Energía renovable

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Publicado por grag 03/03/2009 @ 15:07

Tags : energía renovable, medio ambiente, sociedad

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Energía renovable

Estos colectores solares parabólicos concentran la radiación solar aumentando temperatura en el receptor.

Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales.

Las contaminantes se obtienen a partir de la materia orgánica o biomasa, y se pueden utilizar directamente como combustible (madera u otra materia vegetal sólida), bien convertida en bioetanol o biogás mediante procesos de fermentación orgánica o en biodiésel, mediante reacciones de transesterificación y de los residuos urbanos.

Las energías de fuentes renovables contaminantes tienen el mismo problema que la energía producida por combustibles fósiles: en la combustión emiten dióxido de carbono, gas de efecto invernadero, y a menudo son aún más contaminantes puesto que la combustión no es tan limpia, emitiendo hollines y otras partículas sólidas. Se encuadran dentro de las energías renovables porque mientras puedan cultivarse los vegetales que las producen, no se agotarán. También se consideran más limpias que sus equivalentes fósiles, porque teóricamente el dióxido de carbono emitido en la combustión ha sido previamente absorbido al transformarse en materia orgánica mediante fotosíntesis. En realidad no es equivalente la cantidad absorbida previamente con la emitida en la combustión, porque en los procesos de siembra, recolección, tratamiento y transformación, también se consume energía, con sus correspondientes emisiones.

Además, se puede atrapar gran parte de las emisiones de CO2 para alimentar cultivos de microalgas/ciertas bacterias y levaduras (potencial fuente de fertilizantes y piensos, sal y biodiésel/etanol respectivamente, y medio para la eliminación de hidrocarburos y dioxinas en el caso de las bacterias y levaduras (proteínas petrolíferas) y el problema de las partículas se resuelve con la gasificación y la combustión completa (combustión a muy altas temperaturas, en una atmósfera muy rica en O2) en combinación con medios descontaminantes de las emisones como los filtros y precipitadores de partículas (como el precipitador Cottrel), o como las superficies de carbón activado.

También se puede obtener energía a partir de los residuos sólidos urbanos y de los lodos de las centrales depuradoras y potabilizadoras de agua. Energía que también es contaminante, pero que también lo sería en gran medida si no se aprovechase, pues los procesos de pudrición de la materia orgánica se realizan con emisión de gas natural y de dióxido de carbono.

Las energías renovables han constituido una parte importante de la energía utilizada por los humanos desde tiempos remotos, especialmente la solar, la eólica y la hidráulica. La navegación a vela, los molinos de viento o de agua y las disposiciones constructivas de los edificios para aprovechar la del sol, son buenos ejemplos de ello.

Con el invento de la máquina de vapor por James Watt, se van abandonando estas formas de aprovechamiento, por considerarse inestables en el tiempo y caprichosas y se utilizan cada vez más los motores térmicos y eléctricos, en una época en que el todavía relativamente escaso consumo, no hacía prever un agotamiento de las fuentes, ni otros problemas ambientales que más tarde se presentaron.

Hacia la década de años 1970 las energías renovables se consideraron una alternativa a las energías tradicionales, tanto por su disponibilidad presente y futura garantizada (a diferencia de los combustibles fósiles que precisan miles de años para su formación) como por su menor impacto ambiental en el caso de las energías limpias, y por esta razón fueron llamadas energías alternativas. Actualmente muchas de estas energías son una realidad, no una alternativa, por lo que el nombre de alternativas ya no debe emplearse.

Según la Comisión Nacional de Energía española, la venta anual de energía del Régimen Especial se ha multiplicado por más de 10 en España, a la vez que sus precios se han rebajado un 11 %.

En España las energías renovables supusieron en el año 2005 un 5,9% del total de energía primaria, un 1,2% es eólica, un 1,1% hidroeléctrica, un 2,9 biomasa y el 0,7% otras. La energía eólica es la que más crece.

Las fuentes de energía se pueden dividir en dos grandes subgrupos: permanentes (renovables) y temporales (no renovables).

Los combustibles fósiles son recursos no renovables: no podemos reponer lo que gastamos. En algún momento, se acabarán, y tal vez sea necesario disponer de millones de años de evolución similar para contar nuevamente con ellos. Son aquellas cuyas reservas son limitadas y se agotan con el uso. Las principales son la energía nuclear y los combustibles fósiles (el petróleo, el gas natural y el carbón).

Los combustibles fósiles se pueden utilizar en forma sólida (carbón), líquida (petróleo) o gaseosa (gas natural). Son acumulaciones de seres vivos que vivieron hace millones de años y que se han fosilizado formando carbón o hidrocarburos. En el caso del carbón se trata de bosques de zonas pantanosas, y en el caso del petróleo y el gas natural de grandes masas de plancton marino acumuladas en el fondo del mar. En ambos casos la materia orgánica se descompuso parcialmente por falta de oxígeno y acción de la temperatura, la presión y determinadas bacterias de forma que quedaron almacenadas moléculas con enlaces de alta energía. La energía más utilizada en el mundo es la energía fósil. Si se considera todo lo que está en juego, es de suma importancia medir con exactitud las reservas de combustibles fósiles del planeta. Se distinguen las “reservas identificadas” aunque no estén explotadas, y las “reservas probables”, que se podrían descubrir con las tecnologías futuras. Según los cálculos, el planeta puede suministrar energía durante 40 años más (si sólo se utiliza el petróleo) y más de 200 (si se sigue utilizando el carbón). Hay alternativas actualmente en estudio: la energía fisil –nuclear y no renovable-, las energías renovables, las pilas de hidrógeno o la fusión nuclear.

El núcleo atómico de elementos pesados como el uranio, puede ser desintegrado (fisión nuclear) y liberar energía radiante y cinética. Las centrales termonucleares aprovechan esta energía para producir electricidad mediante turbinas de vapor de agua. se obtiene al romper los átomos de minerales radiactivos en reacciones en cadena que se producen en el interior de un reactor nuclear.

En principio, las fuentes permanentes son las que tienen origen solar, de hecho, se sabe que el Sol permanecerá por más tiempo que la Tierra. Aun así, el concepto de renovabilidad depende de la escala de tiempo que se utilice y del ritmo de uso de los recursos.

La energía potencial acumulada en los saltos de agua puede ser transformada en energía eléctrica. Las centrales hidroeléctricas aprovechan la energía de los ríos para poner en funcionamiento unas turbinas que mueven un generador eléctrico. En España se utiliza un 15 % de esta energía para producir electricidad.

La formación de biomasa a partir de la energía solar se lleva a cabo por el proceso denominado fotosíntesis vegetal que a su vez es desencadenante de la cadena biológica. Mediante la fotosíntesis las plantas que contienen clorofila, transforman el dióxido de carbono y el agua de productos minerales sin valor energético, en materiales orgánicos con alto contenido energético y a su vez sirven de alimento a otros seres vivos. La biomasa mediante estos procesos almacena a corto plazo la energía solar en forma de carbono. La energía almacenada en el proceso fotosintético puede ser posteriormente transformada en energía térmica, eléctrica o carburantes de origen vegetal, liberando de nuevo el dióxido de carbono almacenado.

La energía solar es una fuente de vida y origen de la mayoría de las demás formas de energía en la Tierra. Cada año la radiación solar aporta a la Tierra la energía equivalente a varios miles de veces la cantidad de energía que consume la humanidad. Recogiendo de forma adecuada la radiación solar, esta puede transformarse en otras formas de energía como energía térmica o energía eléctrica utilizando paneles solares.

Mediante colectores solares, la energía solar puede transformarse en energía térmica, y utilizando paneles fotovoltaicos la energía luminosa puede transformarse en energía eléctrica. Ambos procesos nada tienen que ver entre sí en cuanto a su tecnología. Así mismo, en las centrales térmicas solares se utiliza la energía térmica de los colectores solares para generar electricidad.

Se distinguen dos componentes en la radiación solar: la radiación directa y la radiación difusa. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en la atmósfera, en las nubes, y el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que proviene de todas direcciones. Sin embargo, tanto la radiación directa como la radiación difusa son aprovechables.

Se puede diferenciar entre receptores activos y pasivos en que los primeros utilizan mecanismos para orientar el sistema receptor hacia el Sol -llamados seguidores- y captar mejor la radiación directa.

Una importante ventaja de la energía solar es que permite la generación de energía en el mismo lugar de consumo mediante la integración arquitectónica. Así, podemos dar lugar a sistemas de generación distribuida en los que se eliminen casi por completo las pérdidas relacionadas con el transporte -que en la actualidad suponen aproximadamente el 40% del total- y la dependencia energética.

Las diferentes tecnologías fotovoltaicas se adaptan para sacar el máximo rendimiento posible de la energía que recibimos del sol. De esta forma por ejemplo los sistemas de concentración solar fotovoltaica (CPV por sus siglas en inglés) utiliza la radiación directa con receptores activos para maximizar la producción de energía y conseguir así un coste menor por kW/h producido. Esta tecnología resulta muy eficiente para lugares de alta radiación solar, pero actualmente no puede competir en precio en localizaciones de baja radiación solar como Centro Europa, donde tecnologías como la Capa Fina (Thin Film) están consiguiendo reducir también el precio de la tecnología fotovoltaica tradicional.

La energía eólica es la energía obtenida de la fuerza del viento, es decir, mediante la utilización de la energía cinética generada por las corrientes de aire.

El término eólico viene del latín Aeolicus, perteneciente o relativo a Éolo o Eolo, dios de los vientos en la mitología griega y, por tanto, perteneciente o relativo al viento. La energía eólica ha sido aprovechada desde la antigüedad para mover los barcos impulsados por velas o hacer funcionar la maquinaria de molinos al mover sus aspas. Es un tipo de energía verde.

La energía del viento está relacionada con el movimiento de las masas de aire que desplazan de áreas de alta presión atmosférica hacia áreas adyacentes de baja presión, con velocidades proporcionales(gradiente de presión).

La energía geotérmica es aquella energía que puede ser obtenida por el hombre mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra. Parte del calor interno de la Tierra (5.000 ºC) llega a la corteza terrestre. En algunas zonas del planeta, cerca de la superficie, las aguas subterráneas pueden alcanzar temperaturas de ebullición, y, por tanto, servir para accionar turbinas eléctricas o para calentar. El calor del interior de la Tierra se debe a varios factores, entre los que destacan el gradiente geotérmico y el calor radiogénico. Geotérmico viene del griego geo, "Tierra"; y de thermos, "calor"; literalmente "calor de la Tierra".

La energía mareomotriz se debe a las fuerzas gravitatorias entre la Luna, la Tierra y el Sol, que originan las mareas, es decir, la diferencia de altura media de los mares según la posición relativa entre estos tres astros. Esta diferencia de alturas puede aprovecharse en lugares estratégicos como golfos, bahías o estuarios utilizando turbinas hidráulicas que se interponen en el movimiento natural de las aguas, junto con mecanismos de canalización y depósito, para obtener movimiento en un eje. Mediante su acoplamiento a un alternador se puede utilizar el sistema para la generación de electricidad, transformando así la energía mareomotriz en energía eléctrica, una forma energética más útil y aprovechable.

La energía mareomotriz tiene la cualidad de ser renovable en tanto que la fuente de energía primaria no se agota por su explotación, y es limpia, ya que en la transformación energética no se producen subproductos contaminantes durante la fase de explotación. Sin embargo, la relación entre la cantidad de energía que se puede obtener con los medios actuales y el coste económico y el impacto ambiental de instalar los dispositivos para su proceso han impedido una proliferación notable de este tipo de energía.

Otras formas de extraer energía del mar son la energía undimotriz, que es la energía producida por el movimiento de las olas; y la energía debida al gradiente térmico oceánico, que marca una diferencia de temperaturas entre la superficie y las aguas profundas del océano.

Las fuentes de energía renovables son distintas a las de combustibles fósiles o centrales nucleares debido a su diversidad y abundancia. Se considera que el Sol abastecerá estas fuentes de energía (radiación solar, viento, lluvia, etc.) durante los próximos cuatro mil millones de años. La primera ventaja de una cierta cantidad de fuentes de energía renovables es que no producen gases de efecto invernadero ni otras emisiones, contrariamente a lo que ocurre con los combustibles, sean fósiles o renovables. Algunas fuentes renovables no emiten dióxido de carbono adicional, salvo los necesarios para su construcción y funcionamiento, y no presentan ningún riesgo suplementario, tales como el riesgo nuclear.

No obstante, algunos sistemas de energía renovable generan problemas ecológicos particulares. Así pues, los primeros aerogeneradores eran peligrosos para los pájaros, pues sus aspas giraban muy deprisa, mientras que las centrales hidroeléctricas pueden crear obstáculos a la emigración de ciertos peces, un problema serio en muchos ríos del mundo (en los del noroeste de Norteamérica que desembocan en el Océano Pacífico, se redujo la población de salmones drásticamente).

Un problema inherente a las energías renovables es su naturaleza difusa, con la excepción de la energía geotérmica la cual, sin embargo, sólo es accesible donde la corteza terrestre es fina, como las fuentes calientes y los géiseres.

Puesto que ciertas fuentes de energía renovable proporcionan una energía de una intensidad relativamente baja, distribuida sobre grandes superficies, son necesarias nuevos tipos de "centrales" para convertirlas en fuentes utilizables. Para 1.000 kWh de electricidad, consumo anual per cápita en los países occidentales, el propietario de una vivienda ubicada en una zona nublada de Europa debe instalar ocho metros cuadrados de paneles fotovoltaicos (suponiendo un rendimiento energético medio del 12,5%).

Sin embargo, con cuatro metros cuadrados de colector solar térmico, un hogar puede obtener gran parte de la energía necesaria para el agua caliente sanitaria aunque, debido al aprovechamiento de la simultaneidad, los edificios de pisos pueden conseguir los mismos rendimientos con menor superficie de colectores y, lo que es más importante, con mucha menor inversión por vivienda.

La producción de energía eléctrica permanente exige fuentes de alimentación fiables o medios de almacenamiento (sistemas hidráulicos de almacenamiento por bomba, baterías, futuras pilas de combustible de hidrógeno, etc.). Así pues, debido al elevado coste del almacenamiento de la energía, un pequeño sistema autónomo resulta raramente económico, excepto en situaciones aisladas, cuando la conexión a la red de energía implica costes más elevados.

