Grecia

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Publicado por daryl 22/04/2009 @ 14:09

Tags : grecia, europa, internacional

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Grecia

Bandera  de Grecia

Grecia, oficialmente la República Helénica (en griego: Ελληνική Δημοκρατία), es un país del sureste de Europa que forma parte de la Unión Europea (UE).

Situado en el lado sur de la Península Balcánica, limita con Bulgaria, la República de Macedonia y Albania al norte, al este con Turquía y al oeste y sur con el Jónico y el Mediterráneo.

La civilización griega se extendió hasta las islas del mar Egeo, la costa oriental del Egeo, las costas meridionales en torno de los mares Adriático y Tirreno y muchos sitios costeros alrededor de toda la cuenca mediterránea. Luego con las conquistas de Alejandro Magno se extenderían hacia el Oriente. Grecia es una civilización secundaria del segundo grado, surgió en curso de la época de las tinieblas griegas que abarcan desde el desastre de la cultura micénica (siglos XII a XI a. C.). Grecia estaba compuesta por varias culturas como los jonios, dorios y eolios.

Es la primera civilización del mundo griego que florecía en la isla de Creta. Sus habitantes se establecieron hacia el año 6000 a. C. y alcanzaron el máximo de esplendor entre el año 2000 y el 1450 a. C. Contaban con una abundante riqueza la cual provenía del comercio con otras ciudades de la edad de bronce. También esta riqueza provenía de fértil suelo de Creta que producía aceites, cereales y vino en abundancia. Toda esta economía se centraba en los ricos palacios. Estos palacios se caracterizaban por estar decorados con escenas pintadas llamadas «frescos», todos estos palacios se construyeron cerca del mar, los restos de los lujosos edificios evidenciaban la técnica de los minoicos.

Grecia disponía en la Edad de Bronce de centros importantes entre ellos Micenas. El rey vivía en grandes palacios con que desempeñaban el papel de cuartel general militar y centro administrativo. El pueblo micénico se caracterizó por su maestría en el comercio marítimo. Alcanzaron su cenit sobre el año 1600 a. C., y poco a poco fueron decayendo hasta la invasión de los aqueos.

No es fácil delimitar la civilización griega ni en cuanto a espacio ni en tiempo. El desarrollo de la cultura griega se podría dividir en tres fases: la arcaica, la clásica y la helenística. En este curso histórico surgieron varios hechos importantes y fundamentales en la formación definitiva de lo que fue Grecia posteriormente: el nacimiento y la formación de las poleis (ciudades), el siglo V a. C, con la Edad de oro ateniense (el llamado Siglo de Pericles), las guerras y batallas que jalonaron varios siglos de la historia griega, como fueron las Guerras Médicas o la Guerra del Peloponeso. La preeminencia del Reino de Macedonia (con Filipo II y su hijo Alejandro Magno) y la extensión por Asia del mundo helenístico. La dominación romana en el siglo II a. C. pondría punto final a la civilización griega políticamente, pero dejaría una impronta indeleble en sus invasores a través de los siglos.

«De la época de las tinieblas a las polis». Esta época corresponde al surgimiento de Grecia como civilización (siglo XI al siglo IX a. C.), en el curso del siglo X se produjo un proceso de urbanización en el cual se trataba de agrupar varias aldeas hasta llegar a formar ciudades como Esparta y Atenas. La organización interna socio-política de estas primitivas polis estaba dominada por las tribus Ethnos (junto a los hogares clanes y fraternidades). Estas ciudades estado eran gobernadas por reyes que ejercían la autoridad religiosa, militar y política, excepto Esparta ya que hasta cierto grado la autoridad de los reyes empezó a ser reemplazada por una autoridad aristocrática formada por terratenientes que podían criar mantener y montar sus caballos. Otros dos factores que formaron un papel fundamental en la formación de la civilización griega fueron la institución de los juegos panhelénicos como los juegos olímpicos, cuyo comienzo se ha fijado en el años 776 a. C.; los cuales subrayan los rasgos comunes de los griegos y las dos epopeyas de Homero, probablemente compuestas en el siglo VIII a. C. El siglo VIII a. C. fue un periodo revolucionario para la formación de la civilización griega ya que asistimos a la introducción del alfabeto fenicio y su adaptación a la lengua griega.

Se mejoraron también la metalurgia del hierro y las técnicas agrícolas; esto produjo como resultado el aumento de la población lo cual generó necesidades como la fundación de colonias. Estas colonias enviaban metales y alimentos a sus metrópolis e importaban a cambio productos ya terminados. Esta prosperidad comercial, entre otros factores, condujo a la rápida fundación de las ciudades estado griegas en la costa del Egeo y sus islas (a finales de ese siglo ya había más de 700 ciudades estado). Esta riqueza avivó cada vez más las ansias de independencia política de las colonias respecto a sus metrópolis, no siempre por la vía pacífica lo que originó la creación de ejércitos y técnicas militares perfeccionadas como la infantería pesada (los hoplitas), que reemplazaron a los anteriores ejércitos de caballería. A modo general puede decirse que en los siglos VIII al VI a. C., las poleis griegas experimentaron una transición de un sistema de gobierno monárquico a uno aristocrático. En el curso de las crisis sociales de los siglos VII y VI a. C. pasaron por una serie de gobiernos dictatoriales (los tiranos) hasta llegar finalmente a unos gobiernos democráticos. Esparta siguió un curso distinto por que conservo su doble monarquía, y después de la segunda guerra desarrolló una organización militar que llegó a caracterizarla en el futuro.

Para proseguir la lucha marítima contra el Imperio persa, Atenas organizó la Confederación Ateniense o Liga de Delos (477 a. C.), y a partir de entonces dominó el comercio marítimo del mundo colonial griego. Atenas se convirtió además en un centro político e intelectual, cuyo período de mayor esplendor correspondió al gobierno de Pericles, fundamentalmente desde 462 a. C. hasta 429 a. C., en el que su influencia política se dejó sentir con intensidad. En política interior, Pericles modificó las leyes, dándoles un sentido más democrático, estableció la retribución de los cargos públicos y reconstruyó la ciudad, muy dañada a consecuencia de las Guerras Médicas. Las reformas constitucionales que emprendió fueron consecuencia de la transformación de la estructura social: los nobles, cuya influencia política descansaba sobre la propiedad territorial, pasaron a un segundo plano, mientras que la clase media, constituida por marinos, comerciantes y artesanos, se convirtió en una clase privilegiada, que obtuvo la dirección política de la ciudad.

En la esfera de relaciones internacionales, Pericles se encontró ante dos problemas: el de acabar definitivamente el conflicto con Persia, que persistía en sus ataques a las colonias griegas de Asia Menor, y el de convivir con Esparta. En cuanto al primero de ellos, Pericles logró establecer con los persas un armisticio beneficioso (Paz de Calias en 449 a. C.). Respecto al segundo problema, en 446 a. C. concertó una paz de treinta años con Esparta, por lo que esta ciudad reconocía la Liga de Delos; en compensación, Atenas renunciaba a la hegemonía terrestre, evacuando sus posiciones en el Peloponeso y en el Istmo.

Las ciudades griegas sometidas antes a Atenas vieron que la tiranía impuesta ahora por Esparta resultaba más dura. Por ello, en 403 a. C. estalló un alzamiento general, que derrocó el régimen de los Treinta Tiranos y restableció la democracia en Atenas. El movimiento antiespartano era capitaneado por Tebas, que contaba con el apoyo de Atenas, Argos y Corinto (Guerra de Corinto, 394 a. C. a 387 a. C.). Pese a que los aliados fueron derrotados en la batalla terrestre de Coronea (394 a. C.), la decisión estratégica de la lucha se solventó en el mar, donde aquéllos destruyeron la flota espartana en Cnido (394 a. C.). Esparta, que veía peligrar su hegemonía, pidió ayuda a los persas, y la intervención de éstos obligó a los aliados a aceptar la Paz de Antálcidas (386 a. C.). A consecuencia de esta paz, Persia se anexó las colonias griegas de Asia Menor y cerró a Atenas toda posibilidad de rehacer su antiguo Imperio marítimo, mientras que reconocía a Esparta su papel de rectora de la Liga del Peloponeso. De hecho, este tratado impuesto atestiguaba la debilidad política del mundo griego, que se sometía a las directrices persas.

Más tarde Esparta pretendió imponer gobiernos oligárquicos en diversos estados, lo que provocó un nuevo levantamiento de Tebas, que esta vez fue coronado con el éxito. Persia, a causa de sus problemas interiores, no pudo acudir en auxilio de los espartanos, los cuales fueron derrotados en Leuctra y, definitivamente, en Mantinea (362 a. C.).

La segunda parte del siglo IV a. C. supone la preponderancia del Reino de Macedonia en Grecia. Su rey, Filipo II, sentía gran admiración por la cultura griega, por lo que decidió unificar a las poleis griegas y terminar con las luchas internas. Filipo se caracterizó por establecer relaciones amistosas con Atenas. Pero Demóstenes, un famoso orador y político ateniense, no simpatizaba con las ideas de Filipo, por lo que formó una alianza con Tebas para derrotarle. Atenas y Tebas, por tanto, se enfrentaron a Macedonia en la Batalla de Queronea, que terminó con la derrota de la liga tebano-ateniense. Filipo se convenció de que la única manera de tener controlada a Atenas era usando la diplomacia, por lo que envió a su hijo Alejandro a acordar un tratado de paz. En el año 338 a. C., Filipo convocó un congreso en Corinto, al cual fueron todos las ciudades-estado griegas, a excepción de Esparta. Allí se creó la Liga Panhelénica (también conocida como «Liga de Corinto»). Hubo un segundo congreso al año siguiente, en el cual se declaró la guerra a Persia. Antes de poder llevar a cabo la expedición, Filipo fue asesinado en el año 336 a. C. Al morir Filipo, sube al trono de Macedonia su hijo, Alejandro III, el futuro Alejandro Magno.

Desde mediados del siglo II a. C. Grecia se convirtió, de hecho, en un protectorado Romano, y la mayoría de las ciudades griegas pagaron tributo a Roma. En 88 a. C., con el apoyo de Mitrídates, rey del Ponto, los griegos se sublevaron contra Roma, pero el levantamiento fracasó. Durante la época de las guerras civiles Grecia fue escenario de las luchas entre las distintas facciones romanas que querían hacerse con el poder. En la época Imperial se mantuvo la influencia cultural griega, pero los núcleos de expansión económica de Oriente se polarizaron en las provincias romanas de Asia. Éste período de relativa prosperidad fue interrumpido en el siglo III por las invasiones de los bárbaros. Paralelamente, la sociedad griega evolucionó hacia formas sociales y económicas de tipo feudal.

