Ciudades de Huelva

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Publicado por t800 03/03/2009 @ 06:11

Tags : ciudades de huelva, huelva, andalucía, españa

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Provincia de Huelva

Bandera  de la provincia de Huelva

La provincia de Huelva es una provincia española situada en el oeste de la comunidad autónoma de Andalucía y su capital es la ciudad de Huelva. Con una población de 505.249 habitantes, limita al norte con la provincia de Badajoz, al este con la provincia de Sevilla, al sureste con la provincia de Cádiz, al sur con el océano Atlántico y al oeste con Portugal.

Quedó constituida como provincia en la división administrativa de 1833, conformándose con territorios hasta entonces adscritos a la antigua provincia de Extremadura y al Reino de Sevilla. Administrativamente está dividida en 79 municipios, agrupados en 6 partidos judiciales.

Su economía, al igual que en el resto de España, está dominada por el sector terciario (57% del PIB), que incluye la actividad turística. El sector secundario tiene un peso relativo mayor que en el resto de Andalucía debido al importante polo químico (ligado a la minería) y a la refinería de La Rábida. Entre las actividades del sector primario destacan la pesca, uno de sus tradicionales y principales medios de vida con una de las más importantes flotas pesqueras de España, y la nueva agricultura forzada bajo plástico, principalmente del fresón con denominación de origen. También, dentro del sector primario, tiene una gran tradición e importancia económica la ganadería porcina de raza ibérica de montanera, destacando la D.O. Jamón de Huelva por su gran calidad y aceptación en el mercado.

Cuenta con multitud de áreas protegidas, destacando el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche y el Parque Nacional de Doñana, considerado la mayor reserva ecológica de Europa.

Desde el Paleolítico Superior existe constancia de asentamientos humanos, habiendo habitado este territorio numerosos pueblos y culturas, como los fenicios, tartesios, turdetanos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos. Varios de estos pueblos convivieron entre sí en algunas épocas y aportaron la riqueza de sus culturas que ha ido conformando la idiosincrasia de esta provincia.

En el siglo XIII, el territorio de la actual provincia de Huelva se incorporó a la Corona de Castilla, organizándose en realengos y señoríos, entre los que destaca el Condado de Niebla, posesión de la Casa de Medina-Sidonia, junto a otros feudos organizados en torno a Huelva, Palos de la Frontera, Moguer, Ayamonte y Gibraleón. Desde entonces la provincia ha tenido una notable relevancia histórica gracias a su especial enclave marítimo, por su proximidad a la frontera con Portugal, por su cuenca minera y por la riqueza de recursos de la sierra. Si bien el hecho que destaca entre todos es el descubrimiento de América, que se gestó en estas tierras a donde llegó Cristóbal Colón en 1485 y donde organizó su primer viaje descubridor. Hombres como los hermanos Pinzón, los Niño o los franciscanos de La Rábida resultaron fundamentales en el éxito de la empresa.

Como es común en la mayor parte de España, la provincia ha tomado su nombre de su capital, la ciudad de Huelva. Por ello comparte con ella su gentilicio oficial, onubense, en alusión al antiguo topónimo latino Onuba, que parece una derivación de la posible denominación fenicia Onos Baal, que significaría Fortaleza de Baal o Fuerza de Baal.

El escudo y la bandera de la provincia de Huelva son sus símbolos oficiales. El escudo de armas está compuesto por dos óvalos. En el derecho aparece representada una fortaleza sobre el mar con una bordura de plata en la que está escrita la leyenda "Portus maris et terrae custodia". En el izquierdo figuran tres carabelas entre dos orbes en su color, sobre el mar y con bordura de plata con la leyenda: "12 de octubre. 1492. 3 de agosto". En el borde inferior lleva un cuerno de la abundancia y una espada laureada. Al timbre, corona real abierta. Por su parte, la bandera es de forma rectangular, de color blanco y con un dado o cuadrado azul en el centro.

Entre 1994 y 1998, el Servicio de Archivos de la Diputación Provincial, realizó un inventario de los escudos de armas de todos los municipios en el marco del llamado "Programa de Reconocimiento Legal de Escudos y Banderas".

Existe constancia de presencia humana en la zona costera de Huelva desde la llegada de los primeros pobladores de la península Ibérica a través del estrecho de Gibraltar. Estos hombres fueron asentándose y ocupando progresivamente zonas más septentrionales.

Del Neolítico, queda constancia gracias a la existencia de yacimientos como el de La Dehesa en la comarca de El Condado, en los que se encontraron diferentes piedras talladas y restos cerámicos. Los dólmenes como el de Soto y otros yacimientos como el de El Pozuelo o los restos de una ciudad amurallada en La Zarcita permiten fechar la presencia humana en estos territorios.

En la Edad de Bronce apareció una cultura bien identificada en el área que comprende la actual provincia de Huelva. Esta cultura entró en contacto con la Cultura del Bronce Meridional portuguesa, que recuerda a la Cultura de El Argar en muchos de sus elementos, como los enterramientos individualizados en cistas o su cerámica lisa. Uno de sus rasgos más características es su ritual funerario, con enterramientos colectivos en megalitos y los enterramientos individuales, con un modelo de enterramiento que también se desarrolló en el sur de Portugal en esa época. Todo esto hace pensar que debió existir algún tipo de contacto entre estas culturas.

Las necrópolis en el Andévalo y en Sierra Morena se localizan en las zonas cercanas a yacimientos de piritas. Para su recubrimiento se utilizaron losas de pizarra. Sus ajuares no suelen ser abundantes, apenas un par de cuencos, salvo en la necrópolis de El Becerro, en la zona arqueológica de Santa Eulalia, donde se han encontrado cuentas de collar y joyas de plata. Estos restos ayudan a comprender el paso por la zona de los pobladores de la provincia durante la Edad del Bronce.

De la etapa final del Bronce datan también los hallazgos de la ría de Huelva que, junto a los de la zona del Seminario de la capital, son los que probablemente convierten a la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel en la zona de la península con presencia humana continuada más temprana, remontándose esta a 3000 a. C.

Los tartesios fueron indígenas del suroeste peninsular que asimilaron elementos de otras culturas, principalmente de los fenicios y de los griegos, que tuvieron relativa presencia en esas tierras. El contacto con los griegos coincidió con el auge de esta cultura en el siglo VI a. C. y permitió un despegue cultural gracias al comercio de metales procedentes de las minas del norte. Tradiciones y mitos movieron a varios aficionados e investigadores, como Adolf Schulten o Jorge Bonsor, a buscar en la zona, entre los ríos Guadiana y Guadalquivir, tesoros que se atribuían a este pueblo. Aunque no se han encontrado restos de importancia que identifiquen claramente ni su territorio ni si tuvo una ciudad rectora, se ha podido constatar arqueológicamente que en estas tierras floreció una avanzada cultura del Bronce Inicial con actividad metalúrgica, agrícola y de pastoreo; y que comerciaba con los orientales fenicios y griegos en los albores del Bronce Final.

Parece ser que la llegada de los fenicios y, posteriormente, del comercio griego no produjo un progreso generalizado en el pueblo tartesso y su economía siguió basada en la agricultura, la ganadería y la pesca, pues los beneficios del comercio y de la metalurgia quedaban en manos de sectores sociales minoritarios. Yacimientos como el de Tejada La Vieja o la necrópolis del Cabezo de la Joya en la ciudad de Huelva, demuestran la impronta de esta civilización relativamente desconocida.

El reino tartesio cayó en una grave decadencia a lo largo del siglo VI a. C. Los motivos de esta desaparición fueron complejos. La caída de Tyro en manos asirias produjo una liberalización del comercio en el Mediterráneo occidental. Este hecho fue aprovechado por la colonia griega de Massalia que, vía interior por el Ródano, contactó con los ricos yacimientos minerales del norte de Galia. Este hecho supuso la perdida de poder geoestratégico de Tartessos como intermediario en el comercio, por lo que fue la ruta de la plata fue relegada a un segundo plano. La situación geopolítica en el Mediterráneo cambió con la irrupción de Cartago, que reabrió las antiguas rutas comerciales fenicias. La batalla de Alalia supuso la supremacía cartaginesa frente a la griega y la crisis de la colonia griega de Massilia. Cartago relanzó el comercio de minerales en la región de Tartessos, pero esta vez controlado por la colonia de púnica de Gádir. El pueblo tartesio perdió totalmente el control del comercio e incluso su independencia con la conquista cartaginesa del sur peninsular. Ya en estos tiempos el pueblo tartesio era denominado como turdetano.

Los turdetanos, descendientes históricos de Tartessos y de su misma raíz étnica, vivieron en la práctica totalidad de la actual provincia y fueron considerado por Estrabón como "los más cultos de los íberos". Las ciudades como Onuba e Ilipla tuvieron gran importancia en esta zona.

En época romana, la actual provincia de Huelva se encontraba en las regiones denominadas Beturia Céltica y Túrdula, dentro de la provincia senatorial romana de la Baetica. Las ciudades más importantes de aquella época fueron Ilipla (la actual Niebla), Onuba Aesturia (Huelva), Arucci Vetus y Turobrica, ambas en la zona de Aroche. Estas ciudades vivían fundamentalmente de la minería y del comercio marítimo, al igual que Tartessos.

Los romanos construyeron las primeras infraestructuras de la provincia y explotaron las comarcas mineras más eficientemente que nunca antes, viviendo un periodo de esplendor que ni siquiera hoy disfrutan, ya que la minería provincial ya no es hoy la pujante empresa de antaño. Hasta la edad contemporánea no se ha logrado igualar esta explotación sistemática de los recursos mineros. Hoy se pueden observar en las actuales minas las escombreras de los deshechos no aprovechables de las actividades romanas, que actualmente son aprovechables gracias a las mejores técnicas de separación de la ganga.

La caída del Imperio Romano en el siglo V permitió a la larga el asentamiento en la zona de los pueblos visigodos.

Hundido el poder imperial romano, los visigodos, antiguos federados de Roma, avanzaron sobre la región, provocando un vacío de poder que los hispanorromanos intentaron evitar poniéndose en manos de Bizancio, en la llamada provincia de Spania. Esto provocó luchas que se alargaron durante todo el siglo VI. De época visigoda son muy escasas las fuentes de estudio, creyéndose que la región era relativamente poco importante en el contexto del sur de la península. Es probable que se siguiesen explotando las minas, aunque en menor medida.

Del periodo visigodo proceden los primeros datos continuados sobre la cristianización de la zona, con la diócesis de Elepla (Niebla), cuya primera noticia data de 466. La lápida de la niña Domigratia de Almonte es del año 495. Se han encontrado otras inscripciones de aquella época en lugares tan separados como Almonaster la Real, Corteconcepción e Hinojales, un vasto territorio en el que se percibe que la labor de evangelización fue temprana e intensa. La necrópolis de la barriada de la Orden de Huelva, excavada por Mariano del Amo en la década de los años 1970, además de restos más antiguos, también contiene restos de época visigoda. El resultado de las excavaciones fue publicado en la revista Huelva Arqueológica.

Al igual que en el resto de la península, los pobladores ofrecieron poca resistencia a la llegada de las primeras tropas procedentes de África. En el año 713 Niebla fue ocupada por los musulmanes, convirtiéndose en una de sus kuras o coras, jurisdicciones administrativas similares a las provincias.

Durante la época del emirato y del califato de Córdoba, los territorios de la provincia de Huelva estaban integrados total o parcialmente en las coras de Huelva, Niebla, Mértola, Badajoz y Sevilla. Con la caída del poder centralizado del califato, en 1031, estas provincias se conviertiron en Reinos de Taifas. La taifa de Huelva y la taifa de Niebla, junto con las otras nombradas, fueron absorbidas progresivamente por la taifa de Sevilla.

Posteriormente el territorio de la provincia fue sometido por los almorávides, con capital en Granada, desintegrado posteriormente en los segundos taifas, sometido al poder almohade con capital en Sevilla y, finalmente, antes de su conquista por los castellanos, volvió a formarse una taifa en torno a Niebla bajo Ibn Mahfot, extendiendo sus dominios a gran parte del Algarve portugués.

Con el fin de continuar la reconquista, en el siglo XIII, después de la toma por Alfonso X el Sabio en 1262 de las ciudades de Niebla y Huelva, la actual provincia de Huelva cobró importancia como territorio fronterizo con Portugal, sirviendo de freno a la política expansionista de este país y denominándose Banda Gallega a gran parte de esa frontera.

Un factor fundamental para la repoblación de la tierra reconquistada fue la feudalización de gran parte del territorio. En 1369 Enrique II de Castilla otorgó a Juan Alfonso Pérez de Guzmán, IV Señor de Sanlúcar, el Condado de Niebla por su fidelidad en la Primera Guerra Civil Castellana, el primer condado con jurisdicción territorial que se otorgó a un noble ajeno a la familia real. Asimismo, las villas de Huelva, Gibraleón, Palos de la Frontera, Moguer y Ayamonte también pasaron a manos de diversas casas nobiliarias. Las poblaciones del estuario del Tinto y el Odiel y una serie de bases científicas y técnicas desarrolladas en los últimos años del siglo XIV hicieron a esta provincia testigo y agente de un hecho trascendental para la historia de la humanidad: la llegada española a América.

Es por ello que la elección de este destino por parte de Colón para sus intenciones no resulte azarosa ni casual.

Hombres como Martín Alonso Pinzón, sus hermanos, Garcí Fernández, fray Juan Pérez o los hermanos Niño, resultaron claves en la empresa descubridora de 1492, ya que, gracias a su determinación y dotes náuticas, se consiguió llevar a término una empresa que a priori parecía ser de resultados inciertos y de muy difícil realización en aquella época.

Cuando Colón llegó por primera vez a Palos en 1485, lo hizo al monasterio franciscano de La Rábida, donde encontró refugio y hospitalidad. Enseguida fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena se entusiasmaron con el proyecto del genovés. Colón encontró ayuda necesaria para abrir las puertas a su proyecto, tanto en la corona como entre los hombres de la región del Tinto y el Odiel. Martín Alonso Pinzón resultó ser el gran valedor de Colón entre la marinería de la zona, ya que hasta que él no decidió formar parte de la empresa no se consiguió enrolar a los hombres necesarios para el primer viaje colombino.

Finalmente, con una tripulación de unos 90 hombres, el 3 de agosto de 1492 partió del puerto de Palos de la Frontera la primera expedición colombina, que llevó a varios onubenses a tierras americanas y realizó el encuentro de dos mundos, que hasta entonces habían permanecido aislados entre sí. Estos acontecimientos dieron fin a la Edad Media e introdujeron a España en la Edad Moderna.

En los siguientes viajes de Colón participaron nuevamente marineros de Huelva y, aunque ya el almirante partió siempre desde puertos gaditanos, hombres de esta tierra volvieron a participar en otros viajes destacados de descubrimiento y exploración en las tierras del Nuevo Mundo. Marinos onubenses como Pedro Alonso Niño, Vicente Yáñez Pinzón y Bartolomé Ruiz entre otros, resultaron protagonistas de los denominados viajes menores o andaluces, entre los destaca el descubrimiento del Brasil por parte de Vicente Yáñez Pinzón.

Juan Rodríguez Mafra participó como piloto de la Nao San Antonio en el viaje de la primera vuelta al mundo comandada inicialmente por Magallanes y que concluiría Juan Sebastián Elcano.

Entre los evangelizadores de los nuevos pueblos descubiertos de América también hubo onubenses como fray Juan Izquierdo, fray Andrés de Moguer, fray Juan de Palos o fray Antonio de Olivares.

Tras la reconquista de la actual provincia de Huelva, la división político-nobiliaria se hace en realengos, que no siempre mantuvieron su condición, en su parte norte y en señoríos que terminaron ganando importancia más adelante en su parte sur. La zona norte fue conquistada por los portugueses, mientras que el Reino de Niebla en 1262, en tiempos de Alfonso X, pasó a manos castellanas. De su antiguo reino se formó un poderoso concejo que ejerció sobre sus aldeas un importante control. Comenzaron desde ese momento dos procesos en el Campo de Andévalo, uno repoblador y otro de señorialización. Éste último se llevó a cabo entre 1266 y 1369.

En torno a la primera mitad del siglo XIII, las poblaciones más occidentales de Sierra Morena fueron reconquistadas por las incursiones de órdenes militares portuguesas, durante el reinado de don Sancho II de Portugal, sin culminar con la repoblación. Se construyeron desde el primer momento fortificaciones a lo largo de toda la frontera con Portugal debido a las continuas escaramuzas y se pobló con asturleoneses y gallegos. Esta línea se basó en la existencia de una serie de fortificaciones intercomunicadas visualmente mediante señales con antorchas. Sancho IV el Bravo, a petición de las autoridades hispalenses, concedió el privilegio a varios pueblos de la sierra para la construcción de fortalezas, que resguardaron y frenaron los continuos ataques del país vecino. Se construyeron el Castillo de Santa Olalla, junto con el de Cumbres Mayores, Fregenal de la Sierra y se reconstruyó el de Aroche.

En 1279, durante el reinado de Alfonso X, Almonaster la Real junto con Zalamea la Real fueron donadas a la mitra arzobispal de Sevilla a cambio de La Puebla de Cazalla, merced confirmada por Sancho IV en 1286. Habría que pensar que fue por motivos de "unión geográfica y la vocación populacionista" la causa de este trueque, al ser Almonaster y Zalamea extremos pero no fronterizos con Portugal. A finales del siglo XIII el rey Sancho IV comenzó la repoblación de esta zona con astur-leoneses y gallegos como fue el caso de Los Marines, que hasta mediados del siglo XVII, fue tierra de realengo del Concejo de Aracena en el reino de Sevilla. Hacia 1640, pasó a jurisdicción señorial tras la donación hecha por Felipe IV al Conde Duque de Olivares, don Gaspar de Guzmán, para pagar los servicios prestados en la batalla de Fuenterrabía. Después de la muerte del Conde Duque en 1645, el Señorío pasa al Conde de Altamira y Marqués de Astorga, que se intitula Príncipe de Aracena hasta 1812. Aracena continuó, durante la Baja Edad Media y Edad Moderna, como Real Priorato durante el siglo XIV y como Señorío bajo la jurisdicción del Conde Duque de Olivares en el siglo XVII, y más tarde del conde de Altamira, quien se intitula, como se ha indicado previamente, Príncipe de Aracena.

En 1333, el Concejo de Sevilla pretendió crear cerca de la villa de Los Marines, otra denominada Valencia, segregando para ello una parte del término e impidiendo la entrada en el mismo a los vecinos de Almonaster que no quisiesen poblar el nuevo lugar, lo cual motivó el despoblamiento de ésta. Sin embargo, el proyecto no llegó a consolidarse y la nueva población desapareció. A finales del siglo XVI Felipe II, para paliar su bancarrota económica, pide autorización para enajenar bienes patrimoniales de la Iglesia. Así, en 1579, el papa Gregorio XIII le concede una bula por la que las villas de Almonaster, Zalamea y otras se incorporan a la Corona. Felipe II cedió sus derechos sobre la villa a Nicolás de Grinaldo, príncipe de Salerno, por unas deudas contraídas con la Corona, que a su vez intentó vender su jurisdicción al Marqués de la Algaba, pero los vecinos interceden ante el rey para que la villa permaneciese de realengo, sufragando sus habitantes lo solicitado por éste. El 10 de mayo de 1583, Almonaster quedó de realengo, formando parte del antiguo Reino de Sevilla y añadiendo la Real a su topónimo. Entre los siglos XVII y XVIII la actividad de la población se basa en la agricultura, ganadería y en tareas forestales, como la producción de carbón y ciscos vegetales. El crecimiento demográfico producido a partir del siglo XVIII, obliga a sus vecinos a roturar nuevas tierras de labor en un término con escasos terrenos fértiles para ello, por lo que entran en numerosos litigios y conflictos de deslindes con las poblaciones colindantes. A mediados del siglo XVIII, Almonaster vuelve a perder su jurisdicción y también los propios, y pasa a ser villa de señorío, perteneciendo a don Gregorio del Valle Clavijo, conde de Villa Santa Ana. Vuelve a recobrar su jurisdicción en 1792, tras un largo pleito con el citado conde y haber depositado 22.000 ducados en las arcas de la Corona.

En 1306 don Alfonso de la Cerda, nieto del rey Alfonso X «el Sabio», recibió el señorío de Gibraleón como parte de las compensaciones establecidas por renunciar a sus derechos al trono. Surgía así uno de los señoríos más antiguos e importantes del territorio onubense, objeto de disputas y ambiciones nobiliarias. Su nieta María de la Cerda, contrajo nupcias con Pedro Núñez de Guzmán, señor de Brizuela y Manzanedo. Su tataranieta, Isabel Núñez de Guzmán, señora de Gibraleón, contrajo matrimonio con Pedro de Zúñiga, I Conde de Ledesma, matrimonio del que nació Álvaro de Zúñiga, I Duque de Béjar, cuyo hijo Pedro de Zúñiga y Manrique, por casamiento con la IV Señora de Ayamonte, tuvo a Álvaro de Zúñiga y Guzmán, a quien Carlos I concedió en 1526 el Marquesado de Gibraleón, hermano del I Marqués de Ayamonte. Éste murió sin descendencia legítima por lo que el Marquesado de Gibraleón pasó a su sobrina Teresa de Zúñiga Guzmán y Manrique, III Duquesa de Béjar, quien reunió en su persona ambos marquesados, para luego separarlos de nuevo concediéndolos a dos de hijos. Posteriormente, al morir sin sucesión el XIII Marqués de Ayamonte, el título recaería en la Casa de Arcos, que por matrimonio pasaría a la Casa de Osuna. Con la extinción de esta última, el marquesado pasó a la XVI Duquesa de Béjar, bisnieta del IX Duque de Osuna, casada con Luis Manuel Roca de Togores, I Marqués de Asprillas, en cuyos descendientes perdura el marquesado.

El carácter fronterizo de las tierras del marquesado, el tránsito de personas y mercancías por el Camino de la Raya y las tensiones con los señoríos vecinos explican en buena medida la existencia de un interesantísimo conjunto de fortificaciones medievales. Algunas de ellas aprovechan emplazamientos existentes en época islámica; aunque son mayoría las que se construyen por iniciativa de los distintos señores entre los siglos XIV y XV. A ello hay que añadir, en los siglos siguientes, la construcción de las torres de almenara en la costa y las reformas sufridas por los antiguos castillos a raíz de las guerras con Portugal.

Al marquesado pertenecieron además de Gibraleón, Cartaya, San Bartolomé de la Torre, Villanueva de los Castillejos, El Almendro, Sanlúcar de Guadiana, El Granado y lo que entonces era Aldea de Trigueros. Gibraleón tomó parte activa en el descubrimiento de América contribuyendo con hombres y dinero.

A finales del siglo XIII Alonso Pérez de Guzmán, conocido como «Guzmán el Bueno», fundador de la Casa de Medina-Sidonia, compró Ayamonte juntamente con Lepe y La Redondela (en conjunto con una compra de olivares por todo el Aljarafe). Dentro del mismo linaje, el Señorío de Ayamonte fue ostentado por primera vez por Juan Alfonso Pérez de Guzmán y Osorio, I Conde de Niebla. Con Teresa de Guzmán, hija del I Duque de Medina-Sidonia y IV Señora de Ayamonte, el señorío pasó definitivamente a una rama menor de la Casa de Medina-Sidonia, conocida con el tiempo como Casa de Ayamonte. Su esposo, Pedro de Zúñiga y Manrique, hijo del I Duque de Béjar, recibió el título de Conde de Ayamonte en 1485 de manos de la reina Isabel I de Castilla. En 1521 Carlos I elevó el condado a la dignidad de Marquesado.

En el año 1641, Don Francisco Manuel Silvestre de Guzmán y Zúñiga, sexto marqués de Ayamonte, y tras interceptar una carta entre el ducado de Medina Sidonia y el marquesado de Ayamonte junto con informes provenientes del recientemente independizado reino de Portugal, alertando de la inminencia del levantamiento andaluz, confirman las sospechas de Madrid sobre las intenciones de secesión de Andalucía surgidas tras la pasividad del duque de Medina Sidonia en la defensa de la frontera con Portugal. Al descubrirse el plan, el duque de Medina Sidonia, Gaspar Pérez de Guzmán y Sandoval, traicionó a su primo pactando con el rey Felipe IV y acusando a éste de traición, lo cual conduce al Marqués de Ayamonte a un procedimiento judicial y a la decapitación en el alcázar de Segovia en el año 1648.

Por la misma época en el marquesado y tras los incidentes para abolir la secesión, la actividad económica pesquera no de subsistencia entra con fuerza ya en los albores del siglo XVIII, de mano de mercaderes levantinos que venían a las costas occidentales de la provincia para, por medio de la salazón, transportar grandes cantidades de pescado (principalmente la sardina) a sus puertos de origen evitando el deterioro del alimento. Estos comerciantes acabaron asentándose y añadiendo riqueza a la región con su trabajo, fundamentalmente tras el terremoto de Lisboa en 1755, que originó grandes estragos en toda la costa, incluido el desplome de la torre almenara de la Higuera, en Matalascañas.

Tras el terremoto, la provincia contó con nuevas tierras o, al menos, con un contorno de costa diferente. Surgen los núcleos de Punta del Caimán, La Higuerita (Isla Cristina), Punta del Moral y otros, desperdigados entre lo que hoy es la playa Central de Isla Cristina y las proximidades de Urbasur.

Disputas por estos nuevos territorios nacidos como consecuencia del terremoto de Lisboa de 1755, tras el cual nace Isla Cristina (La Higuerita o Real Isla de La Higuerita en el siglo XVIII y principios del XIX) en esta costa occidental hacen necesaria la intervención de la Marina, ya que la corona tiene plena potestad sobre las islas del reino y no están sujetas a derechos de señoríos.

Ya en el siglo XIX y como consecuencia de la llegada de los franceses a España a principios de siglo, se crea en Sevilla la Junta Suprema Nacional, debido al desconcierto que reinaba entonces. A medida que los franceses avanzan, esta Junta sale de Sevilla y se establece en Ayamonte, denominándose Junta Suprema de Sevilla en Ayamonte. Aún hoy se conserva en la barriada de Canela en Ayamonte un vestigio arquitectónico, la ermita de Nuestra Señora del Carmen, donde se estableció la Junta y donde se imprimió la Gaceta de Ayamonte, boletín oficial del gobierno en el exilio que más tarde, al trasladarse la Junta a Madrid debido a la derrota de los franceses, se denominaría la Gaceta de Madrid.

Debido a la desmembración del Marquesado de Ayamonte tras la nueva ordenación territorial de España, al ser abolidos los señoríos jurisdiccionales, se forman los municipios de Ayamonte, Lepe, La Redondela, San Silvestre de Guzmán (establecido gracias a una Carta Puebla de 1595) y Villablanca. Asimismo se creó un nuevo municipio, el de la Real Isla de la Higuerita en 1833 quedando con su nombre actual al año siguiente y absorbiendo al municipio de La Redondela en 1877.

En la actualidad, el título de marqués de Ayamonte, junto con el de «Grandeza de España», lo ostenta Doña Pilar-Paloma de Casanova y Barón (hija de D. Baltasar de Casanova y de Ferrer, y de Doña María Dolores Barón y Osorio de Moscoso, Duques de Maqueda, Marqueses de Montemayor, y del Águila, Barones de Liñola, Condes de Valhermoso y Monteagudo de Mendoza), casada con D. Francisco José López de Becerra de Solé y Martín de Vargas. Doña Pilar-Paloma de Casanova y Barón ostenta los títulos de XXI Marquesa de Ayamonte, XXVI Condesa de Cabra, Marquesa de la Villa de San Román, «Grande de España», entre otros.

El último de los reyes islámicos de la historia de Niebla sería Ibn-Mahfoh, quien para evitar su conquista prestó vasallaje a Fernando III el Santo. Alfonso X la reconquistó definitivamente en 1262, recibiendo el mismo fuero que Sevilla. El asedio no fue fácil ni para los sitiadores ni para los moradores islámicos ya que, por la importancia de las defensas de la ciudad, éste duró nueve meses y medio, teniendo que rendirse la población por hambre. Las crónicas del momento cuentan que desde las murallas arrojaban piedras y dardos con artificios y tiros de trueno con fuego, lo cual ha sido puesto en relación con el primer uso de la pólvora en España. También, en la toma de la ciudad, apareció una invasión de moscas que, al cebarse especialmente en los sitiadores, estuvo a punto de hacerles levantar el sitio. Además, cuentan que Ibn-Mahfoh, para demostrar que el sitio era inútil por hambre, trató de engañar al ejército cristiano enviándoles un buey cebado, tal vez el último que quedaba intramuros. Por ello, la puerta más occidental, por donde debió salir el animal, se le denomina «del buey».

En 1369, después de otros intentos fallidos, el rey Enrique II entregó la ciudad al desde entonces, Conde de Niebla Juan Alonso Pérez de Guzmán, finalizando el periodo en que ésta había sido regida como concejo y disfrutó de nuevo fuero real. Esto conlleva la confirmación de todos los cargos y oficios del concejo rubiato y un fuerte control fiscal sobre sus vecinos. Casi un siglo después (en 1445), el Conde de Niebla recibe una nueva distinción convirtiéndose en Duque de Medina Sidonia.

En el siglo XV, el IV Conde de Niebla inició una política de reconstrucción de la ciudad muy activa, en la que se ordenó incluir elementos visibles en las iglesias de San Martín y Santa María y, especialmente, la obra del alcázar, derribando para ello la mayor parte de los restos todavía existentes de la alcazaba islámica anterior. El terremoto de Lisboa de 1755 afectó seriamente al patrimonio arquitectónico de esta ciudad.

Durante el siglo XVI el campo de Andévalo dedicaba buena parte de su espacio a la ganadería, especialmente al belloteo. En el padrón de 1534 se estima la población de todos los señoríos de los duques de Medina Sidonia en 9.686 vecinos, unas 50.000 personas. Niebla contaba con 403 vecinos (unos 2.015 habitantes).

El proceso provincialista desencadenado en España a finales del siglo XVIII y principios del XIX, tuvo sus repercusiones en la actual provincia de Huelva, hasta entonces territorio perteneciente al Reino de Sevila. La finalidad de las reformas ilustradas era un mejor gobierno del estado español y para esto era necesario la existencia de un equilibrio entre las diversas provincias del reino. El equilibrio debería ser tanto en extensión superficial como en número de habitantes, siempre manteniendo una lógica geográfica y respetando la tradición histórica.

Uno de los territorios que claramente producía un desequilibrio en ambos aspectos era el denominado Reino de Sevilla, con una superficie y población muy superior a la mayoría de las provincias. La acción común del estado fue la de disgregar estos antiguos reinos y convertirlos en provincias más pequeñas y por lo tanto manejables por el gobierno central.

El primer proceso de disgregación se plasmó mediante el Real Decreto del 25 de septiembre de 1799, bajo el reinado de Carlos IV, por el que se crearon seis nuevas provincias marítimas entre las que se encontraba la de Cádiz, también integrada dentro del antiguo Reino de Sevilla. Por su parte, Huelva se vio afectada por esta creación de la provincia marítima de Sanlúcar de Barrameda, que incorporaba en sus territorios todo el litoral de la actual provincia onubense.

La provincia gaditana se afianzó, pero no ocurrió lo mismo con la sanluqueña. Entre las causas de su fracaso (quedaría abolida en 1808) está la relativa poca población de su capital y la escasa cohesión interna de su territorio, además de la rivalidad surgida con Cádiz y la oposición de Sevilla.

Descartada la creación de una provincia marítima en la costa sur del reino de Sevilla durante la reforma de 1813, una vez más se posaron los ojos sobre el extenso territorio del reino sevillano. Sin embargo, en esta ocasión las nuevas fronteras se dibujaron en la parte oriental del reino y se pensó en la creación de un nuevo partido o gobernación en Écija, dependiente de Sevilla.

La propuesta no llegó a buen término debido a la llegada del sexenio absolutista de Fernando VII, durante el que se paralizaron las reformas liberales. Las reformas encaminadas durante el trienio liberal gozaron de un nuevo y decisivo impulso con la comisión creada por el gobierno en 1821, el cual planteó de nuevo la cuestión de la creación de una provincia occidental en el Reino de Sevilla, siendo Valverde del Camino su capital, atendiendo a su centralidad.

En general la idea fue bien acogida, salvo por la capitalidad. La no existencia de una ciudad con un mayor peso poblacional e histórico en la región, provocó una disputa por la capitalidad de la nueva provincia occidental. Ante la polémica surgida, la comisión pidió consejo a los diputados sevillanos, que desaconsejaron la capitalidad de Valverde y entre las opciones de Huelva y Moguer, se decantaron por la segunda.

No obstante, la comisión hizo caso omiso y se decantó por la capitalidad de Huelva. En el debate surgido en la sesión de Cortes para la toma de la decisión, sin duda tuvo mucho peso la opinión arrojada por el coronel Ramón Sánchez Salvador, que basó su defensa de la ciudad onubense en la disponibilidad de alojamientos en esta ciudad, su capacidad de atracción como centro de comercio y el embarque de producciones del interior, así como en su salubridad. En 2008 se organizaron en la ciudad los actos de celebración con motivo del 175 aniversario de la capitalidad.

El deslinde entre la nueva provincia de Huelva y la de Sevilla se realizó sin problemas. La inclusión en Sevilla del Rocío, según la descripción de Bauzá-Larramendi, fue meramente anecdótica, ya que la ley garantizaba el respeto a las fronteras municipales. Así, tras el estudio encargado a la Audiencia de Sevilla en 1829, el error fue corregido.

Los límites con Extremadura fueron más conflictivos. En la provincialización de Cortes de 1822, se incluyeron en Badajoz las poblaciones de Fregenal y Bodonal de la Sierra, en tanto que localidades históricamente extremeñas como Calera de León o Fuentes de León fueron agregadas a Huelva, así como Azuaga o Puebla del Maestre de Sevilla.

Los estudios encargados a las Audiencias de Sevilla y Extremadura volvieron a cambiar la configuración, siendo esta vez más favorable a los extremeños: Higuera la Real fue unida a Badajoz y el sector pacense anexionado a Andalucía se limitó a las localidades de Arroyomolinos de León, Cañaveral de León y Guadalcanal (incorporada a Sevilla). La anexión de Fregenal de la Sierra a Extremadura suscitó la protesta de diversos pueblos del norte de Huelva, y por ello el plan ultimado por Fermín Caballero en 1842 contemplaba su retorno a Andalucía, si bien, nunca se llevó a cabo.

En base al proyecto de 1822, en 1833 el ministro Javier de Burgos, mediante el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, culminó definitivamente el proceso de división provincial y la provincia de Huelva no cambiará sus fronteras hasta nuestros días.

Aún en esta época se siguió el proceso repoblador, ya con competencias provinciales, de esta parte de la península. La fundación del Rosal de la Frontera, en el antiguo término de Aroche con más de 700 km² y apenas 2.000 habitantes, es un buen ejemplo de ello. Su nacimiento se debe a numerosos factores, mezcla entre una utopía ilustrada en la que "se persigue la creación de una sociedad ideal, justa y equilibrada, en la que una nueva clase de pequeños propietarios, laboriosos y de buenas costumbres, vertebran un Estado disciplinado y regido por la Razón" y a la necesidad de un control estratégico en la frontera con Portugal. Jurídicamente, tiene su origen en el Decreto de 29 de junio de 1822 sobre repoblación de términos extensos, facultad que el Gobierno concede a las restablecidas Diputaciones Provinciales. La falta de un espíritu común y también de recursos para el desarrollo del trabajo propuesto acabó con el sueño utópico inicial, sin embargo, el aumento de población se consiguió pronto, al igual que sus fines como emplazamiento estratégico en la frontera.

Con motivo del traslado del comercio con los territorios americanos a Sevilla y Cádiz, Huelva entró en un periodo de decadencia del que no saldría hasta el siglo XIX, con la explotación intensiva de sus importantes recursos mineros. Si bien las minas del norte de la provincia habían sido explotada desde hacia miles de años, fue a partir de este siglo cuando compañías francesas en un principio y, sobre todo, después empresas británicas como la Rio Tinto Company Limited creada para tal fin, las que a partir de 1874 explotaron los yacimientos de piritas de hierro y cobre situados en la zona del Andévalo, mayormente en la parte próxima a las poblaciones de Minas de Riotinto, Calañas y Tharsis, pertenecientes al municipio de Alosno. Fue en esa época cuando la provincia y sobre todo Ríotinto, según palabras del empresario e historiador de las minas David Avery, se convirtió "en el mayor centro minero del mundo".

Si bien todo ello implicó un crecimiento demográfico y modernización en la zona (la cuenca crece, Huelva comienza a dejar de ser un pequeño pueblo y se construyen infraestructuras como la línea férrea desde las minas hasta el puerto de la capital), la cuenca minera sería también, durante las primeras décadas del siglo XX, escenario de grandes conflictos sociales y feudo de la explotación británica, lo que hacía que los onubenses vieran cómo su riqueza minera embarcaba rumbo al extranjero. Particularmente trágico fue el año 1888, conocido en la zona como el "Año de los tiros", cuando tras una manifestación organizada por sindicalistas como Maximiliano Tornet terminó con una brutal carga del ejército contra el pueblo en Minas de Riotinto.

Cuando la rentabilidad de las explotaciones bajó, las minas pasaron a manos españolas, pero disminuyó considerablemente el empleo en las mismas debido a las modernas técnicas de explotación en unos casos, y al agotamiento de las explotaciones en otros.

El 22 de enero de 1926 se inició desde el "Muelle de la Calzadilla" de Palos de la Frontera el denominado vuelo del Plus Ultra, desde donde partió Cristóbal Colón también rumbo a las Indias. El vuelo recorrió la distancia que separaba Palos de la Frontera de Buenos Aires. Fue el primer vuelo entre España y América, el que más kilómetros recorrió (10.270 km), se realizó en siete etapas y necesitó de un solo hidroavión. La expedición estuvo comandada por Ramón Franco Bahamonde. Se usó un hidroavión del tipo Dornier Wal, que está considerado como el avión más importante diseñado por Dornier a principios de la década de los años 1920. Alfonso XIII presidió la recepción de los tripulantes a su regreso, el 5 de abril de 1926, en el Monasterio de La Rábida.

La provincia de Huelva, como otras provincias españolas, no se encontró ajena a las situaciones y sucesos previos a la sublevación militar del 18 de julio de 1936. Por lo tanto el sector más tradicional y el que deseaba cambios profundos de Huelva, la radicalización de diferentes grupos a lo largo del periodo republicano, el problema del campesinado, el clericalismo y anticlericalismo, la violencia y -finalmente- el triunfo del Frente Popular fueron los factores que en España y la provincia desencadenaron la larga guerra civil. Los días previos al 18, la mayor parte de la población y las autoridades intuían una sublevación por lo que se ordenó a la Guardia Civil que se confiscaran en sus cuarteles el mayor número de armas posible de los ciudadanos y la detención, el día 9, de varios políticos falangistas.

