LA Lakers

3.4099134539339 (1271)
Publicado por roy 10/04/2009 @ 01:11

Tags : la lakers, nba, baloncesto, deportes

últimas noticias
Celtics y Lakers se juegan por separados sus destinos - Listín Diario
Las dos grandes dinastías de la NBA, los Celtics de Boston y Los Ángeles Lakers, que la pasada temporada también protagonizaron las Finales de la NBA, en la presente todavía no han podido clasificarse para luchar por el título de sus respectivas...
Los Lakers no tuvieron compasión de unos Rockets heridos - Marca
El quinto partido de la serie entre Lakers y Rockets prometía emociones intensas tras la paliza de los tejanos a los californianos en el cuarto partido, pero al final todo quedó en agua de borrajas. Los Lakers, que empezaron el encuentro absolutamente...
¿Crisis en el Staples? - La Vanguardia
La pasada madrugada asistimos a la derrota en el sexto encuentro de Lakers ante Houston. 3-3 y las dudas se ciernen sobre uno de los más firmes candidatos al título. Si el año pasado la llegada de Gasol, daba impulso a un equipo en el que Kobe Bryant...
Calderón: “Los Lakers ganarán el anillo" - Marca
Y hablando del anillo, su favorito para llevárselo esta temporada son los Lakers. “Desde el principio dije que los Lakers y sigo con mi apuesta. Una final entre Lakers y Cleveland, Pau y Kobe contra LeBron”. Siguiendo con la NBA, Calderón aseguró que...
Playoffs, ronda dos (2) - La Vanguardia
De Fisher por parte de los Lakers. Pero también ha habido bajas, y de peso. Yao Ming cayó en el tercer encuentro para lo que queda de temporada con una fractura por estrés en el pié. Aun así, Shane Battier se las arregló para empujar a los de Houston a...
Denver elimina a Dallas y deja atrás su maldición de 24 años en ... - AFP
Su rival ahora será el ganador de la serie Los Angeles Lakers-Houston Rockets, favorable por 3-2 a los primeros. Apoyados por 30 puntos de Carmelo Anthony y 28 tantos y 12 asistencias de Chauncey Billups, los Nuggets consiguieron su primer pase a una...
Los Celtics siguen apelando a la épica y los Lakers a su gran ... - ABC.es
Todo un mundo de contrastes el que se volvió a dar en las semifinales de conferencia de la NBA, con unos Celtics de Boston que siguen apelando a la épica para conseguir otra victoria milagrosa y con unos Lakers que de nuevo hicieron valer su gran...
Los Lakers recuperan la ventaja de campo gracias a Kobe Bryant - Europa Press
El escolta Kobe Bryant lideró con 33 puntos a Los Angeles Lakers en la victoria (94-108) sobre los Rockets en el tercer partido de la serie, primero en Texas, al mejor de siete de las semifinales de conferencia en el Oeste y recupera así la ventaja de...
La prensa de Los Ángeles pone a parir a los Lakers... y Gasol no ... - Marca
La prensa de LA está que trina con los Lakers. La derrota en el sexto partido genera muchas dudas y los afilados cronistas de la ciudad machacan sin piedad al equipo de Phil Jackson. "Sólo estos Lakers podrían hacer que Luis Scola parezca Larry Bird....
Baloncesto/NBA.- El sexto partido de la serie Lakers-Rockets fue ... - elEconomista.es
La victoria de Houston Rockets sobre Los Angeles Lakers (95-80) en el sexto partido de las semifinales de la Conferencia Oeste fue el partido de baloncesto con mayor audiencia en la historia de la cadena estadounidense ESPN, conocida en el continente...

Historia de la NBA

Kobe Bryant, icono de la NBA en la actualidad.

La historia de la NBA nace en 1946 (llamada BAA hasta 1949) como complemento del mayor espectáculo americano de la época, el hockey sobre hielo, mientras ésta atravesaba su parón invernal. Para entonces ya existía una liga profesional, la NBL, la cual se fusionó con la BAA (fundada en 1946) en 1949 para dar nacimiento a la NBA. El primer encuentro de la liga corresponde a un New York Knicks – Toronto Huskies. Philadelphia Warriors fue el primer campeón y George Mikan el primer gran dominador con 5 anillos con Minneapolis Lakers. En 1955, Bob Pettit se convertiría en el primer MVP de la temporada y Chuck Cooper en el primer jugador de raza negra elegido en el draft. Con los finales de 50’ y 60’ irrumpen los Celtics de los 11 anillos liderados por Bill Russell (récord individual) y Red Auerbach. Russell y Wilt Chamberlain protagonizaron una de las rivalidades más grandes de la historia. Wilt llegó a encestar 100 puntos en un encuentro y es valedor de muchos récords en la liga. Con el ocaso de estos, en 1969 surge un nuevo dominador, Lew Alcindor, quien más tarde adoptaría el nombre de Kareem Abdul-Jabbar, máximo anotador en la historia.

En 1968 nace la ABA con el objetivo destronar a la NBA por medio de unas reglas encaminadas a crear todavía más espectáculo, pero que debido a la aplastante superioridad de la NBA terminaría por desaparecer en 1976. Dejó un legado en la NBA de 4 franquicias (Denver Nuggets, Indiana Pacers, New York Nets y San Antonio Spurs). Los años 1970 fueron de los modestos, no hubo un dominador claro y hasta 8 equipos diferentes se alzaron con el anillo. New York Knicks, uno de los 3 equipos que perduran desde el inicio, estrenó su palmarés con su primer título en 1970.

En la década de 1980 la NBA logra su momento de máximo esplendor con el ‘showtime’ de Los Angeles Lakers, ditigidos por el gran base Earvin Magic Johnson , y la eficaz sobriedad de los Boston Celtics, liderados por el gran alero Larry Bird. La eterna rivalidad Celtics-Lakers se convirtió en un clásico de las finales de la NBA. Además, el hecho de ser Bird de raza blanca y Magic Johnson de raza negra (de hecho, el equipo titular de los Celtics era de mayoría blanca y el de los Lakers era de mayoría negra), además de ser los mejores jugadores del momento, ayudó a incrementar el morbo del duelo. A pesar de sus duelos deportivos, Bird y Magic eran (y siguen siendo) grandes amigos. De aquellos Celtics cabe destacar el pivot Kevin McHale (un juego de pies sin igual en el poste bajo), el center Robert "El Jefe" Parish (famoso por su dorsal 00), el escolta tirador Denny Ainge y el base anotador Dennis Johnson. Tampoco hay que olvidar que en aquel equipo llegó a jugar también Bill Walton. De los Lakers destacaron el anotador y especialista en contraataques James Worthy, el legendario pivot Kareem Abdul Jabbar, el reboteador A.C. Green y el alero tirador Byron Scott. POco después se incorporó a este equipo el pivot Vlado Divac.

La irrupción del gran Michael Jordan, probablemente el mejor jugador de la historia de la NBA, ayudó a que el interés internacional por la NBA no decayera tras las retiradas de Bird y Magic. Jordan estuvo acompañado por varios jugadores excelentes (Scottie Pippen, Tony Kukoc), así como por especialistas en el rebote (Charles Oakley, Horace Grant) y en los triples (Steve Kerr). Además, el espectáculo que Jordan brindó junto a Dominique Wilkins o Spud Webb en los concursos de mates. permitió que el producto espectáculo de la NBA siguiera en lo más alto por varios años.

Para acabar la década, los ‘bad boys’ de Detroit Pistons dejaron su huella con 2 anillos y un estilo de juego para el recuerdo, un juego duro y agresivo basado en la defensa y ciertas "malas artes" (de ahí el sobrenombre de "bad boys") de jugadores que más parecían gladiadores que jugadores de baloncesto: el pivot triplista Bill Lambeer, el gran reboteador Denis Rodman, y el musculado Ricky Mahorn. El jugador estrella de los Pistons era el excelente base Isiah Thomas, bien escoltado por el escolta anotador Joe Dumars y, en menor medida, por el escolta suplente Winnie "Microondas" Johnson.

Michael Jordan resume en dos palabras lo que fue la década de los años 1990. Desde la época de Russell en Boston no se recordaba una superioridad tan aplastante como la que firmaron estos Bulls. Para los anales quedó el 72-10 que se marcaron en la temporada 1995-96 y sus 6 anillos. El ‘bailarín’ Hakeem Olajuwon y sus Houston Rockets aprovecharon la retirada momentánea de Jordan para apuntarse 2 campeonatos.

La entrada del nuevo milenio viene acompañada con el ‘threepeat’ de Los Angeles Lakers. La sociedad Bryant-O'Neal aúpa a los angelinos al lugar que merecen mientras la NBA abre sus puertas al extranjero y se globaliza. Yao Ming se convirtió en el primer extranjero en ser elegido nº 1 del draft en 2002. Los Pistons recuperan su grandeza con el juego que le hizo grandes y Tim Duncan empieza a forjar su leyenda con San Antonio Spurs.

Esta época asume un cambio en la mentalidad de juego, se realza la figura del jugador individual y pierde peso el juego en equipo. Ejemplos de ello son estrellas como Allen Iverson, Vince Carter, Tracy McGrady o LeBron James.

La NBA nace en 1946 (llamada BAA hasta 1949) llamada como complemento del hockey sobre hielo, de modo que los dirigentes empiezan a ver el baloncesto como un deporte atractivo, capaz de competir con cualquier espectáculo y que se tornaba como el deporte perfecto para atraer al público mientras la liga de hockey atravesaba su descanso invernal. Esta idea surge tras el fracaso del baloncesto profesional estadounidense durante los años 30', carente de una estructura sólida de competición y de un calendario que mantuviera el orden, de modo que los equipos se hacían y deshacían con asiduidad y rapidez.

En 1937 se formó la NBL (National Basket League), competición que se movía por ciudades de segunda fila y que posteriormente se acabaría fusionando con la BAA.

En junio de 1946, un grupo de propietarios de instalaciones deportivas y empresarios, encabezados por Max Kase, editor del New York Journal American, y Walter Brown, presidente del Boston Garden, fundaron la BAA (Basketball Association of America), compuesta por once franquicias que correspondían a los once miembros fundadores. Max Kase fue quien llevó la idea al propietario de la NHL, Walter Brown, quien a su vez se la pasó a Ned Irish para terminar aprobando la fundación de la liga.

Los 11 equipos que abrieron el telón en la inaugural temporada 1946-47 fueron Boston Celtics, Philadelphia Warriors, New York Knicks, Washington Capitols, Providence Steamrollers, Toronto Huskies, Chicago Stags, St. Louis Bombers, Cleveland Rebels, Detroit Falcons y Pittsburgh Ironmen. Únicamente 3 equipos han perdurado hasta nuestros días: Boston Celtics, New York Knicks y Golden State Warriors.

El partido inaugural fue un New York Knicks – Toronto Huskies jugado el 1 de noviembre de 1946 y que acabó con victoria de los Knicks por 68-66.

En la segunda temporada el número de equipos descendió, se pasó de los 11 conjuntos a 8, y muchas de las estrellas las acaparaba la NBL.

Para la temporada 1949-50 la BAA y la NBL se unieron para formar lo que hoy conocemos cono NBA (National Basketball Association). Maurice Podoloff se convirtió en su primer comisionado. Un año después se realizaría la primera edición del All-Star Game en el Boston Garden, Bob Cousy debutaría en la liga y Chuck Cooper se convertiría en el primer jugador de raza negra elegido en el draft, en 1951, en 2º ronda por Boston Celtics.

Una de las peculiaridades más exitosas que desde un principio impuso la NBA fue el Draft, un sistema de elección de nuevos jugadores salidos de la universidad o directamente de ligas del resto del mundo que impide la subasta entre equipos de la organización y rige, por tanto, como un control de precio. El equipo peor clasificado de la anterior temporada elige primero, le sigue el penúltimo y así sucesivamente hasta llegar al campeón. Posteriormente se comienza con la segunda ronda hasta finalizar la lista.

Uno de los cambios de reglas que se desarrolló en esta década y que fue fundamental para imprimir al juego de mayor velocidad y emoción fue la inclusión del reloj de posesión. A partir de ese momento, se establecían 24 segundos para cada ataque. Antes del reloj de posesión, el marcador más bajo había sido 19-18 en el partido que ganó Fort Wayne Pistons a Minneapolis Lakers, el 22 de noviembre de 1950.

Debido a las diferencias económicas y estructurales entre las distintas franquicias, el número de equipos desciende hasta 8 en 1954, pero lejos de caer en una crisis, esa reducción de franquicias deja sólo a la elite de la liga y se empieza a ver una NBA sólida y competitiva como nunca se había visto hasta la fecha.

La 1946-47 sería la primera temporada de la NBA, por entonces llamada BAA (Basketball Association of America), nombre que recibiría hasta 1949 después de que los equipos de la NBL (National Basketball League) se unificaran con los de la BAA. El primer entorchado de campeón correspondería a Philadelphia Warriors, liderados desde el banquillo por el legendario Eddie Gottlieb y en la cancha por Joe Fulks y Howie Dallmar vencieron a Chicago Stags en la final por un contundente 4-1. Fulks fue el máximo anotador de la temporada con 23.2 puntos mientras que Dallmar fue uno de los cuatro jugadores que pasaron de las 100 asistencias en la temporada y aquella final la pasó cojeando debido a un pie encallado pero aun así resultó decisivo en el 5 partido en el antiguo Philadelphia Arena.

Todos los integrantes del equipo se llevaron 2.000 dólares y un anillo de campeón.

Minneapolis, por aquel entonces, alojamiento de los Lakers, no necesitó muchos más aperos de los que ofrecía George Mikan para subsistir. Condicionó, dominó y campeó a sus anchas y por si solo durante los primeros pasitos que empezó a dar un gigante que responde hoy al nombre de NBA. La idea del pívot hoy carecería de significación si Mikan no hubiera llegado a dotarlo de pleno sentido. Mikan se había convertido en todo un referente en este deporte, y se adaptó perfectamente a las nuevas exigencias. Todos y cada uno de los pivots dominantes posteriores (Bill Russell, Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar o Shaquille O'Neal) bebieron de su influencia bruta.

De apariencia más propia de un intelectual que de jugador de baloncesto, la esencia de Mikan y sus gafas de montura de alambre mantendrán siempre una estrecha relación de semejanza.

La anécdota más curiosa y que al mismo tiempo, permite imaginarnos la dimensión que abarcó este señor, fue aquella que se vivió en el Madison Square Garden el 14 de diciembre de 1949, donde a la entrada del pabellón, un desaforado cártel, rezaba "tonight George Mikan vs. Knicks". Por lo visto, los jugadores le achacaron que saliese él solo y diese la cara, sin tener George culpa alguna de aquel altercado. Sabía deducción, por cierto. No eran los Lakers, era George Mikan. Éste conformó junto a Mikkelsen, la primera pareja ala-pívot/pívot que tenía cabida en la liga. Este último se tornó como un gran reboteador, zafándose en labores de desgaste para permitir a Mikan imponer su autoridad en la pintura. Del mismo modo, fue el primer talento que mejor optimizó su tamaño, que no su físico.

En el periodo que transcurrió entre 1946 y 1954 ganó 7 de 8 títulos posibles. La sombra de Mikan se convertía en inaccesible para aquel osado que atreviera a danzar por territorio comanche, bien para atacarle, bien para defenderle. Mikan supuso una verdadera pesadilla, una bárbara revolución en la liga, para sus contemporáneos y una bendición para Lakers.

Un basto, pero efectivo gancho, será la imagen que perdure de este as, sin duda, su más infalible arma. Así mismo, Mikan, provocó imposición de dos nuevas reglas, la de los 3 segundos y el tapón ilegal. Recordemos que por aquel entonces, taponar un balón cuya parábola fuera descendente no carecía de validez, por lo que la frustración que impregnaba en sus rivales le hacía aún más grande si cabe.

New York Knicks empezó a forjar su leyenda bien pronto, los siete primeros años ya habían visitado tres veces las finales de manera consecutiva en el periodo 1951 a 1953.

En su primera aparición frente a Rochester Royals fueron capaces de levantar un 0-3 adverso pero no completaron la remontada y los Royals se alzaron con el anillo tras vencer 75-79 en un fatídico 7º partido. El Hall of Famer Harry Gallatin y Nat Clifton llevaban el peso del equipo y formaban una excelente pareja interior con Max Zaslofsky por fuera.

Las Finales de 1952 y 1953 eran palabras mayores, esperaba Mikan y New York tenía que luchar con Gallatin y Clifton para frenarlo. En 1952 de nuevo se fueron a siete partidos, pero volvieron a sucumbir en el decisivo, sin embargo un año después sería un paseo militar de Minneapolis Lakers que vapulearon 4-1.

En los playoffs de 1953, Boston Celtics y Syracuse Nationals se enfrentaban en semifinales de conferencia. Los Celtics marchaban 1-0 en la serie, y el 2º partido se convirtió en uno de los más recordados de la historia. Boston venció 111-105 tras 4 prórrogas para meterse en la final de la NBA.

El reloj de posesión aún no estaba instaurado, y teniendo a Bob Cousy en el equipo, Boston tenía mucho ganado. Cousy, apodado el ‘Houdini of the Hardwood’ por su manejo de balón, emergió como factor dominante en aquel encuentro. Su técnico, Red Auerbach ordenó guardar la pelota en sus manos, a lo que Syracuse sólo podía frenar por medio de faltas. Acabó yendo 32 veces a la línea de tiros libres (récord en playoffs, la siguiente mejor marca está en poder de Michael Jordan, con 23-28 ante los Knicks en los playoffs de 1989), anotando 30, para acabar con 50 puntos en un partido que se convirtió en un concurso de tiros libres, como muchos de la época, para aburrimiento de los aficionados. Para la historia quedarían esos videos de Cousy en los que aparece driblando a todo aquel que le saliera al paso. El juego se estaba estancando como afirmara el propio Cousy, y una de las medidas para evitar esto era evidente, implantar el reloj de posesión.

Boston Celtics y St. Louis Hawks mantenían una de las mejores rivalidades de la época, desde 1957 hasta 1961 se enfrentaron en 4 finales. Boston venció en tres ocasiones y los St. Louis en una, en lo que fue la venganza de Bob Pettit. En las finales de 1957, los Hawks de Pettit se dejaron remontar un 3-2 para acabar perdiendo sus primeras finales por 4-3 con un doloroso 7º partido inclusive (125-122 tras dos prórrogas). Aquel título supondría el 1º de los 16 que a lo largo de la historia conseguirían los Celtics.

Pettit, Ed Macauley y Cliff Hagan lideraron a los Hawks a una nueva final, pero el factor determinante como siempre a la hora de la verdad era Pettit. Era el momento de cobrarse la revancha tan sólo un año después. Los Hawks se apuntaron los dos primeros envites en el Boston Garden, y cuando parecía que tenían todo a favor con la serie de vuelta a casa y con Bill Russell lesionado en el tercer partido (y baja para el resto de la final), Boston apeló a la garra y el coraje que les hizo grandes, y empataron la final en los dos partidos disputados en St. Louis. Pettit y sus compañeros se repusieron del mazazo y volvieron a poner la ventaja en la final después de vencer 102-100 en Boston. Tocaba rematar en casa, y ahí apareció Bob Pettit para firmar una actuación antológica: 50 puntos (anotó 19 de los últimos 21 puntos de los Hawks) con canasta decisiva a falta de 15 segundos para dar a St. Louis Hawks su primer y único campeonato tras vencer en el definitivo 6º partido 110-109. Aquella marca era entonces la mejor en un encuentro de playoffs igualada con la de Cousy en 1953. Actualmente, el récord de playoffs está en manos de Michael Jordan, con 63 ante Boston en 1986.

Pettit se convertiría en el primer jugador de la NBA en alcanzar los 20.000 puntos y 10.000 rebotes.

Antes de la temporada 1961-62, el récord de más puntos en un partido lo poseía Elgin Baylor de los Lakers con 71. El 8 de diciembre de 1961, los Warriors jugaron ante los Lakers y Wilt Chamberlain anotó 78 puntos, superando el récord de Baylor, en un partido de tres prórrogas. El legendario comentarista de los Lakers "Chick" Hearn a menudo ha contado la historia de que preguntó a Baylor al finalizar el partido si estaba molesto por haber perdido el récord de aquella manera, con Wilt teniendo 15 minutos suplementarios en el partido para sobrepasar su registro. Según Hearn, Baylor no estaba preocupado porque "un día, el tipo anotará 100 puntos".

Chamberlain era un jugador dominante, con una descomunal fuerza. Ofensivamente era imparable, todo obstáculo que se impusiera en su camino hacia la canasta resultaba inútil, hasta tal punto que la liga tuvo que modificar varias reglas con el fin de disminuir la cruel dictadura baloncestística a la que sometía a sus rivales en cancha.

El 2 de marzo de 1962, en una victoria sobre los Knicks por 169-147 en el Hersheypark Arena en Hershey, Pennsylvania, Wilt Chamberlain anotó 100 puntos (59 en la segunda mitad). Se dice que Chamberlain anotó la última canasta a falta de 46 segundos para el final, pero ya no había nada que pudiera hacer parar a la muchedumbre sobre la cancha de juego. Debido a que el partido no fue televisado, no existen imágenes ni videos, aunque sí una grabación de audio de la emisión de radio del partido.

En el primer cuarto anotó 23 puntos para marcharse al descanso con 41 puntos. Tras la reanudación, continuó con su recital anotando 28 puntos en el tercer cuarto, finalizando el último con 31 tantos. Chamberlain firmó un 36/63 en tiros de campo y un 28/32 en la línea de tiros libres; algo notable dado que Wilt apenas anotó la mitad de tiros libres que lanzó en toda su carrera. Hay que recordar que por entonces no existía la línea de tres puntos. Chamberlain inicialmente dijo que se sentía "avergonzado" de esas estadísticas, por haber lanzado 63 veces a canasta y conseguir anotar "solo" 36 tiros.

Tres jugadores de los Knicks sobrepasaron la treintena de puntos en ese encuentro, pero de todas maneras, ni juntando todos esos puntos superaban la hazaña individual de Chamberlain.

El partido de los 78 puntos anotados ante los Lakers en tres prórrogas permaneció como el segundo récord de más puntos anotados en un solo encuentro durante más de 40 años, hasta el 22 de enero de 2006, cuando Kobe Bryant, alero de los Lakers, endosó 81 puntos a Toronto Raptors.

Baylor era un jugador entre otras muchas cosas dinámico en el juego; antes de Julius Erving y Michael Jordan, dioses del baloncesto aéreo, existió Elgin Baylor. Alero fuerte y ágil, Baylor jugó 14 temporadas con los Lakers comenzando en 1958, cuando la franquicia aún estaba ubicada en Minnesota y respondía al nombre de Minneapolis Lakers.

Baylor tocó el cielo el 14 de abril de 1962, anotando 61 puntos y cogiendo 22 rebotes en la victoria por 126-121 sobre Boston Celtics en el quinto partido de las Finales de la NBA. Aunque los Celtics ganaron los dos siguientes encuentros y por consiguiente el campeonato, aquella noche pasó a la historia del baloncesto.

La actuación de Baylor fue magistral. Asombró al personal, que asistió atónito a los movimientos del alero ante uno de los mejores defensores de la liga, Tom "Satch" Sanders. Pero la hazaña no terminaba ahí, ya que si bien se deshacía de la pegajosa defensa de Sanders, Bill Russell le estaba esperando para frenarle en su camino al aro. “Todo lo que recuerdo fue que ganamos el partido, nunca pensé en los puntos que llevaba”, dijo Baylor años más tarde. “Elgin Baylor fue una máquina ese partido”, acertó a decir Sanders.

Oscar Robertson merece un sitio privilegiado entre los más grandes. Pese a ser uno de los mejores jugadores que ha habido en la NBA, no hay conciencia clara de lo que este jugador logró en activo. En la temporada 1961-62 promedió 30.8 puntos, 12.5 rebotes y 11.4 asistencias, o lo que es lo mismo, un triple doble. Curiosamente, esos números no le valieron para ser designado MVP, sino que fue a parar a Bill Russell (18.9 puntos, 23.6 rebotes y 4.5 asistencias). Y se quedó a las puertas en 4 temporadas. En su año rookie estuvo a 0.3 asistencias de conseguirlo, en el segundo lo logró, en el tercero le faltó media asistencia, en la cuarta 0.1 rebotes y en la quinta 1 rebote.

La definición de jugador tridimensional se reducía a Robertson. Un superdotado para la época que sin embargo no pudo lograr un anillo en Cincinnati Royals y tuvo que buscarlo en Milwaukee Bucks. Lo encontró en su primera temporada allí, en 1971, un verano antes de haber elegido los Bucks a Lew Alcindor.

Aunque habían ganado cuatro anillos de la NBA, en marzo de 1963, vísperas de playoffs, un artículo en Sports Illustrated afirmaba que “los Celtics son un equipo viejo y cansado”.

Bob Cousy, capitán de los Celtics, tenía 34 años y aunque fuera el tercer máximo asistente en la historia de la liga, K.C. Jones estaba a punto de relevarle en el puesto de base titular del equipo. Cousy, todo un ganador, se tomó las Finales ante los Lakers de Jerry West y Elgin Baylor como un reto personal.

Los Celtics ganaron los dos primeros partidos de la serie en el Boston Garden, perdiendo más tarde la posibilidad de cerrar la eliminatoria en casa en el quinto partido, pero Cousy falló en su intento; ¿era verdad que a los Celtics le pesaba la edad?.

Las finales regresaban a Los Ángeles, donde en el sexto encuentro los Celtics lideraban el marcador por nueve puntos al comienzo del último cuarto. Una torcedura de tobillo obligó a Cousy a sentarse en el banquillo, abriéndose una inesperada puerta para los Lakers de ganar el partido. Pero, a falta de cinco minutos, Cousy regresó a la pista, robando un balón con posterior canasta de Tom Heinsohn para irse en el marcador cuatro puntos arriba a falta de dos minutos.

Tras esto, Cousy cumplió con su apodo; 'The Houdini of the Hardwood'. Con la pelota pegada a su mano como si de un mago se tratase, agotó hábilmente el tiempo mientras los jugadores de los Lakers se desesperaban para cazarle y hacerle falta. Finalmente, en los últimos segundos de su carrera, lanzó el balón al aire mientras la bocina indicaba el final del partido; los Celtics habían ganado 112-109 y el quinto campeonato consecutivo se quedaba en Boston. Después de todo, Cousy había demostrado no ser lo suficientemente viejo para liderar a su equipo al anillo.

Durante años, Jerry West había formado con Baylor una de las mejores parejas ofensivas de la liga, ya que cuando West llegó al equipo en 1960, Baylor ya era toda una estrella de la NBA. Éste dominaba el juego tanto ofensiva como defensivamente, obligando a los rivales a centrarse en su defensa y permitiendo a West anotar más fácilmente.

Cuando Baylor se lesionó la rodilla en el primer partido de las Semifinales de Conferencia Oeste de 1965 entre Lakers y Baltimore Bullets, West se quedaba cuanto menos solo en el equipo. Respondiendo con creces al desafío, West anotó 49 puntos en la victoria angelina por 121-115.

En el segundo encuentro, llegó hasta los 52 puntos con lo que los Lakers se apuntaban la segunda victoria en la serie (118-115). Aunque los Bullets ganaron los dos partidos en su casa, West no bajó el nivel en ningún momento, anotando 44 y 48 puntos en sus esfuerzos en vano.

De vuelta a casa en el quinto partido, continuó con su monstruoso juego, liderando a los Lakers a la victoria por 120-112, consiguiendo esta vez 43 tantos. En el sexto y a la postre último encuentro, la estrella de los Lakers completó la hazaña anotando 42 puntos y batiendo a los Bullets (117-115) para avanzar a las Finales de la NBA, que perderían contra los Celtics.

La serie de seis partidos ante los Bullets quedó para la historia. West anotó más de 40 puntos en todos los encuentros, récord ya que ningún otro jugador de la NBA había conseguido nunca 40 o más puntos en más de cuatro partidos de playoffs. Los 46.3 puntos por noche se convirtieron en el promedio anotador más alto en una serie de playoffs en la historia de la NBA. Michael Jordan sería el que más se le acercaría, con 45.2 en cinco encuentros ante Cleveland Cavaliers en 1988.

Es la cita de radio más famosa en la historia del baloncesto, equivalente al popular "The Giants win the pennant! The Giants win the pennant!" de Russ Hodges en los playoffs de 1951 de la Liga Nacional de Béisbol. Johnny Most, comentarista de los Celtics, no pudo contener la emoción en los segundos finales del séptimo partido de las Finales de Conferencia Este de 1965 entre los campeones Celtics y Philadelphia 76ers.

Los Celtics lideraban el marcador 110-109, y los 76ers recuperaban la posesión a falta de cinco segundos para el final. Hal Greer se disponía a sacar de fondo bajo su propia canasta, siendo su objetivo Wilt Chamberlain, en el poste bajo, aunque defendido por Bill Russell, por lo que la opción perdía fuerza. K.C. Jones, que defendía a Greer, saltó a lo largo de la línea de fondo y agitó los brazos desesperadamente para intentar distraer al jugador de los 76ers.

Para conseguir una mejor vista de la pista, Greer saltó y lanzó el balón a Chet Walker, sin contar con la astucia de John Havlicek, que rápidamente se adelantó a Walker y tocó lo suficiente el balón para que su compañero Sam Jones le recogiera y recorriera hasta mitad de pista mientras la bocina del final del partido sonaba como una dulce melodía en los oídos de los aficionados verdes.

Tras ello, los Celtics conseguirían su séptimo anillo consecutivo, ganando a los Lakers por 4-1. Havlicek anotó más de 26.000 puntos en 16 temporadas en la NBA, pero el mejor momento en su carrera quedó inmortalizado con aquella retransmisión del ya fallecido Johnny Most.

Los 76ers de aquella temporada consiguieron un récord histórico en liga regular de 68-13, posteriormente superado por los Lakers en 1972 y más tarde por los Bulls en 1996. En 1966-67, la NBA era mucho más pequeña que hoy en día, por lo que los jugadores se conocían mucho más entre sí, así como las canchas. Aunque los Celtics iban en camino hacia su noveno título consecutivo, los 76ers de Chamberlain estaban más fuertes que nunca, realizando éste una temporada regular brillante; aunque sus promedios anotadores descendieron (24.1), lideró la liga en rebotes (24.2), en porcentaje de tiros de campo (68.3%), en minutos (45.5) y tercero en asistencias (7.8).

En cuanto a los 76ers, promediaron 125.2 puntos por partido, el tercer mejor promedio en la historia de la NBA. Era un equipo muy profundo, con todas las posiciones perfectamente cubiertas y en el que las responsabilidades del ala-pívot variaban de las del alero, y las del base del escolta. Un equipo único y realmente completo.

Junto con Chamberlain, en la pintura estaba Lucious Jackson, un ala-pívot intimidador, seguido del alero Chet “the Jet” Walker; rápido, anotador y con buena mano. Hal Greer, futuro Hall of Fame, era el escolta del equipo, promediando 22.1 puntos por partido, y finalizando con el base Wali Jones.

En el banquillo estaba Billy Cunningham, un jugador de segundo año que promedió 18.5 puntos en solo 26.8 minutos. Cunningham, futuro Hall of Fame, era el sexto hombre, ejemplo de la calidad de este equipo. Larry Costello servía de reserva de Jones en el puesto de base, con el veterano alero Dave Gambee y los rookies Bill Melchionni y Matt Guokas esperando su turno en el banco.

En un esfuerzo por defender el anillo, los Celtics contrataron a los veteranos Bailey Howell y Wayne Embry, pero no parecía ser suficiente para derrotar al equipo que habían construido los 76ers. Aunque los verdes ganaron 60 partidos, Philadephia ganó ocho más; además, ganó sus siete primeros partidos, y 15 de sus 16 primeros. Boston eliminó a los Knicks en primera ronda y los 76ers a Cincinnati Royals, viéndose las caras en las Semifinales del Este, serie deseada.

Los Celtics prácticamente no presentaron problemas a los 76ers, que encarrilaron la serie por 3-0 con un Chamberlain fabuloso consiguiendo el récord de más rebotes en un partido de playoffs con 41 rechaces. A pesar de que Boston salvó la cara en el cuarto partido ganando 117-121, solo serviría para alargar la agonía. En el quinto y definitivo partido, los 76ers clavaron la puntilla a unos Celtics agonizantes, batiéndoles 140-116. Chamberlain, que había ganado la batalla personal ante Russell, frenó las celebraciones con champán en el vestuario diciendo a sus compañeros que la victoria sobre Boston solo importaría si ganaban el campeonato.

Los Celtics no podían hacer otra cosa si no felicitar a su verdugo, entrando Russell en el vestuario para felicitar a Chamberlain. “Ellos juegan de la misma manera que lo hemos hecho nosotros en los últimos nueve años. En otras palabras, juego en equipo”, dijo K.C. Jones.

Dos semanas más tarde, los 76ers conseguirían el anillo de campeón tras ganar en seis partidos las Finales a San Francisco Warriors, que habían sustituido a Alex Hannum por Bill Sharman en el puesto de entrenador. Los Warriors poseían el mejor balance del Oeste, 44-37, además de contar con el mejor anotador de la liga, Rick Barry.

Los Celtics de la temporada 1968-69 estaban considerados de nuevo viejos para ganar el anillo, y un modesto 48-34 como balance al final de la temporada regular (cuarto en el Este) no hizo que se cambiara de opinión. Pero los Celtics llegaron fuertes a la postemporada, batiendo a Philadelphia y New York, y colándose una vez más en las Finales. En 13 años, se habían clasificado en 12 ocasiones, cortándo los 76ers de Chamberlain la racha de ocho anillos consecutivos en 1967.

Su rival eran los Lakers, y con Chamberlain de pívot titular, el equipo angelino sentía que esta vez se iba a consumar la revancha de las seis finales perdidas ante los Celtics años atrás.

Se llegó al séptimo encuentro, citado en Los Ángeles, donde los funcionarios del conjunto californiano habían colocado miles de globos en redes cerca del techo del Forum en previsión del primer campeonato desde que el conjunto se mudó a California una década antes.

Pero no pudo ser, el equipo se quedó con las ganas de que se consumase esa celebración. Unos férreos Celtics aguantaron hasta el final del partido, anotando Don Nelson una suspensión que colocaba el marcador 108-106 para los de Massachusetts. Era el undécimo anillo de Boston en 13 años. Comenzaba el final de la mayor dinastía en la historia de la NBA con la retirada del corazón de este equipo, el pívot Bill Russell, partícipe de los once anillos de Boston Celtics.

Sin embargo, el MVP de las Finales lo recibió Jerry West, siendo la primera vez que lo recibe un jugador del equipo perdedor.

Las Finales de 1970 son más conocidas por la hazaña de un inspiradísimo Willis Reed, cuando entró a la cancha del Madison Square Garden cojeando en el séptimo y definitivo partido, y anotó las dos primeras canastas de los Knicks. Bajo su liderazgo, el conjunto neoyorquino venció 113-99 a Los Angeles Lakers y cosechó su primer campeonato de la NBA. Reed jugó estando gravemente lesionado, por lo que inspiró a todo al equipo, en especial a su compañero Walt Frazier, autor de 36 puntos y 19 asistencias en aquella mítica noche del 8 de mayo de 1970.

Pero no solo la actuación de Reed fue memorable en aquellas finales. En el tercer partido, West anotó un increíble tiro a 60 pies de distancia, haciendo honor a su apodo, "Mr. Clutch”, por su habilidad de conseguir canastas a priori imposibles y por aparecer en los momentos más delicados del partido.

Con la eliminatoria empatada, la serie viajó hasta Los Angeles en el tercer partido. Los locales se marcharon al descanso con una cómoda ventaja, 56-42. Los Knicks, liderados por Dave DeBusschere y Dick Barnett, remontaron el partido y colocaron el marcador en empate a 96 a falta de dos minutos para el final. Dos tiros libres de Chamberlain volvieron a poner el encuentro en tablas, esta vez a 100, a falta de 13 segundos.

DeBusschere anotó un tiro cercano que ponía a los Knicks por delante con el reloj parado en los 3 segundos. Con los Lakers sin tiempos muertos, West recibió un balón de Chamberlain, tomó el tiempo justo para driblar a un lado y lanzar desde un poco más adelante del centro del campo. Increíblemente, el balón entró, forzando la prórroga debido a que por entonces no existían los tres puntos.

En la prórroga, los Knicks se impusieron 111-108, poniéndose por delante en una dura y legendaria eliminatoria.

Siguiendo con la actuación de Reed en el séptimo partido, algunas frases que se pudieron escuchar fueron: “Quise jugar” recordaba el protagonista. “Eran las Finales, un momento único en tu vida. No quería tener que mirarme en el espejo 20 años más tarde y lamentarme por no haber tratado de jugar”. Walt Frazier continuaba: “Observé al equipo entero de los Lakers de pie alrededor mirando a este hombre. Cuando dejamos de calentar, algo me dijo que podíamos ganar el partido”.

Tres temporadas después, los Knicks volverían a ganar el anillo ante los Lakers, esta vez por 4-1, con Reed convirtiéndose en el primer jugador en conseguir el MVP de las Finales en dos ocasiones.

Los Lakers de 1972 no era un equipo especialmente joven; Chamberlain contaba con 25 años, West con 33 y Baylor, capitán del equipo, con 37. Éste último se tuvo que retirar debido a problemas en sus maltrechas rodillas a los ocho partidos de la temporada regular.

