Aeropuerto de Madrid-Barajas

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Publicado por grag 10/03/2009 @ 19:09

Tags : aeropuerto de madrid-barajas, aeropuertos, transportes, economía

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Aeropuerto de Madrid-Barajas

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El Aeropuerto de Madrid-Barajas (IATA: MAD, ICAO: LEMD), está situado en el noreste de Madrid, en el distrito de Barajas, a 12 kilómetros del centro de la ciudad. Las terminales se localizan en el término municipal de Madrid; pero las pistas se extienden principalmente por los términos municipales de Madrid y de Alcobendas y, en menor medida, por los de San Sebastián de los Reyes y Paracuellos del Jarama. Inició su servicio en 1928, aunque se inauguró oficialmente en 1931 y actualmente está gestionado por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea AENA.

Es el principal aeropuerto de España y el que tiene el mayor número de vuelos directos a Hispanoamérica de todos los aeropuertos europeos. La ruta aérea Madrid-Barcelona, conocida como "puente aéreo" y que tiene uno de sus extremos en Madrid-Barajas y en el otro el Aeropuerto de Barcelona, es la que tiene mayor número de vuelos a la semana de todo el mundo.

En 2007 viajaron por el aeropuerto 52,1 millones de pasajeros, situándose en el décimo puesto a nivel mundial y el cuarto de Europa por número de pasajeros, tras Fráncfort, Charles de Gaulle (París) y Heathrow (Londres), superando así al Schiphol (Ámsterdam). Debido a que AENA no proporciona información desglosada de cada uno de los aeropuertos que componen su red, no es posible establecer, de manera exacta, cuál es la contribución del Aeropuerto Internacional Madrid-Barajas al beneficio total de AENA. Sin embargo, datos proporcionados por la propia AENA a una publicación específica del sector, indica que, por ejemplo, en el año 1999, el beneficio final de toda la red fue de 208,14 millones de Euros. El desglose dado, indica que la cifra aportada por Madrid-Barajas fue de 92,75 millones de Euros (en segundo lugar, le sigue el Aeropuerto de Barcelona, con 48,82 millones de Euros), lo cual indica claramente que es el aeropuerto de AENA que más beneficios otorga . El número de operaciones es creciente y cabe destacar que ya en 2007 desbancó al aeropuerto holandés de Schiphol (Ámsterdam) como cuarto aeropuerto europeo en número de pasajeros, siendo una gran parte de los vuelos de carácter nacional.

El aeropuerto consta de cuatro terminales conocidas como T1, T2, T3 (que en realidad es un dique de la T2) y T4, así como un edificio satélite de la Terminal 4, que se conoce como T4-S. El conjunto de la T4 entró en funcionamiento el 5 de febrero de 2006, convirtiendo al Aeropuerto de Madrid-Barajas en el mayor aeropuerto del mundo por superficie de terminales, con un millón de metros cuadrados, distribuidos entre T1, T2, T3, T4, T4-S y ciento cuatro pasarelas de embarque directo.

La T4 alberga todos los vuelos, tanto nacionales como internacionales de Iberia y de todas las aerolíneas miembro de la alianza Oneworld, tales como British Airways, American Airlines, LAN Airlines, entre otras.

En las terminales T1, T2 y T3 operan Air Europa y Spanair, así como todas las aerolíneas miembros de las alianzas Skyteam y Star Alliance, tales como KLM, Air France, Air Comet, Alitalia, Lufthansa, Aerolíneas Argentinas, etc.

El aeropuerto se sitúa al noreste de Madrid, en el distrito de Barajas. La Terminal 4, la más reciente, está separada más de 2 kilómetros de las terminales 1, 2 y 3, y la comunicación entre la T-4 y las otras tres se ha cubierto mediante una línea de autobuses gratuitos creada exclusivamente para este fin por AENA. Asimismo la línea 8 de la red de metro une la nueva área terminal de la T-4 con las antiguas (T1, T2 y T3) convirtiéndose Barajas al igual que Heathrow en uno de los dos únicos aeropuertos europeos con varias estaciones de metro, en ambos casos, con dos, al cual se sumará también el Aeropuerto de Barcelona con tres estaciones de metro, dos estaciones de Cercanías Renfe y una estación de alta velocidad donde pasarán trenes AVE y Avant.

A su vez, los dos edificios de los que se compone la Terminal 4, el principal y su satélite, al estar separados por más de un kilómetro y tener entre ellos una de las pistas, están comunicados por un tren neumático eléctrico sin conductor () que realiza un recorrido subterráneo.

La comunicación por carretera está suplida mediante taxis, para los cuales hay tres paradas en las terminales antiguas (T1, T2, T3) y otra más en la terminal nueva (T4), así como por líneas regulares de autobús de la EMT, que conectan con Avenida de América y con el barrio de Canillejas, y líneas del Consorcio Regional de Transportes: la 822 conecta con Coslada y San Fernando de Henares, la 827 y 828 con Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, la Universidad Autónoma de Madrid y Tres Cantos. Anteriormente existía una línea de autobús que comunicaba el aeropuerto con la plaza de Colón en Madrid, pero fue eliminada poco después de que la línea que parte desde Avenida de América comenzase a prestar servicio.

Además, la T2 está comunicada por metro con el centro de la ciudad (precio del billete sencillo 2€ ó 1,67€ con metrobús), y a partir de ella se puede acceder con facilidad a la T3 y a la T1. Junto con la T4, como parte integrante del proyecto, se construyó una estación para metro (en servicio) y Cercanías (cuyo servicio se estima que tenga lugar en 2010). A pesar de que tanto una conexión como la otra inicialmente estaban previstas y se había pensado en ejecutarlas de forma que entrasen en servicio junto con la T4, finalmente su construcción se retrasó más allá de la entrada en funcionamiento de la T4.

En el caso del metro existieron discrepancias entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento sobre quién era la administración competente para llevar a cabo la ampliación de la línea 8, siendo en el fondo discrepancias sobre quién debía financiar las obras.Finalmente , la Comunidad de Madrid decidió recurrir a la financiación privada y sacó a concurso las obras en febrero de 2006, siendo adjudicadas en abril de 2006. Así, la explotación y construcción del nuevo tramo se adjudicó a una concesión privada durante veinte años, habiéndose inaugurado el 3 de mayo de 2007 debiéndose pagar un suplemento de un euro (es decir, ahora el billete cuesta 2€) para llegar a la nueva terminal en este medio de transporte. Para que los viajeros de las cuatro terminales estén en igualdad de condiciones, los viajeros que suban en la parada de la T2 también deben pagar suplemento.

En cuanto a la conexión de Cercanías, debido a una escasa partida presupuestaria para toda la red de Cercanías en general, así como al excesivo tiempo empleado en el comienzo y realización algunos de los trámites administrativos necesarios, el Ministerio de Fomento no adjudicó la ejecución de las obras hasta marzo de 2007, con un plazo de ejecución de treinta y cuatro meses, si bien obras previas necesarias en la estación de Chamartín comenzaron a ejecutarse en 2006. El nuevo acceso de cercanías a la T-4 tendrá conexiones con Nuevos Ministerios, las estaciones de alta velocidad de Atocha y Chamartín, se harán dos nuevas estaciones en Valdebebas y Manoteras, conectando con el metro ligero de Sanchinarro, establecerá conexión también a otros municipios de la Comunidad de Madrid.

El aeropuerto se proyectó para sustituir a los de Alcalá, Carabanchel y Getafe, y para ello se seleccionó una pradera baldía en el noreste de la capital en el entonces municipio de Barajas (que posteriormente fue absorbido por Madrid) de 500 fanegas, con buenas comunicaciones con la capital a través de la carretera de Francia (la actual A-2) y en una zona deshabitada y libre de obstáculos. El proyecto se encargó al arquitecto Luis Gutiérrez Soto y al ingeniero Marqués de los Álamos.

El aeropuerto se empezó a construir en 1927, abriéndose al tráfico aéreo nacional e internacional el 22 de abril de 1931, aunque las operaciones comerciales regulares tardaron dos años en comenzar a realizarse. Junto al campo de vuelos se construyó una pequeña terminal, con una capacidad para 30.000 pasajeros anuales, además de varios hangares y el edificio del Avión Club.

La primera línea regular la estableció la compañía Líneas Aéreas Postales Españolas (LAPE) con su línea a Barcelona. En los años 30 se crean los vuelos internacionales.

Originalmente, el campo de vuelos era un gran círculo bordeado de blanco con el nombre de Madrid en su interior, sin pavimentar, formado por suelo natural cubierto de hierba; pero en los años 40 se pavimenta el campo de vuelos y se diseñan nuevas pistas, la primera de las cuales entra en funcionamiento en 1944 y contaba con 1,4 km de longitud y 45 metros de ancho. Al finalizar la década el aeropuerto posee tres pistas, ninguna de las cuales existe en la actualidad.

La apertura del régimen autárquico permitió un despegue del número de pasajeros así como de las infraestructuras del aeropuerto. En los años 50 el aeropuerto supera el medio millón de pasajeros, aumenta a 5 el número de pistas y se inician las líneas regulares con Nueva York. En el Plan de Aeropuerto de 1957 Barajas es clasificado como aeropuerto internacional de primera categoría.

Los grandes reactores aterrizan en Madrid-Barajas en los años sesenta y el crecimiento de tráfico, como consecuencia del turismo principalmente, desborda las previsiones. A principios del decenio, se alcanza el millón doscientos mil pasajeros, el doble de lo previsto en el Plan de Aeropuertos de 1957.

A principios de los años 60 el aeropuerto duplica el número de pasajeros previsto en 1957, lo que obliga a reformarlo en profundidad. La Terminal Nacional, actual T2 se comienza a construir en 1954 se inaugura en estas fechas, y se modifican las pistas, creándose una disposición de dos pistas únicas cruzadas, la primera de las cuales, de 4,1 km de longitud entra en servicio en 1965. También se instalan las primeras ayudas radioeléctricas.

En 1969 se introduce un sistema pionero de control de la avifauna mediante halcones perdigueros adiestrados, que evitan que las aves se aproximaran al aeropuerto y causasen destrozos en los aviones en los despegues y aterrizajes. El primer equipo de halconeros fue entrenado por el famoso zoólogo y periodista Félix Rodríguez de la Fuente.

En los años 70, con el auge del turismo y la llegada del B-747, el aeropuerto alcanza los 4 millones de pasajeros, e inicia la construcción de la terminal internacional (actual T1). En 1974, Iberia, L.A.E. introduce el puente aéreo entre Madrid y Barcelona, un servicio con múltiples frecuencias diarias cada poco tiempo sin reserva previa.

El mundial de fútbol de 1982 trae consigo importantes reformas para el aeropuerto, con la ampliación y reforma de las dos terminales existentes.

En los años 90 el aeropuerto sufre más ampliaciones. En 1994 se construye la terminal de carga, el edificio de interconexión entre la Terminal Internacional y la Terminal Nacional, y el remozamiento de la torre de control. En 1997 se inaugura el Dique Norte, que es usado como terminal exclusivo de Iberia para vuelos Schengen. En 1998 se inaugura la nueva torre de control, de 71 m. de altura, y en 1999 el nuevo Dique Sur, que supone una ampliación de la terminal internacional. Por estas fechas se cambia la distribución de las terminales: El dique sur y la mayor parte de la Terminal Internacional pasan a llamarse T1; el resto de la Terminal Internacional y la Terminal Nacional se denominan ahora T2 y el dique norte se denomina T3.

En noviembre de 1998, entra en funcionamiento la nueva pista 18R-36L (que sustituye a la anterior 18-36, que queda fuera de servicio), de 4.400 m de longitud, una de las mayores de Europa, dentro de los planes de ampliación denominados Gran Barajas. En el año 2000 se inicia la construcción de las nuevas terminales T4 y su satélite, la T4S, proyectadas por los arquitectos Antonio Lamela y Richard Rogers, así como de dos pistas paralelas a las existentes. En el año 2002, se inauguran los servicios de facturación en la estación de metro de Nuevos Ministerios, en el corazón del centro financiero de la ciudad y a poca distancia del centro histórico; este servicio fue clausurado en 2005. Era un complemento a la línea 8 del metro, que, desde 1999, une la citada estación con el distrito de Barajas, con paradas en el aeropuerto.

Las nuevas terminales y las pistas se completan en 2004, pero retrasos administrativos y de equipamiento, así como la polémica sobre la redistribución de las terminales provocan que no entren en servicio hasta el 5 de febrero de 2006.

Con esta nueva ampliación, Barajas se convierte en el aeropuerto más grande del mundo por superficie de sus terminales.

En 2007, el aeropuerto cruzó la barrera de los 50 millones de pasajeros que viajaron a través de él. La cifra concreta fue de 52.143.275 personas.

El 9 de enero de 2009, el Aeropuerto de Barajas, por primera vez en su historia cerró sus pistas durante cinco horas debido a una imprevista nevada que dejó un centímetro y medio de nieve en la superficie.

2Vuelos Schengen y nacionales 3Spanair sólo factura en la T3 los vuelos del puente aéreo a Barcelona.

3Spanair sólo factura en la T3 los vuelos del puente aéreo a Barcelona.

El 27 de noviembre de 1983, el Vuelo 11 de Avianca (AV 011) sufrió un accidente mientras intentaba aterrizar. El vuelo 011 chocó con varias colinas, causándose la rotura del ala derecha. El 747 entonces rodó, destrozándose en cinco partes antes de quedarse boca abajo. Sólo 11 de los 169 pasajeros sobrevivieron, y no hubo supervivientes entre los 23 tripulantes.

El 7 de diciembre de 1983, el vuelo 350 de Iberia colisionó durante el despegue con el DC9 del vuelo 134 de Aviaco. El DC9 de Aviaco había entrado por equivocación en la pista mientras el vuelo de Iberia estaba despegando. Murieron 135 personas, incluyendo 93 del Iberia y 42 del Aviaco.

El 30 de diciembre de 2006 una furgoneta bomba estalla en el módulo D del estacionamiento de la T4, causando el colapso de dicho módulo e innumerables daños materiales, así como una veintena de heridos y dos muertos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ambos de origen ecuatoriano. El atentado es reivindicado por el grupo terrorista ETA.

Al principio



Comunidad de Madrid

Bandera de la Comunidad de Madrid

1 13,45% del total de España.