Por lo tanto, el 18 la mayor parte de la provincia es fiel a la República y el golpe no triunfa en un principio por la falta de sublevados en la zona. Desde Huelva fueron enviadas dos columnas militares hacia Sevilla para luchar contra los sublevados; la primera a cargo de Haro Lumbreras, que al llegar a la ciudad hispalense se pasó al lado fascista poniéndose a las órdenes de Gonzalo Queipo de Llano y la segunda -la Columna Minera- procedente de la Cuenca Minera e integrada por izquierdistas que se habían aprovisionado con dinamita procedente de las explotaciones. El 19 llegó la Columna Minera que inmediatamente fue vencida en La Pañoleta por las propias fuerzas de De Haro. Derrotada la columna, los que no murieron en la batalla o fueron fusilados posteriormente, escaparon a Huelva descargando su impotencia contra poblaciones e iglesias.

En ese sentido fueron patentes los daños causados días antes en iglesias como La Concepción o como el Monasterio de La Rábida. En Isla Cristina fue destruida y derribada la antigua iglesia de los Dolores en la también antigua plaza de la Constitución del siglo XVIII donde, tras la guerra, se construyó la actual plaza de las Flores que ocupa los espacios que anteriormente pertenecieron a la plaza de la Constitución y de la iglesia. La República se hizo fuerte estos primeros días de la guerra en sus bastiones y encarceló en algunos ayuntamientos a quienes se oponían al régimen, incluso se intentó incendiar algunas cárceles improvisadas con sus reclusos. En estos primeros días de la guerra fue enviada desde Sevilla la "Columna Carranza" (al mando de Ramón de Carranza) que a partir del 24 ocupó Chucena, Almonte, Bollullos, La Palma, Niebla, Trigueros, Beas, Valverde del Camino y la capital, el día 29. A partir de ahí se arrastró a toda la provincia; el Andévalo y la Sierra cayeron entre agosto y septiembre por lo que la resistencia, a excepción de la batalla de El Empalme, fue escasa, pasando al lado sublevado la localidad de Isla Cristina ese mismo día 29. La rápida sucesión de acontecimientos en esta provincia evitó mayores consecuencias bélicas (tal es el caso de los bombardeos del norte o de Madrid) y, ya sea con un régimen u otro, se impuso la estabilidad en la zona.

Ocupada la provincia, Haro Lumbreras es nombrado gobernador civil y militar hasta febrero del año siguiente. A partir de ahí comenzó un periodo de represión contra ciudadanos acusados de marxismo, actos violentos e ideas izquierdistas, así como contra la guerrilla que subsistió en la sierra durante un tiempo. Porque el "problema" de los huidos en la sierra anticipó en la provincia muchos de los elementos que poco después se darían en gran parte del estado. Por ello, desde el primer momento de inicio de hostilidades muchos republicanos que huían de la provincia quedaron acorralados en esa zona al estar rodeados por provincias ya "fascistas" o la frontera de un Portugal afín a los sublevados. Así, desde agosto de 1937 más de media provincia necesita ser declarada por las nuevas autoridades como "zona de guerra", cuando falangistas, milicias y Guardia Civil luchan contra una de las primeras guerrillas de España. Pero gran parte de este contingente lo conformaba población civil -mujeres, niños y ancianos incluso- que vio en la escarpado de la sierra la posibilidad de ocultarse hasta que cesaran las hostilidades.

La ocupación de Huelva supuso para el ejército sublevado un aprovechamiento estratégico de la frontera por donde se podían pasar armas desde Galicia (desde el primer momento contra la República), hecho que también anticipó los acontecimientos en el resto de Andalucía. En este contexto, Huelva jugó un papel importante en estas primeras semanas del conflicto fratricida que aún tardaría tres años en concluir.

Al término de la contienda la falta de alimentos que sumió al país en el hambre no fue tan fuerte en Huelva gracias a sus recursos pesqueros. El tren de la pesca que salía de los puertos de Isla Cristina y Ayamonte surtía a Castilla de alimentos hasta el punto de planearse la construcción en las propias instalaciones portuarias de Isla Cristina de varios ramales urbanos para cargar directamente el pescado en los trenes, tal y como se venía haciendo con el tren vinícola de Jerez. Finalmente el proyecto nunca se ejecutó.

Tras la conflagración española, la Huelva de la posguerra asistió a los acontecimientos relacionados con la II Guerra Mundial. Debido a su extensa población anglosajona y alemana, sobre todo en la capital, desempeñó un importante papel durante este conflicto. Así fue notable la existencia de numerosos espías aliados y nazis (sobre todo hombres de negocio de la ciudad y diplomáticos) que se controlaban entre sí y que consideraron la ciudad como un enclave estratégico gracias a su puerto. En este sentido, fueron numerosos los barcos aliados que sufrieron sabotajes e incluso fueron bombardeados por aviones alemanes procedentes de la base de Tablada (Sevilla). Prueba de ello es el pecio existente en la desembocadura de la ría de Huelva. Pero donde fue realmente importante el papel de la provincia fue en la conocida como Operación Mincemeat aliada de 1943, cuando el servicio secreto británico dejó en la cercana Punta Umbría los restos de un presunto comandante inglés (William Martin, el Hombre que nunca existió) con documentación falsa y localizado por José Antonio Rey María, un pescador local. Este acontecimiento fue del conocimiento de los nazis gracias a la ayuda de las autoridades locales como había previsto el ejército británico, lo que puso sobre falsas pistas a los alemanes. El desvío de la atención sobre el desembarco real en Normandía, que traía por objeto este plan de confusión, fue decisivo para el final de la contienda.

A partir de esos años la sierra onubense comienza a perder población y a estar mal comunicada y con escaso potencial, iniciándose el éxodo rural a ciudades como Huelva, Madrid o Barcelona. Pocos municipios de la provincia aumentaron su censo en los años 1940 y la mayoría se trasladó a ciudades bien consolidadas donde aún se podía tener oportunidad de trabajar. Aún a principios del siglo XXI, la sierra de Huelva no se ha recuperado de su baja competitividad económica y sigue perdiendo población aunque a un ritmo más lento.

Para mitigar en parte el paro generado por el inevitable cierre de las minas, el gobierno franquista creó en 1964 Polo de Desarrollo, complejo que dio lugar a la creación en la parte sur de la provincia de una importante, aunque altamente contaminante, industria química: la del gas natural, refinería de petróleo, fábricas de ácido sulfúrico y fosfórico, abonos, dióxido de titanio, etc. La mayor parte de estas empresas siguen operando en la actualidad.

El progreso alcanzado por el país a partir de la Constitución española de 1978 y el desarrollo democrático permitieron que la provincia comenzara un despegue, aunque probablemente más lento que el de otras provincias, pero firme. Hay que destacar desde entonces el amplio desarrollo agrícola, dentro del cual destaca el cultivo del fresón en sus grandes zonas arenosas y que, debido a la benignidad del clima, permitió su exportación a los mercados europeos de forma muy temprana.

Otro de los signos del crecimiento económico provincial fue el gran desarrollo que han experimentado enclaves vacacionales y de residencia estival típicamente ocupados por onubenses como son Punta Umbría o El Portil. De éstas, Punta Umbría, en 1963 y tras el crecimiento de población consecuencia de su proximidad a Huelva y de ser destino vacacional por excelencia de la capital, se segrega de Cartaya, habiendo alcanzado una población cercana a la de su ayuntamiento matriz (en torno a los 10.000 habitantes). Otros núcleos desarrollados en esta época aunque con un aprovechamiento efectivamente más foráneo son los de Matalascañas o Mazagón por su situación más cercana a la provincia de Sevilla.

En el terreno de las artes, el siglo XX onubense fue también clave. La provincia asistió al nacimiento y a la obra de diversos pintores y escritores de reconocido prestigio nacional e internacional. En artes plásticas destacan nombres como el de Eugenio Hermoso, Daniel Vázquez Díaz o José Caballero. Pero es en las letras, con la obra del moguereño ganador del Premio Nobel, Juan Ramón Jiménez, cuando la provincia consigue su mayor aportación a la cultura universal.

La provincia de Huelva se localiza en la parte más occidental de Andalucía (España). Hacia el norte limita con la provincia de Badajoz (Extremadura), donde Sierra Morena hace el papel de frontera natural entre la Meseta y la Depresión Bética. En la dirección oeste, los ríos Guadiana y Chanza ejercen 189,3 km de frontera con el vecino país de Portugal, si bien a ambos lados del río existe un mismo paisaje. Al sur, el Océano Atlántico pone fin a la provincia con una extensa zona de costas, que le confieren un importante carácter marino. Por último, al este la provincia de Huelva limita con la provincia, también andaluza, de Sevilla, en esta ocasión sin que exista una frontera natural entre ambas. De hecho, el Campo de Tejada, morfológicamente, es una continuación natural del Aljarafe sevillano.

En el territorio de la provincia de Huelva se pueden diferenciar dos grandes unidades geológicas. Al norte, coincidiendo con la unidad morfológica de Sierra Morena, aflora el Macizo Hespérico, constituido por materiales precámbricos y paleozoicos plegados durante el plegamiento herciniano y que desde entonces han estado sometido a la erosión.

Al sur de la anterior, se presenta una unidad geológica denominada Depresiones neógenas y cuaternarias. Esta unidad comprende las zonas que quedaron hundidas después de la orogenia alpina y que fueron colmatadas por sedimentos producto de la erosión de Sierra Morena y de la intrusión marina.

El Macizo Ibérico o Hespérico representa la parte más suroccidental de la Cadena Hercínica Europea. Los materiales del Macizo Ibérico afloran en territorio andaluz al norte del valle del Guadalquivir, coincidiendo con las alineaciones montañosas de Sierra Morena, por lo tanto afectando a la mitad norte de la provincia onubense. Están constituidos por materiales precámbricos y paleozoicos estructurados durante la orogenia hercínica.

El macizo presenta una marcada simetría estructural. Así, la zona más externa (manifestada por la zona Sur-Portuguesa en Huelva) presenta un menor grado de metamorfismo ya que la deformación afectó tan sólo a los niveles más superficiales de la corteza; por su parte, la zona más interna (Ossa-Morena) presenta un gran grado de deformación cortical, ya que los procesos metamórficos -más importantes- alcanzaron el manto litosférico.

Ossa-Morena es una zona que en la provincia de Huelva está encajada por la zona Centro-Ibérica, por el norte, y por la zona Sur-Portuguesa por el sur, ocupando el tercio norte de la provincia.

Esta caracterizada por una gran complejidad estructural y diversidad de materiales, que van desde el precámbrico al carbonífero, entre los cuales se intercalan importantes nódulos volcánicos y plutónicos. La complejidad estructural se debe a la importante actividad tectónica resultantes de la orogenia herciniana que ha configurado una importante red de fracturas y zonas de cizalla que disponen los materiales en la configuración N0-SE característica de las zonas hercinianas. Otra de las consecuencias es el metamorfismo que se manifiesta en diversos grados, así como por las intensas deformaciones generando plegamientos y en última instancia cabalgamientos.

Este dominio se dispone en la franja fronteriza con la provincia de Badajoz, predominantemente en la sierra de Cumbres Mayores. Predominan las rocas formadas por metamorfismo regional en el precámbrico, destacando las metapelitas y los materiales volcanosedimentarios. Estos materiales se encuentras dispuestos en pliegues tumbados, llegando a producirse importantes cabalgamientos.

Este dominio forma una franja al sur de la anterior, si bien mucho más extensa. Se dispone prácticamente en sentido este-oeste entre la provincia de Sevilla y Portugal (Almadén de la Plata-Beja).

Se pueden distinguir dos partes diferenciadas: una oceánica y otra continental. La primera está formada por las anfibolitas de Acebuches y otras metabasitas surgidas por metamorfismo regional de basaltos. Por su parte, la parte continental es mucho más heterogénea, predominando un metamorfismo de altas temperaturas y baja presión.

La zona Sur-Portuguesa es la más extrema y meridional del Macizo Hespérico. Ocupa una amplia franja en el centro de la provincia de Huelva, prolongándose hacia la vecina provincia de Sevilla. Está en contacto con la zona Ossa-Morena, con la que forma una importante sutura del Macizo Herciniano Europeo, manifestada por las anfibolitas de Acebuches.

La parte septentrional está formada por materiales del Devónico, mientras que en su parte central se encuentra la Faja Pirítica Ibérica, que forma una banda de 250 km de largo por 50 km de ancho. Su principal característica es que contiene grandes yacimientos de pirita y sulfuros polimetálicos: cobre, plomo y zinc.

Los depósitos neógenos y cuaternarios forman parte del área de colmatación de la Depresión Bética. Su origen geológico es relativamente reciente, predominando los materiales sedimentarios -arenas, limos y arcillas- del Mioceno superior, Plioceno y, más localmente, Pleistoceno, producto de la erosión de los nuevos relieves.

Los materiales más antiguos corresponden al Mio-plioceno, situados en la zona de contacto con el Andévalo (Zona Sur-Portuguesa). Estas tierras, compuestas principalmente de arenas y areniscas, se asientan directamente sobre una potente capa de margas, base del relleno de la depresión. De forma discontinua se superpone una posterior sedimentación en el Plioceno de conglomerados, gravas, arenas y arcillas.

Los materiales de relleno son cada vez más recientes conforme se avanza hacia el Sur, donde el Plioceno se mezcla y desaparece bajo la posterior sedimentación Cuaternaria. La altitud desciende hacia el mar formando un auténtico glacis erosivo que llega a su fin en la costa. Este espacio es conocido como tierras de arenas y está compuesto principalmente por limos, gravas y arenas silíceas muy poco cohesionadas entre sí.

El litoral es de carácter arenoso, formado por dunas interrumpidas por el estuario de los ríos Tinto y Odiel formando marismas.

En el relieve onubense pueden diferenciarse claramente dos zonas: la zona serrana dominada por el sector onubense de Sierra Morena y la gran llanura litoral perteneciente a la Depresión Bética. Entre ambas, existe una tercera zona de transición, denominada el Andévalo, donde predominan los relieves alomados que forman parte del piedemonte de Sierra Morena. Estas tres zonas se disponen en sentido norte-sur, descendiendo la altura en esta dirección.

La Costa de la Luz, compartida con la vecina provincia de Cádiz hasta Tarifa, baña el sur de la provincia. No existen acantilados, siendo las formaciones dunares el elemento más característico del relieve costero. Las playas son de tipo disipativo, de arena fina y dorada, con variaciones anuales en la línea costera que pueden ser marcadas debido a los temporales invernales.

Sierra Morena y por lo tanto el sector onubense, es el resultado de la erosión del Macizo Hespérico formado en la orogenia herciniana. El plegamiento alpino produjo un rejuvenecimiento de la cordillera con el plegamiento de los materiales sedimentarios y al mismo tiempo una fractura de los materiales metamórficos, menos flexibles a las fuerzas orogénicas. Este distinto comportamiento de los materiales ha provocado una gran diversidad interna dentro de la zona: el relieve va desde las zonas más abruptas y escarpadas, compuestas por materiales duros, zonas alomadas y de pendiente media, y zonas de valles donde la erosión de materiales blandos ha sido mayor.

Principalmente, el sector onubense se puede dividir en dos subsectores: en el norte se disponen de forma longitudinal varias alineaciones montañosas con altitudes entre 500 y 700 metros, compuestas principalmente por pizarras, areniscas y grauvacas, que forman picos alomados poco abruptos. Se pueden destacar la sierra de los Hinojales, la del Álamo o la del Viento. Al sur de este sector, dividido por los valles de los ríos Múrtigas y Huelva, se encuentra el subsector sur formado por alineaciones con distinta orientación. En este sector (en su parte central) están las mayores altitudes y pendientes: destaca la cumbre del Castaño con 962 metros. También hay que destacar el valor visual de los grandes batolitos graníticos de Aroche y Santa Olalla.

La comarca del Andévalo presenta una serie de sierras de pequeña altitud, entre 200 y 600 metros de altura, en función de su cercanía a Sierra Morena. Los materiales se han vuelto metamórficos y se han fracturado por las distintas orogenias. Los ríos han aprovechado estas fracturas y han rematado con su erosión el modelado final de esta región, donde predominan las estructuras tabulares, las pequeñas colinas de escasa elevación. El intenso metamorfismo de esta zona ha configurado la importante zona minera de la Faja Pirítica Ibérica. Entre las cumbres más importantes destacan el Cabezo Gordo (613 m), en Santa Bárbara y el Padre Caro (600 m) cerca de El Cerro de Andévalo.

La campiña es una llanura sedimentaria con suaves ondulaciones, en contacto con la depresión del Guadalquivir, formada por materiales terciarios y cuaternarios, se distinguen varias zonas: la depresión interior, la meseta interior, el campo de Tejada, y la zona de los alcores. Los materiales que las forman son mayoritariamente arenas, limos y arcillas, aunque también abundan las margas azules, propias de la sedimentación marina.

Al sur de esta zona, en contacto con las marismas, se disponen otros materiales más recientes y menos cohesionados formados mayoritariamente por areniscas que en muchos lugares afloran en forma de costras. La marisma es el sector de formación más reciente y cercano a la costa, donde se dan formaciones típicas de marismas, caños, lagunas, esteros, junto a zonas de arenas y dunas. Está formado mayoritariamente por materiales muy finos, normalmente arcillas, y expuestos tanto a la dinámica continental como marítima. Estos materiales aún no están muy consolidados.

En la provincia de Huelva se encuentran de oeste a este cuatro ríos importantes: el Guadiana, el Odiel, el Tinto y el Guadalquivir. Existen otros ríos de menor entidad como el río Carreras y el río Piedras. La red hidrográfica se caracteriza por tener cursos de agua de poco trayecto, al ser ríos que deben salvar fuertes desniveles y alcanzan mucha velocidad y un poder erosivo elevado, hoy disminuido por la intervención humana en la creación de embalses.

La provincia onubense reparte su territorio entre tres cuencas hidrográficas: Cuenca del Guadiana, Cuenca Atlántica-Andaluza y Cuenca del Guadalquivir. La provincia se encuentra enmarcada por los ríos Guadiana y Guadalquivir, pudiéndose hablar de una "Mesopotamia" ya que se halla entre ambos ríos.

La Junta de Andalucía ha asumido desde el 1 de enero de 2006 las competencias plenas en la gestión del agua y del dominio público hidráulico en la totalidad del litoral andaluz con la incorporación de las cuencas de los ríos Tinto, Odiel, Piedras y Chanza a la Administración Autonómica, junto con los ríos Guadalete y Barbate (Cádiz).

Las cuencas del Tinto, Odiel, Piedras y Chanza, que comprenden la práctica totalidad de la provincia de Huelva y cuya gestión dependía anteriormente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, se integran en la Agencia Andaluza del Agua como Dirección General de la Cuenca Atlántica Andaluza.

El río Guadiana sirve de límite de la Provincia con Portugal, y en él mueren todos los arroyos situados en el oeste provincial. En los arroyos Malagón y el Cóbica se sitúa una de las presas más importantes de la provincia, la presa del Andévalo con una capacidad de 117 hm³ regulables, que suministran agua a las principales demandas provinciales como son el turismo y consumo humano de la costa, el Polo Industrial del área Metropolitana y los cultivos intensivos de regadío.

Por su parte, el río Guadalquivir, desemboca entre las provincias de Huelva y Cádiz y ejerce de límite entre ambas provincias, si bien tan sólo durante unos pocos kilómetros. No obstante, recoge la mayoría de las aguas de las marismas (Parque Nacional de Doñana), a través del arroyo de la Rocina, y las de la parte nororiental, por medio del rivera de Huelva.

Sin embargo, los ríos más importantes y emblemáticos de Huelva, por discurrir todo su cauce por la provincia, son el Tinto y el Odiel. El río Tinto, que nace en la sierra oriental del Andévalo, es un río muerto (si exceptuamos los organismos llamados extremófilos ) debido a la gran cantidad de minerales disueltos que llevan sus aguas, producto de la intensa actividad que tuvo lugar en la cuenca minera de Riotinto, situada al norte del Condado. Este hecho le da un carácter árido, sin vegetación en sus márgenes. Supone un límite natural entre las tierras agrícolas del Condado y las andevaleñas del norte. Hacia él discurren numerosos arroyos y riveras, destacando el río Corumbel. En esta cuenca sólo se sitúan Moguer y la zona norte de los términos de Lucena del Puerto y Bonares.

El río Odiel nace en la Sierra de Aracena y desemboca, junto con el río Tinto, formando la ría de Huelva. Su cuenca posee una longitud de 140 km de curso principal y una superficie de 2.330 km². En la red hidrográfica del río Odiel se pueden diferenciar tres subcuencas principales, la del río Oraque, la del río Meca y la del Odiel. Las dos primeras proporcionan el 51% del aporte total y la del Odiel el 49% restante. El carácter fluvial del Odiel se pierde en Gibraleón, a partir de donde se crea un complejo estuario que da lugar a las Marismas del Odiel.

En la provincia de Huelva hay que destacar la importancia que tienen las aguas superficiales ligadas a formaciones endorreicas, destacando sobremanera las marismas del Guadalquivir, protegidas mediante el Parque Nacional y Natural de Doñana que se localiza, en gran medida, en la provincia onubense. En el entorno de Doñana destaca el complejo endorreico Lagunas de Matalagrana.

También destacan el complejo del Abalario, entre Lucena del Puerto y Moguer y el complejo lagunar de Palos, que conforma el Paraje Natural de las lagunas de Palos y las Madres, en los términos de Palos de la Frontera y Moguer. Ambos espacios son de gran fragilidad y soportan una gran presión por la creciente demanda de extracciones de agua.

En cuanto a las aguas del subsuelo hay que destacar el acuífero detrítico de Almonte-Marisma, formado por la filtración de las aguas de la marisma, permitido por la existencia de arenas y areniscas en superficie y otra capa impermeable en profundidad de margas azules.

El acuífero nutre el 40% del consumo que se produce en la Mancomunidad de Aguas del Condado, además de todos los regadíos existentes en el Condado y en los municipios vecinos de Moguer y Palos de la Frontera.

Para analizar el clima de Huelva hay que partir de su situación geográfica. Esta provincia se encuentra comprendida entre los 38º15” y los 36º45” de latitud. Orientada en general al mediodía (Sur), zona de máxima exposición solar en el Hemisferio Norte. Cuenta con 3.000 horas de sol al año aproximadamente, lo que equivale a afirmar que en esta provincia se goza de 300 días despejados anualmente.

Hay que tener en cuenta un factor decisivo como es su proximidad al Atlántico, cuya influencia se manifiesta en la oscilación entre la temperatura media de las máximas y media de las mínimas, además la provincia cuenta con suaves topografías que se van incrementando hacia el Norte, influyendo también en las temperaturas este factor (decrecen de sur a norte, conforme aumenta la altitud).

Por lo general cuenta con un invierno poco frío, suave, donde ningún mes baja de los 10º y un verano caluroso, cuyos meses más cálidos son julio y agosto.

Estas características definen un clima mediterráneo oceánico o con influencias atlánticas, que se puede dividir en dos zonas: la Atlántica submarítima y la Continental atenuada.

En cuanto a las precipitaciones, se encuentran alrededor de los 500 mm anuales (en la zona montañosa del interior pueden aumentar hasta los 1.000 mm anuales). El máximo pluviométrico se encuentra a finales de otoño-invierno, mientras que en la estación estival escasean las lluvias, particularmente julio no registra apenas precipitaciones.

La naturaleza de los suelos de Huelva está fuertemente condicionada por los materiales y morfología de la Depresión Bética y del Macizo Hespérico. En este sentido y siguiendo la dirección N-S se pueden distinguir tres grandes dominios con suelos de características similares.

En función de la litología que aflora en superficie y a la morfología existente, Sierra Morena se caracteriza por una serie de suelos característicos: leptosoles, cambisoles y luvisoles.

Los leptosoles líticos se desarrollan sobre la extensa franja del Carbonífero, ante todo sobre pizarras y conglomerados. Los suelos son de escaso desarrollo debido a la morfología quebrada del territorio. En zonas de valles o con pendientes menores pueden llegar a desarrollarse cambisoles. En la zona de pizarras, fuera del carbonífero, ocurre un fenómeno parecido. A la dificultad de alteración de este material y a las pendientes, hay que agregar su esquistosidad, que facilita el deslizamiento del suelo formado por las laderas. En situaciones puntuales pueden desarrollarse luvisoles crómicos. Otra zona de desarrollo de estos suelos es la franja volcánica de materiales ácidos de difícil alteración que, junto a las importantes pendientes, imposibilitan la formación de suelos con mayor profundidad. En zonas más privilegiadas pueden desarrollarse cambisoles.

Los cambisoles se desarrollan sobre litologías más alterables como son las lavas básicas, desarrollando suelos más potentes. La amplia zona granítica, próxima a la provincia hispalense, también es proclive para el desarrollo de suelos profundos muy arenosos.

Los luvisoles se localizan en las partes más altas de Sierra Morena, donde predominan materiales calizos. A partir de estos suelos, debido a las condiciones de humedad y la presencia de castaños, se ha producido un desarrollo de suelos alterados ricos en hierro y en magnesio —con el característico color rojizo— que pueden ser englobados dentro de los cambisoles.

La campiña onubense se extiende por una estrecha franja que cruza la provincia desde Portugal hasta la campiña sevillana. Se pueden distinguir dos áreas: en la primera los materiales son fundamentalmente margosos, y los suelos predominantes son calcisoles, vertisoles y, más escasos, cambisoles. Al sur, donde dominan las calcarenitas se sitúan calcisoles, cambisoles, regosoles y luvisoles.

Dentro de los vertisoles, son muy importantes los suelos de albariza, desarrollados sobre un substrato margocalizo, de color amarillento-blanco y en donde se obtienen los mejores rendimientos de la viña en la región del Condado. Su capacidad de retención de agua permite que la cepa disponga de recursos durante la seca estación estival. También hay que destacar el bujeo en el Condado-Campiña. Son suelos sedimentarios, propios de la franja central, conocidos como bujeos pero con diferentes variedades. En general, todos estos suelos son fértiles y profundos, ricos en humus y fáciles de trabajar, presentando cuatro horizontes de suelo fértil. Son ideales para el desarrollo agrario, por lo que tradicionalmente han estado ocupados intensamente por la agricultura tradicional (tríada o trilogía mediterránea de olivo, vid y cereal).

Al sur de la provincia se encuentra una amplia zona de materiales arenosos poco cohesionados, que coincide con una morfología de pendiente casi nula. En esta zona se distinguen dos espacios diferentes. Las zonas de marismas con suelos muy salinos, donde los suelos son casi exclusivamente solonchacks.

Por su parte, en las zonas arenosas del litoral, los suelos predominantes son los arenosoles. A esta zona se la conoce como tierra de Arenas Gordas, que conforman un espacio marginal compuesto principalmente por limos, gravas y arenas silíceas. La calidad agronómica es muy pobre, sin embargo, gracias al desarrollo de los cultivos forzados bajo plástico en regadío, estas tierras se han convertido en una fuente de riqueza por el cultivo del fresón en la actualidad.

Se pueden desarrollar suelos más profundos como cambisoles o gleysoles en zonas donde la vegetación proporciona una importante aporte de biomasa para la formación de humus.

El tipo de vegetación característico de la zona es la del bosque esclerófilo mediterráneo, donde predominan encinares y alcornocales. Este tipo de vegetación aparece prácticamente de forma continuada por toda la geografía onubense, ante todo en la mitad norte (Sierra Morena y El Andévalo). Esta vegetación esta ligada a zonas con suelos ácidos y donde no existe sequía, aunque no son muy exigentes en cuanto al agua que necesitan para su desarrollo.

Los castañares y quejigares son también formas boscosas típicas de estas zonas serranas onubenses, sin embargo, sus requerimientos hídricos son más exigentes. Es por esto que aparecen en forma de manchas en las zonas más altas (con mayor publiosidad) o en zonas de umbría (con menor evapotranspiración). Entre su sotobosque destacan especies como el durillo, el rusco, la olivilla, la retama loca, la aristoloquia larga y el helecho común. Por el contrario, en la zona de campiña, la vegetación natural es prácticamente inexistente, siendo el suelo prácticamente utilizado para el cultivo.

En lo que se refiere a la vegetación asociada a la zona costera y de marismas, son de especial interés especies como la Vulpia fontquerana, la Linaria tursica, el enebro costero, el Micropyropsis tuberosa, el Hydrocharis morsus ranae o la Thorella verticillatinundata, muchas de ellas fuertemente amenazadas. La dureza de este ecosistema se hace patente en la necesidad de algunas especies vegetales para adaptarse a condiciones muy especiales: las dunas de arena y su suelo inconsistente. Este ecosistema de dunas móviles, casi inexistente en otros lugares de la península Ibérica, es consecuencia del fuerte viento del sur-oeste. El enterramiento de la vegetación, sobre todo de árboles a cargo de los lentos movimientos de arena, es uno de los más conocidos fenómenos de la zona de playa de Doñana.

Por otra parte, la vegetación de repoblación merece una mención aparte en esta provincia, donde las repoblaciónes de eucaliptos y pinos han sido de una gran importancia, tanto que su tala aporta al total andaluz prácticamente el 50% del volumen de madera (504.911 m3, de los que 373.429 m3 son de eucalipto). Este dato supone un importante aporte económico al sector primario, si bien, en contrapartida, provoca serios problemas medioambientales: grandes requerimientos hídricos, eliminación del sotobosque y lo que esto supone en la degradación del suelo y disminución de la biodiversidad en zonas lagunares de alto valor ecológico.

Respecto a la fauna, las condiciones naturales de Sierra Morena y El Andévalo son ideales para la existencia de una riqueza en especies de reptiles, aves y, en muchos casos, de especies con una distribución muy limitada.

En esta situación de riesgo de extinción se encuentran especies tan emblemáticas como el lince ibérico (Linx pardina), águila real, águila imperial, águila perdicera, buitre negro, además de otras rapaces, como la cigüeña negra y colonias de murciélagos. La existencia de estas especies en la geografía onubense es un indicador ambiental de primer orden, pone de relieve las buenas condiciones ecológicas en la que se encuentran aún estos espacios, sin embargo, hay que recordar que hasta hace sólo 15 años existían ejemplares de lince en el otro extremo de la provincia, en el paraje natural de las Marismas de Isla Cristina, pésimo exponente del camino que llevan nuestros espacios naturales. A ello hay que sumarle otras especies de aves que, sin tener su lugar de nidificación propiamente en la provincia, pasan periodos de tiempo en sus espacios naturales, bien por descanso durante las rutas migratorias o bien por pasar en ellos su época de reproducción.

Es interesante, por último, la presencia de razas equinas autóctonas como el Caballo marismeño, variedad semisalvaje localizada en Doñana y el Caballo de las retuertas, procedente de la Reserva Biológica de Doñana, que es la raza equina más antigua de Europa.

La Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) se configura como un sistema integrado y unitario de todos los espacios naturales ubicados en el territorio de Andalucía. La provincia de Huelva está constituida por 23 espacios protegidos entre Parques Nacionales (1), Parques Naturales (2), Parques Periurbanos (2), Parajes Naturales (8), Paisajes Protegidos (1), Monumentos Naturales (5), Reservas Naturales (3) y Reservas Naturales Concertadas (1), en los que se encuentran los ecosistemas más representativos del territorio onubense. Con dichas figuras, comprendidas por 302.823 ha, un 30% del territorio de la provincia de Huelva se encuentra protegida por alguna de ellas.

Entre estos espacios, el ecosistema protegido más importante es el Parque Nacional de Doñana, la mayor reserva ecológica de Europa, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Está situado en las marismas del Guadalquivir y que se encuentra en territorio onubense casi en su totalidad, compartido con las provincias de Sevilla y Cádiz.

En las primeras estribaciones de Sierra Morena, fronteriza ya con la provincia de Badajoz, destaca ante todo el "Parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche", que fue declarado Parque Natural en el año 1989. La zona posee una importantísima riqueza de paisajes de dehesas, encinas y alcornoques, de bosques de castaños y de bosques de ribera, lo que ha potenciado desde siglos la cría del cerdo ibérico y el manufacturado de los productos procedentes de éste. De enorme interés geológico y paisajístico es la "Gruta de las maravillas" de Aracena, de grandes dimensiones y belleza, horadada en los sustratos calizos de esta sierra, siendo una de las de mayor tamaño de la Península Ibérica, con sus 2.130 metros de longitud.

La figura de Reserva de la Biosfera se otorga a espacios que cuentan con una riqueza natural y cultural representativas de los distintos ecosistemas del globo terráqueo. Andalucía cuenta con una Red de Reservas de la Biosfera, de las que la provincia de Huelva contiene las que se relacionan en la siguiente tabla. En total la provincia tiene una superficie de 234.092 ha, lo que supone un 21,96% del total andaluz.

Natura 2000 es una red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad. Consta de Zonas Especiales de Conservación (ZEC) designadas de acuerdo con la Directiva Hábitats, así como de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) establecidas en virtud de la Directiva Aves. En la provincia de Huelva existen en total 33 ZECs, que se extienden sobre 463.906,16 ha. De las que 8 además son ZEPAs, ocupando un total de 324.147,17 ha.

En la organización territorial de la provincia se distingue el nivel comarcal, el municipal y las entidades locales y singulares.

No existe una regionalización oficial en Huelva con carácter administrativo. En las distintas políticas sectoriales se ha realizado una comarcalización ad hoc. De esta forma, existen unas comarcas judiciales (partidos judiciales), turísticas, agrícolas, sanitarias, entre otras, utilizadas para la planificación y ordenación de los equipamientos públicos. Entre ellas, la de mayor tradición histórica es la comarcalización judicial, que divide la provincia en seis partidos judiciales, cuyas cabezas son: Aracena, Ayamonte, Huelva, Moguer, La Palma del Condado y Valverde del Camino. El único organismo oficial con prerrogativas administrativas son las mancomunidades de municipios. La provincia dispone de 18 mancomunidades que gestionan aspectos de interés mutuo como el turismo, el abastecimeinto de aguas, vertederos, entre otras.

En cuanto al nivel local, la provincia se divide en 79 municipios, organizados políticamente en torno al ayuntamiento. Los municipios pueden estar compuestos por varias entidades de población. Estos núcleos puden instituirse como Entidad de Ámbito Territorial Inferior al Municipio (EATIM). En la provincia, La Redondela (en Isla Cristina), Tharsis (en Alosno) y La Zarza-Perrunal (en Calañas) están constituidos como EATIM y se organizan en torno a una junta vecinal.

Además de las entidades locales mencionadas, Huelva integra un total de 216 entidades singulares. El municipio con mayor número de entidades singulares es Almonaster la Real, con 17, seguido con 11 por Gibraleón y las 9 entidades singulares de Ayamonte e Isla Cristina.

Las provincias son Entidades Administrativas Regionales, inferiores a la comunidad autónoma, determinadas por la agrupación de municipios, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de la garantía de los principios de solidaridad y equilibrio intermunicipales, en el marco de la política económica y social.

El Gobierno y la administración autónoma de la Provincia corresponden a la Diputación Provincial.

Hasta la creación de las Diputaciones Provinciales, la administración provincial básicamente era un instrumento fiscalizador, pero mediante el artículo 335 de la Constitución de Cádiz (1812) se dotó a las Diputaciones Provinciales de una serie de prebendas como el reparto de las contribuciones, la vigilancia de las infracciones a la Constitución, el censo y estadística provinciales, el establecimiento de los Ayuntamientos constitucionales, etc. Al frente de ella quedaba un Jefe Superior, designado por el Rey. Este nuevo cargo, que ejercía además como Delegado del Gobierno, asumió las competencias de orden público y el poder ejecutivo y servía de enlace entre los Ayuntamientos y la Diputación. Sin embargo, a los catorce meses de existencia, Fernando VII acabó con la obra de Las Cortes declarando nula y sin efecto la Constitución.

Durante el sexenio absolutista de Fernando VII (1814-1820), la corriente reformista liberal se paralizó, volviéndose al conservadurismo del antiguo régimen. Tras este período, durante el Trienio Liberal (1820-1823), la cuestión provincialista vuelve a surgir. La Ley para el Gobierno económico-político de las Provincias considera a las Diputaciones como el Ayuntamiento General de la Provincia.

Una de las Diputaciones Provinciales es la de Huelva, en funcionamiento desde el 7 de julio de 1822. Su vida fue corta, pues la caída del Régimen Liberal hizo que no hubiera apenas aplicación práctica y que sus actas capitulares fueran destruidas por la reacción.

La muerte de Fernando VII en 1830, supuso el impulso definitivo a la cuestión provincialista. En 1833 el ministro Javier de Burgos, mediante el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, culminó definitivamente el proceso de división provincial, convirtiéndose Huelva en una de ellas, compuesta por 75 municipios y con capitalidad en la ciudad homónima de Huelva. Finalmente, las Diputaciones Provinciales van a ser reorganizadas por un Real Decreto de 25 de diciembre de 1835. La Diputación Provincial de Huelva será instaurada el 16 de noviembre de 1835. En ella estarán representados los partidos judiciales de: Aracena, Ayamonte, El Cerro, La Palma del Condado, Huelva y Moguer.

El primer Jefe Superior de la provincia de Huelva fue José Huet. Entre los presidentes con un mandato más breve están Alonso del Castillo y Jaime Madruga. El corto mandato del primero resultó fundamental, pues salvó a La Rábida de ser subastada en plena Desamortización de 1855. El presidente más duradero ha sido Francisco Zorrero, en pleno régimen franquista. Estuvo dos décadas en el Palacio Provincial.

En plena Transición llegaría Felipe Martínez de Acuña y, ya en la democracia, Jaime Madruga y Emiliano Sanz de Unión de Centro Democrático, y Manuel Eugenio Romero, Domingo Prieto, José Cejudo y la actual presidenta Petronila Guerrero, todos del Partido Socialista.

Como resultado de las elecciones municipales de 2007, la Diputación distribuye sus 25 escaños en 15 diputados del PSOE, 8 del PP, 1 de IU y otro del Partido Andalucista.

Huelva es la provincia de Andalucía menos poblada aportando solo algo más del 5% de peso sobre el total de Andalucía. La provincia onubense es también la menos densamente poblada, sus escasos 50 hab/km2, contrastan con los 91.39 hab/km² de la Comunidad Autónoma Andaluza y los 88.59 hab/km2 de España. La mayor parte de esta población se concentra en la línea de costa, sobre todo en la Comarca Metropolitana y, con excepción del área ocupada por Doñana, la zona menos densamente poblada es Sierra Morena y el Andévalo Occidental (sobre todo en La Raya).

La provincia tiene una extensión de 10.148 km2, con una población de 507.915 habitantes en 2008. La zona más poblada esta ocupada por los municipios costeros del sur de la provincia, englobados en la comarca Metropolitana, el Condado y Costa Occidental de Huelva. Entre ellas alcanzan aproximadamente los 390.000 habitantes, de los que 220.000 corresponden a la primera. El municipio con mayor población de la provincia es su capital Huelva, con unos 145.000 habitantes. Existe un desequilibrio con el resto de municipios ya que tan sólo Almonte, Isla Cristina y Lepe superan los 20.000 habitantes.

En el último tercio del siglo XIX, con la compra por parte de empresas extranjeras de las minas de la cuenca minera de Huelva, Berrocal, Campofrío, El Campillo, Minas de Riotinto, Minas de Tharsis, Nerva y Zalamea la Real, se produjo una migración de población de la provincia a esa zona económicamente emergente y una inmigración desde las provincias adyacentes de Extremadura y de Sevilla, fundamentalmente, e incluso del Algarve portugués, produciendo un importante crecimiento demográfico en esa zona.

