Barroco

3.3761467890019 (1417)
Publicado por t800 27/02/2009 @ 09:38

Tags : barroco, períodos y movimientos, artes plásticas, cultura

últimas noticias
El Barroco, de visita en La Granja - El Norte de Castilla
Música barroca, por la Joven Camerata del Real Sitio. 22.00. Despedida, fiesta y espectáculo pirotécnico. E l tiempo retrocederá ese fin de semana en La Granja de San Ildefonso. El pueblo segoviano inaugurará este sábado el mercado barroco que cada...
Una lira y un violín barroco protagonistas del nuevo disco de Luis ... - ADN.es
El compositor y productor Luis Paniagua ha presentado hoy su nuevo trabajo, "El cielo en la Tierra", en el que los protagonistas son su lira y el violín barroco de Farran Sylvan James. Paniagua, que se introdujo en el mundo de las nuevas músicas con la...
El director Ton Koopman opina que ahora se toca con agresividad ... - TeleCinco
El director holandés Ton Koopman, uno de los mayores especialistas en la interpretación con instrumentos históricos, cree que hay "una especie de moda" de interpretar la música antigua y en concreto el barroco "con agresividad", como "un cruce entre...
Nueva campaña de Christian Louboutin se inspira en el arte barroco - latercera.com
Según el sitio de noticias de moda, View On, Peter Lippmann estuvo a cargo de las imágenes de esta campaña de estilo barroco, en la que cada modelo fue reinterpretado en diferentes fotografías. Y es que este artista es uno de los fotógrafos de...
Dresde cederá dos obras maestras del Barroco al Museo Getty de Los ... - ADN.es
La galería de pinturas de los Maestros Antiguos de la ciudad de Dresde cederá de forma permanente dos obras maestras del Barroco al museo J. Paul Getty de Los Ángeles, informaron hoy los encargados de la pinacoteca de Dresde (este de Alemania)....
Estreno absoluto de 'Polvo' en el Teatro Fernán Gómez - Madridiario
Inspirada en el Barroco se divide en dos actos y muestra un gran trabajo coreográfico de grupo entrelazando con otras composiciones como 'íntimos pasos a dos'. 'Polvo' es la nueva obra de Santamaría Compañía de Danza, que se inspira en el Barroco....
Poco convincente - El País (España)
El especialista en música barroca Jan Willem de Vriend se presentó en Valencia con la Netherlands Symphony Orchestra, pero no lo hizo con un programa barroco, sino con un monográfico de Schumann. Se abordaron su primera y tercera sinfonías que,...
Descubren pinturas barrocas ocultas en las paredes de la ermita de ... - Información
Son murales de estilo barroco popular valenciano de la primera mitad del siglo XVII que decoraban los arcos y paredes de la entrada. Una obra encargada por la Iglesia a un autor desconocido que según apuntó ayer Carmen Payá, responsable del área...
Caricaturistas y fotógrafos de toda España colaboran con los ... - La Región Internacional
Las paredes del aula cultural del Claustro Barroco celanovés acogerán durante los meses de verano una singular exposición obra de un centenar de alumnos del Instituto. Los dibujos, que han elaborado durante el curso escolar, están inspirados en los...
Cultura adquiere "El carrusel" de Sert - hoyesarte.com
Finalmente, este proyecto no llegó a buen término puesto que las piezas textiles nunca se realizaron, quedando tan solo como testimonio las monumentales obras de Sert, de temática carnavalesca e influidas por el Barroco. Posteriormente, el artista las...

Barroco Andino

Barroco Andino es un conjunto constituido por un grupo de jóvenes artistas que se han especializado en la ejecución de música culta y popular a través de un instrumental folklórico latinoamericano. La idea central del quehacer artístico del Barroco Andino parte de la premisa de que la música, por sobre distinciones usuales académicas, posee contextos expresivos que van más allá de lo espacial y temporal.

