Gobierno Francés

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Publicado por astro 03/05/2009 @ 16:08

Tags : gobierno francés, francia, europa, internacional

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Economía de Francia

Francia tiene la industria agro-alimentaria mas importante de Europa

Francia es la quinta economía más grande del mundo, detrás de los Estados Unidos, Japón, China, Alemania y por delante del Reino Unido. En 2007, el valor de su Producto Interno Bruto (PIB) era 1.892 mil millones de euros. Es el diecisiete mayor PIB per cápita (en el tipo de cambio nominal), ligeramente por encima de la media de la UE-15. En la clasificación por el PIB en PPA, es Francia la siete economía más grande.

Francia esta atravesando una transición, desde una economía moderna y desarrollada donde la presencia del gobierno en la economía estaba muy importante, hacia una economía donde el mercado es libre. El gobierno ha privatizado muchas grandes empresas, bancos and aseguradores, y ha concedido partes de empresas líderes tales como Air France, France Télécom, Renault, y Thales. Todavía mantiene una fuerte presencia en algunos sectores, particularmente la energía, la transportación publica, la defensa y la industria. El sector de las telecomunicaciones esta cada vez más abriéndose a la competencia. Pero el gobierno francés queda comprometido en un capitalismo en el cual mantiene justicia social gracia a las leyes, a la fiscalizad, a las expensas publicas, que reducen las desigualdades económicas y el efecto del mercado en la salud y el bien-estar públicos. La presión fiscal queda una de las más fuertes en Europa (casi el 50% del PIB). El crecimiento del PIB per cápita francés es menor que la de otros países desarrollados durante los dos últimos decenios, provocando debates sobre la realidad de esta laguna y sobre las reformas económicas, que podría remediar al problema. Durante las últimas anos, una fuerte oposición social en contra de las reformas del mercado laboral ha impedido que el gobierno reactive la economía. En 2007, el gobierno ha lanzado importantes esfuerzos para reformar la economía. En 2007, el déficit del presupuesto publico ha vuelto a ser dentro de la limita de 3% del PIB impuesta por la Unión Europea, y el paro ha bajado abajo de 9%.

La economía francesa es principalmente una economía de servicios: el sector de los servicios ocupa el 75% de la población, mientras que el sector primario (agricultura, pesca) es menos de un 2%, y el sector secundario (principalmente la industria) un 24%. La economía francesa es una economía cada vez más abierta, representando un lugar importante en el comercio internacional. Francia es el quinto país por sus exportaciones y el sexto por sus importaciones. En 2006, las exportaciones representan el 26% del PIB y las importaciones un 27%. La balanza comercial (bienes y servicios) se ha convertido en déficit en 2004, y este déficit ha aumentado en 2005 y 2006. La tasa de desempleo sigue siendo más alta que la de otros países desarrollados. La tasa de empleo (63,8% en 2006), cerca de la media europea (64,8%) es inferior a la UE-15 (66,2%), y el promedio de los países desarrollado, especialmente para personas de la tercera edad, los jóvenes menores de 30 años, y poco calificados.

Desde sus inicios, el poder económico de Francia ha sido a menudo vinculado a la demografía. En virtud de Louis XIV, Francia fue el país más poblado de Europa y, por tanto, el país económicamente dominante. El país estaba, sin embargo, obstaculizada por la debilidad estructural de sus flota mercante y militar. Mientras que la primera revolución industrial comenzó en Inglaterra en el siglo XVIII (que le permite superar Francia), y luego se extiende al Benelux, Francia solo conocía despegue industrial durante la segunda mitad del siglo XIX, gracias a la liberalización económica bajo el Segundo Imperio y el comienzo de la Tercera República. A la fin del siglo, Francia estaba un país próspero y poderoso, que ha superado la potencia económica de Inglaterra y que seguía extendiendo y ampliando sus asentamientos. En 1880, producía el 10% de la producción mundial. Luego, su poder económico se debilita gradualmente como consecuencia de las malas políticas económicas y de un bajo crecimiento de la población de su población agrícola. Las dos guerras mundiales del siglo XX y, a continuación, la descolonización, contribuirá a reducir el peso económico de Europa en general en todo el mundo, y de Francia en particular.

Entre 1946 y 1973 Francia vivió un período de fuerte crecimiento (un promedio de 5% por año) que el economista Jean Fourastié clasificado Treinta Gloriosas. Este fuerte crecimiento se debía principalmente a unas periodos muy importantes de trabajo y a un fuerte aumento de la productividad. El aumento de la productividad se debía a la actualización tecnológica respecto a la potencia dominante, los Estados Unidos, porque la economía francésa tenia mucho retraso económico. Así, en 1950, el ingreso promedio de un francés representaba poco más de la mitad que la de un americano (55%), mientras que llegó a las cuatro quintas partes en 1973. El final de la recuperación coincidía con el final del período de fuerte crecimiento. La fuerza de trabajo hace poco crecimiento durante este período, a pesar del baby boom, porque la fuerza de trabajo hacia estudios más largos que antes. La economía francesa se ha beneficiado de Mercado Común Europeo, desde hace 1957. Francia fue uno de los países fundadores de la Unión Europea en los anos cincuenta.

Los franceses disfrutan de un alto nivel de vida, pero su sentido es vivir un período de crisis desde el final de los Treinta Gloriosos. Durante mucho tiempo, esta "crisis" no impidió un crecimiento significativo, y mantener la economía a nivel mundial envidiable, pero desde el decenio de 1980, los temas de "declive" y el temor de la competencia extranjera (la globalización, incluso la integración europea) han sido mucho más importante, mientras que los indicadores económicos son cada vez más alarmante. En particular, el desempleo ha aumentado y, a pesar de un descenso a partir de 1997, la tasa media de desempleo sigue siendo más de 3 puntos de la de los países del G7. En Francia en 1990, el PIB per cápita en PPP representaba el 75% del PIB per cápita de los Estados Unidos, frente a sólo el 70% en 2006. Durante años, Francia ha seguido siendo la cuarta economía más grande, y la diferencia con Gran Bretaña (2 346 millones en 2006) ha sido baja. En cambio, el exceso en este ranking por China, y después por la India, es inevitable.

Algunas estadísticas macroeconómicas muestran una disminución significativa en una parte de las clasificaciones económicas internacionales sobre los veinticinco últimos años. En 1980, Francia fue uno de los países más ricos del mundo: el PIB per cápita fue el sexto más grande del mundo, detrás de los Estados Unidos, Suiza, Luxemburgo, Islandia o Canadá. Se superaba algunos rivales económicos como Alemania, Japón o el Reino Unido. El nivel de vida en los países escandinavos también estaba por debajo del nivel del francés. El decenio de 1980 fueron los de un relativo declive económico. En 1994, el PIB per cápita de los franceses estaba el trece en el mundo. Algunas economías, como las de Alemania o Japón, han visto un aumento importante. Otros han sufrido una caída aún más fuerte que la economía francesa, como Canadá (que está recuperando desde hace 1995). La próxima década fuera un descenso más pronunciado. En 2004, el PIB per cápita en Francia es el 16 o 17 más grande del mundo. Durante este periodo, países como el Reino Unido (considerado durante mucho tiempo a estar en crisis), Irlanda (antaño uno de los países más pobres de la Unión Europea), a raíz de la liberalización de sus economías, han aumentado significativamente su nivel de vida. En 1999, la introducción de la moneda única marco el deseo de estrechar la cooperación económica de la mayoría de los países de la Unión Económica y Monetaria.

En 2005, la deuda pública francesa supero al 60% del PIB, es a decir un costo equivalente a los ingresos del impuesto sobre la renta. La tasa de actividad de los franceses es inferior a la de los otros países desarrollados, a causa de varios factores: la entrada tardía de los jóvenes en la vida laboral (22 años en promedio), la reducción de la edad efectiva de jubilación (57 años), baja tasa de empleo de la población en edad de trabajar. El tiempo legal de trabajo fue reducido a 35 horas en 2002 (no otros países de la OCDE ha puesto en marcha una reforma similar): es considerado por algunos economistas, en particular los economistas liberales como un obstáculo para el crecimiento: la reducción de las horas trabajadas daría lugar a una reducción del ingreso per cápita de los trabajadores (si se mantiene el nivel de salario mensual, como fue el caso de los SMIC, la reducción del tiempo de trabajo conduce a un aumento del costo de la mano de obra). Según el Consejo de Análisis Económico, las reducciones de las cotizaciones de seguridad social en los bajos salarios y la introducción de una mayor flexibilidad en la organización del trabajo, que se produjo al mismo tiempo, han creado puestos de trabajo, mientras que el impacto de la reducción del tiempo de trabajo fue sólo marginal. Por último, los sucesivos aumentos del SMIC había de contribuir a un fuerte aumento en los costos laborales de los trabajadores poco calificados, en comparación con su productividad, y ayudó a llevar la tasa de desempleo a un nivel muy alto. De hecho, en Francia, el desempleo afecta principalmente a personas poco cualificadas, los jóvenes y las personas de la tercera edad.

Francia, con 830 000 nacimientos en 2006 (contra 530 000 muertos), estaba el país europeo donde nació más hijos y uno de los pocos países donde el crecimiento de la población no está asegurada por la inmigración. Si la población francesa fue tan grande en 1945 que en 1900 (alrededor de 41 millones de habitantes), en 2006, incluye más de 64 millones de francos. Pero el montón de esos nacimientos se debe principalmente al hecho de que las mujeres que procrean pertenezcan a las generaciones del baby boom. Pero en las treintas próximas décadas las mujeres serán menos que sus propias madres. Así, alrededor de 2050, los nacimientos y las muertes seran equilibradas.

En 2006, Francia se convirtió en el primer país de Europa en materia de fecundidad, superando Irlanda por primera vez. Con una tasa de fertilidad de 2 hijos por mujer, Francia esta en una situación cercana a la de la década de 1960, después de un largo paréntesis durante el cual la simple sustitución de generaciones no estaba garantizada. El punto mas bajo se había alcanzado a mediados de 1990 con una tasa de 1,65. En toda Europa, ha sido desde los años 1990 una reanudación de la fertilidad, pero ciertos niveles siguen siedo muy bajos en países como Polonia (1,23 hijos por mujer), Italia (1,33) o la Alemania (1,37), donde a menudo las mujeres deben elegir entre el trabajo y la maternidad.

De hecho, se trata de una doble excepción de Francia en Europa ya que el mantenimiento de una alta tasa de fecundidad es combinada con una importante participación femenina. Francia se caracteriza por altas tasas de fecundidad y una fuerte participación de las mujeres en la fuerza de trabajo con una tasa de participación del 80% para las mujeres de 25 a 49 años. Además, este equilibrio entre la maternidad y el trabajo se realiza sin un gran trabajo a tiempo parcial como en el Reino Unido o los Países Bajos (donde el 75% de las mujeres son a tiempo parcial).

El trabajo no impide tener hijos, incluso eso crea condiciones favorables para mejorar la fertilidad. En Francia hay desde hace mucho tiempo política familial para desarrollar de viveros (320 000 niños en 2005 es decir un niño de cada diez) acoger a todos los niños en la escuela a 3 años. Otras medidas incluyen las prestaciones familiares pagadas a los padres, los beneficios fiscales relacionados con la presencia de niños, la mejora de las competencias relacionadas con los niños (cuidadores), el desarrollo de la licencia parental.

Más de 16 000 franceses en 2007 superaron 100 años, y podrían ser 120 000 en 2050, entre los cuales una gran mayoría de las mujeres. Hoy en día, la esperanza de vida al nacer (o vida media) es de 77 años para los hombres y 84 años para las mujeres y aumenta en dos o tres meses al año. En 1950, la esperanza media de vida en los países desarrollados era de alrededor de 66 años. La población se alimenta mejor que antaño, la higiene es mejor y las enfermedades infecciosas han disminuido significativamente, afectando hoy más los niños que las personas mayores, mucho mejor curadas que en el pasado. Por lo tanto, el porcentaje de personas de la tercera edad (60 años y más) en la población en 2007 fue de alrededor del 22%. En 2050, Francia puede contar (según los demógrafos) alrededor de 20 millones de personas de más de 60 años, y entre ellos la mitad de 75 años y más, casi un tercio de la población de entonces. La mediana de edad (la edad por debajo de la cual es la mitad de la población) aumentaría de 37,6 a 45,2 años, un fenómeno común a todos los países desarrollados).

Por lo tanto, el futuro de las pensiones es en cuestión. En el sistema francés de los regímenes de pensiones, deben ser, en principio, un equilibrio entre los ingresos, alimentado por las contribuciones de personas que trabajan y los gastos de las pensiones de jubilación consistirá. Este equilibrio se ve seriamente amenazado. En 2005, había en Francia más de 195 contribuyentes por 100 jubilados, debido a una combinación de factores, entre ellos el desempleo, la baja participación de la mujer antes de la década de 1970, la edad de jubilación a los 60 años y la entrada tardía de los jóvenes en el trabajo. Dentro de 25 años, la situación podría empeorar si estos factores se combinan, y Francia podría haber dos jubilados por tres activos.

El envejecimiento de la población causa inevitablemente un aumento en el consumo de medicamentos, y, por tanto, en los costes sanitarios. Según las análisis mas pesimistas, podría haber entre 2000 y 2050 un crecimiento del 40% en el gasto en salud debido únicamente al envejecimiento, y el presupuesto de la salud podría representar un tercio del PIB. Desde un punto de vista médico, parece urgente desarrollar la investigación que podría evitar, o prevenir ese tipo de aumento de los costos asociados con una vida útil más larga.

En promedio, 25,6 millones de personas estában empleadas en 2007, y 2,2 millones se encuentran en el desempleo según la OIT, el 90% de las personas que trabajan están empleadas. Dentro de las empresas, el 12% de los puestos son de menos de un año. Construcción y servicios son sectores en los que la renovación de la mano de obra es más pronunciada. El promedio semanal de trabajo a tiempo completo varía de 38 horas para los trabajadores, casi 59 horas para los agricultores. Las mujeres, incluidas las trabajadores, siguen siendo más vulnerables al desempleo que los hombres. Entre los desempleados durante más de dos años, el 38% tienen más de 50 años.

Casi el 90% de los trabajadores están contratados por un empleador. En 2007, la población total de Francia de 15 años o más, se divide en dos grandes grupos: 27,8 millones de personas están activas, es decir, que tienen un puesto de trabajo (25, 6 millones) o están desempleados (2,2 millones), y 21,6 millones están inactivos es decir, segun la definición de la OIT, que no trabajan, no buscan activamente un trabajo o no están disponibles rápidamente para llenar una. Casi dos tercios de los entre 15 y 64 son empleados. Casi el 90% de ellos son empleados. El servicio emplea a ocho empleados de cada diez, y en el sector terciario, el sector público incluye a dos empleados de cada diez. 19,8 millones de empleados que trabajan en permanente contrato y 3,1 millones de euros en otros contratos (temporales, contratos a plazo fijo, pasantes, aprendices y ayudó a los contratos). Estas formas de empleo y representan el 12% del empleo. El empleo por cuenta propia sigue siendo una minoría. La proporción de empleados no es dos veces más alta entre hombres que entre las mujeres. Los jóvenes están menos interesados en el empleo por cuenta propia: entre los menores de 25 años, menos del 2% tienen un empleo por cuenta propia; entre más de 50 años, la proporción es de casi el 16%.

Mientras que la población había aumentado durante el siglo XIX, el número de activos habia poco evolucionado de cincuenta años. En 1962 como en 1911, el censo de población cuentaba 20 millones de activos, contra 13 millones en 1806. La población en edad de trabajar (15-64 años) aumentó en 3,3 millones entre 1911 y 1962, pero la tasa de actividad bajo. Según los censos, la fuerza de trabajo representaba el 69% de los 15-64 años en 1962 contra 78% en 1911. El trabajo hembro está en declive a cualquier edad, porque el peso relativo de la agricultura está disminuyendo. Desde 1921, las tasas de actividad para los hombres jóvenes (15 a 24 años) y más antiguos (más de 60) también están a la baja. Sin embargo, aproximadamente siete de cada diez hombres de 15 a 24 años, como de 60 a 64 años, aún estaban activos en 1962. A principios de los años sesenta, hubo tres movimientos: la avanzada de la generación baby boom, la migración y el flujo de las mujeres en el mercado laboral. A partir de 1975 y hasta 1995, los ancianos y los jóvenes son "excluidos" del mercado laboral.

Desde los principios de los años sesenta, el número de empleos creció rápidamente con un ritmo cercano a lo de la población activa. La desaceleración de la actividad económica puso fin a esta situación. El número de puestos de trabajo se redujo en cerca de 400 000 durante la primera mitad de la década de los ochenta y, a continuación, 500 000 de 1991 a 1993, mientras que en las etapas de la recuperación (76-79, 86-91) el empleo creció a un ritmo cercano a lo de los años sesenta. De eso resulto el aumento del desempleo masivo y persistente.

La población en edad de trabajar disminuirá después de 2010, pero la población seguirá aumentando durante varios años. Más allá de 2020-2030, es difícil anticipar los cambios en la fuerza de trabajo. La disminución de la fuerza de trabajo podría ser detenido, al menos parcialmente. La edad de cese de actividad podría aumentar aún más debido al aumento de la duración de contribución. La tasa neta de migración de los trabajadores puede aumentar. También podría haber un aumento de la fecundidad más allá de 2030.

Francia es la primera potencia agrícola de la Unión Europea. Es el segundo mayor exportador de productos alimentarios, detrás de los Estados Unidos, y el excedente del comercio exterior de este sector ascendió a 9,8 millones de euros en 2002. En 2005, la agricultura empleaba a 936.400 personas equivalente a tiempo completo (6% de los activos). En 2007, los ingresos agrícolas netos eran de 24,0 millones de euros (2% del PIB), 18 millones de euros para el valor añadido del sector agrícola y 7,2 millones de euros que corresponden a las subvenciones. La parte de los agricultores en la población laboral franceses de la fuerza laboral está disminuyendo, pero la agricultura queda uno de los sectores más dinámicos. Se ha mucho modernizada desde hace tres decenios que han dado lugar a espectaculares aumentos en la productividad gracia a rendimientos muy fuertes.