La Comunidad de Madrid es una comunidad autónoma de España situada en el centro de la Península Ibérica y, dentro de ésta, en el centro de la Meseta Central. Limita con las provincias de Guadalajara, Cuenca, Toledo (Castilla-La Mancha), Ávila y Segovia (Castilla y León). La Comunidad de Madrid es uniprovincial, por lo que no existe Diputación. Su capital, Madrid, es también la capital de España. Su población estimada es de 6.271.638 habitantes (INE 2008), la cual se concentra en el área metropolitana.

Esta comunidad, que forma parte del territorio histórico de la región de Castilla, posee una posición central en la red de medios de transportes de España. Tiene una de las economías más importantes del país, condición motivada en gran parte por albergar la capital del Estado. Asimismo, cuenta con un rico patrimonio artístico y natural.

La conformación de la actual comunidad autónoma vino precedida de un intenso debate político, en el contexto preautonómico de los últimos años setenta. En un principio, se planteó la posibilidad de que la provincia formara parte de la comunidad de Castilla-La Mancha, si bien con un estatuto especial, dadas sus especiales condiciones al albergar la capitalidad del Estado. En el año 1981, se resolvió finalmente su desvinculación de esta región, heredera de la antigua Castilla la Nueva, a la que Madrid pertenecía desde el siglo XIX; y, en 1983, se constituyó la actual comunidad autónoma.

La Villa de Madrid fue elegida entonces capital de la región, si bien han surgido diferentes iniciativas para que otras ciudades alberguen la capitalidad. Es el caso de Alcalá de Henares, que presentó oficialmente su candidatura en los primeros años ochenta y, más recientemente, de Getafe, que en 2006 anunció su aspiración de arrebatarle el título de capital a la Villa de Madrid.

Entre todos estos hitos, la capitalidad se destaca como el de mayor determinación histórica, ya que se encuentra en el origen de la provincia madrileña, constituida en el marco de la división provincial de España en el siglo XIX. A este hecho se le añade, en el siglo XX, la condición metropolitana de Madrid, aspecto clave para su segregación de la antigua región de Castilla la Nueva, en la que Madrid estaba integrada, dados los fuertes desequilibrios sociales, económicos y demográficos que Madrid introducía, y su configuración como comunidad uniprovincial.

El territorio actual de la Comunidad de Madrid estuvo poblado desde el Paleolítico Inferior, principalmente en lo que respecta a los valles interfluviales de los ríos Manzanares, Jarama y Henares, donde se han hallado abundantes y ricos yacimientos arqueológicos. Entre los vestigios más importantes que se han encontrado, destaca especialmente el vaso campaniforme de Ciempozuelos, que ha dado nombre a un tipo especial de cerámica (data del Bronce Inicial, entre 1970 y 1470 a. C. ). También se han descubierto pinturas y grabados rupestres en La Pedriza del Manzanares, en el término de Manzanares el Real, y en la Cueva del Reguerillo, cerca de Patones.

Durante el Imperio Romano, la región quedó integrada en la provincia Citerior Tarraconense, excepto la parte suroccidental, en el Alberche, que pertenecía a la Lusitania. Estaba surcada por dos importantes calzadas romanas, la vía xxiv-xxix (de Astorga a Laminium) y la xxv (de Emerita Augusta a Caesaraugusta), y contaba con algunas urbes de importancia. La ciudad de Complutum (Alcalá de Henares) alcanzó cierta relevancia hasta el Bajo Imperio, mientras que Titulcia y Miaccum, al pie de la sierra, destacaron como cruces de caminos.

En la época visigótica, la región perdió toda importancia. Su población se dispersó en pequeñas aldeas e, incluso, Complutum entró en decadencia. Alcalá de Henares fue designada sede episcopal en el siglo V, por orden de Asturio, arzobispo de Toledo, pero este hecho no fue suficiente para devolverle el esplendor perdido.

El centro peninsular fue una de las regiones más despobladas de Al-Ándalus hasta el siglo XI, cuando empezó a despuntar como un enclave militar de gran importancia estratégica. Los musulmanes pusieron en pie un sistema defensivo de fortalezas y atalayas, con el que intentaron detener el avance de los reinos cristianos, a lo largo y ancho del territorio actual de la comunidad autónoma.

La fortaleza de Mayrit (Madrid) se erigió en una fecha indeterminada entre los años 860 y 880, como un ribat, un recinto amurallado donde convivía una comunidad a la vez religiosa y militar, en lo que constituye el núcleo fundacional de la ciudad. Pronto se destacó como la fortificación de mayor valor estratégico en la defensa de Toledo, por encima de Talamanca de Jarama y de Qal'-at'-Abd-Al-Salam (Alcalá de Henares), los otros dos enclaves militares más importantes de ese sistema defensivo.

Alrededor de esas tres cabeceras principales, encargadas de defender los caminos fluviales del Manzanares, del Jarama y del Henares, respectivamente, se construyeron varias fortificaciones de carácter complementario —caso de Qal'-at-Jalifa (Villaviciosa de Odón)—, así como una red de atalayas que permitía la vigilancia de los pasos —las de Torrelodones, El Vellón o El Berrueco, que aún siguen en pie, son algunas de ellas—. Estas torres-vigía se comunicaban entre sí mediante señales de humo, cuando se producían situaciones de alerta.

En 1083, el rey Alfonso VI tomó la ciudad de Madrid y dos años después entró en Toledo. Por su parte, Alcalá de Henares sucumbió en 1118, en una nueva anexión del Reino de Castilla.

Las nuevas tierras conquistadas por los cristianos se disgregaron alrededor de varios dominios, como consecuencia de un largo proceso de repoblación (siglos XI a XV), en el que entraron en conflicto los señores feudales o eclesiásticos y los diferentes concejos con potestad real para repoblar.

En el siglo XIII, Madrid fue la única ciudad de la región que consiguió conservar una personalidad jurídica propia, en primer término con el Fuero viejo y posteriormente con el Fuero Real, concedido por Alfonso X en 1262 y ratificado por Alfonso XI en 1339.

Por su parte, Buitrago de Lozoya, Alcalá de Henares y Talamanca de Jarama, que destacaron por su importante capacidad repobladora hasta ese siglo, quedaron bajo el dominio de señores feudales o eclesiásticos. Alcalá, en concreto, pasó a manos del poderoso Arzobispado de Toledo, en el que permaneció hasta prácticamente el siglo XIX.

Alrededor de la actual capital de la comunidad, se constituyó un territorio administrativo denominado Tierra de Madrid, el primer germen de la provincia, que se extendía, en sus extremos, hasta los actuales términos municipales de San Sebastián de los Reyes, Cobeña, Las Rozas de Madrid, Rivas-Vaciamadrid, Torrejón de Velasco, Alcorcón, San Fernando de Henares y Griñón.

Este concejo mantuvo numerosos litigios con Segovia, por entonces una de las ciudades más influyentes de Castilla, por el control del Real de Manzanares, una vasta comarca, que, finalmente, fue cedida a la Casa de Mendoza. La Comunidad de Villa y Tierra de Segovia había convertido en su Sexmo de Casarrubios, en los valles del los ríos Guadarrama y Perales, el alfoz de la antigua medina islámica de Calatalifa (en el actual término de Villaviciosa de Odón).

La monarquía castellana empezó a mostrar una especial predilección por el centro peninsular, atraída por sus abundantes bosques y cotos de caza. El Pardo era un lugar muy frecuentado por los reyes, desde tiempos de Enrique III (siglo XIV). Asimismo, los Reyes Católicos impulsaron la construcción del Palacio Real de Aranjuez. En el siglo XVI, San Lorenzo de El Escorial se sumó a la lista de Reales Sitios de la actual provincia.

La propia villa de Madrid, que formaba parte del grupo de dieciocho ciudades con derecho a voto en las Cortes de Castilla, acogió en numerosas ocasiones las Cortes del Reino. Al mismo tiempo, sirvió de residencia a varios monarcas, entre ellos el emperador Carlos I, que reformó y amplió su Alcázar.

A la creciente influencia socio-política de la región, se le añadió, en el siglo XVI, el foco cultural de la Universidad de Alcalá de Henares, que abrió sus puertas en 1508, a instancias del Cardenal Cisneros.

En 1561, el rey Felipe II situó la capital de su imperio en Madrid, en lo que puede considerarse el segundo embrión —y tal vez más decisivo— para la configuración posterior de la provincia madrileña.

Con la capitalidad, se impuso un marco de subordinación económica a las tierras colindantes con la Villa de Madrid, que incluso iba más allá de los actuales límites de la Comunidad de Madrid. También se promovió una extensión competencial de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (de cinco a diez leguas en su torno), en un intento por articular una región alrededor de la capital.

Pero aún se estaba muy lejos de una auténtica realidad administrativa, sobre todo teniendo en cuenta que el Estado del Antiguo Régimen convivía con la existencia de numerosas jurisdicciones señoriales, tanto laicas como eclesiásticas. Entre las primeras, se encontraban señoríos de gran extensión, como el Real de Manzanares —en manos de los Mendoza— y otros de pequeñas dimensiones, como el señorío de Valverde de Alcalá. Entre las segundas, había jurisdicciones monásticas (como la Cartuja de El Paular), del clero secular (como las extensas posesiones del Arzobispado de Toledo) y de órdenes militares (caso de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago, que ocupaba Valdaracete, Villarejo de Salvanés y Fuentidueña de Tajo ).

En el siglo XVIII tampoco se corrigió la desarticulación administrativa de las tierras madrileñas, a pesar de algunos intentos. En la época de Felipe V, se creó, a escala nacional, la figura de las Intendencias, con poder político-administrativo. Sin embargo, la Intendencia de Madrid no resolvió el problema de raíz y la actual provincia continuó fragmentada en varios dominios, si bien se racionalizaron los procesos a la hora de ejecutar proyectos centralizados.

A Guadalajara le correspondían los partidos de Colmenar Viejo y Buitrago de Lozoya, así como el señorío del Real de Manzanares, coincidente en gran parte con la actual comarca de la Sierra de Guadarrama. Segovia extendía sus dominios al Norte y Oeste de la actual provincia madrileña, mientras que Toledo ocupaba el Este, con Alcalá de Henares y Chinchón como núcleos destacados. De Madrid dependían Casarrubios, en la actual provincia de Toledo, y Zorita de los Canes, en la de Guadalajara.

Esta dispersión territorial afectaba a procesos tan básicos como el abastecimiento de Madrid, que había disparado su población hasta convertirse en la ciudad más habitada de la monarquía. El efecto fue drástico: mientras que la Villa de Madrid absorbía un mayor volumen de renta procedente de todo el país, su territorio colindante —en manos de casas nobiliarias y del poder eclesiástico o bajo el influjo real— tendía a empobrecerse, sin posibilidad alguna de desarrollarse un tejido socio-económico acorde con las necesidades de la capitalidad.

Otro de los problemas que la capitalidad puso en evidencia fue la ausencia de infraestructuras. El entramado de caminos de la Submeseta Sur tenía su centro en Toledo y hubo que articular una red para garantizar el abastecimiento de la ciudad. Del siglo XVIII data la estructura radial de las comunicaciones españolas, que tiene su punto neurálgico en la ciudad de Madrid.

A lo largo del siglo XVIII, la Villa de Madrid se transformó con grandes obras urbanísticas, al compás de las corrientes ilustradas. Destaca la labor de Carlos III, que dotó a la ciudad de algunos de sus más bellos edificios y monumentos, al tiempo que promovió la creación de instituciones sociales, económicas y culturales, que aún perviven.

La Villa de Madrid cerró el siglo XVIII con 156.672 habitantes (antes de la capitalidad, se estimaba una población en torno a los 15.000 vecinos), según el censo realizado en 1787, el primero, con carácter oficial, que se realizó en la ciudad.

El territorio de la Comunidad de Madrid alcanzó sus límites territoriales actuales en 1833 con la división de España en provincias, una de las cuales fue la de Madrid. En esta división, la provincia fue adscrita a la región de Castilla la Nueva, la cual, como el resto de regiones, constituía apenas una clasificación, al carecer de cualquier órgano o institución administrativa. Junto con la de Madrid, fueron adscritas a Castilla la Nueva las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Las provincias han conservado prácticamente iguales sus límites hasta la actualidad.

En el siglo XX, durante el proceso preautonómico de finales de los años setenta, en la antigua región de Castilla la Nueva reapareció el temor a que las especiales condiciones económicas y demográficas de Madrid fueran un factor de desequilibrio, por lo que finalmente, la provincia de Madrid se configuró como comunidad autónoma uniprovincial. Fue la última comunidad en constituirse.

Por su parte, las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo (que pertenecían a Castilla la Nueva), junto con la de Albacete (que estaba integrada en la región de Murcia), constituyeron la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

El Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid fue aprobado el 1 de marzo de 1983. La provincia de Madrid se conformó como comunidad autónoma bajo la Ley Orgánica 3/1983, del 25 de febrero (BOE 1-3-83) y con la denominación de "Comunidad de Madrid".

Desde su nacimiento han sido elegidos tres presidentes autonómicos: Joaquín Leguina (1983–1995), del PSOE; Alberto Ruiz-Gallardón (1995–2003); y Esperanza Aguirre (2003 hasta la fecha), estos dos últimos del PP.

La bandera madrileña toma el fondo rojo carmesí del pendón de Castilla. Las siete estrellas, que simbolizan la constelación de la Osa Mayor, proceden del escudo de la Tierra de Madrid, concejo formado en tiempos de la Reconquista. Las cinco puntas de las estrellas representan a las cinco provincias limítrofes a Madrid (Ávila, Cuenca, Guadalajara, Segovia y Toledo). Las siete estrellas se alinean en dos filas: en la superior se sitúan cuatro y en la inferior las tres restantes. Diferentes municipios que formaron parte del antiguo concejo de la Tierra de Madrid las incorporan en sus escudos heráldicos. Es el caso de la Villa de Madrid y de Las Rozas de Madrid, que las integraba hasta 1995, cuando el consistorio roceño diseñó un nuevo escudo. Poblaciones situadas bajo la influencia de este concejo también incluyen en sus escudos las siete estrellas (Guadarrama, Valdemorillo o Fresno de Torote). El escudo de Tres Cantos igualmente las incorpora, aunque, en este caso, no como reflejo de su pertenencia al concejo de la Tierra de Madrid, sino en clara referencia a la simbología de la comunidad autónoma. Se trata del municipio más joven de la provincia, constituido en 1991 —cuando se segregó de Colmenar Viejo—, ocho años después de ser aprobada la bandera y el escudo de la Comunidad de Madrid. Popularmente, las siete estrellas se conocen como las siete puertas de entrada a Madrid.