En lo que se refiere a la biomasa, es cierto que almacena activamente el carbono del dióxido de carbono, formando su masa con él y crece mientras libera el oxígeno de nuevo, al quemarse vuelve a combinar el carbono con el oxígeno, formando de nuevo dióxido de carbono. Teóricamente el ciclo cerrado arrojaría un saldo nulo de emisiones de dióxido de carbono, al quedar las emisiones fruto de la combustión fijadas en la nueva biomasa. En la práctica, se emplea energía contaminante en la siembra, en la recolección y la transformación, por lo que el balance es negativo.

Por otro lado, también la biomasa no es realmente inagotable, aun siendo renovable. Su uso solamente puede hacerse en casos limitados. Existen dudas sobre la capacidad de la agricultura para proporcionar las cantidades de masa vegetal necesaria si esta fuente se populariza, lo que se está demostrando con el aumento de los precios de los cereales debido a su aprovechamiento para la producción de biocombustibles. Por otro lado, todos los biocombustibles producen mayor cantidad de dióxido de carbono por unidad de energía producida que los equivalentes fósiles.

La energía geotérmica no solo se encuentra muy restringida geográficamente sino que algunas de sus fuentes son consideradas contaminantes. Esto debido a que la extracción de agua subterránea a alta temperatura genera el arrastre a la superficie de sales y minerales no deseados y tóxicos. La principal planta geotérmica se encuentra en la Toscana, cerca de la ciudad de Pisa y es llamada Central Geotérmica de Larderello . Una imagen de la central en la parte central de un valle y la visión de kilómetros de cañerías de un metro de diámetro que van hacia la central térmica muestran el impacto paisajístico que genera.

En Argentina la principal central fue construida en la localidad de Copahue y en la actualidad se encuentra fuera de funcionamiento la generación eléctrica. El surgente se utiliza para calefacción distrital, calefacción de calles y aceras y baños termales.

La diversidad geográfica de los recursos es también significativa. Algunos países y regiones disponen de recursos sensiblemente mejores que otros, en particular en el sector de la energía renovable. Algunos países disponen de recursos importantes cerca de los centros principales de viviendas donde la demanda de electricidad es importante. La utilización de tales recursos a gran escala necesita, sin embargo, inversiones considerables en las redes de transformación y distribución, así como en la propia producción.

Si la producción de energía eléctrica a partir de fuentes renovables se generalizase, los sistemas de distribución y transformación no serían ya los grandes distribuidores de energía eléctrica, pero funcionarían para equilibrar localmente las necesidades de electricidad de las pequeñas comunidades. Los que tienen energía en excedente venderían a los sectores deficitarios, es decir, la explotación de la red debería pasar de una "gestión pasiva" donde se conectan algunos generadores y el sistema es impulsado para obtener la electricidad "descendiente" hacia el consumidor, a una gestión "activa", donde se distribuyen algunos generadores en la red, debiendo supervisar constantemente las entradas y salidas para garantizar el equilibrio local del sistema. Eso exigiría cambios importantes en la forma de administrar las redes.

Sin embargo, el uso a pequeña escala de energías renovables, que a menudo puede producirse "in situ", disminuye la necesidad de disponer de sistemas de distribución de electricidad. Los sistemas corrientes, raramente rentables económicamente, revelaron que un hogar medio que disponga de un sistema solar con almacenamiento de energía, y paneles de un tamaño suficiente, sólo tiene que recurrir a fuentes de electricidad exteriores algunas horas por semana. Por lo tanto, los que abogan por la energía renovable piensan que los sistemas de distribución de electricidad deberían ser menos importantes y más fáciles de controlar.

Un inconveniente evidente de las energías renovables es su impacto visual en el ambiente local. Algunas personas odian la estética de los generadores eólicos y mencionan la conservación de la naturaleza cuando hablan de las grandes instalaciones solares eléctricas fuera de las ciudades. Sin embargo, todo el mundo encuentra encanto en la vista de los "viejos molinos a viento" que, en su tiempo, eran una muestra bien visible de la técnica disponible.

Otros intentan utilizar estas tecnologías de una manera eficaz y satisfactoria estéticamente: los paneles solares fijos pueden duplicar las barreras anti-ruido a lo largo de las autopistas, hay techos disponibles y podrían incluso ser sustituidos completamente por captadores solares, células fotovoltaicas amorfas que pueden emplearse para teñir las ventanas y producir energía, etc.

Representan un 20% del consumo mundial de electricidad, siendo el 90% de origen hidráulico. El resto es muy marginal: biomasa 5,5%, geotérmica 1,5%, eólica 0,5% y solar 0,05%.

Alrededor de un 80% de las necesidades de energía en las sociedades industriales occidentales se centran en torno a la industria, la calefacción, la climatización de los edificios y el transporte (coches, trenes, aviones). Sin embargo, la mayoría de las aplicaciones a gran escala de la energía renovable se concentra en la producción de electricidad.

En España, las renovables fueron responsables del 19,8 % de la producción eléctrica. La generación de electricidad con energías renovables superó en el año 2007 a la de origen nuclear.

Greenpeace presentó un informe en el que sostiene que la utilización de energías renovables para producir el 100% de la energía es técnicamente viable y económicamente asumible, por lo que, según la organización ecologista, lo único que falta para que en España se dejen a un lado las energías sucias, es necesaria voluntad política. Para lograrlo, son necesarios dos desarrollos paralelos: de las energías renovables y de la eficiencia energética (eliminación del consumo superfluo).

Por otro lado, un 64% de los directivos de las principales utilities consideran que en el horizonte de 2018 existirán tecnologías limpias, asequibles y renovables de generación local, lo que obligará a las grandes corporaciones del sector a un cambio de mentalidad.

Al principio



Abandono de la energía nuclear

Estado de la política nuclear actual en el mundo.      Países con reactores nucleares en funcionamiento y otros en construcción.Verde claro: países construyendo su primer reactor.      Países que están considerando hoy en día la construcción de nuevos reactores.      Países que están considerando construir su primer reactor.      Países que poseen reactores pero no están considerando cambios en su política actual.      Países que están considerando en la actualidad el desmantelamiento.      Países que han desmantelado todos sus reactores.

El abandono de la energía nuclear es una opción política consistente en dejar de usar la energía nuclear para la generación de electricidad. La idea incluye en algunos países el cierre de las centrales nucleares existentes. Suecia fue el primer país donde se propuso (1980) (este país es el 9º país que más energía nuclear consume del mundo ). Siguieron Italia (1987), Bélgica (1999), Alemania (2000) (Alemania es el 4º consumidor mundial de energía nuclear ) y se ha discutido en otros países europeos. Austria, Holanda, Polonia, y España promulgaron leyes que paralizaron la construcción de nuevos reactores nucleares, aunque en algunos de ellos esta opción se está debatiendo en la actualidad (véase imagen). Nueva Zelanda no utiliza reactores nucleares para la generación de energía desde 1984.

Teóricamente el abandono de la energía nuclear debería promover el uso de fuentes de energía renovables.

Según los grupos antinucleares, el uso de energía nuclear contribuye a la proliferación de armas nucleares. Israel, India, Corea del Norte y Sudáfrica iniciaron programas "pacíficos" de energía nuclear con reactores para investigación que posteriormente fueron empleados para hacer armas atómicas, y existe la sospecha (apoyada en el hecho de la negativa a una inspección del OIEA) de que el programa de Irán tenga un objetivo similar.

La energía nuclear puede ayudar a cumplir los acuerdos del Protocolo de Kyoto ya que no provoca emisiones de CO2. Sin embargo sí se emite cierta cantidad de CO2 durante el ciclo de obtención de combustible nuclear y durante la construcción y desmantelamiento de las centrales nucleares. Un estudio del Instituto Öko de Alemania muestra que, teniendo en cuenta el ciclo completo de generación de energía (incluyendo la construcción y desmantelamiento de las centrales eléctricas), la energía nuclear emite unos 34 gramos de CO2 por cada kWh de electricidad producido. Esto es mucho menos de lo que emite una central térmica de carbón (que emite alrededor de 1000 g/kWh). La energía eólica, por ejemplo, emite alrededor de 20 g/kWh, y la hidroeléctrica alrededor de 33 g/kWh. Otros estudios estiman las emisiones de CO2 debidas a la energía nuclear entre 30 y 60 g/kWh.

A nivel mundial, el CO2 emitido en la producción de energía eléctrica no es más que el 9% del total anual de emisiones de gases de efecto invernadero de origen humano, siendo el transporte el gran productor de estos gases.

Para producir un efecto notable en la reducción de emisiones de CO2 se requeriría construir 2000 nuevos reactores de gran tamaño (1000 MW) en todo el mundo. En EE.UU. serían necesarios entre 300 y 400 nuevos reactores en los próximos 30-50 años, incluyendo los necesarios para reemplazar aquellos que se retiren del servicio durante ese periodo. El uranio no es un recurso renovable y esta opción exigiría consumir las reservas mundiales mucho más rápidamente. Las reservas actuales son suficientes para 50 años de producción de energía nuclear mediante el consumo de uranio 235, al ritmo de consumo actual; si se reemplazase todo el combustible fósil en la producción de energía eléctrica por energía nuclear, las reservas de uranio se agotarían en tres o cuatro años. Sin embargo existen alternativas nucleares en desarrollo, como el uso del isótopo más abundante del uranio (el 238, unas 1400 veces más abundante que el 235), el torio (su isótopo 232), 20000 veces más abundante o la fusión.

La legislación Belga de abandono fue aprobada en julio de 1999 por los partidos liberales (VLD y MR), los socialistas (SP.A y PS)y los partidos verdes (Groen! y Ecolo). La ley prevé que los siete reactores nucleares del país cierren después de 40 años de operación (que es la vida de diseño de una central nuclear), y prohíbe la construcción de nuevas centrales. Cuando la ley fue aprobada, se especuló acerca del futuro de la misma bajo un gobierno no asociado al partido verde.

En 2003 resultó elegido un nuevo gobierno sin los verdes. En septiembre de 2005 se revocó parcialmente la decisión alargando en 20 años adicionales el periodo de abandono, con la posibilidad de nuevas prórrogas posteriores. Aún se desconoce si se construirán nuevas instalaciones nucleares. La razón que se planteó para revocar la decisión de la parada de los reactores belgas fue la imposibilidad del reemplazo de la electricidad que en este momento se genera mediante centrales nucleares con energías alternativas, siendo las únicas alternativas prácticas el empleo masivo de nuevas centrales térmicas de petróleo o carbón o la compra de electricidad a otros países. La primera de las opciones no parece factible debido a las restricciones que impone el protocolo de Kyoto, mientras que la segunda tiene unos costes asociados mayores que la continuación del uso de las propias centrales nucleares belgas.

En julio de 2005 el Bureau Nacional de Planificación publicó un informe que señala que el petróleo y otros combustibles fósiles generan el 90% de la energía utilizada en el país, mientras que la energía nuclear genera el 9% y la energía renovable el 1%. Debe notarse que sólo el 19% de la energía total consumida es eléctrica (el resto se consume en el transporte), y que en ciertas zonas de Bélgica como Flandes la energía nuclear proporciona hasta más del 50% de la energía eléctrica a los hogares y empresas. Esta fue la principal razón planteada para la extensión del plazo para el abandono de la energía nuclear, ya que era imposible alcanzar el 50% de la generación de electricidad mediante el uso de energías renovables, y el uso de combustibles fósiles acarrearía la imposibilidad del cumplimiento del protocolo de Kyoto.

Se estima que en un lapso de 25 años la energía renovable se incrementará como máximo en un 5%, debido a los altos costes asociados. El plan actual del gobierno belga prevé el cierre de las plantas nucleares para el 2025. Ese informe creó cierta preocupación en relación con los gases que causan el efecto invernadero y la sostenibilidad del sistema.

En agosto de 2005, el Grupo Suez de Francia ofreció comprar Electrabel de Bélgica, que opera los reactores nucleares. A finales del 2005 Suez poseía el 98.5% de las acciones de Electrabel. A comienzos del 2006 Suez y Gas de Francia anunciaron su fusión.

En 2000 el gobierno alemán, formado por el SPD y la alianza '90/los verdes, anunció oficialmente sus intenciones de abandonar la energía nuclear. Jürgen Trittin (de los verdes alemanes) como Ministro de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear, alcanzó un acuerdo con las compañías de energía para la parada gradual de los 19 reactores nucleares que posee el país, y el cese del uso civil de la energía nuclear para el año 2020. Basado en los cálculos de 32 años del tiempo habitual de operación de los reactores, el acuerdo estipula de forma precisa cuánta energía se permite generar a una planta antes de su cierre.

Los reactores en Stade y Obrigheim fueron cerrados el 14 de noviembre de 2003 y el 11 de mayo de 2005 respectivamente. El comienzo de su desmantelamiento está programado para 2007. No se descarta que los reactores pudieran ser puestos de nuevo en funcionamiento por el recientemente elegido gobierno liderado por el partido Unión Democristiana.

Los activistas anti-nucleares critican el acuerdo puesto que creen que es más una garantía de operación que un abandono de la energía nuclear. También argumentan que el tiempo límite para el abandono de la energía nuclear es demasiado extenso, y que el acuerdo prohíbe solamente la construcción de plantas nucleares comerciales, y no es aplicable a las centrales nucleares de uso científico, que desde entonces han comenzado su operación, ni a las instalaciones para el enriquecimiento de uranio. Más aún, no se prohibió inmediatamente el reprocesado de combustible nuclear, sino que se permitió hasta mediados del 2005.

Una nueva ley para las fuentes de energía renovable creó un nuevo impuesto de apoyo a las energías renovables. El gobierno alemán, que declara que la protección del clima es un asunto clave de su política, anunció un objetivo de reducción de las emisiones de CO2 en un 25% en comparación con las de 1990. En 1998 el uso de energías renovables alcanzó los 284 PJ de demanda energética primaria, que corresponde a un 5% de la demanda eléctrica total. Para 2010 el gobierno plantea alcanzar el 10%.

Los activistas anti-nucleares argumentan que el gobierno alemán ha apoyado el uso de la energía nuclear dando garantías financieras a los suministradores. También plantean que hasta el momento no existen planes para el almacenamiento final de los residuos nucleares. Y opinan que endureciendo las regulaciones en seguridad e incrementando los impuestos podría haberse forzado un abandono más rápido de la energía nuclear. También se plantea que el cierre se ha realizado a costa de concesiones en cuestiones de seguridad al deber transportar los residuos nucleares a lo largo de toda Alemania. Este punto ha sido desmentido por el ministro de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear.

Los críticos de los planes de abandono de la energía nuclear en Alemania argumentan que las centrales nucleares no podrán ser compensadas, y predicen una crisis energética, o aducen que solo el carbón o el petróleo podrían compensar la energía nuclear, incrementando de forma tremenda las emisiones de CO2. Además deberían crecer las importaciones de electricidad, que se realizarían de forma irónica de energía nuclear generada en Francia o de gas natural ruso, que algunos no perciben como un suministrador seguro.

