Educación Infantil

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Publicado por tornado 04/03/2009 @ 08:10

Tags : educación infantil, educación y formación, sociedad

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Educación infantil (España)

Dentro de los predecesores de esta etapa educativa se encuentran los denominados Kindergarten o jardines de infancia. Kindergarten (por Hugo Oehmichen)

A partir de la LOE el Real Decreto 1630/06 de 29 de diciembre regula las enseñanzas mínimas del segundo ciclo de infantil en todo el Estado y es completado por los distintos Decretos de Educación Infantil de las Comunidades Autónomas con competencias en educación. El Real Decreto 1630/06 deroga el Real Decreto 1330/91, el Real Decreto 828/2003, el Real Decreto 2438/1994 y todas las leyes de igual o inferior rango. Se está desarrollando una nueva propuesta de Real Decreto para el primer ciclo.

Con la promulgación de la siguiente ley a la LOGSE, la Ley Orgánica de Calidad de la Educación esta etapa no sufriría cambios significativos exceptuando en el primer ciclo (que perdía gran parte de su carácter educativo primando lo asistencial y denominándose "Educación preescolar"). La Educación Infantil pasaría a ser una etapa de ciclo único en la que se enfatizaba el aprendizaje de la lectoescritura, las destrezas matemáticas, el uso de las TIC y la iniciación a partir de cinco años en lengua extrajera. Tras su derogación la LOE retomó la estructura original de la etapa pero se mantuvo el énfasis en la lectoescritura y las competencias en TIC y lengua extranjera.

Estos contenidos están orientados a los alumnos para que construyan activamente las capacidades intelectuales para operar sobre símbolos, ideas, imágenes, representaciones, conceptos y otras abstracciones que constituyan en el campo del saber y del saber razonar. También se ha tenido en cuenta el saber hacer, es decir aquellas capacidades que apoyándose en conocimientos intelectuales y valorativos se despliegan en habilidades comunicativas, tecnológicas y organizacionales. Y como base de todo ello los contenidos que promueven el desarrollo de los valores y actitudes, lo que podemos denominar «el saber del ser».

De esta manera el saber, saber razonar, saber ser organizan la propuesta de los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. para el desarrollo de las capacidades personales y sociales que la escuela debe promover para permitir a los jóvenes participar como miembros plenos de una sociedad que, junto con ellos, recupera y mejora la calidad de vida de todos sus miembros.

La especificidad de la infancia como etapa de la vida del ser humano ha puesto de manifiesto la necesidad de estudiarla. Así, se ha establecido al niño en su primera infancia como un persona con una serie de capacidades encaminadas al desarrollo y, por lo tanto, con un altísimo valor desde el punto de vista de la psicopedagogía. Si bien es esencial entender este desarrollo como un proceso constructivo en el que el papel del niño es activo no se puede olvidar que la estimulación física y social de adultos e iguales va a promover este desarrollo.

Al nacer, la cría humana se encuentra más desvalida y menos desarrollada que en el resto de los mamíferos. La herencia y el calendario evolutivo de nuestra especie es el punto de partida que posibilita el desarrollo humano. Así, el bebé nace dotado de reflejos innatos que el tiempo y sobre todo la estimulación e interacciones con los demás va a convertir poco a poco en movimientos voluntarios. Muchas serán las capacidades que se desarrollarán a lo largo de estos primeros años y algunas serán esenciales como el lenguaje y la capacidad de simbolización. Éstas comenzarán a aparecer cuando el niño vive exclusivamente en familia y continuarán afianzándose o ampliándose a lo largo de la primera escolaridad del niño.

Por ello la estimulación que puedan dar los padres, los iguales y los educadores en estas edades va a mediatizar el correcto asentamiento de las capacidades. Numerosos estudios demuestran que las experiencias de los primeros cinco años de vida son las que marcan el desarrollo cognitivo e intelectual a lo largo de la vida.

A partir de ello psicólogos y educadores han caracterizado al niño como persona que constituye una unidad integrada en todas sus facetas. Pero más allá de ello se le considera como un ser único y diferente de los demás, que a lo largo de su infancia va a estar en desarrollo continuo, con capacidad para intervenir en su entorno físico y social y por lo tanto para construir. Su dimensión sexual también es contemplada.

Los objetivos marcados tanto en la LOE como en el RD 1630/06 se enmarcan en el denominado primer nivel de concreción curricular; esto es, son objetivos base desde los que partir y que sirven de guía para poder ser desarrollados en el segundo, tercer e incluso cuarto nivel de concreción (centro, aula y alumno en particular).

El Real Decreto 1630/06 establece como su objetivo principal el «Lograr un desarrollo integral y armónico de la persona en los distintos planos: físico, motórico, emocional, afectivo, social y cognitivo y procurar los aprendizajes que contribuyen y hacen posible dicho desarrollo». Esta caracterización de los objetivos los convierten en guía y medio orientador para conseguir los aprendizajes del alumnado: los objetivos no son cerrados, definitivos u observables sino las intenciones pedagógicas y las capacidades que se espera que el alumnado desarrolle al final de esta etapa. Por ello son abiertos y flexibles y, por tanto, concretables a cualquier realidad y contexto educativo, desde el Estado al mismo aula o alumno.

Aunque se trata de una misma etapa escolar, las enormes diferencias que se dan en el desarrollo del niño a estas edades hacen que existan algunas diferencias a la hora de abordar la programación en cada uno de los dos ciclos de Educación Infantil.

Aunque desde instituciones como la Unión Europea se ha pretendido repetidamente incrementar la escolarización a edades tempranas, en España siendo la tasa en el segundo ciclo mayor que la media europea, en edades menores correspondientes al primer ciclo es relativamente baja, con un 27% en 2007. Esta baja tasa de escolaridad se ha visto agravada por la variedad de leyes orgánicas promulgadas en las últimas décadas y que no sabían situar a este grupo de edad. Si bien la LOGSE implantó en el Estado este ciclo pero no lo desarrolló, la posterior LOCE supuso un retroceso para ello a reconvertirlo en etapa no educativa, etapa-ciclo que se ha recuperado con la LOE pero que sigue aún encontrándose en un limbo de dependencias entre diferentes consejerías sociales de las Comunidades Autónomas.

En la actualidad el segundo ciclo se imparte en centros propios o compartidos con primaria (CEIPs o centros de educación infantil y primaria). Son dependientes del MEC o las consejerías de educación de cada Comunidad Autónoma.

En realidad las diferencias técnicas con la programación en el primer ciclo no deben ser muchas. Sí es preciso partir de un conocimiento preciso del alumnado de este etapa (siguiendo la diferenciación que establecía Jean Piaget en estadios de desarrollo, el alumnado del segundo ciclo abarca a niños de los subperiodos simbólico-preconceptual e intuitivo) por lo que la programación debe ir en función de las características psicoevolutivas. Otro aspecto importante es que la programación ha de partir de los principales documentos del centro, como son el Proyecto de Centro y el Proyecto Curricular de Ciclo.

Su fundamentación psicopedagógica ofrece una nueva visión del niño y de sus potencialidades educativas. Para ello esta reforma reformó considerablemente la educación con la introducción en el currículo de aspectos como el trabajo por rincones y por talleres o la selección de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Pese a tratarse como renovadora, esta práctica educativa se sustenta en las propuestas de autores del siglo XIX y principios o mediados del XX pertenecientes a las Escuelas Nueva y Moderna y también a los Movimientos de Renovación Pedagógica existentes en la actualidad.

Aunque obviamente no se trata del único espacio educativo, el aula es el más importante de ellos al desarrollarse en ella la mayor parte de actividades y por ser el lugar donde del alumnado permanece la mayor parte del tiempo. Las señas de identidad de un maestro y de un centro se van a concretar y explicitar en la organización de este espacio que debe aparecer supeditado tanto alumnado como al modelo educativo que se desea establecer.

La etapa de Educación Infantil trabaja con disposiciones organizativas diferentes a las de otras etapas de enseñanza (quizá solo ésta y educación primaria trabajen de esta manera). Dos de ellas son la organización del aula por rincones de juego y el trabajo por talleres.

El juego es una actividad esencial para los distintos tipos de desarrollo humano y se le considera como una función adaptativa en la persona. Para Jerome Bruner el juego aparece ligado a las primeras etapas de desarrollo y permite resistir la frustración de no ser capaz de obtener un resultado que es importante cuando se aprende. Es una actividad con un fin en sí misma que va a ayudar a la preparación para toda actividad posterior.

Por lo tanto, en la etapa de Educación Infantil, se considera al juego como un motor de desarrollo que posibilitará al niño adaptarse a las distintas realidades en las que vive: social, moral, física... Será el juego simbólico o dramático (protagonizando papeles sociales sobre sí mismo) el modelo de juego esencial a lo largo de esta etapa educativa.

Rincones de juego simbólico en el aula son los que representan actividades propias y motivadoras del adulto en la vida diaria y que casi de manera espontánea consiguen el interés del niño. La casita, la tienda o la cocinita son ejemplo de ellos si están educativamente planificados dentro del aula. Autoras como Ibañez Sandín ofrecen propuestas originales a este respecto.

Con la implantacíon de la L.O.E. se evaluciona en la transversalidad continuando en la idea de que la escuela siga adaptándose a las demandas y problemas que genera la sociedad.

El maestro o maestra especialista en educación infantil (segundo ciclo) debe poseer la Diplomatura en Magisterio homologada por el MEC o las Comunidades Autónomas. Para el primer ciclo solo es necesario el título de técnico en puericultura o Jardín de Infancia. Además de ello la formación continua del profesorado es esencial para garantizar la especialización en una etapa educativa muy sensible a todos los cambios sociales. Los centros de profesorado son los encargados de ofertar en primera instancia esa formación a lo que se le suman grupos de trabajo desde el mismo centro o formación específica que se oferte exteriormente.

Aunque aún es corriente la percepción familiar que la confunde con la antigua etapa educativa española de preescolar (en la que las capacidades asistenciales del profesorado primaban sobre las educativas) las familias de hoy demandan un mayor componente educativo en la educación de sus hijos. Esto se debe a que la sociedad es ya más sensible a las capacidades educativas del alumnado de entre tres y seis años, a las posibilidades de los nuevos métodos puestos en práctica en los últimos años y a la inclusión de esta etapa en los centros que también imparten la Educación Primaria Obligatoria.

Las relaciones entre la familia del niño y el profesorado de Educación Infantil son esenciales a lo largo de toda esta etapa. Por ello, la legislación prevé como esencial la programación y planificación de este tipo de relaciones. Desde los planteamientos pedagógicos de esta etapa educativa se propone avanzar hacia una educación compartida o conjunta entre el profesorado y la familia del alumno. Ambas instituciones, escuela y familia, no deben ser agentes estancos e incomunicados que solo interactúan en ocasiones muy especiales (periodo de adaptación, reuniones, fiestas, entrega de boletines...) Por ello el centro escolar debe potenciar la participación activa de la familia en la educación escolar del niño, haciéndole sentir responsable a través de los diferentes medios pedagógicos que se programen a nivel de centro. Pero no solo dentro del centro, la educación en casa debe ser consensuada entre ambos, ofreciendo el profesorado pautas científicas y utilizando a la familia como principal medio de información sobre cómo se está produciendo el desarrollo del niño fuera del centro.

Algunos de los medios de participación más comunes son: las AMPAS (Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos), las Escuela de padres y madres, las reuniones (tanto formales como no formales) o la participación en diferentes actividades escolares como pueden ser los talleres o día del alumno (protagonista de la semana).

Al principio



Comunidad de Madrid

Bandera de la Comunidad de Madrid

1 13,45% del total de España.

La Comunidad de Madrid es una comunidad autónoma de España situada en el centro de la Península Ibérica y, dentro de ésta, en el centro de la Meseta Central. Limita con las provincias de Guadalajara, Cuenca, Toledo (Castilla-La Mancha), Ávila y Segovia (Castilla y León). La Comunidad de Madrid es uniprovincial, por lo que no existe Diputación. Su capital, Madrid, es también la capital de España. Su población estimada es de 6.271.638 habitantes (INE 2008), la cual se concentra en el área metropolitana.

Esta comunidad, que forma parte del territorio histórico de la región de Castilla, posee una posición central en la red de medios de transportes de España. Tiene una de las economías más importantes del país, condición motivada en gran parte por albergar la capital del Estado. Asimismo, cuenta con un rico patrimonio artístico y natural.

La conformación de la actual comunidad autónoma vino precedida de un intenso debate político, en el contexto preautonómico de los últimos años setenta. En un principio, se planteó la posibilidad de que la provincia formara parte de la comunidad de Castilla-La Mancha, si bien con un estatuto especial, dadas sus especiales condiciones al albergar la capitalidad del Estado. En el año 1981, se resolvió finalmente su desvinculación de esta región, heredera de la antigua Castilla la Nueva, a la que Madrid pertenecía desde el siglo XIX; y, en 1983, se constituyó la actual comunidad autónoma.

La Villa de Madrid fue elegida entonces capital de la región, si bien han surgido diferentes iniciativas para que otras ciudades alberguen la capitalidad. Es el caso de Alcalá de Henares, que presentó oficialmente su candidatura en los primeros años ochenta y, más recientemente, de Getafe, que en 2006 anunció su aspiración de arrebatarle el título de capital a la Villa de Madrid.

Entre todos estos hitos, la capitalidad se destaca como el de mayor determinación histórica, ya que se encuentra en el origen de la provincia madrileña, constituida en el marco de la división provincial de España en el siglo XIX. A este hecho se le añade, en el siglo XX, la condición metropolitana de Madrid, aspecto clave para su segregación de la antigua región de Castilla la Nueva, en la que Madrid estaba integrada, dados los fuertes desequilibrios sociales, económicos y demográficos que Madrid introducía, y su configuración como comunidad uniprovincial.

El territorio actual de la Comunidad de Madrid estuvo poblado desde el Paleolítico Inferior, principalmente en lo que respecta a los valles interfluviales de los ríos Manzanares, Jarama y Henares, donde se han hallado abundantes y ricos yacimientos arqueológicos. Entre los vestigios más importantes que se han encontrado, destaca especialmente el vaso campaniforme de Ciempozuelos, que ha dado nombre a un tipo especial de cerámica (data del Bronce Inicial, entre 1970 y 1470 a. C. ). También se han descubierto pinturas y grabados rupestres en La Pedriza del Manzanares, en el término de Manzanares el Real, y en la Cueva del Reguerillo, cerca de Patones.

Durante el Imperio Romano, la región quedó integrada en la provincia Citerior Tarraconense, excepto la parte suroccidental, en el Alberche, que pertenecía a la Lusitania. Estaba surcada por dos importantes calzadas romanas, la vía xxiv-xxix (de Astorga a Laminium) y la xxv (de Emerita Augusta a Caesaraugusta), y contaba con algunas urbes de importancia. La ciudad de Complutum (Alcalá de Henares) alcanzó cierta relevancia hasta el Bajo Imperio, mientras que Titulcia y Miaccum, al pie de la sierra, destacaron como cruces de caminos.

En la época visigótica, la región perdió toda importancia. Su población se dispersó en pequeñas aldeas e, incluso, Complutum entró en decadencia. Alcalá de Henares fue designada sede episcopal en el siglo V, por orden de Asturio, arzobispo de Toledo, pero este hecho no fue suficiente para devolverle el esplendor perdido.

El centro peninsular fue una de las regiones más despobladas de Al-Ándalus hasta el siglo XI, cuando empezó a despuntar como un enclave militar de gran importancia estratégica. Los musulmanes pusieron en pie un sistema defensivo de fortalezas y atalayas, con el que intentaron detener el avance de los reinos cristianos, a lo largo y ancho del territorio actual de la comunidad autónoma.

La fortaleza de Mayrit (Madrid) se erigió en una fecha indeterminada entre los años 860 y 880, como un ribat, un recinto amurallado donde convivía una comunidad a la vez religiosa y militar, en lo que constituye el núcleo fundacional de la ciudad. Pronto se destacó como la fortificación de mayor valor estratégico en la defensa de Toledo, por encima de Talamanca de Jarama y de Qal'-at'-Abd-Al-Salam (Alcalá de Henares), los otros dos enclaves militares más importantes de ese sistema defensivo.

Alrededor de esas tres cabeceras principales, encargadas de defender los caminos fluviales del Manzanares, del Jarama y del Henares, respectivamente, se construyeron varias fortificaciones de carácter complementario —caso de Qal'-at-Jalifa (Villaviciosa de Odón)—, así como una red de atalayas que permitía la vigilancia de los pasos —las de Torrelodones, El Vellón o El Berrueco, que aún siguen en pie, son algunas de ellas—. Estas torres-vigía se comunicaban entre sí mediante señales de humo, cuando se producían situaciones de alerta.

En 1083, el rey Alfonso VI tomó la ciudad de Madrid y dos años después entró en Toledo. Por su parte, Alcalá de Henares sucumbió en 1118, en una nueva anexión del Reino de Castilla.

Las nuevas tierras conquistadas por los cristianos se disgregaron alrededor de varios dominios, como consecuencia de un largo proceso de repoblación (siglos XI a XV), en el que entraron en conflicto los señores feudales o eclesiásticos y los diferentes concejos con potestad real para repoblar.

En el siglo XIII, Madrid fue la única ciudad de la región que consiguió conservar una personalidad jurídica propia, en primer término con el Fuero viejo y posteriormente con el Fuero Real, concedido por Alfonso X en 1262 y ratificado por Alfonso XI en 1339.

Por su parte, Buitrago de Lozoya, Alcalá de Henares y Talamanca de Jarama, que destacaron por su importante capacidad repobladora hasta ese siglo, quedaron bajo el dominio de señores feudales o eclesiásticos. Alcalá, en concreto, pasó a manos del poderoso Arzobispado de Toledo, en el que permaneció hasta prácticamente el siglo XIX.

Alrededor de la actual capital de la comunidad, se constituyó un territorio administrativo denominado Tierra de Madrid, el primer germen de la provincia, que se extendía, en sus extremos, hasta los actuales términos municipales de San Sebastián de los Reyes, Cobeña, Las Rozas de Madrid, Rivas-Vaciamadrid, Torrejón de Velasco, Alcorcón, San Fernando de Henares y Griñón.

Este concejo mantuvo numerosos litigios con Segovia, por entonces una de las ciudades más influyentes de Castilla, por el control del Real de Manzanares, una vasta comarca, que, finalmente, fue cedida a la Casa de Mendoza. La Comunidad de Villa y Tierra de Segovia había convertido en su Sexmo de Casarrubios, en los valles del los ríos Guadarrama y Perales, el alfoz de la antigua medina islámica de Calatalifa (en el actual término de Villaviciosa de Odón).

La monarquía castellana empezó a mostrar una especial predilección por el centro peninsular, atraída por sus abundantes bosques y cotos de caza. El Pardo era un lugar muy frecuentado por los reyes, desde tiempos de Enrique III (siglo XIV). Asimismo, los Reyes Católicos impulsaron la construcción del Palacio Real de Aranjuez. En el siglo XVI, San Lorenzo de El Escorial se sumó a la lista de Reales Sitios de la actual provincia.

La propia villa de Madrid, que formaba parte del grupo de dieciocho ciudades con derecho a voto en las Cortes de Castilla, acogió en numerosas ocasiones las Cortes del Reino. Al mismo tiempo, sirvió de residencia a varios monarcas, entre ellos el emperador Carlos I, que reformó y amplió su Alcázar.

A la creciente influencia socio-política de la región, se le añadió, en el siglo XVI, el foco cultural de la Universidad de Alcalá de Henares, que abrió sus puertas en 1508, a instancias del Cardenal Cisneros.

En 1561, el rey Felipe II situó la capital de su imperio en Madrid, en lo que puede considerarse el segundo embrión —y tal vez más decisivo— para la configuración posterior de la provincia madrileña.

Con la capitalidad, se impuso un marco de subordinación económica a las tierras colindantes con la Villa de Madrid, que incluso iba más allá de los actuales límites de la Comunidad de Madrid. También se promovió una extensión competencial de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (de cinco a diez leguas en su torno), en un intento por articular una región alrededor de la capital.

Pero aún se estaba muy lejos de una auténtica realidad administrativa, sobre todo teniendo en cuenta que el Estado del Antiguo Régimen convivía con la existencia de numerosas jurisdicciones señoriales, tanto laicas como eclesiásticas. Entre las primeras, se encontraban señoríos de gran extensión, como el Real de Manzanares —en manos de los Mendoza— y otros de pequeñas dimensiones, como el señorío de Valverde de Alcalá. Entre las segundas, había jurisdicciones monásticas (como la Cartuja de El Paular), del clero secular (como las extensas posesiones del Arzobispado de Toledo) y de órdenes militares (caso de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago, que ocupaba Valdaracete, Villarejo de Salvanés y Fuentidueña de Tajo ).

En el siglo XVIII tampoco se corrigió la desarticulación administrativa de las tierras madrileñas, a pesar de algunos intentos. En la época de Felipe V, se creó, a escala nacional, la figura de las Intendencias, con poder político-administrativo. Sin embargo, la Intendencia de Madrid no resolvió el problema de raíz y la actual provincia continuó fragmentada en varios dominios, si bien se racionalizaron los procesos a la hora de ejecutar proyectos centralizados.

A Guadalajara le correspondían los partidos de Colmenar Viejo y Buitrago de Lozoya, así como el señorío del Real de Manzanares, coincidente en gran parte con la actual comarca de la Sierra de Guadarrama. Segovia extendía sus dominios al Norte y Oeste de la actual provincia madrileña, mientras que Toledo ocupaba el Este, con Alcalá de Henares y Chinchón como núcleos destacados. De Madrid dependían Casarrubios, en la actual provincia de Toledo, y Zorita de los Canes, en la de Guadalajara.

Esta dispersión territorial afectaba a procesos tan básicos como el abastecimiento de Madrid, que había disparado su población hasta convertirse en la ciudad más habitada de la monarquía. El efecto fue drástico: mientras que la Villa de Madrid absorbía un mayor volumen de renta procedente de todo el país, su territorio colindante —en manos de casas nobiliarias y del poder eclesiástico o bajo el influjo real— tendía a empobrecerse, sin posibilidad alguna de desarrollarse un tejido socio-económico acorde con las necesidades de la capitalidad.

Otro de los problemas que la capitalidad puso en evidencia fue la ausencia de infraestructuras. El entramado de caminos de la Submeseta Sur tenía su centro en Toledo y hubo que articular una red para garantizar el abastecimiento de la ciudad. Del siglo XVIII data la estructura radial de las comunicaciones españolas, que tiene su punto neurálgico en la ciudad de Madrid.

A lo largo del siglo XVIII, la Villa de Madrid se transformó con grandes obras urbanísticas, al compás de las corrientes ilustradas. Destaca la labor de Carlos III, que dotó a la ciudad de algunos de sus más bellos edificios y monumentos, al tiempo que promovió la creación de instituciones sociales, económicas y culturales, que aún perviven.

La Villa de Madrid cerró el siglo XVIII con 156.672 habitantes (antes de la capitalidad, se estimaba una población en torno a los 15.000 vecinos), según el censo realizado en 1787, el primero, con carácter oficial, que se realizó en la ciudad.

El territorio de la Comunidad de Madrid alcanzó sus límites territoriales actuales en 1833 con la división de España en provincias, una de las cuales fue la de Madrid. En esta división, la provincia fue adscrita a la región de Castilla la Nueva, la cual, como el resto de regiones, constituía apenas una clasificación, al carecer de cualquier órgano o institución administrativa. Junto con la de Madrid, fueron adscritas a Castilla la Nueva las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Las provincias han conservado prácticamente iguales sus límites hasta la actualidad.

En el siglo XX, durante el proceso preautonómico de finales de los años setenta, en la antigua región de Castilla la Nueva reapareció el temor a que las especiales condiciones económicas y demográficas de Madrid fueran un factor de desequilibrio, por lo que finalmente, la provincia de Madrid se configuró como comunidad autónoma uniprovincial. Fue la última comunidad en constituirse.

Por su parte, las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo (que pertenecían a Castilla la Nueva), junto con la de Albacete (que estaba integrada en la región de Murcia), constituyeron la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

El Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid fue aprobado el 1 de marzo de 1983. La provincia de Madrid se conformó como comunidad autónoma bajo la Ley Orgánica 3/1983, del 25 de febrero (BOE 1-3-83) y con la denominación de "Comunidad de Madrid".

Desde su nacimiento han sido elegidos tres presidentes autonómicos: Joaquín Leguina (1983–1995), del PSOE; Alberto Ruiz-Gallardón (1995–2003); y Esperanza Aguirre (2003 hasta la fecha), estos dos últimos del PP.

La bandera madrileña toma el fondo rojo carmesí del pendón de Castilla. Las siete estrellas, que simbolizan la constelación de la Osa Mayor, proceden del escudo de la Tierra de Madrid, concejo formado en tiempos de la Reconquista. Las cinco puntas de las estrellas representan a las cinco provincias limítrofes a Madrid (Ávila, Cuenca, Guadalajara, Segovia y Toledo). Las siete estrellas se alinean en dos filas: en la superior se sitúan cuatro y en la inferior las tres restantes. Diferentes municipios que formaron parte del antiguo concejo de la Tierra de Madrid las incorporan en sus escudos heráldicos. Es el caso de la Villa de Madrid y de Las Rozas de Madrid, que las integraba hasta 1995, cuando el consistorio roceño diseñó un nuevo escudo. Poblaciones situadas bajo la influencia de este concejo también incluyen en sus escudos las siete estrellas (Guadarrama, Valdemorillo o Fresno de Torote). El escudo de Tres Cantos igualmente las incorpora, aunque, en este caso, no como reflejo de su pertenencia al concejo de la Tierra de Madrid, sino en clara referencia a la simbología de la comunidad autónoma. Se trata del municipio más joven de la provincia, constituido en 1991 —cuando se segregó de Colmenar Viejo—, ocho años después de ser aprobada la bandera y el escudo de la Comunidad de Madrid. Popularmente, las siete estrellas se conocen como las siete puertas de entrada a Madrid.

A diferencia de otras comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid carece de una comarcalización que tenga relevancia administrativa. No obstante, algunas instituciones autonómicas han delimitado diferentes áreas a partir de criterios de homogeneidad geográfica y sociodemógrafica, que toman su nombre de los puntos cardinales y de los principales ríos de la región. Su validez se limita a promociones turísticas o a divisiones agrícolas.

Ni siquiera se encuentra definida legalmente el área metropolitana de Madrid, a pesar de su importancia social, demográfica y económica y las necesidades que, en términos de infraestructuras, urbanismo o transportes, comparten los municipios situados bajo la zona de influencia de la capital.

Popularmente, los madrileños clasifican su región a partir de las áreas de influencia de las seis autovías radiales que surcan la provincia. La que se articula alrededor de la A-2 recibe el nombre oficioso del Corredor del Henares.

La Comunidad de Madrid se organiza territorialmente en 179 municipios y en 801 localidades y entidades menores de población. Posee el 2,2% de los municipios totales que integran el territorio español (8.110). Es la vigésimo tercera provincia española en número de ayuntamientos y se sitúa ligeramente por encima de la media, cifrada en 165 municipios por provincia (Burgos cuenta con el mayor número de términos municipales con 371 ayuntamientos, y Las Palmas es la provincia que tiene menos con 34).

La superficie media de los municipios madrileños es de 44,8 km², un promedio bajo el que se esconden grandes oscilaciones. El más extenso de todos ellos es Madrid, ayuntamiento que anexionó, entre 1948 y 1954, los municipios limítrofes de Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, Canillas, Canillejas, Moratalaz, Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Aravaca, convertidos hoy en distritos o barrios.

Los cinco términos municipales más grandes son Madrid, con 605,8 km²; Aranjuez, con 189,1 km²; Colmenar Viejo, con 182,6 km²; Rascafría, con 150,3 km²; y Manzanares el Real, con 128,4 km².

Los de menor superficie superficie son Casarrubuelos, con 5,3 km²; La Serna del Monte, con 5,4 km²; Pelayos de la Presa, con 7,6 km²; Madarcos, con 8,5 km²; y Torrejón de la Calzada, con 9,0 km².

