Equipo olímpico de España

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Publicado por astro 13/04/2009 @ 17:12

Tags : equipo olímpico de españa, juegos olímpicos, deportes

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España en los Juegos Olímpicos

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España en los Juegos Olímpicos está representada por el Comité Olímpico Español.

España organizó los Juegos Olímpicos de Verano en Barcelona en 1992.

Los resultados obtenidos por el equipo olímpico español en los sucesivos Juegos Olímpicos no han sido, durante muchos años, especialmente brillantes. Un desarrollo deportivo deficiente ha sido una de las principales causas por las que las delegaciones españolas en los Juegos Olímpicos han cosechado unos resultados que, por población, podrían presuponerse superiores. Otro factor que también ha tenido su influencia es la popularidad del fútbol en el país, que ha restado atención y recursos a otra serie de deportes que también se hallan presentes en el programa olímpico.

Esta situación varió con la concesión a la ciudad de Barcelona de la organización de los Juegos Olímpicos de la XXV Olimpiada. El interés por obtener unos buenos resultados propició el aumento de recursos, tanto financieros como humanos, destinados a los distintos deportistas y federaciones, con objeto de mejorar la preparación de los atletas en su camino a la disputa de los Juegos.

Todo ello contribuyó a que España consiguiera, en los Juegos Olímpicos de Barcelona los mejores resultados de su historia.

Las mejoras llevadas a cabo a partir de la cita olímpica de Barcelona se han mantenido y consolidado a partir de entonces (en lo que respecta a los Juegos Olímpicos de Verano), lo que ha propiciado que los distintos equipos olímpicos españoles hayan conseguido a partir de entonces resultados, que si bien, no han igualado los resultados de la cita de 1992, se han situado en niveles cercanos a los de esta.

En esta primera etapa, el número de medallas conseguida en cada cita olímpica es escaso. Y si bien se participa con regularidad, hay citas en las que no hay presentes deportistas españoles. Es en los Juegos Olímpicos de París de 1900 donde se obtiene la primera medalla olímpica de la historia por parte de deportistas españoles. La Medalla de Oro lograda en Pelota Vasca en Cesta Punta por parejas ganada por Amezola y Villota.

En esta etapa se produce un incremento en el número de medallas conseguidas por los deportistas españoles con respecto a lo realizado hasta el momento. Así, en solo dos citas olímpicas de verano (Moscú y Los Ángeles) se igualan el número de medallas obtenidas en todas las citas de verano anteriores. De todas maneras estos éxitos siguen obedeciendo en mayor medida a la aparición puntual de deportistas de gran calidad más por casualidad que como respuesta a una auténtica planificación. También influyó en la mejora de resultados el hecho de que los juegos de Moscú y Los Angeles sufrieron el boicot de varios países debido a motivos políticos.

En Albertville 1992 se consiguió la segunda y, hasta la fecha, última medalla olímpica española en los Juegos Olímpicos de Invierno y la logró la hermana menor del anterior medallista. Fue Blanca Fernández Ochoa, quien obtuvo la Medalla de Bronce en Eslalon Gigante.

Fue un éxito de organización y de participación de España. Con la desaparición de la Unión Soviética, 12 de las repúblicas que la formaban acuden a los juegos formando el Equipo Unificado. Cabe destacar de la participación de España, la medalla de oro en fútbol y la de oro en 1.500 m de Fermín Cacho. España alcanzó el sexto puesto en el medallero, y con un total de 22 medallas, 13 de oro, 7 de plata y 2 de bronce, lo que haría su mejor papel en la historia de las Olimpiadas, hasta el día de hoy.

España alcanzó el puesto 13 en el medallero, su segunda mejor participación en los Juegos Olímpicos hasta hoy, con un total de 17 medallas, 5 de oro, 6 de plata y otras 6 de bronce. Es de destacar el oro conseguido por Miguel Indurain, uno de los mejores deportistas españoles de la historia y la medalla de oro por el equipo femenino de Gimnasia Rítmica, o la de la selección masculina de Waterpolo.

España tuvo un pequeño bajón de rendimiento en estos Juegos y vio reducido el número de medallas a 11. Destacan sobre todas ellas las 3 Medallas de Oro, en Judo, Ciclismo en Pista y Gimnasia Artística, puesto que no son deportes con gran número de medallas, y otros deportes más prolíficos como la Vela se quedaron sin ninguna medalla.

Con 19 medallas, España logró el segundo mayor número de medallas de su Historia, pero sólo alcanzó el puesto 20 en el medallero porque sólo se consiguieron 3 de oro. Hasta 11 veces los españoles se quedaron con la miel en los labios de alcanzar el oro y tuvieron que conformarse con la plata.

España estuvo representada en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 por un total de 287 deportistas (164 hombres y 123 mujeres), conformando así la delegación más grande entre los países de habla hispana y la 11ª de todos los países participantes.

Responsable del equipo olímpico es el Comité Olímpico Español, así como las federaciones deportivas nacionales de cada deporte con participación.

El portador de la bandera en la ceremonia de apertura fue el palista David Cal Figueroa.

El equipo olímpico español logró 18 medallas, una más que en Atlanta y una menos que en Atenas. Se considera la segunda mejor actuación de la historia tras Barcelona, al obtener 5 oros, 10 platas y 3 bronces.

El grueso de las medallas se consiguieron en ciclismo, tenis, vela, natación sincronizada y piragüismo, con buenos resultados en deportes de equipo. Por el contrario, no se obtuvieron medallas en las dos disciplinas deportivas más significativas de los Juegos Olímpicos, natación y atletismo (en este último caso tras haber obtenido medallas en las últimas 4 celebraciones).

Al principio



Juegos Olímpicos de Barcelona 1992

Juegos Olímpicos de Barcelona 1992

Los XXV Juegos Olímpicos de verano se celebraron en Barcelona, España, entre el 25 de julio y el 9 de agosto de 1992. Participaron 9.364 atletas (6.657 hombres y 2.707 mujeres) de 169 países, compitiendo en 24 deportes y 257 especialidades. Antes de 1992, Barcelona había sido candidata para los Juegos de 1924, 1936 y 1940.

Con la desaparición de la Unión Soviética, 12 de las repúblicas que la formaban acuden a los Juegos formando el Equipo Unificado. En cambio, Estonia, Letonia y Lituania lo hacen por separado. Con la ruptura de Yugoslavia se produce el debut de Croacia, Eslovenia y Bosnia-Herzegovina. No se permite a los restantes atletas participar con la bandera yugoslava y lo hacen al amparo de la bandera olímpica como Participantes Olímpicos Independientes. Sudáfrica vuelve a los juegos después de 32 años de ausencia.

La antorcha olímpica de estos Juegos Olímpicos fue diseñada por el catalán André Ricard. Visitó en 39 días las 17 comunidades autónomas, recorriendo más de 6.000 km. Pasó por 652 localidades y se detuvo en 60. En total participaron 9.500 portadores.

El fuego olímpico fue encendido el 5 de junio en Olimpia y fue portado por relevos hasta Atenas. El 9 de junio en el puerto de El Pireo es embarcado en la fragata Cataluña de la Armada Española.

El 13 de junio llega a las costas catalanas, exactamente a Ampurias, donde es recibido por miles de personas en una ceremonia muy emotiva y de donde emprende su recorrido por todo el territorio español.

El 24 de julio por la noche hizo su entrada triunfal en Barcelona procedente de Palma de Mallorca y fue recibido con una multitudinaria fiesta que se prolongó durante toda la noche en todos los distritos de la ciudad condal. Al día siguiente llegó puntual al Estadio Olímpico y su último relevo, el atleta paralímpico, Antonio Rebollo, encendió el pebetero por medio de un lanzamiento certero con su arco desde el centro del escenario, quedando así inaugurados los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Las medallas fueron diseñadas por el escultor español Xavier Corberó.

La ceremonia inaugural, en el Estadio Olímpico de Montjuich, tuvo lugar el día 25 de julio de 1992 y contó con la presencia de los reyes de España, Juan Carlos I y Sofía. Durante la misma se representó la escena mitológica de Hércules separando los continentes de Europa y África creando el mar Mediterráneo, así como el nacimiento de la ciudad de Barcelona. Las imponentes voces de la soprano Monserrat Caballé (que había grabado una canción para el evento junto con el entonces ya fallecido Freddie Mercury), de la mezzo Teresa Berganza y de la soprano Victoria de los Ángeles y la imponente Sarah Brightman con Amigos Para Siempre con el tenor José Carreras además de los tenores Plácido Domingo, Jaume Aragall, Alfredo Kraus y el barítono Joan Pons fueron también parte del espectáculo. Con un repique de tambores un arquero, el atleta Antonio Rebollo lanzó desde el campo del estadio una flecha en cuya punta relucía el fuego olimpico, que al alcanzar su meta encendió el pebetero Olímpico de las Olimpiadas de Barcelona. Se calcula que unos 2.000 millones de personas siguieron por televisión la ceremonia de apertura en todo el mundo.

Más tarde el alcalde de Barcelona Pasqual Maragall, pronunció en su discurso varias frases a favor de la paz en la antigua Yugoslavia. El alcalde inició su discurso nombrando la Olimpiada Popular de 1936, que se abortó a consecuencia de la guerra civil. Todo el discurso fue narrado en cuatro lenguas oficiales de los Juegos Olímpicos. En la ceremonia se podían leer la traducción escenográfica de la mejor pintura española y particularmente catalana. Como por ejemplo: varias imágenes de arquitectura de Gaudí y cuadros de Dalí, de Miró y de Goya. Para finalizar esta breve información sobre la inauguración, se puede decir que la ceremonia de apertura fue un magnífico acto, muy elegante, el cual estaba lleno de colores puros y aromas populares.

En la ceremonia de clausura, celebrada el 9 de agosto en el Estadio Olímpico, el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, declaró que los de Barcelona habían sido los mejores Juegos Olímpicos de la historia. La afirmación fue corroborada por todos los medios de comunicación internacionales y atletas de todos los países, que tuvieron en cuenta la modélica organización, la ausencia de incidentes, la masiva participación de ciudadanos voluntarios, la comodidad y belleza de las instalaciones y, sobre todo, el gran apoyo popular de los ciudadanos barceloneses, que recibieron los juegos con un entusiasmo que propició que la ciudad viviese un gran ambiente festivo durante todo el evento.

Una vez apagada la llama olímpica, en medio de una lluvia de fuegos artificiales, Cobi, la mascota española desapareció cielo arriba, navegando por el aire en un barco de papel.

La ceremonia de inauguracion tuvo como suceso uno de los mas espectaculares inicios de Juegos Olimpicos al encender el pebetero con una flecha lanzada por un arquero de una forma que dejo cautivado al Mundo.

En baloncesto, por primera vez se admite la participación de jugadores de la NBA, gracias a lo cual se formó el Dream Team de Estados Unidos, que incluyó entre otros a Magic Johnson, Michael Jordan, Larry Bird y Charles Barkley. Lograron 117 puntos de promedio en 8 partidos, y ganaron la medalla de oro derrotando en la final a Croacia.

En natación, la húngara Krisztina Egerszegi se convierte en la reina de los juegos al ganar medallas de oro en los 100 m y 200 m espalda y 400 m cuatro estilos. En Seúl había obtenido medalla de plata en 100 m y oro en 200 m espalda. Por parte española, Martín López Zubero gana los 200 m espalda, siendo la primera medalla de oro en la historia de la natación española.

En la final de los 1.500m femeninos, Lyudmila Rogacheva del Equipo Unificado llevaba una amplia ventaja pero doscientos metros antes de la meta Hassiba Boulmerka de Argelia la supera y termina primera.

El español Fermín Cacho Ruiz no era uno de los favoritos en los 1500m. Sin embargo, en la final se corrió a un ritmo relativamente suave y Cacho aprovechó esta circunstancia para llevarse la victoria delante de un público que gritaba su nombre al unísono.

En la última vuelta de la final de los 10.000 m, Derartu Tulu de Etiopía tomó la delantera y no la abandonó hasta llegar a la meta. Con ello se convirtió en la primera atleta negra de África en ganar una medalla olímpica. En segundo lugar llegó Elana Meyer, atleta blanca de Sudáfrica. Juntas hicieron un recorrido de la victoria simbolizando la esperanza de una nueva África.

En salto con pértiga, Serguei Bubka, gran favorito, falló y quedó fuera del medallero. El ganador fue Maxim Tarasov del Equipo Unificado con un salto de 5,80 m.

El estadounidense Kevin Young batió el récord del mundo de los 400 metros vallas con un registro de 46,78 s, convirtiéndose en el primer hombre en romper la barrera de los 47 segundos.

La estadounidense Gail Devers se repuso de una grave enfermedad que la había dejado en una silla de ruedas por más de dos años y ganó la carrera de los 100 m lisos.

Cuba, ausente en los dos últimas ediciones de los juegos, ganó catorce medallas de oro, siete de ellas en boxeo. En peso ligero, el estadounidense Óscar de la Hoya gana la final y más adelante se convertiría en campeón del mundo profesional.

En tiro con arco domina Corea del Sur, que consigue ganar en categoría femenina individual y por equipos; en hombres, el título por equipos es para España y el título individual fue para el francés Sébastien Flute.

En gimnasia, el atleta estrella fue Vitaly Scherbo, del Equipo Unificado, quien ganó seis medallas de oro.

Los Juegos de Barcelona se convirtieron de hecho en la carta de presentación internacional de la España democrática. El país transmitió una imagen de dinamismo y modernidad que fue decisiva a la hora de romper viejos estereotipos y de presentar a España como un país europeo avanzado ante la sociedad internacional. Las celebraciones, el mismo año, del quinto centenario del Descubrimiento de América y la Exposición Universal de Sevilla completaron el año del período democrático con mayor resonancia internacional de España, que a pesar de la buena imagen transmitida al exterior, vivía sumida en una grave crisis política que se agudizaría a partir de 1993. Con los Juegos Olímpicos aumentó el turismo en España, lo cual supuso un aumento de ingresos.

En total se dispuso de 35 instalaciones deportivas para albergar las competiciones deportivas. La ciudad de Barcelona contó con 19 instalaciones divididas en cuatro áreas olímpicas: Montjuic, Parque de Mar, Diagonal y Valle de Hebrón. Además se eligieron otras 15 ciudades como subsedes de estos Juegos Olímpicos.

Además de contar con un circuito en la Zona Franca para las pruebas de marcha de 20 y 50 km masculinos y 10 km femenino.

La maratón se realizó en un circuito mitad urbano y mitad rural que partió de Mataró, recorrió la costa mediterránea para entrar a la ciudad de Badalona. En su trayecto urbano pasó por los sitios emblemáticos de la capital catalana: la Sagrada Familia, el Paseo de Gracia, la Plaza de Cataluña, Las Ramblas, el Paseo de Colón, la Avenida del Paralelo y la Plaza de España, para llegar finalmente al Estadio Olímpico. También se jugó parte de la pelota vasca (deporte de exhibición) en el Frontón Colom de las Ramblas y la fase previa del hockey sobre patines (exhibición) en Reus, Sant Sadurní y Vic.

Al principio



Argentina en los Juegos Olímpicos

Monolitos en el ingreso al Estadio Panathenaic de Atenas, donde se realizaron los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, en los que se menciona al argentino José Benjamín Zubiaur, como integrante del primer Comité Olímpico Internacional.

La Argentina fue uno de los doce países -el único iberoamericano- que fundaron el Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894, estando representada en el primer Consejo Ejecutivo por José Benjamín Zubiaur, quien se desempeñó en ese cargo hasta 1907.

La primera presencia olímpica de un deportista argentino se produjo ya en los segundos Juegos Olímpicos de París 1900 a través de la participación solitaria del esgrimista Francisco Camet. Otros dos deportistas argentinos aislados compitieron en Londres 1908 y Amberes 1920, pero recién en los Juegos Olímpicos de París 1924 Argentina formó una delegación olímpica organizada, presentándose desde entonces en todos los juegos, con excepción de los que se celebraron en Moscú 1980, adhiriendo al boicot político realizado por algunos países. El primer puesto premiado lo obtuvo en 1900 y la primera medalla -una de oro- en 1924, sumando desde entonces 66 medallas (17 de oro), incluyendo las obtenidas en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín 2008. El país está representado por el Comité Olímpico de Argentina.

Argentina se ubica en la posición número 41 sobre 222 países participantes, en el medallero histórico de los Juegos Olímpicos, con 17 medallas de oro y 66 en total, siendo el 4º país iberoamericano, detrás de Cuba (18º), España (31º) y Brasil (38º), y por delante de México (43º).

Más allá de las participaciones aisladas anteriores a 1924, Argentina obtuvo, desde que comenzó a participar con una delegación oficial, medallas de oro en los seis primeros juegos (París 1924- Londres 1952), trece en total, de las cuales siete correspondieron al boxeo. A partir de los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 comenzó un largo período de magros resultados, en los que Argentina no obtuvo medallas de oro durante 48 años. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 Argentina recuperó los buenos promedios olímpicos que caracterizaron el período 1924-1952, obteniendo dos medallas de oro y seis en total, resultado que se repitió en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

Las primeras medallas olímpicas fueron obtenidas el 12 de julio de 1924 en polo -oro- (Nelson, Miles, Padilla, Kenny, Brooke y Peña) y salto triple -plata- (Luis Brunetto).

Sin tener en cuenta la cantidad de países participantes, que se cuadriplicó con el paso de los años, las dos mejores participaciones argentinas se produjeron en Ámsterdam 1928 y Londres 1948, juegos en los que obtuvo siete medallas en cada uno y tres de oro en cada caso. Teniendo en cuenta la cantidad de países participantes, las mejores actuaciones olímpicas de Argentina se produjeron en Atenas 2004 y Pekín 2008, logrando en ambos 6 medallas y entre ellas 2 de oro.

Las participaciones individuales más destacadas fueron la del nadador Alberto Zorrilla en Ámsterdam 1928 (400 metros libre) y del maratonista Juan Carlos Zabala, en Los Angeles 1932, obtenidas con récord olímpico. En los Juegos de Londres 1948, tres maratonistas argentinos terminaron entre los diez primeros, ganándola Delfo Cabrera. El boxeador Arturo el Mono Rodríguez Jurado ganó la medalla de oro con dos nocauts en cuatro peleas, a pesar de pertenecer por su peso a una categoría inferior. La amplia superioridad del boxeador Pascual Pérez al obtener la medalla de oro de peso mosca, con dos victorias antes de la finalización del tiempo reglamentario en cinco combates, abrió la carrera profesional del primer campeón mundial de boxeo que tuvo la Argentina, y uno de los más grandes pugilistas de todos los tiempos. El empate en el primer lugar del pesista Humberto Selvetti con Paul Edward Anderson, en los Juegos Melbourne 1956, está considerado uno de los momentos históricos clásicos de la halterofilia.

Entre las participaciones en equipo más destacadas se destacan los logros del equipo de boxeo en Ámsterdam 1928 y Los Ángeles 1932, con dos medallas de oro en cada caso, clasificando primero en la tabla por puntaje de la disciplina en 1928 y en el medallero en 1932. También se destaca la final de polo de Berlín 1936, en la que Argentina venció a Inglaterra por 11-0. El fútbol masculino obtuvo cuatro medallas en siete actuaciones olímpicos, entre ellas dos consecutivas de oro (2004 y 2008); la victoria de 2004 se concretó sin recibir goles en contra. El básquet o baloncesto masculino ganó medalla de oro en Atenas 2004, único país existente que logró desplazar a Estados Unidos de la misma- y de bronce en Pekín 2008.

En los medalleros históricos por deporte, Argentina se destaca en fútbol (3ª posición), básquetbol (4ª posición) y boxeo (9ª posición).

Dos argentinos obtuvieron dos veces la medalla de oro, el polista Juan Nelson y el futbolista Javier Mascherano. El regatista Carlos Espínola es el deportista que más medallas obtuvo, con cuatro. La primera atleta olímpica mujer fue la nadadora Jeanette Campbell, en Berlín 1936, donde obtuvo también medalla de plata. El atleta más joven fue el remero Jorge Somlay, con 13 años en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y el de mayor edad, el también remero Oscar Rompani, con 60 años en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.

Las peores participaciones fueron en Montreal 1976 y Los Ángeles 1984, donde no obtuvo ninguna medalla. También fueron poco exitosas las actuaciones en Tokio 1964, Munich 1972 y Barcelona 1992, en las que se obtuvieron sólo una medalla, en cada juego.

En el período 1924-2008 Argentina obtuvo 66 medallas, lo que significa un promedio de 3,5 medallas en cada juego. Con una población de 38 millones de habitantes en 2008, y habiendo obtenido seis medallas en los juegos de ese año, registró un promedio de una medalla por cada 6,5 millones de habitantes.

Quince disciplinas deportivas han aportado medallas al medallero de la Argentina en el período 1924-2008. La que más ha aportado es el boxeo, que con 24 es responsable del 36% del total. Sin embargo, el boxeo cayó mucho a partir de 1968, aportando sólo una de las 25 medallas obtenidas desde entonces. En segundo lugar han sido los deportes de vela, con 8 medallas, los que más han obtenido. Le siguen las siguientes disciplinas con más de una medalla: atletismo (5), remo (4), fútbol (4), natación (3), tenis (3), hockey (3), halterofilia (2), polo (2) y el básquet (2). Con una sola medalla han aportado el la equitación, el tiro, el vóley, la esgrima, el yudo y el ciclismo.

Boxeo, 79 kg (Víctor Avendaño) Boxeo, peso pesado (Arturo Rodríguez Jurado) Natación, 400m libre (Alberto Zorrilla). Boxeo, 57 kg (Víctor Peralta) Boxeo, 67 kg (Raúl Landini) Fútbol, masculino (equipo argentino). Esgrima, florete por equipos (Larraz-L. Lucchetti-H. Lucchetti-Anganuzzi-Camet).

No participó por participar en el boicot político realizado por algunos países.

Las posiciones en el medallero olímpico pueden realizarse teniendo o sin tener en cuenta la cantidad total de países competidores. En 1924, cuando la Argentina comenzó a participar oficialmente en los Juegos Olímpicos, sólo competían 44 países. Por lo tanto, su ubicación en el puesto 15º, significó instalarse en el límite entre el primer y segundo tercio de la tabla, un equivalente al puesto 68º, si se comparara con la cantidad de alrededor de 200 países que compiten en los últimos Juegos Olímpicos.

La cantidad de países competidores creció en proporción geométrica luego de la Segunda Guerra Mundial, debido al proceso de descolonización, y luego de la Caída del Muro de Berlín (1989), de la mano del proceso de disgregación de los países que integraban el bloque soviético. De esta manera, en México 1968 se superó por primera vez la cantidad de 100 países competidores (112), en tanto que para Sydney 2000, se llegó a la barrera de 200 competidores, casi cinco veces más que los que actuaron en 1924.

En sentido contrario, las dos peores ubicaciones históricas fueron las de los Montreal 1976 y Los Ángeles 1984, en los que Argentina no ingresó siquiera al medallero, al no obtener ninguna medalla. Detrás de esas dos, la peor ubicación manteniendo constantes los países, fue Ángeles 1932 (91º s/200); y la peor absoluta fue Barcelona 1992, en la que salió 61º.

La siguiente es la tabla de ubicación de Argentina en el medallero, absoluta y teniendo en cuenta la cantidad de países competidores.

Entre 1900 y 2008 los deportistas argentinos obtuvieron un total de 129 diplomas olímpicos y puestos premiados. La mayor cantidad se obtuvieron en Helsinki 1952 y Londres 1948, donde se reunieron 15 y 14 diplomas y puestos premiados, respectivamente. La cantidad más baja se produjo en México 1968 y Múnich 1972, en los que obtuvo 1 y 2, respectivamente. En los Juegos Olímpicos de París 1900 Argentina también obtuvo un puesto premiado, pero se trató del único deportista argentino presente.

El deporte que aportó más diplomas y puestos premiados aportó es el boxeo, con 30, estando en segundo lugar el yachting y el ciclismo, ambos con 13. En tercer lugar se encuentra el judo, con 11 diplomas, de los cuales 7 fueron obtenidos entre 1996 y 2004, constituyéndose así en el deporte con mayor cantidad de diplomas en los Juegos más recientes. En cuarto lugar se ubica el atletismo con 10 diplomas y puestos premiados. Otros deportes que han aportado diplomas y puestos premiados son la esgrima (7), remo y canotaje (7), equitación (6), halterofilia (6), lucha (5), natación (4), vóley (4), hockey (4) y tenis (2). Con un diploma o puesto premiado se encuentran el básquetbol, el fútbol, los saltos ornamentales y el taekwondo.

Argentina no incluyó deportistas mujeres en las delegaciones olímpicas presentadas para los Juegos Olímpicos de 1924, 1928, 1932 y 1960. La primera atleta olímpica fue incluida en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, la nadadora Jeanette Campbell, quien en esa oportunidad ganó una medalla de plata.

Entre 1936 y 1984, el porcentaje de mujeres nunca superó el 7%, siendo el punto más alto los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y Londres 1948, aquel llegando al 6,5% y éste a once mujeres atletas, la cantidad más alta en números absolutos. También se destaca en ese período el retroceso que significó no enviar mujeres deportistas a los Juegos Olímpicos de Roma 1960.

A partir de 1984 se evidencia una tendencia a aumentar el porcentaje de mujeres en la delegación olímpica, llegando al 12,05% en 1984, al 21,19% en 1988, al 31,47% en 2000 y al 40,15% en 2008.

Hasta 2008, las deportistas mujeres obtuvieron 10 de las 66 medallas (15%), ninguna de ellas de oro, destacándose el hockey sobre césped donde aportaron las tres obtenidas, la natación (dos de tres), y el tenis (también dos de tres). Los demás deportes en los que las atletas consiguieron medallas fueron atletismo, yachting y yudo, con una en cada disciplina.

En los segundos Juegos Olímpicos celebrados en París en 1900, Argentina se vio representada -entre otros 27 países- por el esgrimista Francisco Camet, alcanzando un puesto premiado por su quinto puesto en la prueba de espada.

