Muamar Gadafi

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Publicado por tornado 30/03/2009 @ 08:17

Tags : muamar gadafi, libia, áfrica, internacional

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Éxodo judío de países árabes

Família judía de Fez (Marruecos), Marruecos

Se conoce como éxodo judío de tierras árabes a las emigraciones masivas o expulsiones de judíos, sobre todo sefardíes y mizrahies, procedentes de países árabes e islamicos y que tuvieron lugar en los años posteriores a la guerra árabe-israelí de 1948. El fenómeno tuvo características diferentes según los países, aunque en general liquidó prácticamente las comunidades hebreas en países árabes, cuya presencia en algunos casos era milenaria y previa a la islamización o arabización de esas tierras. En algunos casos se debió a pogromos y otras expresiones más o menos brutales de judeofobia, mientras que otros obedecen a un proceso de emigración mucho más largo y debido a una multiplicidad de factores, entre los cuales siguen estando los ecos del conflicto árabe-israelí, a los que se añaden económicos, culturales y otros. Típicamente, la emigración fue la etapa final de la previa discriminación, hostigamiento, persecución e incautación de bienes llevada a cabo por la población árabe o bien por las propias agencias gubernamentales árabes. Aproximadamente dos tercios de los judíos afectados emigraron al Estado de Israel, otros destinos habituales fueron Estados Unidos, Canadá y Francia.

La discriminación y la violencia, el hostigamiento, la persecución y la confiscación de sus bienes en los países árabes contra los judíos fue permanentemente. En respuesta al maltrato a los judíos en estos países, la emigración de estos de tierras árabes a Israel se intensificó. La gran mayoría de los judíos de los países árabes tarde o temprano emigró al moderno Estado de Israel.

Anteriormente esporádica, la emigración judía de los estados árabes se fue acelerado a raíz de la creación del Estado de Israel en 1948. El proceso creció a ritmo acelerado a medida de que las naciones árabes se independizaban del colonialismo francés, británico e italiano. Además, el sentimiento contra los judíos en la mayoría de los estados árabes se vio agravado por la guerra árabe-israelí de 1948. Después de la Guerra de los Seis Días en 1967 sólo quedaron restos de las comunidades judías, ya que en su gran mayoría tuvieron que salir por cuenta propia, a través de escapes o previo confisco de todos sus bienes, o expulsados de los países árabes. En consecuencia la comunidad judía en los países árabes se redujo de más de 800.000 en 1948 a tal vez 16.000 en 1991.

El asentamiento judío en todo el creciente fértil, que actualmente está dividido en varios estados árabes, está bien documentado desde el 1 de milenio. Después de la conquista de estas tierras por los árabes musulmanes, a los judíos, junto con los cristianos y los zoroastrianos, se les otorgaba el estatuto jurídico de dhimmi que en árabe significa pacto u oblación. Este fue un concepto del antiguo Derecho Islámico (Sharia) de acuerdo con el cual los judíos y los cristianos (y en ocasiones los miembros de otras religiones consideradas monoteístas, como los zoroastrianos), llamados genéricamente "pueblo del Libro", vivían bajo la «protección» del sultán o gobernante musulmán, con derechos y deberes «diferenciales». Típicamente, la "gente de la dhimma" estaba exenta del servicio militar y del impuesto religioso, llamado azaque, pero en su lugar debía pagar un impuesto de capitación denominado Jizyah (جزية), y un impuesto sobre la tierra (jaraj), además de acatar la autoridad del sultán; asimismo tenía derecho a practicar su fe (aunque con severas limitaciones) y a tener sus propios jueces en cuestiones civiles tales como matrimonios, divorcios, sucesiones, etc. En la práctica, el tratado era inseguro e inestable y condenaba a una enorme precariedad a los no musulmanes, ya que el pacto podía suspenderse en cualquier momento, o imponerse nuevos impuestos de forma arbitraria, o secuestrar a los jefes espirituales y pedir rescate por ellos o practicar el Devshirmeh o «impuesto de sangre» (el reclutamiento y conversión forzosa de niños para enseñarles a combatir), que los sultanes otomanos practicaron durante tres siglos contra los cristianos y que suponía una violación de la dhimmah.

Asesinatos en masa judíos y muertes debidas a la inestabilidad política, sin embargo, se produjeron en el Norte de África a través de los siglos, y especialmente en Marruecos, Libia y Argelia, donde eventualmente los judíos se vieron obligados a vivir en guetos. A través de decretos se ordenaba la destrucción de sinagogas fueron promulgadas en diversos veces en la Edad Media en Egipto, Siria, Iraq y Yemen. Existen casos de judíos que se vieron obligados a convertirse al Islam o víctimas de la muerte en Yemen, Marruecos y Bagdad.

No sería difícil de reunir los nombres de un número muy importante de judíos súbditos o ciudadanos del mundo islámico que hayan alcanzado algún alto rango, poder, gran influencia financiera, importante y reconocido logro intelectual; y lo mismo podría ser hecho por cristianos. Pero otra vez, no sería difícil de compilar una muy larga lista de persecuciones, confiscaciones arbitrarias, intentos de conversiones forzadas, o pogromos.

En 1945, hubo entre 758.000 y 881.000 judíos (véase el cuadro más adelante) que vivían en comunidades de todo el mundo árabe. Hoy en día, hay menos de 7000. En algunos estados árabes, como Libia (que fue una vez un 3% de judíos), la comunidad judía ya no existe, en otros países árabes, sólo unos pocos cientos de judíos continúan viviendo.

Después de la guerra entre árabes e israelíes en 1948, el éxodo de aproximadamente 711.000 (estimación de la ONU) refugiados árabes, la creación del Estado de Israel, y la independencia de los países árabes del control europeo, las condiciones de judíos en los países del mundo árabe se deterioraron. En las siguientes décadas, la mayoría de los judíos tendría que abandonar el mundo árabe. Su partida y sus motivaciones a continuación están cubiertos país por país.

Poco después de la declaración de la creación de Israel en 1948, más de 45.000 judíos emigraron de los países árabes hacia Tierra Santa. Aunque algunos de los judíos emigraron debido a la influencia del sionismo que proclamó el derecho del pueblo judío a volver a su patria, la mayoría de los judíos llegó a Israel como resultado de la persecución en los países árabes.

La resolución de las Naciones Unidas sobre la partición del Mandato Británico de Palestina en noviembre de 1947, y la declaración del Estado de Israel en 1948 dio lugar a acciones contra los judíos en los países árabes. Al mismo tiempo, varios países árabes comenzaron a tomar severas actitudes contra los judíos sionistas que operaban dentro de los países para fomentar su emigración a Israel. Los pogromos árabes contra los judíos se extendieron por todo el mundo árabe, y había intensificado disturbios en Yemen y Siria en particular. En Libia, a los judíos se los priva de la ciudadanía, y en Iraq, sus propiedades fueron confiscadas. Como resultado de ello, un gran número de judíos se vieron obligados a emigrar y no se les permitió tomar sus bienes. Entre 1948 y 1951, decenas de miles de Judíos de Iraq y Yemen llegaron a Israel a través de una operación de un puente aéreo organizado por las autoridades israelíes y las comunidades locales.

En 1951, aproximadamente el 30 por ciento de la población en Israel se componía de judíos originarios de los países árabes y alrededor de 850.000 judíos emigraron de los países árabes entre 1948 y 1952. Durante este tiempo 586.269 judíos llegaron a Israel desde países árabes, y 3.136.436 de personas viven hoy en Israel, incluidos sus hijos, que representan aproximadamente el 41 por ciento de la población total.

Las comunidades judías, en el islamismo a menudo han vivido en guetos conocido como mellah, y han existido en Marruecos por lo menos durante 2000 años. Intermitentes masacres en gran escala (como la de 6000 judíos en Fez (Marruecos) en 1033, más de 100.000 judíos en Fez y Marrakech en 1146 y nuevamente en Marrakech en 1232) fueron acompañados por la discriminación sistemática a través de los años. Entre los Siglos XIII y XV a los judíos se los nombró para algunos puestos importantes dentro del gobierno, por lo general, para aplicar las decisiones. Un número de judíos, que huyeron por la expulsión de España y Portugal, se establecieron en Marruecos en el siglo XV y posteriormente muchos pasaron al Imperio Otomano.

La imposición de un protectorado francés en 1912 alivió en gran parte la discriminación. En Marruecos el régimen de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial creó leyes discriminatorias contra los judíos, como por ejemplo, los judíos ya no eran capaces de obtener cualquier tipo de crédito, los judíos que tenían casas o negocios en vecindades europeas fueron expulsados, se impuso limitar a los judíos para permitirles la práctica profesional como el derecho y la medicina. El rey Muhammad V expreso su personal disgusto por estas leyes, y aseguró a los líderes judíos marroquíes que él nunca pondría una mano «a cualquiera de las personas o sus bienes». Si bien no hay pruebas concretas de que realmente haya tomando todas las medidas para defender a los judíos de Marruecos, se ha argumentado que pudieron haber trabajado detrás de la escena en su nombre.

En 1956, Marruecos obtuvo su independencia. Judíos ocuparon diversos cargos políticos, entre ellos tres escaños en el parlamento y el gabinete en la puesto de Ministro de Correos y Telégrafos. Sin embargo, el ministro, Leon Benzaquen, no sobrevivió a la primera reorganización del gabinete, y no se nombró judíos en un nuevo gabinete. Si bien las relaciones con la comunidad judía en los más altos niveles de gobierno son cordiales, esas actitudes no fueron compartidas por los grados inferiores, que exhibían actitudes que incluían desde el tradicional desprecio a la abierta hostilidad. Marruecos incrementó su identificación con el mundo árabe, y la presión sobre las instituciones de enseñanza judía para que se ajusten a arabizar su cultura se agregó a los temores de los judíos de Marruecos. La emigración a Israel pasó de 8171 en 1954 a 24.994 en 1955, aumentando aún más en 1956. A partir de 1956, la emigración a Israel se prohibió hasta 1961, durante ese tiempo, sin embargo, continuó la emigración clandestina, y otros 18.000 judíos salieron de Marruecos. El 10 de enero de 1961, un barco que intentó sacar clandestinamente a judíos que huían del país se hundió frente a la costa norte de Marruecos; la publicidad negativa asociada a esto impulsó al Rey Mohammed V a permitir nuevamente la emigración, y durante los tres años siguientes más de 70.000 marroquíes judíos abandonaron el país. En 1967, sólo 50.000 judíos permanecieron.

