Comunidad Autónoma de Andalucía

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Publicado por astro 26/02/2009 @ 23:03

Tags : comunidad autónoma de andalucía, andalucía, españa

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Andalucía

Bandera de Andalucía

Andalucía es una comunidad autónoma española compuesta por las provincias de Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, donde se ubica su capital y tiene su sede la Junta de Andalucía. El Tribunal Superior de Justicia de la comunidad tiene su sede en la ciudad de Granada.

Es la comunidad autónoma más poblada de España (8.202.220 habitantes en 2008) y la segunda más extensa, lo que unido a su historia y cultura le confiere un peso singular y decisivo en el conjunto de España. Se encuentra situada en la zona suroccidental de Europa, limitando al oeste con la República de Portugal, al sur con el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y el territorio británico de ultramar de Gibraltar, al norte con Extremadura y Castilla-La Mancha y al este con la Región de Murcia.

Se constituyó en comunidad autónoma al amparo de lo dispuesto en el artículo segundo de la Constitución Española de 1978, que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones españolas. El proceso de autonomía política se cursó a través del procedimiento restrictivo expresado en el artículo 151 de la constitución, lo que hace de Andalucía la única comunidad española que accedió a la autonomía a través de dicho procedimiento. El preámbulo del Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 la define como una realidad nacional, término que se corresponde en la Constitución Española de 1978 con el de nacionalidad histórica, de igual forma que era definida indirectamente en el anterior estatuto de autonomía: el Estatuto de Autonomía de 1981 o Estatuto de Carmona.

El marco geográfico es uno de los elementos que da singularidad y personalidad propia a Andalucía. Desde el punto de vista geográfico, podemos distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena -que separa Andalucía de la Meseta- y los Sistemas Béticos y la Depresión Bética que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía.

La historia de Andalucía es el resultado de un complejo proceso en el que se sincretizan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. A pesar de la contemporaneidad de la formación del Estado Autonómico Andaluz no se puede olvidar el peso que han dejado por el territorio andaluz el paso de pueblos como: el íbero, el romano, el cartaginés o el musulmán, sin los cuales no se podría entender su realidad sociocultural actual.

La realidad económica andaluza actual está marcada por la desventaja de Andalucía con respecto al global español y europeo, fruto del fracaso de la revolución industrial y de la situación periférica que adoptó Andalucía en los circuitos económicos internacionales. Esta desigualdad es fácilmente detectable en la actualidad por el escaso peso de la industria en la economía, el gran peso que aún posee la agricultura y por la existencia de una hipertrofia del sector servicios.

La cultura andaluza es fruto del paso de diferentes pueblos y civilizaciones que, con el tiempo, han ido conformando una identidad cultural particular. Estos pueblos, algunos muy diferentes entre sí, han ido dejando una impronta lentamente asentada entre los habitantes. Si bien, la cultura andaluza se puede hablar de una cultura andaluza propiamente dicha, ante todo porque a los condicionantes históricos se le han de sumar de manera significativa los geográficos del espacio andaluz.

El escudo de Andalucía muestra la figura de un Hércules joven entre las dos columnas de Hércules que la tradición sitúa en el estrecho de Gibraltar, con una inscripción a los pies de una leyenda que dice: "Andalucía por sí, para España y la Humanidad", sobre el fondo de una bandera andaluza. Cierra las dos columnas un arco de medio punto con las palabras latinas «Dominator Hercules Fundator», también sobre el fondo de la bandera andaluza.

La bandera oficial de Andalucía está compuesta por dos bandas horizontales verdes y una blanca, sobre la cual se sitúa su escudo. Fue creada por Blas Infante, y aprobada en la Asamblea Andalucista de Ronda de 1919. Infante eligió el verde como símbolo de la esperanza y la unión y el blanco como símbolo de paz y diálogo. La elección de estos colores se debe a que Blas Infante consideraba que habían sido los más usados a lo largo de la historia del territorio andaluz. Según él, el estandarte de la dinastía andalusí de los Omeyas era verde y representaba la convocatoria del pueblo. El blanco, en cambio, simbolizaba el perdón entre los almohades que en la heráldica europea es interpretado como parlamento o paz. Otras noticias históricas justifican la elección de los colores de la bandera. Los nacionalistas andaluces la denominan la "Arbonaida"', que significa "blanquiverde" en lengua mozárabe.

El himno de Andalucía es una composición musical de José del Castillo Díaz con letra de Blas Infante. La música está inspirada en el Santo Dios, un canto religioso popular que los campesinos y jornaleros de algunas comarcas andaluzas cantaban durante la siega. Blas Infante puso este canto en conocimiento del Maestro Castillo, quien adaptó y armonizó la melodía. La letra del himno apela a los andaluces para que se movilicen y pidan "tierra y libertad", mediante un proceso de reforma agraria y un estatuto de autonomía política para Andalucía, en el marco de España.

El Parlamento andaluz aprobó de forma unánime en 1983 que en el preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía, se reconociera a Blas Infante como "Padre de la Patria Andaluza". Reconocimiento que se revalidó en la reforma de dicho estatuto, sometida a Referéndum popular el 18 de febrero de 2007.

El Día de Andalucía se celebra el 28 de febrero y conmemora el referéndum del año 1980, que dio autonomía plena a la comunidad andaluza tras una larga lucha para acceder a través del procedimiento estipulado en el artículo 151 de la constitución para aquellas comunidades que, como la andaluza, no tuvieron oportunidad de refrendar su estatuto durante la Segunda República por el estallido de la Guerra Civil.

El título honorífico de Hijo Predilecto de Andalucía se concede por la Junta de Andalucía a quienes se le reconocen méritos excepcionales que hayan redundado en beneficio de Andalucía, por su trabajo o actuaciones científicas, sociales o políticas. Es la más alta distinción de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Estas tres grandes unidades ambientales van a ser el resultado de la conjunción de los distintos factores físicos, donde el relieve juega un papel fundamental.

Andalucía tiene una extensión de 87.597 km2 que equivale al 17,3% del territorio español, por lo que es comparable con muchos de los países europeos tanto por su superficie como por su complejidad interna. Hacia el este y al oeste limita con el Mar Mediterráneo y con el Océano Atlántico respectivamente, mientras que al norte lo hace con la Sierra Morena que la separa de la Meseta y al sur con el Estrecho de Gibraltar que la separa del continente africano.

Andalucía se localiza en una latitud entre los 36º y los 38º44' N, en la zona templadocálida de la tierra, dando a su clima características muy definitorias como la bonanza de sus temperaturas y la sequedad de sus veranos. Sin embargo, en el amplio marco definido por sus límites existen unos grandes contrastes internos. De esta forma: se pasa de las extensas llanuras litorales del río Guadalquivir -a nivel del mar- a las zonas más altas de la península en Sierra Nevada. Contrasta la sequedad del desierto de Tabernas con el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, la más lluviosa de España. Más significativo si cabe es el tránsito de las cumbres nevadas del Mulhacén a la costa subtropical granadina, a escasos 50 km.

Andalucía se encuadra en su totalidad dentro del dominio climático mediterráneo, caracterizado por el predominio de las altas presiones estivales -anticiclón de las Azores-, que traen como consecuencia la típica sequía estival, rota en ocasiones con precipitaciones torrenciales, y temperaturas tórridas. En invierno los anticiclones tropicales se desplazan hacia el sur y permiten que el frente polar penetre en el territorio andaluz. La inestabilidad se acrecienta y las precipitaciones se concentran en los períodos de otoño, invierno y primavera. Las temperaturas son muy suaves.

No obstante, existe una gran diversidad de tipos climáticos en las diferentes zonas de Andalucía, originando una gran riqueza y contrastes paisajísticos que son acrecentados por la disposición de los orógenos y su situación entre dos masas de agua de características muy diferentes.

Las precipitaciones disminuyen de oeste a este, siendo el punto más lluvioso la Sierra de Grazalema (con el máximo histórico anual de precipitaciones registrado en toda la Península Ibérica y España, en el año 1963: 4.346 mm) y el menos lluvioso de Europa continental (Cabo de Gata, 117 mm anuales). La "Andalucía húmeda" coincide con los puntos más altos de la comunidad, sobresaliendo especialmente el área de la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. El valle de Guadalquivir presenta pluviometría media. En la provincia de Almería se encuentra el desierto de Tabernas, el único desierto de Europa. Los días de lluvia al año son alrededor de 75, descendiendo hasta 50 en las zonas más áridas. Así, en gran parte de Andalucía se superan los 300 días de sol al año.

La temperatura media anual de Andalucía es superior a 16°C, con valores urbanos que oscilan entre los 18,5°C de Málaga y los 15,1°C en Baeza. En gran parte del valle del Guadalquivir y de la costa mediterránea, la media se sitúa en torno a 18º y en puntos de la costa oriental de la provincia de Almería se pueden dar medias anuales superiores a 20º (21,5º en Cuevas del Almanzora). El mes más frío es enero (6,4 °C de media en Granada) y el más caluroso julio o agosto (28,5°C de media), siendo Córdoba la capital más calurosa seguida de Sevilla.

En el Valle del Guadalquivir se registran las temperaturas más altas de España y la península, con un máximo histórico de 47ºC en Sevilla el día 6 de agosto de 1946. Las Sierras de Granada y Jaén son las que registran las temperaturas más bajas de todo el sur de la Península Ibérica. En la ola de frío de enero de 2005 se alcanzaron -21ºC en Santiago de la Espada (Jaén) y -18°C en Pradollano (Granada). Sierra Nevada tiene la temperatura media anual más baja del sur peninsular (3,9ºC en Pradollano) y sus cumbres permanecen nevadas la mayor parte del año.

El relieve es uno de los principales factores que configura el medio natural. Las alineaciones montañosas y su disposición tienen especial incidencia en la configuración del clima, la red fluvial, los suelos y su erosión, los pisos bioclimáticos e incluso va a tener influencia en la forma de aprovechamiento de los recursos naturales.

El relieve andaluz se caracteriza por el fuerte contraste altitudinal y en la pendiente. En sus fronteras se dan las mayores cotas de la Península Ibérica y casi un 15% del territorio por encima de 1.000 m; frente a las zonas deprimidas, con menos de 100 msnm de altitud en la gran Depresión Bética. En las pendientes, se produce el mismo fenómeno.

En cuanto a las costas andaluzas, el litoral atlántico se caracteriza por un predominio abrumador de playas y costas bajas; por su parte el litoral mediterráneo tiene una presencia muy importante de acantilados sobre todo en la Axarquía malagueña, Granada y Almería.

Por Andalucía discurren ríos de la vertiente atlántica y de la mediterránea. A la vertiente atlántica pertenecen los ríos Guadiana, Odiel-Tinto, Guadalquivir, Guadalete y Barbate; mientras que a la vertiente mediterránea corresponden el Guadiaro, Guadalhorce, Guadalmedina, Guadalfeo, Andarax (o río Almería) y Almanzora. Entre ellos, el Guadalquivir destaca por ser el río más largo de Andalucía y el quinto de la Península Ibérica (657 km).

Los ríos de la cuenca atlántica se caracterizan por ser extensos, discurrir en su mayor parte por terrenos llanos y regar extensos valles. Este carácter determina los estuarios y las marismas que se forman en sus desembocaduras, como las marismas de Doñana formadas por el río Guadalquivir, las marismas del Odiel y la Bahía de Cádiz. Los ríos de la cuenca mediterránea son más cortos, más estacionales y con más pendiente media, lo que provoca unos estuarios menos extensos y valles menos propensos a la agricultura. El efecto de sotavento que provocan los Sistemas Béticos hace que sus aportes sean reducidos.

Los ríos andaluces se enmarcan en cinco cuencas hidrográficas distintas: la cuenca del Guadalquivir, la cuenca atlántica andaluza, que incluye las subcuencas de Guadalete-Barbate y Tinto-Odiel, y la cuenca del Guadiana, que conformarían la vertiente atlántica. En la cuenca mediterránea andaluza quedan los ríos que desembocan en el Mediterráneo. Además en Andalucía se extiende una pequeña parte de la cuenca del río Segura.

Andalucía, biogeográficamente hablando, forma parte del Reino Holártico, concretamente de la Región mediterránea, subregión Mediterránea Occidental, y está formada por cinco sectores fitogeográficos: el sector Mariánico-Monchiquense, el sector Gaditano-Aljíbico y Onubense, los sectores Béticos, el sector Almeriense y el sector Manchego. Estos sectores pertenecen a otras tantas provincias o subprovincias corológicas ibéricas.

A rasgos generales, la vegetación típica de Andalucía es el bosque mediterráneo, caracterizado por vegetación de hoja perenne y xerófila, adaptada a lo largo del período estival de sequía. La especie climácica y dominante es la encina, si bien, son abundantes los alcornoques, los pinos, los pinsapos, entre otros y por supuesto el olivo y el almendro como especies cultivadas. El sotobosque dominante está compuesto por especies leñosas de tipo espinoso y aromático: especies como el romero, el tomillo, y la jara son muy típicas de Andalucía. En las zonas más húmedas y de suelos ácidos, las especies más abundantes son el roble y el alcornoque, y como especie cultivada destaca el eucalipto. También son abundantes los bosques en galería de especies frondosas: álamos y olmos, e incluso el chopo como especie cultivada en la vega granadina.

El bosque andaluz esta muy alterado por el largo proceso de ocupación histórica, las roturaciones de las mejores tierras para el cultivo, los abundantes incendios forestales. La garriga -de carácter arbustivo- es la vegetación típica en las zonas de bosques degradados. Ante ésta problemática se ha recurrido a la repoblación de extensas zonas con especies no climácicas como el pino. En la actualidad existe una clara política conservacionista de los espacios forestales restringidos a las áreas montanas.

La biodiversidad existente en Andalucía se hace extensible a la fauna. De esta forma, más de 400 especies de vertebrados de las 630 existentes en España habitan en esta comunidad autónoma. Su estratégica posición entre la cuenca mediterránea, el océano Atlántico y el estrecho de Gibraltar, hace que Andalucía sea uno de los pasos naturales de miles de aves migratorias que viajan entre Europa y África.

Los humedales andaluces, albergan una avifauna muy rica, por la combinación de especies de origen africano, como la focha cornuda, el calamón o el flamenco, con las aves provenientes del norte de Europa, como los ánsares. Entre las rapaces destacan el águila imperial, el buitre leonado y el milano.

En cuanto a los herbívoros, se dan los ciervos, gamos, corzos, muflones y la cabra montés, esta última en retroceso frente al arruí, especie invasora introducida desde África con fines cinegéticos en la década de 1970. Entre los pequeños herbívoros destacan la liebre y el conejo, que constituyen la base de la alimentación de la mayor parte de especies carnívoras del bosque mediterráneo.

Los grandes carnívoros como el lobo ibérico y el lince ibérico están muy amenazados y se limitan a Doñana, Sierra Morena y Despeñaperros. El jabalí, en cambio, se conserva bien por su importancia cinegética. Más abundantes y en distinta situación de conservación, se hallan los carnívoros de menor tamaño, como la nutria, son más abundantes el zorro, el tejón, el turón, la comadreja, el gato montés, la gineta y el meloncillo.

Otras especies reseñables son la víbora hocicuda y el Aphanius baeticus o salinete andaluz, esta última muy amenazada.

La pedogénesis es un proceso sintético en el que intervienen el resto de factores naturales, tanto bióticos como abióticos. Por lo tanto no es de extrañar que atendiendo al tipo de suelo predominante Andalucía se pueda dividir en tres grandes unidades de paisaje.

En Sierra Morena, debido a su morfología y a sus suelos ácidos, se desarrollan suelos principalmente poco profundos y pobres con vocación forestal. En los valles y en zonas calizas se llegan a dar suelos más profundos donde existe una pobre agricultura cerealista asociada normalmente a la cabaña ganadera. Algo similar ocurre en los Sistemas Béticos. Su complejidad morfoestructural hace que sea la zona con un suelo y paisaje más heterogéneo de Andalucía. A muy grandes rasgos, cabe señalar -como diferencia con el otro gran espacio montano de Andalucía- la existencia de un predominio de materiales básicos en el Subbético, que unido a la morfología alomada, generan unos suelos más profundos con una mayor capacidad agronómica, principalmente utilizados en el cultivo del olivar.