Debido a los crecientes precios de los combustibles fósiles florecieron discusiones acerca de un abandono del abandono. En las elecciones federales de 2002 el candidato para canciller de la CDU/CSU, Edmund Stoiber, prometió cancelar los planes de abandono de la energía nuclear, en caso de ganar. En las elecciones federales de 2005 ganó Angela Merkel, candidata de la CDU y actual canciller, que ha anunciado negociar con las compañías de energía el tiempo límite para el cierre de los reactores nucleares. La batalla sobre la energía nuclear que fue planteada como un elemento clave en la colición entre el CDU y el SPD se decidió a favor del abandono.

El abandono de la energía nuclear en Italia comenzó un año después del accidente de Chernobyl en 1986. Tras un referéndum en 1987 se decidió cerrar las cuatro centrales nucleares de producción eléctrica, cerrándose la última en 1990. Además, la moratoria de construcción de nuevas centrales nucleares, que originalmente tenía efecto de 1987 a 1993, se extendió finalmente de forma indefinida.

Italia es un importador neto de energía primaria, importando todo el petróleo, gas, carbón y electricidad de países extranjeros.

En 2006 Italia es importador de electricidad de generación nuclear, y su mayor empresa eléctrica ENEL SPA invierte en reactores nucleares en Francia y Eslovaquia para que puedan proveerle de electricidad en el futuro, además de que forman parte del desarrollo de la tecnología del EPR.

El abandono continúa siendo un asunto vivo en la política italiana. El Ministro Italiano de Medio Ambiente, Altero Matteoli, anunció en octubre de 2005 el interés del uso de la energía nuclear como fuente principal de energía en unos 10-15 años.

En 1994 el Parlamento votó su abandono tras una discusión sobre la gestión de los residuos nucleares. La planta eléctrica en Dodewaard fue apagada en 1997. En 1997 el gobierno decidió finalizar la licencia de operación de la central nuclear de Borssele a finales del 2003.

En 2003 el apagado fue pospuesto por el gobierno conservador hasta 2013.

En 2005 la decisión fue revocada y se inició una investigación sobre la expansión del uso de la energía atómica. Esta revocación fue precedida por la publicación de un reportaje sobre energía sostenible de la CDA (principal partido de la coalición de gobierno, democristiano). Otros partidos políticos la apoyaron en ese momento.

En el 2006 el gobierno decidió que Borssele permanecería abierta hasta el 2033, mientras pueda cumplir con normas de seguridad incrementadas. Los propietarios, Essent y Delta invertirán junto al gobierno 500 millones de euros en energía sostenible, dinero que el gobierno dice que de todos modos deberían haber pagado a los propietarios de las centrales como compensación.

En Filipinas, en 2004, la Presidenta Gloria Macapagal-Arroyo definió su política energética. Quería incrementar las reservas nacionales de petróleo y gas mediante exploraciones, el desarrollo de las fuentes de energía alternativas, reforzar el desarrollo del gas natural como combustible y el coco diesel como combustible alternativo. También el establecimiento de colaboraciones con Arabia Saudí, los países asiáticos, China y Rusia. También hizo públicos sus planes para convertir la Planta de Energía Nuclear de Bataan en una planta alimentada por gas.

Después de la fusión parcial del núcleo de la planta de generación nuclear de Three Mile Island en Estados Unidos en el año 1979, se realizó un referéndum en Suecia en que la gente sólo podía votar "No a lo nuclear". Aunque existían 3 soluciones, todas eran básicamente un suave o un duro "No". Después el parlamento sueco decidió en 1980 que no se iba a continuar con las plantas nucleares que debían construirse, y que la retirada progresiva de la energía nuclear debería terminarse para el 2010. Después del Accidente de Chernóbil de 1986 (en la actual Ucrania) el tema de la seguridad de la energía nuclear fue puesto en duda de nuevo. En 1997 el Riksdag, el parlamento sueco, decidió parar uno de los reactores nucleares de Barsebäck el 1 de julio, de 1998 y el segundo antes del primero de julio de 2001, aunque bajo la condición de que su producción de energía fuera compensada. El siguiente gobierno conservador trató de cancelar el proceso de parada de las centrales nucleares, pero su decisión fue revocada debido a las protestas. En cambio decidieron alargar el límite de tiempo de vida de las centrales hasta el 2010. En Barsebäck el grupo 1 fue apagado el 30 de noviembre de 1999, y el grupo 2 el 1 de junio, de 2005.

El proceso de abandono de la energía nuclear en Suecia ha sido controvertido. Algunas personas temen que Suecia pierda su competitividad internacional. La producción de energía de las restantes plantas nucleares se ha aumentado considerablemente en los últimos años para compensar el cierre de Barsebäck. En 1998, el gobierno decidió no construir más plantas hidroeléctricas para proteger los recursos de agua.

El 25 de julio de 2006 se produjo un fallo eléctrico en el reactor número 1 de la central de Forsmark, incidente clasificado preliminarmente de nivel 2 en la escala INES (escala de 7 niveles) por la autoridad reguladora sueca SKI. Lars-Olov Höglund, ex-director de la central, afirmó que "fue pura suerte que no ocurriese una fusión del núcleo". Otros tres reactores nucleares de idéntico diseño (Forsmark II, Oskarshamns I y Oskarshamns II) fueron apagados el 4 de agosto de 2006 para llevar a cabo una investigación por el organismo regulador. La investigación dio como resultado que eran necesarios cambios en la instalación eléctrica de Forsmark-I, II y Oskarhamns-II. A fecha de 14 de septiembre de 2006 era inminente el rearranque de Oskarshamns-II, y aún no se había sido solicitado permiso para el rearranque de Oskarshamns-I.

En Suiza han realizado muchos referendums en cuanto al tema de la energía nuclear, empezando en 1979 con una iniciativa ciudadana a favor de la seguridad nuclear, la cual fue rechazada. En este país las centrales nucleares no tienen un límite de vida establecido como se ha hecho en otros países con energía nuclear.

En España en 1983 el gobierno socialista promulgó una moratoria nuclear (aún vigente) y se inició la discusión (como en el resto de Europa) sobre qué debía hacerse con la energía nuclear. En 2005 con un gobierno socialista y ante la subida imparable de los precios de los combustibles fósiles importados se reabrió el debate sobre la necesidad de la energía nuclear.

En el Debate sobre el Estado de la Nación de 2006 el Gobierno español confirmó la decisión de abandonar la energía nuclear.

En 1990 se cerró la central nuclear de Vandellós-I debido a los daños ocasionados por un incendio que se había producido el año anterior. El 30 de abril de 2006 se cerró la central nuclear de Zorita, la más antigua del país. En España quedan 8 centrales nucleares en funcionamiento.

El gobierno anunció el cierre de la central nuclear de Garoña en 2009. Su vida útil inicialmente finalizaba en el 2011, siendo esta la de construcción más antigua en España tras Zorita.

España busca ahora una ubicación para un Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos de alta actividad, que deberá estar en funcionamiento en el año 2011 (año en que deberá comenzar a albergar el combustible gastado procedente del desmantelamiento de las centrales de Vandellós, Garoña y Zorita). El municipio que acepte albergarlo recibirá 700 millones de euros, 300 puestos de trabajo en construcción y 110 durante su mantenimiento (previsto de 60 años), aparte de las compensaciones contempladas en la legislación vigente (11,5 millones de euros anuales). La fecha de presentación de solicitudes de los municipios comenzó la tercera semana de septiembre. Los 69 municipios integrados en la AMAC (Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares) solicitaron información sobre el ATC. Una noticia del diario gratuito "20 minutos" afirma que de los 9 municipios que se interesaron por la propuesta casi todos han desistido ya tras pulsar la opinión vecinal.

En 1968 se propuso construir por primera vez una planta nuclear. Debía haberse construido durante los años 70 en Carnsore Point en el Condado de Wexford. El plan preveía inicialmente una sola planta, que posteriormente fueron ampliadas hasta cuatro en el mismo lugar, pero se desistió debido a la fuerte oposición de los grupos medioambientales, e Irlanda ha continuado desde entonces sin energía nuclear. A pesar de la oposición a la energía nuclear (y al reprocesado de combustible nuclear en Sellafield) Irlanda estableció una conexión con Gran Bretaña para comprarle electricidad, la cual es en parte producto de la energía nuclear.

El 9 de julio de 1997, el Parlamento Austríaco votó por unanimidad mantener su política nacional antinuclear.

Con cifras de 2002, EDF - la mayor compañía francesa de generación y distribución de electricidad, estatal- produce alrededor del 78% de su electricidad con 58 plantas de energía nuclear. Los sectores críticos han destacado la desproporción de medios suministrados por la energía nuclear con relación a la procedente de la de otros medios - carbón y petróleo importados básicamente -, sin embargo el conjunto de la sociedad francesa acepta la energía nuclear.

La Central nuclear de Kozloduy posee seis reactores de agua presurizada con una potencia total de 3760 MWe actualmente. Cuatro son viejos reactores VVER-440 V230, considerados peligrosos, y que de acuerdo con un acuerdo de 1993 entre el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y el gobierno búlgaro debían ser cerrados a finales de 1998. Las Unidades 5 y 6 son reactores VVER-1000 más nuevos.

A principios de los 90, creció la preocupación acerca de los efectos de las plantas de energía nuclear sobre el feto humano, cuando se detectó una mayor incidencia de casos de leucemia en las proximidades de alguna de estas plantas. El efecto fue especulativo dado que otros incrementos fueron también encontrados en lugares donde no habían plantas nucleares y tampoco todas las plantas registraban incrementos en sus alrededores. Los estudios llevados a cabo por COMARE, Compete on Medical Aspects of Radiation in the Environment (Comisión sobre Aspectos Médicos de la Radiación en el Ambiente) en 2003, no encontraron ninguna evidencia de relación entre la energía nuclear y la leucemia infantil. Una encuesta de opinión llevada a cabo en 2003 en Gran Bretaña por MORI por cuenta de Greenpeace mostró un respaldo amplio a la energía eólica, con una mayoría a favor de poner fin a la energía nuclear en igualdad de costos. Recientemente, se ha producido una acalorada discusión acerca del despilfarro nuclear. Como reacción se creó en abril de 2005, bajo la Energy Act 2004, la Autoridad para el Desmantelamiento Nuclear (Nuclear Decommissioning Authority) (NDA) para garantizar que 20 emplazamientos nucleares británicos del sector público fueran desmantelados y descontaminados con seguridad y de forma que se protegiera el medio ambiente para las futuras generaciones.

En abril de 2005, los consejeros del Primer Ministro Británico Tony Blair sugirieron que la construcción de nuevas plantas de energía nuclear sería el mejor modo para cumplir con los objetivos nacionales de reducción de las emisiones de gases responsables del calentamiento global. El gobierno tiene un objetivo a corto plazo para recortar por debajo del 20% los niveles de 1997 y un recorte más ambicioso del 60% para 2050. Los críticos a la energía nuclear dicen que esta medida no ayudará a cumplir el objetivo de 2010, debido al largo periodo de tiempo necesario para planificar, construir e instalar tales plantas de energía. No obstante, los que respaldan la idea dicen que la energía nuclear ayudará a cumplir el recorte del 60% para el 2050.

En 2003 se cierra su única planta nuclear, ubicada en Krško, decidiéndose no construir nuevas plantas.

El Parlamento de Finlandia votó el 24 de mayo de 2002 construir su quinta planta de energía nuclear. Como razones se dieron motivaciones económicas, de seguridad energética y ambientales (política climática). Mientras que la generación de energía hidroeléctrica se ve recortada en años de sequía, la energía nuclear suminista volúmenes de energía constantes. Con una demanda creciente (las proyecciones apuntan a la necesidad de 7500 MW de capacidad adicional para 2030) y la necesidad de asegurar un suministro económico fiable para el largo plazo, varios estudios muestran que la energía nuclear es la opción más barata para Finlandia.

Los Verdes abandonaron el gobierno como reacción a esta decisión, con la dimisión del Ministro de Medio Ambiente, Satu Hassi. Otras fuentes ven en la construcción un subsidio encubierto para la poderosa industria papelera finesa, que es una voraz consumidora de energía eléctrica.

El voto se consideró muy significativo en lo que supone la construcción, después de más de una década, de una nueva central nuclear en Europa Occidental. La compañía eléctrica TVO, que pretende explotar el nuevo reactor, consiguió imponer condiciones extremadamente favorables en la construcción del reactor, debido a su importancia estratégica para la industria nuclear: la feroz competencia entre los fabricantes hizo que el precio del proyecto descendiera a 3200 millones de euros (aunque este precio todavía excedía en 700 millones de euros el coste máximo previsto durante el debate político). Areva, la compañía pública francesa que construirá el nuevo reactor, planea actualmente construir uno similar en Francia, aunque su coste será un 25% más alto que el acordado para Finlandia. Otro hecho a tener en cuenta es que TVO y Areva establecieron un contrato de precio fijo, lo cual implica que si los costes totales exceden los 3200 millones de euros (algo bastante probable dado el nuevo diseño, los ambiciosos plazos y el retraso ya acumulado de 18 meses), Areva deberá cubrir los costes adicionales. Esta y otras razones han llevado a que la Comisión Europea esté investigando la existencia de ayudas estatales ilegales en la financiación del nuevo reactor, según la denuncia de la Federación Europea de Energías Renovables.

A pesar de todas estas ventajas para la compañía TVO, Standard & Poor's modificó la calificación crediticia de TVO de "estable" a "negativa", después de que se anunciara la decisión de construir el nuevo reactor. Según el analista crediticio Andreas Zsiga, de Standard & Poor's, esto "refleja el creciente riesgo financiero y comercial que puede producirse si TVO decide seguir adelante".

Los grupos ecologistas fineses han establecido una página web para suministrar información sobre la construcción de este reactor nuclear: (en inglés)www.olkiluoto.info.

Se han hecho planes para incrementar el número de reactores en funcionamiento de veintinueve a cincuenta y nueve, financiados con la ayuda de préstamos de la Unión Europea. Los viejos reactores serán mantenidos y actualizados, incluidas las unidades RBMK similares al reactor de Chernobyl. En agosto de 2005, Rusia y Finlandia, acordaron la exportación de energía nuclear desde Finlandia hacia Rusia. China y Rusia acordaron estrechar la cooperación en la construcción de plantas nucleares en octubre de 2005.

