Francia

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Publicado por grag 25/02/2009 @ 13:30

Tags : francia, europa, internacional, liga de fútbol francés, fútbol, deportes

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Francia

Bandera de Francia

Francia (en francés: France, IPA: ), oficialmente República Francesa o República de Francia, es un país soberano miembro de la Unión Europea, con capital en París, que se extiende sobre una superficie total de 675 417 km² y cuenta con una población de 64,5 millones de habitantes.

Constituido en Estado social y democrático de Derecho, su forma de gobierno está organizada como república semipresidencialista con el nombre oficial de República Francesa (République française) y la divisa Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad y Fraternidad).

El territorio de Francia se extiende por diversas regiones del mundo, y su parte metropolitana, también llamada Francia continental, se ubica en Europa Occidental, donde limita, al sur, con el Mar Mediterráneo, el enclave de Mónaco (4,4 km) e Italia (488 km); al suroeste, con España (623 km) y Andorra (56,6 km); al oeste, con el Golfo de Vizcaya; al norte, con el Canal de la Mancha, el Mar del Norte y Bélgica (620 km), y al este, con Luxemburgo (73 km), Alemania (451 km) y Suiza (573 km). Su territorio insular europeo comprende la isla de Córcega, en el Mediterráneo occidental, y diversos archipiélagos costeros en el Atlántico. En América, son territorio de Francia la Guayana francesa, que limita con Brasil (673 km) y Surinam (510 km), y las islas y archipiélagos de Martinica, Guadalupe, San Bartolomé, San Martín, que limita con las Antillas Holandesas, y de San Pedro y Miguelón. En el Océano Índico, son francesas las islas de Mayotte y de Reunión, así como los archipiélagos de Polinesia Francesa y de Nueva Caledonia, en el Océano Pacífico. Son territorios de Francia deshabitados el atolón de Isla Clipperton, en el Pacífico Oriental, y las denominadas Tierras Australes y Antárticas Francesas.

Francia es un país altamente desarrollado económica y socialmente, con una elevada difusión internacional de su cultura e influyente en el plano geopolítico. Es la sexta economía mundial en término de PIB, miembro del G8, de la Zona Euro y del Espacio Schengen, y alberga a muchas de las más importantes multinacionales, líderes en diversos segmentos de la industria y del sector primario, además de que es el primer destino turístico mundial, con más 75 millones de visitantes extranjeros al año. Francia, hogar de la primera Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, es miembro fundador de las Naciones Unidas y uno de los cinco miembros permanentes de su Consejo de Seguridad. Francia alberga las sedes del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo, ambas en Estrasburgo, y las de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y de la Unesco, en París. Es también una de las ocho potencias nucleares reconocidas y miembro de la OTAN.

Antigua potencia colonial, su cultura y civilización se encuentra difundida por países de todo el mundo agrupados en la organización de la Francofonía. El idioma francés es una de las lenguas con mayor difusión, tradicionalmente empleada como lengua de la diplomacia, que junto con otras 77 lenguas regionales, conforma el patrimonio lingüístico de Francia, miembro de la Unión Latina.

Existen importantes restos del paleolítico inferior en el río Somme y los Pirineos tradicionales (Hombre de Neandertal), así como en La Chapelle-aux-Saints, Le Moustier y La Ferrasie. Del paleolítico superior hay abundantes vestigios de los hombres de Cro-Magnon, Grimaldi y Chancelade, datados en unos 25.000 años de antigüedad, los cuales están ubicados en el valle de Dordoña. Entre las más famosas pinturas rupestres del mundo están las de Lascaux y de Font de Gaume, en los Pirineos franceses.

En el mesolítico algunas actividades agropecuarias fueron reemplazando en importancia a las cuevas, y en el neolítico (desde el III milenio a. C.) surgió la cultura megalítica (que empleó menhires, dólmenes y enterramientos). Desde alrededor de 1500 a. C. se inicia la edad del bronce, desarrollándose rutas comerciales. Se ha encontrado utillaje de la industria achelense del homo erectus de hace 900 ó 1000 años en la gruta Le Vallonnet, en el sur de Francia. La edad del hierro y las culturas celtas se ubican dentro del I milenio a. C.

Las fronteras de la Francia moderna (1810) son aproximadamente iguales que las de la Antigua Galia, que fue habitada por los celtas (galos). Galia fue conquistada por Roma y su líder Julio César (que venció al jefe galo Vercingétorix ) en el siglo I a. C., y los galos adoptaron el idioma romano (el latín, del que evolucionó el francés) y su cultura. El cristianismo enraizó en los siglos II y III, y se estableció firmemente durante los siglos V y VI, en aquella época Jerónimo de Estridón (San Jerónimo) escribió que Galia era la única región “libre de herejía”.

En el año 451, Atila, el líder de los hunos invadió la Galia con ayuda de los pueblos francos y visigodos, y lograron establecerse en la parte principal de la Galia. En el siglo IV, la frontera del este de Galia a lo largo del Rin fue cruzada por Pueblos germánicos, principalmente los francos, de la que deriva el antiguo nombre de “Francie”. La “Francia moderna” debe su nombre al dominio feudal de los reyes capetos de Francia, alrededor de París. Los francos fueron la primera tribu entre los conquistadores germánicos de Europa, después de la caída del imperio romano, en convertirse al Cristianismo, o más bien Arrianismo (el rey Clodoveo hizo lo mismo en 498); así, Francia obtuvo el título de "Hija mayor de la iglesia”, y el país adoptaría esto como justificación para llamarse “el reino más cristiano de Francia”.

La Dinastía Merovingia gobernó la actual Francia y parte de Alemania entre los siglos V y VIII. El primer rey fue Clodoveo I quien conquistó gran parte del territorio Galo entre 486 y 507; y se convirtió al cristianismo ortodoxo (por oposición a la herejía arriana), siendo bautizado en Reims hacia el 496 obteniendo el apoyo de las élites galo-romanas y estableciendo un importante lazo histórico entre la corona francesa y la Iglesia Católica.

La existencia como entidad separada comenzó con el Tratado de Verdún (843), con la división del Imperio Carolingio de Carlomagno en Francia Oriental, Francia Central y Francia Occidental. Francia Occidental comprendía aproximadamente el área ocupada por la Francia moderna, de la que fue precursora.

Los Carolingios gobernaron Francia hasta 987, cuando Hugo Capeto fue coronado rey de Francia. Sus descendientes, la Dinastía de los Capetos, la Casa de Valois, y la Casa de Borbón, unificaron progresivamente el país con una serie de guerras y herencias dinásticas. La monarquía alcanzó su apogeo durante el siglo XVII y el reinado de Luis XIV. En este tiempo Francia poseía la población más grande de Europa y su política, su economía y su cultura influían en todo el continente. Francia también obtuvo muchas posesiones de ultramar en América, África y Asia.

Con la Toma de la Bastilla se inicio la Revolución francesa, un proceso social y político que se desarrolló entre 1789 y 1799, cuyas principales consecuencias fueron la abolición de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen en Francia.

Después de una serie de esquemas gubernamentales de breve duración, Napoleón Bonaparte tomó el control de la república en 1799, haciéndose primer cónsul y emperador del qué ahora se conoce como el Primer Imperio Francés (1804-1814). Aparte de sus proezas militares, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un «monarca iluminado» debido a su extraordinario talento y capacidad de trabajo. Otros, sin embargo, lo consideran un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas, y uno de los personajes más megalómanos y nefastos de todos los tiempos.

En el curso de varias guerras, sus ejércitos conquistaron la mayor parte de Europa continental, con los miembros de la familia Bonaparte que eran designados como monarcas de los territorios invadidos.

Tras de la derrota final de Napoleón en 1815 en la batalla de Waterloo y como consecuencia del Congreso de Viena, la monarquía francesa fue reinstaurada, pero con nuevas limitaciones constitucionales. Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 75 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país. En 1830, una sublevación civil estableció la monarquía constitucional de julio, que duró hasta 1848. La Segunda República Francesa de breve duración terminó en 1852 en que Napoleón III proclamó el Segundo Imperio francés.

Durante este nuevo imperio se produce un considerable desarrollo de los medios de transportes, así como una bonanza económica. Se incrementa la red bancaria y se firma un tratado librecambista con Inglaterra en 1860 que fomenta el comercio internacional. Sin embargo la política exterior tuvo una serie de fracasos importantes como la Segunda Intervención Francesa en México y sobre todo la estrepitosa derrota en Guerra Franco-prusiana de 1870 en la cual Napoleón III fue vencido por completo y su régimen fue sustituido por la tercera república francesa.

Francia tuvo posesiones coloniales en varias partes del mundo, desde principios del siglo XVII hasta los años 1960. En los siglos XIX y XX, su imperio colonial global era el segundo más grande del mundo después del Imperio británico. En su pico, entre 1919 y 1939, el segundo Imperio colonial francés extendió sobre 12.347.000 kilómetros cuadrados (4.767.000 millas cuadradas) de tierra. Incluyendo Francia metropolitana, el área total de la tierra bajo la soberanía francesa alcanzó 12.898.000 kilómetros cuadrados (4.980.000 millas cuadradas) en los años 20 y los años 30, que es 8,6% del área de la tierra del mundo.

Aunque en última instancia acabó como vencedor en la Primera Guerra Mundial, Francia sufrió unas pérdidas humanas y materiales enormes que la debilitaron en las décadas por venir. Los años 30 fueron marcados por una variedad de reformas sociales introducidas por el gobierno del Frente Popular. Francia y Reino Unido declararon la guerra a la Alemania nazi el 3 de septiembre de 1939 en virtud de un tratado suscrito con Polonia, cuyo territorio había sido invadido por la Wehrmacht, ejército alemán. Al principio de la Segunda Guerra Mundial, Francia llevó a cabo una serie de campañas fracasadas de rescate en Noruega, Bélgica y los Países Bajos entre 1939 y 1940. Después del ataque relámpago de la Alemania Nazi entre mayo y junio de 1940 y su aliado, la Italia fascista, la dirección política de Francia firmó el Armisticio del 22 de junio de 1940. Los alemanes establecieron un régimen totalitario bajo la tutela del mariscal Philippe Pétain conocido como Francia de Vichy, que persiguió una política de la colaboración con Alemania Nazi. Los opositores del régimen formaron el estado de Francia Libre fuera de Francia y de la resistencia francesa enemiga. Francia fue liberada con el esfuerzo común de los aliados, Francia Libre, y de la resistencia francesa en 1944.

La Cuarta República Francesa establecida después de la Segunda Guerra Mundial luchó para mantener su estatus económico y político como potencia mundial. Intentó recuperar el control sobre su imperio colonial, perdido frente a la expansión japonesa en Asia y a la derrota frente a Alemania e Italia en 1940. La tentativa poco entusiasta en 1946 de recuperar el control en Indochina Francesa dio lugar a la Primera Guerra de Indochina, que terminó en derrota francesa en la Batalla de Dien Bien Phu en 1954. Solamente unos meses más adelante, Francia hizo frente a un nuevo, incluso más áspero conflicto en su más vieja colonia importante, Argelia.

El debate por mantener el control de Argelia, entonces hogar de un millón de colonos europeos, debilitó el país y condujo casi a la guerra civil. En 1958, la cuarta república débil e inestable llevó a la Quinta República Francesa, que mantuvo un fuerte poder ejecutivo. Charles de Gaulle mantuvo el país unido mientras que toma el camino al extremo de la guerra. La Guerra de Argelia y la guerra civil que estalló en Argelia entre los partidarios de abandonar la colonia y los colonos que se aferraban a mantener la presencia francesa, se concluyó con un acuerdo de paz en 1962 y con la independencia de la hasta entonces colonia. El general De Gaulle también tuvo que afrontar otra dura prueba en mayo de 1968, de la que salió triunfante en las elecciones anticipadas convocadas en Junio del mismo año.