Por último, hay que destacar la Depresión Bética y el Surco Intrabético, como principales espacios para el desarrollo de suelos profundos, ricos y con gran capacidad agronómica. Hay que diferenciar los suelos de aluvión con una textura franca y especialmente aptos para los cultivos intensivos en regadío, donde destacan los del valle del Guadalquivir y la vega de Granada.

Por su parte, en las zonas onduladas de la campiña, existe una doble dinámica: en las vaguadas -rellenadas de materiales calizos más antiguos- donde se han desarrollado unos suelos arcillosos muy profundos, denominados suelos de bujeo o tierras negras andaluzas donde son típicos los cultivos herbáceos en secano. En las zonas alomadas se ha desarrollado otro suelo muy típico -la albariza- con condiciones muy favorables para el cultivo de la vid.

Los suelos arenosos poco consolidados -principalmente del litoral onubense y almeriense-, a pesar de su marginalidad, en las últimas décadas han tomado una gran relevancia gracias al cultivo forzado bajo plástico de hortalizas y bayas -fresones, frambuesas, arándanos, entre otros-.

Andalucía dispone de un gran número de espacios naturales y ecosistemas de gran singularidad y valor ambiental. Su importancia y la necesidad de hacer compatible la conservación de sus valores y su aprovechamiento económico, han fomentado la protección y ordenación de los paisajes y ecosistemas más representativos del territorio andaluz.

Las distintas figuras de protección se engloban dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) que integra los espacios naturales localizados en el territorio andaluz protegidos por alguna normativa en el ámbito autonómico, nacional, comunitario o convenios internacionales. La RENPA está formada por 150 espacios protegidos divididos en 2 Parques Nacionales, 24 Parques Naturales, 21 Parques Periurbanos, 32 Parajes Naturales, 2 Paisajes Protegidos, 37 Monumentos Naturales, 28 Reservas Naturales y 4 Reservas Naturales Concertadas, todos ellos recogidos en la Red Natura 2000 de ámbito europeo. En el ámbito internacional hay que resaltar las 9 Reservas de la Biosfera, 20 Sitios Ramsar, 4 Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo -ZEPIM- y 2 Geoparques.

En total, prácticamente el 20% del territorio andaluz se encuentra bajo protección de alguna normativa en los distintos ámbitos, lo que supone aproximadamente el 30% del territorio protegido en España. Entre los muchos espacios destacan el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, el mayor parque natural de España y el segundo de Europa, el Parque Nacional de Sierra Nevada, Doñana y las áreas subdesérticas del Desierto de Tabernas y del Cabo de Gata.

La historia de Andalucía -en opinión del profesor Lacomba- es el resultado de un complejo proceso en el que se sincretizan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. Por lo tanto, no existe una idea inmutable de Andalucía, ya que la historia es totalmente dinámica; pero sí hay una fundamental "continuidad andaluza" de fondo. Andalucía es una construcción histórica resultado de la dialéctica entre los distintos componentes que intervienen en la formación de Andalucía como pueblo.

La cuestión de la existencia o no de una "Historia de Andalucía" aún no está resuelta de manera definitiva. La corriente contraria afirma que no hay una historia diferenciada y propia de Andalucía.

Sobre el origen del ser humano en Andalucía y su proveniencia existen grandes dudas. La presencia de homínidos se remonta al Paleolítico Inferior, con restos arqueológicos de la cultura achelense de entre 700.000 y 400.000 años de antigüedad, sin embargo el controvertido hallazgo del llamado Hombre de Orce parece apuntar una mayor antigüedad. Las principales zonas de asentamiento fueron la zona alta del Guadalquivir y la zona sur de Sierra Morena, en las terrazas de los grandes ríos, que eran utilizados como ejes de circulación y zonas de aprovisionamiento de alimentos (caza y recolección).

En el Paleolítico Superior el Homo Sapiens se generalizó por toda Andalucía. La cultura material se caracterizó por los avances en la cultura lítica y la aparición de las primeras manifestaciones de arte rupestre, denominado en el contexto andaluz "Arte sureño" y caracterizado por su esquematismo. Entre otras, destacan la Cueva de la Pileta -Ronda- y la Cueva de Nerja.

El Neolítico llegó a Andalucía alrededor del V milenio a. C., introducido por difusión desde el Levante mediterráneo, lo que determina que fuera el levante almeriense la zona de desarrollo inicial. Este período se caracteriza por la utilización de la cerámica cardial y la cerámica almagra y por la existencia de dos tipos de hábitat o asentamientos humanos: en poblados sedentarios en valles fluviales o en zonas áridas; y de forma más extendida en cuevas, a veces denominado de forma genérica "Cultura de las cuevas". Entre otras destacan la Cueva de los Murciélagos -Córdoba-, Cueva del Tesoro y Cueva de Nerja -Málaga-.

La Edad de los Metales fue introducida en Andalucía por pueblos del Levante mediterráneo. Esta introducción tecnológica supuso un importante avance en la fabricación de herramientas, la división y especialización del trabajo y el desarrollo del comercio, debido a la localización de los yacimientos metálicos y a su transporte hacia el levante mediterráneo. La intensificación de las relaciones comerciales y de índole social precipitó la entrada de Andalucía en la fase protohistórica con el desarrollo importantes culturas: Cultura megalítica, la de Los Millares, la del Vaso Campaniforme, la de El Argar y Tartessos.

La civilización de Tartessos se desarrolló desde el Bronce Antiguo y Medio, simultáneamente a las culturas de El Argar y de Los Millares en Almería, hasta el siglo V a. C. en que se produjo su colapso cuando el comercio en el Mediterráneo fue monopolizado por las grandes potencias marítimas de Oriente, Tartessos quedó bloqueado y se produjo la caída definitiva del reino.

Hacia el año 500 a. C. los cartagineses irrumpieron en el Mediterráneo occidental con una mentalidad más conquistadora que colonizadora. Los púnicos, al controlar militarmente el Estrecho de Gibraltar, hicieron inaccesible la penetración de los demás pueblos hacia el Atlántico. Por ello Tartessos entró en una crisis irreversible y el territorio andaluz entró en una fase de dependencia de poderes externos.

La rivalidad entre Cartago y Roma hizo que Andalucía se convirtiera en escenario de las guerras púnicas. Como consecuencia de la victoria romana se creó la provincia de Hispania Ulterior, que más tarde se convertiría en la Bética, que abarcaba casi todo el territorio andaluz, salvo una parte del norte de las provincias de Jaén, Granada y Almería, cuyo límite se puede establecer en el río Almanzora. El territorio se articulaba a través de una red de calzadas dispuestas en base a tres grandes ejes de paso naturales: La depresión Bética, el surco Intrabético y la costa. En torno a estos ejes se disponían importantes núcleos de población, como Corduba (la capital), Hispalis, Ostippo, Gades, Iliberris, entre otras, que monopolizaban la recaudación de impuestos, el comercio y la explotación del ager, además de ser grandes focos de penetración de la cultura romana y de su distribución por sus áreas de influencia rural. El carácter divisorio de grandes ríos como el Guadiana y el Guadalquivir, la importancia de los grandes distritos mineros como Almadén, la frontera natural que supone Sierra Morena, la importancia de grandes núcleos poblacionales y la facilidad de comunicación por el mar, son elementos que hacían de frontera y que a la vez configuraban un espacio territorial con distintas realidades pero con cierta cohesión, que se ve aumentada por el proceso común de colonización, que será especialmente profundo en la provincia senatorial de la Bética.

La Bética tuvo una importante aportación al conjunto del Imperio Romano tanto económica, como cultural y política. En el terrero económico continuó siendo muy significativa la extracción de minerales (oro, plata, cobre y plomo) y la agricultura, con la producción y exportación sobre todo de cereales, aceite y vino, éstos dos últimos especialmente famosos en todo el Imperio junto con el garum. En el terreno político, la Bética fue durante mucho tiempo una provincia senatorial que, debido a su alto grado de romanización, dependía del poder político del Senado, no del poder militar del Emperador. Además dio a Roma dos emperadores: Trajano y Adriano, naturales de Itálica.

La conquista romana, tanto económica como política, y la profunda romanización de la Bética puso fin en gran medida a la cultura autóctona perdiéndose la existencia de una remota conciencia de la tierra andaluza como un sutil vapor . Sin embargo, propició una temprana cristianización, que a mediados del siglo I arraigó fuertemente en las costas andaluzas y que irá marcando un nuevo desarrollo cultural en toda la Península Ibérica.

Durante la Edad Media se produjeron unas fuertes transformaciones en el plano socioeconómico y político. Andalucía, fue una región peculiar en este aspecto ya que la ocupación musulmana conllevó en una era de desarrollo económico ligado a su pertenencia al mundo islámico. Tras la conquista, la disposición andaluza como fachada al Atlántico y al mismo tiempo al Mediterráneo, hizo que la región jugase un papel fundamental en la corona castellana en el período de los descubrimientos y en la conquista y colonización de América.

A partir de la Crisis del siglo III el elemento germánico fue cada vez más frecuente. Así en el 411, en virtud de un foedus pactado con el Imperio Romano de Occidente, los suevos, vándalos y alanos se establecieron en la Península ibérica. Los vándalos silingos recibieron la fértil provincia de la Bética, aunque su presencia fue efímera ya que la irrupción de los visigodos en el escenario político (418) los expulsó de la península.

El carácter meridional de Andalucía y su fuerte romanización y afianzamiento de una oligarquía territorial, capaz de tener auténticos ejércitos privados, dio a la Bética un carácter especial. Fue el último territorio controlado de facto por los visigodos, y el que mayor inestabilidad política presentaba.

A partir del año 531 se produjo una rápida expansión de Teudis hacia el sur, llegando a instalar su corte en Sevilla, para tener un mejor control de sus operaciones en el sur peninsular. La Bética quedó definitivamente integrada en el reino visigodo de Toledo, si bien cuando los intereses de la oligarquía terrateniente hispano-romana se vieron peligrar, no se dudó en la rebelión, como se hizo en las de Hermenegildo y Atanagildo.

La rebelión de Atanagildo, con apoyo de la oligarquía bética, supuso la entrada en acción del poder bizantino, en expansión bajo Justiniano I. La importancia del litoral andaluz para el comercio en el Mediterráneo hizo que se incorporara a la Provincia bizantina de Spania. Sin embargo, la presencia bizantina en Andalucía fue fugaz, ya que el poder visigodo de Toledo siempre quiso recuperar el litoral perdido. Las campañas, primero de Leovigildo y luego de Suintila, hicieron que se crease un poder unificado en la península Ibérica.

En el 711, tras la incursión militar de Tarik, la Batalla del Guadalete y las posteriores campañas de Musa, se produjo la caída del poder visigodo y la Invasión musulmana de la Península Ibérica. A partir de entonces y hasta la Toma de Granada en 1492, los territorios peninsulares bajo poder islámico se denominaron genéricamente Al-Ándalus, cuya historia fue una sucesión de diversos estados musulmanes.

El máximo poder omeya en Al-Ándalus se produjo con la proclamación en el 929 del Califato de Córdoba por parte de Abderramán III, quien se proclamó califa. Si bien los límites territoriales de entonces superaban los del actual territorio andaluz, no es menos cierto que el Valle del Guadalquivir era el eje del poder musulmán en la península, con Córdoba como capital y gran foco cultural. Los límites de Al-Ándalus superaron los del territorio actual andaluz, pero según Cano García: "se retrotraen por el norte con relación a épocas anteriores, aproximándose a la divisoria de aguas Guadalquivir/Guadiana y, por lo tanto, constituyen un claro precedente de los actuales” de Andalucía.

La división interna tras Almanzor, desencadenó la fitna y la descomposición del Califato (1031) en numerosos Taifas. La Taifa de Sevilla tuvo un protagonismo especial y alcanzó gran poder con los monarcas abadíes al-Mutadid y al-Mutamid, que extendieron sus dominios por el sur de Portugal, Murcia y la mayor parte de la actual Andalucía, a excepción de la taifa zirí de Granada.

Tras la conquista de Toledo en el 1085 por Alfonso VI, el poder cristiano fue predominante en la Península, por ello las principales taifas tuvieron que recurrir a los distintos poderes musulmanes establecidos al otro lado del Mediterráneo. La victoria almorávide en Zalaca (1086) supuso la incorporación de Al-Ándalus a su órbita e instalaron su capital en Granada gobernando hasta mediados del siglo XII. Los distintos reinos de taifas fueron asimilados.

La expansión almohade en el norte de África debilitó el poder almorávide en Al-Ándalus, cuya unidad se resquebrajó de nuevo dando lugar a los segundos reinos taifas (1144-1170). Estas taifas fueron posteriormente sometidas por los propios almohades, que establecieron su capital en Sevilla, consiguiendo parar el avance cristiano con grandes victorias como en la batalla de Alarcos (1195). Sin embargo desde el principio tuvieron problemas para dominar todo el territorio de Al-Ándalus, en especial Granada y Levante. La batalla de Las Navas de Tolosa (1212), marcó el comienzo del fin de la dinastía almohade y determinó la aparición de los terceros reinos de Taifas y la ascensión de los benimerines en el Magreb. En 1232 Muhammad I se proclamó emir y fundó el emirato nazarita de Granada.

La debilidad derivada de la desintegración del poder almohade y la subsiguiente creación de los terceros reinos taifas, favoreció la rápida conquista o reconquista cristiana de las tierras del valle del Guadalquivir por parte de Fernando III. Córdoba se conquistó en 1236, Jaén en 1246 y Sevilla en 1248, surgiendo el germen de la Andalucía histórica, condicionada por la permanencia de parte de población musulmana (los mudéjares), por la repoblación con gente cristiana proveniente de territorios peninsulares más septentrionales, por el asentamiento de colonias de mercaderes extranjeros y por un largo proceso de feudalización del territorio andaluz. Todo ello bajo la influencia del reino nazarita de Granada a través de La Frontera y la amenazada de las incursiones de los benimerines, derrotados definitivamente en la Batalla del Salado, en 1340. El Reino de Granada, sobrevivió hasta 1492, cuando los Reyes Católicos terminaron la conquista. La Reconquista de Granada en 1492 puso fin a la dominación musulmana. Desde entonces y durante todo el Antiguo Régimen, el territorio de la actual Andalucía lo constituían los reinos de Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada, todos ellos integrados en la Corona de Castilla y frecuentemente denominados los cuatro reinos de Andalucía.

El 3 de agosto de 1492 partió de la localidad onubense de Palos de la Frontera la primera expedición colombina y que dio como resultado el descubrimiento de América. Muchos andaluces en su mayoría onubenses, como los Pinzón, los Niño y tantos otros participaron de dicha empresa que supondría el final de la Edad Media y el comienzo de la Moderna. El inicio del contacto con América por los castellanos y su mantenimiento hasta el final del período colonial, se hizo casi exclusivamente desde Andalucía. La razón de la importancia del fenómeno americano para Andalucía radica en que todo el tráfico con el nuevo continente se convirtió en un monopolio, jurídicamente castellano, pero físicamente andaluz. Andaluces en su mayoría fueron también los protagonistas de los denominados "viajes menores o andaluces", que acabaron con el monopolio del almirante Colón en los viajes hacia América. Esta fue una época de esplendor y gran auge para la región, que se convirtió en la más rica y cosmopolita de España y una de las regiones más influyentes a nivel mundial.