La comunidad autónoma tiene una superficie de 8.021,80 km². Sus límites describen un triángulo equilátero aproximado, en el que su base está en la linde con la provincia de Toledo, al sur, y su vértice superior en el puerto de Somosierra, al norte. El término municipal de Aranjuez rompe esta forma triangular, a modo de apéndice que se adentra en la provincia de Toledo. Fuera de ese triángulo, rodeada por las provincias de Ávila y Segovia, se encuentra la Dehesa de la Cepeda, que pertenece al municipio madrileño de Santa María de la Alameda. La región está situada en el centro de la Meseta Central, en la parte septentrional de la Submeseta Sur, entre el Sistema Central (al norte y noroeste) y el río Tajo (al sur y sureste). Limita al norte y al oeste con Castilla y León (provincias de Segovia y Ávila) y al este y al sur con Castilla-La Mancha (provincias de Toledo, Guadalajara y Cuenca).

El relieve de la Comunidad de Madrid está definido por tres grandes unidades: la sierra y la llanura del río Tajo, separadas entre sí por el piedemonte.

Las sierras de Guadarrama (en su totalidad), Ayllón (la parte más occidental de ésta, conocida como Sierra de Somosierra) y Gredos (la parte más oriental de ésta) conforman un paisaje típico de montaña, con altitudes máximas —en cada una de las tres sierras— de 2.428 m (Peñalara, el pico más alto de la región), 2.129 m (Peña Cebollera o Pico de las Tres Provincias) y 1.770 m (Alto del Mirlo), respectivamente. Otros picos importantes son La Maliciosa (2.227 m) y Siete Picos (2.138 m), ambos en la Sierra de Guadarrama. En lo que respecta a su litología, el granito y el gneis son las rocas dominantes en la dos primeras sierras, mientras que la pizarra y las cuarcitas lo son de Ayllón (este macizo presenta los materiales rocosos más antiguos de la Comunidad de Madrid, formados hace 450 millones de años). La sierra madrileña está estructurada en falla, aspecto que puede apreciarse a simple vista en la denominada Falla de Torrelodones, en el municipio del mismo nombre.

Las campiñas, páramos y vegas configuran geomorfológicamente la segunda unidad de relieve, articulada alrededor de la cuenca del río Tajo. Aquí se encuentran las mínimas altitudes de la comunidad autónoma: 430 m en el cauce del río Alberche —a su paso por Villa del Prado— y 467 m en Fuentidueña de Tajo. Esta unidad presenta una composición del terreno menos uniforme que la de la sierra. Las calizas, arcillas, yesos y margas son abundantes en los páramos, mientras que las arenas, margas arenosas, margas yesíferas y arcillas dan forma a las campiñas. Las vegas, por último, quedan perfiladas por las arenas, gravas y limos.

A modo de transición entre la sierra y las llanuras arenosas del río Tajo, aparece la llamada Rampa de la Sierra o piedemonte, que se extiende desde la confluencia de los ríos Jarama y Lozoya, al norte del provincia, hasta el suroeste de la comunidad, formando una franja paralela a la sierra. No se trata exactamente de una unidad de relieve, aunque sí cabe definirla así desde un punto de vista geomorfológico. Se compone fundamentalmente de arenas, arcillas, margas y otros materiales detríticos.

Entre la máxima y mínima altitud de la región (Peñalara y Villa del Prado), se origina un desnivel de unos 2.000 m, que se salvan a lo largo de poco más de 100 km (la altura media de la provincia es de 650 m, aproximadamente). Este complejo relieve convierte a Madrid en una comunidad autónoma de contrastes medioambientales. En ella se puede encontrar la mayor parte de los pisos bioclimáticos de la Península Ibérica (crioromediterráneo, oromediterráneo, supramediterráneo y mesomediterráneo), además de una rica variedad de ecosistemas.

La Comunidad de Madrid forma parte de la cuenca hidrográfica del Tajo, río que surca la zona meridional de la región, en la Comarca de Las Vegas, a la altura de Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Fuentidueña de Tajo y Aranjuez. Existen otras cuatro cuencas hidrográficas menores, todas ellas subsidiarias del Tajo: la del Jarama, la del Guadarrama, la del Alberche y la del Tiétar. Todos estos ríos recorren una distancia media de aproximadamente 167 km desde su nacimiento en el Sistema Central hasta su desembocadura en el Tajo. Sin salir de la región, es posible contemplar el curso alto de algunos de ellos, con paisajes típicos de ríos de montaña, así como su curso medio y bajo, como ríos de llanura.

Con sus 190 km, el Jarama es el río más largo e importante de la región —al margen del Tajo—. Su cuenca, la de mayor superficie de toda la provincia, queda integrada por los ríos Lozoya, Guadalix y Manzanares, que vierten sus aguas al Jarama por la derecha, y Henares y Tajuña, que lo hacen por la izquierda. Los embalses de El Atazar, Puentes Viejas, Riosequillo, Santillana y Pedrezuela (antes conocido como El Vellón) son los más relevantes de esta cuenca, responsable en su mayor parte del suministro de agua potable a toda la provincia. Hay que destacar, en este sentido, la importancia del río Lozoya, que, a pesar de su corto recorrido (apenas 91 km), es embalsado hasta en cinco ocasiones.

El Guadarrama surca la comunidad en su curso alto y medio. Sus afluentes se limitan a un único río, el Aulencia (por la derecha), y a dos arroyos mayores, el de La Vega y el de Los Combos (por la izquierda). El principal embalse de esta cuenca es el de Valmayor.

Se sitúa en el extremo suroccidental de la provincia. El Alberche, que pasa por los términos de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, recibe por la derecha las aguas de los arroyos de Valdezate y de Tórtoles y por la izquierda las de los ríos Cofio y Perales. Es embalsado en los pantanos de San Juan y Picadas. La calidad de su agua es muy inferior a la de la Cuenca del Jarama, razón por la cual se permite el baño, la navegación y la pesca en los citados embalses.

Sólo el vértice suroccidental de la provincia, más o menos coincidiendo con el término de Rozas de Puerto Real, se encuentra incluido dentro de la cuenca del Tiétar. El río nace en las proximidades del citado municipio y discurre por las provincias de Ávila y Cáceres.

El agua de la Comunidad de Madrid es una de las mejores de Europa gracias a las condiciones geológicas de la Sierra de Guadarrama, unas montañas con abundancia de granito. Esta roca tan dura deja muy pocos residuos en los ríos de la sierra y hace que la pureza del agua sea muy elevada.

Las zonas más altas de las sierras de Guadarrama y Ayllón —aproximadamente por encima de los 1.200 m— tienen clima de montaña, con temperaturas frías o muy frías en invierno y suaves en verano. Aquí las precipitaciones son abundantes: pueden superar los 1.500 mm al año y son en forma de nieve durante el invierno y parte de la primavera.

El resto del territorio madrileño posee un clima mediterráneo continentalizado, de carácter atenuado en el piedemonte y extremado en la llanura mesetaria, en la que se sitúa la capital. En estas zonas los inviernos son frescos, con temperaturas inferiores a los 8ºC, heladas nocturnas muy frecuentes y nevadas ocasionales (tres o cuatro al año). Por el contrario, los veranos son calurosos, con temperaturas medias superiores a los 24ºC en julio y agosto y con máximas que muchas veces superan los 35ºC. La oscilación diaria es de aproximadamente de 10ºC. Las precipitaciones no suelen superar los 700 mm al año y se concentran especialmente en la primavera, seguida del otoño.

En cuanto a récords meteorológicos, la temperatura máxima absoluta alcanzada en la Comunidad de Madrid se dio el 31 de julio de 1878 en el Observatorio Astronómico de Madrid, cuando se llegó a los 44,3ºC. La temperatura mínima absoluta de la región (registrada en una estación meteorológica homologada) se dio el 25 de diciembre de 1962 en el Puerto de Navacerrada (1.858 m) cuando se alcanzaron los -20,3ºC. La precipitación máxima en 24 horas se produjo en este mismo puerto de montaña el 21 de enero de 1996, cuando cayeron 150,0 mm.

Madrid es una de las comunidades autónomas con mayor densidad de vías pecuarias. Dispone de un total de 4.200 kilómetros que ocupan una superficie aproximada de 13.000 hectáreas y que representan el 1,6% del territorio de la región.

La Ley 8/1998, de 15 de junio, de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid crea el Patronato de la Red de las Vías Pecuarias, órgano consultivo en dicha materia. Este organismo está constituido por las Consejerías directamente implicadas en su gestión, la Federación Madrileña de Municipios, la Cámara Agraria, las Organizaciones Profesionales Agrarias y los colectivos que tengan por objeto la defensa de la naturaleza.

Para fomentar su uso complementario se han puesto en marcha iniciativas como Descubre tus Cañadas y TrashuMad.

Madrid es la provincia más poblada de España, con 6.081.689 habitantes en 2007 (INE). Por autonomías, esta comunidad uniprovincial es la tercera de mayor población del país, por detrás de Andalucía (en sus ocho provincias residen casi 8,1 millones de personas) y de Cataluña (con 7,2 millones en cuatro provincias).

La densidad de población de la región es de 758,14 hab/km² (INE 2007), muy superior a la del conjunto español (89,57 hab/km²). Sin embargo, este indicador esconde enormes oscilaciones, conforme se considere la zona central de la provincia o los límites de la misma. Mientras que el municipio de Madrid arroja una densidad de 5.160,57 hab/km², en la comarca de la Sierra Norte se reduce a menos de 9,9 hab/km².

La gran mayoría de la población de la comunidad autónoma se concentra en la capital y en sus alrededores, que conforman el área metropolitana más importante de España, donde reside aproximadamente el 90% de los habitantes de la Comunidad de Madrid. A medida que aumenta la distancia de la capital, más se reducen las cifras demográficas, principalmente en lo que respecta al norte y al suroeste de la región.

La población madrileña presenta un perfil de edad preferentemente joven-adulto: el 44,4% de los habitantes de la región tiene entre 16 y 44 años (INE 2006). A cierta distancia aparece el grupo de edad de 45 a 64 años, que supone el 24,3%. Muy alejados se sitúan los niños y adolescentes (hasta 15 años), con un 15,2%, y los mayores de 65 años, con un 16,7%.

Comparativamente con los datos nacionales, la región de Madrid muestra un componente joven-adulto más elevado. El 61,9% de los madrileños tiene menos de 45 años, cifra superior a la del total español, con un 59,6%.

También hay diferencias por sexo. En la Comunidad de Madrid habitan más mujeres que en el conjunto de España, en términos relativos. Su perfil femenino se cifra en 2007 en un 51,6%, un punto más que en el total español (un 50,6%). El 48,4% restante corresponde a la población masculina, frente al 49,4% de todo el país.

La tasa de natalidad de la región madrileña (nacidos por cada 1.000 habitantes) es de 11,80 puntos (INE 2005), cifra tímidamente superior a la del conjunto español (10,75 puntos).

En lo que respecta a la mortalidad, las diferencias con los datos nacionales son algo más acusadas. La tasa de mortalidad correspondiente a la comunidad autónoma (6,95) es inferior en dos puntos a la de toda España (8,93).

Según datos del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, referidos al año 2005, la esperanza de vida en la Comunidad de Madrid se sitúa en 81,87 años. Para las mujeres es de 84,98 años y para los hombres de 78,43. Este indicador no ha dejado de crecer año tras año, desde su control estadístico, iniciado en 1986 por el citado organismo.

En el periodo 1981-2005, el crecimiento demográfico de la región fue del 26,17%, frente al 16,87% de la media nacional. No todas las comarcas madrileñas participaron en los mismos términos de este aumento de población. Algunas, incluso, se vieron afectadas por un proceso de despoblamiento, caso de la llamada Sierra Norte (en el vértice septentrional de la provincia), conocida popularmente como la Sierra pobre, con pueblos de pocas decenas de habitantes. En los últimos años, el turismo rural parece haber favorecido cierto repunte demográfico de esta comarca.

Madrid se ha convertido desde los años cincuenta y sesenta en un polo industrial de primera magnitud, que ha atraído a un número muy importante de inmigrantes, procedentes de las regiones menos desarrolladas del país, como también (desde principios de los años noventa) de otros países. Según el censo del INE del año 2005, la comunidad autónoma cuenta con un 13,09% de extranjeros, cinco puntos por encima de la media española (8,47%).

Un 53,00% de los no nacionales son iberoamericanos, un 18,36% de la Europa no comunitaria, un 9,27% de África del Norte, un 9,21% de la Unión Europea, un 3,59% del África subsahariana, un 3,36% de Asia del Este y un 1,03% de Filipinas. Por nacionalidades, las más importantes son la ecuatoriana (un 22,23% sobre el total de extranjeros), la rumana (12,35%), la colombiana (9,30%), la marroquí (8,91%) y la peruana (5,03%).

La capital concentra el 58,5% de la población inmigrante que reside en la región. Le siguen Alcalá de Henares (con un 3,7%), Móstoles (un 2,5%), Fuenlabrada (un 2,3%), Leganés (un 2,2%), Getafe (un 2,1%), Torrejón de Ardoz (un 2,1%), Alcobendas (un 1,7%) y Coslada (un 1,3%). En términos relativos, pueblos como Fresnedillas de la Oliva, Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, Lozoya, Olmeda de las Fuentes, Pelayos de la Presa o Zarzalejo presentan proporciones de inmigrantes entre el 20% y el 33%.

Además de su realidad metropolitana, la Comunidad de Madrid ofrece el fuerte contraste de zonas despobladas, con un marcado carácter rural. Prueba de ello son las cifras demográficas de Madarcos (45 habitantes), La Acebeda (58), Robregordo (71), La Hiruela (74) y Horcajuelo de la Sierra (103), los cinco municipios menos poblados de la región.

La Comunidad de Madrid se rige por el mismo calendario electoral que las restantes comunidades autónomas, excepción hecha de Andalucía, Cataluña, País Vasco y Galicia, que, dado su carácter histórico, tienen facultad para convocar elecciones al margen del citado calendario. Tras las elecciones de mayo de 2003, no hubo posibilidad de formar gobierno, ante el voto abstencionista de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, diputados socialistas que pasaron al grupo mixto. Por esta razón, se convocaron nuevas elecciones en octubre de 2003, fuera del calendario establecido.

La Comunidad de Madrid es la autonomía que goza de mayor renta por habitante de toda España: 28.850 euros en 2006, un 30,2% por encima de la media nacional. Le siguen, por este orden, las comunidades del País Vasco (28.346), Navarra (27.861) y Cataluña (26.124). En 2005 fue el principal destino de la inversión extranjera con el 34,3% del volumen del país.

A pesar de estos datos, la región sólo ocupa el puesto 34º en el ranking de las regiones europeas más prósperas (año 2002) y la posición 50º en la lista de ciudades-región más competitivas del planeta (año 2007), elaborada a partir del indicador del Producto Interior Bruto (PIB) por habitante. En esta clasificación, encabezada por San Francisco (Estados Unidos), figuran por delante de Madrid diecisiete metrópolis europeas, entre ellas Dublín (Irlanda), Milán (Italia), Lyon (Francia) y Roma (Italia), además de Londres (Reino Unido) y París (Francia). La región madrileña se coloca por delante de Barcelona, en el lugar 58º, y de Valencia, en el 64º, las otras dos grandes áreas metropolitanas españolas.

En el Informe Plataforma de seguimiento de la Estrategia de Lisboa, promovido por la Unión Europea en 2007, se señala que los puntos fuertes de la economía madrileña son su escaso desempleo, su gasto en investigación, su desarrollo relativamente elevado y sus servicios de alto valor añadido. Entre sus puntos débiles aparecen la falta de conexiones de banda ancha (nuevas tecnologías de la información y la comunicación) y su tasa de actividad relativamente baja entre las mujeres. En este estudio, se destaca a la Comunidad de Madrid como una región-municipio preferentemente asentada en el sector de los servicios.

Al igual que ocurre con los datos demográficos, la renta disponible bruta municipal per cápita presenta enormes oscilaciones entre las distintas localidades de la provincia. Pero, a diferencia de las cifras poblacionales (que iban a a la baja cuanto más aumentaba la distancia con el área metropolitana), se configura ahora un mapa completamente distinto: las áreas de mayor renta per cápita se sitúan preferentemente en el municipio de Madrid y en su corona metropolitana norte, noroeste y nordeste, con extensiones hacia la Sierra de Guadarrama, hasta el límite con la provincia de Segovia.

Estas zonas presentan un fuerte componente residencial y, en determinados puntos, integran urbanizaciones consideradas de lujo. Pozuelo de Alarcón, Las Rozas de Madrid, Majadahonda, Boadilla del Monte y Torrelodones, que se ubican en el arco oeste del área metropolitana, repiten año tras año como los municipios de mayor renta per cápita de la Comunidad de Madrid. En 2004, en concreto, alcanzaron cifras que iban desde los 22.846 euros de Pozuelo hasta los 19.753 de Torrelodones.

En el otro extremo, con menos de 8.500 euros, figuran los tres vértices del triángulo que dibuja la provincia, tal y como puede observarse en el mapa adjunto. En 2004, los municipios de menor renta per cápita fueron Madarcos (7.375), Valdaracete (7.746), Somosierra (7.819), Prádena del Rincón (7.941) y Brea de Tajo (7.985 euros). Madarcos es también el pueblo menos poblado de la región (45 habitantes) y uno de los términos municipales de menor superficie (8,5 km²).

Actualmente Madrid es la locomotora económica de España y prueba de ello es que su economía se encuentra en fase expansiva desde 1993, con porcentajes de crecimiento entre el 3% y el 4% año tras año. En 2005, lideró el crecimiento económico del país con un 4%, seis décimas más que la media nacional y, en 2006, prácticamente se repitieron las mismas cifras (un 3,9%, un punto por encima del promedio europeo) —datos del INE—.

El incremento tanto del consumo privado como de la inversión en vivienda y en bienes de equipo se encuentra en la base de esta secuencia de crecimiento. Especialmente relevantes son los datos relativos a la vivienda: en 2006 se construyeron alrededor de 127.000 viviendas, de las cuales 58.000 se concluyeron en el citado año. Expertos y políticos destacan, además, el fenómeno de la inmigración como uno de los principales motores de esta tendencia alcista de la economía madrileña.

La Comunidad de Madrid es la segunda comunidad autónoma en el ranking nacional de contribución al Producto Interior Bruto (PIB) estatal (por detrás de Cataluña), con un 17,7%. Entre 1986 y 1989, recién constituida la autonomía, el PIB regional se situó en una media del 4,6% frente al 4,7% nacional, con el sector de la construcción como uno de los más pujantes.

A lo largo del siglo XXI, el PIB regional evoluciona igualmente en magnitudes muy similares a las del conjunto estatal. En 2005 se localizan las máximas desviaciones: en este año Madrid se despega en casi un punto del porcentaje nacional (un 4,3% sobre un 3,5%, respectivamente). Pero en 2006 ambos datos se equiparan en un 3,9%, como puede apreciarse en el gráfico adjunto. La construcción se destaca, también en estos años, como uno de los sectores de mayor empuje, tanto en la comunidad autónoma como en el país.

El PIB madrileño se distribuye sectorialmente de la siguiente forma: un 75,8% corresponde a los servicios, un 13% a la industria, un 11% a la construcción y un 0,2% a la agricultura (fuente: Contabilidad Regional de España, 2006).

La población activa de la Comunidad de Madrid es de 3.240.900 personas, de las cuales 3.028.400 están ocupadas y 212.500 paradas (datos correspondientes al primer trimestre de 2007, según la Encuesta de Población Activa —EPA—).

En términos relativos, la tasa de paro se sitúa en el 6,56% de la población activa, 1,91 puntos por debajo de la media nacional. La tasa de actividad se cifra en un 64%.

El sector agrícola-ganadero posee un peso relativo despreciable dentro de la economía de la región (apenas un 0,2% del PIB). Sin embargo, presenta magnitudes absolutas muy similares a las de las provincias limítrofes, aspecto que resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que la Comunidad de Madrid ocupa una superficie menor y que integra una importante área metropolitana, que resta recursos a este sector.

La agricultura madrileña posee, además, un grado de variedad mucho mayor que el de las provincias colindantes. Ello es consecuencia de las tres unidades de relieve que definen el medio físico de la región y que permiten la existencia de bosques, pastos, cultivos herbáceos de secano, viñedo, olivar y cultivos hortofrutícolas de regadío, dentro de una superficie relativamente reducida, con dos áreas de especial actividad: las comarcas serranas y los valles interfluviales.

A pesar de su potencial, el sector agrícola-ganadero madrileño se encuentra en regresión, ante la expansión del área metropolitana y el empuje de otras actividades, como la construcción. En 1985, existían 251.498 hectáreas de tierras de cultivo, en 2001 la superficie productiva labrada desciende a 199.687 hectáreas.

En lo que respecta a la minería, ésta resulta irrelevante en relación al total de su economía. Existen más de un centenar de minas, entre las que figuran las de sepiolita de Vicálvaro (Madrid) y Parla, y las de sulfato sódico de Colmenar de Oreja. La comunidad posee yacimientos de sepiolita que atesoran el 80% de las reservas mundiales, y la producción minera de la región representa el 4% de la nacional. El área minera más activa es la de Colmenar de Oreja, con seis minas activas.

Por último, la Comunidad de Madrid presenta un fuerte déficit energético. Las centrales hidroeléctricas que se encuentran al pie de los embalses son insuficientes, razón por la cual la región importa electricidad de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura, entre otras comunidades. La región consume el 11,4% del total de la energía nacional y sólo produce el 0,49% (datos correspondientes a 2006). En términos absolutos, la demanda madrileña de energía en el citado año se cifra en 30.598 GW, mientras que la producción regional apenas llega a 1.330 GW.

La Comunidad de Madrid es la segunda región industrial del país. Este sector, que ocupa el 27% de la población activa madrileña, muestra síntomas de recuperación tras varios años en retroceso, como prueba el crecimiento experimentado en 2006 —un 3,3% (INE)—. La industria supone el 13% de la economía madrileña.

La construcción representa el 11% de la economía madrileña. Se trata del sector más dinámico y pujante en los últimos años. Es, de hecho, el que más crece en 2006, con un 5,3%, impulsado tanto por la edificación residencial como por las infraestructuras civiles. Debe tenerse en cuenta que, en ese año, se acometieron en la región proyectos de gran envergadura, como el soterramiento de la autovía Calle 30 —antes M-30—, la fase final de las obras de la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas o la ampliación del red de Metro.

El sector terciario es, sin duda, el más relevante de la economía madrileña, en la que representa casi un 76% (porcentaje sobre el PIB, año 2006). Su crecimiento en 2006 es del 3,5%, según el INE. Su importancia viene dada por la radicación en la región de la mayor parte de las grandes empresas del país, tanto nacionales como extranjeras, que, además de su peso específico, generan alrededor de sí un tejido de servicios.

La provincia concentra el mayor volumen de compañías de nuevas tecnologías, como Indra, Everis, Ericsson, Lucent Technologies, Telefónica, Microsoft o IBM. Ésta última decidió en 2005 establecer en la capital su nueva sede para Europa, África y Oriente Medio.

El turismo se ha perfilado como una de las actividades económicas más pujantes de la región. En enero de 2007, la ciudad de Madrid tuvo 511.892 viajeros alojados en sus establecimientos hoteleros, lo que le confirma como el punto turístico con mayor número de viajeros y pernoctaciones de España.

Más concretamente, hay que destacar la importancia alcanzada por el turismo de negocios. En este subsector, la Feria de Madrid, IFEMA, juega un papel transcendental. Esta institución es artífice de las ferias y exposiciones de mayor peso del país, algunas de las cuales se encuentran entre las primeras del continente europeo, caso de SIMO o Fitur. Las instalaciones de IFEMA, en el Campo de las Naciones, cerca del Parque Juan Carlos I, son el lugar más visitado de toda la comunidad, por encima de monumentos como el Museo del Prado o el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Tuvo 3,8 millones de visitantes en 2006.

En otro orden, la inauguración de las nuevas terminales T4 y T4S del Aeropuerto Internacional de Barajas, de diseño vanguardista y con una elevada capacidad de operaciones, consolida sus instalaciones como uno de los más importantes del mundo y como la puerta a Europa desde Iberoamérica. En la actualidad, es el quinto aeropuerto de Europa en volumen de viajeros.

La Comunidad de Madrid es el centro de la red de comunicaciones españolas, dada la estructura radial de las carreteras del Estado, que tiene su origen en el siglo XVIII. Aunque, en los últimos tiempos, la articulación radial de las carreteras españolas se ha ido desdibujando mediante la apertura de ejes transversales, Madrid sigue siendo paso obligado en las comunicaciones interprovinciales por carretera.

Extremo que se subraya aún más en el transporte por tren, que todavía mantiene la configuración radial diseñada en el siglo XIX, y en los desplazamientos por avión, con el Aeropuerto de Madrid-Barajas como punto de referencia de todos los aeropuertos españoles para las conexiones internacionales.

A esto se añaden los desplazamientos internos de los propios madrileños, que también tienen su epicentro en la ciudad de Madrid, como punto de destino y salida preferente. Éstos resultan especialmente intensos en el área metropolitana, en la que residen aproximadamente 5,3 millones de habitantes, en una superficie de apenas 1.900 km².

Todo ello da lugar a una estructura de comunicaciones de gran complejidad, en cuya articulación resultan igualmente decisivas las actuaciones del Ministerio de Fomento (que gestiona las carreteras radiales y de circunvalación —excepto la Calle 30, antes M-30, y la M-45—, el transporte por tren y el Aeropuerto de Madrid-Barajas), de la Comunidad de Madrid (responsable de las carreteras regionales, del Metro y de los autobuses interurbanos) y de los distintos municipios metropolitanos, con especial mención al Ayuntamiento de Madrid (del que dependen la Calle 30 y el servicio de autobuses urbanos de la capital).

A partir de la creación del Consorcio Regional de Transportes de Madrid en 1985, las citadas administraciones se coordinan en el establecimiento de servicios y tarifas en los medios de transporte público de toda la región. Entre sus iniciativas más destacadas, figura la creación del Abono Transportes y de los billetes combinados.

La Comunidad de Madrid cuenta con una amplia red de autovías y autopistas. Todas son de uso gratuito, excepción hecha de las radiales R-2, R-3, R-4 y R-5, la AP-6 y las vías que acceden a la Terminal 4 (T4) del Aeropuerto de Madrid-Barajas, que son de peaje.

De Madrid parten las autovías A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6, cuyos puntos kilómetricos empiezan a contabilizarse desde el llamado Kilómetro Cero, situado en la Puerta del Sol, en Madrid. En torno a estas carreteras se han formado grandes núcleos urbanos, así como áreas industriales y empresariales.

Debido a los significativos problemas de tráfico de las vías anteriormente descritas, el Ministerio de Fomento inauguró en 2004 cuatro autopistas de peaje (R-2, R-3, R-4 y R-5), que parten de la autovía de circunvalación M-40. Sus longitudes van desde los 28,3 km de la R-5 a los 61 de la R-2 y su función es servir de alternativa a las autovías radiales de las que toman el cardinal indicativo.

Existen además autovías gratuitas de circunvalación, que comunican las diferentes autovías y autopistas radiales, entre otras carreteras. La Calle 30 —antes M-30— depende del Ayuntamiento de Madrid, mientras que la M-40 y la M-50 son de titularidad estatal. Por su parte, la M-45 es autonómica. Junto a ellas, la M-21 y la M-31 enlazan, a modo de ejes troncales, las distintas vías de circunvalación.

En este apartado destacan la A-42 (Madrid-Toledo), la M-607 (Madrid-Colmenar Viejo), la M-500 (carretera de Castilla) y la M-501 (conocida popularmente como la carretera de los pantanos), así como las autopistas de peaje y autovías gratuitas que acceden al Aeropuerto de Madrid-Barajas (la M-11, la M-12 y la M-13).