A diferencia de otras comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid carece de una comarcalización que tenga relevancia administrativa. No obstante, algunas instituciones autonómicas han delimitado diferentes áreas a partir de criterios de homogeneidad geográfica y sociodemógrafica, que toman su nombre de los puntos cardinales y de los principales ríos de la región. Su validez se limita a promociones turísticas o a divisiones agrícolas.

Ni siquiera se encuentra definida legalmente el área metropolitana de Madrid, a pesar de su importancia social, demográfica y económica y las necesidades que, en términos de infraestructuras, urbanismo o transportes, comparten los municipios situados bajo la zona de influencia de la capital.

Popularmente, los madrileños clasifican su región a partir de las áreas de influencia de las seis autovías radiales que surcan la provincia. La que se articula alrededor de la A-2 recibe el nombre oficioso del Corredor del Henares.

La Comunidad de Madrid se organiza territorialmente en 179 municipios y en 801 localidades y entidades menores de población. Posee el 2,2% de los municipios totales que integran el territorio español (8.110). Es la vigésimo tercera provincia española en número de ayuntamientos y se sitúa ligeramente por encima de la media, cifrada en 165 municipios por provincia (Burgos cuenta con el mayor número de términos municipales con 371 ayuntamientos, y Las Palmas es la provincia que tiene menos con 34).

La superficie media de los municipios madrileños es de 44,8 km², un promedio bajo el que se esconden grandes oscilaciones. El más extenso de todos ellos es Madrid, ayuntamiento que anexionó, entre 1948 y 1954, los municipios limítrofes de Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, Canillas, Canillejas, Moratalaz, Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Aravaca, convertidos hoy en distritos o barrios.

Los cinco términos municipales más grandes son Madrid, con 605,8 km²; Aranjuez, con 189,1 km²; Colmenar Viejo, con 182,6 km²; Rascafría, con 150,3 km²; y Manzanares el Real, con 128,4 km².

Los de menor superficie superficie son Casarrubuelos, con 5,3 km²; La Serna del Monte, con 5,4 km²; Pelayos de la Presa, con 7,6 km²; Madarcos, con 8,5 km²; y Torrejón de la Calzada, con 9,0 km².

La comunidad autónoma tiene una superficie de 8.021,80 km². Sus límites describen un triángulo equilátero aproximado, en el que su base está en la linde con la provincia de Toledo, al sur, y su vértice superior en el puerto de Somosierra, al norte. El término municipal de Aranjuez rompe esta forma triangular, a modo de apéndice que se adentra en la provincia de Toledo. Fuera de ese triángulo, rodeada por las provincias de Ávila y Segovia, se encuentra la Dehesa de la Cepeda, que pertenece al municipio madrileño de Santa María de la Alameda. La región está situada en el centro de la Meseta Central, en la parte septentrional de la Submeseta Sur, entre el Sistema Central (al norte y noroeste) y el río Tajo (al sur y sureste). Limita al norte y al oeste con Castilla y León (provincias de Segovia y Ávila) y al este y al sur con Castilla-La Mancha (provincias de Toledo, Guadalajara y Cuenca).

El relieve de la Comunidad de Madrid está definido por tres grandes unidades: la sierra y la llanura del río Tajo, separadas entre sí por el piedemonte.

Las sierras de Guadarrama (en su totalidad), Ayllón (la parte más occidental de ésta, conocida como Sierra de Somosierra) y Gredos (la parte más oriental de ésta) conforman un paisaje típico de montaña, con altitudes máximas —en cada una de las tres sierras— de 2.428 m (Peñalara, el pico más alto de la región), 2.129 m (Peña Cebollera o Pico de las Tres Provincias) y 1.770 m (Alto del Mirlo), respectivamente. Otros picos importantes son La Maliciosa (2.227 m) y Siete Picos (2.138 m), ambos en la Sierra de Guadarrama. En lo que respecta a su litología, el granito y el gneis son las rocas dominantes en la dos primeras sierras, mientras que la pizarra y las cuarcitas lo son de Ayllón (este macizo presenta los materiales rocosos más antiguos de la Comunidad de Madrid, formados hace 450 millones de años). La sierra madrileña está estructurada en falla, aspecto que puede apreciarse a simple vista en la denominada Falla de Torrelodones, en el municipio del mismo nombre.

Las campiñas, páramos y vegas configuran geomorfológicamente la segunda unidad de relieve, articulada alrededor de la cuenca del río Tajo. Aquí se encuentran las mínimas altitudes de la comunidad autónoma: 430 m en el cauce del río Alberche —a su paso por Villa del Prado— y 467 m en Fuentidueña de Tajo. Esta unidad presenta una composición del terreno menos uniforme que la de la sierra. Las calizas, arcillas, yesos y margas son abundantes en los páramos, mientras que las arenas, margas arenosas, margas yesíferas y arcillas dan forma a las campiñas. Las vegas, por último, quedan perfiladas por las arenas, gravas y limos.

A modo de transición entre la sierra y las llanuras arenosas del río Tajo, aparece la llamada Rampa de la Sierra o piedemonte, que se extiende desde la confluencia de los ríos Jarama y Lozoya, al norte del provincia, hasta el suroeste de la comunidad, formando una franja paralela a la sierra. No se trata exactamente de una unidad de relieve, aunque sí cabe definirla así desde un punto de vista geomorfológico. Se compone fundamentalmente de arenas, arcillas, margas y otros materiales detríticos.

Entre la máxima y mínima altitud de la región (Peñalara y Villa del Prado), se origina un desnivel de unos 2.000 m, que se salvan a lo largo de poco más de 100 km (la altura media de la provincia es de 650 m, aproximadamente). Este complejo relieve convierte a Madrid en una comunidad autónoma de contrastes medioambientales. En ella se puede encontrar la mayor parte de los pisos bioclimáticos de la Península Ibérica (crioromediterráneo, oromediterráneo, supramediterráneo y mesomediterráneo), además de una rica variedad de ecosistemas.

La Comunidad de Madrid forma parte de la cuenca hidrográfica del Tajo, río que surca la zona meridional de la región, en la Comarca de Las Vegas, a la altura de Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Fuentidueña de Tajo y Aranjuez. Existen otras cuatro cuencas hidrográficas menores, todas ellas subsidiarias del Tajo: la del Jarama, la del Guadarrama, la del Alberche y la del Tiétar. Todos estos ríos recorren una distancia media de aproximadamente 167 km desde su nacimiento en el Sistema Central hasta su desembocadura en el Tajo. Sin salir de la región, es posible contemplar el curso alto de algunos de ellos, con paisajes típicos de ríos de montaña, así como su curso medio y bajo, como ríos de llanura.

Con sus 190 km, el Jarama es el río más largo e importante de la región —al margen del Tajo—. Su cuenca, la de mayor superficie de toda la provincia, queda integrada por los ríos Lozoya, Guadalix y Manzanares, que vierten sus aguas al Jarama por la derecha, y Henares y Tajuña, que lo hacen por la izquierda. Los embalses de El Atazar, Puentes Viejas, Riosequillo, Santillana y Pedrezuela (antes conocido como El Vellón) son los más relevantes de esta cuenca, responsable en su mayor parte del suministro de agua potable a toda la provincia. Hay que destacar, en este sentido, la importancia del río Lozoya, que, a pesar de su corto recorrido (apenas 91 km), es embalsado hasta en cinco ocasiones.

El Guadarrama surca la comunidad en su curso alto y medio. Sus afluentes se limitan a un único río, el Aulencia (por la derecha), y a dos arroyos mayores, el de La Vega y el de Los Combos (por la izquierda). El principal embalse de esta cuenca es el de Valmayor.

Se sitúa en el extremo suroccidental de la provincia. El Alberche, que pasa por los términos de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, recibe por la derecha las aguas de los arroyos de Valdezate y de Tórtoles y por la izquierda las de los ríos Cofio y Perales. Es embalsado en los pantanos de San Juan y Picadas. La calidad de su agua es muy inferior a la de la Cuenca del Jarama, razón por la cual se permite el baño, la navegación y la pesca en los citados embalses.

Sólo el vértice suroccidental de la provincia, más o menos coincidiendo con el término de Rozas de Puerto Real, se encuentra incluido dentro de la cuenca del Tiétar. El río nace en las proximidades del citado municipio y discurre por las provincias de Ávila y Cáceres.

El agua de la Comunidad de Madrid es una de las mejores de Europa gracias a las condiciones geológicas de la Sierra de Guadarrama, unas montañas con abundancia de granito. Esta roca tan dura deja muy pocos residuos en los ríos de la sierra y hace que la pureza del agua sea muy elevada.

Las zonas más altas de las sierras de Guadarrama y Ayllón —aproximadamente por encima de los 1.200 m— tienen clima de montaña, con temperaturas frías o muy frías en invierno y suaves en verano. Aquí las precipitaciones son abundantes: pueden superar los 1.500 mm al año y son en forma de nieve durante el invierno y parte de la primavera.

El resto del territorio madrileño posee un clima mediterráneo continentalizado, de carácter atenuado en el piedemonte y extremado en la llanura mesetaria, en la que se sitúa la capital. En estas zonas los inviernos son frescos, con temperaturas inferiores a los 8ºC, heladas nocturnas muy frecuentes y nevadas ocasionales (tres o cuatro al año). Por el contrario, los veranos son calurosos, con temperaturas medias superiores a los 24ºC en julio y agosto y con máximas que muchas veces superan los 35ºC. La oscilación diaria es de aproximadamente de 10ºC. Las precipitaciones no suelen superar los 700 mm al año y se concentran especialmente en la primavera, seguida del otoño.

En cuanto a récords meteorológicos, la temperatura máxima absoluta alcanzada en la Comunidad de Madrid se dio el 31 de julio de 1878 en el Observatorio Astronómico de Madrid, cuando se llegó a los 44,3ºC. La temperatura mínima absoluta de la región (registrada en una estación meteorológica homologada) se dio el 25 de diciembre de 1962 en el Puerto de Navacerrada (1.858 m) cuando se alcanzaron los -20,3ºC. La precipitación máxima en 24 horas se produjo en este mismo puerto de montaña el 21 de enero de 1996, cuando cayeron 150,0 mm.

Madrid es una de las comunidades autónomas con mayor densidad de vías pecuarias. Dispone de un total de 4.200 kilómetros que ocupan una superficie aproximada de 13.000 hectáreas y que representan el 1,6% del territorio de la región.

La Ley 8/1998, de 15 de junio, de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid crea el Patronato de la Red de las Vías Pecuarias, órgano consultivo en dicha materia. Este organismo está constituido por las Consejerías directamente implicadas en su gestión, la Federación Madrileña de Municipios, la Cámara Agraria, las Organizaciones Profesionales Agrarias y los colectivos que tengan por objeto la defensa de la naturaleza.

Para fomentar su uso complementario se han puesto en marcha iniciativas como Descubre tus Cañadas y TrashuMad.

Madrid es la provincia más poblada de España, con 6.081.689 habitantes en 2007 (INE). Por autonomías, esta comunidad uniprovincial es la tercera de mayor población del país, por detrás de Andalucía (en sus ocho provincias residen casi 8,1 millones de personas) y de Cataluña (con 7,2 millones en cuatro provincias).

La densidad de población de la región es de 758,14 hab/km² (INE 2007), muy superior a la del conjunto español (89,57 hab/km²). Sin embargo, este indicador esconde enormes oscilaciones, conforme se considere la zona central de la provincia o los límites de la misma. Mientras que el municipio de Madrid arroja una densidad de 5.160,57 hab/km², en la comarca de la Sierra Norte se reduce a menos de 9,9 hab/km².

La gran mayoría de la población de la comunidad autónoma se concentra en la capital y en sus alrededores, que conforman el área metropolitana más importante de España, donde reside aproximadamente el 90% de los habitantes de la Comunidad de Madrid. A medida que aumenta la distancia de la capital, más se reducen las cifras demográficas, principalmente en lo que respecta al norte y al suroeste de la región.

La población madrileña presenta un perfil de edad preferentemente joven-adulto: el 44,4% de los habitantes de la región tiene entre 16 y 44 años (INE 2006). A cierta distancia aparece el grupo de edad de 45 a 64 años, que supone el 24,3%. Muy alejados se sitúan los niños y adolescentes (hasta 15 años), con un 15,2%, y los mayores de 65 años, con un 16,7%.

Comparativamente con los datos nacionales, la región de Madrid muestra un componente joven-adulto más elevado. El 61,9% de los madrileños tiene menos de 45 años, cifra superior a la del total español, con un 59,6%.

También hay diferencias por sexo. En la Comunidad de Madrid habitan más mujeres que en el conjunto de España, en términos relativos. Su perfil femenino se cifra en 2007 en un 51,6%, un punto más que en el total español (un 50,6%). El 48,4% restante corresponde a la población masculina, frente al 49,4% de todo el país.

La tasa de natalidad de la región madrileña (nacidos por cada 1.000 habitantes) es de 11,80 puntos (INE 2005), cifra tímidamente superior a la del conjunto español (10,75 puntos).

En lo que respecta a la mortalidad, las diferencias con los datos nacionales son algo más acusadas. La tasa de mortalidad correspondiente a la comunidad autónoma (6,95) es inferior en dos puntos a la de toda España (8,93).

Según datos del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, referidos al año 2005, la esperanza de vida en la Comunidad de Madrid se sitúa en 81,87 años. Para las mujeres es de 84,98 años y para los hombres de 78,43. Este indicador no ha dejado de crecer año tras año, desde su control estadístico, iniciado en 1986 por el citado organismo.

En el periodo 1981-2005, el crecimiento demográfico de la región fue del 26,17%, frente al 16,87% de la media nacional. No todas las comarcas madrileñas participaron en los mismos términos de este aumento de población. Algunas, incluso, se vieron afectadas por un proceso de despoblamiento, caso de la llamada Sierra Norte (en el vértice septentrional de la provincia), conocida popularmente como la Sierra pobre, con pueblos de pocas decenas de habitantes. En los últimos años, el turismo rural parece haber favorecido cierto repunte demográfico de esta comarca.