A principios del siglo XVII Andalucía sufrió la creciente decadencia española, que le condujo a una aguda crisis y estancamiento económico. En el periodo entre 1640 y 1655 se produjeron revueltas en varios puntos de Andalucía. Los abusos fiscales del Conde-duque de Olivares llevaron en 1641 al Duque de Medina-Sidonia y al Marqués de Ayamonte a organizar una Conspiración independentista en Andalucía. Las crisis tuvo su culmen con la Guerra de Sucesión Española, en cuyo transcurso ingleses y holandeses aliados tomaron el pequeño enclave de Gibraltar, en nombre del Archiduque Carlos, quedando en manos de los primeros tras el Tratado de Utrecht.

Este período se va a caracterizar por las continuos intentos de reformas territoriales que van a cuajar con la provincialización de 1833 del ministro Javier de Burgos, que actualmente sigue en vigor. Esta provincialización que fue común en todos los estados absolutistas europeos tenía como finalidad la partición del territorio para una mejor explotación de los recursos y rentas y para ello, como indica Jesús Burgueño, se produzco una desnaturalización de los antiguos territorios históricos y la Andalucía de los cuatro reinos, paso a la Andalucía de las ocho provincias.

En el siglo XIX la región se vio envuelta en revueltas sociales y en conflictos internos. El ritmo de modernización fue menos acelerado que el de otras regiones españolas. Si España en el siglo XIX eventualmente estaba en la "periferia" europea, Andalucía estaba en la "periferia" española. Además la insensibilidad de los gobiernos con la región, el aislamiento, las desigualdades y las estructuras sociales y agrarias arcaicas, jugaron en contra. La idea de una reforma agraria que supusiera el reparto de tierras presidió las luchas campesinas decimonónicas. Sin embargo, en la primera mitad del siglo XX Andalucía seguía siendo una región básicamente agraria. La emigración, tradicionalmente hacia ultramar, comienza a fijarse durante el franquismo en otras regiones españolas con más desarrollo, caracterizando la mayor parte del siglo XX. El creciente auge económico y social, aunque disperso y no homogéneo en la región, se produce fundamentalmente a partir de los años setenta coincidiendo con la llegada de la democracia, y se verá intensificado por el fuerte incremento del sector agroindustrial, turístico y de servicios. En 1981, tras un largo proceso autonomista, caracterizado por las manifestaciones en masa a favor de la autonomía por la vía rápida -artículo 151-, se aprobó un estatuto de autonomía política para Andalucía. Desde la democracia, el Partido Socialista Obrero Español ha liderado el gobierno andaluz.

Por ello se dota al territorio andaluz de contenidos políticos de los que hacia siglos carecía: una Cámara Legislativa (Parlamento), con sede en Sevilla, un poder ejecutivo (Gobierno o Junta de Andalucía), con sede también en Sevilla, y un poder judicial (Tribunal Superior de Justicia), en Granada. Los límites reflejan los establecidos 1833, es decir, la composición del territorio andaluz en las actuales ocho provincias, con sus respectivos municipios.

Andalucía accedió a la autonomía mediante la denominada vía o procedimiento agravado, recogida en el artículo 151 de la Constitución española de 1978. Siguiendo este procedimiento, la Comunidad Autónoma de Andalucía se constituyó el 28 de febrero de 1980 tras la celebración de un referéndum, declarando en el artículo 1º de su Estatuto de autonomía (1981) que tal autonomía está justificada en la "identidad histórica, en el autogobierno que la Constitución permite a toda nacionalidad, en plena igualdad al resto de nacionalidades y regiones que compongan España, y con un poder que emana de la Constitución y el pueblo andaluz, reflejado en su Estatuto de Autonomía".

El 2 de noviembre de 2006, el Congreso de los Diputados, ratificó el texto de la Comisión Constitucional con 306 votos a favor, ninguno en contra y 2 abstenciones, siendo la primera vez que una Ley Orgánica de un Estatuto de autonomía se aprueba sin ningún voto en contra. Fue aprobado por el Senado, en sesión plenaria celebrada el día 20 de diciembre de 2006, y ratificado en referéndum por el Pueblo Andaluz el 18 de febrero de 2007.

El Estatuto de Andalucía reglamenta las distintas instituciones encargadas del gobierno y la administración dentro de la Comunidad. La Junta de Andalucía es la institución principal en la que se organiza el gobierno. Por otra parte, existen otras instituciones de autogobierno: el Defensor del Pueblo Andaluz, el Consejo Consultivo, la Cámara de Cuentas, el Consejo Audiovisual de Andalucía y el Consejo Económico y Social.

La Junta de Andalucía es la institución en que se organiza el autogobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Está integrada por: el Presidente de la Junta de Andalucía que es el supremo representante de la Comunidad Autónoma y el representante ordinario del Estado en la misma. Su elección tiene lugar por el voto favorable de la mayoría absoluta del Pleno del Parlamento de Andalucía y su nombramiento corresponde al Rey. Durante el ciclo 2007-2008 el Presidente de la Junta es Manuel Chaves González.

El Consejo de Gobierno que es el órgano político y administrativo superior de la Comunidad, al que corresponde el ejercicio de la potestad reglamentaria y el desempeño de la función ejecutiva. Está compuesto por el Presidente de la Junta de Andalucía, que lo preside, y por los Consejeros nombrados por él para hacerse cargo de los diversos Departamentos (Consejerías). En la legislatura actual (2004-2008) la Junta de Andalucía está compuesta por 15 Consejerías que, ordenadas por prelación, son las siguientes: Presidencia, Economía y Hacienda, Innovación, Ciencia y Empresa, Gobernación, Justicia y Administración Pública, Obras Públicas y Transportes, Vivienda y Ordenación del Territorio, Empleo, Turismo, Comercio y Deporte, Agricultura y Pesca, Salud, Educación, Igualdad y Bienestar Social, Cultura y Medio Ambiente.

El Parlamento de Andalucía que es la Asamblea Legislativa Autonómica, a la que corresponde la elaboración y aprobación de las Leyes y la elección y cese del Presidente de la Junta de Andalucía.

Las elecciones al Parlamento de Andalucía son la fórmula democrática mediante la cual los ciudadanos de Andalucía eligen a sus 109 representantes políticos en la cámara autonómica. Tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de Andalucía mediante la Ley Orgánica 6/1981 de 30 de diciembre de 1981, las primeras elecciones a su Parlamento autónomo se convocaron para el 23 de mayo de 1982. Posteriormente se han celebrado elecciones en 1986, 1990, 1994, 1996, 2000, 2004 y 2008.

Los partidos políticos con representación en el Parlamento durante la legislatura vigente (2008-2012), por número de diputados, son: PSOE-A, PP-A e IULV-CA.

El órgano jurisdiccional superior de la Comunidad Autónoma es el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Granada, ante el que se agotan las sucesivas instancias procesales sin perjuicio de la jurisdicción que corresponde al Tribunal Supremo. No obstante, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía no es un órgano de la Comunidad Autónoma sino que forma parte del Poder Judicial, que es único en todo el Reino y que no puede ser transferido a las Comunidades Autónomas. El territorio andaluz está dividido en 88 partidos judiciales.

En Andalucía existen 770 municipios divididos entre las 8 provincias. Las entidades municipales en Andalucía están reguladas por el Estatuto de Autonomía de Andalucía en su Título III, en los artículos que van del 91 al 95, donde se establece que el municipio es la entidad territorial básica Andalucía, dentro de la que goza de personalidad jurídica propia y de plena autonomía en el ámbito de sus intereses. Su representación, gobierno y administración corresponden a los respectivos Ayuntamientos, los cuales tienen competencias propias sobre materias como urbanismo, servicios sociales comunitarios, abastecimiento y tratamiento de aguas, recogida y tratamiento de residuos y la promoción del turismo, la cultura y el deporte entre otras materias establecidas por ley.

Los núcleos separados de población dentro de un término municipal acceden a la administración de sus propios intereses, constituyéndose en entidades locales autónomas bajo la denominación de pedanías, villas, aldeas, o cualquier otra de reconocida implantación en el lugar, de conformidad con el principio de máxima proximidad de la gestión administrativa a los ciudadanos.

Las comarcas andaluzas no han estado nunca reguladas oficialmente como en otras comunidades autónomas, pero son reconocidas por motivos geográficos, culturales, históricos o administrativos. De esto se ha hecho eco el nuevo Estatuto de Autonomía en el que las comarcas vienen mencionadas en el artículo 97 del Título III, donde se define el significado de comarca y se sientan las bases para una futura legislación sobre éstas.

La figura actual que se acerca más a la definición de comarca que da el estatuto es la de mancomunidad, así que éstas posiblemente puedan convertirse en el germen de las futuras comarcas andaluzas. Por otra parte, también está ganando cierta dimensión el desarrollo de los grupos LEADER y PRODER, nacidos con la finalidad de solicitar ayudas europeas para el desarrollo rural. En la actualidad prácticamente la totalidad de los municipios andaluces forman parte de alguno de estos grupos, exceptuando las capitales provinciales y sus áreas metropolitanas. Estos grupos están formados por municipios libremente unidos por sus intereses económicos y están dotados de unos fondos en muchos casos utilizados para la difusión exterior de su identidad.

Las mancomunidades andaluzas son un instrumento para el desarrollo socioeconómico de la comarca o comarcas sobre las que actúan en coordinación con los ayuntamientos de los municipios que la componen, la Junta de Andalucía, la Administración General del Estado Español y la Unión Europea.

Sin perjuicio de todo lo anterior, tradicionalmente Andalucía se ha dividido en dos grandes subregiones: Andalucía Baja u Occidental (provincias de Huelva, Sevilla, Cádiz y Córdoba), y Andalucía Alta u Oriental (provincias de Málaga, Granada, Jaén y Almería).

Andalucía es la primera comunidad autónoma española en cuanto a su población, que a 1 de enero de en 2008, se sitúa en 8.202.220 habitantes. Esta población se concentra, sobre todo, en las capitales provinciales y en las áreas costeras, por lo que el nivel de urbanización de Andalucía es bastante alto; la mitad de la población andaluza se concentra en las veintiocho ciudades de más de cincuenta mil habitantes. La población esta envejecida, aunque el proceso de inmigración está alterando favorablemente la inversión de la pirámide de población.

En el umbral del Siglo XX Andalucía estaba inmersa en la última fase de la transición demográfica. La mortalidad se estancó en torno a los 8-9‰, por lo que la natalidad y los movimientos migratorios marcaron la evolución de la población.

En 1950 el peso de la población andaluza con respecto a la nacional era del 20,04%, mientras que en 1981 descendería hasta el 17,09%. En estas décadas el lento retroceso de población, provocado por la emigración, no pudo ser contrarrestado por la mayor natalidad respecto a las otras regiones de España. El crecimiento medio interanual fue mucho más moderado que en fechas precedentes.

A partir de los años 80 ocurrió el proceso contrario. La natalidad sufrió un brusco descenso, al igual que en el resto de España y en los países desarrollados. Si bien, en la comunidad andaluza el descenso fue más lento y se prolongó esta transición. La base por lo tanto de su recuperación demográfica relativa respecto a España es el retorno de inmigrantes a Andalucía. Durante los años 90 un nuevo fenómeno de inmigración que afectará tanto a Andalucía como al resto de España.

A comienzos del Siglo XXI se observa un ligero repunte de la natalidad, en gran medida condicionado por el aumento de nacimientos de hijos de inmigrantes, que unido a la tradicional vitalidad de la población andaluza, deja un panorama más favorable al rejuvenecimiento de la población que en otras comunidades de España y países europeos. Durante 2008, el peso de la población andaluza respecto al total de España es del 17,2%.

La distribución de la población es un factor de desequilibrio y contraste entre las distintas zonas de la geografía andaluza. En el año 2008 la densidad de población andaluza era de 92,12 hab/km², prácticamente un 1% por encima de la nacional.

En un análisis de la distribución provincial, es clara la concentración de grandes ciudades en torno al eje Guadalquivir-Genil y el litoral Mediterráneo. Destacan en este desequilibrio las provincias de Sevilla, Málaga y Cádiz respecto al resto de Andalucía. Entre estas tres provincias se supera ampliamente el 50% de la población total. En cuanto al porcentaje de población en las capitales, en 1991 era del 34,68% con respecto al total; en 2007 la cifra ha descendido al 29,75% debido al aumento de la población en las aglomeraciones urbanas y en la zona costera. De entre las seis ciudades más pobladas de España, dos de ellas son andaluzas, Sevilla y Málaga, ambas con más de 500.000 habitantes, además otros tres municipios superan los 200.000 habitantes (Córdoba, Granada y Jerez).

A comienzos del siglo XXI, la estructura de población de Andalucía denota una clara madurez demográfica, fruto del largo proceso de transición demográfica que se prolongó en tierras andaluzas hasta muy bien avanzado el siglo XX.

En cuanto a la estructura por sexo, hay dos aspectos a resaltar: la mayor proporción de población anciana femenina -debido a la mayor esperanza de vida de la mujer- y por otra parte el mayor porcentaje de población adulta masculina, en gran parte debido al aporte de población inmigrante que en su mayoría es de sexo masculino.

El 5,35% de la población andaluza es de nacionalidad extranjera, porcentaje tres puntos inferior a la media nacional. Sin embargo, los inmigrantes se reparten de manera muy desigual por la comunidad autónoma: la provincia de Almería es la tercera de España con mayor porcentaje de población extranjera (con un 15,20%), mientras que Jaén (con un 2,07%) y Córdoba (con un 1,77%) son las dos provincias de Andalucía con menor porcentaje de extranjeros. Las nacionalidades predominantes son la marroquí (un 17,79% del total de extranjeros) y la británica (un 15,25%, y mayoritarios en Málaga), aunque por áreas geográficas de origen los iberoamericanos son los más numerosos.

Demográficamente este colectivo ha aportado un número importante de población activa al mercado de trabajo andaluz, además esta comenzando a producirse un rejuvenecimiento de la población que es apreciable en el ligero repunte de la natalidad, fruto en su mayoría de los alumbramientos de inmigrantes.

Los sistemas de transporte son un elemento esencial de la estructuración y funcionamiento del territorio. Las redes de infraestructuras son el soporte de los distintos flujos que facilitan la articulación territorial, el desarrollo y distribución de las actividades económicas, los desplazamientos interurbanos, entre otros aspectos.

En el transporte urbano los desplazamientos peatonales y en modos no motorizados coexisten en desventaja con el uso del vehículo privado y con un sistema de transportes públicos insuficientemente desarrollado. Esto hace que algunas de las capitales andaluzas estén reforzando sus sistemas de transportes públicos e implementando mayores ventajas para el uso de la bicicleta, en lo que destacan Córdoba, Granada y Sevilla en los últimos años.

La red ferroviaria convencional permanece siendo similar a la de hace 100 años, con una estructura centralizada hacia Sevilla y Madrid, careciendo de conexiones directas entre muchas de las capitales de provincia. Dos rutas principales son la que une Algeciras con Sevilla y la que une Almería y Granada con Madrid, que conecta Andalucía con la capital del Estado. A través de Córdoba se hace por Alta Velocidad y por Jaén por vía convencional. La Alta Velocidad andaluza fue pionera en España ya que el primer trayecto fue el de Sevilla-Madrid en 1992.

Los ejes principales de la red viaria se han convertido en autovía en buena parte, conformando una extensa red. La E-05 (A-4) que va de Madrid a Sevilla y continúa hasta Cádiz, entra por Despeñaperros y pasa por Bailén y Córdoba. Desde Bailén parte la A-44 (E-902) que tiene un ramal hasta Granada y Motril. La comunidad autónoma es atravesada de este a oeste por la autovía A-92 que comunica Sevilla, Málaga, Granada y Almería con la autovía A-49 Sevilla-Huelva y que sigue hacia el Oeste hasta Portugal. También existe un eje transversal Norte-Sur que comunica Córdoba con Málaga A-45. Con todo, las necesidades de accesibilidad no terminan de estar resueltas, congestionándose muchos tramos de la red viaria en épocas vacacionales, y soportando mucho tráfico pesado desde las zonas agrícolas de la costa. Puntualmente, el paso de magrebíes que trabajan en Europa incrementa el uso de las conexiones hacia Tarifa y Algeciras.