La Guerra de los Seis Días en 1967 dio lugar a un aumento de las tensiones entre árabes e judíos en todo el mundo, entre ellos Marruecos, y la continuación de la emigración judía. A principios de la década del 70 la población judía se redujo a 25.000; sin embargo, la mayor parte de esta ola de emigración fue a Francia, Bélgica, España y Canadá en lugar de Israel.

A pesar de su escaso número actual, los judíos siguen desempeñando un papel destacado en Marruecos, el rey conserva un asesor superior judío, André Azoulay, y las escuelas judías y sinagogas reciben subsidios del gobierno. Sin embargo, los objetivos judíos han sido atacados en ocasiones (sobre todo por Al-Qaeda) al bombardear un centro de la comunidad judía en Casablanca, y la retórica antisemita de grupos radicales islamistas. Las invitaciones que realizó Rey Hassan II para que regresen los judíos no han sido recogidas por la gente que emigró. En 1948, más de 250.000 -265,000 judíos vivían en Marruecos. Para el 2001 se estima que vivían solo 5230.

Egipto fue una vez el hogar de una de las más dinámicas comunidades judías en la diáspora. Califas en el noveno, décimo, y undécimo siglos de esta era han ejercido diversas políticas represivas, que culminaron en asesinatos en masa y destrucción del barrio judío en El Cairo en el año 1012. Las condiciones variaron desde entonces y con el advenimiento del Imperio Otomano en 1517, se deterioraron nuevamente. Hubieron por lo menos seis persecuciones por libelo de sangre en las ciudades entre 1870 y 1892. En 1948, aproximadamente 75.000 judíos vivían en Egipto. Unos 100 continúan viviendo hoy, su mayoría en El Cairo. En 1948, los barrios judíos en El Cairo sufrieron ataques con bombas que mataron al menos a 70 judíos. Otros cientos de judíos fueron encarcelados y confiscados todos sus bienes. El 1954 israelíes y egipcios judíos fueron detenidos por atentados en Egipto a blancos americanos. Esto sirvió de pretexto para profundizar la persecución de lo que restaba de la comunidad judía de Egipto. Después de la Guerra del Sinaí de 1956, Egipto expulsó a más de 25.000 judíos, confiscándoles todos sus bienes, y otros 3000 fueron encarcelados. Cerca de 1000 más fueron detenidos. En 1967, los judíos fueron detenidos y torturados, y las casas de los judíos fueron confiscadas. En 1970, Nasser deja en libertad a los jefes de familia judíos encarcelados desde 1967 y la emigración continua.

En tiempos más recientes, los fraudulentos Protocolos de los Sabios de Sión han sido publicados y promovidos como si fueran auténticos registros históricos, alimentando así sentimientos antisemitas en la opinión pública de Egipto. La primera traducción en árabe se publicó también en El Cairo en 1951. Durante la presidencia de Gamal Abdel Nasser, Egipto fue la principal fuente de propaganda antisemita distribuida internacionalmente. En 1960, los Protocolos fueron presentados en un artículo publicado por Salah Dasuqi, gobernador militar de El Cairo, en al Majallaaa, la revista oficial de cultura. En 1965, el gobierno egipcio publicó un folleto en idioma inglés titulado Israel, el enemigo de África y lo distribuyó en todo los países de África anglofona.

En octubre de 2002, la empresa egipcia de televisión privada Dream TV produjo el «drama histórico» Un Caballero Sin Caballo (Fars Bela Gewad), en gran parte basada en los Protocolos, que se difundió en 17 canales de televisión por satélite de idioma árabe, incluidos los de propiedad del gobierno de Egipto Televisión (ETV), durante un mes, causando preocupación en occidente.

Los judíos han vivido en Túnez por lo menos durante 2300 años. En el siglo XIII, los judíos fueron expulsados de sus hogares en Kairouan y fueron encaminados a guetos, conocidos como hara y fueron obligados a llevar ropa distinta para poder ser identificados. Hubo judíos que ocuparon varios altos cargos en el gobierno de Túnez. Varios prominentes comerciantes internacionales de Túnez fueron judíos. Entre 1855 a 1864, Muhammad Bey anuló las leyes a los dhimmi, pero fueron reinstauradas por los disturbios antijudíos que siguieron al menos hasta 1869.

Túnez, fue el único país de Oriente Medio bajo directo control de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, también fue sitio de actividades antisemitas como campos de concentración, deportaciones, persecución y otros.

En 1948, aproximadamente 105.000 judíos vivían en Túnez. Cerca de 1500 continúan viviendo hoy, en su mayoría en Djerba, Túnez, y Zarzis. Después de la independencia de Túnez de Francia en 1956, una serie de políticas antijudías condujo a la emigración, de los cuales la mitad emigraron a Israel y la otra mitad a Francia. Después de los ataques en 1967, la emigración judía a Israel y Francia se aceleró. También hubo ataques en 1982, 1985 y, más recientemente, en 2002, cuando una bomba en Djerba se llevó 21 vidas (la mayoría de ellos turistas alemanes) cerca de la sinagoga, en un atentado terrorista reivindicado por Al Qaeda.

En 1948 había alrededor de 63.000 judíos en Yemen, incluido Adén. Hoy en día, quedan solo unos 200. En 1947, mataron al menos a 80 judíos en los disturbios de Adén. Con cada vez más hostiles condiciones de vida, llevaron al gobierno de Israel realizar la Operación Alfombra Mágica, con la evacuación de 50.000 judíos de Yemen hacia Israel entre 1949 y 1950. La emigración continuó hasta 1962, cuando la guerra civil estalló en Yemen.

Los judíos de Yemen fueron permanentemente sujetos a restricciones, que involucraban la vestimenta, el peinado, la propiedad, la vivienda, el matrimonio, etc. En virtud del «Decreto de Huérfanos», muchos judíos huérfanos por debajo de la pubertad se los consideraba como musulmánes. Esta práctica empezó a fines del siglo XVIII, fue suspendida en virtud de la dominación otomana, pero fue reinstaurada en 1918. La mayoría de los casos ocurrieron en la década de 1920, pero se produjeron otros casos hasta la década de 1940.

En 1948, había aproximadamente 150.000 judíos en Iraq, y el grueso de la comunidad estaba concentrada en Bagdad. En 1941, a raíz del golpe de estado realizado a Rashid Ali en pro de las Potencias del Eje, los pogromos conocidos como Farhud estallaron en Bagdad. Como resultado del Farhud unos 180 judíos fueron asesinados y otros 240 heridos; 586 empresas propiedad de judíos fueron saqueadas y 99 hogares de judíos fueron destruidos.

Como la mayoría de los estados de la Liga Árabe, Irak inicialmente prohibió la emigración de los ciudadanos judíos después de la guerra de 1948 sobre la base de que si se les permitían ir a Israel fortalecerían ese estado. Sin embargo, la intensa presión diplomática provocó un cambio de mentalidad. Al mismo tiempo, el aumento de la opresión del gobierno sobre los judíos alimentada por un sentimiento antiisraelí, junto a expresiones públicas de antisemitismo, crearon una atmósfera de temor e incertidumbre.

En marzo de 1950, Irak aprobó una ley de un año de duración que permitía a los judíos a emigrar a condición de renunciar a su nacionalidad iraquí. Iraq aparentemente creía que librarse de los judíos seria menos problemático, sobre todo los sionistas, pero retener la minoría rica, que desempeñó un papel importante en la economía iraquí. Israel montó una operación denominada Esdras y Nehemías para llevar a todos los judíos iraquíes como sea posible a Israel.

El registro para emigrar se aceleró después de que una bomba hirió a tres judíos en un café. Dos meses antes de la expiración de la ley, en la que alrededor de 85.000 judíos se habían inscripto, una bomba en la sinagoga Masuda Shemtov mató a 5 judíos y e hirió a muchos otros. La ley expiró en marzo de 1951, pero posteriormente se extendió después de que el gobierno iraquí consignó y luego congeló los activos de los judíos que escogieron emigrar. Ese mismo año el gobierno iraquí aprobó una legislación que hizo que la afiliación con el sionismo sea considerada como un delito grave, y la «expulsión de los judíos que se negaron a firmar una declaración de lucha contra el sionismo». Durante los siguientes meses, casi todos los judíos que restaban - unos 1000 - se registraron para emigrar. En total, alrededor de 140.000 judíos huyeron de Irak.

Manifestantes en Alepo en 1947 quemaron el barrio judío de la ciudad y asesinaron a 75 personas. En 1948, había aproximadamente 30.000 judíos en Siria. El gobierno sirio impuso severas restricciones a la comunidad judía, en particular sobre la emigración. En las décadas siguientes muchos judíos lograron escapar, y la labor de soportes, en particular Judy Feld Carr, en el escape de judíos fuera de Siria, ya que su difícil situación en Siria llamo la atención del mundo, e hizo tomar conciencia de su situación. Después de la Conferencia de Madrid de 1991 los Estados Unidos ejerció presiones sobre el gobierno sirio para aliviar sus restricciones a los judíos, y en Pascua en 1992, el gobierno de Siria comenzó a conceder visados de salida a los judíos, a condición de que no emigrar a Israel. La comunidad judía de Siria ha emigrado, principalmente a los Estados Unidos e Israel. Hay una gran y vibrante comunidad judía de Siria en el sur de Brooklyn, Nueva York.

Casi todos los judíos huyeron después de la independencia de Argelia en 1962. En Argelia habían 140.000 judíos con ciudadanía francesa desde 1870 (brevemente revocada por el gobierno nazi de Francia de Vichy en 1940). En su gran mayoría emigraron a Francia y el resto a Israel.

En 1948, había aproximadamente 20.000 judíos en el Líbano, con sus comunidades en Beirut y en las aldeas cerca del Monte Líbano, Deir al Qamar, Barouk y Hasbayah. Si bien durante el mandato francés hubo una mejora general en las condiciones de los judíos, el régimen de Vichy impuso restricciones al respecto. La comunidad judía apoyó activamente la independencia del Líbano después de la Segunda Guerra Mundial.

Las actitudes negativas hacia los judíos aumentaron después de 1948 y, en 1967, la mayoría de los judíos libaneses emigraron a los Estados Unidos, Canadá, Francia, e Israel. El resto de la comunidad judía fue especialmente afectada por las guerras civiles en el Líbano. En 1971, Albert Elia, de 69 años de edad, Secretario General de la Comunidad Judía Libanesa fue secuestrado en Beirut por agentes sirios y encarcelado bajo tortura en Damasco junto a otros judíos sirios que habían intentado huir del país. Un llamamiento personal por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, el Príncipe Sadruddin Agha Khan al presidente Hafez al-Assad no garantizo a Elia la liberación. En la década de 1980, Hezbolá secuestró a varios empresarios judío-libaneses. Hoy quedan menos de 100 judíos en el Líbano.