En 1981, François Mitterrand es elegido presidente de Francia, y gobernó desde 1981 hasta 1995. Luego, Jacques Chirac sería elegido presidente de Francia, gobernando entre 1995 y 2007. En ese año Nicolas Sarkozy es elegido presidente. Francia apoyó a Estados Unidos en la primera Guerra del Golfo (1990), así como en el derrocamiento del régimen talibán. En décadas recientes, la reconciliación y la cooperación de Francia con Alemania han probado la central a la integración política y económica de la Unión Europea de desarrollo, incluyendo la introducción del euro en enero de 1999. Francia ha estado en la vanguardia de los Estados miembro europeos de la unión que intentaban explotar el ímpetu de la unión monetaria para crear una unión europea política, una defensa, y un aparato unificados y más capaces de la seguridad.

Dominique de Villepin, a la cabeza de la diplomacia francesa, lideró el bloque de países que se opuso a la invasión de Iraq de 2003, amenazando con utilizar su derecho a veto en el Consejo de seguridad, llevando de paso a un enfriamiento de las relaciones con la administración de George W. Bush. El candidato de la derecha conservadora, Nicolas Sarkozy, ganó los comicios electorales del 6 de mayo de 2007 para ocupar la Presidencia de la República Francesa, sucediendo a Jacques Chirac.

La actual Constitución de Francia (constitución de la quinta república) fue aprobada por un referéndum público el 28 de septiembre de 1958. Desde su implantación ha fortalecido favorablemente la autoridad del poder ejecutivo en relación con el parlamento. Bajo la constitución, el presidente es elegido directamente por un período de 5 años (originalmente eran 7 años). El arbitraje del presidente se asegura el funcionamiento regular de los poderes públicos y la continuidad del estado. El presidente designa al primer ministro, quien preside sobre el Gabinete, comanda a las fuerzas armadas y concluye tratados. El Gabinete o Consejo de Ministros es nombrado por el Presidente a propuesta del Primer Ministro. Esta organización del gobierno se conoce como república semipresidencialista.

La Asamblea Nacional es el principal cuerpo legislativo. Sus 577 diputados son electos directamente por un término de 5 años y todos los asientos son votados en cada elección. Los 321 senadores son elegidos por un colegio electoral (es un sufragio indirecto) por términos de 9 años y un tercio del Senado es renovado cada 3 años. Los poderes legislativos del senado son limitados, la asamblea nacional es quien posee la palabra final de ocurrir una disputa entre ambas cámaras. El gobierno posee una fuerte influencia sobre la forma de la agenda parlamentaria. Además existe un Consejo Constitucional (9 miembros): Control de la constitucionalidad de las leyes y Contencioso electoral. Son ciudadanos franceses todos los mayores de 18 años.

La Declaración Schuman es el título con el que informalmente se conoce al discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores francés Robert Schuman el 9 de mayo de 1950 en el que —tal como lo reconoce oficialmente la Unión Europea (UE)— se dio el primer paso para la formación de esta organización al proponer que el carbón y el acero de Alemania y Francia (y los demás países que se adhirieran) se sometieran a una administración conjunta.

El Tratado de París, firmado el 18 de abril de 1951 entre Bélgica, Francia, la República Federal Alemana, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos, estableció la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) que posteriormente formó parte, primero, de las Comunidades Europeas y, luego, de la Unión Europea. Los franceses cuentan con la segunda representación más numerosa en el Parlamento Europeo, en virtud de su número de habitantes; además, el francés Jean-Claude Trichet es el Presidente del Banco Central Europeo y Jacques Barrot es uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea para el período 2004-2009.

Estrasburgo es la sede del Parlamento Europeo; las sesiones plenarias se realizan allí una semana cada mes. Por ello la ciudad es considerada como la segunda capital de la UE después de Bruselas, donde están los diputados el resto del tiempo. La ciudad también es sede del Comando Central del Eurocuerpo y el Centro de información de Europol.

El 14 de julio de 2007 tropas de los 27 países de la Unión Europea desfilaron juntas por primera vez en los Campos Elíseos de París con motivo de la fiesta nacional francesa en una ceremonia encabezada por Sarkozy. La presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre de 2008 estuvo enmarcada dentro del sistema de administración rotativa de dicha institución. Estaba previsto que al término de la adminitración entrase en vigor el Tratado europeo de Lisboa, permitiendo nombrar al Primer Presidente permanente de la Unión, pero ello no fue posible ya que el documento no fue ratificado por todos los estados.

Las Fuerzas Armadas de Francia son miembros de la OTAN, EUFOR y del Eurocuerpo. Con una fuerza de personal de 779.450 en 2006 (259.050 de fuerza regular, 419.000 de reserva regular y 101,400 de gendarmería ), constituye la fuerza militar más grande de Europa y la 14ª más grande del mundo por el número de tropas. Sin embargo tienen el 2º gasto más alto de militares en el mundo, así como la 3ª fuerza nuclear más grande en el mundo, sólo detrás de los Estados Unidos y Rusia.

La industria dinámica, especialmente la aeronáutica, produce aviones de caza como el Rafale, con capacidad nuclear. El DGSE es el servicio de inteligencia del país. La Armada Francesa cuenta con un sólo portaaviones, el de impulsión nuclear Charles De Gaulle pero esperan tener disponible en el 2012 uno con el nombre PA2 (Portaaviones 2) que desplazará 75.000 toneladas. Destina el 2,6% de su PIB anual a la defensa nacional, según los datos de la OTAN y junto con Alemania destinan en conjunto más del 40% del gasto en defensa total de la Unión Europea. Alrededor del 10% del presupuesto en defensa francés se destina a la Force de frappe, encargada de las armas nucleares embarcadas en submarinos.

En marzo de 2008 el Gobierno francés anunció sus planes para lograr reducción su arsenal a menos de 300 cabezas nucleares, "la mitad del máximo" de las que mantuvo durante la Guerra Fría.

Francia se divide administrativamente en regiones, departamentos, distritos, cantones, y municipios (o comunas). Adicionalmente cuenta con colectividades, territorios y dependencias. El departamento más extenso es la Guayana Francesa con 91.000 km².

Las 26 regiones y sus correspondientes 100 departamentos son de la metrópoli o de ultramar.

Las 4 regiones de ultramar están constituidas por 4 departamentos de ultramar: Reunión, Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa.

Las colectividades son de ultramar o sui géneris. Las 6 colectividades de ultramar son San Pedro y Miquelón, Mayotte, Polinesia Francesa, Wallis y Futuna San Bartolomé y San Martín. Y 1 colectividad sui géneris: Nueva Caledonia.

Un territorio de ultramar conformado por las denominadas Tierras Australes y Antárticas Francesas. Seis dependencias son islas francesas dispersas y actualmente deshabitadas: Clipperton, en el nor-oriente del Océano Pacífico (administrada desde la Polinesia Francesa); y Europa, Gloriosa, Saint Cristopher, Tromelin, y Bassas da India, en el sur-occidente del Océano Índico (administradas desde el departamento de la Reunión).

El territorio francés tiene una extensión de 675.417 km², lo que representa el 0,50% de las tierras emergidas del planeta (Puesto 40º en el mundo). La Francia metropolitana, es decir, europea, cuenta con 551.695 km² (dato del Instituto Geográfico Nacional francés), en tanto que la Francia de ultramar tiene otros 123.722 km² (sin considerar la Tierra Adelia por el Tratado Antártico en 1959 que suspendió el reconocimiento de todas las soberanías en dicha región). Sus islas de mayor tamaño son Nueva Caledonia, Córcega, Guadalupe y Martinica.

La demarcación política de la Francia continental europea se apoya en sus «fronteras naturales» siendo estas (en sentido anti-horario): el Mar del Norte, el Canal de la Mancha, el Océano Atlántico (Golfo de Vizcaya); los Pirineos (Frontera con España); el Mar Mediterráneo (Golfo de León, Costa Azul); los Alpes; los Montes Jura; el río Rin. El Rin es frontera sólo en una parte de su curso, punto desde el cual y hasta el Mar del Norte, no existen accidentes geográficos que delimiten «naturalmente» la frontera con Bélgica, Luxemburgo y Alemania. La isla francesa más importante en Europa es Córcega, ubicada en el mar Mediterráneo. En la Francia metropolitana las fronteras se extienden a lo largo de 2.889 km y la línea costera por otros 3.427 km. En África, Asia, Oceanía, América del Norte y el Caribe, el territorio francés es insular. La Guayana Francesa es el único territorio continental fuera de Europa, limita al norte con el Océano Atlántico (378 km); al oeste con Surinam (510 km), al este con Brasil (673 km). En la Isla de San Martín tiene una frontera meridional con las Antillas Holandesas (10,2 km).

Francia posee parte de los Pirineos y los Alpes, ambos al sur. Otros macizos montañosos son el Jura (en la frontera con Suiza), las Ardenas, el Macizo Central y la Cordillera de los Vosgos. El Mont Blanc en los Alpes con 4.808 metros de altura es la cumbre más alta de Europa occidental. El punto más bajo del país está en el delta del río Ródano: –2 m. El territorio cuenta también con llanuras costeras hacia el norte y oeste del país.

La mayor parte del territorio metropolitano de Francia corresponde al bioma de bosque templado de frondosas, aunque también están presentes el bosque templado de coníferas en los Alpes y el bosque mediterráneo en el sureste. La cantidad de venados y ciervos en estado salvaje se está incrementando gracias a políticas orientadas con este objetivo, además se garantiza la protección de las especies autóctonas no domésticas, con la creación de parques y reservas naturales, así como por la reintroducción de especies que fueron exterminadas en el país (oso pardo, lince y bisonte europeo, entre otros).

En la Francia metropolitana hay 136 especies de árboles, algo excepcional tratándose de un país europeo. Las especies vegetales cultivadas para consumo humano directo y para la producción agro-industrial ocupan grandes espacios de la superficie francesa, destacándose la vid y el trigo entre muchas otras. Se practica una intensiva crianza y explotación de reses, cerdos, ovejas, cabras y caballos. También abundan especies menores como conejos y aves de corral.

La producción agropecuaria representa un 56% (del cual las tierras de labrantío un 33%, las cosechas permanentes un 3%, y los pastos permanentes un 20%), la masa forestal el 28%, y «otros» el 16%. Los bosques se extienden sobre la superficie de la Francia metropolitana hasta cubrir más de 140.000 km. Las zonas especialmente protegidas conforman el 8% del territorio nacional. El subsuelo proporciona materiales de construcción en abundancia (grava, arena, cal) y materias primas (caolín, talco, azufre, potasa), pero es pobre en productos energéticos y minerales. La Guayana Francesa por su parte, forma parte del Macizo Guayano-venezolano, teniendo el 90% de su territorio cubierto por la selva tropical.

Las aguas interiores cubren el 0,26% de la superficie continental francesa. Los ríos más importantes de Francia son, en la vertiente atlántica: Loira, Garona, Dordoña (en el Océano Atlántico), y Sena (en el Canal de la Mancha). En la vertiente mediterránea el Ródano (en el Golfo de León), con su afluente el Saona. También posee una buena parte de las cuencas de los ríos Rin, Mosa, Mosela y Escalda (que desembocan en el Mar del Norte). El río interior más extenso es el Loira, con más de 1.000 km. El lago más extenso es el Lemán (582 km²).