Barroco Andino se inicia a comienzos de 1974, cuando Jaime Soto León y un grupo de músicos jóvenes deciden crear un conjunto que fusione elementos musicales de la cultura clásica europea con sonoridades y ritmos típicos de América Latina. Después de una rigurosa selección de obras, el grupo arma su repertorio con música de compositores barrocos como J. S. Bach, G. F. Handel y A. Vivaldi, y comienza a interpretarla con instrumentos folklóricos latinoamericanos. Así, las obras y los timbres de la zampoña, el charango, el tiple y la quena, sumados a los de la guitarra, la mandolina y el bajo acústico, configuraban lo que sería un estilo musical propio, particular y único. Hasta 1977 el grupo registra cuatro discos y recibe numerosos elogios y premios otorgados por la crítica especializada. En ese momento, Barroco Andino entra en un período de inactividad y sus músicos siguen diversos rumbos. Después de ocho años de silencio, el grupo se refunda en 1985 con nuevos integrantes, siempre bajo la dirección musical y artística de Jaime Soto León; se conserva la idea original, pero se incorporan, además, obras de compositores de períodos posteriores al Barroco, tales como Mussorgsky, Tchaikovsky y Prokofiev, y obras compuestas por el propio director. El conjunto agrega también un nuevo elemento a su trabajo: la Voz, enriqueciendo las presentaciones en vivo con el canto de sus músicos. Ese mismo año, 1985, Barroco Andino, con sus 10 integrantes, comienza a dar conciertos a lo largo de Chile, incluyendo sus áreas más remotas, y realiza su primera gira internacional, que tiene como destino Brasil. En 1987, el grupo es invitado a Perú, al Segundo Encuentro Latinoamericano de la Nueva Canción, "CICLA 87". En 1992, el conjunto emprende un nuevo recorrido internacional y ofrece conciertos en Italia, Estados Unidos y Japón, presentándose -entre otras salas- en el Carnegie Hall, de Nueva York y en el Osaka Simphony Hall, de Japón. En 1994 realizan una gira a Europa en la que recorren Alemania y Holanda, y concluyen nuevamente en Japón. En 1996, el grupo es invitado a representar a Chile y América Latina en el Festival Internacional de Música de Taipei, Taiwán. Esta participación es seguida de un tercer viaje a Europa, que los lleva a escenarios de Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Alemania; ese mismo año el conjunto actúa en Buenos Aires, Argentina. En 1998, Barroco Andino vuelve a presentarse en Estados Unidos, en una extensa gira de un mes de duración. Y, por último, en junio de 2000, el conjunto es invitado por tercera vez a Japón, donde ofrece conciertos en Tokio y otras ciudades del sur de dicho país.

Al principio



Barroco novohispano

Personaje con penacho. Detalle de la iglesia de Santa María Tonantzintla, Puebla, México.

El barroco novohispano es un movimiento artístico que apareció en lo que hoy es México a finales del siglo XVI, aproximadamente, y que se preservó hasta mediados del siglo XVIII. Proveniente de la palabra portuguesa barrueco que significa impuro, abigarrado, extravagante, osado, el ejemplo más impactante del arte barroco novohispano se encuentra en la arquitectura religiosa, donde los artesanos indígenas le dieron un carácter único. Destacan la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México con su Altar de los Reyes, la iglesia de Santa María Tonantzintla en el Estado de Puebla, el convento jesuita de Tepotzotlán en el Estado de México, la Capilla del Rosario en la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Puebla, el convento y el templo de Santo Domingo de Guzmán de Oaxaca, y la iglesia de Santa Prisca en Taxco, Estado de Guerrero. Sin embargo, son también barrocas la poesía y el teatro de, respectivamente, los novohispanos Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón.

El ethos barroco sacudió en México las formas y proporciones clásicas para contribuir a forjar así una identidad mexicana. El barroco novohispano es el redescubrimiento y la refundación de la herencia española, a partir del siglo XVII. El estilo barroco representa una experiencia de sobrevivencia cultural por parte de los indígenas, enriqueciéndola y transformándola. México y el barroco comparten su historia, con la llegada de la civilización ibérico-europea y el mestizaje cultural.