El siguiente proceso de inmigración a la provincia se produce en la década de los años 1960 con la implantación del Polo de Desarrollo en la ciudad de Huelva. Esta industria trajo mano de obra cualificada proveniente principalmente del norte de España, aunque durante su construcción dio empleo temporal a muchos sectores y, tras su implantación y consolidación, ha generado mucho empleo indirecto que, a la postre, contribuye a que la ciudad haya duplicado su población entre 1960 y el fin del periodo de crecimiento de la ciudad, a finales de la década de 1980. Desde 1990 hasta 2007 el aumento de la población se puede explicar únicamente por crecimiento vegetativo, ya que los movimientos inmigratorios y emigratorios prácticamente se anulan, arrojando cifras de crecimiento de tan solo un 0,2% anual.

Finalmente, el último proceso migratorio se inicia en la década de los noventa por el efecto de la agricultura extensiva y su implantación en cultivos del fresón y la naranja, y otros en menor medida. En casi toda la Tierra Llana (Almonte, Moguer, Palos de la Frontera, Cartaya, Isla Cristina, Lepe) se dan crecimientos muy importantes de población, siendo éstos los municipios que llevan en la última década el peso del crecimiento poblacional de la provincia. Esta necesidad de mano de obra, en un sector que la necesita no cualificada, trajo una inmigración en primer lugar tanto de la vecina provincia de Cádiz como del norte de África y posteriormente de países del este de Europa, donde se hacen convenios de entrada y salida, por lo que no supone efectivamente un movimiento migratorio relevante y permanente de esta población.

Mención aparte merece el crecimiento poblacional de Aljaraque y Punta Umbría, favorecido por la cercanía a Huelva y convirtiéndose en «ciudades dormitorio», pasando a engrosar estos municipios casi todo el crecimiento del área metropolitana.

La situación de relativo aislamiento de la provincia se debe a una serie de factores como: la frontera con Portugal a lo largo de toda la parte oeste, la barrera natural que supone Sierra Morena para el tránsito hacia Extremadura, al igual que Doñana con la provincia de Cádiz y su situación de excentricidad en España.

Tradicionalmente existían dos pasos hacia Portugal, uno en Ayamonte en barco a través del río Guadiana (hasta la cercana Vila Real de Santo António) y otro por carretera en Rosal de la Frontera, en una de las zonas menos densamente poblada de la provincia. Con la llegada de la democracia y sobre todo a partir de 1992, las comunicaciones con Portugal mejoraron ostensiblemente sobre todo a raíz de la construcción conjunta del Puente Internacional del Guadiana que, desde Ayamonte, une España con Portugal. Si bien las comunicaciones por carretera con Sevilla también mejoraron en 1992 con la apertura de la Autopista del Quinto Centenario -perteneciente a la Red de Carreteras Europeas y que luego en 2001 se amplió hasta Portugal-.

No ocurrió lo mismo con las que unen la provincia con Badajoz (con carretera aún no desdoblada) o la controvertida propuesta de conexión terrestre con Cádiz -lo que implica actualmente el paso obligado por la SE-30 sevillana- convirtiendo a ambas provincias en las únicas de la península sin comunicación directa por carretera entre sí. La dificultad de hacer compatible el desarrollo económico con la preservación de la integridad del ecosistema que alberga Doñana queda reflejada en la controversia al respecto de esta propuesta de conexión viaria, ya que si bien se alzan voces reclamándola como elemento propiciador de un mayor desarrollo económico, la alteración que ésta presumiblemente supondría para las condiciones bióticas y abióticas del ecosistema hace de ella un tema muy polémico.

El transporte público por carretera es ofertado por la empresa privada integrada en un consorcio de transportes.

Respecto a las comunicaciones por tren, éstas siguen una tónica parecida. La comunicación tradicional con Zafra ha perdido en las últimas décadas parte de su demanda, al igual que ocurrió con la desaparecida conexión Huelva-Cuenca Minera para trenes minerales. Al no existir tampoco conexión con Cádiz, subsiste la conexión desde Huelva a Sevilla y Madrid, reclamándose desde instituciones locales la ampliación de trenes y la llegada del tren AVE. El enlace con la zona oeste de la provincia también desapareció en 1987.

La provincia se ha caracterizado por ayudar a la expansión de algunos movimientos pedagógicos como los resultantes de las ideas formuladas por Manuel Siurot, nacido en la Palma del Condado y fundador de diversos centros.

La formación reglada se imparte en los distintos centros escolares públicos de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria y de formación superior, que son dependientes de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. A ello se suma la presencia de escuelas privadas religiosas y algunas laicas. La Universidad de Huelva se encuentra localizada en tres zonas diferentes de la capital: el antiguo hospital de La Merced y Cantero Cuadrado en la zona centro y el moderno Campus Universitario del Carmen, en la entrada a la ciudad y eje de la nueva expansión de la institución. A ella se le suma el Campus de La Rábida, fuera de la ciudad que le da nombre. Su origen data de la reforma educativa andaluza de los años 90 por la que se crearon nuevas universidades para tener al menos una pública por provincia, en la cual se segrega de la Universidad de Sevilla el 1 de julio de 1993. Su primer Rector fue el Dr. Ramírez de Verger, siendo el actual rector el Profesor Dr. Francisco José Martínez López. En esta institución pública -dependiente de la Junta de Andalucía- se ofertan diversas titulaciones en la actualidad.

Al margen de la Universidad de Huelva propiamente dicha, existe una sede de la Universidad Internacional de Andalucía radicada en La Rábida y que imparte Programas Oficiales de Postgrado, doctorados, másteres y cursos relacionados con el mundo iberoamericano, los Cursos de Verano, así como el Centro Andaluz de Estudios Iberoamericanos.

Ya fuera de la educación universitaria, en la localidad de Isla Cristina se imparte el Nivel II de Supervivencia en la Mar. Éste es ofrecido en las instalaciones del Instituto Social de la Marina en el puerto industrial e imparte formación avanzada para la gestión de riesgos marítimos en el único centro de estas características de Andalucía y uno de los pocos de España.

La capital acoge la mayoría de la estructura sanitaria de la provincia con cinco hospitales de los cuales tres son públicos, englobados dentro del Área Hospitalaria Juan Ramón Jiménez y dependientes del Servicio Andaluz de Salud. El Hospital General Juan Ramón Jiménez atiende a la población del núcleo urbano y otras localidades cercanas, el Hospital Vázquez Díaz es de diferentes especialidades y el Hospital Comarcal Infanta Elena, que atiende a población de diferentes localidades de la provincia. Además existe un hospital privado concertado, el Hospital Blanca Paloma, y varias clínicas privadas. Dependiente de la Universidad de Huelva, existe una facultad de enfermería.

En la Comarca de la Sierra se encuentra el Hospital Comarcal de Riotinto que atiende a la población del norte provincial. Todo se completa con 56 centros de salud y consultorios repartidos por diferentes localidades, pedanías y barrios de la capital.

La provincia de Huelva es la segunda provincia andaluza, tras Almería, en términos de producto interior bruto per capita. El PIB provincial es de 8.415 millones de euros, lo que representa un 6,7% del PIB total de Andalucía (datos provisionales del INE para el año 2005). El crecimiento del PIB en 2005 fue del 10,4% y la renta per capita alcanzó los 17.600 €.

La provincia de Huelva es una de las que posee mayores recursos primarios en España, lo que ha permitido a la provincia servir de despensa alimentaria a la nación durante épocas difíciles de la historia reciente, tal es el caso del transporte de las botas de sardina desde Isla Cristina hasta Castilla en tren y a los castellanoleoneses en camión, tanto durante la guerra civil como en otros momentos de necesidad, llegándose a plantear la construcción en Isla Cristina de ramales de ferrocarril junto a las factorías de salazón, al modo en que en Jerez se hacía con las bodegas de fino.

Los recursos económicos tradicionales de la provincia son la minería, con explotaciones que datan de la Edad del Bronce, y la pesca, gracias a los caladeros del Golfo de Cádiz, hoy casi agotados. La agricultura es de desarrollo relativamente moderno, aunque la vitivinícola y de cítricos data de más tiempo. Hoy en día el cultivo del fresón contribuye como una parte sustanciosa de la productividad provincial. La industria, con el polo de desarrollo y el sector servicios son las fuentes de empleo y riqueza primordiales actualmente y desde el último tercio del siglo XX. También es digno de mención la manufactura de calzado y la fabricación de muebles que se dan en la localidad de Valverde del Camino. A todo ello se le puede sumar el importante auge del turismo, tanto de costa como de interior, en los últimos años.

Como en el resto de España, el sector servicios es el de mayor peso en la economía onubense, tanto en términos de PIB como de trabajadores ocupados. Una particularidad de la provincia es la gran importancia de la industria y del sector de la energía: entre ambos representan el 21% del PIB mientras que la media andaluza es del 13%.

El nivel de paro es inferior a la media nacional, registrándose los índices más altos en la sierra. Teniendo en cuenta que hasta el 5 ó 6% de paro se considera pleno empleo, sólo existen 7 municipios que superen el 6% de paro masculino (todos en la zona norte provincial: Jabugo, Almonaster la Real, Villalba del Alcor, Galaroza, Nerva, El Campillo y Cumbres Mayores) y sin embargo, son 20 teniendo en cuenta el paro femenino (los anteriores y otros excepto Villalba del Alcor, que posee un paro femenino anecdótico, rompiendo la norma). Tan sólo es preocupante en los municipios de Arroyomolinos de León, Jabugo, Nerva y Valverde del Camino, donde el paro femenino va desde el 15,1 al 12,4% respectivamente. En el extremo opuesto están, con el menor paro masculino provincial (situado entre el 2 y el 3%) Hinojos, Villablanca y Arroyomolinos de León, y con un paro femenino inferior al 2% están Lucena del Puerto, Bonares, Santa Bárbara de Casa y Rociana del Condado. La media provincial se sitúa en torno al 4,7% masculino y el 6,3% femenino, por debajo de la media nacional en cualquier caso.

El índice de actividades económicas provincial es algo inferior a la media nacional por habitante (España = 100.000) con un índice de 745 concentrado principalmente en Huelva y Palos de la Frontera, con casi 400 entre ambos municipios, siendo Palos el más dinámico. La cuota de mercado provincial se situa (índice general España = 100.000) en el 1.008. Los municipios más dinámicos en este sector es la propia capital, con un índice de 306 (casi un tercio del total provincial), seguidos por Lepe, Almonte, Ayamonte, Moguer, Isla Cristina, Cartaya y Punta Umbría, por nombrar los índices superiores a 30. Entre todos éstos suman un índice de 566.

Existen en la provincia 384 automóviles por cada mil habitantes (450 la media nacional) y 96 por mil camiones o furgonetas (103 en España). Los municipios con más vehículos tractores registrados son Niebla (186) y Huelva (466), poniendo de relieve la importancia para la economía local de Niebla éste instrumento de trabajo.

El sector de la pesca es esencial para la economía provincial y ha sido el modo tradicional de vida durante generaciones. La situación de la franja costera de la provincia, cercana a antiguos caladeros de pesca, ha propiciado el desarrollo de diferentes puertos pesqueros, haciendo posible que la flota de la provincia sea una de las mayores de España. Destacan los puertos de la costa occidental: Ayamonte, Isla Cristina y Punta Umbría principalmente, pero también El Terrón en Lepe, Huelva, Mazagón, Sanlúcar de Guadiana o El Rompido en Cartaya. Ayamonte e Isla Cristina (uno de los dos primeros puertos españoles en cuanto a tonelaje, número de embarcaciones y valor de las capturas y el primer puerto en volumen de pescado fresco subastado) disponen de importantes empresas conserveras y de salazón. La lonja de Isla Cristina, uno de los motores de riqueza provincial, da servicio a las flotas de Isla Cristina, Lepe y Punta del Moral. En 2005, entraron en las lonjas de los puertos de la provincia aproximadamente 1.411.403 kilos de mercancía al mes (más del 50% desembarcan en el puerto de Isla Cristina), lo que supuso un ingreso de más de tres millones y medio de euros al mes. Peces (886.806 kilos por mes), moluscos (493.833 kilos por mes) y crustáceos (30.763 por mes) siguen formando parte de la actividad laboral de multitud de familias de la costa. La época dorada de la pesca en la provincia se sitúa en la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Algunas localidades nacieron en épocas cercanas sólo como puertos pesqueros (Punta del Moral, La Antilla o Isla Cristina). Las únicas localidades con ayuntamiento propio y directamente en el mar son Isla Cristina y Punta Umbría. Esto se debe al avance que ha experimentado la costa durante los pasados siglos, lo que hizo necesario crear nuevos puertos como el de Isla Cristina. Punta Umbría tiene su origen, más que en el auge de la pesca, en el del turismo (se verá en sector terciario).

La importancia de los puertos y la demanda de la pesca procedente de los puertos onubenses llega al extremo de que, ciertas especies, se desembarcan aquí sólo por el valor añadido que genera la obtención de la denominación de origen, como es el caso de la gamba blanca de Huelva, de la que Isla Cristina y Punta Umbría son sus mayores valedores. Las ferias de verano de chirla en Isla Cristina y otras, por toda la costa, no hacen más que poner de relieve la acertada manera de darse a conocer a foráneos que visitan estas zonas vacacionales.

La empresa más importante del sector es Lonja de Isla SA, con actividad económica relevante en el propio municipio de Isla Cristina, en el de Ayamonte, el de Lepe y, mediante empresas subsidiarias, en el de Huelva. Esta empresa gestiona alrededor de 18 millones de kilos de capturas anuales.

También es importante, en cuanto que permite sustentar la gastronomía onubense, el denominado "marisqueo", siendo la estrella el marisqueo de bivalvos, fuente de sustento de más de un centenar de familias de la costa.

La agricultura de esta provincia ha sabido adaptarse a las nuevas demandas con la inclusión de nuevas formas de cultivos. A finales de los años 1960, el empresario Antonio Medina Lama realizó las primeras experiencias de cultivo de fresón en la provincia, revolucionando el incipiente cultivo de fresa que se venia realizando. Los primeros experimentos en cultivo de fresas con modernas técnicas intensivas las realizó en la finca de "Las Madres", en el término municipal de Moguer, cerca de la playa de Mazagón y a pocos kilómetros de Palos de la Frontera, extendiéndose rápidamente al resto de la provincia. En la actualidad, la provincia representa el 97% de la producción nacional de fresón y es el segundo productor mundial tras Estados Unidos. Destaca Moguer con una superficie cultivada de 2.278 ha (8.551 ha en toda España), que supone un 27% del total nacional, lo que sitúa a la localidad en primer lugar de España en cuanto a superficie dedicada al cultivo de esta fruta.

También destacan las localidades de Cartaya, Isla Cristina y Lepe en la zona regable del Chanza y otras como Almonte, Lucena del Puerto y Palos de la Frontera, dedicadas todas a la producción, manipulación, envasado y comercialización del denominado "oro rojo", encontrándose en Palos la cooperativa con mayor producción mundial de esta fruta. Prácticamente la mitad del cultivo del fresón producido se vende a Francia, Alemania y Reino Unido, siendo también importante el volumen comercializado en el mercado nacional, suizo e italiano. También ha tenido una fuerte repercusión social en la provincia, ya que para su cultivo ha sido necesaria una elevada cantidad de mano de obra extranjera, que ha posibilitado un aumento de inmigración, similar a lo sucedido en la provincia de Almería. En los últimos años también han aumentado considerablemente los cultivos intensivos de la frambuesa, el arándano, los cítricos (de mayor tradición en la costa, como la naranja) y el olivar en regadío.

Sin embargo, el desarrollo de la agricultura intensiva de regadío, tiene su contrapunto desde la perspectiva ambiental. De esta forma, se está produciendo una esquilmación del acuífero de Almonte-Marisma ante la presión ejercida por los cultivos en regadío en las inmediaciones de Parque Nacional de Doñana.

Los cultivos tradicionales son principalmente los cereales, el olivar, los cítricos de secano y el cultivo de higueras en Isla Cristina y Ayamonte. Asimismo son importantes las extensiones dedicadas a agricultura integrada y agricultura ecológica en la provincia, siendo la primera provincia de la comunidad en el total de superficie inscrita, con 123.125 hectáreas en 2008 (se incluyen todo tipo de cultivos, incluidos los bosques), la mayor de Andalucía. La producción de vinos y vinagres en la zona del Condado, bajo la Denominación de Origen Condado de Huelva, también ha experimentado un alto crecimiento llegando a elaborarse incluso espumosos y vinos tintos, algo inusual en el sur de España.

La Sierra de Aracena ha conseguido el auge de su economía gracias, en cierta medida, a los productos procedentes del cerdo ibérico como el Jamón de Huelva (anteriormente jamón de Jabugo), con Denominación de Origen Jamón de Huelva, que ya no se vende sólo en el interior del país, sino que se exporta a otros países de la Unión Europea como Francia e Italia, trabajándose igualmente en estrategias de negocio para asentarse en Asia y Estados Unidos. La venta de otros derivados y de carne también experimenta un importante empuje. Existen 639 explotaciones ganaderas en la provincia, lo que supone un 37% del total autonómico.

La cuenca minera fue una de las primeras en extracción de cobre del mundo encontrándose actualmente en franca recesión. Los recursos mineros de la zona norte de la provincia han sido explotados durante milenios, dado que en la zona se encuentra la inmensa Franja Pirítica Ibérica. Así, explotada desde el año 1000 a. de C., diferentes pueblos han prosperado y se han enriquecido con las entrañas de esta tierra. Pero fue a partir de finales del siglo XIX, con la compra de las minas por diferentes adjudicatarios privados anglosajones, cuando se llegó a una edad de oro de estas explotaciones. El desarrollo de la Cuenca Minera y de la propia ciudad de Huelva fue innegable, aunque parte del capital surgido de la minería se haya ido fuera de estas tierras. En los años 1950 las minas fueron retornando al gobierno español, siendo empresas nacionales las que se crearon para su explotación. La bajada del precio del cobre a finales del siglo XX llevó al cierre a la mayor parte de ellas, aunque a partir de finales de la primera década del siglo XXI se ha observado una nueva demanda, planteándose incluso nuevas vías de explotación, por lo que aún, respecto a Andalucía, se genera el 40% del valor total de las extracciones.

Por otra parte la intensividad de los trabajos en las minas ha originado diversos problemas ecológicos en épocas recientes, desde las protestas por las teleras a finales del siglo XIX hasta el Desastre de Aznalcóllar en 1998, cuando una riada de lodos tóxicos provenientes de una mina de la empresa Boliden-Apirsa en la cercana provincia de Sevilla afectó al río Guadiamar y parte de las aguas del Parque de Doñana.

En Huelva se conserva uno de los astilleros de ribera, aún en activo, más antiguos de España. Se trata del astillero de ribera de Isla Cristina, donde se construyeron las réplicas de la nao Victoria y la carabela La Pinta con motivo del V centenario del descubrimiento de América. Ésta es una de las pocas industrias tradicionales que quedan en la provincia junto con la textil. También es destacable la empresa privada "Astilleros de Huelva", en la capital, dedicada a la construcción de buques modernos. Al ser un astillero de tamaño medio, no le afecta tanto la crisis del sector naval, ya que no necesita grandes proyectos para mantenerse. Entre sus licitaciones destaca la curiosidad de haber construido los barcos de recreo para la Expo92 de Sevilla.

En la localidad de Valverde del Camino, la industria textil ya mencionada, ha conseguido darle valor añadido a su producción en la fabricación de calzado. La manufactura del mueble de madera también pervive en esta zona y en la Sierra. La fabricación artesanal de calzado comenzó su desarrollo gracias a la presencia inglesa y a empresarios autóctonos que innovaron en su fabricación, adaptándose al mercado moderno. Tuvo su momento de esplendor hacia la década de 1960, cuando su producto estrella, el boto campero comenzó a ser conocido en toda España. En la actualidad, su mercado es toda España, gran parte de Europa y países como China, Japón o Estados Unidos.

Pero la mayor actividad en este sector se concentra en el llamado Polo de Desarrollo de Huelva o polo químico. Aunque surgió en la década de 1960, la primera intención para instalar un importante complejo industrial en la zona surgió en 1870, a cargo de José Monasterio Correa, pero no fue hasta 1964 cuando el Gobierno de Franco aprobó (Decreto de 30 de junio de 1964) la construcción de un Polo de Promoción Industrial que cambiaría la geografía, la población y la política de la zona. Su instalación en la zona se debió (entre otros aspectos) al alto grado de subdesarrollismo y desempleo existente entonces en la zona, y a la necesidad de aprovechar la ingente y cercana producción minera posibilitando que ésta se trabajara y quedara en el país. La instalación de polígonos industriales se llevó a cabo en varias provincias españolas, sin embargo en esos años sólo en León y Huelva se consiguió el apoyo suficiente para que el desarrollo industrial de los polígonos fuera efectivo. El polo de desarrollo de Huelva fue el más importante desarrollado en la época, recordemos que desde la ausencia de industria pesada, que sigue superando actualmente récords de producción, si bien no está en las zonas tradicionales que albergan el peso de la industria en España. y donde el puerto como nodo de comunicaciones y transporte, y la sierra como fuente de ciertas materias primas, lo han convertido en uno de los más importantes de España y la mayor fuente de empleo de la comarca metropolitana, con más de 14.000 puestos de trabajo localizados en apenas un par de municipios (que dan empleo a otros tantos trabajadores de varios municipios vecinos). La capital y las poblaciones cercanas están ligadas desde entonces a la industria química (refinerías de petróleo, gas natural o centrales térmicas).

Por ello, el desarrollo de Huelva es innegable, pero también lo son las graves enfermedades asociadas y el importante retroceso ecológico en la ría de Huelva o el Tinto por su cercanía a las grandes balsas de fosfoyesos. El Polo Químico suele dividir a los ciudadanos entre los que lo ven como motor económico de la provincia y los que lo ven como su primer problema, al afectarles a su salud o destruir los ecosistemas de los alrededores.

En la actualidad, el Polo, de más de 1.500 ha, acoge a 16 empresas (agrupadas bajo el nombre de AIQB) con una plantilla de más de 6.000 trabajadores. Las empresas son: Air Liquide, Algry, Aragonesas, Atlantic Copper, Cepsa, Enagás, Endesa, Ence, ERTISA, Fertiberia, FMC Foret, Repsol YPF, Unión Fenosa, Huntsman Tioxide. A consecuencia de las actividades de Fertiberia, y en menor medida de FMC Foret, otras 1.200 ha son ocupadas de manera indirecta por el Polo Químico: son las balsas de fosfoyesos, que están situadas a unos 300 metros de la barriada de Pérez Cubillas de Huelva, a un kilómetro del centro urbano de la capital. Según algunas opiniones, estas balsas podrían estar emitiendo radiación varias veces por encima de lo permitido. Existe una plataforma ciudadana denominada la "Mesa de la Ría", la cual hace patente su preocupación por los efectos negativos del Polo Químico, tanto en el medio ambiente, como en la salud de los onubenses. Dicha plataforma ha realizado, sin éxito, varias reivindicaciones tanto a ayuntamientos como a diferentes instituciones públicas.

Se muestran a continuación las principales actividades industriales y los municipios más representativos en cada ramo. Asimismo, se señalan los índices que se dan para cada actividad respecto al nivel provincial y nacional. En caso de ausencia del dato nacional, se toma España = 100.000. Los índices están obtenidos del Anuario Estadístico de La Caixa donde se puede ver la metodología utilizada para su confección.

Villanueva de los Castillejos y Villablanca experimentaron las mayores subidas porcentuales de la actividad industrial, superiores al 50% en el periodo 2001-2006. El índice industrial provincial (España = 100.000) es de 883, contando entre Huelva y Palos con uno de 540.

Las actividades comerciales minoristas (índices de actividad entre paréntesis) se concentran en Huelva (3.638), Almonte (622), Lepe (616), Isla Cristina (530) y Ayamonte (521). El índice provincial es 11.948 y 994.210 el nacional, lo que deja a la provincia con un índice superior a la media. La superficie comercial total de la provincia es de 1.027.824 m2, también superior a la media nacional por habitante. En los sectores desagregados comerciales, los municipios que sobresalen son los más poblados: Huelva, Lepe, Almonte, Isla Cristina y Ayamonte.

Aunque de poco peso en el PIB (poco más del 5%), el turismo marca el ritmo de vida de muchos municipios y da empleo indirecto a más trabajadores de los que proporciona directamente. Este sector suele concentrarse en los municipios de mayor población, que coincide con los de la costa (Ayamonte, Almonte, Huelva, Isla Cristina, Lepe), aunque en los últimos años se ha producido un crecimiento en la zona de la sierra. En comparación con otras zonas turísticas como la Costa del Sol, la economía onubense posiblemente aún no presenta una dependencia de este sector, si bien en los últimos años ha crecido de forma importante el turismo de soy y playa, como se manifiesta en el crecimiento de zonas urbanizadas en el litoral.

Tradicionalmente, la provincia onubense ha absorbido la demanda turística de sol y de playa de las provincias vecinas de Badajoz y Sevilla y de ella misma. A partir de los últimos años del siglo XX (desde 1991) se han puesto en marcha iniciativas que han permitido el desarrollo de zonas turísticas y un aumento de visitantes de toda España (el 85% del turismo receptor es español), aunque aún tiene un peso medio entre el total andaluz, siendo la quinta provincia andaluza en número neto de visitantes. El Patronato Provincial de Turismo y otras delegaciones suelen aprovechar y asociar la Luz y el nombre de la Costa de la Luz en la publicitación provincial, usando el eslogan Huelva, la luz o Isla Cristina, un mar de Luz. El turismo da trabajo directo o indirecto al 30% de la población de la costa.

El número de restaurantes y bares de la provincia es de 3.635. Los municipios con más de 200 son Huelva, Almonte, Lepe, Ayamonte, Punta Umbría e Isla Cristina con 854, 231, 215, 207, 207 y 203 respectivamente, todos, al igual que la provincia, por encima de la media nacional por habitante y, además, con un crecimiento del 17,5% entre 2001 y 2006, frente al 15,3% de crecimiento nacional. Alosno es el que más creció en este periodo, un 58,8%, seguido de Moguer e Higuera de la Sierra, en torno al 46% de incremento. El índice turístico provincial (España = 100.000) es de 886, con un peso nacional parecido al de la industria, sobresaliendo Ayamonte con 219, seguido de Almonte e Isla Cristina con 176 y 136, respectivamente.

El desarrollo turístico de la provincia ha sido más tardío que otras zonas del litoral español. Núcleos como los de Islantilla o Isla Canela han surgido entonces entre finales de los años 1990 y principios del nuevo siglo. Desarrollos más antiguos, con escasa planificación hasta época reciente, son El Rompido, El Portil, Mazagón y Matalascañas (Torre de la Higuera). Si bien Punta Umbría tuvo sus inicios como pedanía de Cartaya, tras la democratización del turismo de sol y playa comenzó su desarrollo urbano por su cercanía a la capital y por su posición en la playa, su actual desarrollo no se puede entender sin la actividad turística y su aportación a la vivienda vacacional. Otros núcleos turísticos son Nueva Umbría, Nuevo Portil, Punta del Moral, La Antilla y Urbasur. También destaca en los últimos años el denominado "turismo rural" o de interior en la zona de la sierra.

Se tiende a diversificar el turismo y la oferta de museos y centros de interpretación ha crecido considerablemente en los últimos años (Casa de los Ingleses en Punta Umbría, El Hombre y la Marisma de Isla Cristina o Puerta del Atlántico en Huelva), desarrollándose así un modelo de turismo que proporciona otro tipo de atractivos. La historia de la Cuenca Minera, con siglos de explotación y una presencia inglesa inusual en el país, atrae a más de 62.000 turistas anuales al Parque Minero, que ofrece una interpretación de la provincia de esta época. Pero es el conjunto histórico-artístico, denominado Lugares colombinos, el que soporta la mayor cantidad de visitas (197.000 en 2007) procedentes en su mayor parte de España, pero con visitantes de gran diversidad de nacionalidades, llegados con ánimo de estudiar o rememorar los acontecimientos del descubrimiento de América. Moguer, Palos de la Frontera y su monasterio de La Rábida son las localidades colombinas por excelencia, si bien el recinto más visitado de estos lugares es el Muelle de las carabelas situado en el entorno de la Rábida.

También se han recomendado iniciativas para que se desarrolle el denominado "turismo industrial". Iría encaminado a interesados en conocer el Polo Químico. Todo ello se complementa con el aliciente que supone la celebración de congresos en la zona de costa.

Esta apuesta por el turismo y su diversificación, para no depender tanto del turismo de sol y playa, ha permitido que la que la provincia esté a la cabeza en el aumento de pernoctaciones en Andalucía.

Huelva cuenta con un riquísimo catálogo histórico-artístico en su provincia, tanto religioso (en la que abundan templos cristianos, ermitas y santuarios e incluso antiguas mezquitas de la época de dominación musulmana y luego convertidas en iglesias) como civil, fruto del paso por la tierra de diferentes culturas.

De la localidad serrana de Almonaster la Real, es esencial la Iglesia-mezquita levantada en las primeras décadas del siglo X y cuyo mihráb es uno de los más antiguos de España.

En la capital de la sierra, Aracena, destaca la Iglesia prioral de Nuestra Señora de los Dolores. Fue levantada en el siglo XV y declarada Bien de Interés Cultural en 1995.

La localidad fronteriza de Ayamonte acoge a la Iglesia de Nuestro Señor y Salvador, del siglo XV-XVIII, estilo mudéjar y levantada en el barrio más antiguo de la ciudad. En su interior se encuentran importantes obras de origen flamenco.

De Huelva capital: destaca el entorno y Santuario de Nuestra Señora de La Cinta, sobre el Cabezo del Conquero; este templo fue visitado por Cristóbal Colón para agradecer los favores concedidos durante su travesía y en su interior acoge a la Patrona de la ciudad de la que toma nombre. También son importantes la Iglesia de San Pedro, levantada sobre los restos de una mezquita y al pie de un castillo ya desaparecido, que, por su importante patrimonio, aparece declarada como Bien de Interés Cultural. O el antiguo convento y ahora Iglesia Catedral de la Merced, también declarado monumento de Bien de Interés Cultural, que se encuentra junto a una de las sedes de la universidad.

La tradición religiosa en Moguer queda patente en el Monasterio de Santa Clara. Este Monumento Nacional fue visitado por Cristóbal Colón para cumplir el denominado voto colombino. Destacan a su vez la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Granada (del siglo XVIII), cuya torre recuerda a La Giralda de Sevilla, el Convento de San Francisco (siglos XV-XVIII) y el Hospital del Corpus Christi (siglo XIV).

En La Redondela, se encuentra la iglesia Parroquial de Nuestra Señora De los Doce Apóstoles, datada en el siglo XV, con su última ampliación de 1795 y recientemente restaurada.

La ciudad amurallada de Niebla acoge la Iglesia-mezquita de Nuestra Señora la Granada, joya de la arquitectura cristiana del siglo X, a la que acudían los fieles durante los años de dominación musulmana hasta que los Almohades la transformaron en mezquita. Fue declarada monumento histórico artístico en el año 1931.

La Palma del Condado: la Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVIII.

De Palos de la Frontera, localidad clave en la historia provincial, sobresale sobremanera el Monasterio de La Rábida, de los siglos XIV-XV. Fue visitado por Cristóbal Colón en varias ocasiones, durante las cuales recibió apoyo y gestó el primero de sus viajes. Fue declarado Monumento Nacional en 1856 y declarado Primer Monumento Histórico de los Pueblos Hispánicos. También es importante la Iglesia de San Jorge Mártir, del siglo XV, donde se dio lectura a la Real Provisión de los Reyes Católicos que ordenaba a Diego Rodríguez Prieto, y otros vecinos de la villa de Palos, que tuvieran preparadas dos carabelas para partir con Cristóbal Colón. Declarada Monumento Nacional en 1931. Ambos templos son de estilo gótico-mudéjar.

En la pequeña aldea de El Rocío, de Almonte, es esencial la Ermita de El Rocío, importante no sólo por su valor artístico, sino por representar uno de los acontecimientos marianos más importantes del mundo. Este templo, levantado en 1963, sustituyó a otros anteriores que se habían quedado pequeños ante la afluencia de peregrinos.

En la localidad de Almonte se encuentra la Torre vigía de la Higuera. Truncada sobre la playa en Matalascañas desde 1755 a consecuencia del terremoto de Lisboa es una de las típicas estampas de la costa onubense. Este tipo de construcciones -común en las costas onubenses- era esencial para la defensa y vigilancia contra las frecuentes incursiones piratas.

En Aracena, si bien se trata de un monumento natural, destaca la Gruta de las Maravillas por su acondicionamiento de luces y sonidos y encontrarse su acceso en pleno centro urbano. Formada bajo las rocas calizas del Cerro del Castillo, esta gruta es uno de los lugares más visitados de Huelva. Fue declarado monumento natural.

La localidad de Cortegana aparece dominada por su castillo, de 1293. Esta fortaleza es una de los mejores conservadas de la provincia.

Igual ocurre en Cumbres Mayores, donde el castillo-fortaleza de Sancho el Bravo es Monumento Histórico Nacional desde 1895. Se trata de un claro ejemplo de arquitectura defensiva contra los portugueses. Aunque comenzó a edificarse en 1293, no se terminó hasta principios del siglo XIV.

En la ciudad de Huelva destaca el Monumento a la Fe Descubridora, escultura cubista de grandes dimensiones levantada en 1929 en honor a la gesta de los descubridores de América, y dos reconocidos ejemplos de la etapa anglosajona en la ciudad: el Barrio Reina Victoria, de estilo inglés de principios del siglo XX, levantado para acoger a los empleados de las minas en la ciudad, y el Muelle del Tinto, de finales del siglo XIX, construido para facilitar la descarga del mineral a los barcos del Puerto de Huelva y reconocido Bien de Interés Cultural.

En el municipio de Isla Cristina es de destacar el palomar de la Huerta Noble, del siglo XVIII. Es el mayor palomar del suroeste de Europa. Alberga espacio para unos treinta y seis mil nidos de palomas y tiene sus orígenes como complejo agrario-industrial, con una arquitectura rural compleja, donde se racionalizan perfectamente los espacios.

El ayuntamiento de La Redondela posee una Sala Mudéjar, del siglo XV, bien conservada y de gran valor cultural.

De Minas de Riotinto es destacable la Corta Atalaya, la mina a cielo abierto más grande de Europa, ejemplo del pasado minero de la provincia, y el Barrio de Bellavista, que acogió al staff inglés de las minas durante años.

En Moguer es importante el Castillo almohade y el bello Ayuntamiento, de estilo barroco y construido en el siglo XVIII.

La importancia de Niebla en el pasado queda patente con construcciones como el Castillo de los Guzmán, su Puente Romano, por el que todavía transitan coches, y las Murallas almohades, que, con sus dos kilómetros de extensión y casi una cincuentena de torres, es un vivo ejemplo de la dominación e importancia de esta ciudad musulmana en la época de Al-Ándalus.

En Palos de la Frontera es esencial la Fontanilla, del siglo XIII, por ser lugar de aprovisionamiento de agua de la expedición colombina.

En Sanlúcar de Guadiana sobresale el Castillo de San Marcos, del siglo XVIII, construido tras la Guerra de Independencia de Portugal para prevenir los ataques portugueses. Pese a todo, cayó en manos lusas en 1666 quedando despoblada por los expolios, volviendo finalmente a ser español al año siguiente y retornando la población, sin embargo hasta el siglo XIX se sucederán los episódios bélicos. Desde lo alto del cerro sobre el que se levanta, domina la población cercana de Alcoutim y todo el río Guadiana.

De Trigueros es interesantísimo el Dolmen de Soto. Descubierto en 1922 por Armando de Soto y declarado Monumento Nacional en el año 1931, es uno de los más impactantes ejemplos del neolítico en el sur de España. Dentro del megalitismo en la provincia, destaca a su vez el conjunto de la aldea de El Pozuelo, en Zalamea la Real.

De la localidad serrana de Zufre destaca su Ayuntamiento, del año 1570.

Otros monumentos o restos importantes son también los restos del Acueducto romano subterráneo en Huelva y la ciudad de Turobriga, situada al norte de Aroche, que, con 12 hectáreas de extensión, es el único yacimiento romano que se puede visitar en la provincia.

Al margen de las aportaciones de diferentes onubenses a las artes, la cultura y el folclore de la provincia ha sido y es lo suficientemente rico como para permitir el desarrollo de manifestaciones autóctonas, sobre todo en materia musical, destacando el Andévalo por su riqueza folclórica. Probablemente la aportación más conocida sea el fandango, superviviente de los Bailes de candil, en su versión tradicional como el fandango de Alosno o aflamencada. En cuanto a danzas tradicionales, destacan, entre otras, las danzas de los Cascabeleros de Alosno en honor a San Juan Bautista y las Danzas del Pandero y del Fandango en Encinasola. También el pito rociero puede considerarse como instrumento musical autóctono, así como la caña rociera. Asimismo, en materia etnográfica y artesana destacan el sombrero calañés y los botos camperos de Valverde. Finalmente, también pueden considerarse como autóctonos algunos elementos de la arquitectura popular, sobre todo de la ciudad de Huelva y la costa.

En lo que respecta a la arqueología, los distintos museos de la provincia intentan ofrecer una visión del paso humano por la zona. En la localidad de Aroche se encuentra el Museo Arqueológico, anexo al centro de visitantes y ubicado en el antiguo Convento de Los Jerónimos, con una muestra de piezas procedentes de un centenar de yacimientos cercanos, sobre todo de la cercana ciudad romana de Turobriga. Pero es el Museo provincial de Huelva el que ofrece una detallada sección de arqueología en la que muestra centenares de piezas procedentes de la ciudad y la provincia. En la capital también destacan el Centro de Interpretación Huelva Puerta del Atlántico, en el que se muestra al visitante el patrimonio británico en la ciudad junto al parque del Ferrocarril, concebido como parque-museo, que trata de poner en contexto el muelle, las minas y la provincia en la historia onubense, a lo que se le suma el Centro de Recepción de Visitantes del Puerto de Huelva de las Cocheras del puerto, como centro de interpretación de lo que ha sido y es el Puerto para la ciudad.

En la Isla de Saltés se puede ver el yacimiento arqueológico de Salthish, del siglo XI. A ello se le suma, en Valverde del Camino, un pequeño museo Mineralógico, con objetos de procedencia romana relacionados con la minera y de los yacimientos de Campillos y la Melera.

Los museos y espacios dedicados a aspectos naturales y sociales de la provincia más importantes son diversos. El Museo del Mundo Marino, en el parque dunar de Matalascañas (Almonte), pone en valor la importancia del mar como medio de vida para los seres humanos y como ecosistema. Dispone de una gran colección de esqueletos de cetáceos y otros animales. En Minas de Riotinto se localiza el Museo minero de Riotinto, cuyo fin es la conservación y restauración del Patrimonio Histórico-Minero de la Comarca Minera de Riotinto, además de la búsqueda de alternativas de empleo para el sector de la minería y la explotación turística de toda la comarca minera. Por último, en la capital se localiza el Centro de interpretación de Marismas del Odiel que, situado en la Isla de Bacuta, ofrece información sobre esta reserva natural y vistas de la ría y de la ciudad de Huelva.