Francia tiene 5.500 km de costas y ocupa el cuarto lugar en producción pesquera en la UE. En total las costas francesas son bañadas por los océanos Atlántico, Índico, y Pacífico. La Zona Marítima de Francia es de 12 millas contadas desde la costa, y la Zona Económica Exclusiva se extiende hasta las 200 millas desde la costa (11 millones de km²).

Francia es considerado un país de primer mundo por su nivel de vida (IDH). Es la sexta economía mundial en términos nominales. y a nivel europeo se coloca por detrás de Alemania, con un PIB en dólares muy similar al del Reino Unido.

La economía francesa cuenta con una gran base de empresas privadas, pero la intervención estatal en las grandes compañías es superior a la de otras economías de su tamaño. Sectores clave con grandes inversiones en infraestructuras como el eléctrico, las telecomunicaciones o el sector aeronáutico, históricamente han sido dirigidos directamente o indirectamente por el estado, aunque desde principios de la década de 1990 la participación estatal ha ido decayendo.

Sus bazas son diversas: transporte, telecomunicaciones, industrias agro-alimentarias, productos farmacéuticos, aeronáutica, defensa, tecnología, así como el sector bancario, los seguros, el turismo, y los tradicionales productos de lujo (marroquinería, prêt-à-porter, perfumes, alcoholes, etc.). El PIB por sector: La agricultura (2.7%), Industria (24.4%), Servicios (72.9%). Por otro lado, la energía solar está comenzando a tener cada vez mayor importancia en Francia Tiene una industria aeroespacial importante conducida por el consorcio europeo Airbus además de tener una base espacial llamado puerto espacial de Kourou. En telecomunicaciones destaca France Télécom como el principal operador del país.

EL PIB per cápita francés es ligeramente inferior al de otras grandes economías europeas comparables, como la alemana o la británica. Respecto a los Estados Unidos, es un 30% inferior. El PIB per cápita se determina por (i) productividad por hora trabajada, que en Francia es la más alta de los países miembros del G8, (ii) el número de horas trabajadas, que es uno de los más bajos de las economías desarrolladas; (iii) la tasa de actividad. Francia tiene una de las tasas de actividad más bajas para el segmento de población entre 15 y 64 años de la OCDE: En 2004 sólo el 68,8% de esta franja de población estaba empleada, frente a tasas del 80% en Japón, 78,9% en Reino Unido o del 71,0% en Alemania, los tramos de edad de 15-24 y de 55-64 son precisamente los que presentan tasas significamente bajas en relación con la Unión Europea a 25.

El hecho de que la tasa de actividad sea baja se explica por la existencia de un salario mínimo alto (lo que mantiene fuera del mercado laboral a trabajadores poco productivos, como los jóvenes), una enseñanza universitaria en muchos casos poco acorde con el mundo laboral y en el caso de trabajadores más ancianos, incentivos para la prejubilación.

Los grandes conflictos bélicos europeos y mundiales entre 1870 y 1945 enfrentaron a Francia y Alemania, sin embargo, ambos países han construido desde los años 1950 un entramado de relaciones: institutos de investigación y universidades comunes, un intenso intercambio juvenil, más de 2.000 ciudades hermanadas e innumerables contactos personales. Esta situación puso el fundamento de la integración política de Europa, son recíprocamente su principal socio comercial y juntos constituyen el motor económico de la Unión Europea (UE).

En 2005 con un 10,2%, volvió a ser el principal destino de las exportaciones alemanas y el origen del 8,7% de las importaciones. En 2006 más del 14 % de las exportaciones francesas tuvieron como destino a Alemania y cerca del 17% del total de las importaciones francesas provino de Alemania. Otros socios importantes en 2006 fueron: Bélgica, Italia, Reino Unido y España.

Es el principal productor agrícola de la Unión europea, aproximadamente un tercio de toda la tierra agrícola. El norte de Francia está caracterizada por granjas de trigo grandes. Los productos lácteos, la carne de cerdo y la producción de manzana se encuentran sobre todo en la región occidental. La producción de ternera está localizada principalmente en la zona central, mientras la producción de frutas, verduras, y el vino se extiende del centro hacia el sur. Es un gran productor agrícola y actualmente amplía su silvicultura e industrias de piscifactoría. La puesta en práctica de la Política agrícola común de la Unión Europea y el Acuerdo General sobre tarifas y comercio, GATT ha causado reformas el sector agrícola de la economía.

Es el líder de producción mundial agrícola y el sexto más grande. También es el segundo mayor exportador, después de los Estados Unidos. Sin embargo, el destino del 70% de sus exportaciones son otros miembros de la Unión Europea y muchos países pobres africanos (incluyendo sus antiguas colonias) que afrontan una escasez seria de alimentos. Las exportaciones estadounidenses agrícolas a Francia, son aproximadamente de 600 millones de dólares cada año y consisten principalmente en soja, productos de alimentación y forrajes y mariscos. A los Estados Unidos exportan principalmente el queso, productos procesados y vino. Asciende a más de 900 millones de dólares al año.

La red de ferrocarril es de aproximadamente 31.840 kilómetros y es la más extensa de Europa Occidental. Es manejada por el SNCF que posee trenes de alta velocidad como el Thalys, el Eurostar y el TGV que alcanza los 320 kilómetros por hora. La Eurostar a través del Eurotúnel, se une con el Reino Unido. También existen conexiones ferroviarias con otros países vecinos de Europa, excepto con Andorra. Además hay metro en varias ciudades del país como París, Laon, Lille, Lyon, Marsella, Rennes y Toulouse.

Hay aproximadamente 1.000.960 kilómetros de calzada útil en el país. La región de París está envuelta con la red más densa de caminos y carreteras, que lo unen con prácticamente todas las partes del país, con Bélgica, España, Andorra, Mónaco, Suiza, Alemania e Italia. No hay ningún precio por impuestos en las carreteras, sin embargo, el uso de la autopista tiene peaje excepto en los alrededores de las comunas grandes. Las marcas francesas dominan el mercado de los coches en el país, como Renault (el 27 % de coches vendidos en Francia en 2003), Peugeot (el 20.1 %) y Citroën (el 13.5 %). Más del 74% de los coches nuevos vendidos en 2007 tenían motores diésel.

Hay aproximadamente 478 aeropuertos, incluyendo campos de aterrizaje. El Aeropuerto de París-Charles de Gaulle localizado en los alrededores de París es el aeropuerto más grande y más ocupado del país, manejando la mayoría del tráfico popular y comercial y conectando París con prácticamente todas las ciudades del mundo. Air France es la línea aérea nacional, aunque numerosas compañías aéreas privadas proporcionen viajes domésticos e internacionales. Hay diez puertos principales, el más grande es el de Marsella. 14,932 kilómetros de vías fluviales atraviesan Francia incluyendo el Canal del Mediodía que se conecta el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico por el río Garona.

El turismo es una fuente primordial de la economía francesa. Es el país con más visitantes del mundo aproximadamente 80 millones; sus turistas provienen principalmente de América del Norte, Japón, China, y otros países de Europa. París es la principal atracción, pero también reciben varios visitantes en la Costa Azul. Francia es un país con múltiples atracciones, de hecho, junto a uno de los mayores patrimonios histórico y artístico del mundo, es de los pocos países que puede aportar atracciones de playa, montaña y campiña en diversas latitudes del planeta.

En 2006 el crecimiento económico francés llego al 2% siendo el más bajo de la zona euro y sus índices de desempleo los más altos.

Posee 64.473.140 habitantes (enero 2008), de los cuales 61.875.822 habitan en la Francia metropolitana, con una densidad de 114 hab./km², y 2.597.318 habitan en la Francia ultramarina, incluyendo a la comunidad de unos 2000 científicos e investigadores destacados en la Antártida.

Alrededor del 75% de franceses vive en núcleos urbanos. París y su área metropolitana correspondiente a la Región conocida como «Isla de Francia» concentra 11.577.000 de habitantes, lo que la convierte en una de las más grandes del mundo, y la más poblada de la Unión Europea. Otras áreas metropolitanas de más de un millón de habitantes son Lyon y Marsella que superan el millón y medio de habitantes cada una.

La esperanza de vida al nacer es de 83 años para las mujeres (la mejor del mundo) y de 76 años para los varones. Generalmente los varones tienden a obtener empleos a tiempo completo y las mujeres a tiempo parcial. En Francia las vacaciones pagadas legales suman cinco semanas en cada año laboral. Es considerado como uno de los países con mayor calidad de vida ya que la población disfruta de un alto grado de servicios, aparte de la sanidad que es una de las mejores del mundo.

La población está compuesta por descendientes de varios grupos étnicos, principalmente de origen celta, fundamentalmente galos fusionados con la población precedente, que dieron nombre a la región de la Galia, hoy Francia (que incluía también Bélgica, Luxemburgo y Suiza). Cronológicamente se fueron sumando otros grupos étnicos: en el proceso histórico formativo de la Francia actual son también significativas las poblaciones de origen vasco, griego, romano, germano (principalmente franco, pero también burgundio y normando), corso, gitano, judío y árabe.

Más del 90% de la población ha nacido dentro del país. Entre los extranjeros que se van integrando, predominan los magrebíes, italianos, españoles, portugueses, polacos y subsaharianos. El mayor número de inmigrantes en los últimos años proviene del Magreb. En total existen unos cuatro millones y medio de inmigrantes, de los cuales aproximadamente un millón y medio nació en tierra extranjera pero se ha naturalizado adquiriendo la nacionalidad francesa, en tanto que otros tres millones son aún extranjeros.

Los estudios de población francesa muestran su composición mayoritaria de ciudadanos de origen europeo, un 91,6%, de los cuales son franceses 85,0% y de otros países 6,6%. El 5,7% de la población proviene de países africanos, 3,0% de asiáticos y 0,6% de americanos. Esta composición es el resultado de la evolución migratoria y de la presencia significativa de población nacidas en Francia pero de padres extranjeros, generalmente inmigrantes que a través de los años fueron obteniendo la ciudadanía francesa.

La situación privilegiada en Europa Occidental, en el centro de una de las regiones históricamente más pobladas del mundo, ha favorecido unas tasas elevadas de poblamiento y de expansión demográficas, siendo el tercer país más poblado de la tierra hasta el siglo XVIII. Esta expansión experimentó una fuerte desaceleración en vísperas de la revolución industrial que se mantuvo hasta entrado el siglo XX, en paralelo con el incremento demográfico de las regiones limítrofes, especialmente hacia la centroeuropea, en el área de influencia de Alemania, y las Islas Británicas.

Por otra parte, y especialmente durante los siglos XVI a principios del XX, una parte de la población francesa se instaló en otras regiones del mundo, al abrigo de la expansión colonial, configurando la base de las características poblacionales y composición étnica de otros países, principalmente en el Quebec de Canadá, Haití y otras antiguas colonias africanas, asiáticas y de Oceanía. En América, en los territorios de soberanía francesa de San Pedro y Miquelón; la Guayana Francesa, Martinica y Guadalupe, a la base poblacional proveniente de la metrópoli, se añadió la de origen africano que junto con la mestiza, se ha convertido en el grupo étnico mayoritario. En Oceanía la emigración de franceses ha sido menor y centralizada en Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa, mientras que en el norte de África, una parte de la instalada en el Magreb conformó tras su repatriación a mediados del siglo XX la comunidad conocida como de los “pieds-noirs”.