La región que hoy se conoce como Libia fue el hogar de una de las más antiguas comunidades judías en el mundo, que data de al menos el año 323 a. C. Lo que fue una vez que el hogar de un gran y próspera comunidad judía, Libia está ahora completamente vacía de judíos debido a los pogromos que los obligaron a emigrar a Israel. En 1948, alrededor de 38.000 judíos vivían allí.

Una serie de pogromos comenzaron en Trípoli, en noviembre de 1945, cuando durante un período de varios días, más de 130 judíos (incluidos 36 niños) fueron asesinados, otros cientos fueron heridos y 4000 quedaron sin hogar. A consecuencia 2400 se redujeron a la pobreza. Cinco sinagogas en Trípoli y otras cuatro en ciudades fueron destruidas, y más de 1000 residencias y edificios comerciales de ciudadanos de religión judía de fueron saqueados solo en Trípoli. Los pogromos se reanudaron en junio de 1948, cuando 15 judíos fueron asesinados y 280 propiedades de ciudadanos judíos fueron destruidas.

Entre el establecimiento del Estado de Israel en 1948 y la independencia de Libia en diciembre de 1951 más de 30.000 judíos de Libia emigraron a Israel. En 1967, durante la Guerra de los Seis Días, la población judía - unas 4000 personas - fue nuevamente sometida a pogromos, en los que 18 fueron asesinados, y muchos otros heridos. El gobierno libio «instó a los judíos de salir temporalmente del país», y limito a cada uno a tomar una maleta y el equivalente a 50 dólares. En junio y julio más de 4000 viajaron a Italia, donde fueron asistidos por la Agencia Judía. Unos 1300 fueron a Israel, 2200 permanecieron en Italia, y la mayor parte del resto se dirigió a los Estados Unidos. Unos pocos permanecieron en Libia.

En 1970 el gobierno libio emitió nuevas leyes para confiscar todos los bienes de los judíos en Libia, emitiendo a cambio unos bonos a 15 años. Sin embargo, cuando los bonos vencieron no se pagó ninguna indemnización. El dictador libio Muamar Gadafi se justifico sobre la base de que «la alineación de los judíos con Israel, el enemigo de las naciones árabes, han perdido su derecho a la compensación».

Aunque la principal sinagoga en Trípoli fue renovada en 1999, no ha vuelto a abrir sus puertas para los servicios religiosos. El último judío en Libia, Esmeralda Meghnagi murió en febrero de 2002. Esto marcó el fin de una de las comunidades más antiguas del mundo, que remonta sus orígenes al siglo III adC. Israel es el hogar de alrededor de 40.000 judíos de ascendencia libia, que mantienen sus tradiciones.

La pequeña comunidad judía de Bahréin, en su mayoría descendientes de inmigrantes que llegaron al país a principios de 1900 procedentes Irak, eran unos 600 en 1948.

A raíz de la partición del Mandato Británico votado en la Naciones Unidas el 29 de noviembre de 1947, manifestaciones en contra del resultado sacudieron el mundo árabe entre el 2 al 5 de diciembre. En los dos primeros días de disturbios en Bahrein comenzaron las acciones directas contra la colectividad judía, con manifestantes arrojándoles piedras, pero el 5 de diciembre las turbas en la capital Manama saquearon casas y comercios de los judíos, destruyeron la sinagoga, y golpearon a todo judío que estaba a su alcance, asesinando así a una mujer de edad avanzada.

En las décadas siguientes, la mayoría de la colectividad judía emigro a otros países, especialmente a Inglaterra. En el año 2006 sólo 36 quedaban en el país.

Las relaciones entre los judíos y musulmanes se consideran en general buenas en Bahrein, siendo el único estado en la Península Arábiga donde hay una comunidad judía y el único estado del Golfo Pérsico con una sinagoga.

Al principio



Ben Johnson (atleta)

Benjamin Sinclair "Ben" Johnson (nacido el 30 de diciembre de 1961 en Falmouth, Jamaica) es un ex-atleta canadiense conocido por su descalificación por dopaje después de ganar la final de los 100 metros en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. A parte de esta descalificación, ganó dos bronces en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 en la prueba de los 100 metros lisos y en los relevos 4 x 100 metros.

Johnson batió en dos ocasiones el récord del mundo de los 100 metros, en el Campeonato Mundial de Atletismo de 1987 y en la final olímpica de 1988 pero junto con su descalificación por dopaje, perdió el oro y los dos récords. Además batió el récord mundial de los 50 metros en 1987 (5.55) y el récord mundial de los 60 metros en tres ocasiones, 6.50 en 1986, 6.44 y 6.41 en 1987 y ganó el oro en el Campeonato Mundial de pista cubierta de 1985 en París.

Nacido en Jamaica, emigró a Canadá en 1975 con su madre y sus seis hermanos y vivió en Scarborough, Ontario. Su padre decidió quedarse en Falmouth, un fondeadero de ron y azúcar. Su adaptación fue difícil debido al cambio climático, donde pasaron de temperaturas caribeñas al frío invierno con nieve. Johnson era introvertido y tartamudo y fue trasladado a un aula para niños con problemas de relación, en el Instituto Yorkdale. Allí su hermano mayor, Eddie, le presentó al entrenador Charlie Francis al cual se unió en el equipo de atletismo Scarborough Optimists, entrenando en la Universidad de York.

Francis había sido campeón de Canadá en los 100 metros en 1970, 1971 y 1973, además había sido miembro del equipo canadiense que fue a los Juegos Olímpicos de Munich 1972 y fue entrenador canadiense de sprint durante nueve años. Más tarde, Francis dijo de Johnson: "La primera vez que lo vi fue en 1976, pesaba cuarenta kilos y medía 1’65 y en apenas dos años ganó trece centímetros y dieciocho kilos". Johnson estuvo a punto de dejar el atletismo debido a la dureza de los entrenamientos, de hecho lo dejó durante una semana pero Francis habló con su hermano para que volviese y Johnson aceptó volver.

En 1980 fue seleccionado por el equipo canadiense para acudir a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, pero el boicot de varios países no le permitió participar. El primer éxito de Johnson fueron las dos medallas de plata que obtuvo en los Juegos de la Mancomunidad de 1982 que se celebraron en Brisbane, Australia. Terminó por detrás de Allan Wells de Escocia en los 100 metros, con un tiempo de 10.05 segundos, y fue miembro también del equipo canadiense de relevos 4x100. Sin embargo, este éxito no se repitió en los Campeonatos del Mundo de Atletismo de 1983 y quedó derrotado en las semifinales donde fue sexto, siendo los ganadores finales Carl Lewis, Calvin Smith y Emmit King. Esa temporada terminó con una mejor marca de 10.19 segundos.

Al año siguiente, llegó a la final de los 100 metros en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 celebrados en Estados Unidos. Después de una salida nula consiguió la medalla de bronce por detrás de Carl Lewis y Sam Graddy con un tiempo de 10.22. Poco después ganó otra medalla de bronce con el equipo de relevos canadiense de 4 x 100 metros con un tiempo de 38.70 junto a Tony Sharpe, Desai Williams, y Sterling Hinds, los primeros fueron los Estados Unidos, que hicieron un nuevo récord del mundo con una marca de 37.83 segundos y después quedó Jamaica. En el final de la temporada 1984, estableció un nuevo récord de Canadá de los 100 metros al batir el anterior récord de Desai Williams que estaba en 10.17. Fue el 22 de agosto en Zúrich, Suiza marcando un tiempo de 10.12, noveno lugar del ranking del año 1984.

En 1985, Lewis se lesionó saltando longitud y fue aprovechado por sus rivales, en especial por Ben Johnson ya que después de siete derrotas consecutivas por fin derrotó a Carl Lewis, el 21 de agosto en Zúrich donde Lewis fue relegado al cuarto puesto tras Johnson, Calvin Smith y Desai Williams. Unas semanas más tarde ganó en la Copa del Mundo de Canberra con un tiempo de 10 segundos, con viento en contra de 0.4 m/s. La marca fue la segunda mejor del año tras los 9.98 de Lewis y también fue el sexto atleta más rápido de la historia tras Calvin Smith (9.93), Jim Hines (9.95), Melvin Lattany (9.96), Carl Lewis (9.97) y Silvio Leonard (9.98). En la misma competición junto a Desai Williams, Da Silva y Peñalver, fue segundo en el equipo americano de relevos, tras los estadounidenses, donde no participó Lewis por no entrenar los cambios de testigo.

En 1986 consiguió batir el récord mundial de los 60 metros, que había ostentado durante siete años Houston McTear, con un tiempo de 6.50 segundos. Tras la temporada invernal se enfrentaron el 31 de mayo en San Jose, California, Estados Unidos y Johnson (10.01) volvió a ganar con Lewis segundo (10.18). También ganó el oro en los Juegos de la Mancomunidad de 1986 que se celebraron en Edimburgo, batiendo a un joven Linford Christie, con un tiempo de 10.07. En esta competición también ganó el oro en los relevos 4 x 100 metros y el bronce en los 200 metros. Otros éxitos ante Lewis incluyen la victoria en los Juegos Goodwill el 9 de julio en Moscú, con un tiempo de 9.95 donde Lewis fue relegado al tercer puesto, con 10.06. Johnson se quedó a dos centésimas del récord mundial, con un viento en contra de 0.79 m/s y, además con problemas en los tacos de salida. El último enfrentamiento entre ambos fue el 13 de agosto en Zúrich donde volvió a ganar Johnson con un tiempo de 10.03 frente a los 10.25 de Lewis que fue tercero.

En 1987 contrató varios agentes y médicos, como el estadounidense Larry Heidebrecht y el libanés Jamie Astaphan. En el comienzo de la temporada batió los récords del mundo de 50 metros (5.55), de 60 metros (6.44) y en el Campeonato Mundial en Pista Cubierta de 1987 celebrado en Indianápolis, volvió a batir el récord mundial de 60 metros en 6.41, tras dos salidas nulas. Antes del campeonato del mundo de 1987 al aire libre volvió a ganar Johnson (10.06) a Lewis (10.07) en Sevilla, el 28 de mayo. El 16 de agosto Johnson ganó otra carrera en Colonia, sin Lewis, en 9.95 y nada más llegar a Roma para el campeonato del mundo Lewis declaró: "una cosa es hacer buenas marcas en mítines y otra distinta ganar campeonatos", a lo que Johnson contestó: "soy el mejor y lo demostraré". La final enfrentaba a ambos, junto a Attila Kovacs, Viktor Bryzguin, Pier F. Pavoni, Ray Steward, Lee McRae y Linford Christie, siendo Johnson el ganador, batiendo además el récord del mundo con un registro estratosférico, 9.83 segundos, seguido por Lewis que tuvo el mismo registro que el del anterior récord mundial.