Desde la división del Imperio entre Arcadio y Honorio (395), Grecia formó parte del Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino, cuya base cultural fue helénica. Las invasiones de pueblos germánicos y eslavos modificaron la composición étnica de la población. Numerosos pueblos eslavos se establecieron en las zonas montañosas, mientras que los griegos se refugiaron en las costas y en las islas. Estos eslavos fueron lentamente helenizados.

En el siglo VII los árabes se apoderaron de Chipre y Rodas. En el siglo X los emperadores lograron detener el avance de los árabes por el sur, y el de los búlgaros por el norte. Desde finales del siglo XI hasta mediados del siglo XII, los normandos saquearon varias veces las costas.

Estas invasiones favorecieron la formación de una sociedad de tipo feudal. Los emperadores, para hacerles frente, pidieron ayuda a la República de Venecia, a cambio de la concesión de una serie de ventajas comerciales. Durante la Tercera Cruzada, Chipre fue conquistada por Ricardo Corazón de León. En la Cuarta Cruzada se fundó el Imperio Latino de Oriente (1204–61) y Grecia fue dividida en una serie de principados controlados por nobles francos.

Las luchas entre francos y bizantinos fueron aprovechadas en los siglos XIII y XIV por Venecia y Génova, que se apoderaron de varias islas griegas. La división entre los principados francos favoreció a la aristocracia bizantina, que poco a poco fue recuperando la mayor parte del territorio griego. En el curso del siglo XV, Grecia cayó bajo el dominio otomano.

Los turcos otomanos controlaron la Grecia peninsular desde el siglo XV, pero algunas islas permanecieron bajo la soberanía de Venecia hasta el siglo XVIII. Durante la dominación turca, los griegos pudieron conservar sus características nacionales y practicar su religión mediante el pago de un impuesto especial. Los turcos confiscaron algunas tierras para repartirlas entre sus funcionarios civiles y religiosos. En otros casos respetaron las posesiones de los antiguos propietarios. En las costas, los griegos se especializaron en el comercio, y en Estambul se formó una potente burguesía comercial que influyó en el Gobierno otomano, llamados los fenariotas (ya que provenían de un barrio de Estambul denominado Fener).

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se sucedieron las insurrecciones de los helenos, que se multiplicaron en los períodos en que Turquía se enfrentaba con alguna potencia europea. En el siglo XVIII la decadencia del Imperio otomano favoreció la formación de grupos de bandoleros y piratas, que se convirtieron en los primeros núcleos del levantamiento nacional. A finales de ese siglo, algunos griegos emigrados organizaron sociedades patrióticas para preparar el alzamiento. Estos emigrados propagaron con éxito en Europa los ideales del nacionalismo griego.

Iniciada la revuelta en 1820, la sublevación se extendió rápidamente, y en 1822 la Asamblea de Epidauro proclamó la independencia. Divididos por luchas internas, los sublevados no pudieron evitar que los turcos, con el apoyo de Egipto, reconquistaran el país en dos años (1826–27); pero las simpatías despertadas en toda Europa por el movimiento nacionalista griego se plasmaron en el Tratado de Londres (1827), en el que Francia, Inglaterra y Rusia proclamaron la autonomía de Grecia bajo la soberanía turca. La destrucción de la flota turco-egipcia en Navarino (1827) obligó al sultán a firmar el Tratado de Adrianópolis (1829), en el que se reconocía lo ya establecido en el de Londres. En esta misma ciudad se firmó en 1830 el protocolo que dio la total independencia, aunque se perdió una parte de la Tesalia.

Después del asesinato de Ioannis Kapodistrias (1831), las potencias europeas designaron en 1832 rey de Grecia a Otón Wittelsbach, hijo de Luis I de Baviera. Otón gobernó dictatorialmente hasta el golpe de Estado de 1843, que le obligó a conceder algunas libertades formales, aunque mantuvo su gobierno de carácter autoritario gracias al apoyo de Rusia. Depuesto en 1862, Inglaterra logró que la Asamblea griega nombrara a Jorge I, hijo del rey de Dinamarca y cuñado del príncipe de Gales. En 1864 una nueva Constitución redujo los poderes monárquicos e instauró el sufragio universal.

El problema de las reivindicaciones territoriales, particularmente el de Creta, fue dominante durante todo su reinado. Después de varias sublevaciones en la isla, el Gobierno griego decidió invadirla, pero la intervención europea dio lugar al Tratado de Constantinopla (1897), en el que se concedió la autonomía a Creta y se encargó de su gobierno al príncipe Jorge de Grecia.

Tras el golpe de Estado de 1909, Eleftherios Venizelos fue nombrado primer ministro (1910); en 1911 sometió a voto una Constitución en la que se protegían las principales libertades. En 1912 y 1913 estallaron las Guerras de los Balcanes, al término de las cuales Grecia dobló su territorio por la incorporación de Tesalia, parte de Macedonia, el Epiro, Tracia y las islas de Samos, Quíos, Lesbos y Lemnos. En 1913 Jorge I fue asesinado en Salónica y le sucedió su primogénito Constantino.

Al estallar la Primera Guerra Mundial el país estaba dividido en dos facciones, la germanófila, que dirigía el rey Constantino I, cuñado de Guillermo II de Alemania, y la pro-aliada, cuyo jefe era Venizelos. En los primeros tiempos Grecia era neutral, pero, a medida que el conflicto se extendía entre los Estados balcánicos, las discrepancias entre el monarca y Venizelos se agudizaron. Esta crisis interna favoreció la ocupación de Macedonia por las Potencias Centrales, y la de Salónica, el istmo de Corinto y El Pireo por los Aliados (1915). En septiembre de 1916, Venizelos estableció un Gobierno provisional en Salónica y, con la ayuda de los Aliados se apoderó de Atenas en junio de 1917. Constantino abdicó, y le sucedió en el trono su hijo Alejandro (junio de 1917). Al poco tiempo, Grecia declaró la guerra a las Potencias Centrales. Al finalizar el conflicto obtuvo por el Tratado de Neuilly, firmado con Bulgaria, la Tracia Occidental, y por el Tratado de Sèvres, firmado con Turquía, la Tracia Oriental hasta el mar Negro, excepto la región de Estambul y el territorio de Esmirna en el Asia Menor.

En octubre de 1920 murió el rey Alejandro. Mediante un plebiscito, Constantino regresó a Grecia (diciembre de 1920), y Venizelos se exilió a Francia. Por otra parte, Mustafa Kemal Atatürk se negó a reconocer el Tratado de Sèvres y estalló la guerra entre Grecia y Turquía (1921-23), que constituyó un desastre militar para la primera. Algunos oficiales del ejército partidarios de Venizelos obligaron a Constantino a abdicar por segunda vez (septiembre de 1922), y varios de sus ministros y consejeros fueron acusados de traición, y fusilados. Se creó una Junta Revolucionaria, que colocó en el trono a Jorge II, hijo de Constantino. En julio de 1923, por el Tratado de Lausana, firmado con Turquía, Grecia renunció a la Tracia Oriental y a Esmirna y aceptó la repatriación de 1.400.000 refugiados griegos. Esta inmigración masiva agravó la situación económica, lo que favoreció el desarrollo de la oposición republicana y del Partido Comunista. En octubre de 1923 fracasó un golpe de Estado dirigido por el general Ioannis Metaxas que se proponía fortalecer la monarquía, lo que alentó a los partidarios de la República. En diciembre del mismo año, a causa de la creciente presión popular, Jorge II abdicó y se instauró una regencia.

En abril de 1924, por medio de un plebiscito, el pueblo griego aprobó la adopción de la forma republicana de gobierno. Este régimen se caracterizó por su inestabilidad política y por su ineficacia para modernizar las estructuras tradicionales del país. Al agravarse la crisis económica ocupó de nuevo el poder Venizelos (1928–32), el cual, de hecho, gobernó como un dictador, a la vez que se esforzó por mantener una política de buena amistad con las potencias vecinas. Dimitido Venizelos (1932), se abrió un nuevo período de inestabilidad política, que fue aprovechado por el general Georgios Kondylis para abolir la República (octubre de 1935). Por medio de un plebiscito, Jorge II recuperó la corona, y en 1936 el general Metaxas instauró una dictadura de tipo fascista. El periodo del Fascismo Griego duró hasta 1941, año en que Metaxas murió.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Grecia intentó mantener su neutralidad. Aunque el dictador Metaxas se orientaba ideológicamente hacia el campo de las Potencias fascistas del Eje y el rey se mostraba inclinado hacia la causa británica, el ultimátum de Italia del 19 de octubre de 1940, en el que se exigían bases estratégicas en territorio griego, arrojó a Grecia en manos de los aliados (Guerra Greco-Italiana del Invierno de 1940-41). La inmediata invasión italiana desde Albania fue contrarrestada; pero la ofensiva alemana de abril de 1941 no pudo ser contenida, y empezó la ocupación alemana, a la vez que el rey y su gobierno se exiliaron en Egipto.

Grecia pertenecería al Tercer Reich desde 1941 hasta 1944. Durante esos años, los griegos se dividieron en dos facciones principales: colaboracionistas y partisanos. Los primeros sustentaron los regímenes colaboracionistas de Georgios Tsolakoglou, Konstantinos Logothetopoulos y Ioannis Rallis, y engrosaron las filas de las fuerzas militares y paramilitares de derechas, entre ellas los infames Tagmata Asfaleias (Batallones de Seguridad), que junto con los ocupantes alemanes y en algunos casos los italianos y búlgaros flagelaron las facciones comunistas y partisanas. Éstos últimos, por su parte, realizaron un efectivo movimiento de Resistencia que causó serios daños a los gobiernos colaboracionistas así como a la Wehrmacht. Algunas de sus acciones más famosas fueron la dinamitación del puente de Georgopotamos o el atentado contra la sede de la ESPO, la organización de ultra-derecha griega que en aquel momento reclutaba jóvenes griegos para formar un batallón griego de las Waffen-SS. De todos modos, los combates más virulentos se dieron entre las propias facciones de la Resistencia, y especialmente entre la monárquica EDES de Napoleón Zervas y la comunista ELAS de Aris Velouchiotis. Esta situación se convirtió, a la retirada de las fuerzas alemanas de Grecia, en una Guerra Civil en toda regla entre conservadores y comunistas.

Cuando en las Conferencias de Yalta y Teherán se fijaron las respectivas zonas de influencia de los Aliados en la zona del Mediterráneo, Grecia correspondió al campo anglo-estadounidense. Pero ésta decisión no correspondía exactamente a la composición de fuerzas guerrilleras en el interior del frente griego, ya que las organizaciones de izquierda y las pro-soviéticas eran más potentes y numerosas y controlaban la mayor parte del país. El Gobierno de coalición constituido en el exilio el 10 de marzo de 1944, de composición inestable, difícilmente pudo ejercer su jurisdicción sobre todo el territorio griego. Al desembarco británico del 14 de octubre de 1944, que se realizó cuando ya las fuerzas alemanas abandonaban Grecia y capitulaban, se opusieron las organizaciones de la Resistencia encuadradas por los comunistas.