Los principales cultivos son cereales (trigo, maíz) y el azúcar, vino, productos lácteos, frutas y hortalizas, animales y productos cárnicos, que son exportados fuera y que generan excedentes. Por el contrario, la pesca conoce dificultades. Francia tiene una de los mayores ganadería de la Unión Europea: incluye más de 20 millones de cabezas de ganados, 16 millones de cerdos y 9 millones de ovejas. Produce casi una cuarta parte de la carne consumida en Europa, es el mayor productor europeo de carne de y aves y el tercer productor de ovinos y porcinos. La mitad de los agricultores franceses han ganado un suplemento a su cultura. En 2004, Francia producía 70 millones de toneladas de cereales, de los cuales alrededor de la mitad está representada por el trigo para el consumo de alimentos del ganado. La cebada y el maíz son también utilizados para el ganado.

La agricultura constituye el apoyo de una fuerte sector industrial de los alimentos (sector secundario). Sector importante de la economía francesa, representa un volumen de negocios de 122 millones de euros. Con casi 400 000 empleados en 2001, la agroindustria es el tercer mayor empleador de la industria francesa. La industria alimentaria también es un mercado muy abierto para la exportación, que genera un superávit comercial importante. Las ventas de vinos llegan por delante de los productos más exportados, seguido de productos lácteos y del sector de los cereales.

La Política Agrícola Común (PAC), que fue para fortalecer, ha sido una fuente permanente de problemas, por no mencionar los conflictos políticos en Europa.

La industria francesa es la segunda en Europa y la cuarta más grande del mundo. El sector secundario representa el 22% de los puestos de trabajo, el 40% de las inversiones y casi el 80% de las exportaciones francesas. Sin embargo, aunque la industria ha visto su producción aumentar, perdió cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo durante los últimos veinticinco años. La industria francesa ha experimentado una rápida fusión de sus negocios y una rápida expansión de sus inversiones directas en el extranjero. En el año 2000, las empresas francesas y sus 19 200 filiales fuera del hexágono empleaban 3,5 millones de personas. Las empresas controladas por grupos extranjeros emplean el 30% de los empleados.

Es una industria competitiva y diversificada que posee una fama y prestigio muy importantes. El total de la fabricación cuenta con un cómodo superávit comercial en los últimos años. Este resultado refleja el savoir-faire francés en los diferentes sectores de las industrias tradicionales como la automoción, material ferroviario, et lujo, la moda y la industrias de la alimentación, sino también el éxito de tecnologías como el sector de la energía o aeronaves y naves espaciales. Tiene otros sectores fuertes como las telecomunicaciones, las tarjetas de chips (más del 80% de la producción mundial). La industria aeronáutica y espacial tiene importantes empresas, entre ellas Dassault, Airbus, Aerospatiale o Matra. La densidad del red industrial y su calidad aseguran una presencia permanente de empresas que sub-contratan muchos servicios para las empresas.

El acero, con una producción de alrededor de 19 millones de toneladas de acero bruto en 2001, es el duodécimo más grande del mundo y el cuarto más grande de Europa. La producción ha disminuido por más de un tercio desde 1974 y de la mano de obra en un 70% por el efecto combinado de la crisis, la competencia de otros productos y la aparición de nuevos competidores, como países en el Este, Brasil y Corea del Sur. La producción, caracterizada por el aumento de acero oxigenado, está dominada por el grupo Arcelor (ex Sacilor Usinor), que ocupa el cuarto lugar en todo el mundo. Pechiney domina el ámbito de aluminio y es la tercera más grande en la industria.

Entre las industrias de primera generación, las de textiles y prendas de vestir aún emplean 254 000 personas y un total de más de 26 millones de euros de volumen de negocios. A pesar de que la exportación de un tercio de su producción, estas industrias tienen un déficit de la balanza comercial de 6,9 millones de euros en 2002 y más importante, han perdido más de 300 000 puestos de trabajo desde 1974. Ellos sufren de un bajo crecimiento de la demanda interna y, más importante aún, de la competencia internacional cada vez más acuciante. En la parte de arriba, la industria textil en sí, especialmente dedicado al hilado, tejido, impresión y fabricación de alfombras y moquetas, está dominado por grandes empresas como Chargeurs-Textiles, el primer grupo mundial el comercio de lana, y DMC, que se especializa en algodón. El vestido sigue siendo, no obstante, una industria de mano de obra, fragmentada entre muchos de las PYME, más o menos especializados. Para mejorar su competitividad, las empresas están utilizando cada vez más tecnologías avanzadas.

La industria del automóvil desempeñaba un papel de liderazgo en el crecimiento de la producción industrial. Los fabricantes se concentran cada vez más en su diseño y montaje, y subcontratar una gran parte de otras funciones. Este dinamismo de la industria del automóvil se traduce en nuevos puestos de trabajo en las empresas en el sector. También hay un efecto multiplicador en las industrias productoras de bienes (acero, plástico, vidrio ...), que representan el 30% de sus consumos intermedios, así como la producción de equipos mecánicos (máquina-herramienta), pero también las industrias de servicios (vehículos de transporte y sus partes).

La industria de la construcción emplea directamente a 1,2 millones de personas y representa casi el mismo número de puestos de trabajo indirectos. Excelente barómetro de la economía, este sector ha experimentado en los últimos años muchas pérdidas de puestos de trabajo, pero, sin embargo, ha conocido una ligera recuperación. Representa un volumen de negocios de más de 130 millones de euros. Las obras públicas son el dominio privilegiado de las grandes empresas que han visto un gran movimiento de concentración de dos décadas. Los más importantes son Bouygues, Vinci, Eiffage. Estas empresas se basan en técnicas cada vez más sofisticadas. Ellos operan dentro del marcado nacional para la construcción de carreteras y de grandes edificios tales como el viaducto de Millau que fue el puente más alto del mundo. También son muy activas fuera de Francia, donde se enfrentan, sin embargo, la competencia de grupos extranjeros, incluidos los de los países recientemente industrializados. La construcción, por el contrario, presenta una estructura muy fragmentada, con 30 000 pequeñas y medianas empresas (PYME). La actividad de este sector está estrechamente vinculada a las medidas adoptadas para la construcción de vivienda, por diversas formas de ayuda y préstamos, que representan un total de unos 18 millones de euros al año. Desde 1999, el número de viviendas construidas cada año supero las 300 000 unidades. La casa representa a la mayor parte del sector, con el 63% de los nuevas construcciones en 2002.

El sector terciario emplea del 76% de la población activa, más de 16 millones de franceses. Este es el sector que más contribuye al crecimiento de la francesa y que más procura empleos. Representa ahora el 75% del PIB y se desarrolla cada vez más. El desarrollo de los servicios se debe en gran parte por lo de las nuevas tecnologías. Sol el 15% de la población usaba internet en 2000, y más del 50% ahora.

Los sectores de los comercios y de las tiendas tienen un volumen de negocios de más de 1 000 millones de euros. Incluye el artesanado comercial (36%), el comercio al por mayor (48%) y el comercio y reparación del automóvil (16%). La producción de los servicios a las empresas siguen creciendo, llegando a 60 millones de euros. La producción de mercancías, que está dominada por la tiendas de artesanía y comercio mayorista, es de 20 millones de euros. El comercio es la actividad principal de 610 000 empresas: 61% en el comercio minorista, el 26% en el comercio mayorista y el 13% del comercio en las reparaciones de automóviles.

La gran distribución francesa emplea a más de 2,5 millones de personas. Con 1 120 hipermercados (uno por 52 000 habitantes) y 7 600 supermercados, Francia es uno de los países que disponen de los netos más grandes del mundo. Los distribuidores venden más del 60% de la distribución de alimentos y del 30% de los productos no alimentarios. Grupos especializados tales como Carrefour, Auchan, Intermarché, Champion y E.Leclerc dominan el sector. Se instalan en el extranjero, como Carrefour y Auchan en España, Asia, América Latina, Europa Central. Algunos se han especializado (Darty, Castorama o Leroy Merlin). Los hipermercados están ubicados en las afueras de las grandes ciudades, donde hay grandes espacioso, en centros comerciales donde están concentradas muchas grandes surperficiades. Las pequeñas empresas conocen una rápida disminución de su actividad empresarial, aun si el gobierno les protege. La distribución por la correspondencia e ha desarrollado, con La Redoute, CAMIF y Trois Suisses dominando este sector.

El sistema bancario ocupa un lugar importante en la economía francesa. Las actividades bancarias contribuyeron en casi el 4% del PIB. Los principales grupos bancarios están entre las mayores empresas por el personal que emplean (400 000 empleados) o por su capitalización bursátil. Hay ahora más de 42 000 oficinas bancarios. Algunos bancos (BNP Paribas, Société Générale, Crédit Lyonnais, Crédit Agricole...) ocupan un importante peso en el sector bancario francés. Se encuentran entre las empresas que emplean el mayor número de personas. La empresa publica La Poste, que asegura la distribución del correo, ha diversificado mucho sus actividades hacia el sector bancario (La Banque Postale), y tiene 17 000 oficinas bancarias en Francia. El sector bancario ha experimentado grandes cambios desde principios de los años sesenta: la oposición tradicional entre los bancos convencionales y los bancos de inversión se desvaneció. El sistema bancario se ha desarrollado mucho. Los bancos han internacionalizado sus actividades a raíz de la mundialización del comercio y de la libre circulación de los capitales dentro de la Comunidad Europea. El reciente período se ha caracterizado por una aceleración de las fusiones y las conciliaciones (BNP con Paribas, Credit Lyonnais con Crédit Agricole, CIC con mutuo de crédito ...).

Francia tiene un banco central independiente, la Banque de France. Fundada en 1800, por iniciativa de Napoleón Bonaparte, se convirtió en independiente en 1993. Anteriormente, había el papel del banco del estado. Ahora, la independencia de su estatuto prohíbe conceder crédito al Tesoro o cualquier otro organismo o empresa pública. Sin embargo, sigue manteniendo la cuenta corriente del Tesoro, participando en la gestión de la deuda pública, manteniendo los bonos del tesoro y estableciendo la balanza de pagos en del Estado.

La Bolsa de París es el lugar de los intercambios de acciones, bonos y derivados en Francia. Es una importante fuente de financiación para las empresas, y les permite aumentar su capital y financiar sus inversiones. La empresa que gestiona la concesión es ahora parte de NYSE Euronext, resultante de la fusión entre las bolsas de París, Amsterdam y Bruselas en 2000, y después de la fusión con el New York Stock Exchange (NYSE) en 2007. No hay ningún obstáculo técnico, fiscal o reglamentario a los movimientos internacionales de títulos y de capitales y, por otro lado, se ha modernizado considerablemente en los últimos años. La Bolsa de París ocupa la quinta plaza mundial, después de las de Nueva York, Tokio, Londres y Francfurt en cuanto a capitalización bursátil (un billón cuarenta y siete mil millones de euros en 2002). El índice CAC 40 se compone de las cuarenta principales capitalizaciones bursátiles.

El sector de los aseguradores franceses ocupa la cuarta posición en todo el mundo con un volumen de negocios superior a 160 millones de euros en 2002. Tiene cerca de 600 empresas y emplea a 146 000 personas. La industria está dominada por grandes empresas como Groupama, AGF y AXA y por los grandes mutuos GMF, MAIF y MMA. Han diversificado sus actividades para mejorar su rentabilidad y se han concentrado a nivel nacional tan como europeo, con cada vez más acuerdos de distribución o de cooperación.

Francia es un destino para los turistas. Ha acogido a 79,1 millones de turistas en 2006, o aproximadamente el 10% del total mundial. El turismo representa el 6,7% del PIB y emplea directamente a un millón de activos. Contribuye positivamente a la balanza por cuenta corriente. En 2005 el turismo internacional generó 42,3 millones de dólares de ingresos en Francia. Es el país que acoge al más turistas del mundo, delante de España y de los Estados Unidos y antes de la Italia. Hay alrededor de 180 000 empresas, incluidos los 89 000 restaurantes, cafés 51 000, 37 000 hoteles y otros alojamientos colectivos y 3 600 agencias de viajes. Con 8,5 millones de euros en 2000, el sector del turismo se caracteriza por una importante inversión. Estos están relacionados principalmente con el alojamiento y la restauración (42%) y las instalaciones turísticas (12%). Entre los sitios culturales más frecuentados es la Catedral de Notre-Dame de París (12 millones de visitantes en 2001), la Torre Eiffel (6,1 millones), el Centro Georges Pompidou (5,3 millones), el Musée du Louvre (5,2 millones), la Basílica del Sacré Cœur (5 millones) y Nuestra Señora de Lourdes (5 millones). En el sector de parques de ocio, Euro Disney, con 12 millones de entradas en 2001, es líder delante del Parc Astérix.

Francia tiene 3,4 millones de empresas y tres millones de ellas emplean menos de 10 empleados. 175 000 empresas tienen un personal de 10 a 50 empleados, 31 000 utilizan entre 50 y 200 empleados y 6 000 emplean de 200 a 5 000 empleados.

Francia es el segundo exportador de Europa, por detrás de Alemania. Los intercambios se centran principalmente en las regiones de sus miembros y en los alrededores (en particular el Euromed que representa casi el 10% de las exportaciones francesas y países de Europa Central y Oriental). Según el CEPII, en 2030 la cuota de la UE en las exportaciones francesas cayera del 63% al 48-52%, al exportar cada vez mas hacia mercados de alto crecimiento, como China y Brasil, con los cuales Francia tiene un creciente déficit. Ya hoy China representa el 20% del déficit comercial francés. Fuera de Europa, Francia es particularmente activa en África y en menor medida, en el Oriente Medio. El 10% de las exportaciones a América proveen de Francia. En Asia, es el tercer mayor exportador entre los países europeos, sólo por detrás de Alemania y el Reino Unido.

El mercado europeo representa dos tercios del comercio exterior francés. Las exportaciones franceses a la UE-25 se situó en 255 millones de euros en 2006 (es decir, el 64,7% del total) y las importaciones francesas de la UE-25 a 296 mil millones (o 68% del total). Esta alta concentración del comercio en un mercado europeo es más importante en Francia que en Alemania, Reino Unido y Italia y esto es una tendencia estructural (en 1996, el 64% de las importaciones y 69% de las exportaciones francesas fueron intra-europeo). El déficit comercial francés con respecto a la UE (40 millones de euros en 2006) está creciendo de manera constante en los últimos 10 años. Esta degradación se debe principalmente al comercio con Alemania y los países del Benelux y demuestra más allá una pérdida de la competitividad de Francia en la región.

También el comercio francés es orientado al Sur y al Este. La intensidad de la Francia-Magreb el comercio puede ser comparado con la del comercio entre Alemania y la Europa Central y oriental. Sin embargo, en Francia, el Magreb y otras regiones vecinas son los principales mercados mientras que para Alemania, los PECO son proveedores. La cuota de los países del Magreb en las exportaciones francesas es 4,5 veces superior a las del resto de UE-15, cuando la proporción de las importaciones de los PECO a Alemania es 3 veces mayor del resto de la EU-15. Al igual que otros países en el Sur de la UE, Francia se orienta a vecinos del Mediterráneo (MED) con los cuales alcanza el 12% de su comercio, excluido el intra-UE. Francia está el segundo mayor exportador de productos manufacturados a todos los países mediterráneos, detrás de Alemania. Es de lejos el mayor exportador a los países del Magreb: proporciona más del 30% de las importaciones de Argelia y Túnez.

Fuera de la UE, los Estados Unidos es el mayor socio comercial de Francia. Con el 6,1% del comercio francés, los Estados Unidos es el mayor socio comercial de Francia fuera de la UE. En 2005, la balanza comercial francesa con los Estados Unidos alcanzó un superávit de 2,5 millones de euros gracias al dinamismo del consumo de EEUU. Sin embargo, este ratio favorable puede revertirse, como resultado de los fenómenos económicos a finales de los años 2000 (disminución en el consumo, crisis subprime) y de la tendencia baja del dolar. Las PYME representan el 74% de las empresas que exportan a EEUU. A modo de comparación, representan sólo el 61% de las empresas que exportan fuera de la UE, lo que refleja un alto grado accesibilidad a los EE.UU. para las PYME.

Francia está bien posicionada en el mercado de los "BRIC". China es uno de los motores de la comercio desde finales de los años 1990. India, Rusia y Brasil han acelerado sus importaciones. Francia exporta más que el Reino Unido y Italia a China y Brasil, pero sigue siendo mucho detrás de Alemania en los cuatro mercados "BRIC" Francia mantiene una posición relativamente fuerte en Brasil y China. En China, sin embargo, su cuota de mercado es muy debajo en comparación con la de Alemania. En la India, el Reino Unido es por delante de Alemania, por razones en parte heredados del pasado. En Rusia, el retraso es mucho más fuerte que en los otros tres mercados. En sus exportaciones a los "BRIC", Francia está posicionada en la parte alta gama, especialmente en China. Pero la proporción de las exportaciones francesas de rango medio a los "BRIC" es significativamente más baja que Alemania y la UE.

La especialización sectorial Francia es inadecuada. El 87% de las exportaciones europeas de productos consisten en productos manufacturados, principalmente bienes de capital y bienes de consumo, mientras que las importaciones consisten de un tercio en materias primas. En un entorno competitivo caracterizado por la creciente gama de las exportaciones de los BRIC y las cuestiones de la liberalización multilateral de los servicios, las cuotas de mercado de la influencia de Francia esta diminuyendo. Las exportaciones están bien posicionadas en los productos de alta tecnología y en los rangos medio y alto.