La esgrima fue una de las disciplinas fundadoras del olimpismo moderno. En los Juegos de París se realizaron siete pruebas, una de ellas la de espada, en la que se inscribió Francisco Camet, junto a otros 103 competidores pertenecientes a los 28 países en competencia. Los esgrimistas fueron distribuidos en 17 series, clasificando los dos primeros de cada una. Camet se clasificó segundo luego de vencer a dos franceses, un español y un peruano, siendo derrotado a su vez por el francés Léon Sée.

En la segunda ronda Camet volvió a clasificar segundo, eliminando a tres franceses y un belga y, para quedar escolta de otro francés, Edmond Wallace. En la tercera ronda, Camet salió tercero en su serie clasificando para la final, a la que clasificaron también siete franceses y un cubano, Ramón Fonst Segundo. La medalla de oro la obtuvo precisamente el cubano, mientras que Camet salió quinto, alcanzando una posición premiada con dos puntos. Encima de él quedó con medalla de bronce Léon Sée, quien lo había vencido en la serie inicial, y debaje de él quedó Edmond Wallace, en sexto lugar, quien en la segunda ronda había obtenido la serie de Camet.

Con esa actuación la Argentina obtuvo el sexto lugar en la clasificación general por puntaje en esgrima. Primero salió Francia ganando cinco de las siete medallas de oro en juego, y 15 de las 21 medallas totales. Asimismo, en la tabla general por puntaje de los Juegos, con esa sola actuación, Argentina quedó en la 23ª posición sobre 28 países participantes, empatada con Rusia y superando a Haití, Irán, Perú y Rumania.

Argentina fue una de las 22 naciones representadas en los Juegos Olímpicos de Londres 1908, al participar en los mismos el patinador Héctor Torromé. Torromé era un importador de té que residía en Inglaterra y que en 1907 había salido subcampeón en singles del primer campeonato británico de patinaje artístico. Por dicha razón clasificó para los Juegos Olímpicos de Londres, pero él solicitó representar a la Argentina, lo que le fue aceptado.

Compitió en la prueba individual masculina de patinaje artístico sobre hielo, evento olímpico que resultó el antecesor de los Juegos Olímpicos de invierno y salió séptimo con 1144,5 puntos. Los tres integrantes del podio fueron suecos y la medalla de oro correspondió a Ulrich Salchow, siete veces campeón mundial. En esa prueba Torromé superó a Nicolai Panin, considerado el mejor patinador de la historia de la escuela rusa.

En los Juegos Olímpicos de Londres 1908 participó el argentino Ángel Rodríguez, quien compitió en boxeo, dentro de la categoría peso pluma, siendo vencido en la primera ronda, por descalificación en el tercer round, cuando enfrentaba al noruego Arthur Olsen.

La primera participación olímpica organizada por el Comité Olímpico Argentino se produjo en los Juegos Olímpicos de París 1924. La delegación presentó 77 deportistas, ninguna de las cuales fue mujer. El equipo olímpico obtuvo seis medallas: una de oro, tres de plata y dos de bronces; en lo que sería una constante hasta 1968, cuatro de ellas correspondieron al boxeo. También alcanzó 8 puestos premiados (3 en esgrima). En el medallero general ocupó la posición número 15 sobre 44 países participantes. Fue la sexta mejor actuación olímpica de la historia argentina.

La medalla de oro fue obtenida por el equipo de polo, integrado por Juan Nelson, Juan Miles, Enrique Padilla y Arturo Kenny, y suplentes Guillermo Brooke Naylor, que jugó contra Francia, y Alfredo Peña que no jugó.

El primer abanderado fue Enrique Thompson (26 años).

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 fue la segunda oficialmente organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 88 deportistas, ninguna de las cuales fue mujer. El boxeador Héctor Méndez, quien había obtenido la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 1924, fue nombrado abanderado de la delegación, única vez que esa designación recayó en un pugilista.

El equipo olímpico obtuvo siete medallas: tres de oro, tres de plata y una de bronce. También obtuvo cinco puestos premiados. El boxeo se destacó aportando cuatro medallas (dos de oro y dos de plata) y tres puestos premiados, lo que le permitió alcanzar la primera ubicación en la tabla general por puntos. La otra medalla de oro fue ganada por el nadador Alberto Zorrilla, en 400 metros estilo libre, la primera medalla en natación obtenida por un atleta latinoamericano y la única de oro, de la natación argentina.

Fue la mejor posición absoluta en el medallero alcanzada por el país en toda su historia olímpica (13ª sobre 46 países). Por la cantidad de medallas y puestos premiados obtenidos, fue la segunda mejor actuación histórica, detrás de la de 1948, donde se obtuvieron las mismas medallas pero más diplomas.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de París 1924 fue la tercera oficialmente organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 32 deportistas -la segunda más reducida de su historia detrás de la de 1956-, ninguno de los cuales fue mujer. Pese a ello, el equipo olímpico obtuvo cuatro medallas (tres de oro y una de plata), seis puestos premiados y en el medallero general ocupó la posición número 17 sobre 37 países participantes.

El boxeo se destacó aportando tres de las cuatro medallas (2 de oro y una de plata), dos posiciones premiadas y logrando la primera posición en el medallero de la disciplina.

Las otra medalla de oro fue ganada en la maratón, con récord olímpico, por el corredor Juan Carlos Zabala, quien a su vez se convirtió con 20 años en el ganador de la maratón olímpica más joven de todos los tiempos. Se trata de uno de los éxito más recordados de la historia del olimpismo argentino.

Durante estos Juegos se produjo un serio conflicto entre los deportistas argentinos y el cuestionado gobierno de Agustín P. Justo, debido a la falta de envío de fondos para afrontar los gastos de entrenamiento, transporte y estadía, que llevó a que el abanderado de la delegación, Alberto Zorrilla, abandonara el equipo argentino y no se presentara a competir.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 fue la cuarta actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 51 deportistas y por primera vez incluyó a una mujer, la nadadora Jeannette Campbell, quien ganaría una medalla de plata.

El equipo olímpico obtuvo siete medallas (dos de oro, dos de plata y tres de bronce), siete puestos premiados y en el medallero general ocupó la posición número 16 sobre 49 países participantes.

El boxeo, como fue habitual en los Juegos hasta México 1968, se destacó aportando cuatro de las siete medallas (1 de oro, 1 de plata y 2 de bronce) y 3 puestos premiados, logrando también la 3ª posición en el medallero de la disciplina. El ganador de la medalla de oro fue Oscar Casanovas.

Las otra medalla de oro fue ganada por el equipo de polo, en la última inclusión de ese deporte en los Juegos Olímpicos. Por su parte, la única mujer de la delegación, Jeanette Campbell obtuvo medalla de plata en 100 metros estilo libre. La medalla de bronce restante fue obtenida por el remo.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 fue la quinta actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 199 deportistas, la más numerosa de la historia olímpica argentina, de los cuales 11 fueron mujeres.

El equipo olímpico obtuvo siete medallas (tres de oro, tres de plata y una de bronce), 11 puestos premiados y en el medallero general ocupó la posición número 14 sobre 59 países participantes. Se trata de la participación más exitosa como país.

El boxeo se destacó aportando tres de las siete medallas (2 de oro y 1 de bronce) y 1 diploma olímpico, y logrando la 2ª posición en el medallero de la disciplina; una de las medallas de oro fue ganada por Pascual Pérez, quien luego se convertiría en el primer argentino campeón mundial de boxeo profesional y uno de los más importantes de la historia de ese deporte. La otra medalla de oro fue ganada por el atletismo, con un triunfo en la maratón (Delfo Cabrera).

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 fue la sexta actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 123 deportistas, de los cuales sólo 8 fueron mujeres. El abanderado fue Delfo Cabrera, ganador de la maratón en los Juegos anteriores.

El equipo olímpico obtuvo cinco medallas (una de oro, dos de plata y dos de bronce) y quince diplomas olímpicos -la mayor cantidad de puestos premiados de la historia olímpica de Argentina. En el medallero general ocupó la posición número 19 sobre 69 países participantes.

La única medalla de oro fue ganada por el remo, con un triunfo en la prueba de doble par de remos sin timonel. El boxeo, como fue habitual en los Juegos hasta México 1968, se destacó aportando dos de las cinco medallas (1 de plata y 1 de bronce) y 1 diploma olímpico. La otra medalla de plata fue aportada por el atletismo (maratón), deporte que también aportó dos diplomas, y la restante de bronce por la halterofilia (levantamiento de pesas). Aunque no alcanzaron a obtener medallas, varios equipos se destacaron obteniendo diplomas olímpicos como el de vela (3), lucha grecoromana (2) y el equipo de básquet masculino que salió 4º. En total los atletas argentinos obtuvieron seis cuartos lugares.

Luego de estos juegos Argentina no volvería a ganar una medalla de oro hasta los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, 52 años después.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 fue la séptima actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó sólo 28 deportistas, la cantidad más reducida de la historia del país, de los cuales sólo una fue mujer. La abanderada fue Isabel Avellán, una atleta lanzadora de disco, la única mujer en la delegación.

El equipo olímpico obtuvo dos medallas, una de plata y otra de bronce, y 10 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición número 29 sobre 67 países participantes.

La medalla de plata fue ganada en halterofilia (levantamiento del pesas) y la de bronce en boxeo que, como fue habitual hasta México 1968, se destacó aportando una importante proporción de las medallas, aportando también la mitad de los diplomas olímpicos (5).

La presencia olímpica de Argentina en los Juegos de Melbourne se vio fuertemente afectada por razones políticas, debido a que la dictadura militar instalada en 1955 consideraba que la mayoría de los deportistas argentinos tenía simpatías por las ideas del peronismo, razón por la cual dispuso la suspensión de muchos de ellos por 99 años, quedando eliminados de la delegación oficial. Fueron los primeros Juegos Olímpicos en los que Argentina no ganó ninguna medalla de oro, y las dos obtenidas se encontraban muy por debajo del promedio de entre cuatro y siete medallas ganadas en todos los juegos anteriores. A partir de estos juegos, Argentina comenzaría una fuerte caída de su rendimiento olímpico, que recién en 2004 recuperaría los niveles que tuvo en el período 1924-1952.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 fue la octava actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 91 deportistas, todos varones, algo que no sucedía desde Los Ángeles 1932, ni volvería a suceder. Paradójicamente la abanderada fue una mujer, Cristina Hardekopf, una clavadista, que no fue incluida en la delegación como deportista participante. En la delegación se encontraba también el remero Jorge Somlay, quien con 13 años, es el deportista argentino de menor edad en haber participado en una competencia olímpica.

El equipo olímpico obtuvo dos medallas, una de plata y otra de bronce, y 5 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición número 27 sobre 83 países participantes.

La medalla de plata fue ganada en yachting y la de bronce en boxeo que, como fue habitual hasta México 1968, se destacó aportando la mitad de las medallas y 3 de los 5 diplomas olímpicos.

La actuación olímpica de Argentina en los Juegos de Roma 1960 formó parte de un período de magros resultados, afectado por razones políticas y de escaso apoyo estatal al deporte olímpico. Repitiendo lo sucedido en los Juegos de Melbourne 1956, Argentina no ganó ninguna medalla de oro, y las dos obtenidas se encontraban muy por debajo del promedio de entre cuatro y siete medallas ganadas en todos los juegos entre 1924 y 1952.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 fue la novena actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 102 deportistas, de los cuales sólo seis eran mujeres. La abanderada fue la nadadora Jeannette Campbell, primera deportista olímpica del país y ganadora de medalla de plata; su hija, la también nadadora Patricia Porter, era una de las integrantes de la delegación. En la delegación se encontraba también el remero Oscar Rompani, quien con 60 años, es el deportista argentino de mayor edad en haber participado en una competencia olímpica.

El equipo olímpico obtuvo una sola medalla, de plata -la cantidad más baja de su historia olímpica hasta ese momento- y 8 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición número 31 sobre 93 países participantes. La medalla de plata fue ganada en equitación.

La actuación de Argentina en los Juegos de Tokio 1964 continuó con la serie de magros resultados olímpicos, constituyendo en ese momento la peor actuación desde la primera presentación oficial en 1924.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de México 1968 fue la décima actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 89 deportistas, de los cuales sólo cinco eran mujeres. El abanderado fue el jinete y capitán Carlos Moratorio, ganador de la medalla de plata en los Juegos anteriores.

El equipo olímpico obtuvo 2 medallas de bronce y 1 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición número 37 sobre 112 países participantes. Las medallas fueron obtenidas en remo y boxeo.

En los Juegos Olímpicos de México 1968 se superó por primera vez la cantidad de cien países participantes, registrando de ese modo los procesos de descolonización y organización de nuevos países independientes en todo el mundo, que venía produciéndose desde que finalizara la Segunda Guerra Mundial en 1945. El proceso continuaría progresando y en Sídney 2000 se alcanzaría la cantidad de 200 países, lejos de los 44 países que actuaron en París 1924, cuando la Argentina presentó su primera delegación oficial.

La actuación de Argentina en los Juegos de México 1968 continuó con la serie de magros resultados olímpicos, constituyendo en ese momento la peor actuación desde la primera presentación oficial en 1924. Fue la primera vez que la Argentina no obtuvo ninguna medalla de oro o plata y las dos medallas obtenidas se encontraban muy por debajo de las entre cuatro y siete medallas por juego obtenidas entre París 1924 y Helsinki 1952. Los Juegos de México también marcaron el fin del alto rendimiento olímpico mostrado por el boxeo argentino desde los Juegos de París 1924.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 fue la undécima actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 92 deportistas, de los cuales sólo cuatro eran mujeres. El abanderado fue el jinete Carlos D'Elia.

El equipo olímpico obtuvo una sola medalla, de plata y 2 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición Nº 40 sobre 121 países participantes. La medalla fue obtenida en remo.

La actuación de Argentina en los Juegos de Múnich 1972 continuó con la serie de magros resultados olímpicos, constituyendo en ese momento la peor actuación desde la primera presentación oficial en 1924. Fue la primera vez que la Argentina obtuvo una sola medalla, muy por debajo de las entre cuatro y siete medallas por juego obtenidas entre París 1924 y Helsinki 1952. Los Juegos de Múnich 1972 marcaron también el comienzo de una etapa en la que el boxeo, principal deporte aportante de medallas olímpicas para la Argentina entre 1924 y 1968 (23), dejaría esa situación relevante para obtener una sola medalla en los siguientes ocho Juegos.

A partir de este momento comenzaría el peor ciclo de la historia olímpica argentina: luego de la medalla de plata obtenida por Alberto Demiddi el 5 de septiembre de 1972, deberían pasar 16 años hasta que Gabriela Sabatini volviera a ganar una medalla, el 1 de octubre de 1988, en los Juegos de Seúl.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 fue la 12ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 69 deportistas, de los cuales sólo cuatro eran mujeres. El abanderado fue el remero Hugo Aberastegui.

La actuación de Argentina en los Juegos de Montreal 1976 profundizó la serie de magros resultados olímpicos que se había iniciado en 1956. Argentina no obtuvo ninguna medalla por primera vez en su historia (situación que se repetiría en Los Ángeles 1984). Obtuvo 5 diplomas olímpicos (puestos premiados), sin ningún 4º puesto. Al no obtener medallas no figuró en el medallero.

Argentina no asistió a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 adhiriendo al boicot político contra la Unión Soviética, impulsado por Estados Unidos. La medida respondía al enfrentamiento entre ambas superpotencias en la Guerra Fría, aunque la excusa formal fue la invasión de Afganistán por parte de la URSS. En total 58 países adhirieron al boicot, entre ellos la República Federal Alemana, Canadá, Japón y China, y entre los latinoamericanos Bolivia, Chile, Paraguay, Honduras, El Salvador, Haití y Belice. Por el contrario, 80 países rechazaron el boicot y asistieron a Moscú, entre ellos aliados de Estados Unidos como Brasil, Colombia, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela en América Latina, o España, Italia, Francia y Gran Bretaña, en Europa. El boicot anti-Unión Soviética de 1980, tuvo su réplica en el boicot anti-Estados Unidos en los Juegos de Los Ángeles de 1984.

La adhesión de la Argentina al boicot contra la Unión Soviética sorprendió al mundo deportivo, ya que se esperaba su concurrencia debido a las sólidas relaciones que el país mantenía con la URSS, por entonces el principal mercado de sus exportaciones. La inasistencia de la Argentina a Moscú dejó vacantes las plazas que habían obtenido las selecciones de básquet y fútbol, en los torneos preolímpicos de Puerto Rico y Colombia.

Luego de la pésima actuación de Montreal 1976, la no asistencia de los deportistas argentinos a Moscú profundizó aún más la crisis del deporte olímpico argentino, sobre todo del deporte amateur que, sin incentivos económicos, precisa de los grandes eventos deportivos internacionales para mantener la continuidad. Varios deportistas destacados, como Beatriz Allocco, Tito Steiner y Ricardo Ibarra, cuestionaron la decisión y señalaron que la misma implicaba, en sus casos, cancelar definitivamente sus oportunidades olímpicas.

Las consecuencias se harían patentes en los Juegos siguientes, realizados en Los Ángeles, en los que Argentina volvería a quedar huérfana de medallas, sumando de ese modo un período de dieciséis años sin medallas, lo que significa toda una generación de deportistas y, en algunas disciplinas, dos generaciones. El ex deportista Rubén Aguilera, presidente del Comité Panamericano de Marcha Atlética, ha dicho que la decisión de no concurrir a Moscú "puede considerarse el desperdicio de toda una generación".

El único deportista argentino que logró competir en Moscú fue el ciclista Octavio Dazzan, quien apelando a su doble nacionalidad argentina-italiana, integró la delegación de Italia y obtuvo el 8º lugar en la prueba de velocidad en 1000 metros.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 fue la 13ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 83 deportistas, de los cuales 10 eran mujeres. El abanderado fue el remero Ricardo Ibarra.

El equipo olímpico no ganó ninguna medalla, por segunda y última hasta la actualidad (sep-2008). Obtuvo 6 diplomas olímpicos (puestos premiados). Al no obtener medallas no figuró en el medallero.

La actuación olímpica de Argentina en Los Ángeles 1984 se vio afectada por la falta de presentación en Moscú 1980, la ausencia de medallas en Montreal 1976 y el escaso apoyo estatal al deporte olímpico, que había comenzado en los Juegos de Melbourne 1956. Todo una generación de deportistas se había perdido y en la población ya no quedaba casi memoria de los logros olímpicos alcanzados en el período 1924-1952.

Nuevamente sin medallas, los Juegos de los Ángeles contribuyeron a generar el peor momento del olimpismo argentino. Pasarían 16 años entre la última medalla obtenida por Alberto Demiddi en Múnich 1972 y la que obtendría Gabriela Sabatini en Seúl 1988.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 fue la 14ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 118 deportistas, de los cuales 25 eran mujeres (21%), la mayor cantidad y el porcentaje más alto hasta ese momento. La abanderada fue la tenista Gabriela Sabatini.

El equipo olímpico obtuvo dos medallas -una de plata y otra de oro- y 7 diplomas olímpicos (puestos premiados). En el medallero general ocupó la posición Nº 32 sobre 159 países participantes. Las medallas fueron obtenidas por dos deportes que nunca habían obtenido una: el tenis y el vóley.

La actuación de Argentina en Seúl 1988 marcó un momento de recuperación del deporte olímpico, al obtener dos medallas, luego de 16 años de no alcanzar ninguna. Las condiciones de la competencia habían variado sustancialmente y hecho mucho más ardua, de la mano del profesionalismo y del aumento sustancial de los países competidores, que se habían triplicado con respecto a los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Teniendo en cuenta esas condiciones, el desempeño argentino en Seúl fue relativamente satisfactorio, y su clasificación como Nº 32 en el medallero, es la tercera mejor colocación histórica, en la tabla corregida por la cantidad de competidores.

Pese a ello, en números absolutos, Argentina no obtuvo medallas de oro en Seúl, logro que se obtenía en todos los Juegos entre 1924-1952, y las dos medallas obtenidas se encontraban muy por debajo de las entre cuatro y siete medallas por juego obtenidas entre París 1924 y Helsinki 1952. En ese sentido, la actuación argentina en Seúl 1988, se mantuvo dentro de los magros resultados, que habían comenzado en los Juegos de Melbourne 1956, cuando se inició un período de decadencia, influenciado razones políticas y de escaso apoyo estatal. El rendimiento olímpico argentino recién recuperaría en 2004 los niveles absolutos que tuvo en el período 1924-1952.

La delegación argentina a Seúl 88, marcó también un momento histórico de participación femenina en el deporte olímpico argentino, al alcanzar 25 deportistas mujeres, más del doble del máximo alcanzado en Londres 1948 (11), que significaban a su vez el 21%. Desde entonces la participación femenina iría creciendo hasta alcanzar el máximo histórico del 42% (58 deportistas) en 2008.

Los resultados deportivos marcaron también éxitos en deportes colectivos, como el tenis, el vóley y el hockey sobre césped, que formarían desde entonces importantes equipos.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 fue la 15ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 84 deportistas, de los cuales 17 eran mujeres (20%). El abanderado fue el jugador de hockey Marcelo Garrafo.

El equipo olímpico obtuvo una medalla de bronce y 6 diplomas olímpicos (puestos premiados). En el medallero general ocupó la posición Nº 61 sobre 169 países participantes, la peor ubicación absoluta de la historia olímpica argentina. La medalla fue obtenida por el tenis, en la prueba de dobles masculino.

Argentina obtuvo en Barcelona 92 tres medallas de oro en competencias que se realizaron como exhibición, una en hockey sobre patines y dos en pelota vasca (ambas en la variedad de paleta).

La actuación de Argentina en Barcelona 1992 no pudo consolidar la moderada recuperación del olímpismo argentino que se había insinuado Seúl 1988, luego de la peor etapa histórica transcurrida entre Montreal 1976 y Los Ángeles 1984. La delegación argentina (84) se redujo considerablemente con respecto a la que fue a Seúl 1988 (118). Algunas federaciones deportivas mostraron serias deficiencias organizativas que afectaron a sus miembros, como sucedió con la atleta Ana María Comaschi, a quien se omitió inscribir, error que no fue descubierto hasta que la propia deportista llegó a Barcelona.

Pese a los aspectos negativos, algunos resultados marcaron tendencias positivas, como las dos medallas de oro en los deportes de exhibición y el tenis, que aportó la única medalla y un diploma, confirmando la potencialidad que ya había mostrado en Seúl 88. También se obtuvo un diploma en saltos ornamentales, único premio olímpico obtenido por esa disciplina.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 fue la 16ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 178 deportistas, de los cuales 47 eran mujeres (26%). La abanderada fue la judoca Carolina Mariani.

El equipo olímpico obtuvo 3 medallas (dos de plata y una de bronce) y 7 diplomas olímpicos (puestos premiados). En el medallero general ocupó la posición Nº 45 sobre 197 países participantes. Las medallas fueron obtenidas por el fútbol, el yachting y el boxeo.

La actuación de Argentina en Atlanta 1996 consolidó la moderada recuperación del olímpismo argentino que ya se había insinuado en Seúl 1988, luego de la peor etapa histórica transcurrida entre Montreal 1976 y Los Ángeles 1984, aunque sin lograr medallas de oro, prolongando a 44 años el período sin atletas argentinos en lo más alto del podio. La delegación argentina (178) fue la segunda más numerosa de la historia luego de la de 1948, duplicando la enviada en los Juegos anteriores (84).

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 fue la 17ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 143 deportistas, de los cuales 45 eran mujeres (31%). El abanderado fue el regatista Carlos Espínola.

El equipo olímpico obtuvo 4 medallas (dos de plata y dos de bronce) y 7 diplomas olímpicos (puestos premiados). En el medallero general ocupó la posición Nº 48 sobre 200 países participantes. Tres de las medallas fueron obtenidas por una actuación histórica del equipo de yachting y la restante por el hockey sobre césped, también en un logro histórico.

La actuación de Argentina en Sídney 2000 ratificó la recuperación que el olímpismo argentino venía insinuado desde Seúl 1988, luego de la peor etapa histórica transcurrida entre Montreal 1976 y Los Ángeles 1984. Las cuatro medallas obtenidas significaron la mayor cantidad desde Helsinki 1952, aunque sin lograr medallas de oro, prolongando a 48 años el período sin atletas argentinos en lo más alto del podio.Además obtuvo 13 diplomas olímpicos logrando así la mejor actuación argentina hasta el momento.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 fue la 18ª actuación olímpica oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino. La delegación presentó 152 deportistas, de los cuales 46 eran mujeres (30,26%). El abanderado fue el regatista Carlos Espínola.

El equipo olímpico obtuvo 6 medallas (dos de oro y cuatro de bronce) y 7 diplomas olímpicos (puestos premiados). En el medallero general ocupó la posición Nº 35 sobre 201 países participantes. Tres de las medallas fueron obtenidas en deportes de equipo (fútbol, básquet y hockey sobre césped).

La actuación de Argentina en Atenas 2004 significó la recuperación del nivel absoluto de obtención de medallas que el país tenía con anterioridad a 1956. Por primera vez desde 1952, Argentina volvió a obtener medallas de oro, luego de atravesar un período de 52 de años sin lograrlo.

En relación a la cantidad de países participantes (201), se trató de la mejor ubicación de la historia del olimpismo argentino hasta ese momento, aunque luego sería superada por la actuación de 2008 en Beijing. Otro dato destacable es que obtuvieron medalla 49 atletas de la delegación (32,24%), el porcentaje más alto de la historia hasta ese momento, superando el logro de 1928 (32,10%). Ese porcentaje sería a su vez superado en Beijing 2008, donde el 36,96% de los integrantes de la delegación obtuvieron medalla.

Finalmente, la circunstancia de que el 28 de agosto de 2004 la Argentina obtuviera las medallas de oro en fútbol y básquet y una medalla de bronce en yachting, ha llevado a que varios especialistas consideren que se trató del día más importante del deporte argentino.

La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 fue la décimo novena presentación oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino.

La delegación presentó 136 deportistas para participar en 20 deportes. El equipo olímpico obtuvo seis medallas: dos de oro y cuatro de bronce. Obtuvo también 3 diplomas olímpicos. En el medallero general ocupó la posición número 34, cuarto en América Latina y el Caribe, después de Jamaica (13º), Brasil (23º) y Cuba (28º).