La población marginal de las ciudades novohispanas, abrumadoramente indígena, emprendió, hacia el siglo XVII, la construcción de una nueva identidad (ante el fracaso de la tentativa de imponer pura y simplemente la cultura europea a través de la evangelización). Fueron sobre todo los indígenas avecindados en las ciudades quienes, aprovechando su otredad, pudieron reconstruir las formas venidas de Europa. Los indígenas habían visto derrumbarse su cosmovisión ancestral y se vieron obligados a transformar su identidad, adoptando las formas y técnicas de los conquistadores pero con un contenido propio. Como resultado, transformaron también la forma de ver el mundo de los criollos y mestizos novohispanos, forjadores todos ellos de la actual sociedad mexicana.

Al principio



Literatura española del Barroco

Felipe IV de España

El Barroco se produce en España en medio de los llamados Siglos de Oro de nuestra literatura. España estuvo gobernada en ese lapso por tres monarcas: Felipe II, Felipe III y Felipe IV, gobernando este último hasta 1665. Felipe II, hijo y sucesor del Emperador Carlos V de Alemania y I de España, por abdicación de éste, tomó posesión del trono español en 1556.

Durante la centuria anterior a ésta, España había alcanzado su mayor unidad y extensión territorial. Por herencias, conquistas, convenios diplomáticos o matrimonios reales, llegaron a estar sometidas al cetro de Carlos V, Nápoles y Sicilia; Flandes, Alemania, Hungría y Portugal, aparte de las nuevas y ricas tierras de América. Por el contrario, a Felipe III y Felipe IV les tocó perder una a una todas las tierras europeas. Esto ocasionó graves problemas, religiosos, políticos, internos e internacionales.

El siglo XVII es muy peculiar en cuanto a arte se refiere. Durante este siglo gobernaron en España los Austrias menores, con quienes el país entra en progresiva decadencia. Al igual que en el siglo XVI, los monarcas delegan su poder en validos o favoritos, y en muchos aspectos hay una "medievalización" de la vida española.

Felipe III (1598-1621) hereda un gran imperio en bancarrota, pero también la enemistad con Inglaterra y los Países Bajos. El privado duque de Lerma traslada la Corte a Valladolid en 1600; seis años más tarde regresa a Madrid. Firma la paz con Inglaterra en 1604 y una tregua con los Países Bajos (1609-1621). Expulsa de la Península a los moriscos (1609), que generalmente trabajaban en el campo, lo que empobrece la agricultura y comercialmente el país.

Al duque de Lerma lo sucederá el duque de Uceda. España interviene en la Guerra de los Treinta Años. Los nobles aumentan su poder, mientras la economía se estanca y se sustituyen las monedas de cobre en lugar de las de oro y plata.

Felipe IV otorga el poder al conde-duque de Olivares, quien trata de mantener la supremacía española frente a Francia en la guerra iniciada en 1635, y el dominio en los Países Bajos.

La presión fiscal y el descontento político general provocan la sublevación de Portugal, Cataluña, Aragón, Navarra y Andalucía. Se inaugura el palacio del Buen Retiro, donde se celebrarán numerosas fiestas palaciegas.

El conde-duque fue sustituido por Luis de Haro; en su destitución influyó una monja, sor María de Jesús de Ágreda, consejera del rey. En 1648 España firma el Tratado de Westfalia, por el que pierde territorios en los Países Bajos y Holanda consigue su independencia.

En 1659 pone fin a la guerra con Francia en la Paz de los Pirineos. La pobreza, las epidemias y los elevados impuestos provocan un alarmante descenso de la población y la migración del campo a la ciudad; muchas zonas quedan despobladas, lo que perjudica a la economía nacional.

Carlos II (1665-1700) es el último de los Austrias menores. Hereda el trono a los cuatro años, por lo que lo regenta su madre Mariana de Austria, ayudada por una junta de notables.

Fue un rey débil y enfermizo, lo que le valió el apelativo de Hechizado. No dejó descendencia a ninguna de sus dos mujeres, lo que favoreció que los monarcas europeos se sintiesen atraídos por el territorio español y quisiesen repartírselo, incluso antes de su muerte.

