo se mantuvo constante desde el principio: provocar a las fuerzas serbias de manera que la respuesta, cada vez más desproporcionada, produjera rechazo y, con ello, mayor apoyo a la causa albana.

El ELK fue visto como una fuerza legítima de resistencia ante el opresor por los albanos de Kosovo, y como una organización terrorista por los serbios. Internacionalmente, la posición sobre esta organización fue ambigua. Se la llamó organización terrorista, pero no se impuso ni bloqueo de fondos ni de armas.

En el 1997, la crisis de poder en Albania ocasionó un caos que permitió que grandes cantidades de material bélico del ejército albanés terminara en las manos del ELK en la provincia de Kosovo, tomando el conflicto las características de una guerra de guerrillas entre las fuerzas del gobierno central más algunas unidades secretas en contra del ELK.

Hacia finales del 1998, se contaban cientos de muertos y cerca de 300.000 desplazados, según fuentes albanas, y 25.000 según las fuentes consultadas por la BBC. Los refugiados albanokosovares se desplazaron mayoritariamente hacia la Antigua República Yugoslava de Macedonia, amenazando la frágil unidad establecida en ese país. Una guerra civil en la Antigua República Yugoslava de Macedonia pondría sobre el tapete las reclamaciones territoriales de sus vecinos Serbia, Albania, Grecia y Bulgaria, con grandes posibilidades de desestabilización en toda la región. Es en este contexto cuando la OTAN y la Unión Europea deciden actuar.

El plan de paz para Kosovo incluía un cese el fuego, la renuncia a las aspiraciones de independencia del ELK y el despliegue de fuerzas de paz en Kosovo. Sin embargo, la tregua duró muy poco tiempo, entre octubre y diciembre del 1998.

Los ataques del ELK y las respuestas serbias continuaron y tuvieron su punto culminante con el ataque conjunto de la policía serbia y el ejército yugoslavo al pueblo de Racak donde murieron 45 albaneses. El incidente fue considerado como una masacre en occidente y por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convirtiéndose en la base de uno de los cargos por crímenes de guerra contra Milosevic y sus altos oficiales. Según fuentes serbias los albaneses murieron en combate, sin embargo, el Tribunal Criminal Internacional para la Antigua Yugoslavia documentó varios casos de asesinatos en Racak (el juicio a Milosevic no ha podido concluir debido a la muerte de éste el 11 de Marzo de 2006).

Al final, el acuerdo no fue firmado por serbia, cuya delegación propuso más adelante una versión corregida que eliminaba principalmente el acceso a las fuerzas de la OTAN al territorio de Yugoslavia.

Tras el fracaso de la Conferencia de paz de Rambouillet se retiraron los observadores internacionales. El 22 de marzo, la asamblea serbia, ante la inminencia de los bombardeos de la OTAN, aceptó el principio de autonomía de Kosovo, pero condenó los resultados de la conferencia desautorizando a su delegación por haber negociado con terroristas. Esto no fue suficiente para frenar la intervención militar de la OTAN que se inició el 24 de marzo.

Los bombardeos de la OTAN duraron desde el 24 de marzo hasta el 10 de junio de 1999. Se usaron 1.000 aeronaves operando desde bases situadas en Italia y portaaviones en el Mar Adriático. Los misiles más usados fueron los Tomahawk (misil de crucero), los cuales eran lanzados desde aeronaves, barcos y submarinos. Aunque todos los miembros de la OTAN llegaron a involucrarse en mayor o menor grado, los Estados Unidos fueron el miembro dominante de la coalición contra Serbia. También destacó Grecia, que desempeñó un papel crucial a pesar de su oposición pública a la guerra. Durante las diez semanas que duró el conflicto bélico los aviones de la OTAN realizaron 38.000 misiones de combate.

El portavoz de la OTAN brevemente expresó el objetivo de esta operación como: "Expulsión de los serbios, permanencia de las fuerzas de paz, retorno de refugiados". Esto significaba que las tropas serbias tendrían que marcharse de Kosovo para ser reemplazadas por fuerzas de paz internacionales y así asegurar que los refugiados albaneses pudieran volver a sus casas. Sin embargo, este lema tenía un nefasto doble significado, causando a la OTAN un considerable apuro tras la guerra cuando unos 200.000 Serbios y otras minorías no albanesas huyeron o fueron expulsadas de la provincia. Una razón no oficial para la guerra fue implícitamente dada por Madeleine Albright (Secretaria de Estado de los Estados Unidos): "¿Para que nos sirve tener el mejor ejército si no podemos usarlo?"; una observación que, supuestamente, causó que el jefe de Estado Mayor del ejército de los Estados Unidos cuestionara su cordura. También se ha sugerido que una victoria en una pequeña guerra ayudaría a dar a la OTAN una nueva función.

El comienzo de la campaña se ideó para destruir las defensas aéreas serbias y objetivos de alto valor militar. Los resultados iniciales no fueron buenos, el mal tiempo obstaculizó algunas intervenciones prematuras. La OTAN había subestimado seriamente la voluntad de resistir de Milosevic: pocos en Bruselas pensaron que la campaña duraría algo más que algunos días. Aunque los bombardeos iniciales fueron notables no fueron, ni por asomo, como los que se vieron en Bagdad en 1991 y más adelante en 2003. Sobre el terreno el combate empeoraba, tras una semana, desde que comenzó la guerra, alrededor de 300.000 albaneses de Kosovo habían huido a las vecinas Albania y Macedonia y unos cuantos miles más se desplazaron por el interior de Kosovo. En abril, las Naciones Unidas informaron que habían huido de sus casas 850.000 personas, la gran mayoría Albaneses.

El éxodo de los refugiados, cuya causa es objeto de una gran controversia, forma la base de los cargos por crímenes de guerra que Naciones Unidas imputa a Slobodan Milosevic y otros oficiales responsables de dirigir el conflicto de Kosovo. La parte serbia y sus apoyos occidentales afirman que las emigraciones fueron causadas por un pánico masivo en la población albanesa de Kosovo, y que el éxodo fue generado principalmente por miedo a los bombardeos de la OTAN. También se alegó que el éxodo fue alentado por las guerrillas del ELK, que incluso en algunos casos dieron órdenes directas de huir a los albaneses. Algunos informes de testigos, tanto serbios como albaneses, identificaron como los culpables a las fuerzas de seguridad y grupos paramilitares serbios, responsables de vaciar sistemáticamente de habitantes albaneses ciudades pequeñas y pueblos. De hecho había algunos casos bien documentados de expulsiones masivas, como sucedió en Pristina a finales de marzo, cuando decenas de miles de personas fueron reunidas a punta de pistola y cargadas en trenes para ser abandonadas en la frontera macedonia. Otras ciudades, como Pec, fueron quemadas enteramente.