Pero el nuevo entrenador, Bill Sharman, realizó varios movimientos que revitalizaron a los Lakers. Alineó a Gail Goodrich en el quinteto inicial para liberar un poco a West del peso ofensivo y hacer que se concentrara más en la dirección del equipo, y convenció a Chamberlain para que se convirtiera en un especialista defensivo y aparcara a un lado su sensacional repertorio ofensivo. Finalmente, con Jim McMillian como sustituto de Baylor y el reboteador Happy Hairston, el experimento comenzaba a dar sus frutos.

El 5 de noviembre de 1971, los Lakers batieron a Baltimore Bullets por 110-106, comenzando una racha de 33 partidos consecutivos sin derrotas, o lo que es lo mismo, más de dos meses. El 12 de diciembre ganaron a los Hawks, superando la racha histórica de 20 partidos consecutivos ganados de Milwaukee Bucks conseguida un año antes.

El 22 de diciembre vencieron a los Bullets por 127-120, consiguiendo su victoria número 27 seguida, sobrepasando la mejor marca de partidos consecutivos ganados en las principales ligas norteamericanas, que desde 1916 estaba en posesión de New York Giants del béisbol, con 26. Los Lakers ampliaron su récord hasta las 33 victorias, finalmente cayendo derrotados ante Milwaukee Bucks de Kareem Abdul-Jabbar por 120-104 el 9 de enero de 1972.

Por primera vez desde que el conjunto se mudó a California, los Lakers se coronaban campeones de la NBA.

Los Bucks eran favoritos para derrotar a los Celtics en las Finales de 1974, en parte por Kareem Abdul-Jabbar, que ganó su tercer MVP de la temporada aquel año. Pero una vez que los Celtics se plantan en unas finales, nunca pueden quedar excluidos.

Los Celtics llegaron a mandar 3-2 en la serie, contando con la posibilidad de sentenciar en el sexto partido y llevarse el anillo a casa, pero Jabbar y sus Bucks elevaron el encuentro a la vitola de clásico.

Milwaukee lideraba el marcador 12 arriba al descanso, pero Havlicek empató el partido a 86 y Oscar Robertson de los Bucks cometió una violación de 24 segundos que llevaba el encuentro a la prórroga. En ella, Havlicek repitió heroísmo, empatando el partido a 90 y forzando una segunda prórroga.

En el segundo tiempo suplementario, Havlicek anotó 9 de los 11 puntos de Boston, incluyendo un tiro sobre Abdul-Jabbar a falta de siete segundos que ponía el marcador 101-100 para los Celtics. Milwaukee pidió un tiempo muerto y elaboró una última jugada, no para Jabbar, sino para Jon McGlocklin. La jugada salió mal, por lo que Jabbar no tuvo más remedio que jugarse la posesión definitiva, driblando hacía la línea de fondo, girándose y ejecutando su imparable gancho (“sky-hook”). Con esta canasta el partido finalizó 102-101 para los Bucks, forzando el séptimo y definitivo partido.

La experiencia dio a los Celtics el anillo en Milwaukee. Cambiaron la estrategia y efectuaron dobles marcajes a Abdul-Jabbar, liberando al pívot de los Celtics Dave Cowens para concentrarse más en el juego ofensivo. Éste respondió con 28 puntos y 14 rebotes en la clara victoria de los verdes por 102-87, que significaba el duodécimo anillo en la historia de Boston Celtics.

El quinto encuentro de las Finales de 1976 es, para muchos, el mejor partido de la historia de la NBA, o por lo menos, el más excitante. Se jugó el viernes 4 de junio de 1976 en el Boston Garden.

La serie estaba empatada a 2 entre los Celtics y los Suns, un equipo formado hace una década. El partido tuvo tres prórrogas, primera vez en la historia de las Finales en llegar hasta tantos tiempos reglamentarios.

Hubo un tiempo muerto no reconocido a final de la primera prórroga que, de habérsele concedido a Paul Silas de Boston, habría causado una falta técnica y por lo tanto la posibilidad de victoria a los Suns. En la segunda prórroga, los Suns llevaban una ventaja de un punto en el marcador a falta de 4 segundos para el final, Havlicek anotó una impresionante canasta que daba el partido a su equipo, con la posterior invasión de campo de los aficionados de los Celtics. Sin embargo, aún faltaba por disputarse un segundo y Phoenix recibió el balón.

Paul Westphal pidió un tiempo muerto a sabiendas de que no tenían, por lo que el equipo fue castigado con una técnica y Boston aumentó su ventaja a dos puntos, pero los Suns consiguieron su objetivo de sacar de banda a media pista. Gar Heard recibió y acertó su lanzamiento silenciando al Garden, por lo que el partido se iba a la tercera prórroga.

Con varios jugadores clave de ambos equipos eliminados por faltas, Glenn McDonald, suplente de los Celtics que en rara ocasión se le veía en pista, aprovechó su turno y anotó seis puntos para liderar a Boston a un agotado triunfo por 128-126.

Dos días más tarde, los Celtics ganaban a los Suns por 87-80 y conseguían su 13º campeonato de la NBA. Jo Jo White sería nombrado MVP de las Finales.

En la temporada 1976-77, Portland Trail Blazers consiguió por primera vez terminar la temporada regular en positivo, con 49 victorias y 33 derrotas, bajo el liderazgo de Ramsey, consiguiendo clasificarse por primera vez en su corta historia para los play-offs. No se esperaba demasiado de un equipo tan joven, pero la sorpresa saltó al ir pasando rondas y ganar el campeonato de la NBA.

Después de batir a Chicago Bulls (que esa temporada competía en la Conferencia Oeste), y a Denver Nuggets, un superviviente de la liga ABA, se encontraron en la final de conferencia a Los Angeles Lakers, liderados por el gran Kareem Abdul-Jabbar. La sorpresa fue enorme, ya que ganaron la eliminatoria por 4 a 0. En la final les esperaban los Philadelphia 76ers de Julius Erving, que había llevado al título de la ABA un año antes.

Los Blazers contaban con un sólido equipo, muy poderoso en el juego interior con la pareja Maurice Lucas-Bill Walton, y Lionel Hollins en el perímetro. Las Finales comenzaron fatal para los Blazers, perdiendo los dos primeros partidos. En el primer encuentro, el dúo formado por Erving y Doug Collins (33 y 30 puntos respectivamente) fue suficiente para derrotar a los de Oregón, y en el segundo partido los 76ers dominaron en la fácil victoria por 107-89. Con lo que no contaban los de Philly era con la inspiración del pívot Bill Walton, que lideró a los Blazers a tres victorias consecutivas que ponían la serie 3-2 a su favor.

En el sexto partido, de nuevo en Portland, la "Blazermania" asedió la ciudad. Erving intentó sin éxito forzar el séptimo partido anotando 40 puntos, pero los 23 puntos y 8 tapones de Walton fueron decisivos. Finalmente, Portland ganó el partido por 109-107 tras el fallo de George McGinnis que hubiera empatado el encuentro.

Walton fue nombrado MVP de las Finales y llamado “una inspiración” por el derrotado Erving.

Con su entrada en la NBA en 1970, el baloncesto adoptó un juego más agradable y circense gracias al estilo del llamativo Pete Maravich, más conocido como "Pistol Pete". Se distinguía por su estilo imaginativo y arriesgado, y por su depurada habilidad con el balón, que lo hacía ser criticado por unos e idolatrado por otros, ayudando además a que la NBA adquiriera una gran popularidad. Pero no todo era su desenfadado juego, Maravich era un gran anotador, liderando la liga en anotación en la temporada 1977-78 defendiendo la camiseta de New Orleans Jazz, posteriormente retirada en su honor.

En su primera temporada en la NBA sorprendió promediando 23.2 puntos con Atlanta Hawks, aunque una mononucleosis frenó su carrera en su segunda campaña. A pesar de ello, fue capaz de promediar 26.1 la temporada siguiente y finalizar segundo en anotación en la 1972-73. Con un repertorio inagotable, era extrañísimo verle repetir algún movimiento; hizo de las pistas de baloncesto sus personales playgrounds. Además, sus habilidades para el pase eran excelentes, llegando a promediar 6.9 asistencias por partido – quinta mejor marca de la temporada y la máxima de su carrera deportiva -. Durante la década de los 70 se crearía una competición llamada H-O-R-S-E (CABALLO) que enfrentaba en el descanso de los partidos a dos jugadores. Este juego consistía en imitar la jugada del rival y si no lo hacías correctamente eras penalizado con una letra hasta completar la palabra HORSE. Maravich sería uno de los jugadores que en más ocasiones se hizo con el trofeo de campeón gracias, principalmente, a su habilidad en el tiro sentado desde el suelo.

Tras el movimiento de New Orleans a la ciudad de Salt Lake City, Maravich emigró a Boston Celtics, donde se retiraría del baloncesto en 1980 debido, en parte, a sus continuas lesiones.

Maravich murió el 5 de enero de 1988 de un ataque al corazón durante un encuentro benéfico por un defecto congénito en una iglesia de Pasadena a la edad de 40 años.

La temporada 1977-78 destacó a dos de las estrellas más espectaculares de la liga, ambos futuros Hall of Fame, en la carrera hacía el trono anotador que llegó a su máxima expresión el día antes y la misma noche del final de la temporada regular.

David Thompson de Denver Nuggets y George Gervin de San Antonio Spurs habían estado luchando durante toda la campaña por ser el máximo anotador de la temporada, y el 9 de abril de 1978, Gervin estaba en lo más alto de la tabla con 26.8 puntos por partidos, seguido muy de cerca por Thompson, con 26.6.

Aquel día, Thompson saltó a la cancha con el objetivo de anotar los máximos puntos que pudiera, jugándose más posesiones de lo normal y finalizando el partido ante Detroit Pistons con la friolera de 73 puntos; 32 en el primer cuarto y 53 al descanso, lo que significaba la mejor actuación individual anotadora tras los 100 puntos de Chamberlain. Anotó 28 de los 38 tiros que lanzó, con un 17/20 en la línea de tiros libres.

Aquella anotación de Thompson le colocaba primero en la tabla de anotadores con 27.1 puntos por partido. Gervin, que jugaba esa noche ante New Orleans Jazz, sabía que para llevarse la corona anotadora debía conseguir como mínimo 58 puntos.

Gervin, apodado "Iceman", renunció en raras ocasiones al tiro cada vez que recibía el balón de sus compañeros. Anotó 20 puntos en el primer cuarto y rompió el récord de Thompson en el segundo, anotando 33, lo que daban 53 tantos al final del primer tiempo. Tras la reanudación, consiguió rápidamente seis puntos y se marchó al banquillo, sabiendo que el título estaba en su posesión. Posteriormente regresó a pista y finalizó el partido con 63 puntos, jugando 33 minutos, diez menos que Thompson. Tuvo un 23/49 en tiros y un 17/20 en la línea de tiros libres.

Gervin terminó la campaña con un promedió de 27.22 puntos por noche, superando a Thompson, que con su 27.15 convirtió su promedio en el más cercano al del primero en la historia de la NBA.

Como Frazier y Ali, Superman y Lex Luthor, Washington Bullets y Seattle SuperSonics siempre estarán en la oposición. En las temporadas 1977-78 y 1978-79, ambos equipos se vieron las caras en las Finales de la NBA. Los Bullets ganaron la primera campaña y los Sonics la segunda, dando a cada franquicia el único anillo en sus respectivas historias.

La historia comenzó con un cambio de entrenador; K.C. Jones, uno de los entrenadores más populares en la historia de Washington, era conocido por confiar a sus jugadores, dándoles mucha libertad y sin ponerlos en aprietos. Éste estilo llevó a los Bullets a las Finales de 1975, pero, tras su tercera temporada en 1975-76, Jones fue reemplazado por Dick Motta, “el hombre con el puño de hierro”. Este movimiento señaló una nueva era en la historia de los Bullets.

Los jugadores poco a poco se fueron adaptando al estilo de Motta y en tan solo su segunda temporada en el equipo, Washington ganó el anillo. Sin embargo, los jugadores estaban más cómodos con el sistema de Jones, y la estrella Elvin Hayes amenazó con retirarse antes que jugar para Motta. El entrenador exigía mucho a sus jugadores, careciendo de respeto, aunque los jugadores consiguieron adaptarse. Convirtió a Wes Unseld en un ganador y juntos convencieron a Hayes de que si quería ganar un campeonato el mejor modo de conseguirlo era estando con Motta.

El hecho de que los Bullets conservaran a Bernie Bickerstaff como asistente del entrenador también fue clave. Al principio, los jugadores se sintieron traicionados por el club al despedir a Jones, pero manteniendo a Bickerstaff en su puesto significaba que podían aguantar más fácilmente el cambio. Motta también incorporó algunas viejas jugadas de Jones en su ofensiva, y su buena voluntad para adaptarse fue alabada por los jugadores.

En la temporada 1977-78, Motta realizó dos movimientos que fueron criticados por entonces. Fichó a Bob Dandridge, uno de los jugadores más infravalorados en la historia de la liga, y a Charles Johnson, base titular de los Golden State Warriors campeones de 1975. Los Bullets finalizaron la temporada regular con un balance modesto, 44-38, tercer mejor del Este. Apenas había indicaciones de que eran un equipo campeón. Tras batir a Atlanta Hawks y San Antonio Spurs en las primeras rondas de playoffs, hicieron lo propio con Philadelphia 76ers y se colaron en las Finales de la NBA.

Durante esa serie, Motta popularizó la frase “la opera no termina hasta que la señora gorda canta”.

En las Finales de la NBA se encontrarían a Seattle SuperSonics, siendo el inicio de una bonita pero dura rivalidad. Los Bullets ganaron 4-3, consiguiendo el primer anillo en su historia.

Al año siguiente, los Bullets tenían prácticamente el mismo equipo: los veteranos Hayes, Unseld y Dandridge, los bases Henderson, Johnson y Larry Wright, el alero Greg Ballard, el ágil Grevey y el pívot Mitch Kupchak. Los Sonics seguían estando liderados por sus jugadores de perímetro Dennis Johnson, Gus Williams y Fred Brown, con Jack Sikma como el hombre principal en la pintura. Sin embargo, el fichaje de Lonnie Shelton fue clave.

Antes de que comenzaran los playoffs, las cosas comenzaban a calentarse: “Todo se reduce a nosotros contra Washington otra vez... será salvaje y pintoresco de nuevo”, comentaba Brown.

Los Sonics se deshicieron de los Lakers y Suns, mientras que los Bullets hicieron lo propio con lo Hawks y los Spurs. De nuevo se cruzaban en las Finales de la NBA, la deseada por todos los aficionados.

Los Bullets ganaron el primer partido (99-97) gracias a un par de tiros libres de Wright tras previa falta de Johnson. Cuando parecía que las Finales iban a ser parejas a las del pasado año, Dennis Johnson explotó haciendo suya la serie y liderando a Seattle a cuatro partidos consecutivos ganados y, por consiguiente, el campeonato de la NBA.

Williams promedió 29 puntos en la serie, pero Johnson fue nombrado MVP de las Finales debido a su papel principal en la victoria de los Sonics. Sus promedios fueron de 22.6 puntos, 6.0 rebotes, 6.4 asistencias y 1.8 robos de balón.

Corría el año 1979 y Los Angeles Lakers llevaba 7 años sin pisar una final, puede parecer no demasiado tiempo, pero teniendo en cuenta que hablamos de los Lakers si que lo era. Un equipo tan acostumbrado a jugar finales (por aquel entonces no tanto a ganarlas: salvo la era Mikan, 9 finales jugadas y 8 perdidas) necesitaba regresar a la elite. La suerte cambió con la elección en el nº1 de Magic Johnson, un base de 2.06 procedente de Michigan State capaz de marcar una época. Lo que nadie esperaba es que fuera tan pronto. El equipo alcanzó las Finales de 1980, enfrente tenían a Philadelphia 76ers de Julius Erving y Moses Malone que apearon en la final de conferencia a los Celtics de Larry Bird. Aquella final es una de las más recordadas no sólo por la hombrada que protagonizó un novato llamado Magic Johnson, sino también por la descomunal canasta por detrás del tablero que se marcó el Dr. J en el 4º partido y que pasó a la posterioridad como una de las mejores canastas de la historia.

Con la serie 2-2, Abdul Jabbar arriesgo con un tobillo maltrecho para apurar sus opciones de ganar el anillo. Mereció la pena ya que un sky-hook suyo dio la victoria a los angelinos. Pero su sobreesfuerzo (40 puntos en ese estado) le costaría el resto de la final. En el avión hacia Philadelphia para disputar el sexto encuentro, "Magic" le pidió a su entrenador Paul Westhead jugar de pívot. Antes del partido Magic declaró en el vestuario: “No os preocupéis, Earvin Johnson está aquí”. De hecho, realizó el salto de inicio y a partir de entonces desplegó un juego extremadamente versátil que le llevó a jugar con una tremenda eficacia en las cinco posiciones del juego.

Además, Johnson se convirtió es uno de los cuatro únicos jugadores en ganar los títulos de la NCAA y NBA en años consecutivos. Había nacido una estrella.

Habían pasado 15 años desde que los Sixers ganaron su primer anillo, en 1967, un paréntesis entre la apisonadora que Boston era en aquellos tiempos. De la mano de Billy Cunningham el equipo había llegado a las finales de 1980 y 1982, cayendo en ambas 4-2 frente a Los Angeles Lakers, que parecían implacables para 76ers. El liderazgo del aquel equipo corría a cuenta de uno de los jugadores más espectaculares que jamás han pisado una cancha, Julius Erving, más conocido como "Dr.J". Un jugador de un único e imaginativo estilo de juego. Siendo adolescente conoció a un jugador, al que por respeto llamaba "El Profesor". Ese jugador respondió a la adulación de Erving llamándolo "El Doctor", por la manera en que 'operaba' debajo de la canasta. Después, su compañero de equipo Fatty Taylor agregó la J (por Julius) y fue entonces cuando se formó su apodo definitivo "Doctor J". Julius llegó a Philadelphia procedente de la ABA, de New York Nets.

El equipo que conformaron los Sixers está catalogado como uno de los mejores de la historia. Maurice Cheeks en el puesto de base, Andrew Toney de escolta, el puesto de alero para la estrella, Julius Erving, con Bobby Jones y la bestia parda Moses Malone por dentro, quien fue, sin duda, el encargado de dar el salto de calidad al equipo. Tras ganar su segundo MVP en 1982, llegó a Philadelphia procedente de Houston Rockets para hacer pleno, anillo, MVP de las finales y MVP de la liga regular.

Uno de los mejores jugadores de la historia en uno de los mejores equipos de la historia. Su andanza en la liga fue un paseo militar, acabaron con Los Angeles Lakers en las finales por 4-0, tras hacerlo previamente con los Knicks (4-0) y los Bucks (4-1). Ese balance de 12 victorias - 1 derrota era la mejor marca de playoffs hasta que los Lakers del 2001 la superaron con 15-1.

Eran dos jugadores distintos, cada uno con sus atributos característicos que los hacían únicos, eran dos 'rara avis', uno, en el caso de Larry Bird, porque parecía que no podía correr, ni saltar, pero que sin embargo todo lo hacía bien, todo lo basaba en una inteligencia sobresaliente, otro, en el caso de Magic Johnson, porque era la primera vez que veíamos a un base de 2.06 subir la bola como una sílfide, tener un manejo malabarístico del balón y poder jugar de lo que se le antojara. El destino quiso que los dos jugadores, posiblemente, más inteligentes de la historia de la NBA, se juntarán frente a frente y forjarán una rivalidad que comenzó en la NCAA, donde Magic "golpeó" primero a Bird.

Una de las mayores pruebas de su inteligencia e intuición se dio en las finales de 1981 ante Houston Rockets en lo que para Auerbach fue la mejor jugada que jamás vio. Bird lanzó desde el lado derecho de la bombilla, cercano al triple, tan pronto como salió el balón de sus manos intuyó a donde podría salir rebotada la pelota. Ganó la posición, se llevó el rebote y encestó de manera maravillosa casi sin ángulo. Boston se llevó el anillo en seis partidos.

Fuera de la pista eran grandes amigos pero su rivalidad muy sana relanzó a la NBA. La afición al baloncesto se dividió entre partidarios de los Lakers y de los Celtics. Esa rivalidad actuó como reconstituyente para la NBA, que en la década de los setenta había perdido terreno ante las otras grandes ligas (béisbol, fútbol americano y hockey sobre hielo). Larry Bird fue uno de los primeros jugadores en explotar su imagen, para obtener unos ingresos que hicieron aumentar su cuenta corriente, pero también la de su club y la de la liga. La NBA, que atravesaba una crisis financiera, empezó un crecimiento espectacular.

Bird fue un derroche de talento en un físico que parecía de cristal pero que gracias a su conocimiento, a su letal lanzamiento, su excelente visión de juego y su entrega le permitió convertirse en el mejor alero puro que ha dado este deporte. Las trampas que debió sortear hasta llegar a la cumbre habrían acabado con la ilusión de la mayor parte de los mortales, pero el jugador de Indiana estaba hecho de una pasta especial. Tras el sufrimiento, cuando tocó el cielo, quiso mantenerse en la gloria a cualquier precio. Hubo de superar una infancia muy desgraciada. Su padre se suicidó, tuvo problemas con los estudios y en su etapa universitaria topó con el látigo del técnico Bobby Knight.

Con Boston Celtics consiguió tres anillos (1981, 1984, 1986) y disputó dos finales más (1985, 1987) en un equipo que marcó una época. Aquel quinteto que todos recitaban de memoria: Dennis Johnson, Danny Ainge, Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish, comandados desde los banquillos por K.C. Jones.

Magic fue un derroche de magia, de ingenio, de arte elevado al máximo exponente, protagonista de un baloncesto de color de rosa llamado 'showtime'. L.A. Lakers bailaba al son que imponía Magic, pero con dos escuderos de autentico lujo, James Worthy (probablemente el mejor finalizador de contraataques que jamás hubo) y Kareem Abdul Jabbar (rindiendo hasta los 41 años). Byron Scott, Michael Cooper, Kurt Rambis, Jamaal Wilkes o A.C. Green (estos dos últimos sin llegar a coincidir) formaban una nómina de excelentes jugadores que daban al resto del conjunto un acabado perfecto diseñado también por un gran técnico como Pat Riley. Los Angeles fueron claros dominadores del Oeste durante la década de los 80', logrando pasar de las 60 victorias en 6 temporadas al mando el equipo pasó de las 60 victorias en 6 temporadas, alcanzó 8 finales y logró 5 anillos de campeón.

Celtics y Lakers se vieron las caras en 3 finales. La primera de ellas fue en la temporada 1983-84, en la que Larry conseguía vengar el título de NCAA que se le resistió con Indiana State tras vencer Boston por 4-3. Aquella serie añadió un nuevo robo a la historia de este apartado que tanto a sonreído a Boston a lo largo de su historia. Al de Havlicek en 1965 ahora se unía el de Gerald Henderson (y más tarde el de Larry Bird en 1987) en el 2º partido de la final. Con 18 segundos para el final, Lakers mandaba en el electrónico 115-113 y tenía la posesión del balón. Después del tiempo muerto, Worthy sacó, Magic recibió y devolvió a James, éste envió la bola a Byron Scott pero Cedric estuvo lo suficientemente inteligente para telegrafiar el pase y anticiparse para robar y dejar una posterior bandeja. Partido a la prórroga y posterior triunfo verde por 124-121. Riley aclararía que la clave de la derrota estuvo ahí, en ese punto concreto. Los Angeles mandaban 1-0 y tenían el 2-0 en su mano, lo cual hubiera significado medio anillo para Lakers. Aun así Lakers siguió peleando, y del 1-2 favorable a los Celtics pasaron al 3-2 cuando el equipo parecía hundido. Sin embargo los de Bird volvieron a dar la vuelta a la serie y decidieron en el 7º y definitivo partido en el Boston Garden para apuntarse su 15º anillo.

Un año después protagonizarían el segundo enfrentamiento tras derrotar Boston a Philadelphia y Lakers a Denver. Kareem ya era un veterano de 38 años al que muchos daban no por muerto, pero ya incapaz de tornarse decisivo en un final de tanta exigencia. Abdul-Jabbar desterró ese tópico y se alzó como el jugador más veterano en conseguir ser MVP de la final.

El primer partido de la final Los Angeles salieron humillados del Garden, tras caer 148-114. Parish se comió a Jabbar en lo que rápidamente se calificó como "Memorial Day Massacre". Esa paliza despertó el orgullo del mejor Abdul Jabbar, que pese a su edad, se despertó para devolverle la jugada a Parish con 30 puntos, 17 rebotes, 8 asistencias y 3 robos en la victoria 109-102 en el 2º encuentro.

De otra galaxia. Riley comentó al respecto: "Conocemos a Kareem, en el hotel estaba avergonzado y triste, él me lo dijo además". En el tercero de la final, Lakers devolvió la paliza del primer envite con un abultado 136-111. Boston se apuntó el 4º y en el 5º volvió a emerger la figura del mejor Jabbar para aniquilar a Boston con 36 puntos (120-111). Los amarillos remataron la faena en el 6º y definitivo encuentro con la victoria 111-110. Los Lakers se sobrepusieron a la paliza del primer partido y al peso de la adversa historia, ganando la final en 6 encuentros y celebrando el título sobre el mítico parquet del Boston Garden con Kareem Abdul-Jabbar consiguiendo un MVP de las finales que no lograba desde 1971, aún con el nombre de Lew Alcindor.

En la 1985-86 Boston conseguiría el anillo ante Houston Rockets en lo que fue el tercer año consecutivo de Larry Bird como MVP de la liga regular.

Con ese año de paréntesis, la rivalidad volvería a cobrarse su tercer capítulo y tal vez el más recordado por los aficionados a la NBA. Previamente, Boston se deshizo en siete partidos de Detroit Pistons en unas finales de conferencia también para el recuerdo. En el 4º partido de esa serie, Detroit sacó los colores a los Celtics con un sonrojante 145-119.

En el 5º encuentro el equipo de K.C. Jones marchaba por debajo en el electrónico con pie y medio fuera de la competición. La situación concreta era la siguiente: Boston abajo por un punto de diferencia y Detroit con posesión de balón en los últimos segundos del partido. Fue en ese momento cuando el eje del trébol céltico, Larry Bird, hizo acto de presencia, apareciendo cuando realmente el equipo le reclamaba. Mientras Isiah Thomas se disponía a sacar de banda, Larry Bird se despreocupó de su hombre, fijando su marca únicamente y de forma minuciosa en la mirada e intuición del base de Detroit, que no era otra que mandar el esférico a Bill Laimbeer. En un acto prodigioso de instinto defensivo, Larry ‘Legend’ leyó a la perfección la mente de Thomas e interceptó el paso colocándose en la línea del mismo. Por un instante parecía que el destino de Larry estaba en la grada, pero de forma milagrosa mantuvo el equilibrio y consiguió sacar de la chistera - girándose hacia dentro – un pase divino que su compañero Dennis Johnson, que iniciaba un corte desde la línea de personal, consiguió ejecutar para dar así, la victoria a su equipo, 108-107, en el último segundo de un encuentro no apto para cardíacos pero con un sitio infranqueable en la historia de la liga.

La historia tendría reservado otro episodio memorable para las finales, con la salvedad de que en esta ocasión el protagonismo en vez de Bird, iba a ser Magic. En las finales de 1987, Magic Johnson y Larry Bird se volvieron a ver las caras en lo que fue su tercera y última final como rivales. El partido decisivo fue el cuarto, que se jugó en Boston con un final no apto para cardiacos. Además de sus asistencias habituales, Magic cosió a los Celtics desde la media distancia durante todo el encuentro.

Ya en el último minuto de partido, cuando quedaban escasos segundos para el final, Larry Bird metió un triple bárbaro que dejó el marcador 106-105 para Boston. El Boston Garden rugía y la sangre se le heló a más de a un Laker, pero no precisamente a Magic. A 5 segundos del final, tomó el balón en el costado izquierdo de la bombilla, con la mira en la canasta y marcado por McHale. Previo engaño a la izquierda, se fue hacia la derecha y le salieron al paso hasta tres hombres, Parish, Larry Bird y el propio McHale. Magic parecía encerrado, pero en ese momento se sacó, cual mago de su chistera, un maravilloso mini gancho desde el cielo (al que denominó junior sky-hook) con la mano derecha para ganar el partido. Y un silencio de morgue se apoderó del Garden.

El balón entró limpio, los Lakers se llevaron la serie en 6 encuentros y Magic consiguió su tercer MVP de las finales. Al final del partido, Larry Bird declaró: "Siempre esperas perder con los Lakers por un gancho, pero nunca lo esperas de 'Magic' ". Desde entonces, los Celtics no volvieron a aparecer por una final de la NBA. Una travesía interminable que no parece tener fin para la franquicia que más anillos tiene en la liga.

En 1988 los 'Bad Boys' de Detroit Pistons, liderados por Isiah Thomas, consiguieron al fin derrotar a los Celtics en las finales de la Conferencia Este. Parecía que ese iba a ser su año, pero los Lakers les esperaban en la final, y todavía tenían una lección más que enseñarles en su camino hacia el campeonato. La serie fue muy dura, entre el baloncesto de control de los Pistons y la chispa de los Lakers, se llegó a un agónico 7º encuentro. Sin embargo el encuentro clave fue el 6º partido. Un partido que pasará a la historia por el récord que no sólo que marcó Isiah Thomas sino en las condiciones en que lo hizo, 25 puntos medio cojo tras lesionarse en el tercer cuarto. Su esfuerzo no dio su fruto y Los Angeles venció 103-102 después de que Kareem Abdul Jabbar anotara dos tiros libres después de una muy discutida falta personal de Laimbeer.

El 7º también tuvo un final fatídico, faltando pocos segundos para el final, Bill Laimbeer puso a Detroit dos arriba merced a un triple, pero nada más sacar de fondo, el balón llegó a las manos de Magic que dio un pase de baseball que cruzó toda la cancha para caer en manos de A.C. Green, quien anotó una bandeja a placer. Detroit sacó rápidamente buscando a Isiah Thomas a quien Magic robó el balón conforme levantaba los brazos en señal de victoria y el público del Forum invadía la cancha celebrando el undécimo campeonato.

Lakers seguiría siendo competitivo, alcanzó las finales en 1989 ante Detroit y en 1991 ante Chicago, pero en ambas caerían derrotados.

Si de por si el nombre de Magic Johnson ya era popular, la noticia de que era portador del SIDA hizo que su figura se hiciera eco en todo el mundo. Magic lo declaró en una rueda de prensa pública el 7 de noviembre de 1991, en la que también anunció su retirada, pero eso quedo en un segundo plano. Sin embargo, Magic, de un carácter tan positivo y optimista, regresó para formar parte del Dream Team de 1992. Después de colgarse la medalla de oro se retiró para regresar en la temporada 1995-96, donde jugó 32 partidos. Tras esta temporada dejó el baloncesto definitivamente.

Cuando Magic se retiro y lo hizo en la cancha en la que tantas alegrías dio a los Lakers, Bird estuvo allí. Magic le regalo una camiseta y leyó a todos la dedicatoria que le puso a Larry, decía lo siguiente: "To Larry Bird: The Greatest Basketball Player Ever but more important, a friend forever. Earvin Johnson" Larry, el hombre impasible, solo pudo soltar un inaudible "Thank You" y sus ojos se inundaron de lágrimas.

El siguiente protagonista, indudablemente, a partir de aquí pasó a engrosar la lista de personajes ‘non-grato’ que tienen o han tenido el honor de dejar con la miel en los labios a un coloso como lo es Los Angeles. Nos situamos en la postemporada de 1986, donde el pívot Ralph Sampson fue protagonista, tanto para lo bueno como para lo malo. Capítulos negativos a parte, pasaré a refrescar la mente con una de las jugadas que a modo de anécdota más han copado los anuncios que ofrece la NBA, donde todos y cada uno de los que conforman este selecto top 10 han tenido su trocito de gloria.

En su caminar hacia las finales, Houston dejó en la cuneta a Sacramento Kings y Denver antes de verse las caras con los vigentes campeones en las finales de conferencia del año 1986, Los Angeles Lakers. La eliminatoria marchaba 3-1 y nos encontrábamos en el 5º encuentro, donde Los Angeles mantuvieron el tono merced a un loable esfuerzo durante el mismo, pero las ‘torres gemelas’ tenían algo que decir, siendo una de ellas, concretamente Sampson, la encargada de mandar al limbo las aspiraciones de Lakers con una milagrosa canasta sobre el bocinado final que daría la victoria a Houston por 114-112 para poner el broche definitivo: 4-1.

De ese modo, se ponía punto y final a la supremacía que habían implantado los Lakers del ‘Showtime’ en el Oeste durante 4 años consecutivos.

Sin embargo las ‘Torres Gemelas’ no pudieron frenar a los Bird & cia para acabar sucumbiendo en las series por 4-2. Curiosamente, en aquellas finales, Jerry Sichting, (base reserva de aquel equipo mitificado) se coronó como héroe tras enzarzarse en una pelea con el gigante Sampson, que le sacaba 40 centímetros. Tras el encuentro, Sichting, en unas declaraciones incendiarias afirmó que “Sampson pegaba como una niña”. A raíz de ese hecho, el rendimiento de Ralph decreció y se descentró demasiado, convirtiéndose esas palabras, en grito de guerra en Boston.

Si bien Larry Bird mantenía una dura rivalidad con Magic cada vez que se enfrentaban en una pista de baloncesto, una situación similar, pero en menor medida, tenía que atravesar para llegar a las finales.

Los Hawks de Dominique Wilkins eran un escollo muy duro de pelar. En 1988 en una de las grandes series de playoffs que se recuerdan, Wilkins, un asiduo al espectáculo, inmerso en su pura esencia, protagoniza, de la mano del mejor alero que ha parido la NBA, Larry Bird, la siguiente heroicidad traducida en forma de partido-duelo. Dicha historia trata de retroceder en el tiempo para llevarnos a uno de los mejores encuentros que se han podido visualizar en Playoffs (finales aparte): Boston Celtics y Atlanta Hawks marchaban con la serie empatada a 3, encuentro a vida o muerte para discernir quién acompañaría a Detroit en la Final de Conferencia Este.

Finalmente ese lugar lo ocuparían los Celtics después de vencer 118-116 merced a una exhibición de Bird en el tiro. Se fue a 34 puntos, que aumentan considerablemente su relevancia si tenemos en cuenta que llegó al último cuarto con tan solo 14 en el casillero. 20, se dice pronto, (con 9-10 en tiro) fueron los puntos que anotó en el cuarto decisivo para dar la victoria y el pase a Boston, pese a la ajustadísima defensa que ejerció Wilkins sobre Bird y a su enorme partido: 47 puntos, con 16 en el último cuarto reduciendo el Celtics-Hawks a un Bird vs. Wilkins.

Jimmy Rodgers, asistente de K.C. Jones por aquel entonces afirmó sin salir de su asombro: “He visto muchas cosas a Larry en el cuarto final, pero no recuerdo ningún último cuarto como este”. Dominique Wilkins cerró el encuentro con otra frase propia de su deportividad y calidad como persona: “Gran partido” dijo tanto a McHale como a Parish.

De Michael Jordan lo primero que siempre se nos vendrá a la mente serán sus 6 anillos, su tiro ante Russell o su estampa celebrando con los seis dedos en alto su 6º anillo, pero en los 80' ya era uno de los más grandes de la liga. Le bastó un lustro para confirmarlo tras ser elegido en 3ª posición del draft de 1984, tras Akeem Olajuwon y Sam Bowie, en uno de las elecciones que más se recordarán.

Se convirtió en rookie del año con una superioridad abrumadora. Tan privilegiada resultaba la desorbitada calidad de Michael Jordan, que hasta tenía la capacidad de impactar más que nadie aún siendo derrotado. Esa no es la única muestra de la grandeza que atesoró la actuación que corresponde al 2º partido de la 1ª ronda de 1986 que enfrentaba a Chicago, que llegaba con el octavo mejor registro del Este, un paupérrimo 30-52, frente a Boston Celtics, que seguía paseándose en la temporada regular (67-15).

La campaña había resultado muy dura para unos Bulls que perdieron gran parte de la temporada a Jordan por una inoportuna fractura de pie, pero que por sorpresa rotunda (los médicos le recomendaron que descansase de cara a la temporada próxima dadas las escasas opciones en playoffs, si es que se metían) y para agracio del buen degustador de baloncesto, reapareció a falta de 15 partidos para al menos, intentar batallar en postemporada. Primer logro, Chicago, tras una titubeante temporada sin él, consiguió el pasaporte a la gloria de playoffs en detrimento de Cleveland Cavaliers propiciado por un inconmensurable MJ.

Aquella hazaña comprendió canastas de todos los colores, inverosímiles como ellas mismas, como MJ era en su esencia. Nadie en Boston fue capaz de pararle, se veían impotentes ante las constantes humillaciones a las que Jordan les sometía. Cuando la tormenta cesó, el 23 había registrado la mejor marca anotadora que nos ha deparado los playoffs en su larga y respetable historia: 63 puntos. Larry Bird, sin salir de su perplejidad y en una de las más antológicas frases que nos ha dejado la historia afirmó: “Creo que no hay nadie capaz en el mundo de hacer lo que ha hecho Jordan hoy. Esta noche Dios se ha disfrazado de jugador de baloncesto”. Jordan promediaría finalmente 44 puntos durante una serie donde fueron barridos por Boston y en la que en palabras del mismo Jordan se había quedado sorprendido consigo mismo. Esto sería el inicio de una larga y bonita historia, en la que actos como este, le encumbraron en la más alta cúspide del baloncesto mundial.