Madrid se ha convertido desde los años cincuenta y sesenta en un polo industrial de primera magnitud, que ha atraído a un número muy importante de inmigrantes, procedentes de las regiones menos desarrolladas del país, como también (desde principios de los años noventa) de otros países. Según el censo del INE del año 2005, la comunidad autónoma cuenta con un 13,09% de extranjeros, cinco puntos por encima de la media española (8,47%).

Un 53,00% de los no nacionales son iberoamericanos, un 18,36% de la Europa no comunitaria, un 9,27% de África del Norte, un 9,21% de la Unión Europea, un 3,59% del África subsahariana, un 3,36% de Asia del Este y un 1,03% de Filipinas. Por nacionalidades, las más importantes son la ecuatoriana (un 22,23% sobre el total de extranjeros), la rumana (12,35%), la colombiana (9,30%), la marroquí (8,91%) y la peruana (5,03%).

La capital concentra el 58,5% de la población inmigrante que reside en la región. Le siguen Alcalá de Henares (con un 3,7%), Móstoles (un 2,5%), Fuenlabrada (un 2,3%), Leganés (un 2,2%), Getafe (un 2,1%), Torrejón de Ardoz (un 2,1%), Alcobendas (un 1,7%) y Coslada (un 1,3%). En términos relativos, pueblos como Fresnedillas de la Oliva, Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, Lozoya, Olmeda de las Fuentes, Pelayos de la Presa o Zarzalejo presentan proporciones de inmigrantes entre el 20% y el 33%.

Además de su realidad metropolitana, la Comunidad de Madrid ofrece el fuerte contraste de zonas despobladas, con un marcado carácter rural. Prueba de ello son las cifras demográficas de Madarcos (45 habitantes), La Acebeda (58), Robregordo (71), La Hiruela (74) y Horcajuelo de la Sierra (103), los cinco municipios menos poblados de la región.

La Comunidad de Madrid se rige por el mismo calendario electoral que las restantes comunidades autónomas, excepción hecha de Andalucía, Cataluña, País Vasco y Galicia, que, dado su carácter histórico, tienen facultad para convocar elecciones al margen del citado calendario. Tras las elecciones de mayo de 2003, no hubo posibilidad de formar gobierno, ante el voto abstencionista de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, diputados socialistas que pasaron al grupo mixto. Por esta razón, se convocaron nuevas elecciones en octubre de 2003, fuera del calendario establecido.

La Comunidad de Madrid es la autonomía que goza de mayor renta por habitante de toda España: 28.850 euros en 2006, un 30,2% por encima de la media nacional. Le siguen, por este orden, las comunidades del País Vasco (28.346), Navarra (27.861) y Cataluña (26.124). En 2005 fue el principal destino de la inversión extranjera con el 34,3% del volumen del país.

A pesar de estos datos, la región sólo ocupa el puesto 34º en el ranking de las regiones europeas más prósperas (año 2002) y la posición 50º en la lista de ciudades-región más competitivas del planeta (año 2007), elaborada a partir del indicador del Producto Interior Bruto (PIB) por habitante. En esta clasificación, encabezada por San Francisco (Estados Unidos), figuran por delante de Madrid diecisiete metrópolis europeas, entre ellas Dublín (Irlanda), Milán (Italia), Lyon (Francia) y Roma (Italia), además de Londres (Reino Unido) y París (Francia). La región madrileña se coloca por delante de Barcelona, en el lugar 58º, y de Valencia, en el 64º, las otras dos grandes áreas metropolitanas españolas.

En el Informe Plataforma de seguimiento de la Estrategia de Lisboa, promovido por la Unión Europea en 2007, se señala que los puntos fuertes de la economía madrileña son su escaso desempleo, su gasto en investigación, su desarrollo relativamente elevado y sus servicios de alto valor añadido. Entre sus puntos débiles aparecen la falta de conexiones de banda ancha (nuevas tecnologías de la información y la comunicación) y su tasa de actividad relativamente baja entre las mujeres. En este estudio, se destaca a la Comunidad de Madrid como una región-municipio preferentemente asentada en el sector de los servicios.

Al igual que ocurre con los datos demográficos, la renta disponible bruta municipal per cápita presenta enormes oscilaciones entre las distintas localidades de la provincia. Pero, a diferencia de las cifras poblacionales (que iban a a la baja cuanto más aumentaba la distancia con el área metropolitana), se configura ahora un mapa completamente distinto: las áreas de mayor renta per cápita se sitúan preferentemente en el municipio de Madrid y en su corona metropolitana norte, noroeste y nordeste, con extensiones hacia la Sierra de Guadarrama, hasta el límite con la provincia de Segovia.

Estas zonas presentan un fuerte componente residencial y, en determinados puntos, integran urbanizaciones consideradas de lujo. Pozuelo de Alarcón, Las Rozas de Madrid, Majadahonda, Boadilla del Monte y Torrelodones, que se ubican en el arco oeste del área metropolitana, repiten año tras año como los municipios de mayor renta per cápita de la Comunidad de Madrid. En 2004, en concreto, alcanzaron cifras que iban desde los 22.846 euros de Pozuelo hasta los 19.753 de Torrelodones.

En el otro extremo, con menos de 8.500 euros, figuran los tres vértices del triángulo que dibuja la provincia, tal y como puede observarse en el mapa adjunto. En 2004, los municipios de menor renta per cápita fueron Madarcos (7.375), Valdaracete (7.746), Somosierra (7.819), Prádena del Rincón (7.941) y Brea de Tajo (7.985 euros). Madarcos es también el pueblo menos poblado de la región (45 habitantes) y uno de los términos municipales de menor superficie (8,5 km²).

Actualmente Madrid es la locomotora económica de España y prueba de ello es que su economía se encuentra en fase expansiva desde 1993, con porcentajes de crecimiento entre el 3% y el 4% año tras año. En 2005, lideró el crecimiento económico del país con un 4%, seis décimas más que la media nacional y, en 2006, prácticamente se repitieron las mismas cifras (un 3,9%, un punto por encima del promedio europeo) —datos del INE—.

El incremento tanto del consumo privado como de la inversión en vivienda y en bienes de equipo se encuentra en la base de esta secuencia de crecimiento. Especialmente relevantes son los datos relativos a la vivienda: en 2006 se construyeron alrededor de 127.000 viviendas, de las cuales 58.000 se concluyeron en el citado año. Expertos y políticos destacan, además, el fenómeno de la inmigración como uno de los principales motores de esta tendencia alcista de la economía madrileña.

La Comunidad de Madrid es la segunda comunidad autónoma en el ranking nacional de contribución al Producto Interior Bruto (PIB) estatal (por detrás de Cataluña), con un 17,7%. Entre 1986 y 1989, recién constituida la autonomía, el PIB regional se situó en una media del 4,6% frente al 4,7% nacional, con el sector de la construcción como uno de los más pujantes.

A lo largo del siglo XXI, el PIB regional evoluciona igualmente en magnitudes muy similares a las del conjunto estatal. En 2005 se localizan las máximas desviaciones: en este año Madrid se despega en casi un punto del porcentaje nacional (un 4,3% sobre un 3,5%, respectivamente). Pero en 2006 ambos datos se equiparan en un 3,9%, como puede apreciarse en el gráfico adjunto. La construcción se destaca, también en estos años, como uno de los sectores de mayor empuje, tanto en la comunidad autónoma como en el país.

El PIB madrileño se distribuye sectorialmente de la siguiente forma: un 75,8% corresponde a los servicios, un 13% a la industria, un 11% a la construcción y un 0,2% a la agricultura (fuente: Contabilidad Regional de España, 2006).

La población activa de la Comunidad de Madrid es de 3.240.900 personas, de las cuales 3.028.400 están ocupadas y 212.500 paradas (datos correspondientes al primer trimestre de 2007, según la Encuesta de Población Activa —EPA—).

En términos relativos, la tasa de paro se sitúa en el 6,56% de la población activa, 1,91 puntos por debajo de la media nacional. La tasa de actividad se cifra en un 64%.

El sector agrícola-ganadero posee un peso relativo despreciable dentro de la economía de la región (apenas un 0,2% del PIB). Sin embargo, presenta magnitudes absolutas muy similares a las de las provincias limítrofes, aspecto que resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que la Comunidad de Madrid ocupa una superficie menor y que integra una importante área metropolitana, que resta recursos a este sector.

La agricultura madrileña posee, además, un grado de variedad mucho mayor que el de las provincias colindantes. Ello es consecuencia de las tres unidades de relieve que definen el medio físico de la región y que permiten la existencia de bosques, pastos, cultivos herbáceos de secano, viñedo, olivar y cultivos hortofrutícolas de regadío, dentro de una superficie relativamente reducida, con dos áreas de especial actividad: las comarcas serranas y los valles interfluviales.

A pesar de su potencial, el sector agrícola-ganadero madrileño se encuentra en regresión, ante la expansión del área metropolitana y el empuje de otras actividades, como la construcción. En 1985, existían 251.498 hectáreas de tierras de cultivo, en 2001 la superficie productiva labrada desciende a 199.687 hectáreas.

En lo que respecta a la minería, ésta resulta irrelevante en relación al total de su economía. Existen más de un centenar de minas, entre las que figuran las de sepiolita de Vicálvaro (Madrid) y Parla, y las de sulfato sódico de Colmenar de Oreja. La comunidad posee yacimientos de sepiolita que atesoran el 80% de las reservas mundiales, y la producción minera de la región representa el 4% de la nacional. El área minera más activa es la de Colmenar de Oreja, con seis minas activas.

Por último, la Comunidad de Madrid presenta un fuerte déficit energético. Las centrales hidroeléctricas que se encuentran al pie de los embalses son insuficientes, razón por la cual la región importa electricidad de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura, entre otras comunidades. La región consume el 11,4% del total de la energía nacional y sólo produce el 0,49% (datos correspondientes a 2006). En términos absolutos, la demanda madrileña de energía en el citado año se cifra en 30.598 GW, mientras que la producción regional apenas llega a 1.330 GW.

La Comunidad de Madrid es la segunda región industrial del país. Este sector, que ocupa el 27% de la población activa madrileña, muestra síntomas de recuperación tras varios años en retroceso, como prueba el crecimiento experimentado en 2006 —un 3,3% (INE)—. La industria supone el 13% de la economía madrileña.

La construcción representa el 11% de la economía madrileña. Se trata del sector más dinámico y pujante en los últimos años. Es, de hecho, el que más crece en 2006, con un 5,3%, impulsado tanto por la edificación residencial como por las infraestructuras civiles. Debe tenerse en cuenta que, en ese año, se acometieron en la región proyectos de gran envergadura, como el soterramiento de la autovía Calle 30 —antes M-30—, la fase final de las obras de la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas o la ampliación del red de Metro.

El sector terciario es, sin duda, el más relevante de la economía madrileña, en la que representa casi un 76% (porcentaje sobre el PIB, año 2006). Su crecimiento en 2006 es del 3,5%, según el INE. Su importancia viene dada por la radicación en la región de la mayor parte de las grandes empresas del país, tanto nacionales como extranjeras, que, además de su peso específico, generan alrededor de sí un tejido de servicios.

La provincia concentra el mayor volumen de compañías de nuevas tecnologías, como Indra, Everis, Ericsson, Lucent Technologies, Telefónica, Microsoft o IBM. Ésta última decidió en 2005 establecer en la capital su nueva sede para Europa, África y Oriente Medio.

El turismo se ha perfilado como una de las actividades económicas más pujantes de la región. En enero de 2007, la ciudad de Madrid tuvo 511.892 viajeros alojados en sus establecimientos hoteleros, lo que le confirma como el punto turístico con mayor número de viajeros y pernoctaciones de España.

Más concretamente, hay que destacar la importancia alcanzada por el turismo de negocios. En este subsector, la Feria de Madrid, IFEMA, juega un papel transcendental. Esta institución es artífice de las ferias y exposiciones de mayor peso del país, algunas de las cuales se encuentran entre las primeras del continente europeo, caso de SIMO o Fitur. Las instalaciones de IFEMA, en el Campo de las Naciones, cerca del Parque Juan Carlos I, son el lugar más visitado de toda la comunidad, por encima de monumentos como el Museo del Prado o el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Tuvo 3,8 millones de visitantes en 2006.

En otro orden, la inauguración de las nuevas terminales T4 y T4S del Aeropuerto Internacional de Barajas, de diseño vanguardista y con una elevada capacidad de operaciones, consolida sus instalaciones como uno de los más importantes del mundo y como la puerta a Europa desde Iberoamérica. En la actualidad, es el quinto aeropuerto de Europa en volumen de viajeros.

La Comunidad de Madrid es el centro de la red de comunicaciones españolas, dada la estructura radial de las carreteras del Estado, que tiene su origen en el siglo XVIII. Aunque, en los últimos tiempos, la articulación radial de las carreteras españolas se ha ido desdibujando mediante la apertura de ejes transversales, Madrid sigue siendo paso obligado en las comunicaciones interprovinciales por carretera.

Extremo que se subraya aún más en el transporte por tren, que todavía mantiene la configuración radial diseñada en el siglo XIX, y en los desplazamientos por avión, con el Aeropuerto de Madrid-Barajas como punto de referencia de todos los aeropuertos españoles para las conexiones internacionales.

A esto se añaden los desplazamientos internos de los propios madrileños, que también tienen su epicentro en la ciudad de Madrid, como punto de destino y salida preferente. Éstos resultan especialmente intensos en el área metropolitana, en la que residen aproximadamente 5,3 millones de habitantes, en una superficie de apenas 1.900 km².

Todo ello da lugar a una estructura de comunicaciones de gran complejidad, en cuya articulación resultan igualmente decisivas las actuaciones del Ministerio de Fomento (que gestiona las carreteras radiales y de circunvalación —excepto la Calle 30, antes M-30, y la M-45—, el transporte por tren y el Aeropuerto de Madrid-Barajas), de la Comunidad de Madrid (responsable de las carreteras regionales, del Metro y de los autobuses interurbanos) y de los distintos municipios metropolitanos, con especial mención al Ayuntamiento de Madrid (del que dependen la Calle 30 y el servicio de autobuses urbanos de la capital).

A partir de la creación del Consorcio Regional de Transportes de Madrid en 1985, las citadas administraciones se coordinan en el establecimiento de servicios y tarifas en los medios de transporte público de toda la región. Entre sus iniciativas más destacadas, figura la creación del Abono Transportes y de los billetes combinados.

La Comunidad de Madrid cuenta con una amplia red de autovías y autopistas. Todas son de uso gratuito, excepción hecha de las radiales R-2, R-3, R-4 y R-5, la AP-6 y las vías que acceden a la Terminal 4 (T4) del Aeropuerto de Madrid-Barajas, que son de peaje.