Entre los puertos de interés general de Andalucía destaca, tanto en el transporte de pasajeros como de mercancías, el Puerto Bahía de Algeciras, siendo el de mayor tráfico de España con más de 60 millones de toneladas en 2004. Asimismo con una menor magnitud y una cierta especialización funcional completan el panorama portuario comercial el Puerto de Málaga, el Puerto de la Bahía de Cádiz, el Puerto de Huelva y el Puerto de Sevilla, único puerto fluvial comercial de España.

En 2008 Andalucía posee seis aeropuertos públicos, todos calificados de interés general, y por tanto internacionales. El tráfico de pasajeros está muy concentrado, teniendo el Aeropuerto de Málaga el 60,67% de los pasajeros totales de la comunidad. Los dos aeropuertos con más tráfico (el de Málaga y el Aeropuerto de Sevilla), acaparan el 80,79% del total y si a estos se les añade el Aeropuerto de Jerez, el 87,96%.

El Consejo de Gobierno ha aprobado el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte en Andalucía (PISTA) 2007-2013, que supondrá una inversión de 30.000 millones de euros en infraestructuras y servicios de transporte.

La escasez de recursos combustibles de origen fósil, o su escaso poder calorífico, provoca una fuerte dependencia del petróleo importado, en el sector energético andaluz, si bien Andalucía cuenta con un gran potencial para el desarrollo de las energías renovables, sobre todo de la energía solar y de la eólica. La Agencia Andaluza de la Energía, creada en 2005, es el nuevo órgano gubernamental encargado de desarrollar la política autonómica con relación al abastecimiento energético de la comunidad.

Desde marzo de 2007, Andalucía alberga la primera central de energía solar de concentración de Europa: la central solar PS10, situada en Sanlúcar la Mayor y realizada por una empresa andaluza, Abengoa. Además existen otras centrales menores, como las de Cúllar y Galera (Granada), inauguradas recientemente por Geosol y Caja Granada. También en la provincia de Granada, concretamente en la Hoya de Guadix, están proyectadas dos grandes centrales termosolares (Andasol I y II) que suministrarán electricidad a cerca de medio millón de hogares. En el campo de la investigación y el desarrollo de la energía solar un centro importante es la Plataforma Solar de Almería, uno de los más importantes en Europa.

La mayor empresa del sector eólico es la Sociedad Eólica de Andalucía surgida de la fusión de las empresas Planta Eólica del Sur S.A. y Energía Eólica del Estrecho S.A.

Como en el resto del Estado, la enseñanza básica es obligatoria y gratuita para todas las personas. La enseñanza básica comprende diez años de escolaridad y se desarrolla entre los seis y los dieciséis años de edad, período tras el cual el alumno puede acceder al bachillerato, a la formación profesional de grado medio, a los ciclos de grado medio de artes plásticas y diseño, a las enseñanzas deportivas de grado medio o al mundo laboral.

Los estudios universitarios se estructuran en ciclos y toman como medida de la carga lectiva el crédito, según lo establecido en la Declaración de Bolonia, a la que se están adaptando las universidades andaluzas junto a las otras universidades del Espacio Europeo de Educación Superior. Durante la Edad Media se crearon las primeras universidades en Andalucía (Madraza de Granada, Universidad de Baeza, Universidad de Osuna). En el curso 2008-2009 Andalucía cuenta con 10 universidades públicas y una privada.

La sanidad es universal y gratuita. Andalucía alcanzó la titularidad de las competencias sanitarias con la promulgación de su Estatuto de Autonomía, que fue desarrollado a través de un proceso de transferencias de competencias sanitarias desde el Estado a la Comunidad Autónoma. De esta forma, el Servicio Andaluz de Salud gestiona en la actualidad la práctica totalidad de los recursos sanitarios públicos de la Comunidad, con excepciones como las de los recursos sanitarios dependientes del Ministerio de Justicia (Instituciones penitenciarias) y Ministerio de Defensa (Hospitales Militares), entre otras.

Andalucía aporta el 14% de la producción científica española, precedida tan sólo por Madrid y Cataluña, si bien la inversión interna en I+D+I, como proporción del Producto Interior Bruto, es inferior a la media española. La escasa capacidad de investigación e innovación en la empresa y la baja participación del sector privado en el gasto en investigación tiene como resultado una concentración ostensible de la investigación en el sector público.

La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa es el organismo autonómico que abarca las competencias de la universidad, la investigación, el desarrollo tecnológico, la industria y la energía. Esta consejería coordina y fomenta la investigación científica y técnica a través de centros e iniciativas especializadas como el Centro Andaluz de Ciencia y Tecnología Marina o la Corporación Tecnológica de Andalucía entre otros.

En el ámbito de la empresa privada, aunque también promovidos por la administración pública, han tenido una importancia fundamental los espacios tecnológicos repartidos por toda la comunidad, entre los que destacan el Parque Tecnológico de Andalucía y Cartuja 93. Algunos de estos parques se especializan en un sector determinado como Aerópolis en el sector aeroespacial o Geolit en el agroalimentario.

Según la Contabilidad Regional elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, la renta por habitante de la comunidad se situó en 2006 en 17.251 €, que sigue siendo una de las más bajas de España. Si bien el crecimiento de la comunidad especialmente en los sectores de industria y servicios fue superior a la media de España no es así si se compara con las comunidades más dinámicas y de la eurozona, lo que hace prever que al ritmo de crecimiento la brecha continúe en los años próximos.

El sector primario, a pesar de ser el que menos VAB aporta a la economía, representa una cierta importancia relativa respecto al resto de sectores productivos. Importancia que se hace mayor si lo comparamos con el sector primario de otras economías occidentales, donde se ha reducido a la mínima expresión. El sector primario produce el 8,26% del total y ocupa al 8,19% de la población activa. En términos monetarios puede considerarse que es un sector poco competitivo, dada la diferencia de productividad que presenta con otras regiones. A esta importancia relativa del sector primario andaluz hay que añadir su larga tradición en la que está arraigado profundamente.

El sector primario se puede dividir en una serie de subsectores: agricultura, pesca, ganadería, caza, recursos forestales y minería y energía.

La sociedad andaluza ha sido durante siglos mayoritariamente agraria, lo que explica que el 45,74% del territorio andaluz sean tierras de cultivo. Los cultivos herbáceos de secano -cereales y girasol-, extendidos por gran parte del territorio, destacan sobre todo en las grandes campiñas del Valle del Guadalquivir y los altiplanos granadinos y almerienses -con un rendimiento sensiblemente menor y enfocados a la cebada y avena-. Entre los cultivos herbáceos de regadío destacan el maíz, el algodón y el arroz, localizados preferentemente en la vega del Guadalquivir y del Genil.

Los cultivos leñosos están protagonizados por el olivo, localizado preferentemente en el subbético cordobés y jiennense, donde el olivar de regadío alcanza un gran rendimiento proporcionando un porcentaje importante a la producción agraria final. La vid se cultiva extensamente en varias zonas como el Marco de Jerez, El Condado de Huelva, Montilla-Moriles y en Málaga. Por su parte los frutales -principalmente cítricos- se localizan en la vega del Guadalquivir, debido a sus requisitos hídricos; mientras que el almendro -cultivo de secano- se extiende por los altiplanos granadino y almeriense.

En términos monetarios, la agricultura más productiva y competitiva de Andalucía es la intensiva, ligada a las vegas costeras o a las zonas de arenas -cultivos forzados en Almería y Huelva-. Esta agricultura aporta la mayor proporción al producto final agrario andaluz con productos como las hortalizas, flores o fresones.

La Agricultura ecológica andaluza está igualmente experimentando un ámplio desarrollo, fundamentalmente orientándose a la exportación hacia mercados europeos, con un incipiente desarrollo de la demanda interna.

La ganadería es una actividad con una larga tradición aunque actualmente está en su mayoría restringida a las adehesadas de las zonas montanas, con menor presión de los distintos usos del suelo. Así, el sector ganadero ocupa un lugar semimarginal en la economía andaluza, aportando tan sólo un 15% a la producción final agraria, frente al 30% en España, mientras que el sector agrícola aporta un 30%.

La ganadería extensiva se basa en el aprovechamiento de los pastos naturales o cultivados de montaña para el pastoreo de las cabañas ganaderas. En este subsector ganadero se incluye gran parte del vacuno de carne, la totalidad del ovino y del caprino, así como el porcino de montanera -destacan los productos derivados del cerdo ibérico-. Las cabañas ovina y caprina autóctonas presentan grandes posibilidades dentro de una Europa excedentaria en muchos productos ganaderos, pero deficitaria en los derivados del ovino y el caprino: carne, leche, cuero, entre otros.

La ganadería intensiva se localiza principalmente en la campiña y se basa en el cultivo de especies forrajeras para la alimentación del ganado. Si bien su productividad es mucho mayor que la de la ganadería extensiva, comparativamente con otras regiones españolas y europeas, no han conseguido igualar sus producciones y consolidarse en el mercado.

La moderna ganadería intensiva industrial está adaptada a la economía actual. Sus instalaciones se han localizado en las inmediaciones de los puntos de demanda. Se basa en la utilización de piensos industriales.

La actividad cinegética mantiene una relativa importancia. En la actualidad, ha perdido su carácter de actividad para la obtención de alimentos. Y se ha convertido en actividad de ocio ligada a los espacios serranos, donde supone una actividad complementaria, nada despreciable, a la forestal y ganadera.

Los espacios forestales en Andalucía tienen una gran importancia por su extensión -50% del territorio andaluz- y por otros aspectos difícilmente cuantificables económicamente como la fijación del suelo, la regulación hídrica, mantenimiento de flora y fauna, que tienen un gran interés ambiental, que deben de ser potenciados y regulados para salvaguardar estos espacios de gran importancia ambiental.

El valor de la producción de los espacios forestales apenas supone el 2% de la producción agrícola. El aprovechamiento maderero, principalmente de especies cultivadas -eucalipto en Huelva y chopo en Granada- y el corcho en Sierra Morena son las principales actividades productivas.

La pesca es una actividad tradicional de las costas andaluzas que aporta un componente esencial a la dieta alimenticia de los andaluces e incluso para la cultura gastronómica -pescaito frito, gamba blanca, atún de almadraba, entre otras-. La flota pesquera andaluza es la segunda en importancia de la nación -tras Galicia y la primera en número de puertos pesqueros con 38.

El sector pesquero sólo supone un 0,5% de la producción final agraria. Sin embargo, analizando estos datos en el ámbito provincial -Huelva supone el 20% de producción agrícola- o local -en Punta Umbría el 70% de la población esta ligada a este sector- da una idea de la importancia de este sector e incluso dependencia en ciertas regiones andaluzas.

El incumplimiento de las legislaciones pesqueras en cuanto al uso de la pesca de arrastre, la contaminación del litoral con origen urbano, la destrucción de hábitats por las obras de ingeniería costeras (alteración de las desembocaduras de los ríos, puertos deportivos y comerciales) y la escasez de capturas por la sobreexplotación , son factores que han provocado una situación de permanente crisis en la actividad pesquera andaluza y han justificado los intentos de reconversión de la flota pesquera. Parejo a esto la acuicultura, tanto en el litoral como en las piscifactorías del interior, se desarrolla con rapidez.

A pesar de la baja rentabilidad y crisis generalizada en el sector, la minería aún tiene cierta importancia. Si comparamos el valor de las extracciones con el resto de España, se puede constatar que, en cuanto a las extracciones metálicas, Andalucía aporta más del 50% de la producción nacional. En su distribución, destaca en primer lugar la provincia de Huelva, donde se genera casi la mitad de las extracciones -Faja Pirítica Ibérica- y, en menor medida, las provincias de Córdoba -carbón de la cuenca del Guadiato-, Sevilla -polimetálicos de Aznalcóllar- y Granada -hierro de Alquife-. En el caso de las rocas industriales (calizas, arcillas y otros materiales utilizados en la construcción) presentan una distribución muy repartida por todo el territorio andaluz.

El sector industrial andaluz ha tenido siempre un escaso peso en la economía y se ha caracterizado por su debilidad. No obstante en valores absolutos la industria aportó en 2007 11.979 millones de Euros y asalarió a más de 290.000 trabajadores. El aporte de producción representa un 9,15%, muy por debajo del 15,08% de la economía española. La situación es más grave si notamos el continuo descenso en los últimos años del peso del sector industrial con respecto a la economía andaluza. Otro dato poco sintomático fue el estancamiento de la industria con respecto al resto nacional, a pesar del ligero aumento del peso de la comunidad en el último lustro, el 8,45% actual está muy por debajo del 9,8% de 1986. Se puede afirmar por lo tanto que no se tiende a una convergencia con el resto de las comunidades en dicho sector.

Al analizar los distintos subsectores de la industria andaluza es más que apreciable la dependencia del sector agroalimentario que supone más del 16% del total de la producción. En una comparativa con la economía española, este subsector agroalimentario es prácticamente el único que tiene cierto peso en la economía nacional con el 16,16%. Muy por detrás se sitúa el sector de fabricación de materiales de transporte que apenas rebasa el 10% de la economía española. Empresas como C.A.S.A, Cruzcampo (Grupo Heineken), Puleva, Domecq, Renault Andalucía o Santana Motor son exponentes de estos dos subsectores. En el sentido contrario es muy sintomático el poco peso de la economía andaluza en sectores tan importantes como el textil o el electrónico en el ámbito nacional.

El bajo nivel tecnológico es otra característica de la industria andaluza, que en gran medida explica su especialización en actividades industriales de transformación de materias primas agrarias y minerales. La gran mayoría de las empresas son de tamaño muy reducido y sólo las empresas de participación pública o de capital extranjero son capaces de desarrollar grandes estructuras empresariales.

El sector terciario o de servicios, tanto en términos de producción como de empleo, ha experimentado en las últimas décadas un crecimiento muy significativo en su participación en la economía. De ser un sector minoritario, ha pasado a ser ampliamente mayoritario en la mayor parte de las economías occidentales.

Este proceso, que se ha denominado terciarización de la economía, se ha manifestado en Andalucía de forma peculiar. De esta forma en 1975 el sector de servicios producía un 51,1% del Valor Añadido Bruto (VAB) andaluz y daba empleo a un 40,8%, mientras que en el año 2007, producía el 67,9% del VAB y el 66,42% de los empleos. Sin embargo este crecimiento del sector terciario se produjo antes que en otras economías desarrolladas y fue independiente del sector industrial.

En Andalucía el desarrollo anacrónico del terciario obedece a dos razones principales: 1. El capital andaluz ante la imposibilidad de competir con la industria de las regiones desarrolladas se ve obligado a emprender actividades de más fácil acceso. 2. La ausencia de un sector industrial que pueda absorber el excedente de mano de obra de la agricultura y el que se crea por la desaparición de una parte del artesanado, conduce a la proliferación de cierto tipo de servicios con una productividad muy baja. Es, por tanto, el papel que la economía andaluza desempeña, dentro del proceso de desarrollo desigual, el que produce como resultado un terciario hipertrofiado e improductivo, que contribuye a reproducir las condiciones del subdesarrollo, obstaculizando la acumulación de capital.

Es la primera comunidad española en cuanto al turismo con casi 30 millones de visitantes anuales, cuyos principales destinos dentro de la comunidad son: la Costa del Sol y Sierra Nevada. La situación de Andalucía, al sur de la Península Ibérica, hace que sea uno de los lugares más cálidos de Europa. Predomina en todo el territorio el clima mediterráneo, que aporta un gran número de horas de sol, lo cual, junto con sus playas, configura las condiciones para el desarrollo turístico de "sol y playa".

El litoral se presenta como el activo más importante desde el punto de vista turístico, aunque también es cierto que es donde su carácter intensivo provoca un mayor impacto ambiental.