En 1987, pese a anotar 37.1 puntos, 5.4 rebotes y 4.6 asistencias se quedó a las puertas de un MVP que se llevó Magic Johnson por primera vez tras firmar 23.9 puntos, 6.3 rebotes y 12.2 asistencias. Sin embargo, en 1988 no se le resistiría. Fue el primero de los cinco que lograría en la siguiente década.

El siguiente detalle de grandeza llegó en ante Cleveland, con el pase a semifinales de conferencia de 1989 en juego, en el quinto y decisivo encuentro. De hecho, este pasaría a ser el verdadero “Tiro”. El de Russell fue otro capítulo de la saga. Jordan por aquel entonces había logrado convertirse en el máximo anotador durante 3 campañas consecutivas, dos títulos en el concurso de mates dormían en su haber, pero aún no había conseguido llevar muy lejos a sus Bulls exhibiciones aparte como las del Garden.

Faltaban escasos 3 segundos cuando Jordan se encargó de tomarse la justicia por su mano y erigirse en personaje heroico de aquella fatídica noche en la que parecía que Chicago se volvería a estancar en la nada. Jamás a Craig Ehlo le tocó lidiar con una tan fea en semejante y en tan fatídico instante, pese a que se trataba de un buen defensor. Con la bola dentro y el 101-110 campeando definitivamente en el electrónico, su nombre pasaría a engrosar el listado de víctima de ‘Air’ y ha cobrar más popularidad por aquella acción que por sus verdaderos meritos, que no fueron ni mucho menos, desmesurados. A la conclusión del mismo, Craig Ehlo afirmó que Jordan comentó a un jugador de Cleveland que si le iba a marcar hombre a hombre, que se preparase para lo que le esperaba. No le faltaba razón, Ehlo probó la medicina, y su estampa de desesperación arrojándose al suelo del Richfield Coliseum pasó a inmortalizarse, al igual que el salto de jubilo expresado por Jordan que impregnaría en los highlights con el paso de los años.

Pese a estas actuaciones, nunca pudieron con un gran equipo como eran los Pistons de finales de década, y que apearon a los Bulls de Jordan y Pippen de las finales en 1989 y 1990 y de la final de conferencia en 1987. 3 años consecutivos topándose con unos Pistons de leyenda.

Quizás no sea la más grandiosa, ni la más espectacular, pero el grado de impacto de esta actuación rebasaba los límites de lo común. Los dos records que implantó el base de Golden State Warriors, Sleepy Floyd, quedaron en un segundo plano ante la sorprendente inspiración para acribillar con 51 puntos a Los Ángeles Lakers en el 4º encuentro de las semifinales de Conferencia Oeste de 1987, en una bárbara y desaforada actuación donde marchó al descanso con 39 puntos (récord en Playoffs) incluyendo 29 en tan solo un cuarto (de nuevo, récord al canto). Esa impresionante actuación en suma sirvió para conseguir una victoria que de poco sirvió en el resultado definitivo.

Si bien es cierto que el mejor Sleepy era un base con facilidad para anotar esto jamás fue imaginado por nadie. No estaba ni mucho menos en el guión previsto.

El back-to-back de Detroit revolucionó la liga por el estilo de juego que desarrollaban, por la aureola que desprendían, por la idiosincrasia que rodeó a ese equipo al fin y al cabo, que cerró la década con dos anillos. Eran apodados 'Bad Boys' por su juego duro, su contundente defensa, incluso sus métodos, según como se mire, malintencionados que rozaban o superaban lo ilegal.

Según Michael Jordan, principal damnificado de los encuentros frente a los Pistons, "trataron de lesionarle intencionadamente". Fue en enero de 1988 y Jordan afirmó la mala intención que existía principalmente en Rick Mahorn y Adrian Dantley para frenarlo. En aquel choque saltaron chispas hasta el punto de que se formó una buena tangana después de una acción en la que Mahorn cogió del cuello y tiró a Jordan al suelo. Rick Mahorn fue expulsado junto a Charles Oakley, de Chicago.

Y como esto va en función del agresor o damnificado, los Pistons contestaron a las declaraciones de Jordan: "Cuando hace jugadas espectaculares todo el mundo es feliz, pero cuando se trata de pararle, todo es polémica". Dantley, por su parte, declaró que "si piensa que nadie puede tocarle está muy equivocado. Cuando yo era líder de anotación en la liga, cada noche tenía que estar preparado psíquica y físicamente para recibir hostias, muchas veces más graves que las que recibe Jordan".

La cuestión es que Jordan no podía sentir más que impotencia al verse apeado por los pupilos de Chuck Daly una y otra vez desde 1988 hasta 1990. Más allá de su etiqueta de duros, los Pistons eran un fantástico equipo, remozadísimo con una plantilla de altísimo nivel. Destacaban Isiah Thomas y Joe Dumars (también Dantley en los 2 años y medio que estuvo) pero lo que le hacía grande era el colectivo, el equipo en líneas generales. Tan importante era el juego que desarrollaban Isiah o Dumars como la intendencia que aportaban un jovencito Dennis Rodman, Bill Laimbeer, Rick Mahorn, John Salley o los puntos que aportaba el ‘microondas’ Vinnie Johnson o los dos veteranos de guerra Mark Aguirre, que llegó a recoger los anillos, y James 'Buddha' Edwards. Una rotación extensa para mantener siempre un quinteto fresco.

En 1988 los 'bad boys' Detroit se coló en su primera final después de derrotar a los Celtics en las finales de conferencia. Tocaba enfrentarse a Lakers, y Detroit planteó una serie muy dura en la que se llegó a siete partidos. En el sexto Isiah implantó un nuevo con 25 puntos en el último cuarto jugando medio cojo después de lesionarse el tobillo en el tercero. Parecía de otro mundo. Sin embargo, su esfuerzo no dio su fruto y Los Angeles venció 103-102 después de que Abdul-Jabbar anotara dos tiros libres después de una muy discutida falta personal de Laimbeer.

En las dos temporadas siguientes lograrían el back-to-back frente a Los Angeles primer por 4-0, y un año después ante Portland Trail Blazers por 4-1, apabullando y mostrando su dominio durante el final de la década. Joe Dumars e Isiah Thomas fueron los respectivos MVP de las finales.

La púrpura de los Lakers contra el trébol de Boston, resumen de una época inigualable. Los Sixers de Erving & Malone, Dominique Wilkins y los primeros coletazos de Michael Jordan como perfectos padrinos de una generación que se divertía jugando en equipo. La rivalidad Los Angeles-Boston ocupó la década de los ochenta hasta que unos 'macarras' de Detroit derribaron el romántico duelo.

En la temporada 1990-91, Jordan estaba más motivado que nunca después de la eliminación ante los Pistons el año anterior. Ese año ganó su segundo MVP con un promedio de 31,5 puntos, 6,0 rebotes y 5,5 asistencias por partido en la temporada. Los Bulls finalizaron en primer lugar por primera vez en 16 años y consiguieron el récord de la franquicia ganando 61 partidos. Con Scottie Pippen jugando como si de un All-Star se tratase, los Bulls se elevaron a otro nivel. En las dos primeras rondas de playoffs eliminaron a New York Knicks y Philadelphia 76ers, llegando a la final de conferencia con los Pistons de nuevo esperándolos. Sin embargo, Chicago ya jugaba como un equipo y Jordan estaba rodeado de grandes jugadores en su equipo. Jordan hizo mejores a sus compañeros e incluso las Jordan Rules fueron inútiles. Los Bulls sorprendentemente barrieron a los Pistons. Al final del cuarto y último encuentro, Thomas condujo a sus compañeros al túnel de vestuarios cuando aún no había sonado la bocina que dictaba el final del partido, renunciando así a los apretones de manos que se acostumbra al final de los encuentros.

En las Finales de la NBA se encontrarían a Los Ángeles Lakers de Magic Johnson. Ganaron en cinco partidos y finalizaron los playoffs con un excelente 15-2. Cabe destacar una jugada que aún sigue en la memoria de los aficionados a la NBA, no es otro que el rectificado en el aire de Jordan cambiándose el balón de mano para anotar un mítica canasta ante una zona poblada de jugadores de los Lakers. Michael Jordan ganó su primer MVP de las Finales y lloró sosteniendo el trofeo de campeón.

Jordan y los Bulls continuaron su dominio en la temporada 1991-92, estableciendo otro nuevo récord de la franquicia al ganar 67 partidos y perder tan sólo 15. Jordan ganó su tercer MVP (segundo consecutivo) con promedios de 30,1/6,4/6,1. Tras ganar a los Knicks en siete duros encuentros en la segunda ronda de playoffs y a los Cavs en seis en las Finales de Conferencia, los Bulls se plantaron de nuevo en las Finales de la NBA. Esta vez el rival se trataba de Portland Trail Blazers, liderados por Clyde Drexler. Los medios de comunicación, esperando recrear una rivalidad del tipo Magic-Bird con Jordan-Drexler, comparó a ambos jugadores en todo momento en las promociones previas a las finales. En el primer encuentro, Jordan finalizó la primera mitad con 35 puntos y terminó el partido con 39. En la primera parte, anotó seis triples, memorable el último, encogiéndose de hombros y mirando a su banquillo como diciendo: "no puedo contenerme a mi mismo". Momento especial también el del sexto partido de aquella final en la que los Bulls perdían por 15 puntos al iniciar al último periodo, parecía que todo se decidiría en un séptimo y definitivo juego pero; los Bulls resolvieron el juego y ganarían el anillo en seis partidos con un enorme Jordan promediando 35,8 puntos, 4,8 rebotes y 6,5 asistencias, siendo nombrado MVP de las Finales por segunda vez. Drexler terminó con unos nada desdeñables 24,8 puntos, 7,5 rebotes y 5,3 asistencias por partido.

En la temporada 1992-93, a pesar de sus números: 32,6/6,7/5,5, no pudo llevarse su tercer MVP consecutivo, que fue a parar a las manos de su amigo Charles Barkley. Esto sólo hizo motivar más a Michael, que se encontraría con Barkley y sus Phoenix Suns en las Finales de la NBA. No con facilidad, los Bulls lograrían su primer "three-peat" (tres anillos consecutivos) en seis duros encuentros, éste último gracias a un tiro de John Paxson a pase de Horace Grant que daba la victoria a Chicago y un tapón en el último segundo de Grant a Kevin Johnson. Jordan promedió 41 puntos en las Finales, ganando el MVP de las mismas, un hecho histórico, ya que nadie en la historia de la NBA ha ganado dicho premio en tres ocasiones consecutivas hasta Shaquille O'Neal (2000 a 2002 con L.A. Lakers).

El All-Star Game de Orlando de 1992 fue todo un espectáculo gracias a un jugador que no disputó ningún partido en esa temporada. Magic Johnson, quien asombró al mundo tras anunciar el 1 de noviembre de 1991 su retirada del baloncesto ha causa de haber contraído el virus del SIDA, fue votado masivamente por los aficionados para jugar el All-Star Game, dando la liga el visto bueno a su participación. El fin de semana entero se paralizó y se centró en la figura del legendario Magic Johnson, siendo permanentemente ovacionado en el Orlando Arena, pabellón que albergaba dicha edición del All-Star.

Johnson se salió con 25 puntos y 9 asistencias en la victoria de su equipo, el Oeste, por 153-113, recibiendo el MVP del All-Star Game.

Su actuación fue memorable. Primero regaló un pase saltando a su compañero Dan Majerle para que anotara una fácil bandeja, forzándo posteriormente a Michael Jordan y a Isiah Thomas una defensa individual sobre él, para que, finalmente y con la posesión consumiéndose, lanzara un triple con la defensa del base de los Pistons encima y con su dedo en el aire en cuanto el balón salió de sus manos. Fue un momento tan perfecto que los jugadores dejaron a un lado el encuentro para compartir con Magic aquellos momentos finales preciosos antes del sonido final de la bocina.

Como bien dijo Johnson, “este era el final perfecto de la historia. Aquí está mi final”.

Muchos consideran el mejor equipo deportivo jamás visto al norteamericano de baloncesto que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Éste era el primer equipo olímpico integrado enteramente por jugadores profesionales de la NBA Lo cierto es que fue un fenómeno en la pista, batiendo a sus rivales por un promedio de 44 puntos de diferencia.

Esta maravilla estaba formada por los bases Magic Johnson y John Stockton; los escoltas Michael Jordan y Clyde Drexler; los aleros Scottie Pippen, Larry Bird y Chris Mullin; los ala-pívots Charles Barkley y Karl Malone; y los pívots David Robinson y Patrick Ewing. La plantilla la completaba el universitario Christian Laettner, de Duke.

Los oponentes no tenían posibilidades, pero no se preocupaban. En una ocasión en un partido, un jugador que defendía a Magic Johnson comenzó a agitar los brazos a un compañero en su banquillo para que les sacara una foto juntos.

Un hito sin precedente alguno, sin nadie capaz de igualarlo posteriormente, si, estamos hablando de la machada de la que hizo acto aquellos sorprendentes Denver Nuggets en la campaña 1993-94.

El equipo de Dan Issel llegaba a playoffs agonizando in extremis colándose en la octava plaza tras una temporada repleta de altibajos, pero con toda la ilusión del mundo pues la franquicia retomaba su vuelta a playoffs 4 años después de su última presencia. Seattle Supersonics sería el rival, y las cosas, tras dos encuentros disputados no se saldrían lo más mínimo del guión previsto, 2-0 favorable a Seattle. Pero la hombrada llegaría tras la culminación de una remontada histórica merced a la intimidatoria y constante labor de Mutombo en la pintura (6,2 tapones de media en la eliminatoria) y las notables actuaciones de Reggie Williams, Brian Williams o Robert Pack, convirtiéndose así en el primer equipo de la historia en clasificarse en 8º posición y eliminar al 1º de la conferencia. A punto estuvo de repetir idéntica tarea en semifinales de conferencia ante los Jazz de Stockton y Malone’s (recordemos que aquella temporada compartían equipo Jeff y Karl), ya que remontaron un 0-3 adverso que no pudieron refrendar en el 7º y definitivo encuentro, donde cayeron 91-81.

Una de las imágenes más emotivas que nos ha dejado el amplío legado que abarca todo lo referente a playoffs responde al bocinazo final de aquel fatídico 7º encuentro entre Seattle y Denver, en el cual Mutombo se desplomó voluntariamente sujetando ese inolvidable Spalding contra su pecho, mientras rompía a llorar de felicidad.

4 de mayo de 1993, fecha indeleble en la mente de Alonzo Mourning, fecha que jamás olvidará un por aquel entonces rookie proveniente de una de las grandes factorías de pivots como es Georgetown (Patrick Ewing o Dikembe Mutombo).

Charlotte Hornets había apostado por él en el nº2, uno por detrás de Shaquille O'Neal. La franquicia apenas llevaba un corto terreno recorrido en la liga – cinco años - y se aventuraba a disputar sus primeros playoffs de la mano del novato Alonzo y de un fenómeno como era Larry Johnson. El enfrentamiento les encuadraría con Boston Celtics, el rival era eluctable y así se demostró posteriormente. El primer encuentro de la primera ronda mostró lo desaborido que podría llegar a ser dicha serie, pero los Hornets de la mano de un descarado Alonzo Mourning levantaron el vuelo hasta ponerse 2-1 y encarar el quizás 4º y definitivo encuentro. En aquel partido, todo parecía marchar viento en popa ya que entrado el último cuarto, el equipo de Allan Bristow mandaba autoritariamente 18 arriba, pero un desfallecimiento ‘Hornet’ sumado a la bárbara reacción de Boston propició que remontaran hasta colocarse 103-102 con 3.3 segundos por jugar. Era el momento de Mourning, Charlotte corría el riesgo de tirar por la borda un partido que parecía atado, pero llegó y resolvió con un tiro soñado de más de 5 metros, para dar así a Charlotte la primera serie ganada en su breve historia (103-104).

La efigie del triunfo se vio reflejada en Mourning, que tras meter a su equipo en semifinales, se mantuvo en el suelo con los brazos paralelos en un símbolo victorioso y que en contados segundos se transformó en una pirámide humana. Boston protestó que aún faltaba algo de tiempo, pero eran tan solo 0.4, con lo que no dio tiempo a nada que no fuera alargar la agonía céltica. Mourning había sido el héroe, como tantas veces lo ha demostrado ser en su vida, no solo deportiva, sino personal.

A raíz de la siguiente historia, el público presente en cualquier acontecimiento deportivo debiera tomar nota en si realmente existen o no los minutos de la basura. Nunca sabes lo que te va a deparar el destino y por tanto lo más aconsejable es mantenerte expectante hasta el bocinazo / pitido final. Cuando el entrenador de Indiana Pacers, Larry Brown, solicitó ‘time-out’, restaban 18.7 segundos para que se pusiese fin al primer encuentro de las semifinales del Este de 1994 que enfrentaban a los Pacers y a los Knicks en el Madison Square Garden. Muchos de los aficionados marcharon dando por confirmada la victoria, pues NY marchaba 6 arriba (105-99). Nadie, por aquel entonces contó con Reggie Miller y su instinto asesino que le caracteriza en los instantes decisivos. Pero para ser realistas y como comentaba el mismo Brown “nadie, ni yo mismo, confiaba en poder lograr la victoria”. ¿Inspiración divina o verdadero talento?, el caso es que creyentes o no, Miller en una heroica labor, consiguió lo impensable: anotar 8 puntos en 8.9 segundos.

Antes de nada, anotó un triple importante tras volver del tiempo muerto que situó a su equipo a tan solo 3 puntos. Anthony Mason se disponía entonces a sacar de fondo, cuando las divinas manos de Reggie interceptaron una bola con destino a Greg Anthony, como si nada, Miller la clavó y puso las tablas en el marcador en escasos 5.4 segundos ante la atenta mirada incrédula de su ‘amigo’ Spike Lee. Increíble, pero cierto. Uno de los entonces símbolos del equipo, John Starks, fue objeto de falta personal, pero mandó los dos tiros libres al limbo, para después ser Miller “The Killer”, quién gozará de semejante ocasión en la canasta contraria. Indudablemente la muñeca no le tembló lo más mínimo e Indiana se llevaría el partido a casa por obra de su Mesías, Reggie Miller.

La victoria tuvo su repercusión positiva en el global de la eliminatoria, ya que Indiana lograría el pase a semifinales tras desbancar a los Knicks en 7 partidos, 4-3.

En el segundo año de Tomjanovich como entrenador del equipo y tras la retirada del baloncesto de Michael Jordan, Houston Rockets comenzó la temporada 1993-94 de manera arrolladora; 15-0 (récord NBA). Con Hakeem Olajuwon liderando el bloque, los Rockets vencieron a los Knicks en las Finales de la NBA consiguiendo así su primer campeonato.

Tras cinco partidos, los Knicks tomaron ventaja por 3-2. Los Rockets defendían una ventaja de 86-84 en los últimos segundos del sexto partido. En el último segundo, John Starks (quien había anotado 27 puntos hasta entonces) tiraba un triple que les daba el campeonato, pero Olajuwon hizo una de las mejores jugadas defensivas de todos los tiempos y taponó el disparo. En el séptimo partido, Olajuwon dominó el partido, su doble-doble con 25 puntos y 10 rebotes fueron suficientes para vencer a los Knicks y llevarse el anillo a Texas.

A frases de este calibre, tan desmedidas, se refería Rudy Tomjanovich cuando dio a luz - una vez ganado el título – una de las citas más populares de la historia que rodea a la liga: “Nunca subestimes el corazón de un campeón”. Kevin Johnson, por su parte, se mostró más precavido en sus palabras y además dejo entrever, con la siguiente afirmación, lo que sería la antesala de la gran frase anteriormente expuesta por Rudy-T: “El corazón de un campeón no muere fácilmente. Es más, aún sigue vivo”.

Nos situamos ante, sino la mejor, la más sorprendente campaña que ha registrado Houston Rockets. Houston accedía a postemporada con el 6º mejor récord del Oeste. A simple vista, quizás insuficiente como para llegar a la cima. En resumidas cuentas, pocos se atrevieron a dar un duro por ellos, pese a que eran los vigentes campeones. Su camino hacía el título estuvo plagado de obstáculos que se tornaban insalvables pero que a base de coraje, insistencia y calidad consiguieron eludir, no sin sufrimiento.

Tuvieron que dar la vuelta a un 1-2 adverso que abría su participación en Playoffs ante Utah Jazz. En Semifinales esperaban los Suns de Barkley, que venían quedándose a las puertas años atrás y llegaban hambrientos de triunfo, sabedores de que era una de las pocas oportunidades que restaban a este equipo. Todo parecía marchar sobre ruedas, ya que con el 3-1 inicial el asunto parecía listo para sentencia. Fue entonces cuando revivió el espíritu de campeón que caracterizó a estos Rockets, único equipo capaz de aprovecharse de la ausencia intermedia de Jordan. Solo cuatro equipos en la historia habían remontado el vuelo después de marchar con 3-1 en contra. El último precedente databa de 1981, donde Boston Celtics eliminó a Philadelphia 76ers en las Finales de Conferencia.

Llegados al partido que determinaría quien acompañaría a San Antonio Spurs en la final de Conferencia, Houston, como si por la varita mágica hubieran sido tocados, consumaron 24 últimos minutos prodigiosos, que ni el más optimista hubiera imaginado. Tras una primera parte irregular, los Rockets se marcharon 10 abajo camino de vestuarios, con la eliminatoria en vilo, pero sin perderle la cara al encuentro. Sin embargo, lo dicho, lo brutal estaría por llegar. La mejor 2ª parte que jamás ha cuajado Houston (y una de las grandes de la historia de playoffs) durante su ya larga historia permitió la reacción, fundada en un desaforado 73% de acierto en tiro. El encargado de hacer del sueño una realidad fue Mario Elie, quien nos obsequió con un triple desde el vértice en que se encontraba el banquillo de Houston, que explotó de júbilo en el preciso instante en que la pelota se rebozó con las redes para poner el 113-110 en el electrónico. Tan solo restaban 7 segundos, en los que lo más que hizo Phoenix Suns fue maquillar el resultado hasta el 115-114 definitivo. A continuación darían rápida cuenta de Orlando Magic en las finales, ganando por 4-0 en lo que suponía su 2º título consecutivo.

Los Rockets se convirtieron en el primer equipo en ganar el anillo finalizando la temporada regular en la sexta posición de su conferencia. Además, fueron el primer equipo en eliminar a cuatro equipos de más de 50 victorias en temporada regular en su camino al anillo.

Como había ocurrido otras tantas veces, Karl Malone recibió un pase de John Stockton para anotar un tiro de media distancia esquinado durante el segundo cuarto del partido que enfrentaba a Utah Jazz ante Denver Nuggets el 1 de febrero de 1995.

Aunque pareciera una asistencia más, aquella servía para colocarle en el primer puesto de la tabla de máximos asistentes con 9.922, superando al mítico Magic Johnson. Después de que el histórico partido llegara a su fin, los 19.911 espectadores del Delta Center en Salt Lake City aplaudieron y ovacionaron al menudo base durante minutos.

Motivado por la eliminación ante los Magic, Jordan se entrenó intensamente para la temporada 1995-96. Los Bulls, reforzados por el especialista en rebotes Dennis Rodman, arrasaron en la temporada regular, comenzando la liga con 12 triunfos consecutivos y llegando a mitad de temporada con un balance de 41-3 para finalizar con 72-10, el mejor récord de la historia de la NBA. Jordan lideró la liga en anotación promediando 30,1 puntos por partido y ganando el MVP de la temporada y del All-Star Game. En playoffs, los Bulls tan sólo perdieron tres partidos en cuatro rondas, venciendo a Seattle SuperSonics de Gary Payton y Shawn Kemp en las Finales. En una verdadera batalla en todo el sentido de la palabra, los Bulls de nuevo consiguieron con la ayuda de Dennis Rodman el título que hacia ya 3 años los Bulls no ganaban, los Bulls mostraron un nivel sorprendente con un Scottie Pippen, y un Brian Williams inspirados, Jordan fue nombrado por cuarta vez MVP de las Finales, superando así a Magic Johnson.

En la temporada 1996-97, a punto estuvieron de completar otra temporada más de 70 victorias, tras perder los dos últimos partidos y finalizar con un 69-13. Sin embargo, ese año Jordan fue vencido por Karl Malone en la lucha por el MVP. Chicago llegó por quinta vez a las Finales de la NBA, donde este año tocaba el Utah Jazz del dúo Karl Malone-John Stockton. La serie ante los Jazz destacó por dos de los momentos más memorables de la carrera de Michael Jordan. El primer encuentro lo ganó Chicago con un tiro en la bocina de Jordan, ante la defensa de Bryon Russell, con solo 2 segundos en el reloj, para que los Bulls se llevaran el primero de esa intensa serie. En el quinto partido, un Jordan con fiebre anotó 38 puntos para romper el empate a 2 que reinaba en la eliminatoria. Los Bulls vencieron 90-88 y después consiguieron la victoria definitiva en Chicago cerrando aquel encuentro con una memorable asistencia de Jordan para un enceste de su compañero de equipo Steve Kerr (el jugador con el mejor porcentaje en triples de la historia) (4-2); los Jazz intentarían igualar el marcador con una última jugada, pero Scottie Pippen interceptó el balón y dio una asistencia a Toni Kukoc quien cerró el encuentro con una clavada. Jordan recibió, por quinta vez, el MVP de las Finales.

En la temporada 1997-98, los Bulls bajaron un poco el pistón, logrando un balance de 62-20 con MJ promediando 28,7 puntos y liderando la liga en anotación, ganando el MVP de la temporada y del All-Star, y siendo nombrado en los primeros quintetos de la temporada y en el defensivo. Por tercera vez consecutiva ganaron la Conferencia Este y se colaron en las Finales de la NBA de nuevo ante Utah Jazz, pero esta vez los Utah Jazz se quedaron con el mejor récord de la NBA, y se esperaba una seria final intensa con Karl Malone buscando revancha. Jordan mostró un nivel fuera de serie, en donde los Bulls en el cuarto partido, los Bulls prácticamente apabullaron a los Utah Jazz, quedando en la memoria de todos los que vivieron este encuentro, la peor derrota de las finales. En conferencia de prensa MJ dijo "Si el rival está mal, hay que seguir atacándole".

Tras ir venciendo 3-2 en los primeros cinco encuentros, los Bulls regresaron a Utah para disputar el sexto partido el 14 de junio de 1998. A falta de 40 segundos Chicago iba 86-83 abajo. Tras un tiempo muerto pedido por Jackson, Jordan anotó una bandeja ante varios defensores de los Jazz, colocando al equipo un punto abajo (86-85). En la nueva posesión de Utah, Malone estaba situado en el poste bajo, defendido por Rodman. Tras recibir Malone el balón, Jordan llegó por detrás, le robó el balón y calmó la posesión subiendo la pelota. Frenó el ataque sobre la línea de tres, sobre la defensa de Bryon Russell. Tras unos instantes botando pausadamente el balón, Jordan se dispuso a atacar la canasta de Utah, rápidamente perseguido por Russell, quitándoselo de encima con una finta que le mandó unos metros para atrás y resbalándose. Jordan, sin defensa alguna, lanzó y anotó la canasta que acto seguido daría la victoria y el título a Chicago. Sería su última canasta con la roja de los Bulls. El Delta Center quedó totalmente en silencio, Jordan los calló con una genialidad. Dicha jugada sería repetida insaciablemente años después, siendo una de las canastas más famosas de la historia de la NBA. Tras un triple errado desesperado de Stockton, Chicago se aseguró su segundo "three-peat", o lo que es lo mismo, su sexto campeonato en ocho años. Siempre quedará la duda de a donde hubiera llegado este equipo si Jordan no se hubiera retirado. Michael fue de nuevo MVP de las Finales, promediando más de 30 puntos y anotando 45 en el último partido. Los seis MVP de las Finales de MJ es un récord en la NBA, seguido por los tres de Magic Johnson, Shaquille O'Neal y Tim Duncan.

Esta heroica actuación pareció ser el punto final perfecto para terminar su carrera. Con Phil Jackson terminando contrato, las probables bajas de Pippen (quién declaró su deseo de ser traspasado durante la temporada) y Rodman (que firmaría por los Lakers como agente libre), y el cierre patronal de la NBA (conocido como lockout), obligó a Jordan a anunciar su retirada el 13 de enero de 1999. La NBA se quedaba de nuevo coja. En su segunda rueda de prensa de retiro, rindió tributo a un policía de Chicago asesinado días atrás.

Los Knicks veían como Indiana daba la vuelta a la tortilla - en lo que ya bien era un clásico del Este en la década de los 90’ - y su ventaja se dilapidaba con el paso de los segundos en las Finales de Conferencia de 1999, mientras su estrella, Patrick Ewing, atendía expectante vestido de calle desde el banquillo, a causa de una lesión en el tendón de Aquiles.

Caían 91-88 en el tercer partido después de que Mark Jackson pusiera la sentencia al servicio de Indiana con 11.9 segundos por disputarse y con un milagro que anhelar por parte de los hombre de Jeff Van Gundy. El elegido no era otro que Larry Johnson, que sobrepasó el límite de lo insospechado, consiguiendo una de las canastas más increíbles en su conjunto de toda la historia de Playoffs. Como si un triple para mandar el encuentro a la prorroga le pareciera insuficiente, LJ se encargó de anotar 4 puntos en una misma jugada merced a un 3+1 que obtuvo de la agobiante defensa de Antonio Davis (lo tenía acorralado) ante la inaudita mirada de Larry Bird y que dio la victoria a New York en el Madison Square Garden para devolver la ventaja en la serie a su equipo, 2-1.

Sin embargo, no solo por tan emotiva acción se encumbró a Johnson en esta serie, sino que su importancia durante todo el encuentro fue más allá que la gloriosa y detonante acción final. Larry había consumado la que sería a la postre, su mejor actuación en un encuentro de Playoffs, 26 puntos con 11 en el cuarto periodo, en el que New York tuvo que levantar un marcador adverso en gran parte del partido (marchaban 8 abajo a falta de 3:21).

De todos modos, la repetición puede ayudar a disipar dudas, y es que resulta complicado percibir si la falta se produce antes o durante el desarrollo del tiro. El caso es que la polémica estuvo servida (Haciendo un paréntesis desde un punto de vista particular, creo que la falta es previa al lanzamiento). "No estaba intentando hacerle falta, pero si lo hice, fue antes de que se levantase” declaró Davis.

En lo que ya se conoce como el ‘retorno milagro’, el alero Sean Elliot, de San Antonio Spurs, volvía a las canchas a la edad de 32 años, pero lo más significativo de todo ello es que lo hacía tras someterse a un trasplante de riñón donado por su hermano mayor Noel, convirtiéndose así en el primer deportista profesional que regresaba a la competición activa después de recibir semejante trasplante.

A San Antonio se le presentaba la inmejorable ocasión de colarse en una final por primera vez en su historia y enfrente estaba Portland, especialista durante aquella época en desechar ventajas aparentemente inamovibles (las más sonadas: ésta y la que protagonizarían el año próximo ante Lakers, de nuevo en las finales de conferencia). San Antonio partía con el factor cancha, del que supieron sacar partido en el primer envite. El segundo y tras el desarrollo del mismo, tenía toda la pinta de marchar a Portland, con lo que la eliminatoria, volviendo al Rose Garden, se iba a poner cuesta arriba. Todo ello hubiera sido posible sino estuviera de por medio la refulgente figura de Sean Elliott.

La situación pintaba en bastos para los pupilos de Gregg Popovich, que llegaron a tener 18 puntos de desventaja en el tercer cuarto, pero que a base de triples, principalmente del protagonista, Elliot, quedaría en nada entrados en el último minuto, donde la insólita exhibición de Elliott adoptaría visos divinos.

Todo vino precedido por un decisivo tiro desde la línea de personal, errado por Damon Stoudamire con 12 segundos por jugar y el marcador 85-83. De ese modo se abría la puerta del triunfo para San Antonio. Popovich pidió tiempo, y Elliot, ‘on fire’ durante todo el encuentro, sería el encargado de culminar la remontada, en un partido en que la única ventaja que obtuvo San Antonio fue la definitiva. Anotó su 6º triple – 2º en el último minuto – faltando 9 segundos y ante las desenfrenadas defensas, primero de Augmon (quién rozó el robo), después de Rasheed Wallace (llegó tarde al punteo), para jolgorio multitudinario de las 35.260 almas que poblaban un rebosante Alamodome. Entre Jim Jackson y Walt Williams no serían capaces de sacar jugo a una posesión que desvaneció cualquier esperanza de triunfo.

Este 2º partido no solo supondría la casi beatificación de Elliot, sino que los efectos secundarios psicológicos que originó este mazazo, fueron irreversibles. Tanto, que caerían vapuleados en los dos encuentros posteriores en Portland, para hacer presencia en su primera final NBA. Sobra decir que posteriormente se proclamarían campeones en una temporada que muchos se han aventurado a tildar de descafeinada. En San Antonio relucía el sol más que nunca, y ese 31 de mayo instalaba su porción en la historia de la franquicia, en un día que pasaría a renombrarse como el Elliott's Memorial Day Miracle.

En cuanto a las Finales de la NBA de 1999, fue lo más parecido a una guerra en el ámbito deportivo, dos franquicias con sed de victoria como eran San Antonio Spurs y New York Knicks se daban cita al final de una temporada, cuanto menos, extraña, debido al cierre patronal que obligó a que la campaña comenzara en febrero y tan solo se disputasen 50 partidos de liga regular.

Tim Duncan y Latrell Sprewell, tres jugadores totalmente diferentes en cuanto a personalidad y a estilo de juego, organizaron uno de los duelos más apasionantes de la historia de las Finales de la NBA en el quinto encuentro de la serie. Aunque Sprewell superara a Duncan en anotación, 25-15 en la mitad y 35-31 en el partido, los Spurs se hicieron con la victoria y conseguían el primer campeonato en su historia, además de convertirse en el primer equipo procedente de la ABA en ganarlo.

Con Patrick Ewing lesionado el tendón de Aquiles, los Knicks no podían parar a Duncan, jugador de segundo año y autor de 15 de los 28 puntos finales de su equipo. Sin embargo, las alabanzas a Sprewell no paraban de llegar, tanto por parte de Gregg Popovich, entrenador de los Spurs (“Spree estuvo increíble”), como de Doug Collins, entrenador de la NBA y comentarista de la NBC por entonces (“este tipo es increíble”).

Tim Duncan lograría su primer MVP de las Finales y sería el principio de una bella era en San Antonio Spurs.

Con la entrada del nuevo milenio, la NBA abrió definitivamente sus fronteras al mundo y desde entonces, el goteo de jugadores internacionales no ha cesado. Lo que durante la década de los 80' suponía una utopía ver desfilar por los pabellones americanos a un jugador extranjero, hoy supone un hecho aceptado con total naturalidad.

El honor de la primera elección de un jugador extranjero en el draft le corresponde al exótico Yasutaka Okayama, un pívot japonés de 2.38 que fue seleccionado en octava ronda del draft de 1981 por Golden State Warriors y que nunca piso la NBA. Para dar con el primer europeo elegido tenemos que avanzar un año más, en 1982, cuando Boston Celtics eligió en novena ronda al griego Panayoti Giannakis. Pero esto no dejan de ser curiosidades, el draft que marcó la pauta en este sentido fue el de 1985, donde fueron elegidos Detlef Schrempf (Alemania), Fernando Martín (España), Arvydas Sabonis (URSS), Gunther Behnke (Alemania) y Georgi Glouchkov (Bulgaria). Este último fue el primer europeo en desembarcar en la NBA en 1985. Desde entonces, la evolución del baloncesto europeo unido a sus éxitos, la labor pionera de jugadores como Detlef Schrempf, Drazen Petrovic, Toni Kukoc, Rik Smits, Vlade Divac o Dino Radja a la hora de allanar el camino a sucesores como Dirk Nowitzki, Peja Stojakovic, Yao Ming, Pau Gasol, Tony Parker o Manu Ginobili ha desembocado en la globalización total de la liga.

Más de 60 países han paseado a, como mínimo, un jugador por la NBA. En algunos casos, las franquicias han aprovechado el tirón comercial que sufrió la NBA con el impacto descomunal que causó Yao Ming que fomentan la contratación de jugadores extranjeros para aumentar en publicidad, interés y seguimiento.

Oficialmente, Akeem Olajuwon, dada su nacionalidad nigeriana, es el primer jugador no americano en ser elegido número 1 del draft de 1984. El primer extranjero en convertirse en número 1 sin pasar por la NCAA fue el chino Yao Ming en 2002. En cuanto a galardones, el primer extranjero en conseguir el MVP corresponde al canadiense Steve Nash en 2005, el primer europeo en conseguirlo fue el alemán Dirk Nowitzki en 2007, mientras que el título de primer Rookie del Año extranjero va a parar al español Pau Gasol en 2002. El primer europeo en disputar un All-Star Game fue el alemán Detlef Schrempf en 1993.

