Rock Argentino

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Publicado por t800 26/03/2009 @ 12:25

Tags : rock argentino, música, cultura

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Orígenes del rock argentino

Ritchie Valens interpretó en 1958 el primer hit mundial del rock iberaoamericano, "La Bamba". Su muerte pocos meses después, abortó la posibilidad de una corriente latina en el corazón del naciente rock and roll estadounidense. (Foto: monumento a los tres músico muertos el día que murió la música).

Como en cada país iberoamericano, en la Argentina el rock and roll influyó y se desarrolló con características propias. Argentina, al igual que México, se destacó por desarrollar desde muy temprano (1957) un considerable movimiento de rock en español con figuras de amplia fama internacional como Los Cinco Latinos, Sandro de América, Luis Aguilé y Palito Ortega.

Pero lo que caracteriza al rock de Argentina es lo que en ese país se denomina como «rock nacional», un subgénero del rock que apareció en la segunda mitad de la década del 60, con características musicales originales y abordando las temáticas que preocupan a los jóvenes, que alcanzó una gran masividad, con bandas fundadoras como Los Gatos, Almendra, Manal, Vox Dei, Arco Iris y Sui Generis. El rock nacional de Argentina es uno de los antecedentes del movimiento cultural-musical continental que a partir de la década del 80 comenzó a conocerse con el nombre de «rock latino».

Los orígenes del rock argentino abarca desde las primeras manifestaciones del rock and roll en Argentina, luego de su nacimiento en Estados Unidos en 1954-1955 hasta el surgimiento del llamado «rock nacional» argentino en 1966-1967 y su consolidación antes de la instalación de la última dictadura militar en 1976.

También en términos generales, la idea de rock nacional tiende a excluir lo que se suele denominar de manera poco precisa, "música comercial". Sin embargo, en algunos casos puntuales, temas o grupos que no cumplen con algunas de las condiciones anteriores, pueden también ser aceptados como "rock nacional", sin que exista una clara racionalidad para ello.

Probablemente más que en otros países, en la Argentina hay un cierto consenso en distinguir lo que se denomina "rock nacional" de otras expresiones musicales que en otros países serían considerados rock and roll.

En particular, esta conceptualización del rock nacional ha tendido a considerar como "no rock nacional" a manifestaciones musicales masivas como las de Los Cinco Latinos, Billy Caffaro, Sandro, el Club del Clan, Palito Ortega, Leonardo Favio, Banana y César Pueyrredón, Sabú, Francis Smith, Facundo Cabral, Piero, Sandra Mihanovich, Marilina Ross, o expresiones no anglosajonas como Ritchie Valens (chicano), Los Teen Tops (México), Los Jaivas (Chile), Los Iracundos (Uruguay), Roberto Carlos (Brasil), Jaime Roos (Uruguay), Rita Pavone (Italia), Nino Bravo (España), entre muchos otros. Por el contrario otros músicos de estilos particulares sí han sido considerados como rockeros, como León Gieco, Alejandro Lerner, Vicentico, el Bahiano, Los Auténticos Decadentes, Rubén Rada (Uruguay), Carlos Bisso (que cantaba en inglés), etc.

Los límites entre lo que se entiende o no como rock nacional en Argentina, varía considerablemente entre los especialistas y a veces carece de todo fundamento. Sin embargo el concepto se ha ido haciendo menos restrictivo con el paso del tiempo, como ha pasado con Sandro, revalorizado como rockero a partir de la década del 90. En los últimos años también, el rock nacional argentino, se ha incluido más y más dentro del llamado rock latino, en el que la fusión con los más diversos ritmos latinoamericanos se ha vuelto mucho más amplia, extendiendo las fronteras de lo que se entiende por rock.

Cuando estalló el rock and roll, en la segunda mitad de la década del 50, recién comenzaba la Guerra Fría que puso al mundo bajo amenaza de destrucción nuclear, y la Argentina comenzaba a vivir una de las etapas más inestables de su historia, entrando en una espiral imparable de violencia política de casi tres décadas que desembocaría en lo que en el mundo se conoce como la guerra sucia en Argentina y la Guerra de Malvinas en 1982.

En 1952 el presidente Juan Perón había sido elegido para cumplir su segundo mandato al mismo tiempo que Eva Perón moría de cancer con 33 años. La población estaba dividida en dos partes enfrentadas que se despreciaban mutuamente: peronistas y antiperonistas. En 16 de junio de 1955 la oposición antiperonista organizó un golpe cívico-militar utilizando aviones de guerra que bombardearon Plaza de Mayo causando más de 350 muertos. Tres meses después otro golpe de estado derrocó al presidente Perón estableciendo una dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora (1955-1958).

Desde ese momento los militares derrocarían a todos los gobiernos electos (Frondizi, Illia y Martínez de Perón) estableciendo dictaduras cada vez más violentas y opresivas. Entre 1955 y 1983, hubo 18 años de dictaduras militares y solo 10 de condicionados gobiernos electos. En ese período, con el apoyo abierto de los Estados Unidos y la tolerancia de Europa, las dictaduras militares terminaron imponiéndose en todo el Cono Sur de América. En 1958-1959 se produjo la Revolución Cubana, que influiría en la radicalización de la lucha política y en la creación de movimientos guerrilleros en toda América Latina (incluyendo Argentina) y que contaba entre sus principales dirigentes al argentino Ernesto Che Guevara.

Socialmente la Argentina había vivido una etapa de extraordinaria expansión en los últimos 70 años, con millones de inmigrantes de todas partes del mundo (principalmente italianos y españoles, pero también franceses, alemanes, judíos, polacos, árabes, gitanos, japoneses, paraguayos, uruguayos, chilenos), mayoritariamente varones, que llegaron a superar la población nativa, mestizándose masivamente y multiplicando por 20 la escasa población inicial del país (Argentina pasó de tener 0,12% al 0,57% de la población mundial). Ese proceso generó una sociedad netamente urbana, con una enorme clase media y luego una igualmente extensa clase obrera industrial, ambas sin parangón entre los países del Tercer Mundo, que mantenían tensas relaciones entre sí.

Para 1955 las grandes oleadas migratorias internacionales procedentes de Europa se habían detenido completamente (continuando las de los países fronterizos). El país había consolidado su desequilibrio territorial, con un 35% de su población concentrada en la Ciudad de Buenos Aires y su conurbano industrial, complicando la tradicional oposición entre «los porteños» de Buenos Aires y «el interior» (resto del país), con profundas consecuencias sociales y culturales. Un dicho popular, «Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires», expresa gráficamente esa situación.

Culturalmente, en las décadas del 40 y del 50 el tango se había consolidado como música nacional y se había establecido como parte esencial de la identidad de la generación nacida entre 1920 y 1935, cuyos hijos serían sacudidos por el rock and roll y el movimiento juvenil contracultural de los años 60 y 70. La oposición tango-rock, sería uno de los códigos fundamentales del conflicto generacional en Argentina.

El rock and roll venía desarrollándose en Estados Unidos desde fines de la Segunda Guerra Mundial como un estilo popular desarrollado por músicos negros, a partir de la fusión del rhythm & blues, el country & western (folklore blanco) y el swing (jazz). El nuevo género estalló definitivamente entre la juventud en marzo de 1955, a raíz de la inclusión de la canción "Rock Around the Clock", de Bill Haley y sus Cometas, en la escena inicial de la película Semilla de maldad (Blackboard Jungle). Desde ese momento se instalaron en la escena internacional músicos como el propio Bill Haley, Chuck Berry, Bo Diddley, Elvis Presley, Little Richard, Jerry Lee Lewis, entre otros.

En la Argentina, la primera manifestación local parece haberse producido en enero de 1957 al estrenarse la película "Al compás del reloj" (título original: "Rock Around the Clock", 1956), en la que Bill Haley y sus Cometas son las figuras centrales. El film fue prohibido en varios países, debido a que se decía que los adolescentes perdían el control al escuchar esa música y arrancaban las butacas. En Buenos Aires la película causó furor y al terminar las funciones los jóvenes iban al Obelisco a bailar rock and roll.

Debido al éxito, ese mismo año se estrenó en el país, una segunda película de Bill Haley y sus Cometas, Don't Knock the Rock, estrenada con el título de "Celos y revuelos al ritmo del rock" (1956).

La influencia de Bill Haley sobre los músicos argentinos tuvo un resultado inmediato con la formación de la primera banda de rock and roll argentina, Mr. Roll y sus Rocks, liderada por Eddie Pequenino, de quien se decía que iba a ver la segunda película de Billy Haley al cine Metropolitan para observar y aprender los arreglos musicales del rock and roll.

La banda estaba integrada por el propio Eddie Pequenino (trombón) a quien acompañaban Arturo Schneider (saxo tenor), Franco Corvini (trompeta), Buby Lavecchia (piano), L. Rea (guitarra), Banjo (contrabajo) y Jorge Padín (batería). El grupo fue el primero en Argentina en grabar canciones de rock, todos covers de Bill Haley: "See You Later, Alligator", "Mambo Rock", "I Cry More", "Rock", "Shake, Rattle and Roll", "Rancho Rock". Su versión de "Celos y revuelos al ritmo del rock" (Don't knock the rock), vendió más placas que el propio Haley.

Eddie Pequenino (1928-2000) era un hijo de inmigrantes italianos (siempre mantuvo un claro acento italiano al hablar) nacido en el barrio de Villa Urquiza, donde vivió toda su vida. Se había destacado como trombonista de diversas orquestas de jazz, entre ellas la de Lalo Schifrin y a lo largo de su vida fue muy popular por sus apariciones musicales y humorísticas en televisión, sobre todo aquellas en las que acompañó a Alberto Olmedo, La peluquería de Don Mateo y en Domingos para la Juventud. Pequenino también integraría el elenco de músicos del programa de televisión el Club del Clan (1963-1964), junto a Palito Ortega, Johnny Tedesco y otros, donde se cantaba un rock and roll en español. Era conocido como «el Bill Haley argentino». Moris, uno de los padres del rock nacional, lo llamó el primer rockero argentino y recuerda así su influencia en una entrevista.

El 29 de agosto de 1957 se estrenó la película argentina Venga a bailar el rock, del director Carlos Marcos Stevani, probablemente la primera del rock iberoamericano. En la misma se registraban las primeras actuaciones en cine de Nélida Lobato, Eber Lobato (coreografía), y contaba con la participación de Pedrito Rico, Alfredo Barbieri, Amelita Vargas y Eddie Pequenino, entre otros músicos.

La revista Antena publicó en tapa una foto de Bill Haley con poncho y tomando mate. El dato no es menor, porque ya en ese momento había aparecido una fuerte oposición cultural al rock and roll, con el argumento de que se trataba de «música extranjerizante», proveniente de la generación anterior, que oponían el carácter nacional del tango. Este aspecto de la confrontación generacional que comenzó entonces, influirá considerablemente en el desarrollo de una corriente de «rock nacional», con características fuertemente diferenciadas, que buscaría diferenciarse del rock and roll mimético de las manifestaciones anglosajonas. Mr. Roll y sus Rocks fueron elegidos por Billy Haley para ser la banda soporte de sus presentaciones en Argentina.

También en ese primer año de 1957 (22 de mayo) debutaron Los Cinco Latinos, un grupo coral-instrumental mítico de los orígenes del rock latino y probablemente el primero en obtener fama mundial. Fue uno de los primeros en cantar rock en español, replicando el estilo doo wop de Los Plateros (The Platters). Estaba liderado por una mujer (algo fuera de la común), Estela Raval y su esposo el trompetista Ricardo Romero, junto con Hector Buonsanti, Mariano Crisiglione y Jorge Francisco Pataro. Enseguida grabaron su primer álbum (Maravilloso, Maravilloso, Columbia, 1958), acompañados por la orquesta de Waldo de los Ríos, con grandes éxitos como "Recordándote" (que alcanzó el segundo lugar en el ránking del programa Discomania Mundial que transmitía para toda America la WRUL de Nueva York), "Amor joven", "Abran las ventanas" y el cover en español del ultrafamoso Only You (Solamente tú), abriéndoles camino para una extraordinaria difusión internacional. Realizaron conciertos en todo el mundo, llegando a tocar en el Show de Ed Sullivan y compartir escenario con Los Plateros (The Platters), siendo su mayor éxito Balada de la Trompeta, destacándose también "Juntitos, Juntitos" que fue el tema de La Familia Falcón, una popular telenovela.

Simultáneamente la radio comenzaba a difundir el nuevo estilo. Probablemente el primer programa fue "Melodías de rock'n'roll", emitido diariamente por Radio Mitre con la conducción de César Lazaga. El programa se presentaba como una respuesta dirigida a la juventud, de los Mediodías de Tango que emitía también todos los días la emisora. Allí se difundían temas de Jim Lowe, Tomy Crombie, Little Richard, Eddie Cochran, Buddy Holly, The Platters y Paul Anka. Poco después Jorge Beilliard ponía en el aire por Radio Excelsior un programa llamado Rock and Belfast (con el auspicio de la sastrería Belfast) en el que comenzó a difundir los últimos discos de los rockeros estadounidenses.

Como ya estaba sucediendo en otros puntos de América Latina, desde un primer momento apareció la cuestión del idioma, las traducciones y la incomprensión general de las letras, volviéndose habitual conocer el sentido de las canciones por unos pocos indicios (como el título en español) y cantarlas de manera puramente fonética. Por un lado empezaron a traducirse al español los títulos de las canciones y los nombres de las bandas norteamericanas (luego seguirían las letras mismas). Pero por el otro los músicos y bandas locales adoptaban nombres ingleses y a veces tergiversaban el significado original de las canciones en inglés, como pasaría con el éxito Pity, Pity, cantado por Billy Cafaro, quien no tradujo el título (que significa "Piedad, piedad"), con la intención de que pareciera un nombre de mujer.

De este modo Bill Haley & And His Comets pasó a ser Bill Haley y sus Cometas, y algo similar sucedió con Los Plateros (The Platters). Lo mismo pasó con las canciones: "Rock Around The Clock" se conoció como "Al compás del reloj", "See You Later Alligator" se tradujo primero como "Rock del caimán" y luego como "Hasta luego cocodrilo", "Mambo Rock" fue "La roca del mambo", y "Happy Baby" se llamó "Nena feliz".

Te acuerdas de Elvis, cuando movió la pelvis el mundo hizo plop y nadie entonces podía entender qué era esa furia.

A diferencia de lo que sucedió en Estados Unidos y como en otras partes de América Latina, en la Argentina Elvis Presley no desplazó a Bill Haley (en gran medida por la mayor cercanía de éste con el mundo latino), pero le agregó al rock su pose rebelde y una sensualidad que resultaba escandalosa para los criterios de entonces. Con Elvis Presley los jóvenes argentinos, comenzaron a cambiar su presencia y hacerla más provocativa: los jeans, el cuidado del pelo, el chicle y la camisa abierta con el cuello levantado. Elvis pasó también a ser el modelo de los músicos locales (Luis Aguilé, Billy Caffaro, Sandro, Palito Ortega, Johnny Tedesco, etc.).

Elvis entró masivamente a la Argentina en abril de 1958, al estrenarse su tercera película "Loving you", lanzada como "La mujer que yo adoro".

Ese año aparecieron nuevos artistas del rock and roll y se produjeron los primeros éxitos locales. El grupo Los Paters con el cantante Danny Santos (luego Lalo Fransen), difundió un exitoso rock and roll de Marty Robbins, "Saco de sport blanco" (A White Sport Coat) y "Me olvidé de olvidarla" (I Forgot To Remember To Forget), de Elvis con un destacado solo de guitarra.

Otra banda, Los Modern Rockers tenía como cantante a Luis Aguilé, que se venía destacando desde 1956, difundido desde Radio Libertad (luego Radio del Plata) y que al año siguiente alcanzaría la fama en toda Hispanoamérica con su álbum Luis Aguilé Vol. 3 y luego con clásicos del rock iberoamericano como "Cuando Salí de Cuba" y "Dile" (muy difundida en el mercado norteamericano interpetada por Vonda Shepard con el título "Tell me"), cuando ya se había radicado en España. Luis Aguilé reclama para sí, con cierto fundamento, el título de primer rockero de la Argentina.

Desde Radio El Mundo surgió Billy Cafaro, con dos grandes éxitos, un cover de Paul Anka, "Pity, Pity" (sin traducir y dando a entender que se trata del nombre de una mujer), que vendió la extraordinaria cantidad de 300.000 copias (La Balsa vendería 250.000) y "Personalidad". Billy Cafaro produjo la primera rockmanía por una estrella local. Las colas para entrar a la radio ubicada en Maipú 555, congestionaba todo el centro de la ciudad. Para realizar sus audiciones radiales, Cafaro llegaba en helicóptero hasta el obelisco. Su popularidad fue fugaz, comenzando a decaer luego de grabar un rock alemán llamado Kriminal Tango, que provocó serios enfrentamientos con los simpatizantes del tango, lo que lo llevó a emigrar a España.

En octubre de 1958 se lanzó en Estados Unidos "La Bamba" interpretada por un desconocido cantante californiano, de origen chicano, llamado Ritchie Valens (Ricardo Steven Valenzuela), quien comenzó a ser el equivalente latino de Little Richard. Sin duda alguna se trata del primer hit mundial del rock iberoamericano. Su influencia para el rock latino fue extraordinaria desde un primer momento y se ha extendido desde entonces generación tras generación. "La Bamba", un tema tradicional del folklore mexicano en ritmo de rock and roll, implicaba el surgimiento de una corriente "latina" de rock and roll con un estilo propio, cantado en español y fusionado con ritmos del folklore latinoamericano. Todo ello en el corazón del mercado estadounidense, lo que abría enormes posibilidades de difusión mundial. Sin embargo esa posibilidad fue abortada el 3 de febrero de 1959, el día que murió la música, cuando Ritchie Valens, Buddy Holly y The Big Bopper se mataron en un accidente áereo (a ese día se refiere el tema "American Pie" de Don McLean). De todos modos Ritchie Valens dejaría abierto el camino del rock chicano que años después daría músicos de renombre mundial como Carlos Santana, afluyendo a la gran corriente de rock latino a partir de los años 80.

Otra influencia decisiva para el rock argentino (y en general para todo el rock iberoamericano) fueron las bandas mexicanas de rock and roll de fines de los años 50 y comienzos de los años 60. Decenas de grupos como Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo crearon adaptaciones en español de clásicos de Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Buddy Holly ganando una extraordinaria popularidad continental.

En Argentina, de todos ellos, fueron Los Teen Tops los que tuvieron mayor influencia, en gran parte por las giras que realizaron al país recorriendo varias ciudades. Los Teen Tops eran una banda mexicana creada en 1957 y liderada por el venezolano-mexicano Enrique Guzmán (canto), que también integraban originalmente Jesús “Tutti” Martínez (requinto), Armando “Manny” Martínez (batería), Sergio Martell (piano) y Rogelio Tenorio (bajo). Difundieron temas que han quedado como clásicos anónimos en la memoria colectiva de varias generaciones de jóvenes en Argentina, como "La Plaga" («ahí viene la Plaga!»), una adaptación al español de "Good Golly Miss Molly" de Little Richard, y "Popotitos", notable recreación de "Bony Moronie" de Larry Williams. Otros grandes éxitos de alto impacto en la Argentina fueron "Presumida", "Speedy González", "El Rock de la cárcel", entre muchos otros. Son ellos los que inventaron el verbo español «rocanrrolear». Con esa integración grabaron tres álbumes de enorme difusión con versiones latinas de las canciones de rock and roll estadounidense más conocidas. En 1962 Guzmán se separó de la banda (reemplazado primero por el "gringo" Ken Smith y luego por Dyno) lo que llevó a una pérdida de convocatoria, grabando dos álbumes más hasta su disolución en 1965, y con su desaparición una caída generalizada del interés por el rock en México durante dos décadas.

Los Teen Tops visitaron la Argentina varias veces. La primera vez en 1961 con Enrique Guzmán y luego con vocalistas como César Cervera y Dyno hasta 1965. Siempre tocaban en el programa Escala Musical, conducido por Carlos Ballón, que se transmitía por Canal 13 los domingos entre las 14:00 y las 15:00. Su visitas coincidían con los bailes de carnaval, muy populares por entonces, donde se concentraba la juventud para bailar los ritmos de moda.

Los rockeros argentinos han reconocido una y otra vez la influencia de esas bandas mexicanas en los comienzos del rock nacional. Litto Nebbia ha dicho que las bandas rosarinas que se formaban a comienzos de la década del 60, estaban muy influenciadas por el rock mexicano. Serú Giran, la súper banda que integraron Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro, grabó en 1982 una versión de "Popotitos" (en la que Lebón grita "agarrame la vena, nena") que volvió a ser un gran hit.

¿Te acuerdas del Club del Clan y la sonrisa de Jolly Land?.

En 1959 el sello RCA manejado por un publicista ecuatoriano, Ricardo Mejía, inició una experiencia de fabricación de ídolos y éxitos musicales orientados a la juventud, que primero adoptó el nombre de La Nueva Ola y luego el Club del Clan. Experiencias similares, en mayor o menor magnitud se realizaron en toda América Latina, a veces como parte de la misma estrategia comercial de RCA para el mercado latino. En Brasil, hubo un programa muy parecido llamado la Joven Guardia (1964), que tenía a Roberto Carlos como figura principal.

El sello grabador se dio una estrategia inicial de difusión con centro en la grabación de discos y la realización de recitales públicos en sus instalaciones y shows televisivos (Swing, Juventud y Fantasía en Canal 7; La cantina de la guardia nueva en Canal 11).

Los tres primeros artistas en ser contratados fueron Rocky Pontoni (Orlando Amador Pontón), Marty Cosens (Rubén Cosentino) y Mariquita Gallegos. En los años siguientes serían contratados otros músicos, algunos de los cuales tendrían una larga actuación en el pop argentino, entre ellos: Fernando Borges, Jolly Land, Victor Buchino, Violeta Rivas (Ana María Adinolfi), Chico Novarro, Lalo Fransen (Norberto Franzoni), Edith Scandro, Nena y Terry Morán, Raúl Lavié, Raúl "Tanguito" Cobián, Pino Valenti, Johnny Tedesco (Alberto Felipe Soria), Nicky Jones (Norberto Fago) & The Rocklands, y Palito Ortega. Se realizaban versiones en castellano de famosos temas extranjeros, adaptadas por Ben Molar.

El primer gran hit de esa serie llamada Explosivos, previa al Club del Clan, fue el tema "Eso, Eso, Eso" del grupo uruguayo Los T.N.T. y autoría de los hermanos Virgilio y Homero Expósito, en 1960. Luego siguieron la ultrafamosa "La novia", cantada por el chileno Antonio Prieto y "Llorando me dormí", interpretada por Bobby Capó y Violeta Rivas. Se trató de éxitos inéditos, que superaban cada uno el millón de copias vendidas y que se hicieron conocidos en todo el continente.

Al año siguiente Mejía contactó a Alberto "Tito" Soria, un humilde adolescente de 16 años, admirador de Elvis, que alternaba el canto con empleos informales. Luego de oirlo cantar varios covers en inglés le preguntó si sabía alguna canción en español, y Soria le contestó que él mismo había compuesto una, llamada "Rock del Tom Tom". La canción fue grabada el 18 de abril de 1961, bajo su flamante nombre artístico, Johnny Tedesco. El éxito fue inmediato vendiendo medio millón de copias y es uno de los más firmes candidatos a ser considerado el primer rock argentino.

El éxito de La Nueva Ola llevó naturalmente a que, en 1962 RCA Víctor y el Canal 13 de televisión de Buenos Aires, firmaran un contrato para poner en el aire un programa semanal, musical-juvenil, denominado El Club del Clan que salió al aire el 10 de noviembre de 1962 y se transmitía todos los sábados a las 20:30.

El programa mostraba una tribu juvenil a la que se presentaba como reflejo de la juventud argentina de entonces, en el que cada cantante representaba un estereotipo y con él un estilo musical diferente: melódico, tango, twist, bolero, cumbia, ritmos caribeños. Los números musicales constituían el eje del programa. Poco a poco los covers comenzaron a ser reemplazados por canciones propias de los más creativos del programa, entre los que se destacaban Chico Novarro y Palito Ortega, junto a Johnny Tedesco, Nicky Jones, Violeta Rivas «y la sonrisa de Jolly Land» como recordó Charly García varios años después, en el tema "Mientras miro la nuevas olas".

