Francmasonería

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Publicado por astro 17/03/2009 @ 17:07

Tags : francmasonería, religion y espiritualidad, sociedad

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¡Qué mala suerte! - Andalucía Información
... apasionante como intrincado, Horus es Lucifer, es decir, Satanás, al que se ha dado el calificativo de "Gran Arquitecto del Universo" y ese triángulo, con el ojo dentro, es elegido como símbolo de una poderosa sociedad secreta: la Francmasonería....

Francmasonería

La escuadra y el compás es quizás el más conocido emblema masónico.

La Francmasonería o masonería es una organización autodenominada como de carácter iniciático, filantrópico y filosófico. Sus miembros y simpatizantes sostienen que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano. Los masones, tanto hombres como mujeres, se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" o "Gran Priorato".

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o "especulativa" ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

La historia institucional de la masonería presenta numerosas disidencias, cuyas principales causas, con importantes matices y derivaciones, están relacionadas con la admisión de la mujer en la masonería, la cuestión de las creencias religiosas o metafísicas, la naturaleza de los temas tratados o la forma de trabajar de las logias, así como con las bases sobre las que se fundamenta la regularidad masónica. La existencia de distintos puntos de vista sobre estos y otros temas ha dado lugar al desarrollo de distintas ramas o corrientes masónicas, que a menudo no se reconocen entre ellas.

Una de las leyendas más importantes de la Francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, la fundación de la orden masónica. Algunos textos retrotraen el origen de la masonería a épocas de aún mayor antigüedad, llegando a considerar como fundadores a distintas figuras bíblicas como Tubalcaín, Moisés, Noé o el mismísimo Adán. Más realistas, pero todavía en el ámbito de lo mítico o de lo pseudohistórico, diversos autores han atribuido este origen a los constructores de las pirámides en el antiguo Egipto, a los Collegia Fabrorum romanos, a la orden de los Templarios, la de los Rosacruces o a los humanistas del Renacimiento.

Es comúnmente aceptado que la Francmasonería moderna procede de los gremios de constructores medievales de castillos y catedrales, que evolucionaron hacia comunidades de tipo especulativo e intelectual, conservando parte de sus antiguos ritos y símbolos. Este proceso, que pudo iniciarse en distintos momentos y lugares, culminó a principios del siglo XVIII.

Los constructores o albañiles medievales, denominados masones, disponían de lugares de reunión y cobijo, denominados logias, situados normalmente en las inmediaciones de las obras. Era común a los gremios profesionales de la época el dotarse de reglamentos y normas de conducta de régimen interior. Solían también seguir un modelo ritualizado para dar a sus miembros acceso a ciertos conocimientos o al ejercicio de determinadas funciones. Los masones destacaron especialmente en estos aspectos.

Los gremios de constructores, albañiles y arquitectos son mencionados en varios de los más antiguos códigos de leyes, incluido el de Hammurabi (1692 a. C.). Pero suele considerarse que el primer código regulador específicamente masónico fue el que el rey Athelstan de Inglaterra dio a estas corporaciones en el año 926, el denominado Constituciones de York. Este manuscrito se perdió en el siglo XV y fue reescrito de memoria por los que lo conocían. Por este motivo, la Carta o Estatutos de Bolonia, redactados en 1248, son el documento masónico original más antiguo que se conoce. Trata de aspectos jurídicos, administrativos y de usos y costumbres del gremio. Le siguen en antigüedad otros documentos, como el Poema Regius o manuscrito Halliwell (1390), el Manuscrito Cooke (1410), el Manuscrito de Estrasburgo (1459), los Estatutos de Ratisbona (1459), los de Schaw (1598), los de Absolion (1668) y el Sloane (1700). Todos estos manuscritos se refieren a la masonería "operativa" o gremial, de la que especifican, sobre todo, las reglas del "oficio" , y los historiadores suelen referirse a ellas en un sentido genérico como "constituciones góticas".

Respecto a los rituales masónicos, el primer documento de relevancia del que disponen los historiadores se refiere a una de estas organizaciones de la construcción que es particular de Francia, el Compañerismo Compagnonnage, y data de 1655. Sin embargo, ya desde 1630 aparecen distintos documentos que aluden a los usos rituales de la masonería escocesa. El ritual masónico completo más antiguo que se conoce es el manuscrito denominado Archivos de Edimburgo, que data de 1696.

Con la evolución de la sociedad y las transformaciones económicas, la mayoría de las logias de la masonería operativa dejaron poco a poco de ejecutar obras materiales, transformándose en organizaciones fraternales, pero conservando, en parte, sus usos y costumbres tradicionales. La Francmasonería especulativa es el producto de esta transformación. Desde el siglo XVII, algunas logias de masones operativos comenzaron a recibir como miembros a personas ajenas al oficio, generalmente clientes, nobles o benefactores. El perfil de estos masones aceptados solía ser el de intelectuales humanistas, interesados por la antigüedad, el hermetismo, las ciencias experimentales nacientes, etc. Las logias de este tipo se convirtieron en un espacio de librepensamiento y especulación filosófica. Si se trata de una transformación radical o progresiva, es algo que los historiadores se cuestionan hoy en día. En cualquier caso, al menos en Escocia, el vínculo orgánico entre la antigua masonería y la nueva parece incontestable. Las logias «no operativas» se hacen cada vez más numerosas en Escocia, Inglaterra e Irlanda.

El 24 de junio de 1717, cuatro logias londinenses que llevaban el nombre de las tabernas en que realizaban sus encuentros (La Corona, El Ganso y la Parrilla, El Manzano y El Racimo y la Jarra), se reunieron para formar una agrupación común. Denominaron a la nueva organización Gran Logia de Londres y de Westminster, y su primer Gran Maestro fue Anthony Sayer. La creación de esta nueva institución supuso un salto significativo en la organización de la Masonería, que trascendió así del ámbito logial. Formada en parte por miembros de la Royal Society próximos a Isaac Newton, la nueva Gran Logia se dotó en 1723 de una Constitución redactada por dos pastores protestantes: Jean Theóphile Désagulliers y James Anderson, quien, como compilador, dio nombre a las que se conocen como Constituciones de Anderson. Más allá de las diferentes interpretaciones que se dan sobre el alcance de elementos concretos del texto de las Constituciones, la mayoría de los autores coinciden en destacar el espíritu de tolerancia y no sectarismo que anima el conjunto, destacando su deseo de presentar a la masonería como un "centro de unión" entre todos los hombres, cualesquiera que sean las razas, opiniones y creencias que los distingan.

El ritual practicado por la primera Gran Logia, aunque enriquecido y desarrollado, era perfectamente conforme a los usos escoceses "sobre todos los puntos de la Masonería", tal como lo atestigua el acta de la visita de Désaguliers a la logia Mary´s Chapel el 24 de agosto de 1721. Los rituales de esta primera Gran Logia se conocen por una obra publicada en 1730, La Masonería Diseccionada (Masonry Dissected), que los reveló al público, produciendo gran escándalo entre los hermanos.

Pese a que la creación de la Gran Logia de Londres generó reacciones contrarias por parte de algunos sectores de la masonería operativa inglesa, el nuevo modelo masónico se extendió rápidamente por Europa y América con la creación, en los años siguientes, de la Gran Logia de Irlanda en 1725, la primera Gran Logia de Francia entre 1726 y 1730, la Gran Logia Provincial de Pensylvania en 1731, la Gran Logia Provincial de Massachussets en 1733 y la Gran Logia de Escocia en 1736.

La regularidad es un concepto tan importante como debatido en el seno de la Francmasonería. En base a él, las Obediencias masónicas establecen acuerdos de mutuo reconocimiento y relación entre ellas. En general, se habla de Masonería Regular para referirse a la que se atiene a una serie de reglas tradicionales. Sin embargo, existe discrepancia sobre cuáles de estas normas son las realmente importantes y cuáles no, lo que da lugar a la división de la Masonería mundial en dos corrientes principales, a las que se puede añadir un cierto número logias y de pequeñas obediencias no adscritas a ninguna de las dos.

Las dos corrientes discrepan en varios puntos importantes, que afectan incluso a sus respectivas denominaciones. Ambas corrientes suelen ser conocidas, respectivamente, como regular, una de ellas, y como liberal o adogmática, la otra. Sin embargo, los representantes de la segunda mantienen que su corriente es también plenamente regular, mientras que los de la primera argumentan que la suya es asimismo esencialmente liberal y adogmática. Es imposible establecer un criterio objetivo sobre este tema. Quizá, lo que se puede afirmar es que las diferentes corrientes masónicas no se consideran identificadas con términos como irregular o dogmática. Finalmente, las logias que no se adscriben a los criterios de ninguna de las dos principales corrientes suelen ser denominadas salvajes, si bien ellas prefieren referirse a sí mismas como bajo la bóveda celeste.

La Masonería también se ha extendido en África y Asia-Pacífico habiendo logias masónicas en Japón, India, Israel, Egipto, Turquía, Taiwán, Sudáfrica, Irán (en el exilio desde la revolución islámica), etc.

El Gran Arquitecto del Universo, expresado habitualmente con el acrónimo GADU, es un símbolo tradicional en masonería cuyo contenido, interpretación y relevancia varían según la corriente masónica de que se trate.

Para la corriente que generalmente se denomina regular, el GADU representa al Ser Supremo, un principio masónico cuya creencia e invocación en la práctica del rito son imprescindibles. Para la corriente que suele denominarse liberal o adogmática, establecer la condición de la creencia en un Ser Supremo supone limitar la libertad de conciencia de sus miembros, por lo que ni la creencia en el GADU ni su invocación son preceptivas.

Los masones, como individuos, son en todo caso libres de darle el contenido que mejor se ajuste a sus creencias. Como todos los símbolos, proporciona un marco, pero su interpretanción concreta corresponde a cada cual.