El ministro alemán de asuntos exteriores Joschka Fischer afirmó que la crisis de refugiados había sido producida por un plan serbio denominado "Operación Herradura". Aunque la existencia de un plan con ese nombre es aún asunto de continua discusión, las Naciones Unidas y las organizaciones internacionales para la defensa de los derechos humanos estaban convencidas de que la crisis de los refugiados era el resultado de una política deliberada de limpieza étnica. Un análisis estadístico posterior a la guerra sobre los patrones de desplazamiento, dirigido por Patrick Ball de la American Association for the Advancement of Science (Asociación americana para el avance de la ciencia) encontró una correlación directa entre las operaciones de las fuerzas de seguridad serbias y los flujos hacia el exterior de refugiados, teniendo muy poco efecto en estos últimos las operaciones de la OTAN. Hubo otra evidencia de que la crisis de los refugiados había sido fabricada artificialmente: algunos refugiados informaron que sus tarjetas de identidad habían sido confiscadas por fuerzas de seguridad, haciendo más difícil para ellos probar de forma indiscutible que eran ciudadanos yugoslavos. Una vez que el conflicto acabó, las fuentes serbias informaron que algunos de los que se unieron en el retorno de los refugiados eran de hecho albaneses procedentes de fuera de Kosovo. Una parte de este grupo podrían ser los indocumentados.

No esta claro que buscaba Milosevic expulsando a los habitantes albaneses de Kosovo. Una posibilidad es que deseara reemplazar la población albanesa con refugiados serbios de Bosnia y Croacia, logrando por tanto una "serbianización" de la provincia. Lo que si está muy claro es que la OTAN, lo deseara o no, logró una considerable ventaja propagandística de la huida de Kosovo. Si era lo que pretendían, fue un gran éxito, ya que acabó convenciendo a la población de los países miembros de la OTAN de que tenían que vencer en este conflicto. Europa ya estaba encontrando apuros para hacerle frente, tuvo oleadas previas de refugiados y buscadores de asilo político procedentes de los Balcanes, así que otra nueva oleada de refugiados habría desestabilizado seriamente el sudeste de Europa. Se pueden dar argumentos que apoyan que la guerra en Kosovo no era, inicialmente, de gran interés para los estados pertenecientes a la OTAN, pero la crisis de los refugiados hizo que sí lo fuera.

Se produjo un cambio en las operaciones militares de la OTAN al incrementarse el ataque a objetivos serbios situados sobre el terreno (haciendo blanco en objetivos tan pequeños como tanques individuales y unidades de artillería). A la vez se continuaba con el bombardeo estratégico, sin embargo esta actividad estaba fuertemente limitada por los políticos, de modo que cada objetivo había de ser aprobado por cada uno de los 19 estados miembros. Montenegro fue bombardeado en varias ocasiones pero con el tiempo la OTAN desistió para apoyar la posición inestable de su líder anti-Milosevic Milo Djukanovic. Se atacó a los llamados "objetivos de uso dual", usados a la vez por civiles y militares. Estos incluyen puentes sobre el Danubio; fábricas, centrales eléctricas, instalaciones de telecomunicaciones; y aquellos que resultaron particularmente controvertidos, la sede de los izquierdistas yugoslavos (un partido político dirigido por la esposa de Milosevic) y la torre de radiodifusión de la televisión estatal serbia. Algunos vieron estas acciones como violaciones de las leyes internacionales y en particular de la convención de Ginebra. La OTAN sin embargo argumentó que estas instalaciones eran potencialmente útiles para los militares serbios y por tanto su bombardeo estaba justificado. La alianza también mantuvo que se esforzó grandemente en evitar víctimas civiles durante la campaña de bombardeos.

A comienzos de Mayo una aeronave de la OTAN atacó un convoy de refugiados albaneses, alegándose que se creyó que era un convoy militar serbio, murieron alrededor de 50 personas. A la OTAN le tomó cinco días admitir su responsabilidad, llamándolo un error, sin embargo los serbios acusaron a la OTAN de atacar deliberadamente a los refugiados. El 7 de Mayo, bombas de la OTAN impactaron en la embajada China de Belgrado, matando a varios diplomáticos chinos e indignando a la opinión pública china. Los Estados Unidos y más tarde la OTAN pidieron disculpas por el bombardeo, aclarando que lo sucedido fue debido a un mapa obsoleto de la región proporcionado por la CIA. Este argumento fue contradicho conjuntamente por los periódicos The Observer (Reino Unido)] y Politiken (Dinamarca), los cuales informaron que la OTAN bombardeó de forma deliberada la embajada porque funcionaba como repetidor para las señales de radio del ejército yugoslavo. El bombardeo tensó las relaciones entre China y los países de la OTAN y provocó que en el exterior de las embajadas occidentales en Beijing se dieran muestras de enfado y malestar.

A principios de Junio, la resolución del conflicto parecía cercana y los países de la OTAN empezaron a pensar seriamente en una operación terrestre, una invasión de Kosovo. Esto debía ser organizado rápidamente, ya que quedaba poco tiempo para que llegara el invierno y había que trabajar mucho para mejorar las vías desde los puertos griegos y albaneses hasta las rutas planeadas para llevar a cabo la invasión, a través de Macedonia y el nordeste de Albania. Sin embargo, al mismo tiempo, negociadores finlandeses y rusos continuaban intentando persuadir a Milosevic de que cediera. Finalmente éste reconoció que la OTAN estaba resuelta a acabar con el conflicto de un modo u otro y que Rusia no intervendría en apoyo de Serbia. Con tan pocas alternativas a la vista, Milosevic aceptó las condiciones ofrecidas por el equipo mediador de Finlandia-Rusia y permitió la presencia militar dentro de Kosovo, tropas de la OTAN, pero lideradas por la ONU.

Al finalizar la guerra, el 10 de junio, tanto Kosovo como Yugoslavia se enfrentaron a un futuro incierto.

El primer problema, el de los refugiados albaneses, fue resuelto en gran parte de forma muy rápida: En tres semanas, cerca de 500.000 refugiados albaneses regresaron a sus hogares. Hacia finales de noviembre de 1999, según cifras de la ACNUR, más de 800.000 de los 850.000 desplazados ya habían regresado a sus hogares. Sin embargo, gran parte de la población serbia de Kosovo fue desplazada de la provincia debido a los ataques de venganza, junto con las poblaciones de otros orígenes. La Cruz Roja yugoslava dio cifras de cerca de 250.000 refugiados, la mayoría de ellos de origen serbio. En poco tiempo, la población de origen serbio en Kosovo se redujo a menos de un cuarto de la que había antes de la guerra.