Respecto a la cultura, destaca en Isla Cristina el museo del Carnaval; situado en la calle de San Francisco, en un antiguo patio de vecinos o "corrala" restaurado de finales del siglo XIX-principios del XX. Se puede hacer un repaso cronológico a los disfraces, crónicas y carteles de los carnavales isleños, incluso durante la dictadura.

Sobre personalidades importantes de la provincia, destacan dos casas museos: la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez (Moguer), del (siglo XVIII), un edificio declarado Bien de Interés Cultural indispensable para conocer la obra de este poeta universal y de su esposa, y la Casa Museo de Martín Alonso Pinzón, del siglo XV, en Palos de la Frontera, donde residieron los Pinzón, (codescubridores de América), y sus descendientes hasta el siglo XX, cuando fue adquirida por el ayuntamiento de Palos de la Frontera que la convirtió en Casa-Museo. Por último, se le puede sumar en Nerva el Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz, dedicado por completo a la vida y obra del pintor Daniel Vázquez Díaz y que se complementa con el museo de Huelva, que ofrece otra sección de bellas artes con obras de pintores onubenses.

La provincia de Huelva está repleta de una gran diversidad gastronómica, a la vez que rica y propia, una fusión de productos desde la sierra a la costa, desde el jamón por excelencia a las gambas o las fresas. Los reyes de la gastronomía onubense son el jamón serrano, con su propia "Denominación de Origen Jamón de Huelva D.O.P.", y los mariscos y pescados (con especial mención al choco, la gamba blanca y la coquina). El primero se come tal cual precisando tan sólo un buen corte. Los mariscos precisan una buena cocción, y los pescados se comen habitualmente fritos, a la plancha, asados o en guiso. La mojama de atún, producida principalmente en Isla Cristina (principal productor andaluz), también es muy apreciada aunque poco conocida.

Gran conocido es el choco de Huelva, que ha dado lugar a un apodo hacia los onubenses, choqueros. Choco es el nombre con el que se conoce a la sepia, y con él se elaboran multitud de platos, como las habas con choco, o simplemente el choco frito. La gamba blanca de Huelva es un producto de gran consumo. Otro producto alimenticio de la provincia, vendido por todo el mundo, es el Fresón de Huelva.

La gastronomía de la Sierra y el Andévalo está llena de recetas a base de setas como el gurumelo (Amanita ponderosa), que es una seta de excelente calidad, o el níscalo (Lactarius deliciosus), que crecen espontáneamente.

En la provincia se encuentra una de las cuatro grandes denominaciones de origen del vino de Andalucía y una de las dos con vinagres aristocráticos: la Denominación de Origen Condado de Huelva y Vinagres del Condado de Huelva. Estas DD.OO., con sede en Bollullos Par del Condado, amparan en la actualidad a 18 términos municipales: Bollullos Par del Condado, Almonte, Beas, Bonares, Chucena, Gibraleón, Hinojos, La Palma del Condado, Lucena del Puerto, Manzanilla, Moguer, Niebla, Palos de la Frontera, Rociana del Condado, San Juan del Puerto, Trigueros, Villalba del Alcor y Villarrasa. Según el Consejo Regulador, todos estos pueblos son aptos para la producción de uva de las variedades autorizadas. Sin embargo, la zona de crianza y envejecimiento de los vinos amparados por estas DD.OO. comprende tan sólo los términos de Bollullos Par del Condado, Almonte, Chucena, La Palma del Condado, Manzanilla, Moguer, Rociana del Condado, San Juan del Puerto y Villalba del Alcor. Aunque la producción principal es de vino blanco procedente de uva zalema, comienza a ampliarse con la producción de vinos tintos, premiados incluso internacionalmente, espumosos y especialmente brandy de alta calidad.

Las Romerías católicas, en honor a santos y vírgenes, se celebran con la llegada de la primavera. Son importantes las de la "Virgen de Montemayor" (Moguer), "Virgen de la Bella" (Lepe) o la "Virgen de la Peña". Pero entre todas ellas destaca sobremanera la "Romería de El Rocío", en la pequeña aldea de El Rocío (Almonte). Por su importancia histórica destacan también las imágenes de la Virgen de los Milagros, patrona de Palos de la Frontera, ante la cual oró Cristóbal Colón y los marinos del primer viaje descubridor, y la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, que recibió la visita del almirante a la vuelta del primer viaje para cumplir un voto realizado durante el regreso.

La Semana Santa, de rasgos típicamente andaluces, tiene una gran tradición en localidades como Huelva, Moguer y Ayamonte, entre otras. En el caso onubense está declarada como de Interés Turístico Nacional.

Completan el catálogo los denominados Rehiletes, en la zona de la Cuenca Minera y la sierra (8 de diciembre), coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada, cuando los niños queman en hogueras figuras vegetales denominadas «rehiletes», fabricadas con ramas de olivo y hojas secas de castaño, y la impresionante Cabalgata de Reyes Magos de Higuera de la Sierra, en la que los personajes bíblicos aparecen representados por niños sin hacer ningún tipo de movimiento.

Destacan las Fiestas locales como Las Colombinas en Huelva capital, en torno al 3 de agosto, organizadas desde el siglo XIX para conmemorar los actos del descubrimiento de América, la Feria Agrícola e Industrial de Cartaya, que se celebra a principios del mes de octubre, o la Fiesta de la Vendimia en La Palma del Condado, que nace de la fuerte tradición vitivinícola del Condado de Huelva.

Entre los festivales destacan el Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla en el interior del Castillo de los Guzmán, las Noches del Foro Iberoamericano de La Rábida o el Festival Internacional de Danzas de Villablanca, los tres con gran acogida de público desde hace años, a la que se le suman dos referencias cinematográficas, el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, que durante más de tres décadas apuesta por el cine español, portugués y del Nuevo Mundo y el de más reciente creación Festival de cine y televisión de Islantilla, dedicado a la televisión. Completan este apartado la Feria medieval de Cortegana, en agosto, que se celebra con gran éxito desde 1996 cuando un grupo de "Amigos del Castillo" decidieron ayudar a poner en valor la fortaleza de la localidad y La Feria Medieval del Descubrimiento de Palos de la Frontera, en el mes de marzo. Para promocionar los productos derivados del cerdo se celebra la "Feria Regional del Jamón y el Cerdo Ibérico" de Aracena en el mes de octubre.

Pero probablemente una de las fiestas con más arraigo en la provincia son los carnavales, sobre todo los de Isla Cristina que no se interrumpieron durante el franquismo. También existe tradición carnavelera en Ayamonte y Huelva.

En fútbol destaca el único equipo de la provincia que milita en Primera División, el Real Club Recreativo de Huelva y clubes como el Río Tinto F.C. que destaca también por su antigüedad, el C.D. San Roque Lepe, Ayamonte C.F, A.D. Cartaya o el Sporting Club de Huelva. En cuanto a la práctica de otros deportes, destacan instituciones como el Club Baloncesto Ciudad de Huelva, el Real Club Recreativo de Tenis de Huelva y el Club Balonmano Pedro Alonso Niño.

Las mayores instalaciones deportivas se encuentran en la capital, como el estadio Nuevo Colombino, el Palacio de los Deportes y el Estadio iberoamericano de atletismo, aunque también son importantes el Circuito de Velocidad Monteblanco en la Palma del Condado, la ciudad deportiva de Isla Cristina, estadios de fútbol en Cartaya y Ayamonte y diversos campos de golf.

Entre los hijos mas ilustres de la provincia se encuentran los hermanos Pinzón, naturales de Palos de la Frontera y codescubridores de América. También los Niño de Moguer, y otros marinos de la comarca del Tinto-Odiel, tuvieron una especial relevancia en aquel primer viaje colombino. Otro de los hijos ilustres de esta provincia es el insigne escritor Juan Ramón Jiménez, autor de Platero y yo y que ganó el Premio Nobel de literatura en 1956.

Por último también son también onubenses destacables los periodistas de radio y televisión Jesús Hermida y Jesús Quintero, el pedagogo Manuel Siurot, la política afincada en Cataluña Manuela de Madre Ortega, el lingüista Alberto Bernabé Pajares, los toreros Miguel Báez Espínola "El Litri" (y por ende la estirpe familiar dedicada al toreo) y Antonio Borrero (Chamaco), el futbolista Jesús Vázquez, la modelo internacional Laura Sánchez, el científico sevillano afincado en la provincia Juan Pérez Mercader, el historiador palermo Julio Izquierdo Labrado o Eulalia Ruiz de Clavijo, primera mujer procuradora en los tribunales españoles.

Al principio



Huelva

Bandera de Huelva

La ciudad de Huelva es un municipio español capital de la provincia homónima situado en la comunidad autónoma de Andalucía. Se encuentra localizada en la denominada "Tierra llana", en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, perteneciendo a la "Cuenca del Guadiana". Es capital de provincia desde 1833 con rango de ciudad desde 1876.

La ciudad ha sido punto de encuentro de diferentes culturas y civilizaciones. En 2006, en una zona próxima al colegio Seminario, se encontraron restos datados entre el 3000 y el 2500 a. C., muy anteriores a Tartessos. El hallazgo de dos depósitos cilíndricos con alrededor de unas treinta piezas de deidades prehistóricas, la mayor conocida hasta el momento, situarían en la capital onubense "el poblamiento continuado más antiguo de la Península Ibérica". Pese a todo, los historiadores coinciden en señalar el año 1000 a. C. como el de la fundación del núcleo urbano por parte de los fenicios con el nombre de Onoba, en la parte baja de la actual ciudad y situada a extramuros de un enclave tartesio que ocupaba la actual parte alta.

En el siglo XIX, con la compra de las minas de cobre del norte de la provincia se produce un impactante proceso de industrialización y crecimiento en la ciudad que asume un importante crecimiento poblacional e industrial. Nuevamente, desde el siglo XX la ciudad está también ligada económicamente a la industria química. Por tanto cuenta con un amplio Polo Industrial de Desarrollo (industrias químicas, refinería de petróleo, metalurgia del cobre, celulosa y centrales térmicas) que, según unas opiniones ha favorecido el desarrollo económico de la ciudad y según otras es un ejemplo del deterioro medioambiental provocado por la concentración de esas mismas industrias. El sector terciario y al sector pesquero son también considerablemente importantes en la ciudad. Por su situación atlántica -en el Golfo de Cádiz-, posee una importante flota pesquera y una de las mayores flotas congeladoras del país.

Al ser capital de provincia acoge a su vez los principales servicios públicos de la zona tanto provinciales, autonómicos como estatales. Por su vinculación al descubrimiento de América también posee un importante sentimiento americanista con lazos periódicos con entidades iberoamericanas.

El nombre de la ciudad de Huelva procede del antiguo Onuba que aparece como Ὄνοβα en las fuentes griegas y como Onuba u Onuba Aestuaria en las latinas. El término procede de alguna de las lenguas prerromanas de la península y su significado es desconocido, si bien se detecta en él la presencia de un sufijo -oba o -uba que también aparece en otros topónimos como Ossonoba, Corduba o Salduba.

También esta documentada la forma Olba según el arqueólogo alemán Adolf Schulten.

En el siglo XVIII, Rodrigo Caro, basándose en la aparición del topónimo en los autores clásicos (Pomponio Mela, Plinio el Viejo, Estrabón y Ptolomeo) supuso que Onuba era la actual localidad cercana de Gibraleón aunque en 1775 Antonio Jacobo del Barco impugnó esta equiparación demostrando que la ciudad de Huelva era la antigua Onuba. A esta confusión contribuía la existencia de otra "Onuba" en la zona de Córdoba, en el actual municipio de El Carpio.

En época árabe el topónimo aparece en formas como Gaelbah o Umba, si bien la forma más documentada es Welba, idéntica a la forma actual en castellano normativo ("Güerba" en la pronunciación local) y resultado de la evolución fonética del latín al romance: Onuba > *Huénoba > *Huéloba > Huelva.

El topónimo "Onuba" ha sido usado frecuentemente por diversas empresas e instituciones de la ciudad en el siglo XX y es la base del gentilicio oficial de las gentes de la ciudad y la provincia: onubenses.

Huelva se encuentra localizada en una pequeña península confluencia de los ríos Tinto y Odiel, en la llamada tierra llana perteneciendo a la Cuenca del Guadiana. Está ubicada a escasos kilómetros del mismo, del que lo separan una ría y varias islas. Los dos ríos se fusionan en el punto conocido como Punta del Sebo (o Península de Huelva o Anicoba). La altitud media varía desde los cero a los cincuenta y cuatro metros sobre el nivel del mar.

El término municipal de Huelva se sitúa en la denominada como zona de la tierra llana o gran llanura litoral perteneciente a la Depresión Bética en zona donde abundan formaciones de marismas, caños, lagunas, esteros, junto a zonas de arenas. Está formado mayoritariamente por materiales muy finos, normalmente arcillas, y expuestos tanto a la dinámica continental como marítima con materiales aún no muy consolidados. Es importante su situación en la confluencia y desembocadura de los ríos Tinto y Odiel, los dos más importantes y emblemáticos de toda la provincia. El río Tinto, que nace en la sierra oriental del Andévalo, es un río muerto (si exceptuamos los organismos llamados extremófilos ) debido a la gran cantidad de minerales disueltos que llevan sus aguas, producto de la intensa actividad que tuvo lugar en la cuenca minera de Riotinto, situada al norte; pese a todo cuando llega a los limites de la ciudad la dinámica del río cambia por la influencia del agua que entra procedente del Atlático. Resguardada del mar por la "Barra de Huelva", por el sur la ciudad se encuentra delimitada por marismas, la Ría de Huelva y las distintas islas (Saltés, de Enmedio, Bacuta, del Burro...) que componen un importante paraje natural.

Dentro ya del núcleo urbano destacan como formación geológica los localmente denominados "cabezos", formaciones terciarias consistentes en montículos de tierras arcillosas y aislados por terreno llano llenos de vegetación mediterránea. En algunos casos estos se han integrado en el paisaje como el Cabezo del Conquero mientras otros como el del Molino de Viento, De la Horca o el De la Joya han desaparecido fruto de la mano humana mostrando algunos restos arqueológicos.

Huelva cuenta con 146.173 habitantes (INE 2007) La ciudad tuvo un importante despegue poblacional a raíz de la explotación de las minas de la provincia en el siglo XIX y la construcción del Polo de Desarrollo ya en los años 60 del siglo XX. Si en 1787 la ciudad contaba con 5.377 habitantes y en 1857 con 8.519, a partir de 1887 se produce un importante crecimiento llegando la población a 18.195 almas. A partir de ahí este aumento de habitantes es significativo, desde los 21.359 el primer año del siglo XX a los 56.427 cuarenta años después. En 1960 alcanza los 74.384 onubenses censados y diez años después, con el Polo ya en funcionamiento, se llega a los 96.689. A partir de esos años se produce una explosión demográfica: 127.806 en 1981 y 144.479 en 1991.

En los últimos diez años se ha producido otro aumento poblacional causado tanto por la inmigración extranjera como por la gente de la provincia que se traslada a la capital. Así la ciudad supera en 2007 la barrera de los 145.000 habitantes y con su área metropolitana roza los 225.000, englobando las principales localidades de alrededor (Aljaraque, Moguer, San Juan del Puerto, Punta Umbría, Gibraleón y Palos de la Frontera). El censo de 2007 indica una población extranjera en el núcleo urbano 5.654 personas, la mayoría de ellas (15,14%) procedentes de Marruecos.

Desde el mítico reino tartesio de Argantonio hasta el Imperio Romano, la colonización vandálica y visigoda o el asentamiento de culturas como la árabe dieron esplendor al sur peninsular y convirtieron la provincia de Huelva en un auténtico crisol en el que se funde lo que hoy es la realidad andaluza. Ha sido frecuente relacionar la onubense Isla de Saltés con la capital de Tartesios. Así lo hizo, en su Ora Marítima, el poeta romano Rufo Festo Avieno en el Siglo IV cuando podría referirse a ella como la "isla entre dos ríos". Anteriormente, Estrabón (III,5,5) hablaba de los viajes de los marineros fenicios a la zona desde el siglo VIII a. C. Lo cierto es que entre la leyenda y la referencia bíblica -el Tarschish de "El Libro de los Reyes"-, Tartesios contacta con el mundo griego a mediados del siglo VII a. C. Tradiciones y mitos movieron a no pocos románticos e investigadores, como Adolf Schulten, a buscar en estas tierras, entre el Guadiana y el Guadalquivir, tesoros de valor incalculable que se atribuían a este pueblo asentado en la rica tierra de Tharsis o Tartesios. Queda claro en todo caso, y está contrastado arqueológicamente, que en estas tierras floreció una avanzada cultura gracias al contacto con el elemento indígena, dedicado al pastoreo y la agricultura, con otros orientales, fenicios, resultando de ello una relevante cultura metalúrgica y comercial en los albores del bronce final. El esplendoroso reino tartesio desaparece entre 530 y 508 a. C. cuando los Púnicos consiguen prohibir el comercio griego con esta zona. Aquello implica una posible crisis en la ciudad que hunde la economía y demografía. Pero aún en crisis, la ciudad continúa permanentemente habitada al ser su situación (minas, río, mar) estratégica para nuevos pueblos.

La investigación científica de este periodo tuvo su momento culminante en 2000, al encontrarse una necrópolis en el antiguo Colegio Francés que permitió delimitar la ciudad de manera más precisa.

La investigación histórica sobre la época visigótica en Huelva es muy escasa y llena de lagunas por lo que es mucha más conocida la llamada "Welba" de la época musulmana.

En 1012, Abd al-Aziz al-Bakri erige el reino taifa de Huelva otorgándose el título de señor de Umba y Xaltis (Huelva y Saltés). El reino fue durante cuarenta años económicamente seguro y fuerte hasta la guerra con el reino de Sevilla. En 1052 cae el reino taifa de Niebla en manos de Al-Mutadid y Abd al-Aziz debe retirarse siendo confinado en la isla de Saltés.

En cuanto a la época cristiana se sabe que la ciudad fue tomada, primero, por Iñigo de Mendoza en 1238 y por las tropas de Alfonso X, finalmente, en 1262. A partir de ahí será gobernada por diversos nobles como Juan Mathe de Luna, Diego López de Haro o Juan Alonso de la Cerda hasta que en el año 1351 se le confirman sus derechos como ciudad de cierta importancia. María de la Cerda, señora de Huelva y de la Isla de Saltés, de la Casa de Medinaceli, aportó en dote la villa de Huelva al matrimonio con el I Duque de Medina-Sidonia, pero al morir sin descendencia, su casa le reclamó al duque la devolución de la villa, lo cual no se llevó a cabo por parte de los guzmanes. Por ello, en torno a 1466, surgió un largo pleito sobre la villa entre ambas casas que no finalizaría hasta 1509 cuando, a la muerte del III duque, Fernando el Católico autorizó a los gobernadores del señorío a abonar 10.000.000 de maravedíes a la Casa de Medinaceli en compensación por Huelva, que permanecería bajo el señorío jurisdiccional de la Casa de Medina-Sidonia hasta la abolición de los señoríos en 1812.

Esta Huelva bajomedieval del estuario del Tinto y el Odiel, relacionada con las poblaciones vecinas y con Portugal, y una serie de bases científicas y técnicas desarrolladas en los últimos años del siglo XIV, le harán ser testigo y agente de un hecho trascendental para la historia de la humanidad: la llegada española a América.

Desde el Tratado de Alcáçovas de 1479, las costas africanas estaban vedadas a los marineros castellanos y, por lo tanto, a los de las costas onubenses. Pero la fuerte expansión demográfica y económica de Castilla, junto con los nuevos avances y técnicas de navegación, permitieron que estas tierras y sus gentes se convirtieran en los más interesados en realizar las futuras expediciones atlánticas. La llegada de Colón a La Rábida y el apoyo, junto con la Corona, de diversas familias de las localidades de Palos de la Frontera y Moguer hicieron posible una gesta a la que, la entonces pequeña ciudad de Huelva, aportó buen número de marineros. Si todo pueblo se siente orgulloso de su "pequeña historia", dichas localidades onubenses lo están de una gesta que protagonizaron gentes de la tierra. El Descubrimiento de América y las relaciones entre la provincia y las tierras del otro lado del océano son, y han sido siempre, algo presente en la memoria colectiva de este pueblo. Decía Pierre Chaunu que "Colón llegó a Portugal cincuenta años demasiado tarde y a Inglaterra y a Francia medio siglo demasiado pronto". A las costas de Huelva llegó en el momento oportuno. En estas tierras colombinas quedaron los reflejos de esta apoteósica aventura que marcó la idiosincrasia y cultura de generaciones de onubenses.

El 2 de marzo de 1967, se declaró, por decreto ley, conjunto histórico-artístico a los "Lugares colombinos" onubenses.

Marginada del tráfico a América en beneficio de Cádiz o Sevilla, la ciudad pese a todo sigue desarrollándose. El puerto crece y se construyen instalaciones importantes, hoy tristemente desaparecidas, como el Arco de la Estrella, que servía de puerta de entrada a la ciudad desde el puerto. Pero a finales del siglo XVI la ciudad deja de crecer, sobre todo, si se la compara con la mayoría de las ciudades del reino. Las razones de este hecho son varias pero destacan sobre todo el importante flujo migratorio hacia América, los ataques de piratas berberiscos o las recurrentes epidemias de peste. El siglo XVII tampoco trae nada bueno; la guerra con Portugal, la caída del duque de Medina Sidonia o la nueva peste de 1650 que se lleva por delante a casi la mitad de los habitantes seguirán estancando la ciudad. No será hasta el último cuarto del siglo cuando se haga evidente una recuperación demográfica y económica. Así, en 1658 el rey Felipe IV declara a la ciudad como "libre y exenta de leva y saca de gente para la milicia".

El 1 de noviembre de 1755 a las 10.00, se produjo un inmenso terremoto (8,5 de la escala Richter) en la bahía de Lisboa. Su duración fue de seis minutos que sacudieron ciudades y almas de la mayoría de la Península Ibérica. En la provincia se sintió de manera especialmente fuerte y en la capital acabó con la vida de ocho personas y dejó afectadas a la mayoría de las edificaciones.

En su obra “Sobre el terremoto de primero de noviembre de 1755” el vicario de Huelva, Antonio Jacobo del Barco, describió los efectos de un seísmo que cambiará la mayor parte de la fisonomía de la ciudad. La destrucción de los edificios, en su mayoría templos, y el lento crecimiento de la ciudad en esos siglos hizo que gran parte del patrimonio capitalino previo al seísmo desapareciera al resultar seriamente dañadas las iglesias de San Pedro, la Concepción o el Convento de la Merced e incluso monumentos ya desaparecidos como el Castillo o el Arco de la Estrella.

En el primer cuarto del siglo XVIII la costa de Huelva se hace más segura y sobre todo se produce una modernización en las técnicas y artes de pesca. Además, el hecho de trasladarse la Casa de Contratación a la ciudad de Cádiz permite aumentar considerablemente el número de embarcaciones que recalan y se abastecen en el puerto de la ciudad. Es en este siglo cuando se abre la aduana y los Duques de Medina Sidonia ubican en Huelva su tesorería. Tras el terremoto de 1755 la ciudad se reconstruye creciendo rápidamente y pasa (ya en 1811) a manos de la Corona española. Sería en 1823 cuando se realizaría la división por provincias que hoy existe. El antiguo reino de Sevilla se divide en partes creándose dos nuevas delimitaciones administrativas: Huelva y Cádiz. Diez años después se convierte en capital de provincia según la división administrativa de Javier de Burgos.

Desde el último cuarto del siglo XIX -a causa de las importantes explotaciones de la Cuenca Minera al norte de la provincia a cargo de la Rio Tinto Company Limited- la ciudad se convierte en un pequeño territorio inglés. Así, en 1873 el gobierno de España permite la venta de las milenarias minas de Riotinto, la construcción de un ferrocarril hasta la capital y un muelle de embarque para la salida del mineral hacia el Atlántico.

Ello permite una importante expansión de la ciudad a causa de la llegada de trabajadores del resto del país (sobre todo de Andalucía, Badajoz y Galicia) e incluso de la cercana Portugal. Así el núcleo crece y se hace necesaria la población de las zonas más cercanas a las marismas creándose las barriadas de Las Colonias y de El Matadero. Es en esta época cuando la ciudad comienza a dar la espalda a la Ría del Odiel porque las vías del ferrocarril cierran la expansión del núcleo urbano. Asimismo la Onuba antigua –ya seriamente dañada tras el Terremoto de Lisboa- va a ir desapareciendo mientras que la ciudad crece muy desarticulada y empieza a conformar su característica forma de “media luna” que no normalizaría hasta inicios del Siglo XXI. Pese a todo el ambiente de la ciudad cambia enormemente, de una villa marinera de pequeñas y modestas construcciones nacen con motivo de este legado: La Casa Colón, el Barrio Reina Victoria o Barrio Obrero, la Plaza del Velódromo, la estación de tren de RENFE, los Muelles del Tinto, de Levante y de Tharsis así como las cocheras del puerto. Cabe destacar que debido a su extensa población anglosajona y alemana la capital desempeñó un importante papel durante la II Guerra Mundial. Así fue notable la existencia de numerosos espías aliados y nazis (hombres de negocio de la ciudad y diplomáticos) que se controlaban entre sí y que consideraron la ciudad un enclave estratégico gracias a su puerto. En este sentido fueron numerosos los barcos aliados que sufrieron sabotajes e incluso fueron bombardeados por aviones alemanes procedentes de la base de Tablada (Sevilla). Prueba de ello es el pecio existente en la desembocadura de la ría. Pero donde fue realmente importante el papel de la ciudad es en la conocida como Operación Mincemeat aliada, cuando el servicio secreto británico dejó en la cercana Punta Umbría los restos de un presunto soldado inglés con documentación falsa que fue interceptada por los Nazis gracias a la ayuda de las autoridades locales como bien había predicho el ejército británico. El hecho de que los alemanes creyeran ese montaje fue finalmente crucial para su derrota.

La Huelva de lento desarrollo de siglos pasados iba a partir del siglo XX a cambiar tan rápido que sus condiciones orográficas comienzan a verse como un impedimento. Por ello, las zonas aledañas a la ría comienzan a separarse de parte de la ciudad con la construcción de ramales ferroviarios y algunos cabezos -cuyas laderas llevaban habitadas siglos- comienzan a ser desmontados.

Las primeras décadas del siglo XX son una continuación de los cambios desarrollistas iniciados a finales del siglo XIX. Se trata de una ciudad que va conformando lentamente su fisonomía y cuyo Instituto de Enseñanza "La Rábida" acoge los primeros estudios de un joven vecino de la cercana población de Moguer: Juan Ramón Jiménez.

Durante la Guerra Civil española, la capital fue ocupada por el ejército sublevado contra la II República el día 29 de julio de 1936, once días después del golpe militar, momento en el que el comandante de la legión José de Viena declara el estado de guerra. Se estima que durante la sublevación y los años siguientes de represión fueron asesinadas seis personas por el bando republicano y unas setecientas cincuenta por el bando nacional.

Durante la dictadura militar, y con objeto de revitalizar la zona, es cuando se construye el polo químico, que traerá a la ciudad a gran número de emigrantes procedentes del resto de la provincia. Así, entre los años 1960 y 1981 la población de la ciudad aumenta vertiginosamente incrementándose en más de 50.000 nuevos habitantes.

Es con la llegada de la democracia cuando se consolidan las instituciones de la ciudad, nacen asociaciones vecinales y la ciudad crece en servicios.

Aunque la descripción heráldica aprobada no incluye la referencia a los colores de los esmaltes, éstos tradicionalmente han sido: azur para la bordura, ancla en sable, castillo en oro. Además siempre se ha presentado cargado sobre pergamino de oro.

La ciudad se encuentra subdivida en 48 barriadas en torno al centro histórico de la ciudad, el puerto y los cabezos. Planes urbanísticos pasados conformaron una ciudad en cierta medida alejada de la ría, con grandes solares formando un núcleo urbano en forma de media luna, estructura consolidad con la llegada de nueva población tras la implantación del Polo de Desarrollo. Así, a partir de los años 1960 se pueblan nuevas barriadas como La Orden, El Higueral, Tres Ventanas e Hispanidad o Riotinto Minera aumentando su población total en 50.000 habitantes. Ello aparecía previsto ya en el primer Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en 1964 con idea de dar cabida a esta nueva población que se esperaba podía llegar incluso a los 250.000 habitantes. Pero la ciudad "mutante" era difícil de controlar y desbordó los límites y plazos impuestos por el plan. Las Barriadas Príncipe Juan Carlos, Santa Marta, Verdeluz, Pérez Cubillas y Los Rosales se disponen a toda prisa para acoger a los inmigrantes que llegan a trabajar. Asimismo La Orden crece incontrolablemente convirtiéndose en uno de los barrios más densamente poblados.

En la década de los noventa la ciudad acomete la construcción de la Avenida de Andalucía y cierra por fin la media luna que dividía en dos la ciudad. Es ya en el primer quinquenio del siglo XXI cuando la avenida se prolonga hasta enlazar con la Autopista A-49 y en un nuevo PGOU se construyen nuevos barrios a su alrededor como Nueva Huelva o La Florida. De cara al siglo XXI el gran proyecto de futuro de la ciudad tiene por lema Huelva mira a la ría. Incluye un paseo marítimo, un puerto deportivo, un centro comercial, la ampliación del Nuevo Colombino, una catedral , la estación de AVE, museos y teatros, un palacio de congresos, el nuevo recinto ferial y grandes zonas verdes.

Huelva está directamente comunicada con la capital de la Comunidad Autónoma, Sevilla, a 90 km y con Portugal a 45 km, a través de la Autopista del Quinto Centenario A-49, o E01 y que se desdobla hacia la H-30 de circunvalación y la H-31 de entrada al núcleo urbano. Otras carreteras de entrada son la N-431 (hacia Ayamonte y Sevilla), la N-441 hacia Gibraleón y norte de la provincia o la A-492 hacia Punta Umbría.

La ciudad dispone de una moderna y equipada estación de autobuses de donde parten todas las líneas que comunican Huelva con el resto de municipios de la provincia, así como con el resto de Andalucía, España y Portugal. Aunque prestan servicios diferentes compañías la principal de ellas es la empresa privada onubense DAMAS S.A.

Con respecto a la red de ferrocarril, desde la Estación de Renfe de Huelva (conocida como estación de Sevilla) el recorrido Huelva-Sevilla se compone de tres trenes diarios mientras que se prevé mejoras en la línea actual para potenciar la red de trenes regionales Huelva-Zafra El nombre que utiliza RENFE para estas líneas es el de A-7.

Actualmente está proyectada la construcción de una nueva estación de trenes que albergará la alta velocidad española (AVE), proyecto cuya maqueta ha sido presentada en la Diputación Provincial de Huelva y cuya obra la realizará el arquitecto Santiago Calatrava Valls, obra de moderno diseño junto a una torre de cristal de 160 metros de altura.

En cuanto a los taxis se caracterizan por ser blancos con dos franjas azules. Pueden ser parados en plena calle, encargados por teléfono o a través de las paradas designadas para ellos.

La localidad cuenta con tres periódicos locales: los diarios Huelva Información, Odiel Información y El Mundo Huelva Noticias. Además se reparten el diario gratuito Viva Huelva y diferentes revistas editadas por medios públicos y privados. Existen también diferentes televisiones locales como Canal Noticias Huelva (CNH), Antena Huelva, CRN Atlántico Televisión y la televisión municipal HuelvaTV. También emiten diversas emisoras de radio tanto locales como Hispanidad Radio (90.5) y Odiel Radio (104.1) como nacionales RNE (88.0 y 95.2), Cadena Ser (98.1), Cadena COPE (Onda Media), Canal Sur (97.3 y 104.5) u Onda Cero (101.2).

La economía de la ciudad se sustenta en dos pilares básicos: la industria y el sector servicios.

En la actualidad el Puerto de Huelva se sitúa como uno de los puertos españoles de mayor actividad, competitividad y crecimiento sobre todo por su situación estratégica para el comercio con África. Se divide en dos sectores: el puerto interior (en la ciudad) y el puerto exterior (el principal y de carácter provincial).

Su Presidente es José Antonio Marín Rite, antes Presidente del Parlamento Andaluz, y su Director, el ingeniero Enrique Pérez Gómez.

La ciudad y las poblaciones cercanas están ligadas, desde los años 60, a la industria química (refinerías de petróleo, gas natural o centrales térmicas instaladas en el municipio o los municipios adyacentes). La primera intención para instalar un importante complejo industrial en la zona surgió en 1870 a cargo de José Monasterio Correa, pero fue en 1964 cuando el Gobierno de Franco aprobó (Decreto de 30 de junio de 1964) la construcción de un Polo de Promoción Industrial que cambiaría la geografía, la población y la política de la zona en muchos aspectos. Su instalación en la zona se debió (entre otros aspectos) al alto grado de subdesarrollo y desempleo existente entonces en la zona, y a la necesidad de aprovechar la ingente y cercana producción minera posibilitando que ésta se trabajara y quedara en el país.

Por ello, el desarrollo de Huelva es innegable pero también lo son las graves enfermedades asociadas y el importante retroceso ecológico. Prueba de ello es que el Polo Químico suele dividir a los ciudadanos entre los que lo ven como motor económico de la ciudad y los que lo ven como su primer problema al afectarles a su salud o destruir los ecosistemas de los alrededores (en este sentido el hermetismo de las empresas es evidente).

En la actualidad, el polo, de más de 1.500 ha (la mitad en los terrenos de la capital), es uno de los complejos industriales más importantes del país estando instaladas en la actualidad 16 empresas (agrupadas bajo el nombre de AIQB) con una plantilla de más de 6.000 trabajadores. Las empresas son: Air Liquide, Algry, Aragonesas, Atlantic Copper, Cepsa, Enagás, Endesa, Ence, ERTISA, Fertiberia, FMC Foret, Repsol YPF, Unión Fenosa, Huntsman Tioxide.

A consecuencia de las actividades de Fertiberia, y en menor medida de FMC Foret, otras 1.200 ha son ocupadas de manera indirecta por el Polo Químico. Son las balsas de fosfoyesos, que están situadas a unos 300 metros de la barriada de Pérez Cubillas de Huelva, a un kilómetro del centro urbano de la capital. Greenpeace establece que el índice de cáncer en Huelva es el más elevado de España y recientemente denunció que las balsas de fosfoyesos emiten radiación 27 veces por encima de lo permitido. Existe una plataforma ciudadana denominada la "Mesa de la Ría", la cual hace patente su preocupación por los efectos negativos del Polo Químico, tanto en el medio ambiente, como en la salud de los onubenses. Dicha plataforma ha realizado, sin éxito, varias reivindicaciones tanto al ayuntamiento como a diferentes instituciones públicas.

Nuevo centro cultural de la capital, la Universidad se encuentra localizada en tres zonas diferentes de la capital: La Merced y Cantero Cuadrado en la zona centro y el moderno Campus Universitario del Carmen, en la entrada a la ciudad y eje de la nueva expansión del complejo. A ella se le suma el Campus de La Rábida, fuera de la capital. Su origen data del aumento de alumnos universitarios de los años 90 en la que se segrega de la Universidad de Sevilla el 1 de julio de 1993. Su primer Rector fue el Dr. Ramírez de Verger, siendo el actual rector el Profesor Dr. Francisco José Martínez López. En esta institución pública -dependiente de la Junta de Andalucía- se ofertan diversas titulaciones en la actualidad.

La ciudad tiene un servicio sanitario, tanto público como privado, que atiende a la población de la ciudad y parte de la provincia. Son cinco los hospitales de la ciudad de los que tres son públicos englobados dentro del Área Hospitalaria Juan Ramón Jiménez y dependientes del Servicio Andaluz de Salud (el Hospital General Juan Ramón Jiménez. que atiende a la población del núcleo urbano y otras localidades cercanas, el Hospital Vázquez Díaz de diferentes especialidades y el Hospital Comarcal Infanta Elena, que atiende a población de diferentes localidades de la provincia). Todo ello se complementa con el centro ambulatorio de especialidades Virgen de la Cinta y los diferentes centros de salud de los barrios. Además existe un hospital privado concertado, el Hospital Blanca Paloma, y clínicas privadas. Dependiente de la Universidad de Huelva existe una facultad de enfermería.

Muy mediatizada por las inmensas posibilidades de la provincia, la gastronomía de la capital se fundamenta tanto en los productos procedentes de la sierra como en los del mar, en las carnes y el jamón ibérico y el marisco y el pescado de la costa onubense.

En marisco son destacadas varias especies como el langostino, las patas y bocas de cangrejo la gamba blanca, los camarones, la langosta, la cigala, moluscos como la coquina, y la almeja. La oferta gastronómica de productos del mar la complementa el pescado del Golfo de Cádiz, sobre todo el atún, el pargo, la corvina, el lenguado, el salmonete, la acedía, el pez espada (conocida en la zona como: aguja palá), la mojama y -sobre todo- el choco frito o asado. También forman parte de la mesa onubense diversos tipos de carne, sobre todo partes del cerdo ibérico, como el jamón y la chacina.

La gastronomía se complemente con otros productos como el palmito, la fresa y el fresón y sobre todo los vinos de la Denominación de Origen Condado de Huelva, con afrutados, jóvenes, vinos generosos, algunos tintos, espumosos procedentes de Almonte, brandy y vinagres.

Esta extensa cantidad de materia prima se refleja en los platos más típicos de la ciudad, como pueden ser las almejas a la marinera, el atún encebollado, las habas con choco y las habas "enzapatá", la dorada al horno, las gambas al ajillo, las migas de pan, las coquinas (con perejil, ajo y vino blanco), la raya en pimentón, la sopa de tomate, los tollos con tomate, las "papas" con choco y -como bebida- el ponche colombino.

Existen en la capital dos puntos de Información Turística pertenecientes al Ayuntamiento de Huelva, situados en la céntrica plaza de las Monjas y en el Barrio Obrero. También en la Plaza Coto Mora, frente al Gran Teatro se sitúa la Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía, donde se informa sobre la ciudad, toda la provincia de Huelva y la Comunidad Andaluza.

La situación geográfica de la ciudad, en el estuario de los ríos Tinto y Odiel, rodeada de "cabezos" y arropada por marismas permite que sea diverso su entorno natural.

En la periferia destacan dos zonas naturales. Las Marismas del Odiel conforman un paraje natural ubicado entre la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel y ocupando 6.775 hectáreas. Fue declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1983. y en sus terrenos destacan los restos del asentamiento árabe de Saltish, la Isla de en medio o la Marisma del Burro. Cercano a ella se encuentra la Playa del Espigón Juan Carlos I, de arenas finas y doradas en la cara que da al Atlántico, surgida a raíz de la construcción artificial del espigón de Huelva. Ya en el núcleo urbano son interesantes los demominados "Cabezos". Estos últimos son elevaciones sobre la que se asientan los lanis marineros en torno a los cuales se han ido desarrollando diferentes barriadas. Aunque la ciudad no siempre ha sabido integrarlos en su paisaje y algunos ya han desaparecido, todavía son visibles cabezos como el de Mundaca, la Joya, la Esperanza, San Pedro, la Almagra o, principalmente, El Conquero, que es uno de los lugares más destacados de la ciudad por ser el lugar de paso obligado para visitar el Santuario de la Cinta.