Muchos francmasones consideran que el símbolo GADU es igual al Dios creador que determina a su voluntad los planes de la existencia. Para otros muchos simboliza la idea de un Principio Creador que está en el origen del Universo, cuya naturaleza es indefinible. Hay por último masones que, prescindiendo de cualquier enfoque trascendente, identifican al GADU con la sublimación del ideal masónico o que lo interpretan desde una perspectiva panteísta o naturalista.

Cuando surgió la masonería especulativa, o moderna, en el siglo XVIII, la mujer no estaba ni económica, ni social, ni políticamente emancipada, y en las Constituciones de Anderson de 1723 no se la tiene en cuenta. Pero las mujeres no quisieron permanecer indiferentes a las realizaciones de las asociaciones masónicas. Es así que en Francia, en 1730, sólo 5 años después de la aparición de la masonería especulativa en este país, comienzan a realizar gestiones para ser aceptadas en la Institución. El 10 de junio de 1774, el Gran Oriente de Francia había tomado bajo su protección, en una Asamblea General, la Masonería de Adopción. Se trataba de Logias formadas por mujeres bajo la tutela de los masones varones. El 11 de marzo de 1775, el marqués de Saisseval, ayudado por otros hermanos, forman la Logia “El Candor”. Fue su primera Gran Maestra la Duquesa de Bourbon, a quienes siguieron la Princesa de Lamballe (1780), la Emperatriz Josefina (1805), Madame de Vaudemont (1807), Madame de Villete (1819), amiga personal de Voltaire.

Ya en la segunda mitad del siglo XIX, el 14 de enero de 1882, en la localidad de Pecq (Francia) la Logia “Los Librepensadores” inicia a una escritora y conocida militante a favor de los derechos de la mujer, Marie Deraismes, quien el 4 de abril de 1893 crea, junto al Senador Georges Martin, una logia denominada “Gran Logia Simbólica Escocesa de Francia – Le Droit Humain”. Esta logia será la que dé origen a la Orden Masónica Mixta Internacional "El Derecho Humano" . El Derecho Humano extendió rápidamente su acción en el mundo, y perteneció al mismo Annie Besant, célebre feminista inglesa y secretaria de la Sociedad Fabiana, antecesora del Partido laborista de Inglaterra.

A lo largo del siglo XIX y principios del XX, la Masonería de Adopción fue desapareciendo, transformándose en masonería femenina, especialmente con el surgimiento de la Unión Masónica Femenina de Francia, el 21 de octubre de 1945, que culminó en 1952 con la creación de la Gran Logia Femenina de Francia, que irá extendiendo la masonería integrada por mujeres en el resto de la Europa continental y la América Latina. Todavía algunas organizaciones masónicas masculinas siguen considerando "irregular" la presencia de mujeres en la masonería, si bien hoy existe un alto nivel de integración a partir de la existencia de organizaciones masónicas mixtas o femeninas en la mayoría de los países. Estas organizaciones son, por lo demás, plenamente aceptadas por las obediencias masculinas de la corriente masónica liberal.

La Masonería inglesa y sus vertientes en el mundo también creó la Orden de la Estrella de Oriente, organización masónica para mujer (bajo la tutela de un maestro masón hombre) a la que son bienvenidas las esposas, hijas, madres, hermanas y sobrinas de los masones.

La Orden DeMolay es una sociedad paramasónica juvenil para hombres de 13 a 21 años, hijos, hermanos o sobrinos de masones adultos. Fundada en Estados Unidos en enero de 1919 por el pastor evangélico y masón Frank S. Land. Tiene capítulos en Canadá, Brasil, Bolivia, Australia, Panamá, Japón, Italia y Filipinas. Las actividades que se practican en la orden DeMolay son viajes, excursiones, fiestas, deportes. Un DeMolay esta comprometido a respetar y cumplir las Siete virtudes: amor filial, reverencia por las cosas sagradas, cortesía, compañerismo, fidelidad, pureza y patriotismo.

Esta activa en los siguientes países: Aruba, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Filipinas, Guam, Cuba, Francia, Alemania, Italia, Japón, Panamá y Vietnam.

Otra organización paramasónica juvenil para jóvenes de 14 a 21 años es la A.J.E.F..

Desde su fundación, la masonería ha encontrado la oposición de distintos tipos de actores sociales. Los motivos de esta oposición pueden haberse referido a la Institución masónica en cuando forma de organización, o bien poner el acento en una característica pretendidamente negativa de sus principios filosóficos y valores morales. El término Antimasonería o Antimasonismo se refiere a la desconfianza, a la crítica, a la oposición, a la hostilidad, a la discriminación, a la represión o a la persecución de la Masonería.

En todo caso, la oposición más visible contra la masonería es y ha sido aquella que, proviniendo desde las estructuras próximas al poder, o desde el poder mismo, ha adoptado la forma de su prohibición, anatemización, persecución y castigo.

Al principio



Francmasonería en México

La escuadra y el compás es quizás el más conocido emblema masónico

La masonería llega al México colonial en la segunda mitad del siglo XVIII de la mano de emigrantes franceses asentados en la capital, quienes serán acusados y condenados por la Inquisición local. De igual modo, aún sin sustento documental, es muy probable que existiesen logias itinerantes en el seno del ejército realista español destacado en la Nueva España. A su vez, es muy posible que en el movimiento criollo primero autonomista y posteriormente independentista, existieran masones, vinculados a la Orden a través de las ideas ilustradas de finales del siglo XVIII. Sin embargo, historiadores masones y no masones de la talla de León Zeldis Mendel y José Antonio Ferrer Benimeli, han apuntado reiteradamente que la masonería latinoamericana ha construido su propia mitología, alejándose de la cientificidad que tal empresa requiere. La confusión entre Sociedades patrióticas latinoamericanas y logias masónicas es tentadora, ya que a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, la estructura operativa de ambas es muy parecida, tal como lo apunta la historiadora Virginia Guedea.

José María Mateos, prominente político liberal, es quien afirma en el año de 1884, la pertenencia a la masonería de ilustres autonomistas e independentistas como Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón e Ignacio Allende. Según Mateos, quienes pronto echarían a andar el movimiento que desembocaría en la independencia de México, fueron iniciados en la calle de Las Ratas Nº4 (hoy Bolívar Nº73), en la logia que allí funcionaba, "Arquitectura moral". Lo cierto es que nunca se ha podido probar documentalmente siquiera la existencia de dicha logia. De igual modo, no está probado que importantes líderes independentistas como el mencionado Miguel Hidalgo y José María Morelos fuesen masones. Por el contrario, sin ser definitivas, las débiles pruebas documentales existentes apuntan a que posiblemente el primer gobernante del México independiente, el emperador Agustín de Iturbide, así como el fraile dominico fray Servando Teresa de Mier sí fuesen masones. En los juicios que la Inquisición emprendió contra los autonomistas e independentistas, el cargo de pertenencia a la masonería era común, ya que garantizaba la imposibilidad de probar la inocencia del acusado, dado el carácter clandestino de la Orden. Así, los archivos de la Inquisición no hacen si no aumentar la incertidumbre sobre el tema.

A partir de la independencia en el año de 1821, buena parte de los gobernantes de México, hasta 1982, presumiblemente pertenecieron a la masonería. Apenas se produjo la independencia política, las pocas logias existentes salieron a la luz, multiplicándose rápidamente. Con la llegada oficial del agente y ministro plenipotenciario estadounidense Joel R. Poinsett, la naciente masonería mexicana se divide en dos corrientes políticas nunca definidas del todo. Poinsett promueve la creación de logias del Rito de York, proclives a los intereses estadounidenses. Frente a la materialización de la doctrina intervencionista del Destino manifiesto estadounidense, se oponen los masones más conservadores, reunidos en la incipiente Logia Escocesa del entonces joven Rito Escocés Antiguo y Aceptado, encabezada por el médico barcelonés del último virrey, Manuel Codorniu Ferreras, a través de su periódico "El Sol". Así, alrededor de las logias yorkinas se reunirán los masones cercanos al liberalismo estadounidense, al tiempo que quienes posteriormente serán nombrados "conservadores", permanecerán cercanos a las logias escocesas herederas del liberalismo español. Cabe advertir que esta definición político-ritualística ha sido muy poco estudiada. Las últimas investigaciones apuntan a una etiqueta político masónica ambigua, dado que la existencia formal de partidos políticos, así como la propia consolidación de las instituciones masónicas, no se materializarían en México si no hasta avanzado el siglo XIX.

Al llegar al país el emperador Maximiliano I de México en 1864, una comisión del Grado 33°, y miembros del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado se entrevistaron con él, a fin de ofrecerle el título de Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo y Gran Maestro de la Orden. El monarca acogió benévolamente la comisión pero declinó los cargos, no obstante consintió en que se le proclamara Gran Patrono o Protector de la Orden, títulos que de ninguna manera implicaban pertenencia a la masonería. En cambio, nombró a dos caballeros de su corte, poseedores de toda su confianza, para que le representaran en los Altos Cuerpos. Estos caballeros fueron iniciados y elevados al Grado 33° con extrema rapidez por el Supremo Consejo.

Durante la ocupación militar francesa que sostuvo a Maximiliano I en el trono, arribaron a México diversas logias militares francesas dependientes del Gran Oriente de Francia, mismas que se disolvieron al tornar las tropas a su patria. Es muy probable que estas logias itinerantes trabajasen en el Rito Francés, pero dada su condición de tropas invasoras finalmente derrotadas, no dejaron huella ritualística alguna. En el museo masónico del Gran Oriente de Francia se conserva el estandarte de una de estas logias. El emperador fue fusilado tras un juicio sumario por orden del presidente Benito Juárez en 1867.

