Juan José Ibarretxe

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Publicado por t800 27/02/2009 @ 04:40

Tags : juan josé ibarretxe, pnv-eaj, partidos politicos, política

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Juan José Ibarretxe

Ibarretxe en la tribuna durante el discurso pronunciado en el Alderdi Eguna del 2007

Juan José Ibarretxe Markuartu (Llodio, 15 de marzo de 1957) es un político español, de orientación nacionalista vasca. Pertenece al Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV).

Desde 1999 y hasta la actualidad (2009), es el Lehendakari del Gobierno de la Comunidad Autónoma del País Vasco, siendo el tercer de lehendakari vasco de la democracia y quinto de la historia del gobierno autónomo de Euskadi. Ha sido Lehendakari durante dos legislaturas y lo que lleva transcurrida la actual, siempre encabezando gobiernos de coalición.

Nació en la localidad vasca de Llodio (Álava), el 15 de marzo de 1957, en el seno de una familia obrera. Fueron determinantes para su compromiso político las características de su pueblo natal: antaño una pequeña localidad característica de la sociedad rural vasca, que alcanzó rápidamente un gran nivel de industrialización a partir de la década de 1960 y que se convirtió en la segunda localidad en población de Álava.

Estudió el Bachillerato en su localidad natal y posteriormente Ciencias Económicas y Empresariales en la Facultad de Sarriko (Bilbao), perteneciente entonces a la Universidad de Bilbao, (la cual se transformó en 1980 en la Universidad del País Vasco), siendo una de las primeras promociones de la UPV-EHU.

Tras licenciarse, trabajó brevemente en la empresa privada (entre ellas, una naviera de bandera soviética que operaba en el puerto de Bilbao, antes de dedicarse a tiempo completo a la política, como alcalde de su localidad natal Trabajó también en la Comisión de Economía y Presupuestos del Parlamento Vasco, a donde volvería posteriormente, ya como parlamentario, y posteriormente como presidente.

Ibarretxe comenzó su carrera política en 1979 afiliándose al Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV). Tras cuatro años de militancia, su partido le presentó como candidato a la alcaldía de Llodio en las elecciones municipales de 1983, las segundas de la democracia. Obtuvo un 31,5% de los votos y siete concejales (frente a un 23% del PNV en las anteriores elecciones de 1979) y accedió a la alcaldía, aún sin disponer su partido de mayoría absoluta (7 concejales de 21 miembros de la corporación municipal), cargo que ocupó hasta 1987.

Ibarretxe compaginó su cargo de alcalde con su presencia en las Juntas Generales de Álava (donde fue procurador entre 1983 y 1994, y presidente entre el 30 de septiembre de 1986 y el 26 de junio de 1991 ) y en el Parlamento Vasco, para el que fue elegido miembro en 1984 (II Legislatura).

Dos años después de su acceso al Parlamento Vasco, fue nombrado presidente de la Comisión de Economía y Presupuestos, responsabilidad que desempeñó durante tres legislaturas (II, III y IV), hasta el 4 de enero de 1995, cuando, tras las elecciones autonómicas, el Lehendakari José Antonio Ardanza le nombró vicelehendakari de su gobierno y consejero de Hacienda y Administración Pública (V Legislatura).

El gobierno presidido por Ardanza en la V Legislatura estaba sustentado por un acuerdo de coalición entre el PNV, Eusko Alkartasuna y el PSE-EE (PSOE) (que duraría hasta el verano de 1998 ). Ibarretxe fue vicelehendakari hasta el final de la legislatura, en 1999. Desde 1994 había venido ocupando la presidencia de la Comisión Económica y Financiera del Consejo de la Universidad del País Vasco, a la vez que era también coordinador del seminario Euzkadi en la Unión Europea de la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV.

Como Consejero de Hacienda y Administración Pública, Ibarretxe fue el jefe de la delegación del Gobierno Vasco en la negociación para la renovación del Concierto Económico vasco y el cálculo del Cupo correspondiente (la cantidad que anualmente devuelven las Haciendas vascas a la Hacienda central para contribuir a los gastos generados por las competencias no transferidas desde el Estado y los servicios comunes, ya que la mayor parte de lo que las Haciendas vascas recaudan, la integridad de los impuestos, la destinan a financiar las competencias asumidas), entre marzo y mayo de 1997. Esta negociación, de gran dificultad, en la que tuvo enfrente al entonces vicepresidente segundo del Gobierno Rodrigo Rato, estuvo enmarcada dentro del acuerdo entre el Partido Popular y el PNV para la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno en 1996. Como resultado, las Haciendas de los territorios históricos consiguieron una capacidad normativa y recaudatoria prácticamente plena sobre todos los impuestos, salvo el IVA.

Ha sido Lehendakari durante dos legislaturas y lo que lleva transcurrida la actual, siempre encabezando gobiernos de coalición.

La V Legislatura fue la última presidida por José Antonio Ardanza, ya que decidió dejar la primera línea política y no presentarse a la reelección.

Gracias a su éxito con negociador en la renovación del Concierto Económico vasco y al apoyo de Xabier Arzalluz, máximo dirigente del PNV como presidente del Euzkadi Buru Batzar, la Asamblea Nacional del PNV designó a Juan José Ibarretxe como candidato a Lehendakari en las elecciones autonómicas del 25 de octubre de 1998, siguiendo la tradición del PNV en el que la presidencia del partido y la máxima representación institucional están separadas. Las elecciones se celebraron poco después de que ETA declarase una tregua «total e indefinida» (18 de septiembre de 1998), paralelamente a la firma, seis días antes, del Pacto de Estella, acordado por diversas organizaciones políticas y sociales del País Vasco, Navarra y el País Vasco francés, entre los que se encontraban todos los partidos y sindicatos nacionalistas vascos y también Izquierda Unida (IU). En esas elecciones su partido obtuvo el 27,28% de los votos emitidos y 21 escaños.

El 2 de enero de 1999 fue investido Lehendakari (el tercero de la democracia, tras Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza). Fue el primer Lehendakari alavés y el más joven elegido hasta la fecha (41 años). Contó con el apoyo de las formaciones de adscripción nacionalista: el propio PNV, Eusko Alkartasuna (EA) y Euskal Herritarrok (EH) (plataforma electoral constituida el 25 de octubre de 1998 por Herri Batasuna y otras organizaciones de la izquiera abertzale). En marzo se llegaba a un pacto de gobierno entre las tres fuerzas nacionalistas, formándose un gobierno de coalición entre el PNV y EA. Posteriormente, en mayo se firmó un acuerdo de legislatura con EH. En dicho acuerdo EH afirmaba renunciar a la vía armada en beneficio de la política, lo cual suponía, para algunos dirigentes políticos, como Javier Jimeno Torres, miembro de Izquierda Unida de Navarra, que por medio de ese pacto "los dirigentes abertzales quedan atados de pies y manos a la política del PNV".

El apoyo abertzale a la investidura y el posterior acuerdo de legislatura fueron posibles gracias al Pacto de Estella, que habían firmado los tres partidos. Sin embargo, ETA rompió su alto el fuego en 27 de noviembre de 1999, acusando al PNV y a EA de haber incumplido un supuesto acuerdo, negado por los responsables de PNV y EA, al que habrían llegado en junio de 1998, antes de la firma del Pacto de Estella. El 21 de enero de 2000, ETA hizo explotar un coche bomba cargado de 20 kilos de dinamita en el barrio de Virgen del Puerto de Madrid, atentado en el cual fue asesinado el Teniente Coronel de Intendencia Pedro Antonio Blanco. Ello obligó a Ibarretxe a dejar en suspenso su pacto de legislatura con EH. No fue, sin embargo, hasta después del asesinato por parte de ETA del dirigente socialista alavés Fernando Buesa y su escolta, el ertzaina Jorge Díez (22 de febrero de 2000), cuando el pacto se rompió definitivamente.

La ruptura del acuerdo parlamentario y el subsiguiente abandono de la cámara por parte de EH en septiembre (que anunció que sólo volvería al Parlamento vasco de Vitoria en «ocasiones puntuales») dejó al gobierno PNV-EA en minoría parlamentaria. Tras varios meses de precariedad parlamentaria, debido a la activa oposición de socialistas y populares y a la imposibilidad de aprobar leyes por la ausencia de apoyos parlamentarios (los presupuestos del año 2001 no pudieron aprobarse y debieron prorrogarse los del año anterior, anunció elecciones anticipadas para el 13 de mayo del 2001. La legislatura finalizada había sido la más corta del Parlamento vasco desde la llegada de la democracia, y finalizaba con altos grados de crispación política y una renovada ofensiva de la organización terrorista ETA, que sólo en 2000 asesinó a 23 personas.

La campaña electoral de 2001 fue la más dura de la historia del País Vasco, enfrentándose dos bloques políticos con propuestas claramente diferenciadas. Por un lado, la coalición nacionalista PNV-EA, con Ibarretxe como candidato a Lehendakari, presentaba un programa abiertamente soberanista de superación de los marcos estatutario y constitucional y favorable a la autodeterminación. Del otro, el Partido Popular (PP) (liderado por Jaime Mayor Oreja) en colaboración con PSE-EE (PSOE) (liderado por Nicolás Redondo Terreros) propusieron un discurso común en defensa de la Constitución y del Estatuto como marco insustituible para acabar con el problema terrorista, en la creencia de que podían desalojar al nacionalismo de la presidencia del País Vasco.

En los comicios de mayo, el PNV y Eusko Alkartasuna se presentaron en coalición y obtuvieron el 42,7% de los votos y 33 escaños (26 escaños el PNV y 7 escaños EA). El Partido Popular y el PSE-EE (PSOE) sumaron 32 escaños. Tras la ruptura de la tregua de ETA, la izquierda abertzale, representada por Euskal Herritarrok, perdió 7 de sus 14 escaños. Ezker Batua (EB) obtuvo tres escaños.

Ibarretxe fue investido Lehandakari el 12 de junio de 2001, en segunda votación, con el apoyo de 35 parlamentarios (32 de la coalición PNV-EA —un diputado de EA llegó tarde a la sesión y no pudo votar— y los tres de EB). El gobierno, que comenzó con consejeros únicamente del PNV y de EA fue ampliado con un consejero de EB, Javier Madrazo, en septiembre de 2001.

La ilegalización de Batasuna (organización en la que se había refundado EH en junio de 2001) y las presiones del gobierno central en manos del PP hicieron que los últimos años de ese gobierno fueran difíciles ya que aún siendo mayoritario (alcanzaba los 36 escaños) no tenia la mayoría absoluta (38 escaños) del Parlamento. Así, los presupuestos de 2002 no pudieron aprobarse hasta el 23 de enero de ese mismo año y sólo gracias a la abstención de Batasuna (que había adoptado la denominación de Sozialista Abertzaleak en la Cámara de Vitoria). Aún así, las partidas presupuestarias se votaron una por una y los presupuestos de más de la mitad de los departamentos se rechazaron, lo que significó que se prorrogaban las del año anterior. Los presupuestos del año siguiente se salvaron de la prórroga debido al retraso del líder popular, Jaime Mayor Oreja, en llegar a la votación. Para 2004, se volvieron a prorrogar los presupuestos, al votar toda la oposición en contra, en tanto que para 2005, una equivocación de un parlamentario socialista permitió aprobar finalmente los presupuestos.

En cumplimiento de su programa electoral, el Gobierno Vasco propuso una reforma del estatuto de autonomía del País Vasco, con el nombre de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi, más conocido por el nombre de su promotor: Plan Ibarretxe.

El Plan Ibarretxe, con una propuesta soberanista basada en la «libre asociación» entre el País Vasco y España, la soberanía compartida y el derecho de autodeterminación, se presentaba como una tercera vía entre las posturas denominadas constitucionalistas del PP y el PSE-EE (PSOE) y el independentismo de EH y ETA. La propuesta se definía como una «propuesta de pacto político que se materializa en un nuevo modelo de relación con el Estado español, basado en la libre asociación y compatible con las posibilidades de desarrollo de un estado compuesto, plurinacional y asimétrico», la cual desbordaba el marco constitucional tal como existía en ese momento, al plantear la creación de un nuevo marco jurídico en el la práctica totalidad de las competencias estarían en manos de las instituciones del País Vasco, dejando al Estado español unas funciones meramente residuales. Las principales fuerzas políticas españolas consideraron que el plan violaba tanto en los procedimientos, como en los contenidos, el marco de la Constitución Española. Para poder entrar en vigor, la propuesta, al ser una reforma de un estatuto de autonomía, debía ser aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento Vasco y posteriormente ser admitida a trámite en el Congreso de los Diputados español, para luego ser tramitado en el propio Congreso y en el Senado mediante ley orgánica. Ibarretxe también declaró que, en caso de que la propuesta fuese paralizada en las Cortes españolas, convocaría un referéndum en el País Vasco para que los vascos pudieran decidir su futuro.

Como respuesta, el 28 de noviembre de 2003, el gobierno de José María Aznar aprobó añadir al Código Penal un artículo por el que se consideraba un delito castigado con penas de entre tres a cinco años de prisión y entre seis a diez años de inhabilitación absoluta el que un cargo público convocase elecciones o referendos sin la autorización de las Cortes. La reforma fue tramitada rápidamente y aprobada como una enmienda del Partido Popular a la Ley Orgánica de Arbitraje, con los únicos votos a favor del PP. El resto del grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados hizo un plante y se abstuvo de votar. La reforma entró en vigor el 23 de diciembre.

El Plan Ibarretxe pasó el primer trámite, siendo aprobado por mayoría absoluta (39 votos de 75) en el Parlamento Vasco el 30 de diciembre de 2004, con los votos a favor de los partidos que componían el gobierno tripartito (36 escaños) y 3 de los 6 parlamentarios de Sozialista Abertzaleak (SA), los herederos de la ilegalizada Batasuna (los otros tres votaron en contra, el séptimo, Josu Ternera, se hallaba huido de la justicia). Los votos favorables de SA, así como su aceptación por parte de Ibarretxe fueron muy criticados, puesto que el propio Lehendakari había expresado anteriormente que prescindiría de los votos de SA para la aprobación del Plan.

Superado el trámite en el Parlamento Vasco, la propuesta fue enviada al Congreso de los Diputados para ser admitida a trámite, enfrentándose allí a la oposición tanto del nuevo gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero como a la del Partido Popular. El propio Ibarretxe defendió la propuesta en el Congreso, sin conseguir que en la votación realizada el 1 de febrero de 2005, la propuesta fuese ampliamente derrotada, por 313 votos en contra (PSOE, PP, Izquierda Unida, Coalición Canaria y Chunta Aragonesista), 29 a favor (PNV, EA, Nafarroa Bai, CiU, ERC y BNG) y 2 abstenciones (IC-V).

El rechazo del Congreso de Diputados llevó al Lehendakari Ibarretxe a convocar elecciones para el 17 de abril de 2005, con la intención de que se tratase de un voto plebiscitario en relación a la propuesta.

El cambio en el gobierno central debido al triunfo electoral del PSOE el 14 de marzo de 2004 y el establecimiento de una política más conciliadora por parte del nuevo gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron que estas elecciones se llevaran a cabo en un ambiente menos enrarecido que las anteriores. Por otra parte, a pesar de que Batasuna y las diferentes agrupaciones electorales que había intentado crear seguían fuera de la ley, la izquierda abertzale pudo conseguir que sus votantes tuvieran representación, al utilizar el ofrecimiento del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK), un partido de reciente creación al que, a pesar de las peticiones del Partido Popular, la justicia no encontró ninguna relación con ETA o Batasuna.

Las previsiones de la coalición nacionalista entre PNV y Eusko Alkartasuna, formada en torno a la figura de Ibarretxe, eran las de obtener unos resultados que les permitieran la formación de un gobierno con mayoría absoluta, considerando el apoyo de los partidos con los que había formado el gobierno anterior, pero el resultado de las urnas fue adverso, puesto que la coalición sólo obtuvo 29 escaños (22 PNV y 7 EA) correspondientes al 38,67% de los votos emitidos, mientras que la izquierda abertzale, representada por el PCTV-EHAK, obtenía 9 escaños (12,44%) y el PSE-EE (PSOE) 18 escaños (22,68%). Este resultado fue interpretado como un rechazo de la ciudadanía a la política del Lehendakari y en especial al llamado Plan Ibarretxe, si bien el rechazo fue explicado de forma diferente por los diferentes actores políticos. Unos hicieron la lectura de que la ciudadanía rechazaba dicho plan por ser «demasiado nacionalista», fijándose en el crecimiento que había obtenido el PSE-EE (PSOE), en tanto que otros afirmaban que la ciudadanía vasca quería más que dicho plan al obtener la izquierda abertzale, representada por el Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) unos excelentes resultados después de un período preelectoral y una campaña electoral muy complicada y la entrada de Aralar en el Parlamento. Todo ello redundó en que no se alterara significativamente la relación de fuerzas en el Parlamento Vasco (los escaños que perdió la coalición nacionalista fueron los que ganaron PCTV-EHAK y Aralar, con posturas, en principio, más radicales e independentistas).

Ibarretxe fue investido Lehendakari el 23 de junio de 2005, con los 32 votos de los partidos con los que renovaría el tripartito (PNV, EA y EB) y 2 del Partido Comunista de las Tierras Vascas. El nuevo gobierno se constituyó con las fuerzas que habían mantenido el anterior (32 escaños) y busco los apoyos del PSE-EE (PSOE) y de la nueva formación en la cámara, Aralar que había obtenido un escaño.

La VII Legislatura ha estado marcada, sin embargo, por el proceso de negociación entre el Gobierno español y ETA para conseguir el fin de la violencia y la disolución de la organización terrorista. El PNV ha adoptado un perfil discreto de apoyo al Gobierno español, en el que el protagonismo ha recaído fundamentalmente en el presidente del Euzkadi Buru Batzar, Josu Jon Imaz y no en el Lehendakari Ibarretxe.

Tras la declaración de tregua por parte de ETA, Juan José Ibarretxe pidió la derogación de la Ley de Partidos, al tiempo que llevó a cabo una rueda de contactos con todos los partidos vascos (incluyendo a la ilegalizada Batasuna, con cuyos representantes Arnaldo Otegi, Juan José Petrikorena y Pernando Barrena se reunió el 19 de abril en el Palacio de Ajuria Enea, sede del Gobierno Vasco). Por ello, el Foro de Ermua presentó una querella y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco le imputó un presunto delito de desobediencia al reunirse con la ilegalizada Batasuna.

El 31 de enero de 2007 fue llamado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) para declarar en el caso de la entrevista con el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, realizada el 19 de abril de 2006, justo 4 años después de que la Audiencia Nacional ilegalizase la formación. En octubre de 2007, junto al Secretario General del Partido Socialista de Euskadi, Patxi López y al dirigente socialista Rodolfo Ares, le fue abierto juicio oral por dicho tribunal, en contra de la opinión del Ministerio Fiscal, acusado de un delito de desobediencia en virtud de los establecido en el artículo 556 del Código Penal, al haberse reunidó el 19 de abril de 2006 y 22 de enero de 2007, durante la tregua de ETA, con la organización ilegal Batasuna.

Si la Cámara vasca rechazara ese proyecto se convocaría elecciones anticipadas a finales de 2008.

El proyecto se convirtió en Ley y se fijó el texto de las dos cuestiones a realizar a la ciudadanía con carácter no vinculante.

Por parte del Ejecutivo español se interpuso recurso ante el Tribunal Constitucional alegando que dicha consulta no contaba con la autorización del Gobierno para su realización, la cual es necesaria legalmente para llevar a cabo un referendum.

El 11 de septiembre de 2008, el Tribunal Constitucional declaró por unanimidad inconstitucional la ley impulsada por el lehendakari y aprobada por el Parlamento Vasco sobre consultas populares, por vulnerar el artículo 149 de la ley fundamental al invadir competencias estatales.

El 25 de octubre de 2008, aniversario aprobación en referéndum del "Estatuto de Gernika" y día en el que estaba prevista la celebración de la consulta, los partidos PNV, EA, IU y Aralar, realizaron simbólicamente un acto de unión entre Guernica y Vitoria en el que numerosos afiliados formaron una frase en las localidades existentes entre ambos lugares con el texto "Euskal Herria Bai, Bakea Bai, Erabakia Bai" (traducido como "Si a Euskal Herria. Si a la Paz. Si a decidir."), tras lo que por parte de representantes de los cuatro partidos, se realizó un comunicado en euskera, francés, inglés y castellano.

Durante la celebración del Alderdi Eguna el 28 de septiembre de 2008, el Presidente del PNV, Iñigo Urkullu, anunció que el máximo organo interno de PNV (EBB) proponía a Juan José Ibarretxe como candidato en el proceso electoral interno que celebraría el partido para las elecciones al parlamento vasco a celebrar en 2009, al que podrían concurrir otros candidatos. (los estatutos del partido disponen que, en dicho proceso electoral interno, el EBB puede proponer un candidato sin que tal proposición constituya ninguna ventaja formal frente a otros candidatos que pudiera proponer la militancia).

Uno de los logros de la legislatura fue la mejora de la situación económica, considerada mejor que la española para afrontar la crisis económica internacional iniciada en el 2007, debido, entre otras causas a la menor incidencia de la construcción en su economía, la inversión realizada en Investigación y desarrollo (I+D), su internacionalización y diversificación.

Tras sufrir una enfermedad, tomó la costumbre de seguir una dieta rigurosa, consecuencia de la cual está bastante delgado. Practica deporte con asiduidad y el ciclismo es su preferido. Afirma que, cuando va en bicicleta, medita los asuntos que tiene pendientes. De hecho, cuando fue alcalde de su localidad natal, presidió la "Sociedad Ciclista Llodiana". Es también aficionado al atletismo y a la montaña. Ibarretxe creció hablando únicamente castellano, pero al ser nombrado candidato a Lehendakari, dedicó un gran esfuerzo a perfeccionar el euskera, lengua que domina en la actualidad. Se declara católico no practicante.

Ibarretxe se presenta en su biografía de campaña como negociador tenaz (él mismo reconoce que negociando puede llegar a ser un «pelma») y trabajador infatigable (una de sus frases favoritas es «vamos a trabajar, que se nos va a hacer de noche»), virtudes de las que hizo gala en la negociación de la renovación del Concierto Económico vasco en 1997, y que le permitieron ser el candidato de su partido a Lehendakari. También se afirma que parece tímido y reservado, aunque afable y siempre atento, y que raramente se sincera.

Sin embargo, el modo en el que llevó personalmente el trámite del Plan Ibarretxe le ha acarreado críticas: se le reprocha el poseer un discurso voluntarista, presentado como firme y también de tozudo y rígido.