El ciclismo con una medalla de oro, y el yudo con una de bronce, se destacaron al haber logrado las primeras medallas de la historia de esos deportes en el país. El fútbol masculino obtuvo su segunda medalla de oro consecutiva. El hockey femenino obtuvo su tercera medalla en tres juegos consecutivos. La vela aportó su cuarta medalla en cuatro juegos. El básquet masculino obtuvo la medalla de bronce accediendo al podio por segundo juego consecutivo.

Entre los deportistas se destacaron el futbolista Javier Mascherano, segundo deportista argentino en obtener dos medallas de oro (el otro es el polista Juan Nelson) y el regatista Carlos Espínola, primer deportista argentino en obtener cuatro medallas olímpicas. Por otra parte, el ciclista Juan Curuchet, ganador de la medalla de oro, fue designado abanderado de la delegación argentina en la ceremonia de cierre de los Juegos.

Al principio



Juegos Olímpicos

Los anillos olímpicos son el símbolo de los Juegos Olímpicos y uno de los emblemas más reconocidos en todo el mundo.

Los Juegos Olímpicos, Olimpiadas u Olimpíadas son eventos deportivos multidisciplinarios en los que participan atletas de diversas partes del mundo. Existen dos tipos de Juegos Olímpicos: los Juegos Olímpicos de Verano y los Juegos Olímpicos de Invierno, que se realizan con un intervalo, entre ellos, de dos años desde 1992. La organización encargada de la realización de los mismos es el Comité Olímpico Internacional (por su abreviatura, COI).

Los Juegos Olímpicos actuales se inspiraron en los eventos organizados por los antiguos griegos en la ciudad de Olimpia, entre los años 776 a. C. y el 393 d. C. En el siglo XIX, surgió la idea de realizar unos eventos similares a los organizados en la Antigüedad, los que se concretarían principalmente gracias a las gestiones del noble francés Pierre Frèdy, Barón de Coubertin. La primera edición de los llamados Juegos Olímpicos de la Era Moderna se realizó en Atenas, capital de Grecia. Desde aquella oportunidad, los Juegos Olímpicos de Verano han sido realizados cada cuatro años en diversas partes del planeta, siendo las únicas excepciones las ediciones de 1916, 1940 y 1944, debido al estallido de la Primera y Segunda Guerra Mundial.

Los Juegos Olímpicos de Invierno se realizaron por primera vez en 1924, en la localidad francesa de Chamonix. Originalmente realizados como parte del evento de verano, el COI los consideró como un evento separado retroactivamente, y desde esa fecha comenzaron a realizarse en el mismo año que los Juegos originales. Posteriormente, con el fin de potenciar el desarrollo de los eventos invernales, el COI decidió desfasar la realización de los Juegos Olímpicos de Invierno a partir de Lillehammer 1994. Desde esa fecha, los Juegos Olímpicos Invernales se realizan en los años pares entre dos Juegos de Verano. En 2007, el COI decidió incorporar un nuevo tipo de evento: los Juegos Olímpicos Juveniles, que comenzarán a celebrarse a partir de 2010 y 2012 en sus ediciones de verano e invierno, respectivamente.

Los próximos Juegos Olímpicos de Verano se celebrarán en Londres, Inglaterra, en el año 2012, mientras que los próximos Juegos Olímpicos de Invierno se celebrarán en Vancouver, Canadá, en el año 2010.

Los antiguos Juegos Olímpicos (llamados así por celebrarse en la ciudad de Olimpia) fueron fiestas religiosas, culturales y deportivas celebradas en la antigua Grecia (776 a. C. - 392 d. C.) en honor a los dioses mayores. En ellos participaban los atletas, que debían ser ciudadanos y hombres, y que se entrenaban durante años en los gimnasios.

Existen muchas leyendas acerca del origen de los antiguos Juegos Olímpicos. Una de ellas asocia los primeros Juegos con el concepto de la antigua Grecia de ἐκεχειρία (ekecheiria) o Tregua Olímpica. La fecha de comienzo de los mismos sirve como referencia al calendario helénico y se considera en el año 776 a. C., aunque las opiniones de algunos académicos la sitúan entre el año 884 a. C. y el 704 a. C.

A partir de entonces, los Juegos tomaron rápidamente una mayor relevancia en la antigua Grecia, alcanzando su cenit en los siglos sexto y quinto a. C. Los Juegos Olímpicos tenían una importancia fundamentalmente religiosa, con concursos alternados con sacrificios y ceremonias en honor a Zeus, (cuya estatua se alzaba majestuosamente en Olimpia) y a Pélope, héroe divino y rey mítico de Olimpia, famoso por su legendaria carrera de carros y en cuyo honor se celebraron. El número de eventos aumentó hasta veinte, y las celebraciones se prolongaron durante varios días. Las primeras competencias se basaban en carreras a pie, y más tarde se fueron introduciendo la lucha; el pentatlón, prueba de varios eventos que incluía lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco y salto de longitud; el pankration; las carreras de carros, y varias competiciones artísticas como música, poesía y danza.

En Olimpia se llegaron a celebrar 293 Juegos Olímpicos, hasta que el emperador cristiano Teodosio I los abolió el año 393 por considerarlos paganos.

Los Juegos Olímpicos Modernos fueron reestablecidos en su aspecto deportivo en 1896 por el Barón de Coubertin y hasta la actualidad siguen practicándose.

En 1829 el gobierno francés, y en 1875, el gobierno alemán, hicieron excavaciones para desenterrar Olimpia. En 1881 quedaron completamente descubiertas las ruinas, y no hay duda de que los hombres de ciencia, al descubrirlas, también hicieron resurgir a la luz, el espíritu y la gloria de los antiguos Juegos, motivando un fuerte deseo por revivirlos.

Aunque siempre que se habla del renacimiento de los Juegos Olímpicos, el hecho se le atribuye a Francia y al Barón de Coubertin que es llamado el padre de los Juegos Olímpicos Modernos, la verdad es que el primer intento se hizo en Grecia, gracias al entusiasmo de un griego llamado Evangelios Zappas, mucho antes de que se pensara hacerlo en Francia. Fue así que en Grecia se efectuaron los primeros Juegos Olímpicos Modernos el 15 de noviembre de 1859, el 15 de noviembre de 1870, el 18 de mayo de 1875 y el 18 de mayo de 1889.

El intento fracasó debido a que el mundo no estaba todavía listo para el retorno de los Juegos ya que Grecia no era un país lo suficientemente importante para entusiasmar al resto del mundo con la idea. Otro factor importante fue que el patrocinador no tenía muchas ideas de organización, a diferencia del Barón de Coubertin, que buscó a los líderes del atletismo escolar universitario y amateur del mundo, de quienes obtuvo su ayuda.

Emocionado con el esplendor de la antigua Grecia y la belleza de los Juegos Olímpicos, Evangelios Zappas, que residía en Rumania, primero contribuyó al proyecto y, después del primer fracaso, a su muerte legó su fortuna entera para el renacimiento de los Juegos Olímpicos en Grecia.

Aunque los juegos que formaron parte de este primer intento no alcanzaron el éxito - debemos recordar que el primero se hizo en 1859, treinta y siete años antes de los primeros Juegos Olímpicos Modernos oficialmente -, formaron un lazo de unión entre el pasado y el futuro.

El Barón Pierre de Coubertin escribió, a principios del siglo XX: “Olimpia y las Olimpiadas son símbolos de una civilización entera, superior a países, ciudades, héroes militares o religiones ancestrales”. Siendo cadete de la Academia Militar de St. Cyr, el noble galo renunció a sus estudios de ciencias políticas y se interesó por la sociología y la educación. Viajó por todo el mundo y quedó impresionado por el interés de los anglosajones (ingleses y estadounidenses) en los deportes. Atraído por los trabajos de exploración en Olimpia, y por los vanos esfuerzos por revivir los Juegos Olímpicos hechos en Grecia por Zappas, y con la creencia de que la competencia deportiva podía producir el entendimiento internacional, se dedicó a la tarea de revivir, él mismo, los Juegos Olímpicos, con la participación de todos los países del Mundo. Contó con el ánimo y la colaboración del sacerdote católico Henri Didon , que sería el inspirador del lema olímpico "Citius, Altius, Fortius" (Más rápido, Más Alto, Más fuerte).

Coubertin presentó su proyecto a la Unión Deportiva y Atlética de París, a fines de 1892, después de una cuidadosa labor de relaciones públicas.

Coubertin era un hombre persistente y pronto tuvo oportunidad de solicitar el respaldo de otros países, cuando la Unión Deportiva Francesa organizó un congreso internacional sobre Amateurismo. El congreso se efectuó en 1894 y Coubertin obtuvo un sorprendente y fuerte respaldo de hombres transformistas tan prominentes como el Duque de Esparta, el Príncipe de Gales, el príncipe heredero de Suecia, el rey de Bélgica y el primer ministro de Gran Bretaña. Estuvieron presentes, además, delegados de Argentina, Grecia, Rusia, Italia y España. Asimismo, se recibieron comunicados oficiales de Alemania y Austria-Hungría, expresando interés en el proyecto.

Los entusiastas delegados decidieron no esperar hasta 1900, el año que se consideraba apropiado para comenzar a computar las Olimpiadas, sino que programaron el evento para el año de 1896, en Atenas, cerca de la sede de las Olimpiadas antiguas. Se acordó que los Juegos se celebrarían cada cuatro años, cambiándose la sede a diferentes ciudades importantes del mundo y que se elegiría un Comité Olímpico Internacional con plena autoridad para regir los Juegos.

Demetrius Vikelas, un griego que había figurado en la organización de los primeros intentos por revivir los Juegos Olímpicos, fue el primer presidente del Comité Olímpico Internacional. El sueño de Zappas, y posteriormente de Coubertin, se había hecho realidad.

En el 2010, los Juegos Olímpicos habrán tenido 41 sedes en 22 países, pero sólo en ciudades de fuera de Europa y Estados Unidos en 7 ocasiones. Los Juegos de Verano de 2008 han finalizado recientemente en Pekín, y los Juegos de Invierno de 2010 se realizarán en Vancouver. Esta tabla no incluye los "Juegos Olímpicos" organizados por Evangelos Zappas anteriores a la creación del COI en 1894. Incluye los "Juegos Intercalados" de 1906, pero el COI no los considera unos Juegos Olímpicos oficiales.

Al principio



Exposición Internacional de Barcelona (1929)

Barcelona vista desde el Palacio Nacional de Montjuic.

La Exposición Internacional de Barcelona tuvo lugar del 20 de mayo de 1929 al 15 de enero de 1930 en Barcelona (España). Celebrada en la montaña de Montjuic, se desarrolló en una superficie de 118 hectáreas, y tuvo un coste de 130 millones de pesetas. Entre la veintena europea de naciones que oficialmente participaron estaban países como Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia, Hungría, Italia, Noruega, Rumanía o Suiza. También participaron expositores privados japoneses y estadounidenses.

En Barcelona se guardaba un grato recuerdo de la Exposición Universal de 1888, que supuso un gran avance para la ciudad en el terreno económico y tecnológico, así como la remodelación del Parque de la Ciudadela. Por eso se proyectó esta nueva exposición para dar a conocer los nuevos adelantos tecnológicos y proyectar la imagen de la industria catalana en el exterior. De nuevo, la exposición originó una remodelación de una parte de la ciudad, en este caso la montaña de Montjuic, así como sus zonas colindantes, especialmente la Plaza de España.

La Exposición supuso un gran desarrollo urbanístico para Barcelona, así como un banco de pruebas para los nuevos estilos arquitectónicos gestados a principios del siglo XX: a nivel local, representó la consolidación del novecentismo, estilo de corte clásico que sustituyó al modernismo preponderante en Cataluña durante la transición de siglo; además, supuso la introducción en España de las corrientes de vanguardia internacionales, especialmente el racionalismo, a través del Pabellón de Alemania de Ludwig Mies van der Rohe. La Exposición dejó numerosos edificios e instalaciones algunos de los cuales se han convertido en emblemas de la ciudad, como el Palacio Nacional, la Fuente Mágica, el Teatre Grec, el Pueblo Español y el Estadio Olímpico.

La idea de una nueva exposición comenzó a gestarse en 1905, promovida por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch, como una forma de llevar a cabo el nuevo Plan de Enlaces diseñado por Léon Jaussely. Inicialmente se pensó que el recinto de la exposición estuviese en la zona del Besós, pero en 1913 se decidió su ubicación definitiva en Montjuic. Debido al auge de la industria eléctrica desde finales del siglo XIX se pensó realizar una Exposición de Industrias Eléctricas, prevista inicialmente para 1917, aunque se retrasó debido a la Primera Guerra Mundial.

El proyecto de Puig i Cadafalch recibió el respaldo de la institución empresarial Fomento del Trabajo Nacional, especialmente de Francesc d’Assís Mas, uno de sus dirigentes, que se encargó de las negociaciones con los diversos organismos oficiales implicados en el proyecto. Así, en 1913 se creó una comisión mixta para la organización del evento, formada por representantes del Fomento Nacional del Trabajo y del Ayuntamiento, siendo nombrados comisarios de la organización Josep Puig i Cadafalch, Francesc Cambó y Joan Pich i Pon.

En 1915 se presentó un primer anteproyecto a cargo de Puig i Cadafalch, que se dividió en tres proyectos más concretos, cada uno encargado a un equipo de arquitectos: Puig i Cadafalch –con Guillem Busquets– se reservó la parte baja de la montaña, destinada a la Sección Oficial; Lluís Domènech i Montaner y Manuel Vega i March se encargaron de la parte alta de la montaña, destinada a Sección Internacional; y Enric Sagnier i Villavecchia y August Font i Carreras desarrollaron el sector de Miramar, destinado a una posible Sección Marítima del certamen que finalmente no se llevó a cabo.

La primera dificultad fue la consecución de los terrenos, ya que para la exposición hacían falta al menos 110 hectáreas, y el Ayuntamiento de Barcelona sólo poseía 26 en 1914. Se tuvo que recurrir a la expropiación de terrenos, conforme a una ley de 1879 para la expropiación de terrenos con fines públicos. En 1917 comenzaron las obras de urbanización de la montaña de Montjuic, a cargo del ingeniero Marià Rubió i Bellver. El proyecto de ajardinamiento corrió a cargo de Jean-Claude Nicolas Forestier, que contó con la colaboración de Nicolau Maria Rubió i Tudurí; realizaron un conjunto de marcado carácter mediterráneo, de gusto clasicista, combinando los jardines con la construcción de pérgolas y terrazas. Igualmente, se construyó un funicular para acceder hasta lo alto de la montaña, así como un Transbordador aéreo para acceder a la misma desde el Puerto de Barcelona, aunque fue inaugurado posteriormente (1931).

Las obras se retrasaron varios años, siendo finalizadas en 1923; sin embargo, la instauración ese año de la dictadura de Primo de Rivera postergó la celebración del evento, que finalmente se produjo en 1929, coincidiendo con la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Asimismo, el paso del tiempo dejó obsoleto el objetivo de dedicar la Exposición a las Industrias Eléctricas, decidiéndose en 1925 que se denominaría Exposición Internacional de Barcelona. El cambio de objetivo hizo que se reorganizase la Exposición dedicándola a tres vertientes: la industria, los deportes y el arte. En este nuevo periodo la organización recayó en manos del marqués de Foronda, siendo nombrado Pere Domènech i Roura director de las obras.

El desarrollo posterior del certamen evidenció una gran variedad estilística en los edificios construidos por diversos arquitectos, algunos fieles al novecentismo imperante en la época, pero otros recurrentes a tendencias historicistas y eclécticas que pervivían desde finales del siglo XIX, con especial influencia del arte barroco español. Pese a esta diversidad, un sello común a todas las construcciones –al menos, las oficiales–, fue un sentido monumental y grandilocuente de concebir la arquitectura. En cambio, en los pabellones privados y de la Sección Internacional se encontraban soluciones más avanzadas, paralelas a las corrientes de vanguardia de la época, principalmente el art déco y el racionalismo, en las que además subyacía la intención de conjugar funcionalismo y estética.

La inauguración, efectuada por el rey Alfonso XIII, se realizó el 19 de mayo de 1929, y contó con la asistencia del presidente del gobierno, Miguel Primo de Rivera, y la de múltiples personalidades del mundo de la política, la economía y la cultura catalanas, encabezados por el alcalde Darius Rumeu i Freixa, barón de Viver. Asimismo, asistieron unas 200.000 personas entre el público en general.

La Exposición dejó un saldo final de un déficit de unos 180 millones de pesetas. Su éxito fue relativo: durante su celebración se produjo el célebre crack de la bolsa de Nueva York, el 29 de octubre de 1929, lo que redujo el número de participantes en el certamen. Pese a todo, sí se consiguió un gran éxito a nivel social, con gran afluencia de público, y los logros conseguidos para la ciudad, sobre todo a nivel arquitectónico y urbanístico, hicieron de la Exposición un evento de primera magnitud para la historia de Barcelona.

El recinto de la Exposición se construyó según el proyecto de Puig i Cadafalch, con dos distintas tipologías de edificios: los palacios, dedicados a las secciones oficiales del certamen, y los pabellones, que representaban países, instituciones o sociedades. El conjunto comenzaba en la Plaza de España, donde se construyeron cuatro grandes hoteles para los visitantes, pasando por la Avenida de América (actual Avenida de la Reina María Cristina), donde se ubicaban los grandes edificios de la Exposición, hasta el pie de la montaña, donde se situó la Fuente Mágica, flanqueada por los Palacios de Alfonso XIII y Victoria Eugenia; de aquí partía una escalinata que conducía al Palacio Nacional, la obra más monumental de la Exposición.

La Avenida de la Reina María Cristina se decoró con surtidores de agua y columnas de vidrio iluminadas por luz eléctrica, obra de Carles Buïgas, que causaron una gran sensación. A ambos lados de la avenida se encontraban los edificios principales de la Exposición: el Palacio del Vestido, el Palacio de Comunicaciones y Transportes y el Palacio de la Metalurgia, Electricidad y Fuerza Motriz; dicho conjunto arquitectónico constituye actualmente la Feria de Muestras de Barcelona. Junto a la avenida se encontraba la Plaza de la Mecánica (actualmente del Universo), en cuyo centro se situaba la Torre de la Luz, una fuente luminosa (Jardín de Agua-Luz), obra de Buïgas, y la escultura El trabajo, de Josep Llimona.

La Plaza de España fue proyectada por Ildefons Cerdà en su proyecto de Ensanche como vía de comunicación entre Barcelona y las poblaciones del Bajo Llobregat. Después de un primer proyecto para urbanizar la plaza de Josep Amargós (1915), finalmente se encargaron de las obras Josep Puig i Cadafalch y Guillem Busquets, continuadas por Antoni Darder desde 1926. Diseñaron un conjunto monumental de forma circular, en torno a un hemiciclo formado por una columnata de estilo barroco, influenciada en la Plaza de San Pedro del Vaticano de Bernini. En la plaza se construyeron los hoteles de la exposición, obra de Nicolau Maria Rubió i Tudurí, de los que sólo queda en pie el situado entre la Gran Vía y la calle Creu Coberta, actualmente destinado a Instituto Municipal de Educación. En el acceso de la plaza que conduce a la Avenida de la Reina María Cristina se situaron dos altas torres en forma de "campaniles", inspirados en los de San Marcos de Venecia, obra de Ramon Reventós.

En el centro de la plaza –donde anteriormente se encontraba la cruz de término de la ciudad en la antigua carretera de Madrid– figura una fuente monumental diseñada por Josep Maria Jujol, con una ornamentada decoración escultórica obra de Miquel Blay y los hermanos Miquel y Llucià Oslé. De inspiración clásica, el sentido iconográfico de la obra representa una alegoría poética a España: sobre un estanque de planta triangular se sitúa un edículo con tres nichos con grupos escultóricos que simbolizan los ríos que desembocan en los tres mares que rodean la Península Ibérica, el Ebro (Mediterráneo), el Guadalquivir y el Tajo (Atlántico) y unas figuras de adolescentes para los ríos del Mar Cantábrico, obra de Blay; en los vértices del estanque se sitúan tres grupos que representan los frutos y dones de las aguas: la Abundancia, la Salud Pública y la Pesca y la Navegación, obra de los hermanos Oslé; alrededor del cuerpo central se sitúan tres columnas con diversas figuras y emblemas que simbolizan la Religión (una cruz con Ramon Llull, Santa Teresa de Jesús y San Ignacio de Loyola), el Heroísmo (una espada con Don Pelayo, Jaime I de Aragón e Isabel la Católica), y las Artes (un libro con Ausiàs March y Miguel de Cervantes); remata la obra un pebetero de fuego con tres Victorias.

Al final de la avenida y al pie de la montaña se construyó la famosa Fuente Mágica de Montjuic, obra de Carles Buïgas, que asombró al público por su fantástico juego de luces y surtidores de agua; aún hoy es una obra emblemática de la capital catalana, donde suelen celebrarse espectáculos piromusicales en las fiestas de la Mercè. En principio se construyeron en ese lugar cuatro columnas de estilo jónico que simbolizaban la bandera catalana, obra de Puig i Cadafalch, pero el presidente Primo de Rivera las mandó derribar. En la actualidad existe un proyecto para volver a instalarlas en su ubicación original, junto a la fuente.

La Fuente es de forma elipsoidal, formada por tres estanques concéntricos a distintos niveles, con 65 m de diámetro en su parte más ancha. Accionada por un motor de 1.100 CV, tiene un caudal de 2600 L/s, con treinta juegos de agua diferentes, con sus correspondientes coloraciones graduales, basadas en cinco colores: amarillo, azul, verde, rojo y blanco. Fue construida por técnicos de la compañía Westinghouse.

Debido a la coincidencia con la Exposición Iberoamericana de Sevilla, en Barcelona no participó ningún país de Hispanoamérica. Del resto de países, participaron de forma oficial Alemania, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Noruega, Rumanía, Suecia, Suiza y el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (posterior Yugoslavia); la mayoría de estos países tuvieron pabellón propio, excepto Austria, Checoslovaquia, Finlandia y Suiza. Además de estos países, participaron de forma no oficial Estados Unidos, Japón, Países Bajos, Portugal y Reino Unido. Cada país tuvo una semana dedicada a lo largo del evento, destacando durante la semana alemana el vuelo del dirigible Graf Zeppelin sobre Barcelona, el 16 de mayo de 1929.

El ajardinamiento de la montaña de Montjuic dejó obras como el Teatre Grec, teatro al aire libre inspirado en los antiguos teatros griegos –especialmente en el de Epidauro–, proyectado por Ramon Reventós. Situado en el espacio de una antigua cantera, tiene un hemiciclo de 460 m2, con un diámetro de 70 metros y capacidad para 2.000 personas. Actualmente es sede de un festival de verano en la ciudad condal, el Festival Grec.

El teatro se sitúa en los Jardines de Laribal, proyectados por Forestier y Rubió, donde destaca la famosa Fuente del Gato, a la entrada de un edificio de Puig i Cadafalch convertido en restaurante (1925). En los jardines se colocaron multitud de esculturas, con obras de Josep Viladomat, Enric Casanovas, Josep Clarà, Pablo Gargallo, Antoni Alsina, Joan Rebull, Josep Dunyach, etc. En la zona de Miramar se construyó la Piscina de Montjuic y un restaurante que en 1959 se convirtió en el primer estudio de RTVE en Barcelona.

En lo alto de la montaña, junto a la Sección Internacional, se construyó el Estadio Olímpico, dentro de la sección dedicada a deportes, obra de Pere Domènech i Roura. Tenía una superficie de 66.075 m2 y una capacidad para 62.000 personas, siendo en su día el segundo estadio más grande de Europa, detrás del de Wembley. Disponía de campos para la práctica del fútbol y otros deportes, junto a las pistas dedicadas al atletismo e instalaciones para diversos deportes como boxeo, gimnasia o esgrima, así como pista de tenis y piscina. La fachada principal era de aire monumental, con una cúpula y una alta torre rematada por un templete. Se realizó una decoración escultórica donde destacaban los Jinetes haciendo el saludo olímpico, dos esculturas ecuestres en bronce de Pablo Gargallo. El edificio fue remodelado por los arquitectos Vittorio Gregotti, Frederic de Correa, Alfons Milà, Joan Margarit y Carles Buxadé para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Una obra que tuvo mucho éxito de público fue el Pueblo Español, pequeño recinto que recoge en su interior reproducciones de distintos ambientes urbanos y arquitectónicos de todo el conjunto del territorio nacional, en un ambiente que va desde la evocación folklórica hasta la más estricta recreación arqueológica. Obra de los arquitectos Ramon Reventós y Francesc Folguera, contó con el asesoramiento artístico de Miquel Utrillo y Xavier Nogués. El recinto está dividido en seis áreas regionales: castellano-extremeña, vasco-navarra, catalán-valenciana-balear, andaluza, aragonesa y gallega, en torno a una Plaza Mayor y rodeado por una muralla (réplica de la de Ávila). Con una superficie de 20.000 m2, cuenta con unos 600 edificios, de los cuales 200 pueden visitarse. Entre los monumentos reproducidos destacan el campanario mudéjar de Utebo (Zaragoza), los palacios del marqués de Peñaflor (Sevilla) y de Ovando Solís (Cáceres), el claustro de Sant Benet de Bages y el campanario románico de Taradell.

Como ocurrió en 1888, la Exposición de 1929 supuso un gran impacto para la ciudad de Barcelona a nivel urbanístico, no sólo en la zona de Montjuic, ya que por toda la ciudad se realizaron obras de mejora y acondicionamiento: se ajardinaron las plazas de Tetuán, Urquinaona y Letamendi; se construyó el puente de Marina; se urbanizó la plaza de Cataluña; y se prolongaron la Avenida Diagonal hacia el oeste y la Gran Vía de las Cortes Catalanas hacia el suroeste. También se realizaron diversas obras públicas: se mejoró el asfaltado de calles y el alcantarillado, se instalaron lavabos públicos y se sustituyó la iluminación de gas por la eléctrica.