Francia está especializada en la alta tecnología. En gran parte, las exportaciones francesas de bienes de alta tecnología proveen de la industria aeroespacial (35%) y productos farmacéuticos (25%). Las exportaciones chinas de alta tecnología son de gama baja. Alemania tiene una posición más elevada que Francia en la gama superior. Por el contrario, la gama media de productos representan una mayor proporción de las exportaciones francesas. Para diferenciar a los productos manufacturados, Francia fortalece su calidad competitiva y su rendimiento. Exporta en la gama alta del sector baja tecnología (pero también en el sectores intensivos en recursos naturales); en las gamas media y alta de los sectores de tecnología media; en la gama media de la alta tecnología. Alemania refuerza su posición en el de alta calidad, independientemente del nivel de tecnología.

Francia produce el 5% de las exportaciones mundiales de servicios. Los países del norte, sobre todo anglosajones dominan el comercio de servicios. Su participación en las exportaciones de servicios globales fue del 82% en 2005 frente a 71% para los productos manufacturados. La UE-27 es el mayor proveedor de servicios (casi el 50% de las exportaciones mundiales), seguido por EE.UU. (15%). Si se excluye las exportaciones intra-UE, la UE-27 sigue siendo primera, con 28% de las exportaciones mundiales servicios - contra 21% para los Estados Unidos. La fuerte posición de la UE en los otros servicios (excluido el viaje y transporte) debe mucho a Reino Unido. La parte de los paises anglosajónes en el mercado de los servicios es significativamente mayor que su cuota en el mercado mundial de productos manufacturados. Alemania y Japón se encuentran en la situación inversa. Francia produce el 5% de las exportaciones mundiales de servicios como de productos manufacturados.

A pesar de que sólo tiene recursos limitados, Francia es parcialmente independiente gracias a la industria nuclear. Produce la mitad de sus necesidades enérgicas. La producción de electricidad nuclear de Francia esta hoy la segunda más grande del mundo para este tipo de energía, detrás de los Estados Unidos. Sin embargo, las importaciones de Francia representan la gran mayoría de sus hidrocarburos: Francia sigue siendo muy dependiente, aun si esta dependencia ha sido reducida. La producción de petróleo alcanza 2 millones de toneladas, cuando las importaciones superan 70 millones de toneladas de petróleo crudo (25 millones de toneladas de productos refinados). Francia dispone de una red de refinado muy operativa (13 refinerías). Su dependencia es casi total en cuanto al gas natural, distribuido por el grupo publico Gaz de France, un grupo. El carbón representa sólo el 5% de la energía primaria nacional, contra 15% en 1973.

La producción de electricidad se ha multiplicada casi por 10 en 50 años. Cubre más del 40% del total de las necesidades energéticas del país. Électricité de France (EDF) se ha convertido en una de las primeras empresas de electricidad en todo el mundo, y exporta su producción en toda la Europa. La energía nuclear representa el 78% del total de la producción nacional de electricidad, las centrales térmicas convencionales más del 10% y la energía hidroeléctrica el 12% (en contra de 55% en 1960).

Francia tiene varias ventajas en cuanto a la energía renovable: grandes recursos hidroeléctricos, uno de los más grandes bosques en Europa, unos fuertes vientos, grandes superficies. También algunas empresas como EDF y Suez han invertido mucho en la energía fotovoltaica, la energía solar y la energía térmica. De hecho, Francia es el primer productor europeo de la energía renovable con más del 20% del total de la producción de la UE. Las energías renovables proporcionan el 12% del consumo de energía, y hay una política energética importante de parte del gobierno, que ha lanzado una serie de reformes y de objetivos para desarrollar este tipo de energía.

Algunos de los principales principios que guíaron la política energética de Francia durante más de treinta años fueron la lucha contra la dependencia energética y el desarrollo de la energía nuclear por culpa a la falta de recursos fósiles en el territorio. Dos acontecimientos más recientes han cambiado las directrices básicas: el deseo de preservar el medio ambiente y un mayor papel dejado por el estado al mercado. Los consumidores franceses benefician de los precios de la energía entre los más bajos en los países de la OCDE.

Un primer principio de la política energética ha sido diversificar las fuentes. Debido a la falta de recursos fósiles en Francia, el gas y el petróleo, que representan actualmente el 49% del consumo de energía, son casi totalmente importados. La dependencia del petróleo en el Oriente Medio es hoy más bajo (27% del petróleo importado) que ayer, porque la mayor cantidad de petróleo proviene de África (19%) del Mar del Norte (30%) o Rusia (23%). Sin embargo, esta diversificación tiene sus límites, ya que hay que recordar que dos tercios de las reservas de petróleo están en el Oriente Medio. En términos de gas natural, el deseo de diversificación ha llevado a Francia a buscar otros socios que Rusia (22% del gas importado): Egipto, Argelia, Países Bajos, paises acerca del Mar Caspio.

La energía nuclear está en el corazón de la política energética de Francia. El país es el segundo productor de energía nuclear en el mundo y el 78% del consumo francés de electricidad está generada por la energía nuclear. Históricamente, la energía nuclear era una respuesta a la crisis del petróleo de 1973 y al declive de la producción de carbón. La búsqueda de la independencia energética estaba en el origen de esta política: en aquella época, Francia importaba 76% de sus necesidades de energía, principalmente en forma de hidrocarburos. Hoy en día, gracias a la energía nuclear, esta cifra se redujo por debajo del 50%. El gano de las importaciones de combustibles fósiles se estima ahora en más de 20 millones de euros al año. La industria nuclear emplea directamente a 100 000 personas en Francia, un peso económico muy importante. En la lucha contra el efecto invernadero, la ventaja de esta tecnología es innegable: Francia es la más baja emisión de CO2 per cápita de toda la Unión Europea.

El desarrollo de las energías renovables es otro punto mas reciente de la política energética. La posición exacta de la energía nuclear en el futuro dependerá en gran medida de los resultados de la investigación en energías renovables. La eólica, la solar y la energía hidroeléctrica tienen esta ventaja en la generación de electricidad que no descarguen sus desechos como la energía nuclear, pero su uso en Francia sigue siendo marginal, ya que actualmente representan sólo el 5,6% del consumo total de energía en el país. Sin embargo, los requisitos medioambientales relacionados, en particular, al calentamiento global debería forzar su desarrollo en los próximos decenios.

Desde la década de 1990, la tendencia es la retirada del estado del sector de la energía. Con la privatización de grandes empresas petroleras, la apertura a la competencia (bajo la presión de Bruselas), los productores y los distribuidores de gas y electricidad, nuevos grupos franceses se han convertido en jugadores competitivos en la economía europea y mundial. Sin embargo, el estado aún tiene un papel importante en el sector de la energía debido a su carácter estratégico: ha decidido invertir con otros países en el desarrollo del reactor experimental ITER, basada en la fusión nuclear y puso en marcha la construcción de un reactor nuclear de tercera generación, EPR.

Francia tiene ventajas ámbitos como la energía nuclear, el aeroespacial y de transporte. No obstante, los resultados de la innovación, medidos por distintos indicadores, ha disminuido en los últimos años. La reducción de los gastos en I+D, que se redujeron de 2,3% del PIB en 1995 a 2,1% en 2006, ha llevado a Francia detrás de la Alemania (2,5%), pero sigue por delante el Reino Unido (1,8%). Hasta mediados de los años 2000, Francia ha sido distanciada por sus principales competidores en las tecnologías en desarrollo rápido, incluida la biotecnología y la nanotecnología.

Al igual que en muchos estados miembros de la UE, el sector público representa una parte significativa del gasto en I+D, cuando la de las empresas privadas aumenta lentamente. Francia lleva un número de publicaciones científicas per capita ligeramente por debajo de la media de la OCDE, y es superada por el Reino Unido y Austria, que, sin embargo, invierten menos en I+D. Francia fue responsable de 4,5% de patentes presentadas en todo el mundo en 2005, y el número de patentes per cápita es de alrededor de la media de la OCDE. Si el número de patentes presentadas por las universidades se ha incrementado, la comercialización de los resultados de la investigación sigue siendo insatisfactoria. La tasa de creación de empresas ha mejorado a través de iniciativas publicas pero son pocos los nuevos empresas que están creciendo. Las empresas francesas se están quedando atrás en cuanto al número de innovaciones de productos, incluyendo en la industria manufacturera, donde la innovación es crucial para la competitividad de las exportaciones. De hecho, entre 1996 y 2005, la proporción de las exportaciones de Francia de media y alta tecnología cayó al 6,8% del total mundial. La empresas francesas tienen resultados algo mejor en las innovaciones de procesos, sin embargo se sitúan acerca de la media.

En 2006, en virtud de una nueva ley, fue creado el Consejo Superior de Ciencia y Tecnología y fue rediseñado las estructuras departamentales, para dar mayor coherencia al desarrollo de la política de investigación nacional y centrar la investigación en las áreas esenciales, tales como la salud, las tecnologías de la información y las comunicaciones, la nanotecnología, la energía y el desarrollo sostenible. Con el fin de mejorar la calidad de la investigación y de sus consecuencias, una ley de 2007 dio a las universidades mayor control sobre sus recursos financieros. La Agencia Nacional de Investigación (ANR), creada recientemente, permite la financiación de proyectos en áreas prioritarias ya identificadas. Además, una agencia de calificación independientes (AERES) fue creada en 2007 para evaluar las instituciones de educación superior y la investigación, así como unidades de investigación y programas de postgrado. Para aumentar el apoyo público a la I&D de las empresas, el gobierno modificó el crédito fiscal de investigación en 2008: ahora, se basa únicamente en el volumen y es fijado en el 30% para los primero 100 millones de euros, con tasas de 50% el primer año y 40% el segundo para las nuevas empresas. El gobierno da también un nuevo impulso a los 71 polos de competitividad (incluidos 17 grupos internationales) y facilita el contacto para pedir ayuda publica a la innovación. Un nuevo dispositivo de financiación, llamado France Investissement, tiene la misión de utilizar fondos de la Caisse des Dépôts et Consignations para buscar capital an los mercados de inversores para el beneficio de nuevas empresas.

Francia tiene uno de los sistemas de transportación más densas y más eficientes en el mundo, con 146 km de carreteras y 6,2 km de líneas ferroviarias por cada 100 km². Los redes nacionales e internacionales se centran en París, lo que provoca un aumento de la influencia de la capital en la organización del territorio, y por lo tanto un desbalencio. En las últimas anos las redes de transportes han sidos adaptadas a Europa, con muchos conexiones con los países vecinos.

En el ferrocarril, que ha disfrutado de dos décadas de espectacular desarrollo de las líneas de alta velocidad (TGV). En primer lugar con líneas internas que no dejan de modernizarse (por ejemplo, TGV Atlantique, TGV Mediterráneo), y, cada vez más, las conexiones con las redes en los países vecinos (Barcelona, Bruxelles, Turino, London). Hay también una fuerte determinación del gobierno de practicar una política de transportes para mantener una red local en regiones abandonadas.

En cuanto al transporte aéreo, la fuerte competencia entre las compañas en Europa dio lugar al fortalecimiento de la posición dominante de Air France. Mientras que había algunos competidores, todos han desaparecido. A principios de los anos 2000 Air France estaba la primera empresa europeana y la tercera compañía aérea mundial para el transporte internacional de pasajeros y el cuarto para el transporte internacional de mercancías. Se fusionó en 2003 con KLM. Air France-KLM se convirtió en el primer grupo europeo y el tercer grupo en todo el mundo en términos de tráfico, y el primer grupo en todo el mundo en términos de negocios. El tráfico de pasajeros es dominada por los aeropuertos de Orly y Roissy-Charles de Gaulle (el 38% de tráfico local y el 76% del tráfico internacional).

La economía de Francia tiene un modelo intervencionista, que implica la propiedad estatal y el el control por el gobierno de muchas grandes empresas, a pesar de una ola de privatizaciones en la década de los 90. 40% de la fuerza laboral está empleada en el sector industrial y la mitad de los ingresos económicos son de producción industrial.

Si la Revolución ha destruido la sociedad y las instituciones del Antiguo Régimen, fue la heredera perfecta y la continuación de la monarquía en lo de la centralización administrativa. Solo fue en la década de 1980 cuando se empezó la empresa de la descentralización, que recibió nuevo impulso en 2003. La descentralización, que es objeto de amplio consenso, modifico mucho las relaciones entre el poder nacional y las comunidades, aunque Francia sigue siendo más centralizado que muchos de sus socios europeos, muchos de los cuales por cierto son estados federales. También la construcción de Europa, abre nuevos horizontes. El Comité de las Regiones tiene un incentivo a las autoridades locales de los países de la Unión Europea para que se trasladen en el camino de la cooperación, mientras que los fondos estructurales de la UE financian una serie de acciones a nivel regional.

Varias leyes han organizado el marco actual de las relaciones entre el Estado y las autoridades locales. Las leyes de 7 de enero y 22 de julio de 1983 organizaron grandes transferencias del poder en favor de las comunidades (la planificación urbana, el bienestar social, desarrollo económico ...). En el plano institucional, la ley de 2 de marzo de 2002 dio a los municipios, departamentos y regiones (que se convirtieron en autoridades locales) una libertad de acción mucho más grande por la eliminación de la tutela administrativa y financiera que hasta ahora ejercían los prefectos y por la transferencia del poder de decisión a los ejecutivos respectivos de esas entidades: alcaldes, presidentes de consejos generales y regionales. El prefecto controla todavía la legalidad de los actos del poder ejecutivo, pero solo a posteriori. Por fin el principio de la autonomia de las communidades "en la forma prevista por la ley" fue escrito en la Constitución en marzo de 2003. La reforma de 2003 ha realizado otras transferencias de competencias a los niveles territoriales. En 1992 y 1999, dos leyes para limitar los efectos de la "fragmentación de las comunidades" por el desarrollo de la cooperación entre los municipios. Se renovó el marco jurídico de las instituciones públicas de cooperación intermunicipal (EPCI) y han dado nuevos poderes de la fiscalidad.

Francia tiene ventajas ámbitos como la energía nuclear, el aeroespacial y de transporte. No obstante, los resultados de la innovación, medidos por distintos indicadores, ha disminuido en los últimos años. La reducción de los gastos en I&D, que se redujeron de 2,3% del PIB en 1995 a 2,1% en 2006, ha llevado a Francia detrás de la Alemania (2,5%), pero sigue por delante el Reino Unido (1,8%). Hasta mediados de los años 2000, Francia ha sido distanciada por sus principales competidores en las tecnologias en desarrollo rápido, incluida la biotecnología y la nanotecnología.

Al igual que en muchos estados miembros de la UE, el sector público representa una parte significativa del gasto en I&D, cuando la de las empresas privadas aumenta lentamente. Francia lleva un número de publicaciones científicas per capita ligeramente por debajo de la media de la OCDE, y es superada por el Reino Unido y Austria, que, sin embargo, invierten menos en I&D. Francia fue responsable de 4,5% de patentes presentadas en todo el mundo en 2005, y el número de patentes per cápita es de alrededor de la media de la OCDE. Si el número de patentes presentadas por las universidades se ha incrementado, la comercialización de los resultados de la investigación sigue siendo insatisfactoria. La tasa de creación de empresas ha mejorado a través de iniciativas publicas pero son pocos los nuevos empresas que están creciendo. Las empresas francesas se están quedando atrás en cuanto al número de innovaciones de productos, incluyendo en la industria manufacturera, donde la innovación es crucial para la competitividad de las exportaciones. De hecho, entre 1996 y 2005, la proporción de las exportaciones de Francia de media y alta tecnología cayó al 6,8% del total mundial. La empresas francesas tienen resultados algo mejor en las innovaciones de procesos, sin embargo se sitúan acerca de la media.

En 2006, en virtud de una nueva ley, fue creado el Consejo Superior de Ciencia y Tecnología y fue rediseñado las estructuras departamentales, para dar mayor coherencia al desarrollo de la política de investigación nacional y centrar la investigación en las áreas esenciales, tales como la salud, las tecnologías de la información y las comunicaciones, la nanotecnología, la energía y el desarrollo sostenible. Con el fin de mejorar la calidad de la investigación y de sus consecuencias, una ley de 2007 dio a las universidades mayor control sobre sus recursos financieros. La Agencia Nacional de Investigación (ANR), creada recientemente, permite la financiación de proyectos en áreas prioritarias ya identificadas. Además, una agencia de calificación independientes (AERES) fue creada en 2007 para evaluar las instituciones de educación superior y la investigación, así como unidades de investigación y programas de postgrado. Para aumentar el apoyo público a la I&D de las empresas, el gobierno modificó el crédito fiscal de investigación en 2008: ahora, se basa únicamente en el volumen y es fijado en el 30% para los primero 100 millones de euros, con tasas de 50% el primer año y 40% el segundo para las nuevas empresas. El gobierno da también un nuevo impulso a los 71 polos de competitividad (incluidos 17 grupos internationales) y facilita el contacto para pedir ayuda publica a la innovación. Un nuevo dispositivo de financiación, llamado France Investissement, tiene la misión de utilizar fondos de la Caisse des Dépôts et Consignations para buscar capital an los mercados de inversores para el beneficio de nuevas empresas.

Francia tiene uno de los mejores sistemas sanitarios en el mundo. Así, la tasa de mortalidad infantil pasó de 51,9 muertes por mil en 1950 a 6 muertes por mil en 1994 y por fin a 4,1 por mil en 2004. La esperanza de vida sigue aumentando tanto para hombres como para mujeres: alcanza 77 años para los hombres y 84 años para las mujeres. Estos resultados se deben al progresivo reconocimiento de un derecho a la salud para todos con el aumento de los costos que imponen compromisos difíciles.

La Nación "garantiza a todos, incluidos los niños, las madres y los trabajadores de más edad, la protección de la salud, la seguridad material, el descanso y el ocio" (Preámbulo de la Constitución de 1946). El acceso a los servicios de salud fue un paso decisivo con la creación de la Seguridad Social para los trabajadores por una ley de 19 de octubre de 1945. Varias leyes (1946, 1975, 1978) se extienderon este derecho a toda la población. La ley mas reciente (1999) creo la Cobertura Sanitaria Universal (CMU).