Los puertos más importantes de la Comunidad de Madrid, por cuanto forman parte de la red principal de carreteras, son el de Navacerrada, a 1.858 m de altitud, el de Guadarrama o los Leones, a 1.511 m., y el de Somosierra, a 1.434 m. En la red secundaria se encuentran el de Canencia, el de la Morcuera, el de la Cruz Verde, el de Cotos, el de Fuenfría, el de la Puebla, el de Galapagar y el de San Juan. Todos ellos están situados en la Sierra de Guadarrama (incluida su zona más oriental, Somosierra), excepto el de San Juan, en las primeras estribaciones de la Sierra de Gredos.

La Comunidad de Madrid es uno de los sectores de la red ferroviaria española por la que más trenes circulan. La región disfruta de ferrocarril desde 1851, cuando la reina Isabel II inauguró la línea Madrid-Aranjuez. Se trata del segundo tramo ferroviario más antiguo de la España peninsular, después del de Barcelona-Mataró.

En la ciudad de Madrid confluye la red radial de vías férreas de España, que data del siglo XIX. Las estaciones de Chamartín y Puerta de Atocha distribuyen el tráfico ferroviario de los tres tramos básicos: Madrid-Venta de Baños (Palencia), Madrid-Alcázar de San Juan (Ciudad Real) (que se extiende a Sevilla y a Cádiz) y Madrid-Zaragoza-Barcelona.

A estos tres tramos se les suma una red complementaria, cuyas cabeceras principales son Aranjuez, con una bifurcación hacia Valencia; Collado Villalba, hacia Segovia y Burgos; y la propia capital, con un tramo hacia Soria y Logroño, otro hacia Toledo y Puertollano (Ciudad Real) y otro hacia Talavera de la Reina (Toledo) y Cáceres.

Desde la ciudad de Madrid parten todos los ejes de red de alta velocidad (AVE) que se encuentran actualmente en funcionamiento en España: el de Madrid-Córdoba-Sevilla, el de Madrid-Córdoba-Málaga, el de Madrid-Zaragoza-Lérida-Tarragona-Barcelona, el de Madrid-Toledo y el de Madrid-Segovia-Valladolid.

La red de Cercanías de la Comunidad de Madrid es la de mayor tráfico de viajeros de toda España. Está integrada por diez líneas, que comunican radialmente la capital y las zonas más pobladas de la región. Todas las líneas tienen correspondencia en la estación de Atocha Cercanías, excepto la C-9, que discurre por las laderas de la Sierra de Guadarrama, atravesando los puertos de montaña de Navacerrada y Cotos. Esta línea, que salva una pendiente media del 60%, una de las más acusadas de Europa en materia ferroviaria, fue inaugurada en 1923 por el rey Alfonso XIII.

El Metro de Madrid es uno de los más antiguos de Europa. Fue inaugurado en 1919 por el rey Alfonso XIII. Su red, una de las más extensas y modernas del mundo, no sólo da servicio a la ciudad de Madrid, sino también a otros municipios de la región. Cuenta con un total de 317 estaciones y 317 km de vías distribuidas en doce líneas, más un ramal, y tres líneas de metro ligero.

Empezó a funcionar en 1928. Se trata del aeropuerto más importante de España y el quinto de Europa en tránsito de pasajeros (45,6 millones de personas en 2006). Cuenta con el mayor número de vuelos directos a Latinoamérica de todo el continente. Está integrado por cuatro terminales (T1, T2, T3 y T4 –ésta última inaugurada en 2006—), a las que hay que añadir la T4-S, satélite de la T4. Es el mayor aeropuerto del mundo por superficie de terminales, con casi un millón de m².

De menor importancia son el aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, y las bases aéreas de Torrejón de Ardoz y Getafe. El Aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, inaugurado en 1911, es la instalación aeroportuaria más antigua de España. Existe también una serie de pequeños aeródromos privados de menor tamaño.

Madrid es la comunidad líder de España en el sector de los medios de comunicación, no sólo en número de empresas, sino también en volumen de facturación. Concentra los principales grupos de radio y televisión, tanto operadores como productoras, y de prensa. La mayor parte de las agencias de información del país —entre ellas, EFE— también tienen su sede en la comunidad autónoma.

En la región se encuentra el grupo PRISA, propietario de El País, el diario de mayor difusión nacional y ventas, con 2.182.000 lectores diarios en toda España (octubre de 2006 a mayo de 2007), según el Estudio General de Medios (EGM). Asimismo, PRISA es accionista de la Cadena SER, líder de la radiodifusión española, que alcanza una audiencia acumulada de 4.643.000 oyentes diarios —datos correspondientes a la segunda oleada de 2007 del EGM—.

Gestevisión Telecinco, el primer operador de televisión del país en inversión publicitaria y número de espectadores, también radica en la Comunidad de Madrid. Esta sociedad explota la señal de Telecinco, el canal más visto en España entre 2004 (un 22,1% de share) y 2008 (un 18,1%), según datos de TNS Audiencia de Medios (antes Sofres).

Globomedia, que tiene su sede en el distrito de Fuencarral (Madrid), es la productora audiovisual líder en horas de emisión en televisión. Asimismo, es la que produce un mayor número de series de ficción y una de las propietarias de la cadena de televisión LaSexta.

La Comunidad de Madrid alumbró, en el siglo XVII, la Gaceta de Madrid, considerado el primer periódico de la historia de la prensa española. En la actualidad, sirve de soporte al Boletín Oficial del Estado.

A diferencia de otras comunidades autónomas, Madrid carece de prensa regional. Los intentos de lanzar un periódico de actualidad regional han sido tan escasos como fallidos (es el caso del desaparecido Cisneros). La información sobre la región madrileña se sustenta en forma de secciones o separatas incluidas en los diarios de difusión nacional, en algunos periódicos digitales y, sobre todo, en los diarios gratuitos. Madrid es una de las provincias pioneras en este tipo de prensa, que se reparte preferentemente en comercios y a las puertas de las estaciones de metro y tren. Metro, 20 minutos, Qué! y ADN son los periódicos gratuitos más relevantes.

Destacan el Diario de Alcálá, que también cuenta con una edición digital, y otros comarcales como Crónica Norte.

En la Comunidad de Madrid se editan los diarios de difusión nacional más importantes de España, tanto los de información general (El País, El Mundo, ABC, La Razón y Público) como los especializados. En este último apartado destacan los deportivos As y Marca, así como los económicos Expansión, Cinco Días y La Gaceta de los Negocios, entre otros. El más antiguo de todos ellos es ABC, fundado el 1 de enero de 1903 por Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio, y el más joven es La Razón, que se crea en 1998 a instancias de Luis María Anson. Todos estos diarios cuentan con ediciones digitales. La de El Mundo es la más consultada en Internet.

Radio Ibérica de Madrid fue la primera emisora de radio española en emitir (año 1923), aunque carecía de licencia. Le siguió Radio España de Madrid, desaparecida en 2001, que arrancó el 10 de noviembre de 1924, si bien le fue adjudicada la licencia después que a Radio Barcelona (cuyas emisiones comenzaron el 14 de noviembre del mismo año). Por esta razón, esta última emisora, hoy perteneciente a la SER, es considerada oficialmente como la radio más antigua del país.

Radio Madrid, de la SER, es la emisora más escuchada de España.

A diferencia de la prensa, la región madrileña sí que cuenta con cadenas radiofónicas de cobertura estrictamente regional. En lo que respecta a la radio generalista, hay dos emisoras regionales: la privada Radio Intercontinental y la pública Onda Madrid, dependiente del ente público Radio Televisión Madrid —que explota, en el terreno de la televisión, los canales Telemadrid y La Otra—. Asimismo, existen varias radios temáticas, con un ámbito de emisión limitado a la Comunidad de Madrid. En los últimos tiempos, han proliferado numerosas radios locales y comarcales, generalmente impulsadas por organismos municipales o supra-municipales, especializadas en temas localistas.

En Madrid tienen su sede las principales cadenas de radio generalistas del país, que emiten para toda España, y estrictamente para el territorio madrileño, en determinadas franjas horarias. Aquí se engloban las cadenas privadas SER, COPE, Onda Cero y Punto Radio, así como la pública Radio Nacional de España, que pertenece al ente RTVE.

La SER tiene emisoras en Madrid (Radio Madrid), Alcalá de Henares (SER Henares), Alcobendas (SER Madrid Norte), Aranjuez (Radio Aranjuez), Móstoles (SER Suroeste) y Parla (SER Madrid Sur). Por su parte, la COPE explota diferentes licencias en Madrid (Radio Popular de Madrid), en Collado Villalba (COPE de la Sierra), en Getafe y en Fuenlabrada (COPE Sur). La programación de Punto Radio se difunde a través de las emisoras que esta cadena tiene en Madrid, Alcalá de Henares y El Escorial.

Madrid también acoge la mayor parte de las cadenas temáticas de difusión nacional del país, que emiten preferentemente a través de la FM. Se trata de radios-fórmula mayoritariamente musicales (40 Principales, Kiss FM, M80, etc.) y, en menor medida, económicas (Radio Intereconomía), deportivas (Radio Marca), informativas (Radio 5 Todo Noticias —del grupo RNE—) y religiosas (Radio María).

Al igual que en prensa y radio, la Comunidad de Madrid acogió las primeras emisiones televisivas de España, primero en pruebas (año 1952) y, a partir de 1956, de forma regular, con el arranque de TVE.

La televisión se recibe en la Comunidad de Madrid preferentemente por vía analógica, que representa el 63,3% del consumo televisivo en 2008. La Televisión Digital Terrestre (TDT) supone un 22,9%, el cable un 8,4% y el satélite digital un 4,7%, según datos de GECA.

La Ciudad de la Imagen concentra numerosas empresas relacionadas con el sector audiovisual. Este polígono, situado en el término municipal de Pozuelo de Alarcón, fue promovido por la propia Comunidad de Madrid con el fin de dotar a la región de un parque tecnológico en el terreno de la televisión y el cine. En él tienen su sede dos operadores de televisión generalista —Telemadrid y LaSexta—, varios canales temáticos, diferentes productoras audiovisuales (entre ellas, Videomedia y la delegación madrileña de la empresa catalana Mediapro), parte del archivo de la Filmoteca Nacional, la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM) y la Entidad de Derechos de los Productores Auidovisuales (EGEDA), entre otras muchas empresas y entidades audiovisuales. Alrededor de la Ciudad de la Imagen, se ha desarrollado un área comercial y de ocio, en el que destacan los megacines Kinépolis, que albergan la sala de cine más grande del mundo, según figura en el Libro Guinness de los Récords.

La región cuenta con tres canales autonómicos públicos, que dependen del ente Radio Televisión Madrid, integrado en la Federación de Organismos o Entidades de Radio y Televisión Autonómicos (FORTA). Telemadrid inició sus emisiones en 1989 y, en 2005, arráncó La Otra, con licencia para emitir en TDT, aunque también explota una señal analógica. La oferta de televisión pública autónómica se completa con el canal Telemadrid SAT, que se difunde vía satélite. Junto con la catalana TV3, Telemadrid llegó a ser la televisión autonómica de mayor audiencia del país, con shares superiores al 20% a finales de los años noventa. Tras una severa pérdida de audiencia, su cuota de pantalla en 2008 se sitúa en un 10,5%, a más de nueve puntos de Telecinco (un 19,7% en el mismo año), líder en la Comunidad de Madrid. En el último mes de 2008, Telemadrid alcanza un 10,7% de share, mientras que laOtra se instala en un 0,3% —datos de TNS Audiencia de Medios (antes Sofres)—.

Además de los tres canales de Radio Televisión Madrid, existe un canal privado de cobertura autonómica. Onda 6, perteneciente al grupo Vocento (antes Grupo Correo), explota una licencia en TDT, pero también se recibe vía analógica. Su audiencia se cifra en un 0,7% de share en el año 2008 (fuente: TNS Audiencia de Medios). No será el único canal privado autonómico, puesto que la Comunidad de Madrid se encuentra en pleno proceso de adjudicación de nuevas licencias de TDT.

El nuevo marco legal introducido por la TDT ha multiplicado la oferta de televisión local en la región madrileña. A lo largo de 2007 y 2008 se han puesto en marcha canales que, como 8madrid, Libertad Digital TV y es.madrid.tv, explotan una licencia digital de TDT, concedida por el gobierno autonómico.

Junto a estos nuevos canales, aún continúan emitiendo vía analógica cadenas que, como Canal 7, carecen de licencia. Localia Madrid también se encontraba en esta situación de alegalidad, hasta diciembre de 2008, cuando anunció el cierre de sus actividades.

Como sucede con la prensa y la radio, los operadores nacionales de televisión tienen su sede en la Comunidad de Madrid. Las instalaciones de TVE están en Torrespaña, en la ciudad de Madrid, y en Prado del Rey, en Pozuelo de Alarcón. En esta última localidad también se encuentran las dependencias de LaSexta, en concreto en la Ciudad de la Imagen. Las de Antena 3 están en San Sebastián de los Reyes y las de Telecinco en Madrid, en el distrito de Fuencarral. Cuatro y Digital+ emiten desde Tres Cantos. En la Comunidad de Madrid también radican Net TV y Veo TV, dos operadores de cobertura nacional que difunden sus canales a través de la TDT. Con la excepción de TVE -entre cuyos canales se encuentran La Primera, La 2, 24 Horas y Teledeporte—, todas estas cadenas son de titularidad privada.

En la Comunidad de Madrid se encuentran ubicadas algunas de las empresas más relevantes del país dentro del sector de la publicidad y del marketing. Es el caso de Carat España, cuyo presidente es Miguel Ángel Rodríguez, antiguo portavoz del gobierno durante la presidencia de José María Aznar.

El gasto que la Comunidad de Madrid realiza en campañas publicitarias ronda los 160 millones de euros, según datos correspondientes al año 2007.

El sector del turismo se ha convertido en una de las actividades más pujantes de la economía madrileña. La comunidad recibió la visita de 8.651.891 turistas en 2006, un 9,41% más que el año anterior. Con esta cifra, la más alta en la historia del turismo madrileño, la región superó en número de visitantes a países como Brasil, Croacia, Suiza o Egipto.

La Comunidad de Madrid añade a su relevante patrimonio histórico-artístico una variada oferta cultural, museística y de ocio. Esta base turística se completa con diferentes infraestructuras dirigidas a captar el llamado turismo de negocios, uno de los subsectores que han experimentado un mayor crecimiento en número de visitantes.

La región cuenta con tres Patrimonios de la Humanidad: el Monasterio y Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, el Paisaje Cultural de Aranjuez y la Universidad y recinto histórico de Alcalá de Henares. Junto con Barcelona, Madrid es la provincia española que posee un mayor número de Patrimonios de la Humanidad.

El valor turístico de la Comunidad de Madrid se incrementa por su cercanía con los Patrimonios de la Humanidad de Cuenca, Toledo, Ávila y Segovia, que se encuentran en un radio de aproximadamente 150 kilómetros; de Salamanca, a unos 200 kilómetros; y de Cáceres, a unos 300 kilómetros de la Puerta del Sol.

Contando los Patrimonios de la Humanidad de la Comunidad de Madrid y los de su entorno más próximo, se contabilizan nueve conjuntos históricos, artísticos y paisajísticos declarados así por la Unesco, en lo que constituye una de las mayores concentraciones de Patrimonios de la Humanidad del mundo.

Madrid es una región de contrastes medioambientales, consecuencia de su relieve configurado alrededor de tres grandes unidades (la sierra, el piedemonte y la llanura del río Tajo). A pesar de integrar el área metropolitana más importante del país, la región posee un rico patrimonio natural, en el que brillan con luz propia la Sierra de Guadarrama y su extensión oriental Somosierra, así como las comarcas situadas en el piedemonte, conocido, en términos geomorfológicos, como la Rampa de la sierra.

Estas zonas, que ocupan aproximadamente el 40% del territorio madrileño, albergan dos Parques Regionales y un Parque Natural, que se integrarán, parcial o totalmente, dentro del Parque Nacional de Guadarrama, en proyecto. Existe un tercer Parque Regional, que abarca varias comarcas del Sureste de la provincia, además de múltiples enclaves de interés ecológico o paisajístico, con diferentes niveles de protección, entre los que figura un Sitio Natural de Interés Nacional, el Hayedo de Montejo. A continuación se describen.

El Parque Nacional de Guadarrama, que se encuentra en trámite, se extenderá a lo largo de la sierra del mismo nombre, dentro de dos comunidades autónomas, Madrid y Castilla y León. En lo que respecta a la provincia madrileña, quedarán integradas 75.500 hectáreas de la región, que recibirán diferentes niveles de protección, según se recoge en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Comunidad de Madrid, presentado por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, en febrero de 2006. De esas 75.500 hectáreas, 34.500 serán de Parque Nacional y 41.000 de Parque Regional y zona de preparque. A estas superficies se le sumarán otras 25.000 hectáreas, que servirán de transición entre las áreas protegidas y las áreas urbanas. El Parque Nacional de Guadarrama ocupará un 10% de la superficie total de la comunidad autónoma, a lo largo de 37 municipios.

El Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, en el término municipal de Rascafría, surge en el año 1990, pero el enclave ya se encontraba protegido desde 1930, con la figura de Sitio Natural de Interés Nacional. Ocupa 768 hectáreas alrededor de los circos y lagunas glaciares de Peñalara, la cumbre más alta de la provincia, con 2.428 m. El paraje presenta importantes desniveles que configuran diferentes tipos de vegetación: hasta los 1.600 m, los fresnos, acebos, pinos, brezos y jarales dan forma al paisaje; entre los 1.500 y los 2.000 m, los enebros, el pino albar, piornos y líquenes pueblan el terreno; y en las alturas superiores a los 2.000 metros, el suelo pedregoso deja margen a los cespedales, pastizales y algunos enebros.

El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares es el espacio protegido más amplio de la Comunidad de Madrid con una superficie de 52.796 hectáreas, que se distribuyen desde la Cuerda Larga hasta el Monte de El Pardo. Discurre a lo largo de dieciocho municipios —incluido Madrid (a través del Monte de El Pardo)—, entre los cuales Manzanares el Real y Hoyo de Manzanares pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. El Parque se constituyó en 1985 y en 1991 fue declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. En él confluyen algunos de los ecosistemas mejor conservados de la región y, sin duda, los más variados, entre los cuales se encuentran altas cumbres, zonas de piedemonte, sotos fluviales, zonas húmedas y tupidos bosques. En lo que respecta a la fauna, el Parque alberga algunas especies en peligro de extinción como el buitre leonado y el águila imperial ibérica, además de otras aves de presa, jabalíes y una abundante población de cabras montesas, reintroducida en los últimos años.

Los lugares más destacados de este Parque son La Pedriza del Manzanares y el Monte de El Pardo, considerado éste último como uno de los bosques mediterráneos más importantes de Europa, además de la Sierra del Hoyo. El Monte de El Pardo, en concreto, está integrado por bosques adehesados de encina, alcornoque y enebro; posee una importante fauna de águilas imperiales, ciervos, gamos, jabalíes y conejos. Es propiedad de Patrimonio Nacional y no está permitida la visita, más allá de determinadas áreas alrededor del pueblo de El Pardo, en el término municipal de Madrid.

El Parque Regional del Sureste o Parque Regional de los Cursos Bajos de los Ríos Manzanares y Jarama tiene una superficie de 31.552 hectáreas. Se extiende a lo largo de dieciséis municipios, incluido el de Madrid, y sus principales localidades de referencia son Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, la pedanía getafense de Perales del Río y San Martín de la Vega. Fue creado en 1994 en un intento de recuperar los ecosistemas del Sureste de la región, amenazados por la presión demográfica, entre los que destacan las llanuras de ribera, los sotos, los cursos fluviales y, especialmente, las numerosas lagunas de la zona, producto de la filtración de los ríos a antiguas graveras.

En lo que respecta a su fauna, la lista es muy larga. Abundan las ánades, los patos, las cigüeñas, las cigüeñuelas y las garcillas, así como el halcón peregrino, el milano negro y el cernícalo primilla.

El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de este espacio natural protegido aún no ha sido aprobado. De este reglamento normativo depende la solución de buena parte de los problemas ambientales del Parque: la explotación y restauración de las graveras, la caza en las zonas de mayor valor natural, el uso masivo de productos fitosanitarios en la agricultura, la realización de planes de conservación, etc. En noviembre de 2008, cerca de un millar de personas formaron una cadena sobre los cantiles de Rivas Vaciamadrid, exigiendo medidas urgentes de conservación.

El Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno se articula alrededor del río del mismo nombre, a lo largo de una estrecha franja de 22.116 hectáreas. Atraviesa diecinueve municipios, entre los que Majadahonda, Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. Fue creado en 1999.

Este Parque cumple una función de corredor ecológico, con dos ecosistemas principales, el de los sotos y zonas húmedas y el de monte mediterráneo aclarado de encina, retama y jara. La presión urbanística, la contaminación del río y la caza constituyen sus principales amenazas.

Junto con estos espacios naturales, existen otros enclaves en la región con un importante valor paisajístico y medioambiental, como los bosques de La Acebeda, el Pinar de Peña Pintada, situado en el entorno de la vía de ascenso al Puerto de Navacerrada, y los cerros de El Viso y del Ecce-Homo, que se encuentran en la campiña del río Henares. Los embalses de Picadas, Pinilla, El Atazar, Riosequillo, San Juan y Valmayor, entre otros, reciben un elevado número de visitantes. La Cueva del Reguerillo, a la que se accede desde la Garganta de Patones, es un punto de referencia para los aficionados a la espeleología. Valles como el del Alto Jarama, el del Alberche o el del Lozoya, sierras como la de La Cabrera o la del Rincón y comarcas como la Vega de Aranjuez completan las lista de enclaves de interés medioambiental.

Además, cabe citar las estepas de la Sagra madrileña, al sur de la comunidad autónoma, donde se concentra una valiosa población de aves esteparias. Aquí se integran municipios como Griñón, Humanes de Madrid o Torrejón de Velasco y parajes como Los Estrágales (Pinto), los cerros de El Espartal (Valdemoro), el cerro de La Cantueña, (Parla) o el arroyo Humanejos (Parla), con el último bosque de ribera de la parte meridional de la región bien conservado, en el que habitan aves forestales.

La Comunidad de Madrid celebra su festividad el día 2 de mayo, en conmemoración de los actos heroicos que dieron lugar a la Guerra de la Independencia, en 1808. Posee un carácter marcadamante institucional.

Entre los festejos más destacados de la región, destacan los de carácter taurino. La Feria de San Isidro, que se celebra en mayo en la Plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), es una de las citas de mayor interés del mundo taurino.

Por su parte, los encierros de San Sebastián de los Reyes están considerados como los segundos más importantes de España, después de los de San Fermín (Pamplona). Su origen se remonta al siglo XVI.

La lista de celebridades madrileñas es muy amplia. Entre los madrileños ilustres se encuentran varios reyes, dos Premios Nobel de Literatura (José de Echegaray y Jacinto Benavente) y, sobre todo, cuatro figuras de dimensión universal en la Historia de la Literatura: en el siglo XVI nacen Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Calderón de la Barca.

Cervantes, autor de la considerada obra cumbre de la literatura en castellano (Don Quijote de la Mancha), es natural de Alcalá de Henares, como también lo es Manuel Azaña, probablemente la figura más importante de la historia de la política democrática española. En el siglo XX, aparte de Azaña, destacan extraordinariamente el filósofo José Ortega y Gasset, el médico y humanista Gregorio Marañón y el pintor Juan Gris, pionero del cubismo.

Las bases de la cocina regional madrileña se sientan en el siglo XVI, cuando el rey Felipe II proclama a Madrid como capital, a partir de dos niveles bien diferenciados: el de la aristocracia y el de las clases populares. Del primero surge la universal tortilla de patatas, denominada actualmente tortilla española, que se extendió rápidamente a todo el país; y del segundo el pastel de liebre, que, pese a su procedencia humilde, se convirtió en uno de los platos más solicitados por la nobleza en los siglos posteriores a la capitalidad.

A partir del siglo XIX, aparecen en la ciudad de Madrid las primeras fondas, casas de comidas y restaurantes modernos (el célebre Lhardy, que aún sigue funcionando, se fundó en 1839), así como cafés y confiterías, que toman el relevo de los antiguos mesones. La apertura de estos establecimientos suaviza las diferencias entre esos dos niveles y empieza a tomar forma lo que hoy en día se entiende como cocina madrileña. De esta época datan platos como el cocido de tres vuelcos (conocido en la actualidad como cocido madrileño), los soldaditos de Pavía, el besugo a la madrileña, el potaje de vigilia o los bartolillos.

En los siglos XX y XXI, la cocina madrileña se suma a las corrientes renovadoras y experimentales de las gastronomías catalana y vasca. En los actuales restaurantes madrileños, conviven los platos más tradicionales y las creaciones más vanguardistas, en diferentes manifestaciones (cocina de autor, cocina de fusión, cocina creativa, etc.), en lo que constituye una de las ofertas restauradoras más cuantiosa, prestigiosa e importante de España. A ello se añaden los bares, tascas y tabernas, que mantienen en pie la cultura de la tapa, de los populares bocadillos de calamares y de las raciones; y la existencia de numerosos restaurantes internacionales y regionales, especializados en otras cocinas de España.

A estas denominaciones de origen se añaden otros alimentos que han alcanzado fama nacional, caso del queso de Campo Real, los ajos de Chinchón, el requesón de Miraflores de la Sierra, los melones de Villaconejos, los garbanzos de Navalcarnero, la repostería de los conventos de Alcalá de Henares o los fresones, fresas y espárragos de Aranjuez.

Meco cuenta desde antiguo con una bula papal que permite comer carne en días de abstinencia, por considerarse que era el pueblo más alejado del mar (y por tanto del pescado). La villa de Torrelodones fue famosa por sus mesones entre los siglos XVI y XVIII (había en su caserío un mesón por cada tres casas —el de Francisco de Baños era el más renombrado—). El pueblo era una parada casi obligatoria en el antiguo Camino de Valladolid, al estar enclavado a cinco leguas de Madrid, distancia que se recorría normalmente en una jornada. El restaurante Casa Botín, que abrió sus puertas como mesón en 1725 en la ciudad de Madrid, está considerado el más antiguo del mundo, según figura en el Libro Guinness de los Récords. Sin embargo, la Posada de la Villa, en la Cava Baja, tiene su origen mucho antes, en 1642. Lhardy se fundó en 1839 —también en la capital—, como sucursal del restaurante homónimo parisino. En 1873, el industrial vienés Matias Lacasa puso en marcha Viena Capellanes, origen de la actual cadena de pastelerías, extendida por toda la capital. La popular taberna La Casa del Abuelo, situada igualmente en Madrid, data de 1906. En 1920 se inauguró Casa Patata (hoy llamada Antigua Casa Patata), en Torrelaguna, sobre unas cuevas del siglo XVII. El bar Las Bravas, en el famoso Callejón del Gato, de Madrid, tiene la patente de la receta de las patatas bravas, que es originaria de este establecimiento. Por la famosa coctelería Museo Chicote (hoy convertida en un bar de copas), fundada por Pedro Chicote en 1931 en la Gran Vía madrileña, han desfilado estrellas del cine y de la canción como Ava Gardner, Grace Kelly, Bette Davis o Frank Sinatra. En 1939 se puso en marcha Rodilla, cadena pionera en España de la comida rápida, con sus populares sándwiches.

El fútbol acapara el interés deportivo de los madrileños, al igual que ocurre en el resto de España. La región cuenta con tres equipos de gran tradición, el Real Madrid, el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano, a los que se les suma el Getafe Club de Fútbol, que se constituyó en 1976. Todos ellos, menos el Rayo Vallecano, juegan en la Primera División. Madrid es la única provincia española con tres equipos situados en la llamada División de Honor.

Otro deporte muy popular en la comunidad autónoma es el baloncesto. Clubes como el Real Madrid, el Estudiantes o el Fuenlabrada se encuentran en la primera línea del baloncesto español.

El ciclismo reúne también a un gran número de aficionados. En la región se disputan tradicionalmente las etapas finales de la Vuelta ciclista a España, que discurre por los pueblos y puertos de montaña de la comunidad hasta su conclusión en el Paseo de la Castellana, en la capital.