La temporada 1999-2000 fue el principio de una nueva era en la historia de los Lakers. El equipo contrató al entrenador Phil Jackson, líder de los Bulls de Jordan, y por primera vez en 31 años jugarían sus partidos de casa en un lugar que no fuera el mítico Great Western Forum, ya que un nuevo pabellón, el Staples Center, fue construido en el centro de la ciudad.

Tras una temporada regular brillante (69-15) en la que Shaquille O'Neal consiguió el MVP de la temporada y el MVP del All-Star Game, los Lakers llegaban a playoffs más fuertes que nunca en los últimos años. En primera ronda sufrieron para eliminar a Sacramento Kings (3-2), aunque en las Semifinales de Conferencia pudieron relajarse más tras eliminar a Phoenix Suns en cinco partidos. El problema llegaría en las Finales de Conferencia, una serie tanto legendaria como dura para el conjunto californiano.

Los Lakers se asomaron al precipicio en el último y definitivo 7º partido que les enfrentaba a Portland Trail Blazers, quienes llegaban eufóricos después de empatar un adverso 3-1 en la eliminatoria. La machada de los de Oregón parecía gozar de más consistencia y realidad a medida que se avanzaba el partido, tanto, que se marcharon al último periodo con un favorable 71-58 que parecía definitivo. Todo se torno en contra a raíz del enfervorecido espíritu ‘Laker’ que sirvió para endosar un parcial de 15-0 que espantó todo tipo de fantasmas y malos augurios.

Los Angeles se comportaron como su nombre indica y remontaron la mayor desventaja efectuada en el último cuarto en la historia de Playoffs (13, superando el récord que ellos mismos ostentaban desde 1973 (6), compartido con los Warriors (1975) y los Bullets (1979)) para auparse a sus primeras finales desde 1991 tras superar finalmente 89-84 merced a un histórico 31-13 en el último y definitivo cuarto.

Ya entrado el último cuarto, aparte del poderío que ofreció tanto Shaquille como Kobe, se juntaron el hambre no con las ganas de comer, sino de ser comido. Con ello me refiero básicamente a la irrupción de O’Neal en el último período, a la cual se sumó la inoperancia ofensiva de Portland, 5 de 23 en tiro, después de anotar en torno al 50% en el resto de encuentro.

Shaquille O'Neal hizo inútil las dobles y hasta triples defensas que recibió durante el encuentro, anotando 9 puntos en el último cuarto incluyendo un imponente alley-hoop para poner la puntilla (85-79 con 40 segundos por jugar) y erigirse así, como decisivo en la remontada final. Aquel instante repleto de emotividad, con O'Neal corriendo la cancha rebosante de alegría, marcó un punto de inflexión en la leyenda del Threepeat. O'Neal, que hasta el final del tercer cuarto, estaba siendo anulado por la defensa de los Blazers, finalizaría con 18 puntos (8-12 desde la línea) y 9 rebotes, mientras que el otro eje que permitió consumar la hazaña responde el nombre de Kobe Bryant, quien con 25 puntos, 11 rebotes, 7 asistencias y 4 tapones brilló como nunca. Él mismo afirmó que “estos partidos es lo que enmarcan a los campeones” y que "había soñado jugar un séptimo decisivo partido desde que era niño y tener esta oportunidad te hace sentir bien".

Rasheed Wallace, genio y figura de Portland aquella noche anotando 30 puntos, desperdició dos tiros libres cuando su equipo marchaba 81-79 abajo con 1:25 por jugar. Scottie Pippen, que acabó con dobles dígitos (12 puntos – 10 rebotes) sentenció: "Hemos perdido el partido nosotros, los Lakers no han ganado nada y ni mucho menos son el mejor equipo de la liga", no menos razón añadió que "nadie dio un duro por nosotros cuando marchábamos 3-1 en la serie, creo que hemos hecho mucho más de lo que la gente esperaba de nosotros”.

Tras salir milagrosamente vivos, los Lakers se enfrentaron ante Indiana Pacers en las Finales de 2000, las primeras desde 1991. El equipo venció en seis partidos, ganando el primer anillo desde el año 1988. O’Neal fue nombrado con su primer MVP de las Finales, logrando su tercer MVP en esta temporada.

Con el bloque del año anterior (el único movimiento importante fue la baja de Glen Rice), los Lakers aspiraban a conseguir su segundo anillo consecutivo. A pesar de una temporada regular difícil debido a las lesiones de Derek Fisher, O’Neal y Kobe Bryant, el equipo ganó su segundo título de división consecutivo, robándoselo a los Kings en la última semana.

En playoffs, el equipo estuvo intratable. Eliminaron a Portland, Sacramento y San Antonio sin perder ningún partido, llegando en un estado de forma magnífico a las Finales de la NBA que le enfrentaban a los Philadelphia 76ers de Allen Iverson.

En el primer partido, los 76ers sorprendieron llevándose el triunfo en la prórroga con un Iverson magistral, pero la lógica se impuso y los Lakers encadenaron cuatro victorias consecutivas para llevarse el anillo a casa. Con promedios de 33.0 puntos y 15.8 rebotes por partido, O’Neal fue nombrado de nuevo MVP de las Finales.

En la temporada 2001-02, los Lakers se convertían en el primer equipo en lograr 16 victorias en los primeros 17 partidos de la liga desde los Bulls de la 1996-97.

Secundarios como Ron Harper, Horace Grant, Tyronn Lue y Greg Foster, fueron reemplazados por Lindsey Hunter, Samaki Walker y Mitch Richmond. Tras un gran inicio de campaña, el equipo llegó al All-Star Weekend con un balance d 33-13.

Shaquille O’Neal, que había estado luchando contra una lesión del pie durante toda la temporada, regresó tras el All-Star y en sus tres primeras semanas de competición fue nombrado mejor jugador de la Conferencia Oeste en dos ocasiones. Los Lakers terminaron la temporada con un récord de 58-24, segundo mejor de la liga.

Los Lakers llegaron a los playoffs como el tercer mejor equipo del Oeste y se enfrentaron a los Blazers, eliminándoles por tercera vez consecutiva por 3-0. En Semifinales de Conferencia despacharon a los Spurs en cinco partidos para enfrentarse con los Kings en el duelo esperado del Oeste.

Tras ir perdiendo 2-1 en la serie, el cuarto partido pudo sentenciar la eliminatoria y cambiar la historia de los Kings, pero un actor secundario se encargó de devolverles a la realidad.

Fue Robert Horry en esencia. Si bien primero, como experto asesino, se encargó de aniquilar a los sospechosos habituales de Portland con otro triple victorioso sin dejar huella, posteriormente se encargó de rematar a los Kings, dejando la impronta en el 4º encuentro con un triple sobre la bocina (100-99) para empatar la eliminatoria a dos cuando parecía que Sacramento pisaba con pie y medio la final.

La suerte también jugó un papel preponderante, y es que después de que Los Angeles errará sendos tiros por arte de Bryant (falló una bandeja) y O'Neal (hizo lo mismo con el palmeo), la bola fue a parar a Divac, que dio origen a un error que a la postre, pagaría caro su equipo, ya que con tan mala fortuna el balón tomo destino Horry, quién no tuvo más que levantarse y encestar en una situación en la que anda curtido en mil batallas.

Robert afirmó radiante pero con una gran dosis de tranquilidad, como si estuviera habituado a hacerlo día si, día también, lo siguiente: “En una situación como esa no puedes pensar, muchos jugadores miran el reloj cuando ven venir la pelota, pero eso te hace apurar el lanzamiento”. Sus compañeros, como es lógico, se deshicieron en elogios hacia su figura. “Esta noche fuimos muy afortunados, gracias a Dios tenemos a Robert”, comentó O’Neal.

Sacramento no supo sacar partido al baño que ofreció durante la primera mitad (especialmente en el primer cuarto: 40-20) en la que se marcharon a los vestuarios con un 51-65 favorable. El triple de Horry y la canasta inicial habían sido las únicas ventajas que había manejado Los Angeles. En el transcurso del tercer cuarto los Lakers achicaron distancias, hasta el punto de echarle el aliento en el cogote con tan solo 4 puntos de diferencia (88-84), tras esfumar Sacramento, una ventaja de 24 puntos. Los Kings recuperaron la ventaja y mandaban 8 arriba con 4 minutos por jugarse. Sin embargo y con el encuentro dando señas de agonizamiento, Lakers recortó terreno merced a un triple de Horry que ponía al equipo a 3 puntos a falta de 1:39. Nuevamente vital, no solo en las jugadas decisivas, sino en el computo global del último período, donde firmó 11 de sus 18 puntos. Posteriormente los hechos venideros se producirían de este modo: Dos puntos de Shaquille vía tiro libre y uno de Vlade Divac instantes después con aproximadamente 10 segundos por disputar. El resto ya lo conocemos.

En el quinto partido, una canasta de Mike Bibby in extremis devolvía la ilusión a los de Sacramento, durándoles más bien poco ya que los dos siguientes encuentros fueron a parar a las manos de los Lakers, y con ello, su pase a las Finales.

En ellas se encontrarían con los novatos pero sorprendentes New Jersey Nets de Jason Kidd. Los californianos solventaron la eliminatoria por la vía rápida, barriendo a su rival y lléndose a casa con unas más que merecidas vacaciones en la mochila. Aunque los Nets fueron un rival serio en todo momento, el magnifico momento que vivian los Lakers fue demasiado para un equipo que cumplió con una temporada sensacional. O’Neal fue galardonado con su tercer y último MVP de las Finales, siendo con Jordan el único jugador en conseguirlo en tres ocasiones.

Uno de los monumentos modernos nos llegó por obra del santo y seña de Philadelphia, Allen Iverson. El liviano ‘guard’ de los Sixers lograría convertirse a excepción de Michael Jordan en el único jugador en lograr 50 o más puntos dos veces o más durante una serie de playoffs después de anotar 54 puntos en el 2º partido de las Semifinales de Conferencia ante los Toronto Raptors de Vince Carter (incluyendo 19 puntos en el último cuarto), tres después, firmaría 52, cosechando el récord de la franquicia en triples logrados en un encuentro, 8. En el 7º y definitivo partido, Allen Iverson firmaría otro logro propio de un jugador de su condición: 16 asistencias, tope desde que Cheeks repartió el mismo número en 1989 frente a los Knicks.

Ocurrió en las semifinales de la Conferencia Este, en frente, los Raptors y el escenario, el First Union Center. Emotivo fue el aclamo que le concedió una grada que buena parte del encuentro le dedicó un merecido cántico al son de “¡¡¡MVP, MVP!!!” En la rueda de prensa dio otro golpe autoritario al afirmar que “la única persona que podía detenerle es él mismo".

Ahí no acabaría su legado en Playoffs, dos años después, Allen Iverson maravillaría al mundo con 55 puntos en la actuación que data de la 1ª ronda de 2003. Nos situamos en el primer encuentro de la eliminatoria que les enfrentaba a los New Orleans Hornets, y 'The Answer' se exhibió por todo lo alto firmando la más alta anotación que se registra en los anales de la historia de Philadelphia, 55 (anotó 21 de sus 32 intentos), a lo que hay que añadir que 20 fueron el último y decisivo cuarto. Dejando a la altura del betún los 50 de Billy Cunningham y superando los 54 que cosechó dos años atrás.

Los Sixers se llevarían el encuentro por 98-90. Los 55 puntos de Iverson fueron el máximo en la historia en la franquicia de Philadelphia.

Tras la dinastía angelina, Tim Duncan y sus Spurs recogieron el testigo dejado por Shaq, Kobe y compañía y de paso dieron a David Robinson el homenaje que se merecía tras una brillantísima carrera. El mítico pívot de los Spurs se retiraba esta temporada y lo hizo de la mejor manera, ganando su segundo anillo.

Los Spurs, Duncan a un lado, contaban con un completísmo equipo formado por el base francés Tony Parker; el argentino Manu Ginobili, que tras ganarlo todo en Europa aterrizó en la NBA para hacer lo propio y convertirse además en uno de los favoritos de la afición texana; el especialista defensivo Bruce Bowen e importantes secundarios como Speedy Claxton, Steve Kerr y Stephen Jackson.

Mezclando las presencias interiores de Duncan y Robinson con las nuevas amenazas exteriores, los Spurs ganaron 60 partidos esa temporada. En playoffs, eliminaron a Suns, Lakers y Dallas Mavericks, encontrándose en las Finales de la NBA con New Jersey Nets, subcampeones el año anterior. Esa fue la única vez que dos equipos originales de la ABA se encontraron en unas Finales de la NBA. Los Spurs ganaron la serie 4-2, consiguiendo así su segundo anillo. Tim Duncan fue MVP de las Finales, y un mes antes, MVP de la temporada.

Dos años después, los Spurs regresarían a la senda del éxito. Con el mismo bloque que el de 2003 finalizaron la temporada 2004-05 con un récord de 59-23, segundos en el oeste y campeones de división. Esa campaña se produjo un récord curioso; tras una victoria por 125-124 con doble prórroga ante Los Angeles Clippers el 9 de abril y otra por 136-134 la noche siguiente con otra doble prórroga contra Golden State Warriors, los Spurs se convirtieron en el primer equipo en encadenar dos victorias consecutivas con dos prórrogas (solo dos conjuntos en la historia de la NBA habían jugado antes dos partidos seguidos con doble prórroga: Minneapolis Lakers en la temporada 1951-52 y Vancouver Grizzlies en la 1998-99).

En la postemporada eliminaron a Denver Nuggets por 4-1, a Seattle Supersonics por 4-2 y a Phoenix Suns por 4-1 antes de medirse en las Finales de la NBA ante Detroit Pistons, venciéndoles por 4-3 y así, conseguir su segundo anillo en tres años y su tercero en siete. En el quinto encuentro, Robert Horry se volvió a convertir en el salvador del equipo, anotando un triple a falta de 5.8 segundos que a la postre le daría el partido y un mate memorable sobre Richard Hamilton, además de conseguir 21 puntos en el último cuarto y prórroga. Tim Duncan fue nombrado MVP de las Finales por tercera vez, uniéndose junto con Magic Johnson, Shaquille O'Neal y Michael Jordan al club de jugadores con 3 o más MVP de las Finales. También, Manu Ginóbili se afianzó como una estrella de la liga e ídolo local, nacional e internacional, llegando a jugar esa temporada el All-Star Game. En cuanto a Horry, recibió su sexto anillo de campeón en tres equipos diferentes.

Derek Fisher en un instante para el recuerdo, dotado de una magia inusual, sacó una canasta inolvidable. Esto tuvo lugar durante el 5º partido de las semifinales de conferencia del 2004, en el que uno se iba a despedir prácticamente de sus aspiraciones al título.

Tim Duncan había puesto en ventaja a San Antonio a falta de 0.4 segundos, con una canasta rozando la línea de 7,25 y desplomándose por completo merced a la presencia de Shaquille O'Neal.

El SBC Center no daba crédito alguno, y el enfervorizado público, exaltado, superaba su límite de gozo. Un gozo que apenas transcurridos 3 tiempos muertos se tradujó en estupor.

Derek Fisher, en un acto inundado de polémica (la NBA desestimó la reclamación de los Spurs y los árbitros tuvieron que recurrir al video para establecer que cuando el balón salió de la mano de Fisher todavía no se había consumido el tiempo reglamentario y conceder así, la canasta como válida), anotó en cuatro décimas de segundo bajo la marca de Ginobili para poner a su equipo 3-2 en la eliminatoria en un encuentro que pintaba en bastos, y con una jugada en el que el foco de atención se trasladaba a Bryant. Fisher, en estado de éxtasis, correteó rumbo de los vestuarios en otra de las estampas llenas de emotividad que tiene el prolífico álbum de fotos angelino. Paradójicamente, y pese al nivel monumental de estas dos jugadas que finiquitaron el partido, el encuentro fue realmente nefasto, careció de calidad técnica y los fallos se acumulaban posesión tras. Nunca 1 segundo había dado más de sí que un partido entero.

Salvando las distancias entre un equipo y otro, estos Pistons mamaron de la influencia de aquellos ‘bad boys’ que lograron dos campeonatos. La razón principal de esa comparación tiene su relación con la llegada de uno de los jugadores más polémicos a la vez que talentosos de la liga, Rasheed Wallace a Detroit. El carácter de este jugador, unido al de su compañero de juego interior, Ben Wallace, hubieran encajado a la perfección en aquel equipo. Los Wallace y Tayshaun Prince, principalmente, hacían de los Pistons uno de los equipos más duros, rocosos y que mejor defendían de la liga de la mano de uno de los entrenadores más propicios para ello, Larry Brown. Como los ‘bad boys’ de Chuck Daly, también tenían un poder ofensivo impresionante.

Chauncey Billups, Richard Hamilton, Tayshaun Prince y Rasheed Wallace eran todos ellos jugadores de mucho talento y de un poderoso arsenal atacante. Convirtieron el Palace of Auburn Hills en todo un fortín casi inexpugnable y eliminaron a cuantos rivales se pusieron en su camino. Sin embargo, nadie daba un duro por ellos en la final ante Los Angeles Lakers. Unos Lakers que no sólo eran Bryant y O’Neal, sino también Gary Payton y Karl Malone, aunque bien es cierto que este último padeció problemas físicos durante toda la final. Era su oportunidad para ganar su primer anillo en su tercer intento.

La batalla táctica de los banquillos se decantaría en favor de Larry Brown, quien había sorprendido a todo un gurú en estas situaciones como Phil Jackson. Los Pistons golpearon primero en el STAPLES Center, Lakers se apuntó el 2º. Pero a partir de ahí, Detroit aplastó a los Los Angeles en los siguientes tres encuentros para conquistar así su tercer título. La debacle de los Lakers supondría poco después la marcha de Jackson y del propio O’Neal, traspasado a los Miami Heat a cambio de Lamar Odom, Caron Butler, Brian Grant y una futura primera ronda del draft. Malone, que no podría jugar siquiera el quinto encuentro de la eliminatoria, supeditaría jugar la siguiente temporada al estado de su maltrecha rodilla.

El 22 de enero de 2006 Kobe Bryant anotó 81 puntos a Toronto Raptors. Ese registro sólo permanece en los anales detrás de los 100 de Chamberlain. Lo de menos aquella noche es que Lakers, que perdía de 15 al descanso, acabara ganando por 18.

Kobe reconoció al final del partido que "Estar por detrás en el marcador me ha hecho meterme más en el partido. Ha sido un sueño que tenía de niño".

La descmunal actuación del, por entonces, 8 de los Lakers se gestó tras la reanudación, donde se fue hasta los 56 puntos para acabar con 81, y 28 de 46 en tiros (7 triples inclusive) y 17 de 20 en tiros libres. Toronto pidió un tiempo muerto a dos segundos del final para que los espectadores pudieran aplaudir a Bryant.

Un año después Bryant volvería con otro logro. Esta vez el, ahora, 24 de Los Lakers consiguió 50 puntos ante New Orleans Hornets en lo que suponía el 4º partidos consecutivo por encima de los 50 puntos, superando a Michael Jordan o Elgin Baylor, que se habían quedado en 3. Los 7 consecutivos de Chamberlain en la 1961-62 quedan aun muy lejos.

Kobe comenzó el 16 de marzo de 2007 frente a Portland Trail Blazers con 65 puntos, y se alargó hasta el 23 de marzo con 50 ante New Orleans Hornets. Entre medias, 50 a Minnesota Timberwolves y 60 a Memphis Grizzlies. En todos esos encuentros, salvo el de Memphis, Lakers ganó apuradamente.

Con la llegada de Shaquille O'Neal se preveía que tarde o temprano el equipo llegaría a las Finales de la NBA, pero no tan pronto como de la mano de Shaq y Dwyane Wade los Heat lo hicieron. Mientras, el que fuera compañero de alegrías en Lakers, Kobe Bryant, conseguía la segunda mejor marca en un partido con 81 puntos ante Toronto Raptors.

En los playoffs de 2006, los favoritos para alcanzar las finales en el Este volvían a ser los Pistons, tras dos años consecutivos haciéndolo. Los Heat, sin embargo, se deshicieron en las dos primeras rondas de Chicago Bulls y New Jersey Nets sin demasiados problemas, plantándose en las Finales de Conferencia ante los Pistons. Con un O’Neal sensacional y un Wade de otro mundo, seis partidos fueron suficientes para llegar a las Finales de la NBA, las primeras en su historia.

En ellas, ante Dallas Mavericks y tras el segundo encuentro, los funcionarios de la ciudad de Dallas ya habían planificado el desfile de victoria. Sin embargo, a partir del tercer partido los Mavs desaprovecharon una ventaja de 2-0 ante unos Heat liderados por un espléndido Dwyane Wade, que promedió 36 puntos en los siguientes cuatro partidos.

Wade llevó a los Heat al triunfo, anotando 42 puntos y recogiendo 13 rebotes en el ajustado tercer partido (98-96). En el cuarto, la ventaja fue de 24 puntos de diferencia (74-98), con un Wade inmenso de nuevo con 36 puntos. Ya en el quinto y el que a la postre sería el último en Miami, tan solo un punto de diferencia separó en el marcador a ambos equipos. Wade una vez más se erigió como héroe anotando la canasta que mandaba el partido a la prórroga, y ya en ella, unos tiros libres que le daban la victoria. Wade finalizó con 43 puntos.

De vuelta a Dallas, en el sexto encuentro Wade volvió a martirizar a los Mavericks con 36 puntos, ayudados por los cinco tapones de Alonzo Mourning. Los Mavericks se convertían en el tercer equipo en la historia de la NBA (primero desde 1977) en desaprovechar una ventaja de 2-0. En el tercer encuentro los Mavs llegaron a tener una ventaja de 13 puntos en el marcador a falta de siete minutos para el final del encuentro, pero un parcial de 22-7 para los Heat cambió totalmente el panorama, finalmente terminando 98-96 para los de Florida. Se trató de la mayor remontada en playoffs de la historia de la franquicia.

En la temporada 2006-07, el alemán Dirk Nowitzki, de Dallas Mavericks, recibió el MVP de la Temporada, siendo así el primer europeo en ganar dicho galardón. En playoffs, los Spurs garon el tercer campeonato en cinco años y el cuarto en nueve años. Barrieron en las Finales a los Cleveland Cavaliers liderados por LeBron James, que previamente derrotaron en las Finales de Conferencia a Detroit Pistons en una serie heroica del propio James. Una ronda antes, los texanos no tuvieron muchos problemas en eliminar a Utah Jazz. El MVP de las Finales fue el base francés Tony Parker, convirtiéndose en el primer europeo en ganar dicho premio. Sorpresa de estos playoffs fue Golden State Warriors, que se deshizo en primera ronda de Dallas Mavericks por 4-2, convirtiéndose en el primer conjunto clasificado en la octava posición en ganar al equipo de mejor balance de la conferencia desde que se impusieron las eliminatorias a siete partidos.

En la temporada 2007-08 Kobe Bryant por fin consigue ganar el premio al jugador más valioso de la temporada (MVP. La temporada regular culmino con Boston Celtics en la cima con 66-16 siendo Kevin Garnett el jugador que llevo a Boston a esa marca con la ayuda de Paul Pierce y Ray Allen el "Think big" de boston encabezo la liga en victorias, puntos anotados y robos de balón por partido. El 1 de febrero de 2008 el español Pau Gasol fue traspasado de Memphis a Los Angeles Lakers convirtiéndose así este equipo en el segundo candidato a ganar el título. En los playoffs del oeste no hubo muchas sorpresas Los Lakers vapulearon a los Nuggets 4-0, Los Spurs derrotaron a Phoenix 4-1, Los New Orleans Hornets despacharon a Dallas en 5 juegos y el Utah Jazz elimino a los Houston Rockets del debutante Luis Scola también en 6 juegos.

Al principio



Finales de la NBA

Trofeo Larry O'Brien, que se entrega al ganador de la NBA

Las Finales de la NBA (NBA Finals) son la serie de partidos que deciden el título de campeón de la NBA. En ellas se enfrentan el campeón de la Conferencia Este contra el de la Conferencia Oeste. Se celebran desde la primera temporada de la NBA, entonces denominada BAA, en 1947.

A la conclusión de las Finales, el equipo campeón recibe el Trofeo Larry O'Brien (desde 1946 hasta 1977 recibían el Trofeo Walter A. Brown). Desde 1985, las Finales están determinadas en un formato al mejor de siete partidos 2-3-2. El equipo con mejor balance de victorias-derrotas en la temporada regular posee ventaja de campo; los dos primeros partidos, el sexto y el séptimo de las Finales los juegan en casa.

Originariamente, las Finales se denominaban NBA World Championship Series (Series por el Campeonato del Mundo de la NBA), terminología que dejó de utilizarse en 1986.

Al principio



Playoffs NBA 2008

Los Playoffs de la NBA de 2008 fueron el torneo final de la temporada 2007-08 de la NBA.

El campeón fue Boston Celtics (Conferencia Este), derrotando a Los Ángeles Lakers por 4 a 2 en las Finales de la NBA. De esta manera Boston se adjudicaba su décimo séptimo título de la NBA y acaba con su sequía de 22 años sin ganar el título, el anterior lo ganó en 1986.

El MPV de las Finales fue Paul Pierce de los Boston Celtics.

Los playoffs destacaron por el regreso de Atlanta Hawks a la post-temporada, después de nueve años de ausencia. El primer clasificado del Este sería Boston Celtics, mientras que en la Conferencia Oeste los Lakers comenzarían una carrera que les llevaría hasta el primer puesto de su conferencia. También cabe resaltar el debut de Chris Paul en los playoffs, liderando a unos New Orleans Hornets en los playoffs después del Huracán Katrina y su séptimo partido ante los defensores del trofreo, San Antonio Spurs.

Los Lakers y los Celtis revitalizaron sus franquicias, especialmente después de las tranferencias durante la pre-temporada y la temporada regular. Los Celtics finalizaron jugando 26 partidos de playoffs, lo que es un récord NBA. Además estos dos primeros clasificados revivieron la antigua rivalidad existente entre ellos, la última vez que se enfrentaron fue en las Finales de 1987. Además, fue la primera vez desde los Playoffs del 2000, en la que los dos primeros clasificados se encontraban en las finales.

El formato del 2008 es el mismo que el de los Playoffs del 2007.

Boston Celtics consiguió el mejor récord de la NBA (66 victorias, 16 derrotas), y por ello tenía ventaja de campo durante todos los partidos de playoff.

A continuación se muestran la lista de los equipos clasificados en la conferencia Este. Entre paréntesis aparece el balance de victorias derrotas.

Los Angeles Lakers firmaron el mejor récord de la conferencia Oeste y por ello obtuvieron la ventaja de campo durante todos los partidos de playoff de su conferencia.

A continuación se muestran la lista de los equipos clasificados en la conferencia Oeste. Entre paréntesis aparece el balance de victorias derrotas.

Tabla de partidos, se muestra en negrita los ganadores del enfrentamiento y en cursiva el equipo con la ventaja de campo. El número de la izquierda indica su posición en la clasificación para los playoffs, el número de la derecha indica el resultado en partidos.

Los partidos 1 y 2 fueron para los Celtics, gracias a un gran trabajo defensivo (Atlanta promedió 79 puntos en estos dos primeros partidos) y a un gran balance anotador (6 jugadores alcanzaron las dobles figuras en el primer partido y 5 en el segundo). Por parte de Atlanta el jugador protagonista fue Mike Bibby, que a pesar de no ser el máximo anotador recibió numerosos aplausos cada vez que tocaba el balón en el segundo partido.

En el partido 3, Atlanta mostró su poderío físico con una serie de mates de Josh Smith (27 puntos) y un fuerte rendimiento interior del rookie Al Horford (17 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias), quien también charló con Paul Pierce cerca del final del partido. Habría más diálogos entre Zaza Pachulia y Kevin Garnett, pero los resultados serían una sorpresa: Gracias al heroico último cuarto de Joe Johnson y Smith, quienes anotaron 32 de los 34 puntos anotados por Atlanta en este cuarto. Este fuerte comienzo del cuarto hizo que los Hawks pasaran de ir perdiendo de 10, a empatar las series en su regreso a Boston. Boston dominó el 5º partido, pero en el sexto, 6 jugadores de los Hawks volvieron a finalizar con dobles figuras, poniendo en un aprieto a los Celtics forzándoles a jugar el séptimo y último partido de la serie. Pero los Hawks no fueron rivales para los Celtics en el partido 7º, los Celtics comenzaron con 26 puntos en el primer cuarto. Pasados 3 minutos del segundo cuarto, las tensiones acumuladas estallaron cuando Marvin Williams fue expulsado por cometer una dura falta sobre Rajon Rondo.

Las pérdidas de Tayshaun Prince y Rasheed Wallace fueron uno de los factores más importantes del primer partido, en él los Sixers batieron a los Pistons en su casa con un gran partido defensivo de Andre Iguodala. Pero los Pistons respondieron con un gran segundo partido ganando por 17 puntos de diferencia. El partido 3 estaba igualado en en el descanso, pero Samuel Dalembert y Andre Miller ayudaron a romperlo. Detroit estaba detrás en el marcador por 12 en el 4º partido y en peligro de volverse a casa con un 3-1, pero tres triples en la segunda mitad de Rasheed Wallace, y el poderío de Tayshaun Prince y Chauncey Billups hicieron que el cuarto acabase con +18, lo que fue clave para empatar las series. Detroit dominó el partido 5 gracias a los 14 puntos y 5 asistencias de Billups en el primer cuarto. Richard Hamilton consiguió un similiar comienzo de partido en el sexto, anotando 13 puntos lo que permitió a Detroit obtener una ventaja de +18 al final del primer cuarto.

Antonado 25 puntos y capturando 22 rebotes, Dwight Howard dio a los Magic su primera victoria en playoffs desde 2003 liderando prácticamente todo el partido. Howard conseguiría un 29–20 en el segundo partido, y Hedo Turkoglu anotaría cuatro puntos muy importantes para que los Magic ganasen la serie por 2-0. Los Raptors responderían con un fuerter 3er partido protagonizado por los bases T.J. Ford y José Calderon. Pero Jameer Nelson, Rashard Lewis y Keith Bogans se hicieron fuertes en la línea de tres durante el cuarto partido anulando así la gran aportación de Chris Bosh (39 puntos y 15 rebotes) para dar los Magic una ventaja de 3 partidos a 1. Howard finiquitaría la serie en el quinto partido con unas estadísticas abrumadoras: 21 puntos, 21 rebotes, 3 tapones.

LeBron James, fue llamado "overrated" (sobrevalorado) por el escolta de los Wizards, DeShawn Stevenson. Lebron anotó 20 de sus 32 puntos en la segunda mitad ayudando a los Cavs a ganar en su primer enfrentamiento en primera ronda después de muchos años. Los Cavs y los Wizards intercambiaro victorias en los partidos 2 y 3, pero Cleveland consiguió ventaja en el 4º partido en el Verizon Center gracias a un triple de Delonte West en el último segundo. Washington aún seguía vivo ganando el 5º partido cuando Caron Butler convirtió un contraataque con sólos unos segundos de tiempo, alcanzando así los 32 puntos en este partido. Sin embargo, James lideraría a los Cavs a un sexto partido muy dominante en Washington, añadiendo un nuevo triple doble a sus estadísticas (27 puntos, 13 rebotes, 13 asistencias); además recibió la crucial ayuda de Wally Szczerbiak y Daniel Gibson desde el exterior, que juntos sumaron 48 puntos.

Estas series estuvieron marcadas por fuertes acciones sobre LeBron James, ya que Brendan Haywood, Stevenson y Darius Songaila fueron amonestados con faltas técnicas y flagrantes debido a fuertes contactos con James.

A pesar de que en la primera ronda los Boston Celtics tuvieron que jugar contra pronóstico los siete partidos ante Atlanta, ellos comenzaron muy fuertes en las semifinales de Conferencia ganando los dos primeros partidos en Boston. Kevin Garnett anotó 28 puntos y se hizo con 8 rebotes. LeBron James sólo anotaría 8 veces de 42 en tiros de campo.

Cleveland volvería para ganar los dos siguientes partidos, estas victorias tuvieron como clave que cinco Cavs superasen las dobles figuras en el partido 3 y en el 4º partido destacó el mate que James hizo sobre Garnett. La mejora del tiro de James en el quinto partido en el Garden, no fue suficiente para parar a los de Boston; Rajon Rondo, Garnett, y Paul Pierce superarían todos la barrera de los 20 puntos, para dejar a Boston con un resultado de 3-2. El sexto partido fue feo, con ambos equipos por debajo del 40%, pero con un doble doble de James (32-12-6). Boston, el mejor equipo visitante de la temporada regular, caía 0-6 en sus partidos fuera de casa.

El partido 7º sería un duelo entre Pierce (41 puntos) y James (45 puntos) que algunos compararon con el duelo Bird-Dominique en el Garden hace 20 años. Pero finalmente los rebotes ofensivos (10 en total), 18 puntos en segunda oportunidad, y algunos tiros claves del veterano de los Celtics, P.J. Brown, ayudaron a empujar a Boston a las Finales de la Conferencia Este.

Los Detroit Pistons comenzaron venciendo en el primer partido, los hombres altos de Detroit se encargaron de dejar a Dwight Howard en sólo 12 puntos y 8 rebotes, por otra parte cinco de los jugadores de los Pistons finalizaron con dobles figuras. Después de estar callados en el segundo partido, el porcentaje de los Magic de 3 mejoró (11 de 26, Jameer Nelson hizo cinco de ocho), pero no pudo con las 19 pérdidas de balón y cayó en las series 2-0. Hubo una decisión polémica al final del tercer cuarto, en el que Chauncey Billups consiguió encestar un triple cerca del fin de este cuarto, cuando el reloj se paró quedando aproximadamente 0.5 segundos, más tarde los relojes de la TNT revelarían que Billups recibió el balón fuera de tiempo.

Los Magic tomarían una ventaja de 24-6 en casa en el partido 3º y destrozarían a Destroit en el último cuarto con un 38-17; el ritmo fue marcado por Rashard Lewis con 33 puntos. Billups se lesionaría los músculos isquiotibiales de su pierna derecha y se perdería el resto de las series, pero Detroit no le necesitaría en el partido 4º, en el que Richard Hamilton anotó 32 puntos, recuperando la deventaja de 15 puntos en la que se vieron sumidos durante el tercer cuarto. Tayshaun Prince volvería a conseguir una canasta recorriéndose toda la pista con sólo 8.9 segundos y Hedo Turkoglu fallaría una entrada en el tiempo final.

El sustituto de Billups, Rodney Stuckey, luchó durante el 4º partido, y volvería a casa con un fuerte 5º partido. Rip Hamilton volvería a liderar a los Pistons con 31 puntos, y Prince realizaría la crucial jugada defensiva taponando en los segundos finales a Turkoglu. Detroit avanzaba así hacia su sexta Final de la Conferencia Este consecutiva, el mejor récord de asiscencia a finales de conferencia después de la racha de Los Angeles Lakers en los 80s (8 veces).

Detroit llegó a las finales de la Conferencia Este por sexta vez consecutiva. Boston consiguiría la victoria en el primer partido por 79-88, pero dejaron que los Pistons les venciesen en el segundo partido, gracias a un gran rendimiento de los de Detroit (marcando la primera derrota en casa de Boston en los playoffs). Sin embargo, Boston ganaría su primer partido fuera de casa en el 3er partido de la serie por 94-80. En el 4º partido los Pistons empatarían la serie a 2 a pesar de ir perdiendo durante gran parte del partido. En el sextor partido, los Pistons poseían una ventaja de 10, pero la falta de concentración, un partido pobre de Rasheed Wallace, y una importante pérdida de Tayshaun Prince hicieron que los Pistons acabasen aquí su temporada. Con esto, los Celtics se clasificaron para las Finales de la NBA, y ellos se enfrentarían a los Lakers por undécima vez.

En el debut de Pau Gasol en playoffs con los Lakers, anotó 36 puntos, capturó 16 rebotes y dio 8 asistencias además de poner 3 tapones; lo que sirvió en gran parte para vencer a los Nuggets en el partido 1. Kobe Bryant dio a los fan una gran satisfacción en el segundo partido consiguiendo 49 puntos y 10 asistencias en el Staples Center. Los Nuggets volverían a casa en el tercer partido, cuyo resultado fue el más amplio de toda la serie +18. El cuarto partido estuvo muy igualado, pero Bryant lideró a los Lakers con 14 puntos en los últimos cinco minutos y medio. Esta era la primera vez que los Lakers pasaban a segunda ronda desde los Playoffs de 2004.

En su debut en los playoffs, Chris Paul alcanzó la cifra de 35 puntos, 10 asistencias y 10 robos de balón para liderar a los Hornets a la victoria frente a Mavericks. Él volvería a repetir este rendimiento en el segundo partido con 32 puntos y 17 asistencias. Los Dallas se revelarían con un 3er partido dominante en casa después de introducir a Jason Terry en el quinteto inicial, pero New Orleans ganaría los dos últimos partidos de la serie, gracias a la aportación de David West en el partido 4 y al triple doble de Paul en el quinto y último partido.

La regularidad de Michael Finley, los 40 puntos de Tim Duncan (incluyendo un extraño tiro de tres para forzar la segunda prórroga) y la aportación de Manu Ginóbili consiguieron resolver el primer partido. Tony Parker marcaría el ritmo en las siguiente victorias en las series, anotando 32 y 41 en los partidos 2 y 3 respectivamente. Al borde de la eliminación, Phoenix respondió con un fuerte cuarto partido. Pero no les serviría de nada ante los fallos de Shaquille O'Neal en la línea de libres y pérdidas de balón claves de Steve Nash en el quinto partido, dando la victoria a San Antonio, liderados de nuevo con un Parker anotador (31 puntos).