De Madrid parten las autovías A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6, cuyos puntos kilómetricos empiezan a contabilizarse desde el llamado Kilómetro Cero, situado en la Puerta del Sol, en Madrid. En torno a estas carreteras se han formado grandes núcleos urbanos, así como áreas industriales y empresariales.

Debido a los significativos problemas de tráfico de las vías anteriormente descritas, el Ministerio de Fomento inauguró en 2004 cuatro autopistas de peaje (R-2, R-3, R-4 y R-5), que parten de la autovía de circunvalación M-40. Sus longitudes van desde los 28,3 km de la R-5 a los 61 de la R-2 y su función es servir de alternativa a las autovías radiales de las que toman el cardinal indicativo.

Existen además autovías gratuitas de circunvalación, que comunican las diferentes autovías y autopistas radiales, entre otras carreteras. La Calle 30 —antes M-30— depende del Ayuntamiento de Madrid, mientras que la M-40 y la M-50 son de titularidad estatal. Por su parte, la M-45 es autonómica. Junto a ellas, la M-21 y la M-31 enlazan, a modo de ejes troncales, las distintas vías de circunvalación.

En este apartado destacan la A-42 (Madrid-Toledo), la M-607 (Madrid-Colmenar Viejo), la M-500 (carretera de Castilla) y la M-501 (conocida popularmente como la carretera de los pantanos), así como las autopistas de peaje y autovías gratuitas que acceden al Aeropuerto de Madrid-Barajas (la M-11, la M-12 y la M-13).

Los puertos más importantes de la Comunidad de Madrid, por cuanto forman parte de la red principal de carreteras, son el de Navacerrada, a 1.858 m de altitud, el de Guadarrama o los Leones, a 1.511 m., y el de Somosierra, a 1.434 m. En la red secundaria se encuentran el de Canencia, el de la Morcuera, el de la Cruz Verde, el de Cotos, el de Fuenfría, el de la Puebla, el de Galapagar y el de San Juan. Todos ellos están situados en la Sierra de Guadarrama (incluida su zona más oriental, Somosierra), excepto el de San Juan, en las primeras estribaciones de la Sierra de Gredos.

La Comunidad de Madrid es uno de los sectores de la red ferroviaria española por la que más trenes circulan. La región disfruta de ferrocarril desde 1851, cuando la reina Isabel II inauguró la línea Madrid-Aranjuez. Se trata del segundo tramo ferroviario más antiguo de la España peninsular, después del de Barcelona-Mataró.

En la ciudad de Madrid confluye la red radial de vías férreas de España, que data del siglo XIX. Las estaciones de Chamartín y Puerta de Atocha distribuyen el tráfico ferroviario de los tres tramos básicos: Madrid-Venta de Baños (Palencia), Madrid-Alcázar de San Juan (Ciudad Real) (que se extiende a Sevilla y a Cádiz) y Madrid-Zaragoza-Barcelona.

A estos tres tramos se les suma una red complementaria, cuyas cabeceras principales son Aranjuez, con una bifurcación hacia Valencia; Collado Villalba, hacia Segovia y Burgos; y la propia capital, con un tramo hacia Soria y Logroño, otro hacia Toledo y Puertollano (Ciudad Real) y otro hacia Talavera de la Reina (Toledo) y Cáceres.

Desde la ciudad de Madrid parten todos los ejes de red de alta velocidad (AVE) que se encuentran actualmente en funcionamiento en España: el de Madrid-Córdoba-Sevilla, el de Madrid-Córdoba-Málaga, el de Madrid-Zaragoza-Lérida-Tarragona-Barcelona, el de Madrid-Toledo y el de Madrid-Segovia-Valladolid.

La red de Cercanías de la Comunidad de Madrid es la de mayor tráfico de viajeros de toda España. Está integrada por diez líneas, que comunican radialmente la capital y las zonas más pobladas de la región. Todas las líneas tienen correspondencia en la estación de Atocha Cercanías, excepto la C-9, que discurre por las laderas de la Sierra de Guadarrama, atravesando los puertos de montaña de Navacerrada y Cotos. Esta línea, que salva una pendiente media del 60%, una de las más acusadas de Europa en materia ferroviaria, fue inaugurada en 1923 por el rey Alfonso XIII.

El Metro de Madrid es uno de los más antiguos de Europa. Fue inaugurado en 1919 por el rey Alfonso XIII. Su red, una de las más extensas y modernas del mundo, no sólo da servicio a la ciudad de Madrid, sino también a otros municipios de la región. Cuenta con un total de 317 estaciones y 317 km de vías distribuidas en doce líneas, más un ramal, y tres líneas de metro ligero.

Empezó a funcionar en 1928. Se trata del aeropuerto más importante de España y el quinto de Europa en tránsito de pasajeros (45,6 millones de personas en 2006). Cuenta con el mayor número de vuelos directos a Latinoamérica de todo el continente. Está integrado por cuatro terminales (T1, T2, T3 y T4 –ésta última inaugurada en 2006—), a las que hay que añadir la T4-S, satélite de la T4. Es el mayor aeropuerto del mundo por superficie de terminales, con casi un millón de m².

De menor importancia son el aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, y las bases aéreas de Torrejón de Ardoz y Getafe. El Aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, inaugurado en 1911, es la instalación aeroportuaria más antigua de España. Existe también una serie de pequeños aeródromos privados de menor tamaño.

Madrid es la comunidad líder de España en el sector de los medios de comunicación, no sólo en número de empresas, sino también en volumen de facturación. Concentra los principales grupos de radio y televisión, tanto operadores como productoras, y de prensa. La mayor parte de las agencias de información del país —entre ellas, EFE— también tienen su sede en la comunidad autónoma.

En la región se encuentra el grupo PRISA, propietario de El País, el diario de mayor difusión nacional y ventas, con 2.182.000 lectores diarios en toda España (octubre de 2006 a mayo de 2007), según el Estudio General de Medios (EGM). Asimismo, PRISA es accionista de la Cadena SER, líder de la radiodifusión española, que alcanza una audiencia acumulada de 4.643.000 oyentes diarios —datos correspondientes a la segunda oleada de 2007 del EGM—.

Gestevisión Telecinco, el primer operador de televisión del país en inversión publicitaria y número de espectadores, también radica en la Comunidad de Madrid. Esta sociedad explota la señal de Telecinco, el canal más visto en España entre 2004 (un 22,1% de share) y 2008 (un 18,1%), según datos de TNS Audiencia de Medios (antes Sofres).

Globomedia, que tiene su sede en el distrito de Fuencarral (Madrid), es la productora audiovisual líder en horas de emisión en televisión. Asimismo, es la que produce un mayor número de series de ficción y una de las propietarias de la cadena de televisión LaSexta.

La Comunidad de Madrid alumbró, en el siglo XVII, la Gaceta de Madrid, considerado el primer periódico de la historia de la prensa española. En la actualidad, sirve de soporte al Boletín Oficial del Estado.

A diferencia de otras comunidades autónomas, Madrid carece de prensa regional. Los intentos de lanzar un periódico de actualidad regional han sido tan escasos como fallidos (es el caso del desaparecido Cisneros). La información sobre la región madrileña se sustenta en forma de secciones o separatas incluidas en los diarios de difusión nacional, en algunos periódicos digitales y, sobre todo, en los diarios gratuitos. Madrid es una de las provincias pioneras en este tipo de prensa, que se reparte preferentemente en comercios y a las puertas de las estaciones de metro y tren. Metro, 20 minutos, Qué! y ADN son los periódicos gratuitos más relevantes.

Destacan el Diario de Alcálá, que también cuenta con una edición digital, y otros comarcales como Crónica Norte.

En la Comunidad de Madrid se editan los diarios de difusión nacional más importantes de España, tanto los de información general (El País, El Mundo, ABC, La Razón y Público) como los especializados. En este último apartado destacan los deportivos As y Marca, así como los económicos Expansión, Cinco Días y La Gaceta de los Negocios, entre otros. El más antiguo de todos ellos es ABC, fundado el 1 de enero de 1903 por Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio, y el más joven es La Razón, que se crea en 1998 a instancias de Luis María Anson. Todos estos diarios cuentan con ediciones digitales. La de El Mundo es la más consultada en Internet.

Radio Ibérica de Madrid fue la primera emisora de radio española en emitir (año 1923), aunque carecía de licencia. Le siguió Radio España de Madrid, desaparecida en 2001, que arrancó el 10 de noviembre de 1924, si bien le fue adjudicada la licencia después que a Radio Barcelona (cuyas emisiones comenzaron el 14 de noviembre del mismo año). Por esta razón, esta última emisora, hoy perteneciente a la SER, es considerada oficialmente como la radio más antigua del país.

Radio Madrid, de la SER, es la emisora más escuchada de España.

A diferencia de la prensa, la región madrileña sí que cuenta con cadenas radiofónicas de cobertura estrictamente regional. En lo que respecta a la radio generalista, hay dos emisoras regionales: la privada Radio Intercontinental y la pública Onda Madrid, dependiente del ente público Radio Televisión Madrid —que explota, en el terreno de la televisión, los canales Telemadrid y La Otra—. Asimismo, existen varias radios temáticas, con un ámbito de emisión limitado a la Comunidad de Madrid. En los últimos tiempos, han proliferado numerosas radios locales y comarcales, generalmente impulsadas por organismos municipales o supra-municipales, especializadas en temas localistas.

En Madrid tienen su sede las principales cadenas de radio generalistas del país, que emiten para toda España, y estrictamente para el territorio madrileño, en determinadas franjas horarias. Aquí se engloban las cadenas privadas SER, COPE, Onda Cero y Punto Radio, así como la pública Radio Nacional de España, que pertenece al ente RTVE.

La SER tiene emisoras en Madrid (Radio Madrid), Alcalá de Henares (SER Henares), Alcobendas (SER Madrid Norte), Aranjuez (Radio Aranjuez), Móstoles (SER Suroeste) y Parla (SER Madrid Sur). Por su parte, la COPE explota diferentes licencias en Madrid (Radio Popular de Madrid), en Collado Villalba (COPE de la Sierra), en Getafe y en Fuenlabrada (COPE Sur). La programación de Punto Radio se difunde a través de las emisoras que esta cadena tiene en Madrid, Alcalá de Henares y El Escorial.

Madrid también acoge la mayor parte de las cadenas temáticas de difusión nacional del país, que emiten preferentemente a través de la FM. Se trata de radios-fórmula mayoritariamente musicales (40 Principales, Kiss FM, M80, etc.) y, en menor medida, económicas (Radio Intereconomía), deportivas (Radio Marca), informativas (Radio 5 Todo Noticias —del grupo RNE—) y religiosas (Radio María).

Al igual que en prensa y radio, la Comunidad de Madrid acogió las primeras emisiones televisivas de España, primero en pruebas (año 1952) y, a partir de 1956, de forma regular, con el arranque de TVE.

La televisión se recibe en la Comunidad de Madrid preferentemente por vía analógica, que representa el 63,3% del consumo televisivo en 2008. La Televisión Digital Terrestre (TDT) supone un 22,9%, el cable un 8,4% y el satélite digital un 4,7%, según datos de GECA.

La Ciudad de la Imagen concentra numerosas empresas relacionadas con el sector audiovisual. Este polígono, situado en el término municipal de Pozuelo de Alarcón, fue promovido por la propia Comunidad de Madrid con el fin de dotar a la región de un parque tecnológico en el terreno de la televisión y el cine. En él tienen su sede dos operadores de televisión generalista —Telemadrid y LaSexta—, varios canales temáticos, diferentes productoras audiovisuales (entre ellas, Videomedia y la delegación madrileña de la empresa catalana Mediapro), parte del archivo de la Filmoteca Nacional, la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM) y la Entidad de Derechos de los Productores Auidovisuales (EGEDA), entre otras muchas empresas y entidades audiovisuales. Alrededor de la Ciudad de la Imagen, se ha desarrollado un área comercial y de ocio, en el que destacan los megacines Kinépolis, que albergan la sala de cine más grande del mundo, según figura en el Libro Guinness de los Récords.

La región cuenta con tres canales autonómicos públicos, que dependen del ente Radio Televisión Madrid, integrado en la Federación de Organismos o Entidades de Radio y Televisión Autonómicos (FORTA). Telemadrid inició sus emisiones en 1989 y, en 2005, arráncó La Otra, con licencia para emitir en TDT, aunque también explota una señal analógica. La oferta de televisión pública autónómica se completa con el canal Telemadrid SAT, que se difunde vía satélite. Junto con la catalana TV3, Telemadrid llegó a ser la televisión autonómica de mayor audiencia del país, con shares superiores al 20% a finales de los años noventa. Tras una severa pérdida de audiencia, su cuota de pantalla en 2008 se sitúa en un 10,5%, a más de nueve puntos de Telecinco (un 19,7% en el mismo año), líder en la Comunidad de Madrid. En el último mes de 2008, Telemadrid alcanza un 10,7% de share, mientras que laOtra se instala en un 0,3% —datos de TNS Audiencia de Medios (antes Sofres)—.

Además de los tres canales de Radio Televisión Madrid, existe un canal privado de cobertura autonómica. Onda 6, perteneciente al grupo Vocento (antes Grupo Correo), explota una licencia en TDT, pero también se recibe vía analógica. Su audiencia se cifra en un 0,7% de share en el año 2008 (fuente: TNS Audiencia de Medios). No será el único canal privado autonómico, puesto que la Comunidad de Madrid se encuentra en pleno proceso de adjudicación de nuevas licencias de TDT.

El nuevo marco legal introducido por la TDT ha multiplicado la oferta de televisión local en la región madrileña. A lo largo de 2007 y 2008 se han puesto en marcha canales que, como 8madrid, Libertad Digital TV y es.madrid.tv, explotan una licencia digital de TDT, concedida por el gobierno autonómico.

Junto a estos nuevos canales, aún continúan emitiendo vía analógica cadenas que, como Canal 7, carecen de licencia. Localia Madrid también se encontraba en esta situación de alegalidad, hasta diciembre de 2008, cuando anunció el cierre de sus actividades.