La Sierra de Guadarrama es un punto de referencia para los numerosos clubes ciclistas con los que cuenta la región, a la que se suman los diferentes carriles y circuitos urbanos de uso ciclista y peatonal. En mayo de 2007 se ha puesto en marcha el Anillo verde ciclista, que circunvala el término municipal de Madrid con un trazado de más de 64 km; y en las Elecciones Autonómicas, celebradas en el mismo mes, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha anunciado la creación de 1.400 km de carril-bici.

El boxeo, la hípica, el golf, el tenis, las artes marciales, la natación y el balonmano se encuentran también entre las preferencias deportivas de los madrileños, como avala la existencia de numerosas escuelas, clubes, asociaciones y federaciones, así como la celebración de distintos campeonatos internacionales (caso del Masters de Madrid, torneo de tenis que se disputa en las canchas del Madrid Arena).

Mención aparte merecen los llamados deportes de naturaleza, con un elevado número de aficionados, dadas las idóneas condiciones orográficas de la región. Hay varias escuelas y federaciones de escalada, alpinismo, montañismo y senderismo, entre ellas la Real Sociedad de Alpinismo Peñalara, creada en 1912, una de las más antiguas de España en esta especialidad. La Pedriza del Manzanares, La Maliciosa, las formaciones graníticas de Torrelodones y los rocódromos de la capital se encuentran entre los lugares más frecuentados por los amantes de la escalada.

Por su parte, los embalses, estanques y ríos de la región permiten la práctica de diferentes deportes naúticos. Aquí destacan el Embalse de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, el Lago de la Casa de Campo y la ría del Parque Juan Carlos I, ambos en Madrid, así como el río Tajo, a la altura de Aranjuez.

La Consejería de Deportes, creada en junio de 2007, tras las Elecciones Autonómicas de mayo, planifica y gestiona la política deportiva de la Comunidad de Madrid. De esta entidad administrativa, anteriormente integrada en la Consejería de Cultura y Deportes, dependen algunas de las principales instalaciones deportivas de la región, a las que se añaden los complejos de titularidad municipal y los de carácter privado o asociativo.

La Comunidad de Madrid dispone de una red de hospitales públicos repartidos por la capital y otros municipios de la región, aparte de los centros privados, que también se encuentran distribuidos por diferentes localidades.

Se zonifican en 11 grandes áreas, si bien el gobierno regional contempla su ampliación a 15. Éstas se articulan alrededor de otros tantos hospitales de cabecera, en las que se integran un total de 35 grandes centros hospitalarios.

En los 21 distritos de la ciudad de Madrid hay 520 guarderías (98 públicas y 422 privadas), 235 colegios públicos de educación infantil y primaria, 106 institutos de educación secundaria, 309 colegios privados (con y sin concierto) y 24 centros extranjeros.

En los 43 municipios de la zona este de la Comunidad de Madrid hay 180 guarderías (78 públicas y 102 privadas), 138 colegios públicos de educación infantil y primaria, 51 institutos de educación secundaria y 28 colegios privados (con y sin concierto).

En los 40 municipios de la zona norte de la Comunidad de Madrid hay 180 guarderías (78 públicas y 102 privadas), 78 colegios públicos de educación infantil y primaria, 23 institutos de educación secundaria, 23 colegios privados (con y sin concierto) y 8 centros extranjeros.

En los 29 municipios de la zona oeste de la Comunidad de Madrid hay 177 guarderías (42 públicas y 135 privadas), 78 colegios públicos de educación infantil y primaria, 32 institutos de educación secundaria, 53 colegios privados (con y sin concierto) y 11 centros extranjeros.

En los 39 municipios de la zona sur de la Comunidad de Madrid hay 258 guarderías (121 públicas y 137 privadas), 234 colegios públicos de educación infantil y primaria, 103 institutos de educación secundaria y 77 colegios privados (con y sin concierto).

En la Comunidad de Madrid hay un total de 17 universidades, 7 de ellas son públicas. La más antigua de todas es la Universidad de Alcalá de Henares.

Al principio



Hermanas Agazzi

Rosa (1866-1951) y Carolina Agazzi (1870-1945), fueron dos pedagogas italianas nacidas en Volengo, en la provincia de Verona. Trabajaron en el ámbito de la educación infantil (hasta 6 años de edad).

Habitualmente son recordadas en ámbitos educativos como las Hermanas Agazzi. Fueron las fundadoras de un jardín infantil para niños pobres cerca de Brescia en el que trataron de dar un ambiente familiar y afectivo a la educación infantil. El método derivado de praxis educativa es denominado método de las Hermanas Agazzi o de Mompiano, en honor a la ciudad donde lo desarrollaron. Se trata de un método nacido de la crítica del método Fröbel, -si bien toma ciertos elementos del mismo- y basado en la observación.

Su método se basa en respetar escrupulosamente la libertad, espontaneidad del niño mediante su trabajo independiente y la presentación de contenidos a través actividades lúdicas. A diferencia del método Montessori y en consonancia con los orígenes humildes de los niños que atendían los materiales que utilizan para sus trabajos suelen ser de desecho.

Optan por una disposición circular de la clase. Tienen una canción para realizar cada actividad.

El método Agazzi ha influido notablemente en la educación infantil italiana. Según datos del ministerio de educación italiano se calcula que en 1948 el 74% de las escuelas infantiles italianas lo seguían. En España su incidencia es mucho menor, si bien ciertos elementos como el uso de contraseñas o el reconocimiento de una cierta función maternal de las educadoras infantiles se los debemos a las Agazzi.

Al principio



La Bressola

La Bressola es una asociación cultural creada en Perpiñán, (Francia) el año 1976 para promover una red de escuelas asociativas que practican la inmersión lingüística del idioma catalán en Francia, concretamente en las comarcas de la denominada Cataluña del Norte. El primer centro fue abierto en Sant Galdric (Perpiñán) en setiembre de 1976. Posteriormente se han abierto otros centros en El Vernet, Pontell, Prada, El Soler y Sant-Esteve.

Desde el año 1983 las escuelas de La Bressola acogen alumnos de dos a once años. En 2005 mantenía ocho centros educativos de maternal y primaria, siendo uno de ellos (El Soler) el primer que impartía, desde el 2003, el enseñamiento secundario en catalán en Francia. Con siete centros de educación infantil y un colegio de educación media, unos 600 estudiantes son escolarizados en la actualidad.

Conjuntamente con las calandretas, las escuelas Diwan, las Seaska (ikastolas del País Vasco francés) y la asociación ABCM-Zweisprachigkeit (escuelas bilingües francés-alsaciano ), forman una confederación de escuelas bilingües en Francia.

La pedagogía que se practica es la llamada activa y mantiene un nivel comparable con la de los centros homólogos de lengua francesa. Las relaciones de la administración con la asociación, que desde 1982 ha intentado obtener subvenciones estatales, han estado difíciles a causa de las presiones por la introducción del bilingüismo en régimen paritario. En 1995 se acordó la introducción de la enseñanza bilingüe al final del ciclo primario. El 1987 la Generalidad de Cataluña le otorgó el Premio de Honor Lluís Carulla.

En 1981 una escisión dio origen a la asociación Arrels, dirigida por Pere Manzanares y Laura Manaut. El director general es Joan Pere Le Bihan.

En marzo del 2007 los jugadores del FC Barcelona, Oleguer Presas y Lilian Thuram participaron en la lectura de un manifiesto de defensa de la lengua catalana y de estas escuelas en un acto en Perpiñán. El manifiesto ha sido respaldado además por el presidente de este club de fútbol Joan Laporta, el entrenador de la selección de fútbol de Francia Raymond Domenech, de los cantantes Manu Chao, Cali, el grupo Zebda, y I Muvrini.

Al principio



Arequipa

Bandera oficial de Arequipa

Arequipa es una ciudad peruana situada en el extremo suroeste del país. Se encuentra a una altura de 2.335 msnm y está enclavada en un valle fértil entre el área costera del desierto de Atacama y los contrafuertes de la cordillera de los Andes Occidentales. La ciudad es la capital tanto de la provincia como de la región homónima.

El área metropolitana de Arequipa se constituye como la segunda más extensa de Perú, ocupando una extensión territorial cercana a los 3.000 km2, y asimismo como la segunda más visitada, después de Cuzco. Tres volcanes se yerguen frente a la ciudad, entre los cuales destaca el Misti (5.821 msnm), que se puede observar desde cualquier punto de la ciudad.

En la actualidad, Arequipa se considera un importante eje comercial en la zona sur del país. Cuenta con dos parques industriales, constituyéndose como la «ciudad más industrializada después del eje Lima-Callao», mantiene estrechos vínculos comerciales con Chile, Bolivia y Brasil, se encuentra comunicada por ferrocarril con el puerto de Matarani —el segundo con mayor tráfico despué de El Callao —, y asimismo destaca en la producción textil de lana de camélidos con calidad de exportación.

Arequipa posee también una variada gastronomía, por lo que fue declarada como «Capital Gastronómica de Perú».

Se le conoce desde la época colonial como «La Ciudad Blanca» por el color de sus habitantes , en la actualidad esta denominación es atribuido al color del sillar que prevalece en sus numerosos templos y casonas . En 1868, la ciudad fue prácticamente destruida por un terremoto, por lo que tuvo que ser reconstruida casi en su totalidad. En su centro histórico conserva casas virreinales y templos en estilo barroco y estilo neogótico. En el año 2000, la Unesco declaró al Centro Histórico de Arequipa como «Patrimonio Cultural de la Humanidad».

Arequipa es conocida también como tierra de líderes por ser el lugar de nacimiento de hombres destacados en el campo de la política, y asimismo por ser una de las pocas ciudades cuna de varios presidentes de la República de Perú y de la República Argentina. También ha visto nacer hombres ilustres en el campo de las ciencias como Pedro Paulet, padre de la aeronáutica moderna, y de reconocidos escritores de fama internacional como Mario Vargas Llosa. La ciudad alberga el cuerpo momificado y congelado de una niña inca que fue encontrado en un santuario del nevado de Ampato en 1995 y que se cataloga como «el mejor conservado del mundo».

Una tradición cuenta que el Inca Mayta Cápac recibió una petición de sus súbditos al llegar al valle del Chili. Éstos le solicitaban el permiso de quedarse en la comarca para poblarla, pues quedaron maravillados por la belleza del paisaje y la suavidad del clima. El inca respondió «Ari qhipay» (en quechua: «Sí, quedaos»); ésta fue la etimología que utilizó el padre Calancha que fue traducida por J. Ignacio Gamio.

Otra versión del origen del nombre de la ciudad es la del Padre Blas Vela y la del Inca Garcilaso de la Vega , que dice que el nombre de la ciudad proviene de una antigua voz aymara: «ari qquepan», porque así llamaban los indios a un caracol marino del que usaban a modo de «guisa de trompa bélica», que en castellano significa: «trompeta sonora».

Otra etimología, expuesta por el qechuólogo cusqueño Juan de la Cruz Salas y Sánchez y el historiador Ernst Middendorf, que toma en cuenta el hecho de que la región recibió un intenso poblamiento de colonias de origen altiplánico, viene del aymara con la frase «ari qhipaya»: de ari (agudo, filoso o puntiagudo) y qhipaya (detrás), significaría «detrás del pico», haciendo referencia al cono volcánico del Misti, que domina el horizonte arequipeño.

Los incas consideraban a Qosqo (ahora denominado Cuzco) como el centro del mundo, así es que cuando se referían a la zona de Arequipa como la tierra o lugar detrás de los volcanes o lugar situado a espaldas de la serranía, o sea «ariq qipa».

Cuando la villa aún no había cumplido un año de ser fundada, el rey Carlos V de España la elevó a la categoría de ciudad por real cédula del 22 de diciembre de 1540, dándole escudo de armas, en el que se ve un grifo que en la mano trae una bandera, en la cual se lee el mote Karlos V o Del Rey, como describe el tradicionalista Ricardo Palma.

Con esto, Ricardo Palma explica claramente la razón por la cual el nombre del rey o algún símbolo de que represente a este no figuran dentro del escudo, como se observa en otros escudos: debido a su aprecio por la ciudad, su nombre fue colocado fuera del escudo, pues el que esté dentro de este representa una actitud de tratamiento hacia los inferiores o vasallos.

La ciudad de Arequipa es conocida también como la «Capital Jurídica de Perú», como resultado de un proyecto descentralista del candidato a la primera vicepresidencia, Manuel Seoane Corrales, quien planteó la iniciativa de que la ciudad de Arequipa fuese la sede de la Corte Superior de Justicia, hecho que haría que la ciudad fuese la Capital Jurídica de Perú. Debido al golpe militar que se desencadenó en Perú, la iniciativa quedó en el aire, hasta renacer después de la elección de la Asamblea Constituyente en el año de 1978. Esta vez, la iniciativa no prosperó debido a la alta oposición; sin embargo, posteriormente se concluyó que la ciudad de Arequipa sería la sede del entonces «Tribunal de Garantías Constitucionales», como lo establecía el Artículo 304º de la Constitución Nacional de Perú de 1979: «El Tribunal de Garantías Constitucionales tiene como sede la ciudad de Arequipa».

Tiempo después, mediante la Constitución Política de 1993, se creó el «Tribunal Constitucional», que, conforme a su Ley Orgánica, tiene su sede en Arequipa, aunque, según el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional, este organismo podría celebrar audiencias en cualquier otra ciudad de la República Peruana.

Hasta poco antes del surgimiento del Imperio Incaico existían en lo que hoy es la ciudad de Arequipa algunos conglomerados nómadas que vivían dedicados a actividades tales como la caza, la pesca y la recolección de frutos autóctonos de la zona, desarrollando la domesticación de algunos animales principalmente auquenidos e iniciando incipientes prácticos de sedentarización y agricultura.

Con el tiempo, luego de procesos migratorios dentro de la región se establecieron los primeros asentamientos, muchos de ellos con conexiones hasta el mar dando origen a las primeras vías de comunicación con lo que se incremento la accesibilidad del territorio.

El valle del río Chili, donde en sus márgenes posteriormente se asentaría la ciudad de Arequipa, estaba surcada por importantes canales de irrigación o acequias construidas en la época pre-inca e inca que permitieron cultivar los llanos y las andenerías desarrolladas en los flancos de las laderas del río.

Varias fueron las comunidades que se establecieron en el asentamiento actual de la ciudad de Arequipa como los Yarabayas, pueblo primitivo que se asentó en el "Tradicional Barrio de San Lázaro", otra comunidad fueron los Chimbas, que se asentaron en el margen izquierdo del río, que conjuntamente con comunidades Collaguas desarrollaron una economía agraria en medio del desierto.

Luego, alrededor de 1170 el cuarto monarca de Perú, de la dinastía incáica, Manco Cápac, se detuvo con su ejército en un valle despoblado, pero amenísimo, al que llamó "Ari-qquepas" (quedémonos aquí), dicho inca repartió terrenos entre tres mil familias, que fundaron los caseríos o pueblos de Yanahuara, Caima, Tiabaya, Paucarpata, Socabaya, Characato, Chiguata y otros.

El 15 de agosto de 1540, Juan de la Torre y Díaz Chacón fundó la “Villa de la Asunción de Nuestra Señora del Valle Hermoso de Arequipa” con la colaboración del teniente de gobernador Garcí Manuel de Carbajal, quien había escogido previamente el sitio adecuado para asentar el poblado.

Una vez llevada a cabo la fundación de Arequipa, y luego de que se levantaran las primeras viviendas, se nombró como primer alcalde para dirigir el destino de la ciudad al mismo fundador, Juan de la Torre y Díaz Chacón, quien recibió dos fanegas de tierra para fabricar su casa y las caballerizas.

Posteriormente, el Virrey D. Francisco de Toledo, quien se encontraba en la ciudad realizando una visita general al territorio de su jurisdicción, le concedió a la ciudad, mediante decreto de 20 de agosto de 1571, el título de «Muy noble y muy leal», en virtud de sus méritos y servicios a la causa real.

El título fue confirmado por Felipe II «con muchas más honras» en dos cédulas: una fechada en Badajoz el 20 de septiembre de 1580 y la otra en Madrid el 28 de enero de 1594, lo cual no parece muy exacto, toda vez que en esa como en otras cédulas se hacía únicamente referencia a ese título, que ya tenía Arequipa. La cédula de Badajoz contiene elogios para las matronas de esta ciudad por el valioso donativo que hicieron de sus joyas a fin de aliviar la situación del Tesoro Real, exhaustos por los fuertes gastos que ocasionaban las guerras contra los musulmanes y protestantes, y la de Madrid es también de agradecimiento por haber aceptado la nueva contribución de la Alcabala, que produjo una buena renta.

Durante el virreinato la ciudad destacó por ser el eje comercial del centro y sur de este, a través del puerto de Quilca e Islay. Esto influyó en el desarrollo de una pequeña burguesía en desmedro de los grandes terratenientes. Arequipa se mantuvo fiel a la causa real durante las guerras civiles de los conquistadores por lo que recibió el título de «Muy noble, leal y fidelísima». Sin embargo no estuvo ajena a los pensamientos e ideales libertarios que se manifestaron a través de la Academia Lauretana. Entre los próceres de la Independencia destaca el poeta Mariano Melgar quien fuera fusilado por los realistas después de la batalla de Humachiri.

Según el historiador José Agustín de la Puente Candamo en Arequipa se vivió la independencia igual que todas las provincias de Perú, en guerra civil. Por su geografía y ubicación, tuvo circunstancias especiales; por ejemplo cuando la revolución de Pumacahua y las tropas rebeldes entraron a Arequipa por poco tiempo. Hubo un momento de euforia pero luego salieron, y se mantuvo el poder virreinal en Arequipa hasta la batalla de Ayacucho; no es que Arequipa estuviera en contra de la independencia, sino que libraba una guerra civil.

Las autoridades virreinales se mostraron flexibles frente a la inquietud libre pensadora de los arequipeños. El 10 de diciembre de 1821 se fundó en la ciudad de Arequipa la Academia Lauretana Ciencias y Artes, bajo dirección de Evaristo Gómez Sánchez, que tuve a su vez la primera imprenta del departamento. Apenas construida la Academia, sus principales integrantes Javier de la Luna Pizarro, Aparicio Gómez Sánchez, Francisco de Paula González Vigil, Gaulberto Valdivia, Manuel Amat y León y Juan de Dios Salazar, tomaron partido a favor de la emancipación.

El historiador de la Puente afirma que existe duda en cuanto a que si se firmó primero en Supe o en Ica, la primera acta de independencia pero gran mayoría afirma que fue el cabildo de Supe el primero en hacerlo en todo Perú en abril de 1820 .

Mientras las armas decidían la independencia en el norte del país, en donde se declaró la independencia sin una batalla, un hecho contradictorio es que cuando ocurre la batalla de Ayacucho, Arequipa todavía estaba ocupada por los realistas, como todo el sur, y el historiador comenta este hecho contradictorio.

Un hecho interesante es que el obispo de Arequipa José Sebastián de Goyeneche, fue obispo de Arequipa en el virreinato, durante la independencia y entrada la república, y murió en los años 60 del siglo XIX, como arzobispo de Lima. Goyeneche era obispo de Arequipa en el tiempo del virrey Pezuela, siguió como obispo en el tiempo de San Martín y de Bolívar, lo que prueba que Perú era el que se independizaba, y no las intendencias las que lo hacían o lo hicieron, que había una continuidad en el cambio. Continuaron las mismas personas, las mismas costumbres, el cambio fue progresivo, lento.

El territorio correspondiente a la Intendencia de Arequipa fue designado como departamento mediante decreto del 26 de mayo de 1822. Los primeros contingente militares patriotas que llegaron a la región estuvieron comandados por el coronel Guillermo Miller, que ocupó Camaná el 26 de diciembre de 1822 y logró la adhesión entusiasta de sus pobladores.

El congreso de 1826 y la Constituyente de 1827 tuvieron como presidente al arequipeño y "lauretano" Javier de Luna Pizarro. Durante el gobierno de Bolívar, después de la victoria de Ayacucho, la ciudad fue un activo centro contrario a la propagación de los poderes dictatoriales del Libertador. Los letrados arequipeños Domingo Tristán, Benito Lazo, Gualberto Valdivia se opusieron de forma pública y tajante a la constitución vitalicia bolivariana. Fruto de la actividad de la Academia Lauretana fue la fundación del Colegio Nacional de la Independencia Americana (el 4 de marzo de 1827, dirigido por Gaulberto Valdivia), y de la Universidad Nacional de San Agustín (creada por decreto del general Antonio Gutiérrez de la Fuente el 2 de junio de 1827 e instalada el 11 de noviembre de 1828), cuyo primer rector fue José Fernández Dávila.

Entre 1833 y 1834, visitó Arequipa en busca de su familia paterna la escritora francesa Flora Tristán, hija del diplomático peruano Mariano Tristán y Moscoso. En 1838, publicó en París los recuerdos de su viaje bajo el título Peregrinaciones de una paria, libro en el que describe con lujo de detalles la realidad arequipeña de esa época.

En 1835, apenas constituida la Confederación Perú-Boliviana, el general Orbegoso trasladó su gobierno de Lima a Arequipa, y solicitó apoyo del entonces presidente boliviano Andrés de Santa Cruz contra las pretensiones de Gamarra y Salaverry. Las batallas decisivas entre las tropas de Salaverry y las de la Confederación se dieron en Uchumayo, en las inmediaciones de la ciudad de Arequipa, el 4 de febrero de 1836, donde vence Salaverry; y en Socabaya, tres días después, el 7 de febrero, donde vence Santa Cruz. Salaverry y sus principales colaboradores fueron fusilados en la plaza de Armas de Arequipa el 19 de febrero de 1836.

Luego de expresar su rechazo a la Confederación, Chile envió al mando del general Blanco Encalada una expedición militar que llego a territorio arequipeño el 12 de octubre de 1837. Antes de entrar en batalla hubo negociaciones que permitieron firma un tratado de paz en Paucarpata, distrito aledaño a la ciudad, el 17 de noviembre, entre el jefe militar chileno y el general Quiroz, de la Confederación. Chile no refrendo el tratado y envió una segunda expedición al mando del general Bulnes, al año siguiente, en apoyo de Ramón Castilla y otros militares caudillos peruanos contrarios a Santa Cruz.

En los años siguientes la ciudad de Arequipa fue sede de sucesivos pronunciamientos militares insurreccionales. El 20 de febrero de 1843 se proclamó ahí como supremo director de la República el general Manuel Ignacio de Vivanco, cuyas ambiciones concluyeron con la batalla de Carmen Alto el 22 de julio de 1844. El 14 de abril de 1854 insirió desde la ciudad de Arequipa como presidente provisorio el general Ramón Castilla, quien logro hacerse del poder. Contra el gobierno de facto, se dio inicio a la Guerra Civil Peruana de 1856-1858 el 1 de noviembre de 1856 se alzó en arma nuevamente en la ciudad de Arequipa, el general Vivanco. Tras fracasar sus expediciones militares a Lima y Trujillo, tuvo que regresar a Arequipa a fines de 1857 para organizar su defensa. Las fuerzas comandadas por Miguel de San Román se enfrentaron a Vivanco en la batalla de Paucarpata el 29 de junio de 1857.

Llegado el siglo XX, la ciudad de Arequipa fue escenario de pronunciamientos militares el 22 de agosto de 1930, cuando el comandante Luis Sánchez Cerro se proclamó jefe supremo y obligó a renunciar al presidente Augusto B. Leguía, y el 27 de octubre de 1948, cuando del general Manuel A. Odría formó una junta de gobierno y depuso al presidente José Luis Bustamante y Rivero.

La ciudad también fue escenario de valientes protestas cívicas contra la arbitrariedad. Las dos más importantes se dieron contra el gobierno de Odría, una de ellas el 17 de junio de 1950, protagonizadas por los estudiantes del colegio de la Independencia Americana; y la segunda durante nueve días de diciembre de 1955. Siendo habituales los movimientos sísmicos en el departamento tuvieron especial significación los terremotos ocurridos en 1868, 1878 y 1913, por los severos daños materiales y personales que ocasionaron.

El desarrollo económico de la ciudad se vió favorecido por la construcción del ferrocarril Mollendo-Arequipa construido por Henry Meiggs inaugurado el 6 de enero de 1871. Esta ferrovía se enlazó con la que unía las ciudades de Arequipa, Cuzco y Juliaca. El primer sistema de telégrafo de la región, que comunicaba Mollendo, la ciudad de Arequipa y Vitor, se estableció en 1908. La ciudad de Arequipa se precia de tener uno de los mejores sistemas de agua potable de Perú, debido al acueducto que conduce las aguas minerales de Yumina, inaugurado en el año de 1914.

Las carreteras Arequipa-Yura y Arequipa-Puno fueron construidas en 1931. En el Chili a 78 Km. de la ciudad y a 4.300 msnm se construyó la represa de "El Fraile", para irrigar 3.000 ha en las pampas de La Joya. Esta esforzada obra de ingeniería fue terminada en 1938. La ley 15923 del 10 de enero de 1966, autorizó la creación del parque industrial de Arequipa, importante medida dinamizadora de la manufactura regional. Se dieron inicio en 1968 a las obras de irrigación de Majes y Sihuas y en 1979 se emprendieron los proyectos de la central hidroenergética de Charcani. La ley 25020 del 14 de abril de 1989, como parte del proceso de descentralización y creación de gobiernos regionales dispuesto por la constitución de 1979, creó la Región Arequipa, coincidente con la demarcación departamental.

A inicios del siglo XX la ciudad de Arequipa sufrió un proceso de expansión hacia la zona este de lo que hoy es denominado centro histórico de la ciudad de Arequipa, se trazaron nuevas avenidas como el Boulevard Parra y la avenida Siglo XX, se creó el barrio arborizado de El Vallecito y la ciudad se extendió hacia el distrito de Yanahuara, la gente de escasos recursos ocupó barrios populares como Miraflores, Barrio Obrero o Jacinto Ibáñez.

La arquitectura urbana se amplió con nuevas construcciones; así se trasladó el mercado de la ciudad, ubicado en la Plaza de Armas, al parque Duhamel y posteriormente al Convento de la Orden de los Padres Agonizantes de San Camilo (hoy conocido como mercado San Camilo o como el mercado de la ciudad), entre los años 1905 y 1910 se contruyó el Hospital Goyeneche, también se construyeron puentes que unen el centro de la ciudad con el distrito de Yanahuara como el puente Real (hoy puente Bolognesi), el Puente Grau y el Puente Bolívar; se inauguraron algunas fábricas, la más importante fue la fábrica Pedro P. Díaz y se modernizaron los servicios urbanos tales como el alumbrado público en el año de 1905 constituyéndose como una de las primeras ciudades de Latinoamérica en contar con el servicio de fluido eléctrico (desde 1898), agua y desagüe (en 1920) y tranvía eléctrico en el año de 1913, anteriormente contaba con un sistema de "tranvías de sangre" denominado "El urbano".

El proceso de modernización de la ciudad comenzó llegado el año de 1940, se plantea un proyecto de expansión de la ciudad así como también uno de equipamiento urbano promovido por el alcalde Julio E. Portugal y por el ingeniero e ideólogo urbano Alberto de Rivero. Támbien se diseña el primer plan moderno de expansión urbana de la ciudad, el cual contemplaba la creación de un anillo de viviendas mayor a la existente y se consolida un plan de crecimiento radial en cuanto a vías y concéntrico en cuanto a usos de suelo; se habilitaron los barrios de Cuarto Centenario y Selva Alegre.

También se le da un gran impulso al equipamiento urbano con la construcción del Teatro Municipal, el Hotel de Turistas, la Biblioteca Municipal, el Teatro Ateneo, el Colegio Independencia Americana, la Universidad Nacional de San Agustín, etc.

Hasta finales de los años 1950, son dos los factores que modifican substancialmente las tendencias de crecimiento urbano de la ciudad son los terremotos ocurridos en los años de 1958, 1960 y la sequía altiplánica, que aceleran un crecimiento periférico de la ciudad, crecimiento que perdura hasta la actualidad.