Nueva Zelanda promulgó en 1987 la New Zealand Nuclear Free Zone, Disarmament, and Arms Control Act (Acta de 1987 de Zona Libre Nuclear, Desarme y Control de Armas), que prohíbe el estacinamiento de armamento nuclear en el territorio de Nueva Zelanda y la entrada en aguas de Nueva Zelanda de embarcaciones con armamento o propulsión nuclear. Esta Acta del Parlamento, no obstante, no prohíbe la construcción de plantas de energía nuclear.

En Australia no hay ninguna planta nuclear. Australia tiene unas reservas de carbón muy extensas y de bajo costo de extracción, y considerables reservas de gas natural. La mayoría de la opinión política se opone a la energía nuclear doméstica tanto por motivos medioambientales como económicos. Sin embargo, un número de destacados políticos ha empezado a invocar la energía nuclear como un medio asequible de reducir las emisiones contaminantes y tal vez facilitar la instalación de plantas desalinizadoras a gran escala.

China e India están actualmente construyendo nuevas plantas de energía nuclear.

En Taiwán, el petróleo supone el 48% del total de consumo energético. Le sigue el carbón con un 34%, y, a continuación, la energía nuclear con un 9%, el gas natural con un 8% y la energía hidráulica (por debajo del 2%). La energía nuclear es objeto de controversia y la privatización del mercado energético (con Taipower que es una compañía estatal), que fue inicialmente prevista para 2001, fue pospuesta en el 2002 hasta el 2006. Taipower tiene una capacidad instalada de 31.915 MW, de los cuales el 69% correspondían a térmicas, 16% a nucleares y 14% a hidráulicas. A principios del 2000, fue elegido el gobierno del Partido Progresista Democrático, con las promesas de aprobar para el futuro únicamente proyectos de energía de gas natural licuado, y de incrementar la participación del gas natural licuado en la generación de la energía de Taiwan hasta alcanzar alrededor de la tercera parte del total para 2010. Se intentó detener la construcción en marcha de la planta nuclear de Kungliao de 2.700 MW, pero un tribunal falló que la construcción no podía ser interrumpida.

En Japón, según la situación al año 2005, 55 reactores generan el 30% de su electricidad. El 80% de su energía procede de la importación. Desde 1973 la energía nuclear ha constituido una prioridad estratégica nacional.

Con datos al año 2005, Corea del Sur tiene 18 reactores de energía nuclear operativos, y dos más en construcción y previstos para su inaugración en el 2004. Lentamente, la energía renovable, principalmente hidroeléctrica, va ganando cuota de participación.

En Corea del Norte, dos reactores de agua presurizada, en Kumho, estaban en construcción, la cual fue suspendida en noviembre de 2003. El 19 de septiembre de 2005 se comprometió a suspender la construcción de armas nucleares y a permitir las inspecciones internacionales a cambio de ayudas en el sector energético, las cuales incluirían uno o más reactores de agua ligera (El acuerdo decía: "Las otras partes expresaron su respeto y acordaron debatir en el momento adecuado los temas para el suministro de reactor/es de agua ligera").

Irán tiene dos plantas de energía nuclear en construcción y, como cualquier otro país, el derecho legal al enriquecer uranio con fines pacíficos de acuerdo con el Tratado para la No Proliferación de Armas Nucleares. A partir de 2005 los Estados Unidos y la Unión Europea comenzaron a denunciar que el Tratado había sido vulnerado por el programa nuclear secreto que fue descubierto en 2002. Irán afirma que la energía nuclear es necesaria para una población en expansión que ha más que duplicado su número en los últimos veinte años, así como para su creciente industrialización. El país importa de forma habitual gasolina y electricidad, y la combustión en grandes cantidades de petróleo fósil daña de forma drástica el medio ambiente iraní. Irán cuestiona que no se le permita la diversificación de sus fuentes de energía, especialmente cuando existe el temor de que sus campos petrolíferos pudieran estar agotándose. Además, reivindica que su petróleo debiera utilizarse para obtener productos de alto valor, y no simplemente en la conversión en electricidad. Irán también expone cuestiones financieras, reclamando que el desarrollo del exceso de capacidad en su industria petrolera podría costar 40 mil millones de dólares, sólo para el pago de las plantas energéticas. La dotación de elementos para energía nuclear costaría sólo una parte de esta cifra, si se tiene en consideración sus abundantes recursos accesibles de mineral de uranio.

En julio de 2000, el gobierno de Turquía decidió no construir una controvertida planta nuclear en Akkuyu.

En los Estados Unidos, la explotación se inició cuando el Presidente Dwight D. Eisenhower inauguró la central nuclear de Shippingport el 26 de mayo de 1958 como parte de su programa Átomos para la Paz. El Reactor de Shippingport fue la primera planta de energía nuclear construida en los Estados Unidos.

En 2004 en los Estados Unidos, había 69 reactores comerciales de agua presurizada y 35 de vapor de agua con unidades autorizadas a funcionar en total, 104 produciendo un total de 97.400 MW, que, aproximadamente, representa el 20% del total de consumo eléctrico nacional. Los Estados Unidos son el mayor proveedor mundial comercial de energía nuclear.

Varias plantas nucleares de Estados Unidos se han cerrado con antelación a sus vidas previstas de funcionamiento, incluyendo las plantas de Rancho Seco en 1989 en California, San Onofre Unit 1 en 1992 en California (las unidades 2 y 3 siguen funcionando), Zion en 1998 en Illinois y Trojan en 1992 en Oregon. No obstante, un gran número de plantas han recibido recientemente una prórroga de 20 años para sus períodos de vigencia autorizados.

En los EE.UU., con datos de 2005, ninguna planta nuclear ha sido encargada sin la subsiguiente cancelación durante veinte años. Sin embargo, el 22 de septiembre de 2005 se anunció que dos nuevos emplazamientos habían sido seleccionados para recibir nuevos reactores de energía (con exclusión del nuevo reactor programado para INL) - ver Programa de Energía Nuclear 2010, y otros dos equipamientos tenían planes para nuevos reactores. También había una instalación para un permiso anterior en Exelon's Clinton Nuclear en Clinton, Illinois para instalar otro reactor así como un rearranque de un reactor en la planta nuclear de la Tennessee Valley Authority Browns Ferry.

No se ha previsto la construcción de una nueva planta nuclear, solo ha habido propuestas de parte de la CFE (Comisión Federal de Electricidad). Lo que si se tiene previsto es que la planta nuclear en Laguna Verde en Veracruz al terminar su vida productiva sea cerrada.

En Argentina existen dos plantas de energía nuclear, en la localidades de Atucha, Provincia de Buenos Aires, y de Embalse, Provincia de Córdoba. Se encuentra en avanzado estado de construcción una tercera planta en Atucha.

En Brasil, la energía nuclear, producida por dos reactores en la Angra, proporciona alrededor del 4% de la electricidad del país - en torno a 13.000 GWh por año.

Informaciones periodísticas (I semestre 2006) señalan que ambos países están considerando concluir las centrales que estaban con su cronograma de construcción desacelerado.

En África la Unión Sudafricana es el único país con plantas de energía nuclear. Tiene una planta en Koeberg.

Varios países, en su mayoría europeos, se plantearon el abandono del uso de la energía nuclear a partir de 1987. Austria (1978), Suecia (1980) e Italia (1987) votaron en referéndum la oposición o el abandono de la energía nuclear. Entre los países que no tienen plantas nucleares y han prohibido la construcción de nuevas plantas se incluyen Australia, Austria, Dinamarca, Grecia, Irlanda y Noruega (este último tiene dos reactores de investigación). Polonia detuvo la construcción de un reactor. Bélgica, Alemania, Holanda, España y Suecia decidieron no construir nuevos reactores o tienen intenciones de abandonar la energía nuclear, aunque en su mayoría todavía dependen en mayor o menor medida de ella. Suiza tuvo una moratoria para el cese de construcción de plantas nucleares durante 10 años, pero en referéndum en 2003 se decidió no renovarla.

El parlamento de Finlandia aprobó en 2002 la construcción de una quinta central nuclear. Esta fue la primera decisión tomada en este sentido en una década en Europa Occidental.

Si los países abandonan la energía nuclear, deberán encontrar alternativas para la generación de energía, si no desean depender de la importación de combustibles fósiles (en su mayoría procedentes de países inestables políticamente). Por esta razón, las discusiones de un futuro abandono suelen estar ligadas a discusiones sobre el desarrollo de las energías renovables. Entre las alternativas a la energía nuclear más discutidas se encuentran la hidroeléctrica, la energía eólica, la energía solar y la biomasa. También los combustibles fósiles podrían ser considerados si la tecnología existente fuera mejorada para no producir efectos contaminantes.

Al principio



Sector eléctrico en México

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El sector eléctrico en México se considera estratégico para la soberanía nacional. Por lo tanto, hay ciertas limitaciones para la participación privada y se permite a las empresas extranjeras operar en el país sólo a través de contratos de servicio específicos. Según establece la Constitución, el sector eléctrico es de propiedad federal y es la Comisión Federal de Electricidad (CFE) quien controla esencialmente todo el sector. Los intentos de reformar el sector se han enfrentado tradicionalmente a una gran resistencia política y social en México, donde los subsidios para consumidores residenciales absorben considerables recursos fiscales.

El sector eléctrico en México se basa en gran medida en fuentes térmicas (74% de la capacidad instalada total), seguido por la generación hidroeléctrica (22%). Aunque la explotación de recursos solares, eólicos y biomasa cuentan con un gran potencial, la energía geotérmica es el único recurso renovable (excluyendo la hidroeléctrica) con una contribución considerable a la matriz de energía (2% de la capacidad de generación total). Los planes de expansión para el período 2006-2015 suponen la incorporación de unos 24.000 MW de nueva capacidad de generación, con un predominio de ciclos combinados.

La generación total ese año fue de 223,6 TWh, con 78,6% provenientes de fuentes térmicas convencionales, 13,6% de fuentes hidroeléctricas, 4,9% de energía nuclear y 3% de fuentes geotérmicas.

El programa de expansión contemplado por la SENER para el período 2006-2015 incluye la incorporación de 23.933 MW para el servicio público: 23.545 MW para CFE (Comisión Federal de Electricidad) y 448 MW para LFC (Luz y Fuerza del Centro). El autosuministro y la cogeneración también sumarán otros 619 MW de capacidad nueva. La capacidad instalada total en 2015 se estima que será de 66.599 MW. El 51,4% de la capacidad adicional serán ciclos combinados y un 9,6% será producción termoeléctrica. También es importante observar que el gas natural proporcionará el 61,1% del combustible necesario.

El comercio exterior de electricidad se realiza a través de nueve interconexiones entre Estados Unidos y México y una interconexión con Belice. Estas conexiones se han utilizado principalmente para importar y exportar electricidad en casos de emergencia.

En 2003, México importó 0,39 TWh de electricidad mientras que exportó 1,07 TWh.

El consumo de electricidad en 2005 fue de 191,3 TWh, que corresponde a 1.801 kWh per cápita.

La demanda de electricidad ha crecido de forma constante durante la última década y la Secretaría de Energía (SENER) prevé que dicho consumo crecerá un 4,8% al año durante los próximos 10 años, llegando a 304,7 TWh en 2015. Para el año 2030, se estima que la generación alcanzará los 505 TWh, con un 59% de electricidad generada con gas, 19% con carbón, 10% con petróleo, 7% hidroeléctrica y 3% a partir de energías nuevas y renovables. El porcentaje de energía nuclear bajará del 5% en 2002 al 2% en 2030. El mayor aumento de demanda se producirá en el Nordeste, Baja California y en la Península de Yucatán debido al incremento en fabricación e industria.

La cobertura total de electricidad en México es del 97% (2006), representa casi el 100% en áreas urbanas y cerca del 95% en las rurales.

En 2005, la cantidad media de interrupciones por cliente fue de 2.2, mientras que la duración de las interrupciones por cliente fue de 4.53 horas.

Las pérdidas en distribución en 2005 fueron del 15%, el porcentaje más alto desde 1995.

La Secretaría de Energía (SENER) está a cargo de la definición de las políticas energéticas del país dentro del marco definido por la Constitución. La Comisión Reguladora de Energía (CRE) es, desde 1995, la principal agencia reguladora de energía del sector eléctrico y de gas. Sin embargo, las atribuciones de la CRE son limitadas ya que la CFE (Comisión Federal de Electricidad) y LFC (Luz y Fuerza del Centro) se encuentran fuera de su ámbito.

El sector de generación se abrió a la participación privada en 1992. Sin embargo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa pública de servicios, todavía es el principal actor de este sector con dos tercios de capacidad instalada. Los productores independientes de energía (PIE) controlan 9,3 GW de la capacidad de generación del país pero tienen que vender toda su producción a la CFE ya que no tienen permiso para vender directamente a los usuarios. Por lo tanto, existe un monopolio de comercialización controlado por la CFE.

La CFE tiene el monopolio en transmisión y distribución de electricidad, excepto en la Ciudad de México y en algunas otras municipalidades donde otra empresa pública, Luz y Fuerza del Centro (LFC) controla el monopolio de las actividades de distribución. La CFE opera la red nacional de transmisión, compuesta por 43.452 km de líneas de alto voltaje, 45.061 km de líneas de medio voltaje y 595.457 km de líneas de distribución de bajo voltaje, a través de uno de sus departamentos, el Centro Nacional de Control de la Energía (CENACE).

Los dos principales organismos gubernamentales a cargo del desarrollo de recursos de energía renovable son SEMARNAT y SENER. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SEMARNAT) tiene la responsabilidad de fijar las políticas ambientales y de preservar los recursos renovables y no renovables, mientras que SENER define la política energética nacional. CONAE, la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía, es responsable de promover el ahorro de energía y la eficiencia energética. Finalmente, SEDESOL, la Secretaría de Desarrollo Social, incluye la promoción y uso de energía renovable en algunos de sus proyectos.

En diciembre de 2005, una iniciativa legislativa para una LAFRE (Ley para el Aprovechamiento de las Fuentes Renovables de Energía) fue aprobada por la Cámara de Diputados. Esta ley establece como objetivo para 2012 la participación de un 8% de energías renovables en el total de generación eléctrica, sin incluir las grandes hidroeléctricas. La SENER estaría a cargo de la elaboración y ejecución del programa para la explotación de recursos de energía renovable. Finalmente, la ley estableció que al menos el 20% de los recursos del FIDTER (Fondo de Investigación y Desarrollo Tecnológico de las Energías Renovables) se utilizarían para evaluar el potencial de energía renovable en México.