También existe una presencia significativa de población de origen francés en otros países no directamente relacionados con sus colonias, principalmente de Hispanoamérica, como Puerto Rico, Argentina, Colombia, Perú, Chile, México y Uruguay.

Tras la Segunda Guerra Mundial y el periodo demográfico conocido como Baby boom, el lento estancamiento de las tasas de crecimiento ha sido menos marcado en Francia que en otros países de su entorno, manteniendo un nivel de natalidad destacado en Europa gracias a las políticas sociales aplicadas para su estímulo.

En Francia han nacido grandes inventores como los Hermanos Montgolfier (inventores del globo aerostático), Joseph-Nicéphore Niépce (químico, litógrafo y científico aficionado que inventó, junto a su hermano, un motor para barcos y, junto a Daguerre, la fotografía), Clément Ader (inventor del avión, un micrófono y los primeros perfeccionamientos del teléfono), los Hermanos Lumière (inventores del proyector cinematográfico), René Théophile Hyacinthe Laënnec (inventor del estetoscopio), Louis Pasteur (la técnica conocida como pasteurización) entre otros; cuyos aportes a la ciencia han sido decisivos en la historia de la humanidad. En Francia la educación es gratuita en todos sus niveles, tanto para los estudiantes franceses como para los extranjeros. En 2007 los gastos en educación alcanzaron el 28% del presupuesto del Estado.

Francia es el país con más Premios Nobel de Literatura. Tanto los ciudadanos franceses, como los francógrafos de otros países (como el belga Maurice Maeterlinck, el senegalés Léopold Sédar Senghor o el luxemburgués Daniel Herrendorf), componen lo que se denomina como literatura francesa, que ha marcado la literatura de importantes autores, países y lenguas. Tal es el caso del cubano Alejo Carpentier o del denominado boom latinoamericano.

Las primeras manifestaciones provienen del arte prehistórico, en estilo franco-cantábrico. La época carolingia marca el nacimiento de una escuela de iluminadores que se prolongará a lo largo de toda la Edad Media, culminando en las ilustraciones del libro de Las muy ricas horas del duque de Berry. Los pintores clásicos del siglo XVII francés son Poussin y Lorrain. En el siglo XVIII predomina el rococó, con Watteau, Boucher y Fragonard. A finales de siglo comienza el clasicismo de un Jacques-Louis David. El romanticismo está dominado por las figuras de Géricault y Delacroix. El paisaje realista de la Escuela de Barbizon tiene su continuación en artistas de un realismo más testimonial sobre la realidad social de su tiempo, como Millet y Courbet. A finales del siglo XIX París, convertida en centro de la pintura, ve nacer el impresionismo, precedido por la obra de Édouard Manet. A estos siguen Toulouse-Lautrec, Gauguin y Cézanne. Ya en el siglo XX, surgen los fauvistas en torno a Matisse y el cubismo de la mano de Georges Braque y el español Picasso que trabaja en París. Otros movimientos artísticos se van sucediendo en el París de entreguerras, decayendo como centro pictórico mundial después de la Segunda Guerra Mundial.

En Francia la escultura ha evolucionado desde antiguo por diversos estilos, sobresaliendo en todos ellos: Prehistórico, romano, cristiano, románico, gótico, renacentista, barroco y rococó, neoclásico (Frédéric Auguste Bartholdi: Estatua de la Libertad), romántico (Auguste Rodin: El pensador), y los contemporáneos.

En lo que se refiere a la arquitectura, los celtas dejaron su huella también en la erección de grandes monolitos o megalitos, y la presencia griega desde el siglo VI a. C. se recuerda hoy en la herencia clásica de Massalia (Marsella). El estilo romano tiene ejemplos en la Maison Carrée, templo romano edificado entre 138-161 a. C., o en el Pont du Gard construido entre los años 40 y 60 d. C., en Nimes y declarado patrimonio universal en 1985. En Francia se inventó el estilo gótico, plasmado en Catedrales como las de Chartres, Amiens, Notre Dame o Estrasburgo. El renacimiento surgido en Italia, tiene su estilo arquitectónico representado magistralmente en el Castillo de Blois o en el Palacio de Fontainebleau entre otros. El arte barroco (también de origen italiano), y el rococó (invención francesa) tienen obras extraordinarias en Francia. Tal es el caso del Palacio del Louvre y el Panteón de París entre tantos otros. El modernismo o arte moderno en arquitectura abarca todo el siglo XIX y la mitad del XX, y en él Gustave Eiffel revolucionó la teoría y práctica arquitectónica de su tiempo en la construcción de gigantescos puentes y en el empleo de materiales como el acero. Su obra más famosa es la llamada Torre Eiffel. Otro grande de la arquitectura universal es Le Corbusier, un innovador y funcionalista celebrado especialmente por sus aportes urbanísticos en las edificaciones de viviendas y conjuntos habitacionales.

En la música francesa desde antes del año 1000 se destaca el canto gregoriano empleado en las liturgias. En Francia se creó la polifonía. En la denominada Ars Antiqua, se le atribuye a Carlomagno el Scholae Cantorum (783). Los Juramentos de Estrasburgo es la obra lírica francesa más importante de la Edad Media, periodo en el que se desarrollan los Cantares de Gesta como el Cantar de Roldán. Francia fue la cuna de los trovadores en el siglo XII, así como del Ars Nova dos siglos más tarde. Durante el Romanticismo París se convierte en el centro musical del mundo y en la actualidad Francia mantiene un lugar privilegiado en la creación musical gracias a nuevas generaciones de compositores. Dentro de los exponentes de la música popular francesa, se encuentran figuras como Edith Piaf, Dalida, Charles Aznavour y Gilbert Becaud.

La mejor participación de Francia en los Juegos Olímpicos fue en 1900 en París, ciudad que ha acogido el certamen en dos ocasiones. Aparte la delegación gala nunca ha bajado de los 10 primeros lugares siendo una potencia a nivel olimpiadas y deportiva.

Los deportes individuales están bien implantados en Francia. Así por ejemplo el Tour de Francia, celebrado anualmente en el mes de julio desde 1903, es la competición ciclística más prestigiosa del calendario profesional. El Torneo Roland Garros en París es uno de los torneos más cosmopolitas del Grand Slam. En lo referente a las artes marciales, Francia también destaca entre uno de los mejores de Europa. Pues la que más domina hasta el día de hoy es el karate, el judo y el savate (box francés), este último uno de los más difundidos en el mundo principalmente en los torneos del Knock Out. En Judo destaca como uno de los más importantes en la historia del mundo, el francés David Douillet con diversas participaciones y premiaciones a lo largo de su trayectoria en este deporte.

En cuanto a los deportes de equipo, la Selección de fútbol de Francia es uno de los combinados nacionales más importantes a nivel mundial. Obtuvo el campeonato mundial de 1998, y en el 2006 obtuvo el subcampeonato gracias a la generación dorada liderada por Zinedine Zidane. Este mismo conjunto obtuvo la Eurocopa 2000 y las Copas Confederaciones de 2001 y 2003. Por su parte la Selección de rugby de Francia una de las mejores del mundo siendo la que cuenta con más títulos al igual que Inglaterra. También la Selección de baloncesto de Francia es igualmente uno de los mejores combinados nacionales más importantes a nivel mundial. Obtuvo el quinto puesto en el Campeonato mundial de baloncesto de 2006.

El idioma oficial es el francés, proveniente del franciano, variante lingüística hablada en la Isla de Francia que a principios de la Edad Media y, a lo largo de los siglos, se ha impuesto al resto de lenguas y variantes lingüísticas que se hablan en cualquier parte del territorio.

A menudo, esta imposición del francés ha sido fruto de decisiones políticas tomadas a lo largo de la historia, con el objetivo de crear un Estado uniformizado lingüísticamente. De hecho, el artículo 2 de la Constitución francesa de 1958 dice textualmente que «La langue de la République est le français».

Este artículo ha servido para no permitir el uso oficial en los ámbitos de uso cultos de las lenguas que se hablan en Francia: el catalán, el bretón, el corso, el occitano, el provenzal, el franco-provenzal, el vasco y el alsaciano. Sólo se ha permitido la enseñanza de alguna de estas lenguas como segunda lengua extranjera optativa en la escuela pública. La inmigración proveniente de fuera del país, así como de regiones exclusivamente francófonas, hace que el porcentaje de hablantes de estas lenguas sea cada vez más bajo.

Es uno de los estados que no han firmado la Carta europea de las lenguas minoritarias. A pesar de todo, hoy en día, algunas instituciones privadas han procurado fomentar el uso de estas lenguas creando medios de comunicación, creando escuelas primarias y secundarias para enseñar estas lenguas o convocar actos reivindicativos a favor de una política lingüística alternativa.

La República Francesa oficialmente es un estado laico., secular y que tiene la libertad religiosa como un derecho constitucional, aunque algunas organizaciones como la Cienciología, la Iglesia de la Unificación, la Orden del Templo Solar o los Niños de Dios son consideradas de culto.

Según una encuesta de enero de 2007 hecha por las Noticias Católicas Mundiales, en su población están representadas las principales confesiones religiosas: católica 51%, agnósticos y no religiosos 31%, musulmana 6%, protestante 2%, judía 1,5%, budista 1%, ortodoxa 0,5%, otras 7%. En otra encuesta, la proporción de no religiosos es igual al 27%, el 10 % se identifica como de otras religiones o sin opinión, el 4% se identifica como musulmán, el 3% se identifica como protestante y el 1% se identifica como judío.

Según el más reciente eurobarómetro del año 2005, el 34% de los ciudadanos franceses respondió que "ellos creen que hay un dios", mientras que el 27% contestó que "ellos creen que hay algún tipo de espíritu o de fuerza" y el 33% que "ellos no creen que haya ningún tipo de espíritu, dios, o fuerza". Otro estudio da el 32% de personas que se declara atea, y otro 32% que se declara "escéptico sobre la existencia de Dios, pero no un ateo".

La comunidad de judíos en Francia se cuenta aproximadamente en 600.000 según el Congreso Mundial Judío y es el grupo de Europa. Las estimaciones del número de musulmanes varían mucho. Según el censo de 1999 había sólo 3.7 millones de personas (el 6.3 % de la población total). En 2003, el Ministerio de los asuntos interiores estimó el número total entre 5 y 6 millones. Hay aproximadamente entre 200.000 a 1 millón de inmigrantes ilegales.

Caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa (tanto cultural como de materias primas) pero también por su refinamiento está considerada como una de las principales del mundo. Su influencia se deja sentir en casi todas las cocinas de mundo occidental que han ido incorporando a sus bases conocimientos técnicos de la cocina francesa y a través del renombre internacional de sus principales chefs, como Taillevent, La Varenne, Carême, Escoffier, Ducasse o Bocuse.

En la actualidad un grupo de chefs y gastrónomos con el beneplácito del presidente de la República Nicolas Sarkozy abogan por que la Gastronomía Francesa sea incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Al principio



Historia de Francia

Francia a finales del siglo X

Francia es uno de los estados más antiguos de Europa, aunque sólo aparece con tal nombre a partir de la Edad Media en una fecha difícil de precisar de manera irrefutable. Se reconoce cabalmente a la Galia como antecedente histórico de Francia, si bien la Galia ocupaba una superficie europea ligeramente más extensa que la Francia actual.