Hay una elevada concentración territorial turística, el 75% del total de las pernoctaciones hoteleras de Andalucía se hacen en los municipios del litoral y, como es lógico, es aquí también donde se concentra la mayor oferta de alojamientos turísticos (más del 70% del total de oferta de alojamiento reglado).

La mayor demanda turística se concentra en el mes de agosto, con un 13,26% de las pernoctaciones de todo el año, mientras que el mes de diciembre se reciben menos turistas, un 5,36%.

Su costa está bañada por el Océano Atlántico, al oeste, donde se encuentra la Costa de la Luz (Huelva y Cádiz), y por el Mar Mediterráneo, donde la costa oriental se divide en la Costa del Sol (parte de Cádiz y Málaga), Costa Tropical (Granada y parte de Almería) y la Costa de Almería. Si bien la concesión de galardones privados como las 84 banderas azules que le concedieron en 2004 (66 playas, 18 puertos deportivos) pueden indicar un buen estado de conservación, en cuanto a su sostenibilidad, accesibilidad y calidad, otras organizaciones como Ecologistas en Acción o Greenpeace sin embargo se manifiestan en un sentido contrario.

Junto al turismo de sol y playa también se observa un fuerte crecimiento del turismo de naturaleza y de interior, así como el cultural, el monumental, el deportivo o el de congresos, además, es de valorar positivamente la utilización de recursos más variados para una mejor redistribución de la presión. Una alternativa al sol es la nieve que los turistas encuentran en la estación de esquí de Sierra Nevada.

En cuanto al turismo cultural, la comunidad cuenta con una gran riqueza patrimonial e histórica. Andalucía cuenta con monumentos como la Mezquita de Córdoba (Córdoba), la Alhambra (Granada) o la Giralda (Sevilla). También son destacables las catedrales, castillos o fortalezas, monasterios y cascos históricos de ciudades monumentales, como las declaradas Patrimonio Mundial de Úbeda y Baeza (Jaén).

Cada una de las provincias, muestran una gran variedad de estilos arquitectónicos (desde arquitectura islámica a renacentista pasando por la barroca). Otro de los atractivos culturales es el de los Lugares colombinos (Palos de la Frontera, La Rábida y Moguer) en Huelva, lugares especialmente ligados al primer viaje de Colón que tuvo como resultado el descubrimiento de América. En lo referente al turismo arqueológico, Andalucía cuenta con conjuntos arqueológicos de gran interés, como Itálica, ciudad romana de donde eran originarios los emperadores Trajano y Adriano, Baelo Claudia o Medina Azahara, ciudad-palacio mandada construir por el califa cordobés Abderramán III, en los que aún siendo mucho lo visitable, la proporción de lo ya excavado respecto al total de los yacimientos es mínima.

Por otra parte, Andalucía vio nacer a grandes pintores, como Picasso (Málaga), o Murillo y Velázquez (Sevilla), circunstancia importante también desde el punto de vista turístico, pues a raíz de ella se han creado instituciones como la Fundación Picasso en Málaga o el mismo Museo Picasso, así como el Museo Casa de Murillo en Sevilla, destinadas a dar a conocer a estos artistas. Además cuenta con una oferta de museos repartidos por toda su geografía, que muestran no solo pinturas, sino además restos arqueológicos y piezas de orfebrería, cerámica, alfarería, trabajos artísticos que tratan de mostrar las tradiciones y artesanías típicas de la región.

El Consejo de Gobierno declaró Municipios Turísticos, en el año 2005, a Cazorla (Jaén), Nerja (Málaga) y Roquetas de Mar (Almería); por lo que, junto con Benalmádena (Málaga), Santiponce (Sevilla) y Ronda (Málaga), en 2008 seis municipios dentro de la Comunidad Autónoma Andaluza cuentan con este distintivo.

En Andalucía, están representados mediante delegaciones los medios de comunicación internacionales, nacionales o autonómicos, ya sea mediante agencias o mediante delegaciones propias de cada medio.

Pero en el campo de la comunicación destaca la empresa pública Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), compuesta en la actualidad por dos cadenas de televisión autonómicas, Canal Sur y Canal Sur 2, y por cuatro cadenas de radio, Canal Sur Radio, Canal Fiesta Radio, Radio Andalucía Información y Canal Flamenco Radio, además de varias señales digitales y canales que se emiten mediante plataformas digitales.

La prensa se encuentra bastante atomizada. Los grupos editoriales suelen lanzar una cabecera para cada capital provincial, comarca o ciudad importante. De este modo no es extraño observar como de un mismo diario se suelen encontrar diversas versiones con mucho contenido en común, que suelen diferenciarse en su cabecera y en la información local que exponen. También se ha hecho bastante popular la prensa gratuita que suele distribuirse con idéntico patrón.

No hay ningún periódico andaluz distribuido globalmente en todo el territorio autonómico. En la zona oriental se distribuye el Diario Ideal, con ediciones en las provincias de Almería, Granada y Jaén. Los intentos que han existido de crear un periódico global autonómico no han prosperado (el último de ellos fue el Diario de Andalucía). La prensa estatal incluye secciones o ediciones específicas de Andalucía (El País, El Mundo, ABC, etc). El Grupo Joly es reseñable por el número de periódicos que edita y por tener domicilio y capital íntegramente andaluces.

Los particulares condicionantes históricos y geográficos del espacio andaluz, así como los complejos flujos de población, han propiciado la conformación de la cultura andaluza. Por Andalucía han pasado diferentes pueblos y civilizaciones que con el tiempo han ido conformando una identidad cultural particular. Estos pueblos, algunos muy diferentes entre sí, han ido dejando una impronta lentamente asentada entre los habitantes. La llegada de los primeros comerciantes orientales en la Edad Antigua, la romanización, la extensa etapa islámica y la cristianización han ido conformando la identidad andaluza, que ya en el siglo XIX estaba perfectamente definida y ampliamente difundida a través del costumbrismo andaluz.

En esa época clásica de la cultura andaluza, ésta se convirtió en gran medida en la cultura española por antonomasia, en parte gracias a la visión de los viajeros románticos, que encontraron en Andalucía la idiosincrasia más castiza de España, por ser la más exótica desde el punto de vista de un extranjero.

Durante todo el siglo XIX, España ha vivido sometida a la influencia hegemónica de Andalucía. Empieza aquella centuria con las Cortes de Cádiz; termina con el asesinato de Cánovas del Castillo, malagueño, y la exaltación de Silvela, no menos malagueño. Las ideas dominantes son de acento andaluz. Se pinta Andalucía -un terrado, unos tiestos, cielo azul. Se lee a los escritores meridionales. Se habla a toda hora de la "tierra de María Santísima". El ladrón de Sierra Morena y el contrabandista son héroes nacionales. España entera siente justificada su existencia por el honor de incluir en sus flancos el trozo andaluz del planeta. Hacia 1900, como tantas otras cosas, cambia ésta. El Norte se incorpora.

Andalucía ha sido siempre cuna de grandes artistas. Sobresalen los pintores Velázquez, Murillo, Valdés Leal, y los escultores Martínez Montañés y Alonso Cano. De tiempos más recientes son conocidos en todo el mundo los pintores Vázquez Díaz y Pablo Picasso. El compositor gaditano Manuel de Falla incorporó a sus obras melodías típicas andaluzas, así como el sevillano Joaquín Turina. Destaca también el cantaor Camarón de la Isla, nacido en San Fernando (Cádiz).

Del Neolítico se conservan importantes ejemplos de megalitismo, como el dolmen de Menga y el de Viera. Los primeros ejemplos de urbanismo datan de la Edad de Bronce en Los Millares y El Argar.

De la Edad Antigua tienen especial importancia el Yacimiento arqueológico de Doña Blanca, la ciudad fenicia más antigua de la Península Ibérica, y las ruinas de Itálica.

A la arquitectura hispanoárabe o andalusí pertenecen algunos de los edificios más representativos de Andalucía como la Alhambra, la Mezquita de Córdoba y la Giralda. La arquitectura andalusí, como la romana anteriormente, influyó de manera notable en la arquitectura posterior, especialmente en la arquitectura mudéjar, cuyos principales ejemplos son los Reales Alcázares de Sevilla y las iglesias parroquiales del reino de Córdoba y Sevilla, que combinan elementos de raigambre andalusí con otros propios de la arquitectura románica y gótica. Posteriormente la Catedral de Sevilla, el templo gótico más grande del mundo, marcó la pauta para la construcción de otros edificios de su reino, como la Parroquia de San Miguel de Jerez, la Prioral del Puerto de Santa María y Las Covachas de Sanlúcar de Barrameda. En Granada son fundamentales la Capilla Real y la Catedral, de planta gótica y cuerpo renacentista.

La arquitectura renacentista tuvo uno de sus principales focos en el reino de Jaén, con la construcción de su catedral por parte de Andrés de Vandelvira, que servirá de modelo para la Catedral de Málaga y la de Guadix, y con los conjuntos monumentales de las ciudades de Úbeda y Baeza, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sevilla y su reino también fueron importantes focos de la arquitectura renacentista, como demuestran el Ayuntamiento de Sevilla, el Hospital de las Cinco Llagas o la Cartuja de Jerez de la Frontera. El Palacio de Carlos V en Granada tiene una importancia singular por su purismo italianizante.

Del Barroco se conservan edificios como el Palacio de San Telmo de Sevilla y la Cartuja de Granada. Del Academicismo, la Fábrica de Tabaco de Sevilla y del Neoclasicismo los edificios del núcleo gaditano, como el Ayuntamiento de Cádiz, la Cárcel Real y la Santa Cueva.

Dentro del estilo historicista propio de los siglos XIX y XX, destaca el conjunto arquitectónico de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, donde destaca la Plaza de España, de aire neomudéjar, denominado regionalismo historicista. Asimismo se conserva un importante patrimonio industrial, relacionado con diversas actividades económicas.

La arquitectura tradicional tiene un marcado carácter mediterráneo que hunde sus raíces en la arquitectura romana y árabe y que está fuertemente condicionada por el clima. Las viviendas tradicionales urbanas suelen construirse adosadas unas a otras para aislarlas de las altas temperaturas exteriores. Predominan los muros sólidos encalados sobre los vanos para evitar la insolación excesiva del interior. En función de la climatología y de la tradición de cada zona, las cubiertas de las casas pueden ser aterrazadas, formando azoteas, o tejados a varias aguas construidos con tejas árabes. Uno de los elementos más característicos es el patio interior. Entre los patios andaluces son célebres los cordobeses. En las viviendas suelen utilizarse las rejas de hierro forjado y los azulejos como elementos decorativos. Las plantas, flores y el agua, son parte fundamental de la arquitectura tradicional andaluza, tanto suntuaria como popular. Más allá de estos elementos generalizados, existen tipologías arquitectónicas singulares, como la arquitectura alpujarreña y las cuevas de la Hoya de Guadix y del Sacromonte o la arquitectura tradicional del Marquesado de Zenete, entre otras.

En el ámbito de la arquitectura rural destacan las casas o caseríos de labor, como son los cortijos, haciendas y alquerías.

Los relieves íberos de Osuna, la Dama de Baza, el León de Bujalance, los sarcófagos fenicios de Cádiz y las piezas de escultura romana provenientes de ciudades béticas como Itálica, dan testimonio del cultivo de la escultura en Andalucía desde la Antigüedad. Del tiempo de Al-Ándalus apenas se conservan esculturas dignas de mención, pues el Islam es una civilización mayoritariamente iconoclasta, siendo una destacada excepción los leones de la Alhambra y del Maristán de Granada.

Durante la Edad Moderna el papel fundamental lo desempeñaron la Escuela sevillana de escultura y la granadina, con autores como Mercadante de Bretaña, Pedro Millán, Juan Martínez Montañés, Pedro Roldán, José de Arce, Jerónimo Balbás, Alonso Cano y Pedro de Mena. Ambas escuelas se dedicaron principalmente al arte religioso con la creación de imágenes religiosas y retablos realizados mayoritariamente en madera.

La escultura de temática no religiosa existió en Andalucía desde antiguo, como demuestran los mármoles renacentistas de la Casa de Pilatos y las esculturas mitológicas de Diego de Pesquera. Sin embargo no comenzó a generalizarse hasta el siglo XIX, con autores como Antonio Susillo.

En la historia de la pintura en Andalucía tienen un papel fundamental la Escuela granadina y la Escuela sevillana. Esta última es una de las grandes escuelas pictóricas españolas y europeas, que tuvo una larga trayectoria que va desde el siglo XV al XIX y que aportó a la Historia del Arte importantes creadores como Zurbarán, Velázquez y Murillo así como teóricos del arte como Francisco Pacheco. El Museo de Bellas Artes de Sevilla, considerada la segunda pinacoteca más importante de España, es fundamental para conocer la larga historia del arte pictórico sevillano.

Dada su temática, merece una mención especial la pintura costumbrista andaluza, desarrollada a partir del Romanticismo por autores como Manuel Barrón, José García Ramos, Gonzalo Bilbao y Julio Romero de Torres y que está muy bien representada en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

En el contexto de la pintura contemporánea es fundamental la figura del pintor malagueño Picasso, cuya obra está ampliamente representada en el Museo Picasso de Málaga.

El peso de Andalucía en la historia de la literatura en castellano es muy grande. En 1492 Antonio de Nebrija publicó su célebre Gramática castellana, la primera de una lengua vulgar que se escribió en Europa. En 1528 Francisco Delicado escribió la Lozana andaluza, novela en la órbita de La Celestina, mientras que el sevillano Mateo Alemán escribió Guzmán de Alfarache, la primera novela picaresca de autor conocido.

Asimismo tuvo especial importancia la escuela literaria humanista sevillana con autores como Juan de Mal Lara, Fernando de Herrera, Gutierre de Cetina, Luis Barahona de Soto, Juan de la Cueva, Gonzalo Argote de Molina y Rodrigo Caro, entre otros. Dentro del culteranismo de la poesía barroca del Siglo de Oro el cordobés Luis de Góngora fue el máximo exponente.

El Romanticismo literario en España tuvo uno de sus polos fundamentales en Andalucía, con autores como el Duque de Rivas, José Cadalso y Bécquer. El costumbrismo andaluz tiene una de sus máximas expresiones en las Escenas andaluzas de Serafín Estébanez Calderón y en las obras de Pedro Antonio de Alarcón.

A caballo entre el siglo XIX y el XX destacan los escritores andaluces Ángel Ganivet, Manuel Gómez Moreno, Manuel y Antonio Machado y Francisco Villaespesa, tradicionalmente encuadrados en la llamada Generación del 98. Dentro de ella, los Hermanos Álvarez Quintero como fieles retratistas de la idiosincrasia andaluza en sus entremeses, en que sus personajes usan frecuentemente el dialecto andaluz. Especialmente relevante fue el moguerreño Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, personalidad singular y trascendental dentro de la poesía española de todos los tiempos.

Gran parte de los miembros de la Generación del 27, verdadera Edad de Plata de la cultura española, reunida en torno al homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla, fueron andaluces, como Federico García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y Vicente Aleixandre, quien recibiera el Premio Nobel en 1977.

Asimismo existen varios personajes literarios del ambiente andaluz convertidos en auténticos arquetipos de la literatura universal como Carmen, la gitana de Prosper Merimée, Fígaro, El barbero de Sevilla de Pierre-Augustin de Beaumarchais y Don Juan, El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina.

Como en la mayoría de España, el principal vehículo de la lírica popular andaluza es el romance, aunque también existen estrofas propias de Andalucía como la soleá o la soleariya. Los romances, las nanas, los pregones, las retahílas, las canciones de labor, entre otras muchas, son muy abundantes.

Capítulo aparte merece la literatura hispanoárabe en dialecto andalusí, con autores nacidos en el actual territorio andaluz, como Ibn Hazm, Ibn Zaydun, Ibn Quzman, Abentofail, Al-Mutamid, Ibn al-Jatib, Ibn al-Yayyab e Ibn Zamrak.