El éxito del programa fue histórico, alcanzado un rating de 55,3 puntos. En un año se lanzaron tres álbumes con las canciones que se cantaban en el programa que se agotaron. Los cantantes se transformaron en ídolos juveniles y producían escenas de histeria colectiva, mientras que los clubes se disputaban su presencia en vivo.

En 1964 se realizó la segunda temporada, pero los otros canales tomaron medidas para recuperar posiciones, contratando a los artistas más destacados. El Club del Clan contrató nuevos artistas pero el éxito de 1963 ya no era repetible. Ese año, el 12 de marzo se estrenó la película "El club del clan", con dirección de Enrique Carreras, pero el programa de televisión fue levantado.

Simultáneamente llegaba al país ese terremoto mundial que fue la beatlemanía, modificando de raíz el gusto juvenil y abriendo un nuevo panorama musical-contracultural que en 1967 estallaría con el tema "La Balsa" de Los Gatos y el nacimiento del «rock nacional», tal como se entiende en Argentina.

En 1960, simultáneamente con el inicio del fenómeno comercial de la Nueva Ola y el Club del Clan, un grupo de jóvenes de los suburbios industriales del sur de la ciudad de Buenos Aires, creaban una banda de rock and roll llamada Los Caniches de Oklahoma. Entre sus integrantes, como guitarrista, se encontraba Roberto Sánchez, quien se hacía llamar Sandro. El grupo se completaba con Héctor Centurión (bajo), Armando “Cacho” Quiroga (batería), Miguel “Lito” Vázquez (guitarra rítmica) y Carlos Ojeda (piano y percusión); luego formarían parte de él Enrique Irigoytía (guitarra rítmica) y Juan José Sandri (guitarra). Un año después cambiaban el nombre por Los de Fuego.

Los de Fuego fueron la primera banda argentina que reunía todas las características clásicas del rock and roll. Sin bien la mayoría de sus temas eran covers en español de los hits rockeros en Estados Unidos y Gran Bretaña (al estilo de las bandas mexicanas de entonces), también hicieron algo que era una novedad, incluir rock propios. El primero fue "Comiendo rosquitas calientes en el Puente Alsina", de Sandro, que grabaron en un demo en 1960 (candidato a primer rock argentino) y luego le siguieron otros como "Los brazos en cruz", "El trovador", "Sólo y sin ti", "Queda poco tiempo" y "Ave de Paso", compuestos por Sandro.

Los de Fuego -y Sandro en particular-, habían seguido una trayectoria artística completamente diferente de la del Club del Clan, tocando en bares y bailes suburbanos, por poco dinero y hasta el amanecer, ganando un espacio popular para el rock and roll.

En 1964 Sandro y Los de Fuego grabaron su primer álbum, que lleva como título el nombre del grupo, incluyendo "Te conseguiré", "Anochecer de un día agitado" (Beatles), "My Bonnie", "El dinero no puede comprarme amor (Beatles)", con letras en español traducidas por Ben Molar, convirtiéndose en uno de los grupos de mayor éxito comercial del momento. Este álbum ha sido considerado histórico, un eslabón de importancia en la evolución del rock en la Argentina, así como una influencia determinante para el nacimiento del «rock nacional» argentino dos años después.

Sandro desarrolló un estilo de canto "convulsivo" y movimientos de significación sexual, evidentemente derivados de Elvis, pero que adquirieron características completamente personales y que fue principalmente dirigido como un acto constante de seducción hacia las mujeres. Este estilo sexual irreverente tuvo un efecto arrasador sobre las jóvenes argentinas y latinoamericanas (donde curiosamente más incidencia tenía la prédica sexualmente restrictiva de la Iglesia Católica), sobre todo aquellas pertenecientes a los sectores más populares. Las fanáticas de Sandro ("sus nenas") llegaron a ser tan importantes como él mismo, devolviendo en sus presentaciones un clima de desenfreno y sexualidad, entre las que se volvió un clásico entregarle sus bombachas (panties). Para la época, el mensaje de Sandro resultaba un revulsivo radical contra las normas morales establecidas sobre la virginidad de las mujeres y las relaciones prematrimoniales, férreamente establecidas en toda América Latina.

Desde fines de la década del 60 Sandro viró su estilo musical para ser uno de los principales desarrolladores de la balada romántica latinoamericana (aunque manteniendo muchas características del rock en su temática de desenfreno sexual y en ciertos arreglos musicales) que lo llevaría una fama sin precedentes en todo el continente, llegando a ser el primer latino en cantar en el Madison Square Garden en 1970.

Con el dinero obtenido en sus actuaciones, Sandro fue uno de los que alquiló el mítico local musical llamado La Cueva, para crear un reducto que impulsara el rock nacional. La Cueva terminó contratando a Los Gatos, que se formaron en ese local y se desempeñaron como grupo permanente, hasta que grabaron "La Balsa" en 1967. Sandro también creó un estudio de grabación en su casa completamente equipado, que solía prestar a las nuevas bandas de rock.

Paradójicamente, Sandro fue en general rechazado por los jóvenes que adhirieron al "rock nacional" argentino, mayoritariamente de clase media, tildándolo de «grasa», un término despectivo para referirse a ciertos gustos populares, generalmente de sectores trabajadores.

A partir de los años 90 el rock nacional revalorizaría a Sandro, y varias bandas incluyeron sus temas en el repertorio rockero, algunas de las cuales se volverían importantes éxitos, como "Dame fuego" y "Resistiré". En el año 2002, la cadena MTV y la revista Rolling Stone eligieron el tema "Tengo" de Sandro, como el Nº15 entre las 100 mejores canciones del rock nacional argentino.

En 1964 y como en el resto del mundo, el fenómeno Beatles cayó como una bomba en Argentina con A Hard Day's Night (tema, álbum y película), consolidándose al año siguiente con el álbum Help! ("Help!", "Ticket to Ride", "Yesterday") y la película.

La «beatlemanía» significaba mucho más que el gusto por un nuevo estilo musical. El rock representaba el surgimiento de una cultura juvenil global, que se expresaba en ritos colectivos y que tuvo su manifestación más profunda en la revolución sexual. Tenía como símbolos el pelo largo, la estética del jean, la minifalda y el unisex. Tomó conciencia de la existencia del «poder joven» y soñó con cambiar el mundo.

En la Argentina el rock internacional coincidió con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), que contenía altos niveles de politización y movilización a través de organizaciones estudiantiles y sindicales que comenzaban a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), incluyendo una activa participación de los jóvenes de la extensa clase media del país, tanto varones como mujeres. Esa generación simbolizó su identidad con el rock y la revolución sexual, que opusieron como ruptura radical al tango y la doble moral machista de sus padres, sobre todo la referida a la virginidad de las mujeres y las relaciones sexuales prematrimoniales.

El rock argentino fue por muchos años, a diferencia de Estados Unidos o Gran Bretaña, un movimiento cultural juvenil de clase media, principalmente de Buenos Aires y otras ciudades cercanas, como Rosario, La Plata y Mar del Plata. Los jóvenes de clase obrera y del interior del país, con un gusto musical más asimilable al del resto de los jóvenes latinoamericanos, se volcaban más por el folklore o por formas pop (algunas emparentadas con el rock) como Sandro, Leonardo Favio, Palito Ortega y el Club del Clan, el cuarteto cordobés, etc. Eso llevó a una cierta confrontación, o al menos una separación, entre las expresiones musicales populares masivas y lo que entonces se llamaba "música progresiva", que sin dejar de tener masividad dentro de los sectores medios, afectó sus posibilidades de llegar al gran público. La misma razón llevó a algunos músicos de rock, paradigmáticamente Sandro, a abandonar el ámbito más restringido del rock argentino, para desarrollar una música popular de masas que, en países como Estados Unidos o Gran Bretaña no se hubiera dudado en calificar como rock.

En la Argentina la llamada "Invasión británica" (con bandas como Los Beatles y los Rolling Stones) fueron mucho más influyentes que la ola de rock & roll clásico estadounidense (Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richard), tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento de un «rock nacional» con identidad propia.

Inmediatamente surgieron los imitadores, como Los Jets, que llegaron a grabar varios discos con adaptaciones de las canciones del cuarteto de Liverpool. Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» de 1964-1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar rock en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos, comenzaron a emular sus sonidos. Dos bandas en particular, Los Shakers y Los Mockers, tomaron el estilo de los Beatles y los Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés.

Así fue que, a mediados de los años 60 y de la mano del éxito de la Invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron un pico de popularidad en la Argentina. Los sellos discográficos comenzaron rápidamente a contratar bandas uruguayas de rock para promover en la Argentina, como Los Walkers, Los In y The Seasons. Programas musicales argentinos de televisión, como el exitoso Escala musical, también fueron un trampolín hacia la popularidad para muchas de estas bandas. La razón por la cual los grupos uruguayos se hayan movido masivamente hacia la Argentina (un país con una población diez veces mayor y una enorme ciudad como Buenos Aires), debe encontrarse en la existencia de un mercado de consumo y una industria musical, considerablemente más amplias que las que existían en el Uruguay. En aquel entonces era impensable que una banda de rock latinoamericana pudiera tener éxito internacional. El éxito de las bandas uruguayas fue una notable excepción.

A mediados de la década del 60 se había desarrollado en Buenos Aires, un ambiente de artistas e intelectuales pop, que cultivaban una actitud de experimentación y desarrollo de nuevas formas culturales, conectadas con las tendencias internacionales, pero al mismo tiempo de fuerte impronta nacional. Entre ellos había poetas como Roberto Jacobi (más adelante letrista de Virus), el escritor Copi, el pintor Pablo Suárez, la escultora Marta Minujín con su Menesunda y la idea de arte participatorio, el fotógrafo Oscar Bony. Sus lugares de reunión eran el Instituto Di Tella y la Galería del Este, en la calle Florida.

Hacia 1965, el rock se desarrollaba rápidamente en la Argentina. Cuando las invasiones uruguayas y británicas todavía estaban fuertes, otras corrientes empezaron a contribuir al incipiente rock argentino. En la televisión, programas como Ritmo y Juventud y El club del clan, con cantantes como Palito Ortega y Chico Novarro, introdujeron un pop alegre y romántico.

Pero fue en la escena underground donde las piezas fundamentales del rock argentino emergieron. "Hippies" y rockeros se reunían donde podían, como Plaza Francia y bares de trasnoche. En los primeros bares de jazz, como «La Cueva» y «La Perla del Once», artistas como Moris, Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Miguel Abuelo y Tanguito se juntaban a mediados de los años ‘60 para intercambiar ideas. Una actitud común los reunía: el amor por el rock y la vocación de "naufragar".

Al comienzo, como lo hacían las bandas uruguayas, los rockeros argentinos se limitaban a realizar covers en inglés, ya que el rock en español "no sonaba bien" a los oídos de ese momento.

Uno de los primeros pasos fue un álbum grabado por Los Gatos Salvajes en 1965, con diez temas propios en español. En 1966, Los Beatniks, de los cuales Moris y Martínez eran miembros, comenzaron a llevar al rock argentino en la lenta transición de simples imitadores a un estado musical más creativo. Formados en Villa Gesell, grabaron en español el que es considerado como el primer single del rock argentino: «Rebelde» / «No finjas más».

Ese mismo año, la revista estudiantil-adolescente Esta Generación, de un grupo de estudiantes secundarios del Nacional Buenos Aires, entre los que se encontraban Javier Arroyuelo, Silvio Ramaglia y Hernán Puyó, difundió una convocatoria del "poeta" Pipo Lernoud para realizar un encuentro juvenil en la plaza San Martín, de "todos los jóvenes con nuevas ideas y pelos largos", para el 21 de septiembre, Día del Estudiante.

El hito definitivo del rock argentino fue el grupo Los Gatos, banda que creó su propio material. Después de formarse como banda oficial de «La Cueva» a comienzos de 1967, la banda lanzó el 3 de julio un simple: "La balsa", una canción compuesta por Tanguito y Lito Nebbia, en el Lado A y «Ayer no más», en el Lado B. El disco fue un éxito masivo y vendió en torno a las 250.000 copias.

Charly García ha destacado la impronta personal de Litto Nebbia en la definición del estilo original del rock nacional argentino, diciendo que «sin Nebbia no hubiera existido Javier Martínez, ni Spinetta, ni yo». Litto Nebbia, el único músico del núcleo inicial, estableció un estilo de rock moderno con resonancias sudamericanas -emparentado con la bossa nova- y fuerte vocación de masividad. Sin embargo, el éxito de La Balsa no llevó a un interés por parte de las discográficas y los medios de comunicación masiva de difundir el recién nacido estilo del rock nacional, llamado entonces también música progresiva.

La difusión masiva entonces comenzó a ser realizada por medios propios. En 1968 se publicó el primer número de la revista de rock Pinap, y se fundó el primer sello discográfico argentino de rock: Mandioca. Fueron estas dos empresas las que impulsaron el proceso de masificación del rock en español, a través de artículos, reportajes e imágenes de los músicos y las bandas argentinas, en el primer caso, y discos en el segundo. Por otra parte, tanto Pinap como Mandioca comenzaron a organizar recitales cada vez más masivos.

En 1969 cuatro grandes festivales de la autodenominada “música beat” se llevaron a cabo: los conciertos June Sunday, Festival Nacional de Música Beat, Festival Pinap y Festival de Música Joven.

Durante este tiempo se formó Almendra, de Luis Alberto Spinetta —una de las bandas más importantes de esta etapa— y Manal, un exitoso grupo con orientación hacia el blues. Junto con Los Gatos, estas tres bandas son consideradas como la trilogía fundacional del rock argentino. Sin embargo, ninguno de estos grupos tendría una historia muy larga; de hecho, muchas de estas bandas se disolvieron a principios de los años ‘70.

Almendra se separó en 1970. Spinetta formó entonces Pescado Rabioso, y los demás miembros Color Humano y Aquelarre. A principios de la nueva década, destacaron también Vox Dei, cuya mezcla de hard rock y melodías sutiles refrescó el movimiento. Su álbum La Biblia es uno de los discos definitivos de comienzos de la década.

Esta primera escena del rock argentino estuvo caracterizada por una gran cantidad de cambios en las formaciones de las bandas, y hasta intercambios de miembros entre ellas, o miembros de diferentes grupos formando agrupaciones nuevas.

A comienzos-mediados de los años ‘70 se produjo un recambio generacional, en donde la primera generación de bandas de rock argentino le pasaría el legado a una nueva camada de artistas que diversificaron aún más al rock argentino, tomando cada vez más independencia creativa del rock estadounidense e inglés.

A comienzos de los ‘70 se produjo la primera diversificación real del rock nacional. En realidad, la división se había producido un tanto antes, cuando algunas bandas comenzaron a tocar un rock más pesado; mientras que el mundo entraba a la época del heavy metal. Entre estas bandas estaban Pescado Rabioso, Vox Dei y Billy Bond y la pesada del rock. Pero de todas las bandas de heavy metal, Pappo’s blues se convertiría en la banda de metal y blues más influyente de su época, llegando a obtener reconocimiento en el exterior (y hasta tocando con B.B. King en la ciudad de Nueva York).

Por otro lado, el primer festival B.A Rock, organizado por la revista Pelo contó con varios de los artistas y bandas que encabezaron el movimiento acústico del rock: Gustavo Santaolalla formando Arco Iris; León Gieco que combinaría el rock y el folk; Sui Generis y el comienzo de la carrera musical de Charly García; Raúl Porchetto y Pedro y Pablo, entre otras bandas. Estos grupos no solo se inclinaron hacia el folclore argentino en busca de inspiración, sino también hacia otros sonidos latinoamericanos.

Varias bandas de rock acústico ganaron popularidad, como Vivencia, Pastoral y Alma y Vida. El éxito del acusticazo llevó al rock argentino a una nueva era.

Mientras los años ‘70 avanzaban, el rock acústico continuó como uno de los estilos más populares en el país, con las bandas arriba mencionadas -y otras- dominando las listas y los gustos musicales. Y por primera vez en su historia, el rock argentino comenzó a aparecer en el exterior: Sui Generis y Pastoral ganaron cierta popularidad en otros países de Latinoamérica y el segundo grupo hasta llegó a editar un EP en Japón.

Sui Generis, banda integrada por Charly García y Nito Mestre, comenzó a pasar de un rock clásico y acústico a un sonido más eléctrico y visceral. Paralelamente, en la escena underground argentina, había bandas nuevas con un sonido diferente del rock acústico y el pesado; influenciadas por un sonido acústico más experimental, el tango y el rock progresivo inglés. El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975.

En ese mismo año, Charly García y Nito Mestre decidieron terminar con Sui Generis, dando dos conciertos despedida en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975 ante 30.000 personas. Historiadores han llegado a ver a los conciertos despedida de Sui Generis como el final del período fundacional del rock argentino. Para entonces el rock nacional se había convertido en un género masivo, sobre todo entre los jóvenes de clase media.

Coincidentemente, la violencia política y social creciente en la Argentina, desembocaría en el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, que llevaría la violencia al paroxismo imponiendo un régimen de terrorismo de estado que causaría 30.000 desaparecidos y llevaría al país a una guerra contra el Reino Unido, en los siguientes ocho años.

El período clásico del rock argentino estaba casi completamente finalizado hacia 1976, año del último golpe de estado que sufriría la Argentina. A partir de ese tiempo, el rock argentino pasó a una etapa de mayor sofisticación, experimentación y una música más conceptual. Sin embargo, unas pocas bandas acústicas como Pastoral y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre seguirían teniendo éxito.

Los años de la dictadura, en una América en la que prácticamente desapareció la democracia, serían una edad media cultural, en la que el rock nacional adoptó una posición de "supervivencia" como el resto de la sociedad y sus manifestaciones. En esa edad media asomaría la cabeza dejando testimonio artístico y humano, Serú Girán.

A finales de 1983, luego de un genocidio que causó 30.000 desaparecidos y una guerra contra Gran Bretaña, la dictadura colapsó dando paso a una democracia de transición. El rock nacional vería entrar una nueva generación de adolescentes con nuevas ideas sobre el rol de los jóvenes en las democracias postdictatoriales que comenzaban a aparecer en Iberoamérica. Entre ellos se destacaría Soda Stereo que haciendo pie en la Argentinan y su ya tradicional "rock nacional", sería el factor determinante para el nacimiento de un nuevo movimiento, ahora continental, el del rock latino o iberoamericano, al punto de que comenzarse a preguntar si tiene sentido seguir hablando de "rock nacional".

Al principio



La balsa

Litto Nebbia, coautor de La balsa y líder de Los Gatos. Siguió una exitosa carerra de solista y fundó el sello independiente Melopea.

El sencillo La balsa, creado por José Alberto Iglesias (Tanguito o Ramsés VII) y Litto Nebbia e interpretado por la banda argentina Los Gatos, es considerada la canción fundadora del llamado «rock nacional» argentino y una de las primeras y más influyentes del rock en español. Fue compuesta en la madrugada del 2 de mayo de 1967 por Tanguito y Litto Nebbia en el baño de caballeros de la pizzería La Perla del Once, ubicada en la esquina de las avenidas Rivadavia y Jujuy, en la ciudad de Buenos Aires. Los Gatos la grabaron el 19 de junio y fue lanzada el 3 de julio de 1967, superando los 250.000 discos vendidos y desatando en Argentina el furor juvenil por el rock en español. Ha sido considerada por la Revista Rolling Stone y la cadena MTV como la mejor canción del rock argentino de todos los tiempos.

La letra habla de un joven que está «muy solo y triste» y que quiere ir a un lugar deseado («al lugar que yo más quiera»). Como a ese lugar no puede llegar caminando, precisa construir una balsa. Una vez lista la balsa, el joven promete partir «hacia la locura» e irse «a naufragar».

Pero también es cierto que para toda una generación de jóvenes que adhirieron al sentido ético y estético propuesto por La balsa, para quienes la canción no estaba relacionada con las drogas, sino con la libertad y el deseo de seguir un camino propio, distinto del que habían trazado sus padres para ellos. A diferencia de lo que sucedió en el movimiento rock norteamericano o británico, las drogas ilegales tuvieron un lugar marginal en el movimiento juvenil argentino de los años 60´ y 70´, más orientado a la revolución sexual (sobre todo contra la tradicional doble moral sexual diferenciada para varones y mujeres) y a las pautas sobre presentación personal.

Como ha contado Litto Nebbia, coautor del tema, inicialmente Tanguito había propuesto iniciar una canción con la frase «estoy muy solo y triste en este mundo de mierda». Se trataba de una expresión contundente, característica del espíritu del movimiento juvenil rockero en su etapa contracultural, iniciada mundialmente con el encuentro entre Los Beatles y Bob Dylan el 28 de agosto de 1964 y que estaba a punto de estallar unas semanas después en Estados Unidos, con el Verano del amor que dio nacimiento al movimiento hippie.

La cruda frase inicial de Tanguito fue modificada por Litto Nebbia para establecer la definitiva: «Estoy muy solo y triste acá, en este mundo abandonado».

El término fue tan importante que aquellos primeros roqueros se denominaron a sí mismos «náufragos». En 1968 esta denominación fue tomada como nombre propio por uno los primeros grupos del rock argentino, Los Náufragos (Pajarito Zaguri, Quique Villanueva, con producción de Francis Smith) haciendo eje también en la idea de «naufragar» como representativa del movimiento juvenil. Uno de sus principales éxitos fue precisamente Vuelvo a naufragar. Allí el término está asociado con la vida hippie, de bar en bar, tocando música, fuera del rumbo tradicional (estudiar-trabajar-casarse): a la deriva.

La «balsa» ocupa un lugar muy importante en la mente de los autores, al punto de constituir el título de la canción. Según se desprende de la letra de la misma. La importancia de la balsa deriva del hecho de que no es posible ir caminando a «ese lugar» deseado, sino que se necesita un medio especial para hacerlo, precisamente una balsa. De este modo la balsa aparece como el instrumento necesario para poder naufragar.

El estribillo está referido al material necesario para construir la balsa, «madera», que debe conseguirse en gran cantidad y «de dónde pueda».

Finalmente el joven que habla desde la canción, dice a los oyentes que cuando termine su balsa, partirá «hacia la locura», es decir que se irá «a naufragar», y parece invitar a los todos los jóvenes a hacer lo mismo, cuando cierra repitiendo: «a naufragar, a naufragar, a naufragar».

La música de La balsa es un mestizaje de las melodías simples, directas y bluseras de Tanguito, con las melodías y armonías que caracterizarían a Litto Nebbia que, con un formato abiertamente beat, combinaba influencias de la bossa nova, el tango y el jazz. En tanto en el arranque del canto es posible reconocer claramente el estilo rudo de Tanguito, el estribillo no oculta la influencia de la bossa nova y las sutilezas melódicas y armónicas de los temas de Nebbia.

La versión de Los Gatos se inicia con un atrapante riff de guitarra, reforzado por un riff de bajo y armonías agresivas de órgano, que impulsó a una generación de guitarristas aficionados argentinos, a tocar rock en español.

La canción es cantada por Litto Nebbia sin coros, con cámara de ecos, y eventuales fraseos de guitarra eléctrica en contrapunto con el canto. Promediando el tema se ejecuta un solo de órgano interpretado por Ciro Fogliatta, que ocupa el espacio del solo de guitarra eléctrica característico de las canciones beat de los años 60. El final incorpora una breve melodía disonante, característica de la bossa nova, con una combinación Sol#menor-Fa#menor repetida tres veces, para acompañar el «a naufragar, a naufragar, a naufragar», cantado a manera de invitación con que el tema cierra.

La versión de Tanguito, es cerradamente blusera, casi trágica, sacándole el ritmo de bossa nova que caracteriza a la versión de Litto Nebbia y Los Gatos. Notablemente, la festiva invitación «a naufragar» del cierre, se transforma en la versión de Tanguito hasta aparecer como un pedido de socorro en su voz quebrada.

Litto Nebbia tenía 18 años cuando compuso La balsa. Había nacido en Rosario (Santa Fe) en 1948. Hijo de músicos pobres, se crió como músico con varias influencias y trabajó como tal desde que era un niño, abandonando por esa razón el colegio. En 1964, con 16 años, se integró a un grupo de rock llamado inicialmente los Wild Cats, luego traducido a Los Gatos Salvajes, que cantaban en inglés, liderado por Ciro Fogliatta. La banda logró cierto reconocimiento, mudándose a Buenos Aires, debido a un contrato para actuar en el exitoso programa de TV, La Escala Musical. Los Gatos Salvajes lanzaron en 1965 un álbum titulado Bajo la rambla. Ese año se interrumpió el contrato en la televisión y Nebbia decidió quedarse en Buenos Aires, consiguiendo trabajo como bajista en La Cueva, un precario y pequeño salón musical alquilado por el cantante Sandro, que sería convertido en el principal reducto under del rock argentino. Poco a poco Litto Nebbia fue consiguiendo que fueran contratados músicos amigos, hasta que en 1966 era su nuevo grupo, Los Gatos (Litto Nebbia, Ciro Fogliatta, Kay Galifi, Alfredo Toth y Oscar Moro), el que se desempeñaba en La Cueva. Simultáneamente La Cueva comenzó a convertirse en el único sitio rockero de Buenos Aires, volviéndose lugar de concentración de los pocos músicos que por entonces tenía el género.