En la década de 1960 y 1970, la Junta de Rehabilitación y Desarrollo de la Ciudad de Arequipa propició un mayor impulso al sector industrial con la creación de Parques Industriales y se mejora la articulación víal lo que contribuye a consolidar el rol hegemónico que en la región tiene la ciudad de Arequipa.

Evidentemente estos cambios hacia la modernización de la ciudad, cobran mayor intensidad en el área central, donde el desarrollo de la actividad comercial modifica las características horizontales de su proceso de crecimiento de su edilicia. Este proceso de tercerización del centro de la ciudad origina el desplazamiento de algunas instituciones como la Universidad (1962) y de los sectores residenciales hacia la periferia consolidando al centro de la ciudad como una dinámica zona céntrica comercial.

En los primeros años del siglo ocurren hechos importantes para la ciudad de Arequipa, como la declaración de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Otro hecho importante que marca la historia en los primeros años de este siglo es la ocurrencia de un terremoto de grandes magnitudes el 23 de junio de 2001, que tuvo una magnitud de 8.4 siendo uno de los mayores terremotos ocurridos en el mundo desde 1900, para ser más exacto el número 15 del ranking «Magnitude 8 and Greater Earthquakes Since 1900» de la «U.S. Geological Survey» y el de mayor magnitud en la historia del Perú; a causa de este terremoto muchos de los edificios históricos en Arequipa fueron dañados o destruidos.

La ciudad de Arequipa se encuentra ubicada en la parte sur occidental del país a 772 km de Lima entre el área costera del desierto de Atacama y los contrafuertes de la Cordillera de los Andes Occidentales. En ella se observan una serie de conos volcánicos que forman nevados como el Misti, Chachani y Pichu Pichu, su territorio es accidentado debido a la presencia de la Cordillera de los Andes de la parte occidental del continente; se caracteríza por las gruesas capas de lava volcánica que cubren grandes extensiones de su geografía. Existen mesetas de poca altitud y dunas que constituyen rasgos. Particularmente bellas y desarrolladas son las que se observan en las pampas de Majes, Sihuas y La Joya.

La ciudad se encuentra localizada a una altitud 2.328 m.s.n.m., la parte más baja de la ciudad se encuentra a una altitud de 2.041 m.s.n.m. en el Huayco, Uchumayo y la más alta se localiza a los 2.810 m.s.n.m.atravesado por el río Chili de norte a suroeste. En las proximidades del río se nota un fuerte incremento de desnivel llegando a tener uno de 30%.

Desde el punto de vista hidrográfico, los ríos principales son el Tambo, Ocoña, Yauca, Camaná, Quilca, algunos de ellos pertenecientes a la Cuenca del Pacifico, y otros al sistema hidrográfico del Amazonas. En el territorio de este departamento están las nacientes del Amazonas, el río más grande y largo de nuestro continente.

Presenta temperaturas que no suben de 25°C y muy rara vez bajan de los 10°C; con más de 300 días de sol. La temporada húmeda (de Diciembre a Marzo) se traduce por la presencia de nubes en la tarde y unas escasas precipitaciones. En invierno (Junio, Julio), un poco más frío y la temperatura desciende hasta una media de 10ºC, pero el clima seco ayuda a sentir el frío con menor intensidad. Con una cifra récord de 4000 horas de exposición al sol al año, Arequipa justifica su apodo de "Ciudad del eterno cielo azul".

La humedad relativa promedio es de 46%, según los datos obtenidos por la estación meteorológica ubicada en el Hospital Goyeneche, durante los años 2000 y 2001, con una máxima promedio de 70% en la estación de verano y una mínima promedio de 27% durante las estaciones de otoño, invierno y primavera .

Los vientos en Arequipa están influenciados por un sistema de vientos locales y por el paso de sistemas frontales de baja presión atmosférica, la cual esta condicionada por la configuración topográfica que rodea al valle donde se halla la ciudad. La ocurrencia de vientos se presenta principalmente en horas de la noche y primeras horas del día, se presentan Brisas de Montaña que presentan una dirección Nor-Este y en el transcurso del día predominan las Brisas de Valle con una dirección Sur-Oeste. La velocidad del viento a lo largo del día fluctúa entre 1,5 m/s y 2,5 m/s.

La radiación solar global registrada en la ciudad de Arequipa oscila entre 850 a 950 W/m2, dicho índice es considerado como uno de los más altos de Sudámerica y es la ciudad con los niveles de radiación más altos registrados en Perú con un IUV (Índice Ultravioleta) que oscila en el rango de valores altos. Este fenómeno se debe a su cercanía a la zona de influencia del desierto de Atacama.

Acorde con los datos del banco distrital del X Censo de población y V vivienda realizado en el año 2007, la aglomeración urbana de Arequipa, de acuerdo a las referencias del INEI está conformada por 13 distritos continuos y densamente poblados que concentran el 95,31% de la población metropolitana. La población de dicha aglomeración es de 783.165 habitantes misma que se encuentra distribuida en los 13 distritos.

Arequipa Metropolitana cuenta con una población metropolitana de 821,692 habitantes, que equivalen al 71.31% de la población del departamento de Arequipa, al 95.07% de la población de la provincia de Arequipa y al 3.00% del total de la población nacional de Perú, constituyéndose en la mayor ciudad del sur de Perú y la segunda más poblada del país.

La tendencia de evolución demografica es modificada substancialmente por dos factores: el terremoto de 1958 y la sequía altiplanicie, que aceleran la migración y el proceso de urbanización, y un crecimiento periférico que perdura hasta la actualidad. Según el Municipalidad Provincial de Arequipa en 1940 la ciudad de Arequipa tenía una población de 85.632 habitantes, en 1944 llega a 112.000 habitantes, en el año de 1961 la población crece hasta 179.000 habitantes. En 1978 la población alcanza los 462.000 habitantes. En el año de 1997 la población llega a 624.000 habitantes.

En la ciudad de Arequipa el 15 de agosto de 1540 se realiza un trazado de cuarenta y nueve "manzanas o islas". Se midieron los lados y cada uno de ellos contaba con una logitud de 400 pies castellanos (111.40 m), separadas por calles de 37 pies castellanos (10.30 m), es así que el damero fundacional se caracteríza por la perfección en el trazado de las manzanas.

Debido esto, no hay duda que la entonces Villa Hermosa de Arequipa tenía intenciones de ocupar la capitalidad regional. La ciudad se convertió en un nexo de conexión entre Cuzco, Charcas y el oceano. Y de hecho la ciudad de Arequipa en la etapa de explotación de la plata en Potosí, se convertió desde entonces "en un gran centro logístico". La implantación urbana junto al actual barrio de San Lázaro, donde fue eregida la primera ermita de la ciudad ocupaba una extensión de 850 m x 875 m.

En el ámbito metropolitano, mismo que ha venido evolucionando desde el año 1944 (año desde el cual se tienen referencias de Arequipa Metropolitana), se observa un proceso de crecimiento similar en donde el área urbana ha crecido a expensas de la campiña; proceso que se ha agravado en las últimas décadas.

La ciudad, como capital de la provincia homónima, se encuentra gobernada por la Municipalidad Provincial de Arequipa que tiene competencia en todo el territorio de la provincia. No existe una autoridad restringida a la ciudad. En ese sentido, las municipalidades distritales del área metropolitana también tienen competencia en temas relativos a sus propios distritos.

La ciudad, en su calidad de capital regional, es sede del Gobierno Regional de Arequipa. Es sede también de las diferentes Direcciones Regionales de los ministerios que conforman la Administración Pública.

A inicios del siglo XXI el area metropolitana de Arequipa a través del Plan Director de Arequipa Metropolitana (PDAM), el mismo que fue aprobado por la Ordenanza Municipal N°160 del 14 de noviembre del 2002, se modifica el número de distritos metropolitanos y sustituyendo al plan director de 1980, luego de haber sido presentado en sesión de consejo y sometido a consulta pública.

El Plan: "Director de Arequipa Metropolitana" establece las directrices y los caminos a seguir para lograr un desarrollo urbano sostenido y armónico de Arequipa Metropolitana del 2002, año en que es aprobado, al 2015 a través de diferentes mecanismos e implementación de planes tales como la zonificación, sistema vial, expansión urbana e infraestructura de servicios, al mismo tiempo define las condiciones generales que han de regir los planes sectoriales o distritales de los distritos que la componen.

Esta metrópoli según el PDAM, abarca una extensión territorial de 2.923,53 km2 con una población de 821.692 habitantes. Gonzalo Neyra A., Elin Baldárrago E.</ref>y presenta una estructura urbana tipo estrella con infraestructura vial radial monocentrica complementada con subcentros menores en su periferia. La aglomeración metropolitana esta conformada por 18 distritos continuos y densamente poblados. Según el PDAM se prevé que la población de Arequipa para el año 2015 alcance 1.100.000 habitantes, y es por tal razón que el plan elaborado se presenta como una nueva manera de abordar el ordenamiento y crecimiento de la ciudad.

La ciudad de Arequipa se encuentra dividida en módulos urbanos, que facilitan la administración y el estudio de la ciudad, estos módulos se articulan en torno a una unidad urbana denominada unidad central, las unidades urbanas son en total cinco: Unidad Norte, Unidad Sur, Unidad Central, Unidad Este, Unidad Oeste. Estos módulos están relativamente ligados al antiguo concepto de conos.

La ciudad de Arequipa desde el siglo XX ha desarrollado industrias relacionadas con el sector primario como la de lana de alpaca y agroindustria y ha constituido un centro de cambio e intermediacion en el sur andino convirtiéndose en nexo entre la costa y la sierra. Tuvo y mantiene su importancia geopolitica por su fluida comunicación con Bolivia.

La contribución de la ciudad de Arequipa en el PBI nacional es del 5.7 % (el 74,2% del PBI de la Región Arequipa) siendo el segundo mas alto del Perú, la contribución al IGV. nacional representa el 20.3 %, en impuesto de solidaridad el 17 % siendo el segundo contribuyente nacional en estos tributos. Arequipa tiene una estructura productiva fuertemente sesgada al sector comercio y servicios, el sector primario de agricultura y minería representan el 29.6 % del PBI, el sector secundario de industria y manufactura el 20.7 % del PBI y el sector terciario de comercio y servicios el 49.7 %, ello se fortaleció en los últimos años por falta de inversiones productivas.

La ciudad de Arequipa según la "Encuesta de Hogares Especializada en Niveles de Empleo 2007" es la ciudad, después de Lima, con la mayor cantidad de Población Económicamente apta para Trabajar que asciende a 625.547 personas y la mayor cantidad de Población Económicamente Activa (PEA) que asciende a 376.764 personas, según la misma encuesta la ciudad de Arequipa presenta una tasa de actividad laboral por encima del promedio del país.

La población económicamente activa está distribuida de la siguiente manera: Actividades extractivas (7,1%), I industria manufacturera (12,9%), construcción (4,8%), comercio (23%), servicios no personales (36,6%), sevicion personales (11,4%), hogares (4,1%).

En cuanto ingresos económicos de la población, la ciudad de Arequipa al igual que Lima, es la ciudad que muestra los más altos porcentajes de ingresos. Los ingresos económicos de la PEA de Arequipa, se ubican por encima del promedio nacional, consolidando a Arequipa como una de las ciudades con más altos ingresos salariales en el Perú junto con la ciudades de Cajamarca, Cusco, Lima Metropolitana y Puno; las cuatro ciudades y Arequipa se encuentran por encima del promedio del Perú.

El sector industria de la ciudad cuenta con la mayor diversificación industrial a nivel nacional y es la segunda ciudad más industrializada del Perú, después del eje Lima-Callao, producto de la creación del Parque Industrial durante el primer gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde Terry. Después de dos grandes terremotos, en 1958 y 1960, con la Ley de la “Junta de Rehabilitación y Desarrollo de Arequipa” se construyó el Parque Industrial con dos o tres fábricas en aquel momento, y la fábrica de Cemento Yura.

El sector industrial de la ciudad, en especifico del Parque Industrial de Arequipa, a lo largo de sus existencia ha sufrido diferentes tranformaciones de sus ramas industriales, observandose un mayor dinamismo a las industrias ligadas al consumo (alimentos y bebidas), a la construcción (P.V.C., cemento y acero) y las de exportación (textiles).

En la actualidad tan solo en el Parque Industrial de Arequipa existen más de 150 empresas, entre las que se puede mencionar, en la producción de alimentos, bebidas y licores destacan: Alicorp S.A.A., Alimentos Procesados, Laive, La Iberica, Omniagro, Backus & Jhonston, etc. Asimismo, en Arequipa se encuentra desarrollada la industria textil tanto de algodón como de fibra de alpaca y lana representada por la fábricas: Francky y Ricky, Michell & Cía. e IncaTops.

Además se encuentran industrias quimicas y de plasticos, empresas productoras de minerales no metalicos, industrias de papeleria e imprenta, etcétera.

El turismo en Arequipa es un factor importante en la economía de la ciudad, aproximadamente 1,58 millones de personas entre turistas extranjeros y nacionales llegan a la ciudad para conocer sus atractivos, consolidándose como una de las tres ciudades más visitadas del Perú.

Las personas que visitan esta ciudad pueden admirar la arquitectura colonial en el Centro Histórico de Arequipa, los magníficos andenes incaicos en los distritos aledaños y una campiña muy extensa que es el mero producto de la creación humana, factor importante para su declaración como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Arequipa es el centro forzado de paso para todos los turistas que visitan la Región Arequipa.

En Arequipa la telefonía fija se encuentra operada en un 99% por Telefónica del Perú, la cual además ofrece servicios de internet y televisión satelital y televisión por cable, TELMEX Perú ofrece servicios de telefonía fija, telefonía pública, televisión satelital e internet, la empresa Star Global Com (recientemente adquirida por Telefónica del Perú) brinda servicios de televisión por cable e internet.

Respecto a la telefonía móvil, en la ciudad de Arequipa operan las siguientes empresas: Movistar, Claro (América Móviles) y Nextel, la última usada más el sector empresarial, Arequipa Metropolitana cuenta con cobertura EDGE de Movistar, y Claro ya implementó su red con tecnologia 3.5G (solo con cobertura en Arequipa Metropolitana) permitiendo así internet móvil de banda ancha, videollamadas, entre otros.

En cuantos a servicios de comunicación masivos Arequipa según el "Registro Nacional de Municipalidades" es la segunda ciudad del Perú con mayor cantidad de emisoras de televisión y asimismo es la segunda ciudad del Perú con mayor cantidad de emisoras de radio. La ciudad de Arequipa es la única ciudad del Perú, fuera de Lima, que cuenta con canales de televisión que transmiten vía satélite y tienen cobertura en todo el Perú y el mundo.

La ciudad de Arequipa es servida por el Aeropuerto Internacional Alfredo Rodríguez Ballón que está situado en el distrito de Cerro Colorado, a unos 12 Km al nordoeste del centro de la ciudad a una altitud de 2561 msnm y cuenta con una pista asfaltada 2,980 m por 45 m. El aeropuerto permite el aterrizaje de aviones B-737-300. Por sus características y equipo, es uno de los mejores en el Perú, mantiene conexiones aéreas diarias con las ciudades de Lima, Cusco, Juliaca y Tacna y con destinos internacionales como Arica, Iquique, Antofagasta y Santiago de Chile, además con próximos vuelos regulares a Santa Cruz de la Sierra y La Paz en Bolivia.

Toma 1 hora y 20 minutos realizar un vuelo hacia la ciudad de Lima, 30 minutos a Cusco, y un poco más de 25 minutos de Juliaca y Tacna. En este momento hay una compañía que brinda sus servicios para la ruta Lima-Arequipa, con un total de al menos diez vuelos diarios en días ordinarios entre estas ciudades y otra compañia que realiza tres vuelos reguales a cada uno de los destinos internacionales (Arica, Iquique, Antofagata, Santiago de Chile) por semana.

En el año 2007 presentó un flujo de pasajeros entre vuelos nacionales e internacionales igual 575.587 pasajeros y un flujo de carga de 2.083.196,28 kg en el mismo año, constituyéndose como el segundo en la región sur en el fluido de trafico de pasajeros después del Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete, de la ciudad de Cuzco, y tercero en el país.

En el año 2008 el aeropuerto de la ciudad se constituye como el segundo aeropuerto con el mayor flujo de pasajeros internacionales, por detras del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.

El sistema de tranporte ferroviario tiene más de un siglo de existencia, permite la comunicación entre la costa y la sierra y diferentes niveles de progreso y expansión de los centros poblados ubicados a su paso. El sistema esta constituido por las lineas: Cusco-Puno-Arequipa-Mollendo. Reviste de gran importancia estratégica dentro de un sistema de comunicación multimodal en la macroregión sur; ya que es el medio más eficaz y económico para el transporte de carga pesada a grandes distancias.

La ciudad de Arequipa cuenta con una red vial de 1750 km de extensión, esta red vial conformada por la red nacional, departamental y vecinal (metropolitana). En ella se concentra el segundo mayor parque automotor del Perú (después de Lima), con un tamaño de 113.988 vehículos en el año 2005 según los estudios de "EMBARQ" y un estimado para el 2008 de 130.000 vehículos, compuesto por 86% de medios de transporte urbano, incluyendo 3% de vehículos menores (motos), 10% de medios de tranporte de carga (camiones, remolques), y 4% de transporte interprovincial (ómnibus).

La ciudad de Arequipa aparte de contar con el terrapuerto internacional cuenta con el "Terminal Terrestre de Arequipa" de uso regional y con servicios hacia la sierra y la costa. En la ciudad de Arequipa existen vias interregionales, constituidas por la Variante de Uchumayo que sirve como conexion con la costa, la salida a Yura que sirve como conexion con la Sierra y la salida de Jesús que sirve de conexion para los zonas altas de Arequipa y la zona de Chiguata.

La ciudad de Arequipa se encuentra servida por el Terrapuerto Internacional Arequipa, que se encuentra en el distrito de Jacobo Hunter desde el cual la ciudad y la región de Arequipa se conecta por tierra a todo el Perú y con La Paz, Santiago de Chile, Mendoza y Buenos Aires.

La malla vial metropolitana posee una estructura radiocentrica que se soporta en cuatro vias primaria o troncales: Av. Ejercito, Av. Jesus, Av. Alcides Carrion y la Av. Parra y permiten el traslado de la poblacion de desde la areas intermedias y perifericas a los centros de actividad.

Estas vias de caracter longitudinal se articulan entre si mediante vias colectora, conformando un anillo alrededor del area central formado por: Av. Venezuela, Teniente Ferré, Progreso, Av.Arequipa, Av. Gomez de la Torre, Av. La Marina, San Martín, Av. Salaverry, Mariscal Caceres, Malecon Socabaya y Av. Venezuela.

Este sistema es completado con alguna vias principales como: Av. Cayma, Av. Arequipa, Av. Goyeneche, Av. Kennedy, Av. Dolores, Av. Lambramani, que llevan los flujos de las vias locales a las colectoras y viceversa.

Es un proyecto de mejora, que se prevé que entre en funcionamiento el 1 de enero de 2010, con el objetivo de lograr pasar de la estructura de diseño desordenada actual (con una amplia y tal vez excesiva cobertura espacial), generando superposición de rutas e incrementando la congestión a un esquema más eficiente, estructurado alrededor de un sistema racionalizado que elimine la sobreoferta y la superposición de recorridos y facilite la consiguiente mejora en los efectos sobre la contaminación ambiental, la congestión y la percepción por parte de los usuarios.

En síntesis, se plantea un esquema de red racionalizada basado en un conjunto de rutas que se pueden considerar troncales y que se complementan con una red de rutas alimentadoras al mismo, dentro de una malla jerarquizada; manteniendo o mejorando los actuales niveles de cobertura y ofreciendo a los usuarios múltiples opciones de conexión, sin que ello deba necesariamente suponer un aumento del número de transbordos en la red.

Según la información del Censo 2007 del INEI en Arequipa, existe una población estudiantil que asciende a 823.148 habitantes de 3 años o más que asiste a algún centro de enseñanza regular, la cual representa el 95,24% de toda la población provincial de Arequipa. La mayoría de servicios educativos se encuentran concentrados en Arequipa Metropolitana: de las diez universidades existentes en la región Arequipa, nueve se encuentran ubicadas en tres distritos metropolitanos.

En el año 2007 en Arequipa existían 22,819 alumnos de educación infantil o inicial, 165.212 en educación primaria, unos 245.250 en Educación Secundaria. El número de estudiantes no universitarios es 143.674. A continuación un cuadro con los porcentajes que representan del total de personas mayores de 3 años.

El porcentaje de población universitaria de la ciudad de Arequipa es el más alto de todo el Perú; representa un 22.6% de la población de la ciudad y asciende a una cifra de 185.894 estudiantes. De esta forma, Arequipa es la segunda ciudad del Perú con mayor población universitaria.

La ciudad de Arequipa alberga nueve de las diez universidades existentes en la región Arequipa. Cuenta con la presencia de universidades locales y extranjeras, nueve de ellas son universidades privadas y una es nacional.

La universidad más antigua de Arequipa es la Universidad Nacional de San Agustín, creada por cédula el 22 de enero de 1714 e instalada el 11 de noviembre de 1828, se constituye como la primera universidad republicana con mayor cantidad de años instalada en el Perú y como la segunda de la República. En la actualidad, la Universidad Nacional de San Agustín es considerada como una de las mejores universidades del Perú y como la mejor universidad del sur del país.

Las demás universidades son todas privadas,: la Universidad Católica de Santa María, la primera universidad privada en la ciudad de Arequipa, creada el 16 de diciembre de 1961; la Universidad Andina Néstor Cáceres Velásquez; la Universidad Tecnológica del Perú; la Universidad Alas Peruanas; la Universidad Católica San Pablo; la Universidad Privada San Pablo; la Universidad del Mar de Chile; y la Universidad los Angeles de Chimbote.

Adicionalmente, en Arequipa se encuentran ubicadas sedes de otras diferentes universidades —como una sede de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, por ejemplo— que se suman a las nueve universidades completamente constituidas de la región Arequipa.

El deporte con mayor acogida en Arequipa, así como en muchas partes del Perú, es el fútbol representado por los clubes FBC Melgar que juega en Primera Division (como único campeón peruano proveniente del interior del país). También está el clásico arequipeño FBC Aurora - White Star, que junto a FBC Pierola y Sportivo Huracan sentaron las bases de las rivalidades entre los clubes de antaño, otro clásico arequipeño es entre los colegios nacionales más emblemáticos Independencia Americana y GUEMM además entre los clubes históricos están, FBC Carsa, FBC Temperley, Atlético Universidad (actual Club IDUNSA) entre otros y que hoy participan en la Copa Perú.

El atletismo es uno de los principales deportes en la ciudad, quedando los diferentes deportistas arequipeños en los primeros lugares en las competencias nacionales, sudamericanas y panamericanas.

Arequipa recupero el título de campeón trasandino; en los XI JUDEJUT PERU 2008.

La ciudad de Arequipa cuenta con una buena variedad de escenarios en los cuales se práctica una gran cantidad de actividades deportivas como el fútbol, tenis, basket, golf, etc. Entre los estadios con los que cuenta la ciudad para la practica del fútbol podemos mencionar al Estadio Monumental de la Universidad Nacional de San Agustin (en donde además se encuentran academias de esgrima, karate, etc.), al Estadio Mariano Melgar, al Estadio Los Palitos y al Estadio de Umacollo.

La comida de Arequipa ha alcanzado fama por ser una de las más variadas y sabrosas del Perú. Posee la mayor diversidad respecto a otros departamentos del Perú gracias a la amplia despensa que posee en su campiña y sus valles así como su amplia costa. Sobresale por el buen gusto, gracias al uso de condimentos y formas de preparación, tanto andinas como introducidas por los europeos; los rocotos y ajíes, frutas variadas, hortalizas, carne de res, carnero, cuy, cerdo, alpaca, avestruz, variedad de pescados y de gran manera camarones, leche y quesos de excelente calidad, vinos y piscos, chicha de maíz, etc. Una de las características peculiares de la comida son los picantes en infinidad de combinaciones; esto hace que los lugares donde se expenden se llamen picanterías.

La diversidad de esta cocina mestiza se puede resumir en la existencia de caldos o chupes para cada uno de los días, el Lunes : Chaque, Martes:Chairo, Miercoles: Chochoca, Jueves: Chochoca, Viernes: Chupe de Viernes, Sabado : Puchero, Domingo: Caldo blanco o Pebre de lomos.

Es conocida en el país y en el mundo por la exquisitez de sus guisos y potajes preparados a fuego de leña y en ollas de barro. Entre los más conocidos se encuentran el Chupe de camarones, Ocopa arequipeña, Rocoto relleno, Adobo de chancho, Soltero de queso, Pastel de papas, Costillar frito, Cuy chactado, Cauche de queso, Locro de pecho y el Chaquepor mencionar algunos. Como postre se recomienda el Queso helado, los Buñuelos y para beber, además de la Chicha de jora, la cerveza y el anís de la región (licor de anís o anisado).

Desde 1950 hacia adelante, Arequipa ha sido el sintetizador de hibridez fiestera y musical que con buen gusto y pundonor ha sabido conservar hasta el momento. En la ciudad de Arequipa en aquel entonces se constituyó una cadena de peñas (pubs-bares de la época) donde el principal protagonista era la mítica música andina compuesta de yaravies, que no hacían otra cosa que mantener el taconeo constante de sus pentatónicas notas. El folclore y la diversión se realizaban en estos locales que actualmente se mantienen en el centro de la ciudad como discotecas y bares refinados. Se pueden encontrar a la mayoría de estos en la calle San Francisco que dista pocas cuadras de la plaza principal de la ciudad. Otros centros de entretenimiento musical, como karaokes, discotecas y pubs se encuentran en gran número en la Avenida Dolores que dista quince minutos de la plaza principal de ciudad.

Entre sus represantes mas destacados se encuentra Mariano Melgar, procer de la independencia, con sus canticos a Silvia la mujer de sus amores. Otra personaje perteneciente a la corriente del Realismo fue María Nieves y Bustamante.

Su base o principio está en al arte iconográfico de sus petrogrifos y en la cerámica precolombina. El sitio con más grafos en piedra están el Toro Muerto que ha sido motivo de muchos estudios, entre los que destacan los del Dr. Eloy Linares Málaga y del cubano Dr. Antonio Núñez Jiménez. Su segundo estado es el aporte Español e indo-americano, que en un comienzo tuvo aplicaciones en la talla de muros, caras de Iglesias y tallado de altares, des pues apareció la pintura mestiza, que es una visión ingenua trataron de recrear el simbolismo cristiano. Ese arte de claro oscuro profundo, ingenuidad anatómica y de disposiciones hieráticas duró por muchos años ya que el renacimiento europeo no llego con fuerza por razones de distancia geográfica, pero a manera que los medios y viajes se incrementaros llegaron los avances y preámbulos para la tercera etapa, que es el arte académico y romántico, en ese entonces las familias arequipeñas acomodadas traían arte europeo, mayormente de Francia, Inglaterra y España, ese arte, aunque no de maestros de alto nivel, dio las bases para el avance de lo que sería el cuarto estado de nuestra historia de bellas artes, Carlos Baca Flor, Masías y Vinatea Reynoso como preámbulo del arte contemporáneo de Teodoro Núñez Ureta, Alejandro Núñez Ureta y Luis Palao Berastain entre los jóvenes de esa corta vanguardia basada en el impresionismo y nuevo realismo americano. Después de esa quinta etapa el arte amorfo, simbolista y de otras corrientes y estilos conceptuales se importaron de Norte América y Europa con vértigo por los medios de comunicación masiva, entre los maestro de esta nueva era figuran Ramiro Pareja, Germán Rondón, Ricardo Córdova, los hermanos Evaristo y Darío Callo Anco, Erick Huanca, Juan Carlos Zevallos, Companoca y otros maestro jóvenes que en la actualidad aportan en los varios ismos y fronteras de lo que es el arte visual. El museo de Arte Contemporáneo de Arequipa y el Museo del Fundo del Fierro son buenos puntos de referencia.