Los principales parques y jardines de la ciudad son la "Avenida Andalucía", como bulevar de jardines y fuentes con más de dos kilómetros de largo, que lleva desde la entrada a la ciudad por la A-49/H-30 hasta la Plaza Quintero Báez en el mismo centro de la ciudad. Dispone de varias zonas de recreo, carpas, fuentes, jardines, cafeterías y un escenario donde se celebra el Festival Musical Anual Puerta de Culturas. Más antiguos son los "Jardines de Muelle" -también conocido como "Parque de las Palomas"- cercano al puerto y al Muelle del Tinto y donde se encuentra el monumento al marinero Alonso Sánchez, obra del escultor León Ortega. Más vanguardistas son el "Parque de Zafra", uno de los más grandes de la ciudad y donde se encuentra un paseo monumental compuesto por más de sesenta esculturas de artistas nacionales que cruza el parque de este a oeste y el "Parque Alonso Sánchez", que fue construido en los años años 80 y que se sitúa a modo de zigurat sobre un cabezo desde el que se puede divisar parte de la ciudad, el polo químico, el estadio Nuevo Colombino y la ría. Es una construcción escalonada, con diferentes niveles, en la que destaca su mirador y la plaza baja central. Pero el más antiguo de todos los jardines de Huelva es el "Parque Moret", remodelado en 2007, que con más de setenta hectáreas es el mayor parque de la ciudad y uno de los mayores de Andalucía. Dispone de carriles bici, barbacoas y lago artificial. Actualmente se encuentra en construcción la segunda fase del parque, en el que destacan entre otros, un anfiteatro al aire libre con capacidad para 2.000 personas.

En la actualidad parece que las autoridades, tras años de desdeñar su propia historia, intentan preocuparse por encontrar restos de la antigua Onuba y la Welba musulmana. Así, son varios los ejemplos de intervenciones arqueológicas en la ciudad. Cabe destacar que se comienza a imitar a ciudades como Mérida, por lo que no se sotierran los elementos encontrados sino que se integran en las nuevas construcciones. Atrás parecen quedar actuaciones pasadas puestas de manifiesto por viajeros como Richard Ford, que en 1831, comentaba que el acueducto romano de la ciudad iba progresivamente desapareciendo al servir de cantera a la población local.

Otras parroquias de gran aceptación en la ciudad son la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (también conocida como "El Polvorín"), que data de los años 20 con fachada realizada en ladrillo visto destacando su esbelta torre, así como su interior que sigue los trazos de un templo jesuita (una sola nave). Cercana a ella se encuentra la pequeña parroquia Iglesia de San José Obrero con estilo muy sencillo y humilde, como toda la zona en la que se encontraba cuando fue levantada a principios de siglo XX que estaba dedicada a zonas de labranza siendo promovida por el beato Manuel González y bendecida el 1 de abril de 1911. Junto a ella estaban las escuelas de El Polvorín, hoy está anexa al colegio de las Teresianas. Es parroquia desde el 16 de julio de 1968. La Iglesia de San Sebastián data de mediados del siglo XX. De estilo racionalista posee unas interesantes vidrieras así como una gran pintura mural en el altar encontrándose en ella el Santo Patrón de la ciudad, San Sebastián. También es interesante la Iglesia del Rocío, situada junto a la antigua cárcel y que fue construida a mitad del siglo XX con diseño en planta de cruz latina, destacan sus dos torres así como su labrada portada realizada en piedra.

Quizá, el monumento más reconocible de la ciudad aunque se encuentre en las afuera es el Monumento a la Fe Descubridora, en la Punta del Sebo, que conmemora el IV centenario de la partida de Cristóbal Colón del cercano puerto de Palos de la Frontera. Otros lugares de interés de la ciudad son el Muelle de las Canoas, que enlaza por barco con la localidad de Punta Umbría y donde se encuentra el colosal monumento al nudo marinero, de diez metros de altura situado a la entrada del muelle. Justo a la entrada del muelle se encuentran dos edificios del puerto de Huelva de los años 30 que están declarados Bien de Interés Cultural.

Ya en el centro, y remodelada en 2006, aparece la Plaza de las Monjas. Es una de las más señeras y probablemente antiguas de la ciudad encontrándose rodeada por edificios notables como el antiguo Banco de España, el Hotel París (hoy edificio de oficinas), el edificio "de la bola" o el Convento de las Madres Angustias. Cercano a la zona centro se encuentra el Paseo Santa Fe, en donde se pueden encontrar modernos edificios como el de Hacienda, el antiguo Mercado de Santa Fe, de finales del Siglo XIX actualmente en desuso o una casa señorial. Ya en la zona alta aparece majestuoso el Instituto "La Rábida". Edificado a principios del siglo XX por José María Pérez Carasa, este centro educativo es de estilo regionalista en el que destaca su monumentalidad y su situación, en la subida al Conquero, que hace que éste tenga aún un aspecto más colosal. En él estudiaron personas ilustres como el escritor y premio Nóbel Juan Ramón Jiménez, el investigador Juan Pérez Mercader, Manuel Siurot, el hispanista Odón Betanzos o el escritor Juan Cobos Wilkins.

Otros edificios interesantes por su historia y arquitectura son la Casa del Millón, el Colegio de aparejadores, el Palacio de las Conchas que actualmente está destinado a Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía, el Palacio de Mora Claros, el Ayuntamiento y la antigua Delegación de Hacienda, el Edificio de la Unión y el Fénix famoso por su enorme estatua sobre la cúpula, la Comandancia de Marina, el Instituto de la Juventud, el Antiguo Círculo Mercantil, el antiguo Comercial, el Edificio sede de UGT, la antigua Estación de Zafra, la Antigua cárcel provincial o la Aduana de la Plaza 12 de Octubre, de los años 40 y con una singular fachada junto a la que se encuentra la UNED. En las afueras se encuentra también el Cementerio de la Soledad, donde está la tumba de William Martin, "El hombre que nunca existió".

La permanencia anglosajona (y germana) en la capital durante casi un siglo ha dejado importantes huellas en su fisonomía. Desaparecidos edificios como el antiguo Hospital Inglés (actualmente en los terrenos de un centro comercial) aún queda un interesante patrimonio. Por su monumentalidad destacan el Muelle de la Compañía de Tharsis (1868) y Muelle del Tinto (1876). Ambos fueron construidos para unir el puerto de la ciudad con las vías de tren que traían los minerales desde la Cuenca Minera. El Muelle del Tinto es Bien de Interés Cultural, y se considera uno de los emblemas de la ciudad.

Ejemplo del auge constructor de aquella época es la Casa Colón. Situada en la céntrica Plaza del Punto, es uno de los edificios más emblemáticos de toda la ciudad. Fue inaugurado en el año 1883 como Gran Hotel Colón para la conmemoración del IV Centenario del descubrimiento de América. En 1889 se firmó en la sala de chimeneas el acta de creación del Huelva Recreation Club. Está formado por cuatro pabellones que además de servir de Sede al Festival Iberoamericano de Huelva y otro tipo de actos alberga diversas dependencias municipales. El pabellón principal es un moderno Palacio de Congresos de 822 plazas (más dos salas para 150). Posee una sala multiusos de gran capacidad preparada para todo tipo de eventos culturales así como para reuniones, asambleas congresos, etc. En el pabellón de Levante se encuentra una biblioteca y el Archivo Municipal además de una sala de exposiciones. El pabellón de Poniente que consta de varias salas de reuniones y seminarios. Por último, La Casa Grande cuenta con equipamiento cultural y un salón para recepciones así como de otras dependencias de apoyo.

Más alejado del centro está el Barrio Reina Victoria (también conocido como Barrio Obrero). Es un conjunto de diseño anglosajón que acogió a las familias de los trabajadores ingleses de las minas en el siglo XIX. Está declarado Bien de Interés Cultural. Otros edificios de la época en la ciudad son las Cocheras de locomotoras del Puerto de Huelva, La Casona o la Estación de Huelva-Término de RENFE, de estilo neomudéjar.

El único museo, propiamente dicho, de la ciudad es el Museo provincial de Huelva. Inaugurado en 1973 está situado en un edificio moderno de tres plantas y semisótano situado en la Avenida Sundheim. Posee una importante colección arqueológica, con objetos de la época megalítica hallados en La Zarcita de Santa Bárbara de Casa y El Pozuelo en Zalamea la Real. También se encuentra el tesoro Tartéssico procedente de la necrópolis de La Joya además de diferentes artefactos fenicios y griegos descubiertos en excavaciones en la ciudad. También se encuentran importantes elementos de la época de Al-Andalus. En la sección de minería están los objetos de la actividad minera romana en la provincia, incluyendo el hallazgo más grande del museo: una enorme rueda de agua romana procedente del Río Tinto usada por los esclavos para traer el agua desde las minas. Su pinacoteca posee una colección de pintura del autor nervense Daniel Vázquez Díaz. Una de sus pinturas es el retrato cubista influenciado por su amigo, el poeta Juan Ramón Jiménez de Moguer. También se encuentran obras de José María Labrador y Sebastián García Vázquez. El museo también tiene un espacio para las exposiciones temporales. La entrada es gratuita y cierra los lunes.

Otras instalaciones son el Museo Cabezo de la Almagra, como centro de interpretación-museo que pone de relieve unos restos árabes encontrados en el Cabezo de la Almagra, un pequeño promontorio situado junto a la Universidad de Huelva. El edificio-museo sirve además de explicar dichos restos, de mirador hacia la ciudad. Desde el edificio se parte, mediante plataformas peatonales, hacia los distintos restos y cuenta con paneles informativos para ubicar al visitante. Ya mirando al pasado más cercano se construyó el Centro de Interpretación Huelva Puerta del Atlántico en el que se pone en valor al visitante el patrimonio británico en la ciudad. Está situado en el moderno barrio de Pescadería, junto al centro de la ciudad y siguiendo las antiguas vías férreas que enlazan con el muelle del mineral. El edificio, de estilo vanguardista, costa de dos salas donde se pueden ver proyecciones y exposiciones sobre mapas de la ría, la relación de Huelva con el Atlántico, fiestas y tradiciones, Huelva y el Nuevo Mundo, rutas turísticas, minería, capital y huella británica y muelle del Tinto. Junto a este centro se encuentra en proceso de construcción el parque del Ferrocarril, concebido como parque-museo que tratará de poner en contexto el Muelle, las minas y la provincia en la historia onubense. Cercano a éste se encuentra el Centro de Recepción de Visitantes del Puerto de Huelva Situado en las antiguas Cocheras de locomotoras del Puerto de Huelva, sirve como centro de interpretación de lo que ha sido y es el Puerto para la ciudad de Huelva. Cuenta además con un pequeño auditorio en su interior así como material gráfico, una maqueta de la ciudad, minerales originales, etc. Ya fuera del casco urbano se encuentra el Centro de interpretación de Marismas del Odiel. Situado en la Isla de Bacuta (La Calatilla, Carretera del Dique Espigón Juan Carlos I, kilómetro 3). Información sobre esta reserva natural y bellas vistas de la ría y de la ciudad. Cerca se pueden ver el yacimiento arqueológico de Salthish, del siglo XI.

Al margen de los museos existen pequeñas salas de exposiciones como la Sala de Cajasol de la calle Plus Ultra, la Sala de exposiciones de la Caja Rural del Pasaje de la Botica o la Gota de Leche, en el Paseo de la Independencia, que es un edificio rehabilitado para exposiciones ocasionales y ciclos de cine. Interesante pero no visitable es la llamada "Casa Berdigón," que es la única casa del siglo XVI que queda en el centro de la ciudad. Está en manos privadas y de vez en cuando se celebra alguna exposición en ella. Su interior se conserva casi intacto.

Otro centro cultural de la ciudad es la Biblioteca Pública Provincial, en la Avenida Martín Alonso Pinzón, muy cerca del Ayuntamiento y que dispone de una pequeña colección de obras de los siglos XVI y XVII y algunas más correspondientes al XVIII.

El Gran Teatro, obra de Pedro Sánchez y Núñez. Situado en la Calle Vázquez López, en la tranquila Plaza Alcalde Coto Mora fue inaugurado en el año 1923 como "Real Teatro" siendo propiedad de la Diputación y del Ayuntamiento. Es un edificio señorial de estilo clasicista típico de finales del siglo XIX, decoración llamada de Segundo Imperio. Su construcción se debe al desarrollo económico y urbano registrado en la ciudad por la pujante presencia de capitales extranjeros y la prosperidad de las explotaciones mineras de Río Tinto. Es uno de los edificios más bellos de la ciudad. Remodelado en los años 90 fue reinaugurado en una gala presidida por la SM la Reina Sofía en un concierto de violonchelo a cargo de Mstislav Rostropóvich. Actualmente es el único teatro de la ciudad y ofrece una gran variedad cultural de cineclub, conciertos musicales, representaciones teatrales, pregón de Semana Santa y el concurso de agrupaciones del Carnaval Colombino. Otra instalación cultural de primer nivel para la ciudad aunque más desconocida es el Cine Club Municipal Francisco Elías.

Las principales instalaciones deportivas de la ciudad son: el Estadio Nuevo Colombino, en la zona del ensanche, junto a la ría. Es el coliseo del Decano del Fútbol Español. Con una capacidad aproximada de 20.000 espectadores. Ofrece una arquitectura vanguardista y bonitas imágenes de la ria onubense. Situado en la ría y junto a Pescadería. Se trata del estadio más moderno de Andalucía y que incorpora lo más actual en cuanto a seguridad. Otra de las grandes instalaciones es el Estadio iberoamericano , entre la Avenida de las Fuerzas Armadas y la barriada de La Florida. Estadio donde se celebró el Campeonato Iberoamericano de Atletismo Huelva 2004. Con un aforo de 2.500-3.000 espectadores. Hoy forma parte del complejo deportivo de "El Saladillo", que cuenta con pistas de tenis, paddle, y la única pista de césped artificial de la ciudad. Cercano al complejo se encuentra el Palacio de Los Deportes, en la Avenida de las Fuerzas Armadas. Es el otro "coliseo", donde juega el C.B. Ciudad de Huelva. Con un aforo aproximado de 5.000 espectadores fue inaugurado por la Selección Española. Existen además varios polideportivos repartidos por toda la ciudad: el Polideportivo Las Américas, el Polideportivo Andrés Estrada, la Ciudad Deportiva y el Área deportiva de "El Saladillo". Al margen de las instalaciones deportivas es destacable también la Plaza de toros de La Merced.

La ciudad posee un importante foco comercial destacando las calles comerciales del centro y los mercados tradicionales. De gran tradición es el "Rastro" o mercadillo callejero, que se sitúa los viernes en el Recinto Colombino, cerca del puerto. Para los productos alimenticios existen varios mercados de abastos de los cuales el mayor es el Mercado del Carmen, con multitud de productos especialmente de la lonja de Huelva. Por último, el Centro Comercial Abierto de Huelva, situado en el casco histórico de la ciudad, permite a realizar toda clase de compras en calles peatonales llenas de ambiente.

Además del comercio tradicional existen varios centros comerciales: el "Centro Comercial Aqualón" es un edificio de gran porte de diseño vanguardista y que en algunos puntos llega a parecerse a la proa de un barco. Destaca la plaza de la entrada y sus dos ascensores panorámicos que ofrecen vistas del parque contiguo y la parte superior, dedicada al ocio y a la restauración ofrece vistas de la ría. Otros centros comerciales de la ciudad son el "Centro Comercial Costa de la Luz" dedicado a las firmas comerciales de El Corte Inglés, el "Centro Comercial Puerta del Atlántico", el "Parque Comercial Marismas del Polvorín" y el Centro Comercial "Carrefour".

Las principales fiestas religiosas locales son en septiembre y enero. Las Fiestas de la Cinta (8 de septiembre) están declaradas de interés turístico nacional. y dedicadas a la patrona de la ciudad: Nuestra Señora de la Cinta. Se completan con las Fiestas Patronales de San Sebastián, dedicadas al patrón de la ciudad (20 de enero) declaradas también de interés turístico nacional. Otras festividades religiosas en la ciudad son la Semana Santa, de interés turístico nacional, las salidas hacia Romería del Rocío de las hermandades de Emigrantes y de Huelva para presentar su devoción y sacarla en procesión el lunes por la mañana o las Cruces de Mayo, en algunas barriadas (durante todo el mes de mayo). Religiosamente el año culmina con la Procesión de la Purísima Inmaculada.

A lo largo del año existe un importante número de festividades no religiosas en la ciudad. Una de las más importantes es el Carnaval Colombino; data del año 1863 hasta que en 1936, con la guerra, el Gobierno Civil los prohíbe y no siendo hasta el año 1983 cuando se vuelve a instaurar bajo el nombre de Carnaval Colombino. Al año siguiente nace la Federación Onubense de Peñas y Asociaciones de Carnaval (FOPAC), que será la encargada de organizar y dirigir el Carnaval Colombino, que después de casi veinte años desde su reinstauración se ha convertido en el segundo carnaval más importante de toda Andalucía. Actualmente al concurso de agrupaciones, celebrado en el Gran Teatro, acuden grupos de la capital, la provincia y toda Andalucía batiéndose en 2007 el índice de participación con casi 70 agrupaciones.

Al margen del carnaval uno de los ejes anuales de la cultura de la ciudad es el Festival de Cine (mes de noviembre) y dedicado al nuevo cine iberoamericano, español y portugués. Pero la mayor celebración de la ciudad son las Fiestas Colombinas (mes de agosto). Declaradas de Interés Turístico Nacional, en contra de lo que se cree no son las fiestas patronales de la ciudad sino que nacieron como "velada" para conmemorar la salida de Cristóbal Colón el 3 de agosto. Se celebran en el denominado "Recinto Colombino" (inaugurado en 2000) junto a la Ría de Huelva accediéndose a este mediante una portada que suele imitar algún edificio emblemático de la ciudad o la provincia (El Instituto "La Rábida", La Casa Colón, la Plaza de Toros de la Merced, el Gran Teatro, el Santuario de la Virgen del Rocío...). Dentro del recinto se instalan casetas de lona azul y blanca, caseta de exposiciones y un escenario junto a la ría amén de las clásicas atracciones. En los últimos años han estado dedicadas a: Palos de la Frontera, Moguer, Cuba, San Sebastián, Canarias, Galicia, Algarve (Portugal), Almería, Madrid, Ceuta, Denominaciones de origen de Huelva, El Rocío o al Recreativo de Huelva. Coincidiendo con estas fiestas se celebran Corridas de toros, en la Plaza de Toros de la Merced.

En los últimos años se han puesto en marcha una serie de eventos para la captación de turistas y ofrecer una oferta complementaria como son: la Feria Comercial y Flamenca (FECORF) celebrada en la Casa Colón y donde se exponen carruajes típicos, se ofrecen exhibiciones ecuestres, conciertos, y stands donde se pueden adquirir trajes de flamenca, complementos o sombreros. La Feria de arte Cofrade también se celebra en la Casa Colón tratando de exponer el patrimonio de varias cofradías onubenses. Entre las actividades musicales destaca el Festival de Flamenco "El Quitasueños" del Barrio Obrero, en el que se pueden escuchar y admirar a los artistas más relevantes en el mundo del flamenco actualmente. Se complementa con el festival fotográfico "Latutudes" , a finales del mes de febrero.

También de reciente creación es la Feria Empresarial de Muestras del Puerto de Huelva. En ella se pueden saborear productos de la tierra y adquirir productos de diversa índole. La Feria de la Gamba (mes de mayo), dedicada a la promoción de ese producto de la costa, la Feria de la Tapa (mes de octubre), en la Avenida de Andalucía y dedicada a la promoción de la cocina provincial y otras celebraciones como la Feria de la Flor del Centro Comercial Aqualón, la Feria del Libro o el Salón Internacional del Cómic de Huelva' como cita celebrada a mediados de mayo en la Casa Colón desde 2007 y organizada por la Asociación Cultural Seis Viñetas complementan la oferta cultural anual de la ciudad.

Con la presencia alemana y sobre todo anglosajona de finales del siglo XIX y principios del XX se comenzaron a importar y practicar en la ciudad diversos deportes todavía nuevos en España. Juegos como el fútbol, el tenis o incluso el cricket fueron practicados tanto por la población extranjera de las empresas mineras y del puerto como por la onubense durante esos años. Así, en 1889 se funda el denominado Huelva Recreation Club para la práctica de diferentes deportes, sobre todo el fútbol. En la actualidad son diversos los clubes profesionales y aficionados que compiten tanto local como nacionalmente en diversos deportes. A nivel local es la Empresa Municipal Huelva Deporte la encargada del mantenimiento de las diferentes instalaciones deportivas de la ciudad.

La tradición deportiva de la ciudad queda patente en instituciones y clubes como el Club Baloncesto Ciudad de Huelva SAD. militante en la liga LEB, el Real Club Recreativo de Tenis de Huelva (fundado en 1890, lo que le convierte en el club de tenis más antiguo del país), el Real Club Marítimo de Huelva, el Club Rugby Tartessos Huelva, el Aguas de Huelva de Voley, el Club Rítmico Colombino de gimnasia rítmica, el Club Esgrima Huelva , el Huelva Sailors de Fútbol Americano, el IES La Orden Club de bádminton que milita en la máxima categoría nacional entrenado por Paco Ojeda Ojeda o el Club Deportivo Masterhuelva, tercer mejor club de natación master de Andalucía.

En cuanto a las celebraciones deportivas organizadas en la ciudad destacan el Trofeo Colombino de fútbol, el Meeting Iberoamericano de Atletismo que se celebra anualmente después de la organización en la ciudad de los "XI campeonatos Iberoamericanos de Atletismo" y la Copa de S.M. el Rey de Tenis.

Monumento a Alonso Sánchez de Huelva, predescubridor de América.

Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura en 1956.

Monumento en el Conquero al pintor Pedro Gómez.

La contribución de Huelva al séptimo arte ha llegado gracias a directores de cine como Antonio Cuadri, el pionero Francisco Elías Rueda, Manuel Garrido Palacios Manuel Summers.

En el apartado musical Huelva es cuna de artistas como los cantaores flamencos Arcángel, Los hermanos Toronjo, Paco Isidro, Los marismeños, el guitarrista conocido como Niño Migué, o Perlita de Huelva. También es importante el conjunto musical Jarcha muy relacionado con los movimientos musicales durante la transición española y la excomponente de éste Maribel Quiñones "Martirio". Cantaurores y artistas más actuales son José Luis Pons, Nicolás Capelo, Sergio Contreras o Miguel Cadenas. En cuanto a música culta la aportación de Huelva viene dada por el compositor Primitivo Lázaro, onubense de adopción y nacido en Burgos y más recientemente por el compositor, pianista y Doctor en Comunicación Audiovisual Rafael Prado.

Son onubenses nacionalmente conocidos en el campo del periodismo tanto Jesús Hermida muy vinculado a la televisión desde los años 1960 como el presentador de San Juan del Puerto Jesús Quintero. En el terreno de las letras destaca el pedagogo, nacido en La Palma del Condado, Manuel Siurot, cuyas ideas calaron con fuerza en la ciudad, y el lingüista Alberto Bernabé Pajares mientras que es también celebre en ciencias el sevillano criado en Huelva Juan Pérez Mercader.

En cuanto a deportistas ha nacido en la ciudad el futbolista Antonio Jesús Vázquez Muñoz que milita en el propio Recreativo de Huelva mientras que es residente el boxeador José Kelvin de la Nieve (nacido en República Dominicana), único representante español en esa disciplina en las Olimpiadas de Pekín 2008. Al ser tierra de toreros son también conocidos Miguel Báez Espínola "El Litri" (y por ende la estirpe familiar dedicada al toreo) y Antonio Borrero (Chamaco). En otros parcelas destacan la modelo internacional Laura Sánchez y los dibujantes de cómics y fundadores del Salón Internacional del Cómic de Huelva, los Hermanos Macías. También destacó el arquitecto vallisoletano José María Pérez Carasa al que se le deben las construcciones más importantes de la ciudad en el primer cuarto del siglo XX y el artista de circo Ángel Cristo.

Por último en el terreno de la política destaca Manuela de Madre Ortega afincada en Cataluña y en el religioso Monseñor Juan del Río Martín, Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez.

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Semana Santa en Andalucía

Nazarenos del Cristo de la Viga de Jerez de la Frontera ante una bodega de González Byass

La Semana Santa en Andalucía es una de las expresiones más genuinas del sentir cristiano andaluz. Con múltiples facetas, es posible realizar muchas visiones diversas, desde la más estricta ortodoxia, hasta una visión meramente cultural.

Durante la Semana Santa, las cofradías realizan procesiones, que consiste en salir con un cortejo organizado, que comienza habitualmente con la cruz de guía, flanqueada por faroles, y continua con filas de penitentes o nazarenos con luz (normalmente cirios). En el cortejo suelen figurar dos pasos o tronos, uno con un momento de la pasión de Cristo, y el otro con la Virgen, madre de Dios, bajo palio. Cada uno de estos pasos suele llevar música, salvo que sean de silencio.

En Granada es muy importante la gran imagen de Santa Maria de la Alhambra, una de las más importantes de la imaginería española, poniendo a la Semana Santa de Granada en una de las más valiosas respecto a la perfección de Imágenes.

Son especialmente venerados en Málaga las imágenes de la Virgen de la Esperanza, Dolores Coronada, Zamarrilla y Rocío así como Nuestro Padre Jesús Cautivo (El Señor de Málaga).

Las imágenes con más devoción en Córdoba son la Virgen de los Dolores, y Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado.Procesionan Viernes Santo y Domingo de Ramos respectivamente.

Son especialmente veneradas en Sevilla las imágenes de la Virgen de la Macarena y la Esperanza de Triana, así como el Señor de Sevilla, el Cristo del Gran Poder que procesionan en la "Madrugá", del Jueves al Viernes Santo y el Cristo de la Expiración (Cachorro) el Viernes Santo.

Sin ser exhaustivo, entre las más renombradas están la Semana Santa de Sevilla, Huelva, Málaga, Córdoba,Cádiz, Granada, Jaén y Almería. Entre las ciudades más importantes a las que podemos añadir una gran cantidad de lugares con Semanas Santas peculiares están:San Fernando, Olvera, Alcalá del Valle, Arcos de la Frontera, Jerez de la Frontera, Chiclana de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda y Setenil en Cádiz; Huércal-Overa en Almería. Cabra, Aguilar de la Frontera, Baena, Bujalance, Montoro, Puente Genil, Priego de Córdoba en Córdoba; Ayamonte en Huelva, Guadix, Loja, Motril, Baza, Almuñécar y Huesca en Granada, Antequera, Archidona, Vélez-Málaga y Ronda en Málaga; Linares, Baeza, Martos (Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía) y Úbeda en Jaén; Carmona, Utrera y Écija en Sevilla.

Además puzzi de la capital, cabe destacar las de San Fernando por su estilo propio,Jerez de la Frontera y Arcos de la Frontera, por su tradición. Son destacables también las procesiones de El Puerto de Santa María, Chiclana de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda, cuya Semana Santa fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía en 2002.

Las localidades de Aguilar de la Frontera, Baena, Bujalance, Montoro, Montilla, Pozoblanco, Puente Genil, Cabra y Priego de Córdoba tienen su Semana Santa declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, también hay que recalcar la Semana Santa de Belmez, cuyas imágenes son todas exclusivamente del imaginero Antonio Castillo Lastrucci.

Granada, como el resto de provincias andaluzas, tiene una cita obligada con la Semana Mayor cristiana es una de las Semanas Santas más bonitas y más vistas de toda España, con las imágenes más bellas de toda la comunidad autónoma de Andalucia, por ello, se pone de largo para procesionar y pregonar la Muerte y Pasión de Cristo y su Resurrección, así como el virginal sufrimiento de María Santísima. En Granada lo más destacable es su bello paisaje, con la Alhambra de fondo, las calles del Albaicin, tan estrechas o las típicas estampas en las calles del centro de la ciudad, lo que le da un toque irrepetible en comparación con la Semana Santa de otras ciudades. Cabe destacar la importancia de la imagenería, una de las más importantes de España, y por lo tanto, del Mundo. Con obras del siglo XIV al XVI, destacando autores como José de Mora, un total de 33 cofradías y hermandades realizan estación penitencial en la Semana Santa en Granada pasando así por su hermosa Catedral de Granada. Fue una de las primeras en ser declara de Interés Turístico Nacional y la tercera de la Comunidad Autónoma, después de Sevilla y Málaga.

Una de las más conocidas y queridas por los habitantes de su ciudad es la Hermandad de Santa Maria de la Alhambra, una imagen muy bonita de Torcuanto Ruiz del Peral que realiza su estación de penitencia desde la iglesia de Santa Maria de la Alhambra en pleno monumento nazarie y fue coronada cononicamente en mayo del año 2000, convirtiéndose así, en la primera dolorosa de la Semana Santa de Granada coronada.

Así, pues, en toda la provincia podemos destacar la Semana Santa de Guadix y Loja, con sus pintorescos y peculiares incensarios.

La Semana Santa en Huelva esta catalogada como una de las mejores de España. Está declarada de Interés Turístico Nacional.

Además de la capital, cabe destacar la Semana Santa en Ayamonte, Isla Cristina, Moguer y Aracena.

La Semana Santa de Jaén es una de las más bellas de España, está declarada de Interés Turístico Nacional, con procesiones tan reconocidas como la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, más conocida como El Abuelo, veneradísmo en Jaén. Concentra a más de 10.000 personas en su caminar procesional duranta la "madrugá", ya que es la procesión con más devoción de Jaén.

La Semana Santa en Málaga es uno de los más importantes acontecimientos que se produce cada año en la ciudad, desde el punto de vista litúrgico y cultural. Está declarada de Interés Turístico Internacional desde enero de 1965. La gente viene de todas partes para admirar los tronos. Es una semana solemne y llena de emoción por parte de los que la viven. El Cristo más popular es "El Cautivo". En Málaga algunas de las cofradías mas vistas son: Estudiantes, Prendimiento,la Sangre, La Sentencia, La pollinica, La Paloma, El Calvario, La Esperanza, Cena etc..

La semana abarca desde el Domingo de Ramos hasta el siguiente domingo que es el Domingo de Resurrección, procesionando cada día imágenes representando la Pasión de Cristo, excepto el Sábado Santo.

Son muchos los malagueños que acompañan a las imágenes vistiendo el hábito de nazareno portando cirios, cruces o detrás de los tronos a modo de promesa. Otros realizan la estación de penitencia portando sobre uno de sus hombros las andas procesionales como hombre de trono llegando algunas cofradías a que su trono lo lleven hasta 280 portadores.

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Club Baloncesto Ciudad de Huelva

Palacio municipal de los deportes, sede del club.

El Club Baloncesto Ciudad de Huelva fue un equipo de baloncesto perteneciente a la categoría de liga Adecco LEB española y ganador en una ocasión de la misma. Su equipación constaba de: camiseta blanca y calzonas blancas como locales y camiseta y calzonas azul marino como visitante).

Fundado en julio de 1996 sobre los cimientos del anterior Club Huelva 76, se convirtió en la primera SAD de Huelva y su provincia. En la temporada 1996/1997 entró a formar parte de la Liga LEB, como su previo a la Liga ACB, categoría a la que ascendió esa misma campaña. En la Temporada 97/98 debutó en la ACB y tras largas vicisitudes descendió a la liga LEB en el 5º partido de "play-off" de permanencia que le enfrentó al C.B.Granada. Actualmente sigue en la liga LEB (que equivale a la segunda división de fútbol). A lo largo de su historia ha tenido diferentes nombres como el "Caja Huelva" o el "Monte Huelva" debido a sus patrocinadores. Su pabellón inicial fue el Andrés Estrada hasta su ascenso, donde se trasladó al Palacio de los Deportes.

Estuvo a punto de un segundo ascenso en la temporada 2004-2005, de la mano de Quim Costa y la 2006/2007 de la mano del entrenador Pepe Rodríguez.

Participó dos veces en la Copa Príncipe, siendo las dos veces tercer clasificado.

Entre los nombres mas ilustres del club se pueden destacar a: Jerome Mincy, Laurent Sciarra, John Williams, Jimmy Oliver, Davin Davis, Granger Hall, Oriol Junyent o Valery Daineko.

Desapareció oficialmente el 4 de julio de 2008, al no poder inscribirse en la LEB ORO dadas las dificultades económicas que acarreaba desde tiempo atrás. Días después se creó el "CD Huelva Baloncesto" con intención de suplir el vacío deportivo que dejó el club en la ciudad.

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Castillo de San Pedro de Huelva

El castillo de San Pedro de Huelva fue un castillo medieval situado en la ciudad de Huelva de origen árabe y perteneciente a los duques de Medina-Sidonia. Se encuentra en el cabezo de San Pedro, en el centro antiguo de la ciudad. Actualmente únicamente quedan restos del castillo, que fue destruido en el terremoto de Lisboa el 1 de noviembre de 1755. El acceso al castillo está cerrado, ya que todo el recinto se encuentra en manos privadas, existe un plan del Ayuntamiento para rehabilitar el castillo cuando vuelva a ser propiedad de la ciudad.

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Sporting de Huelva

Partido contra el Levante de la Superliga 2006-2007

El Sporting Club de Huelva es un club de fútbol femenino de la ciudad de Huelva, en España. Fue fundado en 1979 y actualmente juega en la Superliga, máxima categoría del fútbol femenino español.

Bajo el impulso de Antonio Toledo Sánchez, el Sporting de Huelva fue fundado en 2 de julio de 1979, inicialmente como un club de fútbol base masculino. El club participó en competiciones provinciales de fútbol infantil y juvenil hasta la temporada 1987/88.

En 2004, tras 16 años inactivo, su fundador, Antonio Toledo, junto con Manuela Romero Landa -que había sido fundadora del CFF Estudiantes- deciden reestructurar el club como equipo de fútbol femenino. La temporada 2005/06 se proclamó campeón de la Liga Nacional y, tras dos ascensos consecutivos, alcanza Superliga. En su debut en la máxima categoría logró la permanencia finalizando en décima posición, éxito que logró de nuevo lo siguiente campaña al terminar décimo primero.

Tiene su localía en el estadio de la Ciudad Deportiva de la ciudad, con un aforo de unas 800 personas aproximadamente.El Sporting entrena en la Ciudad Deportiva de El Saladillo.

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Sevilla

Sevilla (España )

La ciudad de Sevilla es un municipio español, capital de la provincia homónima y de la comunidad autónoma de Andalucía. Sevilla contaba en 2008 con 699.759 habitantes según el censo de población, siendo la cuarta ciudad de España por población después de Madrid, Barcelona y Valencia. El municipio tiene una extensión de 140,8 km2. El área metropolitana de Sevilla está compuesta por 46 municipios e incluye a una población de 1.421.000 habitantes (Padrón Municipal de Habitantes, 2007), ocupando una superficie de 4.900 km2.

Su casco histórico es uno de los más extensos de Europa, con aproximadamente 335 ha, unos tres kilómetros de largo por dos de ancho. Su patrimonio histórico y monumental y sus diversos espacios escénicos y culturales la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Giralda, la Catedral, el Alcázar, el Archivo de Indias y la Torre del Oro. Algunos de estos monumentos fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. El Museo de Bellas Artes de Sevilla es el museo más visitado de Andalucía y la segunda pinacoteca más importante de España.

El Puerto de Sevilla, situado a unos 80 km del océano Atlántico es el único puerto fluvial de España, pues el río Guadalquivir es navegable desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda hasta Sevilla, estando limitado el tamaño de los barcos que acceden a Sevilla por las condiciones de navegabilidad del río.

Sevilla dispone de una red desarrollada de transporte por carretera y ferrocarril, así como de un aeropuerto internacional. Es destacable la presencia histórica de la industria aeronáutica en la ciudad, de los astilleros, así como de la industria militar.

Con ocasión de la celebración de la Exposición Iberoamericana de 1929, la ciudad experimentó un desarrollo urbanístico importante marcado por la edificación de parques y edificios proyectados para dicho evento, como el parque de María Luisa o la plaza de España. La Exposición Universal de 1992 dejó como legado en la ciudad una importante mejora de la infraestructura, principalmente en las comunicaciones terrestres y aeronáuticas, especialmente con el acceso ferroviario del AVE a la estación de Santa Justa. Asimismo, en los terrenos liberados de la Expo se han implantado empresas de nuevas tecnologías y centros universitarios.

En la actualidad (2008) se llevan a cabo importantes proyectos en la ciudad, como la Torre Cajasol, el Metropol Parasol de la Encarnación, el metro de Sevilla, el proyecto del Puerto Delicias o el Acuario Nuevo Mundo.

La Universidad de Sevilla, con más de 55.000 estudiantes, es una de las más grandes de España. Asimismo, la Universidad Pablo de Olavide, ubicada en el colindante municipio de Dos Hermanas, cuenta más de 10.000 estudiantes. Son miles los estudiantes extranjeros que se matriculan en los programas Erasmus y cursos de español en la Universidad de Sevilla, que en 2006 fue una de las diez más visitadas de Europa junto con otras ocho universidades españolas.

El nombre de la ciudad procede del antiguo Hispalis, de origen romano, que en época musulmana se transformó en Ishbiliya (árabe أشبيليّة), debido a la sustitución de la "p" (fonema inexistente en árabe) por "b" y de la "a" tónica por "i" (fenómeno característico del árabe hispánico conocido por imela), de donde procede la actual forma 'Sevilla'.

El lema de la ciudad, presente en numerosos edificios, es «NO8DO», teniendo el 8 forma de madeja de lana. Se lee «No madeja-do», queriendo decir «No me ha dejado». Según la leyenda, este lema hace referencia a la lealtad que mantuvo la ciudad a Alfonso X el Sabio en la guerra contra su hijo Don Sancho en el siglo XIII.

El término municipal de Sevilla se encuentra ubicado en la provincia de Sevilla, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Andalucía, en el sur de la península Ibérica, en la margen izquierda del río Guadalquivir; no obstante, sus barrios Triana y Los Remedios ocupan el lado derecho de este río navegable que convierte a esta ciudad en puerto fluvial. En el entorno de Sevilla hay una campiña de tierras marismeñas y una zona elevada que conforma la comarca del Aljarafe, muy vinculada con la ciudad por ser la zona de expansión residencial de Sevilla.

El término municipal de Sevilla, de 140,8 km de extensión, está representado en las hojas 984, 985 y 1002 del Mapa Topográfico Nacional. Limita al norte con La Rinconada y Santiponce; al este con Alcalá de Guadaira; al sur con Dos Hermanas y Gelves y por el oeste, San Juan de Aznalfarache, Tomares y Camas.