Asimismo, se remodelaron diversos edificios, como el Ayuntamiento –donde Josep Maria Sert pintó el Salón de Crónicas–, o la Generalidad –donde se construyó el puente flamígero que cruza la calle Bisbe–. Se terminaron el edificio de Correos y la Estación de Francia, que llevaban varios años en obras. Asimismo, se construyó el Palacio Real de Pedralbes como residencia de la familia real, obra de Eusebi Bona y Francesc Nebot. Durante esa época se construyó asimismo el primer rascacielos de Barcelona, el edificio de Telefónica en la esquina Fontanella/Portal del Ángel, obra de Francesc Nebot.

Por último, se mejoraron las comunicaciones de la ciudad, con la construcción en los años 1920 del aeropuerto del Prat, la supresión de los pasos a nivel dentro de la ciudad, la mejora de los enlaces con los barrios periféricos de la ciudad, el soterramiento del «tren de Sarrià» (Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña), la electrificación de los tranvías públicos y la ampliación de la línea III del Metro hasta Sants, conectando en Plaza de España con el recinto de la Exposición. Todas estas obras públicas comportaron una fuerte demanda de empleo, provocando un gran aumento de la inmigración hacia la ciudad condal, proveniente de todas partes de España. Asimismo, el aumento de población conllevó la construcción de diversos barrios obreros de "casas baratas", como el Grupo Aunós en Montjuic y los Grupos Milans del Bosch y Baró de Viver en Besós.

Al principio



Deporte en España

Un competidor de pelota vasca durante los Juegos Olímpicos de París 1900.

El deporte en España es dominado principalmente por el fútbol (desde el siglo XX), el baloncesto, el ciclismo, el tenis, y el balonmano, y por los deportes de motor. Sin embargo, el país ha tenido campeones del mundo en deportes tan dispares como esgrima, pádel, waterpolo, vela, boxeo o atletismo.

Adicionalmente, el país es un gran atractivo turístico debido a sus infraestructuras deportivas, como las instalaciones para deportes acuáticos, golf y esquí.

Los primeros tratados de la esgrima se encontraron en España en el siglo XV, "La verdadera esgrima" (1472) de J. Pons y "El manejo de las armas de combate" (1473) de P. de la Torre. Además, Gaspar Melchor de Jovellanos elaboró un "Plan de Educación Pública", en el que figuraba ampliamente el ejercicio físico.

Aparte de ciertos datos sobre el deporte en el país, los orígenes de la Gimnástica y la Educación Física fueron sobre 1806, año en que Francisco Amorós abrió en Madrid el Real Instituto Militar Pestalozziano gracias a Carlos IV y a Godoy. Tuvo gran prestigio y se practicaba la gimnasia, la equitación, la esgrima y otros aparatos diseñados por él mismo. También Francisco de Aguilera, Conde de Villalobos, fundó y dirigió el gimnasio de la Academia de Artillería de Segovia.

Durante los años 1850 se funda la Sociedad española de fomento y cría de caballos, además de crearse los primeros gimnasios privados, como el madrileño "Vignolles", en 1851, y el "Círculo particular gimnástico", en 1853. A partir de 1875 aparecen las primeras competiciones de ciclismo en el parque del Retiro. Dos años más tarde en las fiestas de la Merced en Barcelona también hay competiciones deportivas y en 1878 se fundan la Sociedad Velocipedista Madrileña y el Club Velocipédico de Cádiz.

Mientras las sociedades ciclistas se multiplicaban se creó la primera asociación de gimnasia, la "Sociedad Gimnástica Española", en Madrid. Además en 1889 se funda el primer equipo de fútbol, el Recreativo de Huelva y en 1892 el C.D. Riotinto. En 1896 se legaliza oficialmente la federación de ciclismo, en 1898 se crea la Federación Española de Sociedades Gimnásticas y durante los siguientes años aparecen continuamente sociedades deportivas en fútbol, natación, atletismo o hockey.

Durante los siguientes años comienzan las competiciones deportivas, como la primera copa de España de fútbol en 1903 y las ligas que disputan los clubes de las principales ciudades españolas, pero el verdadero auge del fútbol se adquiere tras la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920. En 1912 se fundó el Comité Olímpico Español (COE) (fue refundado de manera definitiva el 11 de enero de 1924) y en los años 1930, la política educativa de la República impulsó al deporte a través de la enseñanza pública. Pero la Guerra Civil truncó el avance y tras la guerra, en 1941, Francisco Franco ordenó que el deporte fuese tarea de la Falange, siendo después parte de la delegación nacional de deportes.

El atletismo, al igual que en el resto del mundo, está muy arraigado en España, especialmente en algunas modalidades como los 1.500 y 5.000 metros lisos, la maratón, el salto de longitud y la marcha. La historia del atletismo en España conocida se remonta al siglo XIX a la práctica de las carreras pedestres, donde eran populares sobre todo en Cataluña, Aragón y País Vasco, aunque las clasificaciones no eran publicadas en la prensa.

A nivel europeo, España ha conseguido un total de 31 medallas en campo a través (individual y por equipos), 94 medallas en el campeonato de Europa (Juegos Europeos) en pista cubierta y 53 medallas en el campeonato de Europa de atletismo al aire libre.

A nivel mundial destacan las 40 medallas en el campeonato del mundo (Cross de las Naciones), las 30 medallas del campeonato del mundo de pista cubierta y las 33 medallas en el campeonato del mundo al aire libre.

España dispone de una de las mejores ligas de baloncesto del mundo, la Liga ACB. Con un total de 28, es la segunda liga en número de títulos europeos, tras la liga italiana. La Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) tomó las riendas de la Liga en la temporada 1983-1984 en sustitución de la Federación Española de Baloncesto (FEB), que dejó de organizar la Liga Nacional. Desde esa temporada el F.C. Barcelona ha ganado en 11 ocasiones (desde 1957, 14 títulos) y el Real Madrid en ocho (desde 1957, 30 títulos). En la Copa del Rey de Baloncesto el Real Madrid posee 22 títulos por los 20 del F.C. Barcelona, sin embargo, es el Tau Cerámica el que posee más títulos en la Supercopa de España de Baloncesto, 4 títulos.

La selección masculina de baloncesto consiguió la victoria en el Mundobasket 2006 de Japón en el Saitama Super Arena en un partido ante Grecia (47-70), convirtiéndose así en campeona del mundo. Pocos días después de este triunfo consiguió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2006. También consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y Juegos Olímpicos de Pekín 2008. En los Eurobasket ha conquistado siete medallas: seis de plata y dos de bronce.

España ha dado grandes jugadores a este deporte como Pau Gasol que se convirtió en el segundo español en jugar en la NBA en el año 2001, después de que Fernando Martín debutara en 1986. Fue el primer español en ir a un All-Star Game de la NBA (Houston 2006), en ser nombrado Rookie del Año, en 2001, y en llegar a una final de la NBA. Además de poseer múltiples récords en los Memphis Grizzlies. Otros jugadores destacados del baloncesto español en el siglo XX fueron Epi, uno de los mejores jugadores europeos de la década de los años 1980, Fernando Romay, Jordi Villacampa, Juan Antonio Corbalán, y el anteriormente citado Fernando Martín.

En la temporada 2008/09 debutaron los jugadores Rudy Fernández y Marc Gasol.

En categoría femenina la LF se disputa desde 1964. En la década de los años 90 los clubes femeninos han experimentado una notable mejora en sus resultados internacionales.

El balonmano se desarrolló en España en los años 1950 con la aparición de la Primera División, hoy Liga ASOBAL. Primero como balonmano a once, se practicaba en estadios descubiertos, y posteriormente fue derivando hacia el balonmano a siete en pabellones cubiertos, tal y como se practica hoy en día. Sus clubes han dominado la década de los años 1990 y parte de este inicio de siglo, en lo que a títulos europeos se refiere.

El béisbol en España es un deporte con poca implantación, aunque a nivel competitivo, la selección de béisbol de España es la tercera potencia europea en cuanto a número de medallas. La última competición internacional que se celebró en el país fue el Campeonato de Europa de Béisbol 2007 en Barcelona en el que la selección volvió a ser tercera (ha ganado en una ocasión el torneo, ha sido segunda en otra ocasión y doce veces medalla de bronce). En los Juegos Olímpicos su mejor resultado fue un octavo puesto en 1992.

La principal competición a nivel nacional es la Liga española de béisbol que ha sido ganada en 21 ocasiones por el Club Béisbol Viladecans, aunque desde la temporada 2005 hasta la 2008 el ganador ha sido el Marlins Puerto de la Cruz. En la Copa Europea de Béisbol sólo el Picadero Jockey Club en dos ocasiones y el Piratas de Madrid en otras dos han obtenido el título.

Históricamente, España no es un país que haya obtenido muchos triunfos importantes en boxeo. Sin embargo, es importante destacar a varios campeones del mundo como Baltasar Berenguer, José Legrá, Pedro Carrasco, Perico Fernández, José Manuel Durán, Miguel Velázquez, Cecilio Lastra, José Antonio López Bueno, Javier Castillejo o Jorge Mata.

En los Juegos Olímpicos únicamente Enrique Rodríguez (bronce en 1972), Faustino Reyes (plata en 1992) y Rafael Lozano (bronce en 1996 y plata en el 2000) han logrado subirse al podio.

Las carreras de camiones conforman una disciplina automovilística organizada por la FIA. Su máximo exponente en España es Antonio Albacete, quien fue campeón dos veces consecutivas, 2005 y 2006, del campeonato de Europa de camiones. Además, Albacete estuvo a punto de ganar en la edición del 2007 pero fue sancionado con 10 segundos en la última prueba, por un toque con el checo David Vrsecky, por lo que el título fue a parar a manos del suizo Markus Bosiger. Esta competición cuenta con un gran seguimiento en España, donde se disputan tres de las nueve pruebas del campeonato.

El ciclismo ha sido un deporte muy importante en España desde los años 1940. La Vuelta ciclista a España es uno de los acontecimientos de ciclismo más importantes en el mundo y forma parte de las Tres Grandes Vueltas junto al Tour de Francia y al Giro de Italia. Además de la Vuelta también destacan la Volta a Catalunya, la Vuelta al País Vasco o la Clásica de San Sebastián entre otras.

El ciclista español más laureado de la historia es Miguel Indurain, ganador del Tour de Francia en cinco ediciones consecutivas, entre 1991 y 1995, campeón olímpico en Atlanta 1996 en la prueba contrarreloj y junto con Alberto Contador, quien lo ganó en 2008, el único ciclista español ganador del Giro de Italia en las ediciones de 1992 y 1993. Alberto Contador es el único ciclista español ganador de la triple corona, Tour de Francia en 2007, Giro de Italia y Vuelta ciclista a España en 2008.

La selección española de ciclismo ha ganado un total de 18 medallas a lo largo de su historia en el mundial de ciclismo en ruta. Ha tenido hasta tres campeones del mundo en la prueba de ruta, y dos en la prueba de contrarreloj.

En categoría femenina destaca Joane Somarriba ganadora del Tour de Francia en 2000, 2001 y 2003 y del Giro de Italia en 1999 y 2000. Con la selección femenina de ciclismo ganó la medalla de oro en el campeonato del mundo de contrarreloj en 2003, la medalla de plata en 2005 en la misma modalidad, y la medalla de bronce en el campeonato del mundo en línea en 2002.

Otra disciplina de ciclismo practicada en España es el ciclismo en pista. Su máximo exponente es Joan Llaneras, siete veces campeón del mundo, oro en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, plata en Atenas 2004 y doble medallista (oro en puntuación y plata en madison junto a Antonio Tauler) en Pekín 2008.

Además de estas medallas olímpicas, José Manuel Moreno Periñán obtuvo el oro en 1992, Miguel Indurain en 1996, Abraham Olano la de plata tras Induráin, José Antonio Escuredo la medalla de plata, Sergi Escobar la de bronce en la modalidad de persecución y después otro bronce por equipos junto a Asier Maeztu, Carlos Torrent y Carlos Castaño Panadero en 2004, y Samuel Sánchez el oro y Leire Olaberría el bronce en 2008.

En el ciclismo de montaña en la modalidad de cross country, destacan Marga Fullana, campeona del mundo en tres ocasiones y medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, y José Antonio Hermida, tres veces campeón del mundo por relevos y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Existen multitud de deportes que se practican en una única Comunidad Autónoma o en varias limítrofes. Algunos de los más importantes son las traineras en el norte, la corta de troncos, los bolos con todas sus modalidades (bolo palentino, bolo palma, bolo pasiego), la lucha leonesa, la pelota valenciana o la lucha canaria.

Hay que destacar también la pelota vasca, deporte con el cual se obtuvo la primera medalla olímpica de la historia del país, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 1900 en cesta punta por parejas, que fue ganada por Amezola y Francisco Villota. Además fue deporte de exhibición en el Pabellón de la Vall d'Hebron durante los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Como deporte se origina en España con la famosa "espada ropera", es decir, arma que forma parte del vestuario o indumento caballeresco. Hombres y mujeres lo practicaban y como testimonio, se sabe que la célebre Princesa de Éboli, bella pero tuerta, pudo haber perdido el ojo en desgraciado accidente causado por su maestro de esgrima.

Los primeros tratados de la esgrima se encontraron en España, "La verdadera esgrima" (1472) de J. Pons y "El manejo de las armas de combate" (1473) de P. de la Torre. Se trata del único deporte olímpico con origen español. Con la desaparición del duelo en el último tercio del siglo XIX, aparecen también las reglas propias de cada una de las armas de la esgrima moderna. Desde ese momento, las tres seguirán una evolución paralela.

A pesar de la historia del deporte en el país, el único deportista que ha obtenido una medalla en los Juegos Olímpicos es José Luis Abajo que obtuvo la de bronce en espada en Pekín 2008.

El esquí nació en España en 1908 y comenzó a practicarse de manera autodidacta en La Molina (Gerona). En 1941, se funda la Federación Española de Esquí, incrementando la afición del deporte blanco entre los españoles, con instructores provenientes de los países centrales de Europa.

A nivel internacional se han conseguido únicamente dos medallas en los Juegos Olímpicos, la de oro en eslalon masculino para Francisco Fernández Ochoa en Sapporo 1972 y la de bronce en eslalon gigante femenino para Blanca Fernández Ochoa en Albertville 1992.

El piloto asturiano Fernando Alonso ha sido el piloto español de Fórmula 1 más laureado en la historia. Primer y único español hasta el momento que ha conseguido ganar una carrera de Fórmula 1, el 24 de agosto de 2003 en el Gran Premio de Hungría. Además es el piloto más joven de la historia en proclamarse bicampeón del mundo, 2005 y 2006, ambos títulos conseguidos con la escudería Renault F1.

Además de Fernando Alonso, han competido en la Fórmula 1: Francisco Godia (primer español en puntuar en una prueba que compitió desde 1951 a 1958), Juan Jover Sañés (1951), Alfonso de Portago (1956 y 1957), Antonio Creus (1960), Alex Soler-Roig (1970 a 1972), Emilio Rodríguez Zapico (1976), Emilio de Villota (1976 a 1981), Adrián Campos (1987 y 1988), Luis Pérez-Sala (1988 y 1989), Pedro Martínez de la Rosa (1999 a 2005) y Marc Gené (1999 a 2004).

El fútbol es considerado el deporte más popular en España. Es el que tiene más jugadores federados (692.094 en 2006) y el segundo más practicado a nivel popular y recreativo (en 2005 lo practicaba el 31,7% de los españoles), según un estudio del Consejo Superior de Deportes del Ministerio de Educación y Ciencia.

La Primera División de España era en 2008 la segunda liga de Europa en ranking UEFA, en la que participan equipos como el Real Madrid (31 ligas, 17 copas del Rey y 9 supercopas), considerado por la FIFA el Mejor club del siglo XX, el FC Barcelona (18 ligas, 24 copas y 7 supercopas), el Athetic Club de Bilbao (8 ligas, 23 copas y 1 supercopa), el Atlético de Madrid (9 ligas, 9 copas y 1 supercopa) o el Valencia CF (6 ligas, 7 copas y 1 supercopa). El Real Club Recreativo de Huelva por su parte fue fundado en 1889, siendo por tanto el club de fútbol más antiguo de existencia ininterrumpida de la Península Ibérica.

La selección masculina de fútbol ha participado en doce ediciones de la Copa del Mundo de fútbol, y fue la anfitriona de la Copa Mundial de Fútbol de 1982. El mejor resultado obtenido por la selección española en una copa del mundo fue el cuarto puesto alcanzado en la Copa Mundial de Fútbol de 1950.

También ha participado en ocho ediciones de la Eurocopa, título que ha obtenido en dos ocasiones. Destaca la Eurocopa 1964, organizada en España, y donde se proclamó campeona al derrotar en la final a la Unión Soviética por 2-1. En la Eurocopa 1984, celebrada en Francia, alcanzó el subcampeonato, perdiendo la final por 2-0 ante el país anfitrión. En la Eurocopa 2008, celebrada en Suiza y Austria, la selección de fútbol de España se proclamó campeona tras derrotar a la selección de fútbol de Alemania por 1-0.

Su mayor éxito en unos Juegos Olímpicos fue en 1992, en Barcelona, cuando ganó la medalla de oro al derrotar a Polonia por 3 a 2 en la final disputada en el Estadio del Camp Nou de Barcelona. En los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, logró la medalla de plata al llegar a la final, que perdió ante Camerún. También consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.

A nivel europeo ha sido campeona de Europa en todas las categorías: sub-21, sub-19, sub-18, sub-17 y sub-16.

La disciplina de fútbol sala, al igual que el fútbol, es una de las más practicadas en España. La Liga Nacional de Fútbol Sala es una de las ligas más importantes del mundo en cuanto a número de títulos internacionales. Esta liga fue fundada en 1989 e incluye la división de honor (está regida bajo las normas de la FIFA y se compone actualmente de 15 equipos) y la división de plata.

La modalidad de fútbol playa es de reciente implantación, en 1995 se disputó la primera Copa Mundial de Fútbol Playa de FIFA, y tiene a Brasil como país dominador.

Uno de los artífices del crecimiento del golf en el país es Severiano Ballesteros, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, como acredita su entrada en el Salón de la Fama del Golf Mundial en 1997. Severiano ganó dos Masters de Augusta, tres British Open, seis Ryder Cup y hasta otros 94 títulos que logró a lo largo de su carrera.

Siguiendo su estela surgieron otros grandes golfistas como José María Olazabal, ganador de dos Masters de Augusta y de cuatro ediciones de la Copa Ryder, entre otros títulos. Junto con Miguel Ángel Jiménez y Sergio García, son los mejores golfistas españoles en la actualidad, que han permitido a España ganar en dos ocasiones, 1999 y 2000, la prestigiosa competición por países, copa Alfred Dunhill. España, también ha conseguido el triunfo por países en la copa del mundo de Golf, con un total de cuatro títulos en los años 1976, 1977, 1982 y 1984.

Esta disciplina del hockey apareció en España en la década de los años 1920. La Federación española de hockey fue una de las impulsoras de la Federación Internacional de hockey, organismo que dirige este deporte a nivel mundial. Las principales competiciones en el país son la Liga de Hockey Hierba Masculino y la Liga de Hockey Hierba Femenino.

La liga de hockey patines de España, llamada OK Liga, es una de las más importantes del mundo, los títulos internacionales de sus clubes así lo atestiguan.

El karate es una de las artes marciales que mayor número de éxitos internacionales le ha dado al deporte español y aunque no sea deporte olímpico se han obtenido buenos resultados a nivel mundial y europeo.

El motociclismo de velocidad se dio a conocer en España en la década de los años 60 gracias a Ángel Nieto, el piloto español más laureado de la historia. Fue 13 veces campeón del mundial en distintas categorías, y ganador de 90 grandes premios. Nieto abrió el camino a posteriores generaciones, y contribuyó en el desarrollo de campeonatos nacionales, así como en la construcción de circuitos en todo el país.

Pocos han sido los nadadores que han destacado en España. Entre ellos se encuentran los medallistas en los Juegos Olímpicos, David López-Zubero medalla de oro en Moscú, Sergio López Miró ganador del bronce en Seúl, Martín López-Zubero ganador del oro en Barcelona y por último la nacionalizada Nina Zhivanevskaya que obtuvo un bronce en Sídney.

En la actualidad, los mejores resultados los han obtenido Mireia Belmonte y Erika Villaécija ganadoras de varias medallas en distintos campeonatos internacionales y Aschwin Wildeboer único finalista en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Además si se habla de natación en España es imprescindible nombrar a David Meca, famoso además de por sus ocho medallas mundiales, por los desafíos que se impone en aguas abiertas en todo tipo de distancias, la Prisión de Alcatraz, el Estrecho de Gibraltar o el estrecho entre Tenerife a Las Palmas.

La primera medalla en piragüismo se obtuvo en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 cuando el K4 1000 quedó relegado al segundo puesto por veintiséis centésimas. Cuatro años más tarde se consiguió una medalla de plata y otra de bronce y en 1984 otra de bronce. Pero sin duda el deportista más destacado del país es David Cal que ha conseguido cuatro medallas en las dos ocasiones en las que ha participado en los Juegos Olímpicos. Además en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 la pareja formada por Saúl Craviotto Rivero y Carlos Pérez Rial obtuvo el oro en la especialidad de K2 500 metros, siendo la novena medalla olímpica.

Carlos Sainz es el principal impulsor en los años 80 de los rally en España, fue campeón del mundial en dos ocasiones, y subcampeón en otras cuatro. Es tercero en número total de victorias en el mundial (por detrás de Sébastien Loeb y Marcus Grönholm), el que más podios ha conseguido, el que más puntos (con 1242) y el que más rallyes ha disputado con un total de 196. Actualmente Dani Sordo es el piloto español con más opciones de ganar el mundial de pilotos participando para la campeona en marcas de los últimos años, Citroën.

La presencia de pilotos españoles en el Dakar es amplia. Después de Francia, país organizador, España es el país que más pilotos aporta a esta legendaria carrera.

El rugby en España entró desde Francia a través de Cataluña, siendo Baldiri Aleu Torres, estudiante de veterinaria, quien lo introdujo en el año 1921, fundando el primer club: la R.C.Sitges, sito en Sitges. La Liga Española de Rugby o Renfe División de Honor, es la máxima competición de este deporte en el país. Las primeras ediciones se disputaron en los años 1953 y 1954, pero no fue hasta 1970 cuando el campeonato adquirió continuidad.

La selección masculina de rugby actualmente disputa el Torneo de las Seis Naciones en su categoría B y su mayor logro hasta el momento ha sido su clasificación para la copa mundial de rugby de 1999.

El tenis comenzó su andadura en los años 60 con la figura de Manolo Santana el cual marcó un antes y después en el tenis español. De su escuela llegaron tenistas como Manuel Orantes y con ello el inicio de una fructífera andadura internacional llena de jugadores y triunfos. Antes de ese lento despertar el tenis en España era un deporte de minorías y las canchas de tenis eran realmente escasas.

Fueron apareciendo pistas de tenis, academias, escuelas... y los aficionados empezaron a familiarizarse con los resultados del tenis de la Copa Davis, Roland Garros, Wimbledon, US Open, conforme los tenistas españolas conquistaban estos preciados torneos del tenis mundial. Incluso al tenis femenino le llegó su turno en los noventa de la mano de las excelentes tenistas Conchita Martínez, ganadora de Wimbledon y Arantxa Sánchez Vicario, ganadora en tres ocasiones de Roland Garros y en una ocasión del US Open. Entre ambas jugadoras, España, logró hasta en cinco ocasiones la Copa Federación. Al tenis español solo le queda por ganar el Abierto de Australia que hasta el momento ha tenido a tres finalistas en categoría masculina, y otras tres finalistas en categoría femenina.

En total el equipo de Copa Davis de España ha conseguido tres triunfos en la competición, 2000, 2004 y 2008, y ha sido finalista en 1965, 1967 y 2001, a nivel colectivo. A nivel individual ha cosechado varios números unos en el ránking ATP, como Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero y Rafael Nadal, este último que ha conseguido 4 Roland Garros consecutivos, ha sido una vez campeón de Wimbledon, campeón en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y finalizará la temporada 2008 como número 1 mundial tras superar al suizo Roger Federer.

Madrid cuenta con uno de los torneos más importantes de la temporada, por detrás de los Grand Slam, el Masters de Madrid, cuyo director es Manolo Santana.

En la categoría de dobles, destaca el número uno mundial que en 1989 lograron la pareja formada por Emilio Sánchez Vicario y Sergio Casal, ganadores de 50 títulos ATP, entre los que destacan tres de Grand Slam, Roland Garros en dos ocasiones y el US Open en una.

En categoría femenina ha sido campeona en cinco ocasiones: 1991, 1993, 1994, 1995, y 1998 y finalista en otras seis: 1989, 1992, 1996, 2000, 2002 y 2008 en la Copa Federación.

En la Copa Mundial por equipos ha sido campeona en cuatro ocasiones: 1978, 1983, 1992 y 1997.

Hablar de trial en España, es sinónimo de Jordi Tarrés, siete veces campeón del mundo al aire libre. Dio a conocer en los años 80 una disciplina del mundo del motor antes poco conocida en España.

A partir de Tarrés, surgieron otros competidores importantes como Marc Colomer que se adjudicó el campeonato del mundo en 1996 al aire libre. Más recientemente surgió Adam Raga que ha sido campeón del mundo Indoor en 2003, 2004, 2005 y 2006 además de serlo en 2005 y 2006 al aire libre. Además junto a Raga ha aparecido Toni Bou campeón del mundo Indoor en 2007 y 2008 además de serlo en 2007 al aire libre.

Además España ha sido campeona del Trial de la Naciones, o lo que es lo mismo, el mundial de trial por países, hasta en catorce ocasiones. En categoría femenina, Laia Sanz, ocho veces campeona del mundo y seis campeona de Europa, es la dominadora absoluta del circuito femenino.

Este joven deporte, que nació en 1978 y debutó por primera vez en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, tiene mucho éxito en España. Iván Raña fue durante años uno de los mejores triatletas del mundo siendo varias veces número dos de la clasificación mundial además de obtener el oro en el Campeonato Mundial de Triatlón de 2002 y ser plata en el Campeonato Mundial de Triatlón de 2003 y Campeonato Mundial de Triatlón de 2004. También fue oro en el Campeonato Europeo de Triatlón de 2002 y 2003.