Éstas no aceptaron el compromiso de los partidos de derecha y de los británicos del 2 de diciembre de 1944 —aceptado tácitamente por Stalin—, y decidieron continuar la lucha armada para instalar un régimen socialista. Durante los seis años de la Guerra Civil Griega, su predominio se ejerció sobre todo en la zona montañosa del norte. Los partidos de izquierda no concurrieron a las elecciones del 31 de marzo de 1946, y el Partido Popular monárquico alcanzó la mayoría. Su líder, Zaldaris, fue nombrado jefe de Gobierno y organizó el plebiscito que confirmó de nuevo la monarquía como el régimen del país. El rey Jorge II volvió del extranjero. La extrema derecha continuó la guerra en la montaña y se formó en diciembre de 1947 el Gobierno de Grecia libre, presidido por el general Markos Vafhiadis, que gozaba del apoyo soviético y de los países del Bloque Oriental. Por el contrario, Gran Bretaña y Estados Unidos ayudaron masivamente, con material y consejeros, a las fuerzas monárquicas. En abril de 1947 el rey Pablo había sucedido a su hermano Jorge II. La guerra civil prosiguió hasta que, en 1950, ante la imposibilidad de proseguir la lucha, los últimos guerrilleros hubieron de refugiarse en Albania. La importancia estratégica del país posibilitó una notable ayuda militar y económica de Estados Unidos, que sustituyó a Gran Bretaña como principal aliado de Grecia e inspirador de la política de su monarquía.

Finalizada la guerra civil, se inició un proceso de relativa liberación presidido por el general Papagos, lo que permitió el ingreso de Grecia en la OTAN (1951). A la muerte de Papagos, el rey Pablo I, hermano y sucesor de Jorge II, designó primer ministro a Constantinos Karamanlis, quien estabilizó la situación política. Durante este período se llevaron a cabo las negociaciones diplomáticas referentes a la situación de Chipre, cuyas reivindicaciones siempre habían contado con el apoyo griego. En 1962 Grecia ingresó como asociada en el Mercado Común Europeo.

Karamanlis hubo de abandonar el poder en junio de 1963 por divergencias con la corte. Las elecciones del 3 de noviembre de 1963 dieron un pequeño margen al Partido de la Unión del Centro, de Georgios Papandreu, quien, una vez nombrado jefe del Gobierno, recomendó nuevas elecciones. Celebradas el 16 de febrero de 1964, le proporcionaron una gran mayoría en el Parlamento. A la muerte del rey Pablo (6 de marzo de 1964) le sucedió su hijo Constantino. Entre los proyectos de G. Papandreu, de carácter moderado, algunos se relacionaban con una mayor democratización del país, que, según él, se encontraba demasiado mediatizado por las presiones de Estados Unidos, de los oficiales de derecha del Ejército y de la corte. La revelación de una confusa organización secreta en el seno del Ejército fue el motivo aparente para que el rey obligara a G. Papandreu a dimitir.

La crisis política iniciada culminó con el golpe de Estado militar llamado «de los coroneles», dirigidos por el coronel Georgios Papadopoulos (21 de abril de 1967). Un contragolpe de los militares realistas fracasó, y el rey tuvo que exiliarse en Roma. El nuevo régimen de los coroneles, con Papadopoulos como hombre fuerte, impuso una dura represión.

En 1973 se proclamó la República y Papadopoulos fue designado presidente, pero ese mismo año fue derrocado por un golpe militar (25 de noviembre). Siguió una etapa de profunda crisis y fue llamado Karamanlis, en el exilio, para que formara Gobierno (23 de julio de 1974). Karamanlis aceptó, y su retorno al poder significó de entrada el restablecimiento de la Constitución de 1952, la liberación de los presos políticos y la legalización de los partidos. Las elecciones generales (17 de noviembre de 1974) dieron el triunfo a Nueva Democracia, de Karamanlis. En el referéndum del 8 de diciembre de 1974, el pueblo griego optó por la forma republicana del Estado. En protesta por la actitud de la OTAN ante la crisis de Chipre (julio-agosto de 1974), Grecia se retiró de la organización militar de dicha Alianza. Karamanlis convocó elecciones generales anticipadas (octubre de 1977), en las que vio recortada su mayoría en beneficio del PASOK, partido de carácter socialista dirigido por Andreas Papandreu. En mayo de 1980 Karamanlis fue elegido presidente de la República, y Georgios Rallis nombrado primer ministro.

En 1980 Grecia reingresó en la OTAN, y en 1981 el país se incorporó como miembro de pleno derecho a la CEE. En las elecciones de 1981 el PASOK obtuvo la mayoría absoluta y A. Papandreu se convirtió en jefe del primer Gobierno socialista en la historia de Grecia. En marzo de 1985 Papandreu fue reemplazado por el candidato del PASOK, el jurista Christos Sartzetakis. En las elecciones de junio el PASOK retuvo la mayoría absoluta y Papandreu siguió al frente del Gobierno, pero en noviembre de 1988 hubo de dimitir cuando el Tribunal Supremo decidió procesarle como implicado en un escándalo financiero. Después de tres convocatorias sucesivas de elecciones, el líder de Nueva Democracia, Constantinos Mitsotakis, consiguió apoyo suficiente para formar gobierno (abril de 1990) y Karamanlis volvió a ocupar la Presidencia de la República. En 1992 las medidas económicas de Mitsotakis atizaron el descontento popular, al tiempo que Papandreu era absuelto de todos los cargos.

En las elecciones de octubre de 1993 el PASOK recuperó la mayoría absoluta y Papandreu asumió la jefatura del Gobierno. Konstandinos Stephanopoulos, un conservador disidente de Nueva Democracia, sucedió a Karamanlis en la Presidencia en 1995. Desde enero de 1996 Costas Simitis sustituyó a Papandreu, gravemente enfermo, al frente del Gobierno. Al fallecer el veterano líder en junio, Simitis convocó elecciones en septiembre y vio reforzada su posición con un triunfo del PASOK por mayoría absoluta. En diciembre Grecia accedió adoptar el euro como unidad monetaria. En las elecciones de abril de 2000 Simitis fue reelegido y el Parlamento ratificó a Stephanopoulos como presidente. Simitis renunció al Gobierno el 7 de enero de 2004, siendo reemplazado por Georgios Papandreu, hijo de Andreas Papandreu. En las elecciones de marzo de 2004 resultó elegido el candidato de Nueva Democracia, Costas Karamanlis, poniendo fin a la hegemonía del PASOK. En marzo de 2005 Stephanopoulos dimitió a la Presidencia y le sucedió Karolos Papoulias.

En 2007 una serie de incendios arrasaron gran parte de la masa forestal de este país.

En diciembre de 2008 se desarrolló la mayor revuelta social del país desde, seguramente, las protestas contra la dictadura de 1973. El detonante de las movilizaciones fue el asesinato a manos de la policía del joven anarquista de 15 años Alexandros Grigoropoulos el 6 de diciembre de ese mismo año. En el trasfondo de la revuelta se haya la insatisfacción extendida entre la población griega ante la situación social y económica. En los disturbios derivados de las movilizaciones se produjeron graves enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los manifestantes, en su mayoría jóvenes.

Grecia es, actualmente, una república democrática. Con un 41,83% de los votos (152 de 300 curules), el partido conservador liderado por Kostas Karamanlis obtuvo la victoria en las elecciones parlamentarias del 16 de septiembre de 2007.

Grecia es un país miembro de la Unión Europea (UE) situado en el extremo sur de la Península Balcánica en el litoral del Mar Mediterráneo.

Su superficie es de 132.562 km² incluyendo aguas interiores de la cuenca del Egeo, islas e islotes. De acuerdo a estudios demográficos de Eurostat, la población de este país es de 11.244.118 habitantes.

Geográfica y climáticamente el territorio griego es muy variado. Contando con 9.000 islas, islotes y afloramientos rocosos, 15.021 km de costa (más de 16.000 km de costa incluyendo los afloramientos rocosos), siendo el segundo de Europa tras Noruega y décimo del mundo detrás de Estados Unidos en longitud costera. El mar Egeo ha sido de gran importancia en la historia y desarrollo de la cultura y civilización helenística.

Grecia es mayoritariamente montañosa y cuenta con varias cadenas entre ellas los Alpes Dináricos al oeste (los cuales por medio de islas cambian de dirección hacia el sureste al sur del Peloponeso); montes Ródope, la cadena del Olimpo entre otras. Grecia es el país de Europa con mayor número de picos montañosos. Su mayor altura se encuentra en la cadena del Olimpo, en el monte Mytikas 2.919 msnm, siendo este el cuarto de Europa en prominencia (altura real de la base a la cumbre) superado sólo por el Mont Blanc, el pico Mulhacén y el Monte Etna. Su altura de prominencia es de 2.919 coincidiendo con su altura s.n.m. puesto que su base se encuentra a 0 msnm.

Las distancias de extremos en línea recta son de SE-NO 993 km y S-N 800 km y su ubicación geográfica entre los paralelos 35º N y 42º N.

Las periferias (περιφέρειες) son las subdivisiones de Grecia. Existen en total 13 periferias (9 de ellas en la parte continental y 4 están formadas por grupos de islas), las cuales están subdivididas en 51 prefecturas.

Además de las zonas mencionadas, existe una región autónoma, llamada Monte Athos, una región administrativa independiente de Grecia.

Focas, tortugas y otra fauna marina exótica vive en los mares alrededor de Grecia, mientras que los bosques griegos proveen un ecosistema para los últimos osos pardos y linces y lobos grises, corzos, cabra bezoar, zorros y jabalíes.

La agricultura representa un papel muy importante en la economía de Grecia. Las industrias creadas durante el periodo posterior a la I Guerra Mundial fueron en su mayoría destruidas durante la II Guerra Mundial y la siguiente guerra civil. Desde entonces, el desarrollo del sector manufacturero de la economía se ha visto obstaculizado por la falta de combustibles y las dificultades surgidas con el uso de la energía hidroeléctrica del país. En 1970, no obstante, la contribución de las manufacturas a la producción nacional anual superó por primera vez a la de la agricultura. Dos importantes fuentes de ingreso para Grecia son la construcción naval y el turismo. La extracción de petróleo de los campos del norte del mar Egeo fue una gran ayuda para la economía a principios de la década de 1980. Grecia pasó a ser miembro de la Comunidad Económica Europea (hoy, Unión Europea) en 1981. El presupuesto nacional a principios de la década de 1990 se calculó en unos 37,6 miles de millones de dólares de ingresos, y 45,1 miles de millones de gasto.