En la presentación del libro "Ibarretxe" (2002), el periodista Javier Ortiz describe a Ibarretxe como alguien bastante despegado del poder, considerado con sus semejantes, extremadamente trabajador, sencillo y honrado. Respecto a sus ideas políticas, Ortiz afirma que Ibarretxe pertenece a una categoría de nacionalistas que, a diferencia de los nacionalistas mesiánicos, se preocupa por su pueblo como un ente concreto y realmente existente.

Medios contrarios al nacionalismo vasco han acusado a Ibarretxe de ser «el verdadero motor del pulso político, judicial y personal contra la legalidad en España». Medios extranjeros como The Economist han identificado a Ibarretxe como el líder tras el giro soberanista del PNV.

Las críticas por parte de estos medios contrasta con la alta valoración de Juan José Ibarretxe por parte de la ciudadanía vasca, obteniendo habitualmente altas valoraciones en las encuestas periódicas del Observatorio Político Autonómico de la Universidad del País Vasco dentro del País Vasco.

Aparte de multitud de libros sobre el Plan Ibarretxe, el único libro que biografía a Juan José Ibarretxe es Ibarretxe (La Esfera de los Libros, Madrid, 2002, ISBN 978-84-9734-022-9), escrito por Javier Ortiz, periodista vasco que fue el primer subdirector de la edición de El Mundo en el País Vasco y es actualmente columnista del diario Público.

Al principio



Herri Batasuna

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1 Refundación en Batasuna. 2 Salida de la coalición en el 2001 tras su refundación. 3 Salida de la coalición en el 1980. 4 Disolución en 2001 tras la refundación en Batasuna. 5 Se integra en la coalición en 1999 y la abandona en 2000.

Herri Batasuna ("Unidad Popular", en euskera) fue una coalición política surgida en 1978 presente en las comunidades autónomas de País Vasco y Navarra, que se definía a sí misma como de izquierda abertzale ("patriota", en euskera) y buscaba la independencia y el socialismo para Euskal Herria. Desapareció al dividirse en el año 2000, en Batasuna, al que pasaron la mayoría de sus miembros y en Aralar con la misma ideología pero rechazando la violencia de ETA.

La coalición era dirigida por su Mesa Nacional, constituida por sus representantes en los distintos territorios donde existía. Su portavoz más conocido fue Jon Idigoras.

Su programa político defendía la Alternativa KAS para la independencia de Euskal Herria, sin admitir otras posibilidades; por ello, rechazaron siempre tanto la Constitución española de 1978, como el estatuto de autonomía del País Vasco. Además, se opusieron a la permanencia de España en la OTAN en el referéndum de 1986.

Aunque rara vez renunciaron a participar en las elecciones o a hacer uso del sistema legal, sí que se abstuvieron de participar en buena parte de los plenos de los Parlamentos, teniendo mayor presencia a nivel municipal.

En las primeras elecciones generales de marzo de 1979, la coalición obtuvo 170.000 votos, y un 13% de los emitidos en el País Vasco, siendo la cuarta fuerza en Navarra con 28.244 votos (Véase: Elecciones al Parlamento de Navarra‎) consiguiendo uno de los siete Diputados Generales.

El 28 de septiembre de 1979 Tomás Alba Irazusta, concejal en Donostia de Herri Batasuna fue asesinado por el grupo parapolicial BVE (Batallón Vasco-Español).

El 20 de noviembre de 1984 Santiago Brouard (el líder de HASI cuando se fundó la coalición) fue asesinado por dos miembros de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) en su clínica de Bilbao.

En 1987 Herri Batasuna consiguió 367.000 votos en toda España (251.000 votos en el País Vasco y Navarra) y consiguió un escaño en el parlamento Europeo para su cabeza de lista para las elecciones Europeas, Txema Montero. Fuera del País Vasco los partidos Moviment d'Esquerra Nacionalista y el Partido Comunista de Liberación Nacional pidieron el voto para Herri Batasuna.

En Navarra, con una participación electoral superior a los anteriores dos comicios aumentó hasta los 38.111 votos, aupándose como el tercer partido político tras PSN-PSOE y UPN en lo que sería su mejor resultado en esta Comunidad Foral puesto que en 1991 conseguiría 30.762 votos, descendiéndo a 27.404 votos en 1995, año en el que pasaría a ser el quinto partido del Parlamento por el mayor ascenso de CDN e IU.

Una de las posibles consecuencias del aumento de la fuerza electoral de Herri Batasuna fue la creación del Pacto de Ajuria-Enea con el fin de tratar de debilitar a Herri Batasuna y desalojarla del mayor número de instituciones.

El 20 de noviembre de 1989 Josu Muguruza, parlamentario de Herri Batasuna en el Congreso de los Diputados, fue asesinado en un atentado contra varios parlamentarios y senadores de Herri Batasuna en Madrid.

En 1993 murió en las dependencias de la Guardia Civil tras un interrogatorio, Gurutze Iantzi, concejala de Herri Batasuna en la localidad vasca de Urnieta.

Posteriormente se hizo pública la existencia en esos años del llamado "Terrorismo de Estado" perpetrado por los GAL, siendo condenados judicialmente a penas de prisión diversos altos dirigentes del PSE-PSOE, entre otros el Delegado del Gobierno en Guipúzcoa y el Secretario de Estado de Seguridad.

Las elecciones de 1996 propiciaron un cambio de Gobierno Central en favor del Partido Popular, entre otras razones por el conocimiento público de las actividades realizadas por los GAL. Eligiéndose como presidente a Jose María Aznar, que poco antes había sufrido un atentado de ETA, con el apoyo parlamentario del PNV.

En 1997, el juez Baltasar Garzón de la Audiencia Nacional ordenó la detención los 23 miembros de la Mesa Nacional por colaboración con banda armada, tras el intento de difusión por parte de la coalición de un vídeo hecho por Euskadi Ta Askatasuna como cuña electoral en la propaganda electoral televisiva gratuita. Así, se formó una nueva Mesa Nacional, cambiando todos sus miembros. La sentencia sería anulada posteriormente por el Tribunal Constitucional.

En 1998 se inicia un Sumario judicial (en el que todavía en 2007 no ha recaído Sentencia) y una persecución económica y mediática contra todo el supuesto entorno de HB y ETA. El Cesid realizó escuchas ilegales en la sede del aformación en Vitoria durante 10 años.

La coalición negó en varias ocasiones tener vínculos con ETA, denunciando las acusaciones como parte de una campaña contra el movimiento independentista.

En varias ocasiones se consideró desde círculos políticos la posibilidad de ilegalizar esta fuerza política, que era considerada por algunos sectores el brazo político de ETA. Esta situación, unida al posterior cierre por orden judicial del diario Egin (de la misma tendencia ideológica) colocó a Herri Batasuna al borde de la ilegalización.

Durante la tregua de ETA en 1998, Herri Batasuna decide no participar en las elecciones autonómicas vascas, apareciendo como sustituta la plataforma electoral Euskal Herritarrok, que recogía tanto a los miembros de HB como a otros grupos menores como Batzarre.

EH obtuvo en las elecciones de 1999 en Navarra 47.271 votos, solo 14.000 menos que la segunda fuerza, el PSN-PSOE, en una cita electoral que supuso el incremento espectacular de los dos opuestos políticos UPN y EH. Esta tendencia se vio reflejada también en Pamplona, en la que UPN fue la lista más votada , EH la segunda con 6 concejales que acabarían en 5`por que Batzarre abandono el pacto y condeno la vionecia y el PSN-PSOE con 4, quedando el resto de formaciones a bastante distancia de estas dos. La expresa renuncia a la violencia le llevó a formar gobiernos de coalición con diversos partidos, que al poco tiempo debieron disolverse al no condenar diversos episodios de violencia como en el caso de Villava (Navarra).

Así mismo, en el País Vasco el 2 de enero de 1999 fue investido Lehendakari Juan José Ibarretxe con el apoyo de PNV, EA y Euskal Herritarrok (EH). En marzo de 1999 se llegaba a un pacto de gobierno entre las tres fuerzas nacionalistas, formándose un gobierno de coalición entre el PNV y EA.

La ruptura de la tregua por parte de ETA supuso el fin del acuerdo parlamentario con EH que no condenó el posterior atentado y abandonó la cámara vasca en septiembre de 2000 anunciando que sólo volvería al Parlamento de Vitoria en "ocasiones puntuales" y dejando al gobierno PNV-EA en minoría parlamentaria que propiciaría la dura campaña autonómica del 2001 en esta Comunidad. Batzarre por su parte se desmarcó de la plataforma EH.

En el 2001 se refundó en Batasuna. La intención de la nueva formación era tener presencia en todo Euskal Herria, por lo que en el País Vasco francés Abertzaleen Batasuna (AB) abrió un debate sobre su posible fusión con Batasuna, rechazando tal posibilidad por votación y una parte de AB decidió formar Batasuna en Francia. Mientras tanto en España una corriente interna de HB creaba Aralar.

Batasuna fue al poco tiempo ilegalizada en España, aunque no en Francia, junto con HB y EH en virtud de la Ley Orgánica de Partidos Políticos aprobada el 27 de junio de 2002, dictándose Auto judicial en fecha 26 de agosto de 2002 que ordenaba la suspensión total de las actividades de Batasuna, así como la clausura de sus sedes y su página web, con la prohibición expresa de efectuar ningún acto político o de propaganda.

El 26 de febrero de 2002, el gobierno de los Estados Unidos emitió una orden por la que se añadía a Euskadi ta Askatasuna, Euskal Herritarrok, Herri Batasuna, Jarrai, Haika, Segi y las Gestoras Pro Amnistía, a su lista de organizaciones terroristas.

En la década de 1990 se creó una corriente crítica dentro de Herri Batasuna (HB) y posteriormente en Euskal Herritarrok (EH), liderada por Patxi Zabaleta y con una presencia importante en la formación, especialmente en Navarra.

Tras la ruptura de la tregua de ETA en 2000 se produjo la refundación de Herri Batasuna en Batasuna junto a independientes, abriéndose un debate sobre la actitud de la llamada izquierda abertzale respecto a ETA, del que los miembros de la corriente crítica Aralar decidieron no participar en la nueva formación llamada Batasuna y formaron su propio partido independentista y de izquierdas, denominándose de izquierda abertzale y rechazando y condenando todo tipo de violencia. Aralar en el 2003, en su primera presentación a las elecciones forales navarras, obtuvo 23.697 votos y se convirtió en 4ª fuerza política por detrás de UPN, PSN e IUN ,EH si hubiera participado en las elecciones hubiera sacado 3 parlamentiarios en el Parlamento de Navarra y en las últimas elecciones de 2008 hubiera estado entre 2 y 1 parlamentario.

Numerosos han sido los partidos y agrupaciones electorales considerados como sucesores de las formaciones ilegalizadas en España. Algunas de ellas han sido : Sozialista Abertzaleak (SA), Autodeterminaziorako Bilgunea (AuB), Herritarren Zerrenda (HZ), Aukera Guztiak (AG); todas ellas han sido ilegalizadas por sus intentos de participación en diversos procesos electorales, con la sola excepción en el País Vasco del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK-PCTV), que pese a ser considerada desde algunos sectores como heredera de aquellas, obtuvo 150.188 votos (12,44%) y nueve escaños en la Cámara vasca, resultados cercanos a los 142.784 de EH en el 2001 , aunque muy lejos de los 251.00 votos de HB en 1987.

La negativa del Presidente del Parlamento Vasco a disolver Sozialista Abertzaleak, le originó junto con otros miembros de la Cámara un procesamiento penal del que en primera instancia todos ellos resultaron absueltos sin cargos. Sin embargo, el fallo fue recurrido ante el Tribunal Supremo y finalmente fueron condenados a penas de inhabilitación en enero de 2008.

En las elecciones de 2003, casi todas las plataformas fueron consideradas por los Tribunales como una continuación de Batasuna, y por lo tanto se les impidió inscribir en las listas electorales a los miembros que anteriormente habían pertenecido a Herri Batasuna, Euskal Herritarrok o Batasuna, por lo que electoralmente llamaron al voto nulo a sus simpatizantes, e interpretaron el aumento del voto nulo como la muestra de su peso electoral. El número de votos nulos fue de 126.000, representando el 10% de los emitidos, lo que coincidiría con el procentaje obtenido en otros comicios por esta orientación política. En algunos municipios consiguió presentarse de manera legal, obteniendo cerca de 20 alcaldías.

Recientemente, para las elecciones de 27 de mayo de 2007, se ilegalizó la totalidad de las listas de ASB, permitiéndose parte de las listas de ANV, histórica escisión del PNV, solicitándose el apoyo a ANV por parte de los antiguos líderes de Batasuna.

Al principio



Historia del Partido Nacionalista Vasco

Sabino Arana.

El Partido Nacionalista Vasco, fundado por Sabino Arana, fue constituido oficialmente el 31 de julio de 1895 y, en la actualidad, y desde la instauración de la democracia siempre ha formado parte del Gobierno Vasco y uno de sus militantes ha sido siempre lehendakari desde la promulgación del Estatuto de Guernica. Forma parte en Navarra de la coalición Nafarroa Bai, que es la segunda fuerza política de esta comunidad. Tiene una presencia testimonial en el País Vasco francés.

Arana ya anunció la creación de este partido en lo que se considera su primera intervención política con el llamado "Juramento de Larrazabal" de 1893 y el PNV fue constituido oficialmente el 31 de julio de 1895, eligiéndose a su fundador Sabino Arana como presidente (cargo que ostentó hasta su dimisión por motivos de salud en 1903, año en el que fallecería).

El PNV recibe su principal impulso tras ocupar Ramón de la Sota el cargo de Fidel Sagarmínaga en el partido de los "Euskalerriakos", movimiento de corte fuerista liberal.

Los "euskalerriakos", de ideología burguesa fuerista, fueron liderados inicialmente por Fidel Sagarminaga y a su muerte en 1884 por Ramón de la Sota, industrial naviero, fundador de Astilleros Euskalduna, que llegó a ser nombrado en 1921 "Sir" por el Gobierno Británico y era una de las mayores fortunas de la época .

En 1898, Sabino Arana es elegido Diputado de Vizcaya por el distrito de Bilbao; en 1899, en la elecciones municipales el PNV obtiene 5 concejales en Bilbao y su primer alcalde en la localidad de Mundaka.

La pugna entre los aranistas, los carlistas y los "euskalerriakos" marcaría la vida del Partido Nacionalista Vasco, por el giro nacionalista de éstos últimos y su mayor acercamiento que posibilitaría a partir de 1898, según algunos autores, una moderación de los postulados nacionalistas, un incremento económico del PNV y el acceso a cargos públicos y a la burguesía vasca, siendo el propio De la Sota elegido por el PNV diputado a Cortes por Balmaseda en 1918.

El 26 de agosto de 1901 se celebran los primeros juegos florales en el Bilbao industrial y los aranistas dejan su huella en dichos actos polemizando Arana con Miguel de Unamuno, que predide los Juegos y que por entonces era Rector de la Universidad de Salamanca, a raíz de los discursos pronunciados en esa fecha ], en el que Unamuno evidenciaba la perdida del euskera : "esa lengua que hablas, pueblo vasco, ese euzkera desaparece contigo; no importa porque como tú debe desaparecer; apresúrate a darle muerte y enterrarle con honra, y habla en español." hecho por el que 46 personalidades de la época firman un manifiesto titulado "¡Viva el euskera!" en favor de esa lengua. . Los Juegos del año 1903 en Barcelona se suspenden debido a las protestas contra la bandera española.

En ese año 1903, en el que fallece prematuramente su fundador a los 38 años, el PNV tiene ya organización en 20 localidades vizcaínas y 5 guipuzcoanas. En 1908 se obtiene el primer diputado por Guipúzcoa; no obstante, es en las elecciones a las diputaciones de 1917 cuando el partido consigue la Diputación de Vizcaya y alcanza mayor implantación en Álava, Guipúzcoa y Navarra y el partido crea sus medios provinciales de difusión "Arabarra", "Bizkaitarra", "Gipuzkoarra" y "Napartarra".

En 1911 el PNV crea su propio sindicato, "Solidaridad de Obreros Vascos" (en 1933 cambiará su nombre por el de "Eusko Langileen Alkartasuna- Solidaridad de Trabajadores Vascos" ELA-STV), para apartar a los sindicatos socialistas de los obreros nacionalistas. La confesionalidad católica del mismo, acorde con los entonces principios del partido, fue la causa de que se le tildara de sindicato "amarillo". En la actualidad es la primera central sindical del País Vasco con diferencia y la tercera en Navarra.

En esta época se producen disensiones internas en el PNV y Francisco Ulacia funda en 1910 el "Partido Nacionalista Vasco Liberal" y en 1911 el "Partido Nacionalista Vasco Republicano", que se consideran los antecentes de ANV en 1930.

En 1915, el hermano del fundador, encabeza una tamporalmente una escisión denominada "Euzkeldun Batzokija".

Coincidiendo con la diferencia de posturas en la Primera Guerra Mundial y supeditando el independentismo inicial a posturas más pragmáticas, surgió una vertiente autonomista del sector moderado mayoritario liderado por Engracio Aranzadi "Kizkitza", Luis Eleizalde y Ramón de la Sota, pasando el PNV a llamarse temporalmente desde 1916 "Comunión Nacionalista Vasca" (CNV).

A pesar del éxito nacionalista en las elecciones de 1917 que iniciaban una breve hegemonía nacionalista que auguraba la próxima creación de un Estatuto Vasco, socialistas y monárquicos aunan fuerzas para desbancar a los nacionalistas.

El sector más joven llamado "Aberri" (por ser este el nombre del periódico que difundía su ideología) liderado por Elias Gallastegi y Manu Egileor reivindica la ideología aranista pura, refunda el PNV y es expulsado. En 1921 mientras que Luis Arana incorpora su grupo a esta escisión y preside "Aberri", de 1922 a 1930 Ignacio Rotaeche (y brevemente Ceferino de Jemein), preside "Comunión Nacionalista Vasca" (CNV) desde 1920.

También en 1921 se crea la sección femenina del partido "Emakume Abertzale Batza".

En la dictadura se elaboraron leyes "antiseparatistas" por las que los delitos contra la unidad de España serían juzgados por Tribunales Militares, se prohíbe la simbología nacionalista (ikurriña, ...) y además se incluye a las provincias vascongadas en una nueva división administrativa junto con Burgos y Logroño.

En 1922 los Estatutos internos Generales de "Aberri-Partido Nacionalista Vasco" de Zornoza regulan las organizaciones municipales y territoriales. En ellos se establece un sistema de voto ponderado de los apoderados en la Asamblea Regional y en la Asamblea Nacional, según la importancia numérica de su organización municipal o regional.

En las elecciones celebradas en el mes de febrero de 1922, "Aberri" obtuvo en el Ayuntamiento de Bilbao nueve concejales, mientras que CNV solo consiguió cuatro.

Los "felices años 20" supusieron un despegue industrial y, en esa década, la producción de acero creció el 235 %. La crisis económica de 1928, ligada a la corrupción imperante, haría caer a la dictadura.

La escisión antes mencionada se reconduce poco después sin grandes consecuencias, porque durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1931) se suspendió toda actividad política en España, las sedes y los periódicos fueron clausurados y los principales dirigentes partieron al exilio. Las dos tendencias se reunifican bajo la dirección de Ramón Bikuña, que apostaría decisivamente por tener un Estatuto Vasco el 16 de noviembre otra vez bajo las siglas del PNV, conforme a las bases del partido realizadas en Vergara conforme a los principios básicos de su fundador Sabino Arana y a su lema "JEL".

No todas las posturas estuvieron de acuerdo con la unificación del PNV y, por ello, se escinde un sector aconfesional y republicano que funda "Acción Nacionalista Vasca", (EAE-ANV), considerado el primer partido nacionalista laico y de izquierdas.

La Segunda República se proclamó en Éibar el 14 de abril de 1931 y supuso la vuelta de los partidos políticos. Luis Arana es nombrado presidente del PNV de nuevo en 1932 hasta 1933, cuando es sustituido en la presidencia del PNV por Jesús Doxandabaratz.

Luis Arana y el sector que él encabezaba mantuvieron una dura polémica con el resto de los dirigentes nacionalistas (Irujo, Aguirre, etc.) debido a que consideraba que la ikurriña bicrucífera actual, diseñada por los hermanos Arana y que en ese momento había sido adoptada universalmente como símbolo del nacionalismo vasco, debía ser barrada, ya que la bicrucífera había sido creada sólo para Vizcaya. Este motivo precipitó el apartamiento voluntario de Luis Arana del partido (archivo con extension .doc), adicionando además, según el historiador Stanley G. Payne, el hecho de representar una postura minoritaria en la pugna entre autonomistas y estatutarios.

Los diputados nacionalistas de la minoría vasca de esa época presidida por José Horn Areilza, fueron los siguientes: José Antonio Aguirre, Juan Antonio Careaga, Juan Antonio Irazusta, Manuel Irujo, Francisco Javier Landaburu, Jesús María Leizaola, Telesforo Monzón, Rafael Picabea, Manuel Robles-Aranguiz, Heliodoro de la Torre y Ramón de Bikuña.

El PNV defendió como mal menor una concepción federalista en una república que se planteaba un nuevo modelo de Estado y, pese a que una delegación de 420 alcaldes vascos entregan dicho proyecto a Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República, el Estatuto no satisface a las izquierdas que consideran que crearía una "gibraltar vaticanista". Además el apoyo de los nacionalistas a Alcalá Zamora, fue interpretado por los tradicionalistas y monárquicos como un reconocimiento de la República, granjeándose la enemistad política con estos sectores. Poco después se aprueba la nueva constitución y el Decreto de 8 de diciembre de 1931 rellena el citado vacío legal e impone la necesaria constitucionalidad que deberán reunir los Estatutos que se presenten.

Internamente los Estatutos Generales de ] de 1933 (no confundir con el Estatuto provincial anterior) implantan el modelo que sería la base de la organizacíon actual y que recoge los principios de estructuración en tres niveles (nacional, regional y local), la separación de los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) y la incorporación de la mujer al partido mediante el reconocimiento del derecho al voto. Sin embargo en la Asamblea de Tolosa, el partido difiere en su organización actual, pues "se organiza en régimen confederal de organizaciones municipales y regionales soberanas en su ámbito y unidas en pacto confederal".

En las elecciones de 1936 se impuso el Frente Popular y se efectuó la aprobación del Estatuto ya iniciada la guerra, nombrándose primer lehendakari a José Antonio Aguirre, siendo éste un periodo breve (1936-37) pero clave en la historia del PNV.