A partir del año 2006 comenzó a destacar Francisco Javier Gómez Noya que ha sido oro en el Campeonato Mundial de Triatlón sub-23 en 2003, oro en el Campeonato Europeo de Triatlón en el año 2007, oro en la copa del mundo de triatlón en los años 2006 y 2007 (siendo el primer español en ser número uno del mundo), plata en el Campeonato Mundial de Triatlón de 2007 y oro en el Campeonato Mundial de Triatlón de 2008.

La vela es otro deporte importante en el país, prueba de ello es la existencia de varias escuelas de vela como por ejemplo el Centro de Alto Rendimiento "Príncipe Felipe" que fue elegido sede de los regatistas españoles para la preparación de los Juegos Olímpicos de 2008. También el equipo español ha sido en varias ocasiones número uno del mundo en la clasificación que efectúa la Federación Internacional de Vela (ISAF).

Además, ha sido uno de los deportes que más medallas ha proporcionado a España en los Juegos Olímpicos durante la historia con varios medallistas olímpicos como: Alejandro Abascal García, Miguel Noguer Castellvi, Luis Doreste Blanco, Roberto Molina, José van der Ploeg, José Luis Doreste Blanco, Jordi Calafat, Francisco Sánchez, Theresa Zabell, Patricia Guerra Cabrera, Domingo Manrique, Begoña Via-Dufresne, José Ballester, Fernando León, Iker Martínez y Xabier Fernández.

Hay que destacar también la presencia española en la competición más importante de este deporte y uno de los acontecimientos deportivos más seguidos en el mundo, la Copa América. En la última edición celebrada en 2007 el representante español fue el Desafío Español 2007 que consiguió alcanzar las semifinales de la Copa Louis Vuitton donde perdió ante el campeón Emirates Team New Zealand por 5-2.

La YMCA, responsable de la difusión de la práctica del voleibol por todo el mundo, no tuvo aquí la misma implantación que en los países anglosajones. De ahí que el voleibol no llegara hasta los años 20 a través de las playas catalanas y valencianas. Tras la Guerra Civil, el voleibol no pasó de ser un deporte minoritario, practicado a nivel escolar y en el contexto de las organizaciones juveniles de la época.

A pesar de eso, la progresión del deporte y su avance a nivel internacional hace que las autoridades deportivas afronten la creación de una estructura organizativa integrada dentro de la Federación Española de Balonmano (1948-1950). En 1953 la sección de voleibol se incorporó a la Federación Internacional de Voleibol (FIVB). Finalmente se decide crear la Federación Española de Balonvolea/Voleibol (RFEVB) que quedó constituida formalmente el 26 de enero de 1960.

En julio de 2003 se celebró en Madrid la fase final de la Liga Mundial y la selección masculina de voleibol, que históricamente nunca había ganado un evento de importancia, en el año 2007 se adjudicó la liga europea de voleibol y además el campeonato europeo de voleibol.

En categoría femenina hay que destacar el papel del Tenerife Marichal, dominador durante años de la Superliga femenina y ganador en 2004 de la Indesit Champions League (copa europea de campeones) cuya fase final, la Final Four, se celebró precisamente en el Pabellón Insular Santiago Martín de La Laguna, Tenerife. En la Superliga masculina el gran dominador ha sido el Club Voleibol Almería, ganador de ocho de los doce últimos años.

Paralelamente, también el vóley playa en España vive un momento de gran popularidad, que tiene como momento cumbre la consecución de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 para la pareja formada por Pablo Herrera y Javier Bosma.

El waterpolo es un deporte minoritario en España en número de licencias, pero con un gran palmarés a nivel internacional tanto en clubes como en la selección. La principal competición a nivel de clubes es la Liga española de waterpolo en la que destaca históricamente el Club Natació Barcelona con 59 títulos.

Los resultados obtenidos por el equipo olímpico español en los sucesivos Juegos Olímpicos no han sido, durante muchos años, especialmente brillantes. Un desarrollo deportivo deficiente ha sido una de las principales causas por la cual, las delegaciones españolas cosecharan unos resultados que, por población, podrían presuponerse superiores. Otro factor que también ha tenido influencia es la popularidad del fútbol en el país, que ha restado atención y recursos a otra serie de deportes que también se hallan presentes en el programa olímpico.

Esta situación varió con la concesión a la ciudad de Barcelona de la organización de los Juegos Olímpicos de la XXV Olimpiada. El interés por obtener unos buenos resultados propició el aumento de recursos destinados a los distintos deportistas y distintas federaciones, tanto financieros como humanos con objeto de mejorar la preparación de los atletas en su camino a la disputa de los Juegos.

Todo ello contribuyó a que España consiguiera, en los Juegos Olímpicos de Barcelona los mejores resultados de su historia. Las mejoras llevadas a cabo a partir de la cita olímpica de Barcelona se han mantenido y consolidado a partir de entonces (en lo que respecta a los Juegos Olímpicos de Verano), lo que ha propiciado que los distintos equipos olímpicos españoles hayan conseguido a partir de entonces resultados, que si bien, no han igualado los resultados de la cita de 1992, se han situado en niveles cercanos a los de esta.

El país cuenta con varias instalaciones deportivas importantes, destacando varios estadios de fútbol que han sido designados como estadios 5 estrellas de la UEFA, el Camp Nou, el Estadio Santiago Bernabéu, el Estadio Olímpico de La Cartuja, el Estadio Olímpico Lluís Companys y el Estadio Vicente Calderón.

Los circuitos de velocidad utilizados internacionalmente para motociclismo o para automovilismo son el Circuito Ricardo Tormo, el Circuito de Jerez, el Circuito de Cataluña y recientemente el Circuito urbano de Valencia. En ciclismo los principales velódromos que han acogido pruebas mundiales u olímpicas han sido el Palacio Velódromo Luis Puig, el Palma Arena y el Velódromo de Horta.

Además hay que destacar los centros multideportivos como el Centro de Alto Rendimiento, el Madrid Arena, el Pabellón Olímpico de Badalona, el Palau Blaugrana, el Fernando Buesa Arena, el Palacio de Deportes José María Martín Carpena, el Palacio de Vistalegre, el Palacio de Deportes de Santander, el Palacio de Deportes de Granollers, el Palacio de los Deportes de León, el Quijote Arena o el Polideportivo Huerta del Rey.

La sustancia más utilizada en el dopaje es sin duda la eritropoyetina, más conocida como EPO que es una hormona glicoproteica. También se han utilizado otras sustancias como el propanolol, la pemolina, las anfetaminas, los esteroides o la testosterona.

Sobre todo desde los años 1970 vienen siendo habituales los casos de dopaje en España, pero hay varios casos que han transcendido sobremanera. Quizá el caso más sonado fue en 2004 cuando el ex ciclista Jesús Manzano admitió haberse dopado con varias sustancias. También hizo duras declaraciones sobre la Operación Puerto y sus implicados, que tuvo la misma o quizá más repercusión que las declaraciones de Manzano. Manzano llegó a declarar que en el ciclismo había "barra libre" con la hormona de crecimiento. También criticó duramente a Vicente Belda, José Miguel Echavarri y Alejandro Valverde en relación al dopaje. Incluso llegó a describir la forma de utilización de dichas sustancias prohibidas y los efectos que en él producían.

Actualmente el deporte en España está organizado por el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte aunque recientemente el Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero anunció un posible cambio en la estructura para crear un ministerio independiente para el deporte. Además existe un secretario de deportes, federaciones de cada uno de los deportes y federaciones autonómicas también de cada deporte.

Al principio



Boxeo

Fresco minoico de dos jóvenes practicando boxeo con guantes hallado en la isla de Santorini (siglo XVII a. C.).

El boxeo (del inglés boxing), también llamado a veces boxeo inglés o boxeo irlandés es una arte marcial deportiva en el que dos contrincantes luchan utilizando únicamente sus puños recubiertos con guantes, golpeando a su adversario de la cintura hacia arriba, dentro de un cuadrilátero especialmente diseñado a tal fin, en breves secuencias de lucha denominadas rounds y de acuerdo a un preciso reglamento.

De un modo más general, boxeo o pugilismo se refiere a un amplio género de artes marciales deportivas en las que dos adversarios se enfrentan en lucha utilizando los puños, de manera exclusiva o no, diferenciándose según sus reglas diferentes deportes como el ya mencionado boxeo inglés o boxeo propiamente dicho, el boxeo francés o savate, el boxeo chino o boxeo Shaolín, el kick boxing o boxeo japonés, el muay thai o boxeo tailandés, los antiguos pugilatos griegos como el pygmachia y el pancracio, etc.

La primera codificación de las normas que regulan los encuentros de boxeo se remonta a 1743, mientras que las reglas todavía vigentes fueron establecidas en 1889 por el marqués de Queensberry, quien entre otras cosas introdujo el uso de los guantes.

Tradicionalmente ha sido considerado como una práctica deportiva exclusivamente masculina, afectada legal y culturalmente por prejuicios de género. El reconocimiento de los derechos de las mujeres y los avances en la lucha contra la discriminación, han permitido que en las últimas décadas se registrara un auge del boxeo femenino.

Luchar con los puños como competición y espectáculo es una de las actividades deportivas más antiguas del mundo. Las competencias de boxeo se han practicado desde la Antigüedad en todos los continentes con excepción de América.

Su origen es africano y se remonta al año 6000 a. C., en la zona de la actual Etiopía, de donde se difundió primero a la antigua civilización egipcia, y a las civilizaciones mesopotámicas luego, donde se encuentran bajorrelieves de boxeadores que datan del año 5500 a. C.. De Egipto pasó a la civilización minoica desarrollada en Creta, mientras que de la Mesopotamia se expandió a la India.

En 688 a. C. el boxeo fue incluido en los XXIII Juegos Olímpicos de la antigüedad con el nombre de pygme o pygmachia (en griego pelea de puños; "pyg" = puño y "mahi" = pelea), donde se consagró como primer campeón olímpico de boxeo Onomastos de Smirna. En Grecia los púgiles se entrenaban con sacos de arena llamados korykos y utilizaban unas correas de cuero llamadas himantes, que les cubrían las manos y muñecas, y a veces en los antebrazos, aunque dejando los dedos libres. En el siglo IV a. C. los himantes evolucionaron para transformarse en spahiras, primero y luego en guantes, llamados oxeis himantes.

El boxeo también fue practicado en los primeros tiempos de la Antigua Roma, pero fue prácticamente eliminado como actividad en toda Europa con la aparición del cristianismo. Contrariamente a lo que sucedió en Europa, el boxeo tuvo una gran difusión en toda el Asia. Se estima que a comienzos de la era cristiana, apareció el muay boran o boxeo ancestral en el sudeste asiático.

El el siglo XIII aparece el muay thai o boxeo tailandés en Siam, que se convirtió en deporte profesional en el siglo XVII. Desde su origen el muay thai se practicó en un espacio cuadrado delimitado por una cuerda en el piso. El 17 de marzo de 1774 el boxeador tailandés Nai Khanomtom venció a diez campeones birmanos, hazaña por la que fue premiado con el título de Padre del Muay Thai.

En el siglo XVII, coincidiendo con la expansión en el Asia del Imperio Británico y de Francia, el pugilismo ingresó a Inglaterra, donde recibiría el nombre de boxing o boxeo inglés, a la vez que en Marsella, marineros influenciados por el boxeo del sudeste asiático comenzaron a dar forma al savate o boxeo francés.

La palabra "boxing" ya era utilizada en Inglaterra en el siglo XVI para referirse a una riña de puños. Pero la primera constancia de un combate de boxeo, como justa deportiva entre dos contrincantes, es de 1681, mientras que el primer uso de la palabra "boxing" para referirse al deporte, data de 1711.

En el siglo XVIII el boxeo se convirtió en una práctica deportiva de gran difusión en Gran Bretaña y sus colonias, ingresando así a América. Durante dos siglos los combates se realizaron sin guantes (a puño limpio) y sin límite de tiempo, con el fin de organizar espectáculos de apuestas, conformando una práctica muy violenta, en las que habitualmente los púgiles resultaban seriamente lesionados o muertos. En esos primeros años los espectadores formaban un anillo (ring) alrededor de los combatientes, que solían ser varones, aunque también se realizaban luchas de mujeres e incluso animales.

Jack Broughton fue el campeón sucesor de Figgs. Introdujo un enfoque técnico y metódico para la práctica del deporte, optimizando los golpes y desplazamientos. En 1741 venció a George Stevenson en un combate de 35 minutos, a resultas del cual Stevenson murió pocos días después. Inicialmente Broughton abandonó la práctica del boxeo, pero luego se convenció de que el mismo precisaba de reglas pensadas con el fin de evitar que los pugilistas sufrieran daños irreversibles.

De ese modo, el 16 de agosto de 1743, Jack Broughton dio a conocer en su anfiteatro de Tottenham Court Road, las primeras reglas del boxeo moderno, que serían conocidas por su nombre y que le valdrían el reconocimiento como "padre del boxeo inglés".

Las Reglas de Broughton estaban integradas por siete reglas que eran obligatorias para los pugilistas que aceptaran boxear en su anfiteatro. Las reglas establecían el deber de retirarse a su propio lado del ring ante una caída del oponente; la cuenta de medio minuto luego de una caída para ubicarse en el centro del ring y recomenzar el combate o ser considerado "hombre vencido"; que sólo los púgiles y sus segundos podían subir al ring; la prohibición de arreglos privados entre los púgiles sobre el reparto del dinero; la elección de umpires para resolver disputas entre los boxeadores; la prohibición de golpear al adversario cuando se encuentre caído, y la admisión de las llaves solo por encima de la cintura.

Broughton también creó los cuadriláteros de boxeo elevados y el uso de guantes en los entrenamientos y demostraciones, para acolchar los golpes. Las Reglas de Broughton se mantendrían en vigencia, con algunas modificaciones, hasta 1838, cuando fueron reemplazadas por las Reglas del London Prize Ring.

En este período se introdujo el boxeo en América. El primer boxeador americano de que se tiene noticias fue Bill Richmond (1763–1829), un afroamericano nacido esclavo, conocido como "el Terror Negro", quien sólo perdió una pelea en 1805, cuando con 41 años combatió contra el entonces campeón mundial Tom Cribb, para ser derrotado en el round 60. También se destacó por entonces Tom Molineaux (1784-1818), un esclavo de Virginia que compró su libertad con sus ganancias en el boxeo y que también perdió con Cribb en 1811.

En 1838 la Asociación Británica para la Protección de los Púgiles (British Pugilists’ Protective Association) estableció un nuevo set de reglas para el boxeo, que se difundieron rápidamente por Gran Bretaña y Estados Unidos. Las nuevas disposiciones tomaron como base las reglas de Broughton, y fueron conocidas como Reglas del London Prize Ring, que se traduce como Reglas del Boxeo por Dinero de Londres.

Las Reglas del London Prize Ring de 1838 estaban integradas por 23 reglas. Las mismas establecían un estándar para la construcción de los rings de 24 pies (7,3m) de lado, los asistentes de los púgiles y sus funciones para atenderlos, los umpires y referee, la reglamentación de los "rincones", los 30 segundos del púgil caído para volver al centro de ring listo para reiniciar la pelea, y diversas prohibiciones como la de ingresar al ring durante el progreso del round, la de los asistentes de dirigirse o agredir al púgil adversario, de golpear con la cabeza, de golpear al adversario caído o con una rodilla en la lona, de golpear bajo la cintura, de utilizar los dedos o uñas para dañar al contrincante, de patear, etc.

Las Reglas de London Prize Ring mantuvieron el boxeo a puño limpio, pero introdujeron la posibilidad de que cada boxeador pudiera apoyar una rodilla en la lona para detener la lucha durante la cuenta de 30 segundos, con el fin de permitirle una mejor recuperación. En 1853 las reglas del London Prize Ring fueron ampliadas, y en 1866 se establecieron las "Reglas Nuevas" sancionadas por la recién creada Pugilistic Benevolent Society.

Durante la era del pugilismo a puño descubierto no existió el boxeo aficionado. Los combates se realizaban siempre por el "premio" en dinero que se ponía en juego -de allí el término "prize-ring"-, y los espectadores realizaban apuestas que se pagaban en el acto. La actividad siempre había sido ilegal, pero había sobrevivido porque tuvo gran apoyo popular y porque lo habían apoyado muchos hombres influyentes.

Tampoco había variedad de categorías según el peso de los púgiles. Había sólo un "campeón", que solía ser uno de los más pesados. El término "peso ligero" comenzó utilizarse a principios del siglo XIX y a veces se organizaban combates entre los hombres más ligeros, pero no había un campeonato específico para ellos.

El boxeo a puño limpio "por el premio" se limitó a los países anglosajones y si bien en el siglo XVIII los principales boxeadores fueron británicos, en el curso del siglo XIX Estados Unidos fue desplazando a Inglaterra, tanto como lugar principal de los combates como por el origen de los boxeadores más destacados.

De ese modo el pugilismo a puño limpio fue desapareciendo lentamente. En 1882 los tribunales ingleses decidieron, en el caso R c. Coney, que una pelea a puño limpio constituía un asalto criminal causante de lesiones, sin importar que hubiera existido consentimiento de los participantes.

El 8 de julio de 1889 se realizó la pelea Sullivan-Kilrain, considerada la última pelea de campeonato a puño descubierto, con el triunfo del primero. Precisamente el estadounidense John L. Sullivan es considerado un puente entre el boxeo a puño limpio y el boxeo con guantes, siendo el último campeón mundial de aquel y el primero de éste.

En 1867 se inauguró en Londres el centro polideportivo Lillie Bridge Grounds. Allí, por iniciativa de John Graham Chambers, estableció su sede el Amateur Athletic Club, organización que decidió ese año organizar los primeros campeonatos de boxeo amateur de la historia, estableciendo también por primera vez tres categorías según el peso de los púgiles: peso ligero, peso mediano y peso pesado. El torneo fue patrocinado por John Douglas, 9º Marqués de Queensberry, y utilizó un set de doce reglas que Chambers había escrito dos años antes, y que serían publicadas en ese momento con el nombre de "reglas de Queensberry para el deporte del boxeo", o como son universalmente conocidas, Reglas de Queensberry.

Las Reglas de Queensberry originaron el boxeo moderno. Allí se estableció que los boxeadores debían usar guantes, que los rounds debían durar tres minutos con un minuto de descanso entre ellos, la cuenta de diez segundos al boxeador caído y la prohibición de tomar, empujar o abrazar al contrincante.

El primer púgil en ganar un título mundial según estas reglas fue el estadounidense Jim Corbett, que derrotó a John L. Sullivan en 1892 en el Club Atlético "El Pelícano" de Nueva Orleans, Estados Unidos. Con la aceptación gradual de las reglas del Marqués de Queensberry, surgieron dos ramas claramente diferenciadas del boxeo: el profesional y el aficionado. Cada una de ellas ha producido sus propios organismos reguladores locales, nacionales e internacionales, con sus propias variaciones de las reglas.

En los Juegos Olímpicos de San Luis 1904 (Estados Unidos) se incluyó al boxeo como deporte olímpico, estableciéndose siete categorías clásicas: peso pesado, peso mediopesado, peso wélter, peso ligero, peso pluma, peso gallo y peso mosca.

Desde fines del siglo XIX el boxeo comenzó a difundirse en países no anglosajones, principalmente en aquellos en los que existía influencia británica o estadounidense, como Argentina, Uruguay, Panamá, Cuba, México, Puerto Rico, Filipinas, Sudáfrica y el País Vasco en España. En Argentina, el primer campeonato de boxeo se realizó en diciembre de 1899, consagrando campeón a Jorge Newbery, uno de los precursores del deporte en ese país. En 1903 se organizó la Federación Francesa de Clubs de Boxeo. En España, en 1908 se realizaron los primeros combates de exhibición realizados por un grupo de boxeadores ingleses.

En junio de 1923, con diferencia de días, el francés Eugene Criqui y el filipino Pancho Villa, se convierten en los primeros campeones mundiales no anglosajones, al obtener el título de peso pluma, el primero, y el título mosca, el segundo. Ese mismo año, el argentino Luis Ángel Firpo combatió por el título mundial de los pesados contra el campeón Jack Dempsey, arrojándolo fuera del ring de un golpe, aunque no le fue concedida la victoria. En 1928 los argentinos Arturo Rodríguez Jurado y Víctor Avendaño, se convierten en los primeros iberoamericanos en consagrarse campeones mundiales al obtener la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, en las categorías peso pesado y peso mediopesado, respectivamente. En 1929 el panameño Panamá Al Brown se convirtió en el primer iberoamericano en lograr un título mundial profesional, al consagrarse campeón del peso gallo.

Los boxeadores estadounidenses han dominado el boxeo mundial, sobre todo en la categoría peso pesado, adjudicándose la mayoría de las coronas. De las 115 victorias por el título profesional de los pesados, obtenidas desde 1885 hasta fines de 2008, 81 correspondieron a púgiles de los Estados Unidos. Entre los más destacados se encuentran Jack Dempsey, Joe Louis, Rocky Marciano, Archie Moore (récord de 141 nocauts), Muhammad Ali, Joe Frazier, George Foreman, Mike Tyson, etc.

El primer campeón de peso pesado no estadounidense fue el británico Bob Fitzsimmons (1889-1905), el primero en introducir el juego de pies y los desplazamientos laterales. Desde entonces y hasta 1980, solo hubo cuatro campeones de peso máximo no estadounidenses: el canadiense Tommy Burns (1908-1915), el alemán Max Schmeling (1932-1933), el italiano Primo Carnera (1934-1935) y el sueco Ingemar Johansson (1960-1962). En 2001 el portorriqueño John Ruiz se convirtió en el primer "latino" en conquistar el título mundial de peso pesado.

Otros grandes campeones mundiales profesionales, en el resto de las categorías, fueron: Ricardo López en los pesos paja y mosca; Johnny Tapia y Khaosai Galaxy en peso mosca; Éder Jofre y Pascual Pérez en peso gallo; Gabriel Elorde en los pesos pluma y superpluma; Kid Chocolate, Julio César Chávez y Manny Pacquiao en peso superpluma; Alexis Argüello en pesos superpluma y ligero; Kid Pambelé, Wilfred Benítez, Sugar Ray Robinson, Roberto "Mano de Piedra" Durán, Thommy Hearns y Marvin Hagler en peso peso wélter; Jake LaMotta y Carlos Monzón en peso mediano; etc.

En el boxeo aficionado también han predominado -aunque menos que en el boxeo profesional- los boxeadores estadounidenses, seguidos de los cubanos. En el medallero olímpico de boxeo, desde 1904 hasta 2008, las siguientes son las diez primeras posiciones, según la cantidad de medallas de oro obtenidas: Estados Unidos (48), Cuba (32), Italia (15), Unión Soviética (14), Gran Bretaña (14), Hungría (10), Polonia (8), Rusia (8), Argentina (7) y Sudáfrica (6). Entre los campeones olímpicos destacados que no ingresaron al profesionalismo se destacan los cubanos Teófilo Stevenson y Félix Savón, y el húngaro László Papp, cada uno de ellos tricampeones olímpicos.

Durante todo el siglo XX se fueron agregando nuevas categorías y modificando sus límites, extendiendo el rango desde la de menor peso, el peso mínimo o paja, hasta la de mayor peso, el peso superpesado, actualmente en vigencia.

También se han ido modificando la extensión de los combates y los rounds. En el boxeo profesional, en 1982, el Consejo Mundial de Boxeo tomó la iniciativa seguida luego por las demás organizaciones, de reducir la duración de los combates por título a doce rounds -antes eran quince rounds- luego de que el boxeador Duk Koo Kim muriera a consecuencia del daño cerebral sufrido en una pelea, detenida en el round 14º, contra el campeón Ray "Boom Boom" Mancini.

Durante los siglos XVII y XIX, la motivación para las peleas de boxeo era el dinero, mientras los peleadores competían por el premio, los promotores controlaban las entradas, y los espectadores apostaban al resultado. El movimiento moderno olímpico reavivó el interés por el deporte aficionado, y el boxeo aficionado se convirtió en un deporte olímpico en 1904. En la forma actual, peleas olímpicas y otras peleas aficionadas son típicamente limitadas a tres o cuatro asaltos, el marcador es computado por puntos basados en la cantidad de golpes limpios que hayan aterrizado sin importar el impacto, y los peleadores visten equipo de protección de la cabeza, reduciendo el número de heridas, derribes y nocauts.

El boxeo profesional se mantiene, por mucho, como la forma más popular del deporte globalmente, aunque el boxeo aficionado es predominante en Cuba y en algunas antiguas repúblicas soviéticas. Para la mayoría de peleadores, una carrera aficionada, especialmente en los Juegos Olímpicos, ayuda a desarrollar las habilidades y ganar experiencia en preparación para una carrera profesional.

Aunque existen antecedentes desde el siglo XVIII, el deporte de boxeo desempeñado por mujeres, ha tomado más tiempo en obtener aceptación y popularidad entre atletas en muchos de los países, afectado por mecanismos de prejuicios y discriminación, que requirieron de juicios famosos en varios países para garantizar el derecho de la mujeres a practicarlo. En los Juegos Olímpicos el boxeo es el único deporte que solo puede ser practicado por varones.

Muchas son las similitudes con el boxeo masculino en lo que respecta a técnica y dedicación del deportista, aunque también se encuentran algunas diferencias. El boxeo femenino no forma parte de los Juegos Olímpicos.

El boxeo practicado por varones adquiere un carácter tradicional, prácticamente en todo el mundo. Históricamente el boxeo masculino ha estado limitado y cuestionado por la posibilidad de sufrir daños graves por parte de los púgiles, hecho que ha llevado a una evolución de las reglas con el fin de proteger a los competidores y minimizar las posibilidades de sufrir daños.

A partir de la década de 1970 el boxeo masculino ha tendido a fragmentarse en varias asociaciones internacionales, limitando severamente de ese modo, la posibilidad de la existencia de campeones mundiales, conviviendo generalmente varios campeones mundiales a la vez, según la asociación que los reconozca.