Aproximadamente el 21% de la electricidad producida en México proviene de recursos hidroeléctricos. La mayor planta hidroeléctrica de México es Manuel Moreno Torres, en Chicoasén, Chiapas, con 2.300 MW. Ésta es la cuarta planta de energía hidroeléctrica más productiva del mundo. La planta hidroeléctrica El Cajón, con 750 MW, que se encuentra ubicada en Nayarit y que comenzó a funcionar en noviembre de 2006, es el último proyecto de gran envergadura finalizado.

En 2005 había 6 plantas minihidroeléctricas privadas que sumaban un total de 40 MW; y 139 MW en desarrollo entre otras 9 plantas nuevas. El país tiene un importante potencial minihidroeléctrico estimado en 3.200 MW (en los estados de Chiapas, Veracruz, Puebla y Tabasco).

La SENER estima una inversión necesaria de 2.908 millones US$ en energía hidroeléctrica durante el período 2006-2015 para llevar adelante los planes de expansión eléctrica.

La producción de energía eólica todavía es muy limitada en México aunque se estima que el potencial del país se encuentra por encima de 40.000 MW. La CFE cuenta con dos plantas eólicas en funcionamiento, La Venta y Guerrero Negro, que tienen una capacidad combinada de 3 MW. El potencial eólico en el estado de Oaxaca es de 33.200 MWe. Otros estados con potencial eólico son Zacatecas, Hidalgo y Baja California.

Se calcula que la inversión pública en energía eólica para el período 2006-2015 será de 791 millones US$.

El potencial solar de México es el tercero más grande del mundo. Se estima que el potencial solar bruto del país es de 5 kWh/m2 diarios, que corresponde a 50 veces la generación eléctrica nacional. En 2005 había 328.000 m2 de paneles de energía solar térmica y 115.000 m2 de módulos de energía solar PV (fotovoltaico) instalados en México. Se espera que la capacidad instalada en 2013 sea de 25 MW, con una generación de 14 GWh al año.

México tiene un gran potencial geotérmico debido a su intensa actividad tectónica y volcánica. Ocupa el tercer lugar en la escala mundial de producción de energía geotérmica. En 2006, la capacidad geotérmica instalada era de 980 MW y la producción total fue de 6,71 TWh. Existen cuatro campos geotérmicos actualmente en funcionamiento: Cerro Prieto, Los Azufres, Los Humeros y Las Tres Vírgenes. El potencial estimado es de 217 MW para los campos que producen activamente y de 1.500 MW para los campos aún no desarrollados.

México también cuenta con un gran potencial para producir energía a partir de biomasa. Se estima que, teniendo en cuenta los residuos agrícolas y forestales con potencial energético y los residuos sólidos urbanos de las diez principales ciudades, el país tiene una capacidad potencial de 803 MW y podría generar 4.507 MWh al año.

El sector eléctrico en México atravesó su primer proceso serio de reorganización durante los años 30, bajo el mandato del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Se creó el Código Eléctrico Nacional y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), una empresa pública recién creada y financiada por el estado, pasó a dominar toda la inversión en capacidad nueva. Más tarde, en 1960, una reforma constitucional nacionalizó la industria eléctrica y le otorgó formalmente al gobierno la “responsabilidad” exclusiva en la generación, transmisión, transformación y distribución de electricidad. Durante esa década, el gobierno también creó la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC) para suministrar electricidad a la Ciudad de México y a los estados vecinos. Durante los años 60 y 70, México alienó la inversión privada y decidió impedir que las fuerzas del mercado participaran en el sistema energético. Además, el aumento en los precios del petróleo durante los años 70 generó ingresos extraordinarios en un México rico en petróleo, lo que permitió al país mantener importantes subsidios para la generación de electricidad. A finales de los 80 y principios de los 90, el gobierno mexicano llevó a cabo reformas de mercado en varios sectores económicos, incluida la electricidad. En 1992, el presidente Carlos Salinas reformó la ley de electricidad, estableciendo que la producción privada de electricidad no era un servicio público. Esta modificación, que permitió la participación privada en la generación, fue, y todavía es, discutida por inconstitucional (en 2002, la Corte Suprema de México dictaminó que la ley de 1992 podría ser inconstitucional). La Comisión Reguladora de Energía (CRE) fue creada en 1993 como un organismo autónomo encargado de regular las industrias de gas natural y electricidad. Sin embargo, sus funciones sólo están relacionadas con los productores privados de energía (por ejemplo, concesión de permisos, arbitraje, estudios de tarifas) y no abarcan a la CFE ni a LFC. Hasta la fecha, las funciones de la CRE se han centrado principalmente en el sector de gas y no tanto en la electricidad.

Los intentos del presidente Ernesto Zedillo a finales de los 90, del Partido Acción Nacional (PAN) en 2000 y, más recientemente, del ex presidente Vicente Fox de llevar adelante una reforma integral del sector eléctrico en México han encontrado una fuerte resistencia política. En 1999, el presidente Zedillo envió un proyecto ambicioso al Congreso solicitando un cambio en la Constitución para permitir una desagregación del sector, que incluía la creación de empresas de distribución con contratos de concesión de tres años. También se venderían las plantas generadoras existentes, salvo las plantas nucleares e hidroeléctricas. En 2001, el presidente Fox firmó un decreto de reforma que hubiera permitido a los productores independientes de energía vender directamente a clientes industriales y también permitiría la venta de energía privada a la CFE con contratos a largo plazo sin licitación pública. Entre otros temas, el decreto también especificaba que la electricidad no es un servicio público de interés general sino un servicio comercial. Ambos intentos de reforma fracasaron, debido a la alegación de que la electricidad y, en forma más amplia, el sector eléctrico son estratégicos para la soberanía nacional. Según establece la Constitución, el sector eléctrico sigue siendo propiedad federal; y es la Comisión Federal de Electricidad (CFE) quien esencialmente controla todo el sector.

Entre las distintas propuestas de reforma institucional para el sector eléctrico, las principales son la creación de la Ley Fundamental de la CFE (Comisión Federal de Electricidad), la modificación del funcionamiento de esta empresa y la ampliación de las competencias de la CRE (Comisión Reguladora de Electricidad). También es importante la promoción de la producción privada independiente de energía y la discusión sobre la función del Pidiregas (véase Financiación más adelante) en la financiación de grandes proyectos.

Durante la última década, las tarifas medias de electricidad en México se han mantenido por debajo del costo, con la finalidad de mantener la estabilidad macroeconómica y social. Para todas las tarifas, un grupo conformado por la CFE (Comisión Federal de Electricidad), LFC (Luz y Fuerza del Centro), SHCP ("Secretaría de Hacienda y Crédito Público"), SENER (Secretaría de Energía), CRE (Comisión Reguladora de Energía) y CNA (Comisión Nacional del Agua) se reúnen regularmente y una vez al año preparan una propuesta de tarifas para el año siguiente. Las tarifas las aprueba la SHCP y no el ente regulador del sector energético.

Para los sectores industrial y comercial, el suministro eléctrico se cobra según un costo racional para grandes empresas. Por consiguiente, éstas no reciben subsidios del gobierno, mientras que los subsidios para empresas pequeñas son relativamente reducidos. Por otro lado, los clientes agrícolas y residenciales tradicionalmente han recibido grandes subsidios ya que la electricidad que consumen tiene un precio considerablemente bajo. Los amplios subsidios han contribuido a un rápido crecimiento de la demanda. En el año 2000, la tarifa residencial media cubría sólo el 43% de los costos, mientras que la tarifa media para uso agrícola cubría el 31%. El total de subsidios representó el 46% de las ventas totales de electricidad. Además, los subsidios residenciales fueron recibidos principalmente por clases con ingresos medios y altos ya que el monto del subsidio aumenta con el consumo.

En el año 2002, una reestructuración de las tarifas residenciales aumentó considerablemente las tarifas inframarginales que pagaban los consumidores medios y, especialmente, grandes de electricidad. Actualmente, los programas de facturación varían según la temperatura, estación o nivel de consumo. A pesar de esta reforma, la relación precio/costo seguía por debajo del 40% en 2002, inclusive después del aumento del 21% en el precio a raíz de la reforma. Además, el porcentaje de subsidios dirigidos a la población no pobre siguió siendo elevado, aproximadamente el 64%. Las tarifas agrícolas también se modificaron en 2003, cuando se estableció un precio fijo por kWh. Estas nuevas tarifas buscaban cargar precios más elevados por el uso en exceso de energía.

Las bajas tarifas, junto con las ineficiencias de LFC, absorben una gran cantidad de recursos fiscales (2002: 1% del PIB, 54% de los ingresos totales por electricidad y 165% de las inversiones totales en electricidad).

La inversión necesaria para llevar adelante el plan de expansión 2006-2015 asciende a 609.000 millones MXN (57.000 millones US$). El desglose de la inversión es el siguiente: 39,7% para generación, 19,3% para transmisión, 23,6% para distribución, 16,2% para obras importantes de mantenimiento y 1,3% para otras necesidades.

Del total necesario, 36,3% corresponde a OPF (obras públicas financiadas), 8,8% a productores independientes de energía, 46,7% a obras presupuestadas y el restante 8,2% a esquemas financieros pendientes de definición. En términos generales, los recursos privados representan el 53% de la inversión total.

En 1995-1996, el gobierno mexicano creó Pidiregas ("Proyectos de Inversión Diferida en el Registro del Gasto") para financiar proyectos a largo plazo de infraestructura productiva. Debido a restricciones presupuestarias, el gobierno se dio cuenta de que no podía proporcionar todos los recursos necesarios y decidió complementar los esfuerzos del sector público con Pidiregas, un esquema diferido de financiación. Este mecanismo, que sólo se aplicaba a inversiones realizadas por PEMEX (Petróleos Mexicanos) y la CFE, tenía como objetivo crear las condiciones para la introducción de iniciativas privadas en la exploración de hidrocarburos y en la generación de electricidad. Pidiregas se ha ampliado y también ha crecido cuanto a montos (PEMEX los utiliza para montos cuatro veces mayores a los de CFE), aunque el motivo original de su existencia haya desaparecido.

Siguiendo un esquema de financiación de proyectos, para que un proyecto se pueda ejecutar de acuerdo con Pidiregas, los recursos que genera por la venta de bienes y servicios deben ser suficientes para cubrir las obligaciones financieras contraídas. Los proyectos se pagan con los ingresos generados durante su funcionamiento y necesitan la firma de un contrato en el cual se compromete un producto u obra. El Estado asume el riesgo ya que PEMEX o CFE firman el contrato como garante, mientras que los inversores recuperan sus inversiones en el plazo acordado. Por consiguiente, Pidiregas no puede ser considerado como una genuina inversión privada ya que, con la participación real del sector privado, las empresas tomarían decisiones de inversión y asumirían el riesgo total. La viabilidad del programa ha sido cuestionada ya que su efecto en el presupuesto público es similar a la emisión de deuda pública. Además, hasta 2006, el esquema Pidiregas generó perdidas.

Desde 1995, los estados y las municipalidades tienen la responsabilidad de la planificación y financiación de la extensión de la red y del suministro fuera de ella. Una gran parte de la inversión se financia a través del FAIS (Fondo de aportaciones para la Infraestructura Social). La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y SEDESOL (Secretaría de Desarrollo Social) también financian un porcentaje importante de la extensión de la red. Una vez que se construye un sistema determinado, sus activos y la responsabilidad operativa y financiera se trasladan a la CFE.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), creada en el año 2000 a partir de la anterior SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca) tiene la responsabilidad sobre el medio ambiente en México.

La SEMARNAT fue una de las agencias gubernamentales dentro de la Comisión Intersectorial para el Cambio Climático que elaboró la Estrategia de cambio climático de México.

Las emisiones de GEI del sector eléctrico en 2004 fueron de 114 Tm de CO2|CO2e, que representó el 31% del total de emisiones por la combustión de combustible fósil. Los pronósticos para el año 2014 estiman que las emisiones por generación de electricidad se incrementarán hasta 160 Tm de CO2|CO2e, 32% del total.

Actualmente (julio de 2007), en México existen 32 proyectos MDL registrados relacionados con la energía. En la siguiente tabla se resumen los proyectos y las reducciones de emisión relacionadas.

Actualmente, el Banco Mundial está aportando fondos y asistencia a través de varios proyectos relacionados con el sector energético en México.

Actualmente se encuentran en implantación dos proyectos energéticos financiados por el BID en México.

Al principio



Política sobre Energía Nuclear

Estado de la política nuclear actual en el mundo.Verde oscuro: países con reactores nucleares en funcionamiento y otros en construcción.Verde claro: países construyendo su primer reactor.Amarillo oscuro: países que están considerando hoy en día la construcción de nuevos reactores.Amarillo claro: países que están considerando construir su primer reactor.Azul oscuro: países que poseen reactores pero no están considerando cambios en su política actual.Azul claro: países que están considerando en la actualidad el desmantelamiento.Rojo: países que han desmantelado todos sus reactores.

La Política sobre energía nuclear, tanto a nivel nacional como internacional, afecta a todos los aspectos de la energía nuclear, tales como la minería, el enriquecimiento y almacenaje del material nuclear, la gestión del combustible gastado, la generación eléctrica mediante reactores nucleares, y el reprocesamiento del combustible nuclear.

Una política sobre energía nuclear implica regular el uso de la energía y las normas que tienen que ver con el ciclo del combustible nuclear. Otras medidas son las normas de eficiencia, las regulaciones de seguridad, los estándares de emisiones, la política fiscal y la legislación sobre la comercialización de la energía, el transporte de los residuos nucleares y de los materiales contaminados así como su almacenamiento. Los gobiernos podrían subvencionar la energía nuclear y suscribir tratados internacionales y acuerdos de comercio sobre la importación y exportación de la tecnología nuclear, electricidad, residuos nucleares, y uranio.

Un tema íntimamente relacionado es la tecnología de armamento nuclear, donde las aspiraciones militares de cada país pueden actuar como un factor de consideración de las decisiones políticas energéticas. El miedo a la proliferación nuclear influencia algunas de las políticas internacionales sobre energía nuclear.

La capacidad nuclear instalada creció de una forma relativamente rápida desde los años 50, pero desde los 80 esa capacidad creció de una forma más lenta, alcanzando un total de 366 GW en el 2005, principalmente debido a la expansión de la energía nuclear en China.. Entre 1970 y 1990 había más de 50 GW en construcción (el pico se dio entre finales de los 70 y principios de los 80 con aproximadamente 150 GW).

Las centrales nucleares, sin embargo, no generan de forma directa gases de efecto invernadero, por lo que algunos gobiernos han retomado la energía nuclear como parte de sus estrategias para abordar el calentamiento global y el cambio climático.