Su industria produce principalmente: alimentos y productos tabacaleros, telas y tejidos; productos químicos, siderurgia; minería y refinación de petróleo, mientras que su agricultura se basa en la producción de Trigo, maíz, cebada, remolachas para azúcar, olivas, tomates, vino, tabaco, patatas; carne y productos lácteos.

La organización de sindicatos es gremial. Los miembros de cada gremio están afiliados a federaciones nacionales.

Una cuarta parte de la población activa de Grecia trabaja en la agricultura, que constituye el 15% del producto interno bruto (PIB). Pero su productividad es inferior a la que cabría esperar de este sector de la economía. Las explotaciones son pequeñas, debido al minifundio creado (3,4ha de media) como consecuencia de la subdivisión hereditaria, lo cual dificulta el uso eficaz de equipos mecánicos. Además, el rendimiento es bajo a causa de la sequía y la erosión de los suelos en este lugar. El tabaco es el cultivo principal y aporta cerca del 3% de los ingresos por exportación. La producción anual de los cultivos más importantes (en toneladas) a finales de la década de 1980 fue: tabaco, 142.000; trigo, 2,6 millones; tomates, 1,9 millones; naranjas, 780.000; maíz, 2,1 millones; remolacha azucarera, 1,9 millones; uvas, 1,6 millones; aceitunas, 1,5 millones; patatas (papas), 850.000, y algodón, 222.000. La cabaña ganadera totaliza unos 10,8 millones de cabezas de ganado ovino, 3,5 millones de caprino, 800.000 cabezas de vacuno, 31 millones de aves de corral y 2,1 millones de porcino.

El gobierno griego ha tomado medidas para replantar los árboles que fueron destruidos durante la II Guerra Mundial. Cerca de 2,9 millones de m3 de madera se cortaban al año a finales de la década de 1980. El 75% procedían de los bosques de coníferas.

La pesca es limitada. A finales de la década de 1980 la captura anual ascendía a unas 135.000t, la mayor parte de las cuales se consumía en el país. Las esponjas son el principal producto marino destinado a la exportación.

Aunque la minería tiene escasa importancia para la economía griega, se explota una considerable variedad de recursos minerales. La producción anual (en tonleadas) a mediados de la década de 1980 fue: lignito, 35,9 millones; bauxita, 2,3 millones; mineral de hierro, 1,3 millones, y magnesio, 884.400. También se extrajeron cerca de 279.200 m3 de mármol, además de petróleo, sal, cromo, plata, zinc,oro y plomo.

Alrededor de una quinta parte de la población activa trabaja en este sector, que produce un 18% del producto interior bruto anual. Sus principales artículos son los metales básicos y los productos metálicos, alimentos, bebidas, tabaco, textiles y confección, productos químicos, cemento y vino. Atenas es el centro industrial de Grecia.

Un 90% de la electricidad de Grecia se genera en instalaciones termoeléctricas de lignito, carbón o derivados del petróleo, y el resto en instalaciones hidroeléctricas ubicadas principalmente en el río Akhelóös, en los montes Pindo. A finales de la década de 1980 la capacidad generadora de energía de Grecia era de unos 10,2 millones de kW, y su producción anual de 30,1 millares de millones.

A finales de la década de 1980, unos 8,1 millones de turistas eligieron anualmente Grecia como destino de sus vacaciones, para visitar sus antigüedades y relajarse al sol del mar Mediterráneo. Las cifras reflejan unos beneficios en este sector de 2.200 millones de dólares al año.

Después de la II Guerra Mundial, se revisó y amplió a fondo el sistema de transporte. Grecia tiene un total aproximado de 103.300 km de carreteras, de las que un 83% están pavimentadas. En 1992 tenía 1.829.100 coches de pasajeros, y 820.462 vehículos y autobuses de calidad. Casi el total de los 2.479 km de líneas ferroviarias operativas del país pertenecen al sistema de ferrocarril del Estado. La flota mercante, propiedad del Estado y compuesta por 2.040 barcos, que registran una tonelaje bruto de 21,9 millones, es una de las más grandes del mundo. Los principales puertos de mar son El Pireo, Patras, Salónica y Elefsís. El canal de Corinto constituye un nexo importante entre el golfo de Corinto y el de Salónica. La línea aérea nacional es la Olympic Airlines, que realiza vuelos internos e internacionales. Otra compañía aérea griega es Aegean Airlines. Los aeropuertos de mayor tráfico son los de Atenas, Herakleion, Salónica y Alexandrupolis.

Grecia cuenta con servicios de radio y televisión tanto privados como estatales. En 1993, el país tenía unos 4,1 millones de receptores de radio y 2,3 millones de aparatos de televisión. La mayoría de la prensa diaria griega se publica en Atenas o Salónica. Entre los diarios de mayor tirada están el Apogevmatini, el Eleftherotypia y el Ta Nea, todos ellos impresos en Atenas. OTE es el operador histórico de telecomunicaciones en Grecia.

Al año 2007, Grecia tiene una población de 11.250.000 habitantes (sin incluir a más de 750.000 inmigrantes). La esperanza de vida es de 79 años. El 99,9% de la población esta alfabetizada. El promedio de hijos por mujer es de 1,35, una de las más bajas del mundo occidental.

La población de las dos conurbaciones más grandes de Grecia, Atenas y Salónica, es de 5 millones para la primera y algo más de 1 millón en la segunda. Aunque la población de Grecia sigue creciendo, el país se enfrenta a un serio problema demográfico: 2002 fue el primer año en que el número de muertes superaba el número de nacimientos.

Desde la caída del Muro de Berlín y el colapso del Bloque del Este, Grecia se convirtió en un destino preferente para miles de inmigrantes del Este debido a su cercanía geográfica. Así, durante la década que media entre 1991 y 2001, Grecia fue el país con el mayor porcentaje de incremento relativo de la población inmigrante del mundo.

Hoy en día viven los inmigrantes suponen entre el 12 y el 16% de la población de Grecia, de los que algo más de la mitad proviene de Albania. La migración masiva de albaneses a Grecia desde la caída del comunismo en Albania ha supuesto una fuente de conflictos en Grecia. Hay comunidades más pequeñas de inmigrantes, especialmente provenientes de países del alrededor como Serbia, Bulgaria, Rumania, Ucrania, Polonia y Georgia, así como de países asiáticos y africanos más lejanos como Pakistán, Irán o China. Se desconoce el número exacto, ya que gran parte de los inmigrantes que viven en Grecia lo hacen de forma ilegal.

Existen también numerosos grupos minoritarios lingüísticos, religiosos o culturales, como por ejemplo los aromunes o valacos, los arvanitas (cristianos ortodoxos que hablan un dialecto del albanés), los dopios (cristianos ortodoxos que hablan un dialecto serbio), los turcos, los pomacos (de religión musulmana y lengua búlgara) y los gitanos. Las únicas minorías que gozan de derechos especiales (debido principalmente al Tratado de Lausana) son las minorías musulmanas de Tracia: turcos, pomacos y gitanos.

El idioma más común en cualquier ámbito oficial, educativo o público del país es el Griego moderno en su variante demótica, aunque es posible encontrar ámbitos en el que se usa la variante katharevousa. Otras lenguas habladas en Grecia por poblaciones originarias son el albanés en la zona sefronteriza con Albania, el idioma arvanita (un dialecto del albanés) en muchas bolsas demográficas por toda Grecia, el idioma eslavomacedonio (un dialecto del serbio) en la provincia de Macedonia, el turco en Tracia, el búlgaro o pomaco en Tracia, el arrumano o valaco (un dialecto del rumano) en el Norte del país, el meglenorrumano en algunas comunidades al norte de Salónica, el romaní en poblaciones gitanas dispersas por todo el país y un dialecto del griego, el tsakonio, considerado por algunos como una lengua griega distinta, proveniente del antiguo dialecto dorio o arcadio.

Sólo las lenguas de las comunidades contempladas en el Tratado de Lausana (pomacos, turcos y gitanos musulmanes) disfrutan de cierta aceptación. Las demás lenguas no tienen reconocimiento oficial alguno, y están prohibidas en todos los ámbitos salvo el familiar. Existe una gran presión institucional y social contra las minorías para hablar sólo griego (véase Lenguas de Grecia) El idioma griego es el oficial de la república helénica y tiene un total de 20 millones de hablantes a nivel mundial. Es un idioma indoeuropeo. Es de destacar su continuidad ininterrumpida desde los inicios de la prehistoria con la escritura Lineal A vinculada a la civilización minoica, en la más treconocible escritura Lineal B, y en los dialectos de la grecia antigua, de los cuales el ático es el más parecido al griego moderno. La historia excepcional de esta lengua abarca más de 4.000 años.

El griego ha tenido un enorme impacto en otros idiomas. Directamente en las lenguas romances e indirectamente a través del emergente latín durante los orígenes de Roma. Signos de su influencia, y de sus muchos desarrollos, pueden verse a través de la familia de los idiomas del occidente europeo.

Más recientemente, debido al auge de de las comunicaciones basadas en internet y en la telefonía móvil, una forma distintita, en parte escrita en griego, y en otra, totalmente con caracteres latinos ha surgido. Es conocida como «Greeklish», una forma que se extendió a través de la diáspora griega y de las dos naciones griegas, Chipre y Grecia. Como dato final, cabe decir que existen publicaciones en Greeklish.

La Constitución griega garantiza la libertad absoluta de religión. También dice que todas las personas que vivan en el territorio griego disfrutarán de una protección completa de sus creencias religiosas. Según la Constitución, la «religión prevalente» es la Iglesia Ortodoxa Griega con sede en la ciudad de Estambul, hoy parte de Turquía (Constantinopla, en griego), antigua capital del Imperio Griego Bizantino. Los musulmanes griegos suponen el 1,3% de la población y se concentran principalmente en Tracia. También hay algunos protestantes evangélicos y católicos, principalmente en las Islas Cícladas; y judíos, sobre todo en Tesalónica. Algunos grupos intentan reconstruir la antigua religión politeísta griega.

Los griegos, en general, sienten un gran vínculo con su pasado, haciendo hincapié en el periodo clásico de la historia griega, y desde el helenístico y el bizantino hasta el presente. Ambas, la Grecia clásica y la bizantina, representan para la mayoría de los griegos las precursoras de la actual República Helénica. Durante el final del siglo XIX y principios del XX las antiguas fronteras del imperio bizantino, o más en concreto aquellas que hasta este periodo habían conservado las poblaciones griegas, llegaron a representar para algunos un ideal al alcance del estado contemporáneo. La continuidad cultural y lingüística del pueblo griego, no obstante, fue complicada durante su historia por las influencias exteriores, como la del cristianismo sobre la antigüedad tardía, o la falta de presión al final de la época bizantina, son cosas fuertemente recalcadas por los griegos de hoy en día — siendo como son, una de las naciones más patrióticas de Europa, según Eurostat.