Luego de componer La balsa, Litto Nebbia se hizo famoso con Los Gatos y se convirtió en la primera estrella de rock de Argentina. En 1969 inició una exitosa carrera solista. Durante la dictadura militar llamada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) fue detenido varias veces y amenazado de muerte, por lo que debió exiliarse en México, volviendo al país en 1983 una vez recuperada la democracia. Fundó el sello independiente Melopea. Luego de dejar Los Gatos publicó 78 álbumes.

José Alberto Iglesias Correa, Tanguito, tenía 21 años cuando compuso La balsa. Había nacido en Caseros, en el cordón industrial de Buenos Aires, en 1945. Hijo de un vendedor ambulante y una empleada de servicio doméstico. Abandonó el colegio y se dedicó a cantar canciones de rock & roll en barrios suburbanos de Buenos Aires. También se destacó como bailarín, de donde obtuvo su sobrenombre.

Llegó a compartir escenario con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats. En 1963 formó una banda de rock, Los Dukes, con quienes ese año grabó un simple, interpretando el tema Decí por qué no querés, de Palito Ortega y Dino Ramos, y otro de su autoría, Mi Pancha. En 1964 los Dukes sacaron un nuevo simple con los temas Carnaval, carnaval de Ball y Roger (en versión castellana y arreglos de Santos Lipesker) y Maquillada de Freddie Cora. Aunque los discos fracasaron, Los Dukes tenían un gran éxito en vivo realizando once conciertos por fin de semana. En 1966 abandonó Los Dukes y empezó a frecuentar La Cueva, pasando a ser parte del núcleo básico de músicos que allí se reunía.

Luego de componer La balsa, Tanguito realizó algunas presentaciones en televisión (Sábados Circulares de Mancera y Sábados Continuados). En 1968 grabó un simple para RCA acompañado por la notable orquesta de Horacio Malvicino, con dos temas propios, La princesa dorada (en coautoría con Pipo Lernoud) y El hombre restante (en coautoría con Javier Martínez). Salieron a la venta bajo el nombre de "Ramsés VII", pero la placa pasó inadvertida.

Tanguito se hizo gravemente adicto a las drogas, lo que lo llevó a ser reiteradamente detenido y enviado a prisión, al mismo tiempo que se deterioraba su salud mental, llegando a ser internado y sometido a tratamiento de electroshock en la Unidad Penitenciaria del Hospital Borda. Entre 1969 y 1971 el sello independiente Mandioca realizó varias grabaciones desprolijas e improvisadas de interpretaciones de Tanguito acompañado con su guitarra. En 1972 pocas horas después de haber escapado del neuropsiquiátrico, cayó de un tren en Puente Pacífico (Palermo), muriendo a consecuencia de las heridas. En 1973, Mandioca publicó varias de las grabaciones de Tanguito en un álbum póstumo titulado Tango. En 1993 la película Tango feroz: la leyenda de Tanguito terminó de hacer de Tanguito un mito nacional.

La balsa fue escrita en momentos que en la Argentina se había instalado el 28 de junio de 1966 una dictadura militar de tipo permanente dirigida por el general Juan Carlos Onganía y promovida por Estados Unidos desde la Escuela de las Américas. El período coincide con el inicio de un proceso de protagonismo juvenil (sindical, estudiantil y político) frente a la ausencia de los partidos políticos que habían sido prohibidos. Internacionalmente el panorama estaba dominado por la Guerra Fría y la amenaza nuclear. EEUU estaba cada vez más comprometido en la Guerra de Vietnam (1958-1975) y en ese junio de 1967 comenzaba el llamado Verano del Amor que originó el movimiento hippie y juvenil contra la guerra. Finalmente en noviembre de 1966 el Che Guevara iniciaba una guerra de guerrillas en Bolivia que terminaría en derrota y su fusilamiento el 9 de octubre de 1967. En Europa también se incubaban convulsiones juveniles que desembocarían al año siguiente en el llamado Mayo francés de 1968.

En ese contexto los jóvenes argentinos habían sido masivamente sacudidos por el rock & roll y la beatlemanía (ese año se lanzó Sgt. Pepper's), la revolución sexual, la televisión y los nuevos medios de comunicación electrónicos y el punto de vista unisex, con el pelo largo de los varones como una de sus exteriorizaciones más evidentes. Comenzaba a ser evidente un conflicto generacional con eje en el rechazo del tango y de la tradicional doble moral sexual. La confrontación contracultural tendría como uno de sus resultados la imposición de un estado de sospecha sobre los jóvenes y del pelo largo, que se concretó en una persecución policial constante.

El rock & pop venía evolucionando desde Sandro y sus letras en español, el programa televisivo de música beat-pop en español del Club del Clan (Palito Ortega, Violeta Rivas, Leo Dan, Johnny Tedesco, etc.) y la llamada invasión uruguaya, de bandas rockeras de jóvenes uruguayos que realizaban covers de Los Beatles y los Rolling Stones y temas propios de rock en inglés. También debe mencionarse la acción del Instituto Di Tella, promoviendo vanguardias artísticas y culturales que luego confluirían con el rock nacional.

En esas condiciones brotaron un puñado de músicos rockeros que se concentraron en Buenos Aires y empezaron a empujar para hacer un lugar para su arte. Ese grupo tuvo su epicentro en el triángulo formado por un precario local musical nocturno llamado La Cueva, el Instituto Di Tella (Florida 900) y Plaza Francia. Algunos de esos grupos y músicos pre-balsa fueron: Los Gatos Salvajes (Litto Nebbia, Ciro Fogliatta), The Seasons (Carlos Mellino, Alejandro Medina), Los Beatniks (Javier Martínez, Pajarito Zaguri, Mauricio Birabent), Los In (Francis Smith), Miguel Abuelo, Tanguito, Pappo, Oscar Moro y los periodistas y poetas fundacionales del rock Pipo Lernoud y Miguel Grinberg.

Por las noches, cuando terminaban las funciones en La Cueva, los rockeros iban a amanecer a las plazas o a los bares que permanecían abiertos toda la noche.

Entre esos bares estaba la pizzería La Perla (del Once), frente a Plaza Miserere, en la esquina de las avenidas Rivadavia y Jujuy. El lugar era un punto de encuentro habitual porque estaba a la vuelta de la pensión Santa Rosa en la que vivían Litto Nebbia y otros siete músicos (entre ellos Ciro Fogliatta y Kay Galifi), sobre Rivadavia. En la zona vivía Alejandro Medina (futuro Manal), también sobre Rivadavia pero algunas cuadras hacia el oeste.

Una madrugada (¿la del 2 de mayo de 1967? ), durante el otoño porteño, Tanguito le dijo a Litto Nebbia que tenía el esbozo de una canción. Sobre lo que pasó a partir de ese momento hay diversas y hasta contradictorias versiones. Más allá de las diferencias, todos coinciden en que ambos estuvieron en el baño de caballeros y que de allí, esa madrugada, salió La balsa.

Musicalmente, La balsa está compuesta de dos partes principales unidas por un puente y un final. Tanguito aportó la dura frase inicial («estoy muy solo y triste en este mundo de mierda»), que luego fue morigerada. También aportó la estructura musical y temática elemental del cuerpo principal, incluyendo las nociones de «balsa», «naufragar» y «locura», inspirado en el bolero La barca de José Feliciano. Litto Nebbia aportó el puente («Tengo que conseguir mucha madera») y el final («a naufragar, a naufragar, a naufragar»), así como una mayor complejidad de la melodía y de las armonías inspiradas en la bossa nova que conocía bien (especialmente Tom Jobim), así como el riff tan característico del tema.

Hay cierto consenso también en que no fue el resultado de una sola noche, sino de un trabajo de varios días, en el que ambos (sobre todo Litto Nebbia) fueron pensando en el tema por separado, hasta que lo concretaron en el baño de la pizzería en una noche final.

Se ha discutido mucho y se sigue discutiendo «quién hizo qué» al componer La balsa.

Según Litto Nebbia, Tanguito sólo aportó la primera frase («estoy muy solo y triste en este mundo de mierda») y él compuso el resto de la letra y la música, además de cambiar parcialmente la frase creada por Tanguito.

Sin embargo otros testigos, como Javier Martínez (futuro Manal) o Pajarito Zaguri (futuro Los Náufragos y La Barra de Chocolate) han sostenido que el aporte de Tanguito fue mucho mayor que el que reconoce Nebbia.

Javier Martínez y Jorge Álvarez (productor del sello Mandioca) fueron quienes originaron la leyenda negra de que La balsa era obra exclusiva de Tanguito y que Litto Nebbia se había aprovechado de él. Eso sucedió en 1973, luego de la muerte de Tanguito, cuando el sello Mandioca lanzó el álbum Tango, una recopilación de grabaciones realizadas en forma descuidada entre 1969 y 1971, acompañado solo con su guitarra. El último tema del álbum era, precisamente, la angustiosa versión de Tanguito de La balsa. Pero en el registro Jorge Álvarez decidió incluir también la voz de Javier Martínez incitando a Tanguito a cantar La balsa (a lo que éste primero se niega), diciendo «la balsa es tuya» y repitiendo varias veces de manera extrañamente rítmica, casi como si fuera un coro hablado de la canción: «en el baño de la Perla del Once compusiste La balsa». La frase terminó de ser inmortalizada por León Gieco al incluirla en su exitoso tema Los Salieris de Charly.

Sin embargo la leyenda negra ya había adquirido vida propia y fue además masivamente potenciada mediante la exitosa película Tango feroz: la leyenda de Tanguito (1992) de Marcelo Piñeyro que, muy cuestionada en su relato histórico, adoptó la versión y cristalizó el mito de Tanguito como único autor de La balsa. Antes de realizar la película, Piñeyro tuvo un duro enfrentamiento con Litto Nebbia, debido a que éste se negó a ceder el tema de La balsa para la película.

La difusión de la leyenda negra sobre La balsa, llevó a que Litto Nebbia padeciera una especie de maldición, negándose por décadas a tocar el tema. De este modo y paradójicamente, ninguno de sus autores pudo disfrutar plenamente el hecho de haber compuesto una canción que cambió la historia del rock en español y la cultura argentina.

Cuando Tanguito y Litto Nebbia compusieron La balsa, Los Gatos, que eran quienes en realidad estaban contratados para tocar como banda permanente en La Cueva, no habían grabado aún ningún disco. Litto presentó el tema a la banda y a los productores de RCA, quienes aceptaron grabar un disco simple, con La balsa como lado A. En el lado B se decidió grabar Ayer nomás, de Moris y Pipo Lernoud. Litto Nebbia modificó las letras de ambos temas para morigerarlos, algo que algunos críticos han cuestionado, pero que otros, así como los músicos involucrados, han defendido como parte de una actitud, entonces indispensable, para sacar al rock argentino del lugar marginal en el que estaba y transformarlo en un fenómeno masivo. El disco consignaba que La balsa era un tema de Litto Nebbia y Ramsés VII, éste último el nombre artístico adoptado por Tanguito.

El 3 de julio de 1967, día considerado de nacimiento del rock argentino, RCA lanzó el simple al mercado. El disco fue un éxito extraordinario, vendiendo más de 250.000 copias. La cantidad es impresionante si se compara con las ventas de otros discos de rock cantado en español en esos años, como Rebelde de los Beatniks que no superó los 600 discos vendidos. El consenso general hasta ese momento era que el rock solo gustaba si era cantado en inglés.

Pocos meses después Los Gatos lanzaban su primer álbum, con todos temas de rock en español compuestos por Litto Nebbia, encabezado por La balsa, y que incluía también dos temas que se volvieron éxito: Ayer nomás y El rey Lloró.

El éxito de ventas, pronto abrió las puertas de la televisión y Los Gatos con Litto Nebbia a la cabeza, se volvieron "rock stars". También por entonces Tanguito cantó varios temas, entre ellos La balsa, en Sábados circulares de Mancera, uno de los programas de mayor difusión de la televisión argentina. Poco después La balsa se constituía en el tema del verano 1967/1968.

En los siguientes tres años Los Gatos sacarían cinco álbumes, que incluirían muchos otros éxitos del rock argentino, como Los Payasos no Saben Reír, Viento Dile a la Lluvia, Seremos Amigos, La Chica del Paraguas, Mañana, Eres un hada al fin, Sueña y Corre, El Otro Yo del Sr. Negocios, Soy de Cualquier Lugar, Escúchame, alúmbrame, Rock de la mujer perdida, Mujer de Carbón.

La audacia de grabar un rock en español (en «argentino») cuando todo el mundo decía que sonaba mal, y el éxito inmediato que recibió el disco, produjo un fenómeno de retroalimentación entre el público juvenil y los rockeros, que llevó a una revolución cultural: el «rock nacional». Lo que entonces se llamó en Argentina «rock nacional» no era simplemente cantar rock en el país o hacerlo en español, sino fundamentalmente adoptar una posición novedosa, una actitud proactiva hacia el rock, que fuera capaz de fecundarlo creativamente con características estéticas y temáticas propias y reconocibles. A diferencia del rock internacional, con artistas y letras inaccesibles para los jóvenes argentinos, el rock nacional era un rock de la esquina, cercano, que hablaba de personas, plazas, calles y sentimientos idénticos a los de los jóvenes que eran su público, con artistas que se podían tocar y que conocían a los jóvenes para quienes componían y tocaban. Uno y otro, el rock internacional y el nacional, se conectaron estrechamente y complementaron, hasta conformar una cultura juvenil que iba de la esquina al mundo y viceversa. Por esta razón el «rock nacional», en Argentina, fue entendido y desarrollado como un fenómeno masivo, no marginal; capaz de convocar y expresar a una generación entera y no solo a un reducido grupo de jóvenes con gustos curiosos.

A diferencia de lo que sucedió en la mayor parte del mundo de habla no inglesa, el movimiento contracultural rockero que arrasó el mundo, fue vivido por la juventud argentina en dos lenguajes simultáneos. En esa dualidad, el rock internacional aportaba la innovación y la fuerza expresiva de la música y de los códigos mediáticos globales de rebeldía, ya que pocos comprendían las letras y mucho menos el marco cultural que las significaban. Por su parte al rock nacional le correspondió «hablar», conectarse y transmitir los problemas, deseos y lugares cotidianos de toda una generación, en un lenguaje poético-musical propio.

De manera extraña y coherentemente con su propia letra, fue La balsa la que, de la noche a la mañana hizo partir a toda una generación «hacia la locura» sacando al rock de la «cueva» donde estaba encerrado hasta ese momento. Efectivamente, pocos días después del lanzamiento de La balsa, La Cueva fue cerrada, debido al acoso constante de la policía y su precariedad. En realidad su tiempo ya había pasado.

Sin embargo ese salto súbito no se produjo sin debates ni conflictos. Al éxito de La balsa y el estrellato de Los Gatos, siguió un complejo debate sobre «la música comercial». La masividad de la música llevaba también a construir un mercado y éste a generar sellos grabadores que introdujeron argumentos comerciales y de difusión al momento de seleccionar bandas, canciones e incluso letras. Esa tensión entre «música comercial» y «música progresiva» sería una constante del rock argentino, al igual que el conflicto con las pretensiones de influir en los contenidos de los sellos grabadores. Precisamente al año siguiente un grupo de jóvenes argentinos creó el sello independiente Mandioca con el fin de escapar de las imposiciones del «negocio de la música». Años después, el propio Litto Nebbia haría lo mismo, durante su exilio en México, al crear Melopea.

La balsa integró un selecto grupo de canciones iniciales del rock argentino, como Viento dile a la lluvia (Los Gatos), Muchacha (Almendra), Mañana campestre (Arco Iris), Presente (Vox Dei), El oso (Moris), Yo vivo en una ciudad (Pedro y Pablo), Jugo de tomate frío (Manal), entre otras, que no solo fueron difundidas una y otra vez por los medios de comunicación y versionadas por los más diversos artistas, sino que, por sobre todas las cosas, integraron los repertorios del canto colectivo en los fogones y reuniones juveniles, extendiendo su memoria por varias generaciones.

La Perla (del Once) fue designada como sitio de interés cultural por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires en 1994.

La balsa ha sido grabada por diferentes artistas latinoamericanos como el uruguayo Gervasio y la banda chilena Aleste.

En la ocasión, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires colocó dos placas en La Perla del Once: una en la puerta de ingreso, declarándola «lugar de interés cultural» y recordando que en ese bar se reunían los jóvenes que dieron origen al rock nacional, y la otra en el pasillo que lleva a los baños, recordando que en ese lugar fue compuesta La balsa, como canción iniciadora del «rock nacional». Los diarios reflejaron ese acto con diversos títulos expresivos: «A 40 años de “La balsa”»: la perla del rock argentino» (diario Clarín); «Otra vez en La Perla» (Página/12), «Ayer nomás compusieron “La balsa”» (Crónica), El grito sagrado del rock nacional (Noticias Argentina).

La ocasión sirvió también para volver a reunir a Los Gatos originales (Litto Nebbia, Ciro Fogliatta, Alfredo Toth y Kay Galifi), con la obvia exclusión de Oscar Moro (fallecido en 2006), simbólicamente reemplazado por dos eximios bateristas: Rodolfo García (ex Almendra) y Daniel Colombres. Tampoco estuvo Pappo, fallecido en 2005, integrado a Los Gatos luego de la grabación de La balsa. Con esta nueva formación Los Gatos realizaron una gira latinoamericana de celebración de los 40 años de La balsa. En este marco de reconocimiento, Litto Nebbia abandonó su tradicional postura de no tocar La balsa, y la banda realizó una nueva versión del tema con participación de Fito Páez.

La nueva versión de La balsa integró la publicación por parte de Sony BMG, de una caja conteniendo los seis álbumes originales de Los Gatos.

Finalmente se publicó el libro La historia de Los Gatos. 40 años de «La balsa», 1967-2007, escrito por Mario Antonelli, con los testimonios de importantes músicos y protagonistas del rock nacional: Rodolfo García, Miguel Cantilo, Roque Narvaja, Andrés Calamaro, Fito Páez, Gonzalo Aloras, Alfredo Rosso, Claudio Kleiman, Marcelo Montolivo, entre otros.

Al principio



Rock en español

Integrantes de Sui Generis: Charly García y Nito Mestre. Con el tiempo, García se convertiría en una importante figura en representación del rock argentino.

Rock en español es la música compuesta e interpretada en español, portugués, debido a lo cual el término correcto, según expertos, sería rock iberoamericano.

La producción de Rock Iberoamericano inicia, aproximadamente, en la década de los sesentas con grupos que, en su gran mayoría, "interpretaban" en inglés los éxitos de bandas como los Beatles.

Pero no es sino hasta finales de la década de los ochenta cuando el Rock en Español es visto como un producto atractivo para la industria musical y factores como la demanda de la gente por escuchar rock en su lengua materna, así como cierto desarrollo económico de Latinoamérica permiten el surgimiento de una industria del rock Latinoamericano.

Es entonces cuando, para poder ser comercializado de una manera eficiente, la disquera BMG Ariola decide etiquetar su catálogo de artistas Iberoamericanos como "Rock En Tu Idioma" donde incluía básicamente exponentes de new wave.

Miguel Mateos y su banda los Zas, se convierten en los pioneros de dicha oleada apoyados por la multinacional BMG Ariola. hoy Sony Music, que ve en èstos una diamante en bruto, y que sube desde Argentina hasta México, cuya espuma llega hasta las mismísimas barbas del tio Sam y a las costas Españolas, trayendo consigo de la mano a grupos como Virus, Soda Stereo, Rata Blanca, Charly García, G.I.T., La Renga, Los Violadores, Attaque 77, Pappo, Memphis La Blusera, Los Ratones Paranoicos y Los Enanitos Verdes, lo que sirvió como apoyo para bandas que se volvieron iconos en México, como Caifanes, El Tri, La maldita vecindad y los hijos del quinto patio, y bandas Españolas como Heroes del silencio, los Hombres G, Nacha Pop, El último de la Fila, La Unión, etc. etc.

Rápidamente otras disqueras se unirían al concepto y aparecen otros términos similares como "Rock en castellano", o "Rock con ñ", quedando con el paso del tiempo el de "Rock en Español" y el sello inconfundible de Rock En Tu Idioma, hacia el año 1997, donde estalla la bomba que ya no daba para más.

Así bandas que ya vendían dentro de sus países un buen número de álbumes, empezaron a internacionalizarse, lo que permitió que las grandes disqueras globales firmaran para promoción a nivel Latinoamericano a un buen número de bandas que hasta ese entonces se popularizaban únicamente en sus países.

Ante el buen resultado comercial que tuvo el Rock en Español las disqueras siguieron promocionando una nueva generación de artistas, de los cuales muchos gozarían de mayor credibilidad musical.

El rock nacional argentino es el más reconocido a nivel internacional y uno de los pocos que a nivel local ha podido calar en los jóvenes de todas las clases así como involucrarse con otros rubros como el arte y la política.

A fines de los años 1950 e inicios de los 1960 ya habían artistas mediáticos como Eddie Pequenino y Billy Cafaro, que se dedicaron con éxito a este género hasta que fueron boicoteados por músicos de tango, celosos de su repercusión.

Tras el fenómeno de Los Beatles, se iniciaría una era beat que llevaría a improvisadas bandas uruguayas como Los Shakers, Los Walkers y Los Mockers a consagrarse en Buenos Aires, pero cantando temas en inglés de Los Beatles y Los Rolling Stones. Le siguieron a ellas agrupaciones similares oriundas de Buenos Aires como Los In, Los Seasons, Los Jerks, Los Interrogantes, Los Bestias, Los Knacks, Telmo & Los Stones, Billy Bond & The Lew Cuarteto y Los Jets, que tuvieron cierta repercusión. Reductos como La Cueva o la confitería La Perla del Once, así mismo como los canteros de Plaza Francia reunieron a bohemios como Moris, Javier Martínez y Tanguito que empezaron a construir un circuito artístico interesante. El primero integraría Los Beatniks, quienes en 1966 editan el primer simple del rock argentino: Rebelde. Pero La Balsa compuesta por Tanguito y Litto Nebbia, este último líder de Los Gatos demostró en Argentina que el éxito comercial del género también se podía basar en tema originales escritos en castellano. Los Gatos editan el primer LP del rock argentino, editando 5 discos y luego separándose, comenzando la carrera solista de Litto Nebbia y Pappo (quien forma Pappo’s Blues).

Miguel Abuelo y Pipo Lernoud organizaron el grupo Los Abuelos de la Nada, que sólo grabó unos temas. En 1968 Mandioca se convierte en el primer sello discográfico dedicado al rock nacional. Este sello edita 30 minutos de vida, de Moris, que luego se va a España donde alguno de sus éxitos convencieron a muchos rockeros españoles a cantar en su idioma.

En 1968 aparece el primer simple del grupo Almendra (de Luis Alberto Spinetta) y en 1970 su primer álbum donde estaba el tema Muchacha (ojos de papel). Pero Almendra duró poco y después de un disco doble se separaron. Spinetta forma Pescado Rabioso, banda que dominó la escena del rock pesado, con un sonido áspero. Los otros integrantes forman Color Humano y Aquelarre que acercó su inquietud por la experimentación en el terreno de la fusión de estilos.

Manal es considerado miembro de una trilogía inicial del rock argentino, junto a Almendra y Los Gatos. Manal demostró que se puede hacer blues en castellano.

Vox Dei logra un rock a la vez duro y melódico. La conservadora iglesia argentina auspicia por primera vez el movimiento de rock al darle el visto bueno a La Biblia eléctrica de Vox Dei. Dentro de la gama del más visceral rock and roll estaba La Pesada del Rock.

Durante 1970, se lleva a cabo en Buenos Aires el primer festival: B.A.Rock. Aparecen grupos y solistas que enriquecieron el panorama a partir del rock acústico como Gabriela, la primera dama del rock, Gustavo Santaolalla con su grupo Arco Iris, Pedro y Pablo (con Miguel Cantilo), Raúl Porchetto (dotado de un registro particularmente agudo y de un singular modo de cantar), León Gieco y Sui Generis.