Gregg Popovich utilizó el punto débil de los Suns atacando más cuando Shaquille O'Neal estaba en la pista. O'Neal tiraría 64 tiros libres, anotando solamente 32, cuando el porcentaje de tiros libres normal de un jugador profesional ronda el 80-85%.

Los Jazz tuvieron un partido bastante equilibrado de Andréi Kirilenko, Carlos Boozer y Deron Williams para robar la ventaja de campo a los Rockets. Algo similar sucedió en el segundo partido en el que Utah consiguió ponerse 2-0 en la serie antes de volver a Salt Lake City. Rafer Alston regresó al quinteto titular de Houston después de una lesión, él junto con los 27 puntos de Tracy McGrady y un tampón clave de Carl Landry sobre Deron Williams fueron momentos cruciales que ayudaron a Houston a llevarse el tercer partido fuera de casa. Williams respondió con un gran rendimiento en el partido 4, además recibió ayuda de Mehmet Okur que capturó dos rebotes defensivos después de dos tiros libres fallados. Los Rockets controlaron el 5º partido para seguir vivos, pero a pesar de los 40 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias de McGrady en el sexto partido y 15 puntos de Luis Scola, el resto del equipo de Houston sólo conseguiría 10 de 39 en tiros de campo, además perderían a Alston por una lesión en su tobillo y los Jazz acabarían con la serie consiguiendo un parcial en el 3er cuarto de 27–11.

Los Lakers, quienes llegaban sin nada que perder, ganaron el primer partido en el Staples Center con una ventaja de 11 sobre los Jazz. Después de haber sido galardonado con el MVP de la temporada en el segundo partido, Kobe Bryant lo celebró con su equipo liderando a los Lakers con 34 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. Sin embargo, los Jazz acabarían con la pequeña fiesta al volver a casa ganando los partidos 3 y 4, empatando la serie. Deron Williams y Carlos Boozer volvieron a despertar después de dos malos partidos en L.A., liderando al equipo. Los Lakers volverían con autoriadad en el quinto partido con Bryant, Pau Gasol y Lamar Odom anotando más de 20 puntos cada uno. Los Jazz se vieron obligados a forzar el séptimo partido, pero los Lakers no se dejaron arrastrar y liquidaron las series en el sexto partido con una victoria de 108-105 en Utah, donde los Jazz habían conseguido ganar 37 de los 41 partidos que disputaron durante la temporada regular. Bryant llevó las riendas del equipo con 34 puntos y los Lakers conseguían así avanzar a las Finales de la Conferencia Oeste, lugar que no alcanzaban desde los playoffs del 2004.

Ambos equipos se forzaron a jugar el séptimo partido, en todos los partidos excepto en la final el equipo vencedor superaría la barrera de los 100 puntos mientras que el perdedor se quedaría por debajo, además en todos los partidos excepto en la final el equipo vencedor fue el que jugaba en casa.

Las series enfrentaron por primera vez en diez años a los dos mejores equipos de la Conferencia Oeste. Teniendo la ventaja de campo, los Lakers comenzaron como favoritos y no decepcionaron a su afición, sobreponiéndose a un marcador de -20 en el partido 1 y ganando en parte gracias a los 27 puntos de Kobe Bryant, 25 de los cuales anotó en la segunda mitad. El segundo partido fue un paseo para los Lakers que consiguieron un parcial de 9-0 antes del descanso, liderando todo el partido y aumentando la diferencia hasta 30.

Los Spurs tomaron fácilmente el partido 3 en casa con un Manu Ginobili que se echó a las espaldas a los Spurs después de dos partidos terribles en L.A., acabando con 30 puntos; Tony Parker y Tim Duncan sumarían 42 más. En el cuarto partido los Lakers no siguieron a los Spurs (los Spurs perdieron muchas oportunidades de tomar el liderazgo) y dominarían comódamente más tarde, pero un buen parcial de los Spurs y un conjunto de fallos por parte de los Lakers (Kobe fallando tiros con mucho tiempo de posesión restante, Gasol fallando dos tiros libres) dieron a San Antonio una oportunidad de empatar o ganar con algunos segundos restantes. Derek Fisher provocó una falta sobre Brent Barry, pero no fue pitada y Barry falló el triple en el último segundo.

Ganando 3-1 en las series, los Lakers perdían de 13 en el primer cuarto, pero a partir de este punto conseguirían anotar siempre 7 puntos más por cuarto que los Spurs. De nuevo, Bryant intensificó el partido anotando 17 de sus 39 puntos en el último cuarto, ayudando a los Lakers a cerrar la serie, y metiendo a los Lakers por quinta vez en 9 temporadas en las finales y la primera después de la era Shaq.

Los Lakers conseguirían alcanzar las finales de la NBA de nuevo como primer clasificado de la conferencia Oeste. La última vez que esto pasó fue durante los Playoffs del 2000, donde vencieron a los Indiana Pacers 4-2. Los Lakers renovarían la rivalidad con los Boston Celtics siendo la undécima vez que se enfrentarían en las Finales de la NBA.

Al principio



Pau Gasol

Pau Gasol Beijing Olympic.jpg

Pau Gasol Sáez (nacido el 6 de julio de 1980 en San Baudilio de Llobregat, Barcelona, España) es un jugador español de baloncesto que milita en Los Angeles Lakers de la NBA. Se convirtió en el segundo español en jugar en la NBA tras Fernando Martín, siendo el primero en ser elegido para jugar un All-Star Game de la NBA (Houston 2006) y en superar una ronda de playoffs.

Fue seleccionado en la tercera posición del Draft de la NBA de 2001 por Atlanta Hawks, pero sus derechos fueron traspasados a Memphis Grizzlies donde jugó seis temporadas y media. En los Grizzlies posee los récords de franquicia de más puntos anotados en total, partidos jugados, minutos jugados, tiros de campo anotados e intentados, tiros libres anotados e intentados, rebotes defensivos, rebotes ofensivos, rebotes totales, tapones y pérdidas. El 3 de febrero de 2008, Gasol fue traspasado a Los Angeles Lakers por Kwame Brown (número 1 del draft de 2001), Javaris Crittenton y Aaron McKie, dos primeras rondas de los drafts de 2008 y 2010 y los derechos que los Lakers tenían sobre su hermano Marc Gasol.

Nació en el seno de una familia relacionada con la medicina. Su padre, Agustí Gasol, es enfermero y su madre, Marisa Sáez, médico. Pau estudió Medicina durante unos meses pero acabó dejándolo porque no podía compaginarlo con el baloncesto, aunque mantiene que su objetivo en la vida es seguir los pasos de su madre y convertirse en médico en el futuro. Su hermano mediano, Marc Gasol, también es baloncestista profesional, y recientemente fichó por los Memphis Grizzlies. Tiene otro hermano, Adrià Gasol, nacido en 1994, y que está dando sus primeros pasos en el baloncesto en un High School de Memphis.

Empezó a jugar al baloncesto en las categorías escolares de su colegio, llamado Col·legi Llor, de ahí fichó por el CB Cornellà que en esa época hacía funciones de cantera del FC Barcelona donde ya le empezó a resultar más difícil compaginar estudios y deporte de élite. En Cornellá y con 1.85 de altura, hacía las veces de base, lo cual sirve para entender el magnífico control de la pelota que posee el santboiano.

En la temporada 1997-98, con 16 años, Gasol ingresó en el FC Barcelona, equipo con el que se proclamó Campeón de España Junior. Desde entonces, Pau comenzaba a ser partícipe de las convocatorias con la selección española en categorías inferiores.

En 1998, la selección se hace con el campeonato de Europa Juvenil y el trofeo Albert Schweitzer. En sendos campeonatos Pau llamó la atención de varias universidades americanas, que le ofrecieron becas para que estudiara y jugara al baloncesto en Estados Unidos. Lo más curioso de todo es que Pau no contaba con demasiados minutos, pero su altura, envergadura y coordinación fue lo que llamó la atención de los ojeadores. Sin embargo, y pese a que la idea seducía al español, Pau desestimó la idea para intentar triunfar en España. Un hombre importante en esa decisión fue Joan Montes, quien le aseguró su ayuda para crecer a todos los niveles en el club. Gasol debutó en la Liga ACB el 17 de enero de 1999 frente al Cáceres C.B. que jugaba como local y que venció al FC Barcelona por 92-78 en un encuentro disputado en el Pabellón V Centenario. Jugó 3 partidos más con el primer equipo, el resto lo pasó con el equipo de Liga EBA.

En la temporada 1999-00 subió definitivamente al equipo de Liga ACB pero sin gozar de excesivo protagonismo, todo lo contrario que en la 2000-01, temporada en la que Gasol tuvo que suplir al lesionado Rony Seikaly, fichaje estrella del Barça. Su irrupción total tiene dos puntos claves: los playoffs de la Liga ACB y la Copa del Rey de Málaga. En ambos campeonatos logró el título (era su segunda ACB) y el MVP. Sin embargo, el equipo no pudo luchar por la Euroliga tras caer ante la Benetton Treviso en un encuentro donde Gasol no pudo jugar por una inoportuna apendicitis.

Promediaría 11.3 puntos y 5.2 rebotes en 23.8 minutos de liga regular. Con el interés de varias franquicias NBA tras él, Gasol se declaró elegible para el Draft de la NBA de 2001 tras alzarse con el doblete y, posteriormente, lograr la medalla de bronce en verano durante el Eurobasket de Turquía.

Ha conseguido la Medalla de Plata junto a la Selección Española de Baloncesto en los Juegos Olímpicos de Pekin 2008, siendo ademas, el máximo anotador del torneo .

Los pronósticos del draft le colocaban entre las elecciones 10 y 15, por lo que la opción que más fuerza cobraba era la de quedarse un año más en Barcelona ya que el no salir entre los 10 primeros suponía un impedimento económico al no poder rescindir su contrato. Sin embargo, Pau fue elegido por Atlanta Hawks en el puesto 3 del draft de 2001, convirtiéndose en el jugador no formado en Estados Unidos elegido en el número más alto del draft en aquel momento (posteriormente lo superarían Yao Ming y Andrea Bargnani). Instantes después a su elección, Gasol fue traspasado junto con Lorenzen Wright y Brevin Knight a Memphis Grizzlies a cambio de los derechos del entonces jugador franquicia Shareef Abdur-Rahim. Su presentación oficial tuvo lugar el 1 de octubre de 2001 con el 16 a la espalda.

En su primera temporada debutó ante Detroit Pistons, consiguiendo sus primeros dos puntos tras asistencia de Jason Williams y un mate posterior. Acabó anotando 4 puntos. Una lesión de Stromile Swift en el cuarto partido permitió que Pau fuera titular ante Phoenix Suns, yéndose hasta los 27 puntos; desde entonces no perdería la titularidad en el equipo.

Sus promedios en su primera temporada se saldaron con 17.6 puntos, 8.9 rebotes, 2.7 asistencias y 2.06 tapones en 82 partidos, único jugador del equipo en disputar todos los partidos de liga. Números que le valieron para conseguir el premio de Rookie del Año por unanimidad tras alzarse con el premio de mejor novato en los meses de noviembre, enero y marzo. Obviamente, fue también incluido en el Mejor Quinteto de Rookies. Lideró a los novatos en puntos, rebotes, tapones y porcentajes de tiro. Fue el máximo anotador del equipo en 37 ocasiones, y el máximo reboteador en 43, anotando en dobles dígitos en 72 de los 82 partidos, incluyendo 30 partidos con más de 20 puntos y 3 con más de 30. Fue partícipe del espectáculo del All Star jugando el Rookie Challenge, donde aportó a la victoria de los novatos con 10 puntos y 7 rebotes.

Su mejor actuación llegó el 5 de abril de 2002 con 32 puntos (tope en puntos en esa temporada) y 14 rebotes ante Houston Rockets, contra quienes estuvo a punto de firmar su primer triple-doble en ese mismo mes con 18 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias. Su máximo reboteador estuvo en 17, frente a Orlando Magic. Para la historia también quedó un espectacular mate ante su jugador favorito, Kevin Garnett, quien una jugada antes le había retado aplaudiéndole en la cara tras superarle. Toda La Pirámide se puso en pie a aplaudir alocadamente al español pese a que el partido estaba sentenciado para los Wolves.

El equipo logró un balance de 23-59 en una temporada de transición. La desgracia también se cebó con los Grizzlies, que vieron caer a dos jugadores en los que había grandes esperanzas depositadas: Bryant Reeves y Michael Dickerson. Víctimas de lesiones eternas, anunciaron su retirada del baloncesto profesional.

En la temporada 2002-03 mejoró ligeramente sus prestaciones individuales con 19 puntos, 8.8 rebotes y 2.8 asistencias, pero curiosamente jugó casi un minuto menos de media, debido a la política de rotaciones que siguió el nuevo entrenador Hubie Brown tras haber sido despedido Sidney Lowe con el equipo 0-8.

Un año más, fue el único Grizzlie en no perderse ni un partido. Acabó 9º en porcentaje de tiro en la liga (51%), 10º en doble-dobles (32), 12º en rebotes (8.8), 14º en tapones (1.8) y 30º en anotación (19 de media). Promedió 22.8 puntos, 10.8 rebotes y 2.5 tapones en el mes de enero, igualando su record en puntos en hasta 3 ocasiones, frente a New York Knicks, Philadelphia 76ers y Toronto Raptors. En rebotes lo igualó en 4 ocasiones, y en tapones solamente una, igualando sus 7. Participó, nuevamente, en el encuentro entre novatos y sophomores del All Star de 2003, mejorando en esta ocasión con 17 puntos y 11 rebotes. Posiblemente su mejor partido aquel año lo cuajara ante Boston Celtics el 3 de marzo de 2003 con 23 puntos y 17 rebotes.

El equipo volvió a naufragar con 28 victorias y 54 derrotas, pero el rumbo de la franquicia cambiaría radicalmente a partir del siguiente año.

En la 2003-04 el equipo accedió por primera vez en su historia a los playoffs, liderados por un 50-32 en liga regular. Con la política socialista de Brown como principal atenuante, Pau disminuyó sus minutos considerablemente (de 36 pasó a jugar 31.5) y por ende, sus promedios, 17.7 puntos, 7.7 rebotes y 2.5 asistencias. En playoffs cayeron por 4-0 ante San Antonio Spurs en 1ª ronda, con unos números de Pau insuficientes, 18.5 puntos, 5 rebotes y 2.5 asistencias. Lideró al equipo en anotación, rebotes y tapones. Se perdió su primer encuentro en la NBA el 5 de abril de 2004 por una lesión en el pie, poniendo fin a la racha de 240 partidos consecutivos en pista, 6ª mejor racha de la liga. Superó su récord en anotación, rebotes y tapones. En puntos ante Cleveland Cavaliers con 37, el 29 de noviembre de 2003, en rebotes con 18 ante Los Angeles Clippers e igualó un record de la franquicia con 8 tapones, conseguidos ante Phoenix Suns, además de anotar aquella noche 17 puntos, capturar 10 rebotes y repartir 5 asistencias. Logró alcanzar los 3.000 puntos el 31 de octubre de 2003 ante Boston Celtics, y los 1.500 rebotes el 12 de noviembre de 2003 frente a Orlando Magic.

La temporada comenzó con la renovación de Gasol, Memphis reconoció el gran trabajo de Pau ampliando su contrato hasta 2011. Gasol acababa su relación con los Grizzlies en 2005 y por la próxima temporada iba a percibir 4.1 millones de dólares, pero se firmó una ampliación por la cual pasaría a cobrar unos 70 millones de dólares por los próximos siete años.

Por segundo año consecutivo, el equipo alcanzaba los playoffs tras un balance de 45-37, en una temporada por la cual pasaron hasta tres entrenadores por el banquillo de los Grizzlies. Brown se tuvo que retirar con 5-7 por problemas de salud, siendo sustituido por Lionel Hollins, un interino de la franquicia que estuvo al cargo del equipo hasta que se fichó a Mike Fratello, con quien el equipo se disparó con 40 triunfos y 26 derrotas. El nuevo técnico de la franquicia era un entrenador cuyo éxito basaba en la defensa, las posesiones largas y el basket-control, aspectos que no favorecían al lucimiento personal de Gasol pero daban resultados. En 32 minutos de media estuvo en 17.8 puntos, 7.3 rebotes y 2.4 asistencias, mejorando sus prestaciones en postemporada con 21.3 puntos, 7.5 rebotes y 2.5 asistencias en 33.3 minutos, aunque consiguiendo el mismo resultado, 4-0, esta vez frente a Phoenix Suns.

Fue elegido jugador de la semana en la Conferencia Oeste del 27 de diciembre al 2 de enero, tras firmar 23.6 puntos, 7.7 rebotes, 3.3 asistencias y 1.3 tapones. Jugó su mejor partido de la temporada frente a los Sixers con 34 puntos, 15 rebotes, 2 asistencias, 3 tapones y 1 robo. Aquella temporada, Pau tendría su primera lesión seria en la NBA, una fascitis plantar que le obligaría a perderse 23 partidos. Eso fue el 25 de enero de 2005, a finales de noviembre, una torcedura de tobillo le haría perderse 3 encuentros. El 12 de noviembre ante Golden State Warriors igualaría un record de la franquicia de 5 tapones en una primera parte. El 11 de enero ante Indiana Pacers anotó 31 puntos y 4 tapones alcanzando la cifra de 5.000 puntos y 500 tapones en su carrera.

En la temporada 2005-06, Gasol disputó el All-Star Game de la NBA en Houston, siendo el primer español y el primer jugador de los Grizzlies en conseguirlo, y logrando ser el máximo reboteador del partido con 12 rebotes.

Alcanzó por tercera vez consecutiva los playoffs, pero el equipo seguía yéndose de vacío, cayendo esta vez en manos de Dallas Mavericks por 4-0 por tercera vez consecutiva. En 39,5 minutos Pau se fue hasta los 20.3 puntos, 6.8 rebotes y 3 asistencias.

En temporada regular por fin alcanzó la barrera de los 20 puntos, con 20.4, además de 8.9 rebotes y 4.6 asistencias en 39.2 minutos, una cantidad que se ajustaba más a lo que su protagonismo en el equipo reclamaba. Lideró al equipo en puntos en 40 ocasiones, 44 en rebotes, 39 en asistencias y 49 en tapones. Acabó el 19º en la liga en puntos, 17º en rebotes, 13º en tapones y 11º en minutos. Superó su récord personal de puntos frente a Seattle Supersonics el 28 de marzo de 2006 con 44, y firmó su primer triple-doble también frente a los Sonics con 21 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias. Fue nombrado jugador de la semana en la Conferencia Oeste en dos ocasiones. Además, se convirtió en el máximo reboteador en la historia de la franquicia superando los 3.072 que lideraban dicho apartado. Uno de sus partidos más recordados esa temporada es el que le enfrentó a Dirk Nowitzki, ganándole la partida con 36 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias. Anotó canastas ganadoras en la bocina frente a Golden State Warriors y Atlanta Hawks.

Gasol tuvo que perderse el inicio de temporada (23 partidos) debido a la lesión que sufrió en las semifinales del Mundial de Japón frente a Argentina. Tras su regreso, mejoró especialmente en la faceta reboteadora, donde crecieron sustancialmente sus promedios. Acabó la temporada con 20.8 puntos, 9.8 rebotes, 3.4 asistencias y 2.1 tapones, la mejor a nivel individual pero empañada por la mala actuación del conjunto, 22 victorias y 60 derrotas.

El equipo destituyó a Mike Fratello y con Tony Barone el equipo jugó más al ataque, pese a no obtener resultados. En el mes de diciembre, Gasol promedió más de 17 puntos. En enero firmó 21.9 puntos, 10.7 rebotes, 3.4 asistencias y 2.7 tapones; en febrero 21.8 puntos, 11.8 rebotes, 3.6 asistencias y 2.4 tapones; en marzo 21.7 puntos, 10.2 rebotes, 3.5 asistencias y 2 tapones; en abril 20.4 puntos, 11.1 rebotes, 4.4 asistencias y 2 tapones. Cuajó su mejor encuentro, y tope del año suyo en anotación frente a Los Angeles Lakers el 22 de marzo con 35 puntos y 15 rebotes.

En el partido que le enfrentó a Toronto Raptors el 7 de marzo de 2007, Gasol necesitaba nueve puntos para superar la marca de 7.801 puntos que ostentaba Shareef Abdur-Rahim y convertirse así, en el máximo anotador en la historia de los Grizzlies. Finalizó el partido con 16 puntos y sus compatriotas José Manuel Calderón y Jorge Garbajosa fueron testigos de aquel histórico partido.

Durante esta temporada su nombre salió a la palestra en un hipotético traspaso. Gasol quería salir de un equipo anclado y sin aspiraciones a uno donde poder optar al anillo, y en el mercado existían muchos equipos que suspiraban por el español. No obstante, las exigentes pretensiones de Jerry West dificultaron el acuerdo. El equipo que más insistió fue Chicago Bulls, pero West pedía a Ben Gordon, Kirk Hinrich y Luol Deng, exigencias a las que los Bulls se negaron. Boston Celtics y New Jersey Nets, entre otros, fueron algunos de las franquicias de las que se hablaron.

En una temporada en la que la llegada de un nuevo entrenador a la franquicia, Marc Iavaroni, propició un cambio radical en la forma de entender el juego, y en los roles de juego, que proporcionaban mayor protagonismo a Rudy Gay en detrimento de un Gasol cada vez más infravalorado, se iba cocinando el rumor de un traspaso para el español.

Finalmente, el 1 de febrero de 2008 es traspasado a Los Angeles Lakers a cambio de Kwame Brown (número 1 del draft de 2001), el rookie Javaris Crittenton, Aaron McKie, y además, los derechos sobre su hermano Marc Gasol y dos primeras rondas del draft de 2008 y 2010. Realizó su debut con Los Angeles Lakers el 5 de febrero en el Izod Center contra New Jersey Nets, donde culminó una magnífica actuación con 24 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias. Tras el partido, su nuevo compañero Kobe Bryant declaró que "Pau Gasol es increíble". Desde la llegada de Pau al equipo angelino, Los Angeles Lakers encadenaron una racha de 29 victorias en 37 partidos, con un balance de 22 victorias y 5 derrotas con Gasol en el equipo titular, ya que se perdió 10 partidos por culpa de un esguince de tobillo. Al final de la temporada regular, Gasol hizo historia al convertirse en el primer español que finaliza la temporada al frente de una conferencia. Sus números al finalizar la temporada fueron de 18.9 puntos, 8.4 rebotes, 3.2 asistencias y 1.5 tapones, combinando su estancia en Memphis y Los Ángeles, donde estadísticamente ofreció números muy similares.

Su emparejamiento en primera ronda de playoffs enfrentó a los Lakers con Denver Nuggets, a quien vencieron por un contundente 4-0. Gasol fue el protagonista del primer encuentro, al convertirse en el máximo anotador, reboteador, asistente y taponador del partido con 36 puntos, 16 rebotes, 8 asistencias y 3 tapones, respectivamente. Sus promedios durante la serie fueron de 22.3 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 2.8 tapones.

En Semifinales de Conferencia el rival fue Utah Jazz. Los Lakers se adelantaron 2-0 en la serie, y tras dos victorias de los Jazz en casa, los californianos remataron la eliminatoria ganando un partido en Los Ángeles y otro en Utah para colocar el definitivo 4-2 y acceder a las Finales de Conferencia. En ellas, batieron a San Antonio Spurs en cinco partidos, convirtiéndose Gasol en el primer español en llegar a unas Finales de la NBA. En el último encuentro de la serie ante los Spurs, el español batió su récord personal de rebotes en un partido tras capturar 19.

Gasol acabó los playoffs como segundo máximo anotador (16.9), reboteador (9.3) y asistente (4) de los Lakers. Además fue el mejor taponador del equipo (1.90 tapones por partido) y el jugador, empatado con Lamar Odom, que más dobles-dobles consiguió en la postemporada para los angelinos (10).

La temporada 2008-09 fue la de la llegada de Marc Gasol a la NBA, lo que propició que cuando se había disputado aproximadamente un tercio de la misma se produjera el primer enfrentamiento en partido oficial de los dos hermanos. El choque se disputó en el FedExForum de Memphis y se trató además de un encuentro histórico ya que supuso que por primera vez que dos hermanos no estadounidenses midieran sus fuerzas en una cancha de la NBA.

El 2 de enero de 2009 superó la marca de los 10.000 puntos a lo largo de su carrera en un partido disputado ante Utah Jazz convirtiéndose así en el segundo jugador europeo que menos tiempo habría necesitado para alcanzar dicha cifra, sólo superado por el alemán Dirk Nowitzki.

El 29 de enero, la NBA hizo pública la lista de jugadores que completarían las plantillas participantes en el All Star de Phoenix con la noticia de que Pau Gasol formaría parte del equipo de la Conferencia Oeste, con lo que se confirmaba que el español disputaría por segunda vez el evento tras su experiencia en el 2006. Este reconocimiento se reforzó al ser elegido jugador de la semana en la Conferencia Oeste del 2 de febrero al 8 de febrero, tras promediar 26 puntos y 13.9 rebotes. Dos semanas después repitió galardón con promedios de 20.3 puntos, 10.8 rebotes, 6.5 asistencias y 1 tapón. Su mejor aportación fue el triple doble que logró ante los Atlanta Hawks con 12 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias. Estas actuaciones le valieron en el mes de febrero de 2009 su primer designación como Mejor Jugador del Mes en la Conferencia Oeste. En ese mes, Pau promedió 20.9 puntos, con una efectividad del 58.6 % en tiros de campo, y 10.9 rebotes.

En el All Star de Phoenix Gasol firmó 14 puntos y 8 rebotes, ayudando en la victoria del Oeste sobre el Este, 146-119.

Gasol formó parte de la Selección española junior que se proclamó campeona del Eurobasket junior de 1998 y campeona del mundo junior en 1999, derrotando en la final a la Selección de Estados Unidos.

Debutó con la Selección absoluta el 15 de agosto de 2001 en un partido amistoso ante Grecia en el que ya anotó 20 puntos. A pesar de lo exigente que es la NBA, Gasol ha seguido jugando con la selección en todas las competiciones internacionales importantes hasta el Eurobasket de Serbia de 2005, en la que no participó para recuperarse de una dolencia en el pie. No obstante, estuvo en Serbia ejerciendo como comentarista de Televisión Española. Gasol, sin embargo, sí participó en el Campeonato mundial de baloncesto de 2006 en Japón, en el que ganó el oro, formó parte del quinteto ideal de la competición y fue elegido MVP del mundial. Sin embargo, el campeonato le pasó factura y sufrió una lesión grave en el pie, que le dejó fuera de la final. Como consecuencia de ser integrante de ese equipo nacional, contribuyó al Premio Príncipe de Asturias de los Deportes que recibió la Selección de Baloncesto de España, premio al que también optaba él mismo individualmente.

También ha conseguido tres medallas en los campeonatos de Europa, dos de plata: en el de Suecia 2003, en España 2007 y otra de bronce en el de Turquía 2001., la última medalla conseguida por Pau fue en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde consiguió la medalla de Plata frente a una selección de Estados Unidos plagada de estrellas.

Al principio



National Basketball Association

Lakers vs Hawks, 15 de febrero de 2006.

La NBA o National Basketball Association (Asociación Nacional de Baloncesto) es una liga estadounidense de baloncesto profesional.

La NBA se fundó en Nueva York el 6 de junio de 1946 como la Basketball Association of America. Adoptó el nombre actual en 1949, tras la unión de varios clubes de la desaparecida National Basketball League. El partido inaugural fue un New York Knicks - Toronto Huskies, el 1 de noviembre de 1946 con el Maple Leaf Gardens de Toronto como escenario. El partido fue visto por 7.090 espectadores. La liga tiene sus oficinas oficiales situadas en la Olympic Tower en la Quinta Avenida 645 de New York. Los estudios de la NBA Entertainment y NBA TV están localizados en Secaucus, Nueva Jersey.

Tras las vacaciones de verano, llegan las sesiones de entrenamiento en octubre que permiten al personal de entrenamiento evaluar a los jugadores (especialmente a los novatos), estudiar los puntos débiles y fuertes del equipo, preparar a los jugadores para la temporada regular y decidirse por los 12 hombres que completarán la plantilla (y otros tres más en la lista de jugadores inactivos, si es necesario). Los equipos pueden asignar a jugadores con menos de dos años de experiencia en la liga a la NBA Development League (liga de desarrollo). Luego se comienza una serie de partidos de exhibición antes de la temporada regular que se inicia la primera semana de noviembre.

En la temporada regular cada equipo disputa 82 partidos, divididos en partes iguales entre encuentros de local y visitante. El calendario no es el mismo para todos. Los equipos se enfrentan con los oponentes de su propia división en cuatro ocasiones; ante los de las otras dos divisiones de su conferencia, entre tres o cuatro veces; y contra los de la otra conferencia, dos veces al año. Por lo tanto, un equipo puede tener fácil o difícil el calendario, dependiendo en la división o conferencia en la que esté localizado. Después de los recientes cambios de formato del calendario de la NHL, la de baloncesto es la única liga estadounidense de primer nivel en la que las franquicias se enfrentan unas contra otras durante la temporada regular, y en la que un ticket de temporada te garantiza poder ver a tu equipo cada vez que venga a jugar a la ciudad durante la temporada regular.

En febrero, la NBA es interrumpida para celebrar el anual All-Star Game. Los fans son sometidos a votación por todo Estados Unidos y Canadá, y a través de Internet. El jugador más votado en cada posición y en cada conferencia comenzará de titular en el equipo All-Star de su conferencia. Los entrenadores son los encargados de elegir los 14 jugadores restantes. Los entrenadores que mejor balance victorias-derrotas llevan con su equipo hasta febrero son los encargados de dirigir al equipo de su conferencia. El Oeste y el Este se enfrentan, y el jugador que mejor actuación haya realizado durante el encuentro será galardonado con el premio MVP del All-Star. Otra de las atracciones del fin de semana de las estrellas es el partido entre los rookies (novatos) y los sophomores (jugadores de segundo año), y los concursos de triples, de mates y habilidades.

Tras el All-Star, finaliza el plazo para realizar traspasos. Después de ese día, los equipos no pueden intercambiar jugadores hasta final de temporada, aunque sí está permitido firmar agentes libres y despedir jugadores. Muchos traspasos son realizados poco antes o durante esa fecha, haciendo de ese día uno de los más agitados para los equipos en todo el año.

En el mes de abril, finaliza la temporada regular. Durante ese tiempo, comienza el periodo de votación de los premios individuales de la temporada. El premio al mejor sexto hombre lo recibe el jugador que más ha aportado saliendo desde el banquillo (sin ser titular en su equipo). El rookie del año va para el mejor novato, mientras que el premio al Jugador con mayor progresión lo recibe, como su propio nombre indica, al jugador que más ha progresado de una temporada a otra. El jugador más defensivo de la liga se lleva el premio al mejor defensor, el entrenador del año para el mejor entrenador de esa temporada, y el MVP al mejor jugador. Además, Sporting News concede anualmente un premio no oficial (pero extensamente aprobado) al mejor ejecutivo de la temporada.

En la postemporada también se dan a conocer los tres mejores quintetos del año, así como los dos de rookies y defensivos.

Los Playoffs de la NBA son tres rondas de competición entre dieciséis equipos repartidos en la Conferencia Oeste y la Conferencia Este. Los ganadores de la Primera Ronda (o cuartos de final de conferencia) avanzan a las Semifinales de Conferencia, posteriormente a las Finales de Conferencia y los vencedores a las Finales de la NBA, disputadas entre los campeones de cada conferencia.

Comienzan a finales de abril, con ocho equipos de cada conferencia clasificados. Hasta la temporada 2005-2006, los tres primeros puestos de cada conferencia venían determinados por los primeros clasificados en cada división, siguiendo a su vez el balance victorias-derrotas. Esta regla generó mucha controversia, ya que se consideraba que algunos equipos con un mal récord tenían la posibilidad de avanzar con relativa facilidad en los playoffs (por ejemplo, si en una división se encuentran los dos mejores records de la conferencia, el 2º lugar en cuanto a récord, pasa a ser el 4º en la tabla de posiciones; así, de avanzar en la primera ronda, sería casi seguro que enfrentara al 1º lugar, mientras que los lugares 2º y 3º de la tabla tienen mejores opciones de avanzar aunque no tengan buenos récords).

A partir de la temporada 2006-2007, los primeros cuatro equipos, los tres campeones de división y el mejor segundo, son emparejados tomando en cuenta el total de partidos ganados y perdidos, de modo que los dos mejores equipos de cada conferencia no se enfrenten sino hasta la final del campeonato. La posición de los cuatro equipos restantes viene determinada por el porcentaje de victorias de cada uno de ellos. El ser campeón de división no garantiza tener la ventaja de campo en las eliminatorias de los playoffs, algo insólito en los deportes estadounidenses. La ventaja de campo está estrictamente basada en el balance de victorias-derrotas durante la temporada regular, sin respetar a los ganadores de división.

El tener un record más alto ofrece varias ventajas. Ya que el primer clasificado jugará contra el octavo, el segundo contra el séptimo, el tercero contra el sexto y el cuarto contra el quinto, el tener un mejor balance normalmente quiere decir que te enfrentarás a un equipo más débil. La franquicia con mejor balance tiene la ventaja de campo en cada serie de playoffs, incluida la primera ronda. Esto significa que, por ejemplo, si el equipo que recibe al sexto clasificado tiene mejor balance que el tercer clasificado, el sexto tendría ventaja de campo, a pesar de que el tercer equipo tenga un puesto en la clasificación más alto.

Las series de playoffs siguen un formato de competición. Cada eliminatoria es al mejor de siete partidos, avanzando de serie el primero que gane cuatro partidos, mientras que el perdedor es eliminado de los playoffs. En la siguiente ronda, el equipo ganador juega contra otro de su misma conferencia. Así, todos excepto uno son eliminados de los playoffs en cada conferencia. En cada ronda excepto en las finales de la NBA, se sigue el modelo 2-2-1-1-1, queriendo decir que el equipo que tenga la ventaja de campo jugará en casa los partidos 1, 2, 5 y 7, mientras que su rival lo hará en los partidos 3, 4 y 6. Ya en las finales, se sigue el modelo 2-3-2, en el que el equipo con ventaja de campo juega en casa los partidos 1, 2, 6 y 7 (los juegos 6 y 7 en caso de ser necesarios), y el otro equipo en los 3, 4 y 5 (el juego 5 solo en caso de ser necesario); el formato de 2-3-2 se hace con la finalidad de evitar hacer los viajes desgastantes de una sede a otra, y así dar mayor tiempo de concentración a los equipos para los partidos de las finales.

En la ronda final, se enfrentan los campeones de cada conferencia al mejor de siete partidos. El primero que consiga vencer en cuatro partidos, se le conocerá como el campeón de la NBA. Se disputa anualmente en junio, y al campeón se le galardona con el Larry O'Brien Championship Trophy. La idea de llamar al trofeo de campeón Larry O'Brien, es en honor al comisionado de la NBA que precedió a David Stern, Larry O'Brien. A cada jugador del equipo victorioso, además del entrenador y el general manager, se le entrega un anillo de campeón. Además, la liga entrega el premio MVP de las Finales, que normalmente recibe un jugador del equipo ganador, aunque esto no sea una norma. Sólo ha habido una excepción hasta la fecha: Jerry West recibió el MVP de las Finales en 1969 (primera temporada en la que se entregaba este premio) a pesar de que los Lakers no ganaron el anillo.

La Basketball Association of America fue fundada en 1946 por propietarios de los principales pabellones deportivos del noreste y medio-oeste, como el Madison Square Garden de New York. Aunque ya hubiera habido antes otras ligas de baloncesto profesionales, como la American Basketball League y la National Basketball League, la BAA fue la primera liga en intentar jugar principalmente en pabellones grandes de ciudades importantes. Durante esos años el nivel de la BAA no era obviamente aún mejor que el de las otras ligas, ni los equipos se podían comparar con clubes independientes como los Harlem Globetrotters. Por ejemplo, Baltimore Bullets, finalista de la ABL en 1947, se mudó a la BAA y ganó el título en 1948, seguido por Minneapolis Lakers, ganador de la NBL en 1948 y al año siguiente en la BAA.

Tras la temporada de 1948, la BAA estuvo de acuerdo en fusionarse con la NBL, rebautizando la liga como National Basketball Association, con 17 franquicias localizadas en una mezcla de ciudades grandes y pequeñas, así como pabellones con más capacidad y gimnasios más pequeños. En 1950, la NBA se consolidó en once franquicias, proceso que siguió hasta 1954, cuando llegó a contar con tan solo ocho equipos que aún perduran (Knicks, Celtics, Warriors, Lakers, Royals/Kings, Pistons, Hawks y Nationals/76ers).

Por entonces, la NBA asistió también al cambio de franquicias a ciudades más grandes. Los Hawks abandonaron el área de "Tri-Cities" para mudarse a Milwaukee y más adelante a St. Louis; los Royals de Rochester a Cincinnati; y los Pistons de Fort Wayne a Detroit.