La pertenencia a la masonería de Maximiliano I nunca ha sido probada, aunque a partir de la hipótesis de su pertenencia a la Orden se desarrolla la curiosa leyenda de Justo Armas. Por el contrario,a pesar del talente profundamente liberal de los gobiernos de Maximiliano, tanto como virrey en el reino Lombardo-Véneto, o como emperador en México, los miembros de la familia Habsburgo en la línea sucesoria de la corona austriaca no podían ser masones de ninguna manera. Esto era así ya que la utilización del distintivo de "emperador" de la corona austriaca requería la expresa aprobación del Papa romano. Maximiliano sólo renunció a la línea sucesoria austriaca en el momento de aceptar la corona de México. Este hecho de capital importancia política, no niega que los emperadores austriacos de reconocida tradición liberal, no fuesen protectores discretos de la masonería, sin ser ellos mismos masones. Otro dato importante contradice su pertenencia a la Orden; cuando estuvo preso en la ciudad de Querétaro pendiente del juicio sumario, fue visitado por el general republicano de origen alemán, Carlos von Gagern, quien en repetidas ocasiones se identificó como masón según los usos y costumbres de la Orden. Von Gagern afirma que a pesar de ello, en ningún momento Maximiliano le dio indicios de pertenecer a la masonería.

El único momento en que la masonería mexicana estuvo bajo una sola institución, fue entre 1890 y 1901, cuando el presidente de la República, Porfirio Díaz, logra unificar las distintas obediencias, en muchos casos por la fuerza. En 1878, el Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de México había desconocido a la Gran Logia Valle de México, ya que su flamante Gran Maestro era el poeta y político liberal Ignacio Manuel Altamirano, con quien Díaz tenía serias diferencias. Altamirano formó entonces el Supremo Gran Oriente de los Estados Unidos Mexicanos, separando los tres primeros grados simbólicos de los 30 grados siguientes. Obligado por la regularidad dictada por la Gran Logia Unida de Inglaterra, para 1883 el Supremo Consejo de México había reconocido ya entre sus propias filas la separación de los grados simbólicos de los filosóficos, creando la Gran Logia del Distrito Federal para los grados simbólicos, y encabezada por el propio Porfirio Díaz. De cualquier manera, con ello se preparaba el terreno para una futura fusión. Tras regresar Altamirano de la misión diplomática en Madrid en 1889, Díaz ve la necesidad de unificar y reconciliar el pensamiento liberal. Por indicaciones de Porfirio Díaz, se acuerda la fusión de los dos cuerpos más autorizados e importantes de la República Mexicana. Así, en 1890, es convocado por primera vez el que será el organismo que administre tanto los grados simbólicos como los superiores o filosóficos de todos los ritos, la Gran Dieta Simbólica, siendo proclamados Gran Maestro y Gran Secretario respectivamente, el mismo Porfirio Díaz y Emilio G. Cantón. De este modo, el jefe de Estado lograba por primera y única vez la unificación absoluta de la masonería mexicana bajo su mando. Dada la variedad rituálistica y política de la masonería mexicana de aquellos años, en los hechos, la administración única para toda la masonería mexicana sólo puede mantenerse por medio de la coacción del Estado. De este modo, para 1901 la Gran Dieta Simbólica se autodisuelve.

Muchas logias, cuerpos y obediencias se crearon a lo largo del siglo XIX. De igual modo se introdujeron diversos ritos en la República Mexicana, como el del Temple, el de San Juan y el Reformado. No todos han sobrevivido hasta el día de hoy. Actualmente es abrumadoramente mayoritario el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, pero son también numerosos el Rito de York y el Rito Nacional Mexicano. A principios del siglo XXI han encontrado cobijo otros ritos más comunes en otras latitudes.

Recién estrenada la independencia de México, la división entre los denominados yorkinos y escoceses, se trasladó a la política. Los enfrentamientos se hicieron cada vez más duros, llegando a sucederse varios levantamientos militares. En ese contexto, se constituye el Rito Nacional Mexicano bajo el Supremo Gran Oriente del Rito Nacional Mexicano en el año de 1825, con la finalidad expresa de unificar a los masones mexicanos y evitar al mismo tiempo la intervención extranjera en la Orden y en la política mexicana. Sin embargo, los enfrentamientos no cesan, por lo que el presidente Nicolás Bravo, masón escocés, prohibe por un breve periodo las sociedad secretas, prohibición destinada a las logias yorkinas y del Rito Nacional Mexicano, todas ellas más liberales.

Para 1865 el Rito Nacional Mexicano ha dejado de trabajar "A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo", y lo hace ya "Al triunfo de la verdad y el progreso del género humano". De igual modo, consta ya de los actuales nueve grados, incluyendo los tres primeros grados simbólicos.

Un miembro destacado de este rito fue Benito Juárez García, político liberal que llegaría a ser presidente de México por el largo periodo que va desde 1858 hasta su muerte en 1872. No está claro el origen de su iniciación; Martínez Zaldúa sostiene que fue iniciado en el Rito de York en la logia "Espejo de las Virtudes" entre 1833 y 1834, en la ciudad de Oaxaca. Por el contrario, Tenorio D'Alburquerque afirma que fue iniciado el 15 de enero de 1847 en la logia del Rito Nacional Mexicano "Independencia" Nº2, en la ciudad de México, días antes de partir a la ciudad de Oaxaca donde tomaría posesión de la gubernatura del Estado del mismo nombre. Lo cierto es que alcanzaría el más alto grado en el Rito Nacional Mexicano.

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado en sus tres primeros grados simbólicos, es introducido en el periodo colonial quizás por emigrantes franceses, por miembros de la corte virreinal y el ejército realista, o bien ambas cosas al mismo tiempo. De cualquier modo, no está claro si los emigrantes franceses trabajaban mayoritariamente en el Rito Francés, aunque su pertenencia a la corte virreinal apunta a que posiblemente lo hicieran en el antecedente directo de lo que es hoy el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Lo que sí consta en los archivos de la Inquisición es que fueron detenidos en la fiesta de san Juan Bautista en 1791, y posteriormente condenados.

Cuando se declara la independencia el 21 de septiembre de 1821, salen a la luz prominentes masones peninsulares, como el propio virrey Juan O'Donojú y su médico Manuel Codorniu Ferreras. Ambos comparten las ideas liberales del levantamiento militar sevillano de 1820, liderado por Rafael Riego. De este modo, Codorniu será uno de los promotores de la aplicación al naciente Estado mexicano, de los principios de la Constitución de Cádiz de 1812, sugiriendo infructuosamente la separación de la educación de la Iglesia.

El Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de los Estados Unidos Mexicanos, el órgano que administra los grados superiores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (del 4º al 33º), se crea en el año de 1859, con patente del Supremo Consejo para los Estados Unidos de Norteamérica, con sede en Charleston. Su primer Gran Comendador fue el ilustre político liberal poblano Ignacio Comonfort, quien para entonces acababa de dejar la presidencia de la República.

Dado que el Supremo Consejo del rito apoyó mayoritariamente al gobierno republicano de Benito Juárez frente a la intervención militar francesa (1862-1867) y la monarquía de Maximiliano I (1864-1867), el 20 de diciembre de 1865, Manuel R. de Cunha Reis, en la capital ocupada por tropas francesas, constituye por su cuenta un Supremo Consejo. Mediante decreto, declara a este Supremo Consejo autoridad única y soberana para toda la nación, sujetando a toda obediencia a su jurisdicción. Entre otras medidas, declara al Rito Nacional Mexicano ilegítimo e irregular, anulando así la calidad masónica de buena parte de los masones republicanos.

En 1825, por conducto Joel R. Poinsett, se entregaron las primeras Cartas Patentes del Rito de York por la Gran Logia de Filadelfia. Sin embargo, otros autores consideran muy posible que las logias del Rito de York trabajasen ya desde antes del inicio del movimiento independentista de México, logias constituídas principalmente por comerciantes estadounidenses y británicos.

A comienzos del siglo XX, la Gran Logia Valle de México -también llamada entonces "Grand Lodge Valle de México", y existente desde la segunda mitad del siglo XIX-, incluía un gran número de logias en las que se trabajaba en lengua inglesa en el denominado Rito Americano, una de las versiones estadounidenses del Rito de York.

El 4 de marzo de 1910, en la Gran Asamblea anual de la Gran Logia, la mayoría de las logia hispanohablantes que trabajaban en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, se retiraron de la Asamblea. Estos disidentes se reagruparon y siguieron actuando bajo el nuevo nombre de Gran Logia Valle de México (en español), el germen de la obediencia que hoy lleva ese nombre. Al año siguiente, las 27 logias que permanecieron al interior de la Gran Logia Valle de México original (16 de habla inglesa, 10 hispanohablantes y una de lengua alemana), cambiaron su nombre a "M.W. York Grand Lodge of Mexico, F.& A.M.", o más comunmente York Grand Lodge of Mexico. Debido a la preminencia del idioma inglés, poco a poco la York Grand Lodge of Mexico fue disminuyendo el número de sus afiliados, siendo trágicamente afectada tras la nacionalización de la industria petrolera de 1939, ya que la mayoría de sus miembros trabajaban para las empresas extractoras británicas y estadounidenses.

De cualquier manera, desde 1911, a pesar de ser una obediencia cuyo idioma oficial es el inglés, de trabajar exclusivamente en el Rito de York y contar en la actualidad oficialmente sólo con trece logias en toda la República, es la única que ha conservado la regularidad administrativa frente a la Gran Logia Unida de Inglaterra de manera ininterrumpida. Por ello, la York Grand Lodge of Mexico, no reconoce en el país a obediencia masónica alguna. Si bien la mayoría de las grandes logias de Estado han alcanzado la regularidad a través de su reconocimiento por la Conferencia de Grandes Maestros Masones de Norte América, la York Grand Lodge sigue siendo la única en toda la República reconocida por la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Ya en el siglo XXI, en el año 2006, se lleva a cabo la 144° Gran Comunicación Anual, con presencia de representantes de las grandes logias de Arizona, California, Texas y Oklahoma. Por diferencias interpretativas en la jurisprudencia masónica interna de la York Grand Lodge of Mexico, tres semanas después, tres logias regulares abandonan la jurisdicción de la York Grand Lodge of Mexico. A partir de entonces, la York Grand Lodge of Mexico declara espuria a esta nueva obediencia nacida de su seno, y miembros expulsados a sus fundadores. Por el contrario, para la nueva obediencia la salida procede conforme a la Constitución de la propia York Grand Lodge.