Con los años, los gastos de salud han aumentado de forma constante. Las causas son el crecimiento de la población y el envejecimiento, el aumento de la propensión a consultar y los avances en la tecnología médica. Mientras tanto, los ingresos de las contribuciones se reducen en caso de desaceleración económica. Entre las medidas adoptadas para corregir esto, se incluye la creación en 1990 de la contribución social general (CSG), y luego en 1996 la contribución al reembolso de la deuda social (CRDS). La Ley de 22 de julio de 1996, sobre la financiación de la Seguridad Social crea una agencia para controlar los gastos, el objetivo nacional de la evolución de los gastos de seguro médico (ONDAM). Estas medidas no fueron suficientes para eliminar el déficit del seguro de salud. Además, son a menudo criticadas en relación con la reducción de la capacidad de las instalaciones de salud.

Por lo tanto una ley de agosto de 2004 para la reforma del seguro de salud se ha centrado en el control de los medios de salud médica. Sus principales objetivos son reducir el número de consultas y el consumo de medicamientos, modificar la gestión del seguro de salud (incluida la creación de una Alta Autoridad para la Salud) y generar nuevas fuentes de ingresos mediante la contribución de los hogares, de las empresas y del Estado. El déficit del seguro de salud fue de 8 millones de euros en 2005 y 6,3 millones de euros en 2006. El objetivo del Gobierno era reducir a menos de 4 millones de euros en 2007.

En términos de riqueza material, la situación de la Francia actual no tiene nada que ver con la de los años 1960. Medida por el PIB per cápita, la riqueza per capita ha más que triplicado. El mayor crecimiento está en los treinta años gloriosos (1945-1973) y alcanzó una tasa de crecimiento de alrededor del 5% por año, gracias a la producción en masa y la innovación tecnológica. Desde 1973, oscila entre el 2 y el 3%.

La consecuencia de estas tendencias es que el nivel de vida de los hogares franceses aumentó particularmente. Hay una alimentación más rica y variada y una mejor calidad del hábitat (en términos de materiales y el espacio) y una tasa de equipamiento en productos electrodomésticos y en coches cerca de la saturación. La tasa de propiedades se ha incrementado en un medio para llegar a 56% en la actualidad.

También hubo una reducción de las desigualdades de los ingresos. Si bien el largo plazo, la tasa de pobreza está en disminución, el desarrollo de las desigualdades en los ingresos y la riqueza es altamente inestable. Un período de aumento de la desigualdad durante los años 1960 fue seguido por un período marcado por su fuerte caída. Desde mediados del decenio de 1980, esta tendencia a la baja se ha detenido, pero no se reanudo con un aumento que se pudo evitar mediante la ampliación de las prestaciones sociales y el aumento del salario mínimo (que aumentó más rápido que el PIB per capita). Así pues, las desigualdades para los que tienen un empleo a tiempo completo hoy en día son considerablemente más bajos que en la década de 1960. En 1958, el salario promedio para los altos ejecutivos fue de aproximadamente 4,5 veces superior a la de los trabajadores de la industria. En los últimos veinte años, la proporción es de entre 2,5 y 3. Esa situación, no obstante, concierne únicamente aquellos que están empleados a tiempo completo. El aumento del desempleo, del empleo a tiempo parcial, la individualización de las remuneraciones, así como los nuevos tipos de contratos ha cambiado la naturaleza de la pobreza, especialmente para los jóvenes. Otra tendencia es que el porcentaje de franceses que trabajan en el salario mínimo esta aumentando, porque el nivel medio de los salarios y el salario mínimo traerá más y más.

En cambio, hubo una concentración del patrimonio. La tendencia general es la reducción de las desigualdades pero el patrimonio es más concentrado que los ingresos y que está creciendo más rápidamente que los ingresos desde hace veinte años. Así, a pesar de la disminución general de la desigualdad de la riqueza, los 5% más ricos tienen casi un 30%.

Al principio



Francia

Bandera de Francia

¹ Se hablan varios idiomas regionales. ² De los cuales 551 098m km² corresponden a la Francia metropolitana, esto es, europea (cifras del Instituto Geográfico Nacional francés). ³ De los cuales, 62.448.977 en la Francia metropolitana. 4 Toda la República Francesa salvo los territorios de ultramar en el Océano Pacífico, donde se emplea el franco CFP (XPF). 5 Sólo la Francia metropolitana.

Francia (en francés: France, IPA: ), oficialmente República Francesa o República de Francia, es un país soberano miembro de la Unión Europea, con capital en París, que se extiende sobre una superficie total de 675 417 km² y cuenta con una población de 65,1 millones de habitantes.

Constituido en Estado social y democrático de Derecho, su forma de gobierno está organizada como república semipresidencialista con el nombre oficial de República Francesa (République française) y la divisa Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad y Fraternidad).

El territorio de Francia se extiende por diversas regiones del mundo, y su parte metropolitana, también llamada Francia continental, se ubica en Europa Occidental, donde limita, al sur, con el Mar Mediterráneo, el enclave de Mónaco (4,4 km) e Italia (488 km); al suroeste, con España (623 km) y Andorra (56,6 km); al oeste, con el Golfo de Vizcaya; al norte, con el Canal de la Mancha, el Mar del Norte y Bélgica (620 km), y al este, con Luxemburgo (73 km), Alemania (451 km) y Suiza (573 km). Su territorio insular europeo comprende la isla de Córcega, en el Mediterráneo occidental, y diversos archipiélagos costeros en el Atlántico. En América, son territorio de Francia la Guayana francesa, que limita con Brasil (673 km) y Surinam (510 km), y las islas y archipiélagos de Martinica, Guadalupe, San Bartolomé, San Martín, que limita con las Antillas Holandesas, y de San Pedro y Miguelón. En el Océano Índico, son francesas las islas de Mayotte y de Reunión, así como los archipiélagos de Polinesia Francesa y de Nueva Caledonia, en el Océano Pacífico. Son territorios de Francia deshabitados el atolón de Isla Clipperton, en el Pacífico Oriental, y las denominadas Tierras Australes y Antárticas Francesas.

Francia es un país altamente desarrollado económica y socialmente, con una elevada difusión internacional de su cultura e influyente en el plano geopolítico. Es la sexta economía mundial en término de PIB, miembro del G8, de la Zona Euro y del Espacio Schengen, y alberga a muchas de las más importantes multinacionales, líderes en diversos segmentos de la industria y del sector primario, además de que es el primer destino turístico mundial, con más 75 millones de visitantes extranjeros al año. Francia, hogar de la primera Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, es miembro fundador de las Naciones Unidas y uno de los cinco miembros permanentes de su Consejo de Seguridad. Francia alberga las sedes del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo, ambas en Estrasburgo, y las de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y de la Unesco, en París. Es también una de las ocho potencias nucleares reconocidas y miembro de la OTAN.

Antigua potencia colonial, su cultura y civilización se encuentra difundida por países de todo el mundo agrupados en la organización de la Francofonía. El idioma francés es una de las lenguas con mayor difusión, tradicionalmente empleada como lengua de la diplomacia, que junto con otras 77 lenguas regionales, conforma el patrimonio lingüístico de Francia, miembro de la Unión Latina.

Existen importantes restos del paleolítico inferior en el río Somme y los Pirineos tradicionales (Hombre de Neandertal), así como en La Chapelle-aux-Saints, Le Moustier y La Ferrasie. Del paleolítico superior hay abundantes vestigios de los hombres de Cro-Magnon, Grimaldi y Chancelade, datados en unos 25.000 años de antigüedad, los cuales están ubicados en el valle de Dordoña. Entre las más famosas pinturas rupestres del mundo están las de Lascaux y de Font de Gaume, en los Pirineos franceses.

En el mesolítico algunas actividades agropecuarias fueron reemplazando en importancia a las cuevas, y en el neolítico (desde el III milenio a. C.) surgió la cultura megalítica (que empleó menhires, dólmenes y enterramientos). Desde alrededor de 1500 a. C. se inicia la edad del bronce, desarrollándose rutas comerciales. Se ha encontrado utillaje de la industria achelense del homo erectus de hace 900 ó 1000 años en la gruta Le Vallonnet, en el sur de Francia. La edad del hierro y las culturas celtas se ubican dentro del I milenio a. C.

Las fronteras de la Francia moderna (1810) son aproximadamente iguales que las de la Antigua Galia, que fue habitada por los celtas (galos). Galia fue conquistada por Roma y su líder Julio César (que venció al jefe galo Vercingétorix ) en el siglo I a. C., y los galos adoptaron el idioma romano (el latín, del que evolucionó el francés) y su cultura. El cristianismo enraizó en los siglos II y III, y se estableció firmemente durante los siglos V y VI, en aquella época Jerónimo de Estridón (San Jerónimo) escribió que Galia era la única región “libre de herejía”.

En el año 451, Atila, el líder de los hunos invadió la Galia con ayuda de los pueblos francos y visigodos, y lograron establecerse en la parte principal de la Galia. En el siglo IV, la frontera del este de Galia a lo largo del Rin fue cruzada por Pueblos germánicos, principalmente los francos, de la que deriva el antiguo nombre de “Francie”. La “Francia moderna” debe su nombre al dominio feudal de los reyes capetos de Francia, alrededor de París. Los francos fueron la primera tribu entre los conquistadores germánicos de Europa, después de la caída del imperio romano, en convertirse al Cristianismo, o más bien Arrianismo (el rey Clodoveo hizo lo mismo en 498); así, Francia obtuvo el título de "Hija mayor de la iglesia”, y el país adoptaría esto como justificación para llamarse “el reino más cristiano de Francia”.

La Dinastía Merovingia gobernó la actual Francia y parte de Alemania entre los siglos V y VIII. El primer rey fue Clodoveo I quien conquistó gran parte del territorio Galo entre 486 y 507; y se convirtió al cristianismo ortodoxo (por oposición a la herejía arriana), siendo bautizado en Reims hacia el 496 obteniendo el apoyo de las élites galo-romanas y estableciendo un importante lazo histórico entre la corona francesa y la Iglesia Católica.

La existencia como entidad separada comenzó con el Tratado de Verdún (843), con la división del Imperio Carolingio de Carlomagno en Francia Oriental, Francia Central y Francia Occidental. Francia Occidental comprendía aproximadamente el área ocupada por la Francia moderna, de la que fue precursora.

Los Carolingios gobernaron Francia hasta 987, cuando Hugo Capeto fue coronado rey de Francia. Sus descendientes, la Dinastía de los Capetos, la Casa de Valois, y la Casa de Borbón, unificaron progresivamente el país con una serie de guerras y herencias dinásticas. La monarquía alcanzó su apogeo durante el siglo XVII y el reinado de Luis XIV. En este tiempo Francia poseía la población más grande de Europa y su política, su economía y su cultura influían en todo el continente. Francia también obtuvo muchas posesiones de ultramar en América, África y Asia.

Con la Toma de la Bastilla se inicio la Revolución francesa, un proceso social y político que se desarrolló entre 1789 y 1799, cuyas principales consecuencias fueron la abolición de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen en Francia.

Después de una serie de esquemas gubernamentales de breve duración, Napoleón Bonaparte tomó el control de la república en 1799, haciéndose primer cónsul y emperador del qué ahora se conoce como el Primer Imperio Francés (1804-1814). Aparte de sus proezas militares, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un «monarca iluminado» debido a su extraordinario talento y capacidad de trabajo. Otros, sin embargo, lo consideran un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas, y uno de los personajes más megalómanos y nefastos de todos los tiempos.

En el curso de varias guerras, sus ejércitos conquistaron la mayor parte de Europa continental, con los miembros de la familia Bonaparte que eran designados como monarcas de los territorios invadidos.

Tras de la derrota final de Napoleón en 1815 en la batalla de Waterloo y como consecuencia del Congreso de Viena, la monarquía francesa fue reinstaurada, pero con nuevas limitaciones constitucionales. Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 75 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país. En 1830, una sublevación civil estableció la monarquía constitucional de julio, que duró hasta 1848. La Segunda República Francesa de breve duración terminó en 1852 en que Napoleón III proclamó el Segundo Imperio francés.

Durante este nuevo imperio se produce un considerable desarrollo de los medios de transportes, así como una bonanza económica. Se incrementa la red bancaria y se firma un tratado librecambista con Inglaterra en 1860 que fomenta el comercio internacional. Sin embargo la política exterior tuvo una serie de fracasos importantes como la Segunda Intervención Francesa en México y sobre todo la estrepitosa derrota en Guerra Franco-prusiana de 1870 en la cual Napoleón III fue vencido por completo y su régimen fue sustituido por la tercera república francesa.

Francia tuvo posesiones coloniales en varias partes del mundo, desde principios del siglo XVII hasta los años 1960. En los siglos XIX y XX, su imperio colonial global era el segundo más grande del mundo después del Imperio británico. En su pico, entre 1919 y 1939, el segundo Imperio colonial francés extendió sobre 12.347.000 kilómetros cuadrados (4.767.000 millas cuadradas) de tierra. Incluyendo Francia metropolitana, el área total de la tierra bajo la soberanía francesa alcanzó 12.898.000 kilómetros cuadrados (4.980.000 millas cuadradas) en los años 20 y los años 30, que es 8,6% del área de la tierra del mundo.

Aunque en última instancia acabó como vencedor en la Primera Guerra Mundial, Francia sufrió unas pérdidas humanas y materiales enormes que la debilitaron en las décadas por venir. Los años 30 fueron marcados por una variedad de reformas sociales introducidas por el gobierno del Frente Popular. Francia y Reino Unido declararon la guerra a la Alemania nazi el 3 de septiembre de 1939 en virtud de un tratado suscrito con Polonia, cuyo territorio había sido invadido por la Wehrmacht, ejército alemán. Al principio de la Segunda Guerra Mundial, Francia llevó a cabo una serie de campañas fracasadas de rescate en Noruega, Bélgica y los Países Bajos entre 1939 y 1940. Después del ataque relámpago de la Alemania Nazi entre mayo y junio de 1940 y su aliado, la Italia fascista, la dirección política de Francia firmó el Armisticio del 22 de junio de 1940. Los alemanes establecieron un régimen totalitario bajo la tutela del mariscal Philippe Pétain conocido como Francia de Vichy, que persiguió una política de la colaboración con Alemania Nazi. Los opositores del régimen formaron el estado de Francia Libre fuera de Francia y de la resistencia francesa enemiga. Francia fue liberada con el esfuerzo común de los aliados, Francia Libre, y de la resistencia francesa en 1944.

La Cuarta República Francesa establecida después de la Segunda Guerra Mundial luchó para mantener su estatus económico y político como potencia mundial. Intentó recuperar el control sobre su imperio colonial, perdido frente a la expansión japonesa en Asia y a la derrota frente a Alemania e Italia en 1940. La tentativa poco entusiasta en 1946 de recuperar el control en Indochina Francesa dio lugar a la Primera Guerra de Indochina, que terminó en derrota francesa en la Batalla de Dien Bien Phu en 1954. Solamente unos meses más adelante, Francia hizo frente a un nuevo, incluso más áspero conflicto en su más vieja colonia importante, Argelia.

El debate por mantener el control de Argelia, entonces hogar de un millón de colonos europeos, debilitó el país y condujo casi a la guerra civil. En 1958, la cuarta república débil e inestable llevó a la Quinta República Francesa, que mantuvo un fuerte poder ejecutivo. Charles de Gaulle mantuvo el país unido mientras que toma el camino al extremo de la guerra. La Guerra de Argelia y la guerra civil que estalló en Argelia entre los partidarios de abandonar la colonia y los colonos que se aferraban a mantener la presencia francesa, se concluyó con un acuerdo de paz en 1962 y con la independencia de la hasta entonces colonia. El general De Gaulle también tuvo que afrontar otra dura prueba en mayo de 1968, de la que salió triunfante en las elecciones anticipadas convocadas en Junio del mismo año.

En 1981, François Mitterrand es elegido presidente de Francia, y gobernó desde 1981 hasta 1995. Luego, Jacques Chirac sería elegido presidente de Francia, gobernando entre 1995 y 2007. En ese año Nicolas Sarkozy es elegido presidente. Francia apoyó a Estados Unidos en la primera Guerra del Golfo (1990), así como en el derrocamiento del régimen talibán. En décadas recientes, la reconciliación y la cooperación de Francia con Alemania han probado la central a la integración política y económica de la Unión Europea de desarrollo, incluyendo la introducción del euro en enero de 1999. Francia ha estado en la vanguardia de los Estados miembro europeos de la unión que intentaban explotar el ímpetu de la unión monetaria para crear una unión europea política, una defensa, y un aparato unificados y más capaces de la seguridad.

Dominique de Villepin, a la cabeza de la diplomacia francesa, lideró el bloque de países que se opuso a la invasión de Iraq de 2003, amenazando con utilizar su derecho a veto en el Consejo de seguridad, llevando de paso a un enfriamiento de las relaciones con la administración de George W. Bush. El candidato de la derecha conservadora, Nicolas Sarkozy, ganó los comicios electorales del 6 de mayo de 2007 para ocupar la Presidencia de la República Francesa, sucediendo a Jacques Chirac.

La actual Constitución de Francia (constitución de la quinta república) fue aprobada por un referéndum público el 28 de septiembre de 1958. Desde su implantación ha fortalecido favorablemente la autoridad del poder ejecutivo en relación con el parlamento. Bajo la constitución, el presidente es elegido directamente por un período de 5 años (originalmente eran 7 años). El arbitraje del presidente se asegura el funcionamiento regular de los poderes públicos y la continuidad del estado. El presidente designa al primer ministro, quien preside sobre el Gabinete, comanda a las fuerzas armadas y concluye tratados. El Gabinete o Consejo de Ministros es nombrado por el Presidente a propuesta del Primer Ministro. Esta organización del gobierno se conoce como república semipresidencialista.