Tras la revolución de 1821 (para más información, véase Guerra de independencia de Grecia), Grecia pasó por un periodo de renacimiento artístico y cultural. Los griegos actuales cuidan los recuerdos de los años de antes de la revolución, aquellos de la ocupación de Grecia por el imperio otomano, como los de los «años de oscuridad», en que el desarrollo cultural se vio completamente detenido. A pesar de la evidencia de lo contrario (en particular con respecto a la literatura cretense), el resurgimiento de Grecia tras la formación de la primera República Helénica en 1831 es recordada por una inmensa mayoría de los griegos como el «renacimiento» de su nación.

La experiencia de la ocupación, la de la época otomana y de la época moderna, ha dejado una marca imborrable en la psique griega. En el siglo XX, el trauma de la guerra civil griega durante el que la nación llegó a ser el primer teatro de guerra fría, inmediatamente tras la segunda guerra mundial, la cual condujo a enormes privaciones con la ocupación nazi, y la intromisión de los EE. UU. con la creación del «Régimen de los coroneles», que gobernó brutalmente desde 1967 a 1974; todo ello llevó a la aparición de la idea del Ethnos Anadelfon ('Nación sin hermanos'), recalcando que los griegos sólo podían contar consigo mismos y sus compatriotas.

Sin embargo, desde mediados de la década de 1970 hacia delante, en paralelo con España y Portugal, y sobre todo tras la entrada de Grecia en la Unión Europea en 1981, la orientación de Grecia, y las aspiraciones de la mayoría, se enfocó hacia la corriente principal europea.

La cocina griega es citada como un ejemplo de dieta mediterránea. Tiene influencias de la italiana, balcánica y la cocina de Oriente Medio. Alguos de los platos locales más populares son la moussaka, stifado y spanakopita. En Grecia la gente también come pequeños platillos llamados meze mojados en salsas como la tzatziki; pulpo a la parrilla, pescados pequeños, queso feta, dolmades (arroz, pasas y granos envueltos en hojas de parra), varias legumbres, olivas y queso. Se le agrega aceite de oliva a casi todos los platillos. Entre los platillos dulces esta el galaktoboureko, bebidas como el ouzo, metaxa y una variedad de vinos incluyendo el retsina.

Se debe tomar en cuenta, que la cocina griega es diferente entre las distintas regiones en el continente, y también entre isla e isla.

El arte y la arquitectura de la Grecia antigua tuvo una gran influencia en el arte occidental hasta la actualidad. El arte bizantino y la arquitectura bizantina también jugaron un importante papel en los inicios del cristianismo, y queda una significativa influencia en las naciones cristianas ortodoxas de Europa oriental y Eurasia. Hasta ahora, debido a los estragos de la historia, sólo una pequeña variedad del arte griego antiguo ha sobrevivido — sobre todo escultura y arquitectura y artes menores, incluyendo el diseño de monedas, cerámica y el grabado de piedras preciosas. Grecia también tiene, a partir de la revolución, un peso específico en la historia del arte contemporáneo.

Los restos de la arquitectura aún perviven o están bien documentados actualmente.

Los antiguos griegos desarrollaron dos estilos primarios (u «órdenes clásicos»). El sobrio y sólido dórico y el refinado y decorativo jónico. Hay que señalar que el estilo jónico evolucionó dentro del estilo corintio.

La forma rectangular de los antiguos templos griegos, rodeados de columnatas soportadas por un pedimento triangular, construido de piedra caliza o mármol, da un popular estilo aun hoy en día. Aunque que el arco era familiar a los troyanos, no estaba ampliamente extendido su uso, en contraste con las posteriores edificaciones romanas. Las obras representativas que perviven de la arquitectura griega son el Partenón y el Erecteón de Atenas, y las estructuras romanas basadas en el modelo griego, com el Panteón de Roma, el cual es atribuido al arquitecto griego Apolodoro de Damasco.

La arquitectura bizantina fue un modo de construcción común desde el ascenso del cristianismo bajo Constantino hasta la cáida del Bizancio en 1453 a manos de los turcos otomanos. Son característicos la cruz griega, el capitel de estilo bizantino capitol (una mezcla de jónico y capiteles corintios) y una cúpula central rodeada por varias pequeñas cúpulas. Grecia experimentó también el resurgimiento neobizantino tras la revolución griega y bastante insospechadamente, también el auge de la arquitectura neoclásica en los años siguientes a la Revolución; esto vino a ponerla en contacto e interacción con la tradicional villa bizantina para producir una forma específica en la Grecia contemporánea.

Como otras capitales contemporáneas, Atenas, tiene parte en la arquitectura modernista y postmodernista, más concretamente las últimas construcciones de Santiago Calatrava para las Olimpíadas de Atenas de 2004.

En contraste con otras formas ilustradas, las pinturas conservadas de la antigua Grecia son muy escasas. Los pintores griegos trabajaban principalmente en paneles de madera, y las obras finales fueron admiradas durante cientos de años después de su creación. Sin embargo, estas pinturas desaparecieron después del siglo IV cuando no fueron suficientemente protegidas. Por añadidura, las inferiores copias romanas, por ejemplo las de Pompeya, las escasas muestras conservadas halladas en las tumbas de los reyes de Macedonia en Vergina, en Leúcade también en la antigua Macedonia, como las de Kazanlak en la antigua Tracia.

Las obras conservadas de la antigua escultura griega son más comunes, en particular las de los maestros escultores, como Fidias y Praxíteles. Estos artistas y sus seguidores fueron frecuentemente emulados por los romanos. Sin embargo, los cristianos del siglo IV y V vieron la destrucción de los ídolos paganos como un «acto de piedad». Muchas esculturas antiguas de mármol fueron quemadas con cal en la Edad Media, y estatuas de bronce fueron fundidas para obtener el metal. Las estatuas de mármol que escaparon a la destrucción fueron olvidadas, o en el caso de los bronces, perdidos en el mar.

En el periodo bizantino, el arte religioso era el tema dominante, con mosaicos e iconos muy trabajados adornando los edificios religiosos. El artista renacentista, El Greco (Domenikos Theotocopoulos), responded to bizantino y en el siglo XVI el arte manierista, produciendo escultura y pinturas de forma libre, luz y color que inspiraría a artistas del siglo XX como Pablo Picasso y Jackson Pollock.

Además, un importante y a menudo pionero papel, fue jugado por artistas de las islas Jónicas en el XVIII y a comienzos del XIX, que explotaron las conquistas del Renacimiento italiano y de los talleres barrocos. Con persistentes esfuerzos hacia nuevas direcciones y objetivos, los artistas griegos afloraron al mundo durante las primeras décadas del siglo XIX conectando el arte griego con su antigua tradición, así como la búsqueda de talleres europeos, sobre todo los de la Munich School, con ejemplos definitorios del arte contemporáneo griego del periodo que incluye la obra de Theodoros Vryzakis y Nikiphoros Lytras.

A comienzos del siglo XX, Demetrios Galanis, contemporáneo y amigo de Picasso, consiguió un amplio reconocimiento en Francia y fue miembro vitalicio de la Academia Francesa, tras la alabanza del crítico André Malraux como un artista capaz «de provocar fuertes emociones como Giotto». Ya en pleno siglo XX, Nikos Engonopoulos consiguió reconocimiento internacional con sus concepciones surrealistas en pintura y poesía, mientras que a finales de la década de los 60, Dimitris Mytaras y Yiannis Psychopedis se asociaron con el realismo crítico europeo.

Grecia ha continuado la antigua tradición escultórica en las épocas modernista y postmodernista, con colaboradores como el filósofo Costas Axelos y el afamado Constantine Andreou, receptor de la Legión de Honor de Francia.

La antigua Grecia fue también reputada por su cerámica, que incluía tanto formas de vasos de bebida como urnas. La cerámica de figuras negras, en cuyas decoraciones aparecen siluetas negras sobre fondo rojo, son muy representativas de la temprana artesanía griega. Posteriormente las formas icnluyen la cerámica de figuras rojas y la cerámcia de figuras blancas.

Los griegos no consideraban el diseño de moneda como una forma principal de arte propiamente dicha. No obstante, la durabilidad y la abundancia de monedas que diseñaron es una de las más importantes fuentes de conocimiento acerca de la estética griega. Las monedas fueron inventadas en Lidia durante el siglo VII a. C., pero fueron los griegos los primeros que las usaron ampliamente, y quienes establecieron un canon del diseño monetal que ha sido seguido desde entonces. Esta forma de arte tiene una particular importancia en el estudio de la época bizantina. Las monedas griegas eran principalmente de bronce.

La primera sala de cine apareció por primera vez en Grecia en 1897, y el primer teatro fue construido en 1907. la primera producción es de 1914 cuando la compañía Asty Film fue fundada y comenzó a producirse largometrajes. Golfo (Γκόλφω), una conocidísima y tradicional historia de amor, fue el primer largometraje, aunque hubo antes varias producciones menores como los noticiarios.

El cine griego ha tenido una historia agitada, desde momentos de relativo estancamiento hasta muy memorables producciones. Desde la década de 1920 hasta finales de los 40 hubo algunos films bastante notables, como Έρως και κύματα (dirigida en 1928 por D. Gaziadis), y Aplauso (Χειροκροτήματα) (dirigida en 1944 por G. Tzavelas), y la más importante es de 1944 en la que Katina Paxinou fue premiada con el Óscar a la mejor actriz secundaria por Por quién doblan las campanas.

La edad de oro del cine griego fue la década de los años 50 — en que se produjeron hasta 60 films al año, con una película como Estela, dirigida por Michael Cacoyannis, uno de los más famosos directores. Notables actores y directores de este periodo fueron Alekos Sakelarios, Nikos Tsiforos, Ellie Lambeti, Dinos Iliopoulos e Irene Papas. Cacoyannis, en particular, que dirigió en los 60 Zorba el griego, llegando a ganar 3 premios óscar.

Desde esta época el cine griego ha estado relativamente parado. Sin contar con películas como Loafing and Camoflage (Λούφα και Παραλλαγή), cuyo éxito popular sacó del punto muerto usándola comedia egea. Otros temas políticos has sido tocados en el film que incluye la inmigración de Albania, por ejemplo Μετέωρο βήμα του πελαργού, Το (1991) (en inglés: The Suspended Step of the Stork), dirigida por Theo Angelopoulos.

Más recientemente, films como Politiki kouzina (Un toque de canela) y la comedia sexual tabú 'Safe Sex' señaló la tendenci al alza de la calidad del cine griego. Esto puede estar relacionado, en gran parte, con un inigualable periodo de prosperidad económica en Grecia, la cual ha conducido a un incremento de las producción cultural en todas las artes, tanto física como visual.