El 24 de junio del mismo año, estas tres logias se reúnen en asamblea, tomando como principios esenciales el respeto a los Antiguos Límites (Landmarks establecidos de manera definitiva en 1929), a la Constitución de la York Grand Lodge of Mexico y a los principios universales de regularidad emitidos por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Se constituye así la Muy Respetable Gran Logia del Rito York en México de Antiguos, Libres y Aceptados Masones, con jurisdicción en todos los Estados Unidos Mexicanos, teniendo como idioma oficial el español. Para la naciente obediencia, no existe conflicto alguno con la primera, ya que ambas trabajan en idiomas distintos.

En 2007, la Gran Logia del Rito York en México de Antiguos, Libres y Aceptados Masones, tras ser reconocida por la Gran Logia Regular de Inglaterra, cambia su nombre por el de Gran Logia Regular York de México. Al año siguiente, bajo patente de esa misma obediencia inglesa, se constituye el Alto Consejo Masónico Regular de México.

Recientemente partiendo de Zacatecas, se ha creado una nueva corriente dentro de la masoneria llamada "La Base", con fines paralelos a la Organizacion Nacional del Yunque, La base se considera secreta de tal forma que no es percibida por la sociedad e incluso no se sabe de su existencia dentro de logias masonicas regulares, En dicha logia sus miembros se distinguen por ser politicos influyentes y estudiantes destacados asi como lideres.

La base tiene como plataforma principal los valores que se aplican en la masoneria, pero se valen de cargos publicos para predicar dichos valores.

De las grandes logias estatales que hoy sobreviven, sin duda la más antigua es la que corresponde al Estado de Veracruz. Las primeras logias de que se tiene conocimiento, con patente de la Gran Logia de Nueva Orleans en el año de 1815, son las logias "Les amis réunis" y "Obreros del silencio", con sede en el puerto de Veracruz.

El embrión de la actual Gran Logia fue el Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para los Estados Unidos Mexicanos, formado en Nueva Orleans provisoriamente en 1858. El 10 de mayo del año siguiente, la sede de dicho Supremo Consejo, con jurisdicción para toda la República, se traslada al puerto de Veracruz. La Gran Logia fue establecida formalmente el 24 de Diciembre de 1885 por la fusión de la Gran Logia de Estado de Veracruz Llave (establecida desde 1869) y la Gran Logia Simbólica Independiente Mexicana (constituída desde 1883). Su primer Gran Maestro y el Primer Gran Secretario fueron José Manuel Muñoz y Félix S. Loperena respectivamente.

La Gran Logia Unida sostiene desde hace años la escuela laica con un programa oficial denominado "La Esperanza", así como una academia comercial donde gratuitamente se prepara a jóvenes de ambos sexos que por su promedio escolar reciban tal merecimiento. La Gran Logia Unida ocupa la que fuera la sede de la Tercera Orden Franciscana Seglar en el estado de Veracruz.

La Gran Logia Valle de México es actualmente la gran logia de Estado más numerosa de la República mexicana, y trabaja mayoritariamente en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, aunque en su seno existen un par de logias que trabajan en el Rito de York. Hoy en día su jurisdicción incuestionable es la capital del país, el Distrito Federal. Aunque posee constitucionalmente logias en otros Estados de la República, su jurisdicción allí es al menos cuestionada por las grandes logias estatales afectadas. La Gran Logia Valle de México, fue creada en 1865, al separarse los tres primeros grados simbólicos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de los restantes 30 grados superiores. Su patente la obtiene del Gran Oriente de Colombia, potencia masónica que a su vez había recibido su autoridad del Gran Oriente de Francia. La Gran Logia Valle de México acogerá entonces tanto masones del Rito Escocés como del Rito Nacional Mexicano.

Las diferencias políticas entre el presidente de la República Porfirio Díaz e Ignacio M. Altamirano, por entonces Gran Maestro de la Gran Logia Valle de México, pronto se trasladarán a la masonería mexicana. Tras el desconocimiento del Rito Nacional Mexicano en 1875 por el Convento internacional del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que tuvo lugar en la ciudad suiza de Lausana, en 1877 se lleva a cabo la expulsión del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de Ignacio M. Altamirano.

La Gran Logia Valle de México acudió al Supremo Consejo del Rito Nacional Mexicano, quien le otorgó la dispensa para poder seguir sus trabajos. Para entonces, 11 de Enero de 1878, la Gran Logia contaba ya con 21 talleres adheridos.

Un año después, 11 de Enero de 1879, reunidos los delegados de 39 logias simbólicas adheridas a la Gran Logia Valle de México, declaraban debida y legalmente establecido el nuevo Supremo Consejo del Gran Oriente de México, dirigido por Altamirano. Durante los diez años siguientes, se crearon bajo sus auspicios 18 Grandes Logias de Estado (grandes logias regionales) y 193 talleres de grados simbólicos, obteniendo el reconocimiento de muchas potencias masónicas.

A finales de la década del 90 del siglo pasado y principios de este, la Gran Logia Valle de México sufrió la pérdida de regularidad y el desconocimiento de obediencias nacionales e internacionales, a pesar de ser la obediencia mexicana más numerosa. Debido a la acusación de invasión territorial de otras Grande Logias de la República, la Gran Logia Valle de México abandonó la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos, lo que le valió ser desconocida por las obediencias regulares más importantes del mundo, como Estados Unidos y Francia (Gran Logia Nacional Francesa) entre otras. Previamente, como consecuencia de disputas territoriales sobre el Distrito Federal (la capital del país) con la Most Worshipful York Grand Lodge of Mexico, F. & A.M, la Gran Logia Unida de Inglaterra había retirado su reconocimiento de regularidad a la Gran Logia Valle de México, en favor de la obediencia del Rito de York.

San Luis Potosí, Estado de tradición política liberal, será el lugar donde antre 1869 y 1900 se creen alrededor de veinte logias de Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El antecedente directo documentado es la logia "Fe y esperanza" de 1863. Con este antecedente, el 8 de Agosto de 1891, se creó la Gran Logia de Estado, Soberana e Independiente "El Potosí". Siendo su primer Gran Maestro, Carlos Díez Gutiérrez, entonces gobernador del Estado.

Para el Siglo XIX había en el Estado de San Luis Potosí logias escocesas, yorkinas y del Rito Nacional Mexicano. Las logias escocesas superaron en número a las de otros ritos, con lo que pronto se formó una logia capitular supeditada al Supremo Consejo de México, la llamada logia "Hidalgo", con sede en Río Verde.

Radicada en el Estado de México desde el año 2000, la Gran Logia Valle de saqqara, es el primer organismo masónico que aglutina tres ritos, el Rito Escocés, el Rito de York y el Rito Egipcio, con más de 26 logias regulares y con más de 320 miembros, este cuerpo masónico se ha convertido en una moderna alternativa para el desarrollo de la masonería en el centro del país, pues en ella se aglutinan logias masculinas, femeninas y mixtas.

En la primera mitad del siglo XIX aparecen datos sobre actividad amasónica en el Estado, pero se carecen de datos que permitan afirmar la existencia de masonería regular. Entre los masones prominentes destacan de entonces: Francisco Primo de Verdad y Ramos, José María Bocanegra, Valentín Gómez Farías, Jesús Terán Peredo, José María Arteaga y José María Chávez Alonso.

La masonería inicia trabajos regulares en el Estado a mediados del siglo XIX, muy probablemente auspiciada por José María Chávez Alonso, gobernador del Estado. Los primeros documentos que se tienen, datan del año de 1892 en el que trabajaba la Gran Logia Independiente de Estado "Regeneración" Nº 12, constituida bajo los auspicios de la Gran Dieta Simbólica, que a su vez contaba con varias logias, entre las que se encontraban "Francisco Primo Verdad", "Benito Juárez" y "José María Chávez". Para 1894, el alto cuerpo lo encabezaban Alejandro Vázquez del Mercado, gobernador del Estado y Gran Maestro de la Gran Logia, Jesús Díaz de León como Primer Gran Vigilante y Víctor Villalpando como Segundo Gran Vigilante.

En el periodo revolucionario (1910-1920), la inestabilidad propia de esa época propició que las logias existentes en el Estado, "Francisco Primo de Verdad" Nº 13, "Benito Juárez" Nº 11 y "Aguascalientes" Nº 55, se tornen inactivas. En 1913 nace la logia "Reconstrucción" Nº 17, que en 1919 deja de trabajar. En 1923 se crea la logia "Benito Juárez" Nº 23, que debe entrar en receso por el cierre de la Fundición Central Mexicana que dejó sin trabajo a muchos de sus miembros. No es si no hasta el 28 de marzo de 1928 cuando resurge con carta patente de la Gran Logia Valle de México con el nombre de "Benito Juárez No, 25. En 1943 se crean con hermanos de esta logia, las logias "Tolerancia", "Perseverancia" y "Guardianes del Delta".

Para el año de 1998, en Aguascalientes existían diez logias; nueve con carta patente y una bajo dispensa, todas ellas con Carta patente de la Gran Logia Valle de Mexico. En el mes de junio de ese año, la logia "Benito Juarez" No. 25, renuncia a la carta patente de la Gran Logia Valle de México y convoca entonces a las logias del Estado para reclamar la jurisdicción sobre el territorio del Estado de Aguascalientes, todo ello conforme al derecho masónico vigente. Acudieron las Logias "Benito Juárez", "Tolerancia", "Josué B. Westrup", "Cruz Ansata" e "Hiram Abif", determinando que la Gran Logia del Estado llevaría el nombre de "Edmundo Games Orozco". A estas cinco Logias se unió posteriormente la logia "Adolfo López Mateos". La Gran Carta Patente fue otorgada el 5 de septiembre de 1998 por la Gran Logia Unida Mexicana de Veracruz. Su primer Gran Maestro fue Sergio J. Morales Plesent.