En 1950 también se vio la integración de la NBA, con la incorporación de los primeros jugadores afroamericanos a la liga, como eran Chuck Cooper (Boston Celtics), Nat "Sweetwater" Clifton (New York Knicks) y Earl Lloyd (Washington Capitols).

Durante ese periodo, Minneapolis Lakers, liderados por el pívot George Mikan, ganó 5 anillos, estableciendo la primera dinastía en la historia de la liga.

Hoy, más de cincuenta años después, la NBA esta compuesta de jugadores de muchas razas diferentes, así como de diversos orígenes y culturas. La mayoría (80%) de jugadores en la actualidad son afroamericanos.

Después de que los jugadores negros entraran en la NBA, su estilo de juego cambió el mismo. Tenían un estilo muy extrovertido, y eran más rápidos y hábiles. Incorporaron el mate al juego, y actuaban con movimientos un tanto chulescos y llamativos. Era un estilo "negro" de jugar al baloncesto, veloz y ágilmente, y con un gran manejo del balón.

Para aumentar el ritmo del juego y animarlo, se incorporó la regla de los 24 segundos de posesión, en la que se determinaba que un jugador debe lanzar antes de que el tiempo expire, o si bien su lanzamiento no toca aro o se convierte en canasta, se pitará violación de juego y el equipo ofensivo perderá la posesión.

En 1956, el pívot rookie Bill Russell se incorpora a los Boston Celtics, equipo que ya contaba con uno de los mejores bases de la liga, Bob Cousy, y uno de los entrenadores más laureados de la historia de la NBA, Red Auerbach. Con Russell, este equipo se convertiría en una auténtica leyenda, ganando 11 anillos en las 13 temporadas en las que estuvo en activo. En 1959 el center Wilt Chamberlain entró en la liga y en poco tiempo se convertiría en uno de los jugadores más dominantes que jamás haya pisado una cancha de baloncesto, estableciendo todo tipo de records en puntos y rebotes, y llegando, incluso, a anotar 100 puntos en un partido. Su rivalidad con Russell es recordada como una de las más grandes en la historia del deporte.

En ese periodo, la NBA se fortaleció con el movimiento de Minneapolis Lakers a Los Ángeles, de Philadelphia Warriors a San Francisco, y de Syracuse Nationals a Filadelfia.

En 1967, la liga afrontó una nueva amenaza externa con la formación de la ABA. Ambas ligas entraron en una guerra de puja por el talento. La NBA consiguió a la estrella universitaria más importante de aquella era, Kareem Abdul-Jabbar (por entonces conocido como Lew Alcindor), qué junto a Oscar Robertson lideró a Milwaukee Bucks a ganar un título en su segunda temporada, y que más tarde jugaría en los pentacampeones Lakers.

Sin embargo, el máximo anotador de la NBA, Rick Barry, dio el salto a la ABA al igual que otros cuatro veteranos árbitros: Norm Drucker, Earl Strom, John Vanak y Joe Gushue.

La ABA también tuvo éxito a la hora de firmar jóvenes valores, como Julius Erving, en parte porque estaba permitido firmar jugadores directamente desde el instituto. La NBA se expandió rápidamente en ésa época, con el objetivo de que las franquicias tengan sede en el mayor número de ciudades viables posible. Al finalizar la temporada regular en 1976, las ligas establecieron un acuerdo en el que cuatro equipos pasaban de la ABA a la NBA, aumentando esta liga el número de franquicias a 22.

En la temporada 1979-1980 la liga agregó de la ABA la innovadora línea de tres puntos. Esa temporada, entrarían en la liga los rookies Magic Johnson y Larry Bird, para jugar en los Lakers y Celtics respectivamente, y se dio comienzo a un periodo en el que el interés por la liga y el número de aficionados creció tanto en el país como en el mundo entero. La preciosa rivalidad que mantenían estos dos jugadores fue, como muchos dicen, uno de los salvadores de la liga, que parecía que empezaba a vagar sin rumbo antes de sus llegadas. Bird ganaría con Boston tres títulos, mientras que Johnson se proclamaría vencedor de cinco campeonatos con los Lakers.

En 1984, Michael Jordan empezó a jugar en la NBA, provocando un mayor interés en la liga. Por 1989, el número de equipos se elevaba ya a 27, siguiendo el proceso de expansión. Durante la década de los 90, Jordan, ganaría seis anillos con los Bulls.

En los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992 se vio al mejor equipo de la historia del baloncesto, el popular 'Dream Team' de Estados Unidos, que contaba (por primera vez con jugadores NBA) con estrellas como Jordan, Bird, Magic Johnson, Scottie Pippen, Charles Barkley o John Stockton. En esta década, un elevado número de jugadores comenzó a llegar de otros países. Al principio, esos jugadores, como Hakeem Olajuwon (Jugador más valioso en 1994) de Nigeria, primeramente jugaban en la NCAA para perfeccionar sus habilidades. Ahora, un número creciente de jugadores llega a la NBA directamente desde Europa o cualquier otra parte del mundo, casos como Yao Ming (número 1 del draft de 2002) de China, o los 'All-Star' Dirk Nowitzki (Alemania, además de ser el MVP de la temporada en 2007), Tony Parker (Francia), Manu Ginobili (Argentina) y Pau Gasol (Rookie del año en 2002) de España. A día de hoy, los jóvenes jugadores de habla inglesa tienden asistir a universidades estadounidenses antes de empezar a jugar en la NBA, como por ejemplo, el australiano Andrew Bogut (número 1 del draft de 2005) y el canadiense Steve Nash (MVP de la temporada en 2005 y 2006), mientras que otros jugadores internacionales llegan procedentes de equipos profesionales de sus respectivos países. El único jugador iraní de la historia, se llama Hamed Haddadi, recién fichado por los Grizzlies de Memphis en la temporada 2008-09, es un hecho histórico en la NBA. La NBA es ahora televisada en 212 naciones en 42 idiomas. En 1996, con motivo de su 50 aniversario, la NBA creó una liga femenina, la WNBA, y en 2001 una liga menor afiliada, la NBDL.

En 1998 los propietarios iniciaron una huelga patronal (llamada coloquialmente lockout) que duró 191 días, hasta el 6 de enero de 1999. Como resultado de este 'lockout', la temporada quedó ese año reducida a 50 partidos en lugar de los habituales 82. El campeón de esa temporada fueron los Spurs de San Antonio.

Hoy en día, la NBA ha alcanzado las 30 franquicias y sigue desarrollándose como una de las principales ligas deportivas del mundo.

El límite salarial (o salary cap en inglés) es el límite que los equipos pueden gastar en contratos de jugadores y que existe para igualar el nivel de los equipos de la NBA. Sin dicho límite los equipos podrían ofrecer grandes cantidades de dinero a los agentes libres. La idea básica es que un equipo no pueda contratar a un agente libre si se excede de este límite.

Este límite se establece para cada futura campaña y está sujeto a unas adaptaciones. Normalmente se calcula multiplicando el BRI (Basketball Related Income, que se trata de un término definido como todos aquellos ingresos recibidos por los equipos como resultado de las distintas operaciones llevadas a cabo) por un 48,04%; sustrayendo los salarios de los jugadores y dividiendo el resultado entre 29.

De este modo se potencia el valor de los jugadores como miembros de un equipo con un proyecto viable en lo económico y en lo deportivo. Se evita que un equipo con mayores recursos económicos pueda conseguir jugadores "a golpe de talonario", o que un equipo tenga que endeudarse para afrontar la competición con garantías (y caiga en una ruina económica si dicho proyecto no fructifica).

El salario mínimo de un equipo se calcula multiplicando el límite salarial por el 75%.

El Draft es un sistema para controlar que el acceso de nuevos jugadores a la liga beneficie a la competencia. Básicamente permite a los equipos más débiles de un año seleccionar a los jugadores que deseen para la siguiente campaña, nivelando la competición a corto/medio plazo.

Todos los jugadores que quieren formar parte de la NBA se inscriben para participar en la elección del Draft que se realiza a principios del verano. En ella cada uno de los equipos de la liga tiene derecho a elegir un jugador en principio. En principio el equipo con peor índice de victorias en la liga regular anterior elegía al jugador que deseaba, después lo hacía el siguiente equipo con menos victorias, etc.

Sin embargo, se observó que algunos equipos que no tenían posibilidades de clasificarse para los playoffs se dejaban perder en los últimos partidos de competición para tener un número más alto de elección. Por ello se decidió que las primeras 14 elecciones se decidieran por un sorteo.

Actualmente en dicho sorteo sólo entran los equipos que no han jugado los playoffs. De ellos el que más victorias cosechó en la liga regular anterior es el que menos posibilidades tiene, el segundo con más victorias tiene algo más de posibilidades, etc. El resto de las elecciones se hace por orden inverso a la posición ocupada en el la clasificación de la última campaña.

Sin embargo conviene aclarar que el hecho de seleccionar en un lugar alto no asegura que el jugador seleccionado sea el mejor. La historia de la NBA está llena de errores y elecciones discutibles en las primeras posiciones, como el año 1984, en el que Houston Rockets eligió a Hakeem Olajuwon como nº1 y Portland Trailblazers incomprensiblemente seleccionaron a Sam Bowie con el nº2 dejando a Chicago Bulls elegir con el nº 3 a Michael Jordan.

Otro aspecto clave es que debido a la escasa edad con la que se incorporan los futuro jugadores al Draft (sin acabar sus estudios universitarios) hace que sea realmente difícil para los equipos calibrar qué jugador ofrecerá mejor rendimiento a medio plazo.

Al principio



San Antonio Spurs

Elegido en 1987, David Robinson no debutó con los Spurs hasta 1989.

San Antonio Spurs es un equipo de baloncesto de la NBA con base en San Antonio, Texas. Su último título de campeón lo consiguieron en 2007, después de derrotar a Cleveland Cavaliers en las Finales.

Los Spurs son el único equipo procedente de la ABA capaz de ganar un anillo de campeón de la NBA, consiguiéndolo en cuatro ocasiones. Actualmente es el segundo equipo con mejor porcentaje de victorias de la historia de la liga, detrás de Los Angeles Lakers y, con el título de 2007, también son el equipo con mejor porcentaje de victorias en las Finales de la NBA. Desde que llegaron a la NBA en 1976, San Antonio sólo se ha perdido los playoffs en 4 ocasiones.

En sus 30 temporadas en la NBA los Spurs han logrado 15 títulos de división, siendo el equipo que más títulos de división han logrado en estos 30 años, seguido de los Lakers con 14. Entre los 4 deportes más populares en Estados Unidos, sólo Atlanta Braves y New York Yankees han conseguido 15 en las últimos 30 temporadas.

San Antonio Spurs comenzó como Dallas Chaparrals de la versión original de la ABA en 1967. Liderados por el entrenador-jugador Cliff Hagan, los Chaparrals fueron uno de los 11 conjuntos que formaron parte de la temporada inaugural de la ABA. En la 2ª temporada de los Chaps en la liga, el equipo acabó 4º con un balance de 41-37. New Orleans Buccaneers se encargó de eliminar rápidamente a los Chaparrals. En Dallas, el equipo sufrió un desinterés por parte del público que se vio reflejado en la pobre asistencia al pabellón para los partidos. De hecho, durante la temporada 1970-71, el nombre de "Dallas" fue suprimido en favor de "Texas", en un intento de hacer al equipo uno regional, jugando encuentros en el Tarrant County Coliseum en Fort Worth, Texas, así como en el Lubbock Municipal Coliseum en Lubbock, Texas. Pero el experimento no resutó y el equipo regresó a Dallas para la temporada 1971-72, disputando sus partidos en el Moody Coliseum y Dallas Convention Center Arena.

Tras quedar fuera de playoffs por primera vez en su historia en la temporada 1972-73, el equipo fue puesto en venta. La franquicia fue adquirida por un grupo de 36 empresarios de San Antonio, liderado por Angelo Drossos y Red McCombs, quienes se llevaron al equipo de Dallas a San Antonio y le renombraron con el nombre de "Spurs". Los colores primarios del equipo fueron cambiados del rojo, blanco y azul de los Chaparrals, al ahora familiar plata y negro de los Spurs.

Los Spurs comenzaron jugando en el HemisFair Arena, recibiendo más aceptación del público que en Dallas. Los jóvenes Spurs estaban liderados por el veterano James Silas, Swen Nater y reforzados a mediados de temporada por George Gervin, futuro Hall of Fame, procedente de Virginia Squires. Finalizaron la temporada 1973-74 con un balance de 45-39, terceros en la División Oeste, y con Nater como Rookie del Año. En playoffs, cayeron en siete partidos ante Indiana Pacers. En la siguiente temporada ganaron seis partidos más, pero los Pacers, por segundo año consecutivo, les eliminaron de playoffs. Durante la temporada regular, y a pesar de llevar un balance de 17-10, el entrenador Tom Nissalke fue despedido y Bob Bass se encargó de sustituirle. En la 1975-76, y última en la ABA, los Spurs fueron apeados en postemporada por tercera vez a las primeras de cambio, en esta ocasión por New York Nets. En 1976, la liga se disolvió, amenazando el futuro de la licencia exclusiva profesional deportiva de San Antonio. La NBA, sin embargo, decidió admitir a cuatro equipos de la ABA en la liga, siendo los Spurs uno de ellos junto con Denver Nuggets, Indiana Pacers y New York Nets.

Aunque había algún escepticismo inicial en los círculos de la liga en cuanto al éxito potencial y el nivel de talento de los equipos procedentes de la ABA, los Spurs pronto demostrarían ser un digno equipo, obteniendo un balance de 44-38 en la temporada 1976-77 para finalizar cuartos en la Conferencia Este. En playoffs cayeron 2-0 frente a Boston en su primera temporada en la liga.

Una temporada después, en 1978, Gervin y David Thompson, de Denver Nuggets, lucharon por el título de máximo anotador. En la última jornada de la temporada, Thompson se puso por delante después de anotar 73 puntos frente a Detroit Pistons en un encuentro disputado por la tarde. Esa noche, Gervin ya sabía que necesitaba 58 puntos para conseguir el título. Los Spurs jugaban en New Orleans frente a los Jazz. Gervin tuvo un buen comienzo con 20 puntos en el primer cuarto. El 2º fue todavía mejor, con 33, estableciendo un record. Tras la reanudación, a Gervin le costó poco tiempo llegar a los 58, para finalmente acabar el partido con 63 y lograr el galardón. Además, el equipo acabó campeón de la Division Central con un record de 52-30. Sin embargo, los Spurs cayeron en semifinales de conferencia ante Washington Bullets, a pesar de Gervin, que promedió 33.2 puntos en la serie.

Un año después, en 1979, el equipo avanzó a las finales de conferencia, donde volvían a esperar los Bullets. San Antonio desperdició una renta de 3-1 para acabar cayendo 4-3, con un dramático 7º partido que acabó 107-105. Una ronda antes, los Spurs eliminaron a Philadelphia 76ers, logrando así su primera serie de playoffs como equipo NBA. Los Spurs tuvieron que esperar otros 20 años para hacer su primera aparición en unas Finales de la NBA.

El balance de San Antonio Spurs en sus primeros siete años en la NBA fue de cinco títulos de división, convirtiéndose en un equipo asiduo en playoffs.

La década de los 80 estuvo marcada por constantes altibajos de la franquicia. En la primera parte de la década, los Spurs continuaron con su éxito de los 70, con balances de 52-30 en 1980-81, 48-34 en 1981-82 y 53-29 en 1982-83. A pesar de sus buenas temporadas regulares, los Spurs fueron incapaces de ganar algún campeonato de la NBA, cayendo eliminados en playoffs por Houston Rockets en 1981 y Los Angeles Lakers en 1982 y 1983.

Tras la temporada 1984-85, Gervin, quien posiblemente fue el mejor jugador de la historia de los Spurs, fue traspasado a Chicago Bulls, y con él, el final de una brillante era.

Una de las claves de estos Spurs, además de Gervin, era Johnny Moore, base de gran visión de juego que incluso logró ser el máximo asistente de la liga (9.6) en la 1981-82 por delante de Magic Johnson. Su carrera se vio truncada por la fiebre del desierto, enfermedad de la que se recuperó, aunque sin recuperar el nivel. Cuando finalizó su carrera San Antonio le retiró el dorsal. Otro de los grandes artifices de los tres títulos de división también fue Mike Mitchell, acompañante de Gervin en las alas. Un prolífico anotador que incluso llegó a ser All-Star en la 1980-81 con Cleveland Cavaliers. Llegó a los Spurs un año después. Por último cabe mencionar a Artis Gilmore, otra pieza fundamental en el engranaje del equipo. Pese a que el pívot llegó con 34 años ofreció tan buen rendimiento en San Antonio que llego a ser dos veces All-Star con los Spurs.

Tras la retirada de Gervin, las siguientes cuatro campañas fueron difíciles para el equipo, teniendo un balance de 115-215 desde 1985-86 hasta 1988-89. Las temporadas perdedoras y la disminuición del público al pabellón convirtieron a los Spurs en un equipo candidato potencial para mudarse a otra ciudad. Pero el optimismo llegó obteniendo el número 1 del Draft de 1987, que usaron para seleccionar al pívot David Robinson, procedente de la Marina de los Estados Unidos. Aunque le draftearon en 1987, no estuvo disponible hasta 1989, ya que tuvo que servir a la Marina durante dos años más.

Durante estos años uno de los pocos jugadores que mantuvo a la gente en San Antonio fue Alvin Robertson. Fue miembro del equipo que logró la medalla de oro en los JJOO de Los Angeles en 1984, y lideró la liga en robos durante tres temporadas, llegando a ser elegido como Mejor Defensor de la NBA en la 1985-86. Además, era un jugador que aportaba en todos las facetas del juego, muestra de ello fue el fue el histórico cuádruple-doble que logró el 18 de febrero de 1986 con 20 puntos, 11 rebotes, 10 asistencias y 10 robos de balón.

Aunque la temporada 1988-89 fue la peor en la historia de los Spurs con un 21-61, fue notable por varios motivos. Fue la primera campaña del propietario Red McCombs, inversionista original del equipo que ayudó a solidificar la propiedad local para la franquicia. Además, en la 1988-89 se estrenó Larry Brown como entrenador de San Antonio, quien firmó por el equipo tras ganar la NCAA con la Universidad de Kansas en 1988.

A finales de los 80 se asistió al renacimiento de los Spurs. Liderados por David Robinson, por el recién fichado Terry Cummings y por el recientemente drafteado Sean Elliott, los Spurs alcanzaron su mejor temporada en su historia, con un balance de 56-26. En playoffs fueron eliminados por Portland Trail Blazers en siete partidos. Posteriormente, los Blazers serían los campeones de la Conferencia Oeste. Robinson tuvo una de las temporadas más exitosas jamás firmadas por un rookie, se llevó el galardón promediando 24.3 puntos por partido y 12 rebotes.

Los Spurs comenzaron la década con gran optimismo. El equipo se convirtió en un asiduo en la postemporada aunque bajo la tutela de Brown no fue capaz de llegar más lejos de las semifinales de conferencia. En la temporada 1991-92, McCombs despidió a Brown para sustituirle por Bob Bass, quien terminó la temporada como entrenador interino. Sin David Robinson sano, los Spurs fueron barridos por Phoenix Suns en la primera ronda de playoffs. Durante el verano de 1992, McCombs contrató entrenador de la Universidad de UNLV Jerry Tarkanian. El experimento fue un fracaso, y Tarkanian fue despedido a los 20 partidos de temporada, cuando contaban con un balance de 9-11. El veterano John Lucas fue nombrado nuevo entrenador de los Spurs, siendo esta su primera experiencia como entrenador jefe de un equipo de la NBA.

La era Lucas comenzó satisfactoriamente. Bajo su mandato el equipo terminó la temporada con un récord de 39-22, metiendo a los Spurs una vez más en playoffs, siendo nuevamente eliminados por los Suns, esta vez en semifinales de conferencia. Esa campaña también estuvo marcada debido a que el equipo jugó en el HemisFair Arena. En 1993, Peter M. Holt y un grupo de 22 inversionistas compró los Spurs a Red McCombs por 75 millones de dólares.

En la siguiente temporada, la franquicia jugó en el recién construido Alamodome. Lucas condujo a los Spurs a un récord de 55-27, pero cayeron eliminados en la primera ronda de playoffs por Utah Jazz. A consecuencia de ello, Lucas fue inmediatamente despedido. En verano, los Spurs traspasaron a Elliott, uno de los favoritos de la afición, a Detroit Pistons a cambio del reboteador Dennis Rodman.

Lucas fue reemplazado por Bob Hill para la temporada 1994-95, ex-entrenador de Indiana Pacers. Elliott regresó a los Spurs tras una intrascendente temporada en los Pistons y el equipo finalizó con un récord de 62-20, siendo David Robinson el MVP de la temporada. Los Spurs alcanzaron las finales de conferencia, pero fueron eliminados por los posteriormente campeones Houston Rockets. Durante toda la temporada y los playoffs, Dennis Rodman tuvo problemas con sus compañeros de equipo, especialmente con Robinson, por lo que forzó a la franquicia a traspasarlo a Chicago Bulls tras finalizar la campaña.

Los Spurs finalizaron la siguiente temporada (1995-96) con un balance de 59-23 bajo el mandato de Hill, eliminándose en semifinales de conferencia ante Utah Jazz. Pero pocos preveían la espectacular caída del equipo en la temporada 1996-97; una lesión obligó a David Robinson a pasarse prácticamente todo el año en blanco, jugando tan solo seis partidos. San Antonio acabó con un récord de 20-62, el peor en su historia. Hill solo duró 18 partidos en el banquillo de los texanos, siendo sustituido por Gregg Popovich, antiguo asistente del equipo.

Con el tercer peor registro de la liga, los Spurs se hicieron con el número 1 del Draft de 1997, que utilizaron para seleccionar a Tim Duncan, procedente de la Universidad de Wake Forest. Duncan rápidamente se convirtió en una estrella de la liga en la temporada 1997-98, promediando 21.1 puntos por partidos y 11.9 rebotes jugando en la posición de ala-pívot. Fue seleccionado para el mejor quinteto de novatos de la temporada y nombrado Rookie del Año. El equipo finalizó 56-26, pero de nuevo fue eliminado por los Jazz en las semifinales de conferencia.

Los Spurs comenzaron la temporada 1998-99 con Robinson sano y Duncan, además de las adquisiciones de los veteranos Mario Elie y Jerome Kersey. Antes de los training camps (entrenamientos antes de comenzar la temporada), se produjo un cierre patronal en la liga, siendo retrasada tres meses. Finalmente se jugaron tan solo 50 partidos, y los Spurs terminaron 37-13. El equipo dominó en playoffs, llegando a las Finales de la NBA con un balance de 11-1 en playoffs. En ella se enfrentarían a New York Knicks, ganándoles en cinco partidos y logrando, por fin, el primer anillo en la historia de los Spurs. Tim Duncan fue nombrado MVP de las Finales en el Madison Square Garden, escenario del quinto y último partido de la eliminatoria. La victoria de los Spurs tuvo dos récords; fueron el único equipo original de la ABA en ganar un campeonato de la NBA y en participar en las Finales. Las 39.554 almas que acudieron en el segundo partido al Alamodome también fue otro récord, el de más asistencia en un partido de las Finales, batiendo el de dos días 39.514 espectadores).

Tras el éxito, continuaron con el mismo nivel de juego durante la temporada regular 1999-2000, terminando 53-29. Pero debido a una lesión en playoffs de Duncan, fueron eliminados en primera ronda por los Suns.

Los Spurs acabaron 58-24 en las temporadas 2000-01 y 2001-02, y en ambas fueron eliminados de playoffs por el campeón Los Angeles Lakers.

Ya en la 2002-03, los Spurs eran conscientes de que esta temporada sería memorable por dos motivos: David Robinson había anunciado que sería su última campaña y que se retiraba al finalizarla, y el otro motivo era la apertura del SBC Center, nuevo pabellón del equipo. Para marcar esta ocasión, los Spurs renovaron su "fiestero" logo, retornando a los colores negro y plata originales.

Esta versión de los Spurs era muy diferente de la que había ganado el título unos años antes. Habían renovado completamente el equipo con el objetivo de destronar a los Lakers, vencedores de los tres últimos campeonatos. El base titular del equipo era ahora el francés Tony Parker, además de incluir una gran variedad de tiradores como eran Stephen Jackson, Danny Ferry, Bruce Bowen, Steve Kerr, Steve Smith y el argentino Manu Ginóbili. Mezclando las presencias interiores de Duncan y Robinson con las nuevas amenazas exteriores, los Spurs ganaron 60 partidos esa temporada. En playoffs, eliminaron a Suns, Lakers y Dallas Mavericks, encontrándose en las Finales de la NBA con New Jersey Nets, subcampeones el año anterior. Esa fue la única vez que dos equipos originales de la ABA se encontraron en unas Finales de la NBA. Los Spurs ganaron la serie 4-2, consiguiendo así su segundo anillo. Tim Duncan fue MVP de las Finales, y un mes antes, MVP de la temporada. Robinson pondría punto y final a su carrera tras esta temporada.

En la temporada 2003-04, los Spurs comenzaron echando pronto de menos a David Robinson tras comenzar con mal pie la temporada (9-10). Sin embargo, el equipo supo reponerse con 13 victorias consecutivas que le colocaron, a finales de diciembre, en lo alto de la clasificación. Acabaron la campaña con otra muy buena racha de 11 partidos seguidos que, sin embargo, no valieron para dar caza al líder, Minnesota Timberwolves (58-25). Tras acabar por la vía rápida con Memphis Grizzlies fueron eliminados en semifinales de conferencia por los Lakers. Los Spurs desperdiciaron una ventaja de 2-0 y acabaron sucumbiendo ante unos Lakers que remontaron ganando cuatro partidos consecutivos. La serie fue definida por la polémica canasta de Derek Fisher en el quinto partido a falta de 4 décimas para el fin del mismo. Los Spurs protestaron, argumentando que el tiro estaba fuera de tiempo y que el reloj comenzó a funcionar tarde. Un reportaje de AP y los tres árbitros que estaban en pista mostraron que el tiro fue lanzado por el jugador antes de que el tiempo expirara. Tras esta derrota, la moral de los Spurs estaba por los suelos, y viajaron a Los Ángeles para jugar y perder el sexto partido, y con ello la serie.

Con las contrataciones de Brent Barry de Seattle en verano, Nazr Mohammed de New York por el carismático Malik Rose a mitad de temporada, y Glenn Robinson como agente libre, junto con los regulares Bruce Bowen, Robert Horry, Tony Parker, Manu Ginobili, y Tim Duncan, los Spurs finalizaron la 2004-05 con un récord de 59-23, segundos en el oeste y campeones de división.

En la postemporada eliminaron a Denver Nuggets por 4-1, a Seattle Supersonics por 4-2 y a Phoenix Suns por 4-1 antes de medirse en las Finales de la NBA ante Detroit Pistons, venciéndoles por 4-3 y así, conseguir su segundo anillo en tres años y su tercero en siete. Tim Duncan fue nombrado MVP de las Finales por tercera vez, uniéndose junto con Magic Johnson, Shaquille O'Neal y Michael Jordan al club de jugadores con 3 o más MVP de las Finales. También, Manu Ginóbili se afianzó como una estrella de la liga e ídolo local, nacional e internacional, llegando a jugar esa temporada el All-Star Game.

En la 2005-06 los Spurs firmaron su mejor temporada de la historia, ganando 63 partidos y disputando por noveno año consecutivo los playoffs. La llegada del veterano Michael Finley ofreció al equipo más poder anotador. Sin embargo, los campeones fueron eliminados en semifinales de conferencia por Dallas Mavericks, a posteriori subcampeones de la NBA.

Después de la decepcionante derrota a manos de los Mavs, San Antonio se desquitó un año después con un nuevo anillo en la 2006-07. Acabaron la temporada con otro gran balance, 58-24, terceros del Oeste, evitando así a Dallas Mavericks, que acabó con 67-15. En playoffs, San Antonio estableció un fantástico récord de 16-4. En 1ª ronda terminaron con Denver Nuggets en 5 partidos, mientras Dallas, 1º en el oeste, caía 4-2 frente a Golden State Warriors. En Semifinales de Conferencia esperaba Phoenix Suns. Tras una intensa eliminatoria donde se llegó a ir 2-2, San Antonio venció por 4-2, alcanzando las Finales de Conferencia ante un rival relativamente asequible para las alturas en las que encontraban como era Utah Jazz. Los tejanos sentenciaron su pase a la final con un 4-1. En mayores aprietos pusieron Cleveland Cavaliers a San Antonio pese a no vencer en ningún encuentro. Las Finales acabaron con un 4-0 que reflejó el dominio de San Antonio durante la postemporada. Tony Parker, con promedios de 24,5 puntos y 57% de acierto en tiros de campo, fue seleccionado MVP de las Finales, para convertirse con 25 años en el primer europeo que lo consigue en la historia de la NBA.

Los Spurs cosecharon así su 4º anillo en 9 temporadas, todos ellos en año impar lo que dio cabida a una curiosa relación. San Antonio se convertía en la cuarta franquicia más laureada de la historia, con 4 anillos, distanciándose de Pistons, Warriors y Sixers, con 3 cada uno.

En la 2007-2008, los Spurs, sin grandes esfuerzos y administrando sus energias durante la temporada regular, firmaron su 10ª participación consecutiva en playoffs.

Al principio



George Mikan

Marcada en azul, la zona de 3 segundos que se amplió a 3,60 metros, dando lugar a la denominada "Regla Mikan".

George Lawrence Mikan, Jr. (Joliet, Illinois, 18 de junio de 1924 - Scottsdale, Arizona, 1 de junio de 2005) fue un jugador de baloncesto estadounidense que destacó en la década de los 50 jugando durante 7 temporadas en la NBA, todas ellas en las filas de los Minneapolis Lakers y una más en la NBL, en los Chicago American Gears. Jugando siempre con unas gruesas gafas redondas, este jugador de 2,08 metros de altura y 111 kilos está considerado la primera superestrella de la liga profesional norteamericana, redefiniendo el juego de los denominados hombres altos con su lanzamiento de gancho ambidiestro, producto de su propia técnica de entrenamiento. Recibió el apodo de "Mr. Basketball".

Mikan tuvo una exitosa carrera como jugador, ganando siete campeonatos de la NBA, la BAA y la NBA, un MVP del All-Star Game, tres títulos de máximo anotador del campeonato y jugó en cuatro ocasiones el All-Star Game y fue elegido en 6 ocasiones en el mejor quinteto de la liga. Fue tan dominante que causó el cambio de varias reglas del juego, entre ellas la ampliación de la "zona de personal" (conocida como la "Regla Mikan") y la introducción del reloj de 24 segundos.

Tras su carrera profesional, Mikan llegó a ser uno de los fundadores de la American Basketball Association (ABA), siendo comisionado de esa liga, y fue también vital para el nacimiento de la franquicia de los Minnesota Timberwolves. En sus últimos años de vida, se vio inmerso en una batalla judicial contra la NBA luchando en favor de las pensiones de los jugadores retirados, cuando la liga no era tan lucrativa como en la actualidad. Falleció tras una larga lucha contra la diabetes.

Por sus proezas, Mikan fue incluido en el Basketball Hall of Fame en 1959, formó parte de los equipos del 25 y 35 aniversario de la NBA y de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA elegidos en 1996. Desde abril de 2001, una estatua suya lanzando su tradicional gancho preside el vestíbulo del estadio Target Center de Minnesota.

George Mikan nació en Joliet, Illinois de padres croatas con raíces en Vivodina, cerca de Karlovac. De niño, se destrozó la rodilla de tal manera que tuvo que permanecer en cama postrado durante año y medio. En 1938 ingresó en el Seminario del Arzobispazgo de Quigley, queriendo en un principio ser sacerdote, pero al poco tiempo se trasladó a la Escuela Católica de Joilet. A los once años pasaba sus ratos libres jugando a baloncesto en su vecindario con su abuela, que actuaba como árbitro. No aparentaba estar destinado a ser un atleta, y de hecho no practicó deporte alguno en su etapa de instituto. Cuando accedió a la Universidad DePaul en 1942, era un tipo con movimientos torpes debido a su constitución, ya que medía 2,08 metros y pesaba 110 kilos, llevando además unas aparatosas gafas a causa de su miopía.

Sin embargo, Mikan se encontró en los Blue Demons con un entrenador novato de 28 años, Ray Mayer, quien vio potencial en el brillante e inteligente, pero también tímido y torpe jugador. Puesto en perspectiva, los pensamientos de Meyer fueron revolucionarios, ya que el sentido común dictaba que los hombres altos eran demasiado torpes para jugar bien al baloncesto. En los meses siguientes, transformó a Mikan en un hombre seguro de sí mismo, un jugador agresivo que se enorgullecía de su altura en vez de sentirse intimidado por ello. Meyer y Mikan trabajaron con intensidad, y Mikan aprendió a realizar ganchos con ambas manos. Esta rutina acabó conociéndose como "el ejercicio Mikan". Además, Meyer hizo que Mikan practicara con un saco de boxeo, tomara lecciones de baile y practicara con una comba hasta convertirlo en un vedadero atleta.

En su primer año en la NCAA, Mikan dominó a sus adversarios. Intimidaba a sus oponentes con su altura y su envergadura, siendo imparable en ataque debido a su perfeccionado gancho, ganándose pronto una reputación en la liga de uno de los más fuertes y resolutivos jugadores de la misma, ya que llegó a jugar arrastrando lesiones y castigaba a los pívots oponentes con duras faltas. Además, desarrolló una habilidad especial para sacar el balón antes de que cayera a canasta, gracias a su gran salto vertical, algo que hoy en día está penalizado cuando el balón esté en trayectoria descendente.

Como consecuencia de ello, tanto la NCAA como la NBA cambiaron las normas, e impidieron este tipo de jugadas.

Mikan fue elegido en dos ocasiones Mejor Jugador de la NCAA, en 1945 y 1946, y nombrado en tres ocasiones All-American, llevando a DePaul a ganar el título del NIT en 1945, siendo nombrado MVP de dicho torneo tras anotar 120 puntos en 3 partidos, incluidos 53 a la Universidad de Rhode Island, en un partido que acabó 97-53, consiguiendo los mismos puntos que todo el equipo rival. Lideró el país en anotación con 23,9 puntos por partido en la temporada 1944-45 y con 23,1 al año siguiente.

Su primera incursión en el profesionalismo fue en la desaparecida NBL, National Basketball League, en el equipo de Chicago American Gears. Jugó únicamente los últimos 7 partidos de la fase regular, consiguiendo promediar 16,5 puntos por partido, algo insólito para un novato, siendo pieza clave para la consecución del título de liga tras ganar en la final a los Rochester Royals por 3 victorias a 1. Mikan fue elegido MVP tras anotar 100 puntos en 5 partidos, siendo incluido también en el mejor quinteto de la liga.

Sin embargo, antes del comienzo de la temporada 1947-48, el propietario de los Gears sacó al equipo de la liga. Su intención era la de crear una nueva competición, denominada Professional Basketball League of America (Liga de Baloncesto Profesional de América), con 24 equipos, en la cual él sería el propietario de todos los equipos y de sus pabellones. Pero la liga desapareció tras un mes de competición, y los jugadores de los equipos de White se redistribuyeron entre los 11 equipos que permanecieron en la NBL. Mikan recaló en los Minneapolis Lakers.

En la temporada 1947-48, Mikan llevó por primera vez en la camiseta el número 99 que le haría famoso, coincidiendo con otros dos grandes jugadores de la época, el saltarín Jim "The Kangaroo Kid" Pollard y el completo Vern Mikkelsen, con los que formaría una de las tripletas de hombres altos más temibles del baloncesto profesional. Bajo la tutela de su entrenador John Kundla, Mikan promedió 21,3 puntos en la liga regular. El hecho de jugar sus partidos en casa en el Minneapolis Auditorium también influyó en su juego, ya que era un par de metros más estrecho que otras canchas, lo que favorecía el juego interior. Favorecidos por su dominante juego cercano al aro, los Lakers dominaron la División Oeste. Llegaron con facilidad a la final, derrotando a los Rochester Royals por 3-1 en las finales, en las cuales promedió 27,5 puntos por partido.

Antes de que comenzara la temporada 1948-49, los Minneapolis Lakers, los Rochester Royals, los Fort Wayne Zollner Pistons y los Indianapolis Kautskys se fueron a la liga rival, la BAA. La ventaja de esta liga para los equipos residía en el hecho de que gran parte de las franquicias de la misma estaban situadas en grandes ciudades, como los New York Knicks, los Boston Celtics, los Philadelphia Warriors o los Chicago Stags, lo cual incrementaba las opciones de obtener beneficios. Tras la adición de estos cuatro equipos, la BAA contaba ya con jugadores mediáticos de la clase de Mikan, Pollard, Mikkelsen y otros más que incrementarían la atración del público por la misma.

En la temporada 1948-49 de la BAA Mikan consiguió promediar 28,3 puntos y 3,6 asistencias por partido, consiguiendo la tercera parte de los puntos de su equipo y ganando el título de máximo anotador por un amplio margen de diferencia. Además de Mikan, únicamente otros dos jugadores superaron los 20 puntos por partido, el jugador de los Warriors Joe Fulks, que fue uno de los precursores del lanzamiento en suspensión, y el jugador de Chicago Max Zaslofsky.

Esta llegó a ser una de las más grandes anécdotas en la carrera de Mikan.