Grecia tiene una destacable, rica y fuerte tradición litararia que abarca unos 2.800 años y a través de varias épocas. La época clásica es la que más comúnmente se relaciona con la literatura griega, que comeinza en el 800 a. C. y mantiene su influencia durante el periodo bizantino, no obstante la influencia del Cristianismo comenzó a engendrar un nuevo desarrollo de la palabra escrita. Muchos elementos de la antigua tradición milenaria están reflejados en la moderna literatura griega, incluyendo a las obras de los laureados con el Nobel, Odysseas Elytis y George Seferis. Otros grandes escritores griegos del siglo XX son Yannis Ritsos y Nikos Kazantzakis, autor de la novela Zorba el griego.

Las primeras obras de la tradición literaria occidental son los poemas épicos de Homero y Hesíodo. La primera poesía lírica, la representada por poetas como Safo y Píndaro, fue la responsable de la definición del género lírico como es entendido en la actualidad en la literatura occidental. Esopo escribió sus Fábulas en el siglo VI a. C. Estas innovaciones tuvieron una profunda influencia no solo en los poetas romanos, como Virgilio en su poema épico de la fundación de Roma, la Eneida, sino que se extendió a través de toda Europa.

En la Grecia clásica se establece el nacimiento del teatro tal y como lo entendemos. Esquilo introdujo las ideas de diálogo y dramatizando las relaciones de los personajes y al hacerlo, inventó el drama: su Orestíada trilogía de obras es considerada la cima de su carrera. Otros grandes dramaturgos fueron Sófocles y Eurípides. Aristófanes, un escritor de comedias, definió y desarrolló el concepto de comedia como forma teatral.

Heródoto y Tucídides son considerados los pioneros del moderno estudio de la historia en el campo de la búsqueda filosófica, literaria, y científica. Polibio fue el primero en introducir en su estudio el concepto de militar.

La filosofía introdujo literatura con los diálogos de Platón, mientras que su discípulo Aristóteles, en su obra Poética, formuló el primer criterio de la crítica literaria. Ambas figuras literarias, en el contexto de las contribuciones de la filosofía griega en las épocas clásica y helenística, dieron nacimiento al concepto de ciencia política, el estudio de la evolución política y la crítica de los sistemas de gobierno.

La expansión del Cristianismo por todo el mundo grecorromano en los siglos IV, V y VI, junto a la Helenización del Imperio Bizantino que se produjo en el período, llevaría a la formación de una forma literaria única, que combinaba influencias cristianas, griegas, romanas y orientales (como las del imperio persa). A su vez, esto permitió que se desarrollase la poesía cretense, la sátira poética en el Oriente griego, y el género histórico, con varios prominentes historiadores como Procopio.

La moderna literatura griega nació a partir de la revolución griega de 1821 y la subsiguiente independencia de Grecia en 1831, y como tal, la literatura griega del período está fuertemente influida por temas revolucionarios, aunque el impacto de la literatura griega de la ilustración también podía ser destacada, además de la influencia de las canciones y novela acríticas del imperio bizantino.

En el siglo XX, la tradición literaria griega moderna abarca la obra de Constantino Cavafis, considerado una figura clave de la poesía del siglo XX, conmovedor Giorgos Seferis (cuyas obras y poemas aspiraron a unir la literatura de la antigua y moderna Grecia) y Odysseas Elytis, quienes ganaron el Premio Nobel de Literatura. Nikos Kazantzakis es también una gran figura, con obras como La última tentación de Cristo y Cristo recrucificado recibiendo reconocimiento internacional. Vassilis Vassilikos es extensamente traducido.

La educación en Grecia es obligatoria para todos los niños entre 6 y 15 años; es decir, incluye Primaria (Dimotiko) y la Enseñanza Secundaria Inferior (Gymnasio). La vida de los estudiantes en la escuela, sin embargo, puede empezar desde la edad de dos años y medio (preescolar) en instituciones (públicas y privadas) llamadas Vrefonipiakoi Paidikoi Stathmi (creches). En algunos Vrefonipiakoi Stathmoi hay también Nipiaka Tmimata (guarderías) que funcionan como la Nipiagogeia (jardín de infancia).

El aporte de Grecia a los Juegos Olímpicos ha sido destacado; desde la antigüedad con la creación de los originales Juegos de Olimpia, hasta los modernos donde Atenas ha sido anfitriona en dos ocasiones (1896 y 2004), además de ser tradicional participante desde su creación. En los últimos Juegos Olímpicos de Verano, Grecia obtuvo 6 medallas de oro, 6 de plata y 4 de bronce para un total de 16.

La selección de fútbol de Grecia no ha ganado ninguna Copa Mundial de Fútbol, aunque se coronó como campeona de la Eurocopa 2004, al derrotar a la anfitriona selección de fútbol de Portugal, por 1-0.

También destacan los griegos en baloncesto, donde últimamente han cosechado varios éxitos: medalla de oro en el Europeo de 2005 y plata en el mundial de Osaka de 2006. En el último europeo, disputado en España, fueron privados de las medallas por desarrollar un juego estático, a juicio de los maestros, aunque su perseverancia en coger los rebotes fue elogiada por los críticos. El que más defendió la actuación de Grecia en el Europeo fue el entrenador ruso Mijail Lukewisky. Mijail no es un nombre cualquiera para los aficionados griegos, fue entrenador de la selección Heléna durante los años 1992, 93, 94, 95 y 1996, consiguiendo títulos como la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona`92, o el cuarto puesto en el Europeo de Budapest. Lukewisky es una leyenda viva del baloncesto griego.

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Selección de fútbol de Grecia

Bandera de Grecia

La Selección de fútbol de Grecia es el equipo representativo del país heleno en las competiciones oficiales. Su organización está a cargo de la Federación Helénica de Fútbol, perteneciente a la UEFA.

El seleccionado de Grecia nunca había tenido grandes presentaciones y era un equipo de segundo nivel en el ámbito europeo. Había clasificado sólo en una oportunidad a una Copa Mundial de Fútbol, en 1994, y en una a la Eurocopa. Pero todo cambió en 2004 durante la realización de la Euro 2004. Con la dirección del alemán Otto Rehhagel, los helenos sorprendieron al mundo, consiguiendo insólitos resultados frente a los favoritos del torneo: vencieron a Portugal por 2:1 en el partido inaugural del torneo, luego contra España lograron un trabajado 1:1; en cuartos de final vencieron a los defensores del título, Francia, por 1:0, y en la semifinal, a la República Checa al anotar un gol de plata. En la final, derrotaron nuevamente a los locales con un único gol de Angelos Charisteas, con lo que se coronaron campeones de la Eurocopa por primera vez en su historia.

Las apuestas en favor de los griegos corrían entre 80 y 150 a 1; sin embargo, su inteligente juego permitió que obtuvieran su único trofeo internacional. Grecia experimentó el alza más grande en un mes en la historia del Ránking FIFA, pasando del puesto 35º al 14º entre junio y julio del 2004.

En julio de 2006 el equipo griego fue suspendido de toda competición internacional auspiciada por la FIFA, debido a la no adherencia de la Federación Helénica de Fútbol a sus principios y la permanencia de esta situación a pesar de un período de gracia concedido por la FIFA para su solución. Dicha suspensión fue levantada pocos días después, tras una enmienda del parlamento griego para asegurar no contravenir los estatutos de FIFA y de la UEFA .

En junio de 2008, la selección helénica participa en la Euro 2008, torneo que se desarrolla en Austria y Suiza, tratando de revalidar el título obtenido 4 años atrás en Portugal, quedando eliminado en primera ronda tras perder sus primeros dos partidos frente a Suecia y Rusia por 2-0 y 1-0 respectivamente. El intrascendente último partido lo perdió también frente a España por 1-2, con el cual la anterior campeona de Europa hizo las maletas con un bagaje lamentable: 0 puntos, 0 victorias, 0 empates y 3 derrotas en 3 partidos, un solo gol a favor, y eliminados en la Primera Fase.

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Tebas (Grecia)

Restos de Cadmea, la primigenia ciudadela de Tebas.

Tebas (Θῆβαι Thévai) es una ciudad de Grecia, situada al norte de la cordillera de Citerón, que separa Beocia de Ática, y en el borde sur de la planicie de Beocia. Estaba situada a 48 km al noroeste de Atenas. En tiempos antiguos fue la ciudad más grande de esa región.

En la actualidad, el lugar de la antigua ciudadela, Cadmea, se encuentra ocupado por la ciudad de Thíva (Θήβα) que fue reconstruida después del terremoto de 1893. La ciudad actual tiene 24.400 habitantes (2001), el gentilicio corresponde a tebano..

En tiempos antiguos fue la ciudad más grande de la región de Beocia, territorio que estaba dividido en dos partes por el río Onquestos, del que Tebas estaba situada al sur, y al norte se hallaba Orcómeno. Estaba al pie de la montaña Teumessus; los riachuelos Ismenos (actual Ai Ianni) y Dirce (actual Platziotissa) pasaban cerca y un riachuelo de nombre Cnopos o Strofia dividía la ciudad en dos partes: al oeste Cadmea, y al sur la colina Ismenios y Anfion.

Las vías principales conducían a Platea, Leuctra, Tanagra, Calcis, Tespias y Acrafnium.

La tradición dice que Tebas fue fundada por Cadmo hijo de Agenor, rey de Fenicia, jefe de una colonia fenicia, que fundó la ciudad con el nombre de Cadmea (habitantes cadmeos), nombre que más tarde se restringió a la ciudadela. La llanura del sur de Beocia se conocía como la Tierra Cadmea. La Odisea menciona a Anfion y Zetos, el primero como fundador de las murallas. Cinco espartanos, guerreros que sobrevivieron a una guerra contra un dragón, fueron los ancestros de las familias nobles (Sparti). Historiadores modernos consideran a los tebanos de origen pelásgico y no fenicio, y algunos piensan que fue en realidad una colonia de Creta y que los fenicios únicamente introdujeron el alfabeto.

Según la tradición, Cadmo tuvo un hijo, Polidoro, y cuatro hijas (Ino, Sémele, Autónoe, y Ágave). La primera fue mujer de Atamas y madre de Melicertes; la segunda fue amante de Zeus y madre del dios Dioniso; Autónoe fue madre de Acteón; y Ágave madre de Penteo. Fue Penteo quien sucedió a su abuelo, ya viejo, como rey de Tebas, pero su reinado fue efímero y Polidoro accedió al trono. Le sucedió su hijo Labdaco que al morir dejó un hijo pequeño de nombre Layo y el trono fue usurpado por Licos, hermano de Nicteo. A la muerte de Nicteo, Licos y su mujer Dirce persiguieron a su nieta Antíope, cuyos hijos, Anfión y Zetos, se vengaron y consiguieron el trono de Cadmea, que fortificaron y unieron la ciudad baja con la ciudadela para formar la ciudad de Tebas. Fue Anfión quien, con sus cánticos y su lira, hizo surgir milagrosamente las murallas y las puertas de Tebas: siete como las cuerdas de su instrumento.