Como sucede con la prensa y la radio, los operadores nacionales de televisión tienen su sede en la Comunidad de Madrid. Las instalaciones de TVE están en Torrespaña, en la ciudad de Madrid, y en Prado del Rey, en Pozuelo de Alarcón. En esta última localidad también se encuentran las dependencias de LaSexta, en concreto en la Ciudad de la Imagen. Las de Antena 3 están en San Sebastián de los Reyes y las de Telecinco en Madrid, en el distrito de Fuencarral. Cuatro y Digital+ emiten desde Tres Cantos. En la Comunidad de Madrid también radican Net TV y Veo TV, dos operadores de cobertura nacional que difunden sus canales a través de la TDT. Con la excepción de TVE -entre cuyos canales se encuentran La Primera, La 2, 24 Horas y Teledeporte—, todas estas cadenas son de titularidad privada.

En la Comunidad de Madrid se encuentran ubicadas algunas de las empresas más relevantes del país dentro del sector de la publicidad y del marketing. Es el caso de Carat España, cuyo presidente es Miguel Ángel Rodríguez, antiguo portavoz del gobierno durante la presidencia de José María Aznar.

El gasto que la Comunidad de Madrid realiza en campañas publicitarias ronda los 160 millones de euros, según datos correspondientes al año 2007.

El sector del turismo se ha convertido en una de las actividades más pujantes de la economía madrileña. La comunidad recibió la visita de 8.651.891 turistas en 2006, un 9,41% más que el año anterior. Con esta cifra, la más alta en la historia del turismo madrileño, la región superó en número de visitantes a países como Brasil, Croacia, Suiza o Egipto.

La Comunidad de Madrid añade a su relevante patrimonio histórico-artístico una variada oferta cultural, museística y de ocio. Esta base turística se completa con diferentes infraestructuras dirigidas a captar el llamado turismo de negocios, uno de los subsectores que han experimentado un mayor crecimiento en número de visitantes.

La región cuenta con tres Patrimonios de la Humanidad: el Monasterio y Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, el Paisaje Cultural de Aranjuez y la Universidad y recinto histórico de Alcalá de Henares. Junto con Barcelona, Madrid es la provincia española que posee un mayor número de Patrimonios de la Humanidad.

El valor turístico de la Comunidad de Madrid se incrementa por su cercanía con los Patrimonios de la Humanidad de Cuenca, Toledo, Ávila y Segovia, que se encuentran en un radio de aproximadamente 150 kilómetros; de Salamanca, a unos 200 kilómetros; y de Cáceres, a unos 300 kilómetros de la Puerta del Sol.

Contando los Patrimonios de la Humanidad de la Comunidad de Madrid y los de su entorno más próximo, se contabilizan nueve conjuntos históricos, artísticos y paisajísticos declarados así por la Unesco, en lo que constituye una de las mayores concentraciones de Patrimonios de la Humanidad del mundo.

Madrid es una región de contrastes medioambientales, consecuencia de su relieve configurado alrededor de tres grandes unidades (la sierra, el piedemonte y la llanura del río Tajo). A pesar de integrar el área metropolitana más importante del país, la región posee un rico patrimonio natural, en el que brillan con luz propia la Sierra de Guadarrama y su extensión oriental Somosierra, así como las comarcas situadas en el piedemonte, conocido, en términos geomorfológicos, como la Rampa de la sierra.

Estas zonas, que ocupan aproximadamente el 40% del territorio madrileño, albergan dos Parques Regionales y un Parque Natural, que se integrarán, parcial o totalmente, dentro del Parque Nacional de Guadarrama, en proyecto. Existe un tercer Parque Regional, que abarca varias comarcas del Sureste de la provincia, además de múltiples enclaves de interés ecológico o paisajístico, con diferentes niveles de protección, entre los que figura un Sitio Natural de Interés Nacional, el Hayedo de Montejo. A continuación se describen.

El Parque Nacional de Guadarrama, que se encuentra en trámite, se extenderá a lo largo de la sierra del mismo nombre, dentro de dos comunidades autónomas, Madrid y Castilla y León. En lo que respecta a la provincia madrileña, quedarán integradas 75.500 hectáreas de la región, que recibirán diferentes niveles de protección, según se recoge en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Comunidad de Madrid, presentado por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, en febrero de 2006. De esas 75.500 hectáreas, 34.500 serán de Parque Nacional y 41.000 de Parque Regional y zona de preparque. A estas superficies se le sumarán otras 25.000 hectáreas, que servirán de transición entre las áreas protegidas y las áreas urbanas. El Parque Nacional de Guadarrama ocupará un 10% de la superficie total de la comunidad autónoma, a lo largo de 37 municipios.

El Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, en el término municipal de Rascafría, surge en el año 1990, pero el enclave ya se encontraba protegido desde 1930, con la figura de Sitio Natural de Interés Nacional. Ocupa 768 hectáreas alrededor de los circos y lagunas glaciares de Peñalara, la cumbre más alta de la provincia, con 2.428 m. El paraje presenta importantes desniveles que configuran diferentes tipos de vegetación: hasta los 1.600 m, los fresnos, acebos, pinos, brezos y jarales dan forma al paisaje; entre los 1.500 y los 2.000 m, los enebros, el pino albar, piornos y líquenes pueblan el terreno; y en las alturas superiores a los 2.000 metros, el suelo pedregoso deja margen a los cespedales, pastizales y algunos enebros.

El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares es el espacio protegido más amplio de la Comunidad de Madrid con una superficie de 52.796 hectáreas, que se distribuyen desde la Cuerda Larga hasta el Monte de El Pardo. Discurre a lo largo de dieciocho municipios —incluido Madrid (a través del Monte de El Pardo)—, entre los cuales Manzanares el Real y Hoyo de Manzanares pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. El Parque se constituyó en 1985 y en 1991 fue declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. En él confluyen algunos de los ecosistemas mejor conservados de la región y, sin duda, los más variados, entre los cuales se encuentran altas cumbres, zonas de piedemonte, sotos fluviales, zonas húmedas y tupidos bosques. En lo que respecta a la fauna, el Parque alberga algunas especies en peligro de extinción como el buitre leonado y el águila imperial ibérica, además de otras aves de presa, jabalíes y una abundante población de cabras montesas, reintroducida en los últimos años.

Los lugares más destacados de este Parque son La Pedriza del Manzanares y el Monte de El Pardo, considerado éste último como uno de los bosques mediterráneos más importantes de Europa, además de la Sierra del Hoyo. El Monte de El Pardo, en concreto, está integrado por bosques adehesados de encina, alcornoque y enebro; posee una importante fauna de águilas imperiales, ciervos, gamos, jabalíes y conejos. Es propiedad de Patrimonio Nacional y no está permitida la visita, más allá de determinadas áreas alrededor del pueblo de El Pardo, en el término municipal de Madrid.

El Parque Regional del Sureste o Parque Regional de los Cursos Bajos de los Ríos Manzanares y Jarama tiene una superficie de 31.552 hectáreas. Se extiende a lo largo de dieciséis municipios, incluido el de Madrid, y sus principales localidades de referencia son Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, la pedanía getafense de Perales del Río y San Martín de la Vega. Fue creado en 1994 en un intento de recuperar los ecosistemas del Sureste de la región, amenazados por la presión demográfica, entre los que destacan las llanuras de ribera, los sotos, los cursos fluviales y, especialmente, las numerosas lagunas de la zona, producto de la filtración de los ríos a antiguas graveras.

En lo que respecta a su fauna, la lista es muy larga. Abundan las ánades, los patos, las cigüeñas, las cigüeñuelas y las garcillas, así como el halcón peregrino, el milano negro y el cernícalo primilla.

El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de este espacio natural protegido aún no ha sido aprobado. De este reglamento normativo depende la solución de buena parte de los problemas ambientales del Parque: la explotación y restauración de las graveras, la caza en las zonas de mayor valor natural, el uso masivo de productos fitosanitarios en la agricultura, la realización de planes de conservación, etc. En noviembre de 2008, cerca de un millar de personas formaron una cadena sobre los cantiles de Rivas Vaciamadrid, exigiendo medidas urgentes de conservación.

El Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno se articula alrededor del río del mismo nombre, a lo largo de una estrecha franja de 22.116 hectáreas. Atraviesa diecinueve municipios, entre los que Majadahonda, Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. Fue creado en 1999.

Este Parque cumple una función de corredor ecológico, con dos ecosistemas principales, el de los sotos y zonas húmedas y el de monte mediterráneo aclarado de encina, retama y jara. La presión urbanística, la contaminación del río y la caza constituyen sus principales amenazas.

Junto con estos espacios naturales, existen otros enclaves en la región con un importante valor paisajístico y medioambiental, como los bosques de La Acebeda, el Pinar de Peña Pintada, situado en el entorno de la vía de ascenso al Puerto de Navacerrada, y los cerros de El Viso y del Ecce-Homo, que se encuentran en la campiña del río Henares. Los embalses de Picadas, Pinilla, El Atazar, Riosequillo, San Juan y Valmayor, entre otros, reciben un elevado número de visitantes. La Cueva del Reguerillo, a la que se accede desde la Garganta de Patones, es un punto de referencia para los aficionados a la espeleología. Valles como el del Alto Jarama, el del Alberche o el del Lozoya, sierras como la de La Cabrera o la del Rincón y comarcas como la Vega de Aranjuez completan las lista de enclaves de interés medioambiental.

Además, cabe citar las estepas de la Sagra madrileña, al sur de la comunidad autónoma, donde se concentra una valiosa población de aves esteparias. Aquí se integran municipios como Griñón, Humanes de Madrid o Torrejón de Velasco y parajes como Los Estrágales (Pinto), los cerros de El Espartal (Valdemoro), el cerro de La Cantueña, (Parla) o el arroyo Humanejos (Parla), con el último bosque de ribera de la parte meridional de la región bien conservado, en el que habitan aves forestales.

La Comunidad de Madrid celebra su festividad el día 2 de mayo, en conmemoración de los actos heroicos que dieron lugar a la Guerra de la Independencia, en 1808. Posee un carácter marcadamante institucional.

Entre los festejos más destacados de la región, destacan los de carácter taurino. La Feria de San Isidro, que se celebra en mayo en la Plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), es una de las citas de mayor interés del mundo taurino.

Por su parte, los encierros de San Sebastián de los Reyes están considerados como los segundos más importantes de España, después de los de San Fermín (Pamplona). Su origen se remonta al siglo XVI.

La lista de celebridades madrileñas es muy amplia. Entre los madrileños ilustres se encuentran varios reyes, dos Premios Nobel de Literatura (José de Echegaray y Jacinto Benavente) y, sobre todo, cuatro figuras de dimensión universal en la Historia de la Literatura: en el siglo XVI nacen Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Calderón de la Barca.

Cervantes, autor de la considerada obra cumbre de la literatura en castellano (Don Quijote de la Mancha), es natural de Alcalá de Henares, como también lo es Manuel Azaña, probablemente la figura más importante de la historia de la política democrática española. En el siglo XX, aparte de Azaña, destacan extraordinariamente el filósofo José Ortega y Gasset, el médico y humanista Gregorio Marañón y el pintor Juan Gris, pionero del cubismo.

Las bases de la cocina regional madrileña se sientan en el siglo XVI, cuando el rey Felipe II proclama a Madrid como capital, a partir de dos niveles bien diferenciados: el de la aristocracia y el de las clases populares. Del primero surge la universal tortilla de patatas, denominada actualmente tortilla española, que se extendió rápidamente a todo el país; y del segundo el pastel de liebre, que, pese a su procedencia humilde, se convirtió en uno de los platos más solicitados por la nobleza en los siglos posteriores a la capitalidad.

A partir del siglo XIX, aparecen en la ciudad de Madrid las primeras fondas, casas de comidas y restaurantes modernos (el célebre Lhardy, que aún sigue funcionando, se fundó en 1839), así como cafés y confiterías, que toman el relevo de los antiguos mesones. La apertura de estos establecimientos suaviza las diferencias entre esos dos niveles y empieza a tomar forma lo que hoy en día se entiende como cocina madrileña. De esta época datan platos como el cocido de tres vuelcos (conocido en la actualidad como cocido madrileño), los soldaditos de Pavía, el besugo a la madrileña, el potaje de vigilia o los bartolillos.

En los siglos XX y XXI, la cocina madrileña se suma a las corrientes renovadoras y experimentales de las gastronomías catalana y vasca. En los actuales restaurantes madrileños, conviven los platos más tradicionales y las creaciones más vanguardistas, en diferentes manifestaciones (cocina de autor, cocina de fusión, cocina creativa, etc.), en lo que constituye una de las ofertas restauradoras más cuantiosa, prestigiosa e importante de España. A ello se añaden los bares, tascas y tabernas, que mantienen en pie la cultura de la tapa, de los populares bocadillos de calamares y de las raciones; y la existencia de numerosos restaurantes internacionales y regionales, especializados en otras cocinas de España.

A estas denominaciones de origen se añaden otros alimentos que han alcanzado fama nacional, caso del queso de Campo Real, los ajos de Chinchón, el requesón de Miraflores de la Sierra, los melones de Villaconejos, los garbanzos de Navalcarnero, la repostería de los conventos de Alcalá de Henares o los fresones, fresas y espárragos de Aranjuez.

Meco cuenta desde antiguo con una bula papal que permite comer carne en días de abstinencia, por considerarse que era el pueblo más alejado del mar (y por tanto del pescado). La villa de Torrelodones fue famosa por sus mesones entre los siglos XVI y XVIII (había en su caserío un mesón por cada tres casas —el de Francisco de Baños era el más renombrado—). El pueblo era una parada casi obligatoria en el antiguo Camino de Valladolid, al estar enclavado a cinco leguas de Madrid, distancia que se recorría normalmente en una jornada. El restaurante Casa Botín, que abrió sus puertas como mesón en 1725 en la ciudad de Madrid, está considerado el más antiguo del mundo, según figura en el Libro Guinness de los Récords. Sin embargo, la Posada de la Villa, en la Cava Baja, tiene su origen mucho antes, en 1642. Lhardy se fundó en 1839 —también en la capital—, como sucursal del restaurante homónimo parisino. En 1873, el industrial vienés Matias Lacasa puso en marcha Viena Capellanes, origen de la actual cadena de pastelerías, extendida por toda la capital. La popular taberna La Casa del Abuelo, situada igualmente en Madrid, data de 1906. En 1920 se inauguró Casa Patata (hoy llamada Antigua Casa Patata), en Torrelaguna, sobre unas cuevas del siglo XVII. El bar Las Bravas, en el famoso Callejón del Gato, de Madrid, tiene la patente de la receta de las patatas bravas, que es originaria de este establecimiento. Por la famosa coctelería Museo Chicote (hoy convertida en un bar de copas), fundada por Pedro Chicote en 1931 en la Gran Vía madrileña, han desfilado estrellas del cine y de la canción como Ava Gardner, Grace Kelly, Bette Davis o Frank Sinatra. En 1939 se puso en marcha Rodilla, cadena pionera en España de la comida rápida, con sus populares sándwiches.