Sui Generis, dúo formado por Charly García y Nito Mestre marca toda una época del rock argentino, las letras tenían un alto contenido para los jóvenes. En ellas se hablaba de las incomprensiones, las estructuras duras y los prejuicios con que chocaban a diario. El 5 de septiembre de 1975 se separa Sui Generis, reuniendo 26.000 espectadores en dos funciones en el Luna Park.

Otros grupos quisieron seguir la senda trazada por Sui Generis, con diferente tratamiento conceptual del ritmo y las letras pero siempre volcados al esquema acústico del dúo de folk rock, como el caso de Vivencia, Fantasía y Pastoral (dúo de rock).

Comienza a aparecer la fusión con otros estilos de música, como Litto Nebbia con el folclore, Alma y Vida con el jazz y el Invisible de Luis Alberto Spinetta que ahondó en la exploración musical progresiva, siempre a través de la fusión con diversos estilos.

En 1976, con el auge del rock sinfónico, Charly García forma La Máquina de Hacer Pájaros con fusiones jazzeras, que edita dos discos. Otros grupos que pertenecían al también llamado rock progresivo fueron Alas, con ciertas reminiscencias tangueras, Espíritu, y Crucis.

Nito Mestre convocó a María Rosa Yorio junto a otros para formar el grupo Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre, continuando una carrera que no distaba mucho del estilo acústico de Sui Generis.

León Gieco no demoró en imponer su personal estilo a partir de reminiscencias folclóricas, además de participar en el proyecto Porsuigieco y luego grabar el tema "Sólo le pido a Dios".

En los años ochenta se produjo un hecho significativo, la era del "revival", Almendra y Manal volvieron a reunirse para ofrecer shows con sus recordados éxitos y editar algunos discos. Moris también volvió.

Durante 1978, Charly García forma Serú Girán junto a David Lebón (guitarra), Pedro Aznar (bajo) y Oscar Moro (batería). Serú Girán es uno de los grupos más sorprendentes del rock nacional. Tanto por su estatura artística como por su amplio poder de convocatoria son considerados “los Beatles argentinos”. Para demostrar que no existía la rivalidad García-Spinetta, Serú se presenta en el estadio Obras junto al grupo Spinetta Jade (que había editado cuatro discos).

En 1980, Serú Girán juntan a 60.000 personas en un recital gratis en La Rural. Pedro Aznar deja la banda para ir a EE. UU. para participar en el Pat Metheny Group; esto lleva a disolver la banda. Entonces Charly García y David Lebón inician sus carreras solistas.

Durante 1982 se produce la Guerra de Malvinas, que acarreó un fuerte sentimiento pacifista entre los músicos de rock. El 16 de mayo de 1982 se realiza el Festival de la Solidaridad Latinoamericana (para ayudar a los chicos que están peleando en la guerra de las Malvinas) convoca a las más grandes figuras del rock argentino, que atrae a 60.000 espectadores. Este hecho significa una bisagra que, entre otras cosas, vuelve masivo al rock argentino.

Este parte aguas es el boom que hace explotar el llamado Rock en Español, la guerra por las Malvinas hace que músicos como Miguel Mateos, graben temas como Huevos y Tirá para arriba, y que lograron una seguidilla de canciones que rodeaban el sentir de los jóvenes con lo que sucedía políticamente, grupos como G. I. T. también graban temas con letras con matices de lo que temen los jóvenes por la guerra.

Los primeros en cosechar éxitos luego de este parte aguas fueron: Juan Carlos Baglietto (capitaneando una interesante camada de músicos rosarinos, entre ellos Fito Páez, de 19 años), Alejandro Lerner y Celeste Carballo.

Los tiempos democráticos propiciaron unos cuantos regresos: Miguel Abuelo, Moris, Miguel Cantilo con el grupo Punch y Piero (todo de blanco, como parte de una novedosa cruzada en favor de la reconciliación, las “buenas ondas” y la Nueva Era), y el multitudinario recital de Pastoral en Obras. Son los últimos tiempos para este dúo, ya que el 20 de mayo de 1983 muere Alejandro de Michele.

Desde el lado del rock duro y pesado, Pappo funda Riff, que logra amplia trascendencia. Otros grupos del género son V8 y La Torre, encabezado por Patricia Sosa, quien más tarde se lanzaría como solista pop.

Aparecen una serie de grupos con una actitud más divertida, con letras simples y música sólo para bailar como: Los Abuelos de la Nada, Suéter, Los Twist, Viuda e hijas de Roque Enroll (un grupo formado por mujeres), Virus y Soda Stereo. Los dos últimos se convertirían en grupos importantes y más serios con sus siguientes álbumes.

Charly García tiene a su cargo algunos de los momentos artísticos más bellos del período. Con álbumes como Yendo de la cama al living, Clics modernos y Piano bar, da muestra de ello y de su banda sale un nuevo grupo los GIT.

La escena local es dominada por tres grupos: Miguel Mateos/ZAS, Soda Stereo y Virus. Pero aparecen grupos nuevos o provenientes del under y con distintos estilos como: Fricción, Don Cornelio y La Zona (en el dark), Metrópoli (en el pop), Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (en el rock), Los Ratones Paranoicos en el rock Stone, Memphis La Blusera (en el blues), Los Pericos (en el reggae) y Los Fabulosos Cadillacs (en el ska).

Soda Stereo aumenta su popularidad, disco tras disco. Luis Alberto Spinetta continúa su carrera solista con algunos altibajos.

Durante 1991, Soda Stereo se presenta gratis en la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires ante más de 250.000 personas. Antes habían batido el récord de presentaciones consecutivas en el teatro Gran Rex, con 14 funciones a las que acudieron 43.000 espectadores.

Serú Girán se reúne después de 12 años. Es el primer grupo en la historia que llena el estadio de River Plate (19 de diciembre de 1992) con 70.000 personas y entradas agotadas, obligando a una segunda presentación con 50.000 personas (30 de diciembre de 1992), marcando otro gran récord de esta espectacular banda.

En 1994 Los Redonditos de Ricota atraen a 80.000 personas para la presentación de Lobo suelto, cordero atado durante dos noches en estadio de Huracán. De esa manera se conviertió en uno de los grupos más exitosos de la década.

El 20 de septiembre de 1997 se separa Soda Stereo. Reuniendo 80.000 espectadores en el Estadio de River Plate. Gustavo Cerati logra tener popularidad en su carrera solista con su exitoso disco "Ahi Vamos" con el cual vuelve a sus raices del rock, dejando de lado su particularidad por la electronica..

Para el nuevo siglo los grupos que más populares son Los Piojos, La Renga, Bersuit Vergarabat, Viejas Locas, Turf, entre otros.

A mediados del 2000 Los Redonditos de Ricota llenaron dos veces el estadio River. Ese esperado show en pleno Buenos Aires tuvo lugar finalmente los días 15 y 16 de abril de 2000 en River. Con algunos incidentes en las inmediaciones del estadio, alrededor de 140.000 fanáticos provenientes de todo el país.

En diciembre de 2000 vuelve Sui Generis con Charly García y Nito Mestre. Llevan 30.000 personas a la cancha de Boca Juniors y en enero de 2001 llevan 100.000 personas al Parque Sarmiento en un espectáculo gratuito organizado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires llamado “Buenos Aires Vivo III”.

Durante el 2001 se suma entre los grupos más populares Bersuit Vergarabat. La banda liderada por Gustavo Cordera logra con sus letras (muchas de ellas ligadas a las cuestiones sociopolíticas) y la música cumbia-rock atraer una gran cantidad de gente.

En el 2002 otra banda argentina, La Renga, logra llevar más de 70.000 personas a la cancha de River.

Durante el 2002 se habla de la separación de los Redonditos de Ricota. Si bien no hubo declaraciones oficiales, el lanzamiento solista del guitarrista de la banda Skay Beilinson lo dice prácticamente todo.

Según una encuesta del suplemento “¡Sí!”' (del diario Clarín) Charly García con su disco Influencia logra hacer el mejor disco del año 2002.

En el comienzo del 2003, tras la crisis económica argentina (originada por la recesión que comenzó en 1998 y se debió en parte al agotamiento de la paridad entre el peso y el dólar), los empresarios invierten en shows de grupos argentinos. Vuelven shows que solían hacerse décadas anteriores como La Falda Rock, Cosquín Rock, Carlos Paz, San Pedro Rock. En estos acontecimientos acuden las bandas más populares del país. Para fin de año Los Piojos llenan el estadio de River con unas 70.000 personas.

En el 2004 el grupo de Mataderos, La Renga, vuelve a tocar en el estadio de River por segunda vez en su historia y para el mes de diciembre toca por tercera vez en la cancha de Huracán ante 50.000 personas y sin publicidad, con una novedad nunca hecha por una banda de rock argentino, montan un escenario circular en el medio del campo. El 30 de diciembre de 2004 ocurre la mayor catástrofe de la historia del rock argentino, se incendia la discoteca República Cromañón al inicio del recital de la banda Callejeros, mueren 194 personas y resultaron heridas más de mil.

En el 2005 murió otro de los próceres del rock nacional: Norberto Napolitano, "El Carpo" o simplemente Pappo, falleció como consecuencia de un accidente de tránsito la madrugada del 25 de febrero en la ruta 5 a la altura del kilómetro 71, en la localidad bonaerense de Luján. Sus restos fueron despedidos al día siguiente en el panteón de músicos de SADAIC, en el cementerio de la Chacarita (Capital Federal, Argentina) por sus seres queridos y por una multitud de fanáticos que no cesó de corear sus canciones y su nombre.

Una de las grandes sorpresas del año 2005 fue la edición del disco UNO de Miguel Mateos, quien sigue vigente en la escena latinoamericana, este disco fue editado por su propio sello discográfico la cabula, en el que Miguel junto a su banda conformada por Ariel Pozzo endorser de prs y uno de los mejores guitarristas argentinos, Roly Ureta ex fricción y su hermano Alejandro, regresan con mucha fuerza para retomar la escena local con la gira una mirada a los clásicos, en la que dan cuenta de los grandes éxitos de Miguel durante 25 años de carrera artística.

El 12 y 13 de noviembre de 2005, el Indio Solari, ex cantante de Los Redonditos de Ricota, hizo dos multitudinarios recitales en el nuevo Estadio Único de La Plata. Con una concurrencia de 110.000 personas provenientes de todo el país, e incluso países limítrofes, marcó el inicio de su carrera solista. En este show, se consolidó el mito del “pogo más grande del mundo”, propio de Los Redonditos de Ricota, ya que durante el recital el sismógrafo del Observatorio de La Plata registró ondas de choque cercanas a los 3,0 Richter. No está de más aclarar que La Plata, Buenos Aires, no es zona sísmica, es decir no ocurren sismos.

En 2007 Soda Stereo vuelve a reunirse, luego de 10 años de silencio, en el marco de una gira llamada "Me Verás Volver", la banda bate todos los records de convocatoria en el continente Americano y vuelve a demostrar que es el grupo en español más exitoso de todos los tiempos. Superando a bandas como los Rolling Stones y U2. Haciendo 6 river totalmente llenos superan la marca de Rolling Stones y convocan a mas de un millón de personas en su gira por todo el continente, record nunca alcanzado.

A finales de 2007, La revista Rolling Stone , hace referencia a los diez discos más sobresalientes grabados en vivo del rock argentino. Iniciando con Zas, la banda de Miguel Mateos y el álbum Rockas vivas en primer lugar, Los Abuelos de la Nada en el Ópera en segundo, Vivo por Virus en tercero, Riff en acción en cuarto puesto, seguido de Ruido Blanco de Soda Stereo en el quinto puesto. En el sexto puesto Yo no quiero volverme tan loco por Seru Girán, seguido en séptimo lugar de Endirecto por Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota continua en el puesto ocho De la cabeza con Bersuit. En el noveno puesto Exacta de Luis Alberto Spinetta, y finalizando en el décimo lugar, el álbum Insopotablemente vivo de La Renga. todo esto se dio mediante una votación abierta realizada por dicha revista, que es la de mayor importancia internacional en cuanto a rock se refiere.

En los años noventa aparecerían grandes de la historia del rock boliviano, con dos grandes escuelas de las que derivarían muchas banda actuales. Esta década comienza con las agrupaciones Coda 3 y Loukass. El tema Después de ti de Coda 3 sería un himno del rock boliviano hasta nuestros días. La desaparecida banda Loukass será una de las más recordadas.De ella partiría El ] y lo llevaría a más de 15 años de música junto a Llegas. Coda 3 se convertiría en Octavia y se proyectaría internacionalmente llegando a EE.UU., México y Colombia. La banda denotaba gran uso de la fusión con ritmos autóctonos.

Otras agrupaciones de rock y fusión con reggae fueron naciendo. Este fue el caso de la agrupación Azul Azul, que nace en los años noventa. Cabe nombrar que también el reggae jugó un papel en el mundo del rock boliviano. Una de las bandas que son de la misma cuna de Coda 3 y Loukass es el proyecto de Rodolfo Ortiz (ex baterista de Loukass y Llegas) Lapsus. Hasta el día de hoy se siguen generando bandas bolivianas de rock en español con mucho éxito fuera de Bolivia como es el caso de Reynolds, cuatro hermanos de la ciudad de Cochabamba, residentes en los EE.UU. Indudablemente Bolivia no ha tenido un movimiento de la magnitud de otros países sudamericanos. El interesado en el rock de los 70 seguramente conoce bandas de Argentina, Chile o Uruguay, y muy probablemente se sorprende al conocer que Bolivia, aun con un pequeño mercado y con falta de apoyo a los músicos de rock, ha dado a luz varias bandas, algunas de ellas con el legado de grabaciones discográficas. A fines de los 60 y principios de los 70, bandas como los Loving Darks con un estilo Rolling Stones, Bonny Boy Hots, Los Crickets (luego Los Grillos), Los Dhag Dhags, etc. hacían fundamentalmente covers de bandas pop y rock sesentero extranjeras, incluso de algunas de Argentina como Los Gatos y Almendra. Los Signos también comenzaron de esta manera pero luego introdujeron versiones de Deep Purple, Led Zeppelin y Pink Floyd, y también temas propios, grabando varios LP y llegando a incursionar en el rock fusionado con folclore. Wara fue uno de los puntos más elevados con su álbum "El Inca" en el que incorporan el folclore al rock progresivo sinfónico. "50 de Marzo" fue una banda que emigró a USA en 1971. En 1975 dos de sus miembros retornan a Bolivia y junto a Carlos Daza de Wara fundan una banda de ideas vanguardistas, Estrella de Marzo, que graba un LP que alcanza notoriedad. Daza se retira y es reemplazado por Jorge “Pitus” Quiroga, quien más tarde integraría en Los Grillos. Para las personas que conocen del rock boliviano sabrán que hay mucho más que decir y revivir del Rock Boliviano pero poco es lo que ha quedado en la historia por decirlo así, ya sea por la falta de interés o por restarle importancia los nuevos géneros musicales. "Loukass" es sin duda uno de los grupos más representativos de la escena del rock boliviano, se inicia en 1990 conformada por Christian Krauss (voz), Rodrigo Villegas (guitarra), Martin Joffré (bajo) y Rodolfo Ortiz (batería). Editan dos álbumes:"Lou Kass" (1992) y "Akasa" (1994) que obtiene disco de oro, disco de platino y disco doble platino por sus elevadas ventas, y logra salir de nuestras fronteras, se pone en primeros lugares de las FM´s en el Perú, Ecuador y Colombia, países que editan este último trabajo. Pero a finales de 1994 "Loukass" anuncia oficialmente su separación, dejando escrita una página muy importante para el rock boliviano. Hoy en día si hablamos de Rock Boliviano lo primero que se nos viene a la mente es Octavia, podríamos decir que es un Rock de altura netamente Boliviano fusionado con instrumentos andinos que le dan el toque perfecto para denominarse Rock Boliviano. Este grupo ha perdurado por más de 15 años de carrera musical, dejando en la historia grupos como "Dixi", "Loukas", "Sacrilegio" y otros tantos más. Desde 1995, RockAndBol ha estado apoyando el establecimiento de una industria de rock boliviano. Primero con un programa radial de 30 minutos de duración, luego con 4 ediciones de premios a la producción nacional y finalmente con uno de los portales más completos en el país. En los Estados Unidos, siendo éste uno de los países con más residencia Boliviana, hablaríamos del rock de Reynolds, cuatro hermanos originarios de Cochabamba que han alcanzado mucho éxito y representando a Bolivia con su música.Además se puede decir que la piratería ha mermado demasiado en el rock boliviano y no solo al rock boliviano sino a demás géneros, pero igual eso no hace menos la creatividad innata y melancólica de las composiciones blivianas, que tiene un movimiento interno intenso.

Los inicios del rock en Chile se pueden encontrar a fines de los 50's que tras el éxito de Bill Halley y sus Cometas, una figura como la de Peter Rock, que se convirtió en el primer ídolo local cantando covers y emulando la performance de Elvis Presley.

Sin embargo, el primer gran hito del rock chileno se da en la década del sesenta, con un grupo de jóvenes motivados por el rock and roll, jazz y el twist llamados Los Ramblers obtendrían gran reconocimiento público a través de su presentación en un show de Radio Minería de Santiago y posteriormente, con el lanzamiento del tema Rock del Mundial, por motivo del Campeonato Mundial de Fútbol, que se realizaría a mediados de 1962 en Chile. En la segunda mitad de los 60, apareció una escena interesante, tras el éxito de bandas como Los Jocker's y Los Mac's, de fuerte interés en la música folclórica. Ello daría origen al movimiento llamado La Nueva Canción Chilena, que influiría fuertemente en la escena rockera de ese tiempo. Se destacan además los Los Jaivas, quienes con su combinación de rock progresivo con música andina se presentaron en los principales teatros de Europa con su sonido revolucionario y único cuya canción "Todos Juntos" se convirtió en un himno que coincidía con la entrada de Pinochet al poder, y que hasta el día de hoy recorren parte de Sudamérica con innegable éxito y difusión sobre todo tras la obra cumbre Alturas de Machu Picchu, basado en la musicalización de parte del Canto General del poeta premio nóbel chileno Pablo Neruda. Otras bandas importantes de ese movimiento fueron Congreso y Los Blops.

Durante los años 80, aparecen Los Prisioneros tras la paulatina desaparición de los grupos de la anterior generación. Su mensaje claro y directo, permitió que gozaran de una fuerte base de fans que generaría el interés de la multinacionales de la época. Su sonido que variaba entre el new wave y el rockabilly sumado a letras de títulos como "El Baile de los Que Sobran" o "Muevan las Industrias" les permitió ser la banda más internacional de esa década triunfando en países como Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y Venezuela, posteriormente el canal MTV latino escogería su vídeo "We Are Sudamerican Rockers" para abrir la señal, debido al significado de la canción.

Sin embargo en los años 80, también hubo otras bandas. Una escena con presencia mediática consagro a Upa, Aparato Raro, entre otras bandas. Y hubo otras escena de corte más underground donde destacaron, Los Miserables y Fiskales Ad-Hok. Estos 2 últimos firmarían con multinacionales en la década siguiente.

Definitivamente Los Prisioneros se convirtió en una de las bandas más conocidas y rebeldes del rock en idioma español que ha visto nacer este país sudamericano incluso Jorge Gonzàles el líder de esta emblemática banda, es considerado hoy por hoy con el mote del padre del rock Chileno, También Actuo Sexual Democracia (1988-2003) pero su líder, Miguel Barriga sigue actuando y tocando las canciones. también está el rock con influencias pop de La Ley que recorrió nuevamente el camino de éxito de Los Prisioneros, tal vez superándolos en masividad pero no en letras. Pero La Ley obtuvo todos los premios a los que un artista puede aspirar como Grammys latinos e ingleses, premios MTV, etc.

Entre el heavy metal dos destacados exponente son Pentagram o Criminal, ambas bandas lideradas por Anton Reisenegger. A nivel general, la mayoría de los grupos del género apuntan a las versiones más extremas del metal, tales como el thrash metal o el death metal. Asimismo, se puede mencionar que Tom Araya, del grupo estadounidense Slayer, es de procedencia chilena aunque, por haberse ido del país a los cinco años de edad, poco y nada tiene que ver con el rock chileno y se lo debe considerar, eminentemente, norteamericano.

También se puede contar a la vocalista chilena del grupo Abandoned, una banda de rock en español en EE. UU. con clara influencia chilena.

En Los 90s Chile (en cuanto a rock) adopto posturas externas y populares provenientes del rock anglo, como Glup! que en su momento intento hacer britpop, o fusiones latinas con rock. También bandas como La dolce Vita, que en su momento trabajaba el rock garaje, o los Bunkers, que se apegaban a la canción melodramática popular (pero siempre desde el rock como formato), así mismo lucybell. Por último cabe resaltar a una banda que marco un antes y un después en el rock Chileno y lo logro diferenciar del rock Argentino, Los Ex, banda lideraba por Colombina Parra, que como principal escuela se deja ver Nirvana. Los Ex trabajaron el Garaje y el rock alternativo, siempre bajo el alero del punk, diferenciándose del rock o el Punk (fiskales ad-hoc, Los miserables...) que se hacia y se hace en Chile.

Hay muchas bandas de estilos cercanos al rock entre las que se puede nombrar a Ramírez, Elso Tumbay y por supuesto a Los Miserables longeva agrupación punk/rock de alto contenido social. Si bien Chancho en Piedra es funk, tiene una enorme influencia del rock, este grupo es reconocido por sus estrafalarias presentaciones y ha llamado la atención en diversos países participando en varias ediciones (igual que otros músicos chilenos) del prestigioso Rock al Parque en Bogotá (Colombia).

Una de las últimas bandas nacionales en marcar presencia masiva más allá del público rockero para llegar al público general, son Los Bunkers, banda de Concepción que en un principio denotaban fuerte influencia de sus coterráneos penquistas Los Tres pero que últimamente ha tomado un sonido más setentero. Algunos de sus singles han logrado alta rotación en canales de música latina como MTV latinoamérica. Otra banda también procedente de la ciudad de Concepción es De Saloon los cuales últimamente han destacado en distintos escenarios y festivales de rock nacional y en el extranjero con su combinación rock pop power, dando con esto continuidad a la saga de bandas penquistas exitosas que se suma a históricas como Emociones Clandestinas dando por éstas razones el título de "Capital del Rock chileno" a Concepción. Una banda Santiaguina que ha surgido con fuerza en el último tiempo es Teleradio Donoso quienes claramente presentan una gran influencia de The Strokes. Cabe destacar que la escena metallera en chile siempre ha sido una de las más destacadas del continente algo que continúa hasta el día de hoy.

Hoy por hoy el rock chileno se esta gestionando de a poco con propuestas cada vez mejores con bandas como Los Bunkers, Los Ex, Lucybell, Sinergia, De Saloon, Difuntos Correa, Saiko, Claudio Narea, etc.

Mucho antes de la nueva ola Los Danger Twist, Los Daro Boys y Los Daro Jets quienes grabaron en discos. Daro desde los años sesenta se gestó un movimiento musical inspirado en el rock británico y estadounidense, además de la música ibérica, llamado La Nueva Ola. y el GO-GO y el YE-YE.

Hacia 1964 empiezan a aparecer las primeras bandas entre las cuales se destacan Los Desconocidos, Los Danger Twist, Los Caminantes y Los Speakers; quienes fueron la más importante banda de esta primera época, y que en 1968 grabaron el que es considerado el mejor álbum de la Psicodelia Latinoamericana: "The Speakers en el Maravilloso Mundo de Ingeson", un álbum de culto, reeditado recientemente.

Luego aparecieron The Flippers, The Ampex, 2+2, Los Playboys (de Juango Fernández y Chucho Merchán, quien luego emigraría a Inglaterra haciendo una extraordinaria carrera como músico de sesión) y The Young Beats, The Beatniks, The Walflower Complextion (banda conformada por músicos norteamericanos),Los Streaks, Time Machine, desde Medellín Los Yetis. Solistas muy recordados como Harold, Oscar Golden, Vicky y Jairo Alonso; y ya entrados en los 70´s Ship, Silver Thunder, y la maravillosa Genesis, de la mano de Humberto Monroy (ex integrante de los Speakers). La gran sociedad del Estado, También se debe mencionar a Terrón de Sueños, Los Beats y Atmósfera Pesada, llamada en los ochentas Factor C.