El levantamiento que dio origen a la Guerra Civil Española, efectivamente se originó en Marruecos, pero en la provincia que contaba más apoyos fue en Navarra, donde se encontraba el General Emilio Mola como Gobernador Militar y se proclamó el "Estado de Guerra" el 19 de julio de 1936. Ya en Navarra, en las elecciones de 1936 se constató su mayoría de tendencia derechista, católica y foralista que obtuvo 71,5% de los votos, el Frente Popular (21,68%) y el nacionalismo vasco el 9,50%. Aunque la capital navarra estaba más dividida y en las elecciones municipales de 1931 los partidos de izquierdas, a los que se habían sumado los nacionalistas, se impusieron en la capital a los de derechas por 8.645 votos frente a 6.997.

Tras el levantamiento, José Agerre Santesteban, presidente del PNV navarro (denominado Napar Buru Batzar), y sus principales dirigentes fueron encarcelados o fusilados y los falangistas ocuparon la sede del partido y sus rotativas en las que se editaba el periódico del PNV “ La Voz de Navarra” para editar el primer periódico de los sublevados “Arriba España”.

EL alcalde jeltzale de Murillo el Cuende, Jesús Ederra Aranguren fue asesinado y otro de los principales dirigentes del partido en Navarra, Fortunato Aguirre, fundador de la Escuela Vasca de Estella y alcalde de esta ciudad, habiéndose enterado en el mes de julio de 1936 de que el General Mola se disponía a firmar con los carlistas el llamado "Convenio de Irache", como alcalde de Estella, acompañado de la Guardia Civil, puso sitio al monasterio de Irache, pero desde Madrid se le ordena no molestarles y se marcha. El 18 de julio es detenido y fusilado el 29 de septiembre de 1936.

El alzamiento sorprendió a casi todos, como se ha mencionado, entre otros a Portela Valladares, que la víspera del alzamiento pronunció su conocida frase: "Dicen que se van a levantar, pues yo, señores, me voy a acostar." A pesar de que el PNV era consciente del posible levantamiento por sus conversaciones con la derecha, la dirección general del PNV no se decantaría por ninguno de los bandos hasta que finalmente se produjo la sublevación, pese a que poseía una mayor afinidad en su ideología con los sublevados y de hecho la derecha no se presentó a las elecciones de 1936 en el País Vasco y propició conscientemente la victoria nacionalista proponiendo la abstención (CT, URG), e incluso el voto nacionalista (DVA), habida cuenta de que la jerarquía eclesiástica había declarado al PNV como partido católico; finalmente, pese a las conversaciones mantenidas con este sector en el mes de abril, debido a sus divergencias sobre el nuevo estatuto para el País Vasco, la mayor parte del PNV se alinea frente al alzamiento con las fuerzas republicanas, a excepción del PNV alavés que se mostró muy ambiguo.

Por su parte, la escisión nacionalista ANV prestó su apoyo incondicional a los partidos encabezados por el Frente Popular.

La postura de la Iglesia vasca.- El día 6 de agosto se transmite por radio en la zona rebelde la pastoral firmada por los obispos de Vitoria y Pamplona, pero escrita por el cardenal primado Gomá -representante de Franco ante el Vaticano-, que condenaba la actitud del PNV, pero dicho partido hizo oídos sordos a tal condena y el 8 de agosto el PNV inicia su participación militar en la guerra. Dio comienzo el rápido reclutamiento de voluntarios, junto con el sindicato ELA-STV, que formaron los batallones del ejército vasco "Eusko Gudarostea", compuesto por 28 batallones incluidos 3 de ingenieros.

No obstante el obispo de Vitoria, Mateo Múgica, fue acusado de simpatizar con el nacionalismo y colaborar con los sacerdotes nacionalistas vascos, considerados por la "Junta de Defensa Nacional" como los "principales culpables de este movimiento popular y con su acción positiva antes de entablarse la contienda", por lo que el 25 de septiembre es expulsado de Vitoria y posteriormente 14 sacerdotes vascos son fusilados por las tropas franquistas.

En torno a la Junta de Defensa Nacionalista creada en Azpeitia, se fundó en los primeros días de agosto el "Euzko Gudarostea". Esta entidad quedó bajo el mando de un capitán de Intendencia, Cándido Saseta, y bajo el control de los diputados peneuvistas Manuel de Irujo, José María Lasarte, Telesforo Monzón y Javier de Landaburu.

Los combatientes nacionalistas eran casi todos naturales del País Vasco, el 80% tenían entre 20 y 30 años y alrededor del 30% de los de entre 26-30 años estaban casados. Los "gudaris" presentaban un menor porcentaje global de trabajadores industriales-artesanales, tanto cualificados como no cualificados, con un 65% del total y, en cambio, tenían un importante núcleo de labradores, 22%, y de empleados, cerca del 9%, además de un apreciable número de estudiantes.

Voluntariosos pero faltos de organización, experiencia y armamento, el ejército nacionalista vasco convivió con el ejército republicano suscitándose fuertes tensiones entre ambos motivada, por ejemplo, por la defensa de los símbolos religiosos, como la estatua del Sagrado Corazón de Bilbao; estas disputas y desconfianzas favorecieron a los sublevados.

Aguirre formó un Gobierno vasco de concentración, con sede en el hoy "Hotel Carlton" de Bilbao, en el que estuvieron presentes nacionalistas, socialistas, comunistas y otros sectores republicanos, no sin tensiones entre ellos.

El 30 de noviembre de 1936, el Gobierno nacionalista conjuntamente con la República lleva a cabo una ofensiva con el objetivo de retomar Vitoria y Miranda de Arga, pero el ataque es detenido a un gran coste por un número inferior de requetés en Villarreal de Álava, lugar estratégico por ser un cruce de vías; dicha derrota tuvo un efecto muy negativo para la moral del ejército nacionalista.

El desvío de fuerzas rebeldes a otros frentes mantuvo la situación estable y permitió a las fuerzas leales a la República preparar sus defensas, construyendo una barrera de fortificaciones alrededor de Bilbao llamado el "Cinturón de hierro".

Así la situación, por una razón o por otra, el Gobierno Vasco de la República sólo opuso de 15 a 30 aviones en el norte en marzo de 1937, muchos en reparación, frente a los 150 aviones nacionales en la zona norte (Junkers 52, Heinkel 111, Dornier 17, Savoia 79, Heinkel 51 y Fiat CR-32).

Respecto a la creada "Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi" basta decir que estaba compuesta, entre otras naves, por barcos bacaladeros a los que se les añadieron unos cañones y con los que, obviamente, no se pudo desactivar el bloqueo de los puertos y creó problemas de abastecimiento.

Uno de los episodios más significativos de la precariedad de medios militares del Gobierno Vasco se vio plasmado en la "Batalla de Matxitxako" que tuvo lugar a la altura de dicho cabo los días 4 y el 5 de marzo de 1937. Cuatro bacaladeros vascos (el "Gipuzkoa", el "Bizkaia", el "Nabarra" y el "Donostia") que escoltaban al mercante "Galdames" con destino a Bilbao que cargaba tres toneladas de monedas vascas fabricadas en Belgica, se enfrentaron al más potente "Crucero Canarias".

El "Canarias" había capturado previamente al mercante estonio "Yorkbrook" que transportaba armas para la República. El "Gipuzkoa" aun en clara inferioridad se enfrentó al "Canarias" y logro liberar al "Yorkbrook" que descargó su mercancía en Bermeo.

El "Canarias" encontró al "Gipuzkoa" y al "Nabarra" que proseguían escoltando al "Galdames", destruyendo el "Canarias" (13.283 toneladas, 33 nudos de velocidad y 8 cañones de 203 mm, 8 cañones de 120 mm y 12 tubos lanzatorpedos) al "Nabarra" (1.200 toneladas, 12 nudos de velocidad y 2 piezas de 101 mm.), negándose parte de sus marineros a abandonar el barco, siendo posteriormente encarcelados; solicitada la pena de muerte, los propios oficiales del "Canarias" intervinieron hasta conseguir su liberación. El indefenso "Galdames" fue apresado siendo su tripulación encarcelada o fusilada. Un poema de Cecil Day Lewis y Una escultura de Nestor Basterrechea desde el 2007 honran la acción del "Nabarra" . Así mismo se ha publicado varios libros sobre el particular, el último de Fernando Marías.

Otra de las necesidades urgentes consistió en la falta de artillería pesada y muy especialmente de antiaéreos, lo que permitió realizar sin oposición el Bombardeo de Guernica (26 de abril), de Durango, etc. Dichas acciones mermaron aún más la moral de los defensores.

Las tropas franquistas tardarían 54 días en cubrir los 50 km que separan Éibar y Bilbao con la inestimable ayuda que supuso la deserción al bando franquista del capitán de ingenieros Alejandro Goicoechea (posterior inventor del tren "Talgo"), que había realizado la línea de fortificaciones del citado "cinturón de hierro" de Bilbao. Estas defensas se organizaron con la mentalidad de la primera guerra mundial, que dio lugar a la "línea Maginot" francesa y, como ella, demostró su ineficacia y vulnerabilidad ante la aviación nacional y las nuevas técnicas de combate.

Aguirre traslada su Gobierno a Trucíos e intenta solucionar los problemas de deserción entre sus filas, antes de poner rumbo a Santander para después marchar a Cataluña, donde estaba dispuesto a seguir luchando por la República.

El dirigente nacionalista vasco Juan de Ajuriaguerra realizó y estudió diversas ofertas de rendición, como el llamado "Pacto de Santoña", por el que el Ejército Vasco se rendiría al ejército italiano a cambio de que sus militantes fueran considerados prisioneros de guerra bajo la jurisdicción italiana. Los acuerdos suscritos no fueron reconocidos por los nacionales y no consta que fueran aprobados por el lehendakari Aguirre. Este hecho permaneció durante mucho tiempo en silencio por ambas partes. Los republicanos no querían reconocer la traición de parte de sus tropas, los nacionalistas no querían reconocer que tuvieron contactos para abandonar a la República y los franquistas se resistían a admitir que una fuerza extranjera actuaba de manera autónoma y se permitía establecer negociaciones con el enemigo a sus espaldas. Pasado el tiempo, el tema ha llegado a alcanzar trascendencia política e ideológica en España.

Largo Caballero se reunió con una camarilla de ministros leales y decidieron no hacer público el mensaje, que permaneció desconocido hasta el fin de la guerra para el PNV y el Gobierno Vasco.

Tras la pérdida de casi todo el territorio vasco, el lehendakari Aguirre se ve en la tesitura de poner en práctica la táctica de la "tierra quemada" con la voladura de toda la industria y puertos vascos y, pese a que se ralizaron varios preparativos, finalmente no se lleva a cabo y el 17 de junio se ordena la evacuación de Bilbao que cae el 19 de junio de 1937. La industria pesada más importante de España, localizada en la margen izquierda de la ciudad, pasa a manos franquistas el 22 de junio.

Se calcula que, en las provincias vascas, la guerra civil dejó 50.000 muertos, 10.000 prisioneros y 150.000 exiliados. En Navarra, provincia que apoyó el levantamiento, hubo unos 3.000 fusilados.

Nuevamente la dictadura franquista prohibió cualquier ejercicio de política, de reunión, de asociación, etc. y reprimió duramente a los partidarios del PNV, partido que fue ilegalizado poco antes de la victoria franquista por la Ley de 9 de febrero de 1939 de Responsabilidades Políticas (BOE nº 44, de 13 de febrero), que en el párrafo segundo de su artículo 2 de dicha ley establece textualmente que : " Se entenderán comprendidos en esta sanción los siguientes partidos y agrupaciones: ... Partido Nacionalista Vasco, Acción Nacionalista Vasca, Solidaridad de Obreros Vascos, ..., todas las Logias masónicas y cualesquiera otras entidades agrupaciones o partidos filiales o de análoga significación a los expresados, previa declaración oficial de hallarse, como los anteriormente relacionados, fuera de ley." El articulado citado y su normativa posterior de desarrollo confisca los bienes pertenecientes los citados, pasando a ser propiedad del Estado español, siendo las sanciones impuestas transmisibles mortis causa e imprescriptibles. Las cuentas bancarias incautadas en toda España por este motivo importaron unos 3.000 millones de pesetas de la época.

Además, por Decreto de 23 de junio de 1937 suprimió el Estatuto Vasco y declaró "provincias traidoras" a Vizcaya y Guipúzcoa, pues "se habían alzado en armas contra el Movimiento Nacional", mantenía para la "lealísima Navarra" su singularidad fiscal y administrativa, y declaraba asimismo subsistente en su integridad el régimen de conciertos en Alava, "porque ella no participó en acto alguno de rebeldía". Dicha normativa no fue parcialmente modificada hasta el Decreto Ley de 6 de junio de 1968, que declaró suprimidos los párrafos ofensivos para Guipúzcoa y Vizcaya, manteniendo el resto de su articulado, y fue finalmente derogada por el Real Decreto-Ley de 30 de octubre de 1976.

Por la Orden de 21 de mayo de 1938 y la Orden Ministerial de 16 de mayo de 1940 también se instauraron medidas para acabar con las manifestaciones culturales vascas, definiéndolas como "elementos exóticos que interesa eliminar".

Existe una Orden dirigida por el Ayuntamiento de Guernica a un vecino de la localidad, propietario de una tumba en cuya lápida figuran inscripciones en euskera, exigiéndole que sustituya dicha placa por otra con inscripciones en castellano.

Organizativamente el partido crea tres delegaciones en Barcelona, París y Angelu y en esta última reside dirección del EBB y en París se crea un Comité Ejecutivo que cuenta con representación territorial.

En 1946 se nombra el primer EBB del exilio y se reestructuran los Consejos Regionales. Hacia 1965 el partido, en una situación precaria se recompone, basándose en la fuerza que perduraba en Vizcaya con el impulso de la organización juvenil EGI y la de mujeres (Emakume Abertzale Batza). Tras el caos generalizado provocado por la guerra, poco apoco se recupera la sitación de la antaño potente industria vasca (así en el año 1944 existen 191 empresas y 16.795 trabajadores en el sector del hierro en Vizcaya y en 1950 hay 244 empresas y 20.755 trabajadores y se llega en 1956 a 513 empresas. La actividad agraria que suponía en 1955 el 12,83 % del PIB vasco, pasaría al 8,1 % de 1975).

Finalizada la guerra civil, la directiva del PNV permaneció en el exilio, recabando el apoyo internacional para su causa, y se estableció primero en París; pero poco después se inició la Segunda Guerra Mundial en 1939 y los alemanes ocuparon la ciudad apoderándose de sus archivos y documentos. Casi todos los miembros de la red vasca dentro de España cayeron presos en los días posteriores, ya que los nazis entregaron a Franco la documentación capturada a los vascos que a partir de entonces se exiliaron principalmente a Sudamérica.

Un total de 500 maquis permanecieron en los Pirineos realizando diversas acciones contra el ejército nazi y se creó una unidad, la "Brigada Vasca-Batallón Gernika", que combatió en la Segunda Guerra Mundial en batallas como la liberación de la Pointe-de-Grave.

Habiendo fracasado en sus expectativas e iniciada la Segunda Guerra Mundial, muchos miembros nacionalistas son presos, algunos de ellos en el "campo de concentración de Gurs" ( también llamado "el campo de los vascos", y otros deportados y obligados a trabajar para la industria alemana a partir de junio de 1940 cuando el ejército nazi ocupó Francia.

Durante esta época el PNV colabora con los aliados estableciendo su propia red internacional de información, esperando que el final de la Segunda Guerra Mundial supusiera también la intervención extranjera contra el régimen de Franco.

AGUIRRE.- El lehendakari José Antonio Aguirre relata sus intentos de obtener la mediación internacional en el libro autobiográfico "De Gernika a Nueva York, pasando por Berlín".

Diversos autores manifiestan que el PNV en el exilio intentó buscar antes de la Segunda Guerra Mundial la cooperación alemana y que posteriormente, durante la "guerra fría", sirvió a la CIA.

Sobre las relaciones del PNV con EEUU o con la CIA, el hecho cierto es que los Estados Unidos se aproximaron a Franco y no a las posturas del PNV.

Según el historiador alemán Ludger Mees, es sorprendente la actividad del PNV en el exilio y en especial la del lehendakari Aguirre, al que califica como el "profeta pragmático", sobre él dice: "Me ha sorprendido la enorme influencia que tuvo en la política del republicanismo español en el exilio. Mi tesis es que fue Aguirre quien la dirigió realmente entre 1945 y 1947, por su carisma y porque era el único personaje que se llevaba bien con todos los sectores del antifranquismo español. Por ello, en dos ocasiones, el presidente Diego Martínez Barrio le propone para encabezar el Gobierno republicano, una perspectiva que hoy nos parecería muy extraña para un líder del nacionalismo vasco.". Aguirre se sintió en el exilio el lehendakari de todos los vascos, fueran o no nacionalistas, y consiguió agruparlos en torno a su persona. Su actividad se caracterizó por estar en todos los frentes posibles y relacionarse con la mayor cantidad de gente posible para sumar apoyos a su proyecto, siendo su famosa su frase: "tenemos que ir adonde nos invitan, aunque sea un congreso de bomberos".

AJURIAGUERRA.- Otro dirigente vasco destacado de la época es Juan de Ajuriaguerra, que, como describe la "Enciclopedia Auñamendi" de Estornes-Lasa, cobra mayor importancia tras el fallecimiento de Aguirre en 1960, al que sucede Jesús María de Leizaola a la muerte del lehendakari José Antonio Aguirre y Lecube (1960-1979), que permaneció 43 años en el exilio.

En la época del exilo destaca la labor de Jesús de Galíndez, cuya vida ha sido difundida en diversas obras y películas (como "Galíndez", "El misterio Galíndez") desaparecido en 1956 tras criticar al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

IRUJO.- Manuel de Irujo partió hacia el exilio en 1939, atravesándo la frontera pirenaica por Le Perthus junto con Companys, Aguirre, Tarradellas, Pi Sunyer y Julio Jáuregui. Se establece en Londres donde estaba casada una de sus hijas y allí funda y preside una "Euskal Etxea". Ante la falta de noticias del Lehendakari Aguirre, para llenar el vacío de poder, funda en 1940 "Consejo Nacional Vasco" que también preside. En el corto periodo de existencia de este consejo, se realizó una actividad destacable como pudiera ser la redacción de un "Proyecto de constitución de la República vasca" que contó con la oposición de los socialistas y la creación de unas "Brigadas Vascas" dentro de las tropas de la Francia Libre. Al descubrirse el paradero de Aguirre en Nueva York en 1941, el Consejo es disuelto.

Irujo también fue el promotor de "Galeusca" (proyecto conjunto federalista con Galicia, Euzkadi y Cataluña) y de la "Comunidad Ibérica de Naciones" que fracasa al no querer reconocerse el caracter nacional de Euzkadi y Cataluña, y participa en 1943 en la creación de la "Unión Cultural Europea" y fue ministro en 1945 del Gobierno republicano en el exilio.

En 1951 el PNV se define como abiertamente europeísta: "Somos Europeístas. Somos, en el europeísmo, Federalistas." y participa en todas las reuniones previas y organismos que posteriormente darían lugar a la actual Unión Européa.

En 1965 Ajuriaguerra forma parte del "Equipo Democrático Cristiano del Estado Español", junto con la "Democracia Social Cristiana" de Gil-Robles, la "Unión Democrática de Cataluña" y la "Izquierda Democrática Cristiana" de Jiménez Fernández.

En el año 1969 el E.B.B. toma la decisión de renovar los cargos dirigentes del Partido para ser sustituidos por gente más joven, elegida a través de las Juntas Municipales. Sin embargo, tras dos años de ausencia, Juan Ajuriaguerra volverá a reincorporarse a la dirección en un momento en que entran otros nuevos miembros, como Xabier Arzalluz.

A raíz de las movilizaciones por el proceso de Burgos en diciembre de 1970 y de sus muestras de solidaridad con los abogados defensores, Ajuriaguerra será desterrado a Atienza (Guadalajara).

Juan de Ajuriaguerra representó, durante los años oscuros de la dictadura franquista, la continuidad del PNV en el exilio. Se mantuvo firme a los principios tradicionales del PNV, incluso cuando surgió el nacionalismo radical, lo que le valió no pocas críticas. Siempre se opuso al terrorismo de ETA que surgió en los años 60 y se negó a cualquier contacto y pacto del partido con la banda o su entorno.

El PNV de finales de los sesenta y principios de los setenta era un partido clandestino muy mermado por los años de dictadura. En el exilio sus dirigentes intentaban hacerse ver en el paronama político internacional, fundamentalmente a través de su presencia en la "Democracia Cristiana" de la que habían sido fundadores, aunque de este partido la aportación económica fue casi inexistente en comparación con la recibida por socialistas y comunistas de sus correligionarios europeos.

A esta situación se unían las tensiones ideológicas y las pugnas por el liderato propias del vacío de poder existente y la falta de movilización social.

Contexto histórico.- A nivel mundial se produce la crisis del petroleo (1973) que pasa de los 1,8 dólares el barril en 1970 a 11,92 en en 1975 y 38,2 en 1980, lo que tuvo repercusión en el IPC que pasó del 6,6% en 1970, al 18,7% en en 1975, al 26,4% en en 1977 y al38,2 en 1980; también se produjo la Invasión de Checoslovaquia que determinaría un cambio en la ideología socialista y comunista, la revolución de los claveles en Portugal (1974) y el auge comunista en Francia e Italia, con la consiguiente preocupación para EEUU sumida en la guerra fría. A nivel estatal ETA había asesinado a Luis Carrero Blanco, potencial sucesor de Franco y existía un clima social de tensión generalizado y más evidente en el País Vasco y Navarra, que diferenciaba su situación de otras regiones españolas, a pesar de tener en común con ellas la crisis económica de ese momento. En el País Vasco, entre 1976 y 1983 se perdieron 139.400 empleos; el sector industrial perdió una cuarta parte de sus obreros; la "tasa de actividad" descendió en un 3,6 % entre 1976 y 1982. .

Dentro del régimen se vislumbraban tensiones internas entre "aperturistas" e "inmovilistas" (los del "bunker"), por lo que era urgente que el partido se reorganizara, analizara la situación y tomara una posición clara.

Asesinado Carrero Blanco, que era el Presidente del Gobierno, es nombrado a este fin Carlos Arias Navarro que en su investidura habla de "aperturismo".

En febrero de 1974 salta a la luz el caso Añoveros, debido a que el que el obispo de Bilbao, Antonio Añoveros redacta una carta pastoral que alude al derecho a la libertad y a la identidad vasca dentro del Estado español. Se decreta su arresto domiciliario por considerarlo Arias Navarro un grave atentado contra la unidad de España. Ante la posibilidad de una ruptura con del "Concordato" con la Santa Sede, se le obliga al obispo a redactar una nota en favor de la unidad de España. En julio de ese año el dictador cae en estado crítico del que se recupera y en septiembre tiene lugar el atentado de ETA en la cafetería Rolando de Madrid con 12 muertos y 80 heridos que enfurece a los inmovilistas del "bunker" y propicia la división en ETA y un represivo Decreto - Ley antiterrorista.