Les sucedió Layo. Su hijo Edipo salió de Tebas después de que descubriera que había matado a su padre Layo y se había casado con su propia madre Yocasta. Sus dos hijos Eteocles y Polinices se disputaron el trono y durante la guerra civil Argos asedió Tebas dos veces (estos hechos son objecto de los poemes la Tebaida y los Epígonos, que son considerados sólo inferiores a La Ilíada y la Odisea. Polinices fue derrotado y huyó a Argos y obtuvo la ayuda del rey de esta ciudad Adrastos para ocupar el poder. Polinices, Adrasto y cinco héroes más (Anfiarao, Capaneos, Hipomedón, Partenopeos y Tideos). Estos siete formaron una alianza conocida como "Los siete contra Tebas" y atacaron Tebas, cada uno por una de las siete puertas de la ciudad. Eteocles y Polinices se enfrentaron en una de las puertas, y los argivos fueron derrotados y sus jefes muerieron, menos Adrasto, que se escapó a caballo.

Catorce años después los hijos de los siete jefes organizaron otra expedición contra Tebas para vengar a los padres (guerra de los Epígonos); la expedición fue otra vez dirigida por Adrasto y la formaron: su hijo Agesilao, Tersandro (hijo de Polinices), Alcmeón y su hermano Anfíloco (hijos de Anfiarao), Diomedes (hijo de Tideos), Esténelo (hijo de Capaneos) y Prómaco (hijo de Partenopeos). Esta vez los epígonos ganaron en una batalla en el río Glisas y se presentaron en las murallas de Tebas. Los tebanos, aconsejados por Tiresias, se retiraron a territorio ilirio, dirigidos por Laodames, hijo de Adrasto. Los epígonos colocaron en el trono a Tersandro, hijo de Polinices; la primera expedición de los Siete habría pasado 20 años antes de la expedición a Troya y 30 años antes de la conquista de esta ciudad. Evidentemente, la veracidad de esta tradición es más que dudosa.

Otra tradición dice que Heracles nació en la ciudad y que luchó allí contra la ciudad de Orcómeno, el rey de la cual, Erginos, había impuesto tributo a Tebas, del que Heracles la libró y redujo el poder de Orcómeno.

Los tebanos no participaron en la guerra de Troya, si bien los escritores griegos tardíos incluyeron a Tersandro entre los miembros de la expedición y lo hacen morir en Misia a manos de Télefo. Después de esta muerte, los tebanos nombraron rey a Peneleo, porque el hijo de Tersandro, Tisámeno, era un niño. Peneleo es mencionado en la Ilíada como un líder beocio, pero no se dice que fuera rey de Tebas. Sesenta años después de la guerra de Troya, los cadmeos fueron expulsados de Tebas por los beocios, tribu de los etolios emigrada desde Tesalia. Otra tradición dice que los tracios y pelasgos ocuparon Tebas durante la guerra de Troya y sus habitantes fueron enviados al exilio en Tesalia, exilio del que volvieron años más tarde.

Pausanias da la lista de los reyes que sucedieron a Tisámeno hasta que la monarquía fue abolida.

El corintio Filolao y su amante Diocles (también corintio) se establecieron en Tebas y crearon un código de leyes que más tarde fueron mencionadas por Aristóteles.

Tebas aparece en la historia bajo una forma de gobierno oligárquico, cuando estaba al frente de una confederación de entre diez y catorce ciudades de Beocia. Los habitantes de Platea, descontentos con la hegemonía de Tebas, se retiraron de la confederación beocia y se aliaron a Atenas. Los tebanos fueron derrotados y hubieron de ceder a Platea el territorio al sur del río Asopo, que servía de frontera (hacia 519 a. C. o 510 a. C.). En 479 a. C. los tebanos y sus aliados combatieron con los persas en Platea y fueron derrotados; en octubre de aquel año los atenienses y otro griegos asediaron Tebas y la ocuparon al cabo de 20 días; el jefe oligarca de Tebas, Ataginos, se escapó con los persas, y los líderes oligárquicos favorables a Persia que quedaron, encabezados por Timagenides, fueron ejecutados. La hegemonía sobre las ciudades de Beocia casi se perdió, pero gracias a la ayuda de Esparta se pudo restablecer. En 457 a. C., Esparta envió un ejército a Beocia para asegurarse su control, y los espartanos acamparon cerca de Tanagra; los atenienses enviaron un ejército a este lugar, que fue derrotado en el Valle del Asopo (batalla de Tanagra, noviembre del 457 a. C.), pero habiéndose retirado los espartanos, los atenienses volvieron bajo la dirección de Mirónides y ganaron en la batalla de Enofita (febrero del 457 a. C.), imponiendo la disolución de la confederación beocia, cuyas ciudades recibieron gobiernos democráticos que ingresaron en la confederación de Delos. Los líderes oligárquicos fueron enviados al exilio. El gobierno democrático de Tebas duró diez año y gobernó mal; en 447 a. C., los oligarcas se hicieron con el poder en Orcómeno, Queronea y otras ciudades. Los atenienses enviaron un ejército dirigido por el general Tólmides que reconquistó Queronea, donde se estableció una guarnición, pero atacado por los tebanos fue derrotado y muerto y los atenienses expulsados, dejando miles de prisioneros. Para recuperar a los prisioneros, Atenas hubo de reconocer la independencia de Tebas y su hegemonía sobre las ciudades de Beocia, y los gobiernos democráticos fueron depuestos y sustituidos por gobiernos oligárquicos. Sólo Platea quedó bajo influencia de Atenas. Este hecho inició la segunda guerra del Peloponeso cuando los tebanos, en 431 a. C. atacaron Platea.

Los magistrados o generales dirigentes de la confederación eran los beotarcas, que eran once en la época de la batalla de Delio (se cree que dos representantes de Tebas y uno por cada otro miembro de la confederación); en Delio los beocios rechazaron el ataque ateniense (424 a. C.). Tebas y la confederación beocia (en realidad un instrumento de Tebas) estuvieron ausentes de la paz de Nicias (421 a. C.) y en 420 a. C. se aliaron con Esparta. En 413 a. C. los atenienses atacaron Tanagra y ocuparon la ciudad beocia de Micaleso. En 405 a. C., después de la batalla de Egospótamos, juntamente con los corintios urgieron a Esparta a eliminar a Atenas y vender a todos sus habitantes como esclavos. Pero Esparta prefirió instalar un gobierno aliado en Atenas y los exiliados atenienses, encabezaddos por Trasíbulo, encontraron entonces auxilio en Tebas y otras ciudades beocias, sobre todo por parte del tebano Ismenio.

Cuando en 397 a. C., el rey espartano Agesilao II cruzó a Asia para luchar contra los persas, los tebanos rehusaron ayudarle e interrumpieron al rey cuando estaba haciendo un sacrificio religioso (a imitación de Agamenón), ofensa que el espartano no olvidará. El sátrapa persa Titraustes envió un delegado a Grecia (el rodio Timócrates) que repartió mucho dinero a los dirigentes de las ciudades para que hicieran la guerra a Esparta, y antes de formarse una coalición ya la guerra había estallado entre Tebas y Esparta (inicialmente Guerra Beocia) cuando en la disputa fronteriza entre los locrios opuntios y los focidios, Tebas se puso al lado de los primeros (e invadió Fócida) y Esparta de los segundos (en revancha por la ofensa a Agesilao). Lisandro, el general espartano, invadió Beocia, pero fue derrotado por los tebanos en Haliarto (otoño del 395 a. C.).Pausanias, el rey agíada de Esparta, se retiró y fue desterrado (le sustituyó Agesípolis I). Corinto, Atenas y Argos se aliaron con Tebas (más tarde a la guerra se le llamó guerra corintia, porque los combates tuvieron lugar en su territorio). Los corintios fueron derrotados por los espartanos en el riachuelo de Nemea, al sur de la ciudad (julio del 394 a. C.), pero los espartanos fueron derrotados por los persas en la batalla naval de Cnido (agosto del 394 a. C.) y docenas de ciudades se separaron de su alianza, pero Agesilao salvó la situación con una victoria sobre los tebanos en la batalla de Queronea (agosto del 393 a. C.), en la que sólo Orcómeno, que era aliada de Esparta y formaba el ala izquierda, fue derrotada, mientras el centro y la derecha espartana arramblaron a los tebanos, que se reagruparon en el monte Helicón y pudieron impedir el avance espartano, pero a costa de muchas bajas. La guerra corintia continuó los tres años siguientes con numerosos combates en el istmo de Corinto, donde los espartanos ocuparon el puerto de Lequeo y la ciudad de Sición. En dicho puerto fueron derrotados por los atenienses en 390 a. C.

En 387 a. C. la paz de Antálcidas puso fin a la guerra y reconoció la independencia de todas las ciudades griegas (menos Lemnos, Imbros y Esciros, que fueron reconocidas en Atenas "como en tiempos antiguos"). Agesilao vetó que Tebas pudiese ejercer la hegemonía sobre las ciudades de Beocia. Las ciudades beocias (Platea, Queronea, Tespias, Tanagra, Orcómeno, Livadia y Haliarto) recibieron gobiernos oligárquicos hostiles a Tebas y favorables a Esparta, una guarnició de la cual se estableció a Orcómeno y otra en Tespias, para controlar Beocia, y Platea fue reconstruida y puesta bajo influencia espartana (386 a. C.). En 382 a. C., cuando el general espartano Febides iba hacia Acanto y Apolonia de Iliria que habían solicitado la ayuda de Esparta en un conflicto local, pasó por Tebas donde el jefe opositor oligárquico Leontiades le pidió conquistar y establecer una guarnición en Cadmea; los espartanos ocuparon Cadmea con ayuda de los oligarcas y derrocaron al jefe democrático tebano Ismenio. Una guarnición tebana fue establecida en Cadmea y Leontiades asumió el poder. Eso fue visto en toda Grecia como una traición espartana a Tebas y a los términos de la paz del 387 a. C. El gobierno espartano hizo destituir del mando al general Febides, pero el general se quedó en Cadmea, y muchos ciudadanos tebanos se refugiaron en Atenas. Leontiades fue sustituido por Arquias, que gobernó hasta el 379 a. C., cuando una revolución dirigida por Pelópidas le asesinó y los revolucionarios expulsaron a los espartanos y tomaron el poder.