Durante su reinado Portugal (anexionado a España durante el reinado de Felipe II en 1580) logra la independencia. Las continuas guerras con Francia evidencian aún más la decadencia de España ante el poderío de aquella nación. Con Carlos II sin descendencia, nombra como heredero a Felipe de Anjou, futuro Felipe V, nieto del francés Luis XIV, lo que dio origen al conflicto llamado Guerra de Sucesión.

La narrativa del XVII se abre con la figura de Miguel de Cervantes, quien en 1580 vuelve a España tras diez años de ausencia.

Su primera obra impresa fue La Galatea, (Alcalá de Henares, 1585). Es una novela pastoril (véase lo dicho sobre ella en el Renacimiento) en seis libros de verso y prosa, según el modelo de la Diana de Montemayor; si bien se rompe con la tradición al introducir elementos realistas, como el asesinato de un pastor, o la agilidad de ciertos diálogos.

En 1605 publica El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, con éxito inmediato.

En 1613 aparecen las Novelas ejemplares, colección de doce novelas cortas que buscan una ejemplaridad, aunque ésta no siempre quede clara.

La siguiente prosa cervantina fue El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615), segunda parte del Quijote.

En 1617, un año después de morir Cervantes, aparecen Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Se trata de una novela bizantina o novela griega, a imitación de Heliodoro (s. III d. C.) y su Historia etiópica de Teágenes y Cariclea, que relata, en cuatro libros, cómo Periandro y Auristela viajan desde las tierras septentrionales de Noruega o Finlandia hasta Roma para recibir cristiano matrimonio. Como es típico de este subgénero, a lo largo del periplo sufrirán peripecias o trabajos: la cautividad entre bárbaros, los celos de pretendientes de ambos amantes... La obra aprovecha recursos de las Novelas ejemplares, especialmente de las italianizantes, como el enredo, las confusiones, disfraces, etc.

Francisco de Quevedo redacta hacia 1604 su primera obra en prosa de ficción: la novela picaresca titulada Historia de la vida del Buscón llamado don Pablos, exemplo de vagamundos y espejo de tacaños.

De 1605 data el primero de sus Sueños: El Sueño del Juicio narra la resurrección de los muertos, que responden de su vida. Es una sátira contra profesiones o estados sociales: juristas, médicos, carniceros...

En 1619 escribe la Política de Dios, gobierno de Cristo y tiranía de Satanás, tratado político en el que expone una doctrina de buen gobierno o espejo de príncipes para un rey justo, que debe tener como modelo de conducta a Jesucristo. Es un tratado que se encuadra en la línea del antimaquiavelismo español, y propone una política exenta de intrigas y ajena a las malas influencias.

Hacia 1636 concluye Quevedo su última gran prosa satírica, quizá de 1632: La hora de todos y la Fortuna con seso, inédita hasta 1650. En ella Júpiter le pide a la Fortuna que adjudique por una hora a cada uno lo que verdaderamente merece. Ello conduce a ver las falsas apariencias, la otra cara de la realidad y la verdad oculta tras los velos de la hipocresía, operando por antítesis. Así se da la paradoja de que los médicos son en realidad verdugos, los ricos, pobres pero ladrones, y, en definitiva, se presencia una galería de tipos sociales, oficios y estados que es satirizada implacablemente.

El Marco Bruto (1644) surge de glosas o comentarios a la biografía que sobre este estadista latino escribió Plutarco en sus Vidas paralelas.

Lope de Vega, del que destacaremos las conocidas como Novelas a Marcia Leonarda (colección de novelas misceláneas, obras breves, de temática amorosa y técnica de enredo, que mezclan verso y prosa, ambientes exóticos -moriscos, judíos, etc.-, con erudición recargada y digresiones frecuentes y prolijas).

Mateo Alemán (Sevilla, 1547 - México, ¿1615?), autor de la novela picaresca "Vida del pícaro Guzmán de Alfarache", editada en 1599, esta obra estableció el canon del género, alcanzó un éxito formidable en España y Europa, y fue conocida por antonomasia como "El pícaro de Alemán", en 1604 publicó en Lisboa, y la segunda parte del Guzmán de Alfarache. El éxito europeo de su obra fue formidable; se tradujo casi de inmediato al italiano en las prensas venecianas de Barezzi en 1606; en alemán se publicó en Múnich en 1615; J. Chapelain tradujo las dos partes de la novela al francés y las publicó en París en 1620; dos años después se estampaba en Londres la versión inglesa de James Mabbe que, en un prólogo extraordinario, dice del pícaro Guzmán que era «semejante al navío, que anda dando bordes en la ribera, y nunca acaba de tomar puerto».