El boxeo aficionado puede ser encontrado a nivel colegial, en los Juegos Olímpicos, en los Juegos de la Mancomunidad, en los Juegos Panamericanos, en los Juegos Odesur y en muchos otros lugares regulados por las asociaciones de boxeo aficionado. El boxeo aficionado tiene un sistema de puntaje que mide el número de golpes limpios aterrizados, más que el daño físico. Los encuentros consisten de cuatro asaltos de dos minutos en los Juegos Olímpicos, en los Juegos de la Mancomunidad, en los Juegos Panamericanos y en los Juegos Odesur, y de tres asaltos de dos minutos cada uno en un encuentro nacional regulado por la Asociación de Boxeo Aficionado o ABA (Amateur Boxing Association), cada uno con un minuto de intervalo entre asaltos.

Los competidores visten protectores de cabeza y guantes con una franja blanca en los nudillos. Un golpe (punch) es considerado un golpe anotador sólo cuando los boxeadores conectan con la porción blanca de los guantes. Cada golpe que aterriza en la cabeza o torso gana un punto. Un árbitro monitorea la pelea para asegurar que los competidores utilicen sólo golpes legales (un cinturón en el torso representa el límite bajo de golpes – cualquier boxeador que golpee bajo (bajo el cinturón) es descalificado. El arbitraje también se asegura que los púgiles no usen técnicas de afianzamiento que prevengan al contrincante el articular un golpe (swing), si esto ocurriese, el árbitro separa a los peleadores y les ordena que continúen boxeando.

El agarrar repetidamente puede desembocar en que el boxeador sea penalizado, y en caso último, que sea descalificado. Los árbitros detendrán la pelea si el púgil está seriamente herido, si uno de los boxeadores está dominando en forma considerable al otro o si el marcador es drásticamente desbalanceado. Peleas no profesionales que terminan en ésta manera pueden ser denominadas como: "Árbitro detuvo el combate" (RSC, referee stopped contest), "Mayor clase de contrincante" (RSCO, outclassed opponent), "Mayor marcador del contrincante" (RSCOS, outscored opponent"), "Lesión" (RSCI, injury) o "Herida de cabeza" (RSCH, head injury).

Los encuentros en el boxeo profesional son generalmente mucho más largos que las peleas del boxeo aficionado. Típicamente se realizan combates en el rango de diez a doce asaltos, aunque cuatro asaltos peleados son comunes para peleadores de menos experiencia y boxeadores de grupos deportivos. Además se realizan combates profesionales de dos o tres asaltos, especialmente en Australia. A comienzos del siglo XX, era común que las peleas tuvieran un número de asaltos ilimitados, acabando sólo cuando un boxeador optara por retirarse, beneficiando así a boxeadores de alta energía como Jack Dempsey.

Quince asaltos se mantuvo como el límite internacional reconocido para peleas de campeonatos durante la mayor parte del siglo XX, hasta la parte tardía de la década de los años 80, cuando los encuentros de campeonato fueron recortados a doce asaltos para mejorar la protección a los participantes. Los protectores de cabeza no son permitidos en encuentros profesionales, y a los boxeadores por lo general se les permite recibir mucho más castigo antes de que se detenga la pelea. Aunque en cualquier momento, el árbitro puede detener el combate, si cree que uno de los participantes no puede defenderse por causa de lesión. En ese caso, el otro participante obtiene una victoria por nocaut técnico.

Un nocaut técnico también se le determina al combate, en el cual un boxeador recibe un golpe que le provoca un corte que el médico determina peligroso. Por ésta razón los boxeadores frecuentemente emplean personas responsables de atender las heridas y encargadas de detener los sangrados (cutmen), cuyo trabajo es el de tratar al boxeador entre asaltos para que pueda continuar a pesar de un corte. Si un púgil, simplemente decide no continuar peleando, o si su esquina detiene la pelea, entonces el boxeador ganador es también acreditado con la victoria por nocaut técnico. A diferencia del boxeo aficionado los boxeadores masculinos profesionales tienen que llevar el pecho al descubierto.

En encuentros entre púgiles, es idóneo el que una pelea sea considerada "limpia", o sea que el carácter atlético se mantiene con la calidad de competencia cabal que provee un espectáculo deportivo practicado mundialmente, aunque en muchos combates esto no sea lo realmente demostrado; por lo que el observar el reglamento de boxeo es de crucial importancia al deporte.

El reglamento actual (2008) ha de especificar de forma concisa los puntos prohibidos y ha de detallar los escenarios penados en el deporte -ya sea profesional o de aficionado (amateur), ya sea masculino o femenino-.

La pelea está dividida en episodios, los cuales son llamados asaltos y conocidos también por el vocablo inglés round(s) (pronunciado "raund"). La cantidad de estos está determinada por el tipo de evento que sea. El tiempo de cada uno de éstos también es limitado, dígase a tres minutos cada uno. Los episodios están separados por un período de agrupamiento de un minuto en duración.

Los encuentros de boxeo comenzaron realizándose sin limitación de asaltos. Continuaron a 20 asaltos y luego a 15. Actualmente los campeonatos del mundo y continentales se realizan a 12 asaltos; los campeonatos con título nacional en juego son a 10 asaltos, y los combates sin título en juego -o con algún título de menor importancia- se realizan a 4, 6, 8 ó 10 asaltos, según se pacte.

En algunos espectáculos profesionales, previo al episodio, y durante el período de descanso, el número del asalto es señalado con un cartel indicando el siguiente round con un número visible al público; éste generalmente es portado por una edecán sobre el cuadrilátero recorriendo su periferia interior.

Durante el tiempo delimitado de batalla en el asalto, un boxeador puede derribar o ser derribado. Un púgil puede impartir un golpe lo suficientemente fuerte, uno bien colocado, o un golpe que haya tomado al rival sin una buena postura de pies y con tal le ha hecho perder el equilibrio o le ha hecho perder momentáneamente la conciencia resultando en que caiga, esto resultará en que el árbitro (referee) aplique la cuenta de protección. Han habido ocasiones en que ambos boxeadores han caído a la lona simultáneamente.

En el transcurso de un asalto, acontecido un golpe que derribe al oponente, este último tiene derecho a un conteo de protección, lo cual significa que durante varios segundos –indicados abiertamente por el personal de arbitraje- no habrán ni golpes ni acechos hasta que el púgil indique que está listo para continuar. Pero el conteo tiene un límite, por ejemplo diez segundos contados e ilustrados con los dedos por el réferi, así es que si se completa la cuenta, y el boxeador no se ha recuperado, entonces la victoria del combate será adjudicada al peleador que impuso el golpe devastador.

Sin embargo, el que el boxeador derribado se levante antes que el periodo de conteo acabe, no garantiza que el evento continúe, esto es, no es suficiente que el deportista se incorpore físicamente, sino que su estado mental, el que su vista no esté perdida, o que haya sufrido graves heridas son factores que el arbitraje sopesa al decidir la continuación de la riña. Si es necesario, médicos evalúan la condición actual del boxeador, opinión aceptada ya sea para detener o continuar el evento.

En los asaltos, siempre que un boxeador recibe un golpe que le deje fuera de combate se le denomina nocaut (K.O., knockout) y queda fuera de la pelea.

El nocaut es una de los episodios más espectaculares (y polémicos) en un espectáculo pugilístico, y es determinante en el resultado de una pelea, pues el boxeador que es noqueado pierde el combate. En breve, la controversia abarca el ser sinónimo a perder la conciencia. El nocaut (K.O. del inglés knock-out) ocurre cuando la cuenta de protección ha alcanzado el límite y el boxeador no se ha recuperado.

Hay nocauts técnicos, los cuales también deciden quien es el perdedor y el ganador.

Si la pelea cumple el transcurso de todos los asaltos acordados y uno de los boxeadores no fue noqueado fuera de la pelea o descalificado, entonces el combate disputado será decidido por el conteo total de puntos que cada peleador anotó en cada uno de los asaltos. O sea que en cada asalto un boxeador posiblemente se habrá desempeñado de mejor forma que su contrincante; esto significa que los jueces de arbitraje del evento habrán observado la calidad de la pelea de cada púgil y habrán acreditado al púgil con puntos dependiendo de la certeza de sus golpes, la cantidad de golpes, lo eficiente de sus golpes, el que el boxeador se haya mantenido con una actitud deportiva y competitiva, etc. Las anotaciones que los jueces habrán hecho en sus tarjetones les indicará la puntuación que han acreditado a cada boxeador y sus calificaciones serán indicadas al árbitro del evento quien leerá los resultados para declarar al vencedor. Si fuesen tres los jueces y cada uno observó que un boxeador mantuvo una mejor pelea, la decisión será considerada como unánime.

En el boxeo contemporáneo, al área de combate frecuentemente se le refiere como "el cuadrilátero" por la forma de su superficie principal, aunque oficial y comúnmente se emplea la palabra en inglés "ring" la cual es muchas veces pronunciada: "rin". Se trata de una plataforma que ha sido estructurada para permitir que la pelea sea vista por el público; la plataforma proporciona altura al evento, y se levanta no exageradamente sino que -a grandes rasgos- puede quedar a nivel del pecho u hombros de las personas que estén paradas junto a éste, por ejemplo observadores técnicos.

Aparte de la designación al material, se le llama lona a la superficie donde el combate se lleva a cabo, o sea la superficie sobre la cual los boxeadores se desplazan. En una forma básica, ésta es de color natural del tejido textil, y en manera más sofisticada puede ser de color azul, y dependiendo del evento, ésta puede ser empleada como medio promocional, de mercadotecnia y publicidad.

En los encuentros pugilísticos, la lona toma importancia reglamentaria, ya que al ser noqueado y quedar derribado sobre la lona después de un conteo de protección establecido por el arbitraje dará como resultado la derrota al peleador si no se recuperó y la victoria al boxeador que impuso el castigo. Por lo que quedar en la lona es equivalente a perder el encuentro. Una de las medidas esenciales para continuar un combate es el que los boxeadores se mantengan en pie.

Una forma de detener una pelea momentáneamente es el de colocar una rodilla sobre la lona; esto indicará al referee que el boxeador ha solicitado que se detenga la pelea por alguna razón.

Ya que la zona de combate es un cuadrilátero, una esquina es asignada a un combatiente, y la esquina opuesta le es asignada al otro pugilista. Estas esquinas son las áreas que representan la reagrupación del boxeador durante el período de descanso, dígase de un minuto, entre asaltos. También es donde el equipo de apoyo del deportista se aplica a atender sus heridas, ofrecer agua y consejo. El equipo de esquina es de gran importancia en el transcurso del encuentro, pues conocen al boxeador, frecuentemente lo han seguido desde su entrenamiento, y pueden ofrecer ajustes de técnica en combate y defensa porque ven el desarrollo de la pelea desde fuera de las cuerdas.

El equipo de apoyo puede ser constituido por el entrenador principal, el entrenador asistente y un paramédico encargado de cerrar las heridas y detener el sangrado.

Al finalizar el asalto, es común que se suba un banco para que el boxeador se siente y repose brevemente y sea más fácil atenderlo; cuando el boxeador regresa a atender el siguiente asalto, el asiento (y cualquier otro objeto) se retira para dejar el área libre.

Desde la esquina, el equipo de apoyo puede tirar la toalla si lo cree prudente para el cuidado del púgil; esto significa que el entrenador puede detener la pelea por completo en el momento que arroja su toalla, (la cual es blanca), para señalar al arbitraje de esta decisión. Por lo que la frase "tirar la toalla" es equivalente a darse por vencido.

La decisión de arrojar la toalla hacia el centro de la lona, y por consiguiente detener de inmediato la pelea aceptando la derrota, recae en la prudencia del equipo de apoyo del boxeador, y es una decisión que se respeta y se mantiene como resultado final a pesar de que el boxeador participante no esté de acuerdo con ello.

El detener la pelea puede evitar daño irreparable al boxeador.

Una de las características sobre el cuadrilátero moderno, es el uso de cuerdas que limitan su perímetro. Las cuerdas señalan el área reglamentaria para el boxeo, y proveen cierto grado de seguridad a los deportistas pues el encuentro es sobre una plataforma. Las cuerdas son forradas, a veces luciendo colores sólidos. Se encuentran posicionadas en forma paralela una de la otra, y son cuatro (o tres) de ellas por lado.

El uso de las cuerdas durante un combate pugilístico se torna estratégico dependiendo de la defensa y ataque. Un peleador abatido quizá busque apoyar su espalda sobre las cuerdas durante un ataque de su contrario, o buscar resguardo cubriendo su espalda en el poste de alguna esquina y esperar que las cuerdas que están en la proximidad sirvan de estorbo alguno a los golpes. Por lo tanto, el uso de la frase "estar contra las cuerdas" es indicativo de una situación adversaria y desventajosa.

En el pasado, el uso de cuerdas fue más limitado. Inicialmente sin cuerdas, y posteriormente con tres (o menos) mucho menos tensas que las empleadas en el siglo XXI.

Cada asalto (round) es de tiempo limitado, y los boxeadores son avisados de iniciar el asalto y de concluir cada asalto y detener los golpes de inmediato al escuchar el sonido de una campana. Es común que los boxeadores sean avisados con anticipación 10 segundos antes que suene la campana. El tono metálico de la campana es percibido al sonar una sola vez en cada ocasión. La campana es sonada por alguno de los jueces o del personal de arbitraje, por lo que no está presente dentro del cuadrilátero sino en su rededor. Es incorrecto continuar los golpes despues de escuchar la campana.

El atuendo a ser empleado durante un combate depende en gran parte del tipo de pelea que sea, o sea si es un evento profesional o no. En el deporte de afición se usa una careta que protege la cabeza, así como una camiseta.

Si históricamente el evento pugilístico fue de golpes con puños al descubierto, ahora practicar el deporte en una forma reglamentada dicta el uso de guantes, los cuales proveen un grado de amortiguación.

Uno de los propósitos de los guantes es proteger los nudillos. Los guantes de boxeo normales tienen el aspecto de un par de guantes hinchados, son a menudo rojos y se atan alrededor de las muñecas por la parte interna del antebrazo.

Existen guantes de distintas marcas, manufacturados por varias compañías, y son ofrecidos en una variedad de colores. De los puntos a mantener presente es el peso de estos, si son de hechura profesional, si son aprobados de acuerdo al reglamento a seguir, si son de práctica o si son para juego derivado y fuera del deporte olímpico.

Los púgiles se vendan los puños y muñecas antes de ponerse guantes. Ya que los guantes profesionales son sujetos al ser apretados con agujetas (o con velcro) localizadas en la parte interior de la muñeca, el púgil es asistido tanto para ponerse los guantes como para quitárselos.

Los dos participantes visten pantalones de boxeo distintivos uno del otro. Esto es importante pues es una forma de diferenciar a los rivales y así los jueces puedan más fácilmente atribuir correctamente el puntaje de acuerdo a su actuación.

Los calzones pueden ser satinados y de colores vistosos; algunos boxeadores prefieren incluir algún diseño distintivo o único. Con las épocas y modas la vestimenta ha cambiado.

En el boxeo contemporáneo, ésta prenda tiene una faja elástica como resorte que los sujeta al boxeador; la línea de cinturón se torna delimitante en la pelea, pues los golpes deben mantenerse hacia la parte superior de ésta, por lo que un golpe bajo no es permitido y es sancionado.

Los botines deportivos que utilizan los boxeadores contemporáneos proveen apoyo a los tobillos, por lo que la hechura de las botas los cubre, ya que su altura puede llegar a las pantorrillas. Son lo suficientemente ligeros para no impedir el hábil desplazamiento, y su suela provee la suficiente tracción sobre la lona. Son sujetados por agujetas, y se presentan en blanco o en distintos colores y varios modelos. Algunos boxeadores han empleado la decoración llamativa de éstas como una forma de distracción al oponente. Además del calzado, una buena postura de los pies es imprescindible en la técnica exitosa del boxeo.

Si para la práctica de cualquier deporte se requiere una preparación, en el boxeo el cuidado del púgil reviste más importancia debido a la dureza del deporte. La persona que quiera practicar el boxeo ha de tener en cuenta una serie de cuidados para su cuerpo, tanto físicos como mentales. Como el deporte requiere, debe evitarse toda actividad perjudicial a la salud: el hábito del tabaco y el alcohol, ya que estos disminuyen la condición al momento de realizar los entrenamientos o bien cuando se lleva a cabo un combate.

Se pueden realizar ejercicios complementarios con los brazos y efectuar pequeños "sprints", que se irán alargando progresivamente. En sucesivas semanas, se irá incrementando la distancia total a recorrer. Se procurará que no sea agotadora, ajustándose a la forma física del púgil.

Una vez terminada la carrera se pasará al gimnasio, donde se practicarán ejercicios con los diversos aparatos, como la pera, la pera loca, el costal y la cuerda.

Ya que el boxeo toma fuertes y repetitivos golpeos, precauciones deben ser tomadas para prevenir daño a los huesos en la mano. La mayoría de entrenadores no permiten a los boxeadores entrenar ni spar (combate de entrenamiento) sin vendajes de la mano y la muñeca y sin guantes de boxeo. Los vendajes (envoltura) son usados para asegurar los huesos de la mano, y los guantes son utilizados para proteger las manos de heridas en seco, permitiendo a los boxeadores el tirar golpes con mayor fuerza que si no los usaren.

Los guantes han sido requeridos en competencia desde finales del siglo XIX, aunque guantes de boxeo moderno son más pesados que los que fueron usados por los peleadores de la parte temprana del siglo XX. Antes de un encuentro, ambos boxeadores acuerdan en el peso de los guantes que han de ser usados en la pelea, con el entendimiento que guantes más ligeros permiten a los golpeadores pesados el causar más daño. La marca de los guantes puede también afectar el impacto de los golpes, así es que esto también es estipulado previo al encuentro.

Los boxeadores practican sus habilidades en dos tipos básicos de sacos de golpeo. Un pequeño saco de golpeo "rápido" de forma de gota es empleado para edificar los reflejos y las habilidades de golpeo repetitivo, mientras que un saco cilíndrico "pesado", relleno con arena o uno substituido con relleno de un material sintético, es utilizado para practicar golpeo de fuerza y golpes al cuerpo. Además de estas piezas particulares de equipamiento, los boxeadores también emplean equipo de entrenamiento más general para incrementar fuerza, velocidad y agilidad. Entre el equipo de entrenamiento se encuentra comúnmente: pesas libres, aparatos de remo, cuerda para salto, y pelotas medicinales.

Protectores de cabeza son requeridos en el boxeo de afición y usados por profesionales cuando pelean en forma de entrenamiento para protegerse de cortadas y raspones e hinchazón.

La pera, conocida también en inglés como punching ball es uno de los aparatos más destacados en el entrenamiento; con su práctica se consigue una buena velocidad de brazos y gran precisión en los golpes. El aparato en sí es como un balón de fútbol con forma de pera, está colgada de una tabla por su parte más estrecha y de forma que queda a la altura de los ojos. A consecuencia del puñetazo, la pera choca en la tabla rebotando en cualquier dirección. El boxeador debe dominar con soltura y precisión los movimientos de este aparato.

Este aparato, más parecido a un balón, se mantiene sujeto al techo y del suelo por unas cintas de hule, lo que hace que tenga gran movilidad y al recibir el impacto retorna violentamente. La práctica con este aparato reporta al boxeador una buena rapidez y la elasticidad.

Este ejercicio se debe ejecutar sobre las puntas de los pies y girando siempre alrededor del aparato.

El costal es un saco de lona forrado de cuero, que se rellena de algodon, gomaespuma, cuerina o trapos. Su tamaño es de unos 50 centímetros de diámetro y 80 centímetros de alto. Se sitúa suspendido del techo, de forma que se asemeje a un adversario y que permita golpearlo con facilidad.

Otro utensilio muy útil es el espejo. En él, el púgil puede observarse y estudiarse su guardia, corrigiendo los huecos que forman al lanzar un golpe cualquiera.

Otras formas incluidas en un entrenamiento completo pueden ser el uso de la sombra y la silueta producida por el deportista y los encuentros de sparring donde un asistente entrenador ayuda a simular el futuro combate.

El boxeo tiene muchos estilos, hay boxeadores fajadores, técnicos, golpeadores, defensivos, contraofensivos etc., contando de un nutrido bagaje de "técnicas", cuyo aprendizaje y perfeccionamiento demanda de muchas horas de trabajo en el gimnasio.

Estas técnicas están orientadas tanto a protegerse, como a desplazarse dentro del ring y para ejecutar cada uno de los golpes asumiéndose en general, que es indispensable el aprendizaje de una buena técnica si realmente se desea progresar en el entrenamiento, y si se quiere brindar un buen espectáculo.

En general, se comienza por aprender la posición de "guardia básica" lo cual implica saberse parar perfectamente bien, con el pie izquierdo adelante y el derecho, un poco retrasado (para diestros), y un poco abierto. El mantener a lo posible una buena postura de pies es indispensable, por el equilibrio y apoyo que esto representa.

La posición del torso debe ser sumiendo el estómago y encorvarse ligeramente, con la mano izquierda al nivel de los pómulos y la derecha a la altura del mentón. La mano izquierda quedará más adelantada que la derecha, (se procura arduamente no bajar las manos, por ser una defensa principal y versátil protección) con los codos un poco cerrados, para proteger el estómago, y moverlos para proteger los riñones y el hígado. Finalmente el hombro que queda adelantado, siempre deberá estar más levantado protegiendo la barbilla que queda casi pegada al mismo.

Para caminar o desplazarse, los pies no deben quedar juntos, cruzados, o en línea recta, pues el pie derecho es el pie de apoyo, y si se juntan, o mal posicionan, se pierde equilibrio, y también el desplazamiento debe de ser sobre las puntas de los pies.

Para avanzar, primero se adelanta el pie izquierdo, y luego el derecho, siempre sin juntarlos. A la inversa para el retroceso, se mueve primero el pie derecho y luego el izquierdo -siempre para boxeadores diestros-. Para el desplazamiento lateral: hacia la derecha, primero el derecho y hacia la izquierda primero el izquierdo, siempre sin juntar los pies.

Los golpes son dirigidos hacia el cuerpo del rival. Se clasifican, según la trayectoria que recorre el brazo en rectos o curvos y a su vez pueden ser ascendentes, descendentes o paralelos al suelo.

Su efectividad al momento del impacto depende de la coordinación de todos los músculos y huesos del cuerpo que intervienen en su ejecución, de la velocidad del púgil y de la traslación del peso hacia el puño que está golpeando.

Por ejemplo, el golpe denominado "directo" o "cross" debe de ser dirigido hacia la cara del oponente, girando la punta del pie hacia dentro según sea la mano con que se tira (derecha con derecha e izquierda con izquierda) girando la cintura, la espalda y metiendo el hombro (las indicaciones cambian para zurdos).

Estos diferentes tipos de golpes pueden ejecutarse en una sucesión rápida para formar combinaciones o "combos". La combinación más frecuente es la del jab con el cross (o cruzado), conocida como el "uno-dos". Suele ser una combinación eficaz, porque el jab bloquea la vista del contrincante, facilitando el impacto de una forma más limpia y poderosa.

Hay varias posiciones defensivas (los protectores o los estilos) usadas en el boxeo. Dentro de cada estilo, hay variación considerable entre combatientes, pues algunos pueden tener su protector más arriba para más protección principal mientras que otros tienen su protector baja para proporcionar una protección mejor contra sacadores del cuerpo.

Muchos varían su estilo defensivo a través de un combate para adaptarse a la situación del momento, eligiendo la posición más adecuada para protegerse. Los boxeadores que utilizan una postura vertical protegen su barbilla con la mano posterior en el punto bajo o los estilos mezclados del protector representados abajo.

Se agachan los combatientes tienden para utilizar el estilo "peek-a-boo" (pic-a-bú), discutido abajo. Protector bajo protector mezclado peek-a-boo. El Peek-a-boo, conocido a veces como las "orejeras", las manos se ponen al lado de uno delante de la cara y los codos se traen adentro firmemente hacia el cuerpo (esta posición puede ser alcanzada trayendo los codos como cerca junto mientras que no se filtra para hacer tan).

Este estilo defensivo se enseña al boxeador cuando comienza a encajonar, después de que ganen experiencia él puede decidir cambiar o variar a su protector. Este estilo es estilo del medio de camino en términos de reducción el counterpunching y de daños. Un boxeador puede contradecir el sacador de esta postura, pero es difícil. Sin embargo, ha habido boxeadores que pueden hacer esto muy bien. Esta defensa cubre encima de un combatiente bien, pero hay agujeros. Los ganchos dañan circundando las manos y golpeando apenas detrás de los codos. Aplicaciones de Winky Wright este estilo muy bien de un punto del soporte de la reducción del daños.

Los antebrazos se colocan encima de uno, horizontalmente delante de la cara con el guante de un brazo que es en la tapa del codo del otro brazo. Este estilo se varía mucho cuando se levanta la mano trasera (derecha para un combatiente ortodoxo y dejada para un southpaw) verticalmente. Este estilo es el más eficaz para reducir el daño principal. El único sacador principal que un combatiente es susceptible a es un jab a la tapa de la cabeza. El cuerpo es abierto, pero la mayoría de los combatientes que utilizan esta curva del estilo y se inclinan para proteger el cuerpo, pero mientras que el montante e inalterado el cuerpo está allí para ser golpeado. Esta posición es muy difícil al counterpunch de, pero elimina virtualmente todo el daño principal.

El brazo del plomo (izquierdo para un combatiente y una derecha ortodoxos para un southpaw) se coloca a través del torso generalmente en alguna parte entre el botón y el pecho de vientre y de los restos de la mano del plomo en el lado opuesto del torso del combatiente. La mano trasera se pone en el lado de la cara (derecho para los combatientes ortodoxos y lado izquierdo para los zurdos).