En 1999 los países que más utilizaban la energía nuclear era Francia (con un 75% de su electricidad generada en plantas de generación nuclear), Lituania (73%), Bélgica (58%), Bulgaria, Eslovaquia, Suecia (47%), Ucrania (44%) y Corea del sur (43%). El mayor productor de este tipo de energía eran los Estados Unidos con el 28% de la capacidad mundial, seguido por Francia (18%) y Japón (12%) . En el año 2000 había 438 centrales nucleares de generación comerciales en el mundo, con una capacidad total instalada de unos 352 GW.

Según el OIEA se proyecta un incremento en la producción eléctrica mediante energía nuclear de un 17% para el 2020. Para ello prevé que se instalen 60 nuevas centrales en los próximos 15 años .

Se denomina abandono de la energía nuclear a la discontinuación del uso de la energía nuclear para la producción de electricidad. Generalmente se inicia debido a la preocupación por la energía nuclear, y suele incluir el apagado de las centrales nucleares a la vez que se promocionan otros combustibles o energías alternativas. En la década de los 80, un movimiento popular en contra de la energía nuclear gano fuerza en el mundo occidental, basándose en el miedo de un posible accidente nuclear y los miedos a las radiaciones. El accidente de 1979 en Three Mile Island y el Accidente de Chernóbil de 1986 jugaron un rol definitivo en la detención de la construcción de nuevas centrales y el comienzo del abandono de la energía nuclear en varios países.

Después de un periodo de declive en el uso de la tecnología nuclear, tras los accidentes de Three Mile Island y Chernobyl, en los últimos tiempos se ha dado un mayor y renovado interés por la energía nuclear. Algunos políticos han regresado a la "opción nuclear" debido a que la ven, de forma potencial, como una forma de controlar las reservas de petróleo mundiales y el calentamiento global, ya que emiten menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles.

La decisión en 2002 en el parlamento de Finlandia de conceder una licencia para la construcción de su quinta central nuclear se contempló como un punto muy significativo, debido a que fue la primera decisión de construir una nueva central nuclear en Europa occidental después de más de una década. Tras la decisión de Finlandia, algunos otros países anunciuaron su intención de considerar la construcción de nuevos reactores nucleares.

Para algunos países la energía nuclear aporta independencia energética. En caso de abandono de la energía nuclear se necesitarán alternativas para la generación energética si no se quiere depender de las importaciones. Como dicen los franceses: "No tenemos carbón, no tenemos petróleo, no tenemos gas, no tenemos elección." Por consiguiente, la discusión del futuro de la energía nuclear está estrechamente ligada con la discusión dobre la seguridad energética y el uso de un mix de energías que incluya el desarrollo de las energías renovables. Las alternativas más discutidas a la energía nuclear incluyen la hidroelectricidad, la energía fósil, la energía solar y la biomasa. Una encuesta pública de amplio alcance realizado en la Unión Europea entre mayo y junio de 2006 concluyó que los ciudadanos europeos percibían el uso de energías renovables como la gran promesa de futuro, pero a pesar de la oposición mayoritaria, la energía nuclear también tenía su lugar en el mix futuro de energía.

Los embargos han afectado poco a la energía nuclear, y el uranio se extrae de países estables, que incluyen a Australia y Canadá. Además la energía nuclear tiene una alta tasa de retorno energético sobre la inversión efectuada (TRE). Utilizando los análisis de ciclo de vida, se necesitan de 4 a 5 meses de producción energética de la central nuclear para devolver completamente la inversión energética inicial.

Los políticos deben buscar el equilibrio en sus decisiones de forma que abarquen todos los aspectos que tienen que ver con la energía nuclear. Estos deben incluir los Residuos radioactivos en periodo indefinido, el potencial de contaminación radiactiva grave debido a accidentes o sabotajes y la posibilidad de que su uso por parte de ciertos países pueden llevar a una proliferación nuclear.

Los defensores de este tipo de energía, incluidos algunos gobiernos, proclaman que esos riesgos son pequeños y que aun pueden ser menores con las nuevas tecnologías. Así se hace notar que Francia y todas las economías industrializadas de Asia contemplan la energía nuclear como una estrategia económica clave, que los registros de seguridad ya son buenos cuando se comparan con otras formas de energía, que emite mucha menos contaminación que la energía térmica de combustión de carbón, y que la energía nuclear es un tipo de energía sostenible o incluso renovable.

Por el contrario, sus detractores, que también incluye los gobiernos de algunas naciones y muchas organizaciones ecologistas, proclaman que la energía nuclear es una opción antieconómica, imperfecta y potencialmente peligrosa y no están de acuerdo en que sus costes y riesgos puedan reducirse con el uso de nuevas tecnologías. Así dicen que Alemania y Australia comercializan energía renovable y [[eficiencia energética.

El día 31 de julio de 2007, el papa Benedicto XVI en su mensaje sobre el 50 aniversario de la fundación del OIEA, hizo hincapié en el creciente uso pacífico de la energía nuclear para la propoción del desarrollo del mundo de los pobres. "La Santa Sede, aprobando absolutamente los objetivos del OIEA, ha sido miembro desde la fundación del organismo y continúa apoyando su actividad".

Desde 1995 Argelia opera reactores de investigación en Draria y Ain Ouessara. Firmó los acuerdos de cooperación nuclear con Rusia en enero de 2007 y con los EE.UU. en junio de 2007. Argelia también ha debatido sobre cooperación nuclear con Francia.

Se propusieron dos centrales nucleares: una de 150 MWe en 1964 y una de 600 MWe en 1974. En 1976 se estableció la Autoridad de Centrales Nucleares (NPPA), y en 1983 se seleccionó el emplazamiento El Dabaa, en la costa mediterránea. Los planes nucleares en Egipto se congelaron tras el accidente de Chernobyl. En 2006, Egipto anunció que reactivaría su programa de energía nuclear civil, en los siguientes 10 años para construir una central nuclear de 1000 MWe en El Dabaa. Se calcula que costará 1.500 millones de dólares y se construirá con la participación de inversores extranjeros.

En abril de 2007 el gobierno de Gana anunció que planeaba la introducción de la energía nuclear en el país para evitar la crisis energética. En él opera un pequeño reactor de investigación chino desde 1994.

En 2006 Libia y Francia firmaron un acuerdo sobre los usos pacíficos de la energía atómica y, en julio de 2007, firmaron un memorandum de entendimiento relativo a la construcción de una central nuclear de tamaño mediano con un reactor de Areva para la desalación de agua. Este punto recibió la oposición de Alemania.

En este país se construyó un reactor TRIGA de investigación y además el gobierno planifica construir una central nuclear entre 2016 y 2017 en Sidi Boulbra, en cooperación con la empresa rusa Atomstroyexport así como una planta desaladora nuclear en Tan-Tan, en la costa atlántica en cooperación con China.

Desde el año 2004 este país posee un reactor de investigación de origen chino en la Universidad de Ahmadu Belloo, y ha disfrutado del soporte del OIEA para el desarrollo de sus planes para poder alcanzar una capacidad de generación de electricidad de procedencia nuclear de 4000 MWe en el año 2027, de acuerdo con el Programa Nacional para el Despliegue de Potencia Nuclear para la Generación de Electricidad. Nigeria espera comenzar la construcción el año 2011 y la producción de energía nuclear en 2017. . El 27 de julio de 2007 el presidente de Nigeria, Umaru Yar'Adua, urgió al país a abrazar la energía nuclear para poder alcanzar sus necesidades de crecimiento de consumo energético.

Sudáfrica es el único país africano con centrales nucleares, y actualmente posee una política de expansión basada en los Reactores modulares de lecho de bolas (PBMR). Varios grupos, incluyendo Earthlife Africa y Koeberg Alert se oponen a estas medidas.

Túnez está evaluando la posibilidad de construir una central nuclear de 600 MWe. En diciembre de 2006 firmó un acuerdo de cooperación con Francia para el uso de energía nuclear con propósitos pacíficos, enfocado en las generación eléctrica y la desalación.

Armenia operates one Soviet-designed VVER-440 nuclear unit at Metsamor, which supplies over 40% of the country's energy needs. The EU and Turkey have expressed concern about the continuing operation of the plant. The Armenian energy minister has announced that a US$2 billion feasibility study of a new 1000 MWe nuclear power plant to be carried out in cooperation with Russia, the USA and the IAEA. Russia has agreed to build the plant in return for minority ownership of it. Also the USA has signalled its commitment to help Armenia with preliminary studies.

Bangladesh considered building a nuclear power plant for the first time in 1961. Since then, several feasibility studies have been carried out, affirming the feasibility of the project. In 1963 the Rooppur site was selected. More recently, in 2001 Bangladesh adopted a national Nuclear Power Action Plan. On 24 June 2007, Bangladesh's government announced it will build a nuclear power plant to meet electricity shortages. The first nuclear power plant with a generation capacity between 700 MW and 1000 MW will be installed by 2015 at Rooppur in Pabna district.

China está actualmente construyendo nuevas plantas nucleares.

China has 10 reactors operating, 5 reactors under construction, and is planning or proposing an additional 25.

Six member states of the Gulf Cooperation Council (Kuwait, Saudi Arabia, Bahrain, the United Arab Emirates, Qatar and Omán) have announced that the Council is commissioning a study on the peaceful use of nuclear energy. In February 2007 they agreed with the IAEA to cooperate on a feasibility study for a regional nuclear power and desalination program, which according to Saudi Arabia may emerge about 2009. The United Arab Emirates confirmed on January 14, 2008 that the French company Total in cooperation with Suez and Areva would deploy two Generation III reactors in the country. On 29 March 2008, Bahrain signed a memorandum of understanding on nuclear energy with the United States.

India has 17 reactors operating, 6 reactors under construction, and is planning an additional 4, with 15 more proposed.

In the mid 1990s, Indonesia conducted a feasibility study into constructing 12 nuclear power plants. The plan was postponed due to criticism from environmentalists and the Asian regional economic crisis in 1997. In 2006, Indonesian Government announced a plan to build its first major nuclear power plant on Muria peninsula, Jepara district, Central Java by 2015. However, this decision is not final yet. This plan is heavily criticized by environmental organisations.

In June 2007 was announced that in Gorontalo will be set up 70 MW floating nuclear power plant of Russian origin.

In the mid 1970s, Irán started construction of two PWR units at , but the project was suspended in 1979. In 1994, Russia agreed to complete unit 1 of Bushehr nuclear power plant and it is expected to be completed late in 2007. Also second reactor is planned at Bushehr. It also announced that a new nuclear power plant is to be built at Darkhovin in Khūzestān Province, where two plants were about to be constructed in 1970s.

Israel has no nuclear power plants. However, in January 2007, Israeli Infrastructure Minister Binyamin Ben Eliezer said his country should consider producing nuclear power for civilian purposes.

Plantilla:Mainarticle Japan has 55 reactors of total capacity 47,577 MWe (49,580 MWe gross) on line, with 2 reactors (2,285 MWe) under construction and 12 reactors (16,045 MWe) planned. Nuclear energy accounts for about 30% of Japan's total electricity production, from 47.5 GWe of capacity (net). There are plans to increase this to 37% in 2009 and 41% in 2014.

On 16 July 2007 a severe earthquake hit the region where Tokyo Electric's Kashiwazaki-Kariwa Nuclear Power Plant is located. The plant with seven units is the largest single nuclear power station in the world. All of the reactors were shut down and are expected to remain closed for damage verification and repairs for at least one year.

According to the country's energy minister, Jordan intends to build its first nuclear power plant by 2015. It will be used for electricity generation and desalination. The possible purchase of Candu heavy-water reactors has been discussed with Canada.

Kazakhstan shut down its only NPP in 1999. In 2003, the Minister of Energy and Mines announced plans for the construction of a new NPP within the next 15 years. The two–three unit NPP is to be established on the shores of Lake Balkhash in the Karaganda region of central Kazakhstan.

North Korea had two PWRs at Kumho under construction until construction was suspended in November 2003. On September 19, 2005 North Korea pledged to stop building nuclear weapons and agreed to international inspections in return for energy aid. The agreement hinted that this aid might in future include one or more light water reactors.

South Korea has 18 operational nuclear power reactors, with two more under construction and scheduled to go online by 2004.

Although Malaysia has established Nuclear Agency and been actively involved in the periodic review of the nuclear option, currently there is no nuclear power generation plant neither is there a plan to embark on a nuclear power programme in the foreseeable future.

On 15 May 2007, Myanmar and Russia signed an agreement to construct a nuclear research center in Myanmar. The center will comprise a 10 MWt light water reactor working on 20%-enriched U-235, an activation analysis laboratory, a medical isotope production laboratory, silicon doping system, nuclear waste treatment and burial facilities.

Plantilla:Mainarticle Pakistán operates two reactors, is building a third, and is considering two more. The current total nuclear generating capacity is 425 MWe.

In the Philippines, in 2004, President Gloria Macapagal-Arroyo outlined her energy policy. It included plans to convert the Bataan Nuclear Power Plant, one of their two reactors, into a gas powered facility.

Syria abandoned its plans to build a VVER-440 reactor after the Chernobyl accident. The plans of nuclear program were revived at the beginning of 2000s when Syria negotiated with Russia to build a nuclear facility that would include a nuclear power plant and a seawater atomic desalination plant.

Taiwan has three operational reactors, but support for nuclear energy is strongly split between the KMT and the Democratic Progressive Party. As long as the DPP is in power, no new reactors will be built.

According to the energy minister of Thailand, the state owned Electricity Generating Authority of Thailand will build its first two nuclear power plants by 2021. This decision was criticized by Greenpeace, which suggested to focus on alternative power supplies from hydropower and smaller biofuel plants before risking nuclear.

In the 1980s Vietnam undertook two preliminary nuclear power studies, which stated need to introduce nuclear energy for satisfying the growth in the electricity demand. A national energy plan includes the nuclear power capacity to be commenced by 2010. In February 2006, the government announced the first nuclear power plant would be commissioned by 2017.

Yemen has called for establishing The Arab Atomic Energy Agency for nuclear researches and using them for peaceful means, especially generating electricity.

En España en 1983, se promulgó por el gobierno socialista una moratoria.

En los países Bajos, en 1994, el Parlamento holandés, votó el apagado después de una discusión sobre la gestión del gasto energético. La planta de energía de Dodewaard se cerró en 1997 y en el mismo año el gobierno decidió retirar la autorización de funcionamiento de la planta de Borssele's, para fin del 2003. En 2003, el cierre fue pospuesto por el gobierno conservador hasta 2013. En 2005, esta decisión fue revocada y se ha iniciado una investigación sobre el suministro de energía nuclear. La revocación estuvo precedida por la publicación del informe de la Alianza Cristiano Demócrata sobre energía sostenible, que hizo que otros partidos aceptaran la revocación.