Entre los filósofos y pensadores nacidos en Andalucía destacan Séneca, Maimónides, Averroes, Fernán Pérez de Oliva, Sebastián Fox Morcillo, Ángel Ganivet, Francisco Giner de los Ríos y María Zambrano.

Se conoce como música andaluza, no sólo a la música tradicional propia de Andalucía, sino a un tipo de música específico, tanto de género popular como culto, definido por unas características propias en el ámbito métrico, melódico y armónico. Por ello, puede hablarse con propiedad de música andaluza compuesta por compositores no andaluces. En el ámbito de la musicología, a esta tendencia suele llamársele Andalucismo musical.

El flamenco es un género de música y danza que se originó y desarrolló en Andalucía a partir del siglo XVIII, que tiene como base la música y la danza andaluza y en cuyo desarrollo han influido notablemente los andaluces de etnia gitana. El cante, el toque y el baile son las principales facetas del flamenco el cual se ha convertido en uno de los principales referentes de la cultura andaluza y española en todo el mundo.

Fundamentales en la historia de la música en Andalucía son los compositores Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero, Francisco Correa de Arauxo, Manuel García, Manuel de Falla, Joaquín Turina, Manuel Castillo y el guitarrista Andrés Segovia, padre de la guitarra clásica moderna.

Contemporáneamente cabe hacer mención a grandes artistas folclóricos de la copla, y el cante hondo, como Rocío Jurado, Lola Flores (reconocida por su temperamento y personalidad artística como La Faraona), Juanito Valderrama y el revolucionario Camarón de la isla. Considerado por gran parte de la crítica especializada como uno de los mejores cantaores de la historia.

En ámbitos de música moderna destaca en el campo del Rock andaluz, los grupos Triana, y Medina Azahara. El dúo nazareno "Los del Río" se hizo mundialmente popular con su tema Macarena, el cual se escuchó en la final de la Superbowl estadounidense, y que fue utilizado como música de campaña electoral por el Partido Demócrata de los Estados Unidos. También cabe destacar al cantautor y poeta Joaquín Sabina, a Isabel Pantoja, y a Rosa López, la cual representó a España en el festival de Eurovisión en el 2002 y a David Bisbal.

La Historia del Cine en Andalucía ha estado reducida históricamente al uso del arquetipo de lo andaluz (el flamenco, las corridas de toros, la religión, los bandoleros, el típico señorito andaluz, los emigrantes o la imagen del andaluz gracioso y vago), que se explotó sobremanera especialmente durante las décadas del 1940 al 1960 y que terminó consolidando en gran medida la imagen tópica de Andalucía. Por otro lado, la provincia de Almería fue el plató de legendarias películas western, donde productores estadounidenses e italianos encontraron un escenario idóneo para sus creaciones, que constituyeron la única actividad cinematográfica de relevancia hasta la llegada de la democracia.

Sin embargo, el cine andaluz hunde sus raíces en los principios del siglo XX, con José Val del Omar como referente y actualmente vive una etapa floreciente con directores como Antonio Cuadri (El corazón de la tierra), Chus Gutiérrez (Poniente), Chiqui Carabante (Carlos contra el mundo), Alberto Rodríguez (7 Vírgenes), Antonio Banderas (El camino de los ingleses) o Benito Zambrano (Solas), respaldados por la crítica nacional e internacional.

En el año 2007 se realizaron en Andalucía más de mil rodajes. Aunque el cine es el género más emblemático, desde el punto de vista industrial los rodajes de publicidad y televisión son los que permiten considerar a la industria audiovisual como un sector creciente de la economía andaluza.

La Filmoteca de Andalucía, con sede en Córdoba, es el órgano público encargado de la investigación, recopilación y difusión del patrimonio cinematográfico andaluz, actividad esta última, a la que también contribuyen significativamente festivales anuales como: el Festival de Cine Español de Málaga, el Festival Internacional de Cortometrajes Almería en Corto, el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, la Muestra Cinematográfica del Atlántico Alcances de Cádiz o el Festival Internacional de Cine Inédito de Islantilla.

En Andalucía se habla mayoritariamente el dialecto andaluz o modalidad lingüística andaluza, una forma de hablar el castellano. El habla andaluza es de gran riqueza y variedad. Conserva muchas palabras árabes y de otras lenguas. No está unificado y presenta una gran diversidad interna de rasgos característicos, que no tienen una distribución geográfica homogénea. Las isoglosas que marcan los límites entre los fenómenos lingüísticos característicos del andaluz, se solapan formando un entramado de fronteras divergentes que no permiten establecer límites claros entre ellos, y que hacen del andaluz una unidad dialectal variada.

La tierra que hoy conocemos como Andalucía fue escenario de algunos mitos, que varias culturas de la cuenca mediterránea tuvieron en común a lo largo de la historia. Con la colonización fenicia se extendió el culto a Baal y Melkart, que perduró en época romana bajo el nombre de Hércules, fundador mítico de las ciudades de Cádiz y Sevilla, entre otras. Testimonio de la importancia que la adoración a Hércules tuvo en tierras andaluzas fue el célebre Templo de Hércules Gaditano, en el que estaban representados sus doce trabajos, el décimo de los cuales se sitúa tradicionalmente en la actual Andalucía. Se trata del robo de los bueyes de Gerión, personaje que suele considerarse uno de los reyes míticos de Tartessos. Las columnas de Hércules, identificadas mayoritariamente con Calpe y con Abila se han considerado tradicionalmente un monumento o recuerdo de esta hazaña de Hércules. Asimismo la vía romana que unía Gades con Roma recibía el sobrenombre de Vía Heraclea, por suponerse que fue el camino de vuelta de Hércules tras el robo del rebaño de bueyes de Gerión. Actualmente el escudo de Andalucía muestra la figura de Hércules entre dos leones.

La principal característica de la religiosidad popular es su tradicional devoción a la Virgen María, que hace que Andalucía se conozca como «la tierra de María Santísima». Otro aspecto fundamental son las procesiones de Semana Santa en las que se reúnen miles de nazarenos y se cantan saetas, también son importantes las romerías, como la de la Virgen de la Cabeza y la Romería del Rocío.

La importancia de la tauromaquia en Andalucía data desde los siglos XV y XVI, período en que la región encabezó la crianza del toro de lidia. En la actualidad es una de las comunidades autónomas con mayor protagonismo taurino de España contando con 227 fincas de ganado que ocupan una extensión de 146.917 hectáreas. En el año 2000, la comunidad andaluza celebró 1.139 espectáculos taurinos a lo largo de 100 plazas de toros que contiene la región. La Junta de Andalucía, cuenta con un programa llamado Rutas de Andalucía taurina.

Arte y costumbre popular tienen un escenario de encuentro en las famosas ferias andaluzas. Entre las más famosas están la feria de Abril de Sevilla -extendida a Madrid y Barcelona por el gran número de inmigrantes andaluces-, la Feria de Agosto en Málaga, la Feria del Caballo de Jerez, el Corpus Christi en Granada, la Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, las Fiestas Colombinas de Huelva, la Feria de la Virgen del Mar de Almería o la Feria de San Lucas, entre otras muchas.

Los festejos de índole religioso tienen una honda tradición andaluza y un gran fervor popular. Destacan la celebración de la Semana Santa en las distintas localidades, la Romería de El Rocío en la pequeña localidad almonteña del Rocio -llega a tener un millón de visitantes durante la romería- o la Romería de Nuestra Señora de la Cabeza de Andújar en el mes de abril.

Otros festejos de gran tradición y proyección son los carnavales de Cádiz, las Cruces de Mayo de Granada o las de Córdoba, que se mezclan con el concurso de patios cordobeses.

La gastronomía tradicional de Andalucía es muy variada. Aunque se aprecian diferencias entre la cocina de la zona litoral y la del interior, forma parte de la dieta mediterránea, basada en el aceite de oliva, los cereales, las legumbres, la verdura, el pescado, los frutos secos y la carne; además de una gran tradición en el consumo de vino.

El pescaíto frito y el marisco están muy extendidos por la zona litoral y por el interior bajo su influencia. Destacando el atún rojo en las zonas almadraberas del Golfo de Cádiz, el langostino de Sanlúcar, la gamba blanca de Huelva y el chanquete malagueño, cuya pesca está prohibida debido a la utilización de artes tupidas que atrapan ejemplares inmaduros de otras especies.

El jamón curado se produce en las zonas serranas de Sierra Morena y Sierra Nevada, como el jamón de la Sierra de Huelva, el de Los Pedroches, el de Trevélez. Las tres son denominaciones de origen y tienen una contrastada calidad. En el caso de los jamones de Huelva y de los Pedroches, son de cerdo ibérico y el caso de Trevélez es de cerdo blanco, sin embargo su curado en el microclima de la cara norte de Sierra Nevada le proporciona una calidad excepcional. Asimismo el plato alpujarreño destaca como una de las especialidades serranas más conocidas.

La repostería muestra gran influencia de la cocina andalusí con el uso de almendras y de miel, siendo muy conocidos los dulces navideños elaborados en los conventos de clausura femeninos: los mantecados, polvorones, pestiños, alfajores, yemas, así como los churros o tejeringos, las bizcotelas merengadas y los amarguillos.

En cuanto a los platos elaborados a base de cereales, en Andalucía Oriental están muy extendidas las migas de harina, más próximas a las gachas manchegas que a las migas propiamente dichas. En Andalucía Occidental, sin embargo, son las poleás las que ocupan su lugar.

Las hortalizas son la base de platos como la alboronía y la pipirrana o piriñaca. Especialmente características las sopas frías y calientes elaboradas a base de aceite, vinagre, ajo, pan, tomate y pimiento, como el gazpacho, el salmorejo, la porra antequerana, el ajo caliente, la sopa campera o, prescindiendo del tomate y empleando almendras -ajoblanco-.

En la gastronomía andaluza el vino tiene un lugar privilegiado en la mesa. El cultivo de la vid y la elaboración de vino ha gozado de gran prestigio y fama en todo el mundo. Tradicionalmente, los vinos más característicos han sido los generosos y los dulces, elaborados mediante procesos de criaderas y soleras. Son generosos en alcohol pero también delicados. Su enorme diversidad, dentro de un estilo propio, es una de las características actuales en su producción: finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado, dulces y moscateles, entre otros.

La mayoría de los vinos de Andalucía están amparados por alguna de las seis denominaciones de origen, aunque también existen otros vinos históricos no amparados bajo denominación de origen o indicación geográfica alguna, como son la Tintilla de Rota, el Pajarete y el Moscatel de Chipiona.

En la vestimenta tradicional de Andalucía del siglo XVIII tuvo una gran influencia la corriente del majismo -dentro del casticismo, gracias al prototipo del majo y la maja asociados a una indumentaria particular, junto con el bandolero andaluz y el atuendo de las mujeres gitanas.

El Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla recoge gran parte de la historia de la indumentaria andaluza, destacando los distintos tipos de sombrero como el cordobés, el calañés, el de catite o el pavero-, así como el traje corto o el de flamenca.

En la artesanía andaluza tienen una gran tradición la azulejería y alicatado, el cordobán, la jarapa, la taracea, la cerámica -Jaén, Granada y Almería-, los encajes de Granada y Huelva, los bordados del Andévalo, la artesanía del hierro, los trabajos en madera o la cestería de mimbre, en muchos casos herencia del largo período de poder musulmán en el territorio andaluz.

El arte ecuestre andaluz, institucionalizado en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre ha adquirido un gran prestigio en el exterior gracias a la belleza plástica del caballo andaluz manifestada en espectáculos artísticos de gran acogida: Cómo bailan los caballos andaluces.

El deporte andaluz está marcado, como el resto de España, por el predominio del fútbol sobre cualquier otra modalidad deportiva. Este deporte fue introducido en España por ciudadanos de origen anglosajón que trabajaban en empresas mineras de la provincia de Huelva y que rápidamente difundieron el deporte entre la población local. El Recreativo de Huelva es considerado el club decano de España gracias a su fundación en 1889.

En la Primera División Española de Fútbol militan en la actualidad cinco equipos: Real Club Recreativo de Huelva, UD Almería, Sevilla Fútbol Club, Real Betis Balompié y Málaga CF. Por palmarés, dimensión mediática y masa social que movilizan, destacan los dos clubs sevillanos, que disputan el derby Betis-Sevilla, de repercusión nacional. Ambos equipos son los únicos que han logrado conquistar trofeos a nivel nacional y en el caso del Sevilla C.F. a nivel internacional.

El baloncesto, en las dos últimas décadas, ha empezado a tener una mayor repercusión en Andalucía. La participación de equipos de primer nivel en la liga ACB ha sido fundamental para que el deporte de la canasta gane adeptos. En la temporada 2005/06 después de los subcampeonatos el Unicaja Málaga y el Cajasol, consiguieron la primera liga nacional para Andalucía. En la actualidad, junto al C.B. Granada, son los tres equipos andaluces que forman parte de la liga ACB.

A diferencia del baloncesto, el balonmano andaluz no acaba de despegar debido a la falta de equipos que luchen por títulos. En la actualidad, dos equipos representan a la comunidad en la Liga Asobal, máxima categoría del balonmano nacional: Balonmano Antequera y el Keymare Almería, muy lejos aún de tener la misma repercusión mediática de otros deportes y de optar a títulos a máximo nivel nacional.

El tenis de mesa, a nivel de títulos conseguidos, es el deporte donde la región juega un mayor papel a nivel nacional. Hay dos equipos; el Cajasur Priego TM y el Caja Granada TM, máximo exponente y representante de este deporte en España. El club granadino ha ganado más de 20 ligas (casi todas consecutivas) y 14 Copas del Rey (también consecutivas). El enfrentamiento entre ambos es el más importante del país en este deporte ya que éstos son los dominadores de la Liga ENEBÉ en los últimos años.

La Selección Andaluza de Fútbol no juega partidos de competición oficial, aunque ha jugado varios partidos amistosos con diferentes países, en los últimos años coincidiendo con el parón liguero en Navidad. No goza de un seguimiento masivo, debido a lo esporádicos de estos partidos amistosos y a su falta de participación en competición oficial alguna.

En cuento al deporte olímpico, Andalucía ha estado representada en 16 ediciones de los Juegos tanto de verano como de invierno celebrando 220 participaciones. Leopoldo Sáinz de la Maza fue el primer andaluz en participar y en conseguir una medalla (plata en polo, Amberes 1920) en unos Juegos Olímpicos.

En total se han logrado para Andalucía 6 medallas de oro, 11 de plata y 2 de bronce. Entre los más laureados destacan el púgil cordobés Rafael Lozano (1 medalla de bronce -Atlanta 1996- y otra de plata -Sídney 2000-), la regatista malagueña de adopción Theresa Zabell (dos medallas de oro -Barcelona 1992 y Atlanta 1996-), el tenista granadino Manuel Orantes (dos medallas -en México 1968, el tenis aun era deporte de exhibición-), los jinetes jerezanos Ignacio Rambla y Rafael Soto (plata en doma -Atenas 2004-) y el marchador accitano Paquillo Fernández -plata en Atenas 2004-.

Los andaluces con más participaciones en los Juegos Olímpicos son la nadadora malagueña María Peláez -cinco participaciones-, la esquiadora granadina María José Rienda, el jinete sevillano Luis Astolfi -cuatro veces- y el remero sevillano Fernando Climent -cuatro veces y plata en Los Ángeles 1984-.

Además, Sevilla ha sido precandidata en varias ocasiones para la organización de los JJ.OO. de verano y Granada en la de los JJ.OO de invierno.

Entre los deportes más minoritarios destaca Tarifa como centro de relevancia mundial en competiciones y desarrollo de surf, kitesurf y windsurf. También cabe mencionar otros deportes como el golf en las zonas costeras o la hípica en el interior.