En las guerras hegemónicas europeas Francia intentó imponerse varias veces y por ello en distintas épocas hubo de enfrentarse a casi toda Europa (por separado, o junta como contrapeso al expansionismo francés). Así sucedió con Carlomagno (Carlos I, "El Magno") en el siglo IX, Luis XIV ("El Rey Sol") en el siglo XVII, y Napoleón I Bonaparte (Napoleón "El Grande") en el siglo XIX.

Existen importantes restos del paleolítico inferior en el río Somme y los Pirineos tradicionales (Hombre de Neandertal), así como en La Chapelle-aux-Saints, Le Moustier y La Ferrasie. Del paleolítico superior hay abundantes vestigios de los hombres de Cro-Magnon, Grimaldi y Chancelade, datados en unos 25.000 años de antigüedad, los cuales están ubicados en el valle de Dordoña. Entre las más famosas pinturas rupestres del mundo están las de Lascaux y de Font de Gaume, en los Pirineos franceses.

En el mesolítico algunas actividades agropecuarias fueron reemplazando en importancia a las cuevas, y en el neolítico (desde el III milenio a. C.) surgió la cultura megalítica (que empleó menhires, dólmenes y enterramientos). Desde alrededor de 1500 a. C. se inicia la edad del bronce, desarrollándose rutas comerciales.

Se ha encontrado utillaje de la industria achelense del homo erectus de hace 900 ó 1000 años en la gruta Le Vallonnet, en el sur de Francia. La edad del hierro y las culturas celtas se ubican dentro del I milenio a. C.

Lo que hoy es Francia, antes fue conocido con el nombre de Galia. La Galia estaba poblada por los galos, pueblo celta de origen indoeuropeo. Sus fronteras quedaron parcialmente estabecidas por el norte con el actual Canal de la Mancha, por el oeste con el Golfo de Vizcaya (Océano Atlántico), por el sur con los montes Pirineos y el mar Mediterráneo, y por el este con el río Rhin (que lo separaba de la Germania) y los montes Alpes (que lo separaban de Italia). Los celtas galos protagonizaron las civilizaciones de La Téne y Vix. En el sur de la Galia se establecieron los griegos (jonios), quienes fundaron Massalia (Marsella), Agde, entre otras (s. VIII- VI a. C.).

Cayo Julio César venció al jefe Galo Vercingétorix en el año 51 a. C., creando un colchón entre Roma y los pueblos germanos, que con sus migraciones acosaban Roma de forma periódica. Luego se produjo un genocidio que disminuyó considerablemente a la población gala. Ello facilitó la rápida latinización, pero también la obra que no mucho tiempo después empezaron a realizar los primeros misioneros cristianos que progresaban expandiéndose dentro de las fronteras del imperio romano. Así, la mayor parte de la céltica Galia no tardó en hacerse latina y cristiana. Lugdunum (Lyon) se volvió un importante centro religioso cristiano. La Galia latina y cristiana cada vez más enriquecida, alcanzó importantes niveles culturales que sobrevirían incluso a las invasiones bárbaras.Tiempos después de la invasiones bárbaras los germanos se volvieron latinos y hubo la necesidad de declarar la guerra a los alemanes.

Francia debe su nombre al pueblo germánico de los francos, quienes durante la decadencia del Imperio Romano de Occidente en el siglo V, invadieron -en el año 451 Atila, el líder de los hunos invadió la Galia con ayuda de los pueblos francos y visigodos-, y lograron establecerse en la parte principal de la Galia.

La noción de Francia no aparece más que muy progresivamente a lo largo de los siglos. Algunos consideran que no se puede hablar de Francia más que a partir del Tratado de Verdún (843), que sería también el origen de Alemania; otros que a partir del acceso de Hugo Capeto al poder (987) y algún otro incluso más tarde. La tradición de las escuelas primarias en Francia, remontan el origen del país a la unificación de los francos, de modo que la Francia de hoy es heredera del reino franco de Clodoveo, y existe sin discontinuidad desde el año 486 hasta nuestros días, donde francos, burgundios (borgoñones), vikingos (normandos), y también britanos (bretones), se fundieron con los galos en el crisol que hoy se llama Francia.

La Dinastía Merovingia gobernó la actual Francia y parte de Alemania entre los siglos V y VIII. El primer rey fue Clodoveo I quien conquistó gran parte del territorio Galo entre 486 y 507; y se convirtió al cristianismo ortodoxo (por oposición a la herejía arriana), siendo bautizado en Reims hacia el 496 obteniendo el apoyo de las élites galo-romanas y estableciendo un importante lazo histórico entre la corona francesa y la Iglesia Católica.

En época de los merovingios, desapareció la noción de Estado —o sea el «bien público» heredado de la Roma antigua—, una institución desconocida entre los pueblos germanos e impera la confusión entre los bienes del tesoro del estado y los bienes privados del soberano. Esto provocó que a la muerte de un rey, el reino era dividido entre cada uno de sus hijos. No será hasta mucho más tarde cuando se recupere el Derecho Romano y aumente el poder del monarca para que renazca la noción de Estado y la monarquía sea hereditaria.

Aunque se instauró una división política entre el oeste (Neustria) y el este (Austrasia), el nombre de la Galia siguió usándose entre los cristianos hasta la dinastía siguiente de los Carolingios. Al final de la época merovingia, los reyes habían perdido la mayoría de su poder, mientras que los «mayordomos de palacio», aristócratas francos, dirigían los asuntos del reino.

Después de la dinastía Merovingia, le sucedería la Dinastía Carolingia, cuando Carlos Martel, vencedor frente a los árabes, se erigió en dueño del reino de los merovingios; su sucesor Pipino el Breve, obtuvo el consentimiento del Papa para destituir a los merovingios y erigirse en el primer rey de la dinastía en 751, y conquistó tierras lombardas creando con ellos los Estados de la Iglesia, también conocidos como los Estados Pontificios o "Patrimonio de San Pedro", pues se los donó al Papa y se declara al mismo tiempo garante de los mismos. Durante la Edad Media, la primera unión política duradera (las anteriores fueron más bien efímeras) se realizó con Carlomagno, quien además conquistó otras tierras formando un Imperio, que luego sus nietos dividieron. En el periodo carolingio se produjo un notable desarrollo de las artes y la letras, que se conoce como el "Renacimiento Carolingio".

La Dinastía de los Capetos (o Capeta) llegó a gobernar Francia, que se fue subdividiendo sucesivamente cada vez más, característica que se ha denominado "Feudalismo clásico". En todo este periodo el rey hubo de enfrentarse continuamente a los demás nobles de su reino, en teoría sus vasallos, pero que a veces adquirían demasiado poder como para desafiar abiertamente la autoridad real. En este periodo se produjeron las Cruzadas y la Guerra de los Cien Años. Francia inventó el arte gótico, y hubo tiempo en el que con toda Europa fue víctima de la peste bubónica, epidemia que fue llamada la "Peste negra". También participó del Humanismo que sería precursor del Renacimiento.

Tras el final de la Edad Media, Francia experimenta su consolidación como nación. Las Guerras de religión de Francia dominan la vida del país desde el siglo XVI pacificándose internamente con el Edicto de Nantes (la paz exterior no llegaría sino hasta la primera mitad del XVII, cuando se celebra la Paz de Westfalia).

En la primera parte del siglo XVI, el rey francés Francisco I, se enfrentó al emperador Carlos I de España, quien por coincidencia dinástica era al mismo tiempo Carlos V de Alemania. De esta manera quedaron abiertamente enfrentadas la Casa de Borbón y la Casa de Austria, y en los campos de Italia y de los Países Bajos se disputaron el dominio de Europa. Por su parte Enrique II, sucesor de Francisco I no dudó en aliarse con los turcos para continuar la lucha de su padre.

Francia participa del auge de los descubrimientos geográficos particularmente en el nuevo mundo. En la actividad intelectual, Descartes marcó decisivamente la orientación del pensamiento occidental con su Racionalismo. Luis XIII (1610-1646) y su ministro el Cardenal Richelieu dirigieron a Francia durante su intervención en la Guerra de los Treinta Años, arruinando los dominios e influencia de la Casa de Austria. A Luis XIII y Richelieu, les siguieron la regencia y Mazarino, y luego Luis XIV, con quien Francia daría a conocer al mundo todo su esplendor.

El siglo XVII está marcado por la instauración de la "Monarquía absoluta" o "Absolutismo", que se consolida a través de Luis XIV, el "Rey Sol". El intento de imitación o copia en que se empeñaron los pueblos vecinos y sus gobernates por la admiración e influjo que Francia producía condujo al advenimiento del llamado "Despotismo ilustrado". La presión que producía el poder de Francia condujo a guerras con todos sus vecinos los cuales se aliaban entre sí para conseguir enfrentársele y contenerle. Sucedióle Luis XV, y Luis XVI. Desde finales del siglo y durante todo el siguiente el país fue epicentro de tendencias intelectuales que se conocen bajo el término de la Ilustración, antesala de la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Este movimiento de gran influencia en las ciencias y las artes, tuvo como principales representantes intelectuales a los Enciclopedistas Denis Diderot y D'Alembert así como a los filósofos Jean-Jacques Rousseau y Voltaire. El influjo de los ideales revolucionarios motivaría hondas transformaciones de grandes consecuencias en el mundo entero.

Fue un proceso social y político que se desarrolló entre 1789 y 1799 cuyas principales consecuencias fueron la abolición de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen. Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 75 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de estado de Napoleón, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la ciudadanía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país.

El Consulado y la primera República cederían su lugar a Napoleón Bonaparte, que se hizo con el poder en Francia en medio de la Revolución Francesa. Napoleón batallando en Italia y Egipto (a donde llevó científicos y estudiosos investigadores, inaugurándose así la "egiptología"), pronto dirigió la contraofensiva francesa ante las potencias europeas que pretendían restaurar el antiguo régimen, de esta manera, general victorioso convertido en héroe de la revolución, se coronó a sí mismo Emperador de Francia en 1804, y construyó un vasto Imperio que lideró el continente. Durante el Imperio de Napoleón I los territorios de Francia se extendieron hasta la frontera con Rusia. Disolvió el Sacro Imperio Romano Germánico, y extendió y afianzó los ideales revolucionarios por toda Europa, y en consecuencia, el mundo. Napoleón, tan genio militar como estadista, ideó el "Bloqueo Continental", para dar una mayor consecuencia económica a sus transformaciones políticas. Promulgó un código civil, al que se denominó posteriormente "Código Napoleónico", modelo en su género. Napoleón, el grande, se enfrentó victorioso en varias guerras a las coaliciones de sus rivales. Finalmente hubo de ser derrotado por la Europa entera coaligada. Así concluyó este Imperio. Bonaparte aun volvió, pero las demás potencias europeas, temerosas, no le dieron tregua. Corría el año 1815.

En el Congreso de Viena se intentó restaurar el mapa político europeo. Sin embargo se habían removido los cimientos de la vieja Europa, y ya no volvería a ser la misma. Se entronizó a Luis XVIII, a quien sucedió Carlos X, y a este Luis Felipe I, el "rey ciudadano". En 1830 y 1848 sendas revoluciones nacidas en Francia repercutieron en el resto de Europa, en 1839 Francia le declara le guerra a México conocida como la Guerra de los Pasteles por las reclamaciones hechas del embajador de Francia de pagar seiscientos mil pesos a un pastelero por unos pasteles que no pagaron los soldados de Antonio López de Santa Annay el fusilamiento de un ciudadano fránces acusado de piratería.