En 1971 se realizó el famoso Festival de Ancón, evento organizado por un puñado de aventureros (en el buen sentido de la palabra) que creyeron posible revivir el fantasma de Woodstock reuniendo lo mejor del Rock nacional en un parque de las afueras de Medellin. Ancón fue sin dudas el evento más importante de esta etapa del Rock Colombiano. Lastimosamente no quedo ningún registro grabado de este legendario concierto.

Ya en la última década del siglo XX maduraron proyectos que desde hacía un par de años comenzaban a dar sus frutos. Aquí aparecen bandas con una gran acogida en el público como lo eran La Derecha y Aterciopelados.

Gracias a este movimiento, que se esparció por toda Bogotá y en las principales ciudades del país, se dio inicio en 1995 al Festival Rock al Parque, que tenía como fin impulsar toda esta serie de bandas a unas latitudes mayores y en el 2004 Cali Underground.

Uno de los hechos importantes de los últimos años es la popularidad del punk (representado actualmente por bandas como IRA y Nadie), que le ha abierto el camino al neo-punk, siendo bandas como Pornomotora, Popcorn, AltoasaltO, El Sie7e, The Mills,Don Tetto y Tr3s de corazón algunas de las más populares de este género.

El rock ecuatoriano tiene la particularidad de gozar de una amplia y diversa escena de música independiente, abarcando las diferentes ramificaciones de estilos como el hard rock, metal, rock alternativo, punk, ska, blues, hardcore punk, grunge, pop, reggae. Las bandas de rock que conforman dicho movimiento artístico curiosamente continúan al margen de la industria discográfica internacional (a diferencia del rock de Argentina y rock de México con un mercado bien conformado), hecho no conectado con la calidad musical de las bandas ecuatorianas las cuales muestran gran reconocimiento en recitales de corte underground dentro y fuera del país, así como gran aceptación, manifestada en nutridos grupos de seguidores. Debido a la condición de músicos independientes, el rock en el Ecuador está libre de manipulaciones por parte de las transnacionales musicales, esto ha llevado a reinventar un sonido autóctono, de apariencia real, que capte la aceptación de jóvenes que se sienten identificados con esta postura, lo que ha elevado a algunos grupos al nivel de bandas de culto local. Pero esta realidad contrasta con la dura tarea de mantener una carrera estable que perdure, por la misma condición de independientes. La mayoría de los grupos aprovechan sus conciertos o entrevistas en cualquier medio de difusión para denunciar la falta de apoyo del Gobierno y del público en general. Todas las bandas, de una u otra forma, han sido discriminadas en casas disqueras o en medios de comunicación para su difusión nacional o internacional. Entre las bandas de rock underground ecuatoriano que por su carrera musical destacán, están: La Doble (Rock Progresivo), Sobrepeso (Rock), Mamá Vudú (rock alternativo), Raíces Napalm (rock alternativo), Víbora Julieta (rock alternativo), Blaze (metal), Siq (metal alternativo), Viuda Negra (metal progresivo), Basca (heavy-thrash metal), Demolición (thrash metal), Likaon (thrashcore-metal), Metamorfosis (heavycore power), DECAPITADOS (death-doom), Mortal Decisón (punk), Verde 70 (Punk-Pop), Sal y Mileto (rock libre ecuatoriano), Muscaria (hardcore metal), Notoken (hardcore punk), Los Ultratumba (Punk-Grunge), Crucks en Carnak (Pop-Rock), Riccardo Perotti (Pop-Rock), TercerMundo (Pop-Rock), La RoCola Bacalao (ska), Tranzas (balada POP-quería), CafeteraSub, Colmena (crossover). Paralelos al movimiento, pero de igual importancia, la labor de los trovadores urbanos del rock Jaime Guevara en Quito, Hugo Idrovo en las Islas Galápagos y el Viejo Napo en Guayaquil, imponen su influencia.

Los artistas raramente vivían de las ventas de sus discos, y en cambio actuaban de punta a punta de España, cuando y como los llamasen. Para dar un soporte efectivo, pero controlado, a la canción ligera, se crearon festivales de la canción, el de Benidorm, el del Mediterráneo. Así hasta que cada ciudad contó con el suyo más o menos importante.

Pero años después, todavía a comienzos de los setenta, los discos foráneos de rock seguían llegando censurados, con dos o tres canciones menos y otras portadas, y a los artistas locales se les seguía mirando con lupa si eran comprometidos.

Miguel Ríos fue uno de los primeros rockeros nacionales. Un cazatalentos se lo llevó a Madrid con sólo 16 años. Tras superar problemas como la falta de dinero o la de su carné de músico, el 2 de abril de 1961 grabó sus cuatro primeras canciones con destino a un EP. Para entonces se decía que el rock and roll había muerto y lo que triunfaba era el twist. Por eso, Miguel fue bautizado como “Mike Ríos, el rey del Twist”. A partir de 1967 llegaron Vuelvo a Granada, El río, Contra el cristal, El cartel y Mira hacia ti. Pero fue en 1970 cuando Miguel pasó de ser estrella en España a ser reconocido internacionalmente. Y no fue con el rock. El Himno de la alegría (extracto del último movimiento de la novena sinfonía de Beethoven), realizado con la orquesta del argentino Waldo de los Ríos, amaneció en plena era del rock sinfónico, vendió tres millones de copias en todo el mundo y fue n.º 1 en numerosos países.

Más tarde, en la década de los ochenta relanzó su carrera con el doble directo Rock'n Rios (1982), al que le siguieron varias giras multitudinarias por todo el territorio español, que siervieron además para consolidar a nuevos grupos como Leño y Luz Casal.

Bruno Lomas, nacido en Játiva (provincia de Valencia), fue otro referente de los comienzos de rock en España, famosa es su particular versión de La casa del sol naciente. Ganó importantes premios de renombre por aquella época, el premio a la crítica del festival de Benidorm (Amargo amargo), el primer premio en el festival del Mediterráneo (Como ayer); hizo cine (Codo con codo) y entró en los anales de la historia grabando el primer disco de rock en vivo de la misma (en el teatro Calderón de Barcelona) en 1968. Murió como muchos rockeros, en la carretera, el día 17 de agosto de 1990.

Antes de que los grupos de los años 80 también se arrogaran este término. Se decía que si Los Mustang fueron The Beatles españoles y Los Salvajes, The Rolling Stones, Lone Star fueron The Animals, The Who y los The Kinks, versioneando temas de estos grupos como Comprensión, I’m crying, De día y de noche y Nuestra generación, entre otros.

El otro núcleo es Barcelona, donde, a principios de los años setenta, surge un pequeño local de conciertos, la Sala Zeleste, que aglutina durante los últimos años de la dictadura y los primeros de la transición a buena parte de los músicos inquietos de la ciudad condal. A diferencia de la generación inmediata anterior — básicamente generadores de versiones los unos, y francófonos en cuanto a influencias los otros — los músicos que se aglutinan en Zeleste reivindican el rock como referencia, desmarcándose significativamente del fenómeno de la Cançó, más próximo a la influencia francesa en cuanto a contenidos, mensaje y orientación estilística. Los políticos de la época usarán el movimiento de la Cançó de un modo bastante grosero, como un vehículo de difusión social en momentos cruciales para la historia de Catalunya.

La sala Zeleste había nacido como un pequeño local del barrio de La Ribera donde podían realizarse conciertos sin apenas requisitos previos. Y había muy pocas salas de directo en Barcelona durante esa época. Quizás por ese motivo las bandas más inquietas fueron acudiendo poco a poco a la calle Platería (Argentería hoy), hasta que todo ese movimiento acabó fuertemente consolidado, agrupando a bandas de orientaciones y propuestas diversas en un núcleo potente que acabría grabando, en su mayor parte, para el sello Zeleste/Edigsa. Desde las propuestas que reivindicaban la música popular (La Rondalla de la Costa) hasta los grupos más épicosinfónicos (Iceberg) pasando por los coqueteos con el jazz-rock (Música Urbana, Secta Sónica), la experimentación (innumerables jams abiertas) o el cantante-canalla nacido de la entraña del rock urbano (Oriol Tranvía o Pau Riba; el propio Sisa, aunque un poco diferente), un notable muestrario de propuestas musicales se arracimó en la sala Zeleste durante esos años. También en Zeleste aparece la primera orquesta de innegable proyección pupular, en cuyo espíritu mora la idea de la recuperación del sentido de la fiesta participativa y no oficialista, tan ahogado durante décadas por la represión franquista. Fue la Orquesta Platería (Albert Batiste y Pere Riera, entre otros, fueron los padres de la iniciativa).

Muchos de los grupos bautizados como “rock layetano” basaban sus propuestas exclusivamente en lo musical, aunque no todos. Por alguna razón poco comprensible, parece como que este período de la historia de la música en España es sistemáticamente obviado por muchos medios, desde las recopilaciones históricas o discográficas hasta la prensa escrita, pasando por los propiamente llamados grupos de rock catalán (de los ochenta en adelante), quienes ni por respeto hacia los colegas que les precedieron tuvieron el gesto de reconocer abiertamente que hubo una primera generación que abrió las puertas de un lugar musical llamado desierto. Barcelona fue el primer centro musical hegemónico de la península a finales (y después) del franquismo.

Los políticos de la época, más preocupados por otros menesteres, no apoyaron en su día el fenómeno del rock catalàn y andaluz, y como consecuencia del desinterés institucional y de una infraestructura muy frágil que se vino abajo, a partir de los ochenta el centro hegemónico de la música se desplaza a Madrid. Un alcalde con sentido de futuro —Tierno Galván— sí supo ver la dimensión social de lo musical en una sociedad que apenas estrenaba libertades.

A pesar de estar relegado de los focos del rock en español, los latinos y la música latina en general, siempre ha influenciado al rock estadounidense. En los años cincuenta, el primer representante de envergadura fue Ritchie Valens, quien interpretó una versión rockera del tema tradicional La Bamba que sería un hit retomado años después por la banda Los Lobos.

En los años setenta, la presencia mexicana se daría de un lugar con el éxito de Santana en Woodstock (1969), y luego su álbum Abraxas. Siguiéndolo, aparecería una movida conocida como rock chicano, donde la banda destacada fue Malo.

Muchas de estas bandas siguen vigentes aún y han consolidado su relación con la movida mexicana, por lo que muchas de ellas son invitadas a participar a los festivales más importantes como el Vive Latino.

El movimiento del rock independiente en Guatemala ha sido la corriente musical más importante desde los años 80, influenciado sobre todo por el rock español, el rock argentino y el rock estadounidense.

Alux Nahual. Viernes Verde. Viento en Contra. Malacates Trébol Shop. Bohemia Suburbana. La Tona. Radio Viejo. Extinción. Surash. Razones de Cambio. Ricardo Andrade y Los Últimos Adictos. Dharana.

En búsqueda de abrir brecha para la expansión del rock Guatemalteco..año con año, desde hace ya una década, se realiza un festival denominado La Garra Chapina, el cual es organizado por Viernes Verde..

En el 2008 una nueva banda de rock en Guatemala, Aliados Band, ofrece una nueva opción para el rock en español, clasificada dentro del género de Rock Nu Metal con influencias góticas, Aliados Band ofrece un sonido más parecido a las bandas europeas pero conservando la influencia comercial americana.

En Honduras hay una muy importante cultura de Rock. Este se empezó a finales de la década de los 70 se considera el mejor vocalista de rock hondureño al desaparecido ex vocalista de los diablos negros marvin Corea. Actualmente hay una gran creación de bandas en este país. Se considera a delirium como la mejor banda de rock nacional. Lastimosamente en Honduras no existe la industria musical lo que significa que es demasiado difícil internacionalizar a una banda aunque sea a nivel de América Latina. Además de la gran influencia del Reggaeton sobre el mismo.

En Honduras hay muchas radios que tienen programas de música rock en la zona sur de Honduras hay una radio que se llama sagui fm el programa se llama planeta rock y es bien escuchado por los pobladores de la zona sur el presentador de dicho programa se llama pedro velasquez.

A finales de los años cincuenta y principios de los años sesenta surgen en México varios grupos que se dedican a traducir (o adaptar a sus vivencias) los éxitos del rock and roll estadounidense al español, como Los Teen Tops (La Plaga, Popotitos, Presumida), Los Reno, Los Hooligans, Los Rebeldes del Rock, Los Crazy Boys, Los Locos del Ritmo (creadores de la que muchos consideran la primera canción original en música y letra de rock en español: Yo no soy un rebelde sin causa) y un sin fin de agrupaciones más que, contagiados por el movimiento que se daba en los EE. UU., y también como parte de la cercanía geográfica, abrazaron esta música como símbolo del rompimiento generacional que dividió el México revolucionario del México moderno. Existieron una inmensa cantidad de grupos (muchos de ellos hoy casi olvidados en México y poco conocidos en otros países), esto sucedió en dos etapas (1958-1962) y (1963-1970), abarcando diferentes estilos y logrando cierto éxito. Existieron pocas posibilidades de crecimiento por la escasa promoción musical, limitaciones en las técnicas de grabación en los primeros años y la carecncia de oportunidades de componer temas originales, ya que las exigencias del mercado en aquel entonces no lo permitieron en gran escala. Algunos de estos grupos aún existen y se mantienen activos, con algunos cambios de alineación.

Primera época: Los Locos del Ritmo, Los Rippers, Los Teen Tops, Los Gliders, etc.

Segunda época: Los Apson, Los Reno, Los Ovnis, etc.

Uno de los principales problemas que se enfrenta en la actualidad es la carencia de información sobre muchos de los grupos mexicanos que fueron exponentes de este género musical.

Al igual que en EE. UU., en México los grupos de rock and roll pronto se vieron copados por el mercado discográfico, que separó a las voces sobresalientes o a los miembros más carismáticos de aquellos primeros grupos para generar productos comerciales que serían la base del pop que sustituyó al rock and roll. Surgirían así solistas como Enrique Guzmán, César Costa, Angélica María, Johnny Laboriel y otros que imitarían a cantantes estadounidenses como Elvis Presley, Paul Anka, Little Richard y Chuck Berry, así como a los ingleses Cliff Richard y The Shadows. Muchos de estos primeros cantantes aún permanecen activos en la farándula mexicana, y aún se refieren a sí mismos como “rocanroleros”.

La reacción a este hecho, que llevó al rock and roll a ser un pop suave encaminado al consumo del gran mercado, fue el surgimiento a mediados de los años 60 de varias agrupaciones en ciudades como Guadalajara y Tijuana (tierra de origen del rock chicano, que impulsó a Carlos Santana), con un sonido más áspero, fuera del medio discográfico, que retomaron la vena de rebeldía y que seguían de alguna manera el movimiento de la invasión británica, así como el recrudecimiento que tuvo esta música en sus lugares de origen y que, a la postre, llevarían a transformar el rock and roll en rock.

El 11 de septiembre de 1971 se celebra en México el Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, que fue una imitación del Festival de Woodstock, realizado en EE.UU. en 1969. La importancia del festival mexicano radicó en que con él se demostró que la música rock había dejado de ser marginal, amén de que era capaz de convocar a grandes multitudes. Sin embargo, el festival de Avándaro, condenado y satanizado por la prensa en aquel entonces, también marcó el inicio de la intolerancia hacia esta expresión por parte del autoritario gobierno mexicano de esos años.

El rock, cantado en inglés pero también en español, tuvo que refugiarse en las zonas pobres de la ciudad, en lugares acondicionados precariamente para realizar conciertos, a veces por única vez, conocidos como “hoyos funky” que despertaban la suspicacia y el temor de nuevas revueltas como la acontecida en la Ciudad de México en el movimiento de 1968.

Mención aparte merece la banda Decibel, dirigida por Walter Schmidt y Carlos Robledo, dos personajes que fundaron el movimiento de música experimental y rock progresivo en México, que no conformes con ello darían vida, años más tarde, a otras dos agrupaciones trascendentales: Size (una de las primeras bandas de punk mexicano y de la new wave) y Casino Shangai (pilar de la música electrónica en México).En los años setentas se formaron decenas de grupos de rock, que influenciados por las composiciones grabadas en Español, crearon su propio material, cantando también en Español pero que limitados a tocar en hoyos fonky como:el Herradero, el Chicago, el Macumba, el Covadonga etc.no contaron ni con el apoyo de las compañías disqueras ni con el de las revistas especializadas del momento.Entre ellos cabe mencionar:Perro Fantástico, Mara, Rock Moviloy, Ataúd Blindado, Vox Populi, Stray Cat, Yogi Band y muchos más.

En Guadalajara y otros puntos del país se gestaban propuestas como Sombrero Verde (antecedente de Maná).

Posteriormente, el cierre de la década de los noventa da pie a la aparición de grupos que buscan conjuntamente la aceptación de una generación habituada a la estética de los videos musicales y, al mismo tiempo, la creación de una propuesta fresca y ecléctica. Grupos como Molotov, El Azote o Lost Acapulco abanderan ahora un movimiento de rock mexicano que atraviesa una etapa de transición, buscando ganar la batalla por la dominación del mercado discográfico.

Al mismo tiempo aparece en la ciudad de Monterrey el movimiento llamado Avanzada regía, la cual se caracterizó por la música más acorde al rock estadounidense o inglés que al mexicano, con artistas de Hiphop, como Control Machete, música electrónica Plastilina Mosh, o Britpop como Jumbo banda, y también algunas otras que no perdían el estilo latino, como El Gran Silencio.

Al igual que es otros países el rock mexicano a forjado su identidad propia.

En Panamá empiezan a formarse bandas de rock a finales de los 80".

El Inicio de la escena rockera en Panama en un principio fue algo difícil debido a que Panamá, por ser un país donde los ritmos tropicales y el reggae eran predominantes, la juventud no conocía mucho el Rock. Pero no fue sino hasta principios de los 80 que se comienzan a escuchar bandas nacionales como Océano, con letras románticas y ritmos suaves, hasta Cabeza De Martillo que fue una de las primeras bandas de Rock pesado en el País. Luego comienzan a formarse bandas legendarias para Panamá como Los 33, y más adelante la fusion del Rock con ritmos como el Reggae, hacen que surjan bandas como Os' Almirantes y Los Rabanes, siendo estas aún las más populares entre la juventud Panameña.

De 1964 al 1967 destacan Los Hang Tens, con los hermanos José y Freddy Rizo Patrón Buckley, Diego García Sayán Larrabure, Ramón de Orbegoso Elejalde y Felipe Larrabure Aramburú; y, de 1967 a 1968, con Jaime Sabal Saba, Juan de Aliaga Fernandini y Guillermo Pérez-Arguello.

También destacan Los Shain's con Gerardo Manuel Rojas y Ego Pico Aguirre como líderes del grupo.

Durante los setenta los éxitos más grandes fueron de Pax )incluyendo su versión de Smoke On The Water compuesto por el grupo Deep Purple) y también Resurrección del sol.

Arena Hash en particular fue un grupo que tuvo numerosos top hits en Perú. Su cantante y fundador, Pedro Suárez-Vértiz a partir de los noventa se lanzó como solista pop, siendo el cantante pop/rock que más ha vendido en el Perú y con buena acogida internacional. Hoy en día sigue siendo el popero más popular en el territorio peruano.

El rock dominicano es la expresión de la música rock ejecutada e interpretada por artistas de origen dominicano. Originándose en los '70s con The Masters, empezaron a formarse bandas exitosas como Tribu Del Sol, Toque Profundo y Tabutek, entre otras. El rock dominicano es escuchado principalmente por los jóvenes de República Dominicana, que han abrazado esa música, muchas veces sobre el merengue, la bachata y el reggaeton, otros tres géneros muy populares en República Dominicana.

Los estilos de bandas de rock de República Dominicana varían grandemente. Desde pop/rock, alternative, punk, hasta metal, black metal, progressive metal y death metal y últimamente se ha incorporado el brutal death metal/grindcore con la banda Coprophagia Nervosa, mostrando que también hay amantes de los géneros más extremos y brutales en este país. Muchas de las canciones son interpretadas en español, aunque también algunas bandas cantan en inglés.

Aunque la escena aún permanece local y no ha trascendido internacionalmente, está siendo conocida poco a poco, principalmente en la capital, Santo Domingo. Solo algunas bandas como JLS, Los Pérex, La Armada Roja y Santuario han viajado a otros países a tocar (Spain/PuertoRico/USA). Muchos de los conciertos se llevan a cabo en el Auditorio Patrick Hughson del Instituto Cultural Domínico-Americano, mayormente conocido como El Domínico. Otros lugares donde se llevan a cabo conciertos del género son el Patio de La Moneda, el Hard Rock Café, Stilo Club, Donde L'Abuela y el Cinema Café, en Santo Domingo, así como también el Centro de la Cultura de Santiago, entre otros.

En Uruguay el rock surgió a finales de los años cincuenta con bandas como The Shakers, imitadores de los Beatles pero que, con temas propios, lograron trascender más allá de las fronteras del país. Otros grupos, como Psiglo, Sindykato, El Kinto y Tótem también lograron reconocimiento a nivel local. Ya en los setenta, Opa (integrada por los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso) lograron una mezcla que recibiría el nombre de candombe beat, fusión entre rock y candombe (que se acercaría al rock progresivo) de mucha influencia en la música popular uruguaya. También el blues se desarrolló con éxito en ese entonces, siendo el mayor exponente el grupo Días de Blues.

El rock venezolano, se puede remontar a los Dangers, de donde después Rudy Márquez pasaría a formar parte de Los Impala, banda proveniente de la ciudad petrolera de Maracaibo y la primera agrupación sudamericana de renombre que tuvo gran repercusión fuera del continente, haciendo gran parte de su carrera en España. Luego aparecerían bandas como Los Darts, Los 007 y Los Claners que siguieron el patrón establecido por el rock británico. Conjuntos como Ladies WC o Azúcar, Cacao y Leche giraron en torno a lo progresivo incluso está última incursionando en la fusión.

Posteriormente aparecerán bandas como Témpano que tras haber incursionado en el progresivo (Atabal Yemal) pasó al new wave (El Esequibo). También surge una movida metalera con Arkangel y Paul Gillman a la cabeza y bandas tan representativas como "Resistencia", "La Misma Gente", "Equilibrio Vital", "Estructura", "Alta Frecuencia" y "El Proyecto De Franklin Holland" entre otros. También destacados en los ochenta fueron las bandas "Aditus", "PP'S" y los solistas Melissa y Aguilar que mezclaron el rock con el pop y otras tendencias como el new wave, el synth pop y el funk respectivamente haciéndolo más digerible y llegando a un público mucho más amplio, pero la gran banda que terminaría emergiendo con proyección internacional sería Sentimiento Muerto, aunque el fallecimiento de su guitarrista Cayayo Troconis provocaría la desintegración de la banda. No puede tampoco obviarse la importancia de "Desorden Público" banda que desde los 80 ha mantenido una carrera constante y es referencia en toda latinoamerica en lo que a "ska" se refiere.

En los noventa, aparecerán Sentencia, Krueger, Baphometh, Psicosis (Banda),Caramelos de Cianuro,Candy 66, y Los Amigos Invisibles, quienes residen actualmente en Nueva York. También Culto Oculto que actualmente se encuentra en Madrid.

Otra banda que registró importantes logros en los noventa fue la agrupación caraqueña Zapato 3, cuyo éxito Pantaletas Negras aún después de una década sigue siendo la referencia obligatoria en el cancionero del rock venezolano.

Al principio



Rock de Argentina

Soda Stereo en 2007 con "Te hacen falta vitaminas" uno de los históricos del rock Argentino

El rock argentino (en Argentina rock nacional) es un género musical muy amplio aplicado a cualquier variedad de rock, punk y heavy metal argentino, entre otros estilos musicales.

El rock en Argentina comenzó a interpretarse en la segunda mitad de los años 60. En la segunda mitad de los años 60 comenzó a formarse un género musical que fue denominado "rock nacional" cuando varios grupos underground empezaron a componer canciones en español sobre los temas que preocupaban a los jóvenes de ese momento. Se trataba de una época en la que los militares bloqueaban sistemáticamente cualquier intento democrático. Durante las primeras, decádas los grupos locales se dedicaban a cantar en español y en inglés canciones de rock and roll, propias o covers de éxitos internacionales, pero sin adquirir una identidad musical propia. Desde mediados de los 60 el rock argentino tuvo una evolución constante a través de los años 70 y los años 80, cuando se transformó en un género internacional.