Alonso de Castillo Solórzano (1584- antes de 1648), natural de Tordesillas (Valladolid), fue un novelista muy popular, autor de La niña de los embustes Teresa de Manzanares (1632), Aventuras del Bachiller Trapaza (1637) y La garduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas (1642). Obras de corte picaresco en las que se mezclan novelas, poemas y algún entremés, como ya hemos visto en Lope de Vega.

No sin razón se considera a la madrileña María de Zayas y Sotomayor (1590-1661) segunda novelista del siglo, después de Cervantes. En 1637 aparecen sus Novelas amorosas y ejemplares, colección de diez relatos en que la temática erótica crea situaciones conflictivas y sorprendentes.

Seguidor de Francisco de Quevedo y sevillano fue Luis Vélez de Guevara (1579-1644), autor de El diablo cojuelo (1641), sátira social acompañada de figuras alegóricas.

La mitad del siglo se cierra con la Vida y hechos de Estebanillo González, hombre de buen humor (Amberes, 1646). Narra su vida (1608-1646) como criado de muchos amos y soldado en varias ocasiones. Presenta rasgos de la picaresca: estafas, peleas, engaños, borracheras, robos y prostitución.

La prosa religiosa brilla con el turolense Miguel de Molinos (1628-1696), iluminado establecido en Roma. Su doctrina quietista late en la Guía espiritual (1675), manual de mística contemplativa que desprecia la acción.

La obra más importante de la segunda mitad de siglo es El Criticón (1651-1657) del jesuita aragonés Baltasar Gracián (1601-1658). Con ella, la novela española se resuelve en conceptos o abstracciones. La idea se impone sobre la figura concreta. Se trata de una novela filosófica escrita en forma de alegoría de la vida humana.

Gracián cultivó la prosa didáctica en tratados de intención moral y de finalidad práctica, como El Héroe (1637), El Político don Fernando el Católico (1640) o El Discreto (1646). En ellos crea toda una serie que ejemplifica el varón modélico, prudente y sagaz, y las cualidades y virtudes que le deben adornar.

El Oráculo manual y arte de prudencia es un conjunto de trescientos aforismos para triunfar en el complejo mundo en crisis del siglo XVII. Ha conseguido un reciente éxito editorial, al vender una versión de este denso tratadito al inglés más de ciento cincuenta mil ejemplares, como manual de autoayuda para ejecutivos.

También escribió una retórica de la literatura barroca, que partía de los textos para replantear los tropos de la época, al no ajustarse ya a modelos consabidos. Es un tratado sobre el concepto, que define como "un acto del entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los objetos". Es decir, concepto es toda asociación entre ideas u objetos. A su clasificación y disección dedica Gracián su Arte de ingenio, tratado de la agudeza (1642), ampliado y revisado en el posterior Agudeza y arte de ingenio (1648).

El estilo de Gracián es denso y polisémico. Está construido a partir de sentencias breves, que contienen abundantes juegos de palabras y asociaciones ingeniosas de conceptos.

Su actitud ante la vida es desengañada, como corresponde a la decadencia de la sociedad española. El mundo se configura como un espacio hostil y lleno de engaños y apariencias, que imperan sobre la virtud y la verdad. El hombre es un ser interesado y malicioso. Muchos de sus libros son manuales de comportamiento que permitan al lector salir airoso pese a la malicia de sus semejantes. Para ello debe ser prudente y sabio, aprender de la experiencia vital y conocer las intenciones de los demás, hasta el punto de comportarse "a la ocasión" y "jugar del" disimulo.

Gracián es reconocido como precursor del existencialismo. Influyó también en los moralistas franceses, como La Rochefoucauld, y en el siglo XIX en la filosofía de Schopenhauer.