Las bajas civiles producidas durante los ataques de la OTAN se estiman que fueron entre 1.200 y 5.700 civiles, según las autoridades serbias y en 500 según Human Rights Watch. Con respecto a las fuerzas militares yugoslavas, la OTAN estima que un máximo de 5.000 bajas ocurrieron durante el conflicto, mientras que los serbios dieron la cifra de 576 efectivos muertos (462 soldados y 114 policías). Luego de finalizada la guerra, se desenterraron cerca de 4.500 cuerpos de albaneses en su mayoría. Se estima que el total de bajas albanesas se acerca a los 10.000 muertos. Esta cifra es disputada todavía en la actualidad. Pero dista mucho de la cifra de 500.000 hombres supuestamente desaparecidos anunciada antes de finalizado el conflicto.

Dado que no hubo combates en los que participaran las fuerzas de la OTAN, sus bajas fueron muy reducidas. La mayoría de ellas ligadas a operaciones aéreas y a accidentes ocurridos durante los combates. La destrucción producida en las fuerzas yugoslavas tampoco fue muy grande. Fueron destruidos 50 aparatos de las fuerza aérea yugoslava, pero la mayoría de los tanques atacados en tierra fueron señuelos. De acuerdo con el diario londinense The Time un total de 13 tanques serbios fueron destruidos. Las baterías antiaéreas no fueron utilizadas y por tanto no fueron descubiertas, lo que obligó a la aviación de la OTAN a volar a gran altura para evitarlas durante todo el tiempo que duraron los bombardeos.

Un estudio realizado por Spiegel y Salama, publicado en The Lancet, Vol 355, June 24, 2000, estima en 12.000 el total de bajas ocurridas durante la guerra de Kosovo.

Al principio



Otpor

Otpor! (En alfabeto cirílico: ОТПОР!, en castellano: ¡Resistencia!) fue un movimiento juvenil pro-democrático en Serbia que desarrolló una intensa campaña para expulsar del poder a Slobodan Milósevic en el año 2000.

Se formó el 10 de octubre de 1998 en respuesta a las leyes represivas contra la universidad aprobadas durante ese año. En sus orígenes, las actividades de Otpor se limitaron a la Universidad de Belgrado.

Tras los ataques aéreos de la OTAN y las Guerras Yugoslavas, Otpor comenzó una campaña política contra el presidente yugoslavo Slobodan Milósevic. Que resultó en una represión policial a nivel nacional contra los activistas en la cual dos mil fueron apresados y algunos de ellos muertos. Durante la campaña presidencial en Septiembre de 2000, Otpor lanzó su campaña "Gotov je" (¡Está acabado!) que centralizó el descontento con Milósevic y acabó con su derrota electoral. Algunos estudiantes que lideraron Otpor usaron traducciones serbias de los textos de Gene Sharp sobre la no violencia como la base teórica para sus campañas.

Otpor se convirtió en uno de los símbolos de la lucha contra Milósevic y su expulsión del poder. Dirigiendo sus actividades hacia los jóvenes indecisos y otros votantes desilusionados, Otpor contribuyó al cambio político en las elecciones presidenciales del 24 de Septiembre de 2000.

Asimismo consiguió cambiar el voto de su electorado tradicional. Parte de la maquinaria propagandística de Milósevic trataba a la oposición de espías y traidores, pero cuando intentó desarrollar esta táctica contra los jóvenes activistas de Otpor, resultó contraproducente y todas las represiones y encarcelamientos durante el verano de 2000 únicamente cimentaron la decisión de votar contra el régimen en las mentes de muchos de los votantes.

En los meses siguientes a la revolución de los Bulldozer los miembros de Otpor fueron aclamados en Serbia y en la comunidad internacional.

La cadena televisiva MTV les concedió el premio “Free Your Mind” del año 2000.

Tras esto, el movimiento prometió vigilar la corrupción y se sucedieron varias campañas ('Samo vas gledamo', 'Bez anestezije', etc.) pero con un nivel de relevancia mucho menor en el transformado escenario político serbio.

Varios de sus activistas más prominentes abandonaron el movimiento para unirse a diversos partidos o para actuar como diplomáticos. Por ejemplo, Srdja Popovic, un hombre que jocosamente se refería a sí mismo como el “comisario político” de Otpor fue nombrado encargado de medioambiente en el gobierno de Zoran Djindjic.

Más tarde, comenzó a surgir información sobre sustanciales ayudas logísticas y monetarias recibidas por Otpor durante la revolución. Sus activistas realizaron varios viajes a Budapest y St. Andreja cerca de Hungría durante el año 2000 para recibir entrenamiento del coronel de la armada de USA Robert Helvey, un colega de Sharp, y Daniel Serwer, director del programa para los Balcanes y el USA Instituto para la Paz.

En Noviembre de 2000 el periodista de The New York Times Magazine, Roger Cohen habló con varios oficiales sobre la ayuda económica presta por USA a Otpor. Paul B. McCarthy de Washington, D.C. dijo que Otpor recibió gran parte de los 3 millones de dólares enviados a Serbia en apoyo a la democracia desde 1998 a 2000.

Todo esto minó la visión del pueblo serbio de Otpor como movimiento cívico espontáneo.

La mayor razón que justifica la falta de éxito de Otpor después de Milosevic fue su incapacidad para formular un programa político coherente. Mucha gente tuvo problemas en comprender qué buscaba el movimiento ahora que Milósevic se había marchado.

A finales de 2003, ante las elecciones parlamentarias, Otpor se transformó en partido político denominándose "Otpor!: Libertad, Solidaridad y Justicia", siendo liderado por Čedomir Čupić en cuya campaña obtuvo únicamente 62.116 votos, un 1,6% de los votos totales, lo que le impidió acceder al parlamento, donde se requería un mínimo del 5%.

Finalmente se unió al partido demócrata de Boris Tadić en septiembre de 2004.

Además de contribuir enormemente a la expulsión de Milósevic, Otpor será recordado por impulsar otros movimientos juveniles en el Este de Europa. Lo que ha hecho que muchos observadores lo etiqueten como “exportadores de revoluciones”.

Los miembros de Otpor inspiraron y asistieron a muchas otras Organizaciones Juveniles del Este de Europa y otros lugares, incluyendo Kmara en la República de Georgia (parcialmente responsable de la caída de Eduard Shevardnadze), Pora en Ucrania (parte de la Revolución Naranja), Zubr en Bielorrusia (oponiéndose al presidente Alexander Lukashenko), MJAFT! en Albania, Oborona en Russia (oponiéndose al presidente Vladímir Putin), KelKel en Kirguizistán (activa en la revolución que echó al presidente Askar Akayev), Bolga en Uzbekistán (oponiéndose a Islom Karimov), Pulse of Freedom en el Líbano, y Resistencia Estudiantil Venezolana en Venezuela (oponiéndose a Hugo Chávez) y Gong en Croacia.