Además, John Holt, secretario de la IAAF comentó que "ya estaba bien de hacer declaraciones sin pruebas porque parecía que Lewis intentaba demostrar lo bueno que era". La respuesta de Johnson fue: "Cuando Carl Lewis lo ganó todo, nunca dije una palabra mala en su contra. Y cuando venga el siguiente tipo y me gane, tampoco me quejaré".

Después de Roma, sus ganancias por márketing fueron increíbles. Según su entrenador Charlie Francis, Johnson consiguió unos 480.000 dólares por mes, después de batir el récord mundial. Ganó el Trofeo Lou Marsh, el Premio Lionel Conacher, y fue nombrado Atleta del año por Associated Press en 1987 tras ganar en las 21 competiciones en la que corrió. El 29 de abril de 1987, Johnson fue investido como Miembro de la Orden de Canadá. Johnson leyó en su discurso: "El poseedor del récord mundial de los 60 metros en pista cubierta, este ontariano, ha demostrado ser el líder mundial y más rápido, tras romper el récord canadiense, de la comunidad británica y de la copa mundial en los 100 metros lisos".

El 2 de febrero de 1988 compitió en Madrid, donde a punto estuvo de batir el récord del mundo, pero la rampa de frenado lo paró. El día después, voló hasta Sindelfingen y en las semifinales consiguió una gran marca, 6”45, pero en la final se lesionó un tendón, tras ganar la competición. Después de esta lesión no participó en varias competiciones, hasta febrero donde en Génova estuvo a punto de perder ante Desai Williams.

Poco tiempo después Smith y Mitchell se enfrentaron a Johnson en Colonia, el 21 de agosto y ambos batieron al canadiense.

El 24 de septiembre, tras unas series en las que Johnson no destacó, éste ganó a Lewis en la final de los 100 metros de los Juegos Olímpicos, bajando su propio récord mundial a 9.79 segundos mientras que el tiempo del estadounidense fue de 9.92. Johnson más tarde comentó que habría sido más rápido si no hubiese levantado la mano al entrar en la meta. En Canadá todos los periódicos cubrieron la noticia y se alegraron por la gloria de ganar la medalla de oro y de batir el récord mundial. La portada del Toronto la Estrella el 25 de septiembre fue "Benfastic", para describir la gran hazaña.

Tras la carrera había conseguido contratos con Diadora, con la Kiodo Oil, con Mazda, con Valio y con Toshiba. Sin embargo, en las muestras de la orina de Johnson se encontraron restos de stanozolol, y fue descalificado tres días más tarde. Su descalificación otorgó la medalla de oro a Carl Lewis, la plata a Linford Christie y el bronce a Calvin Smith, perdió el récord del mundo y la IAAF le sancionó con dos años de inhabilitación, mientras que el ministro de deportes de Canadá, Jean Charest, le sancionó a perpetuidad. Su mánager, Larry Heidebrecht, cifró las pérdidas en contratos en unos 10 o 15 millones de dólares. Los medios de comunicación publicaron la caída de Johnson cuando perdió la medalla de oro y el récord mundial y durante esa semana le culparon con portadas como la del 26 de septiembre donde se podía leer: "¿Por qué Ben? ¿Por qué? ¿Por qué lo hizo?".

El 2 de octubre el “Toronto Sun” publicó unas declaraciones de Johnson en las que decía: "Soy inocente, nunca tomé sustancias dopantes conscientemente. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa para limpiar mi nombre y el de mi familia". El 28 de noviembre en Roma la RAI-2 emitió otra entrevista en la que decía: "Sólo tomé ginseng, pero esto no mejoró mi rendimiento, eso lo hizo el talento". Más tarde, admitió haber usado esteroides durante la prueba en la que batió el récord del mundo en 1987, por lo que la IAAF también anuló su registro anterior. Johnson y otros atletas se quejaron que se veían obligados a doparse para estar en igualdad de condiciones con otros atletas que también se dopaban. Aunque Johnson fue el único atleta que dio positivo en el examen, no es el único que consumió determinadas sustancias prohibidas ya que años más tarde, se descubrió que Christie también consumía esteroides.

Sus declaraciones dieron cierta luz al tema del dopaje, ya que incluyéndole, cuatro de los cinco mejores velocistas de los 100 metros dieron en alguna ocasión positivo por doping en sus carreras: Carl Lewis, que fue medalla de oro, Linford Christie, medalla de plata y Dennis Mitchell. De estos, sólo Johnson fue obligado a devolver sus medallas y a perder sus registros, aunque fue el único que dio positivo y admitió haberse dopado cuando había ganado una medalla. El entrenador de Johnson, Charlie Francis, un crítico de los procesos de test del IOC, es el autor de Street Trap donde destaca a Johnson. En el libro, admite que sus atletas tomaban esteroides anabolizantes, pero también afirmó que el resto de atletas lo hacían.

Para averiguar la verdad, el Gobierno de Canadá creó en diciembre una comisión de investigación judicial sobre el caso y el impacto del doping en Canadá. El juez Charles Dubin fue elegido para presidir la investigación, llamada Comisión Dubin, emitida por televisión en directo durante cientos de horas de testimonios, sobre el empleo habitual de drogas en la mejora atlética. Fueron necesarios 11 meses (hasta septiembre de 1989), alrededor de 3,5 millones de dólares y un total de 122 testimonios, incluyendo a atletas, entrenadores, administradores deportivos, médicos y oficiales del gobierno, para desvelar el entramado del “caso Johnson” y descubrir, además, ante la opinión pública todos los trapos sucios. Para que nadie pudiese jamás poner en duda la culpabilidad de Ben.

El abogado de Johnson, Ed Futherman intentó alegar varias razones, por falta de conocimiento, para salvar a su cliente, pero Charlie Francis y George Mario Astaphan, admitieron haber suministrado sustancias prohibidas a Angela Issajenko, Mark McKoy y otros atletas incluyendo a Johnson que el 12 de junio, declaró que durante casi toda su carrera atlética había tomado anabolizantes. Tras estas declaraciones, el 5 de septiembre de 1989 la Federación Internacional de Atletismo decidió retirar a Johnson el título de campeón del mundo y el récord mundial de Roma por haberse demostrado la culpabilidad del deportista. Tras el informe de la investigación, Dubin pidió al gobierno canadiense otra oportunidad para Johnson y en agosto de 1990 se anunció que la sanción sería sólo de dos años desde la carrera de Seúl.

En 1991, después de terminar su suspensión, intentó una reaparición el 11 de enero donde el periódico local The Hamilton Spectator patrocinó los Juegos Hamilton en pista cubierta y fue saludado por la mayor asistencia a un acontecimiento de pista cubierta en Canadá en toda la historia. En total 17.000 personas lo vieron terminar en segundo lugar en los 50 metros lisos, que realizó en 5.77 segundos tras Darren Council. Charlie Francis, ahora su ex-entrenador creía que era imposible alcanzar los tiempos anteriores a la suspensión pero su preparador, Loren Seagrave, creía lo contrario.

En el Campeonato Mundial en Pista Cubierta de 1991 celebrado en Sevilla fue cuarto en los 60 metros lisos y después de varias competiciones su cotización bajó debido a los malos resultados. El 15 de junio fue segundo en los 100 metros con un tiempo de 10.41 en Tonsber, Noruega donde ni siquiera cobró. El 1 de julio en los 100 metros de Lille volvieron a enfrentarse Johnson y Lewis, que a diferencia del canadiense había obtenido su pase al Campeonato del Mundo con un registro de 9.93. La mejor marca de la temporada de Johnson había sido de 10.40 y en la carrera hizo un pobre 10.46 ante los 10.09 de Dennis Mitchell y los 10.20 de Lewis, que fue segundo.

No se clasificó para el Campeonato Mundial de 1991, celebrado en Tokio, en la prueba de los 100 metros, pero se clasificó para disputar el relevo 4 x 100 metros junto a Mike Dwyer, Cyprian Enweani y Peter Ogilvie que batieron en semifinales el récord nacional, 38.76, mientras en la final el equipo estadounidense batió el récord del mundo en 37.50. Las competiciones en 1992 comenzaron el 18 de enero en la reunión en pista cubierta de Ottawa en los 50 metros en la que fue segundo, tras Boris Goins, con un tiempo de 5.88. Al aire libre compitió en Kingston, siendo sexto en los 100 metros con un tiempo de 10.39.

Se clasificó para formar parte del equipo canadiense en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, después de ser segundo en las clasificatorias canadienses tras Bruny Surin. Sin embargo, no pudo clasificarse para la final de los 100 metros porque en la semifinal se tropezó en la salida y quedó en último lugar (10.70), igual que en las semifinales del relevo 4 x 100 donde fueron descalificados. Tras la eliminación declaró: "Todos los finalistas están dopados”.

En 1993, ganó los 50 metros el 7 de febrero en Grenoble, Francia, en 6.65 segundos, sólo a 0.04 segundos del récord mundial. En Gante, Bélgica, el 10 de febrero, ganó también los 60 metros con 6.60 pero tras ganar se lesionó. Sin embargo, el periódico canadiense Toronto Star publicó que Johnson había sido declarado culpable de dopaje en una carrera en Montreal, el 17 de enero por exceso de testosterona (su coeficiente era de 10.3, cuando lo permitido es 6) y por esta razón fue suspendido de por vida por la IAAF. El ministro de deporte federal Pierre Cadieux se refirió a Johnson como una desgracia nacional, y le sugirió que considerase volver a Jamaica. Johnson comentó sobre esto que "había sido con mucho el comentario más asqueroso que había oído nunca". En abril de 1999, un juez canadiense declaró que hubo errores de proceso en la prohibición de por vida de Johnson y le permitieron apelar.

La decisión final dijo que Johnson técnicamente podría correr en Canadá, pero que nadie competiría contra él debido a que era considerado "corrompido" y que también podría afrontar suspensiones. El 12 de junio de 1999, Johnson compitió en los 100 metros en Kitchener, Ontario contrareloj y realizó 11.0 segundos. A finales de ese año, volvió a dar positivo en un control antidopaje por tercera vez en su carrera, por hidroclorotiazida, un diurético prohibido que es usado para enmascarar la presencia de otras sustancias dopantes.