El rock nacional en Argentina es cantado habitualmente en castellano y fue uno de los primeros en ser cantado masivamente en en un idioma que no fuese el inglés y en alcanzar una extendida popularidad interna y luego internacional.

El rock and roll surgió en los EE. UU. sobre una base de rhythm & blues; ganando popularidad en los años ‘50, con músicos como Elvis Presley y Bill Haley (quien visitó la Argentina en 1958), y despertando el interés de varios artistas argentinos en imitar esos sonidos. Entre esos primeros artistas se encontraban Eddie Pequenino. La primera agrupación de rock argentina fue Mr. Roll & The Rockers, una banda liderada por Eddie Pequenino, formada en Buenos Aires en 1956 y que tuvo a Lalo Schiffrin como pianista. La misma interpretó temas de grupos americanos, teloneó a Bill Halley cuando visitó la Argentina e hizo sus propios temas, grabados en un Lp. por el sello CBS. Un importante fenómeno para el rock argentino en sus comienzos fueron los músicos chicanos y mexicanos de rock de fines de los ‘50 y comienzos de los ‘60. En el primer caso Ritchie Valens impuso en 1957 en La Bamba, el primer hit mundial del rock en español. En el segundo caso, bandas como Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo realizaron adaptaciones en español de temas de Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Buddy Holly y otros, que se volvieron clásicos latinos como La Plaga y Popotitos. Muchos artistas de la época admitieron que esas bandas mexicanas tuvieron una cierta influencia en los comienzos del llamado «rock nacional» argentino. , , Litto Nebbia dice en su libro Música progresiva argentina que se unió a una banda en 1961 en Rosario y que en ese momento existían muchos grupos influenciados por el rock mexicano. Las bandas estadounidenses eran la fuente de la música y las mexicanas las que tomaban ese sonido y lo exportaban al resto de la región. Fue en este contexto en el que apareció el primer ídolo fulgurante del rock argentino, Billy Cafaro, quien tuvo un efímero pero resonante éxito con sus singles «Pity Pity», «Personalidad», «Marcianita» ,.

En 1963 Sandro y Los de Fuego grabaron una serie de versiones de temas de rock clásico y beat, también cantadas en castellano (Te Conseguiré, Anochecer de un Día Agitado, My Bonnie, El Dinero No Puede Comprarme Amor), convirtiéndose en uno de los grupos de mayor éxito comercial del momento. Luego Sandro continuaría la carrera como baladista melódico/romántico que lo llevaría a la fama en toda América Latina, abandonando para siempre el rock. Sandro fue en general rechazado por el mundo del rock argentino, mayoritariamente de clase media, tildándolo de «grasa», un término despectivo para referirse a ciertos gustos populares, generalmente de sectores trabajadores. Su tema "Tengo" ha sido considerado el Nº 15 entre los 100 mejores de la historia del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone. A partir de los años 90 el rock nacional revalorizaría a Sandro, y varias bandas incluyeron sus temas en el repertorio rockero, algunas de las cuales se volverían importantes éxitos, como Dame fuego.

En 1964 al igual que en el resto del mundo el fenómeno Beatles cayó como una bomba en la Argentina. El rock internacional empalmó con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), politizada y movilizada a través de organizaciones estudiantiles y sindicales, que comenzaba a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), con una activa participación de los jóvenes, tanto varones como mujeres, de la extensa clase media del país. Esa generación simbolizó su identidad con el rock y la revolución sexual, que opusieron como ruptura radical al tango y a la doble moral machista de sus padres.

En la Argentina las llamadas invasiones inglesas (con bandas como los Beatles y, especialmente, los Rolling Stones, que influyen a bandas argentinas hasta el día de hoy) fueron mucho más influyentes que la ola de rock & roll clásico estadounidense, tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento del rock argentino . Aunque algunos pocos hablen de invasiones inglesas para referirse al proceso de llegada de bandas británicas, el término casi no se usa y es incorrecto, debiendo utilizarse "Invasión británica".

Los Jets fueron unos de los imitadores de los Beatles más populares en el país, llegando a grabar varios discos con adaptaciones de las canciones del cuarteto de Liverpool.

Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» de 1964-1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar rock en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos, comenzaron a emular sus sonidos. Tres bandas, Los Shakers, Los Mockers y Los Walkers, tomaron el estilo de los Beatles y los Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés y así pasaron a Buenos Aires.

Así fue que, a mediados de los años 60 y de la mano del éxito de la Invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron un pico de popularidad en Sudamerica. En aquel entonces era impensable que una banda de rock latinoamericana pudiera tener éxito internacional. El éxito de las bandas uruguayas fue una notable excepción y solo se limitó a la vecina orillaporteña.

De entre todos los grupos uruguayos, Los Shakers se destacaron en particular. Si bien eran un grupo beat inspirado abiertamente en los Beatles, su sonido se destacó con un estilo propio, una notable calidad musical en sus interpretaciones y originalidad en muchas de sus composiciones. Los Shakers comenzaron a presentarse en vivo en muchos programas de televisión de Uruguay, Argentina y demás países. Debido a su decisión de no desarrollar las letras de sus canciones en castellano, su popularidad decayó. Hoy en día son considerados como una de las bandas más destacables de los años “beatleros”.

Hacia 1965, el rock se desarrollaba rápidamente en la Argentina y así aparecieron The Seasons con Carlos Mellino y un extremadamente juvenil Alejandro Medina, Los Jets y Los In, estos últimos con temas propios, Los Bestias, Los Jerks, Los Knacks, Los Interrogantes, Telmo y Los Stones, Los Comanches, el Cuarteto Sir John, Billy Bond y el Lew Cuarteto y muchos otros que solían aparecer en el programa La Escala Musical, contraposición del Club del Clan, considerado grasa y elemental por los cultores del rock.

Pero fue en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino emergieron. Un reducido grupo de rockeros comenzó a encontrarse en espacios marginales, como «La Cueva», un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, la cercana Plaza Francia, el Auditorio del Instituto Di Tella (Florida al 900) y bares que no cerraban como la legendaria pizzería «La Perla» de plaza Once. En ese pequeño núcleo inicial se encontraban jóvenes músicos que luego se volverían famosos, como los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, los uruguayos Hugo Fattoruso y su hermano Osvaldo, los porteños Mauricio Birabent (luego conocido como Moris), Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Francis Smith, Pappo Napolitano, Carlos Mellino, y Alejandro Medina y los bonaerenses Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros, así como poetas como Pipo Lernoud y Miguel Grinberg.

Los Beatniks, de los cuales Moris, Zaguri y Martínez eran miembros, comenzaron a llevar al rock argentino en la lenta transición de simples imitadores a un estado musical más creativo. Formados en Villa Gesell (lugar donde se utilizó por primera vez el término "Rock Nacional"), en 1966 grabaron el que es considerado como el primer single del rock argentino: «Rebelde» / «No finjas más».

El hito definitivo del rock argentino fue el grupo Los Gatos, banda que creó su propio material. Después de tocar en «La cueva» durante un par de meses (y siendo sus integrantes arrestados por la policía varias veces debido a razones políticas), la banda lanzó el 3 de julio de 1967 un simple: «La balsa», una canción compuesta por Tanguito y Lito Nebbia, en el Lado A y «Ayer no más», en el Lado B. El disco fue un éxito masivo y vendió en torno a las 250.000 copias. La impronta personal de Litto Nebbia en el rock nacional argentino ha sido subrayada por Charly García diciendo que «sin Nebbia no hubiera existido Javier Martínez, ni Spinetta, ni yo». Al año siguiente se publicó el primer número de la revista de rock Pinap, y se fundó el primer sello discográfico argentino de rock: Mandioca. En 1969 cuatro grandes festivales de la autodenominada “música beat” se llevaron a cabo: los conciertos June Sunday, Festival Nacional de Música Beat, Festival Pin Up y Festival de Música Joven.

Durante este tiempo se formó Almendra, de Luis Alberto Spinetta —una de las bandas más importantes de esta etapa— y Manal, un exitoso grupo con orientación hacia el blues. Junto con Los Gatos, estas tres bandas son consideradas como la trilogía fundacional del rock argentino. Sin embargo, ninguno de estos grupos tendría una historia muy larga; de hecho, muchas de estas bandas se disolvieron a principios de los años ‘70.

Almendra se separó en 1970. Spinetta formó entonces Pescado Rabioso, y los demás miembros Color Humano y Aquelarre. A principios de la nueva década, destacaron también Vox Dei, cuya mezcla de hard rock y melodías sutiles refrescó el movimiento. Su álbum La Biblia es uno de los discos definitivos de comienzos de la década.

Esta primera escena del rock argentino estuvo caracterizada por una gran cantidad de cambios en las formaciones de las bandas, y hasta intercambios de miembros entre ellas, o miembros de diferentes grupos formando agrupaciones nuevas.

A comienzos-mediados de los años ‘70 se produjo un recambio generacional, en donde la primera generación de bandas de rock argentino le pasaría el legado a una nueva camada de artistas que diversificaron aún más al rock argentino, tomando cada vez más independencia creativa del rock estadounidense e inglés.

A comienzos de los ‘70 se produjo la primera diversificación real del rock nacional. En realidad, la división se había producido un tanto antes, cuando algunas bandas comenzaron a tocar un rock más pesado; mientras que el mundo entraba a la época del heavy metal. Entre estas bandas estaban Pescado Rabioso, Vox Dei y Billy Bond y la pesada del rock. Pero de todas las bandas de heavy metal, Pappo’s blues se convertiría en la banda de metal y blues más influyente de su época, llegando a obtener reconocimiento en el exterior (y hasta tocando con B.B. King en la ciudad de Nueva York).

Por otro lado, el primer festival B.A Rock contó con varios de los artistas y bandas que encabezaron el movimiento acústico del rock: Gustavo Santaolalla formando Arco Iris; León Gieco que combinaría el rock y el folk; Sui Generis y el comienzo de la carrera musical de Charly García; Raúl Porchetto y Pedro y Pablo, entre otras bandas. Estos grupos no solo se inclinaron hacia el folclore argentino en busca de inspiración, sino también hacia otros sonidos latinoamericanos.

Varias bandas de rock acústico ganaron popularidad, como Vivencia, Pastoral y Alma y Vida. El éxito del acusticazo llevó al rock argentino a una nueva era.

Mientras los años ‘70 avanzaban, el rock acústico continuó como uno de los estilos más populares en el país, con las bandas arriba mencionadas -y otras- dominando las listas y los gustos musicales. Y por primera vez en su historia, el rock argentino comenzó a aparecer en el exterior: Sui Generis y Pastoral ganaron cierta popularidad en otros países de Latinoamérica y el segundo grupo hasta llegó a editar un EP en Japón.

Sui Generis, banda integrada por Charly García y Nito Mestre, comenzó a pasar de un rock clásico y acústico a un sonido más eléctrico y visceral. Paralelamente, en la escena underground argentina, había bandas nuevas con un sonido diferente del rock acústico y el pesado; influenciadas por un sonido acústico más experimental, el tango y el rock progresivo inglés. El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975. En ese mismo año, Charly García y Nito Mestre decidieron terminar con Sui Generis, dando dos conciertos despedida en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975 ante 30.000 personas. Historiadores han llegado a ver a los conciertos despedida de Sui Generis como el final del período "clásico" del rock argentino. El rock acústico pasaba a la historia: las bandas se disolverían o cambiarían su sonido, y aquellas que perduraron perdieron popularidad y/o se convirtieron en grupos de culto.

El período clásico del rock argentino estaba casi completamente finalizado hacia 1976, año del último golpe de estado que sufriría la Argentina. A partir de ese tiempo, el rock argentino pasó a una etapa de mayor sofisticación, experimentación y una música más conceptual. Sin embargo, unas pocas bandas acústicas como Pastoral y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre seguirían teniendo éxito.

Hacia 1973 la banda Contraluz combinó el rock con matices progresivos y folk. Este sería uno de los grupos más influyentes en los años previos al estallido del rock progresivo y sinfónico.

Tal vez el primer gran grupo sinfónico/progresivo fue Crucis. Su música atrajo seguidores en la escena underground, para luego comenzar a tocar en lugares más grandes. Hacia 1975 su música comenzó a gustar cada vez más en el público, al punto de que el mismo Charly fue a ver uno de sus conciertos para «comprobar su perfomance».

Espíritu, banda formada en 1973, sería un grupo seguido internacionalmente en la última parte del apogeo del rock sinfónico. Su primer disco, Crisalda, es citado como su mejor álbum. El Reloj, una banda proveniente del heavy metal, se hizo más progresiva con su disco homónimo de 1975.

Una grupo sinfónico que tendría un gran año en 1976 sería ALAS, con artistas como Rodolfo Mederos y Pedro Aznar en su formación. Luis Alberto Spinetta encabezaría su tercera banda, Invisible, en ese año. Su música sinfónica teñida de tango le otorgaría la atención de la crítica. Reino de Munt, otra banda de rock progresivo, contaría con Raúl Porchetto y un joven Alejandro Lerner en sus filas.

Charly García formó La Máquina de Hacer Pájaros, su primera banda post-Sui Generis, otro exponente de rock progresivo. Otros grupos sinfónicos y progresivos de la época son Tórax, Ave Rock, Anacrusa y Materia Gris. Mientras tanto, Arco Iris continuó expandiendo su folk/rock sinfónico. Junto con Contraluz sería el mayor exponente del subgénero.

El 24 de marzo de 1976 el gobierno democrático fue desplazado por un gobierno militar, abriendo uno de los períodos más obscuros de la historia argentina, lleno de represión, censura y "desapariciones". El rock argentino, al igual que la sociedad toda, sufriría el período de mayor censura de su historia. La música rock era vista como subversiva por los militares, y en un discurso de 1976 el almirante Massera denunció a los músicos de rock y a sus fans como potenciales subversivos. Antes del fin de la década el rock se popularizó cada vez más en la escena underground.

A pesar de esto, la música continuaría su desarrollo. Los heavies de Vox Dei y Pappo's Blues mantuvieron su popularidad. Otra banda heavy, Plus, hizo su debut en 1976 y disfrutó del éxito hacia fines de la década.

El rock argentino continuó con su sonido sinfónico durante el fin de la década; sin embargo, los años ‘77 y ‘78 estuvieron marcados por la separación de varias bandas. En la cúspide del rock progresivo, Crucis y Espíritu se convirtieron en los dos grupos más conocidos del período. La Máquina de Hacer Pájaros también contó con popularidad, siendo su primer disco un gran ejemplo de buen rock progresivo. En 1977 Crucis se separó, al igual que Pappo’s Blues. Aquelarre retornó de España, pero luego de un tour se separaría.

Sin embargo, 1977 sería el año en que una banda de La Plata llamada Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzaría a tocar. Con su particular rock y los extraños atuendos con los que se presentaban a tocar, los “Redondos” se convertirían con el paso del tiempo en una de las bandas más importantes del rock argentino moderno, convocando masas y ganándose un lugar junto a las otras grandes bandas del rock nacional.

1977 fue un año de bandas de éxito pasajero: Orion’s Beethoven era una banda de rock progresivo encabezada por los hermanos Ronán y Adrián Bar; venían tocando desde 1969, teniendo su momento de fama ocho años después y Soluna (segundo grupo de Gustavo Santaolalla), que si bien con la grabación de su único disco, Energía Natural (con participación de Charly en los teclados), no logró gran éxito comercial, sí se ganó la aprobación de la crítica. Ninguna de estas bandas logró mantener su popularidad y Soluna se disolvió en 1977.

A fines de la década, aún más bandas dejaron de existir. Luego de dos exitosos álbumes, el grupo de Charly García, La Máquina de Hacer Pájaros, se separó, al igual que Invisible. Pastoral, uno de los pocos grupos acústicos todavía exitosos, se separaría en 1978, al igual que ALAS. El rock argentino sufrió una de las peores crisis desde su concepción y los medios hablaban abiertamente de la muerte del rock nacional. Sin embargo, en la “sequía” de 1978 el rock argentino tuvo a su primera “superbanda” exitosa: Serú Girán.

Charly García, Oscar Moro, David Lebón y Pedro Aznar lograron con Serú Girán alcanzar una gran popularidad con su propio estilo de rock, llegando al público de las clases bajas tanto como a los de los sectores medios-altos.

En parte debido a que el grupo vivió por tres meses en el nordeste de Brasil, el primer álbum de la banda estuvo claramente influenciado por la música brasileña, combinada con el rock progresivo y el jazz.

Pero en el primer concierto de la banda para promocionar el disco se dio una de las anécdotas más extrañas del rock argentino: en el show, los fans no entendieron los extraños trajes que la banda usaba (completamente blancos, excepto por Charly, que estaba con una chaqueta negra y zapatos); y luego cuando el grupo tocó “Disco Shock”, una sátira de la música disco, la gente se lo tomó en serio. Silbidos y abucheos siguieron, y lo que debería haber sido un gran concierto se convirtió en un fiasco, con los fans clamando por canciones de Sui Generis. La gente no entendió el mensaje y circularon toda clase de rumores acerca de la orientación sexual de los miembros de la banda.

Serú Girán lanzó su segundo disco, intitulado La Grasa de las Capitales en 1979. El álbum fue bien recibido por la prensa especializada y cimentaría su lugar como la mejor banda de la época. El tercer disco del grupo, Bicicleta (1980), fue recibido tibiamente al principio, pero con el tiempo se ganaría el lugar de mejor álbum del grupo. Ambos álbumes se van alejando del rock sinfónico del primer LP, mientras que el panorama musical en general se vuelve más visceral y “simple”, con menos arreglos. Serú Girán no se mantendría al margen de estos cambios, mientras el rock argentino escribía los capítulos finales del rock sinfónico y progresivo.

La nación todavía se encontraba bajo control militar hacia comienzos de los años ‘80. El inicio de la década mostraba a un Serú Girán con un sonido menos pretencioso, pero que seguía en lo más alto de las listas. Vox Dei entró en su tercera década de existencia y la popularidad de León Gieco como solista seguía creciendo.

Una de las últimas bandas importantes del período del rock progresivo fue Tantor, un grupo mucho menos sinfónico y más experimental y progresivo, con influencias del jazz. Su primer álbum sería un éxito en la escena progre y la banda continuaría hasta mediados de la década, siendo una de las últimas bandas de esta etapa.

Serú Girán se fue de gira a Brasil en 1980, donde la recepción que tuvieron fue tan positiva que los organizadores les pidieron para tocar otra vez al día siguiente, pero junto con el grupo de jazz-rock Weather Report, entre otros. Posteriormente, en Buenos Aires, tocaron en La Rural, juntando aprox. 60.000 personas y coreando “No se banca más”, en alusión al gobierno militar. También tocaron junto al proyecto de Spinetta Spinetta Jade. Spinetta Jade era una especie de combinación entre jazz y rock, bastante infrecuente en el país en ese momento. Hacia los dos últimos álbumes su sonido se fue haciendo algo más pop y con más influencias de la música electrónica (samplers y sintetizadores).

Serú Girán lanzó su cuarto álbum, Peperina en 1981, pero a finales del año Pedro Aznar decidió unirse al Pat Metheny Group en los Estados Unidos. El 6 y 7 de marzo de 1982, Serú Girán tocó por última vez en el Luna Park. Un momento memorable fue la primera y única interpretación de la canción “No llores por mi Argentina” (sin relación con el musical Evita), un tema lleno de simbolismo y de melancolía.

A comienzos de 1982, Gustavo Santaolalla lanzó un álbum renovador titulado precisamente Santaolalla, acompañado por una banda integrada por Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Alejandro Lerner (teclados), Rubén Rada (congas), Oscar Kreimer (saxo), Osqui Amante (percusión) y Mónica Campins (coros). El álbum ha sido considerado «el primer disco de rock moderno de la Argentina».

La economía Argentina se encontraba en plena recesión hacia 1982, y el descontento contra el gobierno militar iba en aumento. El 2 de abril de 1982 el gobierno de facto inició la Guerra de las Malvinas, como un intento desesperado por mantenerse en el poder mediante la manipulación del apoyo popular a través de una larga reivindicación del pueblo argentino, como son las Malvinas. Miles de jóvenes fueron mandados a la guerra, mal equipados, en pésimas condiciones y desinformados. Luego de cientos de muertes y duros combates, los ingleses finalmente lograron recapturar las Islas Malvinas. Luego de la derrota militar, solo era cuestión de tiempo para que el gobierno militar se retirara del gobierno.

La guerra se convertiría en uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina reciente, pero tuvo el paradójico efecto de revitalizar el rock argentino.

En mayo de 1982 el Festival de la Solidaridad Latinoamericana juntó a todas las grandes bandas del rock argentino. El recital tuvo el objetivo de apoyar a las tropas que luchaban en las islas, aunque era también una forma encubierta de protesta contra la guerra y un llamado a la paz. Paralelamente, el rock en inglés era censurado en la radios y los programadores debían llenar con algo el espacio que dejaba el rock en inglés, y ese algo era el rock nacional. En los últimos días del rock sinfónico, un gran número de bandas influenciadas por la movida post-punk y new wave comenzaron a aparecer. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que comenzó a tocar allá por 1976, fue ganando escala nacional a partir de su política de independencia frente a las empresas discográficas y sus particulares letras. En 1979, en La Plata, Federico Moura formó una banda pionera de la new wave llamada Virus.

En Buenos Aires, tres jóvenes influenciados por el post-punk inglés comenzaron a intercambiar ideas, armando una banda con el nombre de Soda Stereo, que se convertiría en la banda más popular del rock ibeoamericano.

En ese tiempo comienza a recorrer el circuito del Café Einstein la cantante Sissi Hansen, junto a Stuka y Geniol con Coca, entre otros. Sissi propone una estética influenciada por el punk y el dark. Participó en shows de Los Violadores, entre otras bandas.

En 1980 comenzó a tocar la banda pionera del punk rock en Argentina, Los Violadores. Miguel Abuelo retornó de Europa y formó Los Abuelos de la Nada, que contaría entre sus filas a un joven Andrés Calamaro. En 1981, Miguel Mateos, luego de hablar con Freddie Mercury, ganó la oportunidad de telonear a Queen en su show en Buenos Aires, con su banda Zas. En los bares de Mendoza una banda de pop-rock llamada Los Enanitos Verdes comenzaría a tocar como un trío hacia 1979. Un italiano criado en Inglaterra llamado Luca Prodan llegó a la Argentina para combatir su adicción a la heroína y terminaría formando Sumo.

También surgirían varios solistas que lograron consagrarse y mantener su popularidad hasta el día de hoy. Algunos de estos son Juan Carlos Baglietto (que tenía confianza en un joven músico rosarino llamado Fito Páez), Alejandro Lerner y Celeste Carballo. En la escena del heavy metal, Pappo fundó Riff y surgieron V8 y La Torre. También aparecieron una serie de bandas más enfocadas en el aspecto “humorístico” de la música, como Los Twist, Suéter y las Viuda e hijas de Roque Enroll. Por el lado gótico, La Sobrecarga llevaría la posta.

Paralelamente, Almendra y Manal se volvieron a juntar. Charly García y Luis Alberto Spinetta continuaron con sus carreras solistas y Moris retornaría de España.

En tanto, Argentina entró en 1983 en una nueva etapa de su historia, con la inauguración del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Entrar en democracia significó la desaparición del aparato represivo y de censura del gobierno militar, por lo cual la libertad de expresión volvió a florecer. Las canciones que criticaban al gobierno militar se multiplicaron, algunas con letras alegóricas, como «Tiempos Difíciles» de Fito Paez (cantada por Baglietto), «Maribel se durmió» de Spinetta (dedicada a las Madres de Plaza de Mayo ), «Puede verme»y «Ángel del pasado» de Ignacio Copani,«Sólo le pido a Dios» de León Gieco o «Los Dinosaurios» de Charly García. Criticas más directas contra el gobierno militar provinieron de bandas punk como Los Violadores (con canciones como «Represión») y de heavy metal como V8.

Finalmente, sectores del rock nacional comenzaron a pasar del sonido “solemne” y progresivo del rock sinfónico a una música más irreverente y accesible, lo cual ayudaría al rock nacional a expandirse en el exterior.

En 1982 Omar Chabán abrió el café Einstein, por donde tocaron en sus comienzos bandas como Sumo, Soda Stereo y Los Twist. Tanto Sumo como Soda contaban con formaciones ligeramente diferentes en sus primeros días; por ejemplo Sumo contaba con una chica inglesa, Stephanie Nuttal, en la batería. Cuando la guerra entre la Argentina e Inglaterra estalló, ella volvió a su país natal. También en 1982 Charly García lanzó su disco debut como solista: Yendo de la cama al living.