Al principio



Guerra de Bosnia

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La Guerra de Bosnia fue el conflicto internacional que sucedió en Bosnia y Herzegovina del 6 de abril de 1992 al 14 de diciembre de 1995. Fue causada por una compleja combinación de factores políticos y religiosos: exaltación nacionalista, crisis políticas, sociales y de seguridad que siguieron al final de la guerra fría y la caída del comunismo en la antigua Yugoslavia. Al desintegrarse la ex Yugoslavia en 1991, con la independencia de Croacia y Eslovenia los líderes nacionalistas serbobosnios como Radovan Karadzic y serbios como Slobodan Milosevic se marcan como objetivo principal que todos los serbios -diseminados por las distintas repúblicas que componían Yugoslavia- vivan en un mismo país. En febrero de 1992, el pueblo de Bosnia-Herzegovina decide en referéndum su independencia de la República Federal Socialista de Yugoslavia, en una votación boicoteada por los serbobosnios. La sección del Ejército Popular Yugoslavo en Bosnia-Herzegovina fiel al referéndum se organizó en el Ejército de la República Bosnia-Herzegovina (ARBiH), mientras los serbios formaron el Ejército de la República Srpska (VRS). En un principio los serbios ocuparon el 70% del territorio de Bosnia-Herzegovina, pero al unir sus fuerzas el Consejo Croata de Defensa y el ARBiH la guerra toma otro rumbo y las fuerzas serbias se ven derrotadas en la Batalla de Bosnia Occidental. La participación de la OTAN, durante 1995 contra las posiciones del VRS internacionalizó el conflicto, pero sólo en sus etapas finales. La alianza bosniocroata ocupó un 51% del territorio de Bosnia-Herzegovina y llegó hasta las puertas de Banja Luka. Al ver peligrar su capital de facto los líderes serbios firmaron el armisticio y la guerra terminó oficialmente con la firma de los Acuerdos de Dayton en París el 14 de diciembre de 1995. La guerra duró poco más de tres años y causó cerca de 100.000 víctimas entre civiles y militares y 1,8 millones de desplazados, según informes recientes. De las 97.207 víctimas totales documentadas, el 65% fueron bosnios musulmanes y el 25% serbios. Dentro de las víctimas civiles, el 83% correspondió a bosnios.

La Guerra en Bosnia-Herzegovina está relacionada con la disolución de Yugoslavia. La crisis apareció en Yugoslavia con el debilitamiento del sistema comunista, que a su vez fue parte de cambios mayores que ocurrieron en el mundo tras el final de la guerra fría. En el caso de Yugoslavia, el Partido Comunista de Yugoslavia de ese país estaba perdiendo su potencia ideológica bajo el predomino de ideologías nacionalistas y separatistas hacia finales de 1988 e inicios de 1989. Este cambio se notaba principalmente en Serbia y Croacia, algo menos en Bosnia-Herzegovina, y aún menos en Eslovenia y Macedonia.

Este proceso aceleró el ingreso de Slobodan Milošević a la escena política en Serbia, un hombre que empezó su carrera política como respuesta al despertar de ideologías nacionalistas y se posicionó como un líder moral de los Serbios en Kosovo en 1989. Los objetivos políticos de Milosevic eran consolidar su propio poder y lograr la dominación de la Federación Yugoslava, incluyendo la dominación de Serbia que era la república más poblada de la federación. Luego se cimentaría un firme control de las políticas serbias.

Para alcanzar estos objetivos, Milosevic planeó varios procesos que llevaron a la instalación de su gabinete político principalmente en Vojvodina y Montenegro. La crisis en Yugoslavia se profundizó tras la caída del gobierno de Kosovo que tenía una mayoría albanesa. Continuando estos procesos, Milosevic tomó el control de casi la mitad de Yugoslavia y con votos adicionales influenció fácilmente las decisiones del Gobierno federal. Esta situación hizo reaccionar a las otras repúblicas, empezando por Eslovenia.

En el 14º Congreso del Partido Comunista, llevado a cabo el 20 de enero de 1990, Milosevic aplicó su dominio por primera vez, obstruyendo varias enmiendas constitucionales que la delegación eslovena propuso en un intento para restablecer el balance del poder en la Federación. El Congreso terminó con las delegaciones eslovenas y croatas abandonando la reunión, lo que podría considerarse como el inicio de la disolución de Yugoslavia.

La crisis se agudizó cuando elementos nacionalistas tomaron el poder para ir en contra de las políticas de Milosevic, entre ellos, el croata Franjo Tudjman fue el más prominente. Eslovenia y Croacia iniciaron poco después el proceso que llevó a su independencia, lo que causó un conflicto armado. Éste fue especialmente intenso en Croacia, que tenía una sustancial población serbia.

En las primeras elecciones multipartidistas que tuvieron lugar en noviembre de 1990 en Bosnia y Herzegovina, vencieron los tres mayores partidos étnicos en el país: el Partido de Acción Democrática bosnio, el Partido Democrático Serbio y la Unión Democrática Croata.

Las partes dividieron el poder entre las distintas etnias: mientras que el Presidente del Gobierno de la República Socialista de Bosnia y Herzegovina era un bosnio, el Presidente del Parlamento era un serbio de Bosnia y el Primer Ministro un croata.

Los miembros serbios del parlamento, que consistían principalmente en los del Partido Democrático Serbio, así como otros representantes de los partidos que formaban la Asamblea Independiente de Miembros del Parlamento, abandonaron el Parlamento central de Sarajevo y formaron la Asamblea del pueblo serbio de Bosnia y Herzegovina el 24 de octubre de 1991, que marcó el final de la tri-étnica coalición que regía después de las elecciones de 1990. Esta asamblea estableció la República Serbia de Bosnia y Herzegovina, el 9 de enero de 1992, que se convirtió en República Srpska en agosto de 1992. El objetivo oficial de este acto, que se afirma en el texto original de la Constitución de la República Srpska y que sería modificada posteriormente, era preservar la Federación Yugoslava.

Durante las guerras yugoslavas, los objetivos de los nacionalistas de Croacia fueron compartidos por los nacionalistas croatas de Bosnia y Herzegovina. El gobierno de la República de Croacia, el Unión Croata Democrática (HDZ), organizaba y controlaba la rama del partido en Bosnia y Herzegovina. A finales de 1991, los elementos más extremos del partido, bajo la dirección de Mate Boban, Dario Kordić, Jadranko Prlić, Ignac Koštroman y dirigentes locales como Anto Valenta, y con el apoyo de Franjo Tuđman y Gojko Šušak, habían tomado el control efectivo del partido. El 18 de noviembre de 1991, la rama del partido en Bosnia y Herzegovina, proclamó la existencia de la Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia, como una separación "política, cultural, económica y territorial" en el territorio de Bosnia y Herzegovina.