Su arquitectura es de barroco italiano y español, destacan las bellas casonas de origen virreinal y republicano. Las edificaciones coloniales de su centro histórico en su mayoría están realizadas en sillar, una vistosa piedra volcánica de color blanco muy abundante en la región.

El centro histórico cuenta con 500 casonas, 250 de las cuales están calificadas. Han sido construidas generalmente en el siglo XIX, sobre el sitio de edificios coloniales anteriores destruidos por el terremoto de 1868. Las casonas, generalmente hechas en sillar, se caracterizan por sus arcos semi-circulares y sus techos en bóveda. Las estructuras de sillar poseen siempre los muros gruesos: 1 a 1.5 metros para las habitaciones, más de 2 metros para las iglesias.

El mérito de la arquitectura arequipeña no se limita solamente a la suntuosidad de los monumentos religiosos. Se encuentra también en las nobles casonas, casa vernaculares de proporciones bien equilibradas. El espacio urbano penetra al interior de las manzanas de las casas por los ángulos de las grandes puertas y los grandes corredores que nos llevan hasta los patios, donde las fachadas esculpidas son análogas a las exteriores, acentuando así la continuidad espacial. Las puertas y las ventanas están flanqueadas por pilastras y coronadas por frontones en relieve que hacen juego con los grandes muros. Las estrechas ventanas dejan penetrar la luz dentro de los arcos semi-circulares y bajo los techos abovedados. Las casonas, con el conjunto monumental, las calles y las plazas, aseguran la armonía y la integridad con el paisaje urbano, y dan a la ciudad un valor urbano excepcional.

Luego de fundarse La Villa Hermosa de Arequipa, el 15 de agosto de 1540, se construyó provisionalmente una iglesia parroquial con el título de Señor San Pedro, Título que dio a la parroquia el Ilustrísimo Señor Obispo del Cusco, don Fray Vicente de Velarde, esta iglesia se ubica donde hoy está la catedral que fue construida sobre los cimientos de la anterior catedarl colonial, que fue concluida en 1656 y destruida por un incendio en 1844. Autor de esta reconstrucción fue el maestro arequipeño Lucas Poblete cuya firma puede leerse en el arco de la entrada principal.

Posteriormente fue refaccionada después del terremoto de 1868 que la dañó seriamente; las torres actuales son posteriores a dicho terremoto: el frontón triangular central data del año del centeranio 1950. Su estilo neo-renacentista con influencias en la parte interior del estilo francés imperante en la segunda mitad del siglo pasado.

La fachada esta ornamentada con 70 columnas del clásico orden compuesto y mide 107 metros de longitud su altura hasta la cornisa es de 15,60 metros, la altura total de las torres es de 43,60 metros tiene tres grandes portadas de arcos de medio punto y dos grandes arcos laterales. Los medallones de bronce que aparecen en la fachada datan de la época de la Confederación Perú - Bolivia (1836); en un medallon figura el escudo de la República Peruana y en el otro el del Estado Sud-Peruano. Recordando que la capital del Estado Sud-Peruano fue disputada entre las ciudades de Cusco y Arequipa, llegando solo a ser la última una capital de facto.

La Catedral de Arequipa tiene la peculiaridad de no poseer una fachada frontal sino lateral con la que ocupa íntegramente el lado norte de la Plaza de Armas destacándose en toda su magnificiencia. Su conjunto es hermoso; el altar mayor es de auténtico marmol de carrara y fue confeccionado en Italia por el célebre escultor Filippo Moratilla.

El púlpito fue esculpito en Lila, Francia por el famoso artista Rigor y es una verdadera obra de arte por la clásica nobleza de sus lineas y la corrección de sus detalles, representa la imagen de Satán aplastado por la palabra divina. El órgano adquirido en Bélgica fue premiado en la Exposición Universal de París es imponente por su magnitud y junto con el órgano de Cali, Colombia, es el mayor en Sudamérica. La sillería del coro bajo merece especial mención, pero aún no esta abierta a los visitantes. A lo largo de la nave central destacan magnificas tallas que representan a los doce apóstoles.

Esta Catedral fue declarada Basílica Menor por el Papa Pío XII con motivo del IV Centenario de la ciudad en 1940.

Es una casona construida en el siglo XVIII, que se constituye como uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos e importantes del barroco en la ciudad de Arequipa. El nombre de esta casona debe su nombre a un antiguo árbol de moras que crece en su patio principal. Posee muebles de la época colonial y republicana. La portada en sillar constituye una obra de arte en la que se aprecian figuras cuidadosamente talladas; en esta portada se observa una corona sobre un escudo que es sostenida por dos ángeles, y a su vez, el escudo se compone de un castillo, un ave, un puma y dos llaves cruzadas. Asimismo dentro de sus iinstalaciones destaca un salón con mapas “antiquísimos” de América del siglo XVI.

El templo de San Francisco se encuentra ubicado frente a una pequeña plaza. La iglesia tiene una planta rectangular, tres naves, un transepto y un prebisterio. Este convento fue fundado en 1552, pero su construcción no se dio sino unos años más tarde. Este complejo como los otros, ha sufrido los terremotos, y las modificaciones mayores están en las estructuras originales. El soberbio coro de la iglesia tallado en sillar, es la admiración de todos. Las esculturas se encuentran entre las más bellas obras del siglo XVII de Arequipa. El templo de la Tercera Orden se encuentra en la misma plaza, y fue construido luego del terremoto de 1784.

Los primera congregación de doctrinario misioneros en llegar a la ciudad de Arequipa fueron los dominicos, el primer templo construido por esta congregación presenta una fachada y una nave central que data de 1647 posteriormente en el año de 1949 fue agregada una torre poligonal. El frontis de esta iglesia se caracteriza por un labrado muy cuidado de enredaderas, conjugado con flores de cantuta y ángeles trompeteros. Resistió numerosos acontecimientos telúricos en los años de 1582, 1604 pero tuvo que ser rehabilitada pro los daños del terremoto de 1868.

Esta iglesia fue construida entre los años 1595 y 1698. Cuenta con una nave principal, dos alas laterales, un coro alto y un santuario.

En el interior del templo se pueden apreciar retablos de madera tallada y recubiertos con pan de oro. En la sacristía está la capilla de San Ignacio, con murales polícromos que muestran la flora y la fauna tropicales. Los claustros fueron edificados en el siglo XVIII.

Desde el año 1970, el público puede visitar el Convento de Santa Catalina considerado uno de los mayores atractivos turísticos de Arequipa.

Su construcción en el siglo XVI sobre una base superior a las 2 ha, tiene un templo de grandes dimensiones, claustros, celdas, fuentes, una pinacoteca, jardines e importantes murales.

Cabe señalar, que este gran convento-ciudad, con calles internas, fue un claustro de ingreso prohibido durante cuatro siglos.

Institución sanitaria construida a principios del siglo XX a expensas de la familia Goyeneche. Está construido con buen sillar en un soberbio estilo neogótico y dispone de una magnífica capilla (últimamente muy afectada por varios terremotos) y grandes pabellones dedicados a la atención de los enfermos, farmacia, urgencias y quirófanos. Durante años fue el mejor y mejor dotado hospital de Latinoamérica.

Enfrente del hospital se encuentra el monumento que el pueblo de Arequipa hizo levantar en recuerdo y agradecimiento a esta familia.

Al principio



Madrid

Bandera de Madrid

Madrid es la capital de España, de la Comunidad de Madrid y de la provincia homónima. También conocida como La Villa y Corte, es la ciudad más grande y poblada del país, alcanzando oficialmente 3.232.463 habitantes dentro de su municipio y 6.043.031 en su área metropolitana, siendo por ello la tercera área urbana más poblada de la Unión Europea.

Como capital del Estado, Madrid alberga las sedes del Gobierno, Cortes Generales, Ministerios, Instituciones y Organismos asociados, así como de la residencia oficial de los reyes de España. En el plano económico, Madrid es un importante centro financiero e industrial, sede del principal mercado de valores del país, de numerosas empresas nacionales y de varias de las más grandes corporaciones del mundo, mientras que en el plano internacional, acoge la sede mundial de la Organización Mundial del Turismo (OMT), la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), y la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Madrid organiza ferias como: FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO, el Salón del Automóvil de Madrid y la Pasarela Cibeles. Es un influyente centro cultural nacional y cuenta con museos de referencia internacional entre los que destacan el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía.

Nacida a partir del asentamiento fortificado hispanomusulmán de Mayrīt o Magrit, conquistado por Alfonso VI de León y Castilla en 1083, la villa fue designada en 1561 como sede de la corte de Felipe II, siendo la primera capital permanente de la monarquía española. Desde entonces, salvo un breve intervalo de tiempo entre 1601 y 1606 en el que la capitalidad pasó temporalmente a Valladolid, Madrid ha sido la capital de España y sede del Gobierno de la Nación.

La capitalidad, con sus evidentes efectos espaciales, funcionales y fisionómicos, constituye el hecho diferencial de Madrid en relación con el resto de ciudades españolas, lo que, por el contrario, la acerca a otras capitales europeas, como París, Londres o Berlín. Es evidente que el devenir de la ciudad y su conversión en una gran metrópolis está indisolublemente unido a la institución de la capitalidad, pero, además de sus consecuencias metropolitanas, el hecho confiere un carácter distintivo a la ciudad, que la hace diferente al que poseen otras grandes ciudades no capitales.

A pesar de que desde 1561 el establecimiento de manera permanente de la Corte en Madrid otorgara a la Villa la condición de capital (de la Monarquía Católica y del Imperio Español), el reconocimiento jurídico de la función de capitalidad hubo de esperar más tiempo. Hasta 1931, con el advenimiento de la Segunda República Española, no se oficializa constitucionalmente este hecho, posteriormente también sancionado en la Constitución de 1978. Sin embargo, no fue hasta 2006 cuando se promulgó una ley, la Ley de Capitalidad y Régimen Especial de Madrid, por la que el Parlamento desarrolló legislativamente las consecuencias de este hecho diferencial.

Los símbolos de la villa de Madrid son la bandera carmesí propia de los ayuntamientos castellanos y el escudo tradicional con el oso y el madroño, tocado con corona real antigua, según el actual reglamento de Protocolo y Ceremonial del Ayuntamiento de Madrid.

En 2004 la corporación municipal adoptó un logotipo basado en el escudo de la villa, en línea de color azul claro, que es utilizada en los documentos internos y de comunicación externa.

Pese a que no se han encontrado restos fósiles humanos, sí se ha hallado gran variedad de útiles, especialmente en el entorno de Arganda del Rey y del Manzanares, que permiten probar la existencia de asentamientos humanos en las terrazas del río en el lugar que hoy ocupa la ciudad.

La conquista, colonización y pacificación romana de la península Ibérica dura casi 200 años, desde la Segunda Guerra Púnica hasta el 27 a. C. en el que completan la pacificación del norte del territorio y lo dividen en tres provincias. La región que actualmente ocupa Madrid se situaría en la Tarraconense.

Si bien es posible que durante el periodo romano el territorio de Madrid no constituyese más que una región rural, beneficiada por la situación de cruce de caminos y la riqueza natural, también existen pruebas de la posible existencia de un asentamiento urbano en el entorno de la calle de Segovia y la ribera del Manzanares. Recientemente se ha hallado una antigua basílica visigoda en el entorno de la iglesia de Santa María de la Almudena. La presencia de una población estable en Madrid estaría apoyada por las dos necrópolis visigodas en la antigua colonia del Conde de Vallellano —paseo de Extremadura, junto a la Casa de Campo— y Tetuán de las Victorias. Dentro del casco medieval se encontró una lápida bastante deteriorada con la leyenda «MIN.N. BOKATUS. INDIGNVS. PRS. IMO / ET TERTIO. REGNO. DOMNO. RVD. / MI. REGVM. ERA DCCXXXV», nunca completada e interpretada de forma varia, pero que podría indicar la presencia de población estable ya en el siglo VII.

La primera constancia histórica de la existencia de un asentamiento estable data de la época musulmana. En la segunda mitad del siglo IX, el emir de Córdoba Muhammad I (852-886) construye una fortaleza en un promontorio junto al río (en el lugar que hoy ocupa el Palacio Real) con el propósito de vigilar los pasos de la sierra de Guadarrama y ser punto de partida de razzias contra los reinos cristianos del norte. Junto a la fortaleza se desarrolla, hacia el sur, el poblado. Esta población recibe el nombre de Mayrīt (Magerit en su forma castellanizada), cuyo significado no está claro, pero que parece ser el híbrido de dos topónimos muy parecidos: uno europeo mozárabe, matrice, con el significado de «fuente», y otro árabe, majrà, que significa «cauce» o lecho de un río. Ambos aluden a la abundancia de arroyos y aguas subterráneas del lugar. De este período, conocidos a partir de los diversos trabajos arqueológicos desarrollados en la ciudad a partir de 1975, se conservan algunos restos: la muralla árabe de la Cuesta de la Vega, la atalaya de la Plaza de Oriente y los vestigios de un viaje de agua de la Plaza de los Carros. En Madrid nació en el siglo X Maslama al-Mayriti, llamado «el Euclides andalusí», notable astrónomo y fundador de una escuela matemática en Córdoba.

Con la caída del reino taifa de Toledo en manos de Alfonso VI de León y Castilla, la ciudad fue tomada por las fuerzas cristianas en 1085 sin resistencia, probablemente mediante capitulación. La ciudad y su alfoz quedaron integrados en el reino de Castilla como territorios de realengo. Los cristianos sustituyen a los musulmanes en la ocupación de la parte central de la ciudad, quedando los barrios periféricos o arrabales, que en el periodo anterior eran habitados por una comunidad mozárabe, como morería. También existió una judería en el entorno del que sería más tarde barrio de Lavapiés. Durante el siguiente siglo, Madrid sigue recibiendo embates de los nuevos poderes musulmanes de la península, los almorávides, que incendian la ciudad en 1109 y los almohades, que la someten a sitio en 1197. La victoria cristiana de Las Navas de Tolosa aleja definitivamente la influencia musulmana del centro de la península.

De esta época proceden dos destacados hechos religiosos que marcan el desarrollo de la personalidad del cristianismo popular de Madrid: el «descubrimiento» de la imagen de la Virgen de la Almudena y la "milagrosa" vida de Isidro Labrador, que más tarde sería canonizado. La ciudad va prosperando y recibe el título de villa en 1123. Siguiendo el esquema repoblador habitual en Castilla, Madrid se constituye en concejo, cabeza de una comunidad de villa y tierra, la comunidad de villa y tierra de Madrid. El gobierno de la ciudad recae en todos los madrileños con el rango de vecinos, reunidos en concejo abierto hasta que en 1346, el rey Alfonso XI implanta el regimiento, en el cual ya sólo representantes de la oligarquía local, los regidores, gobiernan la ciudad. En 1152, el rey Alfonso VII estableció los límites de la comunidad de villa y tierra, entre los ríos Guadarrama y Jarama. En 1188, una representación de Madrid participa por primera vez a las Cortes de Castilla. En 1202, Alfonso VIII le otorgó su primer fuero municipal, que regulaba el funcionamiento del concejo, y cuyas competencias fueron ampliadas en 1222 por Fernando III el Santo.

A pesar del apoyo madrileño a Pedro I, posteriormente los soberanos de la casa de Trastámara residirían con frecuencia en la villa debido a la abundancia y calidad de sus cotos de caza, a la que son muy aficionados. Antes incluso, ya el libro de Montería de Alfonso XI anotaba: «Madrid, un buen lugar de puerco y oso», y posiblemente de esa característica derivaba el escudo que las huestes madrileñas llevaron a la batalla de las Navas de Tolosa. Posteriormente, un prolongado pleito entre el Ayuntamiento y la Iglesia, acabó con un acuerdo de reparto de pastos para ésta y pies de árbol para aquél, con lo que un árbol fue incorporado al escudo junto al oso u osa y las siete estrellas de la constelación homónima. La identificación del árbol con el madroño es más oscura, más allá de la homofonía con el nombre de la ciudad. Es habitual llamar a Madrid la ciudad del oso y el madroño.

En la Guerra de las Comunidades, a la cabeza de su regidor Juan de Zapata, Madrid se une a la sublevación contra Carlos I (1520) pero tras la derrota de los comuneros en Villalar, la villa es asediada y ocupada por las tropas reales. A pesar de todo ello, el sucesor de Carlos I, Felipe II decide instalar la corte en Madrid en 1561. Este hecho sería decisivo para la evolución de la ciudad y haría que los avatares del país y la monarquía, en mayor o menor medida, influyeran en el destino de la ciudad. Salvo un breve periodo entre 1601 y 1606 en que la corte se traslada a Valladolid, la capitalidad será consustancial a Madrid desde entonces. Una famosa expresión indicaba esa identidad: «sólo Madrid es corte», lo que, de forma conceptista, también se entendía al revés: «Madrid es sólo corte».

Con el establecimiento de la corte en Madrid, su población empieza a crecer de forma significativa. A la burocracia real, a los miembros de la corte y todas las personas necesarias para su sustento, se unen desheredados y buscavidas de todo el imperio. En 1625, Felipe IV derriba la muralla de la ciudad, ya sobrepasada y edifica la que será la última cerca de Madrid. Esta cerca, construida exclusivamente por razones fiscales (impuesto de portazgo) limitará el crecimiento de la ciudad hasta el siglo XIX. Las tareas de gobierno se centralizan en el Alcázar Real, conjunto de edificaciones situadas en los terrenos que más adelante ocuparán el Palacio Real y la Plaza de Oriente. Paralelamente, se aumentan la superficie de otro palacio en el extremo este de la ciudad, más allá de la cerca. Se trata del Palacio del Buen Retiro, empezado a construir por los Reyes Católicos (que también trasladaron a sus proximidades el monasterio de los Jerónimos, situado anteriormente cerca del Manzanares, zona de la Estación del Norte), del que se conservan sus jardines, el Salón del Reino y el Salón de Baile, conocido, este último, como el Casón del Buen Retiro y utilizado por el Museo del Prado.

El cambio de dinastía traería cambios importantes para la ciudad. Los monarcas de la nueva dinastía la encontraron como una población oscura, de calles angostas, masificada, sin sistemas de alcantarillado y definitivamente pestilente. Los Borbones se plantean la necesidad de equiparar Madrid a otras capitales europeas. El incendio del Alcázar Real en 1734 (suceso desgraciado que causa la desaparición de una tercera parte de la colección real de pinturas) es la excusa para construir el Palacio Real al estilo de Versalles. Las obras durarían hasta 1755 y no sería ocupado hasta el reinado de Carlos III. Puentes, hospitales, parques, fuentes, edificios para el uso científico, ordenanzas de alcantarillado y otras actuaciones son promovidas por el monarca, que recibe el título popular de «mejor alcalde de Madrid», con la colaboración de arquitectos y urbanistas excepcionales: Francesco Sabatini, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva entre otros.

El proyecto del Salón del Prado, en las afueras de la ciudad, entre el conjunto del Buen Retiro y la cerca, es probablemente el más importante y el que ha dejado una herencia más importante a la ciudad: los paseos del Prado y Recoletos, las fuentes de Neptuno , Cibeles y Apolo, el Real Jardín Botánico, el Observatorio Astronómico o el Gabinete de Historia Natural que más tarde se convertiría en el Museo del Prado. Sin embargo, no siempre la relación del «rey alcalde» con sus súbditos-vecinos fue buena: varias medidas de su programa de modernización fueron contestadas de manera violenta durante el motín de Esquilache de 1766 aunque en el cual, confluyeron además causas más complejas.

La ciudad aparece vista desde el suroeste, y algo distinta de como la pudo dibujar Wyngaerde doscientos años antes. El Alcázar de los Austrias ha sido sustituido por el Palacio borbónico de Felipe V, el puente de Segovia (a la izquierda) es el actual, y el perfil de la enorme cúpula de San Francisco el Grande domina el resto de iglesias de la villa. Al norte (a la izquierda) se adivina la «montaña» del Príncipe Pío, donde el pintor tendrá ocasión de observar una trágica escena de fusilamientos veinte años después de esta festiva composición.

El levantamiento del pueblo de Madrid en contra de las tropas francesas el 2 de mayo de 1808 marca el principio de la guerra de la Independencia. El rey José Bonaparte realiza reformas en la capital, siendo frecuentes las órdenes de derribar conventos para hacer plazas, por las que adquiere el mote de Pepe Plazuelas. Pese a su gestión urbanística, el devenir de la guerra le fuerza a huir de Madrid. La liberación de la ciudad se salda con la destrucción de valiosos recintos, como el Palacio del Buen Retiro.

La desamortización supuso un cambio drástico en el sistema de propiedad inmobiliaria, además de concentrar una gran colección de arte que aumentará los fondos de instituciones culturales importantísimas: el Museo del Prado (creado durante el reinado de Fernando VII en el edificio previsto para Gabinete de Ciencias) y la Biblioteca Nacional. También supone la creación en Madrid de la Universidad Central, que conservará el nombre de Complutense ya que proviene del traslado físico y jurídico del claustro y alumnos de la renombrada Universidad de Alcalá a la cercana capital.

Durante el siglo XIX, la población de la ciudad sigue creciendo. La percepción de los cambios que harán desaparecer la ciudad preindustrial estimula la aparición de una literatura "madrileñista", como la de Ramón de Mesonero Romanos. La información estadística y de todo tipo recopilada por Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico-Estadístico para toda España fue especialmente exhaustiva para Madrid, cuyo artículo tiene un encabezamiento muy significativo: "Madrid: audiencia, provincia, intendencia, vicaria, partido y villa".

En 1860 se derriba por fin la cerca de Felipe IV y la ciudad puede crecer, en principio de una forma ordenada, gracias al plan Castro y la realización de los ensanches. Será la oportunidad de fabulosos negocios, que enriquecieron a José de Salamanca y Mayol, Marqués de Salamanca, quien dio nombre al nuevo barrio creado al este de lo que pasará a ser el eje central de la ciudad (el Paseo de la Castellana, prolongación del Paseo del Prado). Se establece un moderno sistema de abastecimiento de aguas (el Canal de Isabel II) y se establece la comunicación por ferrocarril que convertirá a Madrid en el centro de la red radial de comunicaciones, lo que también deja su huella en la trama urbana (Estación de Atocha y Estación de Príncipe Pío).

En los primeros 30 años del siglo XX, la población madrileña llega casi al millón de habitantes. Nuevos arrabales como las Ventas, Tetuán o el Carmen daban acogida al recién llegado proletariado, mientras en los ensanches se instalaba la burguesía madrileña. Estas transformaciones fomentaron la idea de la Ciudad Lineal, de Arturo Soria. Paralelamente se abrió la Gran Vía, con el fin de descongestionar el casco antiguo y se inauguró el metro en 1919. Durante el reinado de Alfonso XIII, cede éste terrenos del real pecunio, al noroeste del Palacio Real, para fundar la Ciudad Universitaria.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 suponen un gran triunfo de la conjunción republicano-socialista en Madrid, obteniendo el 69,2% de los votos (88.758 votos para la conjunción y 33.939 para los monárquicos, que se tradujeron en 15 concejales socialistas y 15 republicanos frente a 20 concejales monárquicos ). Pedro Rico, del Partido Republicano Federal, fue elegido alcalde por la corporación municipal. El triunfo republicano en Madrid y la mayoría de las capitales de provincia supone la descomposición de la monarquía y el advenimiento de la Segunda República Española, apenas dos días después. El comité republicano asumió el poder el día 14 por la tarde, proclamando la República en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede del Ministerio de la Gobernación, ante una multitud enfervorizada. La Constitución de la República promulgada en 1931 fue la primera que legisló sobre la capitalidad del Estado, estableciéndola explícitamente en Madrid.

El estallido de la Guerra Civil española tuvo lugar en Melilla a media tarde del viernes 17 de julio y fue siendo conocido en Madrid en las horas siguientes. Todavía el sábado 18 y el domingo 19 guardó la ciudad una cierta normalidad. Tras el aplastamiento de la rebelión en Madrid, mal planificada, en el Cuartel de la Montaña y los cuarteles de Carabanchel, en los que los elementos leales del ejército y de las fuerzas de seguridad fueron auxiliados por las milicias, a las que Gobierno autorizó la entrega de armas, comenzó una represión, muchas veces indiscriminada no sólo hacia los que habían participado en la rebelión, sino contra los que se consideraban desafectos. Surgieron centros de interrogación y detención (las famosas "checas") de donde muchos detenidos sólo salían para ser "paseados", apareciendo sus cadáveres en los alrededores de la ciudad. Domicilios particulares fueron incautados y la misma suerte corrieron las sedes de los partidos políticos de derechas. Se produjo también el asalto a las iglesias, con irreparables pérdidas artísticas y culturales en muchos casos. Por decreto oficial de agosto de 1936, fueron definitivamente cerradas todas las iglesias de España. La violencia política no disminuyó hasta el afianzamiento del poder gubernamental a finales de 1937, sin que antes de ello, durante los meses de noviembre y diciembre de 1936, tengan lugar los graves hechos conocidos como Matanzas de Paracuellos, en los que miles de presos, mantenidos en las prisiones de Madrid, ante la llegada de las tropas franquistas a las inmediaciones de la capital, fueron sacados de ellas y asesinados a las afueras de la ciudad.

La resistencia de las milicias, militarizadas en forma de Ejército Popular en 1937, dirigidas por la Junta de Defensa de Madrid, consigue frenar la ofensiva durante la batalla de Madrid en los barrios del oeste de la ciudad, especialmente en el entorno del barrio de Argüelles y la Ciudad Universitaria), donde se estabilizó el frente, que quedaron gravemente dañadas.

La ciudad no volvería a sufrir otro asalto por tierra durante la guerra, pero fue castigada por el fuego artillero y los bombardeos aéreos, primeros en la Historia sobre una capital, a imagen de los que otras europeas sufrirán durante la Segunda Guerra Mundial. Las operaciones de la aviación del bando sublevado, apoyada por aparatos de la Alemania nazi y de la Italia fascista causan en 4 meses, del 7 de noviembre de 1936 al 9 de marzo de 1937, 1.490 muertos, 430 desaparecidos y 3.502 heridos. aparte de causar numerosos destrozos en edificios emblemáticos, como los que afectaron, del 14 al 17 de noviembre de 1936, al Museo del Prado, el Museo de Arte Moderno, el Instituto Cajal, el Museo Arqueológico y el Palacio de Liria. La aviación también fue utilizada para atemorizar al enemigo, ejemplo sonado fue la acción del 15 de noviembre cuando fue arrojado en paracaídas sobre el centro de la ciudad, el cadáver descuartizado de un piloto republicano apresado horas antes; el cajón llevaba la indicación "A la Junta de Defensa de Madrid".

La resistencia de Madrid es exaltada por la propaganda en favor de la causa republicana con el lema «¡No pasarán!», pero la situación obliga a las instituciones y el Gobierno así como una parte de la población civil a ser evacuados hacia las regiones del interior y del Levante. El final de la guerra fue especialmente caótico en Madrid, con el enfrentamiento violento entre facciones dentro del bando republicano como consecuencia del golpe del coronel Casado.

Acabada la guerra el 1 de abril de 1939, Madrid comienza a padecer la represión franquista; en julio de ese año, el conde Galeazzo Ciano, ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista, escribe en su diario que son entre 200 y 250 ejecuciones diarias.

Terminada la guerra, la ciudad sigue su imparable crecimiento espacial, al tiempo que restaña las heridas que la contienda había dejado en la ciudad, especialmente en su fachada oeste. Cientos de miles de españoles emigran del campo a la ciudad. Madrid (junto con Barcelona o Bilbao) es una de las ciudades que más se benefician de estos movimientos de población. A partir de 5 de junio de 1948, comienza el proceso de anexión a Madrid de hasta trece municipios limítrofes, que termina el 31 de julio de 1954 (Aravaca, Barajas, Canillas, Canillejas, Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, El Pardo, Vallecas, Vicálvaro, Villaverde, Carabanchel Alto y Carabanchel Bajo), pasando su extensión de 66 km² a los 607 km² actuales y ganando unos 300.000 nuevos habitantes. El desorden urbanístico fue la norma: crecieron poblados chabolistas (descritos magistralmente por Luis Martín-Santos en Tiempo de silencio), al tiempo que el centro histórico era sujeto a especulación, permitiéndose el derribo de edificios de valor artístico o tradicionales para ser sustituidos por otros de estética moderna, se construyen edificios de arquitectura innovadora como las suspendidas Torres de Colón. En algunos casos las intervenciones arquitectónicas tienen un carácter de marcar la presencia política, tratando de potenciar el concepto de "Madrid Imperial" franquista, como en la zona de Moncloa, donde se levantan el Arco de la Victoria y el Ministerio del Aire, en un estilo neoherreriano, o la Casa Sindical, edificio de los Sindicatos Verticales, una torre prismática y funcional de ladrillo frente al mismísimo Museo del Prado que abandona el herrerianismo en favor del racionalismo.