En julio de 1974, la oposición se organiza y se presenta la "Junta Democrática" encabezada por los comunistas del PCE y en junio de 1975 lo hace la "Plataforma de Convergencia Democrática" liderada por el PSOE. El PNV, así como los catalanistas, entablan conversaciones con ambas pero no se unen a ninguna de ellas.

LAs movilizaciones son constantes así como la inmediata y dura represión institucional de las mismas.

El dictador fallece el 20 de noviembre de 1975, desconvocando el PCE y el PSOE los actos que habían previsto para este evento y es entronizado Juan Carlos I como rey dos días después. El dictador, ya de edad avanzada y con cada vez más frecuentes periodos de enfermedad, había nombrado previamente a Juan Carlos I como Rey de España, haciéndole jurar los principios del movimiento en julio de 1969 y desempeñó funciones interinas en la la Jefatura del Estado durante el 19 de julio a 2 de septiembre de 1974 y 30 de octubre a 20 de noviembre de 1975. El rey tiene todos los poderes del dictador y está en su mano realizar la reforma democrática. El 25 de noviembre celebra su primer Consejo de Ministros y aprueba una amnistía parcial.

En 1976 tienen lugar los sucesos de Vitoria y Montejurra, que se saldan con varios muertos por disparos de la policía y de grupos de extrema derecha, que tenían apoyo de los servicos seccretos SECED a través de la Operación Reconquista; a dicha violencia institucional se suma ETA que continúa sus acciones terroristas y se encontraba muy fragmentada políticamente, por lo que conciliar todos los intereses pre-autonómicos no sería fácil ni rápido, a diferencia de otras comunidades.

ETA había pasado de cometer un asesinato en 1970, dos en 1971, diecinueve en 1974 y en los años 1978, 1979 y 1980, ETA comete el mayor número de asesinatos anuales, 69,83 y 99 asesinatos respectivamente. Según Manuel Vázquez Montalbán en la revista "Tiempo de Historia" de 1980, la consecuencia directa de dichos atentados fue una mayor presión de los "inmovilistas" hacia los "reformistas" y éstos por su parte lo utilizaron para presentarse como solución al problema del terrorismo. No obstante no solo ETA cometía atentados y dentro de la extrema izquierda, con menor apoyo popular, estaban los Comandos Autónomos Anticapitalistas, las FRAP y los GRAPO. Además de los atentados ETA practicó asiduamente secuestros con resultado de muerte y extorsión a empresarios mediante la exigencia del llamado "impuesto revolucionario".

Dentro de los grupos de extrema derecha, asociados al terrorismo de Estado cabe destacar a los "Guerrilleros de Cristo Rey", el "Batallón Vasco Español" y ya posteriormente los GAL.

La "Junta" y la "Plataforma" se fusionan en marzo de 1976 en la "Platajunta" y reclaman una "ruptura democrática" y no simples reformas aperturistas.

El rey presenta el primer gobierno de la monarquía con caracter continuista pues está encabezado por Arias Navarro, que fracasa intentando imponer un "asociacionismo", que en realidad era un lavado de cara del régimen , cuando la oposición reclamaba la legalización de los partidos políticos. El propio monarca califica la labor de Arias como de "desastre sin paliativos" y por ello forma su segundo gobierno y elige como presidente del mismo a Adolfo Suárez González, que había desempeñado cargos en la administración franquista y era hasta entonces miembro del gobierno de Arias Navarro y Secretario General del Movimiento, por lo que inicialmente su nombramiento no despertó demasiadas esperanzas. Su gobierno se conoció como el de los "penenes", por estar formado por la inexperiencia política de la mayoría de sus miembros (Martín Villa, Osorio, Marcelino Oreja, ...) En su primera reunión aprueban una nueva anmistía.

Debido a presiones externas y se consigue que las Cortes franquistas aprueben el 18 de noviembre de 1976, por con 425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones, el proyecto de "Ley de Reforma Política", que es considerada como el suicidio político del franquismo y que fue aprobada en Referéndum el 15 de diciembre de 1976 por con una participación del 78 % del censo y un 94 % de votos a favor, con solo 2,5 % de votos en contra (los del "bunker"). En dicho referendum la oposición se mostró partidaria de la abstención por no apostar abiertamente por el rupturismo. Esta postura fracasó a nivel estatal y solo tuvo repercusión en el País Vascoen donde los votos favorables fueron 627,168 (91,1%), los contrarios 23.010 (3,3%), y la abstención 605.465 (46,8%).

El referendum dio alas a Suárez y forzó a la oposición a hacer importantes concesiones entre las que se encontraba la renuncia solicitar responsabilidades a los altos cargos de la dictadura.

En marzo de 1977, ante las próximas elecciones previstas para dos meses después, el PNV celebra en Pamplona-Iruña su primera Asamblea Nacional (Congreso) desde la Segunda República, ocho días después de su inscripción en el "Registro de Asociaciones Políticas". A ella asisten los históricos dirigentes que habían llevado las riendas del partido en el exilio, como Manuel de Irujo que tras aterrizar en Pamplona pronuncia su famosa frase: "Cuarenta años de exilio os contemplan".

En esta Asamblea General se sientan los pilares básicos de la ideología democrática del PNV, estableciendo como objetivo político lograr un "Estado vasco autonómico" y definiéndose como partido democrático, aconfesional y de todos los vascos, inmigrantes incluidos, lo que suponía reflejar documentalmente el cambio profundo que había experimentado el partido desde su fundación.

También se realizó el relevo generacional de sus dirigentes, eligiéndose a Carlos Garaikoetxea como presidente del EBB por delante de la candidatura del respetado Ajuriaguerra. En dicha asamblea, aprobándose la "Ponencia de Organización de Iruña", se actualiza el Estatuto interno de Tolosa de 1933.

En Navarra, los partidos nacionalistas Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), "Acción Nacionalista Vasca" (EAE-ANV) y "Euskal Sozialista Biltzarrea" (ESB) se unieron en la "Unión Autonomista de Navarra" (UAN), que fue una coalición electoral que se presentó a las elecciones legislativas de 1977 para las Cortes Constituyentes españolas por la circunscripción electoral de Navarra y tenían como punto programático común su apuesta por la integración de Navarra en el País Vasco.

La coalición electoral fue la quinta formación política en Navarra, quedando sin representación parlamentaria, con algo más de 18.000 votos y un 6,99% de los votos, por detrás de la (UCD), (PSOE), UNAI y Alianza Foral de Navarra.

Las fuerzas agrupadas en UAN estaban a su vez integradas en el Frente Autonómico, al que también se sumaba el PSOE, que se presentó al Senado por Navarra y que obtuvo un acta de senador en la figura de Manuel de Irujo, histórico dirigente navarro del PNV.

La unión del PSOE a este conglomerado nacionalista tiene su explicación en que el PSOE venía del exilio en el que había estado muy unido al PNV y, por ello, tras el Congreso que el Partido Socialista celebra en San Sebastián en 1977, llega a un "compromiso autonómico" con el PNV, acuerdo que es suscrito en mayo de ese año y por el que ambos partidos acordaron presentar una candidatura conjunta al Senado en las elecciones generales de 1977, que recibió la denominación del antes citado Frente Autonómico, para impulsar tras las mismas la aprobación de una Constitución democrática y de un Estatuto común de Autonomía para Alava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra.

Una vez aprobada la ley, la oposición aceptó implicarse en el afianzamiento del proceso democrático. Así, en las primeras semanas de 1977, los partidos de la oposición (entre los que se encontraba el PNV, representado por Julio Jáuregui, pero ningún representante de la constelación de partidos surgidos en el entorno de ETA) comenzaron a negociar con el gobierno de Adolfo Suárez. Los puntos claves de la negociación eran la legalización de los partidos políticos, la amnistía, la ley electoral y la cuestión de las nacionalidades. Tras un proceso no exento de altibajos, durante 1977 se consiguieron la mayor parte de las reivindicaciones de la oposición. Así, se legalizó la ikurriña (19 de enero de 1977), se promulgó una amnistía parcial (14 de marzo) y se legalizaron los partidos políticos (marzo-abril de 1977).

En mayo de 1977, el PNV junto con PSOE, ESEI, PCE, DCV y ANV se comprometieron a elaborar un Proyecto de Estatuto Vasco.

El ritmo de la reforma política, con un hito importante en las elecciones convocadas el 15 de junio de 1977, produjo la separación definitiva entre los partidos democráticos del País Vasco y Navarra (encabezados por el PSOE y el PNV, que seguían manteniendo el gobierno vasco en el exilio) y los sectores nacionalistas radicales de izquierdas agrupados en torno a ETA Militar. Mientras que los primeros, aún reconociendo las deficiencias del proceso democratizador, aceptaron la reforma política y se dispusieron a participar en las elecciones; los segundos, partidarios de una ruptura total, se negaron a participar, desarrollando una estrategia de tensión recurriendo a las movilizaciones callejeras.

La ruptura quedó patente en las conversaciones que tuvieron lugar los días 31, 12, 14, 17, 23 de abril y de mayo de 1977 en el Hotel de Chiberta de Anglet, localidad del (País Vasco francés), en las que participaron representantes de los grupos políticos nacionalistas vascos (PNV, ANV, EIA, LAIA, EA, EHAS, ESB) y de las dos ramas de ETA (ETA se había dividido en dos ramas en 1974: ETA Político-militar, que terminaría dejando las armas en la década de 1980, y ETA Militar, que continuaría el uso de la violencia hasta nuestros días).

En dichas reuniones impulsadas por Telesforo Monzón, mientras que el PNV se mostraba favorable a concurrir a las elecciones, el núcleo duro de ETA exigía una amnistía previa a dicho proceso electoral. En esos momentos la concesión de una amnistía por el Gobierno Central se consideraba improbable, pues consideraba que ya había realizado un ingente esfuerzo para la legalización del Partido Comunista y que ese segundo paso sería imposible.

Otro problema consistía en quién encabezaría las fuerzas del nacionalismo vasco, pues si bien el 17 de febrero de 1977, ETA Militar habría presentado un proyecto para unificar a todas las fuerzas políticas nacionalistas vascas con el nombre de Euskal Herritarra (EHH), no estaba de acuerdo en que fuera el PNV el que liderara ese conglomerado vasco.

Estas conversaciones supusieron el intento más serio que hizo el PNV durante la Transición para convencer a ETA de que dejase las armas y aceptara la posibilidad de defender sus ideas democráticamente.

Las conversaciones supusieron un fracaso total. ETA Militar, con el apoyo de Santiago Brouard, José Luis Elkoro y Telesforo Monzón, militante del PNV hasta 1952, trató de persuadir al PNV de que no se presentase a las elecciones, a menos que se decretase una amnistía total. Sin embargo, el PNV no estaba dispuesto a no integrarse en el juego democrático, algo inconcebible tras los largos años de exilio y que podría suponer la ocupación de su espacio electoral por parte de los partidos "españolistas". Pesaba también el recuerdo de no haber estado presente en el Pacto de San Sebastián. Por su lado, ETA Militar no mostró en ningún momento la más mínima intención de prescindir de la lucha armada, independientemente de los resultados electorales (así, uno de sus dirigentes declaró «lo que importa no son los votos , lo que importa es que el pueblo consiga sus derechos»; Arnaldo Otegi presentaría posteriormente una visión muy diferente de las conversaciones en su libro entrevista Mañana, Euskal Herria, llegando a afirmar que «La izquierda abertzale hizo una propuesta nítida a la salida del franquismo, buscó en Txiberta una alianza de todas las fuerzas democráticas vascas en torno al derecho de autodeterminación y les propuso abrir una interlocución de carácter nacional que buscara la ruptura con el franquismo e instalar en el país un escenario de democracia. Esa fue la propuesta de la izquierda abertzale que después ha mantenido constantemente a lo largo de treinta años», que no se corresponde con lo expresado por ninguna otra fuente). El PNV no se plegó a las exigencias de ETA Militar (un "chantaje", como definió en 2007 Josu Jon Imaz ).

La conclusión final supuso que, mientras el PNV o Euskal Iraultzarako Alderdia (surgida poco antes de ETA Político-militar y que en los siguientes meses lideraría la coalición Euskadiko Ezkerra), así como otros pequeños grupos nacionalistas como ESEI decidieron concurrir a las elecciones, los grupos del entorno de ETA Militar acordaron no hacerlo, al no considerarlas libres.

En julio de 1977 se creó "Herriko Alderdi Sozialista Iraultzailea" (Partido Socialista Revolucionario Popular (HASI), como brazo político de la organización armada, en noviembre la coalición HASI, LAIA, ESB y ANV se refundió tras diversas escisiones en Herri Batasuna que en los primeros comicios en los que se presentó obtuvo 170.000 votos, más de la mitad que el PNV.

Tras la amnistía general decretada el 15 de octubre de 1977, las dos ramas de ETA, siguieron cometiendo atentados, en una proporción mucho mayor que la registrada hasta entonces (sólo en 1978, ETA asesinó a 66 personas, una cifra enorme si se la compara con los 17 asesinados en 1976 y los 10 de 1977 ).

Para las elecciones del 15 de junio de 1977, el PNV carecía de medios económicos y su plan de campaña se basó principalmente en la tradición del partido, en el boca a boca de la calle y en la realización de multitud de mítines y actos electorales.

El sistema electoral basado en la Ley D´Hont, premiaba a los partidos mayoritarios a nivel estatal y tenía como base la provincia por lo que la presencia del PNV en Vizcaya quedaba diluida.

En el actual País Vasco, el PSOE obtiene 9 parlamentarios, PNV 8 y UCD es tercera con 7, formándose una Asamblea de parlamentarios de los cuatro territorios históricos vascos peninsulares con el objetivo de llevar a cabo la redacción del Estatuto. Navarra, con mayor presencia de UCD, se separó de ellos. El socialista Ramón Rubial se impone en octava ronda de votaciones a Ajuriaguerra y ocupa el cargo de presidente del Consejo General Vasco.

El PNV, que ya había condenado todo tipo de violencia en su referida asamblea de 1977, posicionándose contra el nacionalismo radical, realiza su primera manifestación en Bilbao contra el terrorismo en septiembre de ese año, bajo el lema "Por una Euskadi libre y en paz".

El 11 de octubre de 1978 el PNV envía una nota de prensa condenando la división de la sociedad que está provocando ETA, donde promovía la manifestación de la sociedad en repulsa contra el terrorismo, que tuvo lugar el 25 de octubre, siendo el lema «Por una Euskadi libre y en paz». Sin embargo, algunos dirigentes del PNV, como Iñaki Anasagasti, declararon poco después que quien pensara que era una convocatoria contra ETA se equivocaba. El máximo órgano del partido dio a conocer su postura oficial sobre el particular mostrando un inequívoco rechazo de la violencia etarra ("La iniciativa del Partido Nacionalista Vasco, desde su primer comunicado, ha contenido una condena inequívoca de todos los atentados y agresiones que se vienen produciendo en nuestro país") si bien acompañado de la exigencia al gobierno español de que tomara medidas políticas ("...la exigencia al Gobierno Español de las medidas políticas urgentes que se vienen reclamando con la máxima insistencia..."). Según algunos autores, en respuesta ETA comete varios atentados, envía una nota de prensa a Egin y una carta a cada miembro del Euzkadi Buru Batzar.

La Constitución española de 1978 fue aprobada por el referéndum del 8 de diciembre, pero el PNV, que históricamente nunca ha aprobado una constitución española , propuso la abstención. A favor del texto se encontraban UCD, PSOE y PCE y en contra del mismo estaba la "izquierda nacionalista radical" y la extrema derecha.

Dicho texto fue aprobado en el País Vasco por 480.175 votos ( 69% de los votantes, que equivale a un 31% del censo), en contra 166.461 ( 24% de los votantes, el 11% del censo) y 836.048 votos optaron por la abstención (54,5%). . En Guipúzcoa de 504.389 votantes solo dieron su voto favorable 139.777. Por el contrario, el Proyecto fue aprobado mayoritariamente en el Estado por el 87,78 por 100 de votantes que representaba el 58,97 por 100 del censo electoral.

El PNV justificó su decisión debido a que, si bien el texto constitucional, básicamente elaborado entre UCD y PSOE, mejoraba ostensiblemente el status del País Vasco pues se legalizaba el euskera (art. 3.2 CE) y se oficializaba el uso de la ikurriña (art. 4.2 CE) entre otros avances, también por parte del PNV se apreciaban carencias importantes como la exclusión de Navarra o la consideración de España como nación única e indivisible (art. 3), entre otras razones. Además el PNV, que por entonces estaba encuadrado en el Grupo Mixto, fue excluido de la ponencia que redactó el texto constitucional, aunque fueron informados puntualmente de las conversaciones que se producían en este contexto por Miguel Roca Junyent que encabezaba la delegación catalana.

Ya desde antes de la dictadura la consecución de un Estatuto había sido una meta del PNV, dicho Estatuto vio fugazmente la luz ya iniciada la Guerra Civil pero el gobierno franquista, ni siquiera lo derogó, como hiciera con el Estatuto Catalán, al considerarlo posterior al alzamiento y, por lo tanto, obra del gobierno ilegítimo republicano.

Tras la muerte de Franco, el PNV vuelve a reivindicar la creación de un Estatuto propio que finalmente, fue votado en las urnas y dotaba al País Vasco de un gobierno autonómico propio manteniendo ciertos privilegios forales y el mecanismo económico del "Concierto", y que fue aprobado en referéndum en 1979 por 831.839 (90,3% de los votantes, lo que equivale a un 53% del censo). Los votos en contra sumaron 47.529 votos (el 5,1% de los votantes, el 3% del censo) y 644.105 por la abstención (41,1%).

Durante este periodo "de transición" el PNV se desmarca del nacionalismo vasco más radical, que defendía a través de la "alternativa KAS" una opción independentista frente a la autonomista del PNV y así, se muestra favorable a la incorporación de España en la OTAN pormovida por Adolfo Suárez, considerando más benefeciosa la integración total en las instituciones européas y, pese a mostrarse favorable en 1978 a la marcha realizada por la anmistía, no es partidario de las huelgas realizadas por este motivo y el PNV respalda la construcción de la central nuclear de Lemóniz (1980) (más tarde se paralizaría su construcción tras múltiples atentados de ETA y la oposición de la hoy llamada "Izquierda abertzale" ).

En las elecciones generales, el PNV es la fuerza mayoritaria y obtiene el 26,9% de los votos y en las elecciones vascas de abril se constata el fuerte crecimiento del PNV, la irrupción del "nacionalismo radical" representado por Herri Batasuna, la pérdida de una importante cuota electoral del PSOE y los escasos resultados de la UCD. El peneuvista Carlos Garaicoetxea ocupa el cargo de la presidencia del Consejo General Vasco.

Celebradas las primeras elecciones autonómicas en marzo de 1980, dieron lugar a la elección de lehendakari en la persona de Carlos Garaikoetxea (1980-1985). El PNV consigue 25 de los 60 parlamentarios vascos y el 38,8% de los votos válidos emitidos, seguido de Herri Batasuna, con el 16,5 %, y del PSOE con 14,2%. Desde entonces el PNV gobierna la comunidad autónoma del País Vasco, en solitario en el periodo (1980-1986) y a través de diversos pactos desde entonces. En Cataluña en esos comicios triunfó de forma sorprendente CIU con diez escaños de ventaja sobre el PSOE que era el gran favorito.

El 29 de diciembre de 1980 se reinstaura el modelo tributario del "Concierto económico" y empieza, no sin problemas, la transferencia de competencias del Gobierno Central al Gobierno Vasco.

El 4 de febrero de 1981, Juan Carlos I visita el País Vasco y es abucheado en la Casa de Juntas de Gernica por los parlamentarios de HB sin que se produzcan mayores incidentes, no obstante este incidente influiría en una serie de sucesos que amenazan seriamente la autonomía vasca: el fallido golpe de estado del 23 de febrero de 1981 y la consiguiente promulgación, derivada de las presiones de los militares, de la LOAPA (Ley Orgánica para la Armonización del Proceso Autonómico) que reconduce el desarrollo de las autonomías.

En 1982, el PSOE ganó las elecciones generales y Felipe González fue investido presidente. Los nacionalistas eran muy críticos respecto del Ministro del Interior, José Barrionuevo, un antiguo funcionario del sindicato estudiantil franquista, cuyo decidido apoyo a las fuerzas de seguridad y convicción de que el terrorismo de ETA era un problema policial y no político.

El PNV vivió una grave crisis interna al plantearse el apoyo al gobierno socialista.

EL 30 de septiembre de 1982 ETA-pm comunica su disolución y el abandono de la lucha armada.

Pese a la resistencia socialista a la realización de transferencias, el PNV impulsa el desarrollo del autogobierno vasco y crea su propio servicio de Salud ("Osakidetza"), aprueba el Estatuto de las ikastolas, comienza a emitir su propia radio y televisión (EITB), que inició sus emisiones el 27 de diciembre de 1982, crea su propia policía autonómica (Ertzaintza), etc. Dicho gobierno resistió la "reconversión industrial" que se inició desde 1982, recibiéndose ayudas para la reindustrialización por importe de 88.012 millones de pesetas.

Los contactos del Gobierno socialista con ETA se iniciaron en enero de 1983 a instancia del entonces lehendakari, Carlos Garaikoetxea (PNV), coincidiendo con el inicio de la cooperación antiterrorista francesa, y se suspendieron por la exigencia de HB de que hubiera periodistas presentes. quedando definitivamente rotas tras cometer ETA un nuevo asesinato en febrero. En marzo la coalición Herri Batasuna comunica oficialmente la decisión de mantener su presencia en los ayuntamientos pero no asistir a las instituciones autonómicas y estatales.

En el mes de mayo la policía abrió fuego real de para disolver una manifestación frente al Gobierno militar de San Sebastián.

Antecedentes : Desde 1975 a 1980 (Véase: Terrorismo tardofranquista) operaron diversos grupos como Alianza Apostólica Anticomunista (AAA o "Triple A"), Antiterrorismo ETA (ATE), Grupos Armados Españoles (GAE), Guerrilleros de Cristo Rey, Batallón Vasco Español (BVE) y otros de menor resonancia, como los Comandos Antimarxistas, todos ellos afines a la dictadura franquista y a los que se les atribuye entre 15 y 40 asesinatos.

Tras la victoria electoral socialista de 1982 surgen los grupos Antiterrorista de Liberación (G.A.L.) que en 1983, y hasta 1989, iniciaron sus acciones terroristas de "guerra sucia" contra ETA. Se les atribuye el asesinato de 27 personas. Dichos atentados y secuestros fueron perpetrados en su mayoría por mercenarios franceses contratados por policías españoles, financiados con fondos reservados, y organizados desde el propio ministerio del Interior, a través de responsables de la lucha antiterrorista del País Vasco.