Las representaciones teatrales de esta época se efectuaban en sitios abiertos, plazas o corrales fijos: los corrales de comedias. Comenzaban alrededor de las dos de la tarde y duraban hasta el anochecer. No había, por lo común, asientos y los espectadores permanecían de pie toda la representación. La nobleza ocupaba los balcones y ventanas de las casas que rodeaban la plaza o daban al corral, y las damas asistían al espectáculo con la cara cubierta con máscaras o tras las celosías. La función comenzaba con la ejecución en guitarra de una pieza popular; en seguida se cantaban canciones acompañadas con diversos instrumentos. Venía luego, la loa, especie de explicación de los méritos de la obra y síntesis de su argumento. Daba comienzo la comedia u obra principal, y en los entreactos se ejecutaban bailes o se representaban entremeses.

El escenario era un simple tablado y la decoración una cortina. Los cambios de escena eran anunciados por uno de los actores.

Escribía la comedia el poeta, bien pagado por el autor -actual director- a quien cedía todos los derechos sobre la obra representada o impresa para modificar el texto. Las obras duranban en cartel tres o cuatro días, o (con excepciones) quince para una comedia de éxito.

Juan de la Cueva, en la segunda mitad del siglo XVI, introduce dos elementos de gran importancia para el auge de esta producción artística: la ética popular, que dio origen a las comedias de carácter histórico nacional, y la libertad de componer obras dramáticas teniendo en cuenta el gusto del público. Lope de Vega y Tirso de Molina llevaron a su plena realización estas características.

A finales del siglo XVI crea Lope de Vega la comedia nueva: a una acción de tema amoroso se superpone otra histórica o legendaria, morisca, de cautivos, o religiosa. Concluía con un final feliz. Construida sobre tres jornadas, la redondilla o la décima se usan en diálogos, el romance en narraciones, el soneto en monólogos y el terceto en situaciones graves.

De 1609 es el Arte nuevo de hacer comedias, defensa jocosa de su teatro. Muestra desprecio por la rígida interpretación que los preceptistas -sobre todo italianos- del Renacimiento habían hecho de las ideas aristotélicas sobre el teatro y propone como valores la naturalidad frente al artificio, la variedad frente a las unidades y el tomar en consideración el gusto del público.

Peribáñez y el Comendador de Ocaña (1604-12) es una tragicomedia desarrollada en 1406, en Toledo: Peribáñez comprende que el Comendador de Ocaña le ha colmado de honores para acosar a su mujer. Tras matarlo gana el perdón real.

Hacia 1614 compondría Lope una de sus mejores tragicomedias: Fuenteovejuna. Siguiendo la Crónica de las tres órdenes... (Toledo, 1572) de Francisco de Rades, muestra los abusos del Comendador Fernán Gómez de Guzmán sobre los vecinos de Fuenteovejuna y sobre Laurencia, recién casada con Frondoso. El asesinato del Comendador por el pueblo y el perdón de los Reyes Católicos ante la evidencia rematan su acción. Se ve en ella una sublevación popular ante el abuso del poder, pero sólo refleja una injusticia puntual y subraya la sumisión al rey.

El Caballero de Olmedo (h. 1620-25), tragedia de raíz celestinesca, basada en un cantar popular: Don Alonso muere a manos de don Rodrigo, celoso de perder a doña Inés.

El mejor alcalde, el Rey vuelve sobre la dignidad campesina: Don Tello, soberbio noble, abusa de Elvira, prometida del campesino Sancho. Alfonso VII restaura su honra, casándola con don Tello, a quien ajusticia, para desposar a la ya noble viuda, con Sancho.

El otro gran dramaturgo del XVII fue Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). Su obra más famosa es La vida es sueño (1635), drama filosófico que presenta a Segismundo, hijo del rey de Polonia, encadenado en una torre, por los fatídicos pronósticos de los astrólogos reales. Mientras, Rosaura reclama en la Corte su honor robado por el duque Astolfo. Éste corteja a Estrella para ser rey. La agresividad de Segismundo estalla al liberarlo de su torre, adonde vuelve, encadenado, creyendo haber soñado su experiencia de libertad. Cuando un motín lo rescata otra vez, su albedrío vence las predicciones: domina su condición, casa a Rosaura con Astolfo y acepta la mano de Estrella. El orden queda establecido. El drama acaba con el final esperado para un público de mentalidad y cultura barroca.