Andalucía también presenta un amplio bagaje en la organización de grandes eventos deportivos. Entre los más destacados están el Campeonato Mundial de Atletismo de Sevilla en 1999, los Juegos Mediterráneos de Almería en 2005 o el Campeonato Mundial de Esquí Alpino de Sierra Nevada (Granada) en 1996, entre otras. Es destacable también la organización anual de eventos como la Vuelta ciclista a Andalucía o el Torneo Internacional de Ajedrez Ciudad de Linares.

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Antequera

Antequera (España )

Antequera es un municipio perteneciente a la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía (España). Es el centro de la comarca que lleva su nombre y la cabeza del Partido Judicial homónimo.

En el año 2008 contaba con 45.037 habitantes y su término municipal tiene una superficie de 814 km² y una densidad de 55,33 hab/km² y se encuentra situado a una altitud media de 575 msnm. Por su población Antequera es el primer municipio del interior de la provincia y el mayor en cuanto a superficie, siendo además el quinto más grande de España.

Antequera se encuentra en un enclave geográfico estratégico, por estar situado en el centro de Andalucía, donde confluyen las principales vías que comunican Málaga con Córdoba y Granada con Sevilla, las cuatro mayores ciudades de la comunidad autónoma. La ciudad se encuentra a 45 kilómetros de Málaga y a 115 de Córdoba, ciudades con las que está comunicada por tren de alta velocidad, y a 160 de Sevilla y a 102 de Granada, con las que estará comunicada por AVE en los próximos años, una vez terminado el Eje Ferroviario Transversal.

Por su situación estratégica de comunicaciones, con cuatro aeropuertos situados una hora aproximada de distancia y en la vía ferroviaria del Puerto de Algeciras, Antequera está acaparando significantes inversiones en infraestructura logística, como la construcción de un nuevo parque empresarial y el Centro Logístico de Andalucía. Además, la Vega de Antequera, regada por el río Guadalhorce, es una zona agrícola fértil que proporciona cereales, aceite y hortalizas en abundancia.

Antequera fue uno de los centros ligados a los inicios del nacionalismo andaluz, donde se redactó la Constitución Federal de Antequera y se acordó el llamado Pacto Autonómico de Antequera en 1978, que condujo a la consecución de la autonomía para Andalucía. Es antigua ambición de esta ciudad ser sede del gobierno andaluz, votación que perdió en su día en favor de Sevilla.

La mayor parte del territorio del término municipal de Antequera se extiende sobre una llanura del Surco Intrabético denominada Hoya o Depresión de Antequera. El límite sur lo forma la Cordillera Antequerana, cadena montañosa de la Cordillera Penibética formada por varias sierras, entre las que se encuentra El Torcal, que separan al municipio del Valle del Guadalhorce y los Montes de Málaga. El límite norte presenta un relieve más suave, formado por las estribaciones de la Subbética. La ciudad de Antequera propiamente dicha se sitúa a unos 575 msnm, en la ladera de una pequeña colina, al norte de la cual se extiende la llanura de la depresión.

El clima en Antequera es muy variado. Según las medias anuales, la temperatura ronda en torno a los 15°C. Hay 2.700 h de sol y 551 L/m² en las precipitaciones. En invierno la temperatura desciende hasta los -3ºC y puntualmente hasta los - 10ºC. No son raras las nevadas. El verano, por su parte, es tórrido.

El Paraje Natural El Torcal de Antequera cuenta con la calificación de Paraje Natural desde el 18 de julio de 1989, con lo cual se dota a la zona de una protección especial para sus importantes valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje. El Torcal encierra en su reducida extensión (11,7 km² dentro del Paraje) una de las muestras más impresionantes de paisaje cárstico de toda Europa. Geomorfológicamente, comprende cuatro zonas bien diferenciadas: Sierra Pelada, Torcal Alto, Torcal Bajo, Tajos y Laderas.

El Nacimiento del Río de la Villa: se encuentra a las faldas del paraje del Torcal y se extiende al borde de la carretera comarcal 331, a tan sólo seis kilómetros de la ciudad. Este es un lugar importante porque en él brota de forma natural el agua que abastece a Antequera. Además, en la actualidad se utiliza como zona recreativa municipal y cuenta con un camping y un lago artificial.

La población es de 45.037 habitantes, según el padrón del INE de enero de 2009, siendo el noveno municipio de la provincia de Málaga por población. La densidad de población es de 54,73 hab/km². La zona más poblada de la localidad es el casco antiguo; el centro de la ciudad. El resto de la población se concentra principalmente en las 12 pedanías de Antequera: Bobadilla Estación y Pueblo, Cañadas de Pareja, Cartaojal, Colonia de Santa Ana, La Higuera, La Joya, Las Lagunillas, Los Llanos de Antequera, Los Nogales, Puerto del Barco y la Entidad Local Autónoma de Villanueva de Cauche.

La fundación de Antequera va ligada a la aparición del municipio romano de Antikaria donde existió el único Colegio de Pontífices de los Césares que hubo en España. Los restos de civilizaciones anteriores se hallan en la arqueología prehistórica y se manifiestan en poblados cuya datación oscila entre 2000 y 2500 años adC, aunque otras opiniones los datan en unos 4000 años. Los principales testigos de esta época son los dólmenes de Menga, Viera, El Romeral y El Alcaide, los tres primeros próximos a la ciudad y el último cercano a Villanueva de Algaidas, considerados el mejor conjunto dolménico de España y cuyo principal exponente es el dolmen de Menga verdadero hito del megalitismo peninsular.

El vacío de datos entre los grandes complejos de la prehistoria y el gran legado romanos, no es indicativo para ignorar posibles asentamientos de íberos, tartesios, fenicios y cartagineses, los primeros de presencia hipotética pero no desdeñable, sin embargo, la de los cartagineses queda patente en barros y sepulcros hallados en Cerro León, del término de Antequera, que sería la Osqua que en dicho cerro existió y que fue teatro de una batalla entre Asdrúbal y las legiones romanas.

En la época romana, el pueblo aprobó rápidamente la cultura romana y la lengua latina, y la transición a la dominación romana fue en gran medida pacífica. En virtud de los romanos, la ciudad siguió siendo un importante centro comercial, sobre todo conocida por la calidad de su aceite de oliva. Los baños romanos excavados se sitúan en la parte suroeste de la ciudad. Cabe resaltar el Efebo de Antequera, escultura significativa de la ciudad.

Los germanos destruyeron, junto con Antikaria, Singilia, Nescania, Osqua y Aratispi, dejándolas arrasadas, aunque Singilia siguió habitable, como lo prueba su necrópolis en uno de cuyos sarcófagos de plomo se encontró una moneda de oro de Witerico (603-610). Lo mismo sucede con Antikaria, en la cual entraron las tropas árabes mandadas por Abdelazis-Ben-Muza-Ben-Noseir, tras el tratado que celebró en Orihuela con el monarca godo Todmir o Teodomiro. Durante la dominación árabe se la conoció como Medina Antakira. La ciudad tenía en ese momento una población aproximada de 2600, se convirtió en una de las ciudades de las restantes del Reino Nazarí de Granada y una importante ciudad fronteriza. Para defenderse de las tropas católicas se construyó la Alcazaba de Antequera, siendo su torre más importante la del homenaje.

Desde mediados del siglo XIII, una vez conquistadas Sevilla y Jaén, es cuando Antakira comenzó a tener importancia como fortaleza militar fronteriza. Los monarcas castellanos comprendieron su condición de llave del reino de Granada y como tal intentaron conquistarla en distintos momentos. La importancia que en Castilla se atribuía a la conquista de la ciudad, se evidencia por el hecho de que asumiera personalmente su realización el propio regente Fernando, que gobernaba en nombre de su sobrino Juan II y que ha pasado a la historia con el sobrenombre del de Antequera. Después de la conquista, fue declarada ciudad por una real cédula de 9 de noviembre de 1441. Fue, durante toda la conquista castellana, centro neurálgico y fronterizo de choque, punto de partida para conquistas posteriores, como por ejemplo las de Álora y Casarabonela y sobre todo plataforma de expediciones contra el reino de Granada. En 1466, el Rey Enrique IV concede el título de 'muy noble' a la ciudad de Antequera por los heroicos servicios prestados por sus moradores.

A partir de la conquista de Granada en 1492 la ciudad comienza a transformarse y realizar su expansión fuera de las murallas, aumentando su población en muy poco tiempo hasta cerca de 15000 habitantes, al calor de sus fértiles tierras y a la ausencia de enemigos.

Después de la reconquista, la ciudad siguió siendo un importante ciudad comercial, debido a su ubicación, su floreciente agricultura y a la labor de sus artesanos, todos los que contribuyen en el crecimiento cultural de la ciudad, la ciudad se empezó a llamar a principios del Siglo XVI "El corazón de Andalucía".

Pero va a ser durante los siglos XVI y XVII cuando la ciudad realiza el mayor crecimiento demográfico llegando a ser una de las ciudades comerciales más importantes de Andalucía, debido principalmente a su ubicación como encrucijada de dos de las principales rutas comerciales: Sevilla-Granada y Málaga-Córdoba. En éstos siglos fallecieron Pedro Espinosa, Cristobalina Fernández de Alarcón y Luis Martín de Plaza, poetas muy importantes de ésta ciudad. También, en el año 1500, los Reyes Católicos conceden licencia a la ciudad para que esta cediera 700 varas de terreno en las que poder labrar un Monasterio bajo la advocación de San Zoilo, por los Frailes de la Observancia de San Francisco.

Los Reyes Católicos fundaron la Real Colegiata de Santa María La Mayor, que desde ese momento la colegiata era el referente cultural antequerano.

Ya en el siglo XVIII es cuando la ciudad alcanza su mejor momento. La ciudad se transforma y numerosas congregaciones religiosas se asientan en la ciudad y construyen numerosas casas, capillas e iglesias, hasta convertir Antequera en una auténtica ciudad conventual. La nobleza también realiza encargos de nuevos palacios y surge entonces una importante actividad artística destinada a nutrir, no solo los numerosos conventos y palacios antequeranos, sino también los de poblaciones vecinas y de otras provincias. En lo artístico es la de las iglesias de blancas y rizadas yeserías, los exteriores de ladrillo y los interiores ultradecorados; de las remodelaciones urbanísticas; la de las Cofradías y devociones a imágenes muy concretas. Se levantan ahora las iglesias de la Victoria, las Descalzas, Santa Catalina, Madre de Dios, Santa Eufemia, Santiago, Santa Clara, la Caridad, la Escuela de Cristo, San Miguel, etc. Todas estas construcciones tenían que ser decoradas de retablos, imágenes y lienzos. Tampoco podemos olvidar la importancia de los plateros antequeranos, que en este siglo se agremian en torno a la Cofradía de San Eloy.

Existe una arquitectura popular de características peculiares, construyéndose además por la nobleza antequerana palacios y casonas de gran belleza. Algunos de ellos son: el palacio del Marqués de Villadarias, del Conde de Pinofiel, del Conde de Colchado, del Conde de Valdellano, del Barón de Sabasona, etc.

El siglo XIX se caracterizará por la pérdida de población debido a las epidemias, y la entrada en escena de una incipiente burguesía que buscará en el sector textil y lanero, alternativas a la agricultura y a los oficios en decadencia. En 1810 la ciudad volvió a ser tomada, esta vez por las tropas francesas, que fueron expulsadas dos años más tarde. El desembarco de la era industrial en la ciudad, hace que sus productos puedan ser comercializados en toda España, siendo muy famosas y valoradas las mantas Antequeranas. Pero poco después, esta misma expansión industrial le estallará en las manos a la ciudad, y a partir de la inauguración del primer ferrocarril Barcelona-Mataró Antequera irá perdiendo mercando en favor del textil Catalán, hasta desaparecer por completo.

En 1883, se aprobó en Antequera la constitución Andaluza y desde ese momento cogió el nombre de Constitución de Antequera.

Aunque el inicio del siglo XX y las posteriores guerras no favorecieron en nada el desarrollo de la ciudad, y más bien hizo que la ciudad volviera a recurrir de nuevo a una agricultura cada vez menos competitiva, en la actualidad la ciudad goza de una gran expansión industrial y de servicios, y de un moderno sector agrícola. Sin embargo tras la guerra civil, la localidad sufre un gran declive económico y social provocando una intensa emigración. En 1960 Se inició un impresionante incendio en la iglesia de San Sebastián, de Antequera, la cual quedó casi destruida. En los inicios del siglo XX, se creó el periódico El sol de Antequera, decano de la prensa malagueña.

El siglo XXI se inicia con el mandato de Jesús Romero Benítez (PSOE), y entre 2005 y 2007, varias empresas establecen en Antequera nuevos centros empresariales, además, se inaugura la estación de AVE de Santa Ana de la línea Málaga-Madrid, situada en un anejo de la ciudad. También, hay un proyecto en la ciudad para que se construya un aeropuerto comercial que estaría en sus afueras.

En la ciudad existe un único cementerio, que está situado a las afueras de la ciudad y actualmente está siendo ampliado.

En las elecciones municipales de 2007 el PSOE volvió a ganar, con 10 concejales y el 39,66% de los votos; el PP obtuvo 7 concejales y el 29,18%; IU consiguió 3 concejales y el 15,01%; por último el PABA sacó 1 concejal y el 6,29%. Tras estos resultados se produjo un pacto de gobierno entre PSOE e IU.

En Antequera hay cuatro colegios públicos y varios colegios concertados con educación infantil y educación primaria. El más antiguo es el colegio Salesianos, más conocido como "Colegio Aguirre" situado en la Vega de Antequera, pero comparte importancia con el resto de centros concertados: Colegio San Francisco Javier "La Salle" y San Francisco Javier "La Salle"-Virlecha, Colegio de Mª Inmaculada y Colegio de Nuestra Señora de la Victoria, seguidores de la recientemente beatificada Madre Carmen, Colegio de los Carmelitas y la congregación filipense (seguidores de Felipe Neri y de Madre Dolores Márquez) posee un centro de educación infantil, primaria y secundaria, que se llama Colegio Nuestra Señora de Loreto (más conocido como las Recoletas). Consta de tres institutos públicos de educación secundaria: el I.E.S Pedro Espinosa, el I.E.S Los Colegiales y el I.E.S. José María Fernández, y de varios colegios de educación infantil y primaria: CEIP Infante don Fernando, que está ligado al Colegio de Ed. Infantil Los Patos, CEIP Romero Robledo (La Calzada), CEIP San Juan, CEIP León Motta y el Centro de Educación Especial Reina Sofía que alberga el Centro de Profesores Rodríguez Galán.

En Antequera existen 7 centros de educación infantil y primaria; 12 de educación primaria y secundaria; y cinco con sólo educación secundaria. Otras dotaciones de Antequera destinadas a la educación son la Escuela Oficial de Idiomas y un colegio público de educación especial.

En la actualidad el municipio está en una época de prosperidad económica. Esto es debido, por ejemplo, al asentamiento del polígono industrial como uno de los motores económicos de la ciudad, y la creación de polígonos periféricos como el parque empresarial de Antequera (PEAN).

Otros proyectos como la conexión por AVE con Madrid, Córdoba y la Costa del Sol, el Centro de Investigación y Desarrollo de empresas y el proyecto de aeropuerto hacen de esta ciudad una de las más prósperas de Andalucía en términos económicos y con mejor proyección de futuro sobre todo en lo que a creación de empleo se refiere.

Otro proyecto a realizar en breve consiste en la creación de un Centro de Observación Astronómico en el Torcal, debido a que este paraje natural es uno de los sitios con menor contaminación lumínica de Andalucía.

Entre las empresas instaladas en Antequera podemos citar los respectivos centros de distribución logística de Mercadona y Día, y la planta de producción de Bimbo, entre otras muchas instalaciones.

Destacan también el Centro Comercial Eroski La Verónica, creado en el año 2004 y situado a las afueras de la ciudad.

El Centro Comercial Abierto es un conjunto de calles comerciales que se encuentra en el centro de la localidad. Se extiende entre la calle Alameda y la calle Carrera, donde están la mayoría de los comercios que hay en la ciudad.