En julio de 1983, el C.E.S.I.D. elabora la llamada "acta fundacional" de los GAL en la que se examinaba la posibilidad de llevar a cabo acciones de "guerra sucia" en el sur de Francia ante la falta de colaboración en la lucha antiterrorista y se afirma su viabilidad y conveniencia.

Por el secuestro en 1983 de Segundo Marey, un vendededor de mobiliario de oficinas al que confundieron con Mikel Lujúa, por entonces dirigente de ETA, el Tribunal Supremo condenó condenó en julio de 1998 a penas de cárcel a José Barrionuevo, Ministro de Interior, Rafael Vera, Secretario de Estado para la Seguridad, Ricardo García Damborenea, Secretario general del PSOE en Vizcaya, Francisco Álvarez, Jefe de la Lucha Antiterrorista, Miguel Planchuelo, Jefe de la Brigada de Información de Bilbao, José Amedo, Subcomisario de la policía, Julián Sancristóbal, Gobernador civil de Vizcaya, por secuestro y malversación de caudales públicos, y a Michel Domínguez, Policía. En septiembre de 1998 ingresaron en la cárcel y tres meses después, Vera y Barrionuevo, condenados a diez años de prisión, fueron excarcelados gracias a un indulto parcial del Gobierno popular.

En marzo de 1999, la Audiencia Nacional dictó auto de procesamiento por secuestro, lesiones y asesinato en relación con dos miembros de ETA, José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala, secuestrados en Bayona (Francia) en 1983 y cuyos cadáveres torturados fueron descubiertos cerca de Alicante, en el sureste español, en marzo de 1995.

En 2000, el ex general de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, fue condenado por el Tribunal Supremo a 75 años de cárcel. También se condenó por este caso al ex gobernador civil de Guipúzcoa, José Julián Elgorriaga Goyeneche, y a los ex mandos de la Guardia Civil, Ángel Vaquero Hernández, Enrique Dorado Villalobos y Felipe Bayo Leal, como autores, cada uno de ellos, de dos delitos de detención ilegal y dos delitos de asesinato. Rodríguez Galindo estuvo solo tres años en prisión y cumplió el resto de la condena en su casa debido a una supuesta enfermedad cardiaca.

Durante los años de "guerra sucia" además de los atentados y secuestros se vivió una tensión sin precedentes en el País Vasco y Navarra y el entorno de ETA se vio impulsado, junto con la crisis derivada de la reconversión industrial, el paro..., por lo que consideraban una evidencia, entonces siempre negada por las autoridades, de que el gobierno socialista estaba detrás de los incidentes, para estos sectores ETA pasaba a ser una víctima y sus atentados una respuesta a las acciones del Gobierno.

Durante esa época surge el llamado "rock radical vasco", movimiento musical que denunciaba en muchas de sus canciones la situación de acoso ilegal al que se veía sometido el llamado M.L.N.V.. Algunas de las situaciones que denunciaban fueron posteriormente avaladas por las Sentencias condenatorias de los Tribunales.

En las elecciones autonómicas celebradas en febrero de 1984 resultó vencedor el PNV, que obtuvo sus mejores resultados electorales hasta la fecha, 42% de los votos emitidos, seguido del PSOE con el 23%, Herri Batasuna con el 14,6% y EE el 8%. La progresión socialista fue notable, así como paupérrimo el empuje electoral mostrado por la derecha españolista, un 9,3%. Resultados que tendencialmente reproducen los obtenidos en las elecciones forales y locales de mayo de 1983.

En torno a 1985, en plena crisis política del PNV, la economía vasca se situaba en unas coordenadas entre las que sobresalían la altísima tasa de paro, un crecimiento económico ralentizado, el impacto de la introducción de las nuevas tecnologías, el fin de la anterior ola de crecimiento expansivo y la apertura a la competencia internacional. .

En 1986 tiene lugar la mayor escisión en la historia del PNV, y el lehendakari de origen navarro, Carlos Garaikoetxea, funda en septiembre un nuevo partido, Eusko Alkartasuna, que, pese a los gobiernos de coalición en los que ha formado parte con el PNV, sigue escindido a fecha de hoy.

Las razones de la separación en bloque de los jeltzales, según algunos, además del enfrentamiento personal entre Xabier Arzallus y Garaikoetxea y otras cuestiones de lucha de poder interno , fue la polémica surgida por una diferente concepción del reparto de poder entre las instituciones comunes de la autonomía vasca (Gobierno y Parlamento) y las forales (Juntas Generales y Diputaciones) que configuró la nueva "Ley de Territorios Históricos" y, más concretamente, según otros autores, las razones hay que buscarlas en la negativa de los peneuvistas navarros, y en menor medida guipuzcoanos, a apoyar un gobierno de la derecha en Navarra, recibiendo a cambio ciertas contraprestaciones políticas en otros territorios.

La consecuencia inicial fue que el PNV se derrumbó en Navarra y sus electos pasaron a formar parte del nuevo partido, obteniendo el PNV en las siguientes elecciones de 1987 sólo el 0,98% de los votos en Navarra, frente al 7,1% de los votos de EA en ese territorio.

En las autonómicas anteriores a la escisión de EA, el PNV logró la adhesión del 28,47% del censo electoral en Euskadi, pero en las siguientes autonómicas de 1986, el PNV obtuvo el 16,34% del censo y EA el 10,91%; en 1998 el PNV alcanzaría el 19,23% y EA descendería al 5,96%.

Durante los primeros contactos entre el Gobierno español presidido por Felipe González y ETA en 1986, el PNV intentó participar en las futuras negociaciones de Argel, pero ETA veto su entrada.

En las elecciones vascas de 1987 a las que se presentó EA, obtuvo 35 junteros en las tres provincias, frente a los 32 de PSE-EE (PSOE), HB o PNV. Recibió el voto de 190.136 electores (un 17,79%) y fue la primera fuerza en Guipúzcoa, con 16 junteros, y Álava, con 12. En Vizcaya, cuna del partido matriz, no tuvo tanta fuerza y fue la cuarta fuerza política con 7 junteros. Obtuvo asimismo 442 concejales en las elecciones municipales del mismo año, con un voto de 193.197 electores (18,05%) y gobernó tanto las alcaldías de Vitoria y San Sebastián como la Diputación Foral de Guipúzcoa.

En 1988 el PNV alcanzaría el 19,23% y EA descendería al 5,96%, por lo que el PNV pudo coaligarse con su propia escisión para las elecciones de 1989.

También influyó en los problemas surgidos el hecho de haberse detectado deficiencias organizativas en los Estatutos de Pamplona-Iruña de 1977, por lo que en 1987 se realizaron nuevos Estatutos Generales del partido, a raíz de la Asamblea Nacional que tuvo lugar en Zestoa.

Si bien en los inicios del PNV, como se ha mencionado anteriormente, tiene gran peso la organización territorial (1906), posteriormente el poder se centraliza en el EBB (1916) y más tarde se da más peso a las organizaciones regionales/municipales. En Zestoa se desecha la posibilidad de crear un partido de estructura federalista o una confederación de organizaciones regionales/municipales y así, la Asamblea Nacional de Zestoa define al PNV como "“un único partido político, estructurado en organizaciones municipales, territoriales y nacional". </ref>, creándose la "Asamblea General" (similar a los "Congresos" que celebran otros partidos) y la "Comisión Nacional de Garantías y Control", cuya función es la de mediación, garantía de derechos de la afiliación; y el control de los procesos electorales internos. limitándose la capacidad de los Tribunales Internos que se reduce al plano disciplinario y de resolución de impugnaciones.

Desde la escisión, de 1986 a 1998 José Antonio Ardanza fue el Lehendakari vasco, con un perfil claramente autonomista, gobernando con el Partido Socialista de Euskadi.

El PNV sería uno de los impulsores del Pacto de Madrid de 5 de noviembre de 1987 suscrito por el PSOE, AP, CDS, CIU, PNV, PDP, PL, PCE y EE por el que se solicitaba al Gobierno Vasco que asumiera "el liderazgo en la desaparición de la violencia y el terrorismo, y en la consecución definitiva de la paz"; dichos partidos se pronunciaban a favor de la derogación de la ley antiterrorista.

Otro pacto de gran importancia sería el llamado Pacto de Ajuria Enea firmado el 12 de enero de 1988 por AP, CDS, EE, PNV, PSOE y por José Antonio Ardanza como lehendakari del Gobierno vasco; el acuerdo se decidía a impulsar en su integridad el Estatuto de Gernika, intensificar las relaciones de la C.A.V. con Navarra, instaba a ETA a renunciar a la via armada y a HB a reanudar su actividad parlamentaria legitimándola como opción política, respaldaba las políticas de reinserción de los "arrepentidos", los procesos de diálogo si existiera una intención seria por parte de ETA de abandonar las armas, apoyaba también la derogación de la Ley Antiterrorista y reiteraba el apoyo a las víctimas del terrorismo.

Según Arzalluz, estos pactos respondían a la estrategia del PSOE de conseguir el apoyo de los partidos a la tregua con ETA que se disponía a realizar.

El plan fue presentado ante los miembros de la Mesa de Ajuria pero no obtuvo el respaldo del resto de partidos.

En ninguno de los anteriores pactos que propugnaban el diálogo se había contado con ETA o su entorno, el MNLV, por lo que las opciones reales de pacificación se encontraban muy reducidas. Así por lo menos lo consideraba el entonces lehendakari, José Antonio Ardanza, que, en marzo de 1988 - interpretando los acuerdos anteriormente mencionados - presentó a la Mesa de Ajuria Enea el llamado "Plan Ardanza", un documento personal que proponía un diálogo "sin condiciones previas y sin límites de resultados" y exclusivamente entre partidos previa ausencia de violencia de ETA y teniendo constancia inequívoca de que ETA quisiera abandonar la violencia. .

El plan fue presentado ante los miembros de la Mesa de Ajuria, pero no obtuvo el respaldo del resto de los partidos.

Muy pronto surgieron las divergencias entre los firmantes de Ajuria Enea y se redactó otro documento el 7 de octubre de 1988, que no fue firmado ni por el PNV, ni por EA, conocido como "Pacto de Navarra" , en el que se contenían las ideas del de Ajuria Enea pero se enfatizaba especialmente en la condena de las actividades terroristas y el desprecio que generaban en la sociedad. La falta de acuerdo, según Arzalluz vino motivada por la oposición del PP a la política del PSOE de negociar con ETA.

En 1996 el PNV apoyó la investidura como presidente del popular José Mª Aznar consiguiendo una mejora del Concierto económico y la matización de la política antiterrorista de los populares. Como resultado, las Haciendas de los territorios históricos de la CAV lograron una capacidad normativa y recaudatoria prácticamente plena sobre todos los impuestos, salvo el IVA. Además, fruto de este acuerdo de investidura se aprobó, en la sesión del 26 de noviembre de 1998, del Pleno del Congreso de Diputados por 184 votos a favor, 133 en contra y 4 abstenciones el articulado definitivo de la Ley 43/1998, del 15 de diciembre, de restitución o compensación a los partidos políticos de bienes y derechos incautados en aplicación de la normativa sobre responsabilidades políticas del periodo 1936-1939. (González de Txabarri Miranda, Joxe Joan; Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados nº 200, Sesión Plenaria nº 194 del 26 de noviembre de 1998, pág. 10786).

Tras la promulgación de dicha Ley, el Estado adeuda 30,3 millones de euros al PNV como devolución de los bienes incautados durante el franquismo y, a fecha 2004, solo se le abonaron 0,18 millones de euros.

La V Legislatura fue la última presidida por José Antonio Ardanza, ya que, como se ha mencionado, decidió dejar la primera línea política y no presentarse a la reelección antes de la presentación de su plan. Gracias a su éxito como negociador en la renovación del Concierto Económico vasco y al apoyo de Xabier Arzalluz, máximo dirigente del PNV como presidente del Euzkadi Buru Batzar, la Asamblea Nacional del PNV designó a Juan José Ibarretxe como candidato a Lehendakari para las elecciones autonómicas del 25 de octubre de 1998, siguiendo la tradición del PNV en el que la presidencia del partido y la máxima representación institucional están separadas.

Según Vázquez Montalbán los firmantes de Estella estaban "Convencidos de la parálisis política que afectaba al PP y al PSOE en el tratamiento del problema vasco y de que el PP dependía de las ayudas del PNV en el Parlamento español, los firmantes de Lizarra forzaron la tuerca del soberanismo y plantearon con toda claridad el objetivo de la autodeterminación y de una negociación política con ETA”.

Según algunos autores, existe constancia de dos encuentros preliminares mantenidos entre Josu Jon Imaz, entonces europarlamentario y hoy Presidente del PNV, con una persona cercana al máximo responsable político de ETA en enero de 1998, Mikel Albisu (más conocido como Mikel Antza). De acuerdo con la misma fuente, por parte de EA, Carlos Garaikoetxea, Rafael Larreina, y Koldo Amezketa, mantuvieron encuentros separados con el propio Mikel Antza y sus lugartenientes; al mismo tiempo ambos partidos mantuvieron numerosas reuniones con HB, cuyo contenido es supervisado, según la misma fuente, por Mikel Antza.

Este pacto es muy posteriormente mencionado por ETA en una carta al PNV, en el que ETA muestra su desacuerdo con la contrapropuesta realizada por el PNV, acusándole de haber mostrado más interés por la paz que por la soberanía, al tiempo que califican el acuerdo como apropiado e importante por ser un paso en búsqueda de la soberanía de Euskal Herria.

Posteriormente se realizaría el Pacto de Estella del 12 de septiembre de 1998.

La tregua también afectó al mapa electoral vasco y a las relaciones entre los partidos vascos Las elecciones autonómicas de 1998 se celebraron poco después de que ETA declarase una tregua «total e indefinida» (18 de septiembre de 1998), en una teórica situación de "ausencia de violencia , porque, como ya se ha expresado, la violencia denominada "de baja intensidad" acosaba y atacaba a todos los partidos políticos y en mayor medida a PP y PSOE. Paralelamente a la firma, seis días antes, del Pacto de Estella, acordado por diversas organizaciones políticas y sociales del País Vasco, Navarra y el País Vasco francés, entre las que se encontraban todos los partidos y sindicatos nacionalistas vascos y también Izquierda Unida (IU).

En esas elecciones aumentó la participación y volvió a ganar el PNV pero los dos polos opuestos aumentarón significativamente sus votos; el Partido Popular venció en Alava y ganó 100.000 votos convirtiéndose en la segunda fuerza desplazando al PSOE y “Euskal Herritarrok” (E.H.) venció en Guipuzkoa y logró 223.264 votos. (Herri Batasuna se denominó Euskal Herritarrok para presentarse a las elecciones). Por ejemplo, en San Sebastián el PP fue el partido más votado (25,7%) y EH fue el segundo (19,3%).

La participación en las elecciones fue muy alta y se acercó hasta el 70% y el PNV ganó con el 27,28% de los votos emitidos, perdiendo uno de los 22 escaños que tenía. Aumentó sus votos pero al subir también la participación, descendió un porcentaje de dos puntos. Pero esas elecciones constituyeron un éxito electoral para los dos polos opuestos PP y Euskal Herritarrok(EH), que era la plataforma electoral constituida el 25 de octubre de 1998 por Herri Batasuna y otras organizaciones de la izquierda abertzale, que obtuvo 14 escaños.

Poco después el presidente Aznar anunciaba contactos con ETA.

Ya iniciada la tregua , ese mismo mes de septiembre, comenzaron los contactos entre el Gobierno del Partido Popular y el entorno etarra; tres miembros del Gobierno de José María Aznar se entrevistaron de manera secreta con Arnaldo Otegi y otros dirigentes de Herri Batasuna en un chalé de la comarca de Juarros, en Burgos. Dichos acuerdos culminaron en una reunión secreta entre PP y ETA en Zúrich en el mes de mayo de 1999.

Durante ese periodo, el Partido Popular mostró signos de buena voluntad, suavizando su postura y sus declaraciones y acercando a 135 presos etarras a cárceles próximas al País Vasco , todo ello en cumplimiento de lo dispuesto por el Congreso de los Diputados español que aprobó en noviembre de 1998 una moción de IU a la que se sumó el PP, y fue aprobada unánimemente, sobre el acercamiento de los presos por la que se instaba al gobierno español a poner en práctica «una nueva orientación, consensuada, dinámica y flexible, de la política penitenciaria en la forma que mejor propicie el final de la violencia.

Sin embargo las conversaciones no tuvieron éxito y se contabilizaron 390 acciones de terrorismo callejero durante 1999. Un sector del PP, encabezado por Mayor Oreja, presidente del PP vasco, receló de la tregua, considerándola una estrategia de ETA para reorganizarse y rearmarse, denominándola “tregua-trampa”, interpretando el contenido de una comunicación interna de ETA interceptada al responsable de los comandos José Javier Arizkuren Ruiz, Kantauri, en la que se le comunica que habría una tregua, pero que sería cosa de poco tiempo.

Poco después del encuentro con el Gobierno, dos de los interlocutores fueron detenidos. El parlamento nunca llevó a efecto la moción sobre el acercamiento de 1998.

El 2 de enero de 1999 Juan José Ibarretxe fue investido Lehendakari (el tercero de la democracia, tras Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza). Fue el primer Lehendakari alavés y el más joven elegido hasta la fecha (41 años). Contó con el apoyo de las formaciones de adscripción nacionalista: el propio PNV, Eusko Alkartasuna (EA) y Euskal Herritarrok (EH) (plataforma electoral constituida el 25 de octubre de 1998 por Herri Batasuna y otras organizaciones de la izquiera abertzale).

En marzo se llegaba a un pacto de gobierno entre las tres fuerzas nacionalistas, formándose un gobierno de coalición entre el PNV y EA y, posteriormente, en marzo de 1999 se firmó un acuerdo de legislatura con EH. En dicho acuerdo EH renunciaba a la vía armada en beneficio de la política y por ello dicho acuerdo expresaba: "Reiteramos nuestra apuesta inequívoca por las vías exclusivamente políticas y democráticas para la solución del conflicto de naturaleza política existente en Euskal Herria", suponiendo, para algunos dirigentes políticos, que por medio de ese pacto "los dirigentes abertzales quedan atados de pies y manos a la política del PNV". .

El apoyo abertzale a la investidura y el posterior acuerdo de legislatura fueron posibles gracias al Pacto de Estella, que habían firmado los tres partidos. Sin embargo, ETA rompió su alto el fuego en 27 de noviembre de 1999, acusando el PNV y a EA de haber incumplido un supuesto acuerdo, negado por los responsables de PNV y EA, al que habrían llegado en junio de 1998, antes de la firma del Pacto de Estella.

ETA remite al PNV un nuevo texto en Agosto de 1999 que se basa en en el anterior texto propuesto ETA en julio de 1998 a PNV y EA; en él requiere dar más pasos a la mayor brevedad posible en busca de la soberanía y plantea un desarrollo de esa idea articulando diversos instrumentos, entre ellos la celebración de elecciones "dejando a un lado las fuerzas extranjeras", la creación de un parlamento soberano de Euskal Herria que elaboraría una constitución, tras lo que se "daría por terminada la defensa de Euskal Herria por medio de las armas". En su último punto se obligaba a que los firmantes a asumir, tras la rubrica del documento, "la justa defensa ante cualquier ataque exterior".

El PNV respondió a dicha carta, señalando no haber recibido respuesta de ETA a su carta de junio de 1999, reiterándose en la contrapropuesta que ya realizara en 1998 y tachando la anterior de ETA de irreal, por resultar precipitada, pidiendo tiempo y cautela y matiza que, no aceptando la estructura propuesta por ETA, deberían ser los ciudadanos vascos los que protagonizaran el proceso debiendo respetar la sociedad vasca su decisión mayoritaria.

Esta nueva contrapropuesta no fue contestada por ETA.

ETA declaró el fin del alto el fuego el 2 de diciembre de 1999, cometiendo un nuevo asesinato el 21 de enero de 2000, finalizando ese año con 23 asesinatos más, entre ellos el de uno de los fundadores del Foro de Ermua, incluyendo entre sus víctimas a jueces y periodistas.

El PNV realizó una declación institucional ese mismo día en el que reprochaba a ETA su actitud de intentar tutelar el proceso, le acusaba de perjudicar al nacionalismo vasco y, a su vez, animaba a HB a defender democráticamente sus propuestas invitándola al diálogo.

La ruptura de la tregua por parte de ETA supuso el fin del acuerdo parlamentario con EH que no condenó el posterior atentado y abandonó la cámara vasca en septiembre de 2000 anunciando que sólo volvería al Parlamento de Vitoria en "ocasiones puntuales" y dejando al gobierno PNV-EA en minoría parlamentaria.

Por su parte ETA dio a conocer a la opinión pública el 30 de abril de 2000 los textos hasta entonces secretos de las negociaciones de 1998 y 1999 entre PNV y ETA, mediante su publicación en el periódico “Gara”. y reconoció que la tregua en realidad había sido una “tregua-trampa”. En el año 2000 ETA acabó con la vida de 23 personas.

También se produjeron importantes escisiones en la "izquierda abertzale" formando Aralar y Batzarre grupos políticos independientes contrarios a la via armada. Patxi Zabaleta, miembro fundador y ex dirigente de HB y EH, encabezaba ya desde finales de los años ochenta una postura critica que había condenado el asesinato de Miguel Angel Blanco y exigía la desaparición de ETA y se convirtió en el coordinador de Aralar.

Tras la ruptura de las negociaciones, el Gobierno del Partido Popular, con el apoyo del partido socialista, continuó el acoso que ya se había iniciado en 1998, no solo a ETA, si no además a su entorno, por todas las vías democráticas posibles, perdurando casi todas ellas en la actualidad. Además se reanudó la ofensiva a nivel judicial y policial.

Las elecciones generales del 12 de marzo de 2000 otorgaron la mayoría absoluta al Gobierno e Aznar por lo que los pactos con los nacionalistas de la anterior legislatura ya no eran necesarios y podía desarrollar una política antiterrorista sin ataduras.

El PNV se opuso y aun se opone abiertamente a muchas de las medidas anteriormente citadas, reivindicando la vía del diálogo para la solución del “conflicto” y por ello ha chocado frontalmente con el Partido Popular, que le acusa de complicidad con el terrorismo, perdurando en la actualidad dicho enfrentamiento.

Motivada según algunos miembros de la Internacional Democristiana (IDC) por los acuerdos entre PNV y ETA, se produjo una modificación de los estatutos de la Internacional Demócrata Cristiana, promovida por el Partido Popular español, por 125 votos a favor y 9 en contra, que supuso la salida del PNV, que había sido uno de sus fundadores de la IDC.

Durante esa legislatura popular los Tribunales sentenciaron la ya mencionada "guerra sucia" de los "GAL" que tuvo lugar durante los gobiernos socialistas en los 80, aunque indultaron o excarcelaron a los condenados.