En 1997, fue contratado como entrenador personal de Diego Armando Maradona. En 1998, apareció en una carrera de caridad en Charlottetown, Isla del Príncipe Eduardo, donde corrió ante un caballo de carreras y ante un coche, siendo finalmente el tercero. Según un artículo de 1998 de la revista Outside, Johnson pasó la mayor parte del final de la década de los años 1990 en la parte de abajo de la casa que compartió con su madre Gloria. Dedicó su tiempo libre a leer, ver películas e historietas y acompañar a su madre a la iglesia. Vivió en una gran casa en Newmarket, una localidad vecida de Ontario. Perdió su Ferrari cuando lo usó como fianza para un préstamo del pago de la casa. Gloria murió de cáncer en 2004 y Ben ha vivido desde entonces con su hermana.

En 1999, Johnson volvió a los titulares cuando se reveló que había sido contratado por el presidente de Libia Muamar Gadafi para ser el entrenador de fútbol de su hijo Qadhafi Al-Saadi, que aspiraba a unirse a un club italiano. Éste consiguió unirse al equipo pero fue despedido tras no pasar un control antidopaje. Poco después de su salida de Libia, se publicó que Johnson había sido robado en Roma y que la cantidad ascendía a 7300 dólares en efectivo que llevaba en la cartera por el cobro del entrenamiento a Qadhafi. Al parecer Johnson los persiguió pero fue incapaz de cogerlos.

En mayo de 2005, lanzó una línea de ropa deportiva, "Ben Johnson Collection" con el eslogan "Catch me" (cógeme). El 1 de enero de 2006 en una entrevista, Johnson declaró que había sido saboteado por un hombre misterioso justo después de la final de los 100 metros de Seúl. También declaró que por lo menos el 40% de los deportistas consumen drogas para mejorar su rendimiento. En marzo de 2006, realizó anuncios de televisión donde destacaba una bebida energética, "Cheetah Power Surge" y algunos detractores se preguntaron si Johnson era realmente un portavoz apropiado para una bebida natural. En 2007 en la reunión de Leipzig, apareció como entrenador de la joven promesa, Brandt Fralick.

En agosto de 2008, tuvo un pleito de 37 millones de dólares contra su antiguo abogado Ed Futerman, debido a que éste hizo pagos no autorizados con su cuenta para pagar a un peluquero que había contratado el abogado para actuar como agente deportivo del esprínter. A finales de 2008 pasaba la mayor parte de su tiempo con su hija, su nieta y de entrenador, además de escribir su autobiografía Seoul to Soul.

Tras el positivo de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 admitió haberse dopado desde 1981 con esteroides por lo que fue desposeído de todas sus marcas y medallas desde 1983, por lo tanto hay que tener esto en cuenta en la progresión de a continuación.

Nota: los títulos que están marcados con un (*) le fueron retirados tras admitir que tomó sustancias prohibidas durante varios años.

Al principio



Historia de Libia

Bandera de Libia entre 1951 y 1975.

Libye es el nombre que dieron los griegos en la Antigüedad a toda el África hasta entonces conocida y de manera muy particular a la costa africana del Mediterráneo.

El territorio de la moderna Libia tiene historias separadas hasta la época romana, como Tripolitania y Cirenaica, ambas en la costa. El interior de la actual Libia estaba en manos de tribus bereberes asentadas en los oasis.

Tripolitania fue originalmente un grupo de colonias fenicias establecidas durante el siglo V a. C. que luego pasaron a depender de Cartago. Los fenicios fundaron en la zona tres grandes colonias: Oea (actualmente Tripoli), Labda (más conocida por el nombre que posteriormente le dieron los romanos: Leptis Magna) y Sabrata, en un área que vino a conocerse colectivamente como Tripolis (tri + polis, Tres Ciudades). Cartago y sus territorios africanos (entre los que se encontraba Trípoli o Tripolitania, como le llamaron los romanos) cayeron bajo el dominio de Roma en 146 a. C. después de la Tercera Guerra Púnica. Sin embargo, la Tripolitania no fue integrada en el imperio, sino asignada a un aliado de Roma, el rey de Numidia. Un siglo más tarde, Julio César depuso al rey de Numidia, pues había apoyado a su rival Pompeyo en las guerras civiles de Roma, y anexionó su territorio al Imperio Romano, organizando Tripolitania como una provincia.

La importancia económica de Trípoli venía de su carácter como puerto terminal de las rutas de caravanas que cruzaban el Sahara y unían la costa mediterránea con el lago Chad y Tombuctú.

Al otro lado del golfo de Sirte, la Cirenaica fue colonizada por los griegos, ntes territorio de cultura egipcia, Imperio del que habío formado parte durante miles de años en diferentes intervalos. Colonos dorios fundaron Cirene en el siglo VII a. C. en una fértil meseta unos 20 kilómetros tierra adentro con lluvias regulares. Durante los siguientes doscientos años, otras cuatro importantes colonias griegas se establecieron en el área: Barca (Merj), Euhesperides (más tarde Berenice, actualmente Bengasi), Teuchira (más tarde Arsinoe, actualmente Tocra) y Apolonia (Marsa Susa), el puerto de Cirene. Junto con Cirene, se las conoció al conjunto como Pentápolis. La fértil planicie costera donde se hallan toma el nombre de la más próspera de dichas ciudades, Cirene.

Las ciudades griegas de Pentápolis resistieron los intentos de anexión egipcios y cartagineses, pero en el año 525 a. C., el ejército de Cambises (hijo de Ciro el Grande, rey de Persia), tras conquistar Egipto, llegó también hasta la Cirenaica, la cual permaneció bajo dominio egipcio (gobernado o no éste por los persas) durante los dos siguientes siglos. Más tarde, en el 331 a. C., Cirene fue conquistada por Alejandro Magno, incorporándose posteriormente al Egipto ptolemaico. Ptolomeo VIII lega la Cirenaica a su hijo natural Ptolomeo Apión el cual, a su muerte, en 96 a. C., deja su reino en herencia a Roma. Cirenaica se convierte en una provincia romana que también incluye Creta en el 74 a. C.

Independientemente de los avatares políticos, la economía y la cultura florecieron en la Pentápolis. Cirene se convirtió en uno de los centros artísticos e intelectuales del mundo griego. Por ejemplo, durante el siglo IV a. C. floreció la escuela cirenaica, una escuela filosófica que enseñaba una doctrina hedonista que definía la felicidad como la suma de los placeres humanos, probablemente tomando inspiración del suave clima de la zona.

Durante más de 400 años, Tripolitania y Cirenaica fueron prósperas provincias romanas. Prueba de ello son las imponentes ruinas de Leptis Magna (donde nació el emperador romano Septimio Severo), cerca de la actual Trípoli, testigos de la vitalidad de la región, donde populosas ciudades e incluso ciudades más pequeñas disfrutaron de las ventajas de la vida urbana, del mismo modo que en cualquier otro rincón del imperio. Sin embago, el dominio romano se circuscribió a la costa, dejando el interior a las tribus bereberes (por ejemplo, hasta finales del siglo I d. C., no fue ocupada la árida costa del golfo de Sirte, permitiendo la comunicación por tierra entre ambas provincias). No obstante, ambas zonas conservaron características diferentes: púnica la primera, griega la segunda.

Bajo el dominio ptolemaico, se había creado en Cirenaica una gran comunidad judía, cuyo tamaño se había visto incrementado con la llegada de miles de deportados tras la fallida rebelión judía contra los romanos y la destrucción de Jerusalén (año 70). En el 115, los judíos de la Cirenaica se alzaron en una sublevación que pronto se extendió a Egipto y Palestina. La rebelión no fue sofocada hasta el 118, no sin que antes Cirene fuese asaltada, saqueada y sufriera matanzas por los rebeldes judíos. Se requirió un siglo para que Cirene recuperase su prosperidad.

Con la partición del imperio en 395, Cirenaica fue asignada al imperio oriental, mientras que Tripolitania quedó dentro del occidental. Esta división se vio reflejada también en el terreno religioso. El cristianismo, que se había difundido por ambos territorios desde el comienzo del siglo II tuvo dos focos de atracción. Tripolitania quedó bajo la jurisdicción del papa de Roma, mientras que Cirenaica quedó bajo el patriarca de Alejandría.

En el siglo V, Tripolitania fue conquistada por los vándalos, los cuales, al mando de Genserico habían creado un potente reino con capital en Cartago. Sin embargo, los vándalos perdieron rápidamente su espíritu guerrero y su reino fue destruido y conquistado por el general bizantino Belisario en el siguiente siglo (533), tras una cara campaña militar que lastró los recursos del Imperio Romano de Oriente, que todavía aspiraba a lograr la reunificación del Imperio Romano. De nuevo, Cirenaica y Tripolitania estaban bajo la misma soberanía. Sin embargo, la irrupción de los vándalos había destruido el orden social romano y la conquista bizantina no pudo recuperarlo. Los bizantinos nombraron gobernadores que impusieron asfixiantes impuestos para sufragar los gastos militares, mientras que las ciudades y los servicios públicos siguieron su decadencia.

Los árabes entraron en Libia en 642 en su camino hacia el oeste. Ese año, Amr ibn al As, un general árabe del califa Omar I conquistó Cirenaica, estableciendo sus cuarteles en Barce (para los árabes Cirenaica pasó a llamarse Barqa). Dos años después, avanzó hacia Tripolitania, donde, a finales de la década, las aisladas guarniciones bizantinas de la costa fueron conquistadas, completándose el dominio de la región. Los reinos bereberes del interior fueron conquistados en 662, no sin gran resistencia. Cartago cayó en 693. En los siglos siguientes, la práctica totalidad de los habitantes de la zona se convirtió al islam. El idioma y la cultura árabes borraron la cultura romana cristiana y casi la lengua bereber (reducida a unas pocas zonas). Mientras que los habitantes de Tripolitania percibieron las afinidades semíticas entre árabes y púnicos, los monofisitas de Cirenaica recibieron con los brazos abiertos a los árabes como liberadores de la opresión ortodoxa de los bizantinos, y de los altos impuestos imperiales (los reinos árabes extendían una política de bajos impuestos, compensada por elevados impuestos para los no musulmanes).

Tras la conquista, el norte de África fue gobernada por una sucesión de emires, subordinados al poder del califa (primero el Omeya de Damasco y tras el 750, el Abbasí de Bagdad). En el año 800, el califa Harun al Rashid nombró emir a Ibrahim ibn Aghlab, el cual creo un emirato hereditario y formalmente dependiente del califa en Kairuán, que incluía la Tripolitania (la Cirenaica permaneció en la órbita de Egipto). Los aglabíes repararon el sistema de irrigación romano, destruido tras las conquistas árabes, y por la falta las habilidades agrícolas y organizativas de las que carecían inicialmente los nuevos conquistadores, y lograron restauraron la vitalidad de la zona.