En 378 a. C. Tebas se alió con Atenas contra Esparta. Los tebanos derrotaron a los espartanos en Tegira (Beocia, 375 a. C.) después de lo cual restauraron su hegemonía regional, de la que sólo quedaron excluidas Queronea y Orcómeno; la paz entre Atenas y Esparta se firmó en la ciudad de Esparta en 374 a. C., pero la guerra se reinició al año siguiente, año en el que los tebanos destruyeron Platea y anexionaron Tespias (y además reclamaban Oropos). En 371 a. C., Epaminondas fue nombrado beotarca y poco después, Atenas y Esparta firmaron signar la paz (Paz de Calias) el verano del mismo año, tratado que ratificaba el de 374 a. C. y al que Tebas se negaba a adherir hasta que no se reconociese su hegemonía en Beocia. Para forzar a los tebanos a firmar, los espartanos dirigidos por el rey Cleombroto I, marcharon al norte y ocuparon el puerto de Creusis (en el golfo de Corinto) y acamparon en la llanura de Leuctra, cerca de Tespias, donde se presentaron los tebanos y se libró la batalla en la que los tebanos (unos seis mil hombres) obtuvieron la victoria (los espartanos eran 25.000) y Cleómbroto murió (junio o julio del 371 a. C.). Fócida, Élide, Acaya y Tesalia se aliaron con Tebas, pese a ello los otros estados griegos ratificaron el tratado de paz. Arcadia pidió la alianza tebana contra Esparta a finales de año.

En 370 a. C., Tebas se alió con Argos y los tebanos invadieron el Peloponeso. Sición fue ocupada y se estableció allí un gobierno democrático; los tebanos entraron en Arcadia y el gobierno oligárquico de Tegea fue derrocado y la democracia establecida. Los extremos del norte y este de Laconia, pertenecientes a Esparta, pasaron a manos de los aliados de Tebas; los tebanos entraron en Mesenia, que se hizo independiente (y se fundó la ciudad de Mesene como capital), pero fracasaron en la ciudad de Esparta.

En 369 a. C. se fundó en Arcadia la ciudad de Megalópolis, que fue poblada con los ciudadanos de algunas ciudades arcadias; en este año los tebanos ocuparon Pelene y devastaron las regiones de Trecén y Epidauro; lucharon contra el tirano de Tesalia, Alejandro de Feres, combates en los que fueron capturados los jefes tebanos Ismenio y Pelópidas.

En 368 a. C., los tebanos volvieron a atacar Esparta y en 366 a. C. Tesalia; en este último territorio fueron derrotados En 367 a. C., los espartanos derrotaron a los arcadios y argivos en Medea y Epaminondas volvió al Peloponeso por tercera vez.

En 366 a. C., Epaminondas fue a Acaya para unir esta región con Argos y Arcadia contra Esparta. En 365 a. C. los tebanos construyeron una flota con la que ocuparon Larimna en la Lócrida. En 364 a. C., Epaminondas, impuso a Pérdicas III como rey de Macedonia (frente a Ptolomeo Alorita que fue ejecutado) y volvió a Tesalia y derrotar a Alejandro de Feres en Cinoscéfalos. También Epaminondas hizo una expedición naval que supuso que Bizancio, Rodas, Quíos y Ceos dejaran la alianza con Atenas y pasaran a la de Tebas, pero eso sólo duró mientras las naves tebanas estuvieron en estos lugares, pues nada más partir los partidos proatenienses recuperaron el poder. Durante la ausencia de Epaminondas, los oligarcas intentaron un golpe de estado en Tebas que fue abortado y 300 conspiradores y ciudadanos de Orcómeno fueron ejecutados; Orcómeno fue atacada y destruida y muchos habitantes asesinados o vendidos como esclavos.

En 363 a. C., Epaminondas hioz la cuarta y última expedición al Peloponeso; en Arcadia la disputa era permanente entre Tegea (aliada de Tebas) y Mantinea (aliada últimamente de Esparta); Epaminondas atacó Mantinea donde había fuerzas espartanas y derrotaron a la ciudad y a sus aliados (12 de julio del 362 a. C.) victoria en la que perdió la vida. La muerte de Epaminondas supuso el final de la hegemonía tebana en Grecia. Una paz en Arcadia estableció, poco después la partición entre los dos bando: Tegea y Megalópolis y otras ciudades menores de un lado, y Mantinea de otro. Tebas aún conservó un cierto prestigio durante un tiempo, pero en 358 a. C., las ciudades de la isla de Eubea, que había pasado a dominio tebano después de la batalla de Leuctra en 371 a. C., se rebelaron; Tebas envió un ejército, pero los rebeldes pidieron ayuda a Atenas, con la cual rechazaron a los tebanos.

Un decreto religioso del consejo anfictiónico de Delfos condenó a los espartanos y focidios, y estos últimos dirigidos por Filomeno y Onomarco ocuparon Delfos y se apoderaron del tesoro sagrado. Eso hizo formar una coalición contra Fócida (356 a. C.), que encabezó Tebas (que no perdonaba a Fócida su salida de la Liga Beocia) y Tesalia. Fue el inicio de la llamada Tercera Guerra Sagrada.

En 346 a. C., Tebas atacó Fócida e incendió Aba; la guerra acabó con la intervención de Filipo II de Macedonia que destruyó las ciudades de Fócida obligando al jefe focidio, Felecos, a rendirse (346 a. C.); Filipo devolvió a Beocia la ciudad de Orcómeno y otras que se habían separado. Con la paz de Filócrates en 346 a. C., Fócida fue excluida de la anfictionía, desmilitarizada (y las fortificaciones destruidas) y hubo de pagar 60 talentos al año para devolver los tesoros robados. En 339 a. C., en la cuarta Guerra Sagrada, Filipo II de Macedonia pasó por las Termópilas y ocupó Elatea, en la frontera de Beocia. Tebas, que era aliada de Macedonia, entró entonces, gracias a la oratoria de Demóstenes, en la alianza ateniense para hacer frente a la hegemonía macedonia, por la cual las dos ciudades formarían un ejército conjunto que sería dirigido por Atenas por tierra y alternativamente por ambas en el mar; Tebas pagaría un tercio y Atenas dos tercios. La coalición fue derrotada por Filipo en Queronea en 338 a. C., y las ciudades griegas se convirtieron en dependientes de Macedonia. Tebas se rindió y la Liga Beocia fue disuelta (Oropos fue transferida a Atenas); una guarnición macedonia se estableció en Cadmea y ses creó el gobierno de los Trescientos, partidario de Filipo. Orcómeno y Platea fueron restauradas y repobladas con ciudadanos enemigos de Tebas.

En 336 a. C. murió Filipo y en 335 a. C., los tebanos antimacedonios se rebelaron al correr el rumor de la muerte del rey macedonio Alejandro Magno, y asediaron a la guarnición macedonia y pidieron a los griegos la rebelión general; Alejandro fue desde Iliria y exigió a los rebeldes la sumisión, y como no la obtuvo ocupó la ciudad y la destruyó; seis mil tebanos murieron y el resto de sus habitantes (unos treinta mil) fueron hechos esclavos, y su territorio repartido entre las ciudades vecinas de Orcómeno, Platea y de Fócida y alguna otra. Sólo quedó en pie Cadmea, sede de la guarnición macedonia y la casa de Píndaro. Durante los siguientes veinte años, Tebas quedó despoblada hasta que en 315 a. C. fue restaurada por Casandro, que llevó allí tebanos exiliados y sus descendientes, operación en la que tuvo el apoyo de Atenas y otros estados de Grecia; en Cadmea quedó una guarnición leal a Casandro. En 293 a. C. Tebas pasó a manos de Demetrio Poliorcetes, que la perdió, pero la recuperó en 290 a. C.

Después de la caída de Corinto en 146 a. C. el cónsul romano Mumius la destruyó según Tito Livio, pero probablemente sólo destruyó las murallas. Estruvo al lado de Mitrídates VI del Ponto en la guerra contra Roma, por lo que Sila tomó la mitad de su territorio que destinó al culto religioso en compensación por las destrucciones de los templos de Olimpia, Epidauro y Delfos. Más tarde las tierras fueron devueltas a Tebas. Era un lugar poco importante en tiempos de Augusto y de Tiberio (según Estrabón). En el siglo II, Cadmea estaba deshabitada y la parte baja de la ciudad estaba casi destruida menos los templos. Al final del siglo III y en el siglo IV recuperó población debido a la afluencia de refugiados de las ciudades costeras.

En 1040 los tebanos lucharon contra los invasores búlgaros, pero fueron derrotados. En 1146 la ciudad fue incendiada por los normandos de Sicilia que hicieron un gran botín. En 1166 fue visitada por Benjamín de Tudela y era una ciudad de cierta importancia con una gran población de judíos (unos dos mil).

Fue ocupada por los almogávares que la convirtieron en su capital después de 1311, y fue integrada en el ducado de Atenas. El vicario general y el arzobispo del ducado residían en Tebas con una amplia población catalana y el municipio estaba organizada según las costumbres de Cataluña. El infante Ferrán de Mallorca fue encarcelado en el castillo de San Homero que fue destruido por los catalanes en 1331, el mismo año en que se firmó un tratado entre los almogávares y el señor de Negroponte. En 1362 Roger de Lauria que se levantó allí contra el lugarteniente del vicario en Tebas, Pedro Despou. Roger permitió el establecimiento de los otomanos en la ciudad (1363), pero los expulsó en 1364 a ruego del Papa.

Una asamblea de dignatarios catalanes dio lugar a los llamamados Capítulos de Tebas (1367), aprobados por el rey de Sicilia, referidos al buen estamento de los ducados y al gobierno y la defensa de los castillos. El Papa reunió a los delegados de Europa en Tebas para una alianza contra los turcos (1373).

En 1378 los catalanes se rebelaron contra el vicario Luis Federico, pero éste los sometió. Los navarros de Juan de Urtubia atacaron la ciudad favorecidos por la traición de algunos habitantes como micer Aner, Oliver Domingo, Juan Corominas y probablemente el arzobispo Simón Autamano. Los asediados recibieron ayuda de Galcerán de Peralta y del notario Pedro Balter desde Atenas, pero estos fueron derrotados y cayeron prisioneros de los navarros, y la ciudad fue ocupada y saqueada; los catalanes y griegos huyeron a Eubea y Atenas (mayo a junio de 1379). El año siguiente (1380), Luis Federico intentó recuperar la ciudad y Juan de Urtubia pidió ayuda y protección a los caballeros hospitalarios. En 1388 pasó a la familia florentina de los Acciajouli.

Más tarde bajo dominio otomano (desde 1460), quedó reducida sólo a la ciudadela de Cadmea y algunas casas más. No queda ningún rastro de la antigua ciudad y sólo se han encontrado algunas estatuas y fragmentos de las murallas.

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