El Plan de Ordenación del Área Metropolitana, aprobado en 1963, inició la tendencia a desviar la concentración poblacional de Madrid hacia municipios metropolitanos como, Alcorcón, Alcobendas, Coslada, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, San Sebastián de los Reyes, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz, que se convierten en ciudades dormitorio. En 1973 se inauguran los primeros tramos de la M-30, el primer cinturón de circunvalación de la ciudad.

Tras la muerte del general Franco, Madrid fue uno de los escenarios principales durante el periodo de la Transición. Los primeros meses del año 1977 destacaron por la agitación política y social, con huelgas, manifestaciones y contramanifestaciones violentas con víctimas mortales. Otros graves acontecimentos fueron los dos secuestros por parte del GRAPO y el episodio de la Matanza de Atocha de 1977 que resultó en el asesinato por parte de elementos de la ultraderecha de los abogados laboralistas en un despacho situado en esta calle. Su multitudinario entierro, previo a la legalización del PCE fue narrado cinematográficamente en Siete días de enero, de Juan Antonio Bardem. Con la consolidación del régimen democrático, la constitución de 1978 confirma a Madrid como capital de la España democrática en cuyo apoyo tendrían lugar las manifestaciones multitudinarias tras el desbaratado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

En 1979, tuvieron lugar las primeras elecciones municipales democráticas desde la II República en las que resultó elegido Alcalde de la ciudad el representante de los partidos de izquierda, Enrique Tierno Galván conocido como El Profesor. Tras su muerte, fue sustituido por Juan Barranco, del PSOE, con apoyos del PCE, virando después la ciudad a posiciones más conservadoras con Agustín Rodríguez Sahagún, del CDS, y José María Álvarez del Manzano. Alberto Ruiz-Gallardón, del PP, fue nombado alcalde de la ciudad tras su periodo al frente del gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid. La elección democrática de alcaldes trae definitivamente grandes beneficios a la ciudad, al verse obligados los alcaldes a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, ante los que responden (los alcaldes franquistas eran elegidos directamente por Franco): construcción de bibliotecas, instalaciones deportivas, centros de salud; eliminación de los núcleos chabolistas; limpieza del río Manzanares; mejora del viario; cierre de la M-30 por el norte, enterramiento de la misma en la zona del Manzanares; construcción de nuevas vías de circunvalación (M-40, M-45, M-50), a la vez que se aumenta la capacidad de las carreteras de acceso (convertidas en autovías o duplicadas con autopista de peaje); regulación de aparcamiento (ORA) en el interior de la ciudad, que llega al límite de la M-30, con protestas vecinales, todo ello con el objeto de absorber y regular el tráfico creciente.

En el siglo XXI, la ciudad sigue abordando nuevos retos: mantenimiento de la población dentro del núcleo urbano (Madrid es el municipio de España en el que el aumento del precio de la vivienda ha sido mayor); expansión de la ciudad (con la creación de nuevos barrios con Plan de Actuación Urbanística: Ensanche de Vallecas, Ensanche de Carabanchel, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Las Tablas, Sanchinarro, Valdebebas...); remodelación del centro histórico; absorción e integración de la inmigración que acude a la ciudad.

En la mañana del 11 de marzo de 2004, la red de transporte de cercanías de la ciudad fue el escenario de los Atentados del 11 de marzo de 2004 reivindicados por Al-Qaeda, el ataque terrorista más grave sufrido en España y en la Unión Europea por el que resultaron asesinadas 191 personas y se causaron heridas a más de 1900. El 11 de marzo de 2007, justo tres años después, los Reyes de España inauguran en la plaza de Carlos V un monumento conmemorativo a las víctimas del atentado. El 30 de diciembre de 2006, ETA hizo volar el aparcamiento de la terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, causando la muerte a dos personas. Desde los atentados contra Luis Carrero Blanco (1973) y el bar de la Calle del Correo (1974, frente a la Dirección General de Seguridad), Madrid ha sufrido buena parte de la actividad de esta banda terrorista, así como la de otros grupos de todo signo, como los de ultraderecha, el GRAPO o el terrorismo islámico.

La población de Madrid ha ido experimentando un importante aumento desde que se transformó en capital. Este aumento es especialmente significativo durante el periodo de 1940 a 1970, debido a la gran cantidad de inmigración interior. Este acelerado crecimiento y la falta de planificación urbana produjo que se organizaran núcleos de infraviviendas y zonas residenciales, principalmente en los distritos del sur, en las que los servicios públicos no llegarían hasta muchos años después. A partir de los años setenta, este aumento se desacelera en favor de los municipios de zona metropolitana y Madrid incluso comienza a perder población. Desde 1995 el crecimiento poblacional es de nuevo positivo, debido principalmente a la inmigración exterior. Según los datos disponibles, a 1 de enero de 2007 la población de Madrid ascendía a 3.132.463 habitantes, frente a los 2.938.723 del censo de 2001.

En 2004 se registraron 32.851 nacimientos en la ciudad de Madrid, lo que supuso un incremento respecto al año anterior. En los últimos cuatro años el número de nacimientos en la región se ha incrementado de forma continua. La tasa de natalidad se sitúa en 10,38 puntos, sufriendo también un incremento constante desde 2000.

En 2004 se registraron 26.527 defunciones en la ciudad de Madrid, lo que supuso un incremento con respecto al año anterior, pero manteniéndose cifras más bajas que en los años 2000, 2001 y 2002. La tasa de mortalidad fue de 8,38 puntos, bastante inferior que en los cuatro años anteriores.

Según el censo de 2008 la población extranjera de Madrid es de 547.282 habitantes sobre un total de 3.238.191, lo que supone el 16,9%. Los distritos con más población inmigrante son Usera con un 28,37%, Centro con un 26,87%, Carabanchel con el 22,72% y Tetuán con el 21,54%. Por el contrario, los distritos con menor población inmigrante son Fuencarral-El Pardo con el 9,27%, Retiro con el 9,64%, Chamartín con el 11,74% y San Blas con el 13,43%.

En torno a la ciudad de Madrid, se conforman una serie de núcleos urbanos que dependen en algún sentido de la ciudad. Puesto que no hay definición oficial por parte del Estado ni del gobierno autonómico, las cifras provienen de diferentes estudios independientes y organismos oficiales indirectos. Según el proyecto Áreas urbanas de España 2005 — AUDES5, las cifras para el área metropolitana de Madrid serían de 5.843.031 habitantes y una superficie de 4.609,7 km², lo que supone una densidad de 1.021,6 hab/km².

Madrid ha sido definida por el grupo de estudios Globalization and World Cities como ciudad global de tipo beta, con 8 puntos en la clasificación de ciudades globales.

El gentilicio de los habitantes de Madrid es «madrileño» o «matritense». No obstante, históricamente, a los habitantes de Madrid se les ha apodado también «gatos» debido a que, según la leyenda, la conquista de la ciudad por las tropas de Alfonso VI a finales del siglo XI, se realizó mediante el asalto de la muralla por la que treparon las tropas castellanas. Otras leyendas señalan en cambio que este apelativo de «gatos» les fue otorgado a los ciudadanos de Madrid en la Edad Media por su gran habilidad a la hora de trepar por murallas y acantilados con las manos desnudas.

El casco antiguo, con origen en la medina musulmana, surge de un emplazamiento estratégico (el control de un vado del Manzanares) que determinará una serie de limitaciones topográficas: la disposición del caserío original en las zonas elevadas sobre el río y el barranco de la calle de Segovia, donde se establecerán, al lado norte la alcazaba y al sur los barrios mozárabe y judío (transmutados en morería y judería con la ocupación cristiana del siglo XI).

Cuando Felipe II hizo de Madrid la capital de España, acordó con las autoridades de la Villa establecer una llamada Carga de Aposento, que no era exactamente lo mismo que la anterior regalía de aposento, puesto que fue una carga permanente, no transitoria, que las autoridades madrileñas pactaron con el rey, a cambio de que éste estableciese la capitalidad en Madrid, Según esta carga, aquellos que tuvieran una casa de más de una planta, cederían una de ellas para aposentar la gran cantidad de funcionarios y cortesanos de segundo rango que habrían de llegar a la flamante capital de un importante imperio. Las autoridades de la ciudad pensaron en las ventajas económicas que la capitalidad traería, pero los madrileños, no especialmente contentos, empezaron a construir las que fueron llamadas casas a la malicia, de una sola planta, para no sufrir las incomodidades de la Carga. Como resultado de esto el casco urbano se extendió rápidamente y en unos 40 años (a principios del siglo XVII) llegó hasta la cerca que más tarde se construiría (por el norte hasta los llamados bulevares y por el este hasta el arroyo de la fuente Castellana, es decir, el paseo de Recoletos y El Prado) y que perduraría prácticamente hasta el siglo XIX, mientras la ciudad volvía a crecer en altura.

Las ampliaciones urbanas necesariamente hubieron de hacerse hacia el este, por el obstáculo de las pendientes sobre el río. Las calles más amplias que desembocan en el Prado servían como espacio de prestigio, como escenario de procesiones y paradas cortesanas. El planteamiento del Paseo del Prado en tiempo de Carlos III respondía a los mismos criterios, determinó el futuro eje viario y de expansión urbana del Paseo de la Castellana.

La rápida expansión del siglo XVI se hizo tan deprisa que no dejó espacio para la creación de plazas. A principios del siglo XIX, el rey José I, tampoco especialmente partidario de los conventos, se dedicó a derribar unos cuantos (Santo Domingo, Mostenses, Santa Bárbara, ...) usando los terrenos para construir plazas (que suelen llevar el nombre del convento derribado), por lo que José se ganó el sobrenombre de "el rey Plazuelas".

Tras unos siglos en que el crecimiento quedó contenido en el casco antiguo, aumentando la densidad de ocupación (dando origen, entre otras cosas, al modelo de las corralas, bien descrito por el costumbrismo madrileño), el ayuntamiento, impulsado por promotores privados (Marqués de Salamanca), planteó una ambiciosa ampliación urbana.

Más allá de los bulevares que se abrieron cuando se derribó de la cerca del siglo XVII, se construyó el ensanche de la segunda mitad del siglo XIX proyectado por Carlos María de Castro llegando la zona urbana hasta el Paseo de Ronda. En las zonas que quedan en el extrarradio del ensanche van apareciendo núcleos espontáneos de viviendas de autoconstrucción más o menos precarias en las vías de acceso a la ciudad. A comienzos del siglo XX se planifica en su zona noreste la Ciudad Lineal de Arturo Soria.

Desde finales del siglo XIX el centro histórico sufrió alteraciones puntuales de alguna importancia, siendo la intervención más significativa la apertura de la Gran Vía, que junto con zonas de la Castellana (Nuevos Ministerios, AZCA) forman unos ejes «pantalla» que aíslan a ambos de sus lados zonas de menor altura de edificación y menor anchura del viario.

La periferia urbana actual corresponde con el espacio exterior a la llamada «almendra central» definida por la M-30, y que corresponde en su mayor parte a los antiguos municipios absorbidos tras la Guerra Civil. Además de los cascos históricos de esas poblaciones, las nuevas áreas residenciales creadas en el antiguo suelo agrícola son: o bien barrios de chabolas posteriormente reedificados (Orcasitas, El Pozo del Tío Raimundo); o zonas de planificación de los años 1950 (San Blas); o promociones privadas de especulación urbanística de los años 1970 (Barrio del Pilar), que a veces se han calificado de «chabolismo vertical». Los espacios intersticiales son ocupados por zonas de utilización productiva o los equipamientos públicos, que en la mayor parte de los casos tuvieron que conformarse con el escaso suelo que quedó libre de la especulación, en ausencia de una planificación con mayor perspectiva.

La ciudad de Madrid está gobernada por el Ayuntamiento de Madrid, cuyos representantes se eligen cada cuatro años por sufragio universal de todos los ciudadanos mayores de 18 años de edad. El órgano está presidido por el Alcalde de Madrid, desde las elecciones municipales de 2003, Alberto Ruiz-Gallardón.

Puede consultarse esta lista de alcaldes de Madrid desde comienzos del siglo XIX.

La ciudad de Madrid se encuentra en la zona central de la Península Ibérica, a pocos kilómetros al norte del Cerro de los Ángeles, centro geográfico de ésta. Las coordenadas de la ciudad son 40°26′N 3°41′O / 40.433, -3.683 y su altura media sobre el nivel del mar es de 667 m.

El contexto geográfico y climático de Madrid es el de la Submeseta Sur, dentro de la Meseta Central. La ciudad está situada a pocos kilómetros de la Sierra de Guadarrama e hidrográficamente se encuentra emplazada en la cuenca del Tajo.

El principal río de de Madrid es el Manzanares, que penetra en municipio en el entorno del Monte de El Pardo alimentando el embalse del mismo nombre, al que también llegan las aguas de los arroyos de Manina y Tejada. Pasado este espacio natural, el río comienza su curso urbano en torno a la ciudad universitaria, entrando después, brevemente, en la Casa de Campo, donde recibe las aguas del arroyo de Meaques.

En este tramo más propiamente urbano, hacia el puente del Rey, recibía las aguas de arroyo Leganitos (su vaguada es el paseo de San Vicente), luego la de otro arroyo que discurría por la Calle de Segovia, y más adelante las aguas del arroyo de la Fuente Castellana (la fuente estaba situada en los llamados Altos del Hipódromo, hacia donde está el actual Museo de Ciencias Naturales, y la vaguada del arroyo discurría por el actual eje Castellana-Prado).

En su siguiente tramo sirve de frontera entre numerosos distritos, dejando en su margen suroeste a los de Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde y en el noreste a los distritos Centro, Arganzuela, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas y al resto de la ciudad. En esta fase, concretamente entre los distritos de Arganzuela y Puente de Vallecas, recibe el cauce del soterrado arroyo Abroñigal, cuyo recorrido coincide en su casi totalidad al de la autopista M-30, al usarse la depresión causada por su cauce como medida de insonorización de la vía rápida; también recibe las aguas del arroyo Butarque, éstas en torno al distrito de Villaverde.

A su salida de la ciudad de Madrid, el río entra en el extremo oriental del municipio de Getafe, donde recibe las aguas del arroyo Culebro, para desembocar poco después en las aguas del río Jarama, ya en el entorno de Rivas-Vaciamadrid.

Además de los que desaguan en el Manzanares, existen otros pequeños cursos fluviales en la ciudad de Madrid y en su entorno. Es el caso de arroyos de la Moraleja, de la Vega, Valdelamasa o Viñuelas, que desaguan directamente en el Jarama o del arroyo Cedrón, que lo hace en el río Guadarrama.

El clima de Madrid es Clima mediterráneo continental y está muy influido por las condiciones urbanas.

Los inviernos son fríos, con temperaturas inferiores a los 5 °C, heladas nocturnas frecuentes y nevadas ocasionales. Los veranos son calurosos con medias en torno a los 24 °C en julio y agosto y con máximas que a veces superan los 35 °C. La oscilación diaria es importante en la periferia urbana, pero se ve reducida en el centro de la ciudad por el efecto antrópico. La amplitud térmica anual es alta (19 grados, cifra propia de la Meseta Sur) como consecuencia de la gran distancia al mar y la altitud (en torno a los 600 m). Las precipitaciones anuales son superiores a los 400 mm, con mínimos muy marcados en verano (cuatro meses secos, de junio a septiembre) y grandes oscilaciones entre la zona NO, bastante más lluviosa, y la zona SE que resulta más árida.

La ciudad de Madrid tenía en 2003 un Producto Interior Bruto de 79.785.000.000 €, suponiendo el 10% de la renta nacional. De los sectores económicos de la ciudad, el más importante es el terciario o sector servicios, que representa ya un 85,09% de la economía de la ciudad. Dentro de este sector destacan los servicios financieros (31,91% del PIB total) y las actividades comerciales (31,84% del PIB total). El resto del PIB lo aporta la industria (8,96% del PIB total), el sector de la construcción (5,93% del PIB total). La agricultura tiene un carácter residual, de manera que apenas aporta un 0,03% del total.

La ciudad experimentó un gran desarrollo a raíz de que Felipe II la convirtiese en capital del Reino. La función administrativa que desempeñó desde entonces, acentuada por el carácter centralista del sistema de gobierno instaurado por los Borbones, propició el desarrollo de la actividad artesana, con la inclusión de algunas instituciones protocapitalistas, como fueron los Cinco Gremios Mayores o el Banco de San Carlos y algunas manufacturas reales, como la famosa Porcelana del Buen Retiro, destruida en la Guerra de Independencia o la Fábrica de Tabacos de la glorieta de Embajadores. El abastecimiento urbano ocupaba un lugar central en la preocupación de los poderes públicos (estatales y municipales), y descansaba en una compleja red de agentes e instituciones públicas y privadas (pósito, fiel almotacén, rastro, repesos, obligados, tablajeros, revendedores...) que funcionaban en torno al mercado (plazuelas y Plaza Mayor), siguiendo el sistema paternalista y proteccionista propio del mercantilismo. Durante el Antiguo Régimen, Madrid fue una capital imperial, descrita a veces como un parásito económico que succionaba los recursos de sus dominios sin contribuir directamente a la génesis de su riqueza. A diferencia de otras ciudades en la transición del feudalismo al capitalismo (notablemente Londres o París), su posición geográfica, en una meseta no conectable fluvialmente y aislada por cordilleras de una costa a cientos de kilómetros, le imposibilitaba ser el centro comercial de la Monarquía Hispánica (papel que podría cumplir Sevilla, o hubiera podido ser Lisboa, de haberla elegido Felipe II). Por tanto, la función principal de Madrid fue ser el centro de la vida política y social, y en lo económico un mercado de consumo suntuario y el mercado de referencia de la agricultura castellana (fundamentalmente cerealista). La integración de un mercado nacional no fue posible hasta muy entrado el siglo XIX, con el trazado de los ferrocarriles y los cambios político económicos de la era liberal (como la desamortización).

Madrid no se transformó en un centro de importancia industrial en el siglo XIX. La principal mercancía que transportaba el tren de Aranjuez (primer destino conectado con Madrid y que es llamado aún hoy el Tren de la Fresa) fueron las maderas que los gancheros bajaban desde la Sierras del Alto Tajo y que alimentaban la construcción, que siempre ha sido una de las principales actividades económicas, a falta de un tejido productivo más básico. Buena muestra de la debilidad industrial fue el relativamente escaso desarrollo del movimiento obrero, que siempre tuvo su centro de gravedad en Barcelona. La fundación del PSOE y la UGT en Madrid fueron curiosamente fruto de la personalidad de Pablo Iglesias, un obrero tipógrafo (una industria vinculada a una tradicional actividad urbana madrileña: la edición de libros y periódicos).

La expansión industrial se produjo en el siglo XX, sobre todo tras la guerra civil y la posguerra. El desarrollo se centró en sectores dinámicos, como la química, la metalurgia y otras especialidades relacionadas con el consumo urbano de tecnología avanzada: mecánica de precisión, electrónica, farmacéutica, y otras. Un factor que favoreció el desarrollo industrial de esta época fue el estímulo de la Administración, a consecuencia de ser Madrid la capital del estado, lo que trajo como consecuencia indirecta la localización de un gran número de sedes de empresas nacionales e internacionales. También el movimiento obrero, encuadrado obligatoriamente en el sindicato vertical franquista, responde a esa nueva dinámica con la extensión de las ilegales Comisiones Obreras (nacidas en la minería asturiana) por las fábricas de la periferia industrial madrileña, gracias a la actividad de activistas como Marcelino Camacho y el Padre Llanos.

Desde la llegada de la democracia y a pesar de la descentralización administrativa, la tendencia expansiva de la ciudad se ha mantenido, de manera que presenta hoy en día una de las economías más dinámicas y diversificadas de la Unión Europea. A esto ha contribuido sin duda la privilegiada posición geográfica de la ciudad, un muy buen nivel de infraestructuras y un elevado grado de concentración de capital humano, con un alto nivel de formación.

La industria en la ciudad de Madrid pierde peso poco a poco, para trasladarse a los municipios del Área metropolitana de Madrid, especialmente del arco Sur-Sureste. Aun así la industria sigue suponiendo un porcentaje relevante del PIB de la ciudad.

La construcción es el sector de más crecimiento de Madrid, estimado en un 8,2% en el año 2005. La tendencia muestra un aumento de la construcción no residencial, empujada por la ligera desaceleración del incremento del precio de la vivienda en 2005.

Pero es el sector servicios el que lidera la actividad económica de Madrid, con un 85% del total, y ocupa a dos terceras partes de la población activa. A las tradicionales funciones administrativas, por albergar la Administración central del Estado, y financieras (Madrid es la sede de gran cantidad de empresas que desarrollan su actividad en toda España y acoge la mitad del capital financiero nacional), se han sumado las relacionadas con el transporte o con la pujanza del aeropuerto de Madrid-Barajas. De hecho los mayores centros de empleo y aportación al PIB de la ciudad de Madrid, son el propio aeropuerto e Ifema, el recinto ferial de la ciudad.

Además, Madrid se ha convertido en una de las ciudades más visitadas de Europa, sólo por detrás de París, Londres, Roma, y es la primera de España. En la ciudad se desarrolla gran cantidad de actividades de carácter turístico, lúdico y cultural.

El Ayuntamiento ha publicado el Balance energético del municipio de Madrid, que concluye, entre otros, la disminución de la dependencia energética y el aumento significativo de la generación de energía a partir de fuentes renovables entre 2003 y 2006.

La educación en Madrid depende a su vez de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que asume las competencias de educación a nivel regional.

Se estima que hay unos 167.000 alumnos en educación infantil, 320.800 en educación primaria, unos 4.500 en Educación Especial, y en torno a 50.000 de Formación Profesional. El total de estudiantes no universitarios es superior al millón de alumnos, de los que unos 600.000 estudian en centros públicos, 260.000 en centros privados concertados y unos 150.000 en centros privados no concertados.

En los 21 distritos de la ciudad de Madrid hay 520 guarderías (98 públicas y 422 privadas), 235 colegios públicos de educación infantil y primaria, 106 institutos de educación secundaria, 309 colegios privados (con y sin concierto) y 24 centros extranjeros.

Asimismo, Madrid es la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), de las diversas Academias nacionales y de la Biblioteca Nacional con su colección de archivos históricos.

En el distrito de Moncloa-Aravaca está la Ciudad Universitaria de Madrid, un barrio en el que se concentran la mayor parte de las facultades y escuelas superiores de las universidades Complutense y Politécnica. En el centro de la misma de ubica el Palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno.

Madrid fue en el 2006 la cuarta ciudad más visitada de Europa y la primera de España al acoger a casi siete millones de turistas ese año. Es además sede de la Organización Mundial del Turismo y de la Feria Internacional del Turismo — FITUR.

La mayor parte de los lugares turísticos de Madrid se encuentran en el interior de la ciudad, principalmente en los distritos Centro, Salamanca, Chamberí, Retiro y Arganzuela.

El centro neurálgico de Madrid es la Puerta del Sol, punto de partida de la numeración de todas las carreteras del país. De esta plaza nacen diez calles.

La Calle Alcalá conduce desde la Puerta del Sol hacia el noreste de la ciudad. Desde ella se llega a la Plaza de Cibeles, en la que se encuentran lugares emblemáticos como la Fuente de Cibeles, el Banco de España o el Palacio de Comunicaciones (Antonio Palacios, 1918), actual sede del Ayuntamiento de Madrid. Posteriormente la calle alcanza la Plaza de la Independencia, en la que se encuentran la Puerta de Alcalá y una entrada al Parque del Retiro, en el que se encuentran lugares emblemáticos como el Palacio de Cristal, junto al estanque (1887, Ricardo Velázquez Bosco). En las inmediaciones con la M-30 se cruzará con la Plaza de Toros de Las Ventas.

La Calle Mayor conduce hasta la Plaza Mayor, construida y reconstruida en sucesivas intervenciones de los Maestros Mayores de Obras de Madrid, los arquitectos más presentes en el plano madrileño, como Juan Gómez de Mora (1619) o Juan de Villanueva (1790); continuando por el llamado Madrid de los Austrias —en referencia a la dinastía de los Austrias— llegando finalmente a la Calle Bailén, cerca de la Catedral de la Almudena, proyectada por varias generaciones de arquitectos, desde el siglo XVIII (Ventura Rodríguez) hasta finales del XX (Fernando Chueca Goitia); y de la iglesia de San Francisco el Grande (Francisco Cabezas y Francesco Sabatini, 1784).

Cerca de este punto se encuentran las ruinas de las murallas y atalaya árabes de la antigua fortaleza de Mayrīt así como de la posterior muralla cristiana. En este entorno se encuentran algunas de las zonas ajardinadas más bellas de la ciudad, como el Campo del Moro y los Jardines de Sabatini. Algo más al Oeste están la Casa de Campo y el entorno del río Manzanares, cruzado por los puentes de Segovia y de Toledo de las calles del mismo nombre. En la segunda, más adelante, se encuentra la Puerta de Toledo.

Desde allí la Calle Bailén conduce hasta la Plaza de España en la que se encuentran el monumento a Miguel de Cervantes, los edificios España y Torre de Madrid y el Templo de Debod, un templo egipcio trasladado piedra a piedra a España como agradecimiento por la ayuda ofrecida en la construcción de la Presa de Asuán. También en esta plaza nace la Gran Vía de Madrid, que avanzará dejando al norte el barrio de Malasaña, de una importante actividad nocturna y cultural, cruzándose con las Calles del Carmen y Preciados en la Plaza de Callao y más adelante con la Calle Montera —las tres provenientes de la puerta del Sol—. En este punto Malasaña deja paso al barrio de Chueca, de ambiente alternativo y gay. La Gran Vía finalmente terminará al cruzarse con la calle Alcalá.

La Calle Arenal llega al Teatro Real (Antonio López Aguado y Custodio Moreno, 1850), en la Plaza de Ópera, continuando hasta la Plaza de Oriente, donde se encuentra el Palacio Real (Filippo Juvara y Juan Bautista Sachetti, 1738–1764).

Las Calles del Correo, Carretas y de Espoz y Mina, parten hacia el sur hacia el Barrio de las Letras. En esta zona se encuentran multitud de bares de copas y pubs, especialmente en el entorno de las calles Huertas, Atocha y de la Plaza de Santa Ana. Esta área termina en el entorno de la Plaza de Carlos V, junto a la emblemática Estación de Atocha y al Ministerio de Agricultura.

La Carrera de San Jerónimo sale hacia el sureste, cruzando las plazas de Canalejas y de las Cortes —junto al Palacio de las Cortes— y llegando hasta el llamado Triángulo del Arte de los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza en el ajardinado Paseo del Prado. No muy lejos se encuentra el Observatorio Astronómico de El Retiro, la Basílica de Nuestra Señora de Atocha y el Panteón de Hombres Ilustres. También en este entorno se encuentra la iglesia de San Jerónimo el Real que da nombre a la calle, el Hotel Ritz, el Palacio de la Bolsa y la Real Academia de la Lengua Española.