El 5 de diciembre de 1998, la Gran Logia del Estado de Aguascalientes "Edmundo Games Orozco", fue aceptada como miembro activo de la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos.

En el Estado de México, independientemente de las disputas administrativas y territoriales, la obediencia regular es la Gran Logia del mismo nombre, que fue fundada el año de 1997 con patente de la Gran Logia Unida Mexicana de Veracruz. Esta Gran Logia aglutina actualmente a más de 200 miembros, distribuidos en toda la entidad mexiquense. La Gran Logia del Estado de México es miembro activo de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica, así como de la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos.

El Rito de Adopción es un rito masónico inventado exprofeso por varones para las mujeres, y vinculado siempre a logias masculinas. La masonería de adopción en México sólo ha existido en los Estados del sur del país, con rituales completos, propios de su organización, pero diferentes a la masonería de adopción que se promovió en Europa y Norte América. Sus cuerpos son denominados “Centros Paramasónicos Femeninos” y como tales están circunscritos al régimen de las logias masculinas que los patrocinan. La masonería de adopción nunca ha sido promovida en el centro y el norte de México, por lo que las mujeres que se han integrado a la masonería lo han hecho directamente en las logias femeninas y mixtas, ya sea en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en el Rito Nacional Mexicano o en el de Menphis y Mizraím.

A finales del siglo XIX, bajo el amparo de la Gran Dieta Simbólica de México, fueron fundadas dos logias femeninas llamadas “María Alarcón de Mateos” Nº 27 (fundada antes de 1890) y “Josefa C. de Cantón” (fundada en 1891), que sesionaban en el Distrito Federal y en Laredo, Tamaulipas. Estas logias femeninas se disolvieron en el año de 1897. Ambas trabajaban en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Si bien eran autónomas en su régimen interno, estaban sometidas al gobierno de la Gran Dieta Simbólica, en especial a su promotor, Ermilo G. Cantón, quien bajo presiones de las logias masculinas de entonces, se vio obligado a disolver las logias femeninas.

Posteriormente, durante los años de 1930 a 1935, bajo el auspicio de la Gran Logia Independiente Mexicana -que años más tarde se fusionaría con la Gran Logia Valle de México-, fueron fundadas las siguientes logias: “Emancipación Dogmática” Nº1, “Alma Libre” Nº2 e “Izquierdas” Nº 3. Estas tres logias fundaron el 12 de octubre del año 1935, la Gran Logia Emancipación Dogmática Femenina, con sede en el Distrito Federal. Esta gran logia desapareció a principios de la década de 1960. Esta masonería femenina no era de adopción y trabajaba en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y mantuvo su autonomía jurisdiccional de la masonería masculina.

Actualmente, existen tres grandes obediencias que admiten el trabajo de mujeres en los trabajos masónicos, una del Rito de Memphis y Mizraím, el Rito Nacional Mexicano y otra que trabaja en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

La Gran Logia Unida del Valle de Saqqara trabaja en el Rito de Memphis y Mizraím. Este rito admite hombres y mujeres en igualdad de condiciones, por lo que no es propiamente masonería femenina, sino mixta. De igual modo, por la misma razón, encontramos hermanas masonas en el Rito Nacional Mexicano. La logia "La Fayette" Nº10 es también mixta y trabaja en el Rito Francés, pero depende de una obediencia europea. Bajo los mismos principios, pero desde el laicismo liberal, trabaja en el Rito Francés Moderno la logia mixta "Género Humano".

Por su parte, la Orden Real de Heredom de Kilwinninng -siguiendo las antiguas costumbres de la masonería operativa-, admite a mujeres en pie de igualdad, ya que parte del principio tradicional de que ellas han pertenecido a la organización y que no fue sino hasta la subversión de 1717 cuando se les excluyó.

La Gran Logia Unida Femenina Alma Mexicana es la obediencia femenina que sobrevive más antigua del país y la más numerosa. Fue fundada en 1957 bajo el Rito Nacional Mexicano y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. A partir de 1965 trabaja exclusivamente en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y está vinculada estrechamente al Supremo Consejo Femenino de México del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, institución que regula los grados superiores, del 4º al 33º. Actualmente tiene jurisdiccionadas 37 logias, con un total de alrededor de 500 hermanas.

Otra obediencia exclusivamente femenina es la Gran logia Humana, la cual fue constituida en 2007. Actualmente cuenta con 10 logias en la República mexicana. Además de esta, existen en el país tres modestas obediencias, a saber, la Gran Logia Femenina Teoyocihuatl, la Gran Logia Femenina Alma de Anahuac y la Gran Logia Femenina "Mujeres Insurgentes".

A.J.E.F. Son las iniciales de "Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad". El Ajefismo es la institución paramasónica mixta juvenil del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en América Latina. Sus miembros van desde los 14 años hasta los 21. Se vincula a las Grandes Logias a través de las Grandes Comisiones AJEF al interior de ellas. Nacido en Cuba en 1936, actualmente está ampliamente difundido en la República mexicana. El Ajefismo es pues, la institución de jóvenes de ambos sexos que trabajan en templos masónicos pero con la simbología masónica adaptada a quienes no son masones. Esta adaptación se vive a través de los símbolos utilizados y a través de un rito particular, hecho exprofeso, similar -que no igual- al Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Los trabajos de las logias AJEF están fiscalizados por un maestro masón designado para ello por la Gran Comisión AJEF, el cual se denomina Instructor.

El Ajefismo no es masonería, sino, sencillamente un sistema práctico de educación moral imbuído de profundo humanismo y solidaridad. Al finalizar en el Ajefismo, el joven habrá de haber adquirido los valores fundamentales de la masonería liberal, a saber, tolerancia, dignidad personal, sentido de la justicia, humildad y fraternidad. Esta última carcaterística, la fraternidad, se traduce ya durante su formación como AJEF en la práctica solidaria con el entorno que le rodea, es decir, su propia comunidad. Además quedará capacitado para ingresar a la masonería escocesa. Como ésta, el Ajefismo es ajeno a la política y la religión.

La metodología pedagógica AJEF es esencialmente de carácter psicosociológico. Al objeto de que los trabajos de los AJEF se desarrollen con regularidad, y se avance en ellos en forma progresiva y simbólica, se adopta como principio pedagógico no sólo el de enseñar conocimientos, sino principalmente el de "Enseñar a aprender". Para ello se utiliza como liturgia provisional la redactada por Fernando Suárez Núñez, a la que se han hecho paulatinas modificaciones.

Por sus orígenes, el Ajefismo se considera a si mísmo como americanista, bolivariano y liberal, haciendo suyos las frases de José Martí y Benito Juárez respectivamente: "Hombres haga quien quiera hacer pueblos".- Martí. "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".- Juárez.

El 9 de febrero de 1936 se funda en La Habana, Cuba, la primera Logia AJEF en América. Gracias al intercambio deportivo que existía entonces entre México y Cuba, fue posible que el Ajefismo llegara a al país. La enorme influencia del más famoso pelotero cubano de su tiempo, Martín Dihígo, sobre los jóvenes, contribuyó a la formación de la primera logia AJEF en la República Mexicana, establecida en el puerto de Veracruz, en el año de 1939, denominándose logia AJEF "Benito Juárez", y que todavía existe. Martín Dihígo promovió la formación de logias AJEF en los Estados de Campeche, Chiapas y Tabasco.

Es hasta la década de los cuarenta cuando cobra importancia el Ajefismo en México, la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos aprueba la existencia de Talleres Juveniles, comisionándose a la Gran Logia "Valle de México" para hacer las adaptaciones necesarias a la Constitución y Liturgias, inspirados en las teorías pedagógicas de la época, dando así un carácter científico a la institución. A partir de entonces, las grandes logias de la República promueven en sus Estados la creación de este semillero de hombres y mujeres que habrán de renovar los cuadros masónicos.

Hoy en día, buena parte de quienes se inician masones en la República mexicana provienen de las canteras del Ajefismo. Cabe destacar que si bien nunca se inició masón, el laureado periodista Carlos Monsiváis perteneció en su momento a esta institución.

La Orden De Molay nace en los Estados Unidos en 1919. Es la organización paramasónica juvenil masculina del Rito de York. Sus miembros van desde los 13 años a los 21, dirigidos por un maestro masón. Funciona en más de 35 países. En México, tanto la York Grand Lodge of Mexico como la Gran Logia Regular del Rito York en México poseen Capítulos.

Las dos organizaciones paramasónicas juveniles femeninas, originadas en el Rito de York, son la Orden de las Hijas de Job y la Orden del Arcoiris. Tienen características similares a la Orden de Molay. De igual modo que la Orden de Molay en México, ambas órdenes femeninas están ligadas tanto a la York Grand Lodge of Mexico, como a la Gran Logia Regular del Rito York en México.

El Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para los Estados Unidos Mexicanos, acoge en su seno antiguos cuerpos bilingües, como es el caso de "City of Mexico" Nº 1, logia que trabaja desde 1912 y que ha acogido en sus filas a personajes como Miguel Alemán Valdés.

Al terminar la Guerra civil española en 1939, se instala en México el Grande Oriente Español en el exilio. Del mismo modo, el Supremo Consejo del Grado 33 para España igualmente en el exilio, lo hará formalmente a partir de 1943. Diego Martínez Barrio, quien fuera Gran Maestro del Grande Oriente Español entre 1929 y 1930, será entre otros presidente de la República española en el exilio. José Giral Pereira, iniciado muy joven, será presidente del Consejo de ministros, tanto en España como en el exilio en México. De este Gran Oriente hoy integrado en la Gran Logia de España, sobrevive en México la logia "Luz hispánica".

En 1969, dentro de la Gran Logia Valle de México, inicia funciones la logia francomexicana "Devenir" Nº 96, que utilizará hasta el día de hoy rituales de la Gran Logia de Francia.