Después de que Eslovenia y Croacia declararon, en 1991, su independencia de la República Socialista Federal de Yugoslavia, Bosnia y Herzegovina organizó también un referéndum sobre su independencia. La decisión del Parlamento de la República Socialista de Bosnia y Herzegovina de la celebración del referéndum fue tomada después de que la mayoría de miembros serbios habían abandonado la asamblea parlamentaria en señal de protesta.

Estos serbios de Bosnia, miembros de la asamblea, invitaron a la población serbia a boicotear el Referéndum celebrado el 29 de febrero y el 1 de marzo de 1992. La participación en el referéndum fue del 67% y el resultado fue del 99,43% a favor de la independencia. La independencia fue así declarada el 5 de marzo de 1992 por el Parlamento. El referéndum en sí mismo y el asesinato de un serbio en una boda el día antes del referéndum fueron utilizados por los líderes políticos serbios como una razón para iniciar bloqueos de carreteras en señal de protesta.

El 25 de septiembre de 1991 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución CSNU 713, que imponía un embargo de armas en toda la antigua Yugoslavia. El bloqueo perjudica al Ejército de la República de Bosnia y Herzegovina, principalmente porque Serbia heredó la mayor parte del arsenal del antiguo Ejército Popular Yugoslavo y el Ejército croata podía conseguir armas de contrabando a través de su costa. Más del 55% del las armerías y cuarteles de la ex Yugoslavia se encontraban en Bosnia debido a su terreno montañoso, en previsión de una guerra de guerrillas, pero muchas de esas fábricas estaban bajo control serbio (como la fábrica Unis Pretis, en Vogošća), y otras quedaron inoperantes debido a la falta de electricidad y materias primas. El Gobierno bosnio presionó para que se levantara el embargo, pero se opusieron el Reino Unido, Francia y Rusia. El Congreso de los EE. UU. aprobó dos resoluciones pidiendo la anulación del embargo, pero ambas fueron vetadas por el Presidente Bill Clinton por temor a la creación de una fisura entre los EE. UU. y los países antes mencionados. Sin embargo, los Estados Unidos realizaron varias operaciones incluyendo grupos islamistas para suministrar armas a las fuerzas del Gobierno de Bosnia a través de Croacia.

El Ejército Popular Yugoslavo (Jugoslovenska narodna armija, JNA) dejó oficialmente Bosnia y Herzegovina el 12 de mayo de 1992, poco después de la independencia, declarada en abril. Sin embargo, la mayor parte de la cadena de mando, armamento, y el personal militar de mayor rango, incluido el general Ratko Mladić, permanecieron en Bosnia y Herzegovina en el Ejército de la República Srpska (Vojska Republike Srpske, VRS). Los croatas organizaron una formación defensiva militar propia llamado el Consejo Croata de Defensa (Hrvatsko Vijeće Obrane, HVO) como fuerzas armadas de la auto-proclamada Herzeg-Bosnia, y las Fuerzas Croatas de Defensa (Hrvatske Obranbene Snage, HOS). La mayoría de los bosnios se organizaron en el Ejército de la República Bosnia-Herzegovina (Republike Armija Bosne i Hercegovine, RBiH). Este ejército tiene un buen número de no bosnios (alrededor del 25%), especialmente en el 1er. Cuerpo en Sarajevo. El comandante adjunto del Ejército bosnio,el general Jovan Divjak fue la más alta jerarquía de etnia serbia en el ejército bosnio. El general Stjepan Šiber, de etnia croata fue el segundo comandante adjunto. El presidente Alija Izetbegovic también nombró al coronel Blaž Kraljević, comandante del Consejo Croata de Defensa en Herzegovina, como miembro del cuartel general del Ejército bosnio, siete días antes de su asesinato, con el fin de reunir un frente multiétnico bosnio de defensa.

Varias fueron las unidades paramilitares que operaron en la guerra de Bosnia: los serbios Aguilas Blancas (Beli Orlovi), los Tigres de Arkan, la Guardia Serbia de Voluntarios (Srpska Dobrovoljačka Garda), los bosnios Liga Patriótica (Patriotska Liga) y los Boinas Verdes del Ejército de Bosnia y Herzegovina (Zelene Beretke) y los croatas de las Fuerzas de Defensa Croata (Hrvatske Obrambene Snage). Los paramilitares serbios y croatas que participaron voluntarios recibían el apoyo de partidos políticos nacionalistas en esos países. Existen denuncias sobre la participación de la policía secreta serbia y croata en el conflicto. Los serbios recibieron el apoyo de combatientes eslavos cristianos de otros países, entre ellos Rusia. Los voluntarios griegos fueron acusados de tomar parte en la masacre de Srebrenica, pues colocaron la bandera de Grecia en Srebrenica, cuando la ciudad cayó ante los serbios.

Los bosnios recibieron el apoyo de grupos islámicos comúnmente conocido como "guerreros santos" (Muyahidines). Hubo también varios cientos del Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica que ayudaron a la del Gobierno de Bosnia durante la guerra.

Inicialmente las fuerzas serbias atacaron a la población civil no serbia en Bosnia oriental. Una vez que las ciudades y los pueblos estaban asegurados, procedían a la expulsión de sus habitantes (limpieza étnica), que en ocasiones incluyó violaciones y asesinatos. Los serbios tenían superioridad (a pesar de contar con menos mano de obra), debido al armamento que recibieron del Ejército Popular Yugoslavo, y establecieron el control sobre la mayoría de las zonas donde eran mayoría relativa, además de zonas donde eran una minoría significativa en las zonas rurales y regiones urbanas, excluyendo las grandes ciudades de Sarajevo y Mostar. Los dirigentes militares y políticos serbios, recibieron la mayoría de las acusaciones de crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (ICTY), muchos de los cuales fueron condenados después de la guerra en los juicios.

La mayor parte de la capital Sarajevo, estuvo permanentemente en manos de los bosnios, aunque el Gobierno oficial de la República de Bosnia y Herzegovina siguió funcionando con relativa composición multiétnica. En los 44 meses del asedio, el terror contra Sarajevo y sus residentes varió en su intensidad, pero el objetivo siempre fue el mismo: infligir el mayor sufrimiento posible a los civiles a fin de obligar a las autoridades bosnias a aceptar las demandas de los serbios. El Ejército de la República Srpska rodeó la ciudad (alternativamente, las fuerzas serbias se situaban en los alrededores de Sarajevo, el llamado anillo alrededor de Sarajevo), desplegando tropas y artillería en las colinas de los alrededores en lo que sería el sitio más largo en la historia de la guerra moderna, durante casi 4 años. Véase sitio de Sarajevo.

Numerosos acuerdos de cesación del fuego se firmaron, pero se violaban una y otra vez cuando una de las partes consideraba que tenía desventaja. Las Naciones Unidas trataron de detener la guerra en varias ocasiones, pero sin éxito, y el tan promocionado plan de paz Vance-Owen, que pretendía dividir el país en tuvo poco impacto.