En el mismo Paseo del Prado se encuentra la fuente de Neptuno, lugar de celebración de victorias del club de fútbol Atlético de Madrid (en rivalidad con las del Real Madrid, que se celebran en la de Cibeles). Esta calle continúa hacia el norte con el nombre de Paseo de Recoletos hasta la Plaza de Colón, en la que se encuentra la Biblioteca Nacional, las Torres Colón y un centro cultural subterráneo bajo los Jardines del Descubrimiento, en el espacio ocupado por la antigua Casa de la Moneda, en cuyo exterior se levantan un conjunto escultórico, el monumento al descubridor y la bandera de España más grande del país, con una superficie cercana a los 300 metros cuadrados y un mástil de 50 metros de altura. En este punto cambia de nuevo su nombre a Paseo de la Castellana, convirtiéndose en una de las vías más importantes de la capital y alcanzando el extremo norte de ésta. En torno a su fin, contiene las áreas empresariales de AZCA y Cuatro Torres Business Área, que contienen algunos de los edificios más altos del país.

Las calles de Madrid son un verdadero museo de escultura al aire libre, además del llamado Museo de Escultura al aire libre de la Castellana, dedicado a obras abstractas, entre las que destaca la «Sirena varada» de Eduardo Chillida, que debe su nombre a la negativa del ayuntamiento franquista a colocarla en el lugar inicialmente previsto, lo que originó un escándalo en ambientes artísticos y un conjunto de opiniones dispares en un público poco preparado para las innovaciones estéticas; el autor la llamaba «Punto de encuentro».

Desde el siglo XVIII, el espacio del Salón del Prado se adornó con un programa iconográfico de fuentes monumentales con referencias clásicas: la Fuente de la Alcachofa, las Cuatro Fuentes, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo y la Fuente de Cibeles. En la Plaza de Oriente se exhibe una serie de reyes de España desde los visigodos y los distintos reinos cristianos medievales, que fueron bajados de la cornisa de Palacio donde previamente se habían colocado, a consecuencia de un sueño premonitorio de la reina Isabel de Farnesio. Algunos se conservan en el Retiro.

Las esculturas ecuestres son particularmente espectaculares, empezando cronológicamente por dos del siglo XVII: la de Felipe III, en la Plaza Mayor, y la de Felipe IV, en la Plaza de Oriente (sin duda la más importante de Madrid, proyectada por Velázquez y construida por Pietro Tacca con asesoramiento científico de Galileo Galilei). Del siglo XIX son la estatua de Espartero, en la Calle de Alcalá frente al Retiro, y la del Marqués del Duero en la Castellana. En Nuevos Ministerios estuvo la estatua ecuestre de Francisco Franco que se retiró en 2004 por decisión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, medida que suscitó algún escándalo, coincidiendo con el debate sobre la memoria histórica; durante el gobierno de Felipe González se habían colocado cerca de ella estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero.

El Paseo de la Castellana alberga también estatuas notables, como la de Colón, la de Emilio Castelar (de Mariano Benlliure, prolífico escultor que tiene mucha obra expuesta en Madrid, en calles o edificios, como varias tumbas en el Panteón de Hombres Ilustres), la «Mano» de Fernando Botero, Monumento a la Constitución de 1978 de Madrid (un cubo de mármol de Macael) y el Monumento a José Calvo Sotelo en la Plaza de Castilla.

Dispersas por todo Madrid, sobre todo en el centro, se encuentran muchas otras notables esculturas: las más famosas los leones de las Cortes, hechos por Ponciano Ponzano del bronce fundido de cañones tomados en la Guerra de África (1886), frente a los que se encuentra una escondida estatua de Miguel de Cervantes. En las tres puertas del Museo del Prado se encuentran magníficas estatuas de Goya (Mariano Benlliure), Velázquez (Aniceto Marinas) y Murillo (Sabino Medina), y frente al Casón del Buen Retiro hay una estatua de la reina regente María Cristina de Borbón. En la Plaza de la Lealtad se encuentra el obelisco a los caídos por España, y en la Plaza del Dos de Mayo, donde estuvo el cuartel de artillería de Monteleón, el grupo escultórico de Daoiz y Velarde. En las escalinatas de la Biblioteca Nacional se encuentra una serie de estatuas de literatos españoles, y en su interior una destacable de Marcelino Menéndez y Pelayo. En la Plaza de España se encuentra un grupo escultórico de grandes dimensiones: el Monumento a Cervantes.

Muchas zonas del Parque del Retiro son realmente escenografías escultóricas: El Ángel Caído de Ricardo Bellver, el grupo escultórico de Alfonso XII, tras él la estatua también ecuestre de Martínez Campos, y más escondidos los monumentos a Julio Romero de Torres y a Ramón y Cajal (Victorio Macho, 1926). Dentro del Jardín Botánico se encuentra una estatua de Carlos III, que también dispone en la Puerta del Sol una ecuestre, realizada recientemente sobre un diseño del siglo XVIII, y muy cercana a dos de las más famosas: La Mariblanca (nombre vulgar de una Diana que presidió una fuente clásica) y El Oso y el Madroño (quizá la más fotografiada). No obstante, la estatua más popular de Madrid posiblemente sea la de Eloy Gonzalo (obra de Aniceto Marinas), el héroe de Cascorro, que preside el Rastro con una amenazante lata de gasolina.

En la Plaza de la Ópera se encuentra la estatua de Isabel II, que fue derribada y arrastrada durante la proclamación de la Segunda República. Algunas estatuas de republicanos destacados fueron apartadas tras la Guerra Civil y rescatadas en democracia, como el busto de Pablo Iglesias, de Emiliano Barral. Otro famoso busto, el de Antonio Machado por Pablo Serrano (éste esculpido durante el franquismo, en 1966), que tuvo que mantenerse oculto durante años en el domicilio del fiscal Chamorro, ahora se encuentra en Baeza, con una réplica en la calle dedicada al poeta, en la zona norte de Madrid. No muy lejos se encuentra una escultura de tubos semicirculares de grandes dimensiones de Andreu Alfaro, cruzando sobre la calzada central de la Avenida de la Ilustración.

En forma de relieves, adosadas a edificios o encaramadas a sus cornisas se encuentran multitud de esculturas. En las postrimerías del barroco destacan las complejas portadas de Pedro de Ribera (la del antiguo Hospicio, hoy Museo Municipal de Madrid, y la del Monte de Piedad, además de la decoración de puente de Toledo y muchos otros edificios singulares). En época contemporánea se encuentran más ejemplos escultóricos, como los caballos alados del Ministerio de Fomento o Agricultura, en Atocha, el Fénix del edificio de La Unión y el Fénix, la Minerva del Círculo de Bellas Artes o los aurigas del Banco Hispano Americano en la plaza de Sevilla (inmortalizados en la película La Comunidad).

En otro orden de cosas (aunque también inmortalizados en alguna película, como El día de la Bestia) están los letreros publicitarios luminosos de neón, algunos de los cuales han adquirido rango de históricos y están legalmente protegidos, como el de Schweppes en la plaza del Callao o el de Tío Pepe en la Puerta del Sol.

Si bien Madrid nunca ha sido una ciudad destacada por sus rascacielos, durante el siglo XX, especialmente con la construcción de la Gran Vía, se levantaron los primeros que, si bien no podían considerarse rascacielos, sí eran edificios destacados. No es hasta 1953 cuando se levanta el primer rascacielos en Madrid, el Edificio España y en 1957 le supera la Torre de Madrid. En la década de 1980 se levantan los rascacielos de AZCA, como la Torre Picasso y la torre de telecomunicaciones Torrespaña, si bien ésta no se suele considerar como un rascacielos. Durante los años 2006 y 2008, se ha construido en el Paseo de la Castellana el parque empresarial Cuatro Torres Business Área, proyecto en el que hay cuatro rascacielos que superan los 200 metros de altura, entre los cuales los más altos son la Torre Caja Madrid y la Torre de Cristal, con 250 y 249 metros cada una.

Actualmente la lista de edificios por altura es la siguiente. Se muestran en negrita los edificios que están en construcción.

Si bien es la zona centro la que concentra la mayor parte del interés turístico, algunos lugares de interés se encuentran en los barrios de la periferia. Es el caso del Planetario, situado en el Parque de Enrique Tierno Galván junto a la M-30, en el entrono de Arganzuela y Puente de Vallecas.

El Palacio de El Pardo se encuentra en el distrito no urbanizable de Fuencarral-El Pardo. Su entorno, el Monte de El Pardo, está protegido tanto por formar parte del Patrimonio Nacional como por su valor ecológico, debido a sus abundantes y diversas flora y fauna autóctonas. También este espacio protegido alberga el Palacio de la Zarzuela, residencia de la Familia Real Española y el llamado «pabellón del Príncipe de Asturias», de reciente construcción (año 2001).

Si bien no pertenecen a la ciudad de Madrid, hay otros lugares de su entorno que, debido a su escasa distancia de la ciudad, están íntimamente relacionados con ella.

Algunos de los más destacables son el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Valle de los Caídos, a escasos kilómetros del primero, situados en la también muy destacable Sierra de Guadarrama.

En la zona Este y Sur destacan las ciudades de Alcalá de Henares y Aranjuez, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como la villa de Chinchón.

La ciudad de Madrid, con la Pasarela de moda Cibeles, está considerada como uno de los centros europeos de la moda, por lo que todas las marcas principales tienen sede en la ciudad. Si bien las tiendas minoristas se distribuyen por toda la ciudad, también existen áreas de especial concentración comercial como son los entornos de la Puerta del Sol, las calles Serrano y Goya.

Hay establecimientos especializados en alta costura de todas las principales marcas internacionales, como Armani o Gucci, así como de las españolas como Zara, Loewe o Cortefiel. También hay multitud de tiendas de ropa informal y deportiva, con presencia de las principales marcas. Es de reseñar la cadena El Corte Inglés, especialmente dedicada a la moda, y que cuenta con centros en los puntos de la ciudad más concurridos.

También es renombrado el mercadillo callejero de El Rastro, que se sitúa los domingos y festivos en torno a la calle Ribera de Curtidores.

Madrid ofrece la posibilidad de disfrutar de los pocos cafés clásicos que quedan. Destacan el literario Café Gijón (Paseo de Recoletos, 21) y el Café Comercial (Glorieta de Bilbao, 7).

A finales de mayo y principios de junio, se celebra cada año en los Jardines del Retiro, la Feria del Libro de Madrid, que comenzó su andadura en tiempos de la Segunda República, en 1933.

Aunque no son pocas las referencias a Madrid en la literatura medieval, e incluso hay célebres madrileños en ella, como Ruy González de Clavijo, es desde la literatura del siglo de Oro cuando las referencias a Madrid son muy abundantes, bien por ser el escenario de obras literarias o aparecer en sus títulos (El Acero de Madrid o Las Ferias de Madrid, de Lope de Vega) o bien por referirse en concreto a la villa, sus costumbres y moradores, entre los que se encontraban los propios Cervantes, Lope de Vega (él mismo natural de Madrid), Quevedo, Góngora (inquilino y enemigo mortal de aquél, que se dio el gusto de desahuciarle). Las calles entre Atocha y la Carrera de San Jerónimo concentran la mayor parte de los lugares de vida y enterramiento de estos genios, incluyendo el local donde se imprimió el Quijote, y son conocidas como Barrio de las Letras o Barrio de Las Musas (a no confundir con el homónimo situado en San Blas). Dos corrales de comedias (el Corral del Príncipe, precedente del Teatro Español, y el de los Caños del Peral, precedente del Teatro de la Ópera de Madrid) se repartían la audiencia popular, rivalizando en estrenar a Tirso de Molina o a Calderón de la Barca (ambos madrileños). El siglo XVIII significó una decadencia de la calidad de la literatura, incluida la escénica, aunque el público madrileño se deleitaba con los sainetes de Ramón de la Cruz, de ambiente castizo (uno de los cuales acuñó el término Manolo), o las más intelectuales producciones de los Moratín (padre e hijo).

Más brillantez tuvo la escena musical, en que aparte de los nacionales, figuras extranjeras como el castrato Farinelli y el compositor Luigi Boccherini, que llegó a identificarse lo suficiente con la ciudad como para producir la celebérrima Ritirata de Madrid.

El romanticismo madrileño del siglo XIX tiene en el madrileño Mariano José de Larra su principal exponente. Su suicidio y entierro (con lectura de epitafio por José Zorrilla incluida) sólo se entienden en el contexto y ambiente que refleja a la perfección el Museo Romántico. Con autores como Francisco Asenjo Barbieri, Federico Chueca y Tomás Bretón se desarrolla un género dramático musical autóctono, de ambiente popular y costumbrista: la zarzuela, de la que Madrid es capital mundial, especializándose en ella la programación del Teatro de la Zarzuela o del Teatro Apolo. El ambiente costumbrista madrileño también produjo comedias de mucho éxito de público, como las del alicantino Carlos Arniches, que más que reflejar el habla popular, la exageraba hasta un punto paródico que, curiosamente, terminó siendo imitado por los hablantes reales.

¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena, rompeolas de todas las Españas! La tierra se desgarra, el cielo truena, tú sonríes con plomo en las entrañas.

La «victoria» llevó al exilio (interior o exterior) a buena parte de los supervivientes. En Madrid quedaron Vicente Aleixandre o Gerardo Diego, según éste en una ciudad de «algo más de un millón de cadáveres». Los entierros de José Ortega y Gasset y de Pío Baroja, cuyo incómodo silencio difícilmente podía entenderse como justificación del régimen franquista, fueron significativamente los dos actos culturales más trascendentes de una época sombría. En el bando triunfador no veían las cosas mucho más alegres, como demostró La colmena de Camilo José Cela o la película Surcos, de José Antonio Nieves Conde, que denunciaba desde una ideología falangista la corrupción que la ciudad ejercía sobre una familia de emigrantes campesinos. La generación de los cincuenta insistió en los tintes sombríos (La taberna fantástica de Alfonso Sastre, ambientada en el Arroyo de Abroñigal, hoy M-30; El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, que narra el paso del tiempo de unos jóvenes madrileños que van a refrescarse a las riberas de ese río; o Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos, que recorre Madrid entero, desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el Ateneo y las mansiones aristocráticas hasta los prostíbulos, las verbenas populares y las chabolas). La cinematografía que retrata el Madrid de la época contaba con productos de evasión de gran consumo, que propagaban valores tradicionales con tintes más o menos edulcorados, como en las películas de Rafael J. Salvia (Manolo, guardia urbano; Las chicas de la Cruz Roja, La gran familia, ésta codirigida por Fernando Palacios). Otra de mayor altura estética y compromiso social enmascarado en el humor negro puede verse en Luis García Berlanga (Una pareja feliz, El verdugo), Edgar Neville (Domingo de Carnaval y El último caballo) o Marco Ferreri (El pisito y El cochecito). La escena madrileña, al mismo tiempo que recoge la última época del género ínfimo (el cuplé y la revista musical, estrechamente sometidos a censura ), representa las obras de tinte pesimista de Antonio Buero Vallejo, desde Historia de una escalera (1949) y otras ambientadas en Madrid (La detonación, en la época de Larra, Un soñador para un pueblo, en la de Esquilache).

El color gris posiblemente no se despejó del ambiente artístico hasta el estallido de la movida madrileña entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta. Las películas de Pedro Almodóvar y la denominada nueva comedia madrileña (Fernando Colomo) reflejan un Madrid definitivamente superador del de Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem veinte años antes. A finales de los 80 y principios de los 90 los estertores de la movida dejaron paso a una degradación urbana generalizada, a causa del auge de la heroína, que se hizo sentir en Chueca (hoy barrio de abierta presencia gay), Villaverde, San Blas o Vallecas y poblados marginales adyacentes. Algo de todo esto trasciende en la canción Pongamos que hablo de Madrid de Joaquín Sabina o en las películas El día de la Bestia (1995) y en clave de humor, Torrente (1998), donde el concepto de caspa —vocablo muy madrileño que designa algo en decadencia y rancio, ya sea mentalidad, moda o ambiente— cobra pleno significado. La historia entera se refleja en un minuto en ¡Mírala!, La Puerta de Alcalá cantada por Víctor Manuel y Ana Belén.

Madrid es una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, concretamente 70 m² frente a los 20 m² de media en Europa. Además, con cerca de 300.000 árboles, es la segunda ciudad del mundo en número de estos en las calles y paseos, sólo superada por Tokio. Dos de los tres parques regionales existentes en la Comunidad de Madrid protegen porciones del municipio de Madrid. Más de la cuarta parte de su término se encuentra protegido a través del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, donde se incluyen el Monte de El Pardo y el Soto de Viñuelas, espacios naturales situados al noroeste y norte del casco urbano, respectivamente. Al sur del mismo, quedan protegidas 783 ha dentro del Parque Regional del Sureste.

Madrid es un referente de la moda española y también a nivel internacional. La que hasta ahora ha sido denominada Pasarela Cibeles, recobra aun más vida a nivel internacional con su nombramiento como Cibeles Madrid Fashion Week. La cuarta pasarela mas importante a nivel internacional tiene lugar en Madrid durante los meses de febrero y septiembre, en los que importantes diseñadores nacionales muestran sus colecciones.

Madrid es particularmente conocida por su vida nocturna y sus discotecas.En el distrito centro, son varias las zonas tradicionalmente orientadas a la concentración de locales de diversión, principalmente el entorno de la plaza de Santa Ana, en el llamado «Barrio de las Letras», y los barrios de Malasaña, alrededor de la plaza Dos de Mayo, La Latina, Lavapiés, y Chueca, próximo a la calle Gran Vía, caracterizado por la numerosa oferta orientada al público gay y que en 2007 fue sede de festival Europride 2007 que vino a reconocer internacionalmente el éxito en años anteriores de las celebraciones multitudinarias del día del orgullo.

La gastronomía tradicional de Madrid se engloba dentro de la cocina española en general y en particular, de la gastronomía castellana de la cual conserva en algunos platos y preparados las características culinarias heredadas de los tiempos de la instalación de la corte de Felipe II: el cocido madrileño, los callos a la madrileña, la sopa de ajo, la casquería en general y postres como las rosquillas tontas y listas, los huesos de santo o las torrijas madrileñas.

Con frecuencia, el aroma típico de la cocina madrileña se impregna de las propiedades fritura en aceite vegetal como se comprueba en los preparados populares de bares, restaurantes y otros establecimientos en la ciudad: los churros, la tortilla de patatas, los bocadillos de calamares servidos en los bares de la Plaza Mayor, las patatas bravas, los chopitos o las gallinejas.

Tras la caída del Franquismo y el cambio de los hábitos de consumo han proliferado los establecimientos multinacionales de comida rápida así como de cómida «étnica», como es el caso de los conocidos Kebab.

El auge de la inmigración a comienzos del siglo XXI, ha contribuido a la introducción de las gastronomías representativas de los distintos grupos culturales que se han asentado en la ciudad. Así se han desarrollado algunas como la gastronomía china, ecuatoriana y rumana.

Estas autovías son herederas de las anteriores radiales (numeradas con números romanos: N-I, N-II, etc.). Algunos tramos de estas autovías son de peaje denominándose entonces AP-X. En estos tramos suele perdurar la correspondiente carretera radial sin peaje.

Otras autovías que tienen su origen en Madrid y de gran importancia por la densidad de su trafico son la A-42 que une Madrid con Toledo y la M-607, una autovía autonómica que une Madrid con el puerto de Navacerrada, dando servicio a las localidades de Colmenar Viejo y Tres Cantos.

Madrid tiene además una serie de carreteras circunvalatorias a su alrededor, estás son la M-30, que delimita la almendra central de la ciudad, la M-40 en los barrios residenciales de la ciudad, la M-45, bordeando el municipio por el sureste, y la M-50, que no cierra su recorrido por el norte a la altura de El Pardo. Estas autovías sirven para evitar que para que dirigirse de un punto a otro de la periferia haya que atravesar la ciudad.

Actualmente el Metro de Madrid es la segunda red de metro más extensa de Europa Occidental después de la de Londres.

La Red de Metro de Madrid tiene una longitud de 281,780 km y comprende trece líneas. De ellas, discurren íntegramente por el municipio de Madrid nueve y el ramal, tres tienen parte de su trazado fuera del municipio y una discurre íntegramente por otros municipios.

Existen 238 estaciones-línea (190 per se), de las que 151 son sencillas (sin correspondencias), 26 dobles, 10 triples y 1 cuádruple (Avenida de América). 46 de ellas se encuentran fuera del municipio de Madrid. A las líneas convencionales se suman tres líneas más de metro ligero, transcurriendo dos de ellas, en su práctica totalidad, fuera de Madrid. Además hay correspondencia con 19 estaciones de la red de Cercanías de Renfe.

La compañía pública de ferrocarriles (Renfe) opera en casi todas las líneas de tren españolas. Las estaciones de ferrocarril más importantes de Madrid son las de Atocha (oficialmente Puerta de Atocha), Chamartín y, para el transporte de mercancías, la estación de clasificación de Vicálvaro, al este de la ciudad.

De las estaciones de Atocha y Chamartín parten además líneas de tren hacia todas las capitales de provincia españolas. Las redes de tren, cercanías y metro están ampliamente interconectadas con intercambiadores como los de Atocha, Chamartín, Príncipe Pío o Nuevos Ministerios.

Existe una red de autobuses urbanos gestionada, como el resto de la red de transporte público, por el Consorcio de Transportes de Madrid y por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, que cuenta con más de 2.000 vehículos y 194 líneas. Muchos habitantes de los barrios periféricos de la capital, la misma autonomía y provincias limítrofes utilizan los servicios del ferrocarril de cercanías y autobuses interurbanos para llegar a la capital y luego utilizar el metro. Por eso también la red de autobuses está ampliamente interconectada con los ferrocarriles. Los principales intercambiadores son los de Avenida de América y Méndez Álvaro, aunque hay otros menores como los de Moncloa, Príncipe Pío y Plaza Elíptica.

El principal aeropuerto de Madrid es el de Madrid-Barajas (IATA: MAD, OACI: LEMD), situado en el nordeste de la ciudad, a 12 kilómetros del centro. Inició su servicio en 1928, aunque se inauguró oficialmente en 1931 y actualmente está gestionado por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea AENA. Es además el principal aeropuerto de España por tráfico de pasajeros.

En 2005 el aeropuerto movió 45,5 millones de pasajeros, con un crecimiento respecto al anterior del 8%. Ocupó el puesto número 13 a nivel mundial y quinto europeo por número de pasajeros transportados. En 2007, el tráfico de pasajeros ha ascendido a 52.122.702, convirtiendo a Barajas en el décimo del mundo por volumen de pasajeros y el cuarto de Europa, superando al de Amsterdam-Schiphol que hasta ahora ostentaba ese puesto dentro de los aeropuertos europeos.

El aeropuerto está comunicado con la ciudad a través de la línea 8 de Metro y de numerosos autobuses.

La ciudad cuenta además con un aeropuerto de segunda categoría, el de Cuatro Vientos, destinado al uso militar y escuela de vuelo. Este último fue el primero en construirse de España.

El deporte estrella en Madrid, así como en el resto de España, es el fútbol representado por los clubes del Real Madrid, el Atlético de Madrid que en la temporada 2008-2009 juegan en la Primera División de la liga española de fútbol, y del Rayo Vallecano, en Segunda División. En Segunda División B juegan los filiales del Real Madrid y Atlético de Madrid, denominados Real Madrid Castilla y Atlético de Madrid B respectivamente.

También es popular el baloncesto. Los dos equipos más representativos de la ciudad, ambos en la liga ACB, son el Real Madrid y el Estudiantes.

A imagen del Tour de Francia, la Vuelta Ciclista a España tradicionalmente finaliza en Madrid.

En atletismo, las competiciones más importante son la denominada San Silvestre Vallecana, multitudinaria carrera de fondo que se celebra cada 31 de diciembre, y el Maratón Popular de Madrid (MAPOMA) que se celebra anualmente en primavera.

La historia de la candidatura madrileña a organizar unos Juegos Olímpicos remonta al 29 de diciembre de 1965 cuando fue presentada ante el Comité Olímpico Internacional una candidatura conjunta con Barcelona para albergar la vigésima edición de los Juegos de 1972. La candidatura española quedó no obstante descartada en la sesión del COI celebrada en Roma el 26 de abril de 1966 tras la elección de Múnich.

Madrid fue candidata a celebrar los Juegos Olímpicos de la XXX Olimpiada de la Era Moderna en el año 2012. Esta candidatura fue promovida durante el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano y continuada por su sucesor, Alberto Ruiz-Gallardón. El logotipo de la candidatura fue diseñado por Javier Mariscal.

El COI seleccionó el 18 de mayo de 2004 en la ciudad suiza de Lausana las cinco ciudades candidatas oficiales para la organización de los Juegos Olímpicos del año 2012; Madrid, París, Londres, Nueva York y Moscú. El 6 de julio de 2005, el COI dio a conocer el resultado de la elección de la ciudad que organizará los Juegos Olímpicos de 2012, la elegida fue Londres, quedando la ciudad de Madrid en tercer puesto; más tarde un miembro del COI declaró a la prensa que se equivocó al marcar su voto, de modo que Madrid quedó eliminada en la penúltima votación.

Durante el proceso de selección para los Juegos Olímpicos de 2012, existió un movimiento social minoritario de oposición a la candidatura, a la que acusaban de favorecer la especulación inmobiliaria y de aumentar el ya elevado endeudamiento de la ciudad.

El Comité Olímpico Español renovó el 30 de mayo de 2007 la candidatura olímpica de la ciudad para los Juegos Olímpicos de 2016. El 4 de junio de 2008 Madrid fue preseleccionada como una de las candidatas a la organización de los Juegos Olímpicos de 2016, junto con Chicago, Tokio y Río de Janeiro. El proyecto que presentó se basó en el de la previa candidatura con mejorías, lo cual le permitió ser la segunda ciudad con la mejor valoración, ligeramente por detrás de Tokio.

Madrid alberga la mayor plaza de toros de España y tercera en tamaño del mundo: Las Ventas. Es la última de una serie de plazas que desde el siglo XVIII fueron «desplazándose», alejándose cada vez más del centro de Madrid por la calle de Alcalá. Los primeros festejos se celebraban en la Plaza Mayor, al igual que los Autos de Fe de la Inquisición, ceremonias religiosas solemnes, coronaciones u otros actos. La primera construida ex profeso, de 1749, estaba junto a la Puerta de Alcalá y el edificio del Pósito. La segunda, a la altura del cruce con la calle Goya, junto a la actual Plaza y monumento de Dalí, en el espacio que ahora ocupa el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.

La temporada taurina de las Ventas es considerada como referente para los toreros (su alternativa no se considera confirmada hasta que no se torea en ella). Es de estilo neomudéjar y fue inaugurada en 1931. En la actualidad, tiene capacidad para casi 25.000 personas y suele dar cabida a actuaciones musicales y otros espectáculos fuera de la temporada taurina.

Existe una plaza de menor tamaño (apta para 14.000 espectadores, actualmente cubierta y climatizada), la Plaza, Palacio o Centro Integrado de Vistalegre (no confundir con la homónima de Bilbao), inaugurada en el año 2000 por Curro Romero en el barrio de Carabanchel-Vista Alegre. Tuvo un precedente en la zona, la plaza llamada La Chata, construida en 1908 y demolida en 1995, durante mucho tiempo propiedad de Luis Miguel Dominguín, que desde 1996 está en proyecto de reconstrucción con un diseño futurista (se cubrirá con una media naranja giratoria).

En la Casa de Campo se encuentra la Venta del Batán, donde tradicionalmente se exponen los toros que se lidian en la Feria de San Isidro, y que acoge la Escuela de Tauromaquia.

Anualmente, además de las de la Feria (que se celebra en torno al 15 Mayo, festividad del santo patrón de Madrid), son especialmente significativas la Corrida de la Beneficencia y la Corrida de la Prensa.

El ambiente taurino de Madrid se proyecta fuera de la plaza, especialmente en bares de ambiente taurino, como la Taberna de Antonio Sánchez (torero que la abrió en 1830) en la calle Mesón de Paredes, o muchas otras en los aledaños de la Puerta del Sol.

La ciudad de Madrid participa activamente en la iniciativa de hermanamiento de ciudades promovida, entre otras instituciones, por la Unión Europea, si bien Madrid también ha establecido gran cantidad de lazos con ciudades de África, Asia y América.

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Source : Wikipedia