Los Lakers llegaron sin mayores dificultades a las Finales de 1949, donde se encontraron con los Washington Capitols, entrenados entonces por Red Auerbach. Rápidamente tomaron ventaja en la eliminatoria, adelantándose 3-0. Pero en el cuarto encuentro Mikan se rompió la muñeca, aprovechando la situación los Capitols para ganar su primer partido de la serie. Ganaron también el quinto, a pesar de que Mikan anotó 22 puntos jugando con su brazo vendado. Sin embargo, en el sexto partido, los Lakers lograron un convincente 77-56, ganando el campeonato de la BAA. Mikan promedió en las series 30,3 puntos por partido, a pesar de su lesión.

Tras esa temporada, la BAA y la NBL se fusionaron, dando lugar a la actual NBA. En la temporada inaugural, la 1949-50, se inició con 17 equipos, con los Lakers situados en la División Central. Mikan siguió siendo un jugador dominante, promediando 27,4 puntos y 2,9 asistencias por partido. Sólo Alex Groza, de los Indianapolis Olympians, superó también la barrera de los 20 puntos esa temporada. Tras liderar sin problemas durante la fase regular, con un impresionante balance de 51 victorias y 17 derrotas, se plantaron en las Finales, donde se encontrarían con Syracuse Nationals. El primer partido de las mismas tuvo un final inesperado, ya que el base suplente de los Lakers, Bob Harrison anotó una canasta sobre la bocina desde 12 metros, dando la primera victoria a los de Minneapolis. La serie se resolvió finalmente a favor de los Lakers, ganando el sexto partido por 110-95 y consiguiendo su primer título de la NBA. Mikan contribuyó al éxito anotando una media de 31,3 puntos en los playoffs.

En la temporada 1950-51 Mikan fue de nuevo un jugador dominante, consiguiendo un record en su carrera profesional al promediar 28,4 puntos por partido en la liga regular, siendo de nuevo el máximo anotador, además de repartir 3,1 asistencias por encuentro. Ese año la liga añadió una nueva estadística, la de los rebotes, quedando en segunda posición con 14,1 por partido, sólo por detrás del jugador de los Nats Dolph Schayes, que consiguió 16,4.

Ese año, Mikan participó en uno de los partidos más sorprendentes jamás jugados en la historia de la NBA. Los Fort Wayne Pistons se enfrentaban a los Lakers, poniéndose en un momento del partido por delante en el marcador, 19-18. Temerosos de que Mikan robara el balón y montara un contraataque, los Pistons se dedicaron a pasarse el balón sin intentar en ningún momento llegar a canasta. Como todavía no se había instaurado el reloj de 24 segundos, el tiempo fue pasando, acabando el partido con ese resultado. Mikan fue indirectamente responsable de que la liga añadiera la norma de posesión cuatro años más tarde. Como dato curioso, decir que Mikan batió ese día un record que probablemente permanezca siempre, y es que consiguió 15 de los 18 puntos de su equipo, un 83,3% del total.

Los Lakers dominaron con comodidad la liga regular, acabando primeros de la División Oeste. En los playoffs ganaron en semifinales de división a Indianapolis Olympians por 2-1, pero en la siguiente ronda Mikan se rompió la pierna, dejando a su equipo muy mermado, perdiendo ante Rochester Royals por 3-1.

En la temporada 1951-52 la NBA decidió ensanchar el límite de la zona de 3 segundos de debajo de canasta de 1,80 a 3,60 metros, forzando a los hombres altos como Mikan a jugar más alejados del aro, al doble de distancia que antaño, para evitar ser sancionados con 3 segundos. Uno de los impulsores de esta nueva norma fue Joe Lapchick, entrenador de New York Knicks, recordando el daño que les había hecho en partidos anteriores el jugador de los Lakers. La regla se conoció como "The Mikan Rule". Este cambio en la norma lo notó mucho Mikan, quien pasó a promediar 23,8 puntos por partido, casi cuatro puntos menos que la temporada anterior, mientras que su porcentaje de acierto bajó de un 42,8 a un 38,5%. Donde no bajó sus cifras fue en rebotes, liderando la liga con 13,5 capturas por noche. Su mejor partido lo jugó ante Rochester Royals, en el cual tras dos prórrogas, colaboró en la victoria de su equipo con 61 puntos, la segunda mejor marca de la historia en ese momento tras los 63 conseguidos por Joe Fulks en 1949, doblando además al resto de compañeros, ya que entre todos ellos anotaron solamente 30 puntos. En el All-Star de 1952 consiguió también una gran actuación, con 26 puntos y 15 rebotes en la derrota de su equipo, el Oeste.

En los Playoffs de 1952 los Lakers llegaron a la final tras eliminar a Indianapolis Olympians y Rochester Royals en las eliminatorias previas, enfrentándose a los New York Knicks. Esta final está considerada como una de las más extrañas de la historia de la liga, ya que ninguno de los dos equipos pudo disputar en su propio terreno de juego los seis primeros partidos. El Minneapolis Auditorium ya estaba reservado esas fechas, mientras que el Madison Square Garden estaba ocupado por el Circo Ringling. Los Lakers tuvieron que disputar sus partidos en la ciudad de Saint Paul mientras que los Knicks tuvieron que utilizar el húmedo pabellón de la armería del 69 regimiento. Mikan sufrió durante toda la serie una defensa doble por parte de los knicks Nat Clifton y Harry Gallatin, por lo que la responsabilidad ofensiva recayó sobre Vern Mikkelsen. Tras empatar a 3 en los 6 convulsos primeros partidos, el séptimo y definitivo se jugó por fin en el Auditorium de Minnesota, ganando los Lakers con claridad por 82-65, obteniendo como recompesa 7.500 dólares a repartir entre los jugadores.

Al año siguiente, en la temporada 1952-53, Mikan promedió 20,6 puntos y su record personal de rebotes en una temporada, 14,4 por partido, encabezando la lista de máximos reboteadores del torneo. Fue incluido además en el mejor quinteto de la NBA por quinto año consecutivo. En febrero participó en el All-Star, dominando con 22 puntos y 16 rebotes, siendo elegido MVP del partido. En los playoffs, los Lakers llegaron nuevamente a las finales, derrotando de nuevo a los Knicks en las mismas, esta vez con más contundencia y facilidad, por 4 victorias a 1.

En la temporada 1953-54 comenzó un lento declive en el juego de Mikan. Con 29 años cumplidos, promedió ese año 18,1 puntos, 14,3 rebotes y 2,4 asistencias. Aún así, fue el máximo anotador del equipo, casi doblando a sus compañeros Jim Pollard y Vern Mikkelsen. Bajo su liderazgo, los Lakers volvieron a ganar el título en las Finales de 1954 derrotando a Syracuse Nationals por 4-3, ganando el tercer título consecutivo y el quinto en seis años, siendo el único en que fallaron el que Mikan sufrió su lesión en la pierna. Desde una perspectiva histórica, los Minneapolis Lakers de los años 50 solamente han sido superados por los grandes Boston Celtics de los 7 títulos en la década de los 60.

Las lesiones también influyeron en su decisión, ya que desde que comenzó a jugar profesionalmente se rompió 10 huesos y recibió en 16 ocasiones puntos de sutura, jugando a menudo arrastrando dichas lesiones. Sin Mikan, los Lakers alcanzaron los playoffs, pero perdieron en las Finales de División ante Fort Wayne Pistons.

A mediados de la temporada 1955-56 volvió a sorprender a todo el mundo anunciando su regreso. Jugó durante 37 partidos, pero sin embargo, su larga ausencia le hizo mella. Promedió tan sólo 10,5 puntos, 8,3 rebotes y 1,3 asistencias, cayendo su equipo en la primera ronda de playoffs ante St. Louis Hawks. Esto hizo que la decisión de retirarse definitivamente se precipitara.

Mikan fue incluido en la sesión inaugural en el Basketball Hall of Fame, en 1959, y fue declarado como mejor jugador de la primera mitad del siglo por la Associated Press. En el total de su carrera promedió 23,1 puntos y 13,4 rebotes por partido. Como dato anecdótico, nunca fue considerado MVP porque ese título no se empezó a otorgar en la NBA hasta 1956, año en el que se retiró Mikan.

En 1956 fue el candidato del Partido Republicano al Congreso de los Estados Unidos en el tercer congreso del distrito de Minnesota. Se enfrentó en una dura votación al candidato demócrata Roy Wier, un hombre de 69 años y con la experiencia en política de la que carecía Mikan, perdiendo por un estrecho margen al recibir 117.716 votos por los 127.356 de su rival. A pesar de no sentir amargura por su derrota, sí que se sintió en un momento dado traicionado, ya que esperaba que esa incursión en la política le supusiera una avalancha de clientes en su despacho de abogado, pero no fue así. Durante 6 meses no obtuvo ingreso alguno, dejando su situación económica al borde de la ruina, y teniendo que recurrir a recibir dinero de su seguro de vida.

Las cosas tampoco le fueron bien en su regreso al baloncesto profesional. En la temporada 1957-58 de la NBA el entrenador de los Lakers John Kundla fue nombrado general manager, persuadiendo a Mikan para que se hiciera cargo del banquillo del equipo como entrenador. Sin embargo, fue un movimiento desastroso, ya que los Lakers comenzaron la liga con un muy mal balance de 9 victorias y 30 derrotas antes de que Mikan renunciara devolviendo las funciones a Kundla. Tras ese tropiezo, decidió regresar a su carrera de abogado, manteniendo su gran familia con 6 hijos, especializándose en empresas e inmuebles. Además de todo ello, compró y reformó edificios en Minneapolis.

En 1967 regresó de nuevo al mundo del baloncesto profesional, llegando a ser el primer comisionado de la American Basketball Association, una liga rival de la NBA. Para atraer a los aficionados a su liga, Mikan inventó la línea de 3 puntos y el característico balón tricolor con los colores de la bandera de los Estados Unidos, que él pensaba que era más patriótico, que quedaba mejor en televisión y que era más del gusto del público que el de color marrón de la NBA. Retirado de la ABA en 1969, desapareció de la vida pública, pero dedicó su empeño en conseguir un equipo profesional para la ciudad de Minnesota, décadas después de que los Lakers se trasladaran a Los Ángeles y después de la desaparición de los Minnesota Muskies y Minnesota Pipers de la ABA. Al final se salió con la suya, liderando la creación de una nueva franquicia, los Minnesota Timberwolves en la temporada 1989-90.

En sus últimos años Mikan luchó contra la diabetes, sufriendo además fallos renales, sufriendo finalmente la amputación de su pierna derecha a la altura de la rodilla por causas de su enfermedad. Cuando su seguro dejó de pagar, tuvo que enfrentarse a graves problemas financieros. Tuvo una dura batalla legal contra la NBA y el sindicato de jugadores de la liga, protestando por los 1.700 dólares que recibían de pensión los jugadores retirados antes de 1965. Junto a Mel Davis, de la Asociación de Jugadores Retirados de la NBA, la batalla continuó, y Mikan esperaba llegar vivo cuando se firmara un nuevo convenio colectivo que finalmente reivindicara a los de su generación. En 2005, sin embargo, su estado de salud se agravó considerablemente.

Mikan está considerado como el pionero del baloncesto moderno. Fue el pívot por antonomasia, consiguiendo 11.764 puntos, con una media de 22,6, a lo largo de su trayectoria profesional, retirándose como líder histórico de anotación. Además, promedió 13,4 rebotes y 2,8 asistencias en 520 partidos de la NBL, BAA y NBA. Como indicativo de su fiereza natural, lideró también la liga en 3 ocasiones en faltas personales. Ganó 7 campeonatos de la BAA y la NBA, un trofeo al MVP del All-Star Game, 3 títulos de máximo anotador de la liga y fue elegido para jugar los 4 primeros All-Star y los primeros 6 combinando las dos ligas. Además de ser elegido el mejor jugador de la primera mitad del siglo XX, fue incluido en los equipos del 25 y el 35 aniversario de la NBA en 1970 y 1980 respectivamente, y en 1996 elegido como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA con motivo del 50 aniversario de la liga. El impacto de Mikan en el juego también se ve reflejado en el deniminado "Mikan Drill", hoy en día un ejercicio todavía vigente para los pívots en los entrenamientos.

Además, cuando la superestrella Shaquille O'Neal fichó por los Lakers, la revista Sports Illustrated lo sacó en su partada de noviembre de 1996 junto al propio Mikan y a Kareem Abdul-Jabbar, denominándolos "jugadores de leyenda". Como homenaje al jugador, desde abril de 2001 hay una estatua suya en el vestíbulo del Target Center de Minneapolis, mientras que del techo del Staples Center de Los Ángeles cuelga una banderola conmemorando los éxitos de Mikan y sus compañeros en los Lakers.

Mikan llegó a ser tan dominante en su época que algunas reglas tuvieron que cambiarse por su culpa. En concreto, la zona de 3 segundos dupicó su anchura para evitar que los hombres altos vivieran debajo del aro. Además, tuvo mucha influencia en la introducción de la regla de 24 segundos, y de la de no poder taponar un balón encontrándose en trayectoria descendiente.

Fue también responsable directamente de la introducción de la línea de tres puntos en la ABA, que posteriormente adoptarían tanto la NBA, la NCAA y la FIBA, y de la introducción del balón tricolor, que en la actualidad se emplea en la WNBA y en el concurso de triples de la NBA como balón que puntúa doble. Además, fue parte fundamental de la creación de la franquicia de los Minnesota Timberwolves.

En sus últimos años de vida desarrolló una diabetes severa, además de problemas en los riñones, que finalmente hicieron que le fuera amputada su pierna derecha a la altura de la rodilla. Para pagar los costes de las facturas médicas, se vio forzado a vender la mayoría de sus trofeos y sus recuerdos. Su pensión procedente de la NBA era de 1.700 dólares al mes. En 2005, una herida que no terminó de curar complicó más aún su estado de salud, ya de por sí muy deteriorado.

Mikan falleció el 1 de junio de 2005 en Scottsdale, Alabama, a punto de cumplir los 81 años de edad, debido a complicaciones en su diabetes además de otros achaques. Su hijo Terry informó que había estado recibiendo diálisis tres veces por semana durante sus últimos cinco años de vida.

La muerte de Mikan fue muy llorada en el mundillo del baloncesto, y atrajo la atención de los medios por su lucha en favor de sus ex compañeros de la NBA por motivos financieros. Muchos comentaristas sintieron que los jugadores actuales de la época de la bonanza económica deberían pelear por conseguir que los jugadores retirados antes de 1965 pudieran aprovecharse de los años dorados de la liga. Otra gran estrella de los Lakers, Shaquille O'Neal, se ofreció para pagar el funeral de Mikan. "Sin el número 99 (Mikan), yo no soy yo", dijo en aquella ocasión. Antes del quinto partido de las finales de la Conferencia Este entre Miami Heat y Detroit Pistons se guardó un minuto de silencio en su honor. Otro de los grandes de la época, Bob Cousy, remarcó que Mikan llevó literalmente la liga sobre sus hombros en los primeros años, y él solo se valió para hacer la liga creíble y popular.

Al principio



Magic Johnson

Earvin "Magic" Johnson on '07.jpg

Earvin Effay "Magic" Johnson, Jr. (nacido el 14 de agosto de 1959 en Lansing, Míchigan) es un ex jugador de baloncesto, considerado uno de los mejores de la historia. Militó en Los Angeles Lakers de la NBA desde 1979 hasta 1991, regresando por un breve periodo en 1996.

Tras ganar en 1979 la NCAA con la Universidad Estatal de Míchigan, Johnson llegó a los Lakers con los que establecería una de las mejores carreras en la historia de la liga, proclamándose campeón de la NBA en cinco ocasiones, jugando además nueve Finales, y de un gran número de premios individuales como el MVP de la Temporada, MVP de las Finales (en tres ocasiones ambos) y dos MVP del All-Star Game, en 1990 y en 1992. También disputó 12 All-Star Game, fue incluido en diez temporadas en los mejores quintetos de la liga y lideró la temporada regular en asistencias cuatro veces, además de formar parte del inolvidable Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, donde el combinado norteamericano se hizo con el oro barriendo a sus rivales. En 1996 fue nombrado como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA y en 2002 se consagró entrando en el Basketball Hall of Fame.

En 1991 el jugador hizo público que había contraído el virus VIH lo que le obligó a retirarse de la práctica del baloncesto inmediatamente. Con el apoyo de sus colegas de profesión, se convirtió en el primer jugador abiertamente seropositivo en jugar en la NBA.

Johnson creció en Míchigan, y desde pequeño le gustó jugar a baloncesto. Se levantaba temprano para ir a jugar antes del colegio, y frecuentemente iba a los sitios botando un balón. Según su madre, mostraba mucho entusiasmo en todo lo que hacía. Cuando por fin se unió al equipo de baloncesto de su instituto, logró con 15 años un triple-doble con 36 puntos, 16 rebotes y 16 asistencias. Después de esto, un periodista deportivo le denominó "Magic" por primera vez. Sufrió la pérdida de un compañero de equipo en accidente de coche, por lo que se confabularon para ganar el campeonato estatal como homenaje a Reggie Chastaine, el jugador fallecido, algo que lograron en la prórroga de la final. En su último año de high school lograron un balance de 27 victorias y 1 única derrota, promediando 28,8 puntos y 16,8 rebotes, ganando de nuevo el título estatal.

Magic desarrolló su trayectoria colegial en la Universidad Estatal de Míchigan, cerca de su ciudad natal. Cuando se unió al equipo, en la temporada 1977-78, consiguió rápidamente el status de gran estrella. Después de que su universidad acabara el año anterior con un mediocre balance de 12 victorias y 15 derrotas en la Big Ten Conference, pocos pensaban en el giro que iba a dar el equipo con la incorporación de Magic. Junto con su compañero, el también novato Jay Vincent, consiguieron una racha de 13 partidos ganados consecutivamente, y gracias a sus estadísticas (17 puntos, 7,9 rebotes y 7,4 asistencias por partido), consiguieron ganar el título de conferencia tras 11 temporadas de sequía, además de presentarse por primera vez en 19 años en el Torneo de la NCAA, cayendo en la final del Medio Oeste ante la Universidad de Kentucky. Johnson fue nombrado Novato del Año.

En 1979 comenzaron la temporada de forma titubeante, ya que en el mes de enero llevaban un balance de 4 victorias y 4 derrotas, pero lejos de estar acabados, lograron ganar en la prórroga al hasta entonces líder de la conferencia, Ohio State, para encadenar posteriormente una racha de 10 victorias consecutivas que les afianzarían en el primer puesto de la Big Ten. Una vez en la fase final, arrasaron en sus 4 primeros enfrentamientos, logrando una diferencia media de 23 puntos de ventaja en ellos, llevando a su equipo a la final de la NCAA, donde le esperaba la Universidad de Indiana State, invictos esa temporada, y colocados en el número 1 del ranking, en la cual jugaba el que pocos años más tarde sería su gran rival y amigo, Larry Bird, que habían permanecido invictos durante toda la temporada regular. Los de Míchigan se hicieron finalmente con el campeonato, siendo el partido universitario más visto de la historia, ganando por 75-64. Johnson fue elegido esa temporada como el mejor jugador del torneo. Jugó tan sólo 2 temporadas, pero fueron suficientes para que su fama creciera a nivel nacional. En el total las mismas promedió 17,1 puntos, 7,6 rebotes y 7,9 asistencias.

Fue elegido como número 1 en el Draft de la NBA de 1979 por Los Angeles Lakers, los cuales habían obtenido esta posibilidad tras negociar con New Orleans Jazz y ofrecerles a la entonces estrella Gail Goodrich a cambio de la primera elección del draft. Magic se unió a una franquicia sometida a un profundo cambio, con nuevo entrenador (Jack McKinney), con nuevo propietario (Jerry Buss) y varios jugadores nuevos también. Sin embargo, lo que más atrajo a Johnson fue la posibilidad de jugar junto a su gran ídolo de juventud, el pívot Kareem Abdul-Jabbar, líder histórico de anotación en la NBA. Enseguida transmitió su entusiasmo en la pista, e impuso un estilo de juego de velocidad, de pases inverosímiles, de contraataques vibrantes, que pronto se conoció como el Showtime (tiempo de espectáculo). Dada su facilidad y su altura para el rebote y la anotación, pronto lideró la liga en triples dobles, solamente superado a lo largo de la historia por otro gran base, Oscar Robertson. Además, su casi infantil entusiasmo se transmitió a las gradas, siendo muy pronto un ídolo de masas.

Los porcentajes de su primera temporada, 18 puntos, 7,7 rebotes y 7,3 asistencias, fueron suficientes para ser elegido en el Mejor quinteto de rookies de la NBA y ser titular en el All-Star Game, aunque el título de Rookie del año se lo llevara su amigo Larry Bird, que ese año se unió a los Boston Celtics. Los Lakers acabaron con un balance de 60 victorias y 22 derrotas, y con Paul Westhead reemplazando en el banquillo a McKinney después de un grave accidente de bicicleta, alcanzaron las Finales de la NBA de 1980, donde se encontraron a los Sixers del Dr. J, Julius Erving y del potente Darryl Dawkins. Los Lakers tomaron ventaja en las series 3-2, hasta que Kareem Abdul-Jabbar se lesionó en la rodilla. Su entrenador decidió entonces poner en el puesto de pívot a Magic, el cual sorprendió a todo el mundo con 42 puntos, 15 rebotes, 7 asistencias y 3 robos de balón, ganando el sexto y definitivo partido 122-107, siendo nombrado MVP de las Finales de la NBA. Con solo 20 años, ya había conseguido distinciones individuales en High School, universidad y como profesional. Llegó a convertirse en uno de los únicos cuatro jugadores en toda la historia en ganar consecutivamente los títulos de la NCAA y la NBA.

Johnson se perdió gran parte de la temporada 1980-81 a causa de una lesión en la rodilla, disputando tan solo 37 partidos en la liga regular. En los playoffs de esa temporada fueron eliminados en primera ronda por los Houston Rockets. A pesar de ello, al terminar la misma, Johnson firmó un espectacular contrato de 25 años de duración por un valor de 25 millones de dólares, cortesía del propietario del equipo, el Dr. Buss, que se quedó impresionado por su juego espectacular. Sin embargo, los problemas continuaron la temporada siguiente, donde tuvo un duro enfrentamiento con su entrenador, Westhead. Tras una victoria en casa de los Utah Jazz, Magic manifestó: no puedo seguir jugando más en este equipo. El propietario del equipo, en vez de hacer caso a las demandas de Johnson, despidió al entrenador. Por primera vez en su carrera, Magic tuvo que escuchar abucheos del público, incluso de sus propios aficionados. Johnson respondió de esa manera a las críticas. En esa temporada, logró al menos 700 puntos, asistencias y rebotes, uniéndose a Wilt Chamberlain y Oscar Robertson en el selecto club que había alcanzado tales cifras. Los Lakers arrasaron en los playoffs, llegando a las finales de nuevo ante los Sixers, que contaban con el Dr. J y Andrew Toney como principales estrellas. Johnson lideró a su equipo en la victoria por 4 a 2, llevándose su segundo título de MVP de las Finales NBA.

En la temporada 1982-83, Magic volvió a tener una muy destacada actuación, promediando 16,8 puntos, 8,6 rebotes y 10,5 asistencias, ganándose su primera nominación al Mejor quinteto de la NBA, alcanzando su equipo de nuevo las Finales. Sin embargo, en esta ocasión sufrió las bajas de sus compañeros Norm Nixon, James Worthy y Bob McAdoo por lesión, siendo arrasados en la final por los Sixers, que contaban con su nuevo pívot y finalmente MVP de las Finales, Moses Malone.

A la liga llegó al mismo tiempo otro jugador que terminaría convirtiéndose en leyenda, alero de los Boston Celtics y viejo conocido de Magic, con el que se enfrentó en la Final de la NCAA en 1981: Larry Bird. El periodista alemán Günter Bork los definió como polos opuestos: por un lado, el jugador negro, sonriente y espectacular que era Johnson, y por el otro, el jugador blanco, introvertido y trabajador que era Bird. Además, la fortaleza de ambas plantillas hizo que la rivalidad se prolongara en el tiempo, siendo la lucha del Showtime, un baloncesto rápido y espectacular, contra el juego preciso y seguro de los Celtics.

Ambos eran estellas en sus equipos, pero los Celtics competían en la Conferencia Este mientras que los Lakers lo hacían en la Conferencia Oeste, por lo que la única forma de encontrarse en la post-temporada era en las Finales. Esto no ocurrió hasta 1984. Ese año Magic volvió a tener una actuación destacada, con promedios de 17,6 puntos, 7,3 rebotes y 13,1 asistencias, y junto a Kareem Abdul-Jabbar llevó a su equipo a las finales, donde se encontrarían por fin con los Celtics. Varios errores decisivos en el segundo, cuarto y séptimo y definitivo partido hicieron que el título volase a Massachussets, siendo nombrado Larry Bird MVP de las Finales. Por todo ello, Kevin McHale, uno de los puntales de Boston, se mofó calificando a su rival como "Tragic" Johnson.

En la siguiente temporada, la 84-85, Johnson volvió a destacar en la fase regular, promediando 18,3 puntos, 6,2 rebotes y 12,6 asistencias, llevando a los Lakers de nuevo a las Finales, donde de nuevo se encontrarían con los Celtics. Tras un mal comienzo, que hacía presagiar una rápida resolución de la final, al perder 114-148, el equipo reaccionó dando la vuelta a las series, ganando finalmente 4-2, gracias sobre todo a Abdul-Jabbar ya con 38 años y, por supuesto, a Magic, que promedió 15,2 asistencias en los 6 partidos de la final.

La temporada 1985-86 resultó decepcionante para Magic y sus Lakers. A pesar de las buenas cifras de nuevo en la liga regular (18,8 puntos, 5,9 rebotes y 12,6 asistencias), los Lakers cayeron estrepitosamente en las Finales de la Conferencia Oeste ante unos Houston Rockets liderados por sus Torres Gemelas, Hakeem Olajuwon y Ralph Sampson por 4 a 1. Sin embargo, al año siguiente Johnson hizo su mejor temporada, promediando 23,6 puntos (el tope de su carrera), 6,3 rebotes y 12,2 asistencias, ganando su primer MVP de la NBA, el único premio que se le había resistido desde el inicio de su carrera. Los Lakers se encontraron de nuevo con los Celtics en la final, donde fue trascendental la defensa que hizo Michael Cooper sobre la estrella de Boston Larry Bird. Johnson fue de nuevo provicencial, especialmente en el cuarto partido, cuando anotó un gancho a dos segundos del final sobre dos hombres más altos que él, Kevin McHale y Robert Parish, dando la victoria al equipo californiano por 107-106. Finalmente los Lakers ganaron la final 4-2.

Antes de comenzar la temporada 1987-88, el entrenador de los Lakers Pat Riley conmocionó al equipo prometiendo repetir título, obviando la maldición que hacía que un mismo equipo no consiguiera dos anillos consecutivos desde la temporada 1968-69. Johnson volvió a tener una fase regular productiva, con 19,6 puntos, 6,2 rebotes y 11,9 asistencias por partido. En los playoffs los Lakers sobrevivieron a dos trepidantes eliminatorias que llegaron al séptimo partido, contra Utah Jazz y los Dallas Mavericks, para encontrarse en la final con los temidos bad boys, los Detroit Pistons, con fama de jugar al baloncesto en el límite de la dureza permitida. Tras 6 intensos partidos, con el marcador empatado a 3 victorias, la figura de James Worthy emergió en el séptimo y definitivo encuentro, consiguiendo un triple-doble, 36 puntos, 16 rebotes y 10 asistencias, llevando a su equipo a la consecución del campeonato al vencer 108-105, y ganando el MVP de las Finales.

En la temporada 1988-89, Johnson promedió 22,5 puntos, 7,9 rebotes y 12,8 asistencias por partido, ganando su segundo MVP de la NBA. Los Lakers alcanzaron de nuevo las Finales, pero una lesión de ligamentos de Magic puso en bandeja el título a los Pistons, que arrasaron 4-0, dando una triste despedida de las finales al gran Abdul-Jabbar, que con 42 años disputaría por última vez una post-temporada. Al año siguiente la historia se repetiría, ya que Johnson volvió a ganar el MVP, pero los Lakers caerían en segunda ronda de playoffs ante Phoenix Suns.

En la temporada 1990-91 los Lakers repetirían aparición en las finales, esta vez ante unos Chicago Bulls que contaban con su gran estrella Michael Jordan. Su aportación, unido a la excepcional defensa de Scottie Pippen sobre Magic, les dio el primero de una larga serie de éxitos para el equipo de la Ciudad del Viento.

Al comenzar la temporada 1991-92, Johnson se perdió sus tres primeros partidos oficialmente por una infección estomacal. No tardó en convocar una rueda de prensa y conmocionar al mundo, el 7 de noviembre de 1991, anunciando que estaba infectado por el virus VIH y su inmediata retirada del baloncesto. Descubrió su enfermedad al tratar de hacerse un seguro de vida, dando positivo en los análisis del SIDA. Pero lejos de mensajes negativos, sorprendió al anunciar su felicidad de que su esposa Cookie y el hijo que ambos esperaban no estaban infectados, y que iba a dedicar su vida a luchar contra esta enfermedad. El entorno de la NBA se conmocionó, e incluso el presidente George H. W. Bush declaró: "Para mí, Magic es un héroe, un héroe para cualquiera que ame el deporte". Automáticamente pasó a la "lista de lesionados" del equipo, y debido a su situación contractual, siguió cobrando de la franquicia angelina.

A pesar de todo ello, Magic fue votado por el público para jugar el All-Star Game de esa temporada.Fueron varios los jugadores que se mostraron reacios a jugar con alguien que en teoría les podría contagiar un virus mortal, entre ellos Karl Malone. Pero la magia que proclama su apodo hizo que todo ello quedara en un segundo plano, jugando el partido, llevando a la victoria a la Conferencia Oeste por 153-113, y ofreciendo al mundo dos minutos finales completamente inolvidables, jugándose un "uno contra uno" primero ante su gran amigo Isiah Thomas, posteriormente contra otra leyenda del baloncesto, Michael Jordan (mientras el resto de los equipos en cancha eran meros espectadores), y acabando prematuramente el partido con un triple inverosímil desde casi 8 metros, para abrazarse contra rivales y amigos, en un espontáneo homenaje. Además, fue galardonado con el MVP del partido.

A pesar de haber dado positivo en los análisis del SIDA, Magic fue convocado con la Selección de baloncesto de Estados Unidos para participar en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Aquel mítico equipo, denominado Dream Team (equipo de ensueño) por la cantidad de estrellas del baloncesto NBA reunidas en él, arrasó en el torneo de baloncesto. Por primera vez, leyendas vivas de este deporte jugaron juntas en el mismo equipo, en el cual, además de Johnson, estaban Larry Bird, Michael Jordan, Charles Barkley, Karl Malone, Pat Ewing, John Stockton o David Robinson, entre otros.

Johnson estuvo renqueante todo el torneo, a causa de una pequeña lesión en la rodilla, participando menos de lo que le hubiese gustado en el torneo. A pesar de ello, las Olimpiadas de Barcelona se recordarán, entre otras cosas, por haber sido el lugar donde uno de los más grandes jugadores de la historia dio sus últimas lecciones.

Johnson anunció su regreso a las canchas en la temporada 1992-93, pero tras participar en partidos de pre-temporada, decidió no hacerlo alegando motivos personales. Se embarcó en otros compromisos, entre los que estaban el escribir un libro sobre sexo seguro y el realizar una gira por Asia y Australia junto a antiguos jugadores de la NBA.

En la temporada 1993-94 aceptó hacerse cargo del equipo de los Lakers como entrenador principal, pero tras disputar 16 partidos renunció a su cargo. A cambio, pasó a ser accionista del equipo en junio de 1994. La sorpresa llegó ya comenzada la temporada 1995-96, cuando volvió a calzarse unas zapatillas de baloncesto para jugar sus últimos 32 partidos como profesional, a la edad de 36 años. A pesar del tiempo retirado, promedió 14,6 puntos, 6,9 asistencias y 5,7 rebotes. Llegó a jugar los playoffs, siendo eliminados por Houston Rockets en la primera ronda, retirándose definitivamente. Johnson explicó su regreso con estas palabras: "Voy a terminar mi mandato, algo que no pude hacer cuando se frustró mi regreso en 1992".

En los Lakers se desarrollaría toda su etapa profesional (desde 1979 a 1991) donde gracias a su velocidad, su gran manejo del balón y su magnífica visión de juego, desempeñó de manera magistral el puesto de base (con 2,03 metros de altura), y llevó al equipo a conquistar cinco campeonatos de la NBA (1980, 1982, 1985, 1987 y 1988). Johnson es uno de los cuatro únicos jugadores en ganar los títulos de la NCAA y NBA en años consecutivos, y es el único rookie de la NBA en ganar el MVP de las Finales de la NBA (1980); galardón que volvió a conquistar en otras dos ocasiones (1982 y 1987). Fue elegido MVP de la Temporada en tres ocasiones (1987, 1989 y 1990) y MVP del All-Star Game en 1990 y 1992; esta última ocasión, un año después de su retirada.

El sobrenombre de "Magic" proviene del instituto y es debido a su gran habilidad para el pase, que le permitía repartir gran cantidad de asistencias (11,2 por partido durante toda su etapa profesional para un total de 10.141) a sus compañeros de juego a los que, con su carisma, contagiaba su entusiasmo por el juego y su carácter ganador. Fue un buen anotador y promedió durante toda su carrera 19,5 puntos por partido, pero "Magic" sobresalía en todas las facetas del juego. Durante diferentes periodos de su carrera fue el mejor del campeonato en asistencias (lideró este ranking desde 1982 a 1987) y robos de balón. Guió a los Lakers para ser el equipo más anotador tres veces (1987, 1989 y 1990) y el más reboteador dos veces (1982 y 1983). Su espectacular forma de jugar, sus pases sin mirar y su rapidez contribuyen a que el estilo de juego de los Lakers de aquella época fuera conocido como el "Showtime".

Los Lakers habían roto otro maleficio, pues desde que los Celtics lo consiguieron en el bienio 1968-69 nadie había conseguido ganar dos campeonatos consecutivos. "Magic" fue el hombre decisivo para los Lakers en toda la final (y en el camino a la final). En su plena madurez como jugador, pasó cuando tenía que pasar, repartió juego como nunca y metió canastas fundamentales cuando en los momentos decisivos el balón "quemaba" en las manos de los demás. Quizá nunca como entonces se mereció el MVP de las Finales, aunque un impresionante triple doble de su compañero James Worthy en el último partido, hizo que el jurado se decantara por éste para ese galardón. Éste fue el canto del cisne del "Showtime".

16 años después de que le fuera detectado el virus del SIDA, Magic se dedica a dar charlas y conferencias en colegios e instituciones estadounidenses mostrando a la gente la forma de prevenir su enfermedad y la de luchar contra la misma. Cuenta su experiencia con la esperanza de que, sobre todo la gente joven capte su mensaje, como explicaba en un colegio de Washington en 2006: Las únicas cosas que han salvado mi vida han sido la detección precoz y los antirretrovirales. Trata de demostrar al mundo que su enfermedad es, en primer lugar, evitable, y que, en el caso de caer en ella, se puede aprender a convivir con la misma.

Sus negocios después de su retirada incluyen teatros que ahora son parte de Loews Cineplex Theatres, Inc. También ha hecho giras jugando partidos amistosos con otros equipos por todo el mundo e incluso volvió a la NBA, pero esta vez para entrenar a su equipo de toda la vida cuando sólo quedaban 16 partidos de la temporada regular 1993-94. En la temporada 1995-96 retornó para jugar 32 partidos (siempre con los Lakers) y luego se retiró definitivamente. Sus números al momento del retiro fueron impresionantes: en una vida deportiva relativamente corta de 906 juegos de temporada regular (John Stockton, el fenomenal base de Utah Jazz jugó unos 1.504 encuentros de temporada regular) Magic promedió 19.5 puntos (para un total de 17.707, con porcentajes de 52% en tiros de campo, 30,3% en triples y 84,4% en libres), 7,2 rebotes (con un total de 6559) y 11,2 asistencias (totalizando 10.141).

El 10 de octubre de 2008, una emisora de Minneapolis anunció que transmitiría anuncios para crear conciencia sobre el VIH/SIDA después de que un par de comentaristas acusaran a Magic Johnson de fingir su diagnóstico y tras las duras críticas del ex jugador de baloncesto.

Chris Baker y Langdon Perry, de la emisora de radio KTLK, hicieron los comentarios dos días antes en un programa de Baker de corte conservador. El contexto de los comentarios no quedó del todo claro, pero surgieron cuando un oyente llamó para quejarse sobre las exigencias a los trabajadores. Perry respondió con una pregunta sobre enfermedades con las que una persona puede vivir mucho tiempo "si recibe medicinas".

Baker respondió "¿cómo Magic Johnson?", a lo que Perry agregó "como Magic Johnson con su SIDA falso. Magic fingió el SIDA". Baker dijo "¿tú crees que Magic fingió el SIDA por lástima?", y Perry le respondió "estoy convencido que Magic fingió el SIDA". "Yo también", afirmó Baker.

Johnson emitió un comunicado el jueves diciendo que está "indignado porque Chris Baker y Langdon Perry le restaran importancia a un asunto tan serio y mortal". "Millones de personas están muriendo de VIH/SIDA, y el hecho de que bromeen sobre mi condición es increíble", dijo el ex jugador.