En 1983 el Compact-Disc (CD) se introdujo en las bateas argentinas. En 1984 Patricia Sosa y su banda de heavy La Torre fueron votados como banda del año, Del 63 de Fito Paez como disco del año y el single «Solo quiero rock and roll» como la canción del año. A otra banda con una chica en la voz, Los Twist, también les estaba yendo bien, pero sufrió un gran golpe con la partida de Fabiana Cantilo.

A medida que la década, se hacía cada vez más claro que las nuevas bandas no se parecían a nada de lo antes hecho: Los Violadores fueron pioneros del punk en Argentina; Virus sorprendió con su sonido new wave y synthpop; Sumo, por otra parte, con su rara mezcla de reggae, rock y algo de punk, se ganó un lugar de culto en el rock argentino, considerándosela como una de las bandas definitivas del rock nacional moderno, a pesar de que Luca Prodan cantaba principalmente en inglés, lo que dificultó su llegada al público; y Soda Stereo, con su sonido New wave y Post-punk se convertiría en una de las bandas más importantes del rock argentino. Los Abuelos de la Nada y G.I.T. hallaron cierto éxito en el exterior.

Muchos de los rockeros argentinos firman con las transnacionales y esto les garantiza distribución latinoamericana.

Soda Stereo es una de las banda más exitosas e influyentes del rock en castellano. En sus comienzos, la banda estuvo influenciada por bandas de la New wave como The Police (generalmente se los conoce como los “Police argentinos”) y Talking Heads. Con su primer álbum, intitulado simplemente Soda Stereo (1984), lograron el éxito nacional; sin embargo, se los acusó de frívolos, al igual que a Virus. Su segundo disco, Nada Personal, fortaleció la popularidad de la banda, con hits como «Nada personal» y «Cuando pase el temblor», abriéndoles las puertas al mercado latinoamericano. En 1986 Soda Stereo lanzó Signos, que consagraría su popularidad con éxitos como «Persiana americana». Los miembros se embarcaron en una gira latinoamericana y grabaron el álbum en vivo Ruido Blanco. Con la gira de Signos, los Soda Stereo se convirtieron en estrellas internacionales. El grupo continuaría con su éxito hasta su separación, y luego de esta se convertiría en una banda mítica del rock argentino.

En 1985 hizo su debut discográfico la banda under Sumo, tras haber sido vistos en vivo por un productor de la CBS. La placa se llamó "Divididos por la felicidad", en referencia a uno de los grupos preferidos de Luca, Joy Division. Este primer trabajo vendió 15.000 copias e incluyó el hit «La rubia tarada» (titulado originalmente «Una noche en New York City»), así como «Mejor no hablar de ciertas cosas» con letra del Indio Solari, cantante de los Redonditos de Ricota.

La pequeña onda se convirtió en una ola hacia 1986, y para comienzos de ese año se convirtió en un fenómeno continental, alcanzando América Central, México y cruzando el atlántico hacia España. Los Enanitos Verdes con su pop-rock enérgico lograron un gran éxito. Los Fabulosos Cadillacs, con su mezcla de ritmos latinos, ska y rock se convirtieron en estrellas en su país y eventualmente en Latinoamérica. Rata Blanca, una banda de heavy metal formada en 1987 de las cenizas de bandas de comienzos de los ‘80 como V8, también conquistó al mundo hispano; al igual que solistas como Charly García, Fito Páez y Miguel Mateos. 1986 fue el clímax de una ola de inesperado éxito para el rock argentino.

Este movimiento ayudó a revitalizar al rock mexicano y español ya qué le probaría a los productores y sellos discográficos de esos países que el rock en castellano funcionaba y servía para hacer dinero. En México, las bandas argentinas eran promocionadas por medios como Televisa bajo la frase “Rock en tu idioma”. En Perú, las invasiones argentinas fueron un catalizador que llevó al rock peruano hacia un público aun mayor, convirtiéndose en mainstream. En Chile, donde ya existían algunas bandas (como Los Prisioneros), la ola de bandas argentinas inspiraría e influiría a las bandas locales, hasta el día de hoy. El estallido del rock colombiano se puede rastrear hasta los años ‘80, con muchas bandas locales citando bandas argentinas como influencias directas. En países como Paraguay, Uruguay y Bolivia, los efectos de esta ola fueron aún más profundos.

1988 comenzó con las bandas argentinas más importantes (Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, Los Enanitos Verdes, Rata Blanca, Charly García, Andrés Calamaro, Miguel Mateos, Sumo, Virus) girando por América latina, Europa y hasta países de Asia. Ya por este tiempo, la ola de bandas argentinas comenzó a “apaciguarse”, pero su legado dejaría las puertas abiertas del rock argentino al éxito masivo.

En 1987 se produjo la muerte de otro grande del rock nacional: Luca Prodan, líder de Sumo, fue encontrado muerto el 22 de diciembre en su habitación, víctima de una cirrosis hepática. Su fallecimiento provocó conmoción entre sus fans y en la escena del rock nacional. Luego de la muerte de Prodan, Sumo se separaría y sus miembros formarían dos nuevas bandas, Divididos y Las Pelotas. De las dos, Divididos lograría mayor éxito comercial, contando con un sonido potente y ganándose el apodo de “La aplanadora del rock”. Las Pelotas, por otra parte, contaría con un éxito comercial más moderado, y transformándose en una banda más underground.

El rock nacional perdería otro prócer: Miguel Abuelo, fundador de Los Abuelos de la Nada, fue diagnosticado de sida. Murió el 26 de marzo de 1988 de un paro cardíaco. El líder de Virus, Federico Moura, también fue notificado de tener SIDA. Moura murió el 21 de diciembre de 1988, casi un año después de la muerte de Prodan. Sin embargo, Virus sobrevivió a la muerte de su líder, continuando en los ‘90 como una banda de pop-rock con influencias del Synthpop y el electro-pop.

Tres tendencias principales definieron el rock argentino a fines de los ‘80. La primera fue la consolidación de las bandas de las “invasiones argentinas” y su paso a una etapa de mayor madurez. Algunas comenzaron a experimentar con la World music en los dos últimos años de los ‘80. Por ejemplo, Charly García se reunió con su viejo compañero de Serú Girán, Pedro Aznar y grabaron Tango 4. Antes de la muerte de Moura, Virus también había comenzado a experimentar con la música brasileña para su álbum Superficies de Placer.

Una segunda tendencia fue la consolidación del rock “tropical” y la aparición de la nada de bandas de reggae en 1987. Mientras el rock argentino triunfaba en el exterior, en Argentina aparecían varios exponentes del género. En el verano de ese año aparecieron Los Pericos, Los cafres, La Zimbawe y Jafran, entre otras bandas menores. Sin embargo, solo Los Pericos (y los Cafres a partir de mediados-fines de los ‘90) mantendrían su éxito. Por otro lado, dos bandas que no fueron una moda son Los Fabulosos Cadillacs y Los Auténticos Decadentes. Ambas bandas mezclarían el ska, el reggae con ritmos latinos como la murga y algo de rock. Los Fabulosos Cadillacs apuntarían en sus canciones a un mensaje social, mientras que Los Auténticos Decadentes lanzarían un hit tras otro a lo largo de su extensa carrera. Los Fabulosos Cadillacs se separarían en los '90, mientras que Los Auténticos Decadentes continúan con su éxito hasta el día de hoy. Junto con Los Pericos, las tres bandas se convertirían en un los mayores representantes argentinos dentro de la rama del rock tropical, el reggae y el ska.

La tercera tendencia fue producto de la primera. Muchas bandas continuarían su búsqueda de experimentación pero desde un lugar más underground. Entre ellas estaban: Todos Tus Muertos, Don Cornelio y la Zona (posteriormente Los Visitantes), Los Brujos, Los Siete Delfines y finalmente Babasónicos, una de las bandas argentinas más importantes en la actualidad. Todas estas bandas formarían parte de la del “nuevo rock” de comienzos de los ‘90.

En el sector del heavy metal, los ya mencionados Rata Blanca dominaban los gustos populares, aun en otros países latinoamericanos, junto con Hermética, JAF y Horcas. La escena del metal era muy saludable, aun para un género que nunca atrajo a grandes masas como lo hacían otros estilos. Una banda importante del underground fue Nepal, una de las pioneras del thrash metal. Formada en 1984, fue parte de la primera generación de músicos de trash, y ganó prominencia a fines de la década. Por otra parte, el género contaba con varias revistas dedicadas solo al metal, como Madhouse, Metal, Riff Raff, Revista Epopeya, etc.

Los finales de los ‘80 también fue un período de constante crecimiento para Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Su popularidad aumentaba e iban camino a convertirse en un clásico del rock argentino moderno, reuniendo masas de seguidores y ganándose la posición de banda de culto para sus fans y la prensa. También fueron conocidos por mantener una postura indie con respecto al negocio de la música. Sin embargo, un aspecto polémico de la banda fueron sus recitales de finales de los '90, conocidos por ciertos episodios de violencia que culminaron con las muertes de varios fans. En 1985 editaron su primer disco Gulp!, con la participación del pianista Lito Vitale. El tránsito a la escena musical establecida implicó también el abandono del estilo circense original y la consolidación de un estilo más convencional de espectáculo de rock; de esta época data la máxima de tocar 'solos y de noche', con la que Solari justificó su reiterada negativa a presentarse en festivales.

También fue durante este período cuando Los Ratones Paranoicos empezaron a crear el subgénero “Rolinga”, “Rock chabón” o “Rock barrial”. El subgénero rolinga tiene como principal influencia a los Rolling Stones, una de las bandas extranjeras más populares en la Argentina y formadora de todo un culto.

En el año 1988 se formó el grupo La Renga (aunque su primer disco se lanzó en 1991), que tendría éxito masivo a partir de fines de la década del '90.

Finalmente, Divididos, con su potente sonido de guitarras y su “noise melódico” seguía aumentando su popularidad entre el público. En general, los años ‘80 cerraban como una de las mejores décadas para el rock argentino, con grandes bandas ya consagradas a escala nacional e internacional, una saludable escena underground, y una búsqueda y experimentación a todos los niveles.

Luego de lanzar el LP Doble Vida, que ya mostraba un sonido más rockero, Soda Stereo se instaló en el estudio junto a su nuevo productor Daniel Melero, para grabar su cuarto LP, Canción Animal. Este álbum provocaría un gran impacto en el rock nacional y latino, siendo considerado como el segundo mejor álbum de la historia del rock iberoamericano alternativo, según el ránking realizado en 2006 por J.L. Mercado y publicado por la revista norteamericana Al Borde y el noveno según la Revista Rolling Stone. El tema más destacado del álbum, «De música ligera», ha sido considerado el cuarto mejor del rock latino en el ránking de Satélite Musical, mientras que en Argentina es considerado también como el cuarto mejor por el sitio Rock.com.ar.

Canción Animal confirmó que estaba bien que el rock argentino volviera a una actitud más “potente”, siendo las guitarras eléctricas las estrellas del show. De ese álbum, el single «De música ligera» se convirtió en un clásico –al igual que el disco- del rock nacional. Canción Animal permitió que bandas como Los Brujos, Peligrosos Gorriones y Massacre lograran salir del underground, tomando su sonido fuertemente guitarrero y haciéndolo popular a medida que comenzaba 1991. Hasta grupos de pop-rock como Los Enanitos Verdes tomaron estas influencias hacia principios de los ‘90, particularmente en su álbum Big Bang.

Estas y otras bandas como Todos Tus Muertos, Babasónicos y El Otro Yo fueron denominadas como el “Nuevo rock argentino”. Un término que fue usado poco después para bandas difíciles de catalogar como el neo-surf pop de los Super Ratones (de Mar del Plata) y el pop alternativo de la La Portuaria. El “Nuevo Rock” fue la forma dominante en el panorama musical de la Argentina hasta mediados de los ‘90, cuando lo destrona el “rock suburbano”.

En 1992 Soda Stereo presentó su quinto disco, Dynamo, uno de sus álbumes más experimentales hasta ese momento. Aparentemente tomó a los fans por sorpresa, y fue el menos vendido de los discos del grupo (tampoco ayudó que en el medio de todo esto la banda cambió de compañía discográfica: Sony no promocionaría a una banda que se iba y BMG no promocionaría el álbum de otra compañía).

Una banda que logró en 1992 su primer gran éxito fue Babasónicos, que lanzó en ese año el hit «De-generación», a partir del cual comenzó a recorrer el camino que los llevaría a la cima del rock nacional y que definiría el sonido del rock “sónico”. Juana La Loca era otra banda de la autodenominada escena sónica, qué comenzó a tocar a principios de los ‘90 pero que se hizo famosa unos años después. Los Brujos también tendrían un gran año en 1992, su single «Kanishka» se convirtió en todo un éxito. Los Visitantes igualaron el éxito de Los Brujos al año siguiente con su disco Salud Universal, una combinación de rock guitarrero y tango. Todos Tus Muertos era una respuesta punk al rock argentino de finales de los ‘80, eligiendo ser mucho más directos y explícitos en su sonido y en sus letras. La banda ganó gran popularidad con la aparición del nuevo rock, y se convirtió en una de las favoritas de esos tiempos. Lentamente el grupo pasaría de su sonido punk inicial a un estilo más heterogéneo que incluía ritmos afro-latinos. Otra de las bandas importantes que surgiría en los ‘90 serían Los Caballeros de la Quema. También a principios de la década del ‘90 surge El Otro Yo una banda de Temperley que de manera lograría salir del under para convertirse poco a poco en la insignia del rock alternativo.

Un grupo "raro" que apareció a comienzos de los ‘90 fueron los llamados Illya Kuryaki and the Valderramas (aunque también se los conoce como los Illya kuryaki). Más raperos que rockeros, el grupo logró dejar su marca en la escena del rock nacional, ya que combinó el rap con el rock nacional y los ritmos latinos. Dante, uno de sus miembros, es el hijo de Luis Alberto Spinetta.

El rock rolinga en 1995 se convirtió en un éxito comercial masivo. Nótese que es llamado "rocanrol" por sus seguidores.

A mediados de los '90, aunque el “nuevo rock argentino” crecía, lo hacía de manera lenta y progresiva. Aún no había logrado desarrollarse por completo. Ninguna banda perteneciente a ese movimiento había alcanzado aún un seguimiento masivo del público como las del pop de los '80. Su música, intelectual en algunos casos (y que precisaba varias lecturas para su comprensión y gusto, por lo que distaba de ser demagógica) también estaba desarrollándose. A causa de estos factores, el movimiento era muy vulnerable a la aparición de un nuevo fenómeno musical que fuera simple y accesible para el público más marginal.

Cuando el rock argentino nació, era una subcultura marginal. El rock pesado de principios de los '70 también era una subcultura marginal, aunque en casos como la obra de Pappo (influencia en el rock barrial), poseía letras que trataban temas de la vida cotidiana en barrios y suburbios. Sumado a esto, sus recitales también eran dados en pequeños bares y pubs de distintos barrios de clase media baja de Buenos Aires, mostrando un caso del underground con inspiración barrial. Hasta los años '90 este estilo sería underground. A partir de los '90, se volvería masivo.

Desde los años '80, paralelamente al apogeo del pop rock, hubo bandas que, desde un punto marginal, crecieron realizando una serie de actos propios de las bandas under. A principios de dicha época la Argentina experimentó una "primer época dorada del heavy metal", con toda una corriente de bandas "under" metaleras lideradas por V8. Mientras tanto, otras bandas como Patricio Rey y los redonditos de ricota y Sumo habían crecido ejerciendo un estilo de rock que desembocaría directamente en el rock rolinga. El libro "Historia del rock argentino" de 1986, de Osvaldo Marzullo y Pancho Muñoz, había clasificado a ambas bandas como "rock marginal". Otras de las características que según el libro, se destacaba de ambas, eran su crecimiento a pesar de la falta de apoyo de producción, la capacidad para haberse "hecho de abajo", y convirtiéndose en representantes del circuito underground. Memphis la blusera también contaba con la identificación barrial. Estas características serían influencias en el rock rolinga, aunque también influenciaron notablemente a otros géneros, como el punk local. El blues de Memphis y La Mississippi también había influenciado con su temática al género.

El caso de Los Ratones Paranoicos fue más directo. Formados en 1984, ellos también habían sido clasificados como parte del "rock marginal" en dicho libro al igual que como una banda underground. El libro mencionaba que "tuvieron varios cambios en su formación, en tanto su nombre aparecía pintado en infinidad de paredes de Buenos Aires". Sin embargo, ellos desde el principio tocaban un estilo de rock imitando a los Rolling Stones. En 1988 se formaron Los Piojos, en 1989 se formaría Viejas Locas y en 1993, Jóvenes Pordioseros. Estas bandas serían los principales exponentes del género que, con ayuda de la banda que buscaban imitar, llevarían al éxito masivo en la Argentina.

En 1987, el pop rock, reinante en la Argentina, comenzó a perder peso frente a la escena marginal. Varios factores: el éxito de Sumo y de Patricio Rey y los redonditos de ricota, sumadas a la visita de los Ramones a la Argentina, la resucitación del punk local a causa de esta visita (formando bandas insignia como Ataque 77 y 2 Minutos), la popularización de estilos tropicales como el reggae y el ska con bandas como Los Auténticos Decadentes y Los Fabulosos Cadillacs, y el cambio en la temática del mismo pop rock con los discos de Virus y Soda Stereo. La muerte de Luca Prodan, líder de Sumo, avivaría la llama del rock marginal.

Además, habían causas extramusicales: la pobreza en la Argentina, la decadencia institucional y moral que experimentó el país durante el gobierno de Carlos Saul Menem y el crecimiento desde mediados de los años '80 de las "barra bravas" del fútbol.

En 1995 los Rolling Stones llegaron a la Argentina como parte de su Voodoo Lounge Tour. Eligieron como teloneros a Los Ratones Paranoicos y a Viejas Locas. Su influencia quedó plasmada en el rock local, formando el rock rolinga o stone, género que acaparó toda la atención del público, obteniendo inmediatamente el éxito comercial y masivo, y destruyendo a los otros géneros ("nuevo rock") o debilitándolos críticamente (punk rock). Este género aún continúa.

En su definición más simple, el rock rolinga es "franco", simple y centrado en las guitarras, con influencias del blues y de los Rolling Stones, de donde saca su nombre. El calificativo de "barrial" toma su nombre del hecho de que las bandas que lo forman provienen de los distintos barrios y suburbios de clase media baja (en algunos casos, baja) dentro y alrededor de Buenos Aires, profesando la identificación barrial ya mencionada; el hecho de que se lo califique de "rock chabón" corresponde a que sus seguidores son mayoritariamente jóvenes ("chabones" en el lunfardo).

Luego de la muerte de Luca Prodan, Sumo, banda que influenció al género, se había separado, generando dos nuevas bandas: Divididos y Las Pelotas. Las Pelotas sería de las dos, la banda más relacionada con el rock rolinga, debido a su identificación underground, aunque no forma parte del género. El tercer disco de Divididos, La Era de la Boludez, hizo que la banda fuese considerada por ciertos medios como el lado A de la herencia de Sumo, opinando que Las Pelotas era el Lado B, aunque esta última, como queda dicho, brillaría en la escena underground. A comienzos de los años 2000 (y luego de su hit «Será»), la popularidad de Las Pelotas fue en ascenso, aunque tras la partida reciente de su principal frontman su futuro está condicionado.

Además, al haber logrado llevar a la masividad su temática barrial, indirectamente había ayudado a llegar al éxito masivo a varias bandas que, si bien no eran rolingas, tenían dicha temática. El rock rolinga indirectamente contribuyó al despegue de bandas argentinas de blues que hasta ese entonces se habían mantenido en el circuito underground. Entre ellos Memphis La Blusera y La Mississippi, que a su vez habían influenciado al género. Los Caballeros de la Quema y una serie de bandas barriales de rock no-rolinga también llegaron al éxito subidos a la ola del rock barrial. Lo mismo para Ataque 77 y en algunos aspectos 2 minutos, irónicamente bandas de punk rock.

El rock rolinga también trajo un fenómeno social: se hizo evidente el fenómeno de las barra bravas y el de la pobreza en Argentina. También dejó una influencia para la música que vendría años más tarde, en especial para la cumbia villera, y para la música del momento, dando por ejemplo, a través de la influencia en el reggae, origen a un estilo que algunos medios llamaron "reggae stone".

A fines de los años '90 el rock rolinga era calificado por la prensa de distintas formas, había sido calificado por la revista Rolling Stone (edición de Argentina) al cubrir un show de Los Piojos como un género que llegaría a fines de siglo como el único fenómeno musical que acaparara la atención aunque en la misma revista en la crítica del disco No Security de la banda de Mick Jagger, decía que era una banda que no tenía riesgos musicales y que el disco era "más de lo mismo". La revista Madhouse, de un público under más punk y metalero, opinó en marzo del año siguiente que "ya estaban cansados de la franela stone y cualquier porquería que quisieran vender bajo el paraguas de movimiento rock", a la vez que felicitaban las críticas de Catupecu Machu.

Por lo que el rock rolinga, si bien gozó de un éxito rotundo, ya desde sus inicios fue criticado por un gran sector de la sociedad y de los músicos de la época.

Hubo críticas para la cultura "chabón" en general. La banda de punk rock Marzo de 76 había criticado la actitud "chabón" o barrial en el sentido que en el punk rock, cuando iban a tocar, en vez que el público se interiorizara con sus ideas, se emborrachaba y se peleaba en vez de escuchar la música. El cantante de Los Cafres opinó en la Rolling Stone de septiembre de 2008 que "la escena de reggae estaba dominada por la pose del reggae chabón, de la boludez del fasito y la remera de Marley". El término "reggae chabón" fue nombrado y criticado unas veces más. Nuevamente, el término "punk chabón" aparecería: en el 2006, con motivo de la salida del disco Yo estuve ahí, nosotros también de Bulldog, el suplemento "No" del diario Página 12 calificó de esta forma la actitud de dicha banda en el arte del disco porque "implicaba un exceso de protagonismo popular, de cancha". La versión "cultura chabón" de la cumbia, la cumbia villera, recibió innumerables críticas.

Si bien el género no murió, y mantiene un éxito comercial, algunos consideran que se encuentra "debilitado", y hay medios que hablan de un "bajón stone". Entre sus causas se encuentran el incendio del local bailable República Cromañón, la aparición de otros géneros musicales que acapararon la atención masiva (como la cumbia villera y el pop electrónico) y las actitudes de bandas que pertenecieron al género (separación o sacar discos que no fuesen de rock rolinga).

El género, no obstante, es el dominante aún en zonas como el oeste del conurbano bonaerense.

Ya por 1998, Último bondi a Finisterre, disco de Patricio Rey y los redonditos de ricota, decidía salirse de la típica pose barrial para adentrarse en la música electrónica. 4 años más tarde, esta banda se separaría. En el mismo año, se había criticado la actitud de Iván Noble de Los Caballeros de la Quema, de cortejar a la famosa modelo, actriz y cantante Natalia Oreiro. Cuatro años más tarde, la banda se separaría, Iván Noble comenzaría una carrera musical solista, y adoptaría actitudes y un modo de vida privada más semejante a la de un "burgués", como él mismo se describiese.

En febrero de 1999 dos personas murieron electrocutadas en el festival "Buenos Aires Vivo II", donde tocó Divididos; y mientras el show finalizaba, una serie de "pungas" (ladrones en lunfardo) pertenecientes a la tribu de los rolingas robaron amenazando con cuchillos.

Pero sería en los años 2000 que el género mostraría otros signos de decadencia.

En el 2000, Viejas Locas se separó. La banda siguiente del cantante, Intoxicados, mostraría un interés premeditado en los demás estilos musicales (por ejemplo: el disco No es solo rock&roll). Al mismo tiempo, Los Piojos también comenzaban a interesarse en otros estilos, como el candombe, el tango y el funk.

A fines del 2001, el fenómeno under de la cumbia villera se haría masivo a causa de la crisis económica Argentina. El mismo año, nacería Miranda!, banda del pop electrónico que años más tarde llegaría al éxito.

El 2002 fue un año negro para los géneros marginales en general (a excepción de la cumbia villera). A las separaciones de Los Caballeros de la Quema y Patricio Rey y los Redonditos de ricota se sumaron el apogeo de la cumbia villera, la muerte de exponentes del punk rock (que se sumaron a la de Joey Ramone el año anterior) como Ricardo Espinoza, Joe Strummer, Jhonny Ramone y Dee Dee Ramone.