El hombro del plomo se trae adentro firmemente contra el lado de la cara (lado izquierdo para los combatientes ortodoxos y derecho para los "southpaws"). Este estilo es utilizado por los combatientes como "counterpunch". Ejecutar a este protector un combatiente debe ser muy atlético y experimentado. Este estilo es tan eficaz para "counterpunching" porque permite que los combatientes deslicen sacadores rotando y sumergir su cuerpo superior y el causar sopla para echar un vistazo del combatiente. Después de que eche un vistazo el sacador apagado, el combatiente detrás da está en la posición perfecta para golpear a su opositor hacia fuera de colocado.

La inclinación del hombro se utiliza en esta postura. Para ejecutar el hombro inclinar un combatiente rota y ducks (a la derecha para los combatientes ortodoxos y a la izquierda para los southpaws) cuando el sacador de su opositor está viniendo hacia él y después rota detrás hacia tu opositor mientras que su opositor está trayendo su mano detrás. El combatiente lanzará un sacador con su mano, de la parte posterior, como él está rotando hacia su oponente indefenso.

James Toney ejecuta la inclinación del hombro perfectamente según técnica. La debilidad a este estilo es que cuando un combatiente es inmóvil y no rotando él está abierto ser golpeado, así que un combatiente debe ser atlético y condicionado bien para ejecutar con eficacia este estilo. Para batir combatientes de esta forma, es preciso lanzar un jab sobre el hombro de tu contrincante.

Antes de comenzar el combate se tiene que preparar un plan general para el óptimo desarrollo de la pelea, administrando las energías y la forma de repartirlas en el transcurso de la velada.

Otro factor muy importante son los nervios, que en todo momento se tienen que saber controlar.

Los primeros asaltos de un combate se dedicarán al estudio del contrario; prestando atención a la forma se va configurando la forma más idónea de ganar el combate.

El boxeador sin mucha experiencia no tiene otro recurso que ir participando en peleas, para aumentar y ampliar así sus conocimientos. De todas formas, existen unas maneras particulares de pelea según el rival.

Se tendrá en cuenta que, para llegar a estos puntos, debemos abrir nuestra guardia, cosa que puede resultar peligrosa si no estamos pendientes de ello.

El boxeo es un deporte de contacto físico, caracterizado por las peleas, y en ellas frecuentemente brota sangre y el sudor es salpicado a causa de los encontronazos recibidos. Es un deporte donde la fuerza y la resistencia física están presentes, y en el que los participantes pueden afectar seriamente y ser afectados de igual manera. A fin de cuentas, el boxeo es un arte marcial donde el peligro es cierto y el daño irreparable es una posibilidad. La probabilidad de muerte se llega a presentar y la probabilidad de ser traumatizado(a) irreversiblemente también. La pérdida de la vista de uno de los ojos, o el dislocamiento de un hombro son un par de ejemplos de peligros que existen.

A lo largo de la historia del pugilismo se han sucedido los casos de muertes y dolencias como en 1830 cuando el peleador a puño libre, el escocés Alexander McKay murió de hemorragia cerebral 30 horas después de su pelea.

Los púgiles se dividen en categorías según su peso. En el boxeo profesional las categorías y límites entre las mismas son iguales para varones y mujeres, con las excepciones de que en el boxeo femenino no existe la categoría peso crucero y que el límite inferior para la categoría peso pesado es menor.

En el boxeo amateur los competidores también se agrupan por categorías según su peso, y se diferencian según se trate de varones mayores, o de mujeres o cadetes (menores de edad).

La Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), reconoce las siguientes categorías en el boxeo aficionado, a las que denomina del siguiente modo.

Algunas federaciones nacionales, han establecido algunas modificaciones al sistema de categorías dispuesto por la AIBA para peleas internacionales. Una de ellas es la creación de una categoría más, para mujeres, denominada peso mínimo, con límite máximo de 46 kilos. En el resto de las categorías, existen también diferencias en los límites. Finalmente la FEB establece un peso máximo de 86 kilos (189,6 lb) para la categoría superpesado en el boxeo femenino, lo que significa que mujeres con pesos mayores a ese límite no puedan boxear.

A diferencia de otros deportes donde se adjudican trofeos, en el boxeo profesional el mayor título que se puede obtener es el cinturón de campeón, aunque en los torneos de boxeo aficionado es habitual recibir trofeos. En los Juegos Olímpicos se otorgan medallas a los cuatro primeros.

Otras organizaciones internacionales son la Federación Mundial de Boxeo (FMB), la Unión Mundial de Boxeo (UMB), el Consejo Internacional de Boxeo (CIB), la Junta Mundial de Boxeo (JMB), Organización Internacional de Boxeo (OIB) y la Asociación Internacional de Boxeo (AIB).

A ellas deben sumarse organizaciones que regulan exclusivamente el boxeo femenino como la Women's International Boxing Association (WIBA) y la International Females Boxers Association (IFBA).

Por su parte, el boxeo amateur está regulado por una única organización mundial, la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA).

El deporte del boxeo tiene dos Salones de la Fama internacionalmente reconocidos: el Salón Internacional de la Fama del Boxeo (IBHOF), y el Salón de la Fama de Boxeo Mundial (WBHF).

El WBHF fue fundado por Everett L. Sanders en 1980. Desde sus inicios la WBHOF nunca ha tenido un lugar o museo permanente, lo que ha permitido al más reciente, IBHOF, hacerse de más publicidad y prestigio.

El salón de la fama de boxeo fue inspirado como un tributo que una localidad americana dio a dos héroes locales en 1982. La localidad de Canastota, Nueva York, (que está como a 15 millas al este de Syracuse) honraron al pasado campeón del mundo en peso wélter/peso mediano, Carmen Basillo y a su sobrino, pasado campeón mundial del peso welter Billy Backus. La gente de Canastota juntó dinero para el tributo que inspiró la idea de crear un lugar oficial, un salón de la fama para destacados boxeadores cada año.

El Salón de la Fama de Boxeo Internacional abrió en Canastota en 1989. Los primeros que entraron en 1990 incluyeron a Jack Johnson, Benny Leonard, Jack Dempsey, Henry Armstrong, Sugar Ray Robinson, Archie Moore, y Muhammad Ali. La ceremonia de inducción al salón de la fama se lleva a cabo cada junio como parte de un evento de cuatro días.

Los seguidores que llegan a Canastota para el fin de semana en que se lleva a cabo las inducciones disfrutan de una serie de eventos que incluyen sesiones de autógrafos con horarios establecidos, exhibiciones de boxeo, un desfile de presentes y pasados púgiles que han entrado, y la ceremonia misma de inducción.

Al principio



Barcelona

Bandera de Barcelona

Barcelona (en catalán ) es una ciudad situada en el nordeste de España, capital de Cataluña, de la provincia homónima y de la comarca del Barcelonés. Se ubica a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar al este, la Sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte.

Con una población de 1.615.908 habitantes (INE 2008), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.186.461 habitantes y una superficie de 636 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con 4.928.852 (INE 2008) habitantes con una densidad de población de 1.523 hab/km².

Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Es también sede del secretariado de la Unión por el Mediterráneo.

Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remontan a finales del neolítico (2000 a 1500 a. C.). Sin embargo, los primeros pobladores destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la bautizaron como Colonia Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 habitantes.

Los visigodos, tras su llegada en el siglo V, la convirtieron durante pocos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por Ludovico Pío del Imperio Carolingio en 801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell II inició la reconstrucción dando paso al floreciente periodo condal. Durante este período la ciudad destacó entre las tierras catalanas y el conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los siglos XIII y XIV, la ciudad era el principal centro de una monarquía, y llegaba a destacar en el plano comercial, aunque por debajo de Génova y Venecia, que dominaban el comercio Mediterráneo y entre Europa y Asia.

La decadencia se inició a partir del siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la desaparición de las instituciones propias de Cataluña, aunque también significó el resurgir económico de la ciudad gracias a la integración con el resto del país recién formado (España), y al comercio con América.

La recuperación económica iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença (Renacimiento), cabe destacar en el proceso de industrialización el monopolío de comercio textil entre España y Cuba que fue fijado en Barcelona, en un momento de crisis en la industria textil de algodón, y que asentó la industrialización en Cataluña, y el diferencial de crecimiento, mientras que otras partes del país la industria languidecía ante la crisis. Otra consecuencia de este monoplio textil en el siglo XIX entre Barcelona y Cuba, fue la queja de los cubanos acerca de la "teoría del embudo", ancha para España y estrecha para Cuba, y que fue la raíz del malestar cubano y que generó revueltas y el movimiento de independencia en busca de la igualdad económica con el apoyo de EEUU. La ciudad pudo derribar sus murallas y se anexionó en 1897 seis municipios limítrofes, lo que le permitió crecer y planificar su desarrollo urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.

En los inicios del siglo XX destacaron tanto el crecimiento económico (especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como la proliferación de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, la crisis del 29 que golpeó duramente a España y posteriormente el inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento durante una década. Pese a defender la República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas alcanzó la ciudad a finales de enero de 1939. La Dictadura delegó el poder de la ciudad, promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente industrialización y a la inmigración peninsular (especialmente del sur), con la aparición de nuevos barrios obreros. Tras la muerte de Francisco Franco y la llegada de la democracia, la ciudad retomó nuevos proyectos culturales y urbanísticos, y junto con el apoyo económico y organizativo de toda España afrontó los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros eventos.

Barcelona tiene un total de 1.595.110 habitantes, de los cuales 755.370 son hombres y 839.740 mujeres, según datos del INE 2007. En 2006 había 1.605.602 habitantes.

Barcelona tiene un clima mediterráneo húmedo, con sequía estival y lluvias bastante abundantes el resto del año, pero concentradas en muy pocos días de precipitación muy intensa, por el fenómeno conocido como gota fría, que puede llegar a dejar precipitaciones de 80 o 100 litros por metro cuadrado en apenas un par de horas. Las temperaturas son cálidas en verano y suaves en invierno, con una escasa oscilación térmica diaria. La máxima temperatura registrada en la ciudad fue de 38,6° C, el 13 de agosto de 2003 y 39,8 °C en elObservatorio Fabra, situado en el Tibidabo, el 5 de julio de 1982. La temperatura mínima registrada es de -10ºC en el Observatorio Fabra, el 11 de febrero de 1956. Las temperaturas de la ciudad siempre se mantienen unos grados por encima de la temperatura media de otras zonas colindantes no tan densamente urbanizadas, debido al conocido como efecto de punto caliente, que incrementa la temperatura de las ciudades por el gran consumo de energía que se acaba convirtiendo en calor, y por el calor reverberado por el asfalto y los tejados, que actúan como captadores solares.

El gobierno del Ayuntamiento de Barcelona se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años.

El poder del Ayuntamiento se estructura en dos niveles, ya que el Ayuntamiento dividió la ciudad administrativamente en diez distritos. Existe un nivel de competencias municipales general, dirigido directamente por el Alcalde de Barcelona y su equipo de gobierno, y que se ocupa de las cuestiones más generales e importantes de la ciudad, que se aplican a toda la ciudad.

Por otra parte existe otro nivel de competencias, delegadas en los "Distritos". Así, cada Distrito tiene su propio centro político y administrativo, que funciona como un ente político con competencias propias, que ayudan a descentralizar la política de la ciudad y que los ciudadanos sientan la administración más cercana. Cada Distrito, como un pequeño ayuntamiento territorial, tiene su propia Sala de Plenos donde se debaten las cuestiones políticas, y su propio equipo de gobierno, con un Regidor (Concejal) al frente. El gobierno del Distrito se forma en función del número de votos que cada partido recibe, en cada distrito, en las elecciones municipales de Barcelona. Así, sucede que, aunque el gobierno de la ciudad recaiga en un determinado partido, uno o varios Distritos sean gobernados por otra formación política.

Desde la reinstauración de la democracia en España, en todas las elecciones municipales el partido político más votado en Barcelona ha sito el Partido Socialista de Cataluña, y desde entonces todos los alcaldes han sido de este partido, aunque en numerosas ocasiones ha necesitado acuerdos estables con otros partidos para gobernar la ciudad.

Barcelona se divide administrativamente en 10 distritos. Cada Distrito funciona como un ente político con competencias propias, que ayudan a descentralizar la política de la ciudad y que los ciudadanos sientan la administración más cercana. La división territorial de los distritos responde a cuestiones históricas de la ciudad. La mayoría de los Distritos corresponden a antiguos municipios independientes que fueron anexionados a la ciudad durante los siglos XIX y XX, y que todavía conservan su propia personalidad. Los ciudadanos más ancianos de Barcelona todavía identifican Barcelona únicamente con el Distrito de Ciutat Vella (véase mapa).

La actual división de los barrios oficiales fue propuesta por el Ayuntamiento de Barcelona a finales de 2006 y ratificada y aprobada por el consistorio barcelonés a principios de 2007. Aún después de su aprobación, existen quejas de los vecinos sobre los nombres de algunos barrios (como, por ejemplo, Antics Palaus) así como de los límites de los mismos.

Barcelona ha sido durante mucho tiempo una ciudad industrial por excelencia. Un sinfín de sectores de fabricación y de servicio se establecieron en la ciudad durante los siglos pasados. En la actualidad las fábricas se han ido desplazando hacia la periferia, lo cual ha permitido reconvertir de forma paulatina los antiguos barrios industriales en nuevas zonas residenciales y de servicio. Los sectores industriales más representativos de la economía en Barcelona son las industrias textil, química, farmacéutica, automovilística, electrónica y de imprenta. En servicios Barcelona destaca por sus actividades logísticas, editoriales e informáticas.

La Fira, feria de muestras de Barcelona, organiza numerosas exposiciones y salones, algunos de los cuales se encuentran entre los primeros de Europa hecho que la convierte en una de las ferias más relevantes del mundo y primera de España con más de 3,5 millones de visitantes anuales. Por otra parte, la ciudad dispone de varias instalaciones para congresos, gracias a lo cual se celebran numerosos eventos nacionales e internacionales a lo largo de todo el año.

El puerto de Barcelona se ha convertido en los últimos años en uno de los grandes puertos del Mediterráneo en tonelaje de mercancías y en número de contenedores. También es el primer puerto mediterráneo en barcos de cruceros que recalan en la ciudad. El aeropuerto, que en 2006 tuvo un movimiento de pasajeros de 30 millones, siendo el 2º aeropuerto español en tráfico aéreo, se encuentra en fase de ampliación, que le permitirá atender un movimiento de 40 millones de pasajeros a partir del año 2007. En ese año la ciudad también estará unida a Madrid mediante una línea ferroviaria de alta velocidad, que se encuentra en construcción, y que ya ha sido puesta en servicio entre Madrid y Lérida, ciudad catalana situada a unos 150 kilómetros de Barcelona. La línea de alta velocidad será prolongada hasta la frontera francesa, donde continuará hasta conectar con la actual red francesa de alta velocidad, con lo cual se establecerá también una conexión ferroviaria rápida entre Barcelona y París.

Pese al ininterrumpido crecimiento económico de la metrópolis barcelonesa ésta ha perdido en el último cuarto del siglo XX la capitalidad económica de España a favor de Madrid, su tradicional rival, sobre todo en el campo financiero. Esto se debe a la debilitación del tejido emprendedor catalán, a la saturación de las infraestructuras, a la mayor inversión extranjera realizada en Madrid respecto a Barcelona, y al traslado de centros de decisión, sedes fiscales y sociales, de Barcelona y también de otras partes de España a Madrid, y a un mayor dinamismo económico de Madrid, y pese a la estratégica posición de Barcelona con respecto a Francia y el resto de la península, como por su posición portuaria.

El crecimiento de Barcelona y de las grandes ciudades españolas se ha visto marcado, en los últimos 30 años, por las transferencias de capital para la financiación del resto de las provincias españolas, ya que el sistema autonómico exige el traspaso de fondos de las comunidades más ricas y dinámicas hacia las comunidades más estancadas económicamente y con servicios más deficitarios, con la remarcable excepción de País Vasco y Navarra que a pesar de tener una economía dinámica, y una de las rentas per cápita más altas del país jamás han aportado fondos de solidaridad para el resto del país, incluso el País Vasco es receptor neto de fondos. Este proceso de transferencia ha permitido el desarrollo de las zonas más deprimidas, pero también ha acabado lastrando las más dinámicas por la saturación de sus infraestructuras, que no han sido ampliadas debidamente por la falta de fondos, y la escasa prioridad otorgada por los políticos a estas actuaciones. También ha acabado por deteriorar los servicios públicos, ya que el sistema de transferencia económico, al ser muy opaco y no estar regido por unos parámetros claros y evaluables, ha acabado por asignar en muchos casos menos fondos por habitante en las zonas más ricas, produciéndose así un deterioro de los servicios y un agravio de los ciudadanos de estas zonas. Un reciente estudio del ministerio de economía evalúa la aportación de las comunidades autónomas mediante las balanzas fiscales. El estudio utiliza seis métodos distintos para hacer el calculo, y según este informe destacan, como principales portadoras netas de recursos, las comunidades de Cataluña (con entre un 8,7% y un 6,38% de su PIB invertido en solidaridad ínter territorial), Baleares (con entre un 14,2 y un 7,47), Madrid (con entre un 9,13% y un 5,57%), y Valencia (entre el 6,4% y el 3,22%).

Actualmente este mecanismo está siendo revisado a raíz de la aprobación del nuevo Estatut de Cataluña, en el que se dispone que una comunidad, después de ser solidaria con las demás, la inversión per cápita no puede ser inferior que una que recibe esos fondos, solo pueden quedar igualadas, pero el texto legal es interpretable, y no se conocerá la nueva estructura del reparto monetario hasta que se llegue a un acuerdo.

En cuanto al reparto de instituciones, la tradicional acumulación de las sedes de entidades públicas, incluso las teóricamente independientes del gobierno, en Madrid, que tanto la han beneficiado económica y políticamente, empezó un proceso de distribución con el traslado del ente regulador de las telecomunicaciones a Barcelona, no sin grandes reticencias de sus trabajadores y del gobierno de la comunidad de Madrid, o la más reciente instalación del nuevo centro de denuncias automatizadas en León. También destaca la ubicación en Barcelona del centro nacional de computación, con la compra del mayor superordenador de España, el Mare Nostrum.

En el campo industrial Barcelona ha tenido graves problemas de deslocalización, básicamente de traslado de industrias a países con una mano de obra más barata, es el caso entre otras de Braun, Phillips y Samsung. Problema incrementado por el escaso y caro suelo industrial en su área metropolitana, el segundo más caro de Europa sólo por detrás de Londres. Aun así, las inversiones y localizaciones extranjeras superan en mucho las deslocalizaciones, y Barcelona continua siendo una capital industrial de España generando el 25% de las exportaciones totales españolas.

En los últimos años, gracias sobre todo al dinamismo del sector de servicios, el turismo y la construcción, la región barcelonesa ha alcanzado prácticamente una situación de pleno empleo superando así satisfactoriamente por el momento el problema de las deslocalizaciones en el sector industrial y la fuerte inmigración procedente de América Latina, África, Asia y la Europa del Este. La economía barcelonesa creció en el año 2006 un 3,5%, el porcentaje más alto de los últimos cinco años, según la Cámara de Comercio de Barcelona, aunque por debajo de la media nacional de 3,8% para el conjunto de España en el 2006.

La principal puerta de acceso a Barcelona para viajeros internacionales, y muchos nacionales es el Aeropuerto Internacional El Prat, situado a 10 kilómetros al sur-oeste de la ciudad, y el segundo por tráfico del estado español, con 32.898.249 de pasajeros el año 2007. En el Aeropuerto de El Prat operan las principales compañías aéreas del mundo, con vuelos directos a todas las ciudades importantes de Europa, y con numerosas conexiones con ciudades de los cinco continentes. Una de las tres terminales del aeropuerto está destinada al llamado "Puente aéreo", que une Barcelona y Madrid con vuelos cada 20 minutos en hora punta. Otros aeropuertos utilizados para llegar a Barcelona, especialmente por las compañías de vuelos baratos (low cost) son el Aeropuerto de Gerona y el de Reus, a poco más de una hora de Barcelona.

Otra importante puerta de la ciudad, especialmente para las mercancías, es el Puerto de Barcelona, uno de los más importantes de Europa en el Mediterráneo tanto en el transporte de personas como de mercancías, y que gracias a su proximidad al centro urbano se ha convertido en un gran puerto de cruceros. La ciudad también cuenta con tres puertos deportivos, el Port Vell, el Port Olímpic y el Port de Sant Adrià para los que lleguen con embarcaciones privadas de mediano y pequeño tamaño.

En lo que a transporte por carretera se refiere, Barcelona dispone de una densa red de autopistas y autovías, y las principales son la AP7, que empieza en Almería, pasa por Valencia, Barcelona y sigue hacia Perpiñán, la A2 que empieza en Madrid, pasa por Zaragoza, Barcelona y sigue también hacia la frontera francesa, y finalmente la AP2, que discurre paralela a la A2 entre Zaragoza y Barcelona. Tanto la AP2 como la AP7 son autopistas de peaje gestionadas por empresas concesionarias.

La red de ferrocarriles tiene su centro en la estación de Sants de Barcelona, de donde salen trenes de larga distancia que conectan la ciudad con todo el continente. La actual red española tiene la peculiaridad de estar toda basada en el llamado ancho ibérico de vías, incompatible con el ancho internacional de vías, lo cual dificulta la comunicación con Francia, por este motivo la nueva red ferroviaria de alta velocidad que se está implantando en España utiliza el estándar europeo. Actualmente ha finalizado la primera fase de las obras de remodelación de la estación de Sants con la renovación total de los andenes para adaptar parcialmente la estación al formato internacional, y permitir la llegada de los trenes AVE a la ciudad, procedentes de la línea Madrid-Zaragoza, y en un futuro la prolongación de la línea permitirá enlazar con París en alta velocidad pasando por Gerona, Figueras y Perpiñán.

Para moverse entre las distintas ciudades de la Provincia de Barcelona existen dos redes de transporte ferroviario. Una es el servicio de Cercanías Barcelona de RENFE, con una red de 7 líneas, y unos 123 millones de desplazamientos anuales, pero en los últimos años este servicio ha empeorado mucho su servicio y ha tenido numerosos problemas y fallos debidos al incremento de la demanda, la falta de inversiones, y la mala planificación de las obras de la llegada del AVE a la ciudad. La otra opción, que da servicio a poblaciones distintas, es el de Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña FGC, un servicio de trenes de cercanías operado y construido por la Generalidad de Cataluña.

También existe una amplia red de autobuses urbanos e interurbanos que enlazan las distintas ciudades de la provincia, y estas con Barcelona.

La red de transporte público interno de Barcelona cuenta con la red del Metro de Barcelona que llega a todos los rincones de la ciudad, compuesta actualmente por 9 líneas con 150 paradas y 115 kilómetros de extensión, aunque está siendo ampliada con la prolongación de las líneas existentes y la construcción de 2 nuevas líneas que cruzarán la ciudad.

En el año 2004 varias administraciones, local, metropolitana y autonómica, impulsaron la reintroducción del tranvía como medio de transporte de masas, especialmente para comunicar con las ciudades del área metropolitana. Con este fin se crearon dos redes, Trambaix y Trambesós y actualmente aún está en fase de implantación y expansión de sus redes.

Los autobuses urbanos también son un medio de transporte eficaz, que consta de 1070 buses repartidos en 103 líneas. El servicio diurno se complementa con un servicio de autobuses nocturnos llamado Nitbus que suple el cierre nocturno de la mayor parte modos de transporte público.

Todos los transportes públicos mencionados hasta este momento están integrados, lo que significa que sus tarifas son iguales, y que se permite hacer transbordos entre diferentes medios de transporte sin tener que volver a pagar el billete.

Otro servicio de transporte público de la ciudad es el Bus Turístico, una flota de autobuses de 2 pisos descubiertos con rutas que tienen las estaciones en los principales puntos de interés turístico de la ciudad y servicio de guías que comentan los aspectos más interesantes de la ruta. Este servicio no está integrado, y funciona con un sistema de billetes válidos para un día.

El servicio de taxis de Barcelona resulta muy característico e inconfundible por sus característicos colores. Los vehículos son negros y con las puertas y capó amarillos.

Los amantes del medio ambiente y la actividad física se pueden decantar por el uso de la bicicleta para moverse por Barcelona. La orografía de la ciudad y el buen tiempo que suele hacer la mayor parte del año facilitan el uso de la bicicleta. Para ello, Barcelona cuenta con una amplia red de carriles-bici por toda la ciudad, así como el servicio del bicing, una red de estaciones automáticas de alquiler distribuidas por la ciudad.

La movilidad con vehículo privado dentro de Barcelona, como en cualquier gran urbe europea, es complicada a pesar de la buena organización urbanística, con su Ensanche y las rondas de circunvalación, y las grandes avenidas que cruzan la ciudad (Diagonal, Meridiana, Aragón, Gran Vía). Esta estructura hace a priori muy fácil la orientación y la circulación en vehículo particular. Sin embargo, la gran densidad demográfica y cantidad de vehículos no hacen recomendable circular en coche. Además, el Ayuntamiento inauguró en mayo de 2005 las áreas verdes de aparcamiento, y amplio las áreas azules, que obligan a pagar para aparcar en la vía pública en los distritos más céntricos de la ciudad. Entre los ciudadanos que se mueven en vehículo motorizado, una gran cantidad lo hace en motos. Barcelona es la ciudad europea con mayor cantidad de motos, en proporción a su número de habitantes.

Por otro lado, Barcelona está instalando medio centenar de enchufes para recargar vehículos eléctricos.