Dentro de la tradicional acogida mexicana a los exiliados de distintos países, en 1975 se crea en el seno de esta misma obediencia, la Gran Logia Valle de México, la logia "Salvador Allende", constituida en sus inicios exclusivamente por exiliados chilenos. La mayoría de sus miembros provenían de la logia "Hiram" Nº 65 de la Gran Logia de Chile, la misma a la que pertenenció hasta su muerte el propio Salvador Allende en Santiago de Chile.

1. Rito de Memphis y Mizraím. El Rito de Memphis y Mizraím, inicia funciones en el centro de México bajo el auspicio de la Gran Logia Italiana del Rito de Memphis y Mizraím. Bajo la conducción del Supremo Consejo del Antiguo y Primitivo Rito de Memphis-Misraim, cuyo Soberano Gran Comendador es Miguel Melo Pagola, actualmente trabajan la Sublime Logia Capitular de Perfección "Saqqara" Nº 29, el Soberano Capítulo Rosa Cruz "Luxor" Nº 36 y el Consejo de Caballeros Kadosh "Gizeh" Nº 66, con más de 500 miembros desde el primer hasta el 33 grado, todos ellos con reconocimiento de otros cuerpos masónico mexicans e internacionales.

2. Rito Francés Moderno. El 24 de Junio de 1999 se fundó la logia mixta Género Humano Nº31, con miembros de la Logia femenina "Teoyocihuatl 21" No.1 de la Gran Logia Femenina Teoyocihuatl, así como de la logia masculina "Voltaire" No.14 de la Gran Logia Valle de México, y "Domingo Chanona" No.5 de la Gran Logia de Chiapas, y del Rito Hermético Atlante Tolteca. Su vocación es laica, liberal, y reconoce como masones a los hermanos de todas las obediencias del país. El 24 de abril de 2000, la logia Género Humano se afilia al Gran Oriente Latinoamericano (GOLA), obediencia mixta, laica y liberal que practica el Rito Francés Moderno. A partir de octubre de 2008, abandona dicha obediencia. Esta logia alterna sus trabajos entre el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y el Rito Francés Moderno. Aún pertenecientes al Gran Oriente Latinoamericano, sobreviven las logias "Hermes Trimegisto" Nº35 y "Deber y Libertad" Nº36.

3. Rito Egipcio de la Crata Repoa Sólo con actividad para maestros masones, el Antiguo Rito Egipcio de la Crata Repoa, es un rito "operativo" que se instala en la ciudad de México a partir del año 2001, brindando espacio y patentes a más de 50 logias en toda la República Mexicana.

4. Gran Rito Escocés Primitivo. La Orden Real de Heredom de Kilwinning (1140 d. C.) practica lo que en el siglo XVIII se denominaba Early Grand Scottish Rite o Gran Rito Escocés Primitivo. Este sistema de siete grados, no debe ser confundida con el Rito de Perfección (incorrectamente llamado "de Heredom")u otros similares practicados en E.U.A. La Orden Real de Heredom de Kilwinning en México, hasta donde se sabe, es la primera masonería en el país totalmente cristiana. Se instala primeramente en enero de 2005 con la logia "Apóstol Santiago" (hoy en sueños) Posterior a la acción inconsulta, continúa la herencia Tradicional al interior del Capítulo Soberano para México y el Caribe de la Logia Madre Metropolitana, "San Juan Evangelista" Nº 1, esta última directamente vinculada a la Orden Real de Heredom de Kilwinning de la Argentina (Véase además Francmasonería en Argentina). Su documento fundador, Vetera Instituta et Fundamenta Ordinis, es extenso en cuanto a sus propósitos y principios, en donde resalta, entre otros, la importancia de sus cuatro pilares: hermetismo, pitagorismo, salomónica y templarismo (esto último implica su esoterismo cristiano).

5. Rito Francés. En julio del año 2008, con patente del Grande Oriente Ibérico, inaugura trabajos la logia mixta del Rito Francés, "La Fayette" Nº10 alternando el idioma español y el francés. El Rito Francés halla sus orígenes en el ritual de los Moderns británicos, y se formaliza en 1785. Esta logia trabaja no "A la gloria del Gran Arquitecto del Universo", si no "Al progreso de la Humanidad". Además, en sus trabajos la Biblia cristiana ha sido sustituída por la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. A la fecha, es la única logia en México que trabaja con los rituales del Gran Oriente de Francia.

6. Rito Escocés Rectificado. La masonería cristiana y de Tradición del Rito Escocés Rectificado, añejo rito europeo, cristiano y trinitario de 1774, llega a México en diciembre de 2007 con una patente del Gran Priorato de Hispania para formar el triángulo "Santo Grial" Nº6. Sus rituales originales son los mismos desde su fundación, sea cualquiera el idioma o lugar donde se trabaje. Esta masonería halla sus fuentes doctrinales en Martines de Pasqually, en el simbolismo templario, así como en la Biblia y los padres de la iglesia.

Al principio



Historia de la francmasonería

Aclaración previa: Este artículo se encuentra en proceso de elaboración y constituye una continuación del tema Francmasonería.

La historia de la humanidad está vinculada íntimamente a la historia de las construcciones y éstas a quienes las ejecutaron. Los constructores primitivos y los colectivos de constructores de la antigüedad, constituyen la base de la cual, en algún momento, surgieron interpretaciones éticas a partir de los utensilios de la construcción, el desarrollo de conocimientos científico-tecnológicos considerados reservados para la generalidad, una organización gradual con propósitos formativos, y todos los demás elementos que devinieron en lo que, con el tiempo, llegó a denominarse francmasonería.

Elementos encontrados en las ruinas de Pompeya resultan coincidentes con la simbología masónica. Leyendas de la masonería mencionan la existencia de gremios de constructores durante la Antigua Roma, en la construcción del templo de Salomón en Jerusalén y en el Antiguo Egipto.

Por otra parte, elementos doctrinarios que se encuentran en la masonería tienen una gran correspondencia con los de las culturas griega y judía antiguas.

Sin embargo, es difícil afirmar categóricamente que en todos estos países y éstas épocas existió ya la francmasonería.

Pero tampoco podemos desconocer que las pistas y elementos que se acumulan podrían dar cuenta de la gestación de una pre-masonería operativa, es decir de agrupaciones de constructores que, fruto de un proceso gradual de evolución y desarrollo, puedan haber constituido los antecesores de aquellos gremios de constructores medievales conocidos con el nombre de masonería operativa.

Esto se conoció como Premasoneria Operativa.

De lo que ya no hay duda es de que las catedrales góticas construidas en Europa durante la Edad Media fueron obra de masones agrupados gremialmente en logias, lo que se ha denominado Masonería Operativa.

Estos masónes (que si bien eran en general hombres, hubo casos de membresía femenina), utilizaban los instrumentos de construcción para el uso normal a que estaban destinados, les daban una interpretación simbólica de carácter esotérica, moral, ética y espiritual. Estos gremios operativos tenían una organización gradual; manejaban conocimientos científicos y tecnológicos avanzados, que guardaban en el mayor secreto; tenían medios de reconocimiento igualmente secretos; practicaban la fraternidad, y mantenían reuniones reservadas en las logias, en las que ejercían la libertad de pensamiento y expresión.

No todos los gremios de masones operativos eran iguales, ya que el país en que vivían influía fuertemente en sus características particulares y diferenciadoras. Esto hizo que, desde la propia Edad Media, se fuese gestando un desarrollo diferente de lo que posteriormente serían los distintos ritos y costumbres masónicas de la llamada masonería especulativa.

Con la evolución de la sociedad, algunas logias y gremios de la masonería operativa dejaron poco a poco de ejecutar obras materiales, pero subsistieron como organizaciones fraternales, mientras otros continuaron como organizaciones de trabajadores, conservando sus usos y costumbres tradicionales, entre los que destacan sus reuniones rituales que permitían la libre especulación y la interpretación ética o moral de los utensilios de la construcción.

Estas logias de masonería operativa, más que incorporar miembros aceptados, subsistieron gracias a la transmisión del oficio, generalmente de padres a hijos, o capacitando aprendices.

En 1716, Sir Christopher Wren, arquitecto de la catedral de San Pablo en Londres (Reino Unido), era el Gran Maestro de la “Muy Antigua y Honorable Fraternidad de Masones Libres y Aceptados”; y, en 1717, la inmemorial Logia de York se constituyó en Gran Logia de toda Inglaterra.

En la misma Inglaterra, hasta mediados del siglo XX se tienen datos de la existencia de la “Venerable Sociedad de Francmasones, Albañiles de Obra Maestra, Edificadores de Muros, Pizarreros, Pavimentadores, Yeseros y Ladrilleros”, conocidos comúnmente como The Operatives.

Por su parte, en la actualidad, en Francia, tiene plena vigencia la “Union Compagnonnique des Compagnons du Tour de France des Devoirs Unis”.

Se ha denominado masonería especulativa a la que ya no tiene como objetivo la construcción de templos materiales, sino más bien templos ideales o espirituales, es decir, el perfeccionamiento individual y de la humanidad; para lo cual ya no son necesarios como miembros, exclusivamente obreros especializados en el arte de la construcción, sino que puede serlo cualquier persona en capacidad de utilizar su intelecto y esfuerzo para tales propósitos.

A partir de 1314, y luego de disuelta la Orden del Temple, se produce en Escocia el ingreso de templarios en los gremios masónicos, como medio de protección frente a persecuciones. Esto hace que la masonería operativa escocesa asuma características especiales, influenciada por las concepciones caballerescas templarias, y paulatinamente, a lo largo de siglos, vaya dejando su carácter operativo y asumiendo cada vez más un carácter especulativo; hasta que, en 1737, William Sinclair de Rosslyn, descendiente de caballeros templarios, renunció al privilegio tradicional hereditario de su familia, de dirigir la masonería escocesa, para que se produjera la elección del primer Gran Maestro de la nueva Gran Logia de Escocia, de carácter enteramente especulativo, dignidad que recayó en el propio Sinclair.