En 2003, la cumbia villera continúa con masivo éxito, arraigado en las zonas más pobres del conurbano bonaerense. A partir de ese año, dicho género comenzaría en forma progresiva a perder peso comercial, al comenzar la serie de cambios que levantarían al país de la crisis, perder la rotación en las radios principales, y protagonismo mediático a través de la popularización de tribus urbanas como los floggers y emos. Desde mediados de año comienza a hacerse evidente el dominio de bandas alejadas de la temática barrial, como Divididos, Catupecu Machu, Árbol, Babasónicos, etc.

En 2004 se profundizaron estos cambios. Babasónicos, la banda perteneciente al "nuevo rock" que sobrevivió a la muerte de éste, comenzó a ser más y más exitosa con su pop electrónico, y tal ironía contribuyó a la decadencia del rock rolinga. Miranda! se haría famosa en el mismo año y, con su música (del mismo género que la de Babasónicos) también contribuiría. Otras bandas, como Catupecu Machu y Árbol, sacarían nuevos trabajos discográficos, los cuales (alejados de la temática y muy rotados por las radios) exhibirían la intención de las radios de mostrar melodías radiables. Viejas Locas dejó en claro su desdén por el rock rolinga al sacar su nuevo disco.

A finales de ese año ocurrió la tragedia de República Cromañón, cuando tocabaCallejeros, banda de rock rolinga. Fue un duro golpe para el movimiento musical.

Los cambios siguieron y a la moda del pop electrónico de Miranda (que hasta dio origen a la tribu de los "alternos" o "alternitos") entre 2004 y 2007 se sumó la popularización de los fotolog.

En el 2007 las otras dos bandas del "nuevo rock" que sobrevivieron, Massacre y El Otro Yo, llegaron a la masividad tras comenzar a ser rotadas en las radios. Varias bandas mostraron nuevos trabajos discográficos que, al igual que los de 2004, carecían de relación alguna con los géneros marginales (Las Pelotas, Catupecu Machu, Kapanga y Árbol, entre ellas). Es el año del regreso de Soda Stereo, cuyo rotundo éxito comercial no tardó en evidenciar la vigencia del pop. Las bandas rolingas nuevas, como La Trifásica con su canción "La colo y el yoni", mostraron un interés en acercarse a las melodías radiables.

La última década del milenio fue muy productiva para el heavy metal nacional. En la Argentina siempre existieron bandas de metal: Billy Bond y la Pesada del Rock en los ‘60; Pescado Rabioso y Pappo’s Blues en los ‘70; V8, Riff y otras bandas en los ‘80. Pero estas nunca habían estado al frente del rock argentino (salvo riff, por la respetada carrera que traía pappo), sino que generalmente eran eclipsadas por otros géneros, y se mantenían en el undergound durante los ‘80. Esto cambió en los ‘90.

A comienzos de la década, Rata Blanca, Horcas, Hermética y Logos tenían carreras más que respetables. Rata Blanca tenía proyección internacional. Menos populares en el exterior y archirrivales de Rata Blanca (ambas formadas en 1987 cuando se separó V8) Hermética era, sin embargo, la más popular en casa. Horcas y Logos contaron con cierto éxito (aunque reducido a la escena del género), pero las bandas de metal más populares de los ‘90 fueron sin duda Rata Blanca y Hermética.

Los ‘90 también vieron el surgimiento de A.N.I.M.A.L. (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar). En sus canciones defendían a las comunidades aborígenes y el nacionalismo, mientras que también criticaban al actual orden mundial. Su sonido combinaba el hardcore, el heavy metal y el thrash. La desaparición de Hermetica, dio como resultado el surgimiento de Almafuerte, una de las más populares de la actualidad. También en los ‘90 surgieron los hard rockers de La Renga, otra de las bandas más populares en la historia de Argentina.

Otros grupo importante de la década (en el underground) fue Tren Loco, quienes viajaron a Japón (algo no igualado por ninguna banda local), Lethal, Nepal, Imperio, Jeriko, Jason, Malon y O'connor.

Los artistas solistas como Charly hacia tiempo que estaban establecidos como grandes figuras del mundo del rock nacional. Las dos grandes estrellas desde los ‘70 fueron (y son, con algunas inclusiones) Charly García y Luis Alberto Spinetta. Charly disfrutó de una prolífica década del ‘80, editando varios álbumes y con sus canciones convirtiéndose en clásicos absolutos del rock argentino. Sin embargo, también atravesó dos internaciones tras un par de colapsos nerviosos. Pero nada pudo pararlo: en 1992 se reunió con Serú Giran - llenando dos River y dejando el álbum doble en vivo Serú ‘92. En los años ‘90 Charly comenzó con su eslogan "Say No More", que con el paso del tiempo se convertiría en su "marca registrada". Spinetta tuvo una carrera algo más desigual, pero siempre contó con el cariño del público.

Pappo continuaba sacando discos mezclando blues y heavy; Miguel Mateos siguió siendo popular en Latinoamérica y España, aunque casi desapareció del panorama local. Mientras, León Gieco, mezclando folclore, música popular, rock y letras comprometidas socialmente, continuaba con su éxito.

La carrera de Fito Paez siguió remontando vuelo. A comienzos de 1990, Páez hace pública su decisión de irse del país y sus palabras causan revuelo nacional. En 1992 lanzó El amor después del amor, álbum argentino que se convertiría junto a rockas vivas de la banda Zas de Miguel Mateos, en uno de los discos de rock más vendidos de todos los tiempos. El título del disco tal vez no es casualidad: Fito acababa de finalizar una relación con la roquera Fabiana Cantilo, y estaba conociendo a la actriz Cecilia Roth. Con su álbum Páez se confirmó como estrella nacional e internacional. Mientras tanto, Andrés Calamaro disfrutaba de cierta popularidad como solista, pero hasta entonces no había logrado un éxito masivo. Calamaro deja la Argentina y se va a España, donde junto con Ariel Roth y otros conforman Los Rodríguez en 1991. Dos años después, el hit “Sin Documentos” le dio finalmente a Calamaro un éxito internacional que haría despegar su popularidad en España y, sobre todo, en la Argentina.

El rock tropical, fusión y de influencias latinas siguió creciendo. 1992 fue el año de “La Pachanga”: el single de los rosarinos Vilma Palma e Vampiros. Su popularidad invadió las radios a comienzos de los ‘90. Bandas como Los Auténticos Decadentes, que tuvieron un gran éxito en 1990 con “Loco (tu forma de ser)”, y Los Pericos reflejaron la tendencia. Los Fabulosos Cadillacs tuvieron un desplome a comienzos de los ‘90, después de haber cosechado elogios a finales de los ’80, pero regresaron al ruedo en 1994 con su disco Vasos Vacíos, que contaba con el mega-hit “Matador”. El single ganaría alcance internacional, ganando los premios MTV a vídeo del año y logrando el 3° puesto de los mejores 100 videos MTV. También a comienzos de la década comenzó a tocar una agrupación caracterizada por su mezcla de rock tropical, algo de cumbia, la cantidad de miembros y, por supuesto, su carismático líder calvo: Bersuit Vergarabat. La Mosca también mostraría el crecimiento del género con su salto a la popularidad hacia mediados-finales de los ‘90.

El punk argentino contaría con una nueva ola de artistas en los años ‘90. Los Violadores habían dominado el punk de los 80, pero en los años ‘90 servirían como inspiración para los punks de Attaque 77 y Flema. Formados en 1986 y 1987 respectivamente, la llegada de Attaque a la masividad vendría de la mano de su clásico “Hacelo por Mí”. Flema nunca fue masivo, pero se convirtió en una banda de culto dentro de la escena del punk underground, entre otras cosas, gracias a su carismático líder anarquista Ricky Espinosa. Poco a poco Attaque 77 se convertiría en una de las superbandas del rock nacional (con su popularidad intacta hasta el día de hoy), sobre todo gracias a su combinación de punk con melodías pop y algunas baladas que le permitieron llegar a las FM. Otra banda del movimiento que surgió en los ‘90 es Dos Minutos, con un sonido punk enérgico. Otra banda de la escena seguía siendo Todos Tus Muertos. Fun People combinó el hardcore melódico con el punk y una actitud indie y anti-machista, además de contar con letras en su mayoría en idioma inglés, algo de veras infrecuente en el rock argentino. Los She Devils fueron pioneros de la escena Queercore en el país. Cienfuegos, una banda de punk que venía tocando desde los ‘80, finalmente produjo algunos álbumes hacia mediados de la década.

A mediados de los ‘90, se produjeron ciertas segmentaciones en el rock nacional que durarían hasta nuestros días.

Hacia 1996 el “Nuevo rock argentino” estaba perdiendo el rumbo. Para empezar, grupos como Los Siete Delfines y Peligrosos Gorriones perdieron popularidad. Al mismo tiempo, bandas como Massacre y La Portuaria se tomaron descansos de sus grabaciones y no volverían a sacar discos hasta los primeros años del nuevo milenio. La separación de Los Brujos en 1998, después de ocho años, dejo un gran vacío en la escena. Por otra parte, en 1996 se realizó el último festival "Nuevo rock argentino", que convocaba a las bandas más importantes del movimiento. El festival recién reaparecería en el 2000. Uno de los últimos grandes grupos del “nuevo rock nacional” de los ‘90 fueron los rap/roqueros de Actitud María Marta, quienes tuvieron su momento de fama en 1995. Babasónicos, Todos Tus Muertos y los Valderramas fueron algunas de las bandas del movimiento que lograron mantener su popularidad mientras se aproximaba el nuevo milenio.

1995 fue el año del último álbum de material original de Soda Stereo: el tranquilo y casi “chillout” Sueño Stereo, un álbum por momentos mucho más electrónico que roquero, lo que sería un preludio de los primeros tiempos de Cerati como solista. Soda hizo su última gran gira internacional a través de EE.UU. y Latinoamérica, agotando las entradas en dondequiera que se presentara. Su último concierto en Buenos Aires, el 20 de septiembre de 1997, donde llenaron el estadio de River con aprox. 70.000 personas, fue lanzado luego como un disco en vivo doble. Tal vez la banda más importante del rock argentino de los últimos 25 años se despidió de su público tocando el tema “De Música Ligera”, con sus últimas líneas –“Nada más queda...”- repitiéndose una y otra vez y con Cerati dando las gracias a todo su público. Fue uno de los momentos más emocionantes y más importantes del rock argentino, y cerraría toda una etapa.

En 1994 Los Redonditos de Ricota atraen a 80.000 personas para la presentación de Lobo Suelto, Cordero Atado durante dos noches en el estadio de Huracán.

Surgieron entonces las “bipolarizaciones”: la juventud Argentina se fue asociando con el rock suburbano o el rock underground. Y aún dentro de estos grupos había ciertas divisiones (como los rolingas en el rock suburbano y el rock sónico, punk o dark en el underground). Pero esas no eran las únicas “ramas” del rock nacional: También estaban los seguidores del metal, la creciente escena indie, los seguidores del rock tropical (en 1998, Kapanga recibe el premio revelación SI! de Clarín y el galardón Carlos Gardel también a la banda revelación). La cumbia villera como movimiento estallaría, junto con la crisis del 2001, en el nuevo milenio. Así comienza un nuevo período en la historia del rock nacional.

A finales de los años ‘90 bandas como Bersuit Vergarabat, La Renga, Los Piojos, Divididos, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Las Pelotas,Intoxicados, Los Ratones Paranoicos, La Mancha de Rolando, Los Caballeros de la Quema y otras bandas barriales dominaban las listas musicales. A estas bandas se les unió La Vela Puerca, una banda uruguaya más cerca del movimiento rolinga, dando origen al término “Rock rioplatense”, es decir, rock de la zona del Río de la Plata, para agrupar también a ciertas bandas uruguayas que compartían el sonido suburbano. El rock suburbano ha creado muy buenos discos y éxitos, pero sus críticos exclaman que muchas de esas bandas (sobre todo las de segunda línea) repiten simplemente la misma fórmula para vender álbumes, aunque hoy en día es destacable que estas bandas lograron un sonido propio, diferenciándose en gran medida del grupo que los había influenciado en primera instancia: The Rolling Stones.Confirmando la decadencia del rock argentino en el plano mundial.

Por otra parte, grupos como Bersuit Vergarabat, La Renga, Divididos, Los Piojos y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota han logrado superar hace tiempo sus limitaciones y se han convertido en grupos muy influyentes en el rock argentino moderno, y populares a nivel internacional. Las mejores bandas del género también cuentan con una inusual versatilidad para coquetear con distintos géneros como el tango, el folk, la música latina y el jazz, entre otros.

En abril de 2000, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota realizaron dos recitales en el estadio de River Plate; la asistencia al evento, más de setenta mil espectadores cada noche, lo convirtió en uno de los shows pagos más exitosos de Argentina y marcó, quizás, la cima de su celebridad. Sin embargo, en el 2002, tras prolongadas especulaciones sobre el futuro de la banda, se oficializó la separación de la banda con la presentación del primer trabajo como solista del guitarrista Skay Beilinson, A través del mar de los sargazos.

La escena underground estaba mucho más under que de costumbre a fines de los ‘90, pero, sin embargo era extremadamente creativa. Un estilo que logró cierto espacio fue el rock sónico, influenciado por bandas de los ‘80 como Virus y Soda Stereo. Algunas bandas del movimiento eran Babasónicos –que estaba en camino a ser una de las bandas de primera línea del rock nacional- y Juana La Loca. El último grupo ganó popularidad con su disco de 1997 Vida Modelo; mientras que el primero fue ganando más seguidores con cada nuevo álbum, hasta llegar a su disco Jessico (2001), calificado unánimemente como el mejor disco del 2001. En la escena alternativa, El Otro Yo siguió ganando seguidores; al igual que un grupo llamado Catupecu Machu, que continuaría escalando posiciones. Santos Inocentes, a pesar de no llegar a la primera línea del rock nacional, mantendría sus fans en la escena under. Los Super Ratones volvieron a la escena alternativa con su disco de 2001, nominado al Grammy: Mancha Registrada.

En la escena del metal, Hermética se separó en 1995, dando origen a Almafuerte. Con un sonido más actualizado, Almafuerte pasó a la cabeza del metal nacional, junto con A.N.I.M.A.L. y Rata Blanca. Este último grupo continuó grabando y girando intermitentemente por países de Latinoamérica. O'Connor, exponente del metal clásico, salieron del underground a comienzos de los años dos mil, junto con Cabezones –banda de influencias darks- y Carajo. Una de las bandas más aclamadas por la crítica de la escena del metal es Los Natas. Originalmente un grupo de stoner rock, en sus últimos discos fue pasando a un sonido más experimental. Algunos han llamado a esta combinación de estilos –stoner rock, folk, psicodelia y space rock- Doom patagónico. Si bien muchos músicos los consideran una de las propuestas “más interesantes y originales” del nuevo metal, todavía no han logrado acercarse al mainstream. La banda, por su parte prefiere denominarse como “rock libre”.

En el ámbito punk, Attaque 77 siguió siendo la banda insignia del género, acercándose más a un sonido pop-punk. Fun People además de girar por Europa, se ganó su propio culto, pero se separaron en el 2000. Muchas bandas punk nuevas aparecieron o se hicieron más populares, como Expulsados, Cadena Perpetua, Smitten y Shaila.

En la escena del rock fusión, Bersuit Vergarabat se confirmó como la banda más importante del género y una de las más importantes de la Argentina. Su disco de 1998, Libertinaje, los catapultó a la fama y a giras por Europa y América. Su seguidor, Hijos del Culo (2000) fue doble-platino. Por el lado del reggae-rock, Los Pericos y Los Cafres dominaron la escena. El Ska tenía a Los Calzones y Kapanga, pero Los Fabulosos Cadillacs seguían siendo la banda más famosa del género, mezclando rock, ska, rap, reggae y música latina, hasta su separación. La Mosca y Dancing Mood convocaban a cada vez más gente. Illya Kuryaki and the Valderramas se separaron en 2001.

Una banda nueva del género es Karamelo Santo, de la ciudad de Mendoza (al igual que Los Enanitos Verdes). La banda cuenta con un sonido bastante nuevo de rock, punk, ska, reggae y cumbia que le ganó la atención de la crítica. El grupo pasó la mayor parte del período 2001-2007 girando por Europa y América y es la única banda que ha tocado en el Roskilde Festival (Dinamarca) .

Hacia fines de los ‘90 y principios del 2000, la popularidad de la cumbia villera, música preferida de las villas miseria, creció dramáticamente. Las letras de la cumbia villera se pueden comparar con las del rap de EE.UU. (drogas, crimen, odio hacia los policías, pobreza, y la jerga de las villas) y su sonido está muy influenciado por, obviamente, la cumbia; pero también por el rap, el hip hop y, hacia 2005-2006, por el reggaeton (dando origen al cumbiatón ). El género llegó a influir a algunas bandas de rock tropical o de rock suburbano. Durante su pico de popularidad (2001-2003) algunos hasta llegaron a hablar de que destronaría al rock. Sin embargo, esto no pasó: lo cierto es que la cumbia villera tuvo su momento como moda, pero hacia 2004 su popularidad comenzó a decrecer, aunque quedó instalada definitivamente en los barrios más humildes.

La electrónica y la música dance también se han instalado en la Argentina, llegando a influir fuertemente al rock en los años dos mil, en grupos como Babasónicos. De hecho, el grupo más “de moda” de los últimos años, Miranda! es una combinación de techno-pop, algo de look glam e influencias de Virus. Es más, Ale Sergi, cantante de Miranda!, declaró que era un ferviente admirador de los Virus, y en 2006 logró cumplir uno de sus sueños: Tocar en vivo con la banda pionera del synthpop en la Argentina.

2004 y 2005 fueron los años de Miranda!. Surgidos de la escena alternativa del techno-pop, rápidamente ganaron popularidad entre los jóvenes, y principalmente entre las chicas adolescentes. Combinando melodías techno-pop y letras sobre el amor y el desamor, con canciones que van desde sentidas baladas hasta el pop más bailable, los Miranda! lograron ganar el premio Sí! –suplemento del diario más importante de Argentina, el Clarín- a banda revelación, en dos oportunidades. Sin embargo, entre el público mayor, el grupo generó tantos odios como amores. Mientras algunos claman por ser la banda más comercial del momento, otros destacan que lograron un sonido fresco y nuevo en el ambiente. Lo indudable es que su look –al igual que los rolingas- pasó a ser una característica de sus fans, principalmente entre las adolescentes, cuyo estilo pasó a ser llamado “alternito” o “alternativo” y sus seguidores “alternitos”. Los seguidores de la banda se caracterizan por usar largos collares de color rosa o similar con grandes perlas; pelo con flequillo hacia el costado (algo parecido al de los darks) ocultando un poco un lado de la cara; ropas de color rosa, algo adornada; etc. Para 2008, con el auge de la moda flogger, la «moda Miranda!» decayó, aunque la banda continuó proyectándose a nivel latinoamericano. El actual público local consiste mayoritariamente en fanáticos fieles.

En 2004 ocurró la mayor tragedia del rock nacional desde sus inicios: La noche del 30 de diciembre de 2004, el boliche bailable República Cromañón se incendió como consecuencia de una bengala, mientras tocaba la banda rolinga-suburbana Callejeros. Administrado por Omar Chabán -artista y hombre de negocios estrechamente relacionado con el mundo del rock- el incendio del boliche Cromañón significó la mayor tragedia del rock nacional en sus más de 40 años, ya que dejó un saldo de casi 200 muertos: casi todos jóvenes que habían ido a ver el recital, aunque también murieron familiares y amigos de los miembros de la banda. La repercusión y el escándalo que se armó a su alrededor duró años. A partir de la tragedia, decenas de lugares no habilitados para funcionar fueron cerrados o intimados, y el rock underground perdió lugares para tocar. El rock en general sufrió una parálisis dado el aumento en las medidas de seguridad y en la clausura de locales. Por otra parte, el rito de prender bengalas en los recitales del estilo se convirtió en un tabú.

En la primera mitad de la década, se han incrementado notablemente, tanto la cantidad de festivales dedicados completamente al rock nacional, como la visita de bandas internacionales. Si bien desde sus comienzos el rock nacional tuvo fastivales masivos, eventos como el Pepsi Music o el Cosquin Rock han aumentado considerablemente tanto su público como sus propuestas. Por ejemplo, el Pepsi Music son más de 10 días dedicados casi completamente al rock nacional, agrupado en días temáticos (“día reggae”, “día metalero”, “día punk”, etc.). Al mismo tiempo, una vez superada la crisis, la Argentina ha vuelto a ver la visita de bandas internacionales del calibre de los Rolling Stones, U2, The Strokes, Oasis, Deep Purple, Jamiroquai, Coldplay y Roger Waters, entre otros. Aunque sigue siendo un tema de controversia el alto precio de las entradas, consecuencia de la devaluación. Por otra parte, festivales electrónicos como Creamfields convocan miles de jóvenes.

A fines de 2004, el grupo La Renga realiza un multitudinario concierto en el Estadio del Club Atlético River Plate ante aproximadamente 74.000 espectadores, y la gran convocatoria fue lograda prescindiendo de publicidad en los medios masivos de comunicación, apelando al "boca en boca" y el anuncio en su sitio oficial.

En 2005 murió otro de los próceres del rock nacional: Norberto Napolitano, "El Carpo" o simplemente Pappo, falleció como consecuencia de un accidente de tránsito la madrugada del 25 de febrero en la ruta 5 a la altura del kilómetro 71, en la localidad bonaerense de Luján. Sus restos fueron despedidos al día siguiente en el panteón de músicos de SADAIC, en el cementerio de la Chacarita (Capital Federal, Argentina) por sus seres queridos y por una multitud de fanáticos que no cesó de corear sus canciones y su nombre.

2006 fue el año de los solistas: Calamaro recibió la consagración definitiva por su carrera, con dos discos editados, dos discos tributo, un tema tributo hecho por el indio Solari (ex líder de los Redonditos de Ricota), recitales a sala llena, reunión con Ariel Roth para recordar a Los Rodríguez y miles de “mimos” y homenajes. Por otra parte, fue el año del retorno de Cerati, con su disco Ahí Vamos, que ganó fama mundial. Mucho más roquero que sus otros trabajos solista, marca el retorno de Cerati a las guitarras, y la consagración internacional definitiva del ex Soda Stereo. Cerati ganó la encuesta Sí 2006 del diario Clarín a solista del año. León Gieco también vivió un buen año con la edición de un compilado con sus canciones. En 2006 también se festejó los 40 años del rock nacional, tomando como punto de partida el año de la edición del primer single, “Rebelde”, de Los Beatnicks, a pesar de que el rock se había iniciado algunos años antes.

En 2007, Soda Stereo anunció su regreso para una gira americana que incluirá 5 fechas en Argentina, en el estadio River Plate.

Durante el 17 de Noviembre, el trío de rock pesado La Renga realiza en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires el recital pago con mayor cantidad de espectadores en la historia del país, con más de 100.000 personas. Este año también se festejaron los 40 años del rock nacional, tomando como punto de partida el año de la edición del primer hit, “La Balsa”, de Los Gatos y tanto la revista Rolling Stone como el sitio Rock.ar, realizaron un listado de los 100 mejores álbumes y temas, respectivamente, de la historia del rock argentino.

Como cualquier movimiento musical que cambia constantemente, es difícil definir con exactitud el panorama actual del rock nacional.

Existen dos listas de amplia difusión referidas a las 100 canciones más destacadas del rock argentino, la realizada en conjunto por la cadena MTV y la revista Rolling Stone {Argentina}, y la realizada por el sitio web Rock.com.ar.

La revista Rolling Stone, hace referencia a los diez discos más sobresalientes grabados en vivo del rock argentino desde el año 1985 hasta el año 2005. Iniciando con Zas, la banda de Miguel Mateos y el álbum Rockas vivas en primer lugar, Los Abuelos de la Nada en el Ópera en segundo, Vivo por Virus en tercero, Riff en acción en cuarto puesto, seguido en el quinto puesto de Ruido Blanco de Soda Stereo, en el sexto puesto Yo no quiero volverme tan loco por Serú Girán, seguido de Endirecto por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el séptimo escalòn. Continua De la cabeza con Bersuit en el puesto número ocho. En el noveno puesto, Exacta de Luis Alberto Spinetta, y finalizando en el puesto número diez con el álbum Insoportablemente vivo de La Renga. Esta lista se decidió mediante una votación abierta por medio de la revista Rolling Stone.

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Source : Wikipedia