A finales del siglo IX, la tribu bereber de los kutama se convirtió al chiísmo y acabó con el reino aglabí (sunníes) en 909. El chiísmo había conseguido una gran aceptación entre los musulmanes no árabes, que eran despreciados por los árabes que regían el califato. Los kutama adoptaron a un dirigente chií de Siria, y le proclamaron imán del territorio que habían conquistado, que había incluido la Tripolitania. Éste es el origen de la dinastía fatimí. Los fatimíes conquistaron Egipto en 969 y trasladarón allí su capital, estableciendo un califato shií rival del sunní de Bagdad.

Los fatimíes dejaron el gobierno de Ifriquiya (la parte oriental del Magreb que comprende Tripolitania y el actual Túnez y Libia) a vasallos bereberes, los Ziríes (972). Fue una época de decadencia. En 1049, el emir zirí abandonó el chiísmo y rompió con los fatimíes.

En 1510, Fernando el Católico tomó Trípoli; Carlos V cedió la ciudad en 1528 a los Caballeros de San Juan (la Orden de Malta) que habían sido expulsados de Rodas por los turcos. Los cristianos fueron expulsados en 1553 por corsarios turcos de Argelia, actuando en nombre del Imperio Otomano. Estambul mantendría una soberanía sobre la zona que se hizo casi nominal cuando en 1711 Ahmed Karamanli se hizo con el poder fundando la dinastía Karamanli, que se mantuvo hasta los años 1830, en que el imperio otomano tomó directamente el control sobre lo que se denominó el bajalato de Trípoli. En 1912, cuando Egipto, Túnez y Argelia estaban ya bajo el control de Gran Bretaña o de Francia, y el imperio otomano estaba embarazado con las guerras de los Balcanes, Italia conquistó el territorio libio.

Italia se procuró a sí misma un imperio colonial en el territorio libio invadiéndolo en 1912, aprovechando de este modo la proximidad con la peninsúla italiana y la debilidad del Imperio Otomano. Libia había permanecido, hasta ese momento, y debido al desconocimiento de sus potenciales recursos por parte de las naciones coloniales europeas, bajo el control más o menos directo del Imperio Otomano, sin tener mayor relevancia desde el punto de vista geo-estratégico.

La presencia italiana se afianzó con la llegada al poder de Benito Mussolini en Italia (1922). Sin embargo, esto trajo aparejado el incremento de los problemas derivados del régimen colonial. A pesar de la extremada pobreza de la mayor parte del territorio, el gobierno italiano intentó el asentamiento de colonos italianos, especialmente de Sicilia y el sur de Italia. Familias enteras viajaban en busca de un mejor porvenir, esperanzados por la promesa de recibir tierras gratuitas por parte del estado. Pero estas tierras no eran las mejores y a pesar de la cercanía con Italia, eran totalmente diferentes ya que eran en gran medida zonas desérticas o semidesérticas. Las tierras más aptas para el cultivo se encuentran en el litoral mediterráneo, por lo que las poblaciones nativas fueron desplazadas para dar espacio a los colonos. Esto provocó conflictos con la población autóctona, que terminaron en 1931, fecha en la que los sanusíes (cofradía musulmana) abandonaron la resistencia frente a los italianos. El jefe de los Senusi era el jeque Sidi Idris, que recibió el título de emir de Cirenaica con soberanía sobre el oasis de Cufra.

En 1934 el gobernador Italo Balbo unió las dos colonias italianas de Tripolitania y Cirenaica, creando la llamada Libia italiana, cuyos límites correspondían a la actual Libia. Balbo hizo prosperar a su colonia asentando muchos colonos italianos en villas y ciudades construidas para ellos. En 1940 había casi 120.000 Italianos en Libia, o sea el 13% del total de la población.

Durante la Segunda Guerra Mundial, se libraron cruciales batallas en suelo libio, especialmente en Cirenaica, como la de Tobruk, que en gran medida decidieron la suerte de la guerra en su teatro europeo. Tras un ataque italiano a Egipto en 1940, los contraataques británicos requirieron la intervención de fuerzas alemanas. El famoso Afrika Korps mandado por el general Rommel combatió a los aliados dirigidos por Montgomery, hasta que en 1943 fue finalmente derrotado y las tropas del Eje expulsadas de la costa norteafricana. En el periodo post-bélico la mayor parte de Libia queda bajo administración británica, salvo la zona de Fezzan, controlada por Francia.

Al final de la guerra los aliados no logran ponerse de acuerdo sobre el futuro de la antigua colonia italiana. Finalmente, los recelos entre los países occidentales y la Unión Soviética hacen que la ONU decida dar la independencia al país dejándolo en manos de Sidi Idris, jeque de los Sanusi y emir de Cirenaica (que había colaborado con los aliados durante la guerra), él proclama una monarquía con el nombre de Idris I. De esta forma, Libia se convierte en la primer colonia africana en lograr su independencia. Este hecho contribuyó a desencadenar las luchas por la independencia africana.

Idris I gobierna el país con sistemas autocráticos y patriarcales. Fiel a la tradición de solidaridad con el resto del mundo árabe, Libia ingresa en la Liga Árabe en 1953 y prestó ayuda a los insurgentes argelinos durante su lucha por la independencia de Francia. En política exterior, mantiene posturas prooccidentales. En 1959 se inicia la explotación, por parte de compañías occidentales, de los recursos petrolíferos del país. La economía, hasta entonces basada en el pastoreo y en una agricultura de subsistencia, sufre un cambio radical. Como consecuencia, se forma una élite privilegiada, ligada a la industria petrolera y a la incipiente burocracia estatal.

Durante la guerra árabe-israelí de 1967, Libia se solidarizó con los países árabes y solicitó la evacuación de las bases inglesas que subsistían en el territorio libio. Ese mismo año estallan movimientos huelguistas en las ciudades y en la industria petrolera.

El 1 de septiembre de 1969 el ala izquierdista del ejército da un golpe de estado y derroca la monarquía, aprovechando que el rey que se encontraba de vacaciones en Turquía. Se instaura un Consejo Militar Revolucionario, presidido por un joven y desconocido oficial, el coronel Gaddafi, que nombra un nuevo gobierno.

En el transcurso de los meses siguientes, la banca es seminacionalizada (el estado se reserva un 51% de las acciones), se promulga una constitución provisional, se exige la retirada de las bases militares que Gran Bretaña y los Estados Unidos tenían en el territorio, se confiscan los bienes de los ciudadanos italianos e israelíes que hubiesen abandonado el país después de 1961. En enero de 1970, Muammar el Gaddafi ocupa el puesto de primer ministro sin abandonar el de presidente del Consejo de la Revolución.

Gaddafi implantó un régimen de gobierno de orientación socialista conocido como Jamahiriya. Hombre de origen humilde (beduino), era ferviente admirador de Gamal Abdel Nasser, el líder egipcio con el que, tras la toma de poder, entabló una estrecha amistad. Ambos líderes profesaban el ideal del panarabismo y muy pronto se pusieron a la tarea de construir la gran nación árabe. Pero Nasser murió cuando la labor apenas comenzaba. Sin embargo Gaddafi logró crear alianzas con Egipto y Siria que llevaron a la creación de una efímera federación entre estos tres estados, que buscaba ser el germen de la unión definitiva del mundo árabe musulmán.

En 1970, bajo amenaza de retirar la licencia a varias compañías que explotaban dicho recurso en su país, Gaddafi consiguió establecer los precios del petróleo que Libia consideraba justos, acabando así con la tradicional política según la cual eran las empresas multinacionales las que fijaban los precios que pagaban a los estados donde realizaban las explotaciones. De esta manera, Gaddafi descubre para el mundo árabe su potencial como potencia en la geopolítica mundial. La situación generaría la crisis energética de los años setenta, provocada por el boicot de los países petroleros a Occidente en respuesta a su respaldo a Israel y más adelante sería la base con la que se creó la OPEP. En agosto de 1973 nacionalizó el 51% del capital de todas las compañías extranjeras.

En 1976, la 22.ª Olimpíada Mundial de la FIDE se realizó en Haifa (Israel), con la participación de 48 países, y fue ganada por Estados Unidos, Holanda e Inglaterra. Pero en el contexto histórico de la época, con el conflicto árabe-israelí de por medio y antecedentes como la masacre de Múnich ocurrida durante los JJ. OO. de 1972 en dicha ciudad (asalto terrorista a la villa olímpica con resultado de 11 atletas israelíes, 5 terroristas palestinos y un oficial de la policía alemana fallecidos), el realizar un evento de tal magnitud precisamente en Israel no podía dejar de tener serias implicaciones político-diplomáticas. La mayor potencia ajedrecística mundial, la antigua Unión Soviética, decidió no participar. El mundo árabe, por su parte, no sólo boicoteó la competición oficial de Haifa sino que, además, convocó a su propia Olimpiada "no oficial" en Tripoli, Libia (ciertamente, una "olimpiada contra Israel"), a la cual acudieron 37 países, entre ellos El Salvador, que se ubicó en primer lugar, seguido de Túnez, Paquistán, Irak, Italia, Portugal, Uruguay, Turquía y Afganistán. Dato interesante es que Filipinas fue el único país que envió un equipo a cada evento.

Defensor del panarabismo y del islam, Gaddafi apoyó a diversos movimientos armados que recurrieron frecuentemente al terrorismo contra países occidentales. El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó en 1979 una lista de países sospechosos de apoyar el terrorismo, Libia siempre estuvo en el punto de mira de Washington.

Los años ochenta están marcados por su intervencionismo en África, su guerra con Chad (país sostenido y mantenido por Francia) y sobre todo por su enfrentamiento con los Estados Unidos.

En 1981, se rompieron las relaciones diplomáticas entre ambos países cuando el presidente Ronald Reagan prohibió los viajes al país norteafricano y cerró su embajada en Washington, en mayo de ese año. En 1982, EE. UU. prohibió las importaciones de crudo libio y prohibió la exportación de sus productos a esa nación.

La primera acción militar de EE. UU. contra Libia fue el bombardeo de Trípoli y Bengasi, el 15 de abril de 1986, ordenado por Reagan. El ataque se centró en blancos militares y/o terroristas, alejados de zonas urbanas para no dañar a los civiles y minimizar los daños colaterales. Así, fueron blancos prioritarios el campo de entrenamiento de terroristas de Al Jamahiriya, el aeropuerto de Trípoli, los cuarteles de Al´Aziziyah, sede del manejo de las Fuerzas aéreas libias y residencia temporal de Muammar al-Gaddafi, el puerto militar de Sidi Balal, y la Base Aérea de Benina.