El 21 de enero de 2000, ETA hizo explotar un coche bomba cargado de 20 kg de dinamita en el barrio de Virgen del Puerto de Madrid, muriendo el Teniente Coronel de Intendencia Pedro Antonio Blanco. Este asesinato obligó a Ibarretxe a dejar en suspenso su pacto de legislatura con EH. No fue, sin embargo, hasta después del asesinato por parte de ETA del dirigente socialista alavés Fernando Buesa y su escolta, el ertzaina Jorge Díez (22 de febrero de 2000), cuando el pacto se rompió definitivamente. La ruptura del acuerdo parlamentario y el subsiguiente abandono de la Cámara por parte de EH en septiembre (que anunció que sólo volvería al Parlamento de Vitoria en «ocasiones puntuales») dejaron al gobierno PNV-EA en minoría parlamentaria.

Las elecciones generales en el año 2000 renuevan a Aznar como presidente, pero esta vez por mayoría absoluta, por lo que ya no necesita el apoyo parlamentario del PNV y se inicia una seria confrontación entre PP y PNV. Comienza un periodo de crispación del ambiente político vasco y el PP presenta como candidato a lehendakari a uno de sus más exitosos ministros, Jaime Mayor Oreja, hasta entonces Ministro del Interior.

Tras varios meses de precariedad parlamentaria vasca, debido a la activa oposición de socialistas y populares y a la imposibilidad de aprobar leyes por la ausencia de apoyos parlamentarios (los presupuestos del año 2001 no pudieron aprobarse y debieron prorrogarse los del año anterior, anunció elecciones anticipadas para el 13 de mayo del 2001. La legislatura finalizada había sido la más corta del Parlamento Vasco desde la llegada de la democracia, y finalizaba con altos grados de crispación política y una renovada ofensiva de la organización terrorista ETA, que sólo en el 2000 acabó con la vida de 23 personas.

La campaña electoral de 2001 fue la más dura de la historia del País Vasco, enfrentándose dos bloques políticos con propuestas claramente diferenciadas. Por un lado, la coalición nacionalista PNV-EA, con Ibarretxe como candidato a Lehendakari, presentaba un programa abiertamente soberanista de superación de los marcos estatutario y constitucional y favorable a la autodeterminación. Del otro, el Partido Popular (PP) (liderado por Jaime Mayor Oreja) en colaboración con el Partido Socialista de Euskadi - Euskadiko Ezkerra (liderado por Nicolás Redondo Terreros) propusieron un discurso común en defensa de la Constitución y del Estatuto como marco insustituible para acabar con el problema terrorista, en la creencia de que podían desalojar al nacionalismo de la presidencia del País Vasco.

Para algunos observadores, los comicios de mayo se plantearon en el País Vasco como un plebiscito en el que los votantes debían optar por el nacionalismo o el constitucionalismo y la participación ascendió hasta casi el 80% lo que supuso que casi todos los partidos aumentaran el número de votos y que principalmente se decantó por el voto nacionalista moderado: la coalición PNV-EA salió reforzada obteniendo casi 600.000 votos con un 42,7% de los votos. El Partido Popular llegó a ser la segunda fuerza, con el 23% de los sufragios, aumentando en un escaño que perdió el PSOE. Ezker Batua (EB) obtuvo tres escaños.

Los resultados de las elecciones reflejaron que la coalición PNV-EA obtuvo 599.746 votos (42,7%), PP y Unidad Alavesa 323.918 votos (23%), PSOE 250.919 (el 17,8%), IU 78.448(5,5%), pero el dato más significativo fue EH que sufrió un descenso muy importante de 81.217 votos y obtuvo 142.784 electores (10,1%), por lo que pasó de 14 parlamentarios en 1998 a 7 en el 2001.

La coalición PNV-EA casi triplicó el aumento de votos del PP. Pero el aspecto más sobresaliente fue el serio descalabro que sufrió el nacionalismo radical representado por Euskal Herritarrok (EH), que, tras la ruptura de la tregua de ETA, perdió la mitad de sus 14 escaños, pasando del 17,9% de 1998 al 10,1%, perdiendo casi 80.000 votos..

El resultado práctico es que la coalición PNV-EA sumaba 33 escaños frente a los 32 del Partido Popular y PSE-EE (PSOE), estando la mayoría en 38 escaños, por lo que, durante esa legislatura, Juan José Ibarretxe se ve obligado a presidir un gobierno de coalición entre PNV, Eusko Alkartasuna y Ezker Batua-Berdeak que posibilitaba un Gobierno estable y nuevamente nacionalista en el País Vasco.

Ibarretxe fue investido Lehandakari el 12 de junio de 2001, en segunda votación, con el apoyo de 35 parlamentarios (sus 32 parlamentarios, menos el voto de un diputado de EA que llegó tarde a la sesión y no pudo votar y los tres de EB). El Gobierno, que comenzó con consejeros únicamente del PNV y de EA, fue ampliado con un consejero de EB, Javier Madrazo, en septiembre de 2001.

La ilegalización de Batasuna (organización en la que se había refundado EH en junio de 2001) y las presiones del Gobierno central en manos del PP hicieron que los últimos años de ese gobierno fueran difíciles, ya que aún siendo mayoritario (alcanzaba los 36 escaños) no tenía la mayoría absoluta (38 escaños) del Parlamento. Así, los presupuestos de 2002 no pudieron aprobarse hasta el 23 de enero de ese mismo año y sólo gracias a la abstención de Batasuna (que había adoptado la denominación de Sozialista Abertzaleak en la Cámara de Vitoria). Aun así, las partidas presupuestarias se votaron una por una y los presupuestos de más de la mitad de los departamentos se rechazaron, lo que significó que se prorrogaban las del año anterior. Los presupuestos del año siguiente se salvaron de la prórroga debido al retraso del líder popular, Jaime Mayor Oreja, en llegar a la votación. Para 2004 se volvieron a prorrogar los presupuestos, al votar toda la oposición en contra, en tanto que para 2005, una equivocación de un parlamentario socialista permitió aprobar finalmente los presupuestos.

En cumplimiento de su programa electoral, el Gobierno Vasco propuso una reforma del estatuto de autonomía del País Vasco, con el nombre de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi, recibía su nombre del lehendakari del Gobierno Vasco en ese momento.

CONTENIDO.- El Plan Ibarretxe, consistía en una propuesta basada en la «libre asociación» entre el País Vasco y España, la soberanía compartida y el derecho de autodeterminación, se presentaba como una tercera vía entre las posturas denominadas constitucionalistas del PP y el PSE-EE (PSOE) y el independentismo de EH y ETA. La propuesta se definía como una «propuesta de pacto político que se materializa en un nuevo modelo de relación con el Estado español, basado en la libre asociación y compatible con las posibilidades de desarrollo de un estado compuesto, plurinacional y asimétrico», la cual desbordaba el marco constitucional, tal como existía en ese momento, al plantear la creación de un nuevo marco jurídico: en la práctica totalidad de las competencias estarían en manos de las instituciones del País Vasco, dejando al Estado español unas funciones meramente residuales.

OPINIONES.- Las principales fuerzas políticas españolas consideraron que el plan violaba tanto en los procedimientos, como en los contenidos, el marco de la Constitución Española. Para poder entrar en vigor, la propuesta, al ser una reforma de un estatuto de autonomía, debía ser aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento Vasco y posteriormente ser admitida a trámite en el Congreso de los Diputados español, para luego ser tramitado en el propio Congreso y en el Senado mediante ley orgánica.

ETA declaró que el plan era una "salida parcial, subterfugio sin futuro y un grave engaño" apoyando una propuesta alternativa. La posición de la "izquierda abertzale" no fue definida hasta el último momento ya que en las primeras votaciones decidieron abstenerse y no paralizar su tramitación y, posteriormente, posibilitó la aprobación del plan en la Cámara vasca por mayoría absoluta, votando tres parlamentarios de "Socialista Abertzaleak" (S.A.) a favor y otros tres en contra.

TRAMITACIÓN.- Fue anunciado al Parlamento Vasco en septiembre de 2001 y presentado oficialmente el 25 de octubre de 2003. La oposición al Gobierno tripartito vasco, PP y PSOE (35 parlamentarios) se opuso al plan y PNV, EA y IU (36 parlamentarios) votaron a favor, siendo aprobado por mayoría absoluta (39 votos de 75) en el Parlamento Vasco el 30 de diciembre de 2004, con los votos a favor de los partidos que componían el gobierno tripartito (36 escaños) y 3 de los 6 parlamentarios de Sozialista Abertzaleak (SA), los "continuadores" de la ilegalizada Batasuna (los otros tres votaron en contra; el séptimo, Josu Ternera, se hallaba huido de la justicia). Los votos favorables de SA, así como su aceptación por parte de Ibarretxe, fueron muy criticados.

Superado el trámite en el Parlamento Vasco, la propuesta fue enviada al Congreso de los Diputados para ser admitida a trámite, enfrentándose allí a la oposición tanto del nuevo Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero como a la del Partido Popular. El propio Ibarretxe defendió la propuesta en el Congreso. En la votación realizada el 1 de febrero de 2005, la propuesta fuese ampliamente derrotada, por 313 votos en contra (PSOE, PP, Izquierda Unida, Coalición Canaria y Chunta Aragonesista), 29 a favor (PNV, EA, Nafarroa Bai, CiU, ERC y BNG) y 2 abstenciones (IC-V).

EL REFERENDUM.- Ibarretxe también declaró que, en el caso de que la propuesta fuese paralizada en las Cortes españolas, convocaría un referéndum en el País Vasco para que los vascos pudieran decidir su futuro.

COmo respuesta a esta proposición del lehendakari, el 28 de noviembre de 2004 el Gobierno de José María Aznar impulso un reforma del Código Penal por el procedimiento de plantearlo como una enmienda del Partido Popular dentro del "Proyecto de Ley Orgánica complementaria de la Ley de Arbitraje", por la que se condenaba por el que se consideraba un delito castigado con penas de entre tres a cinco años de prisión y entre seis a diez años de inhabilitación absoluta el que un cargo público convocase elecciones o referendos sin la autorización de las Cortes. La reforma fue tramitada a la mayor urgencia y aprobada la Ley Orgánica de Arbitraje, con los mayoritarios y únicos votos a favor del PP. El resto de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados hizo un "plante" y se abstuvo de votar. La reforma entró en vigor el 23 de diciembre.

Dos meses después, el Tribunal Supremo ordenó la disolución de SA en el Parlamento vasco, ya que la formación estaba integrada por los mismos siete diputados que formaban antes el grupo de "Batasuna" (Arnaldo Otegi, Jone Gorizelaia, Antón Morcillo, Josefa Álvarez, Jon Salaberria, Araitz Zubimendi y José Antonio Urrutikoetxea).

La Cámara vasca no pudo acatar la sentencia, alegando que para hacerlo era preciso reformar el Reglamento, y la Mesa del Parlamento aprobó una propuesta de su presidente, pasando S.A. al grupo mixto, pese a que "trataron de arbitrar los mecanismos jurídicos necesarios" sin que hubiera "voluntad de fraude", según la última resolución sobre éste caso .

Juan María Atutxa, como presidente del Parlamento, Gorka Knörr (EA) y Kontxi Bilbao (EB-IU), como miembros de la Mesa de la Cámara vasca, y Rafael Larreina (EA), Joseba Egibar (PNV) y Antton Morcillo (SA) de la Junta de Portavoces fueron acusados de un delito de desobediencia al Tribunal Supremo, solicitándose por el Mº Fiscal la libre absolución.

Inicialmente resultaron absueltos por el TSJPV que consideró que les amparaba la inviolabilidad parlamentaria pero el Recurso de Casación ante el Tribunal Supremo de la acción popular llevada a cabo por el sindicato Manos Limpias propició que el Tribunal Supremo instara al alto Tribunal vasco a pronunciarse sobre la causa.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) consideró que la orden del Supremo para la disolución de SA vulneraba derechos fundamentales del grupo 'abertzale' y que los hechos imputados no eran constitutivos de infracción penal y se archivó la querella.

La Fiscalía no recurrió la decisión pero sí lo hizo el sindicato "Manos Limpias" que habiendo interpuesto Recurso de Apelación, reabrió el procedimiento sólo contra Atutxa, Knörr y Bilbao, que debieron sentarse en el banquillo y finalmente resultaron absueltos.

En las elecciones del 14 de marzo de 2004, tras los atentados del 11 de marzo en Madrid, contrapronóstico y debido en parte a la sensación de que el gobierno popular había gestionado mal la crisis posterior a los atentados, el Partido Socialista alcanzó el Gobierno y su presidente, Rodríguez Zapatero anunció un nuevo "talante" en su política y especialmente en materia antiterrorista. La activa oposición realizada por el Partido Popular acosó continuamente al Gobierno por lo que el PSOE y el PNV recuperaron la sintonía de finales de los años 80, basando su política antiterrorista en el diálogo pero sin anular las medidas adoptadas anteriormente por los populares.

Para esas elecciones generales se formó un nuevo partido en Navarra denominado Nafarroa Bai (Nabai) que aglutinó al PNV, EA, Aralar, Batzarre (escisiones de EH estos dos últimos partidos tras la tregua de ETA de 1999) y a independientes vasquistas. La coalición logró buenos resultados en los comicios (18,04%), consiguiendo un parlamentario en el Congreso (Uxue Barkos), recibiendo fuertes críticas por parte de Batasuna. .

ETA no cometió asesinatos desde el 30 de mayo de 2003 hasta el 30 de diciembre de 2006, aunque durante ese periodo se sucedieron infinidad de actos de "violencia de baja intensidad". Durante el 2004 se detuvieron entre España y Francia a más de 130 personas por su vinculación con ETA y la organización parecía dar síntomas de estar en sus momentos más bajos, teniendo en cuenta además el rechazo internacional propiciado por los atentados de los grupos islamistas radicales. La masacre de Madrid y la repulsa nacional e internacional a los atentados islamistas de Londres o Nueva York hicieron surgir ciertas voces en el entorno de la organización que se oponían a continuar con unas prácticas terroristas tan denostadas aa nivel mundial.

El 14 de noviembre de 2004, la ilegalizada formación política Batasuna, en un acto celebrado en San Sebastián, anunció su "propuesta de Anoeta" en la que apostaba “por la paz” y “por la utilización de vías exclusivamente políticas y democráticas” para resolver “el conflicto vasco” y hablaba de dos mesas de diálogo, una referida a ETA entre el Gobierno y la organización y otra referida a la soberanía.

Solo pocas horas después hacían explosión dos bombas en Navarra a las que siguieron otras más que no causaron víctimas y Batasuna no condenó los atentados.

El cambio en el Gobierno central debido al triunfo electoral del PSOE el 14 de marzo de 2004 y el establecimiento de una política más conciliadora por parte del nuevo gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron que estas elecciones se llevaran a cabo en un ambiente menos enrarecido que las anteriores.

Por otra parte, a pesar de que Batasuna y las diferentes agrupaciones electorales que había intentado crear seguían fuera de la ley, la izquierda abertzale pudo conseguir que sus votantes tuvieran representación, al utilizar el ofrecimiento del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK), un partido de reciente creación al que, a pesar de las peticiones del Partido Popular, la justicia no encontró ninguna relación con ETA o Batasuna.

Las previsiones de la coalición nacionalista entre PNV y Eusko Alkartasuna, formada en torno a la figura de Ibarretxe, eran las de obtener unos resultados que les permitieran formar un gobierno con mayoría absoluta, considerando el apoyo de los partidos con los que había formado el gobierno anterior, pero el resultado de las urnas fue adverso, puesto que la coalición sólo obtuvo 29 escaños (22 PNV y 7 EA), consiguiendo 463.873 votos (38,6%), siendo la primera fuerza política en las tres provincias vascas y con el mismo descenso de cuatro escaño que el PP (17,3%), frente al aumento de los del PSOE (18 escaños y 22,68%), el mantenimiento del número de parlamentarios de IU-EB y la irrupción de Aralar con un escaño (2,3%), mientras que la izquierda abertzale, representada por el PCTV-EHAK, obtenía 9 escaños (150.000 votos y 12,44%) una cifra similar a la de Euskal Herritarrok en el 2001.

Según algunos medios estatales, este resultado fue interpretado como un rechazo de la ciudadanía a la política del Lehendakari y en especial al llamado Plan Ibarretxe, si bien el rechazo fue explicado de forma diferente por los diversos actores políticos. Unos hicieron la lectura de que la ciudadanía rechazaba dicho plan por ser «demasiado nacionalista», fijándose en el crecimiento que había obtenido el PSE-EE (PSOE), en tanto que otros afirmaban que la ciudadanía vasca quería más que dicho plan al obtener la izquierda abertzale, representada por el Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) unos excelentes resultados después de un período preelectoral y una campaña electoral muy complicada y la entrada de Aralar en el Parlamento. Todo ello redundó en que no se alterara significativamente la relación de fuerzas en el Parlamento Vasco (los escaños que perdió la coalición nacionalista fueron los que ganaron PCTV-EHAK y Aralar, con posturas, en principio, más radicales e independentistas).

Ibarretxe fue investido Lehendakari el 23 de junio de 2005, con los 32 votos de los partidos con los que renovaría el tripartito (PNV, EA y EB) y 2 del Partido Comunista de las Tierras Vascas. El nuevo Gobierno se constituyó con las fuerzas que habían mantenido el anterior (32 escaños) y buscó los apoyos del PSE-EE (PSOE) y de la nueva formación en la cámara, Aralar, que había obtenido un escaño.

El PNV de Navarra presentó en mayo de 2005 un proyecto de reforma del actual "Amejoramiento" realizado en 1982, que fue finalmente rechazado por el Parlamento de Navarra.

La "Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra", llamada comúnmente "Amejoramiento", constituye la norma fundamental en Navarra, similar a los Estatutos de las Comunidades Autónomas, con la salvedad de que no fue como ellos sometido a referendum.

Además, entre otras reformas, en su artículo 8º solicitaba la declación del castellano y el euskera como idiomas oficiales de la comunidad, ya que en la actualidad el euskera es solo cooficial en la zona señalada como vascófona y ampliaba las competencias de la Comunidad Foral a todas aquellas no atribuidas expresamente al Estado (Art.40).

La propuesta contó con la firme oposición del gobierno formado por UPN .

Otras reformas propuestas en favor del euskera tampoco fueron aprobadas . Poco después el PSN-PSOE propuso la un referendum para la aprobación del "Amejoramiento" que tampoco contó con la aprobación del partido mayoritario, UPN. que ya antes había acusado al PSN de connivencia con el PNV por la realización de propuestas similares .

El texto de la Constitución Europea (CE) fue ratificado en referéndum, pero el País Vasco y Navarra fueron las regiones donde el 'No' tuvo un mayor respaldo, al conseguir un 33,66% y un 29,22%, respectivamente.

La actual comunidad autónoma del País Vasco fue la que registró un mayor porcentaje de rechazos a la Constitución Europea (33,66%), a pesar de que PNV, PSOE y PP pedían el 'Sí'. Guipúzcoa fue la provincia que encabezó el 'No' con un 40,77%, seguida de Vizcaya, con el 30,79 % y Álava, con el 29,56%. Además, el 62,61% de apoyos al texto europeo fue inferior al 69,12% que registró en 1978 la Constitución Española. En la localidad guipuzcoana de Orexa, el 91,84% de los votantes se opuso al Tratado.

La segunda comunidad con mayor rechazo a la Constitución Europea fue Navarra con un 29,22% de papeletas por el 'No', casi 12 puntos más que la media nacional. La aprobación del tratado en Navarra en este referéndum era apoyada por UPN, PSN, CDN y PNV, mientras que IUN-NEB, Aralar y EA defendían el rechazo al texto.

Desde los años 80, el “Plan Ferroviario de Euskadi” pretendía la instalación del TAV, bastante antes que la línea Madrid - Sevilla. El Gobierno vasco consiguió que la “Y Vasca” que une las capitales de las tres provincias del País Vasco tuviera financiación europea y formara parte de los Ejes Prioritarios de la Unión desde la Cumbre de Essen de 1994 (Eje Sur-Oeste) y que en el 2005 la Unión Europea volviera a incluir esta infraestructura en el listado de los 30 Ejes prioritarios y establece el año 2010 como fecha aproximada de puesta en marcha de la línea Madrid - Vitoria - Irun/Hendaya, previendo asimismo que la conexión Irun/Hendaya - Dax estuviera lista en 2015.

La victoria electoral del PP en 1996 paralizó el proyecto, tras la llegada el cambio de gobierno en el 2004, se reiniciaron las conversaciones que culminaron con un acuerdo parlamentario de 2006, aprovechando la negociación de los presupuestos generales.

En el Parlamento, el PNV consiguió algo más que el visto bueno de la infraestructura, como es que fuera el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco el encargado de licitar, dirigir y realizar las obras en prácticamente todo el tramo que discurre por Guipúzcoa:, concretamente el tramo Bergara-Irun y la inserción en Donostia-San Sebastián, estableciéndose un presupuesto de 1.642 millones de euros. Por su parte, el Ministerio de Fomento se reserva la construcción de los tramos de Álava y Bizkaia, el nudo de conexión de la "Y" en Arrasate, Elorrio y Bergara, y las inserciones de Bilbao y Vitoria-Gasteiz, para ello contando para ello con un presupuesto de 2.536 millones de euros.

EL Gobierno Vasco contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios para el proyecto, aunque sectores mayoritariamente afines a la izquierda aberzale radical han iniciado ya protestas contra el plan mediante la creación de coordinadoras , al igual que sucediera con la construcción de la "Autovía del Norte", sumándose en la actualidad paulatinamente a la oposición otros sectores sociales como los ecologistas , que también cuestionan el proyecto. Durante todo el proyecto el proyecto ha instadado a la participación ciudadana, facilitando la información incluso mediante la creación de una web.

La llamada "Y vasca" recibirá un fuerte apoyo presupuestario y se prevé que su construcción genere un aumento significativo del PIB del País Vasco.

La VII Legislatura ha estado marcada, sin embargo, por el proceso de negociación entre el Gobierno español y ETA para conseguir el fin de la violencia y la disolución de la organización terrorista.

Durante enero de 2005 algunas declaraciones políticas instaban a un cese de la actividad etarra y ETA se adhirió a la citada "propuesta de Anoeta".

El 17 de mayo de 2005 el Congreso de los Diputados, con la oposición del PP, respaldó al presidente del Gobierno, para entablar un diálogo con la organización. El 22 de junio de 2005, fueron eliminadas las modificaciones que penalizaban los referendums ilegales.

Por su parte el líder de la oposición popular manifestaba "un Parlamento que represente la soberanía del pueblo no puede convertir a una organización terrorista en interlocutor político. Dialogar con ETA es disparatado y no resuelve nada".