La primera víctima en Bosnia es otro punto de discordia entre serbios y bosnios. Los serbios consideran que fue Nikola Gardović, el padre de un novio que fue muerto en la procesión de una boda serbia dos días después del referéndum, el 1 de marzo de 1992 en el casco antiguo de Sarajevo. Bosnios y croatas mientras tanto consideran las primeras víctimas de la guerra, antes de la independencia, a unos civiles croatas asesinados por el JNA (luego transformado en Ejército de la República Srpska y Ejército de Serbia y Montenegro), en la aldea de Ravno, en septiembre de 1991. Los bosnios también consideran la primera persona víctima de la guerra a Suada Dilberović, que recibió un disparo durante una marcha de paz por pistoleros no identificados el 5 de abril desde un nido de francotiradores serbios en el hotel Holiday Inn de Sarajevo.

Hay que tener en cuenta que estas actividades no estaban relacionadas aún con el comienzo de la guerra en el territorio de Bosnia y Herzegovina. El 30 de septiembre de 1991, el Ejército Popular Yugoslavo destruyó el pequeño pueblo de Ravno situado en Herzegovina, habitado por croatas, durante el transcurso del sitio de la ciudad de Dubrovnik, en Croacia. El 19 de septiembre, el JNA trasladó más tropas a la zona en torno a la ciudad de Mostar, lo que fue protestado públicamente por el gobierno local. El 13 de octubre de 1991 el futuro presidente de la República Srpska, Radovan Karadžić expresó su opinión sobre el futuro de Bosnia y los musulmanes bosnios, dejando claras sus intenciones de anexionarse todo el territorio posible.

Durante los meses de marzo,abril y mayo de 1992 se produjeron feroces ataques en el este de Bosnia, así como la parte noroeste del país. En marzo los ataques del VRS, junto con miembros del Segundo Comando Militar del antiguo Ejército Popular Yugoslavo, se llevaron a cabo en parte oriental del país con el objetivo de tomar posiciones estratégicamente pertinentes y llevar a cabo un bloqueo de comunicación e información. Estos ataques dieron lugar a un gran número de muertos y heridos civiles.

El JNA bajo control serbio fue capaz de tomar más del 70% del país durante estos meses. Gran parte de esto se debe al hecho de que estaban mucho mejor armados y organizados que los bosnios y los fuerzas croatas de Bosnia. Los ataques también incluyeron las zonas de composición étnica mixta. Doboj, Foča, Rogatica, Vlasenica, Bratunac, Zvornik, Prijedor, Sanski Most, Kljuc, Brcko, Derventa, Modrica, Bosanska Krupa, Bosanski Brod, Bosanski Novi, Glamoc, Bosanski Petrovac, Cajnice, Bijeljina, Višegrad, así como zonas de Sarajevo son todas las zonas donde los serbios establecen el control y expulsan a bosnios y croatas. Tampoco las zonas más étnicamente homogéneas se salvaron de importantes combates, como Banja Luka, Bosanska Dubica, Bosanska Gradiska, Bileca, Gacko, Han Pijesak, Kalinovik, Nevesinje, Trebinje, Rudo, que vieron como sus poblaciones no serbias fueron expulsadas. Del mismo modo, las regiones de la zona central de Bosnia y Herzegovina (Sarajevo, Zenica, Maglaj, Zavidovici, Bugojno, Mostar, Konjic, etc.) vieron la huida de su población serbia, emigrando a zonas bajo control serbio de Bosnia y Herzegovina.

En junio de 1992, el UNPROFOR,que originalmente se había desplegado en Croacia, prorrogó su mandato a Bosnia y Herzegovina, inicialmente para proteger el aeropuerto internacional de Sarajevo. En septiembre, el papel de la UNPROFOR se amplió con el fin de proteger la ayuda humanitaria y ayudar en la ejecución de las actividades de socorro en toda Bosnia y Herzegovina, así como ayuda en la protección de los refugiados civiles cuando fuera requerido por la Cruz Roja.

Las ciudades de Gornji Vakuf y Novi Travnik fueron atacadas por los croatas el 20 de junio de 1992, pero el intento fracasó. El acuerdo de Graz entre serbios y croatas causó una profunda división dentro de la comunidad croata y la separación del grupo, lo que condujo al conflicto con los bosnios. Uno de los principales dirigentes croatas, Blaž Kraljević, partidario de la unión, fue asesinado por soldados del HVO en agosto de 1992, lo que debilitó mucho el grupo moderado que esperaba mantener la alianza de croatas y bosnios.

En octubre de 1992, los serbios tomaron la ciudad de Jajce y expulsaron a la población croata y bosnia. La caída de la ciudad se debió en gran parte a la falta de cooperación bosnio-croata y el aumento de las tensiones, especialmente durante los últimos cuatro meses.

El 8 de enero de 1993 los serbios asesinan al diputado bosnio Hakija Turajlić después de detener el convoy de Naciones Unidas que lo trasladaba desde el aeropuerto. Los días 15 y 16 de mayo, el 96% de los serbios votó a favor de rechazar el plan Vance-Owen. Tras el fracaso del plan de paz, que pretendía dividir el país en tres zonas étnicas, surgió un conflicto armado entre bosnios y croatas sobre el 30 por ciento de Bosnia que ocupaban. El plan de paz fue uno de los factores que condujeron a la escalada del conflicto, al evitar Lord Owen el diálogo con las autoridades croatas más moderadas (pro-Bosnia unificada) y negociar directamente con los elementos más extremos (que pretendían la separación).

Gran parte del año 1993 fue dominada por la guerra bosnio-croata que se hizo más grave en octubre de 1992, cuando las fuerzas croatas bosnias atacaron a la población civil en Prozor, quemando sus casas y matando a civiles. En enero de 1993 las fuerzas croatas de Gornji Vakuf atacaron de nuevo con el fin de conectar Bosnia Central con Herzegovina.

La limpieza étnica del Valle de Lašva, campaña contra los civiles bosnios prevista por los jefes políticos y militares de la Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia de mayo de 1992 a marzo de 1993, fue a dar cumplimiento a los objetivos enunciados por nacionalistas croatas en noviembre de 1991. Los bosnios del Valle de Lašva fueron objeto de persecución por motivos políticos, raciales y religiosos, deliberadamente discriminados en el contexto de un ataque generalizado en la región a la población civil y sufrió asesinatos en masa, violaciones y retención en campamentos, así como la destrucción de sitios culturales y propiedades privadas, lo que desembocó en la masacre de Ahmići. Estos hechos fueron continuados a menudo por propaganda anti-bosnia, en particular en los municipios de Vitez, Busovača, Novi Travnik y Kiseljak.

La Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia tomó el control de muchos gobiernos municipales y servicios en Herzegovina y eliminó o apresó a los líderes bosnios locales. Herzeg-Bosnia tomó el control de los medios de comunicación e impuso ideas y propaganda croata. Se introdujeron planes de estudios y el idioma croata en las escuelas. Muchos bosnios y serbios fueron retirados de posiciones en el gobierno y las empresas privadas; la ayuda humanitaria fue gestionada y distribuida a los bosnios y los serbios en desventaja, y los bosnios en general fueron cada vez más acosados.

La alianza bosnio-croata se mantuvo en algunas zonas de Bosnia, en particular en Bihać(noroeste de Bosnia) y Bosanska Posavina (norte), donde ambos estaban siendo muy castigados por las fuerzas serbias. Este conflicto provocó la creación de un mayor número de enclaves étnicos y un mayor derramamiento de sangre.

Mostar, fue también rodeado por las fuerzas croatas durante nueve meses, y gran parte de su ciudad histórica se vio gravemente destruida por los bombardeos incluyendo el famoso puente de Stari Most.

El ARBiH lanzó una operación conocida como Neretva 93 contra el Consejo Croata de Defensa y las Fuerzas Croatas de Defensa en septiembre de 1993, con el fin de poner fin al sitio de Mostar y recuperar las zonas de Herzegovina que fueron incluidas en la autoproclamada República Croata de Herzeg-Bosnia. La operación fue detenida por las autoridades bosnias después de recibir la información sobre los incidentes contra civiles croatas y los prisioneros de guerra en las aldeas de Grabovica y Uzdol.

Algunos dirigentes croatas fueron juzgados por el TPIY por cargos como crímenes de lesa humanidad, violaciones graves de los Convenios de Ginebra y violaciones de las leyes o usos de la guerra. Dario Kordić, dirigente político de los croatas en Bosnia central fue declarado culpable de crímenes de lesa humanidad en Bosnia central, por la limpieza étnica llevada a cabo, y condenado a 25 años de prisión. El comandante bosnio Sefer Halilović fue acusado de un cargo de violación de las leyes y costumbres de la guerra sobre la base superior de la responsabilidad penal de los incidentes ocurridos durante Neretva 93 y declarado inocente .

En un intento de proteger a los civiles, el papel de la UNPROFOR se amplió en 1993 para proteger las "zonas seguras" que había declarado en torno a Sarajevo, Goražde, Srebrenica, Tuzla, Žepa Y Bihac.

En 1994, la OTAN se decide a participar activamente, cuando el 28 de febrero sus aviones F-16 derribaron cuatro aviones serbios en Bosnia central (incidente de Banja Luka), que habían violado la zona de prohibición de vuelos de la ONU. La guerra bosnio-croata terminó oficialmente el 23 de febrero de 1994, cuando el comandante del HVO, general Ante Roso y el comandante del Ejército bosnio, general Rasim Delić, firmaron un acuerdo de alto el fuego en Zagreb. En marzo de 1994 un acuerdo de paz mediado por los Estados Unidos entre los beligerantes croatas (representados por la República de Croacia) y la República de Bosnia y Herzegovina se firmó en Washington y Viena, conocido como Acuerdo de Washington. En virtud del acuerdo, la combinación de territorio controlado por los croatas de Bosnia y las fuerzas del Gobierno fue dividida en diez cantones autónomos, establecidos en la Federación de Bosnia y Herzegovina. Esto puso fin a la guerra entre croatas y bosnios, y redujo las partes beligerantes a dos.

La primera batalla abierta entre croatas y serbios, el HVO y el HOS contra el VRS, sucedió en Kupres, en Herzegovina Occidental. Los serbobosnios y el JNA contaban con unos 6.000 hombres, 3 o 4 divisiones de artillería, un batallón blindado y el apoyo de la aviación contra unos 1.500 bosniocroatas de Kupres. Los (por aquel entonces) poco armados bosniocroatas pierden esa batalla que tendrá su segunda parte en el 1995 con distinto desenlace. Los bosniocroatas y bosnios enrolados en el HVO y sobre todo en el HOS -con la lección aprendida de Ravno y con las armas conseguidas desde Croacia- serán la primera fuerza que consigue ganar la primera batalla no encubierta contra los serbios -la primera Batalla de Mostar- consiguiendo expulsarles de la parte ocupada de Mostar Oriental. Después del golpe de Mate Boban, y la caída inexplicable del norte de Bosnia y la ciudad de Jajce, el HVO ya no quiere entrar en conflicto con los serbios. Sin embargo, el HOS sigue fiel al gobierno bosnio de Sarajevo- esto llevará a un conflicto interno entre los bosniocroatas y el atentado posterior sobre su líder Blaz Kraljevic.

La guerra continuó durante la mayor parte de 1995. Ese año los serbobosnios comenzaron una campaña sistemática de ataques a "zonas seguras", lo que puso a las fuerzas de la ONU en su contra. Esto, unido a la mejor preparación y resultados de la alianza bosniocroata, redujo las opciones de victoria de Karadzic.

En julio de 1995, las tropas serbias del general Ratko Mladic, ocuparon la "zona segura", controlada por UNPROFOR, de Srebrenica en el este de Bosnia, donde alrededor de 8000 civiles bosnios fueron asesinados, en la conocida masacre de Srebrenica. La mayoría de las mujeres fueron expulsadas a territorio bosnios y algunas asesinadas y violadas. El TPIY calificó este suceso como genocidio en el caso contra Radislav Krstic.

De acuerdo con el acuerdo bosnio-croata, las fuerzas croatas operaron en el oeste de Bosnia (Operación Verano'95), y a principios de agosto lanzaron la Operación Tormenta, haciéndose cargo de la República Serbia de Krajina en Croacia, que trajo consigo una nueva limpieza étnica, en este caso de serbios. Con ello, la alianza bosnio-croata ganó la iniciativa en la guerra, obteniendo gran parte de Bosnia occidental de los serbios en varias operaciones, entre ellas la Operación Mistral y la Operación Sana. Estas fuerzas llegaron a amenazar la capital serbia de Bosnia Banja Luka gracias a un ataque terrestre directo.

La artillería serbia que sitiaba Sarajevo llevó a cabo la masacre del mercado de Markale,y la OTAN respondió con el inicio de la Operación Deliberate Force, ampliando los ataques aéreos contra infraestructuras y unidades serbobosnios en septiembre.

En ese momento, la comunidad internacional presionó a Milosevic, Izetbegovic y Tuđman a la mesa de negociación y, finalmente, la guerra terminó con los Acuerdos de Dayton firmados el 21 de noviembre de 1995. La versión final del acuerdo de paz fue firmada el 14 de diciembre de 1995, en París.