Pero durante el último siglo anterior a la creación de la Gran Logia de Escocia, y concretamente durante el exilio en Francia de Carlos II Estuardo (Stuart), de 1649 a 1660, se gestó la que posteriormente sería conocida como “masonería jacobita”, originada en la masonería operativo-especulativa escocesa de influencia templaria, la cual actuaba como un partido político en apoyo de la Casa de los Estuardos y de su pretensión de restauración en los tronos de Inglaterra y Escocia.

A partir de 1688 es llamada masonería jacobita, caracterizándose por ser eminentemente aristocrática y mayoritariamente católica. Pervivió debidamente estructurada hasta 1746 y apoyó la oposición a la Gran Logia de Londres en 1752. Además, dio origen a los altos grados escoceses y caballerescos, desde el discurso de Ramsay en 1736.

A partir de una serie de altos grados surgidos por influencia de la masonería jacobita, se van configurando los ritos llamados escoceses y, principalmente por la vía del Capítulo de Clermont de 1754, el Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente de 1758, las actuaciones de Etiene Morin desde 1761, el Consejo del Rito de Perfección de Charleston de 1797 y su trasformación, en 1801, en Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales, grado 33º, de EE. UU., se conforma el moderno Rito Escocés Antiguo y Aceptado, manteniendo, aunque sea en forma opacada, la tradición y doctrina de la masonería escocesa. Su posición actual es deísta, con preocupación por asuntos esotéricos y filosóficos.

Dentro de esta línea de filiación surgen también otros ritos.

Cabe aclararse que los conocimientos e interpretaciones sobre la historia y tradiciones de este tipo de masonería han sufrido cambios a lo largo del tiempo. Se sostenía su origen templario, luego se lo negó y en los últimos años, sobre todo a raíz de las investigaciones en torno a la Capilla de Rosslyn, han aparecido más datos que dan cuenta de la relación templario escocesa. Otro tema de discusión es la importancia que se da a la filiación orgánica o la filiación doctrinal para determinar las vinculaciones entre distintos grados, ritos y agrupaciones. Por consiguiente, subsisten distintas opiniones sobre estos y otros asuntos relativos a la masonería escocecista.

A fines del siglo XV, el Gremio de Constructores y Artistas Florentinos, de la masonería operativa, propició la conformación de una organización paralela, estructurada secretamente siguiendo el esquema de la masonería operativa, que tuviese como objetivo la capacitación en distintos ramos del saber para impulsar postulados laicos y republicanos.

Esta incipiente masonería, de corte especulativo, se estructuró debidamente en Francia, llevada por Leonardo da Vinci, tomando el nombre de Logia Francmasónica en 1517. La Asamblea General de los francmasones franceses, reunida en París en el año de 1523, cuatro años después de la muerte de Leonardo, dictó una constitución francmasónica en la que se establecieron sus principios y organización básica. Estos antecedentes hicieron se le haya denominado Rito Francés Antiguo.

Luego, se extendió a otros países de Europa, y, en Inglaterra, en el siglo XVII, liderada por Oliver Cromwell, constituyó brazo político e ideológico de la revolución y régimen republicanos. Posteriormente, en Francia, en el siglo XVIII, estuvo muy vinculada a los movimientos de la Ilustración y de la Enciclopedia.

En el siglo XIX su influencia en América estuvo relacionada con las figuras de Jefferson (en Norteamérica) y de Miranda (en Sudamérica), constituyendo el rito de las logias lautarinas.

Actualmente pervive, con carácter laico, repúblicano, progresista, mixto y con mucha reserva, bajo los nombres de Francmasonería Progresista Universal (o Rito Primitivo). Además, ha tenido influencia, al menos parcial, en el Rito Nacional Mexicano.

Sobre este tipo de masonería debe aclararse que su conocimiento más detallado comienza a partir de los años 50 del siglo XX, cuando empiezan a circular, aunque restringidamente, ciertas obras históricas y documentación relativas al Rito Primitivo y al Rito Nacional Mexicano. La investigación histórica moderna sobre el mismo apenas ha comenzado. Las principales diferencias de criterios que existen hacen relación a la calidad masónica, no masónica o para-masónica de las logias lautarinas.

En 1714, un ex funcionario de una logia de la masonería operativa, que había desempeñado el empleo de capellán, el Dr. James Anderson, pastor presbiteriano, empezó a capacitar en las ideas y prácticas masónicas a una serie de burgueses y aristócratas vinculados a la recientemente instaurada casa reinante de Hannover.

En 1715, Anderson, junto con estas personas, funda la Logia Antiquity, de carácter totalmente especulativo, y en 1717, los miembros de esta logia forman cuatro logias, con las cuales fundan la Gran Logia de Londres, eligiendo como Gran Maestro a Anthony Sayer. Anderson y otro de los primeros iniciados, Desaguliers, elaboran una Constitución, que es aprobada en 1723. Este documento, de carácter deísta, es conocido como “las constituciones de Anderson”.

Pese a que la creación de la Gran Logia de Londres generó reacciones contrarias por parte de algunos sectores de la Masonería inglesa su crecimiento fue rápido debido a la vinculación de sus dirigentes con la corona y la incorporación de miembros de la aristocracia. En 1751 se formó una nueva Gran Logia que decía seguir las “antiguas instituciones”, por lo que se la denominó de los Antiguos, en contraste con la Gran Logia de Londres, conocida como la de los Modernos. Ambas obediencias se unifican en 1815 bajo el nombre de Gran Logia Unida de Inglaterra, continuando su extensión por todo el mundo.

En 1823 la Gran Logia Unida de Inglaterra constituye la Emulation Lodge of Improvement, que unifica los rituales transmitidos oralmente y se imprime el Ritual de Emulación. Por este motivo, el rito practicado por la Gran Logia Unida de Inglaterra y otras obediencias y logias que lo siguen, se denomina Rito de Emulación, aunque también suele denominarse (principalmente en Estados Unidos) Rito de York.

En 1929 la Gran Logia Unida de Inglaterra emite unos principios en los que establece que sólo dará reconocimiento masónico y mantendrá relaciones formales con grandes logias que cumplan con ellos. Estos principios incluyen la no aceptación de mujeres, la prohibición de mantener discusiones de carácter religioso o político partidista y el reconocimiento del Ser Supremo. El Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás deberán estar siempre presentes cuando la Gran Logia o sus logias subordinadas estén trabajando.

Entre 1726 y 1728 la masonería inglesa se establece en Francia. En 1732 se funda la primera Logia francesa en París, recibiendo patente de la Gran Logia de Londres. Muy rápidamente se crean otras Logias francesas y en 1738 se constituye la primera Gran Logia de Francia.

En 1773 la primera Gran Logia se reestructura como una federación de ritos, pasando a denominarse el Gran Oriente de Francia. En vísperas de la Revolución, aglutina a varias decenas de millares de Francmasones.

En 1877 el Gran Oriente de Francia decide retirar de su Constitución las menciones de carácter religioso considerando que estas corresponden al fuero interno de sus miembros, lo que tuvo como resultado la aceptación tanto de creyentes como de ateos entre sus miembros. Esto generó que las grandes logias del mundo, surgidas a partir de la creación de la Gran Logia de Londres, se dividan entre las que siguen la línea de la Gran Logia Unida de Inglaterra, y las que adoptaron la línea del Gran Oriente de Francia.

La masonería laica que practica el Gran Oriente de Francia y otras obediencias y logias, se caracteriza por su defensa de la libertad de conciencia, su preocupación por asuntos sociales y el debate libre en las Logias sobre cuestiones filosóficas, espirituales o políticas, siempre desde una perspectiva no partidista.

En 1894 se crea la Gran Logia de Francia, a partir del Supremo Consejo de Francia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado existente desde 1804. Esta Gran Logia, considera elementos fundamentales de la masonería la invocación del "Gran Arquitecto del Universo" y la presencia de la Biblia.

Los masones de una y otra jurisdicción mantienen relaciones fraternales, el Gran Oriente de Francia y la Gran Logia de Francia, las dos Obediencias con más miembros en este país, forman parte conjuntamente del espacio denomiando "Masonería Francesa" constituido para la cooperación y el trabajo conjunto de las Obediencias masónicas y que pretende anteponer el criterio de fraternidad mutua al de los diferentes puntos de vista que las separan.

En 1913 se funda la Gran Logia Nacional Francesa a partir de miembros del Gran Oriente de Francia deseosos de volver a una masonería en la que el Gran Arquitecto del Universo es Dios. Esta Obediencia, reconocida por la Gran Logia Unida de Inglaterra y por la generalidad de las Logias reconocidas por ésta. La Gran Logia Nacional de Francia no forma parte del espacio "Masonería Francesa".

En 1961 el Gran Oriente de Francia y otras obediencias masónicas, emitieron el Llamamiento de Estrasburgo para que los masones “se integren en la Cadena de Unión basada en una total libertad de conciencia y en una perfecta tolerancia mutua”, para lo cual constituyeron CLIPSAS (Centro de Enlace y de Información de las Potencias masónicas firmantes del Llamamiento de Estrasburgo). En 1962 definieron lo que debe considerarse como logia masónica, según su concepción, reafirmando la libertad de conciencia y la admisión de mujeres.