Todo parecía indicar que podía anunciarse en breve una tregua de ETA que finalmente fue definida por ETA como "un alto el fuego permanente" con efectos a partir del 24 de marzo de 2006.

El PNV reaccionó con ilusión exigiendo que fuera irreversible rechazando la tutela de ETA en un proceso que deberían protagonizar los partidos en una mesa decisoria para ofrecer a la sociedad vasca decidir su propio futuro.

Tras la declaración de tregua por parte de ETA, Juan José Ibarretxe pidió la derogación de la Ley de Partidos, al tiempo que llevó a cabo una rueda de contactos con todos los partidos vascos (incluyendo a la ilegalizada Batasuna, con cuyos representantes Arnaldo Otegi, Juan José Petrikorena y Pernando Barrena se reunió el 19 de abril en el Palacio de Ajuria Enea, sede del Gobierno Vasco). Por ello, el Foro de Ermua presentó una querella y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco le imputó un presunto delito de desobediencia al reunirse con la ilegalizada Batasuna, sin que se haya celebrado juicio oral ni exista sentencia en este momento sobre dichos hechos.

El llamado "proceso de paz" (o "mal llamado" según los populares) no llegó a fructificar por las elevadas peticiones de ETA que llegó a exigir fechas concretas para la autodeterminación y la unión de Navarra. ETA no estaba dispuesta a desaparecer sin haber avanzado claramente hacia la soberanía. Tampoco el Gobierno llegó a realizar medida alguna de acercamiento de presos, ni derogó la ley de partidos que permitiría al entorno político de ETA presentarse a las cercanas elecciones forales y municipales previstas para mayo de 2007, jactándose, ante el acoso de los populares, de haber realizado menos concesiones que el PP en la tregua del 98.

El diario abertzale "Gara" señaló posteriormente que el Gobierno había varios mantenido contactos previos al alto el fuego y que tuvieron como fruto el acuerdo de ciertos pactos "que recogían, además del reconocimiento de Euskal Herria, el compromiso del Gobierno español de respetar las decisiones de los ciudadanos vascos. Los acuerdos concernían al futuro de los ciudadanos de Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra, y se establecía que los acuerdos políticos debían alcanzarse entre los partidos y agentes vascos".

ETA dio muestras desacuerdo y cometió un atentado colocando una bomba de gran potencia en el aparcamiento del aeropuerto de Barajas, acabando con la vida de dos personas que se encontraban en el lugar rompiendo así las esperanzas de paz.

El PCTV no acudió a la sesión del Parlamento Vasco en la que se condenaría el atentado, evitando así un nuevo motivo para su ilegalización según la Ley de Partidos.

Las manifestaciones posteriores reflejaron el entendimiento del Gobierno socialista con las fuerzas nacionalistas frente a la oposición del Partido Popular y de sus organizaciones afines, fruto de esas coincidencias se proponía el veto parlamentario a la batería de medidas antiterrorista que pretendía proponer el PP.

Como antes se ha mencionado, diversos partidos entre los que se encontraba el PNV y sectores independientes de Navarra, se unieron en la coalición Nafarroa Bai (Nabai) que consiguió en la persona de Uxue Barkos, uno de los cinco diputados por esta Comunidad.

Dicha irrupción como bloque no satisfizo a los extremos políticos que realizaron diversas acusaciones a la coalición; así por parte de la llamada "izquierda abertzale" se acusó a Nabai de estar dominada por los intereses de PNV y por parte de UPN y PP se enfatizó en que compartían los objetivos de ETA, enfocando UPN su campaña electoral contra dicha coalición.

Los resultados electorales de los comicios municipales y forales de mayo de 2007 en Navarra reflejaron el ascenso de Nafarroa Bai que consiguió ser la segunda fuerza política por detrás de UPN, desplazando de esa posición a PSN-PSOE.

Tras una larga e infructuosa negociación en la que se proponía al líder socialista Fernando Puras para la presidencia con el apoyo de NaBai e IU, finalmente el PSN se abstuvo posibilitando el gobierno foral en minoría de UPN, nuevamente bajo la presidencia de Miguel Sanz y la alcaldía de Pamplona con Yolanda Barcina. No obstante en una serie de municipios PSN, Nabai e IU llegaron a distintos pactos en detrimento de UPN. El apoyo de PSN a UPN, siguiendo las instrucciones de la ejecutiva nacional de ese partido provocó una crisis entre los socialistas navarros, que se saldó con varias dimisiones y la posibilidad de una escisión por parte de los afiliados de la Ribera, que apoyaban el pacto con NaBai e IUN-NEB.

En 2007 el entonces presidente del partido, Josu Jon Imaz, manifestó su intención de no presentarse a la reelección de su cargo, por lo que, realizado un complejo procedimiento interno de elección de presidente del EBB, fue elegido Iñigo Urkullu.

A su vez, con el fin de adaptar la ideología del partido y modernizar sus estructuras se llevó a cabo la aprobación interna de las ponencias política, social, organizativa y cultural para los próximos cuatro años.

Al principio



José María Aznar

Durão Barroso, Tony Blair, George W. Bush y José María Aznar en las Azores

José María Alfredo Aznar López (n. Madrid, 25 de febrero de 1953) es un político español.

Ha sido el cuarto Presidente del Gobierno de España del periodo democrático iniciado con la Constitución de 1978, en las legislaturas comprendidas entre el 5 de mayo de 1996 y el 17 de abril de 2004, por el Partido Popular, en la Historia de España.

Casado, con tres hijos, es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

En la actualidad preside la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), entidad sin ánimo de lucro creada el 11 de noviembre de 2002 a partir de la fusión de cinco fundaciones vinculadas al Partido Popular.

Nieto de Manuel Aznar Zubigaray, periodista, político y diplomático navarro e hijo de Manuel Aznar Acedo, falangista y oficial del Ejército nacional que durante la dictadura de Franco ocupó diversos cargos en organismos de radiodifusión y propaganda.

Durante su juventud militó en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), sindicato estudiantil que fue embrión de Falange Española Independiente (FE (I)). Aznar fue uno de los muchos responsables del FES que dirigieron una actitud crítica hacia el franquismo postrero y su fachada política, el Movimiento Nacional, y que reivindicaban el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Esta afiliación juvenil dejó paso a un pensamiento demócrata conservador.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense (1975) y funcionario de Hacienda como Inspector de Finanzas del Estado (1976), inició una temprana dedicación a la política en el partido conservador Alianza Popular (desde 1989, Partido Popular). En 1977 contrajo matrimonio con Ana Botella Serrano.

Fue elegido diputado por Ávila en 1982 y 1986, y en 1987 se convirtió en presidente de la Junta de Castilla y León. Vicepresidente de su partido desde enero de 1989, en septiembre siguiente dimitió de su puesto al frente del ejecutivo castellano-leonés al haber sido designado candidato a la presidencia del Gobierno para las elecciones generales del 29 de octubre de 1989, en las que fue elegido diputado por Madrid. El Partido Popular emergió de éstas consolidado como la principal fuerza de oposición.

De nuevo fue candidato a la jefatura del ejecutivo en los comicios del 6 de junio de 1993. El 19 de abril de 1995, siendo jefe de la oposición, fue víctima de un atentado de ETA, del que salió ileso gracias al blindaje de su vehículo, un Audi V8. En las elecciones generales del 3 de marzo de 1996, su partido se convirtió en el principal partido del hemiciclo, aunque sin obtener mayoría absoluta en la cámara (156 diputados sobre un total de 350). Tras prolongadas negociaciones con las principales formaciones nacionalistas de Cataluña (CiU), el País Vasco (PNV) y Canarias (CC), logró el respaldo de las mismas en la sesión de investidura el 4 de mayo de 1996, por lo que al día siguiente juró el cargo como nuevo presidente del Gobierno de España.

En la primera legislatura de Aznar su gobierno solo obtuvo mayoría simple por lo que debió contar para su investidura con los partidos nacionalistas catalanes CIU y vascos PNV y de su partido isleño afín Coalición Canaria, lo que lo obligaba a consensuar con estos grupos las medidas de gobierno.

Su política estuvo dominada por una exitosa agenda económica, favorecida por la bonanza internacional, con ajustes presupuestarios para lograr el déficit cero, y con el objetivo de cumplir los criterios de convergencia con el euro. Bajo su gobierno, la economía española mostró una fuerza considerable al crecer más rápido que la de muchos otros países europeos, recuperándose definitivamente de la crisis iniciada en 1993. Se redujo el desempleo (de más del 20% en 1996 a cerca del 11% en 2003), se mantuvo la inflación dentro de los márgenes marcados por la Unión Europea y se sanearon las cuentas públicas por primera vez desde el regreso de la democracia en España. Siguiendo las ideas liberales económicas con las que había llegado al poder, parte de ese crecimiento económico se logró mediante la privatización de ciertos servicios públicos.

Entre 1996 y 1999 se procedió a la plena integración de España en la estructura militar de la OTAN y en la Unión Europea. España alcanza una gran proyección internacional.

Respecto a la política antiterrorista, su gobierno se debió enfrentar a los atentados cometidos por ETA, al secuestro y posterior asesinato del concejal popular Miguel Ángel Blanco y de políticos del PSOE, y a los secuestros de José Antonio Ortega Lara y Cosme Delclaux.

En 1998 ETA declaró una tregua. Durante esa tregua, el Presidente ordenó contactos con el que denominó Movimiento Vasco de Liberación, teniendo una primera reunión en Zúrich y modificando su política de dispersión de los terroristas, acercando al País Vasco a 135 presos. Sin embargo, las conversaciones fracasan y ETA rompe la que fue llamada la "tregua-trampa" por Mayor Oreja, por entonces Ministro del Interior. El ministro había desconfiado de la tregua, sosteniendo que era sólo la adquisición de un tiempo para poder recuperar la infraestructura que venía perdiendo debido a la fuerte persecución policial.

En 1999 el Euro fue introducido en España, pese al temor años atrás que España no lograría cumplir las políticas de convergencia introducidas por la Unión Europea. Esto fue considerado un importante éxito por Aznar y su gobierno. El PP también consideró como éxito la continua bajada del paro (aunque seguía siendo el más alto de la UE).

A pesar de estos éxitos, el gobierno no pudo cumplir todas sus promesas. A finales de 1999 se reveló que el número de funcionarios de alto rango se había incrementado en un 15% desde el pasado año, pese a que el PP pretendía eliminar parte de la burocracia.

En la segunda legislatura de Aznar, el Partido Popular fue la fuerza más votada en las elecciones generales. Consiguió la mayoría absoluta en ambas cámaras, por lo que no tuvo que pactar con los partidos nacionalistas, como había hecho en 1996 y pudo desarrollar su política sin interferencias externas.

El propio Aznar hizo famosa su expresión, muchas veces repetida, "España va bien" enorgulleciéndose así del éxito económico conseguido por su gobierno. No obstante, algunos sectores de la oposición defendieron que las bases económicas ya habían sido anteriormente sentadas por la gestión de Pedro Solbes en el último gobierno de Felipe González y que la bonanza no afectaba al bolsillo de los ciudadanos si no todo lo contrario.

La legislatura se caracterizó por las reformas económicas, una bajada en los impuestos directos y una importante creación de empleo, que ascendió a los cinco millones de puestos de trabajo entre 1996 y 2004, muchos de ellos temporales y precarios.

Sin embargo, esta situación no quedaría exenta de críticas. Los sindicatos se quejaban de que el empleo se estaba haciendo precario a causa de la flexibilidad laboral de los llamados «contratos basura», y de la moderación salarial. Era una política basada por tanto en la teoría de que con menos costes para los empresarios a la hora de efectuar contratos y despidos se agilizaría la creación de empleo. El resultado negativo fue una mayor precariedad en el trabajo. El positivo fue efectivamente una disminución del índice de paro (creación de cinco millones de puestos de trabajo, sumando las dos legislaturas). Para un ciudadano de clase media gran cantidad de bienes de consumo habitual subían, lo cual interpretaban los sindicatos como un aumento de la diferencia entre clases y de la perdida de poder adquisitivo generalizada. La situación se agudizó con la llegada del euro. Las subidas de precios se hicieron patentes (como en el resto de países europeos). Ese mismo año el gobierno decidió cambiar la manera de contabilizar el índice de inflación, adecuándose a las normas europeas, con lo que los datos reflejados desembocaron en una pérdida de poder adquisitivo de la mayoría de pensiones fijas así como del salario mínimo interprofesional y muchos otras percepciones sujetas a baremo estatal. Las previsiones de inflación de Rodrigo Rato no se cumplían.

A partir de 2002, se produjo un gran desgaste del Gobierno, debido a una gran agitación política y social en torno a ciertas cuestiones: la conflictividad laboral, incluyendo una huelga general en 2002, el decreto de reforma universitaria (LOU), la aplicación del Plan Hidrológico Nacional (PHN), la gestión del accidente del petrolero Prestige (que provocó una marea negra en las costas gallegas y cantábricas), y el apoyo a la invasión de Iraq de 2003, a pesar de la importante movilización ciudadana en contra de la intervención armada.

El entonces presidente del Gobierno, secundó a Colin Powell, jefe de la diplomacia norteamericana, al declarar que en Iraq existían armas de destrucción masiva, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El 16 de marzo de 2003 al presentar sus conclusiones después de la Cumbre de las Azores con el presidente estadounidense, George W. Bush, y el ex-presidente del Reino Unido Tony Blair, Aznar afirmó que "No hemos venido a las Azores a hacer una declaración de guerra", refiriéndose a la Guerra de Irak.

No obstante, tres semanas antes, el 22 de febrero, el presidente Bush le había informado en el rancho de Crawford de que "En dos semanas estaremos militarmente listos. Estaremos en Bagdad a finales de marzo". Las actas de dicha reunión indican que las negociaciones en torno a las resoluciones de la ONU eran una pantalla de humo. "La resolución estará hecha a la medida de lo que pueda ayudarte. Me da un poco lo mismo el contenido", le dijo el presidente Bush a Aznar, que necesitaba argumentos para contener la presión de la opinión pública española.

José Manuel Durão Barroso, anfitrión de la Cumbre, subraya que Aznar fue el que más pidió la cumbre previa a la guerra de Irak. En relación con las armas de destrucción masiva señala que se facilitaron "documentos en ese sentido", y afirma: "yo los vi, los tuve delante y decían que había armas de destrucción masiva en Irak. Eso no correspondía a la verdad". La cumbre de las Azores fue menos un ultimátum a Sadam Husein que una advertencia a la ONU, que fue calificada de "irrelevante". La segunda resolución nunca llegó a someterse a votación: tres días después, el 19 de marzo de 2003 se iniciaba la Invasión de Iraq.

A pesar de tener a todos los demás partidos políticos y a más del 90% de los ciudadanos en su contra el gobierno de Aznar apoyó la invasión de Iraq. Se estima que en España se manifestaron alrededor de ocho millones de personas.

También se la política sudamericana, contraria al dirigente cubano Fidel Castro y al presidente de Venezuela Hugo Chávez. Hugo Chávez ha acusado a Aznar de estar entre los dirigentes internacionales que apoyaron un golpe de estado contra él, de hecho, su gobierno no condenó dicho golpe y el ministro de exteriores del gobierno posterior, Miguel Ángel Moratinos, también sostuvo que lo legitimó, basándose en ocho telegramas remitidos por el entonces embajador de España en Caracas, Manuel Viturro, al Ministerio de Exteriores encabezado por Josep Piqué. Hugo Chávez ha repetido en diversas ocasiones su convencimiento llegando incluso a insultar públicamente a José María Aznar.

Fallos en la planificación de infraestructuras, en la gestión del accidente de avión español en Turquía del 2003 y, especialmente, la invención las autopsias para conseguir acabar las identificaciones en un tiempo récord fueron criticados por la oposición. El gobierno contestaba diciendo que durante su mandato se había invertido más en infraestructuras que en cualquier periodo precedente y consideraba el accidente de Turquía un accidente sin responsabilidades políticas, ya que la organización del vuelo correspondía a la OTAN y no al Gobierno español.

El 25 de mayo de 2003, el Partido Popular quedó por debajo del PSOE en las elecciones municipales por 123.000 votos, aunque consiguió mayor número de ediles y alcaldes. La esposa de Aznar, Ana Botella, fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid.

En febrero de 2004, José María Aznar pronunció un discurso en el Capitolio de Estados Unidos durante su decimoquinto viaje oficial a dicho país. Durante el discurso, puso énfasis en la alianza con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Tras el cambio de gobierno, se hizo público que se había contratado, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, la agencia de abogados Piper Rudnick para desarrollar tareas de presión en favor de la concesión de la medalla del Congreso de los EE UU a Aznar, por una suma de 2 millones de dólares. El PP argumentó que había sido contratada para defender los intereses económicos y diplomáticos de España, siguiendo una práctica, según el ex-secretario de Estado de asuntos Exteriores del gobierno de Aznar, Ramón Gil-Casares, «perfectamente legal y habitual».

El 1 de septiembre de 2003, Aznar propuso a Mariano Rajoy para sucederle como candidato del PP a la presidencia, y la Dirección Nacional del PP aprobó la candidatura. El ex-presidente cumplía así su palabra de no estar más de ocho años en el Gobierno, a pesar de las presiones de dentro de su partido para que continuara. Quedó descartado así, por el propio Aznar, su otro "hombre fuerte": Rodrigo Rato, posterior Director Gerente del Fondo Monetario Internacional.

Tres días antes de las elecciones generales de 2004, tuvieron lugar los atentados terroristas conocidos como 11-M, en los que murieron 191 personas, y que su gobierno atribuyó inicialmente a ETA. En su declaración pública de la tarde del 11 de marzo, Aznar no mencionó a la banda por su nombre, aunque se refirió inequívocamente a ella. Todos los representantes políticos como José Luis Rodríguez Zapatero o el lehendakari Juan José Ibarretxe que realizaron declaraciones minutos después del atentado, coincidieron plenamente con esta valoración inicial (ver Reacciones políticas a los atentados del 11 de marzo de 2004), aunque sólo el Gobierno mantuvo durante días (e incluso, el PP, durante años) esta hipótesis.

Fuentes próximas a ETA y portavoces habituales de la banda negaron que fuera ETA la autora del atentado. El propio Aznar llama a los directores de los principales periódicos nacionales a la una de la tarde del día 11 para transmitirles su absoluto convencimiento de que ETA es la autora de la masacre.

Tras las primeras investigaciones policiales y de los servicios secretos, algunos medios de comunicación internacionales y nacionales, así como algunos servicios secretos extranjeros, empezaron a dar por más probable la autoría de algún grupo terrorista islamista. El gobierno anunció en la tarde del día 11 la apertura de una segunda línea de investigación aunque insistió en que la principal hipótesis es que había sido ETA. Los representantes políticos de la oposición fueron desmarcándose de estas posiciones, decantándose por la autoría de Al-Qaeda dejando al gobierno solo en su tesis. En un principio miembros del gobierno descalificaron las versiones que atribuían la matanza al grupo islamista, pero el mismo día 11 las admitieron como posibles aun insistiendo en la hipótesis de ETA como primera y fundamental teoría. La Ministra de Exteriores, Ana de Palacio comunicó a los cónsules y diplomáticos españoles que difundieran la tesis de ETA en el exterior. Incluso logró una condena explícita a ETA por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

A pesar de todo, la manifestación celebrada ese mismo día para condenar los atentados hacía solo alusión a ETA. El gobierno mantuvo como prioritaria esa tesis hasta el día antes de las elecciones, aunque ya desde el viernes 12 de Marzo el Ministro de Interior Ángel Acebes señaló que no sólo se investigaba a ETA y que no se descartaban otras posibilidades, aunque la línea prioritaria era ETA. El propio Ministro anunció el sábado 13 de Marzo las primeras detenciones que fueron relacionadas con terrorismo islámico.

La gestión de la brutal masacre terrorista fue criticada por la oposición y por varios medios de comunicación. La repulsa por la masacre terrorista llevó a millones de personas a salir a la calle (novecientas mil personas en Valencia, cerca de dos millones trescientas mil en Madrid y aproximadamente un millón y medio en Barcelona, haciendo de éstas las manifestaciones más multitudinarias desde las de protesta contra la guerra durante 2003), durante la jornada de reflexión, el 13 de marzo se produjeron movilizaciones contra el gobierno del PP delante de sus sedes que fueron convocadas a través de mensajes SMS.

También durante la jormada de reflexión, el responsable de la estrategia electoral del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, acusó al gobierno de mentir. Tras estos hechos el Partido Popular denunció lo que consideró un acoso mediático. Ese mismo día la policía detuvo a tres marroquíes y dos hindúes, como sospechosos del atentado, todos ellos menos uno de los marroquíes puestos en libertad a las pocas semanas.

El día 14 el PP fue derrotado por el PSOE en unas elecciones con la participación más alta hasta el momento en unas elecciones generales. La prensa internacional coincidía en resaltar el fuerte impacto sobre los resultados de los atentados de Madrid. No obstante, según una encuesta del Instituto Opina para la Cadena SER, sólo el 8% de los votantes cambiaron el sentido de su voto por la gestión que el PP hizo de los atentados del 11-M, y más del 60% de los ciudadanos creía que Aznar era el mayor responsable de la derrota del PP. Al conocerse los altos niveles de participación (77,2%), el dato fue interpretado por todas las formaciones políticas como un mal presagio para el PP, dando por sentado que la movilización del voto beneficiaría al PSOE.

Después de su salida del gobierno, preside la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) y ha sido nombrado presidente de honor del Partido Popular y miembro del Consejo de Estado. Todos los ex-presidentes del Gobierno de España pueden ser miembros del Consejo de Estado.

También imparte, actualmente, cursos sobre Europa en la Universidad de Georgetown en los que se ha declarado firme partidario de la política aplicada hasta ahora por George W. Bush, así como de mantener el vínculo transatlántico y una Unión Europea equilibrada, más allá del Eje franco-alemán.

En una entrevista al diario chileno El Mercurio ha calificado a países como Venezuela, Cuba, Bolivia y, en cierto modo, Argentina, como países con riesgo de caer en políticas populistas, lo que considera uno de los factores de riesgo para América Latina. En el caso de Venezuela, el presidente Hugo Chávez ha llegado a acusar a Aznar de apoyar un golpe de estado -fallido- contra su gobierno. Su intervención en febrero de 2006 en la campaña electoral mexicana a favor del candidato del presidente Vicente Fox provocó la reacción de los partidos opositores, quienes acordaron pedir su expulsión del país en base a las disposiciones de la Constitución.