Napoleón III de Francia, sobrino de Napoleón I, dio un golpe de Estado e instauró un nuevo Imperio. El nuevo Régimen intentó compaginar un gobierno autoritario y personalista con el mantenimiento de los principios liberales burgueses. Napoleón III ejerce el poder ejecutivo auxiliado por sus ministros. El poder legislativo se reparte en tres cámaras: un Consejo de Estado, designado por el emperador y encargado de elaborar los proyectos de ley; un Senado, guardian de la Constitución imperial y compuesto por senadores vitalicios también nombrados por Napoleón; y un Congreso, elegido por sufragio universal masculino pero sin iniciativa legal. Bajo una apariencia de participación popular, se mantenía un regimén conservador al gusto de la alta burguesía. La estabilidad política fue acompañada de una económia que propició el desenvolvimiento de todos los sectores productivos y el incremento de los apoyos sociales al régimen. Para restaurar la grandeza de Francia Napoleón III desenvolvió una activa política imperialista llevando a cabo expediciones hacia Africa y Extremo Oriente, venció con Inglaterra a Rusia en la Guerra de Crimea, pero intervino sin éxito en México al intentar constituir un imperio liberal gobernado por Maximiliano I y sucumbió tras la derrota sufrida por su ejército en el marco de la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Victor Hugo fue un intelectual que denunciaba los desaciertos del régimen. Durante este periodo se registró la más radical transformación urbanística y de infraestructuras de la historia de París. Tras la abdicación de Napoleón III, surge brevemente la experiencia de la "Comuna de París". En Francia se inventa el globo aeroestático.

Durante las últimas décadas del siglo XIX, Francia al igual que las demás potencias europeas se lanza a colonizar África (ocupando en norte, el Magreb; en el occidente, Sudán y Guinea; en el centro, el Congo; en el sur, Madagascar; y en el oriente, Somalia) y Asia (en el oeste, Líbano y Siria; en el sudeste, Indochina), entre otros. La situación dio origen a numerosos conflictos como el incidente de Fachoda frente a Gran Bretaña por la posesión de una parte del Sudán, que se vio resuelto a través de la "Entente cordiale", o la Crisis de Tanger frente a Alemania, por la hegemonía en Marruecos, que también se solucionó favorablemente.

Por sus características, la I Guerra Mundial en parte puede resumirse como una Guerra entre Francia y sus aliados versus Alemania y sus aliados. Francia resultó vencedora en esta guerra que se desarrolló entre 1914 y 1918, sin embargo los destrozos materiales dejaron la infraestructura del país en peor estado que la de Alemania, país que resultó derrotado en el conflicto. Desde 1918 Francia tuvo el control de la región del Sarre hasta que en 1935, tras un plebiscito y respetando su resultado, se lo devolvió a Alemania.

A diferencia de la primera, la II Guerra Mundial por sus características puede en parte denominarse Guerra entre Inglaterra y sus aliados versus Alemania y sus aliados. Francia y Reino Unido declararon la guerra a la Alemania nazi el 3 de septiembre de 1939 en virtud de un tratado suscrito con Polonia, cuyo territorio había sido invadido por la Wehrmacht, ejército alemán. Francia fue derrotada sucesivamente durante la primera parte de la guerra, lo que llevó a que la mitad norte del país fuese ocupada por los alemanes hasta casi finales de la guerra en que los aliados recuperan el norte del territorio francés y las tropas de la "Francia libre" recuperan el sur que estuvo en poder del gobierno colaboracionista en Vichy.

Francia nuevamente tuvo bajo su control a la región del Sarre, desde 1945 hasta 1957 en que tras un plebiscito fue devuelto a Alemania. Francia además se convirtió en una de las cinco potencias con derecho a veto en el Consejo de seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y en una de las cuatro potencias vencedoras ocupantes de Alemania.

Tras terminar la guerra, se forma un gobierno provisional presidido por el general Charles de Gaulle, que da paso a la Cuarta república. La Cuarta república tuvo que hacer frente a la crisis de la descolonización, cuyas resoluciones más dramáticas acontecieron en Vietnam y Argelia, traumática para los colonos pero inmensamente más para los futuros ciudadanos de los nuevos Estados.

Francia es uno de los seis estados fundadores de las comunidades europeas que dierón origen a la actual Unión Europea (UE).

Desde que en 1950, Robert Schuman, el ministro francés de origen alemán, pronunció su célebre declaración, ambos países son considerados como el motor de las comunidades europeas.

Dentro de los personajes claves de la Unión Europea, se destacan franceses como Jean Monnet, Jacques Delors y el propio Schuman.

De 1959 a 1969, vuelve el general De Gaulle, que reformó la constitución para dar mayor estabilidad a los gobiernos (Quinta República) y tuvo que enfrentar los trascendentales acontecimientos de "mayo del 68".

Francia se convirtió en potencia nuclear, y en el marco de la guerra fría, Francia se unió a la OTAN.

El gobierno socialista de François Mitterrand, se implantó en Francia desde comienzos de los años 1980, hasta mediados de los 1990, cuando fue reemplazado por la administración de Jacques Chirac.

Francia apoyo a Estados Unidos en la primera Guerra del Golfo (1990), así como en el derrocamiento del régimen Talibán, sin embargo después Dominique de Villepin a la cabeza de la diplomacia francesa, lideró el bloque de países que se opuso a la invasión de Iraq de 2003, amenazando con utilizar su derecho a veto en el consejo de seguridad, llevando de paso a un enfriamiento de las relaciones con la administración de George W. Bush.

En 2005, tras la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano mientras escapaban de la policía, se produjeron numerosos disturbios por todo el país.

El candidato de la derecha conservadora, Nicolas Sarkozy, ganó los comicios electorales del 6 de mayo de 2007 para ocupar la Presidencia de la República Francesa, sucediendo a Jacques Chirac.

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Gastronomía de Francia

Banquete en París en 1378 dado por Carlos V de Francia (centro) en honor de Carlos IV de Luxemburgo (izquierda) y su hijo Wenceslao de Luxemburgo. Por Jean Fouquet, 1455-60.

La gastronomía de Francia está considerada como una de las más importantes del mundo. Está caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa, tanto cultural como de materias primas, pero también por su refinamiento. Su influencia se deja sentir en casi todas las cocinas del mundo occidental, que han ido incorporando a sus bases conocimientos técnicos de la cocina francesa. Varios chefs franceses tienen una gran reputación internacional, como es el caso de Taillevent, La Varenne, Carême, Escoffier, Ducasse o Bocuse.

En la actualidad, un grupo de chefs y gastrónomos, con el beneplácito del presidente de la República Nicolas Sarkozy, abogan por que la gastronomía francesa sea incluída por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Además de estas cinco grandes zonas regionales, existen también otras cocinas locales como la cocina del valle de Loira (famosa por sus pescados al vino blanco), la cocina vasca (caracterizada por el abundante uso del tomate y el pimiento de Espelette), la cocina de Rosellón (muy cercana de la cocina catalana) o la cocina del centro con su caza, su pâté de Pâcques, sus patatas (Creuse) o sus vinos y sus pescados de agua dulce (en Brenne).

Hoy día, a causa de los movimientos de personas, estas diferencias regionales tienden a difuminarse, aunque siguen siendo observables, y una persona que viaje a través de Francia puede observar cambios significativos en la manera de cocinar y en los platos servidos. Por otra parte, la reciente atención del consumidor francés sobre los productos de tierra (terroir) significa que la cocina regional da prueba de un fuerte renacimiento a comienzos de siglo mientras que el movimiento slow food gana en renombre.

Algunas cocinas exóticas como la china y la vietnamita, junto con algunos platos de las ex colonias magrebíes (con el cuscús a la cabeza), también se han ido incorporando al elenco.

En el extranjero se asocia normalmente la gastronomía francesa con la alta cocina servida en los grandes restaurantes y con elevados precios. Esta cocina, altamente refinada, es heredera directa de las cocinas regionales de Lyon (con sus conocidos bouchons) y de la del norte del país. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los franceses no comen o no preparan esta cocina en su vida diaria. Generalmente los ancianos tienden a consumir platos típicos de su región, mientras que los más jóvenes son propensos a comer especialidades de otras regiones o incluso comida extranjera.

Pero hay otros productos, más cercanos al consumidor de a pie que la llamada haute cuisine, que están universalmente identificados con la gastronomía gala. Es el caso de la baguette, del paté o de los vinos y quesos franceses, que con su amplia variedad y elevada calidad forman el buque insigna de la gastronomía del L'Hexagone.

Así mismo, determinadas materias primas menos conocidas por los legos en materia culinaria están asociadas irremediablemente con la cocina francesa, al ser elementos clave en la elaboración de numerosísimas recetas. Un ejemplo serían la crème fraiche, el bouquet garni o las hierbas de Provenza.

Fruto de la evolución centenaria de la nación francesa, su gastronomía ha ido reinventándose sucesivamente con el paso de la historia, los movimientos sociales, políticos o artísticos, la evolución en el tipo de jornada laboral y el acceso a nuevas y diversas materias primas. El origen de las sucesivas vanguardias culinarias fue siempre la ciudad de París, donde residían los chefs encargados de la realeza, figuras en algunos casos de extrema importancia en la sociedad de la época y cuya influencia se extendía al resto del Reino y del orbe.

La comida diaria del hombre de a pie durante la Edad Media era repetitiva, de subsistencia y totalmente dependiente de las materias disponibles en el entorno más cercano. Es sólo durante los banquetes servidos a la aristocracia cuando se trata de desarrollar platos más elaborados, base de la gastronomía medieval. En estos banquetes los platos se servían todos al mismo tiempo (service en confusion) y eran comidos con las manos. Primaban las carnes, acompañadas de pesadas salsas y mostazas y las tartas, que servían más a consideraciones prácticas y de manejo que culinarias (hasta la Baja Edad Media no aparece la pasta brisa). Otra forma habitual de preparar los alimentos era machacarlos hasta reducirlos a purés o pastas, basándose en la creencia muy extendida de que eso facilitaba la asimilación de los nutrientes.

Los banquetes terminaban con un issue de table que con el tiempo evoluciona hacia el concepto actual de postre. Típicamente se podía tratar de grajeas o peladillas, queso o vinos especiados como el hipocrás.

Los ingredientes variaban con el flujo de las estaciones (y las restricciones del calendario eclesiástico), existiendo métodos rudimentarios para la conservación de alimentos. El ganado era sacrificado a principios del invierno y su carne ahumada o salada, mientras que las frutas, semillas o raíces se hervían en miel.

Para conservar vivos carpas, anguilas, tencas o besugos, se creaban estanques artificiales. La carne de algunos mamíferos como ballenas, delfines o marsopas se consideraba pescado y era consumida durante la Cuaresma. La avicultura, incluyendo palomas y pichones, estaba reservada a las élites mientras que la caza (liebres, conejos, jabalís, aves o venados) era muy apreciada aunque difícil de conseguir.

Las especias como pimienta, canela, nuez moscada o clavo ya eran empleadas pese a que su precio era muy elevado y se conservaban como auténticos tesoros. Además se daba el uso de otras más infrecuentes hoy en día como hisopo, poleo, ruda o tanaceto y de algunas completamente desaparecidas de la cocina actual como cubeb, granos del paraíso o pimienta larga. Por otro lado, se utilizaba para condimentar vinagre o verjus combinado con azúcar o miel.