La Asamblea Nacional es el principal cuerpo legislativo. Sus 577 diputados son electos directamente por un término de 5 años y todos los asientos son votados en cada elección. Los 321 senadores son elegidos por un colegio electoral (es un sufragio indirecto) por términos de 9 años y un tercio del Senado es renovado cada 3 años. Los poderes legislativos del senado son limitados, la asamblea nacional es quien posee la palabra final de ocurrir una disputa entre ambas cámaras. El gobierno posee una fuerte influencia sobre la forma de la agenda parlamentaria. Además existe un Consejo Constitucional (9 miembros): Control de la constitucionalidad de las leyes y Contencioso electoral. Son ciudadanos franceses todos los mayores de 18 años.

La Declaración Schuman es el título con el que informalmente se conoce al discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores francés Robert Schuman el 9 de mayo de 1950 en el que —tal como lo reconoce oficialmente la Unión Europea (UE)— se dio el primer paso para la formación de esta organización al proponer que el carbón y el acero de Alemania y Francia (y los demás países que se adhirieran) se sometieran a una administración conjunta.

El Tratado de París, firmado el 18 de abril de 1951 entre Bélgica, Francia, la República Federal Alemana, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos, estableció la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) que posteriormente formó parte, primero, de las Comunidades Europeas y, luego, de la Unión Europea. Los franceses cuentan con la segunda representación más numerosa en el Parlamento Europeo, en virtud de su número de habitantes; además, el francés Jean-Claude Trichet es el Presidente del Banco Central Europeo y Jacques Barrot es uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea para el período 2004-2009.

Estrasburgo es la sede del Parlamento Europeo; las sesiones plenarias se realizan allí una semana cada mes. Por ello la ciudad es considerada como la segunda capital de la UE después de Bruselas, donde están los diputados el resto del tiempo. La ciudad también es sede del Comando Central del Eurocuerpo y el Centro de información de Europol.

El 14 de julio de 2007 tropas de los 27 países de la Unión Europea desfilaron juntas por primera vez en los Campos Elíseos de París con motivo de la fiesta nacional francesa en una ceremonia encabezada por Sarkozy. La presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre de 2008 estuvo enmarcada dentro del sistema de administración rotativa de dicha institución. Estaba previsto que al término de la adminitración entrase en vigor el Tratado europeo de Lisboa, permitiendo nombrar al Primer Presidente permanente de la Unión, pero ello no fue posible ya que el documento no fue ratificado por todos los estados.

Las Fuerzas Armadas de Francia son miembros de la OTAN, EUFOR y del Eurocuerpo. Con una fuerza de personal de 779.450 en 2006 (259.050 de fuerza regular, 419.000 de reserva regular y 101,400 de gendarmería ), constituye la fuerza militar más grande de Europa y la 14ª más grande del mundo por el número de tropas. Sin embargo tienen el 2º gasto más alto de militares en el mundo, así como la 3ª fuerza nuclear más grande en el mundo, sólo detrás de los Estados Unidos y Rusia.

La industria dinámica, especialmente la aeronáutica, produce aviones de caza como el Rafale, con capacidad nuclear. El DGSE es el servicio de inteligencia del país. La Armada Francesa cuenta con un sólo portaaviones, el de impulsión nuclear Charles De Gaulle pero esperan tener disponible en el 2012 uno con el nombre PA2 (Portaaviones 2) que desplazará 75.000 toneladas. Destina el 2,6% de su PIB anual a la defensa nacional, según los datos de la OTAN y junto con Alemania destinan en conjunto más del 40% del gasto en defensa total de la Unión Europea. Alrededor del 10% del presupuesto en defensa francés se destina a la Force de frappe, encargada de las armas nucleares embarcadas en submarinos.

En marzo de 2008 el Gobierno francés anunció sus planes para lograr reducción su arsenal a menos de 300 cabezas nucleares, "la mitad del máximo" de las que mantuvo durante la Guerra Fría.

Firmado y ratificado, firmado pero no ratificado, ni firmado ni ratificado. Francia ha reconocido la competencia de recibir y procesar comunicaciones individuales por parte de los órganos competentes.

Francia se divide administrativamente en regiones, departamentos, distritos, cantones, y municipios (o comunas). Adicionalmente cuenta con colectividades, territorios y dependencias. El departamento más extenso es la Guayana Francesa con 91.000 km².

Las 26 regiones y sus correspondientes 100 departamentos son de la metrópoli o de ultramar.

Las 4 regiones de ultramar están constituidas por 4 departamentos de ultramar: Reunión, Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa.

Las colectividades son de ultramar o sui géneris. Las 6 colectividades de ultramar son San Pedro y Miquelón, Mayotte, Polinesia Francesa, Wallis y Futuna San Bartolomé y San Martín. Y 1 colectividad sui géneris: Nueva Caledonia.

Un territorio de ultramar conformado por las denominadas Tierras Australes y Antárticas Francesas. Seis dependencias son islas francesas dispersas y actualmente deshabitadas: Clipperton, en el nor-oriente del Océano Pacífico (administrada desde la Polinesia Francesa); y Europa, Gloriosa, Saint Cristopher, Tromelin, y Bassas da India, en el sur-occidente del Océano Índico (administradas desde el departamento de la Reunión).

El territorio francés tiene una extensión de 675.417 km², lo que representa el 0,50% de las tierras emergidas del planeta (Puesto 40º en el mundo). La Francia metropolitana, es decir, europea, cuenta con 551.695 km² (dato del Instituto Geográfico Nacional francés), en tanto que la Francia de ultramar tiene otros 123.722 km² (sin considerar la Tierra Adelia por el Tratado Antártico en 1959 que suspendió el reconocimiento de todas las soberanías en dicha región). Sus islas de mayor tamaño son Nueva Caledonia, Córcega, Guadalupe y Martinica.

La demarcación política de la Francia continental europea se apoya en sus «fronteras naturales» siendo estas (en sentido anti-horario): el Mar del Norte, el Canal de la Mancha, el Océano Atlántico (Golfo de Vizcaya); los Pirineos (Frontera con España); el Mar Mediterráneo (Golfo de León, Costa Azul); los Alpes; los Montes Jura; el río Rin. El Rin es frontera sólo en una parte de su curso, punto desde el cual y hasta el Mar del Norte, no existen accidentes geográficos que delimiten «naturalmente» la frontera con Bélgica, Luxemburgo y Alemania. La isla francesa más importante en Europa es Córcega, ubicada en el mar Mediterráneo. En la Francia metropolitana las fronteras se extienden a lo largo de 2.889 km y la línea costera por otros 3.427 km. En África, Asia, Oceanía, América del Norte y el Caribe, el territorio francés es insular. La Guayana Francesa es el único territorio continental fuera de Europa, limita al norte con el Océano Atlántico (378 km); al oeste con Surinam (510 km), al este con Brasil (673 km). En la Isla de San Martín tiene una frontera meridional con las Antillas Holandesas (10,2 km).

Francia posee parte de los Pirineos y los Alpes, ambos al sur. Otros macizos montañosos son el Jura (en la frontera con Suiza), las Ardenas, el Macizo Central y la Cordillera de los Vosgos. El Mont Blanc en los Alpes con 4.808 metros de altura es la cumbre más alta de Europa occidental. El punto más bajo del país está en el delta del río Ródano: –2 m. El territorio cuenta también con llanuras costeras hacia el norte y oeste del país.

La mayor parte del territorio metropolitano de Francia corresponde al bioma de bosque templado de frondosas, aunque también están presentes el bosque templado de coníferas en los Alpes y el bosque mediterráneo en el sureste. La cantidad de venados y ciervos en estado salvaje se está incrementando gracias a políticas orientadas con este objetivo, además se garantiza la protección de las especies autóctonas no domésticas, con la creación de parques y reservas naturales, así como por la reintroducción de especies que fueron exterminadas en el país (oso pardo, lince y bisonte europeo, entre otros).

En la Francia metropolitana hay 136 especies de árboles, algo excepcional tratándose de un país europeo. Las especies vegetales cultivadas para consumo humano directo y para la producción agro-industrial ocupan grandes espacios de la superficie francesa, destacándose la vid y el trigo entre muchas otras. Se practica una intensiva crianza y explotación de reses, cerdos, ovejas, cabras y caballos. También abundan especies menores como conejos y aves de corral.

La producción agropecuaria representa un 56% (del cual las tierras de labrantío un 33%, las cosechas permanentes un 3%, y los pastos permanentes un 20%), la masa forestal el 28%, y «otros» el 16%. Los bosques se extienden sobre la superficie de la Francia metropolitana hasta cubrir más de 140.000 km. Las zonas especialmente protegidas conforman el 8% del territorio nacional. El subsuelo proporciona materiales de construcción en abundancia (grava, arena, cal) y materias primas (caolín, talco, azufre, potasa), pero es pobre en productos energéticos y minerales. La Guayana Francesa por su parte, forma parte del Macizo Guayano-venezolano, teniendo el 90% de su territorio cubierto por la selva tropical.

Las aguas interiores cubren el 0,26% de la superficie continental francesa. Los ríos más importantes de Francia son, en la vertiente atlántica: Loira, Garona, Dordoña (en el Océano Atlántico), y Sena (en el Canal de la Mancha). En la vertiente mediterránea el Ródano (en el Golfo de León), con su afluente el Saona. También posee una buena parte de las cuencas de los ríos Rin, Mosa, Mosela y Escalda (que desembocan en el Mar del Norte). El río interior más extenso es el Loira, con más de 1.000 km. El lago más extenso es el Lemán (582 km²).

Francia tiene 5.500 km de costas y ocupa el cuarto lugar en producción pesquera en la UE. En total las costas francesas son bañadas por los océanos Atlántico, Índico, y Pacífico. La Zona Marítima de Francia es de 12 millas contadas desde la costa, y la Zona Económica Exclusiva se extiende hasta las 200 millas desde la costa (11 millones de km²).

Francia es considerado un país de primer mundo por su nivel de vida (IDH). Es la sexta economía mundial en términos nominales. y a nivel europeo se coloca por detrás de Alemania, con un PIB en dólares muy similar al del Reino Unido.

La economía francesa cuenta con una gran base de empresas privadas, pero la intervención estatal en las grandes compañías es superior a la de otras economías de su tamaño. Sectores clave con grandes inversiones en infraestructuras como el eléctrico, las telecomunicaciones o el sector aeronáutico, históricamente han sido dirigidos directamente o indirectamente por el estado, aunque desde principios de la década de 1990 la participación estatal ha ido decayendo.

Sus bazas son diversas: transporte, telecomunicaciones, industrias agro-alimentarias, productos farmacéuticos, aeronáutica, defensa, tecnología, así como el sector bancario, los seguros, el turismo, y los tradicionales productos de lujo (marroquinería, prêt-à-porter, perfumes, alcoholes, etc.). El PIB por sector: La agricultura (2.7%), Industria (24.4%), Servicios (72.9%). Por otro lado, la energía solar está comenzando a tener cada vez mayor importancia en Francia Tiene una industria aeroespacial importante conducida por el consorcio europeo Airbus además de tener una base espacial llamado puerto espacial de Kourou. En telecomunicaciones destaca France Télécom como el principal operador del país.

EL PIB per cápita francés es ligeramente inferior al de otras grandes economías europeas comparables, como la alemana o la británica. Respecto a los Estados Unidos, es un 30% inferior. El PIB per cápita se determina por (i) productividad por hora trabajada, que en Francia es la más alta de los países miembros del G8, (ii) el número de horas trabajadas, que es uno de los más bajos de las economías desarrolladas; (iii) la tasa de actividad. Francia tiene una de las tasas de actividad más bajas para el segmento de población entre 15 y 64 años de la OCDE: En 2004 sólo el 68,8% de esta franja de población estaba empleada, frente a tasas del 80% en Japón, 78,9% en Reino Unido o del 71,0% en Alemania, los tramos de edad de 15-24 y de 55-64 son precisamente los que presentan tasas significamente bajas en relación con la Unión Europea a 25.

El hecho de que la tasa de actividad sea baja se explica por la existencia de un salario mínimo alto (lo que mantiene fuera del mercado laboral a trabajadores poco productivos, como los jóvenes), una enseñanza universitaria en muchos casos poco acorde con el mundo laboral y en el caso de trabajadores más ancianos, incentivos para la prejubilación.

Los grandes conflictos bélicos europeos y mundiales entre 1870 y 1945 enfrentaron a Francia y Alemania, sin embargo, ambos países han construido desde los años 1950 un entramado de relaciones: institutos de investigación y universidades comunes, un intenso intercambio juvenil, más de 2.000 ciudades hermanadas e innumerables contactos personales. Esta situación puso el fundamento de la integración política de Europa, son recíprocamente su principal socio comercial y juntos constituyen el motor económico de la Unión Europea (UE).

En 2005 con un 10,2%, volvió a ser el principal destino de las exportaciones alemanas y el origen del 8,7% de las importaciones. En 2006 más del 14 % de las exportaciones francesas tuvieron como destino a Alemania y cerca del 17% del total de las importaciones francesas provino de Alemania. Otros socios importantes en 2006 fueron: Bélgica, Italia, Reino Unido y España.

Es el principal productor agrícola de la Unión europea, aproximadamente un tercio de toda la tierra agrícola. El norte de Francia está caracterizada por granjas de trigo grandes. Los productos lácteos, la carne de cerdo y la producción de manzana se encuentran sobre todo en la región occidental. La producción de ternera está localizada principalmente en la zona central, mientras la producción de frutas, verduras, y el vino se extiende del centro hacia el sur. Es un gran productor agrícola y actualmente amplía su silvicultura e industrias de piscifactoría. La puesta en práctica de la Política agrícola común de la Unión Europea y el Acuerdo General sobre tarifas y comercio, GATT ha causado reformas el sector agrícola de la economía.

Es el líder de producción mundial agrícola y el sexto más grande. También es el segundo mayor exportador, después de los Estados Unidos. Sin embargo, el destino del 70% de sus exportaciones son otros miembros de la Unión Europea y muchos países pobres africanos (incluyendo sus antiguas colonias) que afrontan una escasez seria de alimentos. Las exportaciones estadounidenses agrícolas a Francia, son aproximadamente de 600 millones de dólares cada año y consisten principalmente en soja, productos de alimentación y forrajes y mariscos. A los Estados Unidos exportan principalmente el queso, productos procesados y vino. Asciende a más de 900 millones de dólares al año.

La red de ferrocarril es de aproximadamente 31.840 kilómetros y es la más extensa de Europa Occidental. Es manejada por el SNCF que posee trenes de alta velocidad como el Thalys, el Eurostar y el TGV que alcanza los 320 kilómetros por hora. La Eurostar a través del Eurotúnel, se une con el Reino Unido. También existen conexiones ferroviarias con otros países vecinos de Europa, excepto con Andorra. Además hay metro en varias ciudades del país como París, Laon, Lille, Lyon, Marsella, Rennes y Toulouse.

Hay aproximadamente 1.000.960 kilómetros de calzada útil en el país. La región de París está envuelta con la red más densa de caminos y carreteras, que lo unen con prácticamente todas las partes del país, con Bélgica, España, Andorra, Mónaco, Suiza, Alemania e Italia. No hay ningún precio por impuestos en las carreteras, sin embargo, el uso de la autopista tiene peaje excepto en los alrededores de las comunas grandes. Las marcas francesas dominan el mercado de los coches en el país, como Renault (el 27 % de coches vendidos en Francia en 2003), Peugeot (el 20.1 %) y Citroën (el 13.5 %). Más del 74% de los coches nuevos vendidos en 2007 tenían motores diésel.

Hay aproximadamente 478 aeropuertos, incluyendo campos de aterrizaje. El Aeropuerto de París-Charles de Gaulle localizado en los alrededores de París es el aeropuerto más grande y más ocupado del país, manejando la mayoría del tráfico popular y comercial y conectando París con prácticamente todas las ciudades del mundo. Air France es la línea aérea nacional, aunque numerosas compañías aéreas privadas proporcionen viajes domésticos e internacionales. Hay diez puertos principales, el más grande es el de Marsella. 14,932 kilómetros de vías fluviales atraviesan Francia incluyendo el Canal del Mediodía que se conecta el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico por el río Garona.

El turismo es una fuente primordial de la economía francesa. Es el país con más visitantes del mundo aproximadamente 80 millones; sus turistas provienen principalmente de América del Norte, Japón, China, y otros países de Europa. París es la principal atracción, pero también reciben varios visitantes en la Costa Azul. Francia es un país con múltiples atracciones, de hecho, junto a uno de los mayores patrimonios histórico y artístico del mundo, es de los pocos países que puede aportar atracciones de playa, montaña y campiña en diversas latitudes del planeta.

En 2006 el crecimiento económico francés llego al 2% siendo el más bajo de la zona euro y sus índices de desempleo los más altos.

Posee 65.073.482 habitantes (enero 2009), de los cuales 62.448.977 habitan en la Francia metropolitana, con una densidad de 115 hab./km², y 2.624.505 habitan en la Francia ultramarina, incluyendo a la comunidad de unos 2000 científicos e investigadores destacados en la Antártida.

Alrededor del 75% de franceses vive en núcleos urbanos. París y su área metropolitana correspondiente a la Región conocida como «Isla de Francia» concentra 11.577.000 de habitantes, lo que la convierte en una de las más grandes del mundo, y la más poblada de la Unión Europea. Otras áreas metropolitanas de más de un millón de habitantes son Lyon y Marsella que superan el millón y medio de habitantes cada una.

La esperanza de vida al nacer es de 83 años para las mujeres (la mejor del mundo) y de 76 años para los varones. Generalmente los varones tienden a obtener empleos a tiempo completo y las mujeres a tiempo parcial. En Francia las vacaciones pagadas legales suman cinco semanas en cada año laboral. Es considerado como uno de los países con mayor calidad de vida ya que la población disfruta de un alto grado de servicios, aparte de la sanidad que es una de las mejores del mundo.