En julio de 2005 realizó unas declaraciones para radio Caracol de Colombia, afirmando que estaba en posesión de todos los documentos sobre los atentados del 11-M: «Yo tengo todos los informes del servicio de información. Comprenderá que los tenga, porque era el presidente del Gobierno». Por esta circunstancia un Juzgado de Madrid le abrió diligencias previas en relación con una querella por un presunto delito de infidelidad en la custodia de documentos secretos, ya que sólo tenía derecho a acceder a esa información mientras fue presidente.

En junio de 2006 fue nombrado miembro del Consejo de Administración de la multinacional News Corporation, propiedad del magnate Rupert Murdoch, por lo que se vio obligado a abandonar su cargo en el Consejo de Estado. Se convertía así en el decimocuarto miembro del consejo y su primer integrante no angloparlante. La compañía es propietaria de grandes empresas de medios, como los estudios 20th Century Fox, la cadena Fox Broadcasting Company, el National Geographic Channel, de periódicos entre los que se encuentran The Wall Street Journal y el New York Post, revistas y portales de internet. Tras su nombramiento en News Corporation se descubrieron las incompatibilidades previstas por la ley para los miembros natos del Consejo de Estado; el ex-presidente no había informado que su sociedad Famaztella, SL (Familia Aznar Botella), llevaba cobrando 10.000 euros mensuales del grupo del magnate Rupert Murdoch desde septiembre de 2004.

Desde el círculo de Aznar se ha reconocido su nombramiento como presidente de la división para América Latina de J.E. Robert, empresa dedicada a grandes operaciones inmobiliarias en Estados Unidos y en Europa. Desde 2007 es también miembro del Comité Asesor de Centaurus Capital, una firma de capital riesgo especializada en hedge funds (fondos de alto riesgo), la compra y venta de empresas en el tiempo más breve y con el mayor margen de beneficio posible. Desde la prensa española se ha especulado con la posible relación entre el apoyo del ex-presidente a la invasión de Irak con sus actuales actividades económicas, que tras abandonar la Moncloa, entre los años 2004 y 2005 le procuraron un millón de euros a través de Famaztella, la empresa familiar de Botella y Aznar, a los que hay que sumar 210.000 euros anuales de sus respectivos sueldos.

En febrero de 2007 reconoció, en una comparecencia pública en Pozuelo de Alarcón, que en Iraq "no hay armas de destrucción masiva", aunque había impulsado en 2003 el apoyo a la Guerra de Iraq porque creía que había, manteniendo que dichas armas existían, pero que ahora sabía que no. Un año después, el ex-presidente del Gobierno ha asegurado que "se tomó la decisión correcta", y que considera que la situación actual de Irak, sin ser "idílica, es muy buena". Sin embargo, desde el Grupo Popular se afirma "que Aznar se equivocó al acudir a las islas Azores y transmitir una imagen "profundamente negativa" como si España participara en la guerra de Irak.", así como que 'la "invasión" fue una decisión "errónea, injusta y desproporcionada" y que, "lo hace cuatro años era una opinión, ahora se ha convertido en una evidencia".

En mayo de 2007 protagonizó una nueva pólémica al hacer unos comentarios cuestionando la última campaña antiaccidentes de la Dirección General de Tráfico.

En noviembre de 2007, Hugo Chávez le llama "fascista" y pronuncia graves críticas contra él y contra petroleras españolas en la Cumbre Iberoamericana. Zapatero le defiende pidiéndole respeto y el Rey se enoja ante las continuas interrupciones de Chávez en la intervención en la que Zapatero le pedía respeto y le espeta: "¿Por qué no te callas?". Poco después, el rey abandona la sala. Al día siguiente, Aznar agradece el apoyo al monarca y a Zapatero por teléfono.

El 3 de septiembre de 2008 José María Aznar desmintió, a través de un comunicado de la Fundación FAES, que fuese el padre del hijo que espera Rachida Dati, ministra francesa de Justicia.

El 22 de octubre de 2008 afirma que el ecologismo es el nuevo comunismo, mostrándose escéptico sobre el cambio climático.

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Partido Socialista de Euskadi - Euskadiko Ezkerra

El histórico socialista vasco Tomás Meabe en 1910

El Partido Socialista de Euskadi - Euskadiko Ezkerra (PSE-EE) es la federación en el País Vasco (España) del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Surgido en 1993 tras la fusión del PSE-PSOE y el partido nacionalista Euskadiko Ezkerra (EE).

La denominación PSE adopta en su denominación el término Euskadi, acuñado por el nacionalismo vasco y ajeno a la tradición del partido hasta la Guerra Civil de 1936. Aún así fue el socialista Santiago Aznar, consejero del primer Gobierno Vasco, quien propuso como una de las primeras medidas la adopción de la Ikurriña como enseña oficial vasca, bandera que también procedía de la tradición nacionalista.

A pesar de que la denominación habitual de los militantes del PSE es la de socialistas vascos, no hay que confundir al PSE con el Partido Socialista Vasco, un pequeño partido integrante de la izquierda abertzale, de finales de los años 70 y principios de los 80. Tampoco confundir con el PSE, Partido Socialista Europeo.

El socialismo vasco, surgió en las últimas décadas del siglo XIX, en la etapa de la Restauración monárquica y tuvo en sus comienzos dos etapas diferenciadas, encarnadas por sus líderes más significativos: Facundo Perezagua e Indalecio Prieto. Facundo Perezagua fundó la primera organización socialista vasca en 1886: la Agrupación Socialista de Bilbao se constituyó el 11 de julio de 1886 con alrededor de 20 militantes. Rápidamente el PSOE fue expandiéndose por la cuenca minera de Las Encartaciones y la Margen Izquierda del Nervión y en el año 1900, la Federación Socialista de Vizcaya contaba con 10 agrupaciones.

El liderazgo de Perezagua supuso una actitud política basada en el radicalismo, que tuvo su máxima expresión en la huelga de Mayo de 1890 en la que 30.000 trabajadores de la margen izquierda fueron a la huelga durante una semana, convirtiéndose el PSOE en la referencia política y sindical de miles de trabajadores industriales de Vizcaya, expandiéndose muy pronto el movimiento obrero hacia otras zonas del País Vasco como Éibar, Tolosa, San Sebastián, Irún, etc.

Durante esta época, el organismo de expresión de los socialistas vascos fue el semanario La Lucha de Clases, en el cual escribían importantes intelectuales de la sociedad vizcaína como Miguel de Unamuno, que fue militante de la Agrupación Socialista de Bilbao. En el 1904, un joven de una familia de origen nacionalista, Tomás Meabe, fundaba en Bilbao las Juventudes Socialistas de España.

El liderazgo de Perezagua se mantuvo hasta 1910, al variar el PSOE su estrategia política aliándose con los republicanos, gracias a lo cual consiguió su primer diputado en las Cortes en la persona de Pablo Iglesias. En 1911, el fracaso de la huelga convocada para ese año, acabó con el liderazgo de Perezagua. El líder del sector moderado del partido, Indalecio Prieto, se convirtió en diputado provincial de Vizcaya por la Coalición Republicano-Socialista.

El enfrentamiento entre ambos sectores duró hasta 1915 con la expulsión de Perezagua del partido y el ascenso de Prieto al liderazgo, imponiendo un fuerte antinacionalismo, una tendencia liberal y regeneracionista, que se sustanciaba en su alianza con los republicanos. El movimiento obrero socialista se expandió de manera importante durante los años del liderazgo de Prieto, con la fundación de la sección minera y metalúrgica en la pujante UGT de Vizcaya.

Sin embargo, el debate abierto en el seno del PSOE en torno a la Revolución Rusa de 1917, hace que Prieto se sitúe en contra de la adhesión de los socialistas españoles a la Tercera Internacional. Esta situación, provocó que en 1922, la mayoría del sector minero del partido y la UGT diera el salto al comunismo fundando el incipiente PCE, que consiguió algún respaldo en la margen izquierda, aunque la mayoría de las agrupaciones del PSOE se mantuvieran fieles al partido. En 1920, Rufino Laiseca se convirtió en el primer alcalde de Bilbao del PSOE.

La primera estructura socialista en Guipúzcoa fue la Agrupación Socialista de Éibar fundada en 1897. En 1901 se crearon las Agrupaciones de Irún y Placencia de las Armas y más tarde, las de Pasajes, Rentería, Beasáin, Vergara y otras localidades.

La Agrupación Socialista de Éibar se convirtió en el referente del movimiento obrero guipuzcoano contando con una afiliación importante, y con su propio órgano de expresión en la revista ¡Adelante!. El socialismo eibarrés actuó de manera más moderada que el socialismo vizcaíno, defendiendo la industria local y mostrando una facultad más negociadora con los patronos industriales. Por otra parte, la actitud del socialismo guipuzcoano se mostró menos antinacionalista que la del socialismo vizcaíno, ya que el nacionalismo en Guipúzcoa apenas había tenido implantación en la provincia en esa época, mostrando estos una actitud mas decantada al vasquismo, que se sustanciaba en la utilización intensiva del euskera, en los intentos de extender la acción política por el medio rural, en la defensa de la reintegración foral desde el Ayuntamiento, etc. En ese sentido tuvo una gran influencia el militante Toribio Echeverría.

En Álava, la implantación del socialismo fue más dificultosa, habida cuenta de la escasa industrialización de la provincia, aunque esta situación irá evolucionando hacia una implantación mayor hacia la II República, bajo el liderazgo de Antonio Amat.

El líder de los socialistas vascos, Indalecio Prieto, participó el 17 de agosto de 1930 en el Pacto de San Sebastián, que consumaba una alianza entre fuerzas republicanas y catalanistas para forzar la implantación de un régimen republicano y autonómico en España, consiguiendo atraer este a la mayoría de la ejecutiva del PSOE hacia el republicanismo. En las elecciones municipales de 1931, que supusieron la victoria republicana en las grandes urbes y por tanto la caída de la monarquía de Alfonso XIII, la primera localidad española en proclamar la II República fue Éibar, debido a que la opción del Bloque Antimonárquico había triunfado en la mayoría de las grandes áreas urbanas de Vizcaya y Guipúzcoa.

Al igual que en Cataluña, en el País Vasco pronto se iniciaron los intentos por conseguir la autonomía. Aunque esta no fuera una prioridad para el socialismo vasco, el liderazgo de Prieto llevo al partido a intentar buscar acuerdos con el PNV. Y sobre todo, después del fracaso de la intentona autonomista del Estatuto de Estella, alianza entre carlistas y PNV, tras la cual este último partido decidió aliarse con las izquierdas para llevar a efecto el llamado Estatuto de las Gestoras, que fracasó por la victoria de la CEDA en las elecciones generales de 1933. La victoria del Frente Popular en 1936, posibilitó un acuerdo entre el líder nacionalista José Antonio Aguirre y el líder socialista, Indalecio Prieto, para llevar a efecto un Estatuto mas simplificado que pusiera en marcha la autonomía vasca. Este pacto con el Frente Popular dotaba con la mayoría parlamentaria suficiente en las Cortes, siendo aprobado el Estatuto de Autonomí­a del País Vasco de 1936 comenzada ya la Guerra civil Española. Este Estatuto, el primero en entrar en vigor en la historia vasca, sirvió para poner en marcha el primer Gobierno Vasco en coalición entre el PNV y el Frente Popular, presidido por José Antonio Aguirre. Este ejecutivo contó con destacados socialistas vascos como Santiago Aznar, Consejero de Industria; Juan de los Toyos, Consejero de Trabajo, Previsión y Comunicación y Juan Gracia, Consejero de Asistencia Social.

Durante la dictadura de Franco, los socialistas vascos en el interior del país intentaron reorganizar el partido para fomentar la oposición al régimen, liderados fundamentalmente por Ramón Rubial y Antonio Amat, sufriendo condenas y cárcel. Mientras en el exterior, los socialistas intentaron mantener la cohesión del Gobierno Vasco en el exilio hasta los años sesenta, en los cuales el modelo autonómico en el exilio entró en profunda crisis.

El Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE), como empezó a denominarse, participó activamente en el proceso de recuperación democrática y autonómica.

El 4 de enero de 1978 se publicó el decreto por el cual se constituía el Consejo General Vasco bajo la presidencia del socialista Ramón Rubial, que se impuso tras varias votaciones al candidato nacionalista Juan de Ajuriaguerra. Por este motivo, los socialistas vascos han considerado a Ramón Rubial el primer Lehendakari (presidente del Gobierno) socialista vasco. Este organismo tenía por fin buscar el acuerdo para llevar la autonomía de nuevo al País Vasco, que llegaría el 25 de octubre de 1979 con el Estatuto de Guernica.

Hasta 1982, el PSE-PSOE incluía no sólo a las Agrupaciones Provinciales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, sino también a la Agrupación Socialista de Navarra que en junio de 1982 se separó para conformar el Partido Socialista de Navarra, PSN-PSOE. Así, el navarro Carlos Solchaga, fue miembro del órgano preautonómico vasco Consejo General Vasco en representación de Álava durante toda la etapa de la transición democrática.

En las Elecciones al Parlamento Vasco de 1986 el PSE(PSOE) ganó las elecciones bajo el liderazgo de Txiki Benegas, convirtiéndose en la primera fuerza política del País Vasco. A pesar de ello, el PSE volvió a asumir responsabilidades de Gobierno en el País Vasco en coalición con el PNV, cediendo la presidencia del Gobierno Vasco al nacionalista José Antonio Ardanza (el PSE ganó en escaños, pero no en votos).El principal objetivo del Gobierno de coalición PNV-PSE fue el de acabar con la actividad terrorista de ETA, que se sustanció en 1988 en el Pacto de Ajuria-Enea, un acuerdo de colaboración entre todas las fuerzas políticas vascas, nacionalistas o no, para llevar a cabo el fín de la violencia.

En 1997, Ramón Jáuregui fue sustituido por Nicolás Redondo Terreros al frente del partido. El Gobierno de coalición duró hasta 1998, cuando el entonces líder de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, decidió la salida del partido del Gobierno Vasco, lo que provocó entre otras cosas, la caída del Gobierno de Ardanza un año después. En 1998 se llevó a efecto la tendencia a la concentración de fuerzas nacionalistas con la firma del Pacto de Estella, tras el fracaso del Pacto de Ajuria-Enea. Tras el recrudecimiento de la política de agresión de ETA contra el PSE-EE y el PP (no nacionalistas) con asesinatos y secuestros a cargos públicos, estas fuerzas iniciaron una política de colaboración que condujo a la división de la sociedad vasca entre dos frentes, nacionalistas y no nacionalistas, que tuvo su culminación en las Elecciones al Parlamento Vasco de 2001.

La victoria del frente nacionalista liderado por Juan José Ibarretxe y el varapalo sufrido por el PSE-EE en 2001 por su colaboración con los conservadores del PP, supusieron la dimisión del Secretario General del partido, Nicolás Redondo Terreros. Se constituyó entonces una Comisión Gestora dirigida por Ramón Jáuregui, que gestionó el partido hasta que Patxi López fue elegido Secretario General en el IV Congreso del PSE-EE, el 22 de marzo de 2002 y reelegido en 2005 hasta hoy.

Durante esta época, el socialismo vasco buscó la fusión de la izquierda vasca en torno a sus siglas, lo que provocó la unión del PSE-PSOE con el Partido de los Trabajadores de Euskadi, en 1991 y con posterioridad, en marzo de 1993, con la convergencia entre el Partido Socialista de Euskadi y Euskadiko Ezkerra. La fusión PSE-EE pretendía crear un nuevo partido socialista vasco que aglutinara en una única formación política a gentes provenientes de tradiciones nacionalistas y obreras, superando sus diferencias y quedando unidas por un ideario autonomista, vasquista y socialdemócrata. El modelo que se quería recrear era el del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC). Una de las figuras más prominentes de Euskadiko Ezkerra que propiciaron esta unión fue Mario Onaindia.

Sin embargo, previa a la fusión una escisión interna de Euskadiko Ezkerra, Euskal Ezkerra, se coaligo con Eusko Alkartasuna y numerosos cuadros se integraron en EAJ/PNV; además hubo gentes que se integraron en EPK-PCE y otros posteriormente en Aralar, pero la inmensa mayoria fue a parar al PSN-PSOE y PSE-EE. Sin negar la aportación de EE al PSE, para algunos la fusión de ambos partidos fue en la práctica una absorción de EE por parte del PSE. Quince años después dentro del PSE-EE de EE queda algo más que las siglas, ya que su ideología ha ido empapando y contribuyendo a la ampliación del ideario socialista y de su espectro político. Antiguos militantes de dicha formación ocupan puestos relevantes tanto de carácter orgánico como público.

Durente las negociaciones emprendidas durante la VIII Legislatura por el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero con el fin de acabar con el terrorismo de ETA en España, con la banda y su entorno, el PSE jugó un papel destacado.

El 31 de mayo de 2006 Patxi López anunció que se reuniría con la ilegalizada Batasuna después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hubiera comparecido en el Congreso con carácter previo al inicio de los contactos con ETA. Puesto que ocho dirigentes de esa formación política ilegalizada comparecían esos días en la Audiencia Nacional imputados por integración en banda armada y amenazas terroristas, López pidió a los jueces que tuvieran en cuenta "la actual situación del País Vasco". Añadió que se abrían dos escenarios "uno para el diálogo entre el Gobierno y ETA para hacer efectivo el abandono de las armas y la desaparición del terrorismo; y otro para el diálogo político en Euskadi", lo que desde el PP se tomó como asumir la propuesta de Anoeta que proponía dos mesas de diálogo, una entre el gobierno y ETA para hablar del alto el fuego, y otra entre todos los partidos, incluyendo entre ellos a la ilegal Batasuna, para hablar del futuro político del País Vasco.

El 6 de julio de 2006 su Secretario General Patxi López y el dirigente socialista Rodolfo Ares se reunieron con los miembros de la ilegalizada Batasuna (acusada de ser parte del entramado político de ETA) Arnaldo Otegi, su líder, y Rufi Etxeberria y Olatz Dañobeitia con el fin de pedir al entorno de la izquierda aberzale que abandonaran vía violenta para adoptar la política, y así poder estar dentro de la legalidad de cara a ser tenido en cuenta en futuros diálogos políticos. Posteriormente, en octubre de 2007, junto al Presidente del Gobierno Vasco, Juan José Ibarretxe, a ambos les fue abierto juicio oral por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en contra de la opinión del Ministerio Fiscal, acusados de un delito de desobediencia en virtud de los establecido en el artículo 556 del Código Penal, al haberse reunido con la organización ilegal Batasuna.

En una entrevista al diario El País concedida el 6 de abril de 2008 el presidente del PSE-EE Jesús Eguiguren admitió que antes de la tregua de ETA de 2006 el PSE-EE ya había mantenido contactos previos con el entorno de ETA de cara a la futura negociación, que se llevó a cabo entre el Gobierno de España presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y la banda ETA.

El 22 de mayo de 2008 su Secretario General Patxi López anunció una propuesta para el futuro del País Vasco alternativa a la Propuesta de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi (conocida como Plan Ibarretxe) que propuso el lehendakari Juan José Ibarretxe en 2003. La propuesta del PSE-EE incluye el rechazo y la deslegitimación de todo tipo de violencia, un pacto político entre los partidos vascos y un referendum de autodeterminación. Al día siguiente el Gobierno de España, presidido por el PSOE, manifestó su respaldo a esta iniciativa.

El PSE-EE es actualmente la segunda fuerza política en el Parlamento Vasco, por detrás del Partido Nacionalista Vasco (PNV). A lo largo de su historia ha sido en una ocasión la fuerza con más escaños (en las elecciones autonómicas de 1986), en otras la segunda la mayoría de veces (por detrás Partido Nacionalista Vasco), en una ocasion la tercera (por detrás de PNV y Partido Popular), y en una ocasión (1998) la cuarta por detrás de PNV, Euskal Herritarrok y el Partido Popular.

En las elecciones municipales del 27 de mayo de 2007 fue el segundo partido más votado del País Vasco por detrás del PNV, siendo el partido más votado en las elecciones forales de Guipúzcoa y el segundo en las elecciones forales de Álava con una diferencia de 165 votos sobre el primero (PP). No obstante, fue desbancado por el PNV con la ayuda de Eusko Alkartasuna (EA) y Ezker Batua - Berdeak (EB) en Guipúzcoa y por PNV, EA y Aralar en Álava, en los cuales, al igual que en Vizcaya, el Diputado General es del PNV.

En cuanto a concejales, consiguió 339 concejales en los ayuntamientos vascos, siendo la segunda fuerza política en número de ediles por detrás del PNV, con 1.024 concejales y superando a Acción Nacionalista Vasca por 2 ediles (ANV obtuvo 337, al no contarse los votos recibidos por las candidaturas impugnadas).

Cabe destacar el caso de la localidad guipuzcoana de Zarauz, donde en las elecciones municipales de 2007 empataron en número de ediles 3 partidos (EA, PNV y PSE-EE) y tras las duras negociaciones para formar gobierno, se unieron todas las formaciones presentes en el Consistorio formando Eusko Alkartasuna un gobierno de concentración -único en Euskadi- junto el PSE-EE, PNV, EB-Aralar con la colaboración del PP. El alcalde de dicha localidad es de EA (Jon Urien Crespo), siendo el segundo teniente de alcalde del PSE-EE.

En las elecciones generales del 9 de Marzo de 2008, el PSE-EE se convirtió en la primera fuerza política del País Vasco, obteniendo 9 escaños del total de 18 que elige en total el País Vasco para el congreso de los diputados. En estas elecciónes, el PSE-EE obtuvo 9 escaños, el PNV 6 y el PP 3. Por provincias, en Vizcaya obtuvo 4 diputados de 8, en Guipúzcoa obtuvo 3 de 6 y en Álava 2 de 4.

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Gobierno Vasco

Escudo del gobierno vasco.

El Gobierno Vasco (en euskera, Eusko Jaurlaritza) es el gobierno autonómico del País Vasco (España). Está compuesto por el lehendakari (jefe del Gobierno Vasco) que es elegido por el Parlamento Vasco cada cuatro años; y por los consejeros que él mismo elige. Su sede se encuentra en el distrito de Lakua, en Vitoria, capital del País Vasco.

En la actualidad está formado por tres partidos, Partido Nacionalista Vasco (PNV), Eusko Alkartasuna (EA) y Ezker Batua - Berdeak (EB-B), y tiene 11 departamentos. Cada departamento tiene a su consejero, sus viceconsejeros (el de Interior, por ejemplo, tiene dos viceconsejeros), sus directores, secretarios, así como un cuerpo de funcionarios.

Hoy en día la vicepresidencia (lehendakaritzaordea) dispone de diversas competencias: secretaría del Gobierno, ayudante del Lehendakari y dirigir el Departamento de Hacienda y Administración Pública, relaciones con el Parlamento Vasco, desarrollo económico, la defensa del Estatuto, etc.

El actual lehendakari es Juan José Ibarretxe y la vicelehendakari es Idoia Zenarruzabeitia.

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Source : Wikipedia