El número de muertos tras la guerra fue inicialmente estimado en alrededor de 200.000 por el gobierno bosnio. También se registraron alrededor de 1.326.000 refugiados y exiliados.

La investigación realizada por Tibeau y Bijak en 2004 determinó una serie de 102000 muertes y estimó el siguiente desglose: 55.261 eran civiles y 47.360, soldados. De los civiles: 16.700 eran serbios, mientras que 38.000 fueron bosnios y croatas. De los soldados, 14.000 fueron los serbios, los croatas fueron 6.000, y los bosnios 28.000.

Otra investigación fue llevada a cabo por el Centro de Investigación y Documentación de Sarajevo (RDC), basada en la creación de listas y bases de datos, en lugar de proporcionar estimaciones. Estudios demográficos del TPIY en la Unidad de La Haya, proporcionan un número similar de muertos, pero un tanto diferente en distribución étnica. A partir de octubre de 2006, el de recuento del número de víctimas ha llegado a 97.884. Otras investigaciones siguen en curso.

El 21 de junio de 2007, el Centro de Investigación y Documentación de Sarajevo publicó la más amplia investigación sobre las bajas de la guerra de Bosnia-Herzegovina titulado El libro bosnio de los Muertos -una base de datos que revela 97.207 nombres de ciudadanos muertos y desaparecidos durante la guerra de 1992-1995-. Un equipo internacional de expertos evaluó los resultados antes de que fueran publicados. Más de 240.000 bases de datos han sido recogidas, tratadas, estudiadas y evaluadas por el equipo internacional de expertos con el fin de obtener el número final de más de 97.000 nombres de víctimas, pertenecientes a todas las nacionalidades. De las 97207 muertes documentadas en Bosnia-Herzegovina, el 83 por ciento de las víctimas civiles fueron bosnios, el 10 por ciento de las víctimas civiles fueron serbios y más de 5 por ciento de las víctimas civiles fueron croatas, seguido por un pequeño número de otros, como albanés o romanís. El porcentaje de víctimas bosnios podría ser superior, pues hay supervivientes de Srebrenica que informaron de sus seres queridos como 'soldados' para acceder a los servicios sociales y otros beneficios del gobierno. La cifra total de muertos podría aumentar hasta un máximo de otros 10.000 para todo el país debido a las investigaciones en curso.

Las grandes discrepancias en todas estas estimaciones son por lo general debido a la contradicción de las definiciones de lo que pueden ser considerados víctimas de la guerra. Algunas investigaciones calculan solamente víctimas directas de la actividad militar, mientras que otros calculan también víctimas indirectas, como los que murieron como consecuencia de las duras condiciones de vida, hambre, frío, enfermedades u otros accidentes causados indirectamente por la guerra. También se utilizaron cifras más altas cuando muchas de las víctimas se enumeraron dos o tres veces, tanto en civiles como en militares, además de que poco o nada de comunicación y coordinación puede haber entre estas listas en condiciones de guerra. La manipulación con los números es hoy día muy utilizadas por el revisionismo histórico para cambiar el carácter y el alcance de la guerra en Bosnia y Herzegovina. Sin embargo, la mayoría de estudios independientes no han sido acreditados por ninguno de los gobiernos involucrados en el conflicto y no hay resultados oficiales que sean aceptables para todas las partes.

No debe ser olvidado que también hubo bajas significativas por parte de tropas internacionales en Bosnia y Herzegovina. Unos 320 soldados de UNPROFOR murieron durante este conflicto.

La limpieza étnica, fue un fenómeno común en la guerra. Por lo general, esto implicaba la intimidación, la expulsión forzosa y / o asesinato de la etnia indeseada, así como la destrucción de los vestigios físicos del grupo étnico, como los lugares de culto, cementerios y edificios culturales e históricos. De acuerdo con numerosos fallos del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, las fuerzas serbias y croatas realizaron limpieza étnica en sus territorios, planificadas por sus líderes políticos con el fin de crear estados étnicamente puros (República Srpska y República Croata de Herzeg-Bosnia). Por otra parte, las fuerzas serbias cometieron la masacre de Srebrenica al final de la guerra, calificada por el Tribunal como genocidio. Asimismo, fuerzas bosnias -sobre todo paramilitares llegados de países árabes, muyahidines- llevaron a cabo también limpieza étnica en aldeas de mayoría serbia.

Durante la guerra de Bosnia, se realizaron abusos sexuales de niñas y mujeres que más tarde se conocerían como fenómeno de violaciones en masa. Entre 20.000 y 44.000 mujeres fueron sistemáticamente violadas por las fuerzas serbias Estos hechos fueron realizados en Bosnia oriental, durante las masacres de Foca, y en Grbavica durante el sitio de Sarajevo. En menor medida, existe constancia de que también unidades bosnias realizaron esta práctica con mujeres serbias en Kamenica, Rogatica, Kukavice, Milici, Klisa, Zvornik y otras ciudades. Estos hechos no fueron juzgados por el Tribunal al considerarse aislados.

Un juicio tuvo lugar ante la Corte Internacional de Justicia, a raíz de una demanda presentada en 1993 por Bosnia y Herzegovina contra Serbia y Montenegro acusándole de genocidio. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), en su sentencia de 26 de febrero de 2007 determinó que Serbia no tuvo responsabilidad por el genocidio cometido por las fuerzas serbias de Bosnia en la masacre de Srebrenica en 1995. La CIJ llegó a la conclusión, sin embargo, de que Serbia no actuó para impedir la masacre de Srebrenica y no castigar a los considerados responsables, sobre todo al general Ratko Mladić y el Primer Ministro serbobosnio Radovan Karadžić. Ambos están acusados por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de los cargos de crímenes de guerra y genocidio; Mladić se encuentra en paradero desconocido, y Karadžić en espera del juicio, tras ser detenido en Belgrado por el servicio secreto serbio (BIA), el 21 de julio de 2008.

Antigua Yugoslavia durante la guerra.

Composicón étnica en 1991 por municipios.

Composición étnica estimada en 2005.

Las líneas del frente en 1993, cuando el HVO (azul) aún era aliado de los bosnios (verde).

Líneas del frente en 1994, al finalizar del conflicto bosnio-croata y tras los Acuerdos de Washington.

Líneas del frente en 1995, después de la Operación Tormenta.

Guerra bosnio-croata.

Guerra bosnio-croata.

Líneas del frente en 1995, antes de los Acuerdos de Dayton.

Máximo territorio controlado por los bosnios durante la guerra.

Máximo territorio controlado por los croatas durante la guerra.

Máximo territorio controlado por los serbios durante la guerra.

Animación del control de varias repúblicas.

Guerra de Bosnia, fase 1.

Guerra de Bosnia, fase 2.

Guerra de Bosnia, fase 3.

Al principio



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