En el Reino Unido, a principios de los 90, creció la preocupación acerca de los efectos de las plantas de energía nuclear sobre el feto humano, cuando se detectó una mayor incidencia de casos de leucemia en las proximidades de alguna de estas plantas. El efecto fue especulativo dado que otros incrementos fueron también encontrados en lugares donde no había plantas nucleares, y tampoco todas las plantas registraban incrementos en sus alrededores. Los estudios llevados a cabo por COMARE, Compete on Medical Aspects of Radiation in the Environment (Comisión sobre Aspectos Médicos de la Radiación en el Medio Ambiente), en 2003, no encontraron ninguna evidencia alrededor del 4% de la electricidad del país - en torno a 13.000 GWh por año.

Australia posee por encima del 40 % de las reservas mundiales de mineral de uranio y es el segundo mayor productor mundial de uranio, después de Canadá. Mientras no existen planes específicos para planteas nucleares en su territorio, el gobierno federal controlado por los conservadores está fomentando la expansión de la hasta el 5%, limitadas por los altos costes. El Plan del gobierno federal de Bélgica, aplazó hasta el 2025 el cierre de todas las plantas de energía nuclear. El informe cita la preocupación sobre los gases de efecto invernadero y la sostenibilidad.

El abandono de la energía nuclear se decidió en Suecia en 1980. en Italia en 1987, en Bélgica en 1999, y en Alemania en 2000, y ha sido objeto de discusión en varias otras naciones europeas. Austria, los países Bajos, Polonia y España, han promulgado leyes para no construir nuevas plantas nucleares.

Detrás del abandono nuclear existe la idea de forzar el cambio hacia la energía renovable, debido a las preocupaciones medioambientales relacionadas con la generación de energía así como a los riesgos sociales y políticos de las energías nucleares y de combustible fósil.

Los Políticos antinucleares manifiestan preocupaciones medioambientales con la energía nuclear como argumentos para el apagado. Una de las principales preocupaciones contra el uso de energía nuclear para la producción de energía es la seguridad del entorno y de la humanidad. Accidentes nucleares en el pasado, incluidos los de algunas plantas para energía civiles, han dejado escapar contaminación radiactiva. El mayor de todos, en Chernobyl, mató 41 personas y afectó a muchas más e inutilizó grandes extensiones de terreno para los próximos siglos. Algunos temen que se producirán más accidentes. Grupos ecologistas critican los aspectos medioambientales de la radiación. Ellos critican ciclo del combustible nuclear la minería, enriquecimiento y almacenaje a largo plazo, el gasto de combustible nuclear y el cómo desprenderse de la basura nuclear. Hay grupos que advierten de la contaminación radiactiva y piden una adhesión estricta al principio de precaución por el que las tecnologías deben rechazarse a menos de que demuestren que no causan daños significativos a la salud de los seres vivientes de la biosfera. El plutonio, que se encuentra en las barras de combustible, se extrae en el Centro COGEMA de La Haya y en Sellafield (Reino Unido). En este proceso y en el pasado, grandes cantidades de desperdicio radioactivo, han estado arrojados al mar. La práctica de vertido en el fondo oceánico está ahora prohibida. Las plantas de energía nuclear no pueden ser aseguradas únicamente por aseguradoras privadas, debido a los elevadísimos costes en caso de un accidente grave. Por este motivo los gobiernos deben respaldar el aseguramiento. Se ha especulado frecuentemente sobre que las plantas de energía nuclear pueden ser objetivos para las acciones terroristas. En algunos países no está decidido quién debe pagar por la supervisión de las áreas en las que se almacenan los residuos nucleares. Por el momento parece razonable, al menos en Alemania, de que los costes ocasionados directamente por los residuos (barras quemadas), los materiales contaminados, y los derivados de la extracción de plutonio y uranio sean pagados por el estado, ya que la industria, por si sola, carece de fondos suficientes. En los Estados Unidos las compañías explotadoras pagan una tasa fija por kilowatio hora, en un fondo para la eliminación de residuos administrado por el Departamento de Energía. Otro argumento contra la energía nuclear es su estrecha relación potencial entre los usos civiles y militares (los cuales en la mayoría de los países se mantienen estrictamente separados). En la elaboración de las barras de combustible nuclear, la fracción del isótopo 235 del uranio fisible debe ser incrementado excepto en el tipo de reactor CANDU desde su nivel normal del 0,7% al 5% a fin de que sea capaz de provocar una reacción en cadena. Una planta para el enriquecimiento de uranio (p.ej. en la planta Alemana de Gronau) puede – con extrema dificultad – incrementar el volumen de U-235 hasta alcanzar el 80% necesario para que pueda usarse como arma nuclear. Por ello, se mantienen secretas algunas técnicas para el enriquecimiento de uranio (p.ej.: la difusión gaseosa, las centrifugadoras de gas, AVLIS y el reprocesamiento nuclear). Contrarios a la energía nuclear argumentan que no es posible discriminar entre el uso civil y el militar, y que, en consecuencia, la energía nuclear contribuye a la proliferación de armas nucleares. Esto ha sucedido en Israel, India, Corea del Norte, Pakistán y la Unión Sudafricana (que posteriormente obtuvieron sus armas nucleares). El plutonio en altas concentraciones puede utilizarse para construir armas nucleares, pero en la práctica se ha reutilizado de nuevo en las barras de combustible MOX en plantas de energía nuclear.

Recientemente se ha producido un interés renovado en la energía nuclear como una solución al agotamiento de las reservas petrolíferas y al calentamiento global ya que la demanda de electricidad está incrementándose y la energía nuclear no genera virtualmente gases invernadero, en contraposición a las alternativas habituales tales como el carbón. Se ha reivindicado la energía nuclear como una solución para el efecto invernadero (p.ej.: "las nucleares son verdes."). Esto ha sido cuestionado por varias organizaciones ecologistas. Alemania ha combinado el apagado con una iniciativa para la energía renovable y quiere incrementar la eficiencia de las plantas de energía fósil en un esfuerzo para reducir su dependencia del carbón. De acuerdo con el ministro alemán Jürgen Trittin, en 2020, esto cortará en un 40% las emisiones de dióxido de carbono en comparación con los niveles de 1990. Alemania se ha convertido en una de los líderes en los esfuerzos por cumplir con el protocolo de Kyoto. Los críticos con la política alemana han destacado la contradicción entre abandonar la energía nuclear y las instalaciones de energía renovable, cuando ambas tienen muy bajas emisiones de CO2. Los reactores nucleares no emiten gases con efecto invernadero o cenizas durante su funcionamiento normal; sin embargo, la minería y el proceso de uranio sí implican emisiones. Las emisiones que proceden del ciclo completo de la vida son totalmente comparables con las de la energía eólica. Los reactores nucleares y otros tipos de plantas de energía elevan la temperatura de los ríos que se utilizan para refrigerarlos, lo que supone un peligro para la salud de los peces en determinados ecosistemas. Esto puede incluir especies de peces ya cerca de la extinción como consecuencia de la energía hidráulica y otras actividades humanas. Esto puede reducirse en gran medida mediante el uso de torres de refrigeración, que se sitúan en lugares donde el recalentamiento adicional se estima inaceptable. Todos los residuos son envasados y almacenados, de modo diferente a lo que se realiza con otras fuentes como el carbón o el petróleo en los que la polución es lanzada directamente al entorno circundante. Sin plantas de energía nuclear los Estados Unidos podrían emitir anualmente alrededor de 700 millones de toneladas métricas más de dióxido de carbono, lo que es aproximadamente el mismo volumen que el producido actualmente por los automóviles en Estados Unidos. El residuo nuclear va perdiendo su radioactividad con el paso del tiempo. Después de 50 años, el 99,1% de la radiación ya ha sido emitida, lo que presente un fuerte contraste con el arsénico y otros elementos químicos que son estables y existirán para siempre, y que son liberados al quemar carbón. A pesar de ser muy controvertido, los proponentes de la energía nuclear mantienen que la solución subterránea para el permanente vertido de residuos está muy probada. Ellos señalan que el ejemplo natural del Oklo, repositorio natural de residuos nucleares, en el que tales residuos han estado almacenados durante aproximadamente 2 millardos de años con una contaminación mínima del ecosistema circundante. El residuo nuclear también es muy pequeño en volumen y significa (en volumen) menos del 1% de los residuos tóxicos en los países industrializados. El 96% de los residuos nucleares pueden ser reciclados y reutilizados, si los riesgos adicionales de proliferación lo estimaran aceptable. En algunas naciones no existen alternativas viables. En palabras de los franceses: “No tenemos carbón, no tenemos petróleo, no tenemos gas natural, no tenemos elección.” Los críticos con el apagado en todas partes invocan que las plantas de energía nuclear no podrían ser compensadas, y predicen una crisis energética, o invocan que únicamente el carbón podría posiblemente compensar la energía nuclear con un tremendo incremento de las emisiones de CO2 o un incremento de las importaciones de energía, bien nuclear o bien de petróleo. La energía nuclear se ha visto relativamente no afectada por embargos, ya que el mineral de uranio es explotado en países fiables tales como Australia y Canadá, a diferencia de, por ejemplo, grandes proveedores de gas natural, incluidos algunos estados de la antigua Unión Soviética. Un argumento para los defensores de la energía nuclear es la economía energética. Dicen que la energía nuclear es la única fuente de energía que explícitamente calcula, dentro de su coste total, los costes estimados para el tratamiento y almacenaje de los residuos y para la desinstalación de la planta, que los costes declarados para las plantas de combustible fósil son engañosamente bajos por este motivo. Además, el coste de muchas energías renovables, se incrementaría si se incluyeran las necesarias fuentes de respaldo dada su naturaleza intermitente. Se ha calculado que la energía eólica, una de las mayores esperanzas para los defensores del apagado, tiene un coste de tres veces más que la media de la electricidad en Alemania. Los postuladores de la energía nuclear dicen que las plantas de energía nuclear son seguras y protegidas contra ataques. Los edificios de contención están fuertemente reforzados y extremadamente protegidos.

Los proponentes de la energía nuclear también creen que el accidente de Chernobyl fue un caso único y pudo ocurrir sólo por la combinación de un diseño deficiente y unas pruebas no autorizadas; aun así los reactores de Chernobyl no tenían edificios completamente bunquerizados. Ellos remarcan que tal accidente no hubiera ocurrido con reactores occidentales, los cuales son, con mucho, los de diseño más común. Un ejemplo habitualmente mencionado es el accidente de Three Mile Island, que no liberó cantidades significativas de partículas radioactivas a pesar de una fusión nuclear comparable en magnitud a la de Chernobyl; ello es atribuido a un mejor diseño y bunquerización en Three Mile Island. Estos son los únicos mayores accidentes en las plantas civiles para energía nuclear. Los defensores de la energía nuclear también remarcan el gran nivel de seguridad para los trabajadores en la industria. La energía nuclear provocó 8 muertes inmediatas por descargas eléctricas, lo que es significativamente más bajo que las cifras en el carbón 342, gas natural 85, e hidroeléctrica 883. Los datos están referidos al período 1970-1992.

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Sector eléctrico en Chile

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El sector eléctrico en Chile se basa principalmente en la generación térmica (60% de la capacidad instalada), fuentes de energía hidráulica que compensan la capacidad faltante (39,6%) y fuentes renovables que tienen una presencia insignificante. Debido a que Chile se está enfrentando a cortes de gas natural que podrían poner en peligro el suministro de electricidad, actualmente está construyendo su primera terminal de GNL para asegurar el suministro para sus plantas de energía térmica a gas existentes y futuras. Además, ha iniciado la construcción de varias plantas nuevas de energía hidráulica y térmicas a carbón.

La exitosa reforma del sector eléctrico de Chile, que sirvió como modelo para otros países, se llevó a cabo en la primera mitad de la década de los 80. La desagregación vertical y horizontal de la generación, transmisión y distribución, y la privatización a gran escala, condujo al aumento de la inversión privada. Sin embargo, en los últimos años, realizar una modificación sustancial en la Ley general de servicios eléctricos para adaptarla a los desarrollos del sector de los últimos 20 años se ha vuelto una necesidad acuciante.

Hay cuatro sistemas de electricidad independientes en Chile: el Sistema Interconectado Central, (SIC), el cual provee a la parte central del país (65,5% de la capacidad total instalada y el 93% de la población); el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), el cual provee a las regiones de explotación minera del desierto del norte (28,4% de la capacidad total instalada) y los sistemas de Aysen (0,3% de la capacidad total) y Magallanes (0,5% de la capacidad total), los cuales proveen a las pequeñas áreas del extremo sur del país. La generación propia representa el 5,4% de la capacidad total instalada. Las grandes distancias que existen entre los cuatro sistemas hacen que sea difícil la integración.

La capacidad total instalada nominal en 2006 fue de 12,7 GW. De la capacidad instalada, el 60,1% corresponde a generación térmica y el 39,6% a generación hidroeléctrica; no hay energía nuclear y las fuentes renovables aportan menos del 1%. El SING es principalmente térmico y su capacidad ha sido excedida, mientras que el SIC, cuya energía es predominantemente hidroeléctrica, ha tenido que racionarla durante los años de sequía. La generación total en 2005 fue de 50,9 TWh, el 50% del cual fue aportado por las fuentes de energía hidráulica. El 50% restante lo produjeron las fuentes de generación térmica, que han crecido rápidamente desde el comienzo de las importaciones de gas natural de Argentina a finales de la década de los 90.

Además de los nuevos proyectos hídricos (vea la sección sobre renovables más adelante), hay varios proyectos de energía térmica a gran escala en el desarrollo del gasoducto para Chile. En la actualidad, se construyen tres plantas de ciclo combinado de gas (250 MW, 370 MW y 120 MW), aunque otras plantas similares se han demorado debido a la oposición de los habitantes del lugar y a la incertidumbre con respecto al suministro de gas. Esta incertidumbre ha dirigido la atención a las generadoras a carbón, dos de las cuales ya están en funcionamiento: la central Ventanas de 340 MW y la planta Guacolda. Además, hay planes para construir cinco plantas nuevas, las cuales agregarían 1.500 MW de nueva capacidad de generación.

En 2003, Chile importó 2 TWh de electricidad (principalmente de Argentina) y no realizó exportaciones.