Al principio



Francmasonería en Francia

símbolos masónicosen la espada de Lafayette

Durante la primera mitad del siglo XVIII la Francmasonería francesa, aunque goza de gran autonomía, permanece fiel en lo esencial a los usos importados que caracterizan, paradójicamente bajo el nombre de Rito de los Modernos, las prácticas masónicas más antiguas que se conocen. No obstante, introduce el uso de la espada y confiere a la ceremonia de recepción innovaciones que hoy están universalmente extendidas. A partir de 1736, con la difusión del famoso discurso del Caballero de origen escocés Ramsey, discípulo de Fénelon, convertido al catolicismo y luego preceptor de los hijos del Pretendiente Estuardo al trono de Escocia, comienzan a surgir nuevos grados masónicos para el estudio filosófico de temas derivados de los tres grados básicos o "simbólicos". Se van formando así talleres o logias específicas para el desarrollo de tales grados y, en 1743, el Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, conde de Clermont, crea la Logia de San Juan de Jerusalén para coordinar la administración de dichos grados superiores. Surgió así el primer precedente de lo que mucho después habría de ser el Supremo Consejo de Francia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En torno a los últimos años de la década de 1760, estas evoluciones llegan al término de una crisis centrífuga que afecta la masonería francesa, marcada por la división de la llamada "Primera Gran Logia" en varios bloques rivales, por la profusión de grados adicionales, la estructuración progresiva de nuevos ritos, la cuestión de la elegibilidad de los cargos, así como la afirmación de corrientes más místicas, paralelamente a la corriente racionalista mayoritaria. Ello, unido a otras discrepancias personales entre miembros de la cúpula de la institución, llevó a la convocatoria de una Asamblea o Convento General que culminó con una estructuración de la masonería francesa como Gran Oriente de Francia, decidida democráticamente por los delegados de las Logias y que unifica a la gran mayoría de ellas, con excepción de una Gran Logia de Clermont que, rechazando especialmente la elección de los Venerables (que hasta entonces lo eran vitaliciamente) seguirá su propio camino durante algunos años.

Esta reorganización de la francmasonería francesa va a permitir inscribir y precisar el corpus ritual y administrativo practicado desde el principio del siglo XVIII. Establecida en 1785 e impresa en 1801 en un Regulador del Masón, esta codificación toma el nombre de Rito Francés. Este período, que ve además dotarse al Gran Oriente de Francia de un sistema de Altos Grados consustanciales al Rito Francés se caracteriza, por otra parte, por el nacimiento del Régimen escocés Rectificado en 1778 y más tarde, en 1804, del Rito escocés Antiguo Aceptado, que la Obediencia reconoce también.

En 1789, el Gran Oriente de Francia cuenta con cerca de 30.000 miembros y de mil talleres. Es una organización potente, penetrada por las Luces filosóficas y distintas culturas especulativas. La actividad de las logias quedó paralizada varios años durante la Revolución y se sabe hoy que no hubo "conspiración masónica" en el origen de aquel movimiento histórico, pero si procede reconocer que numerosos francmasones influyeron personalmente sobre los acontecimientos, tanto por parte de los revolucionarios como por la de sus oponentes realistas (Luis XVI había sido también iniciado masón y el Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, Felipe de Orleans, llamado Felipe Igualdad, abandonó la masonería desde los primeros momentos) ).La influencia de las ideas enciclopedistas, defendidas por notables masones, fue importante y también perceptible en el funcionamiento de muchas de las señas simbólicas adoptadas por las nuevas instituciones. Por otra parte, es significativa la obra compuesta por el Hermano Rouget de Lisle que se convierte en el himno nacional francés. No obstante, el Gran Oriente de Francia conoció, de 1793 a 1796, un letargo casi total y los francmasones en general rechazaron, si no sufrieron, el Terror.

El Consulado y el Imperio es un período de desarrollo para el Gran Oriente de Francia, favorecido pero al mismo tiempo utilizado por Napoleón, quién proviene, él mismo, de un medio familiar masónico. Al calor de las campañas napoleónicas y la influencia de las ideas revolucionarias, el Gran Oriente de Francia cuenta con logias en toda Europa y contribuye a implantar así, en numerosos países, los principios que van a constituir su base.

En cambio, la Restauración marca el comienzo de un período difícil. Los miembros disminuyen y, a pesar del episodio de 1830, que provee un momento de calma en medio de la tormenta y donde se ilustra la figura del Hermano Lafayette, todavía habrá que atravesar toda la Monarquía de Julio, hasta 1848, considerada como un período de estancamiento. Durante este período, grupos Carbonarios y republicanos se organizan a veces en los bastidores de ciertas Logia. Paralelamente, como respuesta a una atracción sensible desde fines del siglo XVIII y a la expedición de Bonaparte a Egipto, nacen los ritos "egipcios", más tarde conocidos con el nombre de Rito de Memphis-Misraïm.

Confrontado desde principios del siglo con la implantación del Rito Escocés Antiguo Aceptado y con la persistencia en su seno, especialmente en los altos grados escoceses, de una corriente preocupada por conservar su autonomía, el Gran Oriente de Francia no logrará unir totalmente el cuerpo masónico francés. La organización separada de un Supremo Consejo, que agrupa a una parte de este rito (aunque siempre quedarán logias "escocesas" en la Obediencia) pone fin a la unidad orgánica de la Orden.

La Francmasonería francesa comienza así a politizarse y a encarnar las aspiraciones republicanas en los años que preceden a la Segunda República. Participa con entusiasmo de los acontecimientos de 1848. La mayoría de los miembros del Gobierno Provisorio eran masones o bien se convertirían en masones, y su influencia se refleja en muchas de las ideas y las medidas tomadas, comenzando por la abolición de la esclavitud, por Víctor Schoelcher, o la instauración del sufragio universal. El mismo Lamartine en esta ocasión le rinde homenaje y apoya la creencia de que el lema republicano Libertad-igualdad-fraternidad es de origen masónico. También en esta época aparece Mariana, símbolo masónico y republicano al mismo tiempo.

A partir de la elección del príncipe Luis-Napoleón Bonaparte en 1849 (que se convertiría en Napoleón III tras el golpe de estado del 2 de diciembre de 1851), la Francmasonería se encuentra nuevamente amenazada y vigilada, bajo la tutela del Príncipe Lucien Murat, impuesto como Gran Maestro durante una parte del Segundo Imperio. La asociación logra liberarse de esa tutela y, con la entrada en las logias de una nueva generación de jóvenes republicanos, se opone al régimen cada vez con más osadía. Con el objeto de radicalizarse tras la caída de Napoleón III en 1870, la Francmasonería se lanza con vigor a la edificación de la tercera República. Mientras tanto, numerosos Hermanos parisinos, como Félix Pyat, Jules Vallès y Jean Baptiste Clément (autor de "Le Temps des Cerises"), por nombrar los más conocidos, habrían sido miembros de la Comuna de París de 1871, con una actitud mucho más prudente de las Logias de las Provincias y del mismo Gran Oriente de Francia.

Estos eventos contribuyeron a acentuar la hostilidad entre la Francmasonería y la iglesia. Además es en esta época que el Gran Orient de Francia, por una decisión del Convento de 1877 y a partir de una propuesta del pastor Desmons, en virtud del principio de libertad absoluta de la conciencia, elimina la obligación de invocar al Gran Arquitecto del Universo en sus Logias.

A partir de 1893 las mujeres son aceptadas, y se crea la primera obediencia mixta internacional, que tomará el nombre de Derecho Humano. Más tarde, en 1895, aparece la Gran Logia de Francia, que prolonga la existencia del Supremo Consejo y la práctica exclusiva del Rito Escocés Antiguo Aceptado.

Los masones de finales del siglo XIX están influenciados por el positivismo de Augusto Compte y sobre todo del Hermano Littré, por todas las teorías científicas y las ideas de progreso de su época. Es un hecho simbólico que Eugène Pottier, que escribió La Internacional fue francmasón. Entre los francmasones encontramos republicanos modernos, la mayoría radicales, numerosos socialistas, libertarios como Proudhon y Bakunin ya lo habían sido antes, y sindicalistas.

En vista de la hostilidad de una iglesia mayoritariamente reaccionaria, los Hermanos de la Tercera República, ya fueran ateos o creyentes, se tornan terriblemente anticlericales. Convencidos de que la educación de los hombres, además de ser necesaria para arraigar la República, es la llave de la felicidad, y deseosos de liberar el espacio público de la empresa clerical, hombres como Jean Macé, Gambetta, Jules Ferry, Littré o Camille Pelletan actuaron en pos de la Instrucción Pública y del Laicismo. La separación de la iglesia y el estado en 1901, liderada por Emile Combes, da el último toque a esta obra. Hasta 1914, la extensión de las libertades públicas (leyes sobre la prensa, la ley de asociaciones de 1901, la organización comunal, la legalización del divorcio), las principales medidas de justicia (impuesto sobre las ganancias, asistencia jurídica) o de protección social (emergencias mutuales, jubilación, derecho del trabajo), la creación de numerosas asociaciones (Liga de la Enseñanza, Liga de los derechos del hombre. Libertad del Opinión, asociaciones de inquilinos, cooperativas), sindicatos o partidos deben mucho a la influencia de estos hombres o a su acción como ciudadanos que trabajaban para la Comuna. La idea de las vacaciones pagas, por ejemplo, ya había sido debatida por la Asamblea en el siglo XIX…

La Francmasonería francesa, siempre comprometida en forma activa en la lucha republicana, sufrió una cierta usura y pasó por muchas pruebas después de la primera Guerra Mundial. Se torna así menos innovadora, a veces penalizada por una cierta "notabilización". El nacimiento de los partidos políticos (el Partido Radical en 1901, SFIO en 1905), la puesta en práctica del paisaje sindical y asociativo del siglo XX, que ha permitido separar y clarificar los roles que la institución asumía parcialmente hasta ese momento, a su vez la ha confinado a misiones más delimitadas. Además, la francmasonería liberal, heredera de las evoluciones filosóficas de los siglos XVIII y XIX, sufre la reducción de su espacio y su expansión, tanto a causa de los regímenes totalitarios (Italia, España, países de Europa central y oriental), como por la influencia interior del comunismo sobre las elites obreras e intelectuales. En Francia, la Ocupación reduce la cantidad de miembros de la Orden de 29.000 a 6.000. Por su parte, la masonería anglosajona, vector de un Imperio (británico) que no olvida su rivalidad con Francia, aprovecha este debilitamiento, incluso disponiendo, a partir de 1911, de un pequeño representante nacional, la futura Gran Logia Nacional de Francia, que surge en ese momento.

Ver francmasonería en España y francmasonería en Hispanoamérica.

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Source : Wikipedia