Una señal de refinamiento muy apreciada era el uso de colores llamativos. Esto se fomentaba por ejemplo con preparados de zumo de espinaca y puerro para el verde, azafrán y yema de huevo para el amarillo, girasol para el rojo o verrucaria para el púrpura. En la decoración se empleaban láminas de oro y plata, lo que permitía construcciones muy vistosas. Uno de los platos estrella en este sentido era el cisne o la variedades ya descubiertas de pavo asado y decorado con sus plumas en incrustaciones de oro en pico y patas (generalmente rellenos con carne de otras aves más sabrosas como ganso o pollo).

El chef de cocina más importante de este periodo es Guillaume Tirel (también conocido como "Taillevent"), quien serviría en varias cocinas reales durante el siglo XIV y alcanzaría el título de Maestre de las guarniciones de cocina del Rey bajo el reinado de Carlos VI de Francia. Su obra Le Viandier recoge los conocimientos gastronómicos de la Francia Medieval y constituye el primer libro de recetas que se aparta del De re coquinaria de la cocina romana.

Durante el Antiguo Régimen la actividad económica y cultural se centraliza en París, hacia donde se dirigen los principales chefs y artesanos gastronómicos. Los alimentos se distribuyen en los mercados (como los parisinos de La Mégisserie o Les Halles) y la actividad económica está regulada en gremios supervisados por las autoridades locales y la corona.

Entre los gremios relacionados con la alimentación se distinguen los de materias primas (pescadores, carniceros, mercaderes de grano o de verduras) y los de comidas más o menos elaboradas (panaderos, pasteleros, salseros, charcuteros, queseros...). Estos gremios sentarán la base para la posterior aparición de la actividad industrial, al definir entre otras cosas la asignación de tareas (aprendiz, cocinero y maestro de cocina). Las cocinas reales no se escapaban a esta jerarquía, no siendo infrecuente movimientos de entrada y salida de las mismas dentro del mismo gremio.

A lo largo de los siglos XV y XVI se van incorporando al acervo culinario los productos traídos de América como las alubias, con las que se empieza a elaborar el cassoulet.

Es durante el Siglo XVII cuando se sientan las bases de la haute cuisine actual. El padre de este cambio de lo medieval a lo moderno es el cocinero François Pierre La Varenne, autor de los libros Le Parfait confiturier, Le Pâtissier françois, L’École des ragoûts y, sobre todo, del célebre Cuisinier françois, que supone una auténtica revolución en materia culinaria. La Varenne preconiza potenciar el sabor natural de los productos abandonando los platos fuertemente especiados. De las especias exóticas (comino, jengibre, azafrán, nuez moscada, canela, cardamomo...) se pasan a las finas hierbas; perejil, tomillo, laurel, estragón, perifollo o salvia hacen su irrupción como condimentos. Los sabores agridulces son proscritos y el azúcar, utilizado hasta el momento como una especia más se reserva exclusivamente para los postres.

Se introducen nuevas legumbres como la coliflor, los espárragos, los guisantes, el pepinillo o la alcachofa, a la vez que se cambia el concepto de cocción de los alimentos tratando preservar al máximo su sabor en vez de hacerlos más duraderos. Se aprovecha la mejora de las comunicaciones para buscar frutas, verduras y sobre todo pescados cada vez más frescos, lo que evita pesadas salsas o preparaciones que enmascaren una posible mala conservación.

De esta época data también Le Cuisinier roïal et bourgeois, escrito por François Massialot en 1691. Cocinero por cuenta propia, Massialot trabaja ocasionalmente en la corte y al servicio de otras grandes familias sin estar adscrito a ningún gremio. Su obra se trata del primer recetario donde los platos aparecen clasificados por orden alfabético, si bien no detalla las cantidades que se deben emplear, con lo que se entiende que es un libro destinado a los ya iniciados en materia de cocina. Posteriores reediciones de Le Cuisinier roïal et bourgeois incluyen nuevas recetas hasta completar un segundo volumen y más detalles técnicos que lo hacen asequible a un público menos especializado.

El terremoto de la Revolución Francesa barre también los cimientos de la industria alimentaria. Al suprimir los gremios, cualquiera puede cocinar y vender cualquier producto sin más control que el de las propias autoridades. En esta época ejerce como pastelero Marie-Antoine Carème, quien tras ser descubierto por Talleyrand acabará al servicio del propio Napoleón.

Carème es célebre en su época por sus extravagantes construcciones de dulces conocidas como pièces montèes. Pero su verdadero legado a la posteridad es la denominación de unos fondos o salsas madres a partir de las cuales y con pequeñas variaciones llega a crear un amplísimo repertorio. Se trata de las salsas española, velouté y bechamel, que todavía se emplean hoy en día.

Pese a que para el gusto actual sus preparaciones puedan parecer excesivamente barrocas, Carème simplificó y codificó toda la cocina existente de la época (mucho más complicada todavía de como aparece en su obra). Sus conocimientos se resumen en Le Maître d'hôtel français (1822), Le Cuisinier parisien (1828) y L'Art de la cuisine française au dix-neuvième siècle (1833-5).

Los métodos y usos culinarios van a sufrir una nueva revisión con la irrupción durante las últimas décadas del siglo XIX de otra figura de la gastronomía gala, el chef Georges Auguste Escoffier. Durante su paso al mando de las cocinas de los restaurantes de algunos de los hoteles más prestigiosos del continente (como el Savoy o el Carlton de Londres, el Grand Hôtel de Montecarlo o los Ritz de París y Nueva York), Escoffier crea un sistema de división del trabajo en equipos llamados brigades de cuisine. De esta forma cada plato, en vez de ser preparado íntegramente por un único cocinero, lo es por un grupo de ellos donde cada uno se encarga únicamente de la parte en la que está especializado.

Del mismo modo Escoffier reordenó la estructura de los menús a través de una serie de artículos en revistas especializadas y finalmente con su obra Livre des menus 1912. Adoptó el servicio a la rusa (previamente popularizado en la década de 1860 por Félix Urbain Dubois), donde los alimentos se preparan en grandes piezas, se llevan en un carro a la mesa bien decorados y se cortan delante de los comensales permitiéndoles comerlos calientes.

Pero la obra que le inmortaliza es sin duda Le Guide culinaire 1903, escrito en colaboración con otros autores y considerado como uno de los libros de cocina más importantes de la historia.

Además de en sus propias recetas, Escoffier se inspira en los clásicos de Carème, Dubois y en versiones modernas del Viander de Taillevent, pero también en platos campesinos que recopila y traslada al lenguaje de la nueva cocina. Busca la sofisticación a través de ingredientes caros y escasos y resta importancia al uso de las salsas consistentes, abogando por los fumets. Busca que las guarniciones y salsas potencien el sabor propio de los platos en vez de enmascararlo.

Pese a sus 5.000 recetas y las 4 reediciones a las que lo sometió durante su vida, Escoffier no consideraba Le Guide Culinaire un trabajo exhaustivo, o al menos "no podía serlo durante mucho tiempo" debido "al continuo progreso que vive la gastronomía".

Pese a que el término nouvelle cuisine fue aplicado a distintos chefs en distintos momentos de la historia (a Vincent La Chapelle, François Marin y Menon en los 1740s o a Escoffier en los 1880s y 1890s por ejemplo) se aplica hoy en día a la reacción contra la Cuisine classique protagonizada a partir de los 1970s y popularizada en los 1980s por los alumnos de Fernand Point (los hermanos Jean y Pierre Troisgros, Roger Vergé, Michel Gerard, Raymond Oliver y, sobre todo, Paul Bocuse).

Esta tendencia se caracteriza por simplificar la forma de cocinar. Se hace hincapié en salsas y caldos más livianos y condimentados con hierbas y especias más finas que buscan la combinación de sabores (frente a la tendencia anterior que pretendía realzarlos o la medieval que enmascaraba). Desaparece la harina como espesante (de la salsa roux) y se sustituye por huevo, manteca o crema. Se minimiza así mismo el uso de otras salsas potentes como bechamel o española.

Por un lado se simplifica el servicio presentando los platos ya preparados desde la cocina (la responsabilidad de la presentación vuelve a recaer en el chef y no en los camareros) y por otro se trata de potenciar los cinco sentidos en el emplatado del alimento con colores, olores y formas vistosas e innovadoras.

Se reducen las raciones y en algunos casos se aumenta el número de platos por menú pero teniendo en cuenta por primera vez cuáles son las necesidades alimenticias del comensal sin incurrir en excesos (se dice que el origen de esto puede estar en la escasez de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial).

El desayuno francés suele seguir las pautas tradicionales de la Europa continental (menos copioso que el de los países angloparlantes). Cabe destacar que, si bien Francia es conocida por sus viennoiseries (bollerías), el consumo de cruasanes, brioches, magdalenas, napolitanas de chocolate, pan de pasas u otros productos de este tipo suele reservarse a desayunos especiales (en los hoteles si se está de viaje o en las brasseries los días de fiesta). El desayuno típico del francés medio es el pain et confiture, baguettes abiertas por la mitad untadas en mermelada y mantequilla.

Suele acompañarse de bebidas calientes (típicamente café au lait, pero también chocolate o té) y ocasionalmente de zumos o piezas de fruta.

Lo habitual es concluir la comida con un café solo y si se desea con un pequeño vaso de licor (digestif), como por ejemplo el Armañac, para ayudar a bajar la comida.

Aunque en algunas zonas del norte del país la cerveza forma parte de su cultura lo habitual es que las comidas se acompañen de vino (cuyo color varía según los platos servidos).

Entre semana el horario habitual para las comidas es entre el mediodía y las dos y media de la tarde, mientras que para las cenas los restaurantes abren de 8 a 10 y media de la noche. Si bien estos son los horarios comerciales, las comidas familiares los fines de semana pueden prolongarse de forma considerable.

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Francia de Vichy

Ubicación de Francia de Vichy

Francia de Vichy, nombre con que informalmente se conoce al régimen instaurado en parte del territorio francés y en la totalidad de sus colonias tras la firma del armisticio con la Alemania nazi en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

El nombre oficial con que se denominó el régimen fue "Estado Francés". Formalmente fue una continuación de la III República francesa, con los debidos cambios constitucionales que liquidaron la democracia parlamentaria y estableció un régimen autoritario. El sistema político se debe encuadrar en los regímenes autoritarios de la época, y es deudor del corporativismo.

Vichy es ciudad de la sub-prefectura de Allier, situada en el centro de Francia, al norte de la región de Auvernia en el corazón de la antigua "provincia de Bourbonnais", lugar de origen de los Borbones, y a 55 km de Clermont-Ferrand, capital de la región. Si bien constituía la sede del gobierno, no fue nunca oficialmente la capital.

El gobierno de Vichy perdió la poca autonomía de que disponía luego de que la "zona libre" fue ocupada por tropas alemanas e italianas el 11 de noviembre de 1942.

No obstante la duración de este gobierno no fue más allá de la presencia de las tropas alemanas en Francia y su disolución (1944) llevó aparejada la condena a muerte de Petain, conmutada luego por cadena perpetua por el general Charles de Gaulle, muriendo preso en la isla de Yeu en 1951.

Varios políticos principalmente diputados que habían votado por otorgar los "plenos poderes" a Pétain fueron perseguidos por ello. Tal fue el caso de Robert Schuman, una de las figuras claves de lo que en la actualidad es la Unión Europea (UE).

El 10 de julio de 1940, se delegan plenos poderes en el Mariscal Pétain, es el fin de la tercera república. Pétain toma el poder con la convicción de que Francia se encuentra en estado de decadencia. Según el régimen, el individualismo, la industrialización y el crecimiento de las grandes ciudades han corrompido las escalas naturales de poder, el igualitarismo republicano y la influencia extranjera se demonizan como los causantes de la caída de los valores franceses.