Libia mejoró sus relaciones con algunos países árabes, como Siria y Túnez en 1987, aunque la tensión se agudizó con EE. UU. tras la negativa de Gadafi a entregar a los dos agentes libios sospechosos del atentado contra un avión estadounidense de Pan Am cuando sobrevolaba Lockerbie (Escocia, Reino Unido), en 1988, en el que murieron 270 personas, de las cuales 189 eran estadounidenses. Ese mismo año mejora sus relaciones con la OLP.

Los intentos de alcanzar la unión con los países del Magreb (Túnez, Argelia y Marruecos) se saldaron con recurrentes fracasos, hasta que Libia se adhirió a la Unión del Magreb Árabe (UMA) en 1989. También se relacionó a Libia con la bomba que estalló en un DC-10 de la compañía francesa UTA, el 19 de septiembre de 1989 cuando sobrevolaba el desierto de Níger.

En enero de 1992, el Consejo de seguridad de la ONU aprobó la resolución 731 que exigía la entrega de los seis acusados por los mencionados atentados y dos meses después la 748 que establecía un bloqueo aéreo total contra Libia y embargo de armas, en tanto no se cumpliera aquélla resolución.

El 11 de noviembre de 1993 la ONU decidió aprobar un nuevo paquete de sanciones económicas. Esta resolución, la 883, supuso el endurecimiento de las anteriores con el cierre de las oficinas de las Líneas Aéreas Libias en el extranjero, la congelación de sus recursos financieros en bancos extranjeros y la reducción del personal diplomático.

EE. UU. aprobó una ley, conocida como Ley D’Amato-Kennedy (1996), que imponía castigos a las empresas estadounidenses o extranjeras que realizaran inversiones en el sector energético de Libia o Irán o que violaran el embargo comercial impuesto por la ONU.

En 1997, Libia inicia su programa nuclear secreto, con ayuda del científico pakistaní Abdul Qadeer Khan. A inicios de 2004, Urs Tinner, con su hermano, Marco, y el padre, Friedrich —los tres ingenieros—, fueron detenidos por las autoridades suizas, acusados de entregar a Libia material destinado a la fabricación de centrifugadoras para producir uranio enriquecido. La familia Tinner mantuvo contacto estrecho con Abdul Qadeer Khan, padre de la bomba nuclear de Pakistán y jefe de una red de mercado negro que suministró a Irán y a Libia tecnología atómica. Dos empresas suizas exportaron material a Khan para realizar su proyecto nuclear en Pakistán. Por otra parte, Urs Tinner reconoció haber jugado un papel en el caso de la confiscación del material nuclear con destino a Libia. Es decir, haber sido informante de la CIA. Fuentes de la inteligencia estadounidense aseguran que Urs Tinner fue reclutado por la CIA alrededor del 2000. Las centrifugadoras que se dirigían de Malasia a Libia, fueron confiscadas en el astillero de Taranto (Italia). Este hecho llevó al gobierno de Trípoli a admitir su programa atómico clandestino, y a tener que abandonarlo después (en 2004).

Después de presiones internacionales y de la intervención del que fuera presidente sudafricano Nelson Mandela, el Gobierno de Trípoli aceptó que el 5 de abril de 1999 los dos agentes libios, Abdel Baset al Megrahi y Al Amin Jalifa Fhemah, acusados de la catástrofe de Lockerbie, fuesen juzgados en La Haya (Holanda) por un tribunal escocés. El mismo día la ONU anunció la suspensión del embargo. Libia acudió como invitada el 15 de abril de 1999 a la III Conferencia Euromediterránea de ministros de Exteriores en Stuttgart (Alemania).

El Ministerio británico de Exteriores anunció el 7 de julio de ] que el Reino Unido reanudaría las relaciones diplomáticas con Libia tras quince años de ruptura, tras la colaboración prestada por el Gobierno de Trípoli en el esclarecimiento de la muerte de una policía británica a las puertas de la Embajada libia en Londres en 1984.

El 13 de septiembre de 1999, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea suspendieron las medidas restrictivas tomadas contra Libia. El 2 de diciembre de ese año el primer ministro italiano Massimo D’Alema mantuvo en Trípoli una entrevista con Gadafi, primera con un líder occidental desde 1992. El diálogo se saldó con el compromiso libio de negar ayuda y protección a los responsables de actos terroristas.

En marzo de 2001 se formó oficialmente la Unión Africana, durante una ceremonia llevada a cabo en la ciudad libia de Sirte. En agosto de 2001, EE. UU. prorrogó la ley D'Amato por otros cinco años, si bien al mes siguiente Gadafi condenaba los ataques suicidas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.

El 28 de mayo de 2002, el gobierno libio ofreció 2700 millones de dólares para indemnizar a las familias de las 270 víctimas del atentado de Lockerbie, y un año después aceptó la responsabilidad civil en esta acción terrorista.

El 12 de septiembre de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el levantamiento formal de las sanciones impuestas a Libia en 1992, que incluían el embargo aéreo, de armas y de equipamiento industrial.

El 17 de septiembre de 2003 el Presidente del Gobierno de España, José María Aznar, inició una nueva etapa de visitas de mandatarios europeos a Libia. Aznar viajó acompañado del secretario de Estado de Comercio, Francisco Utrera, y de una delegación de altos directivos de 28 empresas españolas de los sectores de turismo, alimentación, hidrocarburos, construcción, ferrocarriles, sanidad y educación; sectores que los técnicos del Ministerio de Economía consideraban los de mayor interés en el mercado libio. Al margen de la entrevista personal con Muammar al-Gaddafi, uno de los actos fundamentales del viaje oficial sería la celebración de un encuentro empresarial, que presidiría el propio José María Aznar con el primer ministro libio, Sukri Gahnen, y en el que los empresarios españoles negociarían acuerdos de cooperación, de inversión y comerciales con este país norteafricano.

El 19 de diciembre de 2003, el presidente estadounidense George W. Bush anunció el compromiso del líder libio Muamar al-Gaddafi de abandonar sus programas de desarrollo de armas de destrucción masiva (programas y actividades químicos, biológicos, nucleares y de misiles balísticos de ese país), y permitiría a los inspectores internacionales entrar al país incondicionalmente.

El 9 de enero de 2004 el gobierno libio y los familiares de las 170 víctimas del atentado al avión de la compañía UTA en 1989 firmaron en París un acuerdo de indemnización, lo que abrió la puerta a la normalización de los lazos entre París y Trípoli.

Al mes siguiente, Washington anunciaba el levantamiento de varias de las sanciones impuestas a Libia.

En marzo de 2004, la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Sierra Leona establece que Libia y Liberia habían adiestrado y apoyado a los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (FRU), la sangrienta guerrilla que entre 1991 y 2001 desafió la autoridad del Gobierno sierraleonense. En este conflicto perdieron la vida 50.000 personas. Libia fue condenada por la ONU a pagar compensaciones al gobierno de Sierra Leona.

El 25 de marzo de 2004, Tony Blair visita Trípoli y se entrevista con Gaddafi. Es el segundo primer ministro británico que visita el territorio de Libia, antes lo hizo Winston Churchill cuando el territorio era administrado por Gran Bretaña. Coincidiendo con la visita de Blair, la Shell anunció que estableció un contrato con la petrolera estatal de Libia.

La última semana de abril Gaddafi visitó Bruselas y se reunió con funcionarios Europeos encabezados por Romano Prodi. Fue su primer viaje a Europa en 15 años y la comprobación de que Occidente ha cambiado su posición ante el régimen libio debido a la nueva política de puertas más abiertas a las multinacionales occidentales.

El 28 de junio William Burns, miembro del gobierno de EE. UU. inauguró formalmente la nueva Oficina de Contacto de Estados Unidos en Trípoli y el restablecimiento de relaciones diplomáticas directas. George W. Bush, envió una carta a Gaddafi en la que elogió la cooperación de Libia en el desmantelado de los arsenales prohibidos y en el proceso de llevar las relaciones bilaterales a un nivel esperado. Además, expresó su compromiso de colaborar con el régimen libio para normalizar los lazos políticos, económicos, comerciales y culturales, mientras que Libia no sólo paralizaba sus programas militares secretos, sino que daba información sobre colaboración con otros países y redes de distribución en materia de armas nucleares, químicas y biológicas.

En agosto de 2004, Libia anunció que pagaría 35 millones de dólares a más de 160 personas afectados por el atentado terrorista contra la discoteca berlinesa "La Belle", en 1986, del que los tribunales alemanes responsabilizaron los servicios secretos libios.

El 11 de octubre, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, acordaron levantar el embargo de armas que habían impuesto a Libia 18 años atrás.

El 15 de octubre, el canciller de Alemania, Gerhard Schroeder, llegó a Libia en visita oficial. Es la primera vez en la historia que un canciller alemán visita Libia y fue posible gracias a que el gobierno libio pagó el primer desembolso de la compensación a las víctimas de "La Belle". Alemania es el segundo socio comercial de Libia. Por eso en esta gira el canciller alemán estuvo acompañado por empresarios de su país, especialmente interesados en contratos de transporte y para la construcción de infraestructura turística, así como el negocio del petróleo. De hecho, Libia suministra algo más del 10% del crudo importado por Alemania y se sitúa en el cuarto lugar entre sus proveedores, después de Rusia, Noruega y Gran Bretaña.

En 2006 EE. UU. sacó a Libia de la lista de países que apoyan el terrorismo.

El 5 de septiembre de 2008 la secretaria de Estado de EE. UU., Condoleeza Rice, llegó a Trípoli en una visita histórica, la primera visita de un alto funcionario norteamericano a Libia desde hacía 56 años, 40 de ellos con Gaddafi en el poder.

El 23 de diciembre de 2008, el rey español Juan Carlos I, empezó en Trípoli su primer viaje a Libia. El viaje del rey respondió a una invitación del líder libio Muammar al-Gaddafi, cuya visita a España en diciembre de 2007 marcó un antes y un después en las relaciones políticas y económicas entre los dos países.

La relación del coronel Gadafi con los países occidentales ha experimentado un cambio radical en los últimos años, motivado por la nueva actitud del líder libio frente al terrorismo y por su compromiso de abandonar la producción de armas de destrucción masiva y aceptar la visita de inspectores internacionales. Otro gesto de buena voluntad por parte de Gadafi fue aceptar la extradición de las seis enfermeras búlgaras que fueron condenadas a muerte en Libia por su supuesta participación en la infección de sida a 400 niños en un hospital.

Todo ello ha tenido como consecuencia la integración progresiva de Libia en la comunidad internacional, así como la rehabilitación de Gaddafi.