El garrote más bien dado pudo estrenarse en 1636 o 37. Se imprime en 1651. Desde 1683 recibe el título de El alcalde de Zalamea. Presenta la violación de Isabel, hija de Pedro Crespo, por el capitán Álvaro de Ataide. Nombrado alcalde Pedro Crespo, lo ajusticia. El rey escucha su defensa y le da la razón. Este drama costumbrista o de honor sigue el tema tan lopesco de la honra del villano.

Además de estas obras, Pedro Calderón de la Barca, ha contribuido a la literatura española con un gran número de Autos Sacramentales.

Al principio



Barroco inglés

El Hospital de Greenwich obra del arquitecto Christopher Wren

La denominación barroco inglés se utiliza a veces para referirse al desarrollo paralelo que tuvo la arquitectura inglesa en relación a la evolución de la arquitectura barroca en el continente europeo entre el Gran Incendio de Londres de 1666 y el Tratado de Utrecht de 1713.

La estética barroca, que influyó de forma destacad a mediados del siglo XVII en Francia, impactó muy poco en Inglaterra durante el protectorado y los primeros años de la restauración. Durante décadas, entre la muerte de Íñigo Jones en 1652 y la visita de Christopher Wren a París en 1665, no existió ningún arquitecto de primera clase en Inglaterra. El interés por el desarrollo de la arquitectura europea era mínimo.

Wren fue el que inició el estilo barroco inglés, que se diferenciaba del modelo continental por la claridad del diseño y por un gusto sutil por el clasicismo. Después del gran Incendio de Londres, Wren reconstruyó cincuenta y tres iglesias, en las que la estética barroca es evidente, sobre todo en la estructura dinámica y en los múltiples puntos de vista. Su trabajo más ambicioso fue la Catedral de San Pablo (1675 - 1711), que se puede comparar con las bóvedas de las iglesias de Italia o Francia. En este edificio de proporciones majestuosas, el estilo palladino típico de Inigo Jones se funde con la sensibilidad contemporanea continental en un equilibrio magistral. Menos influyentes fueron los intentos de importar la visión de Bernini en la arquitectura de las iglesias inglesas (Thomas Archer lo intentó en la iglesia de Saint John's Smith Square en 1728).

Aunque Wren también realizó obras de arquitectura secular, la primera casa de campo barroca en Inglaterra la construyó William Talman en Chatswoth, obra que se inició en 1687. La culminación de la arquitectura barroca llegó con Sir John Vanbrugh y Nicholas Hawksmoor. Fueron capaces de realizar una arquitectura plenamente desarrollada por separada, aunque trabajaron en numerosas obras formando un equipo, con en el Castillo de Howard o el Palacio de Blenheim.

Aunque estos dos palacios podían parecer demasiado poderosos o masivos a los ojos de un italiano, su masa pesada y poderosa cautivo al público británico, al menos durante un cierto tiempo. El Castillo de Howard es un montaje ostentoso compuesto por una gran masa dominante y unas torres cilíndricas que no habrían encajado en Dresde o en Múnich. Bleheim es una construcción mucho más sólida, donde la masa de piedra de las puertas en arco y el sólido pórtico se transforman en la única ornamentación. El último trabajo de Vanbrugh fue Seaton Delaval Hall (1718), comparativamente, una mansión más modesta pero única por el atrevimiento de su estructura y estilo. Fue en Seaton Delaval donde Vanbrugh, un dramaturgo experto, alcanzo la cumbre del drama de la Restauración, destacando el paralelismo entre la arquitectura barroca y el teatro contemporáneo. A pesar de sus esfuerzos, el barroco no fue nunca del gusto inglés y antes de su muerte en 1724 el estilo estaba perdiendo interés en el país.

Al principio



Source : Wikipedia