Al principio



Portland Trail Blazers

Clyde Drexler llegó a los Blazers en 1983.

Portland Trail Blazers es un equipo de baloncesto de la NBA con base en Portland, Oregón. Juega en la División Noroeste de la Conferencia Oeste. Antes de trasladarse al Rose Garden en 1995, los Blazers disputaban sus partidos como locales en el Memorial Coliseum. El equipo entró en la NBA en 1970 y es la única franquicia profesional en Oregón de una gran liga deportiva. Los Blazers disfrutaron además de un gran apoyo por parte del público; desde 1977 hasta 1995, el equipo llenó su estadio durante 815 partidos en casa consecutivos, siendo la mayor racha en la historia del deporte profesional norteamericano.

Los Blazers han llegado a las Finales de la NBA en tres ocasiones, ganando su único campeonato en 1977 y finalizando subcampeones en 1990 y 1992. Además, el equipo se ha clasificado para playoffs en 25 de las 36 temporadas que llevan en la NBA desde su existencia, incluyendo una racha de 21 apariciones consecutivas desde 1983 hasta 2003. Cuatro jugadores que pertenecen al Basketball Hall of Fame han vestido la camiseta de los Blazers (Lenny Wilkens, Bill Walton, Clyde Drexler y Drazen Petrovic) y uno ha sido reconocido por la NBA como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la liga (Scottie Pippen). Walton es el jugador más exitoso de la historia de los Blazers, habiendo ganado el MVP de las Finales en 1977 y el MVP de la temporada al año siguiente. Geoff Petrie, Sidney Wicks y Brandon Roy han recibido el premio Rookie del Año con el equipo, Mike Schuler y Mike Dunleavy el de Mejor Entrenador del Año, y Lenny Wilkens y Jack Ramsay han sido incluidos en el Hall of Fame como entrenadores.

El 6 de febrero de 1970, y tras el pago de 3,7 millones de dólares, la ciudad de Portland conseguía tener un equipo en la NBA, fruto de la expansión de ese mismo año. Junto a los Blazers, Buffalo Braves (hoy Los Angeles Clippers) y Cleveland Cavaliers, se unieron también a la liga. El equipo se construyó alrededor de Geoff Petrie, un primera ronda del Draft proveniente de la Universidad de Princeton, y el alero de 2,08 LeRoy Ellis, que consiguieron en el draft de expansión.

Los Blazers debutaron en la liga el 16 de octubre de 1970, derrotando a los también novatos Cleveland Cavaliers por 115-112. Jim Barnett anotó el primer punto en la historia de la franquicia. Entrenados por Rolland Todd, técnico procedente de la Universidad de Nevada-Las Vegas, los Blazers finalizaron la temporada con un balance de 29 victorias y 53 derrotas, respetable para tratarse de una franquicia en expansión. En aquella temporada, los aficionados de los Blazers pudieron disfrutar de varias actuaciones memorables individuales, como los 26 rebotes de Ellis en un partido (récord vigente hasta 1975, cuando fue superado por Sidney Wicks con 27), y los 12 rechaces capturados en un cuarto por el mismo jugador semanas después ante New York Knicks. Barnett también consiguió un récord que tardó en batirse al anotar los 16 tiros libres que intentó el 18 de noviembre ante Atlanta Hawks.

A pesar de todo, las decepciones también tuvieron cabida a lo largo de la campaña. El 24 de noviembre, los jóvenes Blazers fueron superados por una diferencia de 52 puntos por Baltimore Bullets. Una de las mejores noticias fue Geoff Petrie, promediando 24.8 puntos por partido, séptimo mejor promedio anotador en la liga, y ganando el Rookie del Año junto con Dave Cowens, de Boston Celtics.

Después de un prometedor primer año en la NBA, los Blazers descendieron de manera considerable el nivel de juego y solo pudieron ganar 18 encuentros en la segunda temporada. Todd fue despedido como entrenador tras 56 partidos y Stu Inman se encargó de reemplazarle para los últimos 26 partidos de competición. En una campaña negativa hubo momentos memorables como la actuación del capitán del equipo Rick Adelman el 19 de noviembre de 1971 repartiendo 17 asistencias contra los Cavaliers, un récord que se mantendría en la franquicia hasta finales de los 80. Aquella no fue la única, ya que el mejor partido de los Blazers llegó el 18 de marzo de 1972; con la temporada regular prácticamente finalizada, el equipo venció por 133-86 a los Knicks, firmes aspirantes al anillo. Esos 42 puntos de diferencia fueron durante una década un récord en la franquicia.

El novato Sidney Wicks, procedente de UCLA, fue el segundo Rookie del Año en la historia de los Blazers (en dos temporadas de existencia), sucediendo a su compañero Petrie. Wicks promedió 24.5 puntos y 11.5 rebotes, jugando además el All-Star Game. Petrie aportó 18.9 puntos por noche, siendo el comienzo de una de las mejores parejas anotadoras en la historia del equipo.

En la temporada 1972-73, los Blazers ficharon a Jack McCloskey, entrenador de Wake Forest, para dirigir al equipo. La mejora se notó, aunque solo fueron capaces de ganar 3 partidos más que el año anterior, finalizando con un balance de 21-61. Petrie anotó en dos ocasiones 51 puntos, récord de la franquicia, ambas con Houston Rockets como rival. Petrie promedió 24.9 puntos por partido, superando los 23.8 de Wicks, aunque el último disputó su primer All-Star y único como titular en su carrera. En la siguiente campaña los Blazers ganaron 27 partidos y consiguieron un registro de 5 victorias y 4 derrotas en octubre, siendo el primer mes ganador en la historia de los Blazers. Sin embargo, a partir de esa fecha el equipo comenzó su particular caída, recibiendo abultadas derrotas y estelares actuaciones individuales de jugadores de equipos rivales. El 28 de octubre, Elmore Smith taponó 17 lanzamientos de los Blazers, récord de todos los tiempos en la NBA, y cinco meses después Rick Barry realizó la anotación más alta de su carrera con 64 puntos. McCloskey fue cesado al finalizar la temporada. Aquella campaña, además, se caracterizó por la elección en el Draft de LaRue Martin, considerado el peor número 1 de draft de la historia. Martin promedió 4.4 puntos en su primera temporada y solo permaneció tres años más en la liga. El error fue evidente al comprobar que jugadores como Bob McAdoo y Julius Erving fueron elegidos posteriormente.

En la temporada 1974-75, bajo la tutela del nuevo entrenador Lenny Wilkens y la elección en el Draft del pívot Bill Walton, tres veces Jugador del Año de la NCAA con UCLA, los Blazers comenzaron a mostrar signos de mejoría. Lograron 11 victorias más con respecto a la temporada anterior, finalizando con un balance de 38-44.

En el primer partido de la temporada regular, los Blazers derrotaron a los Cavaliers por 131-129 en cuatro prórrogas, convirtiéndose en el partido más largo en la historia del equipo. El 16 de noviembre ante Los Angeles Lakers, el base Larry Steele robó 10 balones, récord que se mantendría hasta que Clyde Drexler lo igualara en 1986. Meses después, en un encuentro a doble prórroga en Los Ángeles, Wicks estableció el récord de franquicia de más rebotes en un partido con 27. El ala-pívot disputó los 82 partidos de la liga y lideró a los Blazers en anotación (21.7 por noche) y en rebotes (10.7). El equipo terminó la campaña muy fuerte, con una positiva marca de 9-7 en marzo y un 3-0 en abril.

Después de la prometedora temporada anterior, los Blazers encararon la 1975-76 con agradables esperanzas. Aunque perdieron un partido más (37-45), la gran noticia fue Walton, quien a pesar de las lesiones comenzó a mostrar sus cualidades. A finales de enero, Walton dominó bajo tableros con 22 rebotes defensivos ante Golden State Warriors, y días más tarde capturó otros 20 defensivos contra Washington Bullets. Sus promedios al final de temporada fueron de 16.1 puntos y 13.4 rebotes por partido. Los Blazers también añadieron a su plantilla al base novato Lionel Hollins.

A pesar de todo, los Blazers seguían siendo aún un conjunto joven e inexperto, muestra de ello fue la mayor derrota en la historia de la franquicia en febrero de 1976, cuando Chicago Bulls les venció por 130-74. Con el cierre de la temporada el entrenador Wilkens dejó el equipo para marcharse a Seattle SuperSonics, donde reconstruiría al equipo y les haría campeón en 1979.

Los Blazers dominaron el mundo de la canasta en la temporada 1976-77, mostrando a todo el país un baloncesto excitante y un nivel de juego nunca visto antes en Oregón. Tras un decente 49-33 en la temporada regular, el equipo pudo al fin disfrutar de su primera participación en unos playoffs de la NBA.

Éste fue el primer año del reinado del entrenador Jack Ramsay. Su década con Portland solidificaría su reputación como uno de los técnicos más creativos de la liga. También fue el año en el que cuatro equipos de la ya desaparecida ABA se unieron a la NBA (Denver Nuggets, New York Nets, Indiana Pacers y San Antonio Spurs). La fusión llevó a una reorganización de las estrellas de la liga, por lo que Portland adquirió a Maurice Lucas con la segunda elección del draft de dispersión de la ABA. Sin embargo, la llegada de Lucas no fue gratuita, ya que los Blazers tuvieron que traspasar a Geoff Petrie y Steve Hawes por la segunda posición. De manera posterior, y con polémica incluida, la franquicia vendió a Wicks a Boston Celtics.

Con una plantilla renovada y jugadores jóvenes que rápidamente se amoldaron a la liga, los nuevos Blazers eran un equipo fuerte a mitad de la temporada por primera vez en su historia. Walton y Lucas representaron a Portland en el All-Star Game de 1977, aunque Walton se perdió el partido por lesión. Pero tarde o temprano la temporada se les empezó a hacer larga y el equipo flaqueó en febrero y en marzo con una marca de 10-16 en los dos meses. Sin embargo, con un perfecto 5-0 en abril, los Blazers entraron en forma a los playoffs.

El fenómeno conocido como Blazermanía comenzó a hacer efecto. El 5 de abril todavía estaban disponibles algunas entradas en el Memorial Coliseum cuando el equipo se enfrentó con Detroit Pistons ante 12.359 espectadores. Aquel fue el último día que un aficionado podía comprar una entrada. Desde dicho día y continuando hasta mediados de los 90, cada partido en casa de Portland era un éxito taquillero. La capacidad del pabellón fue de 12.666 hasta 1988, cuando fue ampliado hasta 12.854 y más tarde hasta 12.888.

El debut de los Blazers en playoffs fue ante Chicago Bulls en primera ronda. El equipo ganó el primer partido de playoffs de su historia por 96-83 el 12 de abril de 1977, y cinco días más tarde cerró la eliminatoria al ganar su segundo encuentro. En Semifinales de Conferencia el rival fue Denver Nuggets, a los que vencieron por 4-2 y se enfrentaron en las Finales de Conferencia con Los Angeles Lakers de Kareem Abdul-Jabbar. Sorprendentemente, los Blazers se deshicieron de los californianos en cuatro partidos. En las Finales de la NBA, unos Philadelphia 76ers liderados por Julius Erving intentaron bajar de la nube en la que vivían a los Blazers. Los 76ers ganaron los dos primeros partidos de la serie en Philadelphia. De vuelta a casa, los Blazers derrotaron a los 76ers por 129-107 en el tercer partido, y por 130-98 en el cuarto, igualando así la eliminatoria. Tres días después, Portland dio la vuelta a la serie ganando el quinto duelo.

El sexto encuentro tuvo lugar en el Memorial Coliseum el 6 de junio de 1977. Erving anotó 40 puntos en el partido, pero los Blazers salieron vencedores por 109-107 y se convirtieron en los nuevos campeones de la NBA en la primera participación del equipo en playoffs en su historia. Walton aportó 20 puntos, 23 rebotes, 7 asistencias y 8 tapones, y fue nombrado MVP de las Finales. Walton era la estrella y el jugador más reconocible de los Blazers, con su ostentosa personalidad, sus inclinaciones contraculturales (que encajaban con el ambiente general que existía en Portland a mediados de los 70) y su estilo intenso e inteligente del juego. Pero la victoria de los Blazers fue el triunfo de un equipo bien equilibrado sobre una colección de más brillantes talentos individuales. Esta tendencia de juego ya se había visto a lo largo de la década en los campeonatos de los Celtics, Lakers, Knicks y Warriors, basándose en el juego colectivo por encima de las individualidades.

Lucas lideró al equipo en minutos jugados y en anotación, promediando 20.1 puntos. Dave Twardzik estableció un nuevo récord de franquicia en porcentaje de tiros de campo con un 61.2%, mientras que Walton lo hizo en el apartado reboteador con 14.4 por partido y en tapones con 3.25 por noche. El base de segundo año Lionel Hollins lideró en asistencias con 4.1 y en robos de balón con 166.

Los actuales campeones no tuvieron problemas en la temporada regular 1977-78 y accedieron fácilmente a playoffs tras ganar 58 partidos, el mejor registro en la NBA. En febrero marchaban con un 50-10, incluyendo un récord de 26 victorias consecutivas en casa (34 seguidas juntando también la temporada anterior). A final de temporada asombraron con un negativo balance de 8 victorias y 14 derrotas, y ya en playoffs, cayeron eliminados en Semifinales de Conferencia por Seattle SuperSonics. Walton, en cambio, fue premiado con el MVP de la temporada, primera y única que vez que un jugador de los Blazers recibe este galardón en la historia. El pívot también fue incluido en el mejor quinteto de la campaña, mientras que Lucas formó parte del segundo. Walton, Lucas y Hollins disputaron el All-Star Game y los tres estuvieron en el mejor quinteto defensivo de la NBA.

En el tercer año de Ramsay al frente del equipo, los Blazers consiguieron 45 victorias, 13 menos que la temporada anterior. Sería el primer curso de un modelo que le acompañaría hasta entrados los años 80; buenas y profundas plantillas, con jugadores notables aunque no espectaculares, con las que finalizarían campañas con al menos 40 victorias pero con poco éxito en playoffs. En la 78-79, Walton se perdió la temporada completa por una fractura por estrés en el pie, siendo el inicio de los problemas físicos que le limitarían hasta el final de su carrera. A final de temporada, se convirtió en agente libre y fichó por San Diego Clippers.

Portland continuó con su prolongada cuesta abajo en la campaña 1979-80, ganando solamente 38 encuentros. Tom Owens lideró al equipo en anotación con 16.4 puntos por partido, el segundo promedio más bajo en la historia del equipo para un líder anotador de los Blazers. Calvin Natt, uno de los mejores jugadores de Portland, llegó procedente de New Jersey Nets en un traspaso por Lucas. Natt jugó los últimos 25 partidos de la temporada regular y promedió 20.4 puntos por noche con la camiseta de los Blazers.

Los Blazers entraron en los 80 con un equipo construido en torno al pívot Mychal Thompson y al base Jim Paxson, las primeras rondas del equipo en el Draft de 1979. Portland logró 45 victorias y pareció tomar la dirección correcta. Sin embargo, en playoffs cayó a las primeras de cambio por cuarto año consecutivo. En la temporada siguiente, los Blazers no se clasificaron para playoffs por primera vez desde 1976 (y por última hasta 2004) tras firmar un balance de 42-40. Thompson lideró al equipo en anotación con 20.4 puntos por partido, en rebotes con 11.7 y en minutos jugados con 39.6, batiendo un récord de franquicia en este apartado estadístico.

En la temporada 1982-83 consiguieron un registro de 46 victorias y 36 derrotas. En playoffs pasaron de primera ronda por segunda vez en su historia después de eliminar fácilmente a Seattle SuperSonics. El punto álgido del equipo llegó el 21 de noviembre de 1982 tras endosar un 129-79 a Cleveland Cavaliers, siendo esos 50 puntos de diferencia el mayor margen de victoria en la historia de los Blazers. El capitán Paxson fue el máximo anotador del equipo con 21.7 puntos por partido, secundado por Natt con 20.4.

El 48-34 en la temporada 1983-84 fue el mejor récord de los Blazers en los últimos siete años. Pero el mayor logro del equipo llegó antes de que la campaña diera comienzo, cuando Portland seleccionó en la 14ª posición del Draft de 1983 a Clyde Drexler de la Universidad de Houston. Drexler disfrutó de una modesta temporada de novato (7.7 puntos por encuentro), pero en un futuro se convertiría en un perenne All-Star, un integrante del mítico Dream Team, en la fuerza motriz de los Blazers subcampeones de la NBA a principios de los 90 por partida doble y en el máximo anotador en la historia de la franquicia.

En la siguiente campaña el equipo pasó más problemas de los esperados para lograr un puesto en la postemporada, ganando 6 partidos menos que el año anterior pero llegando una ronda más lejos en playoffs. Al igual que en 1983, los Lakers apearon a los Blazers en Semifinales de Conferencia por 4-1. Antes de que la temporada empezara, la franquicia traspasó a Calvin Natt, Wayne Cooper, Fat Lever y una elección de primera ronda de draft a Denver Nuggets a cambio del tirador Kiki Vandeweghe. Éste lideró a los Blazers en anotación con 22.4 puntos por partido y logró un récord de franquicia con su 89.6% en tiros libres. Drexler mejoró hasta los 17.2 puntos, capturó 217 rebotes ofensivos y robó 177 balones (líder de su equipo en ambas categorías). El pívot novato Sam Bowie, quien fue elegido en la segunda posición del Draft de 1984 por delante de Michael Jordan, mostró tímidamente sus habilidades, aunque su carrera sería castigada por las lesiones como le ocurrió a Bill Walton.

En la temporada 1985-86, el equipo cayó en picado. Logró un balance de 40-42, terminando por debajo del 50% en victorias por primera vez desde 1980, y fue eliminado en primera ronda por Denver Nuggets. A pesar del bajo rendimiento del equipo, Drexler disputó su primer All-Star Game y Vandeweghe fue el máximo anotador con 24.8 puntos por noche. Después de 10 años y 453 encuentros con los Blazers, Ramsay fue destituido a final de temporada.

Tras el adiós de Ramsay, Mike Schuler se convirtió en el nuevo entrenador de los Trail Blazers. En su primera temporada lideró al equipo a su mejor registro en la última década, ganando 49 partidos y perdiendo 33, siendo además nombrado Mejor Entrenador del Año. Portland era todo un portento ofensivo, promediando 117.9 puntos por partido, récord de franquicia, con Vandeweghe (26.9 puntos) y Drexler (21.7) haciendo la mayor parte del daño. Steve Johnson se incorporó al equipo procedente de San Antonio Spurs para cubrir la baja de Mychal Thompson. En playoffs volvieron a caer a las primeras de cambio, esta vez ante Houston Rockets en cuatro partidos.

En la 1987-88, Portland volvió a convertirse en un serio aspirante al campeonato. En temporada regular se fue hasta las 53 victorias, con Drexler y Terry Porter como estrellas emergentes. Pero por tercer año consecutivo la primera ronda de playoffs se le atragantó al equipo, siendo en esta ocasión Utah Jazz el encargado de mandar a casa a los Blazers. El 21 de febrero de 1987, Paxson tuvo el honor de ser el primer blazer en llegar hasta los 10.000 puntos. Drexler se instaló en la élite de la liga promediando 27 puntos por partido y anotando 2.185 puntos, batiendo un récord de franquicia. Sería la primera de las cinco campañas consecutivas como máximo anotador de los Blazers.

Cerca del final de la temporada 1988-89, Larry Weinberg anunció que vendía la franquicia al cofundador de Microsoft Paul Allen. Las grandes esperanzas depositadas en los Blazers para ésta temporada se hicieron añicos al firmar un desastroso 39-43 que le costó el puesto de entrenador a Schuler a mitad de año. Rick Adelman, ex-jugador de los Blazers, se encargó de sustituirle. Sin embargo, en una campaña tan decepcionante también hubo hueco para momentos destacados. El 6 de enero de 1989, Drexler anotó 50 puntos a Sacramento Kings, quedándose a tan solo un punto del récord de franquicia que ostentaba Geoff Petrie desde 1973. El récord que superó el escolta fue el de mejor promedio de puntos en una temporada, con 27.2, y de robos de balón, con 2.73 por encuentro. Kevin Duckworth demostró ser la respuesta a la búsqueda de los Blazers por un pívot de garantías, promediando 18.1 puntos y siendo seleccionado para jugar su primer All-Star Game.

Con la excepción del campeonato conseguido en 1977 (y la temporada siguiente) los primeros años de la década de los 90 son por lo general recordados como la mejor era de la historia del club. En la temporada 1989-90 el equipo acabó con un record de 59 victorias por tan sólo 23 derrotas, y en los playoffs derrotaron consecutivamente a Dallas Mavericks, San Antonio Spurs y Phoenix Suns, cayendo finalmente en la gran final ante los vigentes campeones, los Detroit Pistons liderados por Isiah Thomas y Bill Laimbeer, por 4-1. Pero el optimismo se apoderó de la ciudad. Su juego se caracterizó por una dura defensa y rebote, los destellos en el juego de Clyde Drexler y Jerome Kersey y la aportación en el tiro exterior de Terry Porter y Drazen Petrovic. Buck Williams llegó procedente de New Jersey Nets a cambio de Sam Bowie, y en su primera temporada en Portland lideró al equipo en rebotes (9.8 por partido) y en porcentaje de tiros de campo (54.8%). El 26 de diciembre de 1990, Drexler superó a Paxson como máximo anotador de la historia de la franquicia.

Al término de esa temporada, Petrovic fichó por los Nets, siendo su excelente carrera truncada en 1993 por su prematuro fallecimiento a causa de un accidente automovilístico. Para reemplazarlo, los Blazers se hicieron con los servicios de Danny Ainge, que había ganado tres anillos de campeón con Boston Celtics en los años 80. En la temporada 1990-91, los Blazers comenzaron de manera arrolladora, con 11 victorias consecutivas y una marca de 19-1. Acabaron con un récord de 63-19, el mejor de toda la liga y de la franquicia, y dieron fin al reinado de los Lakers de 9 años en la División Pacífico. En el All-Star Game de 1991, Portland fue representado por Drexler, Porter y Duckworth. Los Blazers despacharon con facilidad a sus dos primeros oponentes (Sonics y Jazz), pero pincharon en hueso al encontrarse con los Lakers en las Finales de la Conferencia Oeste, quienes les derrotaron por 4 a 1.

En la temporada 1991-92, los Blazers repitieron como campeones de la Conferencia Oeste con 57 partidos ganados. En los playoffs batieron sin muchos problemas a Lakers, Suns y Jazz hasta encontrarse con los Chicago Bulls de Michael Jordan en las Finales de la NBA, donde cayeron por 4-2. En el sexto partido de la serie, ganando Chicago la eliminatoria por 3-2, los Blazers dejaron escapar una ventaja de 15 puntos en el último cuarto de un partido que dominaron desde el principio, haciendo que los Bulls se llevaran su segundo campeonato consecutivo.

Al término de la temporada 1991-92, algo comenzó a fallar. Realizaron una oferta a la baja a su estrella Danny Ainge, el cual, ofendido, optó por marcharse a Phoenix Suns. Para sustituirle, los Blazers se hicieron con los servicios de Rod Strickland, un jugador bastante controvertido. Con una plantilla envejecida, los Blazers bajaron hasta las 51 victorias y fueron eliminados en primera ronda de playoffs por San Antonio Spurs. Las lesiones también castigaron al equipo, con Drexler perdiéndose 33 partidos y Jerome Kersey otros 17. Sin embargo, la buena noticia fue el rendimiento de Cliff Robinson, que se dio a conocer en la NBA promediando 19.1 puntos y finalizando entre los mejores taponadores de la liga. Además, ganó el premio al Mejor Sexto Hombre.

Al final de la temporada, Drexler ya se había convertido en el líder de todos los tiempos de los Blazers en prácticamente cada categoría ofensiva, incluyendo puntos, tiros de campo, tiros libres, rebotes ofensivos y robos. Porter, en cambio, lo fue en cuanto a estadísticas y triples anotadores. Durante esta temporada tanto Drexler como Porter superaron la barrera de los 15.000 y 10.000 puntos respectivamente en la NBA.

Uno de los episodios más escabrosos de la historia de los Blazers ocurriría en la temporada 1992-93. Durante un viaje del equipo a Salt Lake City para enfrentarse con Utah Jazz, varios jugadores se vieron envueltos en un escándalo de tipo sexual a raíz de una fiesta privada en la que participaron varios jugadores. La identidad de los mismos nunca fue revelada, y no hubo cargos criminales, pero los Blazers sancionaron económicamente a 4 jugadores.

En la temporada 1993-94, los Trail Blazers continuaron con su lenta caída y particular reconstrucción. Strickland (17.2 puntos y 9 asistencias de promedio) sustituyó a Porter en el puesto de base titular y Kersey cedió el testigo a Harvey Grant, jugador que llegó procedente de Washington Bullets en un traspaso por Duckworth. Chris Dudley fichó como agente libre para ayudar en el rebote, pero una lesión le dejó en el dique seco la mayor parte de la temporada. Una señal de la transformación del equipo fue que Robinson se convirtió en el máximo anotador del equipo, superando a Drexler con 20.1 puntos por noche y jugando su primer All-Star Game. Sin embargo, por primera vez desde la campaña 1988-89, los Blazers bajaron de las 50 victorias, consiguiendo 47. En playoffs cayeron ante Houston Rockets en primera ronda, quienes a la postre se harían con el campeonato. Rick Adelman fue destituido tras la eliminación y fue reemplazado por el entrenador de la Universidad de Seton Hall P.J. Carlesimo. Bob Whitsitt, nombrado Ejecutivo del Año en 1994 con los Sonics, fichó por los Blazers al término de la temporada.

El 12 de febrero de 1995 finalizó una era en la franquicia con el traspaso que enviaba a Drexler, tras 11 temporadas y media en Portland, a Houston Rockets junto con Tracy Murray a cambio de Otis Thorpe. Los Blazers cerraron la campaña con un balance de 44-38, siendo Carlesimo el primer entrenador de la NBA en 25 años en pasar directamente de la universidad al profesionalismo y lograr una temporada ganadora. A pesar de todo, el equipo volvió a caer eliminado en primera ronda por tercer año consecutivo. Esta temporada también fue la última en el Memorial Coliseum antes de trasladarse al nuevo Rose Garden en la 1995-96.

En el primer partido en el nuevo pabellón, los Blazers perdieron por 92-80 ante los novatos Vancouver Grizzlies. Con tres cuartos de temporada completados, el balance del equipo era de 26-34, pero con una rápida remontada de 18 victorias y 4 derrotas se colocaron el tercer puesto de la División Pacífico y finalizaron con un récord de 44-38. El pívot lituano Arvydas Sabonis, seleccionado en el Draft de 1986, se incorporó al equipo tras brillar en España y disputó su primera campaña en la NBA con 31 años. A pesar de la edad y sus problemas de rodilla, fue capaz de promediar 14.5 puntos y 8.1 rebotes en 23.8 minutos de juego. Robinson volvió a liderar a los Trail Blazers en anotación con 21.1 puntos por noche y Strickland, a pesar de su gran temporada, fue traspasado a final de año a Washington Bullets debido a su mala relación con el entrenador Carlesimo. A cambio, los Blazers recibían a Rasheed Wallace, jugador clave en el futuro porvenir de la franquicia. Portland accedió por decimocuarto año consecutivo a playoffs y volvió a ser eliminado en primera ronda, en esta ocasión por Utah Jazz en cinco partidos. En el último, los Blazers fueron derrotados por 102-64, superando el récord de menos puntos en un partido de playoffs que ostentaban desde 1994 los Knicks.

Un año después, el equipo contaba con una plantilla renovada pero el resultado no fue diferente. Los cambios comenzaron en julio de 1996, adquiriendo en un plazo de nueve días a Wallace, Isaiah Rider y Kenny Anderson. El rendimiento del primero fue inmediato, promediando 15.1 puntos y 6.8 rebotes por partido en su segunda temporada en la liga y finalizando tercero en la NBA en porcentaje de tiros de campo con un 55.8%. Anderson lideró al equipo en anotación con 17.5 puntos por encuentro, seguido de Rider con otros 16.1, y en asistencias con 7.1, codeándose además con los mejores de la liga en robos de balón (1.98 por partido).

Con secundarios como Robinson (15.1 puntos), Sabonis (13.4 puntos, 7.9 rebotes) y el joven Gary Trent (10.8 puntos, 5.2 rebotes), los Blazers llegaron fuertes a mitad de temporada, con una racha de 11 victorias consecutivas a finales de febrero que igualaba a la segunda mejor marca en la historia de la franquicia. Portland ganó 20 de los últimos 25 partidos de la temporada regular y se clasificó para playoffs como quintos de la Conferencia Oeste (49-33). En playoffs, los Blazers cayeron ante los Lakers en primera ronda por quinta vez consecutiva, por lo que Carlesimo fue despedido y Mike Dunleavy ocupó su cargo.

Ya en la temporada 1997-98, unos jóvenes Blazers ganaron 46 partidos y terminaron en la cuarta plaza de la División Pacífico. La plantilla dio un giro en relación con la campaña anterior; Dunleavy era el nuevo entrenador del equipo y nuevos fichajes como Brian Grant, fichado como agente libre, y el base Damon Stoudamire, procedente de Toronto Raptors y Rookie del Año en 1996, daban un nuevo aire a los Blazers. Stoudamire, nativo de Portland, fue adquirido justo antes del cierre del plazo de fichajes junto con Carlos Rogers y Walt Williams. A pesar de que una lesión de tobillo le permitió disputar solamente 22 partidos con el equipo, los Trail Blazers firmaron un balance de 13-9 con su nuevo base al mando. Al final de la temporada regular la franquicia accedió por decimosexto año consecutivo a playoffs, enfrentándose en primera ronda a los Lakers, autores de 61 victorias durante la campaña. Sin embargo, al igual que ocurrió en 1997, los angelinos volvieron a mandar a casa a los Blazers a las primeras de cambio.

Tras seis temporadas consecutivas decepcionando en playoffs, los Trail Blazers regresaron a la élite de la Conferencia Oeste. En una temporada marcada por el cierre patronal de la liga, en la que se disputaron únicamente 50 partidos y se canceló el All-Star Game, el equipo ganó 35 encuentros y Dunleavy se alzó con el premio al Mejor Entrenador del Año. Portland eliminó en primera ronda de playoffs a Phoenix Suns y a Utah Jazz en Semifinales de Conferencia, pero cayó ante San Antonio Spurs en las Finales de Conferencia. En el tercer partido de la serie, conocido como "Memorial Day Miracle", Sean Elliott anotó un triple desde la esquina a falta de 9 segundos para el final del encuentro, dando la victoria a los Spurs por 86-85. Con este triunfo encarrilaban la eliminatoria, que más tarde ganarían por 4-0.

Los Blazers eran un conjunto equilibrado; Isaiah Rider era el máximo anotador con sólo 13.9 puntos por partido, seguido por Rasheed Wallace (12.8), Damon Stoudamire (12.6), Arvydas Sabonis (12.1) y Brian Grant (11.5), además de excepcionales secundarios como Walt Williams, Jim Jackson y Greg Anthony. Nueve diferentes jugadores lideraron nueve diferentes categorías estadísticas. En cuanto al juego colectivo, la buena defensa del equipo dejó a sus rivales en 88.5 puntos por partido, el mejor promedio en la historia de la franquicia. Los Blazers consiguieron otro récord con el 41.7% en tiros de campo.

En el último partido de la campaña 1999-00, el equipo perdió ante los Jazz por 96-95 y se quedó a tan solo una victoria de las 60. En playoffs eliminó sin demasiados problemas a Minnesota Timberwolves y a Utah Jazz, plantándose en las Finales de Conferencia por segundo año consecutivo. En ellas, con los Lakers como rivales, se llegó al séptimo encuentro en el Staples Center con la serie igualada a 3. Los Blazers fueron la mayor parte del partido ganando cómodamente, llegando 73-58 al último cuarto, en el que los Lakers iniciaron una remontada que incluyó un parcial de 31-11 en los últimos 11 minutos y fueron superados en el marcador por 89-85.

Durante la temporada, Wallace fue seleccionado para jugar por primera vez el All-Star Game y lideró a los Trail Blazers en anotación con 16.4 puntos por partido, además de finalizar quinto en la liga en porcentaje de tiros de campo con un 51.7%. Scottie Pippen, que había llegado al equipo en verano procedente de Houston Rockets, fue elegido en el segundo mejor quinteto defensivo. El equipo también logró varios récords, logrando su mejor marca en casa de la historia (29-12), y tanto en el mes de noviembre (11-3) como en el de febrero (12-2).

Los Blazers llevan al final de la temporada regular 2000-01 con uno de los mejores récords de la Conferencia Oeste y ganando 17 de los últimos 20 partidos. Sin embargo, tras caer 105-97 en casa ante Vancouver Grizzlies, el equipo entró en una racha negativa en la que solamente vencieron en 8 de 22 encuentros aunque logró la clasificación para los playoffs. No obstante, los Lakers una vez más se encargaron de su eliminación en primera ronda en tres partidos. Wallace firmó la mejor temporada en su carrera con 19.2 puntos y un 50.1% en tiros de campo.

Maurice Cheeks se convirtió en el nuevo entrenador de los Blazers tras la marcha de Dunleavy, debutando así como técnico en la NBA. El resultado fue prácticamente idéntico al de la temporada anterior, perdiendo un partido más en liga regular (49-33) y cayendo en primera ronda de playoffs ante los Lakers por 3-0.

Los Blazers tenían perspectivas prometedoras para la campaña 2002-03, pero lamentablemente no se cumplieron los objetivos. El equipo no estuvo fuerte en ataque, promediando solamente 80 puntos en los primeros 10 partidos de temporada y permitiendo a los rivales canastas fáciles. Con la lesión de rodilla del veterano Pippen, los Blazers entraron en una cuesta abajo de la que les costó salir, firmando un pobre balance de 8 victorias y 10 derrotas al final de la temporada y cayendo hasta el sexto puesto del Oeste. En playoffs se enfrentaron contra Dallas Mavericks, autores de 60 victorias en temporada regular. A pesar de comenzar la eliminatoria con un 3-0 a favor de los texanos, los Blazers no tiraron la toalla e igualaron la serie ganando tres encuentros consecutivos a pesar de la plaga de lesiones. En el séptimo partido, Portland estuvo a punto de hacer historia hasta que los Mavericks apretaron en los minutos finales y se hicieron con la victoria. De haber ganado los Blazers, se hubieran convertido en el primer equipo en remontar un 3-0.

En la temporada 2003-04, los Blazers no se clasificaron para playoffs por primera vez en 22 temporadas. Sin embargo, la buena noticia fue el gran nivel mostrado por Zach Randolph, que en su tercer año de profesional promedió 20.1 puntos, 10.5 rebotes y 2 asistencias por partido, liderando a los Blazers en dobles-dobles con 43. Fue galardonado con el premio al Jugador Más Mejorado y se convirtió en el primer blazer en 21 años en promediar 20 o más puntos y 10 o más rebotes por encuentro. Durante la temporada regular, dos de los jugadores principales abandonaron el equipo; Wallace se marchó a Atlanta (donde solo disputó un partido antes de ser traspasado a Detroit Pistons) a cambio de Theo Ratliff, Shareef Abdur-Rahim y Dan Dickau, mientras que Bonzi Wells hizo las maletas rumbo a Memphis Grizzlies.

En las dos siguientes temporadas, los Blazers se hundieron en un pozo del que les costó años salir. Cheeks fue despedido el 2 de marzo de 2005 y fue reemplazado por Kevin Pritchard, quien mantuvo el control del equipo hasta el final de temporada. En julio de 2005 se anunció el fichaje de Nate McMillan como nuevo entrenador de los Trail Blazers. Con su llegada, la mejora no fue inminente, ya que el equipo continuaba con el pobre nivel de juego mostrado en los últimos tiempos; en dos años lograron 47 victorias, y en la 2006-07, a pesar de tímidas mejorías, solamente ganaron 32 partidos. Brandon Roy, seleccionado por Minnesota Timberwolves en la sexta posición del Draft de 2006 pero traspasado posteriormente a los Blazers, fue nombrado Rookie del Año en su primera temporada en la NBA. Roy fue el tercer jugador de los Blazers en recibir el premio, uniéndose así a Geoff Petrie y Sidney Wicks.

Los Blazers ganaron la lotería del draft de 2007 y seleccionaron en la primera posición al pívot de Ohio State Greg Oden, llamado a dominar la liga en un futuro. Sin embargo, la euforia finalizó pronto con la lesión de rodilla de Oden en pretemporada que le obligaba a pasar por el quirófano y perderse toda la temporada regular.

A pesar de todo, los Blazers tuvieron un comienzo muy gris, ganando 5 de los primeros 18 encuentros. Pero en diciembre, el equipo despertó y ganó 13 partidos consecutivos que le dieron a McMillan el reconocimiento de Entrenador del Mes y a Roy el de mejor jugador de la semana por partida doble. Roy también fue seleccionado para disputar el All-Star Game de 2008, el primer All-Star de Portland desde Wallace en 2001. Los Blazers finalizaron la temporada con un registro de 41-41, el tercer mejor desde la 2002-03, y aunque fuera de puestos de playoffs, el futuro se deparaba prometedor en la franquicia con la incorporación de Oden en la siguiente campaña.

Al principio



Source : Wikipedia