En 2005, el país consumió 44,43 TWh de electricidad. Esto corresponde a 2.745 kWh per cápita, lo cual todavía está por debajo de los estándares de los países desarrollados, aunque está creciendo rápidamente (6% anual).

Se espera que hasta el año 2030 la demanda de electricidad aumente un 5% por año. En el mismo período, el porcentaje de gas natural en la matriz de generación aumentará hasta el 46%. Se espera que la capacidad instalada de la generación de electricidad a gas natural alcance los 14 GW en 2030 (esto se alcanzará mediante la construcción de 10 nuevas plantas de energía de ciclo combinado de gas), mientras que la generación de electricidad hidráulica y a carbón representará, cada una, aproximadamente al 26% del total de la matriz de generación eléctrica.

La cobertura total de electricidad en Chile alcanzó un máximo del 97% en 2003. La mayor parte del progreso en las zonas rurales, donde el 90% de la población tiene acceso a la electricidad, ocurrió en los últimos 10 años, luego del lanzamiento del Programa de Electrificación Rural (PER) administrado por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Este Fondo administra la financiación tripartita de los costos de capital de las conexiones rurales: los usuarios pagan el 10%, las compañías el 20% y el estado provee el 70% restante; los usuarios deben pagar los costos de operación.

En 2002, la cantidad media de interrupciones por usuario fue de 9,8, mientras que en 2005 la duración de las interrupciones fue de 11,5 horas. Ambas cantidades están por debajo de los promedios ponderados de 13 interrupciones y 14 horas para la región de ALyC.

Las pérdidas en distribución en 2005 fueron de 6,52%, una cifra inferior al 8% de la década anterior y bastante menor al promedio de ALyC de 13,5%.

La Comisión Nacional de Energía (CNE), creada en 1978 para recomendar estrategias a largo plazo, es responsable de asesorar al Ministro de Economía con respecto a la política de electricidad y de establecer tarifas reguladas de distribución. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) es la responsable de supervisar que se cumplan las leyes, regulaciones y estándares técnicos para la generación, producción, almacenamiento, transporte y distribución de combustibles líquidos, gas y electricidad. A su vez, el Ministro de Energía impone formalmente las tarifas reguladas y controla el dictado de decretos de racionamiento durante los períodos de sequía en los que disminuye la capacidad de generación de energía hidroeléctrica. Otras responsabilidades del sector eléctrico están a cargo de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la cual se encarga de fijar impuestos, y también directamente de las regiones y municipalidades.

Desde la privatización del sector eléctrico chileno en 1980, todas las actividades de generación, transmisión y distribución han permanecido en manos privadas. 26 compañías participan de la producción, aunque tres grupos económicos controlan el sector: Grupo Endesa, AES Gener y Tractebel (Colbún). La situación es similar en el sector de la distribución, con 36 compañías, entre las cuales los grupos económicos más relevantes son Enersis (relacionado con Endesa), el cual incluye a Chilectra; el norteamericano PP&L; Sempra-PSEG y los grupos vinculados a las familias Del Real, Claro, Hornauer y Pérez. En la transmisión, hay 5 actores. En el Sistema Interconectado Central (SIC), el actor más importante es Transelec, una compañía dedicada exclusivamente a la transmisión que controla la red completa que provee al SIC. En los otros sistemas interconectados, las grandes compañías de generación y los grandes clientes son los propietarios de los sistemas de transmisión.

El Sistema Interconectado Central (SIC) provee principalmente a usuarios residenciales, mientras que el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) provee en su mayoría a grandes clientes industriales, sobre todo a los intereses mineros de las regiones del norte de Chile. La compañía generadora más grande en el SING es Electroandina, propiedad de Tractebel y Codelco.

En enero de 2006 se aprobó la nueva legislación para aplicar los beneficios incluidos en las Leyes Cortas I y II (para más detalles vea la sección sobre desarrollos recientes más abajo) para la producción de energía renovable. La nueva regulación estableció exenciones en las tarifas de transmisión de nuevas fuentes de energía renovable (es decir, geotérmica, eólica, solar, biomasa, mareomotriz, hidroeléctrica a pequeña escala y cogeneración) menores a 20 MW de capacidad. También simplificó los procedimientos legales para los proyectos menores a 9 MW. El éxito de esta nueva regulación para la promoción de fuentes renovables todavía está por verse.

Históricamente, las plantas hidroeléctricas han sido la mayor fuente de energía de Chile. Sin embargo, las sequías periódicas provocaban deficiencias y apagones, lo que impulsó al gobierno a aumentar la diversificación de la matriz de energía del país en la década de los 90, principalmente incorporando plantas de energía a gas natural. No obstante, los proyectos de energía hidráulica continuaron ejecutándose. El mejor ejemplo es la planta Ralco de Endesa de 570 MW sobre el Río Biobío, ya que es la planta de energía más grande de Chile. La construcción de esta planta se demoró debido a la oposición de los residentes locales y los activistas ecologistas, pero finalmente comenzó a funcionar en 2004, año en el cual la autoridad de medio ambiente de Chile también aprobó su expansión a una capacidad de 690 MW.

Además, la crisis de gas en Argentina ha reactivado otros proyectos de energía hidráulica en Chile. La generadora chilena de energía Colbún desarrolla dos proyectos hidroeléctricos: la planta de Quilleco de 70 MW sobre el río Laja y las plantas de Chiburgo y Homito, que poseen una capacidad de generación de 19 MW y 55 MW respectivamente. Además, Endesa está por completar la planta de Palmucho de 32 MW, la cual trabajará en conjunto con la instalación de Ralco. Finalmente, Pacific Hydro de Australia y SN Power Invest de Noruega están construyendo la planta de energía hidroeléctrica La Higuera de 155 MW en el río Tinguiririca, cuya finalización se prevé para 2008.

Además de la energía hidroeléctrica, ninguna otra fuente renovable tiene una contribución importante en la matriz de energía chilena. En el año 2005, la energía eólica llegó a generar menos del 0,01% del total de la producción eléctrica. Wireless Energy Chile (WEC) ha anunciado planes para desarrollar tres estaciones de energía eólica de 5 MW en el país, mientras que Endesa planea desarrollar una planta eólica de 10 MW.

En los últimos años también se ha incrementado el interés en el potencial geotérmico del país. En 2006, luego de una campaña de prospección, un consorcio formado por la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) yEnel solicitaron una concesión para desarrollar los recursos geotérmicos en la región El Tatio, en el norte chileno.

Chile representa la reforma eléctrica integral más grande del mundo puesta en marcha luego de la Segunda Guerra Mundial. La reforma se rigió por la Ley General de Servicios Eléctricos de 1982, que aún es la ley regulatoria más importante de la organización del sector eléctrico del país. La reforma fue diseñada de acuerdo con los modelos del Reino Unido, Francia y Bélgica, y comenzó con la desagregación de la generación, transmisión y distribución en 1981. La reforma todavía es ampliamente considerada como un ejemplo exitoso de reforma eléctrica en un país en vías de desarrollo y se usa como modelo para otras privatizaciones en América Latina y en todo el mundo.

En el período 1970-73, el gobierno de Salvador Allende emprendió un proceso de nacionalización de muchas grandes empresas, incluidos los servicios públicos y los bancos. En el año 1974, la inflación, los altos precios de los combustibles y los controles de precios habían ocasionado grandes pérdidas y poca inversión en los servicios públicos eléctricos, que entonces eran estatales. La dictadura posterior decidió reorganizar el sector a través de la introducción de la disciplina de economía. Esto hizo que las grandes compañías estatales, como las de electricidad, regresaran a manos de sus antiguos dueños; una acción que fue seguida por la mejora en las tasas de retorno del capital. Además, la reforma de 1985 del sistema de pensiones de Chile|sistema de fondos de pensiones chileno, que operaba a través de compañías administradoras de fondos de pensiones (AFP), precedió a la privatización de las empresas de servicios públicos, que comenzó en 1986. Para fines de los 90, las firmas extranjeras tenían una participación mayoritaria en el sistema de electricidad chileno.

Durante la reestructuración del sector eléctrico, Endesa, una compañía estatal que databa de 1944 con grandes activos de generación, transmisión y distribución en todo el país, fue dividida en 14 compañías. Éstas incluían 6 compañías de generación (incluidas Endesa y Colbún), 6 compañías de distribución y 2 compañías pequeñas de generación y distribución aisladas ubicadas en el sur del país. Chilectra, de propiedad privada desde 1970, fue dividida en 3 empresas: una compañía de generación (Gener) y dos compañías distribuidoras.

Los altos niveles de inversión que se han logrado desde 1982 han permitido la expansión del Sistema Interconectado Central (SIC) de 2.713 a 6.991 MW (4,1% por año) y del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) desde 428 hasta 3.634 MW entre 1982 y 2004.

Durante los últimos 20 años ha habido varios intentos de modificar la Ley General de Servicios Eléctricos de 1982 con el propósito de adaptarla a los desarrollos del sector. El primer intento exitoso ocurrió en 1999, que llevó al racionamiento de la electricidad luego de la sequía de 1998-99, la peor en 40 años, y que causó apagones desde noviembre de 1998 hasta abril de 1999 (con un total de 500 GWh sin suministrar). Sin embargo, las modificaciones más importantes datan de 2004, con la ley 19.940, conocida como Ley Corta, y de 2005, con la ley 20.018, conocida como Ley Corta II, que intentaban resolver de manera oportuna algunas de las deficiencias más apremiantes del sistema actual. No obstante, aún se necesita una ley más integral. Las repercusiones de la crisis argentina de 2002 ocasionaron serios problemas. En Argentina, la rápida recuperación económica ha elevado la demanda de energía y ha llevado a efectuar cortes en el suministro de energía eléctrica. Esto llevó a que Argentina decidiera unilateralmente en 2004 una reducción en sus exportaciones de gas a Chile, las cuales estaban sujetas a un tratado de 1995 entre ambos países. Estos cortes tuvieron serias consecuencias para Chile, y condujeron a una sustitución costosa de gas por fuel oil en medio de una merma en la capacidad hidroeléctrica. Además, la escasez de gas encendió el debate sobre la inversión en costosas instalaciones para la importación gas natural licuado (GNL). La construcción de la primera planta de regasificación de gas natural licuado del país en Quintero (Regiones de ChileRegión V), cerca de la ciudad de Santiago de ChileSantiago, comenzó en 2007 bajo la coordinación de la compañía petrolera estatal ENAP (Empresa Nacional del Petróleo). British Gas construirá la planta de 400 millones US$ e importará GNL para los cinco proveedores de energía más grandes del país. Se espera que el suministro limitado de gas natural desde la planta comience en 2008 y que se alcance la capacidad plena en 2009. El gobierno chileno, como respuesta adicional para asegurar el suministro de energía, propuso en agosto de 2007 un nuevo proyecto de ley ante el Congreso Nacional. El principal objetivo de esta ley es minimizar las consecuencias negativas derivadas del incumplimiento de las obligaciones contractuales de suministro de energía contraídas por el generador (por ejemplo, debido a una quiebra). En dicho caso, la nueva ley obligaría al resto de los generadores a asumir las obligaciones de la compañía fallida. Además, la Comisión Nacional de Energía (CNE) aprobó recientemente la Resolution No.386, una nueva legislación que permitirá a los consumidores finales regulados recibir incentivos económicos para reducir su demanda eléctrica.

En 2005, la tarifa residencial media era de 0,109 US$/(kWh), mientras que la tarifa industrial media era de 0,0805 US$/(kWh). Estas tarifas son muy cercanas a los promedios ponderados de ALyC de 0,115 US$ para consumidores residenciales y de 0,107 US$ para consumidores industriales.

Los subsidios eléctricos en Chile tienen como objetivo atenuar el impacto del aumento de las tarifas eléctricas en los sectores más pobres de la población. En junio de 2005, la ley 20.040 estableció un subsidio eléctrico para las familias chilenas pobres. Según estipula la ley, el subsidio se aplicará cuando las tarifas eléctricas para los usuarios residenciales, urbanos o rurales enfrenten un incremento igual o mayor al 5% durante un período igual o menor a seis meses. Esta medida fue aplicada por primera vez entre junio de 2005 y marzo de 2006, alcanzando a un 40% del total de la población (cerca de 1.250.000 familias). El subsidio fue puesto en marcha por segunda vez de febrero a marzo de 2007, beneficiando a 32.000 clientes en las Regiones Segunda y Tercera del país. Más recientemente, el gobierno anunció una nueva aplicación del subsidio entre diciembre de 2007 y marzo de 2008 para beneficiar a casi 1.000.000 de hogares. El monto total del subsidio (33 millones US$) triplicará los recursos comprometidos en campañas anteriores y es una respuesta al alza de los precios de la electricidad causada por el incremento del uso del diésel como sustituto del gas natural, y las bajas precipitaciones de 2007 que han impedido la generación de energía hidroeléctrica.

Se estima que las necesidades de inversión en la generación, transmisión y distribución de electricidad hasta 2030 estarán entre los 38 y 49 mil millones US$.

CONAMA (Comisión Nacional del Medio Ambiente) creada en 1994, actúa como coordinadora de las acciones del gobierno sobre el medioambiente. CONAMA está presidida por un ministro y está integrada por varios ministerios diferentes (por ejemplo, Economía, Obras Públicas, Telecomunicaciones, Agricultura, Salud, etc.). En julio de 2007 se enfrentó a la necesidad de la instalación temprana de una nueva capacidad de reserva en el Sistema Interconectado Nacional (SIC); el Ministerio de Energía exhortó a CONAMA a conceder máxima prioridad a la evaluación del impacto medioambiental de los proyectos relacionados con la instalación de turbinas de emergencia.

OLADE (Organización Latinoamericana de Energía) estimó que las emisiones de CO2 por la producción de electricidad en 2003 fueron de 13,82 millones de toneladas de CO2e, lo que representa el 22% del total de las emisiones del sector energético. Se estima que para 2030 la producción eléctrica será la responsable de la mayor parte de las emisiones del sector energético, un 39% (74 millones toneladas aproximadamente) del total.

En 2004 se aprobó un préstamo de 50,26 millones US$ con el objetivo de incrementar el uso efectivo y productivo de servicios de infraestructura sostenible para las comunidades rurales pobres de territorios seleccionados en las regiones de Coquimbo, Maule, BioBio, Araucania y Los Lagos. El proyecto, que concluirá en 2010, busca entre otras cosas mejorar la calidad de los servicios eléctricos convencionales y promover soluciones energéticas aisladas de la red y energías renovables, tales como generadores, paneles solares y turbinas eólicas.

El Banco Interamericano de Desarrollo ha financiado tres proyectos activos relacionados con la electricidad en Chile.

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