La población está compuesta por descendientes de varios grupos étnicos, principalmente de origen celta, fundamentalmente galos fusionados con la población precedente, que dieron nombre a la región de la Galia, hoy Francia (que incluía también Bélgica, Luxemburgo y Suiza). Cronológicamente se fueron sumando otros grupos étnicos: en el proceso histórico formativo de la Francia actual son también significativas las poblaciones de origen vasco, griego, romano, germano (principalmente franco, pero también burgundio y normando), corso, gitano, judío y árabe.

Más del 90% de la población ha nacido dentro del país. Entre los extranjeros que se van integrando, predominan los magrebíes, italianos, españoles, portugueses, polacos y subsaharianos. El mayor número de inmigrantes en los últimos años proviene del Magreb. En total existen unos cuatro millones y medio de inmigrantes, de los cuales aproximadamente un millón y medio nació en tierra extranjera pero se ha naturalizado adquiriendo la nacionalidad francesa, en tanto que otros tres millones son aún extranjeros.

Los estudios de población francesa muestran su composición mayoritaria de ciudadanos de origen europeo, un 91,6%, de los cuales son franceses 85,0% y de otros países 6,6%. El 5,7% de la población proviene de países africanos, 3,0% de asiáticos y 0,6% de americanos. Esta composición es el resultado de la evolución migratoria y de la presencia significativa de población nacidas en Francia pero de padres extranjeros, generalmente inmigrantes que a través de los años fueron obteniendo la ciudadanía francesa.

La situación privilegiada en Europa Occidental, en el centro de una de las regiones históricamente más pobladas del mundo, ha favorecido unas tasas elevadas de poblamiento y de expansión demográficas, siendo el tercer país más poblado de la tierra hasta el siglo XVIII. Esta expansión experimentó una fuerte desaceleración en vísperas de la revolución industrial que se mantuvo hasta entrado el siglo XX, en paralelo con el incremento demográfico de las regiones limítrofes, especialmente hacia la centroeuropea, en el área de influencia de Alemania, y las Islas Británicas.

Por otra parte, y especialmente durante los siglos XVI a principios del XX, una parte de la población francesa se instaló en otras regiones del mundo, al abrigo de la expansión colonial, configurando la base de las características poblacionales y composición étnica de otros países, principalmente en el Quebec de Canadá, Haití y otras antiguas colonias africanas, asiáticas y de Oceanía. En América, en los territorios de soberanía francesa de San Pedro y Miquelón; la Guayana Francesa, Martinica y Guadalupe, a la base poblacional proveniente de la metrópoli, se añadió la de origen africano que junto con la mestiza, se ha convertido en el grupo étnico mayoritario. En Oceanía la emigración de franceses ha sido menor y centralizada en Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa, mientras que en el norte de África, una parte de la instalada en el Magreb conformó tras su repatriación a mediados del siglo XX la comunidad conocida como de los “pieds-noirs”.

También existe una presencia significativa de población de origen francés en otros países no directamente relacionados con sus colonias, principalmente de Hispanoamérica, como Puerto Rico, Argentina, Colombia, Perú, Chile, México y Uruguay.

Tras la Segunda Guerra Mundial y el periodo demográfico conocido como Baby boom, el lento estancamiento de las tasas de crecimiento ha sido menos marcado en Francia que en otros países de su entorno, manteniendo un nivel de natalidad destacado en Europa gracias a las políticas sociales aplicadas para su estímulo.

En Francia han nacido grandes inventores como los Hermanos Montgolfier (inventores del globo aerostático), Joseph-Nicéphore Niépce (químico, litógrafo y científico aficionado que inventó, junto a su hermano, un motor para barcos y, junto a Daguerre, la fotografía), Clément Ader (inventor del avión, un micrófono y los primeros perfeccionamientos del teléfono), los Hermanos Lumière (inventores del proyector cinematográfico), René Théophile Hyacinthe Laënnec (inventor del estetoscopio), Louis Pasteur (la técnica conocida como pasteurización) entre otros; cuyos aportes a la ciencia han sido decisivos en la historia de la humanidad. En Francia la educación es gratuita en todos sus niveles, tanto para los estudiantes franceses como para los extranjeros. En 2007 los gastos en educación alcanzaron el 28% del presupuesto del Estado.

Francia es el país con más Premios Nobel de Literatura. Tanto los ciudadanos franceses, como los francógrafos de otros países (como el belga Maurice Maeterlinck, el senegalés Léopold Sédar Senghor o el luxemburgués Daniel Herrendorf), componen lo que se denomina como literatura francesa, que ha marcado la literatura de importantes autores, países y lenguas. Tal es el caso del cubano Alejo Carpentier o del denominado boom latinoamericano.

Las primeras manifestaciones provienen del arte prehistórico, en estilo franco-cantábrico. La época carolingia marca el nacimiento de una escuela de iluminadores que se prolongará a lo largo de toda la Edad Media, culminando en las ilustraciones del libro de Las muy ricas horas del duque de Berry. Los pintores clásicos del siglo XVII francés son Poussin y Lorrain. En el siglo XVIII predomina el rococó, con Watteau, Boucher y Fragonard. A finales de siglo comienza el clasicismo de un Jacques-Louis David. El romanticismo está dominado por las figuras de Géricault y Delacroix. El paisaje realista de la Escuela de Barbizon tiene su continuación en artistas de un realismo más testimonial sobre la realidad social de su tiempo, como Millet y Courbet. A finales del siglo XIX París, convertida en centro de la pintura, ve nacer el impresionismo, precedido por la obra de Édouard Manet. A estos siguen Toulouse-Lautrec, Gauguin y Cézanne. Ya en el siglo XX, surgen los fauvistas en torno a Matisse y el cubismo de la mano de Georges Braque y el español Picasso que trabaja en París. Otros movimientos artísticos se van sucediendo en el París de entreguerras, decayendo como centro pictórico mundial después de la Segunda Guerra Mundial.

En Francia la escultura ha evolucionado desde antiguo por diversos estilos, sobresaliendo en todos ellos: Prehistórico, romano, cristiano, románico, gótico, renacentista, barroco y rococó, neoclásico (Frédéric Auguste Bartholdi: Estatua de la Libertad), romántico (Auguste Rodin: El pensador), y los contemporáneos.

En lo que se refiere a la arquitectura, los celtas dejaron su huella también en la erección de grandes monolitos o megalitos, y la presencia griega desde el siglo VI a. C. se recuerda hoy en la herencia clásica de Massalia (Marsella). El estilo romano tiene ejemplos en la Maison Carrée, templo romano edificado entre 138-161 a. C., o en el Pont du Gard construido entre los años 40 y 60 d. C., en Nimes y declarado patrimonio universal en 1985. En Francia se inventó el estilo gótico, plasmado en Catedrales como las de Chartres, Amiens, Notre Dame o Estrasburgo. El renacimiento surgido en Italia, tiene su estilo arquitectónico representado magistralmente en el Castillo de Blois o en el Palacio de Fontainebleau entre otros. El arte barroco (también de origen italiano), y el rococó (invención francesa) tienen obras extraordinarias en Francia. Tal es el caso del Palacio del Louvre y el Panteón de París entre tantos otros. El modernismo o arte moderno en arquitectura abarca todo el siglo XIX y la mitad del XX, y en él Gustave Eiffel revolucionó la teoría y práctica arquitectónica de su tiempo en la construcción de gigantescos puentes y en el empleo de materiales como el acero. Su obra más famosa es la llamada Torre Eiffel. Otro grande de la arquitectura universal es Le Corbusier, un innovador y funcionalista celebrado especialmente por sus aportes urbanísticos en las edificaciones de viviendas y conjuntos habitacionales.

En la música francesa desde antes del año 1000 se destaca el canto gregoriano empleado en las liturgias. En Francia se creó la polifonía. En la denominada Ars Antiqua, se le atribuye a Carlomagno el Scholae Cantorum (783). Los Juramentos de Estrasburgo es la obra lírica francesa más importante de la Edad Media, periodo en el que se desarrollan los Cantares de Gesta como el Cantar de Roldán. Francia fue la cuna de los trovadores en el siglo XII, así como del Ars Nova dos siglos más tarde. Durante el Romanticismo París se convierte en el centro musical del mundo y en la actualidad Francia mantiene un lugar privilegiado en la creación musical gracias a nuevas generaciones de compositores. Dentro de los exponentes de la música popular francesa, se encuentran figuras como Edith Piaf, Dalida, Charles Aznavour y Gilbert Becaud.

La mejor participación de Francia en los Juegos Olímpicos fue en 1900 en París, ciudad que ha acogido el certamen en dos ocasiones. Aparte la delegación gala nunca ha bajado de los 10 primeros lugares siendo una potencia a nivel olimpiadas y deportiva.

Los deportes individuales están bien implantados en Francia. Así por ejemplo el Tour de Francia, celebrado anualmente en el mes de julio desde 1903, es la competición ciclística más prestigiosa del calendario profesional. El Torneo Roland Garros en París es uno de los torneos más cosmopolitas del Grand Slam. En lo referente a las artes marciales, Francia también destaca entre uno de los mejores de Europa. Pues la que más domina hasta el día de hoy es el karate, el judo y el savate (box francés), este último uno de los más difundidos en el mundo principalmente en los torneos del Knock Out. En Judo destaca como uno de los más importantes en la historia del mundo, el francés David Douillet con diversas participaciones y premiaciones a lo largo de su trayectoria en este deporte.

En cuanto a los deportes de equipo, la Selección de fútbol de Francia es uno de los combinados nacionales más importantes a nivel mundial. Obtuvo el campeonato mundial de 1998, y en el 2006 obtuvo el subcampeonato gracias a la generación dorada liderada por Zinedine Zidane. Este mismo conjunto obtuvo la Eurocopa 2000 y las Copas Confederaciones de 2001 y 2003. Por su parte la Selección de rugby de Francia una de las mejores del mundo siendo la que cuenta con más títulos al igual que Inglaterra. También la Selección de baloncesto de Francia es igualmente uno de los mejores combinados nacionales más importantes a nivel mundial. Obtuvo el quinto puesto en el Campeonato mundial de baloncesto de 2006.

El idioma oficial es el francés, proveniente del franciano, variante lingüística hablada en la Isla de Francia que a principios de la Edad Media y, a lo largo de los siglos, se ha impuesto al resto de lenguas y variantes lingüísticas que se hablan en cualquier parte del territorio.

A menudo, esta imposición del francés ha sido fruto de decisiones políticas tomadas a lo largo de la historia, con el objetivo de crear un Estado uniformizado lingüísticamente. De hecho, el artículo 2 de la Constitución francesa de 1958 dice textualmente que «La langue de la République est le français».

Este artículo ha servido para no permitir el uso oficial en los ámbitos de uso cultos de las lenguas que se hablan en Francia: el catalán, el bretón, el corso, el occitano, el provenzal, el franco-provenzal, el vasco y el alsaciano. Sólo se ha permitido la enseñanza de alguna de estas lenguas como segunda lengua extranjera optativa en la escuela pública. La inmigración proveniente de fuera del país, así como de regiones exclusivamente francófonas, hace que el porcentaje de hablantes de estas lenguas sea cada vez más bajo.

Es uno de los estados que no han firmado la Carta europea de las lenguas minoritarias. A pesar de todo, hoy en día, algunas instituciones privadas han procurado fomentar el uso de estas lenguas creando medios de comunicación, creando escuelas primarias y secundarias para enseñar estas lenguas o convocar actos reivindicativos a favor de una política lingüística alternativa.

La República Francesa oficialmente es un estado laico., secular y que tiene la libertad religiosa como un derecho constitucional, aunque algunas organizaciones como la Cienciología, la Iglesia de la Unificación, la Orden del Templo Solar o los Niños de Dios son consideradas de culto.

Según una encuesta de enero de 2007 hecha por las Noticias Católicas Mundiales, en su población están representadas las principales confesiones religiosas: católica 51%, agnósticos y no religiosos 31%, musulmana 6%, protestante 2%, judía 1,5%, budista 1%, ortodoxa 0,5%, otras 7%. En otra encuesta, la proporción de no religiosos es igual al 27%, el 10 % se identifica como de otras religiones o sin opinión, el 4% se identifica como musulmán, el 3% se identifica como protestante y el 1% se identifica como judío.

Según el más reciente eurobarómetro del año 2005, el 34% de los ciudadanos franceses respondió que "ellos creen que hay un dios", mientras que el 27% contestó que "ellos creen que hay algún tipo de espíritu o de fuerza" y el 33% que "ellos no creen que haya ningún tipo de espíritu, dios, o fuerza". Otro estudio da el 32% de personas que se declara atea, y otro 32% que se declara "escéptico sobre la existencia de Dios, pero no un ateo".

La comunidad de judíos en Francia se cuenta aproximadamente en 600.000 según el Congreso Mundial Judío y es el grupo de Europa. Las estimaciones del número de musulmanes varían mucho. Según el censo de 1999 había sólo 3.7 millones de personas (el 6.3 % de la población total). En 2003, el Ministerio de los asuntos interiores estimó el número total entre 5 y 6 millones. Hay aproximadamente entre 200.000 a 1 millón de inmigrantes ilegales.

Caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa (tanto cultural como de materias primas) pero también por su refinamiento está considerada como una de las principales del mundo. Su influencia se deja sentir en casi todas las cocinas de mundo occidental que han ido incorporando a sus bases conocimientos técnicos de la cocina francesa y a través del renombre internacional de sus principales chefs, como Taillevent, La Varenne, Carême, Escoffier, Ducasse o Bocuse.

En la actualidad un grupo de chefs y gastrónomos con el beneplácito del presidente de la República Nicolas Sarkozy abogan por que la Gastronomía Francesa sea incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Al principio



Francia Libre

Bandera de Francia

Francia libre o Francia combatiente, nombre dado al gobierno en el exilio francés fundado por Charles de Gaulle en junio de 1940 y que tuvo su sede en Londres.

Esta fue la entidad política y militar que participó en la guerra contra la Alemania nazi y la Italia fascista. Alineada como potencia aliada atrajo a las colonias francesas de ultramar, utilizó a parte de la flota y de la Legión extranjera en acciones militares contra el Eje y reorganizó todas las armas francesas bajo la Cruz de Lorena, hasta obtener la victoria y la liberación de Francia . En el frente interior organizó a la resistencia francesa.

La fundación de la Francia libre se precisa en el 18 de junio de 1940, fecha en que el General Charles de Gaulle dirige el llamamiento del 18 de junio de 1940 a los franceses desde la BBC de Londres para continuar combatiendo al enemigo bajo la promesa de la victoria final y la liberación de Francia, tanto del gobierno legal (en ese momento en proceso de formación) como del invasor alemán.

Por otro lado debe tomarse en cuenta que la Francia libre fue creación personal del General de Gaulle, contra la frialdad inglesa y el derrotismo de sus propios compatriotas, por lo que es posible asumir que la Francia libre nace en el momento en que de Gaulle decide formarla y dirigirla lo cual ocurre el 17 de junio de 1940, cuando abandona el suelo francés y solicita los micrófonos de la BBC para hacer el llamado de liberación.

Es importante mencionar varios hechos relacionados con este acontecimiento. En primer lugar de Gaulle abandona Francia con una misión ante el alto mando inglés pero, en el momento de abordar el avión con el cual viaja a Londres, los acontecimientos ya se habían precipitado en favor del armisticio y de Gaulle decide formar el gobierno combatiente en Inglaterra. Por otro lado el patriotismo del General de Gaulle le hubiera impedido aceptar que la Francia libre fuera una creación inglesa, como lo diría la propaganda del Gobierno de Vichy.

Durante la Primera Guerra Mundial , donde adquirió el grado de Capitán, Charles de Gaulle se percató de la importancia que adquirirían las unidades motorizadas en las confrontaciones bélicas subsecuentes, sin embargo, durante el periodo de entreguerras los gobiernos franceses desdeñaron a este tipo de equipamiento militar, razón por la cual de Gaulle insistió ante sus superiores en que se formaran estas unidades previendo un próximo conflicto con Alemania, finalmente y ya en los prolegomenos de la invasión alemana, conocida como la Batalla de Francia, logró que se formaran algunas unidades motorizadas totalmente, las cuales fueron puestas bajo su mando, sin embargo este logro le atrajo gran animosidad en su contra por otros militares y funcionarios civiles de la Tercera República Francesa. Las unidades mecanizadas tuvieron un desempeño sobresaliente durante la ocupación alemana del territorio francés y retrasaron el avance germano, dándole a de Gaulle un gran prestigio.

Tanto los altos mandos franceses e ingleses creyeron que el enfrentamiento militar con Alemania sería a partir de las mismas estrategias y con las mismas armas que se utilizaron en la Primera Guerra Mundial , lo cual resultó un cálculo fallido, ya que Alemania utilizo enteramente una fuerza mecanizada tanto en el mar, en la tierra y en el aire, mientras que los aliados franco ingleses se prepararon para una reedición de la guerra de las trincheras , en este sentido el baluarte fue la fallida Línea Maginot .

El despliegue militar alemán fue contundente al invadir a Francia y sembró entre los militares y políticos franceses una serie de medidas que condujeron al armisticio entre Francia y Alemania, con la consecuente humillación para la primera que en ese momento era la segunda superpotencia europea, después de Inglaterra. De Gaulle empeñó todo su poder de persuasión para evitar el armisticio, que significaba la abolición de la República y de las instituciones democráticas y la pérdida de la soberanía del Estado francés, para ello propuso el traslado al exilio del Gobierno legítimo, a las colonias en especial a Argel, pero el ánimo derrotista favoreció a la postura del General Philippe Pétain el héroe de la Primera Guerra Mundial, quien abiertamente promovió la firma de la rendición condicionada a que Alemania reconociera a un gobierno francés autónomo, que resultó en el de Vichy que se redujo al sur de Francia en tanto que, se reconoció y legitimó el dominio alemán de la costa atlántica del país.