La ciudad está ubicada en la llanura aluvial del Guadalquivir, en plena depresión del Guadalquivir. La altitud media sobre el nivel del mar es de 11 metros, aunque algunos Barrios de la Ciudad como Nervión llegan a alcanzar 50 metros. La horizontalidad de la ciudad es reforzada por la altura generalmente baja de sus edificios, sobre todo en el centro. La Giralda es la torre más representativa de la ciudad y la más alta, con 97.5 m de altura; sin embargo, hay proyectos de edificios más altos, como la torre Cajasol, cuya licencia de construcción concedió la Gerencia de Urbanismo de Sevilla en el mes de septiembre de 2008 para construir en la Isla de la Cartuja y cuyo diseño es obra del arquitecto argentino César Pelli. La torre Cajasol tendrá 178 m de altura y supondrá una inversión privada de 130,33 millones de euros.

El municipio de Sevilla está atravesado en su lado occidental, por el río Guadalquivir, en cuya cuenca hidrográfica se encuentra integrada la totalidad de su provincia. Se enclava en pleno valle del Guadalquivir, una de las tres unidades litológicas en las que se divide dicha cuenca, en uno de los últimos meandros que configura este río antes de adentrarse en la zona de marismas existente hasta su desembocadura.

El Guadalquivir es el río más largo de Andalucía y el quinto de la Península Ibérica, con un recorrido de 657 km. Es navegable a través de un tronco principal de unos 80 km de longitud, desde su desembocadura al océano Atlántico en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) hasta Sevilla, donde se halla el único puerto fluvial de España.

La parte oriental y suroriental de Sevilla está bañada por otros tres cursos fluviales, afluentes o subafluentes del Guadalquivir por su margen izquierda. El más importante de ellos es el río Guadaíra, que nace en la gaditana sierra de Pozo Amargo, discurre por el extremo sureste del término municipal y desemboca en el Guadalquivir, 20 km aguas abajo del casco urbano sevillano. Los arroyos Tagarete y Tamarguillo completan la red hidrográfica de la ciudad.

Sevilla está aproximadamente en el centro del curso bajo del Guadalquivir, que comienza a unos 90 km aguas arriba en el término de Palma del Río (Córdoba) y termina a unos 80 km aguas abajo en la desembocadura del río.

A su paso por la urbe, el río posee un caudal notable, tras haber recibido las aportaciones de todos sus grandes afluentes, entre ellos el Genil, que es su afluente más importante y confluye con él en la localidad de Palma del Río. En la estación de aforo instalada en Sevilla, el Guadalquivir registra un caudal medio de 164,3 m³/s, muy superior a los niveles alcanzados en el curso medio (68,40 km³/s, en Marmolejo, Jaén) y en el curso alto (19,80 m³/s, en el poblado de Pantano del Tranco, Jaén).

El río presenta un régimen hidrológico preferentemente pluvial, que determina fuertes variaciones de su caudal. Estas eran visibles en Sevilla, con estiajes por debajo de los 10 m³/s y crecidas de 5.000 y 9.000 m³/s, con periodos de recurrencia de 5 y 100 años respectivamente. En la actualidad, las oscilaciones han disminuido notablemente gracias a la regulación a la que está sometida toda la cuenca del río.

A la irregularidad de este régimen hidrológico se añade la ubicación de Sevilla sobre una llanura aluvial, en plena zona de inundaciones, ha condicionado históricamente el trazado urbanístico de la ciudad. El cauce natural del río ha sido modificado por infraestructuras dirigidas a prevenir las grandes avenidas. Antes de la regulación actual, las crecidas elevaban las aguas a una altura entre 7 y 10 m y las zonas más bajas de la urbe, como la Alameda de Hércules, están situadas a una cota de tan solo 4,30 m.

Las intervenciones en el cauce del río, consistentes en su mayor parte en rectificaciones cortas del cauce y en el levantamiento de diques, han provocado una reducción del curso del Guadalquivir en casi 40 km. Es el caso de las obras realizadas en el año 1950, mediante las cuales se desvió el cauce activo hacia el oeste y se construyó una dársena sobre el primitivo.

También se ha alterado la red hidrográfica municipal de la margen izquierda del Guadalquivir, conformada por los ya citados arroyos Tagarete y Tamarguillo y el río Guadaíra, igualmente caracterizados por un régimen de fuerte irregularidad. El primero tuvo una gran importancia defensiva durante la Edad Media, al delimitar por extramuros el flanco oriental de la ciudad hasta su confluencia con el Guadalquivir, cerca de la Torre del Oro. Su cauce ha sido sucesivamente modificado, alejándolo progresivamente del núcleo urbano y convirtiéndolo en un afluente directo del Tamarguillo. En el parque de Miraflores, situado al norte de Sevilla, se ha reconstruido parte del cauce original del arroyo Tagarete.

Por su parte, el Tamarguillo discurría en sentido este-oeste por la parte meridional y oriental del núcleo urbano y se canalizó desviando su cauce por el norte del centro histórico, lo que ha permitido la expansión de la ciudad hacia el este, con la creación de nuevas avenidas como la ronda del Tamarguillo, levantada sobre uno de los antiguos encauzamientos de esta corriente.

El clima de Sevilla es mediterráneo con influencia continental, con precipitaciones variables, veranos secos muy cálidos e inviernos suaves sin nevadas. Según la clasificación climática de Köppen, corresponde a un clima Csa. La temperatura media anual es de 18,6 °C, una de las mayores de Europa. Enero es el mes más frío, con una media de temperaturas mínimas de 5,2 °C; y julio es el mes más caluroso, con una media de temperaturas máximas diarias de 35,3 °C. Se superan todos los años los 40 °C en varias ocasiones. Las temperaturas extremas registradas en la estación meteorológica del Aeropuerto de Sevilla fueron de -5,5 °C el 12 de febrero de 1956 y de 46,6 °C el 23 de julio de 1995. Hay récord, no homologado por el Instituto Nacional de Meteorología, de 47 °C el 1 de agosto durante la ola de calor de 2003, según la Estación meteorológica 83910 (LEZL) situada en la parte sur del Aeropuerto de Sevilla, cerca de la zona militar abandonada. Existen noticias de una temperatura de 50 ºC el 4 de agosto de 1881 pero ese dato resulta poco fiable ya que las estaciones meteorológicas que se utilizaban anteriormente no poseían la misma precisión que las actuales.

Las precipitaciones oscilan de 500 a 600 mm al año, concentradas de octubre a abril; diciembre es el mes más lluvioso, con 95 mm. Hay un promedio de 52 días de lluvia al año, 2.898 horas de sol y varios días de heladas —que difícilmente se prolongan más de 3 ó 4 días seguidos—, en los que la temperatura mínima es menor a los 0 °C y las máximas no pasan de los 8 ó 10 °C.

A lo largo de la historia de la ciudad se ha desarrollado una flora variada que ha dado lugar a que cada parque y jardín de la ciudad sea diferente del resto en función de la época y los motivos por los que fue construido. Especies autóctonas y exóticas de varias partes del mundo se hallan integradas en la ciudad formando parte de su idiosincrasia. Entre los árboles que se pueden encontrar en sus parques, plazuelas y calles destacan jacarandas y naranjos amargos. Otros árboles frecuentes en el paisaje viario son plátanos, tipuanas y árboles de fuego. Entres los arbustos destacan jazmín, adelfa y rosal.

Los jardines históricos de la ciudad presentan un amplio muestrario de diferentes estilos y tamaños, donde priman las especies exóticas. Los jardines más famosos son los del Alcázar y el parque de María Luisa. También en los distintos distritos, parques urbanos y zonas verdes ajardinadas que responden a un concepto tradicional de parque en cuya concepción se han tenido en cuenta la jardinería y zonas deportivas. Las principales especies de estos espacios son autóctonas, adaptadas a las ciudades y al clima de Sevilla.

El parque del Alamillo abarca 48 hectáreas de la zona más septentrional de la Isla de La Cartuja. Consta de áreas boscosas autóctonas en las que la actuación jardinera se limita a podas sanitarias y riego. En este parque se pueden encontrar árboles como algarrobos, naranjos, olivos, quejigos, encinas, alcornoques, fresnos europeos y pinos piñoneros.

Las especies silvestres que conforman la fauna de Sevilla son aquellas que mejor aprovechan los deshechos de la sociedad urbana y son muy diferentes de las que se encuentran en los jardines históricos, los parques urbanos, los parques metropolitanos y los márgenes de los ríos Guadaíra y Guadalquivir.

Los vertebrados más numerosos que conforman la fauna sevillana son las aves, existiendo muchos tipos de aves en los diferentes parques de la ciudad. Los peces, si se exceptúa el río, están representados por los carpines que se encuentran en algunos estanques.

Por su parte, el Grupo Línea Verde de la Policía Local, implicado en la protección del medio ambiente, realizó en 2007 un total de 541 actuaciones, de las que 310 (el 57% del total) fueron por denuncias por ruido.

Sevilla es una de las ciudades más importantes en la historia de España desde la Edad Antigua en que surgió un primer núcleo identificado con la cultura tartésica y que, tras su destrucción atribuida a los cartagineses, dio paso a la ciudad romana de Hispalis, junto a la que se construyó la colonia de Itálica. Durante el reino visigodo alojó en algunas ocasiones la corte. En Al-Ándalus, tras la invasión musulmana, fue primero sede de una cora y después capital de un reino de taifas. En el año 844 fue saqueada por los vikingos remontando el río Guadalquivir decidiendo el emir de Córdoba fortalecer su sistema defensivo.

En 1248 se incorporó a la cristiana Corona de Castilla y León, al ser conquistada bajo el reinado de Fernando III, quien fue el primero en ser enterrado en la Catedral de Sevilla. A partir de entonces Sevilla, repoblada por la aristocracia castellana, como capital del Reino de Sevilla fue una de las ciudades con voto en cortes y alojó la corte itinerante en numerosas ocasiones. Durante la Baja Edad Media la ciudad, su puerto y su activa colonia de mercaderes genoveses se situaron en una posición periférica pero importante en el comercio internacional europeo. En ese tiempo sufrió dramáticas convulsiones económicas demográficas y sociales como la Peste Negra de 1348 o la revuelta antijudía de 1391.

Tras el descubrimiento de América en 1492, Sevilla se convirtió en el centro económico del Imperio Español. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación, desde donde se dirigían y contrataban los viajes, controlaban las riquezas que entraban de América y, junto con la Universidad de Mercaderes, regulaban las relaciones con el Nuevo Mundo.

Durante el siglo XVI Sevilla experimentó un gran desarrollo y se construyeron algunos de los edificios más importantes del centro histórico. La ciudad llegó a ser un centro multicultural lo que ayudaría al florecimiento de las artes, jugando un papel importante en el Siglo de Oro español. Destacaron entonces las fábricas de jabón del barrio de Triana, la artesanía de la seda y la cerámica sevillana.

Coincidiendo con su momento artístico más brillante, el Barroco, se vio afectada por la crisis del siglo XVII, lo que significó una decadencia económica y demográfica, al tiempo que la navegación por el Guadalquivir se dificultaba cada vez más, hasta que el monopolio comercial y sus instituciones se trasladaron a Cádiz.

La revitalización de la ciudad en el siglo XIX, con la industrialización y el desarrollo de la red ferroviaria española, coincidió con la época romántica. Durante el siglo XX, además de la trágica Guerra Civil, presenció hitos decisivos como la Exposición Iberoamericana de 1929, la Exposición Universal de 1992 o su elección como capital de la autonomía andaluza.

El municipio de Sevilla cuenta con 699.759 habitantes según el censo de población de 2008 del INE, siendo la cuarta ciudad de España por población, por debajo de Madrid, Barcelona y Valencia. El área metropolitana de Sevilla cuenta con 1.450.214 habitantes (INE, 2007) y 4.535,78 km² de superficie, siendo también la cuarta área metropolitana de España y un gran centro turístico, económico, industrial y poblacional.

Desde 1990, la población residente en Sevilla ha descendido un poco, debido principalmente al éxodo de las parejas jóvenes hacia las localidades del Área Metropolitana donde el precio de la vivienda ha sido más asequible, y donde hay mejores expectativas laborales. La población de la ciudad está muy envejecida, y el descenso de población puede que sea más acusado aún en los próximos años. La población de extranjeros censados en Sevilla en 2005, era de 21.041 personas procedentes de los siguientes países: Ecuador (2.903), Marruecos (2.736), Colombia (2.022), Argentina (789), Estados Unidos (569), Francia (539), Otros países (11.474).

La pirámide de población de Sevilla se asemeja bastante al modelo de población envejecida típico en los países desarrollados occidentales, caracterizado por tener forma de as de picas, con una estrecha base (población joven) y un amplio cuerpo (población adulta) que se reduce conforme aumenta la edad. Esta estructura de población es típica en el régimen demográfico moderno, con una evolución hacia un envejecimiento de la población y una disminución de la natalidad anual.

Sevilla es la capital de la comunidad autónoma de Andalucía y en ella están ubicadas todas las instituciones autonómicas, excepto el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que tiene su sede en Granada. También radica en Sevilla la Delegación del Gobierno de la Nación para Andalucía. La capitalidad constituye un elemento diferenciador en relación con el resto de ciudades andaluzas, por una mayor concentración de funcionarios autonómicos y estatales; una mayor población flotante que acude a Sevilla para realizar trámites ante las diferentes Consejerías y Delegaciones regionales de muchas empresas e instituciones. También hay una mayor incidencia de la problemática social en cuanto a manifestaciones que los conflictos generan, lo que conlleva un gasto extra en muchas de las prestaciones y servicios del Ayuntamiento. Sin embargo, aún está pendiente de promulgarse una ley que desarrolle el artículo 4.1 del Estatuto de Andalucía, referente a la capitalidad de Sevilla y que conllevaría una mayor dotación económica de las transferencias del estado al Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla también es la capital de la provincia homónima, lo que implica que se encuentren ubicadas en la ciudad las diferentes delegaciones provinciales de las consejerías de la Junta de Andalucía y del Gobierno de España, así como la sede de la Diputación Provincial.

El área metropolitana de Sevilla está compuesta por 46 municipios e incluye a una población de 1.421.000 habitantes (Padrón Municipal de Habitantes, 2007), ocupando una superficie de 4.900 km2. En el mes de noviembre de 2008, la Comisión de Redacción del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (Potaus) ha dado luz verde al nuevo documento que ordenará los 46 municipios que forman la zona, y que incluye 69 áreas de oportunidad, es decir, desarrollos urbanísticos considerados de interés metropolitano. Sobre estos 69 proyectos, los hay desde logísticos hasta empresariales, tecnológicos o residenciales, con una amplia mayoría de vivienda protegida. Después de su paso por la Comisión de Redacción, el Potaus será remitido a la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Sevilla y, posteriormente, a la de Andalucía (COTUA), antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. El desarrollo de esta área metropolitana comienzó a mediados de la década de los 70 y principio de los 80, pero el gran auge urbanístico se dio en los 90 y continúa hasta nuestros días (2008), en los que el área metropolitana no deja de crecer, en población y extensión, destacando las ciudades de Alcalá de Guadaíra, Mairena del Aljarafe, o el eje Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca y Utrera. Al área metropolitana se han ido a vivir muchos sevillanos emigrados de la capital debido a la escasez y alto precio de las viviendas nuevas, lo que ha provocado grandes desequilibrios en la movilidad de los ciudadanos residentes especialmente en la comarca del Aljarafe, por el cuello de botella que existe para acceder a Sevilla por transporte privado en las horas punta.

La administración política de la ciudad se realiza a través de un Ayuntamiento de gestión democrática cuyos componentes se eligen cada cuatro años por sufragio universal. El censo electoral está compuesto por todos los residentes empadronados en Sevilla mayores de 18 años y nacionales de España y de los otros países miembros de la Unión Europea. Según lo dispuesto en la Ley del Régimen Electoral General, que establece el número de concejales elegibles en función de la población del municipio, la Corporación Municipal de Sevilla está formada por 33 concejales. En las últimas Elecciones Municipales celebradas en 2007, la constitución del Ayuntamiento fue de 15 concejales pertenecientes al Partido Socialista (PSOE), 15 concejales pertenecientes al Partido Popular (PP) y 3 concejales pertenecientes a Izquierda Unida (IU). Como consecuencia de dichos resultados se formó una coalición de gobierno PSOE-IU y el pleno municipal eligió alcalde por cuatro años a Alfredo Sánchez Monteseirín, del PSOE.

Con el objetivo de la desconcentración, de mejorar la calidad de los servicios que el Ayuntamiento presta a la ciudad y de facilitar la participación ciudadana, Sevilla se divide en 11 distritos, según se estableció en el Reglamento Orgánico de las Juntas Municipales de Distritos acordado en el Pleno del 14 de julio de 2005. Los distritos difieren tanto en su expansión geográfica como en su población (ver gráfica), correspondiendo la mayor población a los distritos periféricos. Todos ellos están organizados mediante una Junta Municipal de Distrito con su correspondiente delegado, oficinas administrativas, y representantes de las asociaciones vecinales de la zona.

Desde las primeras elecciones municipales democráticas en 1979, la ciudad de Sevilla ha sido gobernada por diferentes partidos y coaliciones de gobierno (ver tabla). En las elecciones municipales de 2007 dejó de estar representado por primera vez el Partido Andalucista (PA) del Ayuntamiento y se ha acrecentó el bipartidismo PSOE-PP, si bien para gobernar el PSOE tuvo que formar coalición con los tres ediles de Izquierda Unida Los Verdes Convocatoria por Andalucía (IULVCA).

La gestión ejecutiva municipal está organizada por áreas de gobierno al frente de las cuales hay un concejal del equipo de gobierno. Cada área de gobierno tiene varias delegaciones en función de las competencias que se le asignan y que son variables de unos gobiernos municipales a otros.

El equipo de gobierno de 2008 está estructurado en las siguientes áreas de gobierno: Área de Bienestar, Área de Coordinación, Área de Innovación, Área de Socio-Economía y Área de Gobernación.

En Sevilla está operativo el sistema de Emergencias 112, que mediante un número de teléfono gratuito 112, atiende cualquier situación de urgencias en materia sanitaria y/o desastre, extinción de incendios, salvamento, seguridad ciudadana y protección civil. Los teleoperadores de 112 Andalucía atienden las llamadas de urgencia y emergencia en español, inglés, francés o alemán, incorporando además la atención de llamadas en árabe.

Sevilla es la sede de la Audiencia Provincial. También es la cabeza del Partido Judicial número 6 de la provincia de Sevilla, cuya demarcación comprende a la ciudad más 22 poblaciones muy pobladas del Área Metropolitana de las comarcas del Aljarafe y de la Vega Norte atendiendo una población aproximada de 1.300.000 habitantes. También acoge salas de lo Contencioso-Administrativo y Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

En la arquitectura de Sevilla han dejado constancia las civilizaciones que han habitado la ciudad, con una riqueza monumental muy importante, tanto en edificios religiosos como civiles, con influencias de romanos, visigodos, árabes, movimientos europeos, racionalismo, modernismo y regionalismo historicista andaluz. En el patrimonio histórico-artístico de la ciudad pueden observarse varios estilos como gótico, mudéjar, renacentista, barroco, neoclasicismo, romanticismo, etc.

Entre sus monumentos destacan la «Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias», que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. Posee uno de los centros históricos más extensos de España, con unas 335 hectáreas.

La Catedral de Sevilla es la catedral gótica más extensa del mundo y el tercer templo cristiano en cuanto a tamaño, tras la Basílica de San Pedro del Vaticano en Roma y la Catedral de San Pablo de Londres. En 1987 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Su construcción se inició en 1401, sobre el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla. La construcción se fue realizando a lo largo de varios siglos y por eso tiene varios tipos de arquitectura: gótica (1433-1528), renacentista (1528-1593), barroca (1618-1758), académica (1758-1823) y neogótica (1825-1928).

El conjunto monumental de la Catedral lo complementan la Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real.

El Patio de los Naranjos es un espacio rectangular, a modo de patio interior, que actúa como claustro de la Catedral. Hoy día, (2008) el Patio de los Naranjos es uno de los anexos más visitados de la Catedral.

La Capilla Real hace las funciones de cabecera de la catedral. En dicha capilla está ubicado el panteón del Rey Fernando III y de su hijo, Alfonso X, junto con los sepulcros de algunos otros miembros de la familia real de la época. En ella se encuentra la imagen gótica de la Virgen de los Reyes, patrona de la archidiócesis de Sevilla. Cabe destacar también los tesoros del templo y una gran cantidad de pinturas de Murillo, como los retratos de San Isidoro o San Leandro; cuadros como Santa Teresa de Zurbarán; o la cabeza esculpida de San Juan Bautista. La tumba de Cristóbal Colón, mausoleo obra de Arturo Mélida, se encuentra en el brazo derecho del crucero de la Catedral. En 2006, un equipo de investigación del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada confirmó que los restos de Cristóbal Colón se hallan en la Catedral de Sevilla.

El cabildo metropolitano es el custodio de la Catedral, permitiendo la visita a los turistas y manteniendo la liturgia diaria y la celebración de las grandes festividades del Corpus Christi y de la Inmaculada Concepción. Además, atiende permanentemente la devoción a la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y de la Archidiócesis de Sevilla.

La Giralda es el campanario de la Catedral de Sevilla y la torre más representativa de la ciudad. Mide 97,5 metros de altura y fue construida en el siglo XII como alminar almohade de la mezquita mayor hoy desaparecida, a imagen y semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos). Su coronación renacentista, obra de Hernán Ruiz, fue construida entre 1558 y 1568 por encargo del cabildo catedralicio. Consta de tres cuerpos escalonados y 25 campanas, cada una de ellas bautizadas con un nombre.

Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es un remate añadido en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza el Giraldillo, estatua de bronce que hace las funciones de veleta y que fue una de las esculturas más grandes del Renacimiento europeo. En 1928 la Giralda fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987 integró la lista del Patrimonio de la Humanidad.

La historia de la construcción de la Giralda se inicia con el cuerpo musulmán. Fue construido en 1184 por orden del califa Abu Yaqub Yusuf. Se basó en el alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos). A raíz de un terremoto ocurrido en 1365 se perdió la antigua esfera original de cobre que coronaba la torre, que fue sustituida por un sencillo alminar. Posteriormente, en el siglo XVI, se añadió el cuerpo de campanas y además se construyó un remate en forma de estatua que representa la Fe. La estatua fue instalada en 1568. La palabra giralda proviene de girar y hace referencia a la "veleta de torre que tiene figura humana o de animal". Con el paso del tiempo, ese nombre pasó a denominar a la torre en su conjunto, comenzándose a conocer a la figura que la corona como el Giraldillo. Al campanario mirador de la Giralda se sube por unas rampas diseñadas para subir a caballo. Una vez arriba se puede contemplar una panorámica general de toda la ciudad.

El Alcázar de Sevilla es el palacio real en activo más antiguo de Europa. Empezó a tomar su aspecto actual tras la conquista en 713 de Sevilla por los árabes, quienes utilizaron los alcázares como residencia de sus líderes desde el año 720. Tras la Reconquista en 1248, fue alojamiento del rey Fernando III de Castilla, tomándose por costumbre ser hospedaje de los sucesivos monarcas.

Una zona reservada del mismo se utiliza como lugar de alojamiento los Reyes de España y demás miembros de la Casa Real cuando visitan la ciudad y pernoctan en la misma. Muchos actos institucionales y exposiciones importantes que se celebran en la ciudad eligen el Alcázar como lugar de la celebración. El conjunto monumental y los jardines son visitables y constituyen uno de los principales atractivos monumentales de la ciudad, ya que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. La entrada al recinto para los ciudadanos sevillanos es gratuita durante todo el año.

Las estancias más destacadas del recinto son el Patio de las Doncellas, patio principal de arte mudéjar andaluz; la Sala de los Reyes; la Sala de Carlos V, con grandes tapices, Salón del Emperador, con azulejos del siglo XV y tapices flamencos; el Salón de Embajadores, una sala cubierta por una cúpula semiesférica adornada de complicados arabescos dorados que constituye la habitación más importante del Alcázar; y los Jardines del Alcázar, que aúnan caracteres árabes, renacentistas y modernos y disponen de varias terrazas de vegetación frondosa, con fuentes, pabellones y multitud de naranjos y palmeras.

El Terremoto de Lisboa de 1755 afectó al conjunto arquitectónico, especialmente al Palacio Gótico, en el que tuvieron que hacerse profundas reformas barrocas, especialmente visibles en el patio del crucero. En el interior de los Reales Alcázares se rodaron numerosas escenas de la película El reino de los cielos.

El Archivo General de Indias se creó en 1785 bajo el reinado de Carlos III con el objetivo de centralizar en un único lugar la documentación referente a las colonias españolas, hasta entonces dispersa en diversos archivos: Simancas, Cádiz y Sevilla. La Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla, construida en época de Felipe II entre 1584 y 1598 por Juan de Mijares sobre planos de Juan de Herrera, es la sede del archivo.

Los documentos que conserva el archivo ocupan más de nueve kilómetros lineales de estantería. Se trata de unos 43.000 legajos, unos 80 millones de páginas y 8.000 mapas y dibujos que proceden fundamentalmente de los organismos metropolitanos encargados de la administración de las colonias. Es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas, conteniendo información sobre la historia política y la historia social, la historia económica y la de las mentalidades, la historia de la Iglesia y la historia del arte o la geografía de aquellos territorios. Guarda una gran cantidad de piezas de gran valor histórico: textos autógrafos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés, Francisco Pizarro. Toda esta documentación está al servicio de los investigadores que pasan cada año por el archivo.

El Archivo es uno de los archivos generales (junto con el Archivo General de la Corona de Aragón y el Archivo General de Simancas) pertenecientes al Estado español. En 1987 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El Archivo está regido por el Patronato del Archivo General de Indias, creado por Real Decreto 760/2005, en el que participan el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, las universidades de Sevilla, siendo además vocales natos diferentes personalidades del mundo de la cultura.

La plaza de España de Sevilla configura uno de los espacios abiertos más grande de la arquitectura regionalista. Fue encargada su construcción al arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana del año 1929. Aquí tuvo lugar la ceremonia de inauguración de la Exposición con la presencia del rey Alfonso XIII.

Ocupa una superficie de 50.000 m², de los cuales 19.000 están edificados y los 31.000 restantes son espacio libre, y el canal que ocupa 515 metros de longitud con 200 m de diámetro y un área de 14.000 m², la convierten en una de las obras más espectaculares del panorama español, con mezcla de estilos mudéjar, gótico y renacentista. La obra comenzó en 1914, terminándola en 1928 el arquitecto Vicente Traver tras la dimisión de Aníbal González como arquitecto director en 1926. Está situada dentro del parque de María Luisa. La entrada es libre y se cierra su acceso a partir de las diez de la noche.

Tiene forma semicircular que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias y mira hacia el río como camino a seguir hacia América. Está decorada con ladrillo visto, mármol y cerámica dándole un toque renacentista y barroco en sus torres.

Fue la obra más costosa de la exposición y el único elemento posterior a ella es la fuente central, obra también de Vicente Traver. El canal que contiene es cruzado por 4 puentes que representan las cuatro antiguas coronas de España (Castilla, León, Aragón y Navarra). En las paredes se encuentra una serie de bancos y ornamentos de azulejos que forman espacios alusivos a las 48 provincias españolas; en ellos se representan mapas de las provincias, mosaicos sobre hechos históricos y escudos de cada capital de provincia.

En un principio tras finalizar la exposición su destino era formar parte de la Universidad de Sevilla, esa es la razón de las hornacinas existentes en cada una de las provincias. Tras haber sido utilizada para su cometido principal, pasó a formar parte del gobierno militar, sirviendo sus estancias como ubicación de la Capitanía General. A raíz de la capitalidad de Andalucía en Sevilla se albergan también en uno de sus edificios la Delegación del Gobierno en Andalucía y al mismo tiempo el Museo Histórico Militar de Sevilla.

La plaza también ha sido escenario de películas famosas como Lawrence de Arabia y Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones.

La Torre del Oro de Sevilla es una torre albarrana situada en la margen izquierda del río Guadalquivir, junto a la plaza de toros de la Real Maestranza. Posiblemente su nombre en árabe era Bury al-dahab, en referencia a su brillo dorado que se reflejaba sobre el río. Durante las obras de restauración de 2005, se demostró que este brillo, que hasta entonces se atribuía a un revestimiento de azulejos, era debido a una mezcla de mortero de cal y paja prensada.

Es una torre formada por tres cuerpos. El primer cuerpo, dodecagonal, fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà. El segundo cuerpo, también dodecagonal, fue mandado construir por Pedro I el Cruel en el siglo XIV. El cuerpo superior, cilíndrico y rematado en cúpula, fue construido por el ingeniero militar Sebastián Vander Borcht en 1760, año en el que también se macizó la primera planta de la torre con escombros y mortero para reparar los daños sufridos tras el terremoto de Lisboa de 1755, dejando la puerta del paso de ronda de la muralla como puerta de acceso principal.

Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931 y ha sido restaurada varias veces. En la Edad Contemporánea fue restaurada en 1900, entre 1991 y 1992, en 1995 y en 2005. Alberga el Museo Naval de Sevilla.

La Antigua Audiencia, construida entre 1595 y 1597, está situada en la Plaza de San Francisco. Ha sufrido numerosas reformas a la largo de su historia. Fue reformada en los siglos XVI y XIX y en 1924 Aníbal González recompuso la fachada e interior.

La Hemeroteca Municipal y Archivo Histórico Provincial de Sevilla, construida entre 1893 y 1913, ocupa el edificio que en principio hacía funciones de Palacio de Justicia de Sevilla. Después de su restauración, su fachada muestra un pórtico de estilo neoclásico, su interior contiene dos patios con galerías y una escalera de mármol. Posee una superficie total de 4.238 m².

El Ayuntamiento de Sevilla constituye una de las muestras más notables de la arquitectura plateresca. Se comenzó a edificar en el siglo XV por Diego de Riaño, el maestro ejecutó el sector meridional del Ayuntamiento, el arquillo de comunicación con el monasterio franciscano y dos plantas recubiertas de relieves platerescos con representaciones de personajes históricos y míticos, heráldicas y emblemas alusivos a los fundadores de la ciudad, como Hércules y Julio César. Esta sede fue reformada en el s. XIX por Demetrio de los Ríos y Balbino Marrón, quienes trazaron una nueva fachada principal, orientada a la Plaza Nueva, de corte neoclásico. A su vez, reorganizaron el interior alrededor de dos patios y una gran escalera.

El Hotel Alfonso XIII es un edificio histórico situado entre la Puerta de Jerez, el Palacio de San Telmo y la Fábrica de Tabacos. Obra del arquitecto José Espiau y Muñoz; fue construido entre 1916 y 1928, e inaugurado oficialmente el 28 de abril de 1929, con la celebración de un suntuoso banquete presidido por el Rey Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia. Arquitectónicamente es de estilo neomudéjar, inspirado por ello en la arquitectura árabe, conformando por tanto un edificio claramente historicista, aunque con un toque regionalista andaluz.

El Hospital de las Cinco Llagas alberga en la actualidad (2008) la sede del Parlamento de Andalucía. Lo fundó Catalina de Ribera y su construcción se inició en 1546 por orden de Don Fadrique Enríquez de Ribera, I Marqués de Tarifa. Fue diseñado por Martín de Gainza, quien dirigió las obras hasta su muerte, en 1556. El elemento más característico del edificio es su iglesia. En su interior es donde se celebran actualmente los plenos. El edificio funcionó como hospital hasta el año 1972. En 1986 se redactan los proyectos para su conversión en la sede del Parlamento de Andalucía, inaugurándose el 28 de Febrero (día de Andalucía) de 1992.

El edificio de la antigua Real Fábrica de Tabacos es un edificio procedente de la arquitectura industrial del siglo XVIII y actualmente es la sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla y de algunas de sus facultades. Fue el edificio industrial del siglo XVIII de mayores dimensiones y mejor arquitectura de su género en España. Se ubicó extramuros, junto a la Puerta de Jerez. Se inició su construcción el año 1728. Arquitectónicamente destaca su esquema general de referencias renacentistas, con aires herrerianos en su planta, patios y detalles de remate de las fachadas En su fachada principal se aprecia ya la influencia del estilo barroco. El edificio está rodeado por un foso.

El Palacio de San Telmo es la sede actual (2008) de la presidencia de la Junta de Andalucía, comenzó a construirse en el año 1682, en terrenos extramuros propiedad del Tribunal de la Inquisición para sede del Colegio Seminario de la Universidad de Mareantes. Es uno de los edificios emblemáticos de la arquitectura barroca sevillana, dispone de planta rectangular con varios patios interiores, uno de ellos central, torres en las cuatro esquinas, capilla y jardines. En su fachada principal destaca la portada de estilo churrigueresco.

El barrio de Santa Cruz, antiguo barrio de la judería medieval ubicado en el casco histórico de Sevilla, es uno de los más emblemáticos y pintorescos de la ciudad. Con calles estrechas y sinuosas, sus casas de estilo sevillano tienen patios señoriales y balcones con barandillas de hierro forjado adornados con flores.

En el barrio se encuentra el Convento de las Teresas, fundado por Santa Teresa de Jesús en 1575. En la parte alta del barrio se encuentra el Hospicio de Venerables Sacerdotes, que fue construido para servir de asilo de los sacerdotes jubilados y contiene una gran cantidad de obras de arte.

El desarrollo urbanístico de la ciudad ha sido muy intenso a lo largo del siglo XX debido al aumento continuo de la población, que pasó de 147.271 habitantes en el año 1900 a 700.520 en el año 2000. Este aumento provino del crecimiento vegetativo y de la inmigración procedente principalmente de otras localidades de la provincia de Sevilla y de las provincias limítrofes. Pero si el centro de Sevilla constituye un mosaico urbano donde el patrimonio histórico es rodeado por una red de calles estrechas en gran parte peatonales, la ciudad, a partir del siglo XIX y sobre todo del siglo XX, comienza a desbordarse del perímetro de la muralla. Progresivamente se establecen barrios que serían cada vez más numerosos y alejados. Los barrios de Sevilla se caracterizan por ser muy diferentes unos de otros en cuanto a población y equipamientos.

Mediante una Resolución de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía de 19 de julio de 2006 fue aprobado el Nuevo Plan General de Ordenación Urbanística de Sevilla (PGOU). El PGOU es el instrumento de planeamiento urbanístico general del municipio adaptado a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía. Mediante el PGOU se procede al establecimiento de la ordenación urbanística de la totalidad del término municipal y la organización de la gestión de su ejecución de acuerdo a las características del municipio y a los procesos actuales y previsibles de utilización del suelo. El Plan General de Ordenación Urbanística tiene una doble función: ser el instrumento de ordenación integral del territorio del municipio; y ser el instrumento que concreta el régimen urbanístico aplicable a cada suelo y establecer los derechos y deberes del propietario del mismo.

Entre los parques y jardines de Sevilla destacan los siguientes: Jardines de los Reales Alcázares, Parque de María Luisa, Parque del Alamillo, Parque de los Príncipes. Otros parques importantes en Sevilla son el Parque de Miraflores, el Parque Amate, los Jardines Catalina de Ribera, los Jardines de la Buharia, los Jardines de las Delicias, los Jardines de Murillo, los Jardines de San Diego, los Jardines Prado de San Sebastián, el Parque de San Jerónimo, el Parque Infanta Elena y el Parque José Celestino Mutis, entre otros.

El parque de María Luisa es el parque más famoso que existe en Sevilla, porque forma parte de la ruta turística de los viajeros que visitan Sevilla por su ubicación en la Zona Monumental de la ciudad.

Este parque en principio formaba parte de los jardines del Palacio de San Telmo, y fueron donados a la ciudad en 1893 por la Infanta María Luisa Fernanda de Orleans (Duquesa de Montpensier). Fue reformado, por el ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Forestier, conservador del bosque de Boulogne en París, que le dio un toque romántico. En el parque se abrieron las plazas de España y de América, que constituyen unos de sus principales atractivos. Se inauguró el 18 de abril de 1914.

El ingeniero francés Forestier, respetó el trazado original de los antiguos jardines de la Infanta. También plasmó una mezcla entre los diseños venidos de Europa y los islámicos. El resultado fue y todavía lo es una variada arboleda de acacias, olmos y miles de setos; arrayanes, adelfas, laureles, rosaledas y flores. Todo ello unido a los lagos artificiales, fuentes y glorietas, con decoración de azulejos sevillanos.

En un extremo del parque se construyó la plaza de América, que fue uno de los espacios más relevantes que tuvo la exposición Iberoamericana de 1929. En dicha plaza se encuentran los edificios que albergan dos de los museos más importantes de la ciudad, el de Artes y Costumbres Populares y el Arqueológico. Destaca de esta plaza la ordenación de sus jardines, en los que se alzan 16 estatuas de Victorias, columnas, escalinatas, entre otras.

Las estadísticas sobre agricultura del año 2006, correspondiente al término municipal de Sevilla, indican que ya queda muy poco terreno cultivable, quedando reducido a 2.463 ha de cultivos herbáceos de las que 690 ha corresponden a algodón y el resto a cereales de invierno para forraje , y que de cultivos leñosos queda cultivable una superficie de 832 ha cuyo principal cultivo son olivos de regadío para aceituna de mesa.

En términos económicos, Sevilla es un importante centro comercial, de servicios, financieros, y junto con el Área Metropolitana un área industrial, donde se está impulsando el desarrollo de nuevas empresas que se ubiquen en los diferentes parques industriales que existen o se están creando.

El parque tecnológico Cartuja 93 ubicado en los terrenos donde se instalaron los pabellones de la Expo-92, ya da empleo a más de 11.000 personas y produce I+D+i por valor de más del 10 % del PIB de la provincia, alojando a más de 300 empresas y entidades (un 70% de las cuales son de tecnologías avanzadas).

A nivel de empresas privadas, la empresa de ingeniería más importante de Andalucía, Abengoa, está construyendo en la zona de Palmas Altas, a pie de la SE-30, el mayor Parque Tecnológico privado de España. Sevilla poco a poco se está convirtiendo en el tercer centro europeo de la industria aeronáutica, junto a Hamburgo y Toulouse con factorías de la empresa aeronáutica multinacional EADS establecidas junto al Aeropuerto de Sevilla-San Pablo y en Tablada, así como el Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía Aerópolis, situado en el municipio de La Rinconada, junto a la autovía A4 y al aeropuerto de Sevilla-San Pablo donde se asientan más de treinta empresas auxiliares del sector aeronáutico.

Actualmente (2008) se están desarrollando los trabajos de implantación del tercer parque tecnológico de la ciudad en la zona denominada Villanueva del Pítamo, junto a la UPO (Universidad Pablo de Olavide), Alcalá de Guadaira y la propia ciudad de Sevilla y del cuarto Parque Tecnológico en Dos Hermanas, en la zona del Arco Norte promovido por el ayuntamiento de Dos Hermanas, la Universidad Pablo Olavide, el ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía.

La industria de fabricación de componentes de automóviles está representada por la factoría que FASA-Renault, tiene en la barriada de San Jerónimo donde se ubica una de las mayores y más moderna factoría de cajas de cambio de Europa.

También tiene una importante fábrica de producción el mayor grupo cervecero español y entre los tres mayores de Europa, Heineken, matriz y propietario de marca Cruzcampo. También es destacable la producción de productos metalúrgicos a través de la factoría de Siderúrgica Sevillana situada en Alcalá de Guadaira, y las factorías del grupo Ros Casares en el puerto.