El fútbol acapara el interés deportivo de los madrileños, al igual que ocurre en el resto de España. La región cuenta con tres equipos de gran tradición, el Real Madrid, el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano, a los que se les suma el Getafe Club de Fútbol, que se constituyó en 1976. Todos ellos, menos el Rayo Vallecano, juegan en la Primera División. Madrid es la única provincia española con tres equipos situados en la llamada División de Honor.

Otro deporte muy popular en la comunidad autónoma es el baloncesto. Clubes como el Real Madrid, el Estudiantes o el Fuenlabrada se encuentran en la primera línea del baloncesto español.

El ciclismo reúne también a un gran número de aficionados. En la región se disputan tradicionalmente las etapas finales de la Vuelta ciclista a España, que discurre por los pueblos y puertos de montaña de la comunidad hasta su conclusión en el Paseo de la Castellana, en la capital.

La Sierra de Guadarrama es un punto de referencia para los numerosos clubes ciclistas con los que cuenta la región, a la que se suman los diferentes carriles y circuitos urbanos de uso ciclista y peatonal. En mayo de 2007 se ha puesto en marcha el Anillo verde ciclista, que circunvala el término municipal de Madrid con un trazado de más de 64 km; y en las Elecciones Autonómicas, celebradas en el mismo mes, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha anunciado la creación de 1.400 km de carril-bici.

El boxeo, la hípica, el golf, el tenis, las artes marciales, la natación y el balonmano se encuentran también entre las preferencias deportivas de los madrileños, como avala la existencia de numerosas escuelas, clubes, asociaciones y federaciones, así como la celebración de distintos campeonatos internacionales (caso del Masters de Madrid, torneo de tenis que se disputa en las canchas del Madrid Arena).

Mención aparte merecen los llamados deportes de naturaleza, con un elevado número de aficionados, dadas las idóneas condiciones orográficas de la región. Hay varias escuelas y federaciones de escalada, alpinismo, montañismo y senderismo, entre ellas la Real Sociedad de Alpinismo Peñalara, creada en 1912, una de las más antiguas de España en esta especialidad. La Pedriza del Manzanares, La Maliciosa, las formaciones graníticas de Torrelodones y los rocódromos de la capital se encuentran entre los lugares más frecuentados por los amantes de la escalada.

Por su parte, los embalses, estanques y ríos de la región permiten la práctica de diferentes deportes naúticos. Aquí destacan el Embalse de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, el Lago de la Casa de Campo y la ría del Parque Juan Carlos I, ambos en Madrid, así como el río Tajo, a la altura de Aranjuez.

La Consejería de Deportes, creada en junio de 2007, tras las Elecciones Autonómicas de mayo, planifica y gestiona la política deportiva de la Comunidad de Madrid. De esta entidad administrativa, anteriormente integrada en la Consejería de Cultura y Deportes, dependen algunas de las principales instalaciones deportivas de la región, a las que se añaden los complejos de titularidad municipal y los de carácter privado o asociativo.

La Comunidad de Madrid dispone de una red de hospitales públicos repartidos por la capital y otros municipios de la región, aparte de los centros privados, que también se encuentran distribuidos por diferentes localidades.

Se zonifican en 11 grandes áreas, si bien el gobierno regional contempla su ampliación a 15. Éstas se articulan alrededor de otros tantos hospitales de cabecera, en las que se integran un total de 35 grandes centros hospitalarios.

En los 21 distritos de la ciudad de Madrid hay 520 guarderías (98 públicas y 422 privadas), 235 colegios públicos de educación infantil y primaria, 106 institutos de educación secundaria, 309 colegios privados (con y sin concierto) y 24 centros extranjeros.

En los 43 municipios de la zona este de la Comunidad de Madrid hay 180 guarderías (78 públicas y 102 privadas), 138 colegios públicos de educación infantil y primaria, 51 institutos de educación secundaria y 28 colegios privados (con y sin concierto).

En los 40 municipios de la zona norte de la Comunidad de Madrid hay 180 guarderías (78 públicas y 102 privadas), 78 colegios públicos de educación infantil y primaria, 23 institutos de educación secundaria, 23 colegios privados (con y sin concierto) y 8 centros extranjeros.

En los 29 municipios de la zona oeste de la Comunidad de Madrid hay 177 guarderías (42 públicas y 135 privadas), 78 colegios públicos de educación infantil y primaria, 32 institutos de educación secundaria, 53 colegios privados (con y sin concierto) y 11 centros extranjeros.

En los 39 municipios de la zona sur de la Comunidad de Madrid hay 258 guarderías (121 públicas y 137 privadas), 234 colegios públicos de educación infantil y primaria, 103 institutos de educación secundaria y 77 colegios privados (con y sin concierto).

En la Comunidad de Madrid hay un total de 17 universidades, 7 de ellas son públicas. La más antigua de todas es la Universidad de Alcalá de Henares.

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Iberia L.A.E.

A319-111 de Iberia

Iberia (IATA: IB, OACI: IBE, y Callsign: Iberia) es una aerolínea española, cuyo nombre oficial es Iberia Líneas Aéreas de España, S.A.. Es una de las compañías aéreas más antiguas del mundo y figura entre las cinco compañías aéreas más grandes de Europa.

Fue fundada el 28 de junio de 1927 por Horacio Echeberrieta. Estaba previsto que el primer viaje comercial de Iberia fuese el 14 de diciembre de 1927 entre Madrid y Barcelona, con Alfonso XIII como pasajero de excepción. Sin embargo, fue un vuelo Barcelona-Madrid el primero que operó Iberia, al salir dos horas antes que el vuelo oficial. La intención era que Alfonso XIII pudiese presenciar el primer aterrizaje en el Aeropuerto de Carabanchel, actual aeropuerto de los Cuatro Vientos, pero cuestiones meteorológicas obligaron a este avión a llegar más tarde de lo previsto. En 1928 había crecido, con tres aviones Rohrbach Roland, que eran unos trimotores con capacidad para diez pasajeros.

En 1929 quedó integrada en CLASSA por dictamen del Directorio Militar para formar un monopolio con una sola compañía que agrupara todas las existentes por entonces en España. Tras la proclamación de la Segunda República fue disuelta y se creó así la LAPE, donde siguió estando integrada Iberia hasta el inicio de la Guerra Civil Española. En 1937 Iberia fue reactivada y se convirtió en la línea aérea del bando franquista, con sede en Salamanca, volando algunos Dragon Rapide y Junkers 52.

Hasta el 1939, en que realizó su primer vuelo entre Madrid y Lisboa, fue una aerolínea de ámbito exclusivamente nacional. A Lisboa le seguirían Londres, París y Roma en los años 1940. Iberia fue nacionalizada en 1944, pasando a formar parte del INI (Instituto Nacional de Industria). En Septiembre de 1946 fue la primera aerolínea en volar entre Europa y América del Sur, mediante el establecimiento del itinerario entre Madrid y Buenos Aires. El avión usado para la ocasión fue un Douglas DC-4 y el trayecto fue entre Madrid y Buenos Aires, realizando escalas en Villa Cisneros, Natal y Río de Janeiro. También se comenzaron a usar azafatas en los vuelos. En 1954 se inauguró el vuelo entre Madrid y Nueva York. Para ello se utilizó un aparato Lockheed Constellation que formaba parte de un lote de tres aviones adquiridos por la compañía.

En el segundo semestre del 1961 Iberia empezó a utilizar aviones a reacción. Así, se fueron incorporando tres aparatos Douglas DC-8 para ser explotados en los itinerarios de largo radio. Poco después, en 1962, se adquirieron aparatos franceses Caravelle, fabricados por Sudaviation, para cubrir las líneas europeas. La flota de Iberia a partir de entonces fue creciendo, impulsada por el fuerte auge del aumento de pasaje turístico y por el crecimiento de la renta disponible en España y en el conjunto de la Europa occidental.

En 1970 Iberia estrenó su primer avión de fuselaje ancho, el Boeing 747, popularmente conocido como Jumbo, y poco después otro avión de doble pasillo, el Douglas DC-10. En 1974, la compañía puso en marcha el primer puente aéreo europeo, el trayecto escogido fue el de Madrid a Barcelona. En esta época no existía la actual congestión de tráfico, con lo que el servicio consistía en un avión en Madrid y otro en Barcelona que tan pronto se llenaban, se ponían rumbo al otro punto de la ruta. Sin embargo, con el aumento del tráfico en los aeropuertos hubo que desechar este funcionamiento y poner unas frecuencias fijas, que, en horas puntas, suponen un avión cada 10 minutos. En ese mismo año se creó el servicio telefónico ServIberia. En 1977 fue dada a conocerse la imagen corporativa que treinta años después aún lucen sus aviones. La razón fundamental de la modificación residió en la necesidad de acomodar la línea de bandera española a la nueva realidad política que inauguraba a la Monarquía española. La transición política hacia el sistema democrático convenció a los nuevos responsables del INI de que eran necesarios llevar a cabo una nueva identidad corporativa en la compañía aérea que impulsara la nueva imagen de España en los mercados mundiales.

El 10 de septiembre del 1981 llegó en un avión de la compañía el Guernica de Picasso. En el 1987 se estrenó el sistema informático Amadeus, el sistema de reserva informatizado más grande del mundo hasta la actualidad. La iniciativa correspondió a Iberia junto a sus socios en este negocio, Deutsche Lufthansa y Air France.

Entre los últimos años de la década de 1980 y principios de la década de 1990, Iberia realizó una enorme modernización en su flota. Los nuevos McDonnell Douglas MD-87, Airbus 320, Airbus 340 y Boeing 757 reemplazaron a los antiguos Douglas DC-9, Douglas DC-10 y Boeing 727. En 1991 se creó el primer programa de acumulación de millas aéreas: Iberia Plus. En 1992, Iberia se convirtió en patrocinadora oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona y de la Exposición Universal de Sevilla. En el 1999 pasó a formar parte de la alianza Oneworld, junto con las aerolíneas de British Airways y de American Airlines.

A comienzos de la década de 1990 los directivos del Instituto Nacional de Industria (INI), propietario de la mayoría del capital de Iberia, plantearon una estrategia de crecimiento de la compañía, con el objetivo de preparar la liberalización de los mercados aéreos en la Unión Europea, prevista para 1994. La expansión de la compañía se hizo en el mercado latinoamericano. Se llevó a cabo la adquisición de una parte de la propiedad de Aerolíneas Argentinas, de la venezolana Viasa y el 35 por 100 de la chilena Ladeco, Líneas Aéreas del Cobre. El resultado de esta estrategia, que preveía dotar de activos a Iberia frente a un movimiento de fusiones entre las líneas de bandera europea, fue un fracaso. La pésima gestión de Aerolíneas, las dificultades para poner en marcha una gestión de la compañía desde Iberia, además del pésimo entorno del mercado creado por la Guerra del Golfo en 1991, abocaron a una situación insostenible para la aerolínea española. Las pérdidas fueron cuantiosas para Iberia. El INI, a través del Gobierno español, tuvo que acometer dos ampliaciones de capital. La autorización de la Comisión Europea para que el Estado español aportara capitales logró sacar a Iberia de la bancarrota técnica en la que estuvo inmersa en 1994. Poco después, se puso en marcha el proceso de reajuste de Iberia, que pasó por el desarrollo de tres puntos: cambio de directivos y gerentes, salida desordenada de las participadas latinoamericanas e inicio del proceso de privatización definitiva de la aerolínea española.

El año 2001 marcó también un antes y un después en la historia de la compañía. Con su salida a Bolsa en abril de ese año culminaba el proceso de privatización de la compañía y volvía al ámbito privado, en el que nació, aunque fuera pública la mayor parte de su historia. Al año siguiente pasa a formar parte del Ibex 35. En 2002 la compañía vendió su filial Binter Canarias.

Todavía son recordados los escándalos financieros que llevaron a la desaparición de Viasa en 1997 y a la quiebra a Aerolíneas Argentinas en 2001, en ese momento propiedad de SEPI, tras una caótica administración de Iberia y de American Airlines. En 1983 un avión de Iberia colisionó con otro de Aviaco en la pista del Aeropuerto de Madrid-Barajas y murieron 93 personas. En 1985 Iberia sufrió otra tragedia a gran escala, cuando un avión Boeing 727 de la línea se estrelló en la localidad de Bilbao, a pocos minutos del aeropuerto, al chocar con la antena de comunicaciones del monte Oiz. Perecieron en este accidente los 148 ocupantes de la nave.

Desde 1970 la compañía ha tenido cuatro accidentes fatales. Iberia tiene una elevada cuota de mercado en las rutas españolas y entre la península ibérica y Latinoamérica.

El 25 de octubre de 2008 Iberia retiró de su flota a las aeronaves de la compañía MD, en concreto el modelo MD-88, en dicho día se realizó el último vuelo del mencionado avión. La ruta seguida fue Alicante-MAdrid.

En la actualidad, el Grupo Iberia vuela a 101 destinos de 39 países. Además, y en código compartido con otras compañías aéreas, ofrece vuelos a otros 60 destinos de 25 países. Con una flota de más de 200 aviones, realiza unos 1.000 vuelos diarios. En el año 2002, transportó 28 millones de pasajeros y 210.000 toneladas de carga. En 2005 ha introducido la nueva clase Business Plus en sus aviones A340 con unos asientos que proporcionan masajes y se colocan en posición totalmente horizontal. Precisamente en el modelo A-340/600, del cual se ha venido objetando cierta dificultad de pilotaje por su gran longitud, Airbus ha manifestado que tales problemas tienen su origen en el amueblamiento excesivo de la primera clase que las aerolineas le hacen a este modelo. Además, en el año 2005 logró una cifras de 32'4 millones de pasajeros transportados y 234.586 toneladas de carga.

Iberia realiza mantenimiento aeronáutico, actividad que presta a su propia flota y a la de otras cuarenta y ocho empresas más, incluidas algunas de las más importantes de Europa, en su base de mantenimiento de La Muñoza en Barajas. Iberia es el primer operador de handling (asistencia a aviones y pasajeros) en todos los aeropuertos de España; tiene entre sus clientes a más de 200 compañías aéreas.