No obstante lo anterior, el Gobierno de Vichy fue cómplice de las atrocidades nazis y se sometió a los dictados de Alemania.

El armisticio se firmó el 22 de junio de 1940.

Nace en el mismo momento en que De Gaulle abandona a la Francia ocupada por la Alemania nazi y el último gobierno de la Tercera República, presidido por el Sr. Paul Reynard se dispone a entregar el poder al General Philippe Pétain, que encabeza al grupo de militares que pugnan por un armisticio con Alemania, esto es el 17 de junio de 1940.

El día siguiente, 18 de junio a las 6 de la tarde, el General De Gaulle pronunció desde la BBC de Londres el apasionado discurso que proclamó el nacimiento de la Francia Libre y es hasta hoy una de las piezas políticas fundamentales de esa nación.

La Francia Libre adopta por emblema a La Cruz de Lorena.

Al principio



Hispano-Suiza

Hispano-Suiza modelo "La sardina" de 1914.

Hispano-Suiza fue una empresa española de automóviles de lujo y competición, que tuvo también su vertiente en los diseños de motores de aviación, marinos, vehículos de transporte y bélicos así como armas. La marca fue fundada en Barcelona en 1904 por los empresarios españoles Damián Mateu y Francisco Seix junto al ingeniero suizo Marc Birkigt. La empresa tuvo un gran desarrollo durante la segunda y tercera décadas del siglo XX hasta que fue vendida al INI (Instituto Nacional de Industria), en el año 1946.

La "Compañía General Española de Coches Automóviles Emilio de la Cuadra, Sociedad en Comandita", era una empresa barcelonesa fundada en septiembre de 1898 por el militar Emilio de La Cuadra Albiol. Estaba situada en la calle Diputación esquina con Paseo de San Juan, de la ciudad condal. Además de fabricar automóviles también llevaba la representación de los coches Benz.

A sugerencia de Carlos Vellino, ingeniero de origen suizo que trabaja en la fábrica, de la Cuadra contrata en agosto de 1899 a un joven ingeniero suizo de 21 años que llevaba trabajando en Barcelona desde hace varios meses, Marc Charles Birkigt Anen.

Debido al fracaso del motor eléctrico, al hacer la demostración pública en agosto de 1900 una vez convocada la prensa, Vellino abandona la empresa y Marc Birkigt es nombrado director técnico.

Si bien el diseño del automóvil eléctrico resultó un fracaso, interrrumpiédose su fabricación en 1900, Marc Birkigt, entretanto, había estudiado los coches Benz que representaba la empresa, centrándose principalmente en la parte mecánica. De este modo, Birkigt se dio cuenta de las enormes posibilidades del motor de explosión llegando a la conclusión de que éste sería el futuro de la automoción.

De esta manera, Marc Birkigt construyó varias unidades en 1900 para probar un motor de explosión que resultó un éxito gracias a su gran calidad, sencillez y funcionalidad, destacándose claramente sobre los restantes del mercado. Birkigt diseñó dos motores, ambos de dos cilindros de 4,5 y 7 CV respectivamente. A mediados de 1901 los vehículos de La Cuadra comenzaron a estar listos.

Sin embargo la capacidad financiera de La Cuadra era muy limitada, lo que unido a la huelga general de mayo de 1901 y a las escasas ventas de los automóviles Benz, provocan que Emilio de la Cuadra declarase la suspensión de pagos en ese mismo año. De la Cuadra solicitó reingresar en el ejército.

La empresa fabricó solamente unos cinco ejemplares de la serie de seis que tenía prevista.

Un año más tarde, en noviembre de 1902, José María Castro Fernández, uno de los principales acreedores de La Cuadra constituye, una vez conseguido apoyo financiero, la sociedad "J. Castro, Sociedad en Comandita, Constructor Hispano-Suiza de Automóviles".

El ingeniero suizo Marc Birkigt es el director técnico de la firma y forma parte de la nueva sociedad en calidad de socio industrial, por lo que se adopta la denominación de Hispano-Suiza por primera vez.

Castro adquiere toda las instalaciones, maquinaria y utillaje de Emilio de la Cuadra e instala su firma en la calle Floridablanca de Barcelona. La nueva compañía empieza por acabar los vehículos que habían quedado a mitad del proceso de fabricación. Mientras tanto Birkigt trabaja en el diseño de un nuevo motor, un bicilindro derivado del último motor que diseñó para Emilio de la Cuadra con una potencia de 10 CV y que será montado en el primer modelo que Castro presenta como coche propio en 1903.

El nuevo modelo de Castro tuvo un gran éxito de acogida y se vendieron al menos cuatro unidades, una de ellas en 1903 al empresario del sector de las artes gráficas Francisco Seix, gran admirador de los diseños de Marc Birkigt y que a su vez ya tenía un pequeño bicilindro de La Cuadra.

Entre tanto Marc Birkigt ya estaba trabajando en el desarrollo de un nuevo motor, un 4 cilindros de 2.545 cc y 14 CV. Fue el primer 4 cilindros creado por Birkigt y presentaba como novedad la aparición de dos árboles de levas, uno para la admisión y otro para el escape.

Pero de nuevo, al igual que le ocurrió a su predecesor, las condiciones económicas para continuar con la actividad no fueron las más favorables y el capital se agotó pronto. Aunque también quebró esta nueva empresa, gracias al éxito de sus nuevos automóviles, Birkigt ganó fama por su ingenio y talento como diseñador de motores.

En marzo de 1904 se cerró la compañía, cuando Birkigt estaba en pleno diseño de un nuevo motor, una evolución del 14 CV.

Cuando la compañía J. Castro se arruina Francisco Seix Zaya convence a su amigo, el abogado y empresario del sector metalúrgico Damián Mateu y Bisa, que a su vez era acreedor de Castro, para que se haga cargo de la industria. Damián Mateu también escuchó los razonamientos de Birkigt y se interesó por el futuro del automovilismo.

Como resultado de estas conversaciones iniciales aparece el 1 de abril de 1904 un estudio de viabilidad en el que se hace un estudio exhaustivo de los motivos por los que tanto de La Cuadra como Castro han fracasado en sus respectivos proyectos. Básicamente el estudio concluye que el principal problema de las anteriores empresas fue la falta de recursos financieros suficientes para hacer frente al desarrollo de prototipos y la compra de maquinaria apropiada.

Es así que el 14 de junio de 1904 se constituye una nueva sociedad; "La Hispano-Suiza, Fábrica de Automóviles, S. A.". Damián Mateu será el presidente, Francisco Seix vicepresidente y Marc Birkigt el director técnico.

El capital de la empresa se cifra en 500.000 pesetas (3.005 €) de las cuales se emiten la mitad en 1904, y al año siguiente la mitad restante, quedando así 1.000 acciones de 500 pesetas (3 €).

En las mismas instalaciones de J. Castro de la calle Floridablanca comenzaron los trabajos de la nueva empresa. En un primer momento la actividad se centró en concluir los automóviles Castro que habían quedado pendientes. Así a finales de 1904 se entregaron dos Castro de 10 CV y los dos primeros coches que se ponen a la venta con el nombre de Hispano-Suiza, ambos de 14 CV, uno de ellos es adquirido por un argentino a un precio de 14.000 pesetas (84,14 €) de la época.

El Castro 14/16 CV fue la base del primer Hispano-Suiza, de 20 CV y 3.770 cc, que se pone a la venta en los primeros días de enero de 1905. Este modelo será el de más éxito de esta primera serie y con el que se iniciarán los triunfos en el mundo de la competición.

En agosto de 1905 Marc Birkigt viajó a Ginebra, acompañado por el agente comercial de la marca, Ernest Stofler, para cerrar un convenio por el que la "Société d'Automobiles à Génève" adquiría los derechos de fabricación de coches bajo licencia de Hispano-Suiza.

Gracias a su fiabilidad, calidad y prestancia, los automóviles Hispano-Suiza fueron pronto considerados como automóviles de lujo y símbolos de prestigio social, además eran lo suficientemente rápidos como para hacerse un hueco en las incipientes carreras de coches y triunfar en múltiples competiciones.

Como era costumbre en la época, los fabricantes de automóviles de lujo entregaban únicamente el chasis y el motor y correspondía al cliente escoger al carrocero de su elección para que construyese la carrocería según sus gustos y especificaciones. Lógicamente los mejores carroceros de Europa "vistieron" a los Hispanos.

El rey de España, Alfonso XIII, era un gran aficionado al mundo del automóvil y pronto tuvo un gran interés por la marca, gracias a la labor del agente de ventas de Hispano-Suiza, Francisco Abadal, que tanto ayudaría a la buena reputación y éxito de la marca española tanto en el campo de la competición como en el publicitario, presentando al monarca un coche de 20 CV en 1905 del que quedó sorprendido por su resistencia y fiabilidad. En concreto un modelo de 4 cilindros y 20 CV fue entregado al rey en el año 1907.

Este fue el comienzo de una estrecha relación entre la mítica casa y el monarca español, que siempre fue un gran partidario de la misma y que llegó a tener muchos de los modelos que fabricó la firma, e incluso compró en 1910 250 acciones y participó en las ampliaciones de capital de 1915 y 1916, llegando a poseer el 8% de las acciones. Este interés hizo que el rey, el cual era considerado toda una autoridad en el mundo del automovilismo, promocionase la marca en los círculos de la alta sociedad y que contribuyera, entre otros, a la difusión del buen nombre y fama de Hispano-Suiza, siendo apreciados como coches fiables, potentes y de categoría.

A partir de 1906, la Hispano-Suiza se presentó en los salones del automóvil, como el de París o el de Londres, provocando la admiración y curiosidad, a la vez que el reconocimiento de sus cualidades, entre el numeroso público asistente. El capital se amplió hasta 1.500.000 pesetas (9.015 €) y se adquirió el terreno de "La Sagrera" para la instalación de una nueva fábrica con el objetivo de satisfacer el constante aumento del número de clientes.

Poco a poco Hispano-Suiza fue completando su gama de modelos, que ya se extendía desde un pequeño utilitario de 12/15 CV hasta un gran 60/75 CV de 6 cilindros creado para rivalizar con los modelos más lujosos de distintas marcas automovilísticas, al cual correspondería el honor de ser el primer coche de 6 cilindros fabricado en España. En 1908 la firma alcanzó la cifra de 250 unidades vendidas, destinadas al uso de ciudad y turístico en 24 series distintas, correspondientes a modelos de motores de 4 cilindros de potencias 20/30, 24/30 y 30/40 CV.

El rey Alfonso XIII solicitó a Birkigt que fabricara un modelo deportivo de serie basado en los victoriosos coches de carrera de la marca, de esta forma nació un deportivo de 15/45 CV al que se denominó posteriormente "Alfonso XIII" en honor al rey y que constituyó uno de los mejores coches de la Belle Époque. Sus cualidades de potencia, ligereza y estabilidad, inusuales en aquel tiempo, así como el patrocinio real, provocaron que fuese un automóvil demandado.

Los talleres de la calle Floridablanca pronto se quedaron pequeños y como consecuencia del constante incremento de la demanda, la producción se traslada en 1907 a una nueva fábrica en La Sagrera (Barcelona), de mayor tamaño y más moderna.

Por otra parte, ya en 1906 Hispano-Suiza comenzaba sus incursiones fuera del mundo del automóvil, con la construcción de un motor marino de 20 CV a petición de los prácticos del puerto de Barcelona, creando otro motor de 12 CV en 1909 para la misma finalidad portuaria. La marca también construyó motores marinos aplicables asimismo al deporte náutico. A partir de 1918, además de los ya citados, se crearon los motores de 30/40 y 40/50 CV, motores que, con los años, se fueron renovando por otros modelos más modernos y en consonancia con los fines a los que estaban destinados.

Desde 1908 Hispano-Suiza fabricó chasis industriales para omnibús, camiones y ambulancias.

Con la mejora de los motores, Hispano-Suiza lanzó al mercado en 1909 varios modelos con destino al transporte público, contribuyendo decisivamente a la creación de muchas empresas de transportes de pasajeros y correo, adoptando todas ellas el nombre de Hispano-Suiza en su razón social, como por ejemplo la Hispano Alto-Aragonesa, la Hispano-Hilariense, la Hispano-Manresana, etc. Es de destacar la política de ventas de las "viajeras" (autobuses) que siguió la compañía; si alguien estaba interesado en comprar un autobús, sólo tenía que solicitarlo. Entonces, tras un estudio económico de viabilidad, se creaba una sociedad conjunta con Hispano-Suiza en la que ésta aportaba como capital el vehículo y el otro socio su trabajo. Cuando los beneficios repartidos por la sociedad igualaban el monto del vehículo más los intereses, ésta se disolvía.

En esos momentos, Hispano-Suiza comenzó a participar en carreras de forma oficial. El espaldarazo definitivo para la marca llegó en septiembre de 1910, cuando sus pequeños autos de competición quedaron vencedores en los Grand Prix de Ostende y Boulogne, las pruebas automovilísticas de mayor repercusión entre las que se celebraban por entonces.

Pero en 1910, cuando la empresa empezaba a tener éxito comercial, estalló una huelga de trabajadores que amenazó con el hundimiento de la compañía. Como consecuencia de la misma se tuvieron que cancelar muchos pedidos, tanto nacionales como extranjeros, se suspendieron las representaciones en los territorios extranjeros y se perdieron trabajadores especializados en la fabricación de automóviles, todo lo cual supuso una pérdida de producción de un tercio.

Como consecuencia de este golpe a la compañía, entre otras razones, ésta decidió instalar una fábrica sucursal en 1911, en Levallois-Perret (muy cerca de París), para mantener el ritmo de producción y satisfacer el constante aumento de pedidos, en especial los del Hispano-Suiza Alfonso XIII.

Marc Birkigt, a petición del Consejo de Administración de la empresa, se traslada a vivir junto con su familia a París en 1911 para organizar y dirigir la producción de la nueva fábrica. Esta decisión tuvo consecuencias muy favorables para el desarrollo de la sociedad, ya que se disponía de mayores cantidades de materias primas, habían muchas empresas auxiliares de la automoción que podían abastecer mejor a la fábrica de Hispano-Suiza, se disponía de una mano de obra más cualificada, las exportaciones podían ser más rápidas y a menor costo y se accedía al lucrativo mercado francés. En 1912, la factoría de París superó la producción de su homónima de Barcelona. En ese mismo año, la empresa experimenta la sobrealimentación con compresores mecánicos aunque poco después fracasaron con unos motores con válvulas en cabeza.

En 1913, una vez finalizado el contrato de arrendamiento de las instalaciones que utilizaba la fábrica francesa, Birkigt también hubo de encargarse del traslado de la producción a Bois-Colombes (cerca de París). Así, en el año 1914 la factoría ya estaba lista para continuar con la actividad, aunque la nueva instalación tuvo que dedicarse a los pocos meses de su inauguración a la fabricación de armamento para el ejército francés a causa de la Primera Guerra Mundial.

En ese mismo año se empezó a fabricar un nuevo diseño del Alfonso XIII con 16 válvulas y un nuevo vehículo de color plata y carrocería de aluminio conocido como "La sardina", que acumuló un espectacular palmarés de carreras en cuesta.

En 1914 estalló la Primera Guerra Mundial y la casa Hispano-Suiza tuvo que afrontar una etapa decisiva en su desarrollo. Dados los hechos, Birkigt y su familia se trasladaron de nuevo a Barcelona, regresando otra vez a París después de la contienda.

1915 marcó un hito en la historia de la marca, ya que en ese año Marc Birkigt terminó en Barcelona su primer motor de aviación. Los motores Hispano-Suiza serían de una gran relevancia durante la gran guerra contribuyendo a la victoria aliada. Asimismo estudió el desarrollo de un nuevo motor que tenía el mismo principio mecánico que el de los coches de competición, basado en la tecnología de mando directo. Este desarrollo tuvo una gran importancia en el mundo automovilístico de la época. Pero la fábrica francesa tuvo que paralizarse durante la guerra y la española sufrió grandes problemas de abastecimiento, debiendo recurrir al mercado norteamericano. En España la demanda interna se vio fuertemente multiplicada a causa de los pedidos del Ministerio de la Guerra y los dirigentes de Hispano-Suiza se vieron obligados a triplicar la producción en la factoría de La Sagrera.

España carecía de suficientes recursos mecánicos como para abastecer a la aviación de la Gran Guerra. De este modo el gobierno español encargó la producción de motores de aviación a la fábrica Hispano-Suiza. A los motores de aviación se le aplicaron los principios del mando directo. Nació así un motor de 8 cilindros en V con otro nuevo avance, los bloques de aleación de aluminio, que aligeraron notablemente el peso de los motores pero desarrollando la misma potencia. Los países aliados presentes en la guerra comprobaron que los motores diseñados por Hispano-Suiza superaban con facilidad a los motores con los que contaban inicialmente. En consecuencia, los pedidos empezaron a aumentar, pero como las fábricas de Hispano-Suiza no tenían la capacidad de fabricación suficiente para abastecer a todos los países, la firma vendió licencias de sus motores a varios fabricantes en distintos países como Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Italia, Japón, Rusia, etc.

Se llegaron a fabricar 49.893 motores de avión Hispano-Suiza producidos directamente por la empresa o bien bajo licencia, que obtuvieron óptimos resultados en pruebas de resistencia, llegando a soportar las 50 horas de funcionamiento ininterrumpido. Cabe destacar que aunque la producción de automóviles de lujo daba prestigio a la marca, con el tiempo el principal volúmen de negocio lo constituyeron los motores para aviones, en especial en Francia aunque sucedió lo mismo en España. Algo similar pasaría en Rolls-Royce.

Aunque Hispano-Suiza experimentó por aquel entonces un gran impulso gracias a los beneficios obtenidos en la Primera Guerra Mundial, el gobierno francés presentó una demanda contra la misma gravándola con un impuesto extraordinario y arbitrario, argumentando que durante la guerra había acumulado un gran capital.