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George Odlum

George W. Odlum (1934 - 2003), también conocido como "Brother George", fue un destacado actor, político, empresario y diplomático santaluciano. Participó en dos ocasiones como Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de la isla; primero en 1979 para formar el primer gobierno de Santa Lucía como país independiente y después en 1997 bajo la administración de Kenneth Anthony. Odlum también ocupó el cargo de Embajador ante la Organización de las Naciones Unidas consiguiendo el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China.

Debido a su ideología radical (Odlum era amigo de Fidel Castro y de Muamar Gadafi), en varias ocasiones rompió con los laboristas; primero para formar el efímero Partido Laboral Progresista y después para participar en las elecciones del 3 de diciembre de 2001 bajo la plataforma de la Alianza Nacional. Sus conflictos con el ex primer ministro conservador John Compton le impidieron consolidar un bloque opositor con el Partido Unido de los Trabajadores y al final Alianza Nacional sólo consiguió el 3,5% de los votos.

Fuera de la política Odlum era un actor reconocido a nivel local y también era dueño de un periódico, The Crusader. Tras una larga batalla contra el cáncer de páncreas Odlum falleció la mañana del domingo 28 de septiembre de 2003. Como señal de duelo la bandera de Santa Lucía ondeó a media asta en los días posteriores.

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Sirte

Sirte (en árabe: شعبية سرت) es una ciudad y provincia situada en el desierto de Libia. Es el lugar natal de Muamar Gadafi y allí se firmó el tratado de fundación de la Unión Africana (UA). En este lugar se firmó uno de los tratados que puso fin a la Segunda Guerra del Congo, bajo los auspicios de Gadafi. Llamada en la época clásica como Syrtis Major. Existe otra Syrtis nombrada como Syrts Minor (situada en la bahía de Gabés o golfo de Sirte, cerca de Túnez) Syrtis Major, Σύρτις μεγάλη;de Sert, desierto.

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Política de Libia

La actual vida política de Libia se enmarca en la denominada Revolución Verde del líder Muamar Gadafi.

El 1 de marzo de 1977 se proclamaba la Jamahiriya (Estado de las Masas) Árabe Libia Popular y Socialista. El Congreso General Popular asumió el poder legislativo y el Comité General Popular sustituyó al Consejo del Mando Revolucionario en el ejecutivo. Sin embargo es Gadafi quien tiene realmente el poder.

En Libia no existen los partidos políticos y el estado ejerce el control de la economía y las finanzas del país.

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Muammar al-Gaddafi

Muammar al-Gaddafi en 2003.

Mu‘ammar al-Qaḏḏāfī (en árabe, مُعَمَرْ القِذَافِي ▶ (ayuda·info·en ventana) /muʕamːar ulqaðːaːfiː/), es un militar libio, máximo dirigente de su país desde 1969. Su apellido se encuentra transcrito frecuentemente como Gaddafi.

Se trata de un líder polémico, que posee adhesiones muy fuertes entre distintos sectores, en especial progresistas, y poderosos rechazos provenientes de los sectores conservadores. Ha sido víctima de varios intentos de derrocamiento de parte de gobiernos de Estados Unidos, en especial, de la administración de Ronald Reagan, que, durante un bombardeo en 1986, mató a su hija adoptiva Jana.

Nació en el desierto de la ciudad de Sirte en Libia, el 19 de junio de 1942. Su familia pertenecía a un grupo de beduinos (los Qaddafa, del cual procede el apellido Qaddafi o Gaddafi). En su adolescencia tuvo contacto con la ideología panárabe de Gamal Abdel Nasser y ello le sirvió para interesarse en la lucha por la justicia social y el socialismo árabe. A la edad de 21 años se graduó en Derecho. Ingresó al colegio militar y organizó la Unión de Militares Libres. En 1965 viajó a Reino Unido donde asistió a cursos de perfeccionamiento.

En lo que respecta a su sucesión, con el tiempo Gaddafi ha desplazado la candidatura a sucesor del seno del partido gobernante hacia su familia directa. Hoy por hoy, su hijo mayor Sayf al-Islam al-Gaddafi ya le representa en eventos oficiales.

Desapareció de la escena pública en los días siguientes a la revuelta; la versión oficial libia dice que estuvo hospitalizado por una apendicitis. Durantes esos días en el hospital, conoció a una enfermera que luego se convertiría en su segunda esposa.

Gaddafi asumió el reto de alejarse de las estructuras políticas tradicionales, lo que produjo que las clases aristocráticas de la monarquía lo detestasen. Cuatro meses más tarde de su ascenso al poder, en diciembre de 1969, asiste a la Cumbre de Rabat, en donde se reúne con Nasser, Numeiry y Arafat. Allí, Gaddafi propone la formación de un mando militar unificado que sirviera de ayuda a los palestinos en su lucha contra Israel, aunque su propuesta fracasa rotundamente.

En ese mismo mes de diciembre de 1969, firma junto a Nasser y Numeiry la Carta de Trípoli, en donde se pactan aspectos referidos a la cooperación política y económica.

En interes de la revolucion,Gaddafi ha ejercido una purga exhaustiva de los opositores tanto potenciales como factuales.

En 1970 exigió y obtuvo que se retiraran las bases extranjeras y se nacionalizaron algunas empresas petroleras. Se iniciaron los planes agrícolas en la costa del país. Prohibió el consumo de alcohol a cualquier persona dentro de territorio libio y decidió aumentar decididamente la igualdad de la mujer en la sociedad, desafiando al Islam tradicional. El nivel de vida de la población creció rápidamente con los beneficios del petróleo, convirtiendo a Libia en la nación africana con mayor PIB.

En 1973 publicó El libro verde en tres volúmenes: La solución del problema de la democracia: el poder del pueblo; La solución del problema económico: el socialismo, y El fundamento social de la Tercera Teoría Universal. Esta obra reflejaba su visión particular de un estado y pretendía desmarcar a la administración libia de cualquier alineamiento internacional.

El 1 de marzo de 1977 proclamaba la Jamahiriya (neologismo que puede traducirse como Estado de las Masas) Árabe Libia Popular y Socialista. El Congreso General Popular asumió el poder legislativo y el Comité General Popular sustituyó al Consejo del Mando Revolucionario en el ejecutivo. Sin embargo, Gaddafi conservó realmente el poder.

Durante los años 70 fracasaron varios intentos por crear una unión árabe socialista con Egipto y Siria, en gran parte debido a la muerte temprana del presidente egipcio Nasser, quien fuera la inspiración ideológica más importante para Gaddafi. Finalizando esa época Gaddafi nombró como asesor económico a un hermano del presidente estadounidense Jimmy Carter, hecho que no ayudó a la reelección presidencial del mandatario.

Los años 80 están marcados por su intervencionismo en África, su guerra con Chad (país sostenido y mantenido por Francia) y sobre todo por su enfrentamiento con los Estados Unidos.

La administración Reagan significó una agresión constante y pública en contra de Libia, con el intento de derrocar a Gaddafi. En 1981, Estados Unidos ordenó el cierre del Buró Libio en Washington y la retirada de todos sus funcionarios, y envió aviones de vigilancia AWACS a la costa oriental libia. El 3 de agosto de 1981, la revista Newsweek, publicó que el director de operaciones de la CIA, Max Hogel, presentó un plan de derrocamiento y asesinato de Gaddafi. El 19 de agosto de 1981, aviones de guerra del portaaviones "Nimitz", invadieron el espacio aéreo libio y atacaron dos aviones en territorio marítimo de Libia. El 7 de diciembre del mismo año, el Wall Street Journal publicó que el gobierno de Reagan estudiaba varias medidas para debilitar y derrotar al líder libio, y tres días después el propio Reagan dio orden a todos los ciudadanos norteamericanos de salir de Libia lo antes posible.

Durante 1982, EE.UU. tomó medidas económicas contra Libia, como la prohibición de importación de crudo libio, y restricciones para exportaciones norteamericanas a Libia. Durante 1983, el gobierno norteamericano prohibió a los estudiantes libios residentes en EEUU estudiar aviación o cualquiera de sus ramas. Reagan también ordenó ese año que sus aliados no negocien económicamente con Libia.

En el año 1986 Libia sufrió un ataque norteamericano con misiles, en el que murió su hija Jana. El gobierno republicano de Reagan consideraba a Gaddafi como un terrorista. Estuvo implicado en los atentados de los aeropuertos de Viena y Roma en 1985, los atentados terroristas en la Discoteca La Belle de Berlín en 1986, apoyó a Abu Nidal, y tuvo implicación en el Atentado de Lockerbie y el Atentado contra el vuelo UTA 772.

El apoyo de Libia a movimientos revolucionarios y su política anti-israelí, provocaron gradualmente el aislamiento del país. Como consecuencia y tomando en cuenta el nuevo orden mundial Gaddafi ha moderado sus posturas al punto de asegurar que ya no tiene sentido continuar acciones contra Israel.

En julio de 2002 recorrió África viajando con 400 escoltas, 4 aviones, 60 coches blindados y un arsenal entero. El grupo llevó también cuatro aviones y un buque que le seguía con provisiones.

Actualmente Libia ha abandonado su apoyo a los movimientos revolucionarios y se concentra en convertirse en panafricanista (relegando a un segundo plano el nacionalismo árabe) y mantener relativamente buenas o al menos estables relaciones con Occidente.

En octubre de 1993 integrantes del ejército libio realizaron tres intentos fallidos de asesinar a Gaddafi. En julio de 1996 hubo sangrientos alzamientos tras un partido de fútbol en protesta de Gaddafi.

Un sitio web establecido en el 2006 enumera los nombres de 343 víctimas de asesinato político en Libia y pujan por el derrocamiento de Gaddafi. La Liga Libia por los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, le pidió a Gaddafi que establezca una comisión independiente para investigar los alzamientos de Benghazi de 2006 que dejaron un saldo de 30 libios y extranjeros muertos.

Fathi Eljahmi, uno de los disidentes más destacados, ha estado encarcelado desde el 2002.

El cuerpo de guardaespaldas personales de Gaddafi es la Guardia Amazónica, compuesto por 200 mujeres expertas en artes marciales y el uso de armas de fuego. En el 2004 la Guardia Amazónica acompañó a Gaddafi durante su visita a Bruselas. En el 2006 Gaddafi produjo un incidente internacional cuando aterrizó en Nigeria, de visita a una reunión cumbre, con 200 miembros de su Guardia Amazónica armados hasta los dientes. El gobierno de Nigeria le negó la entrada por varias horas. Finalmente Gaddafi cumplió con reglamentaciones internacionales y aceptó ingresar al país sin armamento.

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Source : Wikipedia