Después de un largo periodo de crisis se han redimensionado los astilleros y una empresa privada (Astihuelva, S.A) ha asumido su gestión y se ha iniciado de nuevo la construcción de barcos adecuados a las posibilidades técnicas de las instalaciones.

La configuración actual del paso del río Guadalquivir por Sevilla tuvo una gran transformación con la infraestructura que se desarrolló con motivo de la Exposición Universal de 1992; estas obras supusieron la construcción de varios puentes que descongestionaron significativamente el tráfico de mercancías en camiones por la ciudad, con la construcción de los puentes del Alamillo y del V Centenario. Asimismo, se recuperó para la ciudad la calle Torneo al eliminar la infraestructura ferroviaria que había en la zona.

La actividad industrial relacionada con el río Guadalquivir la constituyen los astilleros, donde se construyen barcos de acuerdo a las limitaciones de navegabilidad del río, y que dan trabajo a un buen número de empresas auxiliares.

Debido a la gran movilidad geográfica que tienen los profesionales que pertenecen al Sector de la Construcción, no se puede circunscribir a la ciudad de Sevilla el análisis socioeconómico de la construcción sino que se encuadra en el análisis a nivel provincial, tal y como lo enfoca el Estudio Socioeconómico de Sevilla 2005, elaborado por el Instituto Estadísticos del Ayuntamiento de Sevilla.

Actualmente (2008) este sector que ha sido creador de empleo durante varios años, está sufriendo una enorme crisis, debido al parón sufrido en la construcción por no existir posibilidades de compra de las nuevas viviendas por las dificultades de financiación que tienen. No obstante en la ciudad de Sevilla está un poco mitigada la crisis gracias a que se están rehabilitando un gran número de edificios en los barrios históricos de la ciudad.

A nivel nacional, en 2005, el sector de la construcción representaba el 10,40% del PIB y el 58,39% de la Formación Bruta de Capital. En la Comunidad Autónoma andaluza la construcción tenía un mayor peso, con una participación del 12,65% sobre el PIB.

En la provincia de Sevilla, el sector de la construcción suponía el 9,20% del PIB, debido al mayor peso que tienen los sectores primario y terciario. El total de trabajadores implicados en el sector de la construcción fue de 93.000 trabajadores en el tercer trimestre de 2005.

El sector servicios de la ciudad de Sevilla ocupa un lugar destacado la distribución comercial. La educación con la Universidad al frente potencia la investigación. La sanidad, principalmente la hospitalaria, atiende las necesidades de la población del Área Metropolitana y el turismo cuenta con una buena red de hoteles y restaurantes, de todos los tamaños y categorías. Asimismo en la ciudad hay una amplia red de sucursales de todas las instituciones financieras del país.

Sevilla es una plaza comercial muy importante que atiende en muchos aspectos a una población que incluye la propia de la ciudad, la de la provincia, la de las provincias limítrofes de Huelva, Cádiz, Córdoba y Badajoz, la de la totalidad de la región andaluza e incluso de una zona amplia del sur de Portugal. Para cubrir todos esos objetivos, existe en Sevilla, una amplia infraestructura financiera donde tienen una o varias sucursales casi todas las instituciones bancarias que existen en España y Portugal. Destacando la Caja de Ahorros Cajasol, que tiene su sede central en Sevilla y es resultante de la fusión producida por las antiguas Cajas de Ahorro El Monte y Caja San Fernando. En Sevilla también están ubicadas las direcciones regionales de muchos Bancos y Cajas de Ahorros con presencia en Andalucía.

Para la entrada y salida de productos elaborados o vendidos en Sevilla y su área de influencia, se cuenta con el puerto de Sevilla y el aeropuerto de San Pablo, que canalizan el flujo del comercio exterior, con una estación de ferrocarril expresa para el trasiego de mercancías y con una amplia zona logística para facilitar el trasiego de mercancías mediante camiones. La actividad comercial por el río Guadalquivir es la que se registra en el puerto con la entrada y salida de mercancías en los barcos que arriban navegando por el río desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda.

En el término municipal existen una serie de polígonos mal llamados industriales cuyas naves están ocupadas básicamente por almacenes de distribución local o regional. En la ciudad y su área metropolitana hay varios centros comerciales, tales como: El Corte Inglés, Carrefour, Hipercor, y Alcampo. En el entramado urbano de sus barrios hay al menos un mercado municipal abastos de productos perecederos, también hay varios supermercados de tipo medio, y en periodo de extinción quedan pequeños comercios, tipo ultramarinos.

Para potenciar y mejorar el comercio en la ciudad, hay dos organizaciones que se ocupan de esa tarea, de una parte la Cámara de Comercio Industria y Navegación de Sevilla, que atiende a todos los empresarios de la ciudad y de la provincia, y de otra la institución conocida como APROCOM, que vela por los empresarios que se dedican en exclusiva al comercio.

El Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla también conocido por el acrónimo FIBES, es un espacio arquitectónico dedicado a promover el negocio comercial de la ciudad y su área de influencia, donde se celebran reuniones de profesionales y ferias de diversa índole y contenido. FIBES dispone de un edificio central de arquitectura muy singular, de tres pabellones expositivos totalmente diáfanos con una superficie de 7200  m² cada uno. Hay dos zonas exteriores de 13.000 m², los pabellones se unen al edificio principal a través de una galería. El recinto dispone de dos áreas de parking con una capacidad para 600 vehículos. El Palacio de Congresos se encuentra ubicado en el barrio de Sevilla-Este, bien comunicado con el aeropuerto y la estación de ferrocarril. El edificio del Palacio de Congresos cuenta con dos auditorios y numerosas salas de reunión de distinta capacidad así como restaurantes y cafeterías. Cada año se desarrolla un calendario de diversos certámenes feriales algunos de los cuales tienen rango internacional.

Gracias al patrimonio histórico y monumental, sus diversos espacios escénicos, culturales y sus Fiestas de Primavera (Semana Santa y Feria de Abril), la ciudad es receptora de turismo nacional e internacional. El turismo más característico en Sevilla es el de estancia muy corta en la ciudad, con lo que se generan pocas pernoctaciones en los numerosos hoteles que hay en la ciudad y el área metropolitana. La ciudad también dispone de una red amplia de restaurantes y medios privados para facilitar el conocimiento de la ciudad, tales como coches de caballos, autobuses panorámicos y minicruceros por el río Guadalquivir.

Fuente: Consejería de Turismo, Comercio y Deporte. Delegación Provincial de Sevilla.

El suministro energético a la ciudad de Sevilla y su área metropolitana está de acuerdo con los objetivos que establece el Plan Energético de Andalucía, aprobado el año 2003.

Si bien el área de Sevilla es muy deficitaria en lo que a generación eléctrica se refiere (la única central de cierta importancia en sus cercanías es la central hidráulica de bombeo de Guillena), el conjunto de Andalucía es actualmente autosuficiente en cuanto a la producción de electricidad. Ello se debe a la incorporación hace pocos años de nuevos generadores de ciclo combinado de gas (mayormente en la provincia de Cádiz: Arcos de la Frontera y Campo de Gibraltar) y una cantidad creciente de generación de origen eólico.

La planificación de la red de transporte aprobada por el Gobierno en mayo de 2008 prevé la realización de nuevas instalaciones eléctricas en la zona de Sevilla. Entre éstas destaca el cierre por el oeste del anillo de 400 kV que rodea el área metropolitana y una nueva interconexión con Portugal que, partiendo de Guillena, discurrirá por la provincia de Huelva. Todo ello completado con varias subestaciones nuevas de 220 kV para apoyo a la red de distribución y un aumento importante de la capacidad de transformación.

Del transporte de la energía eléctrica por todo el territorio nacional se ocupa en régimen de monopolio la empresa Red Eléctrica de España.

La distribución de la electricidad en Sevilla la realiza Endesa-Distribución, del grupo Endesa, que absorbió a Sevillana de Electricidad en los años 1990. El consumo total de energía eléctrica en 2006 fue de 3.224.819 kWh, de los que 1.322.673 kWh correspondieron al consumo residencial.

Sevilla y su provincia se abastecen de combustibles derivados del petróleo (gasolina y gasóleo) desde las instalaciones de almacenamiento que la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) posee en Sevilla. En la actualidad (2008), CLH tiene concertados contratos de servicios logísticos para la utilización de sus instalaciones con la mayor parte de los operadores que actúan en España. El combustible que se almacena y distribuye en las instalaciones de Sevilla proviene básicamente de la refinería de petróleo ubicada en el Polo Químico de Huelva, con la cual se conecta a través de un oleoducto.

El gas natural que se consume en Sevilla proviene principalmente de Argelia y en pequeña proporción de los yacimientos de las provincias de Huelva y Sevilla. Es transportado por una red básica en alta presión responsabilidad de Enagás, desde donde se distribuye a viviendas e industrias por las instalaciones de Gas Andalucía. El consumo de gas natural se ha ido incrementando a medida que se van construyendo las redes de distribución a las viviendas. Según Gas Andalucía, en 2007 consumieron gas natural un total de 89.000 viviendas, con un abastecimiento a 350.000 sevillanos aproximadamente. Uno de los objetivos del Plan Energético de Andalucía es impulsar el consumo de gas natural frente a otros productos. En Sevilla hay algunos autobuses urbanos que utilizan gas natural como combustible, por ser menos contaminante.

El abastecimiento de agua potable a Sevilla lo realiza la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (EMASESA), creada como empresa privada municipal por el Ayuntamiento de Sevilla en 1974 y que cambió su denominación a «metropolitana» en 2007. Además de la ciudad de Sevilla, esta empresa también suministra agua potable a la mayoría de poblaciones de su área metropolitana.

No gestionado por EMASESA, se abastece también si es necesario del Embalse de Cala, ubicado en el río Ribera de Cala con una capacidad de 58 hm³. También en caso de necesidad de suministro por sequía, EMASESA tiene un convenio con la Comunidad de Regantes del pantano El Pintado, ubicado en Cazalla de la Sierra, con una capacidad de 213 hm³. A 2008, ya se ha finalizado la construcción del embalse de Melonares y se están construyendo canalizaciones para conectarlo con las redes de EMASESA. En caso de sequía extrema la compañía está autorizada a tomar agua del río Guadalquivir y tratarla adecuadamente para el consumo.

La depuración de aguas residuales se realiza en las estaciones de depuración de aguas residuales (EDAR), donde se elimina la contaminación del agua para su devolución al medio ambiente en condiciones adecuadas. En Sevilla, dada su gran extensión, existen cuatro EDAR: Norte (San Jerónimo), Sur (Copero), Este (Ranilla) y Oeste (Tablada).

Lipasam es la Empresa Municipal de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla. Creada en 1986, es responsable de la gestión de los residuos sólidos urbanos y la limpieza de las vías públicas. Para ello cuenta con 1.593 trabajadores, 486 vehículos, un parque central de maquinaria, seis parques auxiliares de limpieza, cuatro puntos limpios, una estación de transferencia, cuatro centrales de recolección neumática de residuos y un centro de tratamiento integral de residuos, además de las oficinas centrales. El presupuesto anual de Lipasam supera los 90 millones de euros.

La empresa municipal Mercados Centrales de Abastecimiento de Sevilla (Mercasevilla) se creó en junio de 1971 en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla para la distribución de productos perecederos en el área metropolitana de Sevilla. Es una de las 23 unidades alimentarias de la empresa nacional Mercasa, que a su vez depende de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En las instalaciones de Mercasevilla, con una superficie de 375.000 m², operan más de 230 empresas, de las cuales 137 son mayoristas y 93 se dedican a actividades de distribución, servicios logísticos o atención a usuarios. Para ello hay mercados mayoristas de frutas, hortalizas y pescados; un matadero de gestión privada; tres empresas de elaboración y distribución de envases y embalajes; además de una zona de actividades complementarias y una zona comercial y de servicios.

Hoy en día (2008) el desarrollo y actividades que se generan por parte de las empresas allí ubicadas, la han convertido en un mercado de ámbito internacional con un volumen de transacciones que la convierten en uno de los mayores mercados del sur de Europa.

El censo escolar de enseñanzas no universitarias de la ciudad de Sevilla ha disminuido desde el curso 1989/90 debido al descenso de la natalidad y a la emigración de parejas jóvenes hacia otras poblaciones del área metropolitana de Sevilla por ser más asequibles económicamente las viviendas en la periferia. En educación infantil y primaria se matricularon 61.400 alumnos en el curso 2004/2005; de los cuales, un 54,16% se matricularon en centros públicos, un 30,94% en centros concertados y un 14,90% en centros privados. En educación secundaria se matricularon 60.259 alumnos en el curso 2004/2005; distribuidos en educación secundaria obligatoria (ESO), bachillerato y ciclos de formativos de formación profesional; correspondiendo un 57,78% a centros públicos, un 33,64% a centros privados concertados y 9,58% a centros privados.

En los últimos años ha disminuido el número de alumnos en la educación universitaria en España a causa de la menor natalidad de los años 1980 y de la creación la creación de universidades en provincias donde antes no las había. En las universidades de Sevilla, a partir del curso 1998/1999 el número de alumnos matriculados ha descendido con una media anual de un 3%. En el curso 2005/2006 se matricularon en las universidades de Sevilla 59.792 alumnos, de los cuales, el 95,35% pertenecían a centros propios y el resto a centros adscritos. El 71,4% de los alumnos procedían de la provincia de Sevilla y el 23,8% del resto de Andalucía, principalmente de las provincias de Cádiz, Huelva y Córdoba. El principal lugar de origen de los alumnos procedentes del resto de España es Extremadura.

Sevilla cuenta con dos universidades: la Universidad de Sevilla, creada en el siglo XVI, y la Universidad Pablo de Olavide, que fue fundada en 1997 y ocupa un campus de 140 ha en el término municipal de Dos Hermanas.

La Universidad de Sevilla, con 25 centros propios y 5 centros adscritos, imparte más de 100 titulaciones, contando con 122 departamentos universitarios y 5 institutos universitarios. Las titulaciones más demandadas en el curso 2005/2006 fueron las relativas a las ramas de las ciencias sociales, con el 39,17% de los alumnos, y las enseñanzas técnicas, con el 40,3%; seguidas de las ciencias de la salud, con el 10,9% y las humanidades, con el 10,4%. La rama menos demandada fue la de ciencias experimentales, con un 6,22% del alumnado. La Universidad Pablo de Olavide impartió 19 titulaciones durante el curso 2005/2006.

El sistema sanitario de Sevilla está dividido entre las prestaciones que hace el sistema público de Salud, gestionado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), y las prestaciones que realiza la medicina privada mediante consultas particulares de los médicos o a través de las prestaciones que realizan las diferentes mutuas privadas como, Sanitas, Asisa o Caser. La Ley 2/1998 de Salud de Andalucía divide la atención sanitaria en dos tipos: primaria y especializada.

La atención primaria en la provincia de Sevilla se divide según el Mapa Sanitario de Andalucía, en 5 distritos, que a su vez se dividen en 38 zonas básicas de salud, correspondiendo a la capital un distrito de atención primaria con única zona básica de salud (ZBS). A su vez, cada ZBS se organiza en distritos sanitarios, estando dividida Sevilla en dos distritos. La capital sevillana dispone para la atención primaria de 32 centros de salud y 3 consultorios, uno de ellos auxiliares.

En la sanidad privada hay unos centros con carácter benéfico y otros con carácter no benéfico. Con carácter benéfico hay 2 centros, ambos con finalidad general, que aportan 276 camas más. Para la oferta en régimen de internado existe también un centro de prevención y rehabilitación, con 141 camas (dato de 2005) y dependiente de una Mutua de Accidentes de Trabajo, y un Hospital Psiquiátrico – Penitenciario, con 163 camas (2005) y dependiente del Ministerio del Interior. Con carácter no benéfico existen 5 centros, 4 de ellos con finalidad general y uno con finalidad quirúrgica, con 346 camas en total (2005).

Los servicios sociales que se ofrecen en la ciudad de Sevilla incluyen la prestación de los servicios de protección, tutela y promoción social de personas o grupos de población más desfavorecida, tanto desde el ámbito local, de la Comunidad Autónoma o de entidades privadas benéficas, tales como Cáritas, Cruz Roja u otras ONG. Se dividen en los llamados Servicios Sociales Comunitarios y los Servicios Sociales Especializados.

Los Servicios Sociales Comunitarios en la ciudad de Sevilla están gestionados por el Área de Bienestar Social y Solidaridad del Ayuntamiento. Los servicios sociales que se realizan tienen cuatro grupos de acción diferenciados: el Servicio de Información, Orientación y Valoración Social (SIVO), el Servicio de Convivencia y Reinserción Social (CORE), el Servicio de Ayuda a Domicilio y el Servicio de Cooperación Social.

Los Servicios Sociales Especializados atienden las necesidades más concretas, específicas y pormenorizadas y se desarrollan con tres líneas de actuación: personas sin hogar e inmigrantes (COIS), población chabolista y situaciones de urgencia y emergencia. Estos servicios especializados se dividen en la atención a los siguientes colectivos de población: tercera edad, discapacitados, infancia y familia, personas sin hogar, drogodependientes e inmigrantes.

El Teatro de la Maestranza está ubicado en el entorno de la zona monumental de la ciudad, próximo a la Casa de la Moneda y no muy lejos de la Fábrica de Tabacos y de la Plaza de Toros, frente a la Torre del Oro y el río Guadalquivir. Ocupa los terrenos donde antes estaba el Cuartel de la Real Maestranza de Artillería, del que se ha conservado solamente la fachada.

Su construcción se realizó con motivo de la Exposición Universal de 1992 para dotar a la ciudad un gran espacio escénico. Fue inaugurado por la Reina Sofía el 2 de mayo de 1991. Está realizado de forma cilíndrica con una capacidad para 1.794 espectadores, mas 6 localidades para personas discapacitadas que utilicen silla de ruedas. Posee una cúpula de 47,20 metros y tiene uno de los escenarios más grandes de los teatros españoles.

Está diseñado para poder representar distintos espectáculos gracias a su acústica, desde óperas hasta conciertos de música clásica y de cantantes, pasando por flamenco. El teatro está gestionado por un consorcio integrado por la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla, y el Ministerio de Cultura. El teatro cuenta con la ayuda de importantes patrocinadores públicos y privados, siendo Cajasol la entidad que más dinero aporta como patrocinador de las actividades del teatro.

El Auditorio Municipal Rocío Jurado fue construido con motivo de la Exposición Universal de Sevilla de 1992 en la Isla de La Cartuja. El diseño del mismo correspondió al arquitecto Eleuterio Población Knappe. La superficie que ocupa su escenario,de 3.000 metros cuadrados, es de las más grandes del mundo de entre todos los auditorios al aire libre. Cuenta además con un foso orquestal para 120 músicos. La colina natural existente en este mismo lugar se convierte en un graderío informal, en el que se superponen los 4.000 asientos de diversos colores y la visión lateral desde el césped de la ladera. Su fachada está revestida con mármol de Macael (Almería). En el año 2006 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento, que lo bautizó con el nombre de la popular cantante Rocío Jurado. La programación actual que ofrece el Auditorio consta de un gran número de conciertos de grandes y populares artistas y grupos musicales, principalmente en verano.

El Teatro Lope de Vega se encuentra situado en la avenida de María Luisa (junto al parque de María Luisa). Fue construido en 1929, siendo su arquitecto Vicente Traver y Tomás, y constituyó, junto al Casino de la Exposición, el Pabellón de la Ciudad de Sevilla para la Exposición Iberoamericana celebrada en dicho año. El teatro ocupaba una superficie de 4.600 m2 y podía acoger a 1.100 espectadores. Su arquitectura es barroca, siendo el edificio fiel a dicho estilo tanto en el conjunto como en su ornamentación. Caja escénica, butacas, platea, palcos, anfiteatro y paraíso, dan una espectacular belleza al teatro.

Ha servido como lugar de representación de todo tipo de espectáculos (teatro, danza, ópera, jazz, flamenco) y hoy día por su programación pasa lo más destacado del panorama nacional e internacional, constituyéndose en uno de los teatros más importantes de España.

El Teatro Central de Sevilla se inauguró en 1992 en los terrenos de lo que fue recinto de la Exposición Universal de 1992. El volumen del teatro es una caja dentro de otra caja. Una de las salas se denomina la de los milagros y consiste en una caja negra, de 20,50 metros de altura, girada e inscrita dentro de otra. Un volumen limpio, chapado en piedra natural, desnudo, sin ornamentación, destaca entre la vegetación del borde del agua del río Guadalquivir.

El escenario es circular y móvil, lo que permite acercar al público a la representación. Esta versatilidad se complementa con la de su aforo, variable entre los 700 y los 1300 espectadores, dependiendo de las características del propio montaje, con lo que permite distintas representaciones, bien sean a la italiana, isabelina, arena o conciertos.

El Teatro es propiedad de la Junta de Andalucía y lo explota la Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales, dependiente de la Consejería de Cultura.

Hay numerosos museos en Sevilla y cada uno de ellos está especializado en un tema concreto. Entre los museos operativos y visitables de la ciudad destacan los siguientes: Museo de Bellas Artes, Museo Arqueológico. Museo de Artes y Costumbres Populares, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Archivo General de Indias, Casa de Pilatos, Palacio de la Condesa de Lebrija, Museo Catedralicio, Museo Naval, Museo Histórico Militar de Sevilla, Museo del Baile Flamenco, Museo Taurino y Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería, Museo de Carruajes. Museo Basílica de la Macarena, Museo Casa de Murillo, Museo de Geología.

La Bienal de flamenco es un festival que se celebra en Sevilla cada dos años y tiene como escenario los diversos teatros existentes en la ciudad. En el festival participan los artistas más representativos del cante jondo y se da la oportunidad a las nuevas promesas del género que se van incorporando al panorama musical. La primera Bienal se celebró en 1980, y en el mes de septiembre de 2008 se ha celebrado la XV Bienal. La Bienal, consta una serie de espectáculos que pretendían desde el primer instante vincular a la Bienal con el mundo de las Bellas Artes plásticas, del teatro, del cine, de la música, de la poesía. En las primeras ediciones se daba un trofeo que se llamaba Giraldillo que luego ha sido suprimido.

El Festival de Cine Europeo de Sevilla nació inicialmente en 2001 como Festival de Cine y Deportes de Sevilla y es organizado actualmente (2008) por el Ayuntamiento de esta ciudad andaluza. Se plantea como objetivo básico la difusión de la cultura cinematográfica europea, con especial atención a las realizaciones emergentes, dando entrada a la incorporación de los nuevos soportes de expresión cinematográficos. Al mismo tiempo, se propicia el encuentro de las obras de nuevos creadores y de figuras consagradas que permitan mostrar una perspectiva amplia de las más recientes y significativas producciones a nivel internacional. El Festival, asimismo, ofrece un lugar de encuentro anual para la industria del cine europeo. Además de las dos secciones competitivas, una de largometrajes y otra de documentales, se programan ciclos específicos de autores determinados, de cine publicitario, seminarios, conciertos y otras actividades culturales. Los Jurados de las secciones competitivas están integrados por personalidades de especial relevancia en el mundo cinematográfico y de la cultura. Las decisiones de los jurados de las secciones competitivas son inapelables.

La Feria del Libro que se celebra en la ciudad durante los meses de primavera constituye uno de los acontecimientos culturales más significativos de los que se realizan en la ciudad. Desde el año 2002 se encarga de la organización de la Feria, la Asociación Feria del Libro de Sevilla (AFLS).

Actualmente (2008) conforman la Asociación Feria del Libro un total de 22 instituciones públicas y privadas, entre las que destacan la Asociación Gremio de Librerías de Sevilla, la Asociación Colegial de Escritores, la Fundación Centro de Estudios Andaluces y la Fundación José Manuel Lara. Cada certamen que se celebra cuenta con la presencia de escritores destacados que presentan en la Feria sus últimos libros.

Los principales patrocinadores de la Feria del Libro son el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía a través de las Consejerías de Cultura y de Educación aparte de otro número importante de instituciones públicas y privadas como Cajasol, Canal Sur Radio, Diputación Provincial de Sevilla, etc.

Existen dos fiestas emblemáticas en Sevilla de prestigio internacional que se celebran durante la primavera que son la Semana Santa y la Feria de Abril. También es muy popular entre la ciudadanía sevillana asistir a la Romería del Rocío que cada año se celebra en el Santuario de la Virgen del Rocío ubicado en la localidad de Almonte, en la provincia de Huelva, que también se celebra hacia el final de la primavera.

La celebración de los distintos actos que tienen lugar durante la Semana Santa se convierten en uno de los acontecimientos culturales, religiosos y artísticos más importantes que se producen en la ciudad. Las celebraciones de la Semana Santa de esta ciudad son de las más famosas de España y tienen una resonancia internacional en el mundo católico, por lo cual son un importante foco de atracción turística. La Semana Santa está considerada como Fiesta de Interés Turístico de ámbito Nacional e Internacional.

Los desfiles procesionales de la Semana Santa son la evolución durante siglos de las formas, modos y maneras de las cofradías y hermandades compuesta por diversos grupos de personas de distintas índoles laborales u otras características donde han influido múltiples factores tanto religiosos, artísticos, sociales e históricos. La Estación de penitencia o salida procesional es el principal culto externo de las corporaciones que realizan las Hermandades. La semana abarca desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, procesionando cada día imágenes representando la Pasión de Cristo sumando en su totalidad unas 60 hermandades.

Existe un Consejo General de Hermandades y Cofradías, cuyos miembros son elegidos cada cuatro años por los Hermanos Mayores de las distintas Hermandades, que se encarga de la organización de la Semana Santa y de agilizar trámites y acuerdos con las instituciones oficiales y de todo lo relativo a la Carrera Oficial.

Hay toda una de serie de elementos relacionados con la Semana Santa sevillana como los Pasos, las cofradías y hermandades, los nazarenos, los costaleros y las saetas.

Se conoce como Feria de Abril a una de las fiestas populares que tienen lugar en la primavera, concretamente en el mes de abril. La Feria se desarrolla en el barrio de Los Remedios y está considerada como Fiesta de Interés Turístico de ámbito Nacional, y desde 1965, como Internacional.

El Real de la Feria, formado por 24 manzanas, tiene una extensión superficial aproximada de 450.000 m2. en los que se asientan 1.047 casetas, con dimensiones variadas de unas a otras con una trama viaria del Real compuesta por quince calles con nombres de toreros que han estado entrañablemente unidos a la ciudad. Esta parte del recinto se encuentra dotada de la infraestructura suficiente para resolver los problemas de acometida de agua, alcantarillado y electricidad demandadas por cada una de las casetas implantadas.

Unido al Real de la Feria, se encuentran las instalaciones de un Parque de Atracciones, con unas 400 atracciones diferentes, este Parque es efímero y es conocido como Calle del Infierno. En la Caseta Municipal es donde se realizan las actividades de Protocolo de la Ciudad y cada uno de los Distritos dispone de una caseta de uso público, porque el acceso a las casetas en la mayoría de ellas está limitado a los socios de las mismas.

Los orígenes de la Feria de Abril se remontan a 1846 cuando Narciso Bonaplata, de origen catalán, y José María de Ybarra, de origen vasco, redactaron una propuesta que llevaron al Cabildo Municipal de Sevilla. En marzo de 1847, la reina Isabel II concedió a Sevilla el privilegio de feria. Algunos elementos característicos de la Feria de Abril son los siguientes: portada, alumbrado, caseta, trajes de corto, trajes de flamenca, sevillanas, caballos y carruajes, bebidas (como la típica manzanilla y el moderno rebujito), gastronomía (muy típico el pescaíto, especialmente en la noche del "alumbrao"), calle del infierno, corridas de toros, fuegos artificiales.

La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla es uno de los cosos taurinos más antiguos de España. Es la sede de las corridas de toros que se realizan en la ciudad, teniendo especial relevancia para los aficionados las que se celebran durante la Feria de Abril. Es considerada uno de los centros de atracción turística más populares de la ciudad y está entre los monumentos más visitados de la misma. La plaza de toros, con capacidad para 12.500 localidades, es propiedad de la corporación nobiliaria con sede en Sevilla de la que recibe el nombre. La plaza de toros se empezó a construir en 1749 en sustitución de la plaza de toros rectangular ubicada en el lugar y su construcción tomó muchos años, ya que se fue haciendo por fases. En 1765 se construyó la fachada interior de la plaza llamada Palco del Príncipe, que consta de dos cuerpos: la puerta de acceso a la plaza, por la que salen los toreros triunfadores, y el palco propiamente dicho, de uso exclusivo de la Familia Real. Se finalizó su construcción en 1881. Entre los años 1914 y 1915, bajo la dirección del arquitecto sevillano Aníbal González, se reformó el tendido en piedra sustituyéndolo por otro en ladrillo con una pendiente más suave.

En los aledaños de la plaza se encuentran estatuas dedicadas a toreros sevillanos que han triunfado en la misma, destacando entre ellas la dedicada al diestro Curro Romero. El Museo Taurino de la Real Maestranza de Caballería, inaugurado en 1989, está alojado bajo los graderíos de la plaza de toros, donde hay una colección pictórica, carteles taurinos, fotos, trajes de torear, bronces, azulejos y esculturas. Entre estas últimas destacan las obras de Mariano Benlliure y bustos de toreros legendarios como Curro Cúchares, Pepe-Hillo o Espartero.

En relación a los espectáculos taurinos cabe destacar la reciente aparición de movimientos cívicos antitaurinos de importancia significativa en la ciudad, que, como en otras ciudades andaluzas, organizan manifestaciones periódicas en contra de este espectáculo coincidiendo con la celebración de corridas.

Gracias a la climatología de la ciudad, las actividades relacionadas con la recreación y el ocio tienen lugar en espacios abiertos. Entre estas manifestaciones destacan la Feria de Abril y la Semana Santa.

También se realizan en espacios abiertos los encuentros de fútbol que los equipos Sevilla y Betis juegan en sus estadios, así como las actividades de los parques temáticos Isla Mágica y el parque acuático, Aquopolis. En el Auditorio Rocío Jurado y en el Estadio Olímpico se realizan diversos conciertos musicales y en la plaza de toros hay espectáculos taurinos muy significativos, especialmente las corridas de toros de la Feria de Abril. Los distintos teatros y salas de cine de la ciudad permiten disfrutar de películas, obras teatrales, espectáculos genéricos, entre otras. La práctica de deportes, especialmente los paseos en bicicleta o el remo en el río Guadalquivir, y los paseos por los parques de la ciudad, es otra opción de distracción elegida por muchos sevillanos, así como el tapeo con la familia y amigos. Las zonas más concurridas de la noche sevillana son: Zona Centro; Zona Alameda, donde cientos de personas de todas clases sociales se acoplan en terrazas y en pubs; Zona Viapol, de discotecas muy concurridas por los más jóvenes; Triana y calle Betis. Más lejos del centro histórico, zona de ambientes como avenida de la Raza (puerto), isla de la Cartuja (zona Isla Mágica) o Sevilla Este (cercanías del Palacio de Congresos), ofrecen numerosos pubs y discotecas.

En verano cierran la mayoría de las discotecas y se abren terrazas cercanas al río en zonas como Triana, Plaza de Armas, Zona Puerto, Zona plaza de España, Zona avenida de la Palmera, entre otras. No obstante, en esta época hay una gran deserción de sevillanos hacia las playas cercanas de las provincias de Huelva y Cádiz.

La gastronomía sevillana está muy condicionada por el clima imperante en la ciudad, de tal modo que existe una gastronomía típica del invierno y otra muy diferenciada adaptada a los calores y altas temperaturas del verano. La gastronomía sevillana se caracteriza por su sencillez y frugalidad, no está basada en una complicada elaboración sino en el sabio aderezo de productos de la dieta mediterránea.

Para sofocar las altas temperaturas veraniegas destacan principalmente el gazpacho andaluz , la ensaladilla rusa, diversos tipos de platos fríos denominados salpicón y ensaladas variadas. El pescao frito es un plato que consiste en freír un variado de pescado enharinado en abundante aceite de oliva que se consume durante todo el año. Asimismo, es muy común degustar una amplia gama de chacina, principalmente, jamón serrano, así como distintos tipos de queso.

En los meses invernales es típico de la gastronomía autóctona el cocido andaluz compuesto por garbanzos y "pringá" (distintos embutidos, carne y tocino), las espinacas con garbanzos, la cola de toro, característica en la época de corridas de toros, el menudo o callos, los huevos "a la flamenca", las "papas aliñás" (patatas cocidas aliñadas con distintos condimentos) y la sopa de picadillo.

Entre las bebidas más típicas destaca el "tinto de verano" (vino tinto con gaseosa), la cerveza y en la feria, el vino fino de jerez y la manzanilla de Sanlúcar.

Al igual que en toda Andalucía, destacan las tapas. La lista de tapas es muy extensa, ya que en su elaboración intervienen la imaginación y creatividad de cada profesional de la hostelería sevillana. La cultura del tapeo va desde la muestra de guisos y platos calientes pasando por fritos, arroces y guisos, hasta la más ligera de las tapas frías, aliños y chacinas, así como las aceitunas sevillanas en sus variedades encurtidas o aliñadas: gordales, manzanillas, machacadas, entre otras.

Entre los dulces típicos tradicionales sevillanos que forman parte de la repostería andaluza, destacan la torta de aceite, las tortas de polvorón, los pestiños, las torrijas, el alfajor, las yemas de San Leandro y el tocino de cielo.

En Sevilla se habla una variante del dialecto andaluz cuyas características principales son el seseo, en un territorio donde predomina el ceceo, y la similitud con dialectos latinoamericanos.

En su morfología se produce un empleo muy frecuente, a veces excesivo o redundante, de los pronombres personales en función del sujeto, como yo y tú debido a la pérdida de la s final en las conjugaciones de los verbos, para que el oyente perciba claramente que se hace referencia a la primera o bien a la segunda persona: lo que tú digas. Por otra parte, tampoco se suele hacer uso del pronombre vosotros que se sustituye por ustedes, tanto en la segunda como en la tercera persona verbal del plural y así se dice: ustedes jugáis, ustedes juegan. Se produce de igual manera cuando se tutea o cuando se habla en registro de cortesía, lo cual está aceptado en todas las capas sociales. Sin embargo, se considera de rango más coloquial, e incluso vulgar, la sustitución del pronombre objeto os por se: ustedes se váis y por vosotros os creéis que yo me chupo el dedo.

Entre las características más sobresalientes de su fonética, además del seseo, se presenta el yeísmo (no se hace distinción entre /j/ y /ʎ/). en grupos consonánticos se pierde ante /h/: naranja - /na'ra.ha/, berenjena - /be.re'he.na/ y también se pierde en agrupaciones como instituto - /is.ti'tu.to/, construir /coh.tru'ir/. En general, hay una escasa tensión articulatoria, lo que propicia relajación y aspiración de algunos fonemas o su pérdida. La se aspira /h/ en posición final de sílaba o incluso se pierde al final de palabras: casco /'kah.ko/, después /deh'pwe/. También se pierden y finales: maldad /mal'da/, caminar /ka.mi'na/ y , por ejemplo en terminaciones ado, a: pescado /peh'ka.o/. se realiza como una aspiración suave /h/, no /x/ como en la mayor parte de España. Se presenta la igualación de y : soldado /sor'da.o/, cuerpo /'kwel.po/ y sartén /sal'ten/. no se realiza /tʃ/ sino /ʃ/: coche /'ko.ʃe/, como en países latinoamericanos como República Dominicana o Puerto Rico.

Existe un rico léxico compuesto, entre otras, por palabras de origen árabe y arcaísmos del castellano. Aunque el dialecto andaluz en general ha sido duramente despreciado, puede afirmarse que se trata de uno de los dialectos más evolucionados del español.

La sevillana es el aire musical y el baile típico de la ciudad, ampliamente difundido en ferias y celebraciones en toda Andalucía. Son seguidillas que se han transformado aunque conservan su interpretación en cuatro coplas casi exclusivamente para baile. Durante la Semana Santa son frecuentes las marchas sevillanas.

La actividad deportiva en Sevilla es regulada por el Instituto Municipal de Deportes (IMD), el cual ofrece una amplia gama de actividades físicas en los diversos centros deportivos de la ciudad, como gimnasia, aeróbicos, musculación, artes marciales, tenis, entre otras.

La ciudad cuenta con una extensa red de centros deportivos dependientes del Instituto Municipal de Deportes (IMD), explotados muchos de ellos por empresas privadas en régimen de concesión administrativa. En muchos de estos centros se pueden practicar diferentes actividades deportivas como natación y acceder al alquiler de pabellones cubiertos, pistas polideportivas, campos, salas de musculación, campus deportivos.

El Estadio Olímpico de La Cartuja es un estadio multiusos que se construyó con la esperanza de poder celebrar unas olimpiadas en la ciudad de Sevilla. Un 57% del terreno que ocupa está ubicado en el colindante término municipal de Santiponce. Tiene un aforo de 65.000 localidades y es el recinto escénico más grande de la ciudad. El estadio fue inaugurado el 5 de mayo de 1999 y acogió el Mundial de Atletismo de ese año. A 2008, no ha sido posible llegar a un acuerdo para que sea utilizado por los equipos Real Betis y Sevilla FC, por lo que está infrautilizado ya que solo se realizan en el mismo algunos eventos tanto deportivos como musicales pero sin demasiada continuidad.

El Palacio de Deportes San Pablo es un complejo de propiedad municipal ubicado en el barrio del Polígono de San Pablo, gestionado por el Instituto Municipal de Deportes (IMD) del Ayuntamiento donde pueden celebrarse distintos eventos deportivos, aunque es la sede principal del equipo de Baloncesto local que participa en la Liga ACB denominado CajaSol Sevilla o Club Baloncesto Sevilla.

El complejo fue inaugurado en 1988, el pabellón principal tiene unos 82.000 m² y una capacidad para 7.626 espectadores, aunque se le puede poner una grada supletoria para completar el aforo hasta los 10.000 espectadores. Pueden celebrarse hasta dieciséis disciplinas deportivas. La dedicación principal del pabellón es la celebración de los partidos oficiales del equipo de Baloncesto CajaSol Sevilla en todas las competiciones que participa. También destaca la gran utilización que tienen las instalaciones acuáticas del complejo utilizadas en su mayoría para fines terapéuticos. Además de las competiciones deportivas se celebran actos electorales por parte de los partidos políticos y otros actos culturales o musicales.

El estadio de fútbol Ramón Sánchez Pizjuán es el escenario que utiliza el equipo Sevilla Fútbol Club para jugar sus partidos oficiales. Está ubicado en el barrio de Nervión. El estadio es propiedad del Sevilla F.C. y debe su nombre a un hombre que fue presidente del club durante muchos años e inició los procesos de su construcción en 1938 con la compra de los terrenos que ya utilizaba el club en alquiler.

El estadio de fútbol Manuel Ruiz de Lopera es el estadio que utiliza el equipo Real Betis Balompié para jugar en él sus partidos oficiales. Está ubicado al final de la avenida de La Palmera, correspondiendo al barrio de Heliópolis. El estadio es propiedad del Real Betis Balompié.