En 1920, las exigencias de la administración francesa eran cada vez mayores, demandando cantidades de dinero que afectaban al capital social de la compañía. Damián Mateu se negó a pagar alegando que era una empresa española y que conforme al tratado de 1862 ninguna empresa española pagaría impuestos en suelo francés ni viceversa. Pero el estado francés desestimó estos argumentos y procedió al embargo de todas las fábricas y propiedades que tuviera la firma en Francia.

Damián Mateu logró involucrar al gobierno español, provocándose así un conflicto entre gobiernos. Este se prolongó hasta 1922 en que las dos partes se pusieron de acuerdo para aceptar el laudo del antiguo presidente de la Confederación Helvética, Gustave Ador. Éste falló a favor de España e Hispano-Suiza. En virtud del acuerdo, la sucursal francesa pasaría a tener entidad propia y sería gestionada por una sociedad autónoma francesa, la "Societé Française Hispano Suiza, S. A.", donde Birkigt ocuparía el cargo de vicepresidente. La nueva sociedad tenía derecho a usar la marca y las patentes de Hispano-Suiza, si bien la casa matriz española poseía la mayoría de las acciones de la empresa filial francesa.

Desde Francia Birkigt siempre mantuvo los lazos laborales y técnicos entre las mismas en calidad de inventor y director técnico de ambas, diseñando los vehículos y motores de todas las fábricas.

Los éxitos cosechados por la marca española con sus motores de aviación durante la Primera Guerra Mundial, provocaron que su capital creciera enormemente, dando como resultado 6.500.000 pesetas de capital (39.065 €) en 1915 y 10.000.000 de pesetas (60.100 €) en 1918. Dada la creciente demanda, se adquirieron más terrenos en La Sagrera y se abrió una nueva fábrica en 1915 en la localidad de Ripoll para establecer las secciones auxiliares de la empresa.

Desde ese momento, la Hispano-Suiza lució un nuevo emblema junto con las banderas de España y Suiza: la cigüeña, en honor a una escuadrilla francesa de aviación equipada con motores Hispano-Suiza, la cual había destacado por sus victorias en la guerra con unos cazas que tenían pintados este ave en el fuselaje de los aviones. Cuando en 1917 murió uno de los pilotos más destacados de la aviación aliada, Georges Guynemer, miembro de la citada escuadrilla de las cigüeñas, Hispano-Suiza en homenaje al héroe, adoptó la cigüeña como mascota de la marca.

La primera aparición de la cigüeña plateada se produjo en el Salón del Automóvil de París de 1919, sobre el capó del nuevo Hispano Suiza H6B, un coche lujoso, vanguardista y de sofisticada técnica que montaba los nuevos motores basados en los de aviación. El vehículo incorporaba además una primicia mundial: los frenos servoasistidos. Muy pronto, otras marcas como Rolls-Royce, Renault o General Motors pidieron la patente a Hispano-Suiza, debido a que este era un sistema eficaz para frenar adecuadamente coches de mucho peso, como las grandes berlinas de lujo.

Como consecuencia de las fuertes tensiones laborales, en Barcelona se paralizó casi totalmente la producción en 1919.

En el año 1920 se reemprendió la producción en la factoría francesa de Bois-Colombes con el nuevo chasis del H6B, un coche adelantado a su tiempo equipado con motor de seis cilindros y 6.6 L, capaz de alcanzar los 150 km/h. El modelo fue creado con el objetivo de competir con Rolls-Royce y fue todo un éxito en el mercado.

Asimismo en enero de 1920 los reyes de España inauguraron la nueva factoría Hispano en Guadalajara, solicitada por Alfonso XIII a Damián Mateu para garantizar el suministro de coches, camiones y motores de aviación para el ejército español. La nueva sociedad se había constituido en 1917 con el nombre de; "La Hispano, Fábrica de automóviles y material de guerra, Sociedad Limitada". Si bien Mateu era su presidente y los diseños de Birkigt, decidieron darle una entidad independiente. En ella se fabricaron unos pocos automóviles económicos que no incorporaban la bandera de Suiza en el escudo, como el modelo "Guadalajara", un utilitario tipo 24 de 8/10 CV, pero sobre todo se produjeron camiones para uso civil y castrense, cañones y material militar. Durante ese periodo también se produjeron algunos vehículos acorazados de combate y se creó además una sección independiente destinada a la construcción aeronáutica, la Hispano Aircraft, que llegó a contar con aeródromo propio.

Es de destacar la victoria en 1921 del rey Alfonso XIII en la carrera de "La Cuesta de las Perdices" (Madrid), estableciendo una nueva marca con su torpedo H6 de serie, consiguiendo muy buenas críticas entre el público y entendidos.

Paralelamente, en 1924 Hispano-Suiza sigue batiendo récords con el nuevo modelo H6C lanzado por la fábrica de París, de 160 CV y que superaba los 150 km/h, siendo el coche más veloz de su tiempo. Se diseñaron 2 versiones, uno de chasis largo de lujo y otro de chasis corto para la competición. Ese año se venden dos automóviles H6C de chasis corto a Gran Bretaña, uno al capitán Kingston y otro a Wolf Barnato, este último batió 8 récords mundiales en noviembre de 1924 en el autódromo de Brooklands. Con el paso de los años siguen acumulándose victorias con el H6C de chasis corto en España, Reino Unido y Estados Unidos, en donde Charles Weyman vence a un Stutz a bordo de su H6C en el Circuito de Indianápolis en septiembre de 1928. En 1929 se inician en Barcelona la construcción del H6C bis versión mejorada y el T64.

En 1925 Carlos Ballester consiguió la representación de la marca Hispano-Suiza en Argentina. El acuerdo contemplaba en una primera fase la importación de los chasis y posterior construcción de las carrocerías en el país, para posteriormente ser fabricados en su totalidad. Se creó así la sociedad "Hispano-Argentina, Fábrica de Automóviles S. A. (HAFDASA)", destinada a la producción de automóviles y motores Hispano-Suiza, además de piezas y repuestos para esta y otras marcas de automóviles, camiones y ómnibus. Entre los modelos fabricados destaca el T49, estimándose el número de ejemplares producidos en torno a los 200. La Hispano-Argentina llegó a producir motores diesel propios, de hasta 150 CV. Con ellos equiparon camiones y autobuses que poco tenían que ver con los Hispano-Suiza españoles.

Desde 1926 hasta 1929 también se fabricó el exitoso H6B, bajo licencia, en territorio de la antigua Checoslovaquia por parte de la marca Škoda. Primeramente ensamblando los componentes recibidos desde Francia, para posteriormente fabricar y ensamblar el coche en su totalidad. Se llegaron a construir unos 150 coches que fueron denominados como "Škoda-Hispano-Suiza 25/100 PS".

En 1928 se lanzó en Francia un nuevo modelo, el supremo 56 de 46 CV y 6 cilindros de acero niturado que como los anteriores confirmó la superior calidad de la marca en tecnología, diseño y elegancia.

En el mundo de la aviación cabe destacar el vuelo del Jesús del Gran Poder en 1929, un avión Breguet 19 impulsado por un motor Hispano-Suiza de 600 CV, que cruzó el Océano Atlántico desde Sevilla hasta Bahía (Brasil), y poco después, un aeroplano equipado con un motor diseñado por Marc Birkigt realizó un vuelo histórico al recorrer sin escalas el trayecto París - Nueva York. Sería la mayor hazaña de la época.

Prueba del crecimiento económico experimentado en Europa durante los años 20 son las dos exposiciones celebradas en España en 1929. La primera fue la Exposición Ibero-Americana de Sevilla, en ella el pabellón de Hispano-Suiza estaba situado en la Avenida de Portugal, obra del arquitecto Vicente Traver y que ocupaba una superficie de 1.500 metros cuadrados. En ese mismo año también se organizó la Exposición Internacional de Barcelona, estando ubicado el pabellón de la firma en la avenida del Mirador frente al Palacio Nacional de Montjuic.

Testimonio del éxito y la fama conseguida en toda Europa fue la cartera de clientes de Hispano-Suiza, la cual destacaba por su prestigio a todos los niveles; el rey Alfonso XIII, el rey Gustavo V de Suecia, Carlos II de Rumania, Abbas II Hilmi de Egipto, el rey de Afganistán, el príncipe Luis II de Mónaco, el príncipe consorte de Gran Bretaña, el Sha de Persia, el príncipe Dimitri de Rusia, Lord Mountbatten. Por otra parte, la burguesía y la élite industrial y financiera se sintió igualmente atraída por esta célebre marca digna de reyes, solamente comparable a otras grandes firmas de lujo como Rolls-Royce, Duesenberg o Mercedes-Benz. Famosos clientes de Hispano-Suiza fueron Guggenheim, Vanderbilt, Rothschild, André Citroën, Edsel Ford, René Lacoste, Cartier, Bacardí, Cointreau, Tissot, Bulova, Albert Einstein o Pablo Picasso entre otros.

La Hispano-Suiza francesa presentó en el Salón del Automóvil de París de 1931 el J12, un coche caracterizado por su lujo y su buen diseño. El J12 era un coche de características inauditas en aquella fecha: con un motor muy elástico, veloz y silencioso de 12 cilindros, 9500 cc, y 220 CV, superaba los 170 km/h y podía pasar de 0 a 100 en 12 segundos.

La factoría de París dejó de fabricar en 1934 el mítico H6 después de 15 años en producción así como el Hispano Suiza Junior, si bien este último continuó fabricándose en Barcelona. En ese mismo año Marc Birkigt completó en Francia el diseño del K6, de 6 cilindros y 30 CV, el último automóvil de lujo diseñado por el ingeniero suizo.

En 1938, el último año que se hacen automóviles Hispano-Suiza en Francia, Marc Birkigt dejó como jefe de producción de la fábrica de Bois-Colombes a su yerno Maurice Heurteux, trasladándose a Ginebra junto con su hijo Louis para dirigir una nueva empresa, "La Hispano-Suiza (Suisse), S. A.".

El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República Española, perdiendo la marca uno de sus más importantes patrocinadores: Alfonso XIII, que marchó al exilio. Por decreto del nuevo gobierno, la bandera tricolor republicana (rojo-amarillo-violeta) reemplazó a la bandera monárquica (rojo-amarillo-rojo) en el escudo de los Hispanos producidos en Barcelona.

El cambio de régimen, que pasó de un gobierno apoyado en la aristocracia y la burguesía a uno de carácter mucho más popular, afectó desde un principio a la imagen de Hispano-Suiza y lo que hasta entoces había sido un signo de distinción se convirtió en una especie de provocación, a esto hay que añadir las trabas burocráticas para la importación de materias primas. Todo esto se traduce en una disminución de las ventas en España, no así en Francia cuyas ventas y prestigio se encontraban en pleno apogeo.

La fábrica de Guadalajara tuvo que venderse a Fiat, aunque Hispano-Suiza se reservó la sección de aviación hasta su traslado a Alicante durante la Guerra Civil.

En 1932, 1933 y sucesivos aparecieron en la fábrica de Barcelona diferentes tipos, todos excelentes modelos: el tipo 60, de 20 CV; el T64, de 6 cilindros, de 90 x 120; el 56 bis en serie normal y en el tipo Grand Sport, con chasis extrabajo de 36 CV, todos ellos de seis cilindros y rápida aceleración.

El 7 de diciembre de 1935, víctima de una rápida enfermedad, falleció el dirigente de la compañía; Damián Mateu, la persona que con su visión para los negocios, capital (junto al de otros inversores), tesón y posición de vanguardia había fundado y consolidado toda una industria. Le sucedería en la presidencia su hijo Miguel Mateu. Miguel asume el mando de la empresa bajo unos circunstancias muy desfavorables en un ambiente prebélico, que desembocaría a los pocos meses en la Guerra Civil Española.

Con el estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936, el gobierno de la Generalidad de Cataluña colectiviza las fábricas catalanas de la marca mediante un decreto firmado por su presidente Josep Tarradellas, pasando a ser gestionadas por los comités de trabajadores.

En Hispano-Suiza irrumpe el comité de revolucionarios que asesinan al administrador, Manuel Lazaleta y persiguen a muerte a quienes no fueran de izquierdas. Los consejeros de la empresa consiguen pasar la frontera y se exilian en Francia. Miguel Mateu es detenido en la frontera de Gerona, pero gracias a la rápida intervención del consul de Francia consigue salvar la vida y exiliarse. Desde allí, Miguel Mateu planea abrir una fábrica en Sevilla para la fabricación y reparación de aeronaves de la aviación nacional.

La fábrica Hispano-Suiza de Barcelona, en manos del gobierno republicano, comienza a construir vehículos blindados, aunque la mayoría fueron fabricados por terceros de manera artesanal. La maquinaria de la fábrica de Guadalajara se trasladó a un taller de Alicante donde se empleaba para reparar los aviones rusos que participaban en la guerra. En Francia, los dirigentes de Hispano-Suiza apoyaron a los sublevados y pronto montaron un taller en Sevilla para la reparación de la aviación nacional.

El 1 de abril de 1939, la Guerra Civil Española se da por terminada y Franco entra oficialmente en Madrid a bordo de un Hispano-Suiza, durante el desfile de la victoria celebrado el 19 de mayo de 1939.

Cuando terminó la contienda, Hispano-Suiza recuperó las fábricas de Barcelona y Guadalajara, pero la última estaba completamente desmantelada. En 1940 Birkigt, junto con su hijo, volvió a Barcelona para ayudar a Miguel Mateu en el intento de reflotar la compañía. Padre e hijo trabajaron en el desarrollo de un motor para camiones, dadas las urgentes necesidades del país, el llamado Tipo 66, además del proyecto de un cañón.

La empresa se dividió en tres secciones: una dedicada a la aviación, cañones y material militar; otra a automóviles y camiones y una tercera que se denominó "Hijo de Miguel Mateu S. A." para la producción de máquinas-herramienta. En 1944 salió el camión Tipo 66 G de excelentes cualidades, sobre su chasis se montaron camiones 4X4, furgones, autobuses, trolebuses, y trolecares.

Es precisamente en Barcelona donde Birkigt recibe en enero de 1945 la grata noticia de que en su país natal había sido nombrado Doctor Honoris Causa por el Instituto Politécnico de Zúrich. Asimismo había sido condecorado tanto en España, con la Gran Cruz de Isabel la Católica y la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, como en Francia con la Legión de Honor de la República Francesa. Por entonces dada la inminente desaparición de la Hispano-Suiza española, Marc Birkigt vuelve a Suiza para reorganizar la empresa que había fundado unos años atrás "La Hispano-Suiza (Suisse), S. A., la cual reorientó hacia la producción de máquinas-herramienta, dejando a su hijo Louis a cargo de la misma, al tiempo que su yerno Maurice se hacía con la dirección general de la factoría francesa. Aunque se retiró a un segundo plano, Marc Bikgit se interesaba por la marcha de ambas empresas y se instaló definitivamente en Versoix, cerca de Ginebra, donde fallecería el 15 de marzo de 1953.

El empobrecimiento y aislamiento internacional de España se hizo cada vez más patente en el periodo autárquico de posguerra, lo que unido a los altos aranceles de importación y escasez de materias primas, así como a los altos costes de exportación de automóviles manufacturados, provocaron que las ventas dentro de España se redujesen notablemente. Incluso las clases altas se vieron afectadas por la pérdida de capital y bienes.

Por lo tanto, el mercado interior fue quedando muy reducido, mientras que el acceso al exterior se vio imposibilitado por los altos impuestos que la marca había de pagar y el reducido capital de que disponía Hispano-Suiza después de la guerra.

El gobierno consideraba que la máxima eficiencia en la construcción de camiones solo se conseguiría con una gran empresa nacional y nacionalizada. Es por ello que intervino en 1946, después de presionar a sus propietarios de diferentes formas, como anulando los contratos oficiales o amenazando con cancelarles la licencia para la importación de materias primas, para que así accedieran a vender Hispano-Suiza al recién creado Instituto Nacional de Industria (INI), logrando finalmente sus objetivos. Se funda así la empresa nacional ENASA, que adquirió las fábricas y patentes de Hispano-Suiza y que fabricó bajo la marca Pegaso.

En Francia, durante la Segunda Guerra Mundial, la fábrica de Hispano-Suiza empezó a construir únicamente motores y piezas para aviones, dejando asimismo de producir automóviles. Es de destacar los logros obtenidos por la misma durante el conflicto bélico.

Como consecuencia de la Guerra Civil Española primero y la Segunda Guerra Mundial después, se produce la separación definitiva entre las dos sociedades que conduciría a la situación actual.

Hoy en día los automóviles Hispano-Suiza son cotizadas piezas de colección que dejaron de producirse hace más de 60 años. Aun así continúan siendo coches de lujo al alcance de unos pocos, que siguen levantando la admiración de simpatizantes y público en general.

En la actualidad la Hispano-Suiza española forma parte del Grupo Peralada, que si bien no fabrica ningún producto, la sociedad "La Hispano-Suiza, Fábrica de Automóviles, S. A.", continúa activa manteniendo la propiedad de las marcas y emblemas de la misma.

En cuanto a la Hispano-Suiza francesa, se integra en el grupo francés Safran, un conglomerado de industrias aeroespaciales, areonáuticas, defensa, telecomunicaciones y seguridad.

Los modelos H6B (1919-1929), H6C (1924-1929), 56 (1928 -), Hispano Suiza Junior o HS26 (1931-1932), K6 (1934-1937) y J12 (1931-1938) fueron fabricados por la filial francesa de la marca. El modelo "Alfonso XIII" fue producido conjuntamente entre ambos países.

En los modelos de armas militares se puede destacar su cañón más popular, el Hispano-Suiza HS.404 de 20 mm, que se montó prácticamente en todos los cazas de la Segunda Guerra Mundial.

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