Varios grupos ecologistas y de desarrollo sostenible de la ciudad critican, entre otras cosas, el impacto medioambiental que suponen tanto la construcción del AVE, (que dejó sin agua el paraje natural del Valle de Abdalajís llegando a perder hasta 20 millones de litros al día en época de sequía), como la posible construcción del futuro aeropuerto privado en la vega de Antequera (paraje con toda la tradición agrícola del municipio cuyo terreno es el segundo más fértil de toda Andalucía, tras La Vega de Granada). También preocupa la proliferación de nuevos proyectos de campos de golf repartidos entre Antequera y poblaciones de la comarca, y de numerosos complejos urbanísticos. En resumidas cuentas, es muy discutido y temido el auge de la especulación en el municipio.

Destaca el número de cooperativas dedicadas a la producción de aceite de oliva, siendo Hojiblanca la de más renombre.

El turismo que acoge la ciudad suele ser de tipo cultural y monumental. En 2007 el ayuntamiento de la ciudad llevó a cabo varias campañas a fin de multiplicar el mismo.

El baile típico es el Fandango antequerano. Fue prohibido en 1556 pero aún con esta prohibición era bailado en el ámbito familiar. Se usa el almirez para bailarlo y es un baile que se creó para el coqueteo entre hombres y mujeres. También se bailan bailes como el de la zapatilla cantándolo en los pasacalles y en la Navidad.

Además existe un conservatorio en la ciudad situado en el Edificio de la Casa de la Cultura. Como la tradición de música en Antequera es muy grande, el alcalde de la localidad ha decidido que los niños menores de ocho años tendrán plaza segura.

Antequera es ciudad natal de varios poetas, destacando a Pedro Espinosa y Muñoz Rojas. Pedro Espinosa mencionó a su ciudad natal en un libro en prosa, llamado Penegírico de la ciudad de Antequera, en 1626 y es sobre todo conocido como uno de los mejores antólogos de la lírica del Siglo de Oro. José Antonio Muñoz Rojas fue galardonado en 1998 con el Premio Nacional de Literatura por su obra Objetos Perdidos, y con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2002. Fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1992.

La ciudad posee dos bibliotecas, gestionadas por el Ayuntamiento llamadas la Biblioteca Supramunicipal de San Zoilo y el Archivo Histórico Municipal. El nombre de San Zoilo lo recibe la primera por estar ubicada en el claustro de un antiguo monasterio franciscano dedicado a dicho santo.

La variedad gastronómica de Antequera es muy extensa, tanto en platos como en postres. El mollete antequerano, tipo de pieza de pan, es el estandarte de la ciudad al ser conocido más allá de sus fronteras. La porra (también llamada salmorejo en otros sitios), y el pío antequerano son platos muy presentes en las comidas del verano. En navidad varias empresas locales se especializan en la realización de mantecados y otros dulces. En cuanto a postres, el bienmesabe antequerano es uno de los más afamados del municipio, así como el angelorum. Algunos productos comercializados por otras empresas de la zona son el aceite de oliva y las conservas de los productos de la vega antequerana. También son habituales los platos de caza y las recetas de pescado en escabeche, forma de conservar los alimentos que se remonta a la época romana.

Mercado medieval: (14-16 de septiembre): mercado situado anualmente en la Plaza del Coso Viejo ambientado en la Edad Media.

Procesión del Cristo de la Salud y de las Aguas: en la tarde del último sábado del mes de abril comienza cada año los cultos al Santísimo Cristo de la Salud y de las Aguas, Patrón de la ciudad. Ese día tiene lugar el traslado del Señor desde su capilla habitual, hasta el altar mayor del mismo, en lo que se denomina la “Bajada del Señor”. Entre el 1 y el 18 de mayo se celebran dos novenas al Señor.

Noche Flamenca de Antequera: festival de música flamenca celebrado anualmente el 11 de agosto.

Carnaval: fiesta típica de disfraces celebrada anualmente en Febrero.

Feria de agosto de Antequera: La feria de agosto está cobrando cada día mayor relevancia y ya son muchas las personas que nos visitan en estas fechas. Hay que tener en cuenta que su celebración suele coincidir en algunos días con la de la Feria de Málaga, con lo cual se trata de una buena oportunidad para que los turistas que acuden a esta última, se acerquen también a Antequera.

El programa de la Real Feria de Agosto es amplio y variado para tratar de satisfacer los gustos de todos los asistentes. En las vísperas de la feria, como suele ser habitual ante celebraciones de estas características, el ambiente ya se va preparando y el ánimo de las personas predisponiendo, con actos tan significativos ya en esta ciudad como el pregón de la Peña Taurina “Los Cabales”, que normalmente corre a cargo de personas relacionadas con el mundo de los toros: ganaderos, toreros, críticos taurinos, etc. Unos días después se pronuncia el pregón oficial de la Real Feria, que suele recaer en personajes ilustres de la ciudad, a los que acompañan en este solemne acontecimiento las autoridades municipales, la Regidora de las fiestas, los medios de comunicación y un elevado número de ciudadanos.

Desde hace algunos años, al igual que sucede en Málaga, la feria se divide en dos jornadas: la “Feria de Día” y la “Feria de noche”, que se desarrollan en ambientes diferentes. Por la mañana, la gente acude a los locales del casco urbano que asociaciones y cofradías se encargan de acondicionar para estas fechas. De noche, la fiesta se traslada al recinto ferial, en las proximidades de la Plaza de Toros, donde se encuentran la Caseta Municipal y el resto de las casetas andaluzas, las atracciones de feria y los puestos de venta ambulante que despiertan la curiosidad de quienes pasean por la zona.

Feria de Mayo de Antequera: Hablar de la Feria de Mayo o Feria de Primavera supone hablar de AGROGANT, es decir, de la Feria Agrícola y Ganadera de Antequera, que aglutina una serie de eventos de muy diversa índole: exposición de maquinaria agrícola, feria agroalimentaria, concurso subasta de la cabra malagueña, campeonato de caballos, maratón fotográfico y actividades de promoción turística de la ciudad. La Feria de Mayo fue creada en 1856 con el fin de multiplicar las transacciones mercantiles y de impulsar la actividad industrial y agrícola de la ciudad. Con el paso del tiempo fue perdiendo ese carácter y empezó a dedicarse casi exclusivamente a la compra-venta de ganado y de maquinaria agrícola, y acentuó los aspectos lúdicos y de expansión social.

Procesión de Nuestra Señora de los Remedios: fiesta patronal. Procesión por la vía pública de iconografía cristiana. Celebrada anualmente el 8 de septiembre.

Procesión de Santa Eufemia o procesión de las Candelas": fiesta patronal. Procesión por la vía pública de iconografía cristiana. Celebrada anualmente el 16 de septiembre.

Andalucía Barroca: en septiembre y octubre de 2007, se celebró está fiesta. Hubo exposiciones, conciertos de ópera y órgano, así como un Festival de Música y Comedia, y otras actividades.

Por lo tanto Antequera se encuentra muy bien comunicada por carretera. En el municipio de Antequera hay tres estaciones de tren. Una se encuentra en la misma ciudad, otra a 8 km en el anejo de Bobadilla, y una tercera en la colonia Santa Ana, por la que circula el AVE.

Además, en los tres últimos años, la ciudad de Antequera ha sido punto de partida de la Vuelta Ciclista de Andalucía.

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Arriate (Málaga)

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Arriate (del árabe Arriadh, "los verjeles"), es un municipio perteneciente a la Comunidad Autónoma de Andalucía (España), situado al oeste de la provincia de Málaga siendo una de la poblaciones que conforman la comarca de la Serranía de Ronda.

Su origen se remonta al año 1630 cuando la villa de Arriate se segrega del término municipal de Ronda aunque, cinco años después, en 1635 vuelve de nuevo a incorporarse a Ronda formando parte de dicho término municipal hasta que el 14 de febrero de 1661 consigue su reconocimiento como villa independiente.

Por carretera se halla situado a un centenar de kilómetros de Málaga (por carreteras de interior; 122, si se baja a la vía rápida de la costa) y a 589 km de Madrid. En 2000 contaba con 3420 (datos del INE), en 2007 cuenta con 3971. La cercanía con Ronda, así como el encarecimiento de la vivienda en esa ciudad, ha propiciado que muchos trabajadores de la misma se instalen en Arriate, lo que explica el elevado crecimiento porcentual de la población. Los siete concejales (Mayoria Absoluta) de Izquierda Uniday una abstencion del PSOE del Ayuntamiento, ha aprobado una moción en favor de la república como forma de estado de la Nación. El obispado ha obligado al sr. párroco del pueblo ha tramitar las solicitudes de apostasía. De veinticinco vecinos del pueblo, realizada conforme a la ley de proteccion de datos contemplada en la constitución.

Aunque la primera prueba escrita de la Villa de Arriate data de 1570 en el Censo de Felipe II, existen pruebas de la habitabilidad de la zona en tiempos remotos. Se habla de un poblado prehistórico que vivía en las Cuevas, grutas situadas a uno y otro lado del río Alcobacín, que revelan la existencia de unos moradores primitivos, por su disposición, superpuestas, excavadas en las rocas, que serían buena defensa de sus habitantes contra las fieras.

Actualmente se llega hasta ellas por unos escalones hechos en la roca. En el interior no se aprecian pinturas rupestres, pero es frecuente la aparición de hachas de piedra y existe un molino incrustado en las paredes. Lo que fue asilo y refugio de un pueblo mantiene su utilidad, pues los molineros de Arriate ponen allí a secar los trigos después de lavarlos.

En la etapa de la dominación árabe, recibió el nombre de Arriadh. El número de pobladores en esta época debió ser muy pequeño y habitarían unas pocas casas de recreo o caseríos con sus huertas.

El hecho histórico más importante del que se tiene noticia, es la Batalla del Valle de Arriate en el año 1407. Los musulmanes pretendieron apoderarse de la maquinaria de Setenil. El alcaide de Cañete la Real, acudió en defensa de aquella villa, dejando su propia fortaleza defendida por su hijo. Cuando conocieron esta información, los musulmanes atacaron Cañete en cuya defensa murió el hijo del alcaide. Como venganza, Hernando Arias preparó una emboscada en los montes de Arriate donde derrotó a los musulmanes en la batalla mencionada. En el año 1630 la Villa de Arriate se segregó del Término Municipal de Ronda. En 1635 se reincorpora de nuevo a Ronda, siendo el 14 de febrero de 1661 mediante la escritura firmada en Madrid ante el escribano de Rey Felipe IV, D. Gabriel Rodriguez de las Cuevas, cuando Arriate consigue de nuevo su independencia pagando por ello 352.739 maravedies.

Con una extensión de 8.32 Km2, el Municipio de Arriate se encuentra en su totalidad en la depresión de Ronda, cerca de las cuencas terciarias de acumulación que jalona todo el surco intrabético, rosario de depresiones que se sitúan entre la subbética y la penibética, siendo esta zona rondeña la última que se encuentra en su sector occidental, su altitud no supera los 500 metros.

Desde el punto de vista físico casi la totalidad del municipio se encuentra situado en la zona más baja de la depresión, la llamada campiña, con una fisiografía plana, entre 500 y 600 m. de altitud y con un material básico formado por molasas calcáreas de gran espesor que presentan pequeñas ondulaciones postorogénicas.

La red del drenaje del municipio es el Guadalcobacín, que a su paso ha depositado un manchón del cuaternario aluvial formando la base del regadío municipal.

Existen dos acuíferos de interés: el aluvial del río Guadalcobacín y las areniscas calcáreas con niveles freáticos superficiales.

La altura del municipio y el cordón montañoso que condiciona su clima que se puede catalogar como continental, dentro del matiz mediterráneo, con largos inviernos y calurosos veranos.

La gastronomía típica de Arriate consta de platos elaborados de chacina, como el Chorizo en manteca, la morcilla o las manitas de cerdo. También típico de este lugar son las migas, el cocido arriateño o el conejo al ajillo.

Referente a la artesanía, destacar los trabajos de forja, repujado de cobre y la talla de madera.

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Torrenueva (Granada)

Situación de Torrenueva

Torrenueva es una entidad local española (EATIM) dentro del municipio de Motril, situada en la parte central de la Costa Tropical (provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía). Cerca de esta localidad se encuentran los núcleos de Carchuna, El Varadero y Motril. En la costa, ocupa la parte occidental del cabo Sacratif.

El nombre de Torrenueva se toma de una torre-atalaya defensiva del siglo XVIII situada en la localidad, en el margen sur de la carretera nacional N-340 entre Málaga y Almería, que atraviesa la localidad.

Como emplazamiento eminentemente turístico, sus playas son pobladas por numerosos bañistas de muy diversa procedencia durante los meses de verano. En temporada baja la población local es muy reducida.

El principal monumento es la Torre Atalaya, situada en junto a la carretera nacional N-340.

También destaca el yacimiento arqueológico del Maraute.

El peñón de Jolucar, situado al final del pueblo.

La plaza de Antonio Cortés, dedicada a un ilustre alcalde.

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Presidente de la Junta de Andalucía

Manuel Chaves Gonzáles, Presidente de la Junta de Andalucía desde 1990.

El Presidente de la Junta de Andalucía es el Jefe del Ejecutivo de Andalucía. Éste cargo es ostentado desde 1990 por don Manuel Chaves González.

La Junta de Andalucía se define como un sistema parlamentario, por lo que el Presidente de ésta no es elegido por sufragio universal directo, sino que el Parlamento lo elige al comienzo de cada legislatura.

Es el Presidente del Parlamento quien, tras consultar a los Portavoces de los grupos parlamentarios, propone un candidato a Jefe del Ejecutivo. El candidato, para ser elegido, debe presentar su programa, y seguidamente obtener mayoría absoluta en primera votación. Si no la consiguiese, se procedería a una segunda votación dos días después de la primera, en la que será suficiente para obtener el cargo de Presidente conseguir mayoría simple. Si no se diese el caso, se procedería con las demás propuestas de manera similar. Si en dos meses ningún candidato hubiese obtenido el cargo de Presidente de la Junta, se disolverá el Parlamento y se convocarán nuevas elecciones.

Una vez elegido el Presidente de la Junta por el Parlamento, el cargo se hará oficial por el Rey de España, quien procederá al nombramiento del Presidente . Tras esto, el Presidente porcederá a nombrar a los Consejeros y a distribuir entre ellos las funciones ejecutivas.

El Estatuto de Autonomía de Andalucía define las funciones y responsabilidades ante el Parlamento del Presidente de la Junta en el artículo 117 del capítulo tercero del Título IV .

El Presidente es por un lado, Jefe del Ejecutivo andaluz, y por otro, máximo representante de Andalucía de cara tanto al resto de España como al extranjero. De la misma manera, es a la vez representante del Gobierno de la Nación en Andalucía.

Esta función de representante de la Nación se distingue de la de Delegado del Gobierno, alto funcionario del Estado, que representa al gobierno central y dirige las administraciones y servicios descentralizados del Estado en Andalucía. El Delegado de Gobierno mantiene estrechas relaciones de cooperación y coordinación de la Administración General del Estado y sus Organismos públicos con Andalucía y con sus correspondientes entidades locales .

En tanto que Jefe del Ejecutivo, éste dirige y coordina la acción de Gobierno del Consejo de Gobierno de Andalucía, del que nombra y separa a los consejeros, sobre los que puede delegar temporalmente funciones ejecutivas propias. Tiene la autoridad sobre el conjunto de la Administración propia de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Es responsable políticamente ante el Parlamento de Andalucía. Puede convocar consultas populares o referéndums, siempre con la aprobación de las Cortes Generales de España. En caso de infracción o delito en el ejercicio de sus funciones, debe comparecer ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Ante éste mismo se le podrá exigir la responsabilidad civil en que hubiera incurrido en Presidente de la Junta con ocasión del ejercicio de su cargo.

Su residencia oficial es el Palacio de San Telmo de Sevilla.

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Source : Wikipedia