Fue inaugurado en 1929, sufrió una remodelación para la celebración del Mundial de Fútbol de 1982, y fue reinaugurado parcialmente el 1 de enero del 2000. El estadio se encuentra actualmente (2008) en fase de remodelación y ampliación. Actualmente cuenta con una capacidad de 55.500 espectadores, que una vez que se concluyan las obras aumentará hasta la cifra de 64.000 espectadores. Tiene césped natural y unas dimensiones del campo de juego de 105x65 m. Las conmemoraciones más significativas que se han realizado en el estadio han sido con motivo de la consecución de la Copa del Rey ganada en la temporada 2005/2006 y los actos de celebración del centenario del club realizados durante la temporada 2007/2008.

El río Guadalquivir constituye para la ciudad de Sevilla el elemento topográfico que más ha influido sobre la ciudad, no solo por las múltiples actividades turísticas e industriales que se desarrollan en el mismo, sino por las deportivas. Es posible realizar la mayoría de deportes acuáticos, especialmente el remo y el piragüismo. En estos deportes han sobresalido varios deportistas sevillanos que compiten en los campeonatos del mundo y en los Juegos Olímpicos. Para su práctica existen en la margen izquierda del río varios clubes deportivos como: Círculo de Labradores, Círculo Mercantil, Club Náutico, Escuela de Remo.

El Puerto de Sevilla está situado a 80 kilómetros de la desembocadura del Guadalquivir y es el único puerto fluvial comercial de España. Su proyección es a la vez mediterránea y atlántica, siendo varios los factores que lo erigen en punto logístico y comercial de primer orden. Centro de gran actividad ya en la Baja Edad Media, el apogeo del puerto tuvo lugar entre 1503, cuando se estableció en Sevilla la Casa de la Contratación para monopolizar todo el comercio con las Indias, y 1717, cuando la Casa de la Contratación fue trasladada a Cádiz. El declive del puerto empezó sin embargo ya en el siglo XVII, debido a que el creciente tonelaje de los galeones hacía muy arriesgada su navegación por el río Guadalquivir y los incitaba a dirigirse de preferencia a la costa gaditana.

El tráfico del Puerto de Sevilla se sitúa actualmente en torno a los cuatro millones de toneladas anuales (dato de 2007). Destaca de forma especial el tráfico relacionado con el sector agrícola (aceites, cereales, abonos, etc), tanto a granel como líquidos o sólidos y también como en mercancía general. El hinterland del Puerto abarca la zona Occidental de Andalucía, Extremadura y, para algunos productos, el centro de España.

El aeropuerto de Sevilla, conocido como aeropuerto de Sevilla-San Pablo, es el único aeropuerto de la ciudad tras el cierre de la Base Aérea de Tablada. Es gestionado por AENA y está situado a diez kilómetros al noroeste de la ciudad. Su última remodelación y ampliación se realizó en 1992 con motivo de la Exposición Universal de Sevilla, con la construcción de un nuevo terminal diseñado por el arquitecto Rafael Moneo, la ampliación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves, la ejecución de un nuevo acceso desde la carretera nacional N-IV y la edificación de una nueva torre de control al sur de la pista. El aeropuerto de Sevilla sirve a un tráfico principalmente nacional (79,8%), así como conexiones internacionales.

Según las estadísticas de Aena, en 2007 el aeropuerto movió 4.507.264 pasajeros, 65.092 operaciones y 7.395 toneladas de carga. Según los índices de tráfico, el aeropuerto de Sevilla-San Pablo puede compararse con varios aeropuertos de ciudades grandes que juegan un papel de secundarios y que son frecuentados en su mayoría por aerolíneas de bajo coste.

La Estación de trenes de Santa Justa es la estación central de viajeros de ferrocarril de Sevilla. Fue construida entre 1987 y 1991 para ser origen de la primera línea española de trenes de Alta Velocidad Española (AVE), que comunica Sevilla y Madrid desde 1992. En la actualidad (2008) es una de las estaciones más importantes del país y un gran nudo de comunicaciones de Andalucía por su número de viajeros e importancia. En ella converge una red de trenes de cercanías que conectan con múltiples destinos tanto de la capital como de la provincia, así como varias líneas de trenes regionales que comunican con las principales ciudades andaluzas.

Sevilla goza de una buena conexión con la red de carreteras, autovías y autopistas que la unen con las demás capitales andaluzas y principales ciudades de España y Portugal.

La siguiente tabla muestra las distancias entre Sevilla a los pueblos más importantes de la provincia y de todas las capitales de provincia de Andalucía.

El Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Sevilla, es una entidad de derecho público de carácter asociativo y dotada de personalidad jurídica. El Consorcio tiene por objeto articular la cooperación económica, técnica y administrativa, a fin de ejercer de forma conjunta y coordinada las competencias que les corresponden en materia de creación y gestión de infraestructuras y servicios de transporte de viajeros, en el ámbito territorial de los municipios consorciados.

La empresa Tussam es una Sociedad Anónima Municipal, creada el 10 de noviembre de 1975, que gestiona el servicio de transporte urbano colectivo en la ciudad de Sevilla y cuenta con unas instalaciones de reciente construcción sobre una superficie de 110.000 m2, dotadas con 7.250 m2 de oficinas, 9.000 m2 de naves de talleres y 70.000 m2 de aparcamiento de flota. Tussam posee el certificado en control de calidad bajo la norma ISO 9001: 2000.

Tussam presta servicio, mediante una red de 38 líneas explotadas directamente y 4 más en régimen de concesión. Transporta anualmente 83.902.242 viajeros y realiza diariamente 8.000 viajes, recorriendo anualmente 14.957.077 km.

La plantilla de la empresa en 2006 está compuesta por 1448 personas. La flota consta de 400 vehículos, de los cuales 87 son articulados de 18 metros. Además 86 autobuses están propulsados a gas natural, 60 funcionan con biodiesel y 2 microbuses son microbuses eléctricos.

La primera línea del Metro de Sevilla será inaugurada a principios de 2009. Contará con 22 estaciones repartidas por cuatro términos municipales del área metropolitana. La tipología de esta primera línea será subterránea por los núcleos urbanos por los que transcurre, y en viaducto o en superficie con plataforma 100% segregada en las zonas no urbanizadas del exterior de los municipios. El proyecto básico se compone de 4 líneas que discurrirán por el casco urbano de Sevilla y se extienden hacia el área metropolitana.

A partir del Plan de integración de la bicicleta como iniciativa para Sevilla, el carril-bici de Sevilla contará con 120 kilómetros, cuando esté completado, y se prevén centros de servicios a la bicicleta, con aparcamientos y toda la información de itinerarios, ubicados en las zonas más estratégicas y concurridas.

En Sevilla se venden principalmente los tres periódicos de información general que se editan en Sevilla, siendo la edición sevillana del ABC el de mayor tirada. Este periódico pertenece al grupo Vocento y cuenta con redacción propia y autonomía respecto al ABC de Madrid, aunque comparten muchos contenidos. La difusión media en el mes de noviembre de 2007 fue de 47.744 ejemplares. El siguiente periódico de información general de mayor difusión que se edita en Sevilla (21.009 ejemplares en 2007) es el Diario de Sevilla, perteneciente al Grupo Joly, que también edita periódicos en otras capitales andaluzas con los cuales comparte contenidos. El periódico decano de la prensa sevillana es El Correo de Andalucía, que en 2007 tuvo una difusión media de 15.929 ejemplares según la OJD.

También se editan ediciones locales de los periódicos nacionales El País, El Mundo y La Razón. Igualmente se venden los periódicos económicos Cinco Días, Expansión y La Gaceta de los Negocios. Como periódicos deportivos se edita el diario Estadio Deportivo y cuentan con ediciones locales los periódicos As y Marca.

De forma gratuita se reparten cada mañana en los lugares más concurridos de la ciudad los diarios gratuitos Metro, 20 Minutos, Que y ADN.

La ciudad de Sevilla goza de una abundante cobertura de emisoras de radio de todos los formatos, tanto en onda media (AM) como frecuencia modulada (FM). Dedicadas a la información general hay en la ciudad emisoras de las principales cadenas nacionales: Radio Nacional de España, Cadena SER, Onda Cero, COPE, y Punto Radio. A esto hay que añadir las emisoras que tiene Canal Sur Radio, que es de ámbito regional, y otras emisoras de menos audiencia de ámbito puramente local. En FM se pueden sintonizar las emisoras eminentemente musicales y otras específicas dedicadas a la información deportiva o económica.

Si bien hay numerosos canales de televisión que se denominan locales, no lo son en el sentido estricto del término sino que corresponden a cadenas nacionales, como por ejemplo Localia TV o Popular TV. La audiencia de televisión de los sevillanos se reparte más o menos por igual entre las diferentes cadenas nacionales, TVE, Telecinco y Antena3 TV, y la cadena autonómica Canal Sur.

Existen en la ficción personajes sevillanos que han llegado a alcanzar popularidad mundial, tanta, que en ocasiones incluso han sido mitificados y confundidos entre realidad y ficción. Básicamente aparecen a través de obras literarias y óperas, cuya acción se desarrolla en la ciudad de Sevilla.

Hasta 2008, se han encontrado referencias en Internet de las siguientes ciudades con la que Sevilla ha realizado actos de hermanamiento.

Al principio



Guadiana

Una de las quince Lagunas de Ruidera, donde la tradición sitúa el origen del Guadiana Alto, uno de los ríos que, en su cabecera, dan lugar al curso del Guadiana. En realidad, el Guadiana Alto nace mucho antes, en Viveros (Albacete, España), donde es conocido como río Pinilla.

El Guadiana es el cuarto río más largo de la Península Ibérica y el décimo más caudaloso. Recorre la Submeseta Sur en dirección este-oeste y, a la altura de la ciudad española de Badajoz, toma rumbo sur, que mantiene hasta su desembocadura en el océano Atlántico, donde vierte un caudal medio de 78,8 m³/s. En su curso bajo, forma frontera entre España y Portugal, a lo largo de numerosos tramos.

Se configura como tal río en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (España), en el manantial de los Ojos del Guadiana, situado en el término municipal de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), a 608 m de altitud.

Uno de los ríos que fluyen en su cabecera es el Guadiana Alto, identificado toponímica y tradicionalmente como el tramo superior del Guadiana. Aunque, en términos hidrogeológicos, esto no es así, se suele computar el recorrido de esta corriente dentro de la longitud total del Guadiana. Es decir, desde Viveros (Albacete), donde se origina el Guadiana Alto, hasta Argamasilla de Alba (Ciudad Real), donde su corriente superficial desaparece por infiltración en el subsuelo.

Contabilizando este trayecto, de unos 76 km, el Guadiana recorre una distancia total de 818 km, de los cuales 578 km corresponden a territorio español, 140 km a portugués y 100 km a zona fronteriza. Su cuenca se extiende a lo largo de 67.733 km², que se distribuyen, en un 81,9%, por España (55.513 km²) y, en un 17,1%, por Portugal (11.620 km²).

En España, discurre por tres comunidades autónomas (Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía), a través de las provincias de Ciudad Real, Badajoz y Huelva, a las que hay que añadir la de Albacete, si se considera el tramo inicial del Guadiana Alto. En Portugal, atraviesa las regiones tradicionales de Alentejo y Algarve, donde se integran los distritos de Portalegre, Évora, Beja y Faro.

Las ciudades más importantes por las que pasa urbanamente son las españolas Mérida y Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. También surca el término municipal de Ciudad Real (Castilla-La Mancha), pero sin entrar en el casco urbano de esta capital española.

El Guadiana forma en su curso bajo, en suelo portugués, el que es considerado el embalse más grande de Europa. El pantano de Alqueva ocupa una superficie de 250 km² y tiene una capacidad de almacenamiento de 4.150 hm³.

El río desemboca en el Golfo de Cádiz, entre Ayamonte (España) y Vila Real de Santo António (Portugal), formando un estuario. Es navegable en su curso bajo, en un tramo aproximado de 70 km.

El Guadiana debe su nombre al paso continuo de civilizaciones por el suelo de la Península Ibérica. Los romanos lo llamaron Fluminus Anae (río de los Patos) y los musulmanes sustituyeron el Fluminus por su Uadi (río), dando origen a su nombre tal y como hoy se conoce.

Durante la dominación romana, este río separaba las provincias Baetica y Lusitana. Es citado por el naturalista latino Plinio el Viejo en su obra Historia Natural.

No hay consenso a la hora de identificar cuál es el punto exacto en el que nace el Guadiana. La teoría más clásica, y a la vez más discutible, proviene de Plinio el Viejo. Su hipótesis era que el río se originaba en las Lagunas de Ruidera y que se dividía en dos grandes tramos, el Guadiana Alto o Guadiana Viejo y el Guadiana propiamente dicho, separados entre sí por un cauce subterráneo.

La leyenda de un río que desaparece y reaparece ha pervivido hasta el último tercio del siglo XX. Incluso, actualmente, se toma como referencia en determinados artículos y manuales, además de en la tradición popular.

Sin embargo, no existe ningún cauce subterráneo, como tampoco parece cierto que sean las Lagunas de Ruidera el punto de origen del Guadiana. Desde un punto de vista hidrogeológico, también es discutible identificar al Guadiana Alto como el tramo superior del Guadiana.

Los históricos desencuentros sobre el nacimiento del Guadiana se han resuelto en la actualidad, mediante la consideración, no de un punto concreto de origen, sino de una cabecera compuesta por la confluencia de varios ríos, arroyos y acuíferos. Entre ellos, destacan los ríos Gigüela, Záncara y Guadiana Alto o Guadiana Viejo, así como el Acuífero 23 o de La Mancha Occidental.

El Guadiana Alto sería así una de las muchas corrientes que dan lugar al Guadiana, desde su cabecera, y no el Guadiana propiamente dicho.

Dentro de la confusión existente sobre el nacimiento del Guadiana, una de las teorías que han cobrado más peso ha sido la de situar su origen en la confluencia del Gigüela con su principal afluente, el Záncara, que se produce cerca de los Ojos del Guadiana. Ambas corrientes son consideradas, en la actualidad, parte integrante de la cabecera de este río —decisivas para su configuración como curso—, pero no su arranque exacto.

El Gigüela nace en los Altos de Cabreras (Cuenca), pertenecientes al Sistema Ibérico, a 1.080 m de altitud. Tiene un recorrido de 225 km de longitud, a lo largo de los cuales recibe las aportaciones de los ríos Jualón, Torrejón, Riánsares, Amarguillo y Záncara, que procede, este último, de las proximidades de la Sierra de Altomira (Cuenca y Guadalajara).

La unión del Gigüela con el Záncara permite el abastecimiento de agua de las Tablas de Daimiel, conjunto de humedales declarado parque nacional en el año 1973 y situado en los términos municipales de Villarrubia de los Ojos y Daimiel, en la provincia de Ciudad Real.

Ambos ríos fluyen en sentido norte-sur y presentan un régimen hidrológico muy irregular, claramente dependiente de las variaciones pluviales. Transcurren por terrenos poco permeables, asentados sobre arcillas y margas, que favorecen la permanencia del curso. Sin embargo, la sobreexplotación agrícola de la que han sido objeto en los últimos tiempos ha debilitado seriamente su caudal.

El Guadiana Alto o Guadiana Viejo es la corriente que da origen a la leyenda de la desaparición y reaparición. Al igual que ocurre con el propio Guadiana, tampoco hay pleno acuerdo sobre su nacimiento. Tradicionalmente se ha considerado que mana de las Lagunas de Ruidera, punto a partir del cual se infiltra a través del subsuelo, para supuestamente volver a nacer en los llamados Ojos del Guadiana, tras un recorrido subterráneo.

En realidad, este río nace mucho antes, concretamente, en la altiplanicie de los Campos de Montiel (Castilla-La Mancha), a partir de la confluencia de varias aguas subterráneas, que dan lugar a los manantiales de Pinilla. Su origen exacto se halla en la Fuente del Ojuelo, al norte de la localidad albaceteña de Viveros, donde es conocido como río Pinilla.

El Guadiana Alto tiene una longitud total de unos 76 km, que recorre siguiendo la dirección sureste-noroeste. A partir de su curso medio, su cuenca está formada por depósitos calizos altamente permeables, originados en la Era Terciaria, que se asientan sobre una capa impermeable de arcilla. Estos materiales provocan la infiltración de su caudal, lo que, unido al fenómeno de la evaporación, deriva finalmente en la desaparición de su corriente superficial.

A unos 30 km de su nacimiento, el Guadiana Alto, con el nombre de Pinilla, llega a la denominada Laguna Blanca, situada a 895 metros de altitud. Es el primero de los quince pequeños lagos que integran las llamadas Lagunas de Ruidera, que se suceden longitudinalmente a lo largo de unos 25 km, a modo de presas naturales.

Este espacio se encuentra protegido legalmente bajo la figura de Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, que se distribuye entre las provincias de Ciudad Real y, en menor medida, de Albacete. Las lagunas, de origen cárstico, se formaron al quedarse estancada el agua filtrada y disolverse la caliza que cubría los acuíferos, dejando al aire libre el agua acumulada.

Pasada la primera laguna, el río se ensancha y desborda creando una zona pantanosa conocida como Lagunazo del Guadiana. Llega después a la Laguna Conceja y, una vez sorteada, se estanca en las de Tomilla, Tinaja, San Pedro, Redondilla, Lengua, Salvadora, Santos Morcillo, Batanera y Colgada, que se encuentran situadas a diferentes niveles. El río las salva mediante saltos que oscilan entre los dos y nueve metros de altitud.

La Laguna del Rey es la siguiente que el río atraviesa y la que presenta el salto de mayor altura: unos 24 metros en el paraje conocido como El Hundimiento. Sus aguas vuelven a quedar retenidas en las lagunas de Cueva Morenilla, Coladilla y, por último, de Cenagosa, donde el Guadiana Alto ha descendido a una altitud de 760 m sobre el nivel del mar.

Las Lagunas de Ruidera desagüan a través de un canal, cerca del pueblo de Ruidera (Ciudad Real). Éste sería el punto exacto en el que la tradición sitúa el nacimiento del río Guadiana, si bien debe considerarse como una continuación del cauce natural del Guadiana Alto, tras salvar las lagunas. Como se ha señalado, el Guadiana Alto es uno más de los muchos ríos, arroyos y acuíferos de la cabecera del Guadiana, cuya confluencia permiten finalmente que éste cobre forma.

El citado canal de desagüe se aprovecha agrícolamente a través del canal del Gran Prior, regulado por el embalse de Peñarroya. La derivación artificial de las aguas, la permeabilidad del suelo y la evaporación van debilitando poco a poco el caudal del Guadiana Alto, que, dentro del término municipal de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), forma una zona pantanosa, poblada por juncos y espadañas.

A la altura del paraje conocido como Molino de la Membrillera, en la citada localidad, el río desaparece por completo de la superficie. Las aguas filtradas van a parar a un embalse subterráneo natural, conocido como Acuífero 23 o de La Mancha Occidental.

Este acuífero, que ocupa una superficie de unos 5.000 km², se extiende, en un 80%, por la provincia de Ciudad Real y, en el 20% restante, por las de Albacete y Cuenca.

Una de sus salidas naturales son los Ojos del Guadiana, donde la tradición considera erróneamente que el Guadiana Alto vuelve a aparecer sobre la superficie, cerca de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real). Entre la desaparición superficial del Guadiana Alto y los Ojos del Guadiana, distan aproximadamente 35 km, trayecto que, según la leyenda, el río habría recorrido a través de un cauce subterráneo.

Los Ojos del Guadiana son realmente un manantial de descarga. Se trata de una típica surgencia o fuente vauclusiana, originada al quedar al aire libre la capa interior impermeable sobre la que se asienta el citado acuífero. No existe, así pues, ningún cauce en el subsuelo, sino un depósito subterráneo de aguas, procedentes de las pérdidas de muchas otras corrientes, y no sólo del Guadiana Alto.

Este manantial se localiza a 608 m de altitud. Debido a la intensa explotación agrícola, lleva seco desde finales de los años 80, con lo que puede afirmarse que el Guadiana ya no se forma como río en este punto. La surgencia se sitúa en la actualidad varios kilómetros más abajo, sin salir del término municipal de Villarrubia de los Ojos.

El manantial de los Ojos del Guadiana (Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real) es, en términos hidrogeológicos, el punto en el que el Guadiana se configura como tal río.

Los aportes recibidos del Acuífero de La Mancha Occidental se cifran en unos 2,1 m³/s. A este caudal de origen se le suma más adelante la contribución del río Gigüela, que, tras recibir previamente al Záncara, llega por la derecha con 10,6 m³/s, a la altura del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

Pasado este espacio natural, el Guadiana es retenido en dos pequeños embalses, el de Puente Navarro y el de Vicario. Se adentra en el término municipal de Ciudad Real, donde toma rumbo sur, para girar posteriormente hacia el noroeste, poco después de la desembocadura del Jabalón, que le aporta por la izquierda.

Su caudal vuelve a incrementarse con la contribución del Bullaque, uno de sus principales afluentes, que vierte por la derecha, cerca de la localidad de Luciana (Ciudad Real). Deja al norte el Parque Nacional de Cabañeros y, notablemente ensanchado, configura diferentes meandros a su paso por el municipio de Puebla de Don Rodrigo, en la misma provincia.

El río abandona la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha formando la cola del embalse de Cíjara, que se extiende, aguas abajo, por la provincia de Badajoz, a lo largo de 6.565 hectáreas. Este pantano, inaugurado en 1956, tiene una capacidad de almacenamiento de 1.505 hm³. Villarta de los Montes y Helechosa de los Montes son algunos de los municipios bañados por sus aguas, en plena comarca de La Siberia.

Se trata de una de las grandes infraestructuras del denominado Plan Badajoz, conjunto de actuaciones dirigidas a la potenciación del sector agrícola y ganadero de la provincia de Badajoz, a través del aprovechamiento de las aguas de la cuenca del Guadiana.

Salvada su presa, el río gira hacia el suroeste y vuelve a ser regulado en dos nuevos embalses. El de García de Sola ocupa una superficie de 3.550 hectáreas y el de Orellana, que toma su nombre del pueblo pacense de Orellana la Vieja, un total de 5.084. Al primero también contribuye el río Guadalupe, afluente por la derecha del Guadiana.

A su paso por la comarca de Las Vegas Altas (Badajoz), el río fija su rumbo en la dirección este-oeste. Deja al sur Villanueva de la Serena, en cuyas proximidades recibe por la izquierda al Zújar, y Don Benito, las dos poblaciones más importantes de la citada comarca.

Baña después la villa de Medellín. Aquí se encuentra con un puente monumental del siglo XVII, construido sobre las ruinas de dos antiguos puentes, uno romano y otro medieval. Tiene una longitud de 430 m y un total de 20 arcos.

Tras pasar cerca de San Pedro de Mérida, Villagonzalo y Don Álvaro, el Guadiana se dirige hacia Mérida, capital de Extremadura. En esta ciudad se topa con su famoso puente romano, construido en el siglo I a. C. con 60 arcos, que salvan un recorrido de 792 m. Además, atraviesa el puente de Lusitania, obra del arquitecto Santiago Calatrava, concluida en 1991.

A la altura de Mérida, es retenido en el pequeño embalse de Montijo. Discurre prácticamente en paralelo a la carretera A-5 (Autovía del Suroeste) y, camino de la comarca de Las Vegas Bajas, riega el término de Lobón. Deja al sur el pueblo de Talavera la Real y presta su nombre a diversas localidades surgidas bajo el impulso del Plan Badajoz, caso de Guadiana del Caudillo, Pueblonuevo del Guadiana, Villafranco del Guadiana y Novelda del Guadiana.

Llega a Badajoz, la ciudad más importante de todas las que atraviesa. Bordea su recinto abaluartado y recibe por la derecha al Gévora. En la confluencia de ambos ríos, se alza el Cerro de la Muela, presidido por la Alcazaba de Badajoz, de origen musulmán. En esta capital se encuentra, además, con dos puentes monumentales: el de Palmas, erigido en el siglo XV, y el Real, inaugurado en 1994.

A su salida de Badajoz, el Guadiana abandona la dirección este-oeste y gira hacia el sur. Su curso es aprovechado para delimitar la frontera entre España y Portugal, a través de la provincia de Badajoz, que el río deja a la izquierda, y del distrito de Portalegre, que queda a la derecha.

En el límite meridional de ambos territorios, se encuentra con el puente de Ayuda, que comunicaba las poblaciones de Olivenza (España) y Elvas (Portugal). Fue edificado en el año 1509 por el rey portugués Manuel I y derribado parcialmente en 1709, durante la guerra de Sucesión Española.

Entra después en el distrito portugués de Évora, donde continúa marcando la linde con España. Pasa por la localidad de Juromenha (Portugal) y, enderezándose cada vez más en la vertical norte-sur, se adentra definitivamente en tierras portuguesas.

Nada más regar este país, el río se inclina levemente hacia el suroeste y queda represado en el embalse de Alqueva, que, con una superficie de 250 km², está considerado como el mayor de Europa. El pantano tiene una longitud total de 83 km y baña una costa de 1.160 km. En sus proximidades se hallan las localidades de Mourão y de Reguengos de Monsaraz.

El Guadiana salva la presa a la altura de Alqueva, población que presta su nombre a la citada infraestructura hidráulica, y se introduce en el distrito de Beja. Cerca de Moura, recibe por la izquierda al río Ardila, que procede de España.

Recupera la dirección sur, dejando a su izquierda la ciudad de Serpa. Llega a Mértola, donde bordea su castillo medieval, y cambia su rumbo hacia el sureste, encaminándose hacia tierras españolas. Baña la localidad de Pomarão y, tras aportarle el río Chanza, vuelve a marcar la frontera hispanolusa, redireccionándose nuevamente en la vertical norte-sur.

Este nuevo tramo fronterizo, que se prolonga hasta su desembocadura, marca las lindes de la provincia de Huelva, en España, y del distrito de Faro, en Portugal. Sanlúcar de Guadiana, por parte del primer país, y Foz de Odeleite, por la del segundo, son algunas de las localidades por las que el río pasa en esta parte de su curso.

Próximo al océano, deja a la derecha la Reserva Natural de Sapal de Castro Marim, situada cerca de la población portuguesa de Castro Marim. Atraviesa posteriormente el puente Internacional del Guadiana, inaugurado en 1991, que une la citada localidad con Ayamonte (Huelva, España).

Dos kilómetros aguas abajo, el río llega al océano Atlántico, formando un pequeño estuario, de orillas pantanosas, flanqueado al este por islas aluviales. En sus márgenes, se sitúan las ciudades de Ayamonte (Huelva, España) y Vila Real de Santo António (Faro, Portugal).

Antes de su desembocadura, parte de su caudal se abre camino por la Reserva Natural del Sapal de Castro Marim y Vila Real de Santo Antonio, configurándose un brazo de agua que da lugar a diferentes marismas, conectadas entre sí. La parte española de esta zona húmeda, que se extiende más allá del Guadiana hasta la ría Carreras, en el municipio de Isla Cristina (Huelva), se encuentra protegida por la administración española mediante la figura legal de Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina.

Comparativamente con los principales ríos de la Península Ibérica, el Guadiana presenta un escaso caudal. Es el cuarto río más largo de esta península y, pese a ello, sólo ocupa la décima posición en lo que respecta al volumen de aguas portado. A diferencia de las cuencas del Ebro, Duero y Tajo, los otros tres ríos ibéricos que le superan en longitud, no existen afluentes relevantes, dada la escasa altitud de las formaciones montañosas que rodean el curso del Guadiana.

Hasta su primer contacto con tierras portuguesas, el caudal medio del Guadiana es de 23 m³/s, una cifra sensiblemente inferior a la que se registra en el Tajo, el otro gran río de la Submeseta Sur, que lleva 43,3 m³/s de agua en su curso medio-bajo, concretamente en la estación de aforo de Toledo.

En su tramo inferior, correspondiente aproximadamente al último tercio de su recorrido, el río incrementa notablemente su caudal medio, con valores que rondan los 78 m³/s. Pero, aún así, sus aportaciones de agua quedan muy por debajo de las del Tajo, que, en su desembocadura en Lisboa, vierte en el océano Atlántico 444 m³/s.

El Guadiana se caracteriza, además, por una gran irregularidad interanual, cuantificada en un coeficiente de 10,5, así como por una estacionalidad muy acusada. La escasa pluviosidad de su cuenca y las elevadas temperaturas estivales que tienen lugar en la misma provocan grandes oscilaciones en su caudal, con importantes crecidas preferentemente en febrero y diciembre y fuertes estiajes en agosto.

A ello contribuye también la elevada evaporación que se registra en la cabecera y en el tramo superior del Guadiana. Según cálculos obtenidos a partir de la fórmula de Thornthwaite, los índices de evaporación total anual de esta zona, coincidente en términos generales con el recorrido del río por Castilla-La Mancha, se sitúan entre los 800 y 1.000 mm.

Asimismo, el régimen hidrológico del Guadiana se encuentra determinado por las características geológicas de su cuenca, especialmente en lo que respecta a su cabecera y a su curso alto, áreas conformadas por suelos muy permeables, que favorecen la desaparición de las corrientes superficiales, a través del fenómeno de la infiltración.

Son circunstancias que han limitado el aprovechamiento de sus aguas para usos agrícolas y energéticos hasta prácticamente la segunda mitad del siglo XX, cuando se puso en marcha el complejo de embalses y canales del Plan Badajoz, y, en el caso portugués, hasta 1997, con la inauguración del embalse de Alqueva.

A todos estos factores se le suma la intensa explotación de la que han sido objeto en los últimos años los acuíferos de La Mancha, que ha condicionado el régimen hidrológico del río, hasta el punto de desplazar su fuente más allá del manantial de los Ojos del Guadiana, considerado como su punto de origen.

Desde finales de los años 80, el río ya no se conforma como curso continuo en este paraje, sino en la presa de Puente Navarro, situado más abajo de las Tablas de Daimiel. Se estima que existen alrededor de 23.000 pozos, muchos de ellos ilegales, sobre la llanura manchega.

La problemática hidroambiental de la cabecera y cuenca alta del Guadiana ha sido objeto de un impulso legislador a principios del siglo XXI. La Ley del Plan Hidrológico del Guadiana (B.O.E, 6 de julio de 2001) prevé la aplicación de un plan especial encaminado a «mantener un uso sostenible de los acuíferos» existentes en la zona, mediante «la reordenación de los derechos de uso de aguas, tendente a la recuperación ambiental de los acuíferos, la autorización de modificaciones en el régimen de explotación de los pozos existentes y la concesión de aguas subterráneas en situaciones de sequía», entre otras medidas.

La cuenca hidrográfica del Guadiana se extiende alrededor de 67.733 km², de los cuales 55.512 pertenecen a España (el 81,9%) y 11.620 a Portugal (el 17,1% restante).

En lo que respecta a la parte española, la cuenca se encuentra regulada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Este organismo, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, gestiona los diferentes usos del agua a un total de 473 municipios y 994 entidades de población.

Las diferentes localidades integradas en la cuenca se reparten por las provincias castellano-manchegas de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, las extremeñas de Badajoz y Cáceres y las andaluzas de Córdoba y Huelva.

En el área española residen 1.472.800 habitantes (año 2005), con una densidad de población de 26,5 hab/km². La ciudad de Badajoz, con 145.257 habitantes (año 2007), es el núcleo urbano más importante de toda la cuenca.

La cuenca hidrográfica del Guadiana está delimitada por formaciones montañosas de escasa entidad. Los Montes de Toledo conforman su límite septentrional, con alturas que rondan los 1.400 m, mientras que Sierra Morena, que se sitúa al sur, presenta altitudes alrededor de los 1.000 m. Al este se sitúan algunas sierras del Sistema Ibérico, que superan los 1.000 m de altura.

Su altitud media es de unos 450 m. La cota más alta se localiza en el pico de la Villuerca (1.601 m), que se encuentra en la provincia española de Cáceres.

En términos hidrológicos, la cuenca del Guadiana limita al norte con la del Tajo y al este con la del Júcar. Al oeste aparecen los ríos portugueses Sado y Mira, así como las cuencas hidrográficas de la región del Algarve (Portugal). Al sur se halla la cuenca del Guadalquivir, además del ámbito definido por los ríos Tinto, Odiel y Piedras, que surcan la provincia española de Huelva.

Por la cuenca del Guadiana discurren 186 ríos y arroyos de importancia, que acumulan una aportación media anual de agua de 6.168 hm³. Estas corrientes recorren terrenos pertenecientes al orógeno alpino, en lo que respecta a las áreas de cabecera, y a las cordilleras hercínicas, en referencia al trayecto que va desde Ciudad Real hasta la desembocadura del río en el océano Atlántico. Ocasionalmente, aparecen depósitos neógenos, tanto en un tramo como en otro.

La cuenca del Guadiana presenta un clima mediterráneo continentalizado, con una estación seca muy definida y grandes oscilaciones térmicas. En sus límites territoriales, aparecen climas regionales, que rompen la tónica general descrita.

Las precipitaciones registran un valor medio anual de 550 mm, que se distribuyen de forma heterogénea en función de cada zona. Las desviaciones pluviales van desde los 350 mm de la llanura manchega y del Campo de Calatrava (Ciudad Real) hasta los 1.000 mm de la comarca cacereña de Las Villuercas y de la parte septentrional de la provincia de Huelva.

La humedad absoluta media se cifra en 8-10 g/m³. En relación con los vientos, dominan los de componente oeste en la cabecera y parte alta y media de la cuenca. En la zona baja, principalmente en la costa de la provincia de Huelva, la dominancia es del suroeste. Su recorrido oscila entre los 15 km/h de la cuenca alta hasta los 10 km/h de las restantes zonas. Se trata de la velocidad media de menor intensidad de la Península Ibérica.

La cuenca del Guadiana se encuentra protegida legalmente en una superficie de 33.741 km². Los espacios naturales más relevantes son los parques nacionales de las Tablas de Daimiel, Cabañeros (ambos en Castilla-La Mancha) y Doñana (en Andalucía), todos ellos situados en la cuenca española.

Asimismo, la cuenca del río integra tres parques naturales de gran interés medioambiental, igualmente localizados en España: el de las Lagunas de Ruidera (Castilla-La Mancha), el de Cornalbo (Extremadura) y el de Aracena y Picos de Aroche (Andalucía). Hay que añadir, además, el Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina, en la provincia española de Huelva, y la Reserva Natural de Sapal de Castro Marim, en el distrito portugués de Faro.

En lo que respecta a cabecera, los tributarios más importantes se localizan en la margen derecha del río. Ésta se caracteriza por un relieve muy poco marcado, lo que provoca el encharcamiento de las corrientes que fluyen en esta área. La existencia de acuíferos de grandes dimensiones también favorece la formación de pantanos y lagunas, a través del fenómeno del drenaje.

Éste es el comportamiento de los ríos Gigüela y Záncara, que, en su confluencia, dan lugar a la zona húmeda de las Tablas de Daimiel. Otros complejos lagunares de la margen derecha son los de Las Yeguas y Villafranca, La Vega, El Alcahozo, El Prado, El Taray, Hito y Monjavacas, entre otros. Todas estas lagunas sufren grandes cambios de nivel, en función de las condiciones climáticas, a lo que hay que añadir, en los últimos tiempos, la incidencia de la acción del hombre, mediante la intensiva extracción de aguas subterráneas para usos agrícolas.

Los afluentes de la margen izquierda también quedan expuestos al drenaje. Es el caso del Guadiana Alto, del Azuer y del Córcoles, cuyo rasgo más relevante es la desaparición o casi desaparición de su corriente superficial antes de llegar al Guadiana, por evaporación e infiltración en el sistema acuífero de la llanura manchega.

El Jabalón es el primer afluente de importancia que recibe el Guadiana en su cuenca alta, integrada por materiales menos permeables que los de la cabecera. Este río tiene una longitud de 171 km y discurre por la comarca ciudarrealeña de Campo de Montiel. Contribuye al Guadiana por la izquierda, en la parte meridional de la llanura manchega.

Por la derecha llega a continuación el Bullaque, el principal tributario de la cuenca alta del río. Proviene de los Montes de Toledo, en concreto de la Sierra del Chorito, y sigue un recorrido muy ajustado a la vertical norte-sur. Vierte en el Guadiana en el paraje conocido como Las Juntas, después de haber descendido unos 500 m de altitud.

El Tirteafuera desemboca aguas abajo del Bullaque. Nace en la Sierra de Calatrava y describe una trayectoria casi paralela a la del Guadiana, al que aporta por la izquierda.

Los últimos afluentes de la cuenca alta son los ríos Frío y Valdehornos, que vierten por la derecha, y los arroyos de Rechiceruelo y Valtriguera, por la izquierda.

La cuenca media del Guadiana presenta una configuración asimétrica. La vertiente izquierda es mucho más extensa que la derecha, al tiempo que muestra un relieve más suave. A grandes rasgos, se extiende por las provincias de Badajoz, Cáceres y Córdoba.

De los Montes de Toledo llegan por la derecha los ríos Estena, Guadarranque y Guadalupe, que atraviesan materiales escasamente permeables.

Por la izquierda contribuye, más adelante, el Zújar, considerado como el afluente más caudaloso del Guadiana. Este río recorre 214 km y configura una cuenca de 8.508 km². Surca la zona noroeste de la provincia de Córdoba, además de las comarcas pacenses de la Campiña Sur y de La Serena. El Guadamatilla, el Guadalmez, el Valdeazogues, el Esteras, el Guadalema y el Guadalefra son sus principales tributarios.

El Ruecas y el Alcollarín, afluentes por la derecha, son los siguientes que se incorporan al Guadiana. Se suman después el Guadámez, que llega por la izquierda, procedente de la Sierra del Prado; y el Búrdalo, que mana de la Sierra de la Centinela (Cáceres) y desemboca por la margen derecha.

En Sierra Morena nace el Matachel, río mucho más relevante que los inmediatamente anteriores. Atraviesa una cuenca muy poco accidentada, donde recorre una distancia de 124 km. Tiene como afluentes principales al Bonhabal, al Retín, a la Ribera de Usagre y al Palomillas. Confluye con el Guadiana por la izquierda, cerca de Mérida (Badajoz), después de bañar la comarca pacense de la Tierra de Barros.

En la cuenca baja, que se extiende de norte a sur desde Badajoz hasta el Golfo de Cádiz, el río discurre por una zona fronteriza, con Portugal a su derecha y España a su izquierda. Del primer país recibe las aportaciones de las riberas de Vascao, Cadavais, Foupana, Odeleite, Chocas, Beliche y Seco. Del segundo, proceden los ríos Ardila, Chanza y Malagón, así como las riberas de Rochona y Grande de la Golondrina. Por territorio español también discurren los barrancos de Santiago y de los Hierros, además de los arroyos de la Parra, Grande y Pedraza.

Una de las más singulares formaciones de la cuenca baja es la ría Carreras, que, si bien no confluye con el Guadiana por tener ambos ríos drenajes independientes al océano, da lugar a las Marismas de Isla Cristina. Con una superficie de 2.145 hectáreas, esta zona húmeda presenta una compleja red de esteros, caños y canales que se distribuyen por los términos municipales de Ayamonte e Isla Cristina (Huelva, España).

La cuenca baja del Guadiana está formada por rocas metamórficas de pizarra, originadas en el Carbonífero Inferior. En los últimos 5 km del río, a partir de Castro Marim (Faro, Portugal) y Ayamonte, estos materiales dejan paso a una amplia planicie de marismas.

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