La ciudad tiene una larga y rica historia arquitectónica, empezando por los antiguos restos del asentamiento romano que fundó Barcelona, del cual sólo quedan restos arqueológicos, o fragmentos dispersos, como por ejemplo, las columnas del templo de Augusto dentro el edificio del Centro Excursionista de Cataluña, los restos de Barcino bajo el subsuelo (integradas dentro del Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona) o las antiguas murallas. También se conservan testigos románicos como la iglesia de San Pau del Camp o la capilla de Marcús. Del periodo medieval si que se han conservado numerosos edificios, algunos de ellos muy destacados, especialmente las obras góticas que proliferan en su centro histórico denominado Barrio Gótico precisamente por este motivo, como la Catedral de Santa Eulalia, la Iglesia de Santa María del Mar, caracterizada por su austeridad y armonía en las medidas, motivo por el que muchos la consideran la obra más destacada del gótico catalán, o los astilleros (denominados drassanes en catalán) uno de los pocos ejemplos de naves góticas de uso civil existente en Europa. También del periodo medieval destacan edificios cono el salón del Tinell, el Palacio del Lloctinent o el Palau de la Generalitat de Catalunya. También destacan los palacios construidos por familias adineradas de la ciudad, estructurados alrededor de un patio, como los que actualmente acogen el museo Picasso. Tras un periodo poco relevante arquitectónicamente en la ciudad, debido a que las murallas impedían nuevos crecimientos, la falta de suelo intramuralles, y las penurias económicas causadas por la guerra de sucesión, se hicieron algunas actuaciones importante gracias a los terrenos obtenidos de la iglesia mediante la desamortitzación. Estos terrenos permitieron, por ejemplo, la construcción de la plaza real, o notables construcciones en hierro, como el mercado de la Boqueria. Años más tarde un nuevo movimiento arquitectónico tomó fuerza en Barcelona, acompañado por un momento de gran bonanza económica, y por la expansión de la ciudad más allá de las murallas, el Modernismo. Barcelona es conocida como capital del modernismo, por la gran cantidad y calidad de obras que atesora, con joyas como el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau o el Palacio de la Música Catalana de Lluís Domènech y Montaner, o el Palau Macaya de Josep Puig i Cadafalch, pero sin duda el arquitecto modernista más conocido y reconocido es Antoni Gaudí, sus obras más relevantes, que atraen cada año a millones de visitantes de todo el mundo, son el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, que Gaudí dejó inacabado y que se sigue construyendo con donativos y aportaciones de particulares y visitante, y que está previsto acabarla hacia el año 2020. Otras de las obras más conocidas de Gaudí son el Parc Güell, la Casa Milà, también denominada La Pedrera, y la Casa Batlló. La ciudad también posee diferentes muestras de arquitectura contemporánea. Destaca el Pabellón alemán de Ludwig Mies van der Rohe, que se construyó con motivo de la Exposición Internacional del 1929, o la Fundación Joan Miró del arquitecto catalán Josep Lluís Sert. Tras la guerra civil, la ciudad quedó bajo el control del régimen y su visión desarrollista, además de impedir todo movimiento popular, que son los que históricamente han producido las más notables obras de Barcelona. No fue hasta años después de la recuperación de la democracia, con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, que la ciudad vivió una etapa de grandes transformaciones que dieron lugar a obras como el Palacio de deportes Sant Jordi de Arata Isozaki, la Torre de Collserola de Norman Foster y la Torre de comunicaciones de Montjuic de Santiago Calatrava. Antes de los Juegos también se llevó a cabo la remodelación y ampliación del Aeropuerto de Barcelona, que dirigió Ricardo Bofill. En la etapa post-olímpica la ciudad ha seguido manteniendo un desarrollo arquitectónico notable, construyendo edificios como el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) de Richard Meier, la Torre Agbar de Jean Nouvel, y los proyectos de una estación nueva a la Sagrera, o la Torre del Triángulo Ferroviario de Frank Gehry. Otras actuaciones se han llevado a cabo con motivo del Foro Universal de las Culturas, como el Edificio Fórum de Jacques Herzog y Pierre de Meuron. El año 1999 la ciudad de Barcelona fue premiada por el RIBA ("Royal Institute of British Architects") con el "Royal Gold Medal", un galardón que se otorga a arquitectos por el conjunto de su obra, y que por primera y por el momento única vez, ha sido otorgado a una ciudad y no a un arquitecto individual.

Todas estas instituciones ofrecen multitud de titulaciones, además de postgrados, másters y doctorados, y muchas de ellas también gestionan centros de investigación y desarrollo.

En la Fundación Joan Miró se muestran algunas obras del pintor mallorquín y se realizan exposiciones itinerantes procedentes de museos de todo el mundo. El Museo Picasso cuenta con una importante colección de obras poco conocidas de este pintor, sobre todo de sus épocas iniciales. En el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Museu Nacional d'Art de Catalunya, MNAC) se expone una importante colección de arte románico. De especial relevancia son los frescos románicos que fueron trasladados al museo desde capillas e iglesias de toda Cataluña. El arte de la época actual se expone en el recientemente construido Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Museu d'Art Contemporani de Barcelona, MACBA), cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto estadounidense Richard Meier. También son de relevancia el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona situado en El Raval, el museo de la Fundación Antoni Tàpies en pleno Eixample, el CaixaFòrum situado en la falda de Montjuïc, el Museo de la Ciencia, ahora denominado CosmoCaixa, a los pies del Tibidabo y el Museo del FC Barcelona, situado en el Camp Nou y que ostenta el primer puesto de los museos más visitados de Cataluña.

La Avenida del Paralelo destaca por la gran concentración de teatros que tiene, aunque hoy en día, tras el cierre de "El Molino" y otros recintos, su atractivo es menor que hace un par de décadas. Los teatros más prestigiosos de la ciudad son actualmente el Gran Teatro del Liceo, especializado en óperas, el Teatre Nacional de Catalunya, con tres salas en las que se representa a los grandes clásicos, y el Teatre Lliure, con propuestas más vanguardistas. En los distritos de Ensanche y Ciutat Vella hay una gran cantidad de recintos, como el Teatro Condal, Teatro Poliorama, Teatro Romea, el Teatro Victoria o El Mercat de les Flors, que ofrecen espectáculos musicales, comedias y propuestas más experimentales.

La ciudad también ofrece una distintas salas y multisalas que ofrecen proyecciones cinematográficas de diferentes estilos: comerciales, películas en versión original, cine de autor, cine europeo... En éste sentido destacan la Filmoteca de la Generalidad de Cataluña, y cines como el Verdi, en Gracia.

Barcelona se ha convertido en los últimos años en una referencia europea de la música, debido a la cantidad y variedad de sus propuestas. La música sinfónica tiene su lugar en el Palau de la Música Catalana, situado junto a la Vía Layetana, que también ofrece actuaciones de cantautores, y en el el Auditorio, sede oficial de la "Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC). La ópera se sitúa en el Gran Teatro del Liceo, situado en la parte baja de Las Ramblas.

En los distritos del Ensanche y, sobre todo, Ciutat Vella, hay gran cantidad de locales donde se ofrecen actuaciones de conjuntos de jazz ante un público reducido. También hay salas de aforo mediano, como el Luz de Gas, el Razzmatazz, Jamboree de la Plaza Real o la Sala Bikini, que cada semana programan actuaciones de conjuntos y artistas de pop y rock. Con respecto al hip hop español, Barcelona cuenta con una sólida escena de este género con artistas como Mucho Muchacho, Sr. Zambrana, Falsalarma o Masstone entre otros, además de haber dado fruto al grupo ya desaparecido 7 Notas 7 Colores. Por último, con respecto a la música electrónica, Barcelona es el centro neurálgico español de este género tras Ibiza junto con Andalucía y Gijón, destacando especialmente en house, dance, trance, progressive, mákina (dando lugar al referente Pont Aeri, y junto a ella en Mataró a Chasis) y tomando forma la escena chill out a partir de la residencia de Café del Mar.

El antiguo Palacio de los Deportes se ha reconvertido en el "Barcelona Teatre Musical", una gran sala de actuaciones donde suele haber programadas actuaciones de artistas. Los meses de verano suelen realizarse grandes conciertos. Artistas como Bruce Springsteen, los Rolling Stones, U2... hacen sus conciertos en el Palacio Sant Jordi, con aforo para 18.000 espectadores. Los grandes estadios, el Camp Nou (con aforo para 100.000 espectadores) y el Estadio Olímpico Lluís Companys (60.000), también se abren a la música con motivo de grandes eventos.

Barcelona es escenario de importantes festivales en el mundo de la música. Destacan, el Festival Primavera Sound, de pop-rock, que se celebra en el mes de mayo durante tres días, el Sónar festival, en junio, que reúne a las mejores propuestas mundiales de la música electrónica y multimedia, y el Festival Grec, mucho más ecléctico, que durante el mes de julio ofrece variadas propuestas en diferentes escenarios de la ciudad. Por último, a finales de septiembre, con motivo de las fiestas mayores de la ciudad, la Merced, Barcelona ofrece durante tres días distintos conciertos gratuitos, y al aire libre, en las plazas céntricas de la ciudad.

El Periódico de Catalunya (que se edita tanto en catalán como en castellano) y La Vanguardia (que se edita sólo en castellano) son los dos principales diarios de Barcelona, y editan también el Sport y El Mundo Deportivo (en castellano), que son los dos principales diarios deportivos. También hay un gran número de publicaciones de menos envergadura que tienen fuerte implantación a la ciudad, como el Avui y El Punt (en catalán). De otros diarios de tirada nacional como El País y El Mundo (en castellano) hacen ediciones especiales a Barcelona. También se editan a la ciudad numerosas publicaciones gratuitas como Metro, 20 minutos, Qué y ADN (bilingües). Las principales emisoras de FM son Catalunya Ràdio, RAC 1, RAC 105 y Cadena SER. Barcelona también cuenta con varias emisores de televisión locales, entre ellas BTV (propiedad del ayuntamiento) y 8TV (propiedad del Grupo Godó, que también es propietario de La Vanguardia), y la sede de Televisión de Catalunya, televisión autonómica pública de Catalunya, se encuentra en Sant Joan Despí, al área metropolitana de Barcelona.

Barcelona es una ciudad eminentemente deportiva, tanto para practicar actividades físicas como para ver espectáculos deportivos de primer nivel.

La ciudad, que fue sede de los Juegos Olímpicos de 1992, está dotada de una red de completos polideportivos municipales que, sumados a los centros privados, facilitan la práctica del ejercicio físico. Según estudios recientes, Barcelona es la ciudad europea con más practicantes de deporte, y la segunda del mundo después de Boston (Estados Unidos). Además, la orografía de la ciudad, su clima, y la política municipal de crear carriles bici ha proliferado el uso de la bicicleta como vehículo de transporte. También es común el uso de patines sobre ruedas, especialmente en la zona de la Villa Olímpica y Ciudad Vieja, dónde también hay diferentes "skateparks".

El hecho que Barcelona sea una ciudad marítima también hace del mar y las playas lugares de ocio y actividad deportiva, permitiendo jugar a diferentes deportes sobre arena. Por otra parte, la inauguración del Puerto Olímpico y la remodelación del Puerto Viejo, en 1992, y la reciente inauguración del nuevo puerto deportivo de San Adrián de Besós, en la zona del Fórum 2004, ha impulsado la práctica de deportes acúaticos.

Por otra parte, la ciudad ofrece la posibilidad de participar en una gran cantidad de competiciones deportivas en la calle. Las más populares son la Carrera de El Corte Inglés (con una media de 60.000 participantes anuales), la Carrera de la Merced, la Carrera de Bomberos, la Carrera Jean Bouin, la Maratón de Barcelona, la Milla Sagrada Família, la San Silvestre Barcelonesa, la Fiesta de la Bicicleta, la Travesía del Puerto de Navidad, o la Fiesta de los patines. Además, en los meses de verano se organizan diversas competiciones deportivas en las playas de la Ciudad.

Barcelona es una ciudad con una oferta de espectáculos deportivos de primer nivel. En la ciudad esta la sede del FC Barcelona, en cuyas instalaciones pueden verse partidos de fútbol, baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey sobre patines. También es sede del RCD Espanyol, que disputa sus partidos de fútbol en el Estadio Olímpico Lluís Companys.

La ciudad destaca en el mundo del tenis, por la cantidad, prestigio y antigüedad de algunos de sus clubes. En el Real Club de Tenis Barcelona, el Club de Tenis La Salud, el Barcino, el Turó, etc.; se han formado la mayoría de los tenistas españoles más relevantes. Barcelona ha sido la sede habitual donde el equipo de España ha disputado la mayoría de sus partidos de Copa Davis y Copa Federación. El Torneo de tenis Conde de Godó, que se disputa en el RCT Barcelona, es uno de los torneos con más relevancia internacional sobre tierra batida.

Barcelona también posee clubs de natación, waterpolo, como el CN Barcelona y el Club Natación Montjuic con un número importante de socios, y afición a los deportes de motor (es la ciudad europea con mayor proporción de motocicletas por habitante).

En las afueras de las ciudad (dentro de la provincia de Barcelona) se encuentran otras instalaciones relevantes, como el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de San Cugat, donde reciben formación especializada los equipos de selección de alto rendimiento para jóvenes deportistas de España, y el Circuito de Cataluña, en Montmeló, donde se celebran carreras del Campeonato del mundo de motociclismo (Gran Premio de Cataluña de Motociclismo) y Fórmula 1 (Gran Premio de España).

Barcelona se ha convertido en un centro de referencia de la vida nocturna en España tras presentar un importante desarrollo a partir de mediados de los 90 con el impulso de Pont Aeri y Chasis. Actualmente, las dos zonas de público alternativo y más autóctono de bares y discotecas de Barcelona se reparten entre el barrio de Gracia, en la parte alta de la ciudad y con un ambiente muy politizado, y el barrio de Pueblo Nuevo, en la antigua zona industrial de Barcelona, al norte de la zona olímpica, con un público bastante joven y algunos de los clubes más grandes de la ciudad ubicados en naves industriales reformadas. Las zonas de público más selecto se encuentran en Sant Gervasi y Tibidabo.

Fuera de la cultura club la principal zona es el casco antiguo, repartido entre el barrio de El Raval, a un lado de las Ramblas, y el Barrio Gótico, al otro lado. Hay una gran cantidad y variedad de bares con un público formado por turistas, extranjeros residentes y una minoría de barceloneses. El Ensanche, especialmente entre Valencia, Gran Vía, Paseo de Gracia y Muntaner, es otra de las zonas con mayor cantidad de restaurantes y locales musicales. En los últimos años han proliferado en esta zona los locales de ambiente gay, hecho por el cuál se ha llegado a consolidar entre los más jóvenes la denominación de una parte del Ensanche (Eixample) como «Gaixample». Las zonas más comerciales de ocio se encuentran en torno al Pueblo Español, situado en Montjuich, en el complejo Maremágnum, situado al final de las Ramblas, y en el Puerto Olímpico.

Barcelona ofrece al visitante la posibilidad de recorrer a pie desde las ruinas romanas y la ciudad medieval hasta los barrios del modernismo catalán, con sus edificios característicos, sus manzanas cuadradas de cantos seccionados, sus calles arboladas y sus anchas avenidas. La ciudad antigua es prácticamente llana, mientras que los barrios nuevos, a medida que se acercan a la cordillera litoral, adquieren más pendiente.

Uno de los lugares de mayor atractivo y concurrencia son Las Ramblas (en catalán Les Rambles), paseo situado entre la Plaza de Cataluña (en catalán Plaça de Catalunya), centro de la ciudad, y el puerto antiguo. Allí se encuentran kioscos de prensa, de flores, de pájaros y animales domésticos, actores callejeros, cafeterías, restaurantes y comercios. Cerca del puerto acostumbran a instalarse mercadillos, así como pintores y dibujantes de todo género, destacando la zona por su índole artística y cosmopolita. Paseando por Les Rambles pueden admirarse varios edificios de interés, como el Palacio de la Virreina, el mercado de La Boquería y el famoso teatro de Gran Teatro del Liceo, en el que se representan óperas y ballets. Una calle lateral de pocos metros de longitud, conduce a la Plaza Real (en cat. Plaça Reial), una plaza con palmeras y edificios con porches que albergan cervecerías y restaurantes, y en la que se reúnen los fines de semana los coleccionistas de sellos y de monedas.

El paseo de Las Ramblas termina junto al puerto antiguo, donde la estatua de Cristóbal Colón señala hacia el mar. A dos pasos se encuentra el Museo Marítimo (Museu Maritim), dedicado sobre todo a la historia naval en el Mediterráneo, y en el que se exhibe la reproducción a escala real de una antigua galera de combate. El museo está ubicado en los astilleros de la Edad Media, donde se construían los barcos que navegaban por todo el Mediterráneo. El puerto antiguo ofrece otros atractivos, como un centro de ocio, con comercios, restaurantes, un cine IMAX, y como centro documental, con un acuario de la fauna marina mediterránea.

En el centro histórico, muy cerca de Las Ramblas, destaca la Catedral de Barcelona, la Plaza de San Jaime que acoge los edificios de la Generalidad de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona, y las callejuelas tanto del barrio gótico como del Arrabal y del Borne.

También destaca la posibilidad de apreciar las Murallas Medievales al lado de les Drassanes, en el Paralelo; las imponente murallas romanas y la entrada del acueducto en la calle subteniente Navarro, junto a la vía Layetana, o la antigua puerta junto a la catedral, siendo "Barcino" Barcelona una de las ciudades provinciales mejor amuralladas del Imperio Romano. También destacan las fortalezas medievales del Castillo Fortí o del castillo de Montjuic; aunque la antigua ciudadela y murallas defensivas construidas en 1714 y que rodeaban la ciudad, fueron derribadas en el siglo XIX para la expansión urbana, aun así, todavía quedan los edificios de la iglesia y el arsenal, que alberga la sede del Parlamento de Cataluña.

Barcelona posee las instalaciones que acogieron los Juegos Olímpicos de 1992. Muchas de ellas se encuentran en la montaña de Montjuich. Allí se encuentra el Estadio Olímpico Lluis Companys, que incluye el Museo Olímpico, el Palacio Sant Jordi, las piscinas Picornell o la Piscina de saltos de Montjuich. Lejos de la montaña están las instalaciones del FC Barcelona, que acogen el Camp Nou, el Palau Blaugrana (Palacio Azulgrana), el Mini Estadi y el Museo del FC Barcelona, el segundo museo más visitado de Cataluña. En el norte de la ciudad se encuentra el Velódromo de Horta, las instalaciones de tenis de La Teixonera y el pabellón de Valle de Hebrón. Por último, el barrio de la Villa Olímpica, lugar donde se alojaron los atletas, posee distintas playas, restaurantes y zonas de ocio.

Barcelona cuenta con numerosos parques. Los más conocidos son el Parque Güell, diseñado por Antoni Gaudí en el distrito de Gracia, el parque de Montjuich, situado en la montaña del mismo nombre, y el Parque de la Ciudadela (Parc de la Ciutadella), situado en el centro de la ciudad, en el que puede encontrase el Parlamento de Cataluña y el Parque Zoológico de Barcelona, famoso por haber albergado hasta su muerte al gorila albino Copito de Nieve. Recientemente se han inaugurado el Parque de Diagonal Mar, el más grande de la ciudad, diseñado por Enric Miralles, y el Parque del Fórum, donde se ubicó el recinto que acogió el Fórum Universal de las Culturas del 2004. Muy original es el "Laberinto de Horta", parque donde los árboles están plantados de forma que crean un laberinto donde pequeños y mayores pasan ratos divertidos. Otros parques menores, son el Parque de la España Industrial, en el barrio de Sants, el Parque del Clot, cerca de la Plaza de las Glorias, y el Turó Park, junto a la plaza Francesc Macià.

Dos montañas dominan la ciudad convertidas en miradores. Montjuic es un pequeño monte situado junto al puerto, en cuya cima se encuentra una antigua fortaleza militar que sirvió para vigilar la entrada a Barcelona desde el mar. En la falda de este monte se encuentran las instalaciones olímpicas, como el Estadio Olímpico Lluis Companys, el Palacio Sant Jordi diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki, y las Piscinas Picornell. También se encuentra en Montjuic el jardín botánico, que dispone de una colección única de cactus. El Tibidabo, en la parte alta de la ciudad es el otro monte de Barcelona. Puede subirse en automóvil, autobús, o bien con un tranvía y un funicular. En el Tibidabo se encuentran la Iglesia del Sagrado Corazón, visible desde toda la ciudad, el Parque de atracciones del Tibidabo, y la Torre de Collserola, antena de telecomunicaciones diseñada por Norman Foster que dispone de un mirador.

Uno de los atractivos que ha incorporado Barcelona en los últimos años son sus playas. Gracias a la regeneración del litoral realizada en 1992, con motivo de los Juegos Olímpicos, Barcelona cuenta hoy en día con seis playas que ocupan más de 4,2 kilómetros lineales de litoral. Las playas son plenamente céntricas, están comunicadas con el centro y están situadas a pocos minutos de cualquier punto de la ciudad. Todas están equipadas con los más completos servicios: duchas, vigilancia, Cruz Roja y, en algunos casos, vestuarios, alquiler de hamacas, chiringuitos... Las playas son sometidas a limpieza cada día durante todo el año, y todas tienen la bandera azul de la Unión Europea que homologa su excelencia. Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, cada año reciben a más de siete millones de bañistas. Aunque la mayoría se concentran en los meses de buen tiempo, entre mayo y septiembre, los ciudadanos y visitantes también pueden disfrutar de las playas el resto del año, ya que están equipadas para jugar al tenis, voley-playa y otros deportes. En la playa de la Barceloneta, junto al Hotel Arts, hay un moderno centro de talasoterapia municipal, el Polideportivo Marítimo, provisto con piscinas de agua de mar, y que permite el disfrute de servicios deportivos y de salud durante todo el año. Las seis playas son, de este a oeste, la playa de San Sebastián, Barceloneta, Nueva Icaria, Bogatell, Mar Bella y Nueva Mar Bella. En ésta última existe un espacio reservado para el nudismo.

La Plaza de toros Monumental de Barcelona fue inaugurada en 1914 con el nombre de "El Sport" y rebautizada en 1916 con el nombre de "Monumental". Está situada en un la confluencia de la Gran Via y la calle Marina, en el distrito del Ensanche de Barcelona. Con un aforo de 19.582 localidades, es la única plaza donde se realizan festejos taurinos en Barcelona, tras el cierre de la Plaza de El Torín y las Arenas. En el interior de la misma se halla el Museo Taurino de Barcelona, donde se exponen trajes de famosos toreros, cabezas de toros célebres, documentos históricos y demás objetos relacionados con la tauromaquia.

La zona más comercial de la ciudad se encuentra en su centro histórico: calles Portaferrisa, Pelayo, Rambla, Portal del Ángel y Plaza Cataluña, donde las pequeñas tiendas conviven con los grandes almacenes y las franquicias de grandes cadenas de ropa. Un poco más al norte de la Plaza Cataluña, en el Paseo de Gracia (Passeig de Gràcia), la Rambla de Cataluña y la Avenida (Avinguda) Diagonal, se encuentran las tiendas de las marcas más internacionales de moda, de artículos de piel y de joyería. Los artículos de diseño tienen su lugar en las callejuelas del barrio del Borne, que ha ido adquiriendo popularidad desde finales de los años 90. Del resto de la ciudad, destacan las zonas comerciales del Calle Grande de Gracia o la Calle de Sants, y los centros comerciales como La Illa, La Maquinista, Les Glòries o Diagonal Mar. Los artículos de ocasión o de segunda mano tienen su lugar en el "Mercat dels Encants", en la plaza de las Glorias, que abre todos los lunes, miércoles, viernes y sábados, y el Mercado de San Antonio, donde cada domingo por la mañana se establecen paradas donde se compra y venden libros, discos, películas de video, sellos y artículos para coleccionistas.

Fue construido bajo diseño de los arquitectos Oriol Bohigas, Josep Martorell, David Mackay y Albert Puigdomènech y dirección del ingeniero Joan Ramon de Clascà en 1991 para dotar a la ciudad de un puerto deportivo a su altura, siguiendo la normativa de la Generalidad de reconvertir la costa norte e la ciudad en una zona habitacional y recreacional.

En 1992 fue la sede de las competiciones de vela de los XXV Juegos Olímpicos.

Actualmente, aparte de ser un reputado puerto deportivo en la costa mediterránea, se ha convertido en un centro turístico y de ocio de la capital catalana. De día se puede comer en cualquiera de los restaurantes especialidades del mar y de noche disfrutar de la oferta nocturna amplia y divertida.

El Puerto Olímpico acoge a millones de personas al año, gracias entre otras cosas a las torres Olímpicas (Torre Mapfre y Hotel Arts).

Actualmente el Puerto de Barcelona es el puerto más grande del Mediterráneo, y de España seguido de Vigo, Valencia, Algeciras y Tarragona y es el segundo puerto tras el de Algeciras, también es el puerto con más cruceros de Cataluña, España, Europa y el segundo del mundo por detrás del puerto de Miami.

El puerto de Barcelona nació a la vez que la ciudad de Barcelona como un puerto natural situado en una playa que estaba entre una pequeña península que formaba la montaña de Montjuic, y la antigua desembocadura del río Llobregat. Este era el único punto mínimamente resguardado que podían utilizar los antiguos navegantes en muchos kilómetros de costa. Con el paso de los siglos, la ciudad y su puerto fueron ganando importancia, hasta convertirse en la capital marítima de los reyes de Aragón. A pesar de eso el puerto se mantuvo al sur de la montaña de Montjuic hasta que en el año 1378 las autoridades de la ciudad pidieron al Pedro IV de Aragón que continuara las obras portuarias que empezó el Pedro III de Aragón, el cual había ordenado la edificación de las Drassanes de Barcelona ("astilleros" en catalán), que aun hoy en día siguen en pie formando en Museo Naval de Barcelona, y la construcción de un puerto al norte de la montaña de Montjuic, debido a que el antiguo emplazamiento había perdido calado por la acumulación de arenas. El permiso para construir el nuevo puerto artificial enfrente de la ciudad llegó el 8 de diciembre de 1438, por orden de Alfonso V el Magnánimo. Desgraciadamente una década después los temporales habían destrozado todos los trabajos realizados, y no fue hasta el 1477, bajo reinado de Juan II de Aragón, que se colocó lo que seria la primera piedra del puerto definitivo. Se unió la antigua isla de Maians con tierra firme mediante un espigón. Con las sucesivas ampliaciones del puerto, y la acumulación de arena, la isla ha quedado unida a tierra formando los terrenos donde hoy se asenta el barrio de la Barceloneta.

La ciudad de Barcelona en la Actualidad es la 1 ciudad más visitada de España, la 3 de Europa, y la 8 del mundo y eso hace que la ciudad tenga muchos hoteles, entre ellos el Hotel Arts que es el más lujoso de Europa.

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