Por otro lado, Iberia fue fundadora y tuvo la propiedad del 18,28% de Amadeus, el sistema de reservas informáticas líder del mundo, que posteriormente vendió. Además, junto con Swissair creó Iberswiss, empresa que produce más de 14 millones de bandejas de comida al año y que posteriormente vendió a Gate Gourmet, una de las empresas líderes en el sector del catering aéreo. En relación a esto hay que decir que Iberia ha suprimido desde hace años su servicio habitual de restauración en vuelo (incluido en el servicio de transporte) por un surtido de bocadillos y bebidas a bordo, de pago y a unos precios que duplican, al menos, los habituales en tierra. Participa en el negocio de los viajes turísticos a través de los turoperadores Viva Tours y en el transporte urgente con Cacesa.

La alianza alcanzada con American Airlines y con British Airways, junto con la entrada en Oneworld, sitúan a Iberia en uno de los grandes grupos que se están formando de cara a competir en un mercado global.

Dentro del grupo está integrada una franquicia, Air Nostrum, que es propiedad de la familia Serratosa, y se usa para vuelos regionales.

En 2006 se crea la línea aérea de bajo coste Catair, comercializada con el nombre de Clickair, con base en el Aeropuerto de Barcelona. Un año después de su primer vuelo, Clickair ya es una de las aerolíneas con más vuelos desde el Aeropuerto de Barcelona.

La principal carencia de Iberia son los vuelos a Asia, principalmente a dos potencias mundiales como Japón y China, lo cual es un efecto bastante negativo para el comercio y las relaciones internacionales entre España y los gigantes asiáticos. No obstante, está previsto solucionar esta carencia en los próximos años con la apertura de nuevas rutas a ciudades como Tokio, Hong-Kong, Shangai o Nueva Delhi. Se pretende hacer de Barajas en aeropuerto de tránsito para los pasajeros que viajen entre Suramérica y Caribe hacia Asia y viceversa.

Además del transporte de pasajeros y carga, Iberia realiza mantenimiento de aviones, sistemas informáticos, servicios de comida para vuelos y paquetes de vacaciones. Iberia tiene una cuota de mercado elevadísima en el suministro de servicios a todos los aeropuertos españoles.

En julio 2008, Iberia y la aerolínea británica British Airways han comenzado negociaciones para fusionarse. Se trata fundamentalmente de una fusión a nivel económico ya que ambas empresas mantendrán sus propias marcas dentro de la nueva aerolínea, que se convertiría en uno de los grupos aéreos internacionales más grandes del sector: la tercera compañía aérea a nivel mundial. Se mantendrán ambas marcas para evitar la pérdida de derechos de vuelo, sobre todo hacia países de Latinoamerica, ya que estos son acuerdos entre estados.

Durante el año 2008, Iberia tuvo unos beneficios de 30 millones de euros.

Próximamente está prevista la incorporación de nuevos aviones Airbus a la flota de Iberia. Dos A319, catorce A320, y siete A340-600.

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Aeropuerto de Barcelona

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El Aeropuerto de Barcelona (código IATA: BCN, código OACI: LEBL) es un aeropuerto español de la red de AENA que da servicio a la ciudad de Barcelona. Se encuentra 10 km al suroeste de Barcelona, en el municipio de El Prat de Llobregat, a una altura de 4 metros sobre el nivel medio del mar. Es el mayor aeropuerto en extensión y tráfico de la Comunidad Autónoma de Cataluña, y el segundo de mayor tráfico de España tras el Aeropuerto de Madrid-Barajas (Madrid), con el que mantiene el corredor aéreo regular de pasajeros más transitado del mundo. Además es el octavo aeropuerto de Europa por pasajeros y el 35º del mundo.

En 2007 utilizaron este aeropuerto 32.898.249 pasajeros y se realizaron 352.489 operaciones, cifras que suponen un incremento del 9,13% y 7,6% respectivamente respecto a las obtenidas en 2006. -. El aeropuerto también es conocido por nombres que tuvo anteriormente, como Aeropuerto del Prat o La Volatería, pero que no son oficiales en la actualidad.

La mayor parte del tráfico del aeropuerto de Barcelona es doméstico y europeo. En el cual las compañías aéreas Iberia y Spanair tienen base de operaciones. Sin embargo, el número de conexiones intercontinentales está muy por debajo de otros aeropuertos europeos con su nivel de tráfico de pasajeros, ya que sólo cuenta con 12. La escasez de conexiones intercontinentales ha sido motivo constante de queja por parte de las autoridades y grupos de presión catalanes en los últimos años, que desean que el aeropuerto se convierta en un centro de distribución del tráfico mundial y no sólo del europeo.

En los últimos años el tráfico de las líneas aéreas de bajo coste ha crecido importantemente, especialmente tras la creación de bases operativas por parte de Vueling y Clickair en el aeropuerto. Además operan otras compañías de bajo coste como easyJet, SkyEurope o WizzAir.

El aeropuerto tiene 3 pistas de despegue y aterrizaje, dos en paralelo, denominadas 07L/25R y 07R/25L (esta última inaugurada en 2004), y una cruzada, la pista 02/20. Dispone de dos terminales: T1 (la que está en construción) y la T2, que es la suma de las anteriores A, B y C. Las dos terminales suman un total de 268 mostradores de facturación y 64 pasarelas de embarque. Las operaciones en el aeropuerto están restringidas exclusivamente a vuelos instrumentales, estando prohibidos los vuelos VFR (Vuelo en reglas visuales), excepto los vuelos VFR sanitarios, de emergencias y gubernamentales.

Actualmente el aeropuerto se encuentra en un proceso de ampliación (Plan Barcelona) que incluye la construcción de un nuevo terminal (Terminal 1) cuya inauguración está prevista para el verano de 2009, situado entre las antiguas pistas y la nueva pista paralela. Estas reformas tienen como objetivo adecuar el aeropuerto al crecimiento de tráfico acontecido en los últimos años (8% anual) y permitiendo su crecimiento futuro, pasando de los 30 millones de pasajeros en 2006 a ser capaz de gestionar hasta 55 millones una vez finalice la ampliación.

El aeropuerto es objeto de una discusión política acerca de su gestión y control entre Generalidad de Cataluña y Gobierno de España, que ha involucrado a AENA (gestor del aeropuerto) y a varias líneas aéreas, Iberia y Spanair principalmente (principales usuarios). Parte de la polémica es acerca de los beneficios que el aeropuerto genera, que se utilizan en inversiones y mantenimiento en otros aeropuertos de la red de AENA y en inversiones del gobierno en otras áreas económicas.

Una detallada descripción del aeropuerto, modos de acceso, estado de los vuelos en tiempo real, transporte, situación de las distintas aerolíneas, parte meteorológico, etc., puede ser consultado en la página web oficial del Aeropuerto de Barcelona.

El primer campo de aviación de Barcelona se situó en el Remolar en 1916 en terrenos de una granja avícola llamada La Volatería, de la que toma su nombre. Dos años más tarde un nuevo campo de aviación fue abierto en el Prat de Llobregat, a unos cientos de metros del anterior emplazamiento. El primer avión en aterrizar fue un Latecoere Salmson 300 de la línea de Pierre-Georges Latécoère, que llegó de Toulouse con destino final Casablanca. El aeropuerto fue utilizado como sede del Aeroclub de Cataluña y como base para la flota de Zeppelin e hidroaviones de la Armada y del Ejército de Tierra Español. Los servicios comerciales regulares comenzaron en 1927 con la línea de Iberia que lo unía con el Aeropuerto de Cuatro Vientos de Carabanchel Alto. Esta línea fue la primera línea de Iberia.

Se decide ampliar el aeropuerto, para lo que entre 1941 y 1946 se realizan una serie de obras para unir los dos aeródromos, y en el año 1948 se construye la pista 07-25. Ese mismo año ocurre el primer vuelo intercontinental operado por la aerolínea Pan American a Nueva York con aviones Lockheed Constellation. Entre 1948 y 1952 se construye una nueva pista (la 16-34), perpendicular a la anterior, así como calles de rodaje y una terminal para atender a los pasajeros. En 1963 se alcanza el millón de pasajeros anuales y dos años más tarde se vuelve a ampliar la pista principal, se le añade una calle de rodaje con calles de salida rápida, y se construye la torre de control, y una nueva plataforma de estacionamiento de aeronaves. Una nueva terminal se inaugura en 1968 (actualmente es el ala más vieja de la terminal B).

En 1970, la compañía aérea Pan American inauguró una línea regular entre Barcelona, Lisboa y Nueva York el día 3 de agosto, operada por Boeing 747SP y el día 4 de noviembre Iberia inició el servicio de puente aéreo entre Barcelona y Madrid-Barajas. Pocos años más tarde, en 1976, se construyó una terminal específica para esta ruta y una terminal exclusiva para carga, un servicio anejo de correos y una plataforma de estacionamiento para aviones de carga aérea. En el año 1977 el aeropuerto supera los 5 millones de pasajeros anuales.

Desde finales de los setenta hasta principios de los noventa el aeropuerto estuvo estancado tanto en tráfico como inversiones hasta que la preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 impulsó una nueva reforma que consistió en la modernización y ampliación de la terminal existente (terminal B) y la construcción de las otras dos (terminales A y C) que ya incorporaban pasarelas de acceso directo al avión. Esta reforma fue diseñada por el arquitecto Ricardo Bofill Levi. En 1996 se inaugura la nueva torre de control también diseñada por Ricardo Bofill Levi.

Debido a la fuerte bajada del trafico aéreo que se sufrió después de 1999 y la crisis del sector aéreo en 2001, se desviaron a Barcelona muchas operaciones chárter que se realizaban en los aeropuertos de Gerona y Reus, lo cual ayudó al aeropuerto a aguantar la crisis.

Se conoce como Plan Barcelona a la reforma llevada a cabo en el Aeropuerto de Barcelona promovida por AENA (Operador del aeropuerto) que se aprobó en 1999 y cuyas obras se iniciaron en 2003. Conformado por más de 100 subproyectos distintos, sus principales actuaciones son: reforma de los accesos por carretera y aumento del número de plazas de aparcamiento, mejora en el transporte público con la llegada del metro y del ferrocarril de alta velocidad (AVE) al aeropuerto, la construcción de una tercera pista (operativa desde 2004) y la construcción de una nueva terminal (Terminal Sur). Además se prevé urbanizar más de 150 hectáreas como zona de servicios para el desarrollo comercial e industrial del aeropuerto, con la construcción de hoteles, centros de convenciones, parques empresariales etc. Está previsto que las obras del plan estén finalizadas en 2010 aunque la nueva terminal comenzaría a operar el año anterior. El coste total del proyecto es de 3.000 millones de euros.

La Terminal (en construcción y anterior T-Sur) es la actuación más relevante del plan y tiene como objetivo paliar el déficit de espacio del que adolece el aeropuerto debido al continuo aumento de pasajeros y en los últimos años, que se ha visto agudizado por la sobreocupación del espacio interior de la terminal por establecimientos comerciales. La nueva terminal está diseñada por Ricardo Bofill Levi, el mismo arquitecto que ya diseñara reformas anteriores. Con esta nueva terminal se prevé aumentar la capacidad del aeropuerto hasta los 55 millones de pasajeros anuales, pudiéndose operar 90 vuelos por hora en lugar de los 62 actuales.

El edificio contará con 12.000 plazas de aparcamiento y una superficie útil de 525.625 m², se denominará "Terminal 1" y estará adaptada para permitir el acceso a las nuevas aeronaves de gran tamaño como el Airbus A380 directamente desde la terminal a través de pasarelas dobles.

Se ha comenzado también la tramitación para acelerar la construcción de la terminal satélite de la T-1, con una primera previsión de entrada en funcionamiento en el 2012. Dicha instalación permitirá contar con una capacidad adicional de 15 millones de pasajeros anuales, llevando a 70 millones de pasajeros el conjunto del aeropuerto.

La autopista C-32B conecta El Prat con las principales carreteras de circunvalación de Barcelona y con las autopistas del sur de la ciudad. Este acceso ha sido mejorado últimamente incluyendo una ampliación de los aparcamientos inaugurada en 2004.

Con una frecuencia de 30 min está conectado con las principales estaciones de la ciudad de Barcelona. El trayecto hasta Barcelona-Sants es de unos 18 min. Una de las peculiaridades de dicha estación es el hecho que para viajar a Barcelona con billete de Renfe debes pagar 4 zonas mientras que si lo haces con abonos de ATM solamente 1 Actualmente dicha estación es la cabezera de la línea R2-Nord de Rodalies Barcelona.

Esta adjudicada la ampliación de la línea hasta las nueva estación soterrada bajo la terminal 1. El billete sencillo para este tren cuesta 2,60€.

Existe un parada de taxis permanente delante de las terminales, siendo el coste de un trayecto hasta el centro de Barcelona de unos 20€. Existen unos suplementos de 3,10€ por entrada o salida desde/hacia el aeropuerto. Cada maleta también tiene un coste extra de 1€ y los jueves, viernes, sábados y vísperas de festivo desde las 0.00. También existe otro suplemento de 2€ de nocturnidad. Los suplementos son aplicables en toda el área de Barcelona así como en las 26 poblaciones que cubren el servicio.

Está en construcción la línea 9 del Metro de Barcelona que finalizará en el aeropuerto con tres paradas, una para las 3 terminales existentes, otra en la terminal de carga de la ciudad aeroportuaria y la última en la nueva terminal sur. Por las mismas vías de la línea 9, circularan también los trenes de la línea 2, que conectará el aeropuerto con el centro de Barcelona, mientras la línea 9, conectará el aeropuerto con los barrios barceloneses de la periferia.

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M-13

Recorrido de la M-13

La M-13 es una autopista de acceso al Aeropuerto de Madrid-Barajas, con una longitud de 4 km, uniendo la salida 3 de la M-12 con las terminales T-1, T-2 y T-3. La M-12 a su vez conecta con la terminal T-4.

Como tal sirve de conexión interna entre la antigua área de terminales del Aeropuerto de Madrid-Barajas formada por las terminales T-1, T-2 y T-3 y la nueva terminal T-4.

Esta autovía se denomina así por ser la tercera autovía de acceso al Aeropuerto de Madrid-Barajas.

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Source : Wikipedia