Pétain desarrolla un nacionalismo de exclusión que busca en la existencia de enemigos internos una justificación a su existencia; los comunistas,los judíos o los franc masones comienzan a ser perseguidos. En el caso de los judíos, se promulgan leyes antisemitas el 3 de octubre de 1940 y el 2 de junio de 1941 (el Estatuto de los judíos).

Pétain busca la creación de un nuevo orden a través de los principios de rechazo al individualismo y exaltación de la familia como centro de la sociedad. El régimen incurre en contradicciones como la lucha contra el papel del estado en amplios aspectos de la sociedad (« trop d’Etat ») a la vez que se incrementa el número de funcionarios y se crean corporaciones destinadas a la organización de la sociedad.

El régimen se caracteriza por su acomodación, apoyo y "colaboración de Estado" con el régimen nazi que tiene su origen en las condiciones del armisticio que, entre otras cosas, obliga a apoyar el esfuerzo bélico alemán. La colaboración económica va a empobrecer a Francia, que a través de trasferencias de manufacturas y mano de obra apoya a la industria Alemana; la colaboración militar también va a darse a través de la cesión de bases africanas y la colaboración policial que va a ser de gran magnitud, cómplice del holocausto y de la lucha contra la resistencia.

El régimen de Vichy se vinculó estrechamente con la Gestapo y las Schutzstaffel (SS), deportando más de 70.000 judíos a campos de concentración en diferentes países de Europa y envió 650.000 trabajadores (entre voluntarios y forzados) a Alemania como ayuda al esfuerzo de guerra alemán.

Durante los primeros meses de su existencia la Francia de Vichy entabló relaciones diplomáticas plenas con la mayoría de países. Reino Unido, que había iniciado la guerra al lado de Francia, contaba con una representación diplomática en Vichy, al igual que los Estados Unidos. A pesar de ello, estos países promovieron el proceso judicial llevado a cabo contra las principales figuras políticas del régimen tras la retirada de la Wehrmacht en 1944.

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Selección de fútbol de Francia

Bandera de Francia

La Selección de fútbol de Francia está controlada por la Federación Francesa de Fútbol, miembro de la UEFA y representa a Francia en todas las competiciones oficiales a excepción de Nueva Caledonia que posee su propia selección y que esta reconocida por la FIFA.

Francia y Argentina son las únicas selecciones del mundo que han ganado los títulos más importantes organizados por la FIFA: Copa Mundial, Juegos Olímpicos, Copa Confederaciones, y la copa de su confederación respectiva (Eurocopa en el caso de Francia y Copa América en el caso de Argentina).

El 1 de mayo de 1904 fue el primer partido oficial de la Selección de Francia, el cual finalizó en empate 3-3 con Bélgica. Después de ello pasaron 26 años para el primer Mundial de Fútbol, disputado en Uruguay 1930. Pese a que Francia quedó tercera del Grupo A, quedó el récord de Lucien Laurent, quien fue el primer futbolista en marcar un gol en la historia de los mundiales el 13 de julio de 1930 en el Estadio Pocitos contra la Selección de México al minuto 19 de juego.

Posteriormente, Francia compitió en el Mundial de Italia 1934, donde cayó en primera fase 3-2 con Austria, y en el Mundial de 1938 donde fueron anfitriones, llegando a cuartos de final tras caer con el campeón vigente Italia.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Francia no jugó el Mundial de 1950, en el de Suiza 1954 quedó en el puesto 11 de la primera fase, y en Suecia 1958 tuvo una gran actuación, llegando al tercer lugar comandado por el máximo goleador en un solo mundial de fútbol, el delantero Just Fontaine que marcó 13 goles.

Dos años más tarde, en la primera edición de la Eurocopa en 1960, Francia fue cuarta en condición de local, luego de caer en semifinales con la URSS y en el juego por el tercer lugar contra Checoslovaquia.

Después de las dos importantes participaciones, 'Les Bleus' no pudieron clasificar a las Eurocopas de 1964, 1968, 1972, 1976 y 1980. Francia tampoco se clasificó a los Mundiales de 1966, 1970 y 1974. En Inglaterra 1966 Francia cayó eliminada en primera fase (puesto 13), siendo última del Grupo A, y en Argentina 1978 el equipo 'Galo' tuvo otra decepcionante actuación al quedarse en la fase de grupos una vez más (puesto 12), ya que en su grupo la superaron Italia y Argentina. En esa Copa del Mundo, Francia apenas pudo derrotar 3-1 a Hungría.

La primera gran generación del fútbol 'Galo' llegó a comienzos de la década de 1980, liderados por el capitán Michel Platini y otras figuras como Patrick Battiston, Jean Tigana y Alain Giresse. Aquel equipo obtuvo su primer gran logro: el cuarto lugar en España 1982, luego de perder en la reñida semifinal contra Alemania.

Dos años después, la misma base de jugadores dirigida por Michel Hidalgo obtuvo el título de campeón europeo, en condición de local durante la Eurocopa 1984. La final en París favoreció a Francia 2-0. Ese mismo año el equipo olímpico ganó la medalla de Oro en Los Ángeles 1984, venciendo en la final a Brasil.

El regreso a la Copa Mundial de Fútbol en México 1986, contó con Francia como uno de los claros candidatos al título. Jean-Pierre Papin y Luis Fernández se unieron al combinado de figuras establecido desde 1982, con Platini a la cabeza.

Luego de avanzar a octavos de final como segundos del Grupo C, detrás de la Unión Soviética, Francia eliminó a Italia en octavos de final y en cuartos al Brasil que contó en su nómina con figuras como Sócrates, Zico y Careca. En semifinal, Alemania fue una vez más el verdugo de los 'Galos', luego de vencerlos 2-0. El tercer lugar sirvió de consolación, con la victoria 4-2 en la prórroga ante Selección de fútbol de Bélgica.

Después de esa generación destacada de futbolistas, el fútbol francés de selección cayó en su nivel luego que el equipo no pudiera clasificarse a los mundiales de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, además de no haber podido defender su título europeo en la Eurocopa 1988. La otras dos eurocopas, las de Suecia 1992 e Inglaterra 1996 contaron con Francia sin que fuera gran protagonista.

Francia fue la anfitriona de la Copa Mundial de Fútbol de 1998. En ese evento, Francia contó con favoritismo por ser el local, sin llegar a ser el máximo candidato. Pese a ello, poco a poco, el conjunto orientado por Aimé Jacquet llegó hasta la final.

La Generación Dorada, liderada por el volante creativo Zinedine Zidane e integrada, entre otros, por Fabien Barthez, Robert Pirès, Thierry Henry, Laurent Blanc y el capitán Didier Deschamps ganó el primer título mundial para Francia el 12 de julio de 1998 en el Stade de France, tras golear 3-0 a Brasil, el campeón defensor y máximo favorito.

La mayoría de jugadores continuaron con la selección 'Gala' en la consecución de la Eurocopa 2000 en Países Bajos y Bélgica, la cual obtuvieron con gol de oro de David Trézéguet contra Italia.

Roger Lemerre, técnico reemplazante de Jacquet, y ganador de la Euro 2000, llevo a Francia al título de la Copa Confederaciones 2001, ratificando así el dominio francés en el balompié mundial, y postulando la selección como máxima favorita a retener el título en el Mundial de Corea y Japón 2002.

Sin embargo, un punto negro en la historia del fútbol francés fue la defensa del título en la Copa Mundial de Fútbol de 2002, donde obtuvieron el peor resultado en la historia de un campeón vigente en la Copa del Mundo, alcanzando el 28º lugar, quedando eliminados en primera fase, sin poder marcar un solo gol.

A ello se atribuyó en parte al hecho que Zinedine Zidane, el volante creativo de la selección, se lesionó días antes del certamen, y no pudo recuperarse a tiempo para el partido inaugural en el Estadio Mundialista de Seúl contra la debutante Selección de Senegal, que a la postre derrotó sorpresivamente al campeón 0-1. En el segundo partido del Mundial, Francia empató 0-0 con Uruguay, llegando al juego contra Dinamarca con escasas posibilidades de clasificar. El cotejo ante los daneses fue derrota para Francia 2-0.

Luego del fracaso, Lemerre fue despedido y Jacques Santini tomó el mando técnico de la Selección de Francia. Sin Zidane en la nómina, Francia se coronó campeona de la Copa Confederaciones 2003, en condición de local, luego de derrotar en una emotiva final a Camerún 1-0 con gol de oro de Thierry Henry.

En la Eurocopa 2004, Francia marchó bien en la primera fase al quedar primero del Grupo B, luego de superar a Inglaterra por un punto, cuenta de la agónica victoria 2-1 en el primer partido de ambos en el torneo realizado en Portugal. No obstante, la Selección de Grecia, que a la postre fue campeona, eliminó a Francia en octavos de final por 0-1 con gol de Angelos Charisteas.

Francia de nuevo cambió de técnico para las eliminatorias europeas al Mundial de Alemania 2006. Jacques Santini fue reemplazado por Raymond Domenech, quien con una mezcla de jugadores jóvenes y experimentados llevó a Francia a clasificar al Mundial.

En Alemania 2006, Francia comenzó con dos empates; 0-0 contra Suiza y 1-1 frente Corea del Sur. En el tercer partido, al medio tiempo empataban 0-0 con la debutante Togo, con lo que quedaban eliminados. Sin embargo, en el segundo tiempo se marcaron dos goles y clasificaron a octavos de final, donde vencieron por 3-1 a España. En cuartos de final, Francia superó a Brasil por 1-0 y en la semifinal hizo lo propro frente a Portugal por el mismo marcador. En la final, Francia perdió con Italia en definición por penales quedándose con el subcampeonato. Aquél juego es recordado por la polémica agresión de Zinedine Zidane a Marco Materazzi durante la prórroga.

Después del retiro de Zidane, aún bajo la dirección técnica de Domenech, Francia compitió en la Eurocopa 2008, a la cual accedió luego de clasificarse segunda del Grupo B detrás de Italia y apenas con dos puntos de ventaja sobre Escocia.

En el torneo final realizado en Austria y Suiza, Francia fue última del Grupo C con apenas un punto, fruto del empate inicial 0-0 con Rumania, ya que los otros dos partidos del grupo Francia los perdió con Países Bajos 1-4 e Italia 0-2. Pese al fracaso en la Euro 2008, donde Francia era candidata, Raymond Domenech fue ratificado como entrenador hasta 2010, en el eventual caso que la Selección 'Gala' clasifique al Mundial de Sudáfrica 2010.

La selección de francia tiene dos uniformes. El principal es con camiseta azul, recreando el tricolor francés, por lo cual la selección tiene el apodo de Les Bleus (Los Azules). El segundo uniforme es rojo, a partir de 2008, ya que históricamente había sido blanco.

Desde 1972 y hasta finales de 2010, los uniformes de Francia son proveídos por la marca alemana Adidas. En el 2011, la empresa estadounidense Nike fabricará los uniformes del seleccionado hasta el 2018, en un contrato de 42.6 millones de euros anuales, una suma 4 veces superior al antiguo contrato, lo cual hace a la Selección de Francia con el uniforme mejor pago en el mundo.

Aquí se listan todos los títulos y actuaciones más relevantes a lo largo de la historia de la Selección de Francia en todas sus categorías de fútbol